61:1OYE, oh Dios, mi clamor; A mi oración atiende.
61:2Desde el cabo de la tierra clamaré á ti, cuando mi corazón desmayare: A la peña más alta que yo me conduzcas.
61:3Porque tú has sido mi refugio, Y torre de fortaleza delante del enemigo.
61:4Yo habitaré en tu tabernáculo para siempre: Estaré seguro bajo la cubierta de tus alas.
61:5Porque tú, oh Dios, has oído mis votos, Has dado heredad á los que temen tu nombre.
61:6Días sobre días añadirás al rey: Sus años serán como generación y generación.
61:7Estará para siempre delante de Dios: Misericordia y verdad prepara que lo conserven.
61:8Así cantaré tu nombre para siempre, Pagando mis votos cada día.
62:0Al Músico principal: á Jeduthúm: Salmo de David.
62:1EN Dios solamente está callada mi alma: De él viene mi salud.
62:2El solamente es mi fuerte, y mi salud; Es mi refugio, no resbalaré mucho.
62:3¿Hasta cuándo maquinaréis contra un hombre? Pereceréis todos vosotros, Caeréis como pared acostada, como cerca ruinosa.
62:4Solamente consultan de arrojarle de su grandeza; Aman la mentira, Con su boca bendicen, pero maldicen en sus entrañas. (Selah.)
62:5Alma mía, en Dios solamente reposa; Porque de él es mi esperanza.
62:6El solamente es mi fuerte y mi salud: Es mi refugio, no resbalaré.
62:7En Dios está mi salvación y mi gloria: En Dios está la roca de mi fortaleza, y mi refugio.
62:8Esperad en él en todo tiempo, oh pueblos; Derramad delante de él vuestro corazón: Dios es nuestro amparo. (Selah.)
62:9Por cierto, vanidad son los hijos de los hombres, mentira los hijos de varón: Pesándolos á todos igualmente en la balanza, Serán menos que la vanidad.
62:10No confiéis en la violencia, Ni en la rapiña; no os envanezcáis: Si se aumentare la hacienda, no pongáis el corazón en ella.
62:11Una vez habló Dios; Dos veces he oído esto: Que de Dios es la fortaleza.
62:12Y de ti, oh Señor, es la misericordia: Porque tú pagas á cada uno conforme á su obra.
63:0Salmo de David, estando en el desierto de Judá.
63:1DIOS, Dios mío eres tú: levantaréme á ti de mañana: Mi alma tiene sed de ti, mi carne te desea, En tierra de sequedad y transida sin aguas;
63:2Para ver tu fortaleza y tu gloria, Así como te he mirado en el santuario.
63:3Porque mejor es tu misericordia que la vida: Mis labios te alabarán.
63:4Así te bendeciré en mi vida: En tu nombre alzaré mis manos.
63:5Como de meollo y de grosura será saciada mi alma; Y con labios de júbilo te alabará mi boca,
63:6Cuando me acordaré de ti en mi lecho, Cuando meditaré de ti en las velas de la noche.
63:7Porque has sido mi socorro; Y así en la sombra de tus alas me regocijaré.
63:8Está mi alma apegada á ti: Tu diestra me ha sostenido.
63:9Mas los que para destrucción buscaron mi alma, Caerán en los sitios bajos de la tierra.
63:10Destruiránlos á filo de espada; Serán porción de las zorras.
63:11Empero el rey se alegrará en Dios; Será alabado cualquiera que por él jura: Porque la boca de los que hablan mentira, será cerrada.