Concordancia de Haller: LE
- Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y le puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase. Gén. 2:15
- Mas del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, porque no muráis. Gén. 3:3
- Y llamó Jehová Dios al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás tú? Gén. 3:9
- Y enemistad pondré entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar. Gén. 3:15
- Y habló Caín á su hermano Abel: y aconteció que estando ellos en el campo, Caín se levantó contra su hermano Abel, y le mató. Gén. 4:8
- Y él le dijo: ¿Qué has hecho? La voz de la sangre de tu hermano clama á mí desde la tierra. Gén. 4:10
- Y respondióle Jehová: Cierto que cualquiera que matare á Caín, siete veces será castigado. Entonces Jehová puso señal en Caín, para que no lo hiriese cualquiera que le hallara. Gén. 4:15
- Y á Seth también le nació un hijo, y llamó su nombre Enós. Entonces los hombres comenzaron á llamarse del nombre de Jehová. Gén. 4:26
- Caminó, pues, Henoch con Dios, y desapareció, porque le llevó Dios. Gén. 5:24
- Una ventana harás al arca, y la acabarás á un codo de elevación por la parte de arriba: y pondrás la puerta del arca á su lado; y le harás piso bajo, segundo y tercero. Gén. 6:16
- E hízolo así Noé; hizo conforme á todo lo que Dios le mandó. Gén. 6:22
- E hizo Noé conforme á todo lo que le mandó Jehová. Gén. 7:5
- Y los que vinieron, macho y hembra de toda carne vinieron, como le había mandado Dios: y Jehová le cerró la puerta Gén. 7:16
- También le nacieron hijos á Sem, padre de todos los hijos de Heber, y hermano mayor de Japhet. Gén. 10:21
- Y fuése Abram, como Jehová le dijo; y fué con él Lot: y era Abram de edad de setenta y cinco años cuando salió de Harán. Gén. 12:4
- Y apareció Jehová á Abram, y le dijo: A tu simiente daré esta tierra. Y edificó allí un altar á Jehová, que le había aparecido. Gén. 12:7
- Entonces Faraón llamó á Abram y le dijo: ¿Qué es esto que has hecho conmigo? ¿Por qué no me declaraste que era tu mujer? Gén. 12:18
- Entonces Faraón dió orden á sus gentes acerca de Abram; y le acompañaron, y á su mujer con todo lo que tenía. Gén. 12:20
- Y sacóle fuera, y dijo: Mira ahora á los cielos, y cuenta las estrellas, si las puedes contar. Y le dijo: Así será tu simiente. Gén. 15:5
- Y le dijo: Apártame una becerra de tres años, y una cabra de tres años, y un carnero de tres años, una tórtola también, y un palomino. Gén. 15:9
- Y SARAI, mujer de Abram no le paría: y ella tenía una sierva egipcia, que se llamaba Agar. Gén. 16:1
- Y le dijo: Agar, sierva de Sarai, ¿de dónde vienes tú, y á dónde vas? Y ella respondió: Huyo de delante de Sarai, mi señora. Gén. 16:8
- Y parió Agar á Abram un hijo y llamó Abram el nombre de su hijo que le parió Agar, Ismael. Gén. 16:15
- Y SIENDO Abram de edad de noventa y nueve años, aparecióle Jehová, y le dijo: Yo soy el Dios Todopoderoso; anda delante de mí, y sé perfecto. Gén. 17:1
- Y en cuanto á Ismael, también te he oído: he aquí que le bendeciré, y le haré fructificar y multiplicar mucho en gran manera: doce príncipes engendrará, y ponerlo he por gran gente. Gén. 17:20
- Entonces tomó Abraham á Ismael su hijo, y á todos los siervos nacidos en su casa, y á todos los comprados por su dinero, á todo varón entre los domésticos de la casa de Abraham, y circuncidó la carne del prepucio de ellos en aquel mismo día, como Dios le había dicho. Gén. 17:23
- Entonces Abraham fué de priesa á la tienda á Sara, y le dijo: Toma presto tres medidas de flor de harina, amasa y haz panes cocidos debajo del rescoldo. Gén. 18:6
- Y le dijeron: ¿Dónde está Sara tu mujer? Y él respondió: Aquí en la tienda. Gén. 18:9
- Entonces Jehová le dijo: Por cuanto el clamor de Sodoma y Gomorra se aumenta más y más, y el pecado de ellos se ha agravado en extremo, Gén. 18:20
- Y llamaron á Lot, y le dijeron: ¿Dónde están los varones que vinieron á ti esta noche? sácanoslos, para que los conozcamos. Gén. 19:5
- Y deteniéndose él, los varones asieron de su mano, y de la mano de su mujer, y de las manos de sus dos hijas según la misericordia de Jehová para con él; y le sacaron, y le pusieron fuera de la ciudad. Gén. 19:16
- Y le respondió: He aquí he recibido también tu súplica sobre esto, y no destruiré la ciudad de que has hablado. Gén. 19:21
- Empero Dios vino á Abimelech en sueños de noche, y le dijo: He aquí muerto eres á causa de la mujer que has tomado, la cual es casada con marido. Gén. 20:3
- Después llamó Abimelech á Abraham y le dijo: ¿Qué nos has hecho? ¿y en qué pequé yo contra ti, que has atraído sobre mí y sobre mi reino tan gran pecado? lo que no debiste hacer has hecho conmigo. Gén. 20:9
- Y fue que, cuando Dios me hizo salir errante de la casa de mi padre, yo le dije: Esta es la merced que tú me harás, que en todos los lugares donde llegáremos, digas de mí: Mi hermano es. Gén. 20:13
- Y concibió y parió Sara á Abraham un hijo en su vejez, en el tiempo que Dios le había dicho. Gén. 21:2
- Y llamó Abraham el nombre de su hijo que le nació, que le parió Sara, Isaac. Gén. 21:3
- Y circuncidó Abraham á su hijo Isaac de ocho días, como Dios le había mandado. Gén. 21:4
- Y era Abraham de cien años, cuando le nació Isaac su hijo. Gén. 21:5
- Y añadió: ¿Quién dijera á Abraham que Sara había de dar de mamar á hijos? pues que le he parido un hijo á su vejez. Gén. 21:7
- Y oyó Dios la voz del muchacho; y el ángel de Dios llamó á Agar desde el cielo, y le dijo: ¿Qué tienes, Agar? No temas; porque Dios ha oído la voz del muchacho en donde está. Gén. 21:17
- Y habitó en el desierto de Parán; y su madre le tomó mujer de la tierra de Egipto. Gén. 21:21
- Y Abraham reconvino á Abimelech á causa de un pozo de agua, que los siervos de Abimelech le habían quitado. Gén. 21:25
- Y ACONTECIÓ después de estas cosas, que tentó Dios á Abraham, y le dijo: Abraham. Y él respondió: Heme aquí. Gén. 22:1
- Y Abraham se levantó muy de mañana, y enalbardó su asno, y tomó consigo dos mozos suyos, y á Isaac su hijo: y cortó leña para el holocausto, y levantóse, y fué al lugar que Dios le dijo. Gén. 22:3
- Y como llegaron al lugar que Dios le había dicho, edificó allí Abraham un altar, y compuso la leña, y ató á Isaac su hijo, y púsole en el altar sobre la leña. Gén. 22:9
- Entonces el ángel de Jehová le dió voces del cielo, y dijo: Abraham, Abraham. Y él respondió: Heme aquí. Gén. 22:11
- Y dijo: No extiendas tu mano sobre el muchacho, ni le hagas nada; que ya conozco que temes á Dios, pues que no me rehusaste tu hijo, tu único; Gén. 22:12
- Y el criado le respondió: Quizá la mujer no querrá venir en pos de mí á esta tierra: ¿volveré, pues, tu hijo á la tierra de donde saliste? Gén. 24:5
- Y Abraham le dijo: Guárdate que no vuelvas á mi hijo allá. Gén. 24:6
- Y ella respondió: Bebe, señor mío: y dióse prisa á bajar su cántaro sobre su mano, y le dió á beber. Gén. 24:18
- Y pusiéronle delante qué comer; mas él dijo: No comeré hasta que haya dicho mi mensaje. Y él le dijo: Habla. Gén. 24:33
- Y Jehová ha bendecido mucho á mi amo, y él se ha engrandecido: y le ha dado ovejas y vacas, plata y oro, siervos y siervas, camellos y asnos. Gén. 24:35
- Y Sara, mujer de mi amo, parió en su vejez un hijo á mi señor, quien le ha dado todo cuanto tiene. Gén. 24:36
- Y antes que acabase de hablar en mi corazón, he aquí Rebeca, que salía con su cántaro sobre su hombro; y descendió á la fuente, y sacó agua; y le dije: Ruégote que me des á beber. Gén. 24:45
- Entonces preguntéle, y dije: ¿De quién eres hija? Y ella respondió: Hija de Bethuel, hijo de Nachôr, que le parió Milca. Entonces púsele un pendiente sobre su nariz, y brazaletes sobre sus manos: Gén. 24:47
- La cual le parió á Zimram, y á Joksan, y á Medan, y á Midiam, y á Ishbak, y á Sua. Gén. 25:2
- Y estas son las generaciones de Ismael, hijo de Abraham, que le parió Agar Egipcia, sierva de Sara: Gén. 25:12
- Y dijo Jacob: Júrame lo en este día. Y él le juró, y vendió á Jacob su primogenitura. Gén. 25:33
- Y los hombres de aquel lugar le preguntaron acerca de su mujer; y él respondió: Es mi hermana; porque tuvo miedo de decir: Es mi mujer; que tal vez, dijo, los hombres del lugar me matarían por causa de Rebeca; porque era de hermoso aspecto. Gén. 26:7
- Y llamó Abimelech á Isaac, y dijo: He aquí ella es de cierto tu mujer: ¿cómo, pues, dijiste: Es mi hermana? E Isaac le respondió: Porque dije: Quizá moriré por causa de ella. Gén. 26:9
- Y tuvo hato de ovejas, y hato de vacas, y grande apero; y los Filisteos le tuvieron envidia. Gén. 26:14
- Y en aquel día sucedió que vinieron los criados de Isaac, y diéronle nuevas acerca del pozo que habían abierto, y le dijeron: Agua hemos hallado. Gén. 26:32
- Y llegóse Jacob á su padre Isaac; y él le palpó, y dijo: La voz es la voz de Jacob, mas las manos, las manos de Esaú. Gén. 27:22
- Y no le conoció, porque sus manos eran vellosas como las manos de Esaú: y le bendijo. Gén. 27:23
- Y él se llegó, y le besó; y olió Isaac el olor de sus vestidos, y le bendijo, y dijo: Mira, el olor de mi hijo Como el olor del campo que Jehová ha bendecido: Gén. 27:27
- Entonces Isaac su padre le dijo: ¿Quién eres tú? Y él dijo: Yo soy tu hijo, tu primogénito, Esaú. Gén. 27:32
- Y Estremecióse Isaac con grande estremecimiento, y dijo: ¿Quién es el que vino aquí, que cogió caza, y me trajo, y comí de todo antes que vinieses? Yo le bendije, y será bendito. Gén. 27:33
- Como Esaú oyó las palabras de su padre clamó con una muy grande y muy amarga exclamación, y le dijo: Bendíceme también á mí, padre mío. Gén. 27:34
- Isaac respondió y dijo á Esaú: He aquí yo le he puesto por señor tuyo, y le he dado por siervos á todos sus hermanos: de trigo y de vino le he provisto: ¿qué, pues, te haré á ti ahora, hijo mío? Gén. 27:37
- Y aborreció Esaú á Jacob por la bendición con que le había bendecido, y dijo en su corazón: Llegarán los días del luto de mi padre, y yo mataré á Jacob mi hermano. Gén. 27:41
- Hasta que se aplaque la ira de tu hermano contra ti, y se olvide de lo que le has hecho: yo enviaré entonces, y te traeré de allá: ¿por qué seré privada de vosotros ambos en un día? Gén. 27:45
- Y vió Esaú cómo Isaac había bendecido á Jacob, y le había enviado á Padan-aram, para tomar para sí mujer de allí; y que cuando le bendijo, le había mandado, diciendo: No tomarás mujer de las hijas de Canaán; Gén. 28:6
- Y él les dijo: ¿Conocéis á Labán, hijo de Nachôr? Y ellos dijeron: Sí, le conocemos. Gén. 29:5
- Y Labán le dijo: Ciertamente hueso mío y carne mía eres. Y estuvo con él el tiempo de un mes. Gén. 29:14
- E hizo Jacob así, y cumplió la semana de aquélla: y él le dió á Rachêl su hija por mujer. Gén. 29:28
- Y concibió otra vez, y parió un hijo, y dijo: Ahora esta vez se unirá mi marido conmigo, porque le he parido tres hijos: por tanto, llamó su nombre Leví. Gén. 29:34
- Así le dió á Bilha su sierva por mujer; y Jacob entró á ella. Gén. 30:4
- Y cuando Jacob volvía del campo á la tarde, salió Lea á él, y le dijo: A mí has de entrar, porque á la verdad te he alquilado por las mandrágoras de mi hijo. Y durmió con ella aquella noche. Gén. 30:16
- Y dijo Lea: Dios me ha dado una buena dote: ahora morará conmigo mi marido, porque le he parido seis hijos: y llamó su nombre Zabulón. Gén. 30:20
- Y Labán le respondió: Halle yo ahora gracia en tus ojos, y quédate; experimentado he que Jehová me ha bendecido por tu causa. Gén. 30:27
- Y vuestro padre me ha engañado, y me ha mudado el salario diez veces: pero Dios no le ha permitido que me hiciese mal. Gén. 31:7
- Y vino Dios á Labán Arameo en sueños aquella noche, y le dijo: Guárdate que no hables á Jacob descomedidamente. Gén. 31:24
- Líbrame ahora de la mano de mi hermano, de la mano de Esaú, porque le temo; no venga quizá, y me hiera la madre con los hijos. Gén. 32:11
- Y durmió allí aquella noche, y tomó de lo que le vino á la mano un presente para su hermano Esaú. Gén. 32:13
- Y mandó también al segundo, y al tercero, y á todos los que iban tras aquellas manadas, diciendo: Conforme á esto hablaréis á Esaú, cuando le hallareis. Gén. 32:19
- Y diréis también: He aquí tu siervo Jacob viene tras nosotros. Porque dijo: Apaciguaré su ira con el presente que va delante de mí, y después veré su rostro: quizá le seré acepto. Gén. 32:20
- Y él le dijo: ¿Cuál es tu nombre? Y él respondió: Jacob. Gén. 32:27
- Entonces Jacob le preguntó, y dijo: Declárame ahora tu nombre. Y él respondió: ¿Por qué preguntas por mi nombre? Y bendíjolo allí. Gén. 32:29
- Y Esaú corrió á su encuentro, y abrazóle, y echóse sobre su cuello, y le besó; y lloraron. Gén. 33:4
- Y él le dijo: Mi señor sabe que los niños son tiernos, y que tengo ovejas y vacas paridas; y si las fatigan, en un día morirán todas las ovejas. Gén. 33:13
- Y no dilató el mozo hacer aquello, porque la hija de Jacob le había agradado: y él era el más honrado de toda la casa de su padre. Gén. 34:19
- Y edificó allí un altar, y llamó el lugar El-Beth-el, porque allí le había aparecido Dios, cuando huía de su hermano. Gén. 35:7
- Y los hijos de Zilpa, sierva de Lea: Gad, y Aser. Estos fueron los hijos de Jacob, que le nacieron en Padan-aram. Gén. 35:26
- Y Aholibama parió á Jeús, y á Jaalam, y á Cora: estos son los hijos de Esaú, que le nacieron en la tierra de Canaán. Gén. 36:5
- Y Timna fué concubina de Eliphaz, hijo de Esaú, la cual le parió á Amalec: estos son los hijos de Ada, mujer de Esaú. Gén. 36:12
- Y amaba Israel á José más que á todos sus hijos, porque le había tenido en su vejez: y le hizo una ropa de diversos colores. Gén. 37:3
- Y viendo sus hermanos que su padre lo amaba más que á todos sus hermanos, aborrecíanle, y no le podían hablar pacíficamente. Gén. 37:4
- Y respondiéronle sus hermanos: ¿Has de reinar tú sobre nosotros, ó te has de enseñorear sobre nosotros? Y le aborrecieron aún más á causa de sus sueños y de sus palabras. Gén. 37:8
- Y contólo á su padre y á sus hermanos: y su padre le reprendió, y díjole: ¿Qué sueño es este que soñaste? ¿Hemos de venir yo y tu madre, y tus hermanos, á inclinarnos á ti á tierra? Gén. 37:10
- Y sus hermanos le tenían envidia, mas su padre paraba la consideración en ello. Gén. 37:11
- Y él le dijo: Ve ahora, mira cómo están tus hermanos y cómo están las ovejas, y tráeme la respuesta. Y enviólo del valle de Hebrón, y llegó á Sichêm. Gén. 37:14
- Ahora pues, venid, y matémoslo y echémosle en una cisterna, y diremos: Alguna mala bestia le devoró: y veremos qué serán sus sueños. Gén. 37:20
- Y como pasaban los Midianitas mercaderes, sacaron ellos á José de la cisterna, y trajéronle arriba, y le vendieron á los Ismaelitas por veinte piezas de plata. Y llevaron á José á Egipto. Gén. 37:28
- Y él la conoció, y dijo: La ropa de mi hijo es; alguna mala bestia le devoró; José ha sido despedazado. Gén. 37:33
- Y preguntó á los hombres de aquel lugar, diciendo: ¿Dónde está la ramera de las aguas junto al camino? Y ellos le dijeron: No ha estado aquí ramera. Gén. 38:21
- Así halló José gracia en sus ojos, y servíale; y él le hizo mayordomo de su casa, y entregó en su poder todo lo que tenía. Gén. 39:4
- Y aconteció que, desde cuando le dió el encargo de su casa, y de todo lo que tenía, Jehová bendijo la casa del Egipcio á causa de José; y la bendición de Jehová fué sobre todo lo que tenía, así en casa como en el campo. Gén. 39:5
- Y acaeció que cuando vió ella que le había dejado su ropa en sus manos, y había huído fuera, Gén. 39:13
- Entonces le habló ella semejantes palabras, diciendo: El siervo Hebreo que nos trajiste, vino á mí para deshonrarme; Gén. 39:17
- Y sucedió que como oyó su señor las palabras que su mujer le hablara, diciendo: Así me ha tratado tu siervo; encendióse su furor. Gén. 39:19
- Y ellos le dijeron: Hemos tenido un sueño, y no hay quien lo declare. Entonces les dijo José: ¿No son de Dios las declaraciones? Contádmelo ahora. Gén. 40:8
- Mas hizo ahorcar al principal de los panaderos, como le había declarado José. Gén. 40:22
- Y el principal de los coperos no se acordó de José, sino que le olvidó. Gén. 40:23
- Entonces Faraón envió y llamó á José; é hiciéronle salir corriendo de la cárcel, y le cortaron el pelo, y mudaron sus vestidos, y vino á Faraón. Gén. 41:14
- Y nacieron á José dos hijos antes que viniese el primer año del hambre, los cuales le parió Asenath, hija de Potipherah, sacerdote de On. Gén. 41:50
- Mas Jacob no envió á Benjamín hermano de José con sus hermanos; porque dijo: No sea acaso que le acontezca algún desastre. Gén. 42:4
- José, pues, conoció á sus hermanos; pero ellos no le conocieron. Gén. 42:8
- Y ellos le respondieron: No, señor mío: mas tus siervos han venido á comprar alimentos. Gén. 42:10
- Y decían el uno al otro: Verdaderamente hemos pecado contra nuestro hermano, que vimos la angustia de su alma cuando nos rogaba, y no le oímos: por eso ha venido sobre nosotros esta angustia. Gén. 42:21
- Y nosotros le dijimos: Somos hombres de verdad, nunca fuimos espías: Gén. 42:31
- Entonces su padre Jacob les dijo: Habéisme privado de mis hijos; José no parece, ni Simeón tampoco, y á Benjamín le llevaréis: contra mí son todas estas cosas. Gén. 42:36
- Y él dijo: No descenderá mi hijo con vosotros; que su hermano es muerto, y él solo ha quedado: y si le aconteciere algún desastre en el camino por donde vais, haréis descender mis canas con dolor á la sepultura. Gén. 42:38
- Pero si no le enviares, no descenderemos: porque aquel varón nos dijo: No veréis mi rostro sin vuestro hermano con vosotros. Gén. 43:5
- Y llegáronse al mayordomo de la casa de José, y le hablaron á la entrada de la casa. Gén. 43:19
- Y vino José á casa, y ellos le trajeron el presente que tenían en su mano dentro de casa, é inclináronse á él hasta tierra. Gén. 43:26
- Y ellos le respondieron: ¿Por qué dice mi señor tales cosas? Nunca tal hagan tus siervos. Gén. 44:7
- Y nosotros respondimos á mi señor: Tenemos un padre anciano, y un mozo que le nació en su vejez, pequeño aún; y un hermano suyo murió, y él quedó solo de su madre, y su padre lo ama. Gén. 44:20
- Y nosotros dijimos á mi señor: El mozo no puede dejar á su padre, porque si le dejare, su padre morirá. Gén. 44:22
- Y el uno salió de conmigo, y pienso de cierto que fué despedazado, y hasta ahora no le he visto; Gén. 44:28
- Y si tomareis también éste de delante de mí, y le aconteciere algún desastre, haréis descender mis canas con dolor á la sepultura. Gén. 44:29
- Y ellos le contaron todas las palabras de José, que él les había hablado; y viendo él los carros que José enviaba para llevarlo, el espíritu de Jacob su padre revivió. Gén. 45:27
- Entonces dijo Israel: Basta; José mi hijo vive todavía: iré, y le veré antes que yo muera. Gén. 45:28
- Y nacieron á José en la tierra de Egipto Manasés y Ephraim, los que le parió Asenath, hija de Potipherah, sacerdote de On. Gén. 46:20
- Y los hijos de José, que le nacieron en Egipto, dos personas. Todas las almas de la casa de Jacob, que entraron en Egipto, fueron setenta. Gén. 46:27
- Y envió á Judá delante de sí á José, para que le viniese á ver á Gosén; y llegaron á la tierra de Gosén. Gén. 46:28
- Y acabado aquel año, vinieron á él el segundo año, y le dijeron: No encubriremos á nuestro señor que el dinero ciertamente se ha acabado; también el ganado es ya de nuestro señor; nada ha quedado delante de nuestro señor sino nuestros cuerpos y nuestra tierra. Gén. 47:18
- Y llegáronse los días de Israel para morir, y llamó á José su hijo, y le dijo: Si he hallado ahora gracia en tus ojos, ruégote que pongas tu mano debajo de mi muslo, y harás conmigo misericordia y verdad; ruégote que no me entierres en Egipto; Gén. 47:29
- Y él dijo: Júramelo. Y él le juró. Entonces Israel se inclinó sobre la cabecera de la cama. Gén. 47:31
- Pues lleváronlo sus hijos á la tierra de Canaán, y le sepultaron en la cueva del campo de Macpela, la que había comprado Abraham con el mismo campo, para heredad de sepultura, de Ephrón el Hetheo, delante de Mamre. Gén. 50:13
- Y tornóse José á Egipto, él y sus hermanos, y todos los que subieron con él á sepultar á su padre, después que le hubo sepultado. Gén. 50:14
- Y viendo los hermanos de José que su padre era muerto, dijeron: Quizá nos aborrecerá José, y nos dará el pago de todo el mal que le hicimos. Gén. 50:15
- Y paróse una hermana suya á lo lejos, para ver lo que le acontecería. Éxod. 2:4
- La cual le parió un hijo, y él le puso por nombre Gersom: porque dijo: Peregrino soy en tierra ajena. Éxod. 2:22
- Y él le respondió: Ve, porque yo seré contigo; y esto te será por señal de que yo te he enviado: luego que hubieres sacado este pueblo de Egipto, serviréis á Dios sobre este monte. Éxod. 3:12
- Y oirán tu voz; é irás tú, y los ancianos de Israel, al rey de Egipto, y le diréis: Jehová, el Dios de los Hebreos, nos ha encontrado; por tanto nosotros iremos ahora camino de tres días por el desierto, para que sacrifiquemos á Jehová nuestro Dios. Éxod. 3:18
- Y él le dijo: échala en tierra. Y él la echó en tierra, y tornóse una culebra: y Moisés huía de ella. Éxod. 4:3
- Y Jehová le respondió: ¿Quién dió la boca al hombre? ¿ó quién hizo al mudo y al sordo, al que ve y al ciego? ¿no soy yo Jehová? Éxod. 4:11
- Y aconteció en el camino, que en una posada le salió al encuentro Jehová, y quiso matarlo. Éxod. 4:24
- Así le dejó luego ir. Y ella dijo: Esposo de sangre, á causa de la circuncisión. Éxod. 4:26
- Entonces contó Moisés á Aarón todas las palabras de Jehová que le enviaba, y todas las señales que le había dado. Éxod. 4:28
- DESPUÉS entraron Moisés y Aarón á Faraón, y le dijeron: Jehová, el Dios de Israel, dice así: Deja ir á mi pueblo á celebrarme fiesta en el desierto. Éxod. 5:1
- Y mandó Faraón aquel mismo día á los cuadrilleros del pueblo que le tenían á su cargo, y á sus gobernadores, diciendo: Éxod. 5:6
- Y Amram tomó por mujer á Jochêbed su tía, la cual le parió á Aarón y á Moisés. Y los años de la vida de Amram fueron ciento treinta y siete años. Éxod. 6:20
- Y tomóse Aarón por mujer á Elisabeth, hija de Aminadab, hermana de Naasón; la cual le parió á Nadab, y á Abiú, y á Eleazar, y á Ithamar. Éxod. 6:23
- Y Eleazar, hijo de Aarón, tomó para sí mujer de las hijas de Phutiel, la cual le parió á Phinees: Y estas son las cabezas de los padres de los Levitas por sus familias. Éxod. 6:25
- Y viendo Faraón que le habían dado reposo, agravó su corazón, y no los escuchó; como Jehová lo había dicho. Éxod. 8:15
- Entonces vinieron Moisés y Aarón á Faraón, y le dijeron: Jehová, el Dios de los Hebreos ha dicho así: ¿Hasta cuándo no querrás humillarte delante de mí? Deja ir á mi pueblo para que me sirvan. Éxod. 10:3
- Entonces los siervos de Faraón le dijeron: ¿Hasta cuándo nos ha de ser éste por lazo? Deja ir á estos hombres, para que sirvan á Jehová su Dios; ¿aun no sabes que Egipto está destruido? Éxod. 10:7
- Toda la congregación de Israel le sacrificará. Éxod. 12:47
- Mas todo primogénito de asno redimirás con un cordero; y si no lo redimieres, le degollarás: asimismo redimirás todo humano primogénito de tus hijos. Éxod. 13:13
- Y llegaron á Mara, y no pudieron beber las aguas de Mara, porque eran amargas; por eso le pusieron el nombre de Mara. Éxod. 15:23
- Y Moisés clamó á Jehová; y Jehová le mostró un árbol, el cual metídolo que hubo dentro de las aguas, las aguas se endulzaron. Allí les dió estatutos y ordenanzas, y allí los probó; Éxod. 15:25
- Y Jehová dijo á Moisés: He aquí yo os haré llover pan del cielo; y el pueblo saldrá, y cogerá para cada un día, para que yo le pruebe si anda en mi ley, ó no. Éxod. 16:4
- E hizo Josué como le dijo Moisés, peleando con Amalec; y Moisés y Aarón y Hur subieron á la cumbre del collado. Éxod. 17:10
- Entonces el suegro de Moisés le dijo: No haces bien: Éxod. 18:17
- Entonces vino Moisés, y llamó á los ancianos del pueblo, y propuso en presencia de ellos todas estas palabras que Jehová le había mandado. Éxod. 19:7
- No le tocará mano, mas será apedreado ó asaeteado; sea animal ó sea hombre, no vivirá. En habiendo sonado largamente la bocina, subirán al monte. Éxod. 19:13
- Y el sonido de la bocina iba esforzándose en extremo: Moisés hablaba, y Dios le respondía en voz. Éxod. 19:19
- Y Jehová le dijo: Ve, desciende, y subirás tú, y Aarón contigo: mas los sacerdotes y el pueblo no traspasen el término por subir á Jehová, porque no haga en ellos estrago. Éxod. 19:24
- Si su amo le hubiere dado mujer, y ella le hubiere parido hijos ó hijas, la mujer y sus hijos serán de su amo, y él saldrá solo. Éxod. 21:4
- Entonces su amo lo hará llegar á los jueces, y harále llegar á la puerta ó al poste; y su amo le horadará la oreja con lesna, y será su siervo para siempre. Éxod. 21:6
- Si le tomare otra, no disminuirá su alimento, ni su vestido, ni el débito conyugal. Éxod. 21:10
- Si se levantare y anduviere fuera sobre su báculo, entonces será el que le hirió absuelto: solamente le satisfará lo que estuvo parado, y hará que le curen. Éxod. 21:19
- Si algunos riñeren, é hiriesen á mujer preñada, y ésta abortare, pero sin haber muerte, será penado conforme á lo que le impusiere el marido de la mujer y juzgaren los árbitros. Éxod. 21:22
- Y si sacare el diente de su siervo, ó el diente de su sierva, por su diente le dejará ir libre. Éxod. 21:27
- Pero si el buey era acorneador desde ayer y antes de ayer, y á su dueño le fué hecho requerimiento, y no lo hubiere guardado, y matare hombre ó mujer, el buey será apedreado, y también morirá su dueño. Éxod. 21:29
- Si le fuere impuesto rescate, entonces dará por el rescate de su persona cuanto le fuere impuesto. Éxod. 21:30
- CUANDO alguno hurtare buey ú oveja, y le degollare ó vendiere, por aquel buey pagará cinco bueyes, y por aquella oveja cuatro ovejas. Éxod. 22:1
- Si el ladrón fuere hallado forzando una casa, y fuere herido y muriere, el que le hirió no será culpado de su muerte. Éxod. 22:2
- Mas si le hubiere sido hurtado, resarcirá á su dueño. Éxod. 22:12
- Y si le hubiere sido arrebatado por fiera, traerle ha testimonio, y no pagará lo arrebatado. Éxod. 22:13
- Si su padre no quisiere dársela, él le pesará plata conforme al dote de las vírgenes. Éxod. 22:17
- Si dieres á mi pueblo dinero emprestado, al pobre que está contigo, no te portarás con él como logrero, ni le impondrás usura. Éxod. 22:25
- Porque sólo aquello es su cubierta, es aquel el vestido para cubrir sus carnes, en el que ha de dormir: y será que cuando él á mí clamare, yo entonces le oiré, porque soy misericordioso. Éxod. 22:27
- Si vieres el asno del que te aborrece caído debajo de su carga, ¿le dejarás entonces desamparado? Sin falta ayudarás con él á levantarlo. Éxod. 23:5
- Guárdate delante de él, y oye su voz; no le seas rebelde; porque él no perdonará vuestra rebelión: porque mi nombre está en él. Éxod. 23:21
- Y la cubrirás de oro puro, y le has de hacer una cornisa de oro alrededor. Éxod. 25:24
- Y le harás cuatro anillos de oro, los cuales pondrás á las cuatro esquinas que corresponden á sus cuatro pies. Éxod. 25:26
- Y le harás un enrejado de metal de obra de malla; y sobre el enrejado harás cuatro anillos de metal á sus cuatro esquinas. Éxod. 27:4
- Harás asimismo el racional del juicio de primorosa obra, le has de hacer conforme á la obra del ephod, de oro, y cárdeno, y púrpura, y carmesí, y lino torcido. Éxod. 28:15
- Y tomarás las vestiduras, y vestirás á Aarón la túnica y el manto del ephod, y el ephod, y el racional, y le ceñirás con el cinto del ephod; Éxod. 29:5
- Y tomarás el aceite de la unción, y derramarás sobre su cabeza, y le ungirás. Éxod. 29:7
- Y cubrirlo has de oro puro, su techado, y sus paredes en derredor, y sus cuernos: y le harás en derredor una corona de oro. Éxod. 30:3
- MAS viendo el pueblo que Moisés tardaba en descender del monte, allegóse entonces á Aarón, y dijéronle: Levántate, haznos dioses que vayan delante de nosotros; porque á este Moisés, aquel varón que nos sacó de la tierra de Egipto, no sabemos qué le haya acontecido. Éxod. 32:1
- Porque me dijeron: Haznos dioses que vayan delante de nosotros, que á este Moisés, el varón que nos sacó de tierra de Egipto, no sabemos qué le ha acontecido. Éxod. 32:23
- Y aconteció que el día siguiente dijo Moisés al pueblo: Vosotros habéis cometido un gran pecado: mas yo subiré ahora á Jehová; quizá le aplacaré acerca de vuestro pecado. Éxod. 32:30
- Y Moisés alisó dos tablas de piedra como las primeras; y levantóse por la mañana, y subió al monte de Sinaí, como le mandó Jehová, y llevó en su mano las dos tablas de piedra. Éxod. 34:4
- Empero redimirás con cordero el primerizo del asno; y si no lo redimieres, le has de cortar la cabeza. Redimirás todo primogénito de tus hijos, y no serán vistos vacíos delante de mí. Éxod. 34:20
- Y después se llegaron todos los hijos de Israel, á los cuales mandó todas las cosas que Jehová le había dicho en el monte de Sinaí. Éxod. 34:32
- Y cuando venía Moisés delante de Jehová para hablar con él, quitábase el velo hasta que salía; y saliendo, hablaba con los hijos de Israel lo que le era mandado; Éxod. 34:34
- Y vino todo varón á quien su corazón estimuló, y todo aquel á quien su espíritu le dió voluntad, y trajeron ofrenda á Jehová para la obra del tabernáculo del testimonio, y para toda su fábrica, y para las sagradas vestiduras. Éxod. 35:21
- Y Moisés llamó á Bezaleel y á Aholiab, y á todo varón sabio de corazón, en cuyo corazón había dado Jehová sabiduría, y á todo hombre á quien su corazón le movió á llegarse á la obra, para trabajar en ella; Éxod. 36:2
- Y tomaron de delante de Moisés toda la ofrenda que los hijos de Israel habían traído para la obra del servicio del santuario, á fin de hacerla. Y ellos le traían aún ofrenda voluntaria cada mañana. Éxod. 36:3
- Y tomarás el aceite de la unción y ungirás el tabernáculo, y todo lo que está en él; y le santificarás con todos sus vasos, y será santo. Éxod. 40:9
- Y Moisés hizo conforme á todo lo que Jehová le mandó; así lo hizo. Éxod. 40:16
- Y le ha de quitar el buche y las plumas, lo cual echará junto al altar, hacia el oriente, en el lugar de las cenizas. Lev. 1:16
- Y le quitará todo el sebo, y harálo arder sobre el altar. Lev. 4:19
- Luego que le fuere conocido su pecado en que ha delinquido, presentará por su ofrenda un macho cabrío sin defecto. Lev. 4:23
- Luego que le fuere conocido su pecado que cometió, traerá por su ofrenda una hembra de las cabras, una cabra sin defecto, por su pecado que habrá cometido: Lev. 4:28
- Y le quitará todo su sebo, de la manera que fue quitado el sebo del sacrificio de las paces; y el sacerdote lo hará arder sobre el altar en olor de suavidad á Jehová: así hará el sacerdote expiación por él, y será perdonado. Lev. 4:31
- Y le quitará todo su sebo, como fué quitado el sebo del sacrificio de las paces, y harálo el sacerdote arder en el altar sobre la ofrenda encendida á Jehová: y le hará el sacerdote expiación de su pecado que habrá cometido, y será perdonado. Lev. 4:35
- Y si no le alcanzare para un cordero, traerá en expiación por su pecado que cometió, dos tórtolas ó dos palominos á Jehová; el uno para expiación, y el otro para holocausto. Lev. 5:7
- Entonces será que, puesto habrá pecado y ofendido, restituirá aquello que robó, ó por el daño de la calumnia, ó el depósito que se le encomendó, ó lo perdido que halló, Lev. 6:4
- Y si se comiere de la carne del sacrificio de sus paces el tercer día, el que lo ofreciere no será acepto, ni le será imputado; abominación será, y la persona que de él comiere llevará su pecado. Lev. 7:18
- Hizo, pues, Moisés como Jehová le mandó, y juntóse la congregación á la puerta del tabernáculo del testimonio. Lev. 8:4
- Y los hijos de Aarón le trajeron la sangre; y él mojó su dedo en la sangre, y puso sobre los cuernos del altar, y derramó la demás sangre al pie del altar; Lev. 9:9
- Degolló asimismo el holocausto, y los hijos de Aarón le presentaron la sangre, la cual roció él alrededor sobre el altar. Lev. 9:12
- Degolló también el buey y el carnero en sacrificio de paces, que era del pueblo: y los hijos de Aarón le presentaron la sangre (la cual roció él sobre el altar alrededor), Lev. 9:18
- Y el sacerdote mirará la llaga en la piel de la carne: si el pelo en la llaga se ha vuelto blanco, y pareciere la llaga más hundida que la tez de la carne, llaga de lepra es; y el sacerdote le reconocerá, y le dará por inmundo. Lev. 13:3
- Y al séptimo día el sacerdote lo mirará; y si la llaga a su parecer se hubiere estancado, no habiéndose extendido en la piel, entonces el sacerdote le volverá á encerrar por otros siete días. Lev. 13:5
- Y al séptimo día el sacerdote le reconocerá de nuevo; y si parece haberse oscurecido la llaga, y que no ha cundido en la piel, entonces el sacerdote lo dará por limpio: era postilla; y lavará sus vestidos, y será limpio. Lev. 13:6
- Lepra es envejecida en la piel de su carne; y le dará por inmundo el sacerdote, y no le encerrará, porque es inmundo. Lev. 13:11
- Entonces el sacerdote le reconocerá; y si la lepra hubiere cubierto toda su carne, dará por limpio al llagado: hase vuelto toda ella blanca; y él es limpio. Lev. 13:13
- Mas si el sacerdote la mirare, y no pareciere en la mancha pelo blanco, ni estuviere más baja que la tez, sino que está oscura, le encerrará el sacerdote por siete días; Lev. 13:26
- Y al hombre ó mujer que le saliere llaga en la cabeza, ó en la barba, Lev. 13:29
- Mas si le pareciere que la tiña está detenida, y que ha salido en ella el pelo negro, la tiña está sanada; él está limpio, y por limpio lo dará el sacerdote. Lev. 13:37
- Y el hombre, cuando se le pelare la cabeza, es calvo, mas limpio. Lev. 13:40
- Y si á la parte de su rostro se le pelare la cabeza, es calvo por delante, pero limpio. Lev. 13:41
- Empero el vestido, ó estambre, ó trama, ó cualquiera cosa de piel que lavares, y que se le quitare la plaga, lavarse ha segunda vez, y entonces será limpia. Lev. 13:58
- Y rociará siete veces sobre el que se purifica de la lepra, y le dará por limpio; y soltará la avecilla viva sobre la haz del campo. Lev. 14:7
- Y el sacerdote que le purifica presentará con aquellas cosas al que se ha de limpiar delante de Jehová, á la puerta del tabernáculo del testimonio: Lev. 14:11
- Y harálos el sacerdote, el uno ofrenda por el pecado, y el otro holocausto: y le purificará el sacerdote de su flujo delante de Jehová. Lev. 15:15
- Toda cama en que durmiere todo el tiempo de su flujo, le será como la cama de su costumbre; y todo mueble sobre que se sentare, será inmundo, como la inmundicia de su costumbre. Lev. 15:26
- Y esto tendréis por estatuto perpetuo, para expiar á los hijos de Israel de todos sus pecados una vez en el año. Y Moisés lo hizo como Jehová le mandó. Lev. 16:34
- Y cualquier varón de la casa de Israel, ó de los extranjeros que peregrinan entre ellos, que comiere alguna sangre, yo pondré mi rostro contra la persona que comiere sangre, y le cortaré de entre su pueblo. Lev. 17:10
- No oprimirás á tu prójimo, ni le robarás. No se detendrá el trabajo del jornalero en tu casa hasta la mañana. Lev. 19:13
- Y cuando un hombre tuviere cópula con mujer, y ella fuere sierva desposada con alguno, y no estuviere rescatada, ni le hubiere sido dada libertad, ambos serán azotados: no morirán, por cuanto ella no es libre. Lev. 19:20
- Y con el carnero de la expiación lo reconciliará el sacerdote delante de Jehová, por su pecado que cometió: y se le perdonará su pecado que ha cometido. Lev. 19:22
- Y cuando el extranjero morare contigo en vuestra tierra, no le oprimiréis. Lev. 19:33
- Entonces yo pondré mi rostro contra aquel varón, y contra su familia, y le cortaré de entre su pueblo, con todos los que fornicaron en pos de él, prostituyéndose con Moloch. Lev. 20:5
- Y le haréis fiesta á Jehová por siete días cada un año; será estatuto perpetuo por vuestras edades; en el mes séptimo la haréis. Lev. 23:41
- Y el hijo de la mujer Israelita pronunció el Nombre, y maldijo: entonces le llevaron á Moisés. Y su madre se llamaba Selomith, hija de Dribi, de la tribu de Dan. Lev. 24:11
- Saca al blasfemo fuera del real, y todos los que le oyeron pongan sus manos sobre la cabeza de él, y apedréelo toda la congregación. Lev. 24:14
- Y el que causare lesión en su prójimo, según hizo, así le sea hecho: Lev. 24:19
- No le darás tu dinero á usura, ni tu vitualla á ganancia: Lev. 25:37
- Y cuando tu hermano empobreciere, estando contigo, y se vendiere á ti, no le harás servir como siervo: Lev. 25:39
- Pero si fuere más pobre que tu estimación, entonces comparecerá ante el sacerdote, y el sacerdote le pondrá tasa: conforme á la facultad del votante le impondrá tasa el sacerdote. Lev. 27:8
- Mas tú pondrás á los Levitas en el tabernáculo del testimonio, y sobre todos sus vasos, y sobre todas las cosas que le pertenecen: ellos llevarán el tabernáculo y todos sus vasos, y ellos servirán en él, y asentarán sus tiendas alrededor del tabernáculo. Núm. 1:50
- Haz llegar á la tribu de Leví, y hazla estar delante del sacerdote Aarón, para que le ministren; Núm. 3:6
- Y darás los Levitas á Aarón y á sus hijos: le son enteramente dados de entre los hijos de Israel. Núm. 3:9
- Y Moisés los contó conforme á la palabra de Jehová, como le fué mandado. Núm. 3:16
- Y contó Moisés, como Jehová le mandó, todos los primogénitos de los hijos de Israel. Núm. 3:42
- Y pondrán sobre ella la cubierta de pieles de tejones, y extenderán encima el paño todo de cárdeno, y le pondrán sus varas. Núm. 4:6
- Y extenderán sobre ella el paño de carmesí colorado, y lo cubrirán con la cubierta de pieles de tejones; y le pondrán sus varas. Núm. 4:8
- Y sobre el altar de oro extenderán el paño cárdeno, y le cubrirán con la cubierta de pieles de tejones, y le pondrán sus varales. Núm. 4:11
- Y pondrán sobre él todos sus instrumentos de que se sirve: las paletas, los garfios, los braseros, y los tazones, todos los vasos del altar; y extenderán sobre él la cubierta de pieles de tejones, y le pondrán además las varas. Núm. 4:14
- Como lo mandó Jehová por mano de Moisés fueron contados, cada uno según su oficio, y según su cargo; los cuales contó él, como le fué mandado. Núm. 4:49
- Y el sacerdote la conjurará, y le dirá: Si ninguno hubiere dormido contigo, y si no te has apartado de tu marido á inmundicia, libre seas de estas aguas amargas que traen maldición: Núm. 5:19
- Y cuando entraba Moisés en el tabernáculo del testimonio, para hablar con El, oía la Voz que le hablaba de encima de la cubierta que estaba sobre el arca del testimonio, de entre los dos querubines: y hablaba con él. Núm. 7:89
- Y él le respondió: Yo no iré, sino que me marcharé á mi tierra y á mi parentela. Núm. 10:30
- Y él le dijo: Ruégote que no nos dejes; porque tú sabes nuestros alojamientos en el desierto, y nos serás en lugar de ojos. Núm. 10:31
- Y Moisés le respondió: ¿Tienes tú celos por mí? mas ojalá que todo el pueblo de Jehová fuesen profetas, que Jehová pusiera su espíritu sobre ellos. Núm. 11:29
- Y él les dijo: Oid ahora mis palabras: si tuviereis profeta de Jehová, le apareceré en visión, en sueños hablaré con él. Núm. 12:6
- Así María fué echada del real siete días; y el pueblo no pasó adelante hasta que se le reunió María. Núm. 12:15
- Estos son los nombres de los varones que Moisés envió á reconocer la tierra: y á Oseas hijo de Nun, le puso Moisés el nombre de Josué. Núm. 13:16
- Y le contaron, y dijeron: Nosotros llegamos á la tierra á la cual nos enviaste, la que ciertamente fluye leche y miel; y este es el fruto de ella. Núm. 13:27
- Yo le heriré de mortandad, y lo destruiré, y á ti te pondré sobre gente grande y más fuerte que ellos. Núm. 14:12
- Empero mi siervo Caleb, por cuanto hubo en él otro espíritu, y cumplió de ir en pos de mi, yo le meteré en la tierra donde entró y su simiente la recibirá en heredad. Núm. 14:24
- Y el sacerdote hará expiación por la persona que habrá pecado por yerro, cuando pecare por yerro delante de Jehová, la reconciliará, y le será perdonado. Núm. 15:28
- Y los que le hallaron recogiendo leña trajéronle á Moisés y á Aarón, y á toda la congregación: Núm. 15:33
- Y pusiéronlo en la cárcel, por que no estaba declarado qué le habían de hacer. Núm. 15:34
- Y Moisés habló á los hijos de Israel, y todos los príncipes de ellos le dieron varas; cada príncipe por las casas de sus padres una vara, en todas doce varas; y la vara de Aarón estaba entre las varas de ellos. Núm. 17:6
- E hízolo Moisés: como le mandó Jehová, así hizo. Núm. 17:11
- Entonces Moisés tomó la vara de delante de Jehová, como él le mandó. Núm. 20:9
- Y Edom le respondió: No pasarás por mi país, de otra manera saldré contra ti armado. Núm. 20:18
- Y Moisés hizo como Jehová le mandó: y subieron al monte de Hor á ojos de toda la congregación. Núm. 20:27
- Entonces Jehová dijo á Moisés: No le tengas miedo, que en tu mano lo he dado, á el y á todo su pueblo, y á su tierra; y harás de él como hiciste de Sehón, rey de los Amorrheos, que habitaba en Hesbón. Núm. 21:34
- E hirieron á él, y á sus hijos, y á toda su gente, sin que le quedara uno, y poseyeron su tierra. Núm. 21:35
- Y fueron los ancianos de Moab, y los ancianos de Madián, con las dádivas de adivinación en su mano, y llegaron á Balaam, y le dijeron las palabras de Balac. Núm. 22:7
- Y el ángel de Jehová le dijo: ¿Por qué has herido tu asna estas tres veces? he aquí yo he salido para contrarrestarte, porque tu camino es perverso delante de mí: Núm. 22:32
- Y Balac hizo como le dijo Balaam: y ofrecieron Balac y Balaam un becerro y un carnero en cada altar. Núm. 23:2
- Y vino Dios al encuentro de Balaam, y éste le dijo: Siete altares he ordenado, y en cada altar he ofrecido un becerro y un carnero. Núm. 23:4
- Y Balac hizo como Balaam le dijo; y ofreció un becerro y un carnero en cada altar. Núm. 23:30
- Entonces se encendió la ira de Balac contra Balaam, y batiendo sus palmas le dijo: Para maldecir á mis enemigos te he llamado, y he aquí los has resueltamente bendecido ya tres veces. Núm. 24:10
- Y Balaam le respondió: ¿No lo declaré yo también á tus mensajeros que me enviaste, diciendo: Núm. 24:12
- A los más darás mayor heredad, y á los menos menor; y á cada uno se le dará su heredad conforme á sus contados. Núm. 26:54
- Y ponerlo has delante de Eleazar el sacerdote, y delante de toda la congregación; y le darás órdenes en presencia de ellos. Núm. 27:19
- Y pondrás de tu dignidad sobre él, para que toda la congregación de los hijos de Israel le obedezcan. Núm. 27:20
- Y Moisés hizo como Jehová le había mandado; que tomó á Josué, y le puso delante de Eleazar el sacerdote, y de toda la congregación: Núm. 27:22
- Y MOISÉS dijo á los hijos de Israel, conforme á todo lo que Jehová le había mandado. Núm. 29:40
- Mas si su padre le vedare el día que oyere todos sus votos y sus obligaciones, con que ella hubiere ligado su alma, no serán firmes; y Jehová la perdonará, por cuanto su padre le vedó. Núm. 30:5
- Pero si cuando su marido lo oyó, le vedó, entonces el voto que ella hizo, y lo que pronunció de sus labios con que ligó su alma, será nulo; y Jehová lo perdonará. Núm. 30:8
- Si su marido oyó, y calló á ello, y no le vedó; entonces todos sus votos serán firmes, y toda obligación con que hubiere ligado su alma, firme será. Núm. 30:11
- Y heredaréis la tierra por suertes por vuestras familias: á los muchos daréis mucho por su heredad, y á los pocos daréis menos por heredad suya: donde le saliere la suerte, allí la tendrá cada uno: por las tribus de vuestros padres heredaréis. Núm. 33:54
- El pariente del muerto, él matará al homicida: cuando lo encontrare, él le matará. Núm. 35:19
- Y el pariente del muerto le hayare fuera del término de la ciudad de su acogida, y el pariente del muerto al homicida matare, no se le culpará por ello: Núm. 35:27
- Y fué, que á los cuarenta años, en el mes undécimo, al primero del mes, Moisés habló á los hijos de Israel conforme á todas las cosas que Jehová le había mandado acerca de ellos; Deut. 1:3
- Y entonces mandé á vuestros jueces, diciendo: Oid entre vuestros hermanos, y juzgad justamente entre el hombre y su hermano, y el que le es extranjero. Deut. 1:16
- Excepto Caleb hijo de Jephone: él la verá, y á él le daré la tierra que pisó, y á sus hijos; porque cumplió en pos de Jehová. Deut. 1:36
- Porque ¿qué gente grande hay que tenga los dioses cercanos á sí, como lo está Jehová nuestro Dios en todo cuanto le pedimos? Deut. 4:7
- Empero á vosotros Jehová os tomó, y os ha sacado del horno de hierro, de Egipto, para que le seáis por pueblo de heredad como en este día. Deut. 4:20
- Conoce, pues, que Jehová tu Dios es Dios, Dios fiel, que guarda el pacto y la misericordia á los que le aman y guardan sus mandamientos, hasta las mil generaciones; Deut. 7:9
- Y que da el pago en su cara al que le aborrece, destruyéndolo: ni lo dilatará al que le odia, en su cara le dará el pago. Deut. 7:10
- Por lo cual Leví no tuvo parte ni heredad con sus hermanos: Jehová es su heredad, como Jehová tu Dios le dijo.) Deut. 10:9
- No haréis como todo lo que nosotros hacemos aquí ahora, cada uno lo que le parece, Deut. 12:8
- No consentirás con él, ni le darás oído; ni tu ojo le perdonará, ni tendrás compasión, ni lo encubrirás: Deut. 13:8
- Porque eres pueblo santo á Jehová tu Dios, y Jehová te ha escogido para que le seas un pueblo singular de entre todos los pueblos que están sobre la haz de la tierra. Deut. 14:2
- Mas abrirás á él tu mano liberalmente, y en efecto le prestarás lo que basta, lo que hubiere menester. Deut. 15:8
- Sin falta le darás, y no sea tu corazón maligno cuando le dieres: que por ello te bendecirá Jehová tu Dios en todos tus hechos, y en todo lo que pusieres mano. Deut. 15:10
- Cuando se vendiere á ti tu hermano Hebreo ó Hebrea, y te hubiere servido seis años, al séptimo año le despedirás libre de ti. Deut. 15:12
- Le abastecerás liberalmente de tus ovejas, de tu era, y de tu lagar; le darás de aquello en que Jehová te hubiere bendecido. Deut. 15:14
- Y será que, si él te dijere: No saldré de contigo; porque te ama á ti y á tu casa, que le va bien contigo; Deut. 15:16
- No te parezca duro cuando le enviares libre de ti; que doblado del salario de mozo jornalero te sirvió seis años: y Jehová tu Dios te bendecirá en todo cuanto hicieres. Deut. 15:18
- Las primicias de tu grano, de tu vino, y de tu aceite, y las primicias de la lana de tus ovejas le darás: Deut. 18:4
- Porque le ha escogido Jehová tu Dios de todas tus tribus, para que esté para ministrar al nombre de Jehová, él y sus hijos para siempre. Deut. 18:5
- Profeta les suscitaré de en medio de sus hermanos, como tú; y pondré mis palabras en su boca, y él les hablará todo lo que yo le mandare. Deut. 18:18
- Mas será, que cualquiera que no oyere mis palabras que él hablare en mi nombre, yo le residenciaré. Deut. 18:19
- Empero el profeta que presumiere hablar palabra en mi nombre, que yo no le haya mandado hablar, ó que hablare en nombre de dioses ajenos, el tal profeta morirá. Deut. 18:20
- Y este es el caso del homicida que ha de huir allí, y vivirá: el que hiriere á su prójimo por yerro, que no le tenía enemistad desde ayer ni antes de ayer: Deut. 19:4
- No sea que el pariente del muerto vaya tras el homicida, cuando se enardeciere su corazón, y le alcance por ser largo el camino, y le hiera de muerte, no debiendo ser condenado á muerte; por cuanto no tenía enemistad desde ayer ni antes de ayer con el muerto. Deut. 19:6
- No le perdonará tu ojo: y quitarás de Israel la sangre inocente, y te irá bien. Deut. 19:13
- Cuando te acercares á una ciudad para combatirla, le intimarás la paz. Deut. 20:10
- Entonces vendrán los sacerdotes hijos de Leví, porque á ellos escogió Jehová tu Dios para que le sirvan, y para bendecir en nombre de Jehová; y por el dicho de ellos se determinará todo pleito y toda llaga. Deut. 21:5
- Cuando un hombre tuviere dos mujeres, la una amada y la otra aborrecida, y la amada y la aborrecida le parieren hijos, y el hijo primogénito fuere de la aborrecida; Deut. 21:15
- Cuando en alguno hubiere pecado de sentencia de muerte, por el que haya de morir, y le habrás colgado de un madero, Deut. 21:22
- Y si tu hermano no fuere tu vecino, ó no le conocieres, los recogerás en tu casa, y estarán contigo hasta que tu hermano los busque, y se los devolverás. Deut. 22:2
- Y así harás de su asno, así harás también de su vestido, y lo mismo harás con toda cosa perdida de tu hermano que se le perdiere, y tú la hallares: no podrás retraerte de ello. Deut. 22:3
- Y le pusiere algunas faltas, y esparciere sobre ella mala fama, y dijere: Esta tomé por mujer, y llegué á ella, y no la hallé virgen; Deut. 22:14
- Y, he aquí, él le pone tachas de algunas cosas, diciendo: No he hallado tu hija virgen; empero, he aquí las señales de la virginidad de mi hija. Y extenderán la sábana delante de los ancianos de la ciudad. Deut. 22:17
- Y le han de penar en cien piezas de plata, las cuales darán al padre de la moza, por cuanto esparció mala fama sobre virgen de Israel: y la ha de tener por mujer, y no podrá despedirla en todos sus días. Deut. 22:19
- Y á la moza no harás nada; no tiene la moza culpa de muerte: porque como cuando alguno se levanta contra su prójimo, y le quita la vida, así es esto: Deut. 22:26
- More contigo, en medio de ti, en el lugar que escogiere en alguna de tus ciudades, donde bien le estuviere: no le harás fuerza. Deut. 23:16
- CUANDO alguno tomare mujer y se casare con ella, si no le agradare por haber hallado en ella alguna cosa torpe, le escribirá carta de repudio, y se la entregará en su mano, y despedirála de su casa. Deut. 24:1
- Y si la aborreciere aqueste último, y le escribiere carta de repudio, y se la entregare en su mano, y la despidiere de su casa; ó si muriere el postrer hombre que la tomó para sí por mujer, Deut. 24:3
- Cuando tomare alguno mujer nueva, no saldrá á la guerra, ni en ninguna cosa se le ocupará; libre estará en su casa por un año, para alegrar á su mujer que tomó. Deut. 24:5
- Precisamente le devolverás la prenda cuando el sol se ponga, para que duerma en su ropa, y te bendiga: y te será justicia delante de Jehová tu Dios. Deut. 24:13
- En su día le darás su jornal, y no se pondrá el sol sin dárselo: pues es pobre, y con él sustenta su vida: porque no clame contra ti á Jehová, y sea en ti pecado. Deut. 24:15
- Llegaráse entonces su cuñada á él delante de los ancianos, y le descalzará el zapato de su pie, y escupirále en el rostro, y hablará y dirá: Así será hecho al varón que no edificare la casa de su hermano. Deut. 25:9
- Cuando algunos riñeren juntos el uno con el otro, y llegare la mujer del uno para librar á su marido de mano del que le hiere, y metiere su mano y le trabare de sus vergüenzas; Deut. 25:11
- Y llegarás al sacerdote que fuere en aquellos días, y le dirás: Reconozco hoy á Jehová tu Dios que he entrado en la tierra que juró Jehová á nuestros padres que nos había de dar. Deut. 26:3
- Y Jehová te ha ensalzado hoy para que le seas su peculiar pueblo, como él te lo he dicho, y para que guardes todos sus mandamientos; Deut. 26:18
- El hombre tierno en ti, y el muy delicado, su ojo será maligno para con su hermano, y para con la mujer de su seno, y para con el resto de sus hijos que le quedaren; Deut. 28:54
- Para no dar á alguno de ellos de la carne de sus hijos, que él comerá, porque nada le habrá quedado, en el cerco y en el apuro con que tu enemigo te oprimirá en todas tus ciudades. Deut. 28:55
- Y Jehová dijo á Moisés: He aquí se han acercado tus días para que mueras: llama á Josué, y esperad en el tabernáculo del testimonio, y le mandaré. Fueron pues Moisés y Josué, y esperaron en el tabernáculo del testimonio. Deut. 31:14
- Y mi furor se encenderá contra él en aquel día; y los abandonaré, y esconderé de ellos mi rostro, y serán consumidos; y le hallarán muchos males y angustias, y dirá en aquel día: ¿No me han hallado estos males porque no está mi Dios en medio de mí? Deut. 31:17
- Porque yo le introduciré en la tierra que juré á sus padres, la cual fluye leche y miel; y comerá, y se hartará, y se engordará: y volveránse á dioses ajenos, y les servirán, y me enojarán, é invalidarán mi pacto. Deut. 31:20
- Y será que cuando le vinieren muchos males y angustias, entonces responderá en su cara este cántico como testigo, pues no caerá en olvido de la boca de su linaje: porque yo conozco su ingenio, y lo que hace hoy antes que le introduzca en la tierra que juré. Deut. 31:21
- Jehová solo le guió, Que no hubo con él dios ajeno. Deut. 32:12
- Y engrosó Jeshurun, y tiró coces: Engordástete, engrosástete, cubrístete: Y dejó al Dios que le hizo, Y menospreció la Roca de su salud. Deut. 32:15
- Y esta bendición para Judá. Dijo así: Oye, oh Jehová, la voz de Judá, Y llévalo á su pueblo; Sus manos le basten, Y tú seas ayuda contra sus enemigos. Deut. 33:7
- Y a Leví dijo: Tu Thummim y tu Urim, con tu buen varón Al cual tentaste en Massa, Y le hiciste reñir en las aguas de la rencilla; Deut. 33:8
- Bendice, oh Jehová, lo que hicieren, Y recibe con agrado la obra de sus manos: Hiere los lomos de sus enemigos, Y de los que le aborrecieren; para que nunca se levanten. Deut. 33:11
- Y Josué hijo de Nun fué lleno de espíritu de sabiduría, porque Moisés había puesto sus manos sobre él: y los hijos de Israel le obedecieron, é hicieron como Jehová mandó á Moisés. Deut. 34:9
- En todas las señales y prodigios que le envió Jehová á hacer en tierra de Egipto á Faraón, y á todos sus siervos, y á toda su tierra; Deut. 34:11
- Cualquiera que fuere rebelde á tu mandamiento, y no obedeciere á tus palabras en todas las cosas que le mandares, que muera; solamente que te esfuerces, y seas valiente. Jos. 1:18
- Y ellos le respondieron: Nuestra alma por vosotros hasta la muerte, si no denunciareis este nuestro negocio: y cuando Jehová nos hubiere dado la tierra, nosotros haremos contigo misericordia y verdad. Jos. 2:14
- Y ellos le dijeron: Nosotros seremos desobligados de este juramento con que nos has conjurado. Jos. 2:17
- Cualquiera que saliere fuera de las puertas de tu casa, su sangre será sobre su cabeza, y nosotros sin culpa. Mas cualquiera que se estuviere en casa contigo, su sangre será sobre nuestra cabeza, si mano le tocare. Jos. 2:19
- Y estando Josué cerca de Jericó, alzó sus ojos, y vió un varón que estaba delante de él, el cual tenía una espada desnuda en su mano. Y Josué yéndose hacia él, le dijo: ¿Eres de los nuestros, ó de nuestros enemigos? Jos. 5:13
- Y él respondió: No; mas Príncipe del ejército de Jehová, ahora he venido. Entonces Josué postrándose sobre su rostro en tierra le adoró; y díjole: ¿Qué dice mi Señor á su siervo? Jos. 5:14
- Y cuando la hubiereis tomado, le prenderéis fuego. Haréis conforme á la palabra de Jehová. Mirad que os lo he mandado. Jos. 8:8
- Lo cual como viese el rey de Hai, levantóse prestamente de mañana, y salió con la gente de la ciudad contra Israel, él y todo su pueblo, para combatir por el llano al tiempo señalado, no sabiendo que le estaba puesta emboscada á las espaldas de la ciudad. Jos. 8:14
- Y como los de la ciudad miraron atrás, observaron, y he aquí el humo de la ciudad que subía al cielo, y no tuvieron arbitrio para huir ni á una parte ni á otra: y el pueblo que iba huyendo hacia el desierto, se volvió contra los que le seguían. Jos. 8:20
- Y Josué hizo con ellos como Jehová le había mandado: desjarretó sus caballos, y sus carros quemó al fuego. Jos. 11:9
- Y SIENDO Josué ya viejo, entrado en días, Jehová le dijo: Tú eres ya viejo, de edad avanzada, y queda aún muy mucha tierra por poseer. Jos. 13:1
- Y los hijos de Judá vinieron á Josué en Gilgal; y Caleb, hijo de Jephone Cenezeo, le dijo: Tú sabes lo que Jehová dijo á Moisés, varón de Dios, en Cades-barnea, tocante á mí y á ti. Jos. 14:6
- Yo era de edad de cuarenta años, cuando Moisés siervo de Jehová me envió de Cades-barnea á reconocer la tierra; y yo le referí el negocio como lo tenía en mi corazón: Jos. 14:7
- Josué entonces le bendijo, y dió á Caleb hijo de Jephone á Hebrón por heredad. Jos. 14:13
- Y dijo Caleb: Al que hiriere á Chîriath-sepher, y la tomare, yo le daré á mi hija Axa por mujer. Jos. 15:16
- Y tomóla Othoniel, hijo de Cenez, hermano de Caleb; y él le dió por mujer á su hija Axa. Jos. 15:17
- Y aconteció que cuando la llevaba, él la persuadió que pidiese á su padre tierras para labrar. Ella entonces se apeó del asno. Y Caleb le dijo: ¿Qué tienes? Jos. 15:18
- Y ella respondió: Dame bendición: pues que me has dado tierra de secadal, dame también fuentes de aguas. El entonces le dió las fuentes de arriba, y las de abajo. Jos. 15:19
- Según la palabra de Jehová, le dieron la ciudad que él pidió, Timnath-sera, en el monte de Ephraim; y él reedificó la ciudad, y habitó en ella. Jos. 19:50
- Y el que se acogiere á alguna de aquellas ciudades, presentaráse á la puerta de la ciudad, y dirá sus causas, oyéndolo los ancianos de aquella ciudad: y ellos le recibirán consigo dentro de la ciudad, y le darán lugar que habite con ellos. Jos. 20:4
- Y cuando el cercano del muerto le siguiere, no entregarán en su mano al homicida, por cuanto hirió á su prójimo por yerro, ni tuvo con él antes enemistad. Jos. 20:5
- Solamente que con diligencia cuidéis de poner por obra el mandamiento y la ley, que Moisés siervo de Jehová os intimó: que améis á Jehová vuestro Dios, y andéis en todos sus caminos; que guardéis sus mandamientos, y os alleguéis á él, y le sirváis de todo vuestro corazón y de toda vuestra alma. Jos. 22:5
- También murió Eleazar, hijo de Aarón; al cual enterraron en el collado de Phinees su hijo, que le fué dado en el monte de Ephraim. Jos. 24:33
- Y dijo Caleb: El que hiriere á Chîriath-sepher, y la tomare, yo le daré á Axa mi hija por mujer. Jue. 1:12
- Y tomóla Othoniel hijo de Cenez, hermano menor de Caleb: y él le dió á Axa su hija por mujer. Jue. 1:13
- Y cuando la llevaban, persuadióle que pidiese á su padre un campo. Y ella se apeó del asno, y Caleb le dijo: ¿Qué tienes? Jue. 1:14
- Ella entonces le respondió: Dame una bendición: que pues me has dado tierra de secadal, me des también fuentes de aguas. Entonces Caleb le dió las fuentes de arriba y las fuentes de abajo. Jue. 1:15
- Tampoco Zabulón echó á los que habitaban en Chîtron y á los que habitaban en Naalol; mas el Cananeo habitó en medio de él, y le fueron tributarios. Jue. 1:30
- Y Barac le respondió: Si tú fueres conmigo, yo iré: pero si no fueres conmigo, no iré. Jue. 4:8
- Y saliendo Jael á recibir á Sísara, díjole: Ven, señor mío, ven á mi, no tengas temor. Y él vino á ella á la tienda, y ella le cubrió con una manta. Jue. 4:18
- Y él le dijo: Ruégote me des á beber una poca de agua, que tengo sed. Y ella abrió un odre de leche y dióle de beber, y tornóle á cubrir. Jue. 4:19
- Y él le dijo: Estáte á la puerta de la tienda, y si alguien viniere, y te preguntare, diciendo: ¿Hay aquí alguno? Tú responderás que no. Jue. 4:20
- El pidió agua, y dióle ella leche; En tazón de nobles le presentó manteca. Jue. 5:25
- Las más avisadas de sus damas le respondían; Y aun ella se respondía á sí misma. Jue. 5:29
- Así perezcan todos tus enemigos, oh Jehová: Mas los que le aman, sean como el sol cuando nace en su fuerza. Y la tierra reposó cuarenta años. Jue. 5:31
- Y el ángel de Jehová se le apareció, y díjole: Jehová es contigo, varón esforzado. Jue. 6:12
- Y Gedeón le respondió: Ah, Señor mío, si Jehová es con nosotros, ¿por qué nos ha sobrevenido todo esto? ¿Y dónde están todas sus maravillas, que nuestros padres nos han contado, diciendo: ¿No nos sacó Jehová de Egipto? Y ahora Jehová nos ha desamparado, y nos ha entregado en manos de los Madianitas. Jue. 6:13
- Entonces le respondió: Ah, Señor mío, ¿con qué tengo de salvar á Israel? He aquí que mi familia es pobre en Manasés, y yo el menor en la casa de mi padre. Jue. 6:15
- Y Jehová le dijo: Porque yo seré contigo, y herirás á los Madianitas como á un solo hombre. Jue. 6:16
- Y el ángel de Dios le dijo: Toma la carne, y los panes sin levadura, y ponlo sobre esta peña, y vierte el caldo. Y él lo hizo así. Jue. 6:20
- Y Jehová le dijo: Paz á ti; no tengas temor, no morirás. Jue. 6:23
- Y aconteció que la misma noche le dijo Jehová: Toma un toro del hato de tu padre, y otro toro de siete años, y derriba el altar de Baal que tu padre tiene, y corta también el bosque que está junto á él: Jue. 6:25
- Entonces Gedeón tomó diez hombres de sus siervos, é hizo como Jehová le dijo. Mas temiendo hacerlo de día, por la familia de su padre y por los hombres de la ciudad, hízolo de noche. Jue. 6:27
- Y Joas respondió á todos los que estaban junto á él: ¿Tomaréis vosotros la demanda por Baal? ¿le salvaréis vosotros? Cualquiera que tomare la demanda por él, que muera mañana. Si es Dios, contienda por sí mismo con el que derribó su altar. Jue. 6:31
- Y aconteció que aquella noche Jehová le dijo: Levántate, y desciende al campo; porque yo lo he entregado en tus manos. Jue. 7:9
- Y LOS de Ephraim le dijeron: ¿Qué es esto que has hecho con nosotros, no llamándonos cuando ibas á la guerra contra Madián? Y reconviniéronlo fuertemente. Jue. 8:1
- Y de allí subió á Penuel, y hablóles las mismas palabras. Y los de Penuel le respondieron como habían respondido los de Succoth. Jue. 8:8
- Y tomó un mozo de los de Succoth, y preguntándole, él le dió por escrito los principales de Succoth y sus ancianos, setenta y siete varones. Jue. 8:14
- Y su concubina que estaba en Sichêm, también le parió un hijo; y púsole por nombre Abimelech. Jue. 8:31
- Y diéronle setenta siclos de plata del templo de Baal-berith, con los cuales Abimelech alquiló hombres ociosos y vagabundos, que le siguieron. Jue. 9:4
- Ahora pues, si con verdad y con integridad habéis procedido en hacer rey á Abimelech, y si lo habéis hecho bien con Jerobaal y con su casa, y si le habéis pagado conforme á la obra de sus manos; Jue. 9:16
- Y viendo Gaal el pueblo, dijo á Zebul: He allí pueblo que desciende de las cumbres de los montes. Y Zebul le respondió: La sombra de los montes te parece hombres. Jue. 9:36
- Y Zebul le respondió: ¿Dónde está ahora aquel tu hablar, diciendo; Quién es Abimelech para que le sirvamos? ¿No es este el pueblo que tenías en poco? Sal pues ahora, y pelea con él. Jue. 9:38
- Y luego llamó él á su escudero, y díjole: Saca tu espada y mátame, porque no se diga de mí: Una mujer lo mató. Y su escudero le atravesó, y murió. Jue. 9:54
- Mas los hijos de Israel tornaron á hacer lo malo en los ojos de Jehová, y sirvieron á los Baales y á Astaroth, y á los dioses de Siria, y á los dioses de Sidón, y á los dioses de Moab, y á los dioses de los hijos de Ammón, y á los dioses de los Filisteos: y dejaron á Jehová, y no le sirvieron. Jue. 10:6
- Y la mujer de Galaad también le había parido hijos; los cuales cuando fueron grandes, echaron fuera á Jephté, diciéndole: No heredarás en la casa de nuestro padre, porque eres bastardo. Jue. 11:2
- Mas el rey de los hijos de Ammón no atendió las razones de Jephté que le envió. Jue. 11:28
- Cualquiera que me saliere á recibir de las puertas de mi casa, cuando volviere de los Ammonitas en paz, será de Jehová, y le ofreceré en holocausto. Jue. 11:31
- Y volviendo Jephté á Mizpa á su casa, he aquí que su hija le salió á recibir con adufes y danzas, y era la sola, la única suya; no tenía fuera de ella otro hijo ni hija. Jue. 11:34
- Ella entonces le respondió: Padre mío, si has abierto tu boca á Jehová, haz de mí como salió de tu boca, pues que Jehová ha hecho venganza en tus enemigos los hijos de Ammón. Jue. 11:36
- Y los Galaaditas tomaron los vados del Jordán á Ephraim; y era que, cuando alguno de los de Ephraim que había huído, decía, ¿pasaré? los de Galaad le preguntaban: ¿Eres tú Ephrateo? Si él respondía, No; Jue. 12:5
- Entonces le decían: Ahora pues, di, Shiboleth. Y él decía, Siboleth; porque no podía pronunciar de aquella suerte. Entonces le echaban mano, y le degollaban junto á los vados del Jordán. Y murieron entonces de los de Ephraim cuarenta y dos mil. Jue. 12:6
- Y la mujer vino y contólo á su marido, diciendo: Un varón de Dios vino á mí, cuyo aspecto era como el aspecto de un ángel de Dios, terrible en gran manera; y no le pregunté de dónde ni quién era, ni tampoco él me dijo su nombre. Jue. 13:6
- Y el ángel de Jehová respondió á Manoa: La mujer se guardará de todas las cosas que yo le dije: Jue. 13:13
- Ella no comerá cosa que proceda de vid que da vino; no beberá vino ni sidra, y no comerá cosa inmunda: ha de guardar todo lo que le mandé. Jue. 13:14
- Y su mujer le respondió: Si Jehová nos quisiera matar, no tomara de nuestras manos el holocausto y el presente, ni nos hubiera mostrado todas estas cosas, ni en tal tiempo nos habría anunciado esto. Jue. 13:23
- Y su padre y su madre le dijeron: ¿No hay mujer entre las hijas de tus hermanos, ni en todo mi pueblo, para que vayas tú á tomar mujer de los Filisteos incircuncisos? Y Samsón respondió á su padre: Tómamela por mujer, porque ésta agradó á mis ojos. Jue. 14:3
- Y como ellos le vieron, tomaron treinta compañeros que estuviesen con él; Jue. 14:11
- Y ella lloró delante de él los siete días que ellos tuvieron banquete: mas al séptimo día él se lo declaró, porque le constriñó; y ella lo declaró á los hijos de su pueblo. Jue. 14:17
- Y al séptimo día, antes que el sol se pusiese, los de la ciudad le dijeron: ¿Qué cosa más dulce que la miel? ¿Y qué cosa más fuerte que el león? Si no araseis con mi novilla, Nunca hubierais descubierto mi enigma. Jue. 14:18
- Y dijeron los Filisteos: ¿Quién hizo esto? Y fuéles dicho: Samsón, el yerno del Timnateo, porque le quitó su mujer y la dió á su compañero. Y vinieron los Filisteos, y quemaron á fuego á ella y á su padre. Jue. 15:6
- Ellos entonces le dijeron: Nosotros hemos venido para prenderte, y entregarte en mano de los Filisteos. Y Samsón les respondió: Juradme que vosotros no me mataréis. Jue. 15:12
- Y ellos le respondieron, diciendo: No, solamente te prenderemos, y te entregaremos en sus manos; mas no te mataremos. Entonces le ataron con dos cuerdas nuevas, é hiciéronle venir de la peña. Jue. 15:13
- Y así que vino hasta Lehi, los Filisteos le salieron á recibir con algazara: y el espíritu de Jehová cayó sobre él, y las cuerdas que estaban en sus brazos se tornaron como lino quemado con fuego, y las ataduras se cayeron de sus manos. Jue. 15:14
- Y los príncipes de los Filisteos le trajeron siete mimbres verdes que aun no se habían enjugado, y atóle con ellos. Jue. 16:8
- Y estaban espías en casa de ella en una cámara. Entonces ella le dijo: ¡Samsón, los Filisteos sobre ti! Y él rompió los mimbres, como se rompe una cuerda de estopa cuando siente el fuego: y no se supo su fuerza. Jue. 16:9
- Y él le dijo: Si me ataren fuertemente con cuerdas nuevas, con las cuales ninguna cosa se haya hecho, yo me debilitaré, y seré como cualquiera de los hombres. Jue. 16:11
- Y Dalila dijo á Samsón: Hasta ahora me engañas, y tratas conmigo con mentiras. Descúbreme pues ahora cómo podrás ser atado. El entonces le dijo: Si tejieres siete guedejas de mi cabeza con la tela. Jue. 16:13
- Y ella le dijo: ¿Cómo dices, Yo te amo, pues que tu corazón no está conmigo? Ya me has engañado tres veces, y no me has aún descubierto en qué está tu gran fuerza. Jue. 16:15
- Y viendo Dalila que él le había descubierto todo su corazón, envió á llamar á los príncipes de los Filisteos, diciendo: Venid esta vez, porque él me ha descubierto todo su corazón. Y los príncipes de los Filisteos vinieron á ella, trayendo en su mano el dinero. Jue. 16:18
- Mas los Filisteos echaron mano de él, y sacáronle los ojos, y le llevaron á Gaza; y le ataron con cadenas, para que moliese en la cárcel. Jue. 16:21
- Y Samsón dijo al mozo que le guiaba de la mano: Acércame, y hazme tentar las columnas sobre que se sustenta la casa, para que me apoye sobre ellas. Jue. 16:26
- Y descendieron sus hermanos y toda la casa de su padre, y tomáronle, y lleváronle, y le sepultaron entre Sora y Esthaol, en el sepulcro de su padre Manoa. Y él juzgó á Israel veinte años. Jue. 16:31
- Mas volviendo él á su madre los dineros, tomó su madre doscientos siclos de plata, y diólos al fundidor: y él le hizo de ellos una imagen de talla y de fundición, la cual fué puesta en casa de Michâs. Jue. 17:4
- En estos días no había rey en Israel: cada uno hacía como mejor le parecía. Jue. 17:6
- Y Michâs le dijo: ¿De dónde vienes? Y el Levita le respondió: Soy de Beth-lehem de Judá, y voy á vivir donde hallare. Jue. 17:9
- Entonces Michâs le dijo: Quédate en mi casa, y me serás en lugar de padre y sacerdote; y yo te daré diez siclos de plata por año, y el ordinario de vestidos, y tu comida. Y el Levita se quedó. Jue. 17:10
- Y Michâs consagró al Levita, y aquel joven le servía de sacerdote, y estaba en casa de Michâs. Jue. 17:12
- EN aquellos días no había rey en Israel. Y en aquellos días la tribu de Dan buscaba posesión para sí donde morase, porque hasta entonces no le había caído suerte entre las tribus de Israel por heredad. Jue. 18:1
- Y ellos le dijeron: Pregunta pues ahora á Dios, para que sepamos si ha de prosperar nuestro viaje que hacemos. Jue. 18:5
- Y ellos le respondieron: Calla, pon la mano sobre tu boca, y vente con nosotros, para que seas nuestro padre y sacerdote. ¿Es mejor que seas tú sacerdote en casa de un hombre solo, que de una tribu y familia de Israel? Jue. 18:19
- Y los hijos de Dan le dijeron: No des voces tras nosotros, no sea que los de ánimo colérico os acometan, y pierdas también tu vida, y la vida de los tuyos. Jue. 18:25
- Y levantóse su marido, y siguióla, para hablarle amorosamente y volverla, llevando consigo un criado suyo y un par de asnos; y ella le metió en la casa de su padre. Jue. 19:3
- Y levantándose el varón para irse, el suegro le constriñó á que tornase y tuviese allí la noche. Jue. 19:7
- Levantóse luego el varón para irse, él, y su concubina, y su criado. Entonces su suegro, el padre de la moza, le dijo: He aquí el día declina para ponerse el sol, ruégote que os estéis aquí la noche; he aquí que el día se acaba, ten aquí la noche, para que se alegre tu corazón; y mañana os levantaréis temprano á vuestro camino, y llegarás á tus tiendas. Jue. 19:9
- Y su señor le respondió: No iremos á ninguna ciudad de extranjeros, que no sea de los hijos de Israel: antes pasaremos hasta Gabaa. Y dijo á su criado: Jue. 19:12
- Mas aquellos hombres no le quisieron oir; por lo que tomando aquel hombre su concubina, sacósela fuera: y ellos la conocieron, y abusaron de ella toda la noche hasta la mañana, y dejáronla cuando apuntaba el alba. Jue. 19:25
- Y él le dijo: Levántate, y vámonos. Mas ella no respondió. Entonces la levantó el varón, y echándola sobre su asno, levantóse y fuése á su lugar. Jue. 19:28
- Y Ruth la Moabita dijo á Noemi: Ruégote que me dejes ir al campo, y cogeré espigas en pos de aquel á cuyos ojos hallare gracia. Y ella le respondió: Ve, hija mía. Rut. 2:2
- Y Booz le dijo á la hora de comer: Allégate aquí, y come del pan, y moja tu bocado en el vinagre. Y sentóse ella junto á los segadores, y él le dió del potaje, y comió hasta que se hartó y le sobró. Rut. 2:14
- Y tomólo, y vínose á la ciudad; y su suegra vió lo que había cogido. Sacó también luego lo que le había sobrado después de harta, y dióselo. Rut. 2:18
- Y díjole su suegra: ¿Dónde has espigado hoy? ¿y dónde has trabajado? bendito sea el que te ha reconocido. Y ella declaró á su suegra lo que le había acontecido con aquél, y dijo: El nombre del varón con quien hoy he trabajado es Booz. Rut. 2:19
- Y le respondió: Haré todo lo que tú me mandares. Rut. 3:5
- Descendió pues á la era, é hizo todo lo que su suegra le había mandado. Rut. 3:6
- Después le dijo: Llega el lienzo que traes sobre ti, y ten de él. Y teniéndolo ella, él midió seis medidas de cebada, y púsoselas á cuestas: y vínose ella á la ciudad. Rut. 3:15
- Así que vino á su suegra, ésta le dijo: ¿Qué pues, hija mía? Y declaróle ella todo lo que con aquel varón le había acontecido. Rut. 3:16
- Booz pues tomó á Ruth, y ella fué su mujer; y luego que entró á ella, Jehová le dió que concibiese y pariese un hijo. Rut. 4:13
- El cual será restaurador de tu alma, y el que sustentará tu vejez; pues que tu nuera, la cual te ama y te vale más que siete hijos, le ha parido. Rut. 4:15
- Y las vecinas diciendo, á Noemi ha nacido un hijo, le pusieron nombre; y llamáronle Obed. Este es padre de Isaí, padre de David. Rut. 4:17
- Y Elcana su marido le dijo: Anna, ¿por qué lloras? ¿y por qué no comes? ¿y por qué está afligido tu corazón? ¿No te soy yo mejor que diez hijos? 1 Sam. 1:8
- Entonces le dijo Eli: ¿Hasta cuándo estarás borracha?; digiere tu vino. 1 Sam. 1:14
- Y Anna le respondió, diciendo: No, señor mío: mas yo soy una mujer trabajada de espíritu: no he bebido vino ni sidra, sino que he derramado mi alma delante de Jehová. 1 Sam. 1:15
- Y Eli respondió, y dijo: Ve en paz, y el Dios de Israel te otorgue la petición que le has hecho. 1 Sam. 1:17
- Y Elcana su marido le respondió: Haz lo que bien te pareciere; quédate hasta que lo destetes; solamente Jehová cumpla su palabra. Y quedóse la mujer, y crió su hijo hasta que lo destetó. 1 Sam. 1:23
- Por este niño oraba, y Jehová me dió lo que le pedí. 1 Sam. 1:27
- Yo pues le vuelvo también á Jehová: todos los días que viviere, será de Jehová. Y adoró allí á Jehová. 1 Sam. 1:28
- Y si le respondía el varón, Quemen luego el sebo hoy, y después toma tanta como quisieres; él respondía: No, sino ahora la has de dar: de otra manera yo la tomaré por fuerza. 1 Sam. 2:16
- Si pecare el hombre contra el hombre, los jueces le juzgarán; mas si alguno pecare contra Jehová, ¿quién rogará por él? Mas ellos no oyeron la voz de su padre, porque Jehová los quería matar. 1 Sam. 2:25
- Y yo le escogí por mi sacerdote entre todas las tribus de Israel, para que ofreciese sobre mi altar, y quemase perfume, y trajese ephod delante de mí; y dí á la casa de tu padre todas las ofrendas de los hijos de Israel. 1 Sam. 2:28
- Y yo me suscitaré un sacerdote fiel, que haga conforme á mi corazón y á mi alma; y yo le edificaré casa firme, y andará delante de mi ungido todo los días. 1 Sam. 2:35
- Y corriendo luego á Eli, dijo: Heme aquí; ¿para qué me llamaste? Y Eli le dijo: Yo no he llamado; vuélvete á acostar. Y él se volvió, y acostóse. 1 Sam. 3:5
- Y Samuel no había conocido aún á Jehová, ni la palabra de Jehová le había sido revelada. 1 Sam. 3:7
- Y Jehová dijo á Samuel: He aquí haré yo una cosa en Israel, que á quien la oyere, le retiñirán ambos oídos. 1 Sam. 3:11
- Y Samuel se lo manifestó todo, sin encubrirle nada. Entonces él dijo: Jehová es; haga lo que bien le pareciere. 1 Sam. 3:18
- Y ellos dijeron: Si enviáis el arca del Dios de Israel, no la enviéis vacía; mas le pagaréis la expiación: y entonces seréis sanos, y conoceréis por qué no se apartó de vosotros su mano. 1 Sam. 6:3
- Y ellos dijeron: ¿Y qué será la expiación que le pagaremos? Y ellos respondieron: Conforme al número de los príncipes de los Filisteos, cinco hermorroides de oro, y cinco ratones de oro, porque la misma plaga que todos tienen, tienen también vuestros príncipes. 1 Sam. 6:4
- Tomaréis luego el arca de Jehová, y la pondréis sobre el carro; y poned en una caja al lado de ella las alhajas de oro que le pagáis en expiación: y la dejaréis que se vaya. 1 Sam. 6:8
- Entonces hirió Dios á los de Beth-semes, porque habían mirado en el arca de Jehová; hirió en el pueblo cincuenta mil y setenta hombres. Y el pueblo puso luto, porque Jehová le había herido de tan gran plaga. 1 Sam. 6:19
- Y Samuel tomó un cordero de leche, y sacrificólo entero á Jehová en holocausto: y clamó Samuel á Jehová por Israel, y Jehová le oyó. 1 Sam. 7:9
- Y dijo Samuel todas las palabras de Jehová al pueblo que le había pedido rey. 1 Sam. 8:10
- Y él le respondió: He aquí ahora hay en esta ciudad un hombre de Dios, que es varón insigne: todas las cosas que él dijere, sin duda vendrán. Vamos pues allá: quizá nos enseñará nuestro camino por donde hayamos de ir. 1 Sam. 9:6
- Y cuando entrareis en la ciudad, le encontraréis luego, antes que suba al alto á comer; pues el pueblo no comerá hasta que él haya venido, por cuanto él haya de bendecir el sacrificio, y después comerán los convidados. Subid pues ahora, porque ahora le hallaréis. 1 Sam. 9:13
- Y luego que Samuel vió á Saúl, Jehová le dijo: He aquí éste es el varón del cual te hablé; éste señoreará á mi pueblo. 1 Sam. 9:17
- Y aconteció que, cuando todos los que le conocían de ayer y de antes, vieron como profetizaba con los profetas, el pueblo decía el uno al otro: ¿Qué ha sucedido al hijo de Cis? ¿Saúl también entre los profetas? 1 Sam. 10:11
- Y Saúl respondió á su tío: Declarónos expresamente que las asnas habían parecido. Mas del negocio del reino, de que Samuel le había hablado, no le descubrió nada. 1 Sam. 10:16
- E hizo llegar la tribu de Benjamín por sus linajes, y fué tomada la familia de Matri; y de ella fué tomado Saúl hijo de Cis. Y le buscaron, mas no fué hallado. 1 Sam. 10:21
- Pero los impíos dijeron: ¿Cómo nos ha de salvar éste? Y tuviéronle en poco, y no le trajeron presente: mas él disimuló. 1 Sam. 10:27
- Entonces los ancianos de Jabes le dijeron: Danos siete días, para que enviemos mensajeros á todos los términos de Israel; y si nadie hubiere que nos defienda, saldremos á ti. 1 Sam. 11:3
- Si temiereis á Jehová y le sirviereis, y oyereis su voz, y no fuereis rebeldes á la palabra de Jehová, así vosotros como el rey que reina sobre vosotros, seréis en pos de Jehová vuestro Dios. 1 Sam. 12:14
- Y él esperó siete días, conforme al plazo que Samuel había dicho; pero Samuel no venía á Gilgal, y el pueblo se le desertaba. 1 Sam. 13:8
- Y como él acababa de hacer el holocausto, he aquí Samuel que venía; y Saúl le salió á recibir para saludarle. 1 Sam. 13:10
- Y UN día aconteció, que Jonathán hijo de Saúl dijo á su criado que le traía las armas: Ven, y pasemos á la guarnición de los Filisteos, que está á aquel lado. Y no lo hizo saber á su padre. 1 Sam. 14:1
- Dijo pues Jonathán á su criado que le traía las armas: Ven, pasemos á la guarnición de estos incircuncisos: quizá hará Jehová por nosotros; que no es difícil á Jehová salvar con multitud ó con poco número. 1 Sam. 14:6
- Y su paje de armas le respondió: Haz todo lo que tienes en tu corazón: ve, que aquí estoy contigo á tu voluntad. 1 Sam. 14:7
- Y Saúl consultó á Dios: ¿Descenderé tras los Filisteos? ¿los entregarás en mano de Israel? Mas Jehová no le dió respuesta aquel día. 1 Sam. 14:37
- Porque vive Jehová, que salva á Israel, que si fuere en mi hijo Jonathán, el morirá de cierto. Y no hubo en todo el pueblo quien le respondiese. 1 Sam. 14:39
- Y reunió un ejército, é hirió á Amalec, y libró á Israel de mano de los que le robaban. 1 Sam. 14:48
- Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Acuérdome de lo que hizo Amalec á Israel; que se le opuso en el camino, cuando subía de Egipto. 1 Sam. 15:2
- Vino pues Samuel á Saúl, y Saúl le dijo: Bendito seas tu de Jehová; yo he cumplido la palabra de Jehová. 1 Sam. 15:13
- Entonces dijo Samuel á Saúl: Déjame declararte lo que Jehová me ha dicho esta noche. Y él le respondió: Di. 1 Sam. 15:16
- Entonces Samuel le dijo: Jehová ha desgarrado hoy de ti el reino de Israel, y lo ha dado á tu prójimo mejor que tú. 1 Sam. 15:28
- Hizo pues Samuel como le dijo Jehová: y luego que él llegó á Beth-lehem, los ancianos de la ciudad le salieron á recibir con miedo, y dijeron: ¿Es pacífica tu venida? 1 Sam. 16:4
- Y los criados de Saúl le dijeron: He aquí ahora, que el espíritu malo de parte de Dios te atormenta. 1 Sam. 16:15
- Levantóse pues David de mañana, y dejando las ovejas al cuidado de un guarda, fuése con su carga, como Isaí le había mandado; y llegó al atrincheramiento del ejército, el cual había salido en ordenanza, y tocaba alarma para la pelea. 1 Sam. 17:20
- Y cada uno de los de Israel decía: ¿No habéis visto aquel hombre que ha salido? él se adelanta para provocar á Israel. Al que le venciere, el rey le enriquecerá con grandes riquezas, y le dará su hija, y hará franca la casa de su padre en Israel. 1 Sam. 17:25
- Y el pueblo le respondió las mismas palabras, diciendo: Así se hará al hombre que lo venciere. 1 Sam. 17:27
- Y salía yo tras él, y heríalo, y librábale de su boca: y si se levantaba contra mí, yo le echaba mano de la quijada, y lo hería y mataba. 1 Sam. 17:35
- Y Saúl le tomó aquel día, y no le dejó volver á casa de su padre. 1 Sam. 18:2
- E hicieron alianza Jonathán y David, porque él le amaba como á su alma. 1 Sam. 18:3
- Y salía David á donde quiera que Saúl le enviaba, y portábase prudentemente. Hízolo por tanto Saúl capitán de gente de guerra, y era acepto en los ojos de todo el pueblo, y en los ojos de los criados de Saúl. 1 Sam. 18:5
- Y enojóse Saúl en gran manera, y desagradó esta palabra en sus ojos, y dijo: A David dieron diez miles, y á mí miles; no le falta más que el reino. 1 Sam. 18:8
- Y Saúl dijo: Yo se la daré, para que le sea por lazo, y para que la mano de los Filisteos sea contra él. Dijo pues Saúl á David: Con la otra serás mi yerno hoy. 1 Sam. 18:21
- Y los criados de Saúl le dieron la respuesta diciendo: Tales palabras ha dicho David. 1 Sam. 18:24
- Levantóse David, y partióse con su gente, é hirió doscientos hombres de los Filisteos; y trajo David los prepucios de ellos, y entregáronlos todos al rey, para que él fuese hecho yerno del rey. Y Saúl le dió á su hija Michâl por mujer. 1 Sam. 18:27
- Y él le dijo: En ninguna manera; no morirás. He aquí que mi padre ninguna cosa hará, grande ni pequeña, que no me la descubra; ¿por qué pues me encubrirá mi padre este negocio? No será así. 1 Sam. 20:2
- Y Jonathán le dijo: Nunca tal te suceda; antes bien, si yo entendiera ser consumada la malicia de mi padre, para venir sobre ti, ¿no había yo de descubrírtelo? 1 Sam. 20:9
- Y tornó Jonathán á jurar á David, porque le amaba, porque le amaba como á su alma. 1 Sam. 20:17
- Y Jonathán respondió á Saúl: David me pidió encarecidamente le dejase ir hasta Beth-lehem. 1 Sam. 20:28
- Entonces Saúl le arrojó una lanza por herirlo: de donde entendió Jonathán que su padre estaba determinado á matar á David. 1 Sam. 20:33
- Y levantóse Jonathán de la mesa con exaltada ira, y no comió pan el segundo día de la nueva luna: porque tenía dolor á causa de David, porque su padre le había afrentado. 1 Sam. 20:34
- Así el sacerdote le dió el pan sagrado, porque allí no había otro pan que los panes de la proposición, los cuales habían sido quitados de delante de Jehová, para que se pusiesen panes calientes el día que los otros fueron quitados. 1 Sam. 21:6
- Y los siervos de Achîs le dijeron: ¿No es éste David, el rey de la tierra? ¿no es éste á quien cantaban en corros, diciendo: Hirió Saúl sus miles, Y David sus diez miles? 1 Sam. 21:11
- El cual consultó por él á Jehová, y dióle provisión, y también le dió la espada de Goliath el Filisteo. 1 Sam. 22:10
- Y Saúl le dijo: Oye ahora, hijo de Ahitob. Y él dijo: Heme aquí, señor mío. 1 Sam. 22:12
- Y díjole Saúl: ¿Por qué habéis conspirado contra mí, tú y el hijo de Isaí, cuando tú le diste pan y espada, y consultaste por él á Dios, para que se levantase contra mí y me acechase, como lo hace hoy día? 1 Sam. 22:13
- Mas los que estaban con David le dijeron: He aquí que nosotros aquí en Judá estamos con miedo; ¿cuánto más si fuéremos á Keila contra el ejército de los Filisteos? 1 Sam. 23:3
- Entonces David volvió á consultar á Jehová. Y Jehová le respondió, y dijo: Levántate, desciende á Keila, que yo entregaré en tus manos á los Filisteos. 1 Sam. 23:4
- Considerad pues, y ved todos los escondrijos donde se oculta, y volved á mí con la certidumbre, y yo iré con vosotros: que si él estuviere en la tierra, yo le buscaré entre todos los millares de Judá. 1 Sam. 23:23
- Entonces los de David le dijeron: He aquí el día que te ha dicho Jehová: He aquí que entregó tu enemigo en tus manos, y harás con él como te pareciere. Y levantóse David, y calladamente cortó la orilla del manto de Saúl. 1 Sam. 24:4
- Después de lo cual el corazón de David le golpeaba, porque había cortado la orilla del manto de Saúl. 1 Sam. 24:5
- Y David había dicho: Ciertamente en vano he guardado todo lo que éste tiene en el desierto, sin que nada le haya faltado de todo cuanto es suyo; y él me ha vuelto mal por bien. 1 Sam. 25:21
- Porque, vive Jehová Dios de Israel que me ha defendido de hacerte mal, que si no te hubieras dado priesa en venirme al encuentro, de aquí á mañana no le quedara á Nabal meante á la pared. 1 Sam. 25:34
- Y recibió David de su mano lo que le había traído, y díjole: Sube en paz á tu casa, y mira que he oído tu voz, y tenídote respeto. 1 Sam. 25:35
- Y Abigail se vino á Nabal, y he aquí que él tenía banquete en su casa como banquete de rey: y el corazón de Nabal estaba alegre en él, y estaba muy borracho; por lo que ella no le declaró poco ni mucho, hasta que vino el día siguiente. 1 Sam. 25:36
- Pero á la mañana, cuando el vino había salido de Nabal, refirióle su mujer aquestas cosas; y se le amorteció el corazón, y quedóse como piedra. 1 Sam. 25:37
- Y asentó Saúl el campo en el collado de Hachîla, que está delante del desierto junto al camino. Y estaba David en el desierto, y entendió que Saúl le seguía en el desierto. 1 Sam. 26:3
- Y David respondió á Abisai: No le mates: porque ¿quién extenderá su mano contra el ungido de Jehová, y será inocente? 1 Sam. 26:9
- Y Achîs le dió aquel día á Siclag. De aquí fué Siclag de los reyes de Judá hasta hoy. 1 Sam. 27:6
- Y consultó Saúl á Jehová; pero Jehová no le respondió, ni por sueños, ni por Urim, ni por profetas. 1 Sam. 28:6
- Entonces Saúl dijo á sus criados: Buscadme una mujer que tenga espíritu de pythón, para que yo vaya á ella, y por medio de ella pregunte. Y sus criados le respondieron: He aquí hay una mujer en Endor que tiene espíritu de pythón. 1 Sam. 28:7
- Y la mujer le dijo: He aquí tú sabes lo que Saúl ha hecho, cómo ha separado de la tierra los pythones y los adivinos: ¿por qué pues pones tropiezo á mi vida, para hacerme matar? 1 Sam. 28:9
- Entoces Saúl le juró por Jehová, diciendo: Vive Jehová, que ningún mal te vendrá por esto. 1 Sam. 28:10
- ¿Por qué me has engañado? que tú eres Saúl. Y el rey le dijo: No temas: ¿qué has visto? Y la mujer respondió á Saúl: He visto dioses que suben de la tierra. 1 Sam. 28:13
- Y él le dijo: ¿Cuál es su forma? Y ella respondió: Un hombre anciano viene, cubierto de un manto. Saúl entonces entendió que era Samuel, y humillando el rostro á tierra, hizo gran reverencia. 1 Sam. 28:14
- Y él lo rehusó, diciendo: No comeré. Mas sus criados juntamente con la mujer le constriñeron, y él los obedeció. Levantóse pues del suelo, y sentóse sobre una cama. 1 Sam. 28:23
- Entonces los príncipes de los Filisteos se enojaron contra él, y dijéronle: Envía á este hombre, que se vuelva al lugar que le señalaste, y no venga con nosotros á la batalla, no sea que en la batalla se nos vuelva enemigo: porque ¿con qué cosa volvería mejor á la gracia de su señor que con las cabezas de estos hombres? 1 Sam. 29:4
- Y David consultó á Jehová, diciendo: ¿Seguiré esta tropa? ¿podréla alcanzar? Y él le dijo: Síguela que de cierto la alcanzarás, y sin falta librarás la presa. 1 Sam. 30:8
- Y agravóse la batalla sobre Saúl, y le alcanzaron los flecheros; y tuvo gran temor de los flecheros. 1 Sam. 31:3
- Y David le dijo: ¿Qué ha acontecido? ruégote que me lo digas. Y él respondió: El pueblo huyó de la batalla, y también muchos del pueblo cayeron y son muertos: también Saúl y Jonathán su hijo murieron. 2 Sam. 1:4
- Y dijo David á aquel mancebo que le daba las nuevas: ¿Cómo sabes que Saúl es muerto, y Jonathán su hijo? 2 Sam. 1:5
- Y el mancebo que le daba las nuevas respondió: Casualmente vine al monte de Gilboa, y hallé á Saúl que estaba recostado sobre su lanza, y venían tras él carros y gente de á caballo. 2 Sam. 1:6
- Y él me dijo: ¿Quién eres tú? Y yo le respondí: Soy Amalecita. 2 Sam. 1:8
- Y David dijo á aquel mancebo que le había traído las nuevas: ¿De dónde eres tú? Y él respondió: Yo soy hijo de un extranjero, Amalecita. 2 Sam. 1:13
- Y David le dijo: Tu sangre sea sobre tu cabeza, pues que tu boca atestiguó contra ti, diciendo: Yo maté al ungido de Jehová. 2 Sam. 1:16
- DESPUÉS de esto aconteció que David consultó á Jehová, diciendo: ¿Subiré á alguna de las ciudades de Judá? Y Jehová le respondió: Sube. Y David tornó á decir: ¿A dónde subiré? Y él le dijo: A Hebrón. 2 Sam. 2:1
- Entonces Abner le dijo: Apártate á la derecha ó á la izquierda, y agárrate alguno de los mancebos, y toma para ti sus despojos. Pero Asael no quiso apartarse de en pos de él. 2 Sam. 2:21
- Así haga Dios á Abner y así le añada, si como ha jurado Jehová á David no hiciere yo así con él, 2 Sam. 3:9
- Y él no pudo responder palabra á Abner, porque le temía. 2 Sam. 3:11
- Y envió Abner mensajeros á David de su parte, diciendo: ¿Cúya es la tierra? Y que le dijesen: Haz alianza conmigo, y he aquí que mi mano será contigo para volver á ti á todo Israel. 2 Sam. 3:12
- Y luego que llegó Joab y todo el ejército que con él estaba, fué dado aviso á Joab, diciendo: Abner hijo de Ner ha venido al rey, y él le ha despedido, y se fué en paz. 2 Sam. 3:23
- Y saliéndose Joab de con David, envió mensajeros tras Abner, los cuales le volvieron desde el pozo de Sira, sin saberlo David. 2 Sam. 3:26
- Y como Abner volvió á Hebrón, apartólo Joab al medio de la puerta, hablando con él blandamente, y allí le hirió por la quinta costilla, á causa de la muerte de Asael su hermano, y murió. 2 Sam. 3:27
- LUEGO que oyó el hijo de Saúl que Abner había sido muerto en Hebrón, las manos se le descoyuntaron, y fué atemorizado todo Israel. 2 Sam. 4:1
- Entonces entraron ellos en medio de la casa en hábito de mercaderes de grano, y le hirieron en la quinta costilla. Escapáronse luego Rechâb y Baana su hermano; 2 Sam. 4:6
- Que cuando uno me dió nuevas, diciendo: He aquí Saúl es muerto imaginándose que traía buenas nuevas, yo lo prendí, y le maté en Siclag en pago de la nueva. 2 Sam. 4:10
- Y entendió David que Jehová le había confirmado por rey sobre Israel, y que había ensalzado su reino por amor de su pueblo Israel. 2 Sam. 5:12
- Estos son los nombres de los que le nacieron en Jerusalem: Sammua, y Sobab, y Nathán, y Salomón, 2 Sam. 5:14
- Y consultando David á Jehová, él le respondió: No subas; mas rodéalos, y vendrás á ellos por delante de los morales: 2 Sam. 5:23
- Metieron pues el arca de Jehová, y pusiéronla en su lugar en medio de una tienda que David le había tendido: y sacrificó David holocaustos y pacíficos delante de Jehová. 2 Sam. 6:17
- Y ACONTECIÓ que, estando ya el rey asentado en su casa, después que Jehová le había dado reposo de todos sus enemigos en derredor, 2 Sam. 7:1
- Además yo fijaré lugar á mi pueblo Israel; yo lo plantaré, para que habite en su lugar, y nunca más sea removido, ni los inicuos le aflijan más, como antes, 2 Sam. 7:10
- Yo le seré á él padre, y él me será á mí hijo. Y si él hiciere mal, yo le castigaré con vara de hombres, y con azotes de hijos de hombres; 2 Sam. 7:14
- ¿Y quién como tu pueblo, como Israel, en la tierra? una gente por amor de la cual Dios fuese á redimírsela por pueblo, y le pusiese nombre, é hiciese por vosotros, oh Israel, grandes y espantosas obras en tu tierra, por amor de tu pueblo, oh Dios, que tú redimiste de Egipto, de las gentes y de sus dioses? 2 Sam. 7:23
- Y había un siervo de la casa de Saúl, que se llamaba Siba, al cual como llamaron que viniese á David, el rey le dijo: ¿Eres tú Siba? Y él respondió: Tu siervo. 2 Sam. 9:2
- Entonces el rey le dijo: ¿Y ése dónde está? Y Siba respondió al rey: He aquí, está en casa de Machîr hijo de Amiel, en Lodebar. 2 Sam. 9:4
- Tú pues le labrarás las tierras, tú con tus hijos, y tus siervos, y encerrarás los frutos, para que el hijo de tu Señor tenga con qué mantenerse; y Mephi-boseth el hijo de tu señor tenga con qué mantenerse; y Mephi-boseth el hijo de tu señor comerá siempre pan á mi mesa. Y tenía Siba quince hijos y veinte siervos. 2 Sam. 9:10
- Y saliendo los hijos de Ammón, ordenaron sus escuadrones á la entrada de la puerta: mas los Siros de Soba, y de Rehob, y de Is-tob, y de Maaca, estaban de por sí en le campo. 2 Sam. 10:8
- Esfuérzate, y esforcémonos por nuestro pueblo, y por las ciudades de nuestro Dios: y haga Jehová lo que bien le pareciere. 2 Sam. 10:12
- ¿Quién hirió á Abimelech hjo de Jerobaal? ¿no echó una mujer del muro un pedazo de una rueda de molino, y murió en Thebes? ¿por qué os llegasteis al muro?: entonces tú le dirás: También tu siervo Uría Hetheo es muerto. 2 Sam. 11:21
- Y fué el mensajero, y llegando, contó á David todas las cosas á que Joab le había enviado. 2 Sam. 11:22
- Y vino uno de camino al hombre rico; y él no quiso tomar de sus ovejas y de sus vacas, para guisar al caminante que le había venido, sino que tomó la oveja de aquel hombre pobre, y aderezóla para aquél que le había venido. 2 Sam. 12:4
- Y al séptimo día murió el niño; pero sus siervos no osaban hacerle saber que el niño era muerto, diciendo entre sí: Cuando el niño aun vivía, le hablábamos, y no quería oir nuestra voz: ¿pues cuánto más mal le hará, si le dijéremos que el niño es muerto? 2 Sam. 12:18
- Y éste le dijo: Hijo del rey, ¿por qué de día en día vas así enflaqueciendo? ¿no me lo descubrirás á mí? Y Amnón le respondió: Yo amo á Thamar la hermana de Absalom mi hermano. 2 Sam. 13:4
- Y Jonadab le dijo: Acuéstate en tu cama, y finge que estás enfermo; y cuando tu padre viniere á visitarte, dile: Ruégote que venga mi hermana Thamar, para que me conforte con alguna comida, y aderece delante de mí alguna vianda, para que viendo yo, la coma de su mano. 2 Sam. 13:5
- Ella entonces le respondió: No, hermano mío, no me hagas fuerza; porque no se ha de hacer así con Israel. No hagas tal desacierto. 2 Sam. 13:12
- Y ella le respondió: No es razón; mayor mal es éste de echarme, que el que me has hecho. Mas él no la quiso oir: 2 Sam. 13:16
- Antes llamando su criado que le servía dijo: Echame ésta allá fuera, y tras ella cierra la puerta. 2 Sam. 13:17
- Entonces dijo Absalom: Si no, ruégote que venga con nosotros Amnón mi hermano. Y el rey le respondió: ¿Para qué ha de ir contigo? 2 Sam. 13:26
- Y he aquí toda la parentela se ha levantado contra tu sierva, diciendo: Entrega al que mató á su hermano, para que le hagamos morir por la vida de su hermano á quien él mató, y quitemos también el heredero. Así apagarán el ascua que me ha quedado, no dejando á mi marido nombre ni reliquia sobre la tierra. 2 Sam. 14:7
- Y cuando se cortaba el cabello, (lo cual hacía al fin de cada año, pues le causaba molestia, y por eso se lo cortaba,) pesaba el cabello de su cabeza doscientos siclos de peso real. 2 Sam. 14:26
- Y Absalom respondió á Joab: He aquí, yo he enviado por ti, diciendo que vinieses acá, á fin de enviarte yo al rey á que le dijeses: ¿Para qué vine de Gessur? mejor me fuera estar aún allá. Vea yo ahora la cara del rey; y si hay en mí pecado, máteme. 2 Sam. 14:32
- Y levantábase Absalom de mañana, y poníase á un lado del camino de la puerta; y á cualquiera que tenía pleito y venía al rey á juicio, Absalom le llamaba á sí, y decíale: ¿De qué ciudad eres? Y él respondía: Tu siervo es de una de las tribus de Israel. 2 Sam. 15:2
- Entonces Absalom le decía: Mira, tus palabras son buenas y justas: mas no tienes quien te oiga por el rey. 2 Sam. 15:3
- Salió pues el rey con todo el pueblo que le seguía, y paráronse en un lugar distante. 2 Sam. 15:17
- Y si dijere: No me agradas: aquí estoy, haga de mí lo que bien le pareciere. 2 Sam. 15:26
- Y como David llegó á la cumbre del monte para adorar allí á Dios, he aquí Husai Arachîta que le salió al encuentro, trayendo rota su ropa, y tierra sobre su cabeza. 2 Sam. 15:32
- Y el rey respondió: ¿Qué tengo yo con vosotros, hijos de Sarvia? El maldice así, porque Jehová le ha dicho que maldiga á David; ¿quién pues le dirá: Por qué lo haces así? 2 Sam. 16:10
- Y añadió Husai: Tú sabes que tu padre y los suyos son hombres valientes, y que están con amargura de ánimo, como la osa en el campo cuando le han quitado los hijos. Además, tu padre es hombre de guerra, y no tendrá la noche con el pueblo. 2 Sam. 17:8
- Entonces le acometeremos en cualquier lugar que pudiere hallarse, y daremos sobre él como cuando el rocío cae sobre la tierra, y ni uno dejaremos de él, y de todos los que con él están. 2 Sam. 17:12
- Y Joab respondió al hombre que le daba la nueva: Y viéndolo tú, ¿por qué no le heriste luego allí echándole á tierra? y sobre mí, que te hubiera dado diez siclos de plata, y un talabarte. 2 Sam. 18:11
- Por otra parte, habría yo hecho traición contra mi vida (pues que al rey nada se le esconde), y tú mismo estarías en contra. 2 Sam. 18:13
- Mas él respondió: Sea lo que fuere, yo correré. Entonces le dijo: Corre. Corrió pues Ahimaas por el camino de la llanura, y pasó delante de Cusi. 2 Sam. 18:23
- Atravesó después la barca para pasar la familia del rey, y para hacer lo que le pluguiera. Entonces Semei hijo de Gera se postró delante del rey cuando él había pasado el Jordán. 2 Sam. 19:18
- Y luego que vino él á Jerusalem á recibir al rey, el rey le dijo: Mephi-boseth, ¿Por qué no fuiste conmigo? 2 Sam. 19:25
- Y el rey le dijo: ¿Para qué hablas más palabras? Yo he determinado que tú y Siba partáis las tierras. 2 Sam. 19:29
- Y he aquí todos los varones de Israel vinieron al rey, y le dijeron: ¿Por qué los hombres de Judá, nuestros hermanos, te han llevado, y han hecho pasar el Jordán al rey y á su familia, y á todos los varones de David con él? 2 Sam. 19:41
- Fué pues Amasa á juntar á Judá; pero detúvose más del tiempo que le había sido señalado. 2 Sam. 20:5
- Y como él se acercó á ella, dijo la mujer: ¿Eres tú Joab? Y él respondió: Yo soy. Y ella le dijo: Oye las palabras de tu sierva. Y él respondió: Oigo. 2 Sam. 20:17
- Y EN los días de David hubo hambre por tres años consecutivos. Y David consultó á Jehová, y Jehová le dijo: Es por Saúl, y por aquella casa de sangre; porque mató á los Gabaonitas. 2 Sam. 21:1
- Y los Gabaonitas le respondieron: No tenemos nosotros querella sobre plata ni sobre oro con Saúl, y con su casa: ni queremos que muera hombre de Israel. Y él les dijo: Lo que vosotros dijereis os haré. 2 Sam. 21:4
- Mas Abisai hijo de Sarvia le socorrió, é hirió al Filisteo, y matólo. Entonces los hombres de David le juraron, diciendo: Nunca más de aquí adelante saldrás con nosotros á batalla, porque no apagues la lámpara de Israel. 2 Sam. 21:17
- Estos cuatro le habían nacido al gigante en Gath, los cuales cayeron por la mano de David, y por la mano de sus siervos. 2 Sam. 21:22
- Y HABLÓ David á Jehová las palabras de este cántico, el día que Jehová le había librado de la mano de todos sus enemigos, y de la mano de Saúl. 2 Sam. 22:1
- Y subió David, conforme al dicho de Gad, que Jehová le había mandado. 2 Sam. 24:19
- Y Arauna dijo á David: Tome y sacrifique mi señor el rey lo que bien le pareciere; he aquí bueyes para el holocausto; y trillos y otros pertrechos de bueyes para leña: 2 Sam. 24:22
- Y la moza era hermosa, la cual calentaba al rey, y le servía: mas el rey nunca la conoció. 1 Re. 1:4
- Y ella le respondió: Señor mío, tú juraste á tu sierva por Jehová tu Dios, diciendo: Salomón tu hijo reinará después de mí, y él se sentará en mi trono; 1 Re. 1:17
- Y el rey ha enviado con él á Sadoc sacerdote y á Nathán profeta, y á Benaía hijo de Joiada, y también á los Ceretheos y á los Peletheos, los cuales le hicieron subir en la mula del rey; 1 Re. 1:44
- Y envió el rey Salomón, y trajéronlo del altar; y él vino, é inclinóse al rey Salomón. Y Salomón le dijo: Vete á tu casa. 1 Re. 1:53
- También tienes contigo á Semei hijo de Gera, hijo de Benjamín, de Bahurim, el cual me maldijo con una maldición fuerte el día que yo iba á Mahanaim. Mas él mismo descendió á recibirme al Jordán, y yo le juré por Jehová, diciendo: Yo no te mataré á cuchillo. 1 Re. 2:8
- Y ahora yo te hago una petición: no me hagas volver mi rostro. Y ella le dijo: Habla. 1 Re. 2:16
- Y ella dijo: Una pequeña petición pretendo de ti; no me hagas volver mi rostro. Y el rey le dijo: Pide, madre mía, que yo no te haré volver el rostro. 1 Re. 2:20
- Y el rey le dijo: Haz como él ha dicho; mátale y entiérralo, y quita de mí y de la casa de mi padre la sangre que Joab ha derramado injustamente. 1 Re. 2:31
- Pero pasados tres años, aconteció que se le huyeron á Semei dos siervos á Achîs, hijo de Maachâ, rey de Gath. Y dieron aviso á Semei, diciendo: He aquí que tus siervos están en Gath. 1 Re. 2:39
- Y aparecióse Jehová á Salomón en Gabaón una noche en sueños, y díjo le Dios: Pide lo que quisieres que yo te dé. 1 Re. 3:5
- Y Salomón dijo: Tú hiciste gran misericordia á tu siervo David mi padre, según que él anduvo delante de ti en verdad, en justicia, y con rectitud de corazón para contigo: y tú le has guardado esta tu grande misericordia, que le diste hijo que se sentase en su trono, como sucede en este día. 1 Re. 3:6
- Entonces la mujer cuyo era el hijo vivo, habló al rey (porque sus entrañas se le conmovieron por su hijo), y dijo: ¡Ah, señor mío! dad á ésta el niño vivo, y no lo matéis. Mas la otra dijo: Ni á mí ni á ti; partidlo. 1 Re. 3:26
- Tú sabes como mi padre David no pudo edificar casa al nombre de Jehová su Dios, por las guerras que le cercaron, hasta que Jehová puso sus enemigos bajo las plantas de sus pies. 1 Re. 5:3
- Dió pues Jehová á Salomón sabiduría como le había dicho: y hubo paz entre Hiram y Salomón, é hicieron alianza entre ambos. 1 Re. 5:12
- Que has guardado á tu siervo David mi padre lo que le dijiste: dijístelo con tu boca, y con tu mano lo has cumplido, como aparece este día. 1 Re. 8:24
- Ahora pues, Jehová Dios de Israel, cumple á tu siervo David mi padre lo que le prometiste, diciendo: No faltará varón de ti delante de mí, que se siente en el trono de Israel, con tal que tus hijos guarden su camino, que anden delante de mí como tú has delante de mí andado. 1 Re. 8:25
- Cuando alguno hubiere pecado contra su prójimo, y le tomaren juramento haciéndole jurar, y viniere el juramento delante de tu altar en esta casa; 1 Re. 8:31
- Jehová apareció á Salomón la segunda vez, como le había aparecido en Gabaón. 1 Re. 9:2
- Y salió Hiram de Tiro para ver las ciudades que Salomón le había dado, y no le contentaron. 1 Re. 9:12
- Y subió la hija de Faraón de la ciudad de David á su casa que Salomón le había edificado: entonces edificó él á Millo. 1 Re. 9:24
- Y Salomón le declaró todas sus palabras: ninguna cosa se le escondió al rey, que no le declarase. 1 Re. 10:3
- Asimismo la comida de su mesa, el asiento de sus siervos, el estado y vestidos de los que le servían, sus maestresalas, y sus holocaustos que sacrificaba en la casa de Jehová, quedóse enajenada. 1 Re. 10:5
- Y el rey Salomón dió á la reina de Seba todo lo que quiso, y todo lo que pidió, además de lo que Salomón le dió como de mano del rey Salomón. Y ella se volvió, y se fué á su tierra con sus criados. 1 Re. 10:13
- Y todos le llevaban cada año sus presentes: vasos de oro, vasos de plata, vestidos, armas, aromas, caballos y acémilas. 1 Re. 10:25
- Y enojóse Jehová contra Salomón, por cuanto estaba su corazón desviado de Jehová Dios de Israel, que le había aparecido dos veces, 1 Re. 11:9
- Y le había mandado acerca de esto, que no siguiese dioses ajenos: mas él no guardó lo que le mandó Jehová. 1 Re. 11:10
- Y levantáronse de Madián, y vinieron á Parán; y tomando consigo hombres de Parán, viniéronse á Egipto, á Faraón rey de Egipto, el cual le dió casa, y le señaló alimentos, y aun le dió tierra. 1 Re. 11:18
- Y halló Adad grande gracia delante de Faraón, el cual le dió por mujer á la hermana de su esposa, á la hermana de la reina Thaphnes. 1 Re. 11:19
- Y la hermana de Thaphnes le parió á su hijo Genubath, al cual destetó Thaphnes dentro de la casa de Faraón; y estaba Genubath en casa de Faraón entre los hijos de Faraón. 1 Re. 11:20
- Y ellos le hablaron, diciendo: Si tú fueres hoy siervo de este pueblo, y lo sirvieres, y respondiéndole buenas palabras les hablares, ellos te servirán para siempre. 1 Re. 12:7
- Mas él, dejado el consejo de los viejos que ellos le habían dado, tomó consejo con los mancebos que se habían criado con él, y estaban delante de él. 1 Re. 12:8
- Entonces los mancebos que se habían criado con él, le respondieron, diciendo: Así hablarás á este pueblo que te ha dicho estas palabras: Tu padre agravó nuestro yugo; mas tú disminúyenos algo: así les hablarás: El menor dedo de los míos es más grueso que los lomos de mi padre. 1 Re. 12:10
- Y el rey respondió al pueblo duramente, dejado el consejo de los ancianos que ellos le habían dado; 1 Re. 12:13
- Y como el rey Jeroboam oyó la palabra del varón de Dios, que había clamado contra el altar de Beth-el, extendiendo su mano desde el altar, dijo: ¡Prendedle! Mas la mano que había extendido contra él, se le secó, que no la pudo tornar á sí. 1 Re. 13:4
- Entonces respondiendo el rey, dijo al varón de Dios: Te pido que ruegues á la faz de Jehová tu Dios, y ora por mí, que mi mano me sea restituída. Y el varón de Dios oró á la faz de Jehová, y la mano del rey se le recuperó y tornóse como antes. 1 Re. 13:6
- Y su padre les dijo: ¿Por qué camino fué? Y sus hijos le mostraron el camino por donde se había tornado el varón de Dios, que había venido de Judá. 1 Re. 13:12
- Y él dijo á sus hijos: Enalbardadme el asno. Y ellos le enalbardaron el asno, y subió en él. 1 Re. 13:13
- Y el otro le dijo: Yo también soy profeta como tú, y un ángel me ha hablado por palabra de Jehová, diciendo: Vuélvele contigo á tu casa, para que coma pan y beba agua. Empero mintióle. 1 Re. 13:18
- Y aconteció que, estando ellos á la mesa, fué palabra de Jehová al profeta que le había hecho volver; 1 Re. 13:20
- Y como hubo comido del pan y bebido, el profeta que le había hecho volver le enalbardó un asno; 1 Re. 13:23
- Y oyéndolo el profeta que le había vuelto del camino, dijo: El varón de Dios es, que fué rebelde al dicho de Jehová: por tanto Jehová le ha entregado al león, que le ha quebrantado y muerto, conforme á la palabra de Jehová que él le dijo. 1 Re. 13:26
- Y después que le hubieron enterrado, habló á sus hijos, diciendo: Cuando yo muriere, enterradme en el sepulcro en que está sepultado el varón de Dios; poned mis huesos junto á los suyos. 1 Re. 13:31
- Mas Jehová había dicho á Ahías: He aquí que la mujer de Jeroboam vendrá á consultarte por su hijo, que está enfermo: así y así le has de responder; pues será que cuando ella viniere, vendrá disimulada. 1 Re. 14:5
- El que muriere de los de Jeroboam en la ciudad, le comerán los perros; y el que muriere en el campo, comerlo han las aves del cielo; porque Jehová lo ha dicho. 1 Re. 14:11
- Y todo Israel lo endechará, y le enterrarán; porque sólo él de los de Jeroboam entrará en sepultura; por cuanto se ha hallado en él alguna cosa buena de Jehová Dios de Israel, en la casa de Jeroboam. 1 Re. 14:13
- Por cuanto David había hecho lo recto ante los ojos de Jehová, y de ninguna cosa que le mandase se había apartado en todos los días de su vida, excepto el negocio de Uría Hetheo. 1 Re. 15:5
- El que de Baasa fuere muerto en la ciudad, le comerán los perros; y el que de él fuere muerto en el campo, comerlo han las aves del cielo. 1 Re. 16:4
- Porque le fué ligera cosa andar en los pecados de Jeroboam hijo de Nabat, y tomó por mujer á Jezabel hija de Ethbaal rey de los Sidonios, y fué y sirvió á Baal, y lo adoró. 1 Re. 16:31
- Y los cuervos le traían pan y carne por la mañana, y pan y carne á la tarde; y bebía del arroyo. 1 Re. 17:6
- Y Elías le dijo: No hayas temor; ve, haz como has dicho: empero hazme á mí primero de ello una pequeña torta cocida debajo de la ceniza, y tráemela; y después harás para ti y para tu hijo. 1 Re. 17:13
- Entonces ella fué, é hizo como le dijo Elías; y comió él, y ella y su casa, muchos días. 1 Re. 17:15
- Y él le dijo: Dame acá tu hijo. Entonces él lo tomó de su regazo, y llevólo á la cámara donde él estaba, y púsole sobre su cama; 1 Re. 17:19
- Y yendo Abdías por el camino, topóse con Elías; y como le conoció, postróse sobre su rostro, y dijo: ¿No eres tú mi señor Elías? 1 Re. 18:7
- Y dijo á su criado: Sube ahora, y mira hacia la mar. Y él subió, y miró, y dijo: No hay nada. Y él le volvió á decir: Vuelve siete veces. 1 Re. 18:43
- Y echándose debajo del enebro, quedóse dormido: y he aquí luego un ángel que le tocó, y le dijo: Levántate, come. 1 Re. 19:5
- Y allí se metió en una cueva, donde tuvo la noche. Y fué á él palabra de Jehová, el cual le dijo: ¿Qué haces aquí, Elías? 1 Re. 19:9
- Y él le dijo: Sal fuera, y ponte en el monte delante de Jehová. Y he aquí Jehová que pasaba, y un grande y poderoso viento que rompía los montes, y quebraba las peñas delante de Jehová: mas Jehová no estaba en el viento. Y tras el viento un terremoto: mas Jehová no estaba en el terremoto. 1 Re. 19:11
- Entonces dejando él los bueyes, vino corriendo en pos de Elías, y dijo: Ruégote que me dejes besar mi padre y mi madre, y luego te seguiré. Y él le dijo: Ve, vuelve: ¿qué te he hecho yo? 1 Re. 19:20
- Y todos los ancianos y todo el pueblo le respondieron: No le obedezcas, ni hagas lo que te pide. 1 Re. 20:8
- Y he aquí un profeta se llegó á Achâb rey de Israel; y le dijo: Así ha dicho Jehová: ¿Has visto esta grande multitud? he aquí yo te la entregaré hoy en tu mano, para que conozcas que yo soy Jehová. 1 Re. 20:13
- Y los criados de los príncipes de las provincias salieron los primeros. Y había Ben-adad enviado quien le dió aviso, diciendo: Han salido hombres de Samaria. 1 Re. 20:17
- Llegándose luego el profeta al rey de Israel, le dijo: Ve, fortalécete, y considera y mira lo que has de hacer; porque pasado el año, el rey de Siria ha de venir contra ti. 1 Re. 20:22
- Y los siervos del rey de Siria le dijeron: Sus dioses son dioses de los montes, por eso nos han vencido; mas si peleáremos con ellos en la llanura, se verá si no los vencemos. 1 Re. 20:23
- Entonces sus siervos le dijeron: He aquí, hemos oído de los reyes de la casa de Israel que son reyes clementes: pongamos pues ahora sacos en nuestros lomos, y sogas en nuestras cabezas, y salgamos al rey de Israel: por ventura te salvará la vida. 1 Re. 20:31
- Esto tomaron aquellos hombres por buen agüero, y presto tomaron esta palabra de su boca, y dijeron: ¡Tu hermano Ben-adad! Y él dijo: Id, y traedle. Ben-adad entonces se presentó á Achâb, y él le hizo subir en un carro. 1 Re. 20:33
- Y él le dijo: Por cuanto no has obedecido á la palabra de Jehová, he aquí en apartándote de mí, te herirá un león. Y como se apartó de él, topóle un león, é hirióle. 1 Re. 20:36
- Encontróse luego con otro hombre, y díjole: Hiéreme ahora. Y el hombre le dió un golpe, é hízole una herida. 1 Re. 20:37
- Y como tu siervo estaba ocupado á una parte y á otra, él desapareció. Entonces el rey de Israel le dijo: Esa será tu sentencia: tú la has pronunciado. 1 Re. 20:40
- Y él le dijo: Así ha dicho Jehová: Por cuanto soltaste de la mano el hombre de mi anatema, tu vida será por la suya, y tu pueblo por el suyo. 1 Re. 20:42
- Y vínose Achâb á su casa triste y enojado, por la palabra que Naboth de Jezreel le había respondido, diciendo: No te daré la heredad de mis padres. Y acostóse en su cama, y volvió su rostro, y no comió pan. 1 Re. 21:4
- Y él respondió: Porque hablé con Naboth de Jezreel, y díjele que me diera su viña por dinero, ó que, si más quería, le daría otra viña por ella; y él respondió: Yo no te daré mi viña. 1 Re. 21:6
- Y su mujer Jezabel le dijo: ¿Eres tú ahora rey sobre Israel? Levántate, y come pan, y alégrate: yo te daré la viña de Naboth de Jezreel. 1 Re. 21:7
- El que de Achâb fuere muerto en la ciudad, perros le comerán: y el que fuere muerto en el campo, comerlo han las aves del cielo. 1 Re. 21:24
- Y el rey de Israel respondió á Josaphat: Aun hay un varón por el cual podríamos consultar á Jehová, Michêas, hijo de Imla: mas yo le aborrezco porque nunca me profetiza bien, sino solamente mal. Y Josaphat dijo: No hable el rey así. 1 Re. 22:8
- Vino pues al rey, y el rey le dijo: Michêas, ¿iremos á pelear contra Ramoth de Galaad, ó la dejaremos? Y él respondió: Sube, que serás prosperado, y Jehová la entregará en mano del rey. 1 Re. 22:15
- Y el rey le dijo: ¿Hasta cuántas veces he de conjurarte que no me digas sino la verdad en el nombre de Jehová? 1 Re. 22:16
- Y salió un espíritu, y púsose delante de Jehová, y dijo: Yo le induciré. Y Jehová le dijo: ¿De qué manera? 1 Re. 22:21
- Y ellos le respondieron: Encontramos un varón que nos dijo: Id, y volveos al rey que os envió, y decidle: Así ha dicho Jehová: ¿No hay Dios en Israel, que tú envías á consultar á Baal-zebub dios de Ecrón? Por tanto, del lecho en que subiste no descenderás, antes morirás de cierto. 2 Re. 1:6
- Y ellos le respondieron: Un varón velloso, y ceñía sus lomos con un cinto de cuero. Entonces él dijo: Elías Thisbita es. 2 Re. 1:8
- Y envió luego á él un capitán de cincuenta con sus cincuenta, el cual subió á él; y he aquí que él estaba sentado en la cumbre del monte. Y él le dijo: Varón de Dios, el rey ha dicho que desciendas. 2 Re. 1:9
- Y Elías le volvió á decir: Eliseo, quédate aquí ahora, porque Jehová me ha enviado á Jericó. Y él dijo: Vive Jehová, y vive tu alma, que no te dejaré. Vinieron pues á Jericó. 2 Re. 2:4
- Y Elías le dijo: Ruégote que te quedes aquí, porque Jehová me ha enviado al Jordán. Y él dijo: Vive Jehová, y vive tu alma, que no te dejaré. Fueron pues ambos á dos. 2 Re. 2:6
- Y él le dijo: Cosa difícil has pedido. Si me vieres cuando fuere quitado de ti, te será así hecho; mas si no, no. 2 Re. 2:10
- Y viéndolo Eliseo, clamaba: ¡Padre mío, padre mío, carro de Israel y su gente de á caballo! Y nunca más le vió, y trabando de sus vestidos, rompiólos en dos partes. 2 Re. 2:12
- Alzó luego el manto de Elías que se le había caído, y volvió, y paróse á la orilla del Jordán. 2 Re. 2:13
- Y tomando el manto de Elías que se le había caído, hirió las aguas, y dijo: ¿Dónde está Jehová, el Dios de Elías? Y así que hubo del mismo modo herido las aguas, apartáronse á uno y á otro lado, y pasó Eliseo. 2 Re. 2:14
- Mas ellos le importunaron, hasta que avergonzándose, dijo: Enviad. Entonces ellos enviaron cincuenta hombres, los cuales lo buscaron tres días, mas no lo hallaron. 2 Re. 2:17
- Entonces Eliseo dijo al rey de Israel: ¿Qué tengo yo contigo? Ve á los profetas de tu padre, y á los profetas de tu madre. Y el rey de Israel le respondió: No; porque ha juntado Jehová estos tres reyes para entregarlos en manos de los Moabitas. 2 Re. 3:13
- Y Eliseo le dijo: ¿Qué te haré yo? Declárame qué tienes en casa. Y ella dijo: Tu sierva ninguna cosa tiene en casa, sino una botija de aceite. 2 Re. 4:2
- Y él le dijo: Ve, y pide para ti vasos prestados de todos tus vecinos, vasos vacíos, no pocos. 2 Re. 4:3
- Y partióse la mujer de él, y cerró la puerta tras sí y tras sus hijos; y ellos le llegaban los vasos, y ella echaba del aceite. 2 Re. 4:5
- Y aconteció también que un día pasaba Eliseo por Sunem; y había allí una mujer principal, la cual le constriñó á que comiese del pan: y cuando por allí pasaba, veníase á su casa á comer del pan. 2 Re. 4:8
- Y él le dijo: A este tiempo según el tiempo de la vida, abrazarás un hijo. Y ella dijo: No, señor mío, varón de Dios, no hagas burla de tu sierva. 2 Re. 4:16
- Mas la mujer concibió, y parió un hijo á aquel tiempo que Eliseo le había dicho, según el tiempo de la vida. 2 Re. 4:17
- Y luego que llegó al varón de Dios en el monte, asió de sus pies. Y llegóse Giezi para quitarla; mas el varón de Dios le dijo: Déjala, porque su alma está en amargura, y Jehová me ha encubierto el motivo, y no me lo ha revelado. 2 Re. 4:27
- Entonces dijo él á Giezi: Ciñe tus lomos, y toma mi bordón en tu mano, y ve; y si alguno te encontrare, no lo saludes; y si alguno te saludare, no le respondas: y pondrás mi bordón sobre el rostro del niño. 2 Re. 4:29
- Entonces llamó él á Giezi, y díjole: Llama á esta Sunamita. Y él la llamó. Y entrando ella, él le dijo: Toma tu hijo. 2 Re. 4:36
- Entonces Eliseo le envió un mensajero, diciendo: Ve, y lávate siete veces en el Jordán, y tu carne se te restaurará, y serás limpio. 2 Re. 5:10
- Y él le dijo: Vete en paz. Partióse pues de él, y caminó como el espacio de una milla. 2 Re. 5:19
- Y siguió Giezi á Naamán: y como le vió Naamán que venía corriendo tras él, apeóse del carro para recibirle, y dijo: ¿Va bien? 2 Re. 5:21
- Y Naamán dijo: Ruégote que tomes dos talentos. Y él le constriñó, y ató dos talentos de plata en dos sacos, y dos mudas de vestidos, y púsolo á cuestas á dos de sus criados, que lo llevasen delante de él. 2 Re. 5:23
- Y él entró, y púsose delante de su señor. Y Eliseo le dijo: ¿De dónde vienes, Giezi? Y él dijo: Tu siervo no ha ido á ninguna parte. 2 Re. 5:25
- El entonces le dijo: ¿No fué también mi corazón, cuando el hombre volvió de su carro á recibirte? ¿es tiempo de tomar plata, y de tomar vestidos, olivares, viñas, ovejas, bueyes, siervos y siervas? 2 Re. 5:26
- Y el varón de Dios dijo: ¿Dónde cayó? Y él le mostró el lugar. Entonces cortó él un palo, y echólo allí; é hizo nadar el hierro. 2 Re. 6:6
- Y levantándose de mañana el que servía al varón de Dios, para salir, he aquí el ejército que tenía cercada la ciudad, con gente de á caballo y carros. Entonces su criado le dijo: ¡Ah, señor mío! ¿qué haremos? 2 Re. 6:15
- Y él le dijo: No hayas miedo: porque más son los que están con nosotros que los que están con ellos. 2 Re. 6:16
- Y él le respondió: No los hieras; ¿herirías tú á los que tomaste cautivos con tu espada y con tu arco? Pon delante de ellos pan y agua, para que coman y beban, y se vuelvan á sus señores. 2 Re. 6:22
- Y pasando el rey de Israel por el muro, una mujer le dió voces, y dijo: Salva, rey señor mío. 2 Re. 6:26
- Cocimos pues mi hijo, y le comimos. El día siguiente yo le dije: Da acá tu hijo, y comámoslo. Mas ella ha escondido su hijo. 2 Re. 6:29
- Y vínole así; porque el pueblo le atropelló á la entrada, y murió. 2 Re. 7:20
- Entonces la mujer se levantó, é hizo como el varón de Dios le dijo: y partióse ella con su familia, y vivió en tierra de los Filisteos siete años. 2 Re. 8:2
- Y preguntando el rey á la mujer, ella se lo contó. Entonces el rey le dió un eunuco, diciéndole: Hazle volver todas las cosas que eran suyas, y todos los frutos de la tierras desde el día que dejó el país hasta ahora. 2 Re. 8:6
- Y Eliseo le dijo: Ve, dile: Seguramente vivirás. Empero Jehová me ha mostrado que él ha de morir ciertamente. 2 Re. 8:10
- Y el varón de Dios le volvió el rostro afirmadamente, y estúvose así una gran pieza; y lloró el varón de Dios. 2 Re. 8:11
- Y él se partió de Eliseo, y vino á su señor, el cual le dijo: ¿Qué te ha dicho Eliseo? Y él respondió: Díjome que seguramente vivirás. 2 Re. 8:14
- Con todo eso, Jehová no quiso cortar á Judá, por amor de David su siervo, como le había prometido darle lámpara de sus hijos perpetuamente. 2 Re. 8:19
- Joram por tanto pasó á Seir, y todos sus carros con él: y levantándose de noche hirió á los Idumeos, los cuales le habían cercado, y á los capitanes de los carros: y el pueblo huyó á sus estancias. 2 Re. 8:21
- Y el rey Joram se volvió á Jezreel, para curarse de las heridas que los Siros le hicieron delante de Ramoth, cuando peleó contra Hazael rey de Siria. Y descendió Ochôzías hijo de Joram rey de Judá, á visitar á Joram hijo de Achâb en Jezreel, porque estaba enfermo. 2 Re. 8:29
- Habíase empero vuelto el rey Joram á Jezreel, para curarse de las heridas que los Siros le habían hecho, peleando contra Hazael rey de Siria.) Y Jehú dijo: Si es vuestra voluntad, ninguno escape de la ciudad, para ir á dar las nuevas en Jezreel. 2 Re. 9:15
- Fué pues el de á caballo á reconocerlos, y dijo: El rey dice así: ¿Hay paz? Y Jehú le dijo: ¿Qué tienes tú que ver con la paz? vuélvete tras mí. El atalaya dió luego aviso, diciendo: El mensajero llegó hasta ellos, y no vuelve. 2 Re. 9:18
- Y viendo esto Ochôzías rey de Judá, huyó por el camino de la casa del huerto. Y siguiólo Jehú, diciendo: Herid también á éste en el carro. Y le hirieron á la subida de Gur, junto á Ibleam. Y él huyó á Megiddo, y murió allí. 2 Re. 9:27
- Y sus siervos le llevaron en un carro á Jerusalem, y allá le sepultaron con sus padres, en su sepulcro en la ciudad de David. 2 Re. 9:28
- Mas ellos tuvieron gran temor, y dijeron: He aquí dos reyes no pudieron resistirle, ¿cómo le resistiremos nosotros? 2 Re. 10:4
- Y vino un mensajero que le dió las nuevas, diciendo: Traído han las cabezas de los hijos del rey. Y él le dijo: Ponedlas en dos montones á la entrada de la puerta hasta la mañana. 2 Re. 10:8
- Mató entonces Jehú á todos los que habían quedado de la casa de Achâb en Jezreel, y á todos sus príncipes, y á todos sus familiares, y á sus sacerdotes, que no le quedó ninguno. 2 Re. 10:11
- Partiéndose luego de allí encontróse con Jonadab hijo de Rechâb; y después que lo hubo saludado, díjole: ¿Es recto tu corazón, como el mío es recto con el tuyo? Y Jonadab dijo: Lo es. Pues que lo es, dame la mano. Y él le dió su mano. Hízolo luego subir consigo en el carro. 2 Re. 10:15
- Y Joas hizo lo recto en ojos de Jehová todo el tiempo que le dirigió el sacerdote Joiada. 2 Re. 12:2
- Mas el pontífice Joiada tomó un arca, é hízole en la tapa un agujero, y púsola junto al altar, á la mano derecha como se entra en le templo de Jehová; y los sacerdotes que guardaban la puerta, ponían allí todo el dinero que se metía en la casa de Jehová. 2 Re. 12:9
- Porque no le había quedado gente á Joachâz, sino cincuenta hombres de á caballo, y diez carros, y diez mil hombres de á pié; pues el rey de Siria los había destruído, y los había puesto como polvo para hollar. 2 Re. 13:7
- Entonces el varón de Dios, enojado con él, le dijo: A herir cinco ó seis veces, herirías á Siria, hasta no quedar ninguno: empero ahora tres veces herirás á Siria. 2 Re. 13:19
- Mas no mató á los hijos de los que le mataron, conforme á lo que está escrito en el libro de la ley de Moisés, donde Jehová mandó, diciendo: No matarán á los padres por los hijos, ni á los hijos por los padres: mas cada uno morirá por su pecado. 2 Re. 14:6
- Entonces hirió Manahem á Tiphsa, y á todos los que estaban en ella, y también sus términos desde Thirsa; é hirióla porque no le habían abierto; y abrió á todas sus preñadas. 2 Re. 15:16
- Y vino Phul rey de Asiria á la tierra; y dió Manahem á Phul mil talentos de plata porque le ayudara á confirmarse en el reino. 2 Re. 15:19
- E hizo el sacerdote Urías conforme á todas las cosas que el rey Achâz le mandó. 2 Re. 16:16
- Mas el rey de Asiria halló que Oseas hacía conjuración: porque había enviado embajadores á So, rey de Egipto, y no pagaba tributo al rey de Asiria, como cada año: por lo que el rey de Asiria le detuvo, y le aprisionó en la casa de la cárcel. 2 Re. 17:4
- El quitó los altos, y quebró las imágenes, y taló los bosques, é hizo pedazos la serpiente de bronce que había hecho Moisés, porque hasta entonces le quemaban perfumes los hijos de Israel; y llamóle por nombre Nehustán. 2 Re. 18:4
- Y Jehová fué con él; y en todas las cosas á que salía prosperaba. El se rebeló contra el rey de Asiria, y no le sirvió. 2 Re. 18:7
- He aquí tú confías ahora en este bordón de caña cascada, en Egipto, en el que si alguno se apoyare, entrarále por la mano, y se le pasará. Tal es Faraón rey de Egipto, para todos los que en él confían. 2 Re. 18:21
- Y el pueblo calló, que no le respondieron palabra: porque había mandamiento del rey, el cual había dicho: No le respondáis. 2 Re. 18:36
- Que le dijesen: Así ha dicho Ezechîas: Este día es día de angustia, y de reprensión, y de blasfemia; porque los hijos han venido hasta la rotura, y la que pare no tiene fuerzas. 2 Re. 19:3
- Entonces el profeta Isaías vino al rey Ezechîas, y díjole: ¿Qué dijeron aquellos varones, y de dónde vinieron á ti? Y Ezechîas le respondió: De lejanas tierras han venido, de Babilonia. 2 Re. 20:14
- Y él le volvió á decir: ¿Qué vieron en tu casa? Y Ezechîas respondió: Vieron todo lo que había en mi casa; nada quedó en mis tesoros que no les mostrase. 2 Re. 20:15
- Por tanto, así ha dicho Jehová el Dios de Israel: He aquí yo traigo tal mal sobre Jerusalem y sobre Judá, que el que lo oyere, le retiñirán ambos oídos. 2 Re. 21:12
- Y después dijo: ¿Qué título es este que veo? Y los de la ciudad le respondieron: Este es el sepulcro del varón de Dios que vino de Judá, y profetizó estas cosas que tú has hecho sobre el altar de Beth-el. 2 Re. 23:17
- Con todo eso, no se volvió Jehová del ardor de su grande ira, con que se había encendido su enojo contra Judá, por todas las provocaciones con que Manasés le había irritado. 2 Re. 23:26
- En aquellos días Faraón Nechâo rey de Egipto subió contra el rey de Asiria al río Eufrates, y salió contra él el rey Josías; pero aquél así que le vió, matólo en Megiddo. 2 Re. 23:29
- Y nunca más el rey de Egipto salió de su tierra: porque el rey de Babilonia le tomó todo lo que era suyo, desde el río de Egipto hasta el río de Eufrates. 2 Re. 24:7
- Los hijos de Judá: Er, Onán, y Sela. Estos tres le nacieron de la hija de Sua, Cananea. Y Er, primogénito de Judá, fué malo delante de Jehová; y matólo. 1 Cró. 2:3
- Y Thamar su nuera le parió á Phares y á Zara. Todos los hijos de Judá fueron cinco. 1 Cró. 2:4
- Y muerta Azuba, tomó Caleb por mujer á Ephrata, la cual le parió á Hur. 1 Cró. 2:19
- Después entró Hesrón á la hija de Machîr padre de Galaad, la cual tomó siendo él de sesenta años, y ella le parió á Segub. 1 Cró. 2:21
- Y muerto Hesrón en Caleb de Ephrata, Abia mujer de Hesrón le parió á Ashur padre de Tecoa. 1 Cró. 2:24
- Y el nombre de la mujer de Abisur fué Abihail, la cual le parió á Abán, y á Molib. 1 Cró. 2:29
- Y tuvo Sesán un siervo Egipcio, llamado Jarha, al cual dió Sesán por mujer á su hija; y ella le parió á Athai. 1 Cró. 2:35
- Y Epha, concubina de Caleb, le parió á Harán, y á Mosa, y á Gazez. Y Harán engendró á Gazez. 1 Cró. 2:46
- Maachâ, concubina de Caleb, le parió á Sebet, y á Thirana. 1 Cró. 2:48
- Y también le parió á Saaph padre de Madmannah, y á Seva padre de Macbena, y padre de Ghiba. Y Achsa fué hija de Caleb. 1 Cró. 2:49
- ESTOS son los hijos de David, que le nacieron en Hebrón: Amnón el primogénito, de Achînoam Jezreelita; el segundo Daniel, de Abigail de Carmelo; 1 Cró. 3:1
- Estos seis le nacieron en Hebrón, donde reinó siete años y seis meses: y en Jerusalem reinó treinta y tres años. 1 Cró. 3:4
- Estos cuatro le nacieron en Jerusalem: Simma, Sobab, Nathán, y Salomón, de Beth-sua hija de Ammiel. 1 Cró. 3:5
- Y Naara le parió á Auzam, y á Hepher, á Themeni, y á Ahastari. Estos fueron los hijos de Naara. 1 Cró. 4:6
- Y Jabes fué más ilustre que sus hermanos, al cual su madre llamó Jabes, diciendo: Por cuanto le parí en dolor. 1 Cró. 4:9
- E invocó Jabes al Dios de Israel, diciendo: ¡Oh si me dieras bendición, y ensancharas mi término, y si tu mano fuera conmigo, y me libraras de mal, que no me dañe! E hizo Dios que le viniese lo que pidió. 1 Cró. 4:10
- Y su mujer Judaía le parió á Jered padre de Gedor, y á Heber padre de Sochô, y á Icuthiel padre de Zanoa. Estos fueron los hijos de Bethia hija de Faraón, con la cual casó Mered. 1 Cró. 4:18
- Los hijos de Manasés: Asriel, el cual le parió su concubina la Sira: (la cual también le parió á Machîr, padre de Galaad: 1 Cró. 7:14
- Y Maachâ mujer de Machîr le parió un hijo, y llamóle Peres; y el nombre de su hermano fué Seres, cuyos hijos fueron Ulam y Recem. 1 Cró. 7:16
- Y agravóse la batalla sobre Saúl, y le alcanzaron los flecheros, y fué de los flecheros herido. 1 Cró. 10:3
- Y luego que le hubieron desnudado, tomaron su cabeza y sus armas, y enviáronlo todo á la tierra de los Filisteos por todas partes, para que fuese denunciado á sus ídolos y al pueblo. 1 Cró. 10:9
- Así murió Saúl por su rebelión con que prevaricó contra Jehová, contra la palabra de Jehová, la cual no guardó; y porque consultó al pythón, preguntándo le, 1 Cró. 10:13
- Y David habitó en la fortaleza, y por esto le llamaron la ciudad de David. 1 Cró. 11:7
- Estos son los principales de los valientes que David tuvo, y los que le ayudaron en su reino, con todo Israel, para hacerle rey sobre Israel, conforme á la palabra de Jehová. 1 Cró. 11:10
- Y este es le número de los valientes que David tuvo: Jasobam hijo de Hachmoni, caudillo de los treinta, el cual blandió su lanza una vez contra trescientos, á los cuales mató. 1 Cró. 11:11
- E Hiram rey de Tiro envió embajadores á David, y madera de cedro, y albañiles y carpinteros, que le edificasen una casa. 1 Cró. 14:1
- Y estos son los nombres de los que le nacieron en Jerusalem: Samua, Sobab, Nathán, Salomón, 1 Cró. 14:4
- Entonces David consultó á Dios, diciendo: ¿Subiré contra los Filisteos? ¿los entregarás en mi mano? Y Jehová le dijo: Sube, que yo los entregaré en tus manos. 1 Cró. 14:10
- David volvió á consultar á Dios, y Dios le dijo: No subas tras ellos, sino rodéalos, para venir á ellos por delante de los morales; 1 Cró. 14:14
- Hizo pues David como Dios le mandó, é hirieron el campo de los Filisteos desde Gabaón hasta Gezer. 1 Cró. 14:16
- Entonces dijo David: El arca de Dios no debe ser traída sino por los Levitas; porque á ellos ha elegido Jehová para que lleven el arca de Jehová, y le sirvan perpetuamente. 1 Cró. 15:2
- Y juntó David á todo Israel en Jerusalem, para que pasasen el arca de Jehová á su lugar, el cual le había él preparado. 1 Cró. 15:3
- Y díjoles: Vosotros que sois los principales de padres entre los Levitas, santificaos, vosotros y vuestros hermanos, y pasad el arca de Jehová Dios de Israel al lugar que le he preparado; 1 Cró. 15:12
- Pues por no haberlo hecho así vosotros la primera vez, Jehová nuestro Dios hizo en nosotros rotura, por cuanto no le buscamos según la ordenanza. 1 Cró. 15:13
- Yo le seré por padre, y él me será por hijo: y no quitaré de él mi misericordia, como la quité de aquel que fué antes de ti; 1 Cró. 17:13
- Porque tú, Dios mío, revelaste al oído á tu siervo que le has de edificar casa; por eso ha hallado tu siervo motivo de orar delante de ti. 1 Cró. 17:25
- Esfuérzate, y esforcémonos por nuestro pueblo, y por las ciudades de nuestro Dios; y haga Jehová lo que bien le pareciere. 1 Cró. 19:13
- Entonces David subió, conforme á la palabra de Gad que le había dicho en nombre de Jehová. 1 Cró. 21:19
- Y Ornán respondió á David: Tómalo para ti, y haga mi señor el rey lo que bien le pareciere: y aun los bueyes daré para el holocausto, y los trillos para leña, y trigo para el presente: yo lo doy todo. 1 Cró. 21:23
- Y edificó allí David un altar á Jehová, en el que ofreció holocaustos y sacrificios pacíficos, é invocó á Jehová, el cual le respondió por fuego de los cielos en el altar del holocausto. 1 Cró. 21:26
- Entonces viendo David que Jehová le había oído en la era de Ornán Jebuseo, sacrificó allí. 1 Cró. 21:28
- Y dijo David: Salomón mi hijo es muchacho y tierno, y la casa que se ha de edificar á Jehová ha de ser magnífica por excelencia, para nombre y honra en todas las tierras; ahora pues yo le aparejaré lo necesario. Y preparó David antes de su muerte en grande abundancia. 1 Cró. 22:5
- He aquí, un hijo te nacerá, el cual será varón de reposo, porque yo le daré quietud de todos sus enemigos en derredor; por tanto su nombre será Salomón; y yo daré paz y reposo sobre Israel en sus días: 1 Cró. 22:9
- El edificará casa á mi nombre, y él me será á mí por hijo, y yo le seré por padre; y afirmaré el trono de su reino sobre Israel para siempre. 1 Cró. 22:10
- Los hijos de Amram: Aarón y Moisés. Y Aarón fué apartado para ser dedicado á las más santas cosas, él y sus hijos para siempre, para que quemasen perfumes delante de Jehová, y le ministrasen, y bendijesen en su nombre, para siempre. 1 Cró. 23:13
- Estos fueron contados en su ministerio, para que entrasen en la casa de Jehová, conforme á su ordenanza, bajo el mando de Aarón su padre, de la manera que le había mandado Jehová el Dios de Israel. 1 Cró. 24:19
- Y me ha dicho: Salomón tu hijo, él edificará mi casa y mis atrios: porque á éste me he escogido por hijo, y yo le seré á él por padre. 1 Cró. 28:6
- Y tú, Salomón, hijo mío, conoce al Dios de tu padre, y sírvele con corazón perfecto, y con ánimo voluntario; porque Jehová escudriña los corazones de todos, y entiende toda imaginación de los pensamientos. Si tú le buscares, lo hallarás; mas si lo dejares, él te desechará para siempre. 1 Cró. 28:9
- Y SALOMÓN hijo de David fué afirmado en su reino; y Jehová su Dios fué con él, y le engrandeció sobremanera. 2 Cró. 1:1
- Mas David había traído el arca de Dios de Chîriath-jearim al lugar que él le había preparado; porque él le había tendido una tienda en Jerusalem. 2 Cró. 1:4
- Mas ¿quién será tan poderoso que le edifique casa? Los cielos y los cielos de los cielos no le pueden comprender; ¿quién pues soy yo, que le edifique casa, sino para quemar perfumes delante de él? 2 Cró. 2:6
- Hijo de una mujer de las hijas de Dan, mas su padre fué de Tiro; el cual sabe trabajar en oro, y plata, y metal, y hierro, en piedra y en madera, en púrpura, y en cárdeno, en lino y en carmesí; asimismo para esculpir todas figuras, y sacar toda suerte de diseño que se le propusiere, y estar con tus hombres peritos, y con los de mi señor David tu padre. 2 Cró. 2:14
- Que has guardado á tu siervo David mi padre lo que le dijiste: tú lo dijiste de tu boca, mas con tu mano lo has cumplido, como parece este día. 2 Cró. 6:15
- Ahora pues, Jehová Dios de Israel, guarda á tu siervo David mi padre lo que le has prometido, diciendo: No faltará de ti varón delante de mí, que se siente en el trono de Israel, á condición que tus hijos guarden su camino, andando en mi ley, como tú delante de mí has andado. 2 Cró. 6:16
- Si alguno pecare contra su prójimo, y él le pidiere juramento haciéndole jurar, y el juramento viniere delante de tu altar en esta casa, 2 Cró. 6:22
- Reedificó Salomón las ciudades que Hiram le había dado, y estableció en ellas á los hijos de Israel. 2 Cró. 8:2
- Y pasó Salomón á la hija de Faraón, de la ciudad de David á la casa que él le había edificado; porque dijo: Mi mujer no morará en la casa de David rey de Israel, porque aquellas habitaciones donde ha entrado el arca de Jehová, son sagradas. 2 Cró. 8:11
- Porque Hiram le había enviado navíos por mano de sus siervos, y marineros diestros en la mar, los cuales fueron con los siervos de Salomón á Ophir, y tomaron de allá cuatrocientos y cincuenta talentos de oro, y los trajeron al rey Salomón. 2 Cró. 8:18
- Pero Salomón le declaró todas sus palabras: ninguna cosa quedó que Salomón no le declarase. 2 Cró. 9:2
- Y el rey Salomón dió á la reina de Seba todo lo que ella quiso y le pidió, más de lo que había traído al rey. Después se volvió y fuése á su tierra con sus siervos. 2 Cró. 9:12
- Y ellos le hablaron, diciendo: Si te condujeres humanamente con este pueblo, y los agradares, y les hablares buenas palabras, ellos te servirán perpetuamente. 2 Cró. 10:7
- Mas él, dejando el consejo que le dieron los viejos, tomó consejo con los mancebos que se habían criado con él, y que delante de él asistían; 2 Cró. 10:8
- Entonces los mancebos que se habían criado con él, le hablaron, diciendo: Así dirás al pueblo que te ha hablado diciendo, Tu padre agravó nuestro yugo, mas tú descárganos: así les dirás: Lo más menudo mío es más grueso que los lomos de mi padre. 2 Cró. 10:10
- Envió luego el rey Roboam á Adoram, que tenía cargo de los tributos; pero le apedrearon los hijos de Israel, y murió. Entonces se esforzó el rey Roboam, y subiendo en un carro huyó á Jerusalem. 2 Cró. 10:18
- Y en todas las ciudades, escudos y lanzas. Fortificólas pues en gran manera, y Judá y Benjamín le estaban sujetos. 2 Cró. 11:12
- La cual le parió hijos: á Jeus, y á Samaria, y á Zaham. 2 Cró. 11:19
- Después de ella tomó á Maachâ hija de Absalom, la cual le parió á Abías, á Athai, Ziza, y Selomith. 2 Cró. 11:20
- Mas en cuanto á nosotros, Jehová es nuestro Dios, y no le hemos dejado: y los sacerdotes que ministran á Jehová son los hijos de Aarón, y los Levitas en la obra; 2 Cró. 13:10
- Los cuales queman á Jehová los holocaustos cada mañana y cada tarde, y los perfumes aromáticos; y ponen los panes sobre la mesa limpia, y el candelero de oro con sus candilejas para que ardan cada tarde: porque nosotros guardamos la ordenanza de Jehová nuestro Dios; mas vosotros le habéis dejado. 2 Cró. 13:11
- Y edificó ciudades fuertes en Judá, por cuanto había paz en la tierra, y no había guerra contra él en aquellos tiempos; porque Jehová le había dado reposo. 2 Cró. 14:6
- Y salió al encuentro á Asa, y díjole: Oidme, Asa, y todo Judá y Benjamín: Jehová es con vosotros, si vosotros fueres con él: y si le buscareis, será hallado de vosotros; mas si le dejareis, él también os dejará. 2 Cró. 15:2
- Mas cuando en su tribulación se convirtieron á Jehová Dios de Israel, y le buscaron, él fué hallado de ellos. 2 Cró. 15:4
- Y traían de los Filisteos presentes á Josaphat, y tributos de plata. Los Arabes también le trajeron ganados, siete mil y setecientos carneros y siete mil y setecientos machos de cabrío. 2 Cró. 17:11
- Y el rey de Israel respondió á Josaphat: Aun hay aquí un hombre por el cual podemos preguntar á Jehová: mas yo le aborrezco, porque nunca me profetiza cosa buena, sino siempre mal. Este es Michêas, hijo de Imla. Y respondió Josaphat: No hable así el rey. 2 Cró. 18:7
- Y el mensajero que había ido á llamar á Michêas, le habló, diciendo: He aquí las palabras de los profetas á una boca anuncian al rey bienes; yo pues te ruego que tu palabra sea como la de uno de ellos, que hables bien. 2 Cró. 18:12
- Y el rey le dijo: Michêas, ¿iremos á pelear contra Ramoth de Galaad, ó estaréme yo quieto? Y él respondió: Subid, que seréis prosperados, que serán entregados en vuestras manos. 2 Cró. 18:14
- Y el rey le dijo: ¿Hasta cuántas veces te conjuraré por el nombre de Jehová que no me hables sino la verdad? 2 Cró. 18:15
- Mas salió un espíritu, que se puso delante de Jehová, y dijo: Yo le induciré. Y Jehová le dijo: ¿De qué modo? 2 Cró. 18:20
- Y el reino de Josaphat tuvo reposo; porque su Dios le dió reposo de todas partes. 2 Cró. 20:30
- Mas Jehová no quiso destruir la casa de David, á causa de la alianza que con David había hecho, y porque le había dicho que le daría lámpara á él y á sus hijos perpetuamente. 2 Cró. 21:7
- Entonces pasó Joram con sus príncipes, y consigo todos sus carros; y levantóse de noche, é hirió á los Idumeos que le habían cercado, y á todos los comandantes de sus carros. 2 Cró. 21:9
- Y subieron contra Judá, é invadieron la tierra, y tomaron toda la hacienda que hallaron en la casa del rey, y á sus hijos, y á sus mujeres; que no le quedó hijo, sino Joachâz el menor de sus hijos. 2 Cró. 21:17
- Y aconteció que, pasando un día tras otro, al fin, al cabo de dos años, las entrañas se le salieron con la enfermedad, muriendo así de enfermedad muy penosa. Y no le hizo quema su pueblo, como las había hecho á sus padres. 2 Cró. 21:19
- También él anduvo en los caminos de la casa de Achâb: porque su madre le aconsejaba á obrar impíamente. 2 Cró. 22:3
- Hizo pues lo malo en ojos de Jehová, como la casa de Achâb; porque después de la muerte de su padre, ellos le aconsejaron para su perdición. 2 Cró. 22:4
- Y se volvió para curarse en Jezreel de las heridas que le habían hecho en Rama, peleando con Hazael rey de Siria. Y descendió Azarías hijo de Joram, rey de Judá, á visitar á Joram hijo de Achâb, en Jezreel, porque allí estaba enfermo. 2 Cró. 22:6
- Y buscando á Ochôzías, el cual se había escondido en Samaria, tomáronlo, y trajéronlo á Jehú, y le mataron; y diéronle sepultura, porque dijeron: Es hijo de Josaphat, el cual buscó á Jehová de todo su corazón. Y la casa de Ochôzías no tenía fuerzas para poder retener el reino. 2 Cró. 22:9
- Entonces sacaron al hijo del rey, y pusiéronle la corona y el testimonio, é hiciéronle rey; y Joiada y sus hijos le ungieron, diciendo luego: ¡Viva el rey! 2 Cró. 23:11
- Ellos pues le echaron mano, y luego que hubo ella pasado la entrada de la puerta de los caballos de la casa del rey, allí la mataron. 2 Cró. 23:15
- Encendióse por tanto el furor de Jehová contra Amasías, y envió á él un profeta, que le dijo: ¿Por qué has buscado los dioses de gente, que no libraron á su pueblo de tus manos? 2 Cró. 25:15
- Y hablándole el profeta estas cosas, él le respondió: ¿Hante puesto á ti por consejero del rey? Déjate de eso: ¿por qué quieres que te maten? Y al cesar, el profeta dijo luego: Yo sé que Dios ha acordado destruirte, porque has hecho esto, y no obedeciste á mi consejo. 2 Cró. 25:16
- Y persistió en buscar á Dios en los días de Zachârías, entendido en visiones de Dios; y en estos días que él buscó á Jehová, él le prosperó. 2 Cró. 26:5
- Y airóse Uzzías, que tenía el perfume en la mano para quemarlo; y en esta su ira contra los sacerdotes, la lepra le salió en la frente delante de los sacerdotes en la casa de Jehová, junto al altar del perfume. 2 Cró. 26:19
- También tuvo él guerra con el rey de los hijos de Ammón, á los cuales venció; y diéronle los hijos de Ammón en aquel año cien talentos de plata, y diez mil coros de trigo, y diez mil de cebada. Esto le dieron los hijos de Ammón, y lo mismo en el segundo año, y en el tercero. 2 Cró. 27:5
- Por lo cual Jehová su Dios lo entregó en manos del rey de los Siros, los cuales le derrotaron, y cogieron de él una grande presa, que llevaron á Damasco. Fué también entregado en manos del rey de Israel, el cual lo batió con gran mortandad. 2 Cró. 28:5
- En aquel tiempo envió á pedir el rey Achâz á los reyes de Asiria que le ayudasen: 2 Cró. 28:16
- Aunque despojó Achâz la casa de Jehová, y la casa real, y las de los príncipes, para dar al rey de los Asirios, con todo eso él no le ayudó. 2 Cró. 28:21
- Además el rey Achâz en el tiempo que aquél le apuraba, añadió prevaricación contra Jehová; 2 Cró. 28:22
- Porque sacrificó á los dioses de Damasco que le habían herido, y dijo: Pues que los dioses de los reyes de Siria les ayudan, yo también sacrificaré á ellos para que me ayuden; bien que fueron éstos su ruina, y la de todo Israel. 2 Cró. 28:23
- Y durmió Achâz con sus padres, y sepultáronlo en la ciudad de Jerusalem: mas no le metieron en los sepulcros de los reyes de Israel; y reinó en su lugar Ezechîas su hijo. 2 Cró. 28:27
- Porque nuestros padres se han rebelado, y han hecho lo malo en ojos de Jehová nuestro Dios; que le dejaron, y apartaron sus ojos del tabernáculo de Jehová, y le volvieron las espaldas. 2 Cró. 29:6
- Hijos míos, no os engañéis ahora, porque Jehová os ha escogido á vosotros para que estéis delante de él, y le sirváis, y seáis sus ministros, y le queméis perfume. 2 Cró. 29:11
- Tuvo su consejo con sus príncipes y con sus valerosos, sobre cegar las fuentes de las aguas que estaban fuera de la ciudad; y ellos le apoyaron. 2 Cró. 32:3
- Ahora pues, no os engañe Ezechîas, ni os persuada tal cosa, ni le creáis; que si ningún dios de todas aquellas naciones y reinos pudo librar su pueblo de mis manos, y de las manos de mis padres, ¿cuánto menos vuestro Dios os podrá librar de mi mano? 2 Cró. 32:15
- En aquel tiempo Ezechîas enfermó de muerte: y oró á Jehová, el cual le respondió, y dióle una señal. 2 Cró. 32:24
- Mas Ezechîas no pagó conforme al bien que le había sido hecho: antes se enalteció su corazón, y fué la ira contra él, y contra Judá y Jerusalem. 2 Cró. 32:25
- Hízose también ciudades, y hatos de ovejas y de vacas en gran copia; porque Dios le había dado mucha hacienda. 2 Cró. 32:29
- Lo demás de los hechos de Manasés, y su oración á su Dios, y las palabras de los videntes que le hablaron en nombre de Jehová el Dios de Israel, he aquí todo está escrito en los hechos de los reyes de Israel. 2 Cró. 33:18
- Mas al rey de Judá, que os ha enviado á consultar á Jehová, así le diréis: Jehová el Dios de Israel ha dicho así: Por cuanto oiste las palabras del libro, 2 Cró. 34:26
- Y él le envió embajadores, diciendo: ¿Qué tenemos yo y tú, rey de Judá? Yo no vengo contra ti hoy, sino contra la casa que me hace guerra: y Dios dijo que me apresurase. Déjate de meterte con Dios, que es conmigo, no te destruya. 2 Cró. 35:21
- E hizo lo malo en ojos de Jehová su Dios, y no se humilló delante de Jeremías profeta, que le hablaba de parte de Jehová. 2 Cró. 36:12
- Así dice Ciro rey de los Persas: Jehová, el Dios de los cielos, me ha dado todos los reinos de la tierra; y él me ha encargado que le edifique casa en Jerusalem, que es en Judá. ¿Quién de vosotros hay de todo su pueblo? Jehová su Dios sea con él, y suba. 2 Cró. 36:23
- Así ha dicho Ciro rey de Persia: Jehová Dios de los cielos me ha dado todos los reinos de la tierra, y me ha mandado que le edifique casa en Jerusalem, que está en Judá. Esd. 1:2
- Y á cualquiera que hubiere quedado de todos los lugares donde peregrinare, los hombres de su lugar le ayuden con plata, y oro, y hacienda, y con bestias; con dones voluntarios para la casa de Dios, la cuál está en Jerusalem. Esd. 1:4
- Y le dijo: Toma estos vasos, ve y ponlos en el templo que está en Jerusalem; y la casa de Dios sea edificada en su lugar. Esd. 5:15
- Y por mí el rey Artajerjes es dado mandamiento á todos los tesoreros que están al otro lado del río, que todo lo que os demandare Esdras sacerdote, escriba de la ley del Dios del cielo, concédase le luego, Esd. 7:21
- Y tú, Esdras, conforme á la sabiduría de tu Dios que tienes, pon jueces y gobernadores, que gobiernen á todo el pueblo que está del otro lado del río, á todos los que tienen noticia de las leyes de tu Dios; y al que no la tuviere le enseñaréis. Esd. 7:25
- Porque tuve vergüenza de pedir al rey tropa y gente de á caballo que nos defendiesen del enemigo en el camino: porque habíamos hablado al rey, diciendo: La mano de nuestro Dios es para bien sobre todos los que le buscan; mas su fortaleza y su furor sobre todos los que le dejan. Esd. 8:22
- Y dije: Ruégote, oh Jehová, Dios de los cielos, fuerte, grande, y terrible, que guarda el pacto y la misericordia á los que le aman y guardan sus mandamientos; Neh. 1:5
- Entonces el rey me dijo, (y la reina estaba sentada junto á él): ¿Hasta cuándo será tu viaje, y cuándo volverás? Y plugo al rey enviarme, después que yo le señalé tiempo. Neh. 2:6
- Y entendí que Dios no lo había enviado, sino que hablaba aquella profecía contra mí, porque Tobías y Sanballat le habían alquilado por salario. Neh. 6:12
- Y le había hecho una grande cámara, en la cual guardaban antes las ofrendas, y el perfume, y los vasos, y el diezmo del grano, y del vino y del aceite, que estaba mandado dar á los Levitas, á los cantores, y á los porteros; y la ofrenda de los sacerdotes. Neh. 13:5
- Esther no declaró su pueblo ni su nacimiento; porque Mardochêo le había mandado que no lo declarase. Est. 2:10
- Entonces la moza venía así al rey: todo lo que ella decía se le daba, para venir con ello de la casa de las mujeres hasta la casa del rey. Est. 2:13
- Y Esther, según le tenía mandado Mardochêo, no había declarado su nación ni su pueblo; porque Esther hacía lo que decía Mardochêo, como cuando con él se educaba. Est. 2:20
- Mas tuvo en poco meter mano en solo Mardochêo; que ya le había declarado el pueblo de Mardochêo: y procuró Amán destruir á todos los Judíos que había en el reino de Assuero, al pueblo de Mardochêo. Est. 3:6
- Y Mardochêo le declaró todo lo que le había acontecido, y dióle noticia de la plata que Amán había dicho que pesaría para los tesoros del rey por razón de los Judíos, para destruirlos. Est. 4:7
- Dióle también la copia de la escritura del decreto que había sido dado en Susán para que fuesen destruídos, á fin de que la mostrara á Esther y se lo declarase, y le encargara que fuese al rey á suplicarle, y á pedir delante de él por su pueblo. Est. 4:8
- Entonces se fué Mardochêo, é hizo conforme á todo lo que le mandó Esther. Est. 4:17
- Y Esther dijo: Si al rey place, venga hoy el rey con Amán al banquete que le he hecho. Est. 5:4
- Y refirióles Amán la gloria de sus riquezas, y la multitud de sus hijos, y todas las cosas con que el rey le había engrandecido y con que le había ensalzado sobre los príncipes y siervos del rey. Est. 5:11
- AQUELLA noche se le fué el sueño al rey, y dijo que le trajesen el libro de las memorias de las cosas de los tiempos: y leyéronlas delante del rey. Est. 6:1
- Entonces dijo el rey: ¿Quién está en el patio? Y Amán había venido al patio de afuera de la casa del rey, para decir al rey que hiciese colgar á Mardochêo en la horca que él le tenía preparada. Est. 6:4
- Y los servidores del rey le respondieron: He aquí Amán está en el patio. Y el rey dijo: Entre. Est. 6:5
- Entró pues Amán, y el rey le dijo: ¿Qué se hará al hombre cuya honra desea el rey? Y dijo Amán en su corazón: ¿A quién deseará el rey hacer honra más que á mí? Est. 6:6
- Contó luego Amán á Zeres su mujer, y á todos sus amigos, todo lo que le había acontecido: y dijéronle sus sabios, y Zeres su mujer: Si de la simiente de los Judíos es el Mardochêo, delante de quien has comenzado á caer, no lo vencerás; antes caerás por cierto delante de él. Est. 6:13
- EL MISMO día dió el rey Assuero á la reina Esther la casa de Amán enemigo de los Judíos; y Mardochêo vino delante del rey, porque Esther le declaró lo que era respecto de ella. Est. 8:1
- Y toda la obra de su fortaleza, y de su valor, y la declaración de la grandeza de Mardochêo, con que el rey le engrandeció, ¿no está escrito en el libro de los anales de los reyes de Media y de Persia? Est. 10:2
- ¿No le has tú cercado á él, y á su casa, y á todo lo que tiene en derredor? Al trabajo de sus manos has dado bendición; por tanto su hacienda ha crecido sobre la tierra. Job 1:10
- Y vino un mensajero á Job, que le dijo: Estando arando los bueyes, y las asnas paciendo cerca de ellos, Job 1:14
- Y él le dijo: Como suele hablar cualquiera de las mujeres fatuas, has hablado. También recibimos el bien de Dios, ¿y el mal no recibiremos? En todo esto no pecó Job con sus labios. Job 2:10
- Y tres amigos de Job, Eliphaz Temanita, y Bildad Suhita, y Sophar Naamathita, luego que oyeron todo este mal que le había sobrevenido, vinieron cada uno de su lugar; porque habían concertado de venir juntos á condolecerse de él, y á consolarle. Job 2:11
- Así se sentaron con él en tierra por siete días y siete noches, y ninguno le hablaba palabra, porque veían que el dolor era muy grande. Job 2:13
- No tornará más á su casa, Ni su lugar le conocerá más. Job 7:10
- Si le arrancaren de su lugar, Este negarále entonces, diciendo: Nunca te vi. Job 8:18
- Si quisiere contender con él, No le podrá responder á una cosa de mil. Job 9:3
- He aquí, arrebatará; ¿quién le hará restituir? ¿Quién le dirá, Qué haces? Job 9:12
- ¿Cuánto menos le responderé yo, Y hablaré con él palabras estudiadas? Job 9:14
- Que si yo le invocase, y él me respondiese, Aun no creeré que haya escuchado mi voz. Job 9:16
- Porque no es hombre como yo, para que yo le responda, Y vengamos juntamente á juicio. Job 9:32
- Entonces hablaré, y no le temeré: Porque así no estoy en mí mismo. Job 9:35
- Yo soy uno de quien su amigo se mofa, Que invoca á Dios, y él le responde: Con todo, el justo y perfecto es escarnecido. Job 12:4
- He aquí, él derribará, y no será edificado: Encerrará al hombre, y no habrá quien le abra. Job 12:14
- Ciertamente sus días están determinados, y el número de sus meses está cerca de ti: Tú le pusiste términos, de los cuales no pasará. Job 14:5
- Estruendos espantosos hay en sus oídos; En la paz le vendrá quien lo asuele. Job 15:21
- Desasosegado á comer siempre, Sabe que le está aparejado día de tinieblas. Job 15:23
- Tribulación y angustia le asombrarán, Y esforzaránse contra él como un rey apercibido para la batalla. Job 15:24
- El le acometerá en la cerviz, En lo grueso de las hombreras de sus escudos: Job 15:26
- No tendrá hijo ni nieto en su pueblo, Ni quien le suceda en sus moradas. Job 18:19
- Llamé á mi siervo, y no respondió; De mi propia boca le suplicaba. Job 19:16
- Mi aliento vino á ser extraño á mi mujer, Aunque por los hijos de mis entrañas le rogaba. Job 19:17
- Con su estiércol perecerá para siempre: Los que le hubieren visto, dirán: ¿Qué es de él? Job 20:7
- El ojo que le habrá visto, nunca más le verá; Ni su lugar le echará más de ver. Job 20:9
- Si le parecía bien, y no lo dejaba, Mas antes lo detenía entre su paladar; Job 20:13
- Huirá de las armas de hierro, Y el arco de acero le atravesará. Job 20:24
- Esta es la parte que Dios apareja al hombre impío, Y la heredad que Dios le señala por su palabra. Job 20:29
- ¿Quién es el Todopoderoso, para que le sirvamos? ¿Y de qué nos aprovechará que oremos á él? Job 21:15
- Dios guardará para sus hijos su violencia; Y le dará su pago, para que conozca. Job 21:19
- ¿Quién le denunciará en su cara su camino? Y de lo que él hizo, ¿quién le dará el pago? Job 21:31
- Los terrones del valle le serán dulces; Y tras de él será llevado todo hombre, Y antes de él han ido innumerables. Job 21:33
- PUESTO que no son ocultos los tiempos al Todopoderoso, ¿Por qué los que le conocen no ven sus días? Job 24:1
- Le dieron á crédito, y se afirmó: Sus ojos están sobre los caminos de ellos. Job 24:23
- Los que le quedaren, en muerte serán sepultados; Y no llorarán sus viudas. Job 27:15
- Batirán sus manos sobre él, Y desde su lugar le silbarán. Job 27:23
- El oro no se le igualará, ni el diamante; Ni se trocará por vaso de oro fino. Job 28:17
- ¿Qué haría yo cuando Dios se levantase? Y cuando él visitara, ¿qué le respondería yo? Job 31:14
- Si me alegré en el quebrantamiento del que me aborrecía, Y me regocijé cuando le halló el mal; Job 31:29
- Yo le contaría el número de mis pasos, Y como príncipe me llegaría á él. Job 31:37
- Ahora bien, Job no enderezó á mí sus palabras, Ni yo le responderé con vuestras razones. Job 32:14
- Que le hace que su vida aborrezca el pan, Y su alma la comida suave. Job 33:20
- Que le diga que Dios tuvo de él misericordia, Que lo libró de descender al sepulcro, Que halló redención: Job 33:24
- Orará á Dios, y le amará, Y verá su faz con júbilo: Y él restituirá al hombre su justicia. Job 33:26
- Porque él pagará al hombre según su obra, Y él le hará hallar conforme á su camino. Job 34:11
- Si pecares, ¿qué habrás hecho contra él? Y si tus rebeliones se multiplicaren, ¿qué le harás tú? Job 35:6
- Si fueres justo, ¿qué le darás á el? ¿O qué recibirá de tu mano? Job 35:7
- Si oyeren, y le sirvieren, Acabarán sus días en bien, y sus años en deleites. Job 36:11
- ¿Quién le ha prescrito su camino? ¿Y quién le dirá: Iniquidad has hecho? Job 36:23
- He aquí, Dios es grande, y nosotros no le conocemos; Ni se puede rastrear el número de sus años. Job 36:26
- Muéstranos qué le hemos de decir; Porque nosotros no podemos componer las ideas á causa de las tinieblas. Job 37:19
- Y establecí sobre ella mi decreto, Y le puse puertas y cerrojo, Job 38:10
- ¿Confiarás tú en él, por ser grande su fortaleza, Y le fiarás tu labor? Job 39:11
- Porque le privó Dios de sabiduría, Y no le dió inteligencia. Job 39:17
- ¿Le intimidarás tú como á alguna langosta? El resoplido de su nariz es formidable: Job 39:20
- ¿SACARÁS tú al leviathán con el anzuelo, O con la cuerda que le echares en su lengua? Job 41:1
- Saeta no le hace huir; Las piedras de honda se le tornan aristas. Job 41:28
- Y vinieron é él todos sus hermanos, y todas sus hermanas, y todos los que antes le habían conocido, y comieron con él pan en su casa, y condoliéronse de él, y consoláronle de todo aquel mal que sobre él había Jehová traído; y cada uno de ellos le dió una pieza de moneda, y un zarcillo de oro. Job 42:11
- Pues le has hecho poco menor que los ángeles, Y coronástelo de gloria y de lustre. Sal. 8:5
- Tú lo tienes visto: porque tú miras el trabajo, y la vejación, para vengar le por tu mano: A ti se acoge el pobre, Tú eres el amparo del huérfano. Sal. 10:14
- El deseo de su corazón le diste, Y no le negaste lo que sus labios pronunciaron. (Selah.) Sal. 21:2
- Pues le has salido al encuentro con bendiciones de bien: Corona de oro fino has puesto sobre su cabeza. Sal. 21:3
- De ti será mi alabanza en la grande congregación; Mis votos pagaré delante de los que le temen. Sal. 22:25
- Comerán los pobres, y serán saciados: Alabarán á Jehová los que le buscan: Vivirá vuestro corazón para siempre. Sal. 22:26
- La posteridad le servirá; Será ella contada por una generación de Jehová. Sal. 22:30
- Tal es la generación de los que le buscan, De los que buscan tu rostro, oh Dios de Jacob. (Selah.) Sal. 24:6
- ¿Quién es el hombre que teme á Jehová? El le enseñará el camino que ha de escoger. Sal. 25:12
- El secreto de Jehová es para los que le temen; Y á ellos hará conocer su alianza. Sal. 25:14
- Jehová es mi fortaleza y mi escudo: En él esperó mi corazón, y fuí ayudado; Por lo que se gozó mi corazón, Y con mi canción le alabaré. Sal. 28:7
- Voz de Jehová que hará estar de parto á las ciervas, Y desnudará la breñas: Y en su templo todos los suyos le dicen gloria. Sal. 29:9
- He aquí, el ojo de Jehová sobre los que le temen, Sobre los que esperan en su misericordia; Sal. 33:18
- El ángel de Jehová acampa en derredor de los que le temen, Y los defiende. Sal. 34:7
- Temed á Jehová, vosotros sus santos; Porque no hay falta para los que le temen. Sal. 34:9
- Todos mis huesos dirán: Jehová, ¿quién como tú, Que libras al afligido del más fuerte que él, Y al pobre y menesteroso del que le despoja? Sal. 35:10
- Jehová no lo dejará en sus manos, Ni lo condenará cuando le juzgaren. Sal. 37:33
- Jehová lo guardé, y le dé vida: sea bienaventurado en la tierra, Y no lo entregues á la voluntad de sus enemigos. Sal. 41:2
- ¿Por qué te abates, oh alma mía, Y te conturbas en mí? Espera á Dios; porque aun le tengo de alabar Por las saludes de su presencia. Sal. 42:5
- ¿Por qué te abates, oh alma mía, Y por qué te conturbas en mí? Espera á Dios; porque aun le tengo de alabar; Es él salvamento delante de mí, y el Dios mío. Sal. 42:11
- ¿Por qué te abates, oh alma mía, Y por qué te conturbes en mí? Espera á Dios; porque aun le tengo de alabar; Es él salvamento delante de mí, y el Dios mío. Sal. 43:5
- El que sacrifica alabanza me honrará: Y al que ordenare su camino, Le mostraré la salud de Dios. Sal. 50:23
- LEVÁNTESE Dios, sean esparcidos sus enemigos, Y huyan de su presencia los que le aborrecen. Sal. 68:1
- Diciendo: Dios lo ha dejado: Perseguid y tomadle, porque no hay quien le libre. Sal. 71:11
- Y arrodillarse han á él todos los reyes; Le servirán todas las gentes. Sal. 72:11
- Porque él librará al menesteroso que clamare, Y al afligido que no tuviere quien le socorra. Sal. 72:12
- Y vivirá, y darásele del oro de Seba; Y oraráse por él continuamente; Todo el día se le bendecirá. Sal. 72:15
- Por eso su pueblo vuelve aquí, Y aguas de lleno le son exprimidas. Sal. 73:10
- Mas le lisonjeaban con su boca, Y con su lengua le mentían: Sal. 78:36
- Los aborrecedores de Jehová se le hubieran sometido; Y el tiempo de ellos fuera para siempre. Sal. 81:15
- Ciertamente cercana está su salud á los que le temen; Para que habite la gloria en nuestra tierra. Sal. 85:9
- Yo también le pondré por primogénito, Alto sobre los reyes de la tierra. Sal. 89:27
- Para siempre le conservaré mi misericordia; Y mi alianza será firme con él. Sal. 89:28
- Me invocará, y yo le responderé: Con él estare yo en la angustia: Lo libraré, y le glorificaré. Sal. 91:15
- Al que solapadamente infama á su prójimo, yo le cortaré; No sufriré al de ojos altaneros, y de corazón vanidoso. Sal. 101:5
- Porque como la altura de los cielos sobre la tierra, Engrandeció su misericordia sobre los que le temen. Sal. 103:11
- Como el padre se compadece de los hijos, Se compadece Jehová de los que le temen. Sal. 103:13
- Mas la misericordia de Jehová desde el siglo y hasta el siglo sobre los que le temen, Y su justicia sobre los hijos de los hijos; Sal. 103:17
- Hasta la hora que llegó su palabra, El dicho de Jehová le probó. Sal. 105:19
- También le irritaron en las aguas de Meriba: E hizo mal á Moisés por causa de ellos; Sal. 106:32
- No tenga quien le haga misericordia; Ni haya quien tenga compasión de sus huérfanos. Sal. 109:12
- Yo alabaré á Jehová en gran manera con mi boca, Y le loaré en medio de muchos. Sal. 109:30
- Porque él se pondrá á la diestra del pobre, Para librar su alma de los que le juzgan. Sal. 109:31
- Dió mantenimiento á los que le temen; Para siempre se acordará de su pacto. Sal. 111:5
- Porque ha inclinado á mí su oído, Invocaré le por tanto en todos mis días. Sal. 116:2
- Bienaventurados los que guardan sus testimonios, Y con todo el corazón le buscan: Sal. 119:2
- ALABAD el nombre de Jehová; Alabad le, siervos de Jehová; Sal. 135:1
- Cercano está Jehová á todos los que le invocan, A todos los que le invocan de veras. Sal. 145:18
- Cumplirá el deseo de los que le temen; Oirá asimismo el clamor de ellos, y los salvará. Sal. 145:19
- Jehová guarda á todos los que le aman; Empero destruirá á todos los impíos. Sal. 145:20
- Complácese Jehová en los que le temen, Y en los que esperan en su misericordia. Sal. 147:11
- El ensalzó el cuerno de su pueblo; Aláben le todos sus santos, los hijos de Israel, El pueblo á él cercano. Aleluya. Sal. 148:14
- Y he aquí, una mujer que le sale al encuentro Con atavío de ramera, astuta de corazón, Prov. 7:10
- Lo que el impío teme, eso le vendrá: Mas á los justos les será dado lo que desean. Prov. 10:24
- EL peso falso abominación es á Jehová: Mas la pesa cabal le agrada. Prov. 11:1
- Abominación son á Jehová los perversos de corazón: Mas los perfectos de camino le son agradables. Prov. 11:20
- El hombre será harto de bien del fruto de su boca: Y la paga de las manos del hombre le será dada. Prov. 12:14
- El escarnecedor no ama al que le reprende; Ni se allega á los sabios. Prov. 15:12
- El alma del que trabaja, trabaja para sí; Porque su boca le constriñe. Prov. 16:26
- El hombre malo lisonjea á su prójimo, Y le hace andar por el camino no bueno: Prov. 16:29
- El que responde palabra antes de oir, Le es fatuidad y oprobio. Prov. 18:13
- El presente del hombre le ensancha el camino, Y le lleva delante de los grandes. Prov. 18:16
- El primero en su propia causa parece justo; Y su adversario viene, y le sondea. Prov. 18:17
- Todos los hermanos del pobre le aborrecen: ¡Cuánto más sus amigos se alejarán de él! Buscará la palabra y no la hallará. Prov. 19:7
- A Jehová empresta el que da al pobre, Y él le dará su paga. Prov. 19:17
- El alma del impío desea mal: Su prójimo no le parece bien. Prov. 21:10
- El deseo del perezoso le mata, Porque sus manos no quieren trabajar. Prov. 21:25
- Al que piensa mal hacer Le llamarán hombre de malos pensamientos. Prov. 24:8
- Porque Jehová no lo mire, y le desagrade, Y aparte de sobre él su enojo. Prov. 24:18
- El que dijere al malo, Justo eres, Los pueblos lo maldecirán, y le detestarán las naciones: Prov. 24:24
- No digas: Como me hizo, así le haré; Daré el pago al hombre según su obra. Prov. 24:29
- A su ver es el perezoso más sabio Que siete que le den consejo. Prov. 26:16
- Cuando hablare amigablemente, no le creas; Porque siete abominaciones hay en su corazón. Prov. 26:25
- El que bendice á su amigo en alta voz, madrugando de mañana, Por maldición se le contará. Prov. 27:14
- El hombre que hace violencia con sangre de persona, Huirá hasta el sepulcro, y nadie le detendrá. Prov. 28:17
- Apresúrase á ser rico el hombre de mal ojo; Y no conoce que le ha de venir pobreza. Prov. 28:22
- El necio da suelta á todo su espíritu; Mas el sabio al fin le sosiega. Prov. 29:11
- La soberbia del hombre le abate; Pero al humilde de espíritu sustenta la honra. Prov. 29:23
- PALABRAS del rey Lemuel; la profecía con que le enseñó su madre. Prov. 31:1
- Porque al hombre que le agrada, Dios le da sabiduría y ciencia y gozo, mas al pecador da trabajo, el que allegue y amontone, para que dé al que agrada á Dios. También esto es vanidad y aflicción de espíritu. Ecl. 2:26
- Dulce es el sueño del trabajador, ora coma mucho ó poco; mas al rico no le deja dormir la hartura. Ecl. 5:12
- Este también es un gran mal, que como vino, así haya de volver. ¿Y de qué le aprovechó trabajar al viento? Ecl. 5:16
- He aquí pues el bien que yo he visto: Que lo bueno es comer y beber, y gozar uno del bien de todo su trabajo con que se fatiga debajo del sol, todos los días de su vida que Dios le ha dado; porque esta es su parte. Ecl. 5:18
- Asimismo, á todo hombre á quien Dios dió riquezas y hacienda, y le dió también facultad para que coma de ellas, y tome su parte, y goce su trabajo; esto es don de Dios. Ecl. 5:19
- Porque no se acordará mucho de los días de su vida; pues Dios le responderá con alegría de su corazón. Ecl. 5:20
- Hombre á quien Dios dió riquezas, y hacienda, y honra, y nada le falta de todo lo que su alma desea; mas Dios no le dió facultad de comer de ello, sino que los extraños se lo comen. Esto vanidad es, y enfermedad trabajosa. Ecl. 6:2
- Pues la palabra del rey es con potestad, ¿y quién le dirá, Qué haces? Ecl. 8:4
- Bien que el pecador haga mal cien veces, y le sea dilatado el castigo, con todo yo también sé que los que á Dios temen tendrán bien, los que temieren ante su presencia; Ecl. 8:12
- Y que el impío no tendrá bien, ni le serán prolongados los días, que son como sombra; por cuanto no temió delante de la presencia de Dios. Ecl. 8:13
- Por tanto alabé yo la alegría; que no tiene el hombre bien debajo del sol, sino que coma y beba, y se alegre; y que esto se le quede de su trabajo los días de su vida que Dios le dió debajo del sol. Ecl. 8:15
- Y aun mientras va el necio por el camino, fálta le, su cordura, y dice á todos, que es necio. Ecl. 10:3
- El necio multiplica palabras: no sabe hombre lo que ha de ser; ¿y quién le hará saber lo que después de él será? Ecl. 10:14
- Mas si el hombre viviere muchos años, y en todos ellos hubiere gozado alegría; si después trajere á la memoria los días de las tinieblas, que serán muchos, todo lo que le habrá pasado, dirá haber sido vanidad. Ecl. 11:8
- Salid, oh doncellas de Sión, y ved al rey Salomón Con la corona con que le coronó su madre el día de su desposorio, Y el día del gozo de su corazón. Cant. 3:11
- Yo os conjuro, oh doncellas de Jerusalem, si hallareis á mi amado, Que le hagáis saber cómo de amor estoy enferma. Cant. 5:8
- ¿DÓNDE se ha ido tu amado, Oh la más hermosa de todas las mujeres? ¿Adónde se apartó tu amado, Y le buscaremos contigo? Cant. 6:1
- Tu ombligo, como una taza redonda, Que no le falta bebida. Tu vientre, como montón de trigo, Cercado de lirios. Cant. 7:2
- Porque seréis como el olmo que se le cae la hoja, y como huerto que le faltan las aguas. Is. 1:30
- Aquel día arrojará el hombre, á los topos y murciélagos, sus ídolos de plata y sus ídolos de oro, que le hicieron para que adorase; Is. 2:20
- Cuando alguno trabare de su hermano, de la familia de su padre, y le dijere, Que vestir tienes, tú serás nuestro príncipe, y sea en tu mano esta ruina; Is. 3:6
- Decid al justo que le irá bien: porque comerá de los frutos de sus manos. Is. 3:10
- ¡Ay del impío! mal le irá: porque según las obras de sus manos le será pagado. Is. 3:11
- No habrá entre ellos cansado, ni que vacile; ninguno se dormirá ni le tomará sueño; á ninguno se le desatará el cinto de los lomos, ni se le romperá la correa de sus zapatos. Is. 5:27
- AUNQUE no será esta oscuridad tal como la aflicción que le vino en el tiempo que livianamente tocaron la primera vez á la tierra de Zabulón, y á la tierra de Nephtalí; y después cuando agravaron por la vía de la mar, de esa parte del Jordán, en Galilea de las gentes. Is. 9:1
- Mandaréle contra una gente fementida, y sobre el pueblo de mi ira le enviaré, para que quite despojos, y arrebate presa, y que lo ponga á ser hollado como lodo de las calles. Is. 10:6
- Y acaecerá, que cuando Moab pareciere que está cansado sobre los altos, entonces vendrá á su santuario á orar, y no le valdrá. Is. 16:12
- Los pueblos harán estrépito á manera de ruido de grandes aguas: mas Dios le reprenderá, y huirá lejos; será ahuyentado como el tamo de los montes delante del viento, y como el polvo delante del torbellino. Is. 17:13
- EN el año que vino Thartán á Asdod, cuando le envió Sargón rey de Asiria, y peleó contra Asdod y la tomó; Is. 20:1
- Y vestirélo de tus vestiduras, y le fortaleceré con tu talabarte, y entregaré en sus manos tu potestad; y será padre al morador de Jerusalem, y á la casa de Judá. Is. 22:21
- Y se dirá en aquel día: He aquí este es nuestro Dios, le hemos esperado, y nos salvará; éste es Jehová á quien hemos esperado, nos gozaremos y nos alegraremos en su salud. Is. 25:9
- Tú le guardarás en completa paz, cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti se ha confiado. Is. 26:3
- Porque su Dios le instruye, y le enseña á juicio. Is. 28:26
- Y os será toda visión como palabras de libro sellado, el cual si dieren al que sabe leer, y le dijeren: Lee ahora esto; él dirá: No puedo, porque está sellado. Is. 29:11
- Ciertamente Egipto en vano é inútilmente dará ayuda; por tanto yo le dí voces, que su fortaleza sería estarse quietos. Is. 30:7
- Empero Jehová esperará para tener piedad de vosotros, y por tanto será ensalzado teniendo de vosotros misericordia: porque Jehová es Dios de juicio: bienaventurados todos los que le esperan. Is. 30:18
- Este habitará en las alturas: fortalezas de rocas serán su lugar de acogimiento; se le dará su pan, y sus aguas serán ciertas. Is. 33:16
- Florecerá profusamente, y también se alegrará y cantará con júbilo: la gloria del Líbano le será dada, la hermosura de Carmel y de Sarón. Ellos verán la gloria de Jehová, la hermosura del Dios nuestro. Is. 35:2
- Mas callaron, y no le respondieron palabra; porque el rey así lo había mandado, diciendo: No le respondáis. Is. 36:21
- Los cuales le dijeron: Ezechîas dice así: Día de angustia, de reprensión y de blasfemia, es este día: porque los hijos han llegado hasta la rotura, y no hay fuerza en la que pare. Is. 37:3
- Y acaeció, que estando orando en el templo de Nisroch su dios, Adremelech y Sarezer, sus hijos, le hirieron á cuchillo, y huyeron á la tierra de Ararat; y reinó en su lugar Esar-hadón su hijo. Is. 37:38
- ¿Quién enseñó al espíritu de Jehová, ó le aconsejo enseñándole? Is. 40:13
- ¿A quién demandó consejo para ser avisado? ¿Quién le enseñó el camino del juicio, ó le enseñó ciencia, ó le mostró la senda de la prudencia? Is. 40:14
- ¿A qué pues haréis semejante á Dios, ó qué imagen le compondréis? Is. 40:18
- El artífice apareja la imagen de talla, el platero le extiende el oro, y le funde cadenas de plata. Is. 40:19
- El pobre escoge, para ofrecerle, madera que no se corrompa; búscase un maestro sabio, que le haga una imagen de talla que no se mueva. Is. 40:20
- ¿Quién despertó del oriente al justo, lo llamó para que le siguiese, entregó delante de él naciones, é hízolo enseñorear de reyes; entrególos á su espada como polvo, y á su arco como hojarascas arrebatadas? Is. 41:2
- El herrero tomará la tenaza, obrará en las ascuas, darále forma con los martillos, y trabajará en ella con la fuerza de su brazo: tiene luego hambre, y le faltan las fuerzas; no beberá agua, y se desmaya. Is. 44:12
- De ceniza se apacienta; su corazón engañado le desvía, para que no libre su alma, ni diga: ¿No hay una mentira á mi mano derecha? Is. 44:20
- Yo, yo hablé, y le llamé, y le traje; por tanto será prosperado su camino. Is. 48:15
- El preso se da prisa para ser suelto, por no morir en la mazmorra, ni que le falte su pan. Is. 51:14
- Y subirá cual renuevo delante de él, y como raíz de tierra seca: no hay parecer en él, ni hermosura: verlo hemos, mas sin atractivo para que le deseemos. Is. 53:2
- Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Is. 53:4
- Por tanto yo le daré parte con los grandes, y con los fuertes repartirá despojos; por cuanto derramó su vida hasta la muerte, y fué contado con los perversos, habiendo él llevado el pecado de muchos y orado por los transgresores. Is. 53:12
- Visto he sus caminos, y le sanaré, y le pastorearé, y daréle consolaciones, á él y á sus enlutados. Is. 57:18
- Ni le deis tregua, hasta que confirme, y hasta que ponga á Jerusalem en alabanza en la tierra. Is. 62:7
- Antes que estuviese de parto, parió; antes que le viniesen dolores parió hijo. Is. 66:7
- Santidad era Israel á Jehová, primicias de sus nuevos frutos. Todos los que le devoran pecarán; mal vendrá sobre ellos, dice Jehová. Jer. 2:3
- Andad empero ahora á mi lugar que fué en Silo, donde hice que morase mi nombre al principio, y ved lo que le hice por la maldad de mi pueblo Israel. Jer. 7:12
- Todo hombre se embrutece y le falta ciencia; avergüéncese de su vaciadizo todo fundidor: porque mentira es su obra de fundición, y no hay espíritu en ellos; Jer. 10:14
- Derrama tu enojo sobre las gentes que no te conocen, y sobre las naciones que no invocan tu nombre: porque se comieron á Jacob, y lo devoraron, y le han consumido, y asolado su morada. Jer. 10:25
- Enflaquecióse la que parió siete; llenóse de dolor su alma; su sol se le puso siendo aún de día; fué avergonzada y llena de confusión: y lo que de ella quedare, entregarélo á cuchillo delante de sus enemigos, dice Jehová. Jer. 15:9
- Dirás pues: Oid palabra de Jehová, oh reyes de Judá, y moradores de Jerusalem. Así dice Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: He aquí que yo traigo mal sobre este lugar, tal que quien lo oyere, le retiñan los oídos. Jer. 19:3
- Y volvió Jeremías de Topheth, á donde le envió Jehová á profetizar, y paróse en el atrio de la casa de Jehová, y dijo á todo el pueblo. Jer. 19:14
- PALABRA que fué á Jeremías de Jehová, cuando el rey Sedechîas envió á él á Pashur hijo de Malchîas, y á Sephanías sacerdote, hijo de Maasías, que le dijesen: Jer. 21:1
- El que se quedare en esta ciudad, morirá á cuchillo, ó de hambre, ó pestilencia: mas el que saliere, y se pasare á los Caldeos que os tienen cercados, vivirá, y su vida le será por despojo. Jer. 21:9
- Que dice: Edificaré para mí casa espaciosa, y airosas salas; y le abre ventanas, y la cubre de cedro, y la pinta de bermellón. Jer. 22:14
- ¿Reinarás porque te cercas de cedro? ¿no comió y bebío tu padre, é hizo juicio y justicia, y entonces le fué bien? Jer. 22:15
- En sus días será salvo Judá, é Israel habitará confiado: y este será su nombre que le llamarán: JEHOVÁ, JUSTICIA NUESTRA. Jer. 23:6
- Y nunca más os vendrá á la memoria decir: Carga de Jehová: porque la palabra de cada uno le será por carga; pues pervertisteis las palabras del Dios viviente, de Jehová de los ejércitos, Dios nuestro. Jer. 23:36
- Y fué que, acabando de hablar Jeremías todo lo que Jehová le había mandado que hablase á todo el pueblo, los sacerdotes y los profetas y todo el pueblo le echaron mano, diciendo: De cierto morirás. Jer. 26:8
- Y ahora yo he dado todas estas tierras en mano de Nabucodonosor rey de Babilonia, mi siervo, y aun las bestias del campo le he dado para que le sirvan. Jer. 27:6
- Y todas las gentes le servirán á él, y á su hijo, y al hijo de su hijo, hasta que venga también el tiempo de su misma tierra; y le servirán muchas gentes y reyes grandes. Jer. 27:7
- Mas la gente que sometiere su cuello al yugo del rey de Babilonia, y le sirviere, haréla dejar en su tierra, dice Jehová, y labrarála, y morará en ella. Jer. 27:11
- Porque así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: Yugo de hierro puso sobre el cuello de todas estas gentes, para que sirvan á Nabucodonosor rey de Babilonia, y han de servirle; y aun también le he dado las bestias del campo. Jer. 28:14
- Tú pues, siervo mío Jacob, no temas, dice Jehová, ni te atemorices, Israel: porque he aquí que yo soy el que te salvo de lejos, y á tu simiente de la tierra de su cautividad; y Jacob tornará, y descansará y sosegará, y no habrá quien le espante. Jer. 30:10
- Y hará llevar á Sedechîas á Babilonia, y allá estará hasta que yo le visite, dice Jehová: si peleareis con los Caldeos, no os sucederá bien? Jer. 32:5
- He aquí que yo le hago subir sanidad y medicina; y los curaré, y les revelaré abundancia de paz y de verdad. Jer. 33:6
- Y llamó Jeremías á Baruch hijo de Nerías, y escribió Baruch de boca de Jeremías, en un rollo de libro, todas las palabras que Jehová le había hablado. Jer. 36:4
- Y Baruch hijo de Nerías hizo conforme á todas las cosas que le mandó Jeremías profeta, leyendo en el libro las palabras de Jehová en la casa de Jehová. Jer. 36:8
- Así ha dicho Jehová: El que se quedare en esta ciudad morirá á cuchillo, ó de hambre, ó de pestilencia; mas el que saliere á los Caldeos vivirá, pues su vida le será por despojo, y vivirá. Jer. 38:2
- Y vinieron luego todos los príncipes á Jeremías, y preguntáronle: y él les respondió conforme á todo lo que el rey le había mandado. Con esto se dejaron de él, porque el negocio no se había oído. Jer. 38:27
- Tómale, y mira por él, y no le hagas mal ninguno; antes harás con él como él te dijere. Jer. 39:12
- PALABRA que fué á Jeremías de Jehová, después que Nabuzaradán capitán de la guardia le envió desde Ramá, cuando le tomó estando atado con esposas entre toda la transmigración de Jerusalem y de Judá que iban cautivos á Babilonia. Jer. 40:1
- Y aun no se había él vuelto, cuando le dijo: Vuélvete á Gedalías hijo de Ahicam, hijo de Saphán, al cual el rey de Babilonia ha puesto sobre todas las ciudades de Judá, y vive con él en medio del pueblo: ó ve á donde te pareciere más cómodo de ir. Y dióle el capitán de la guardia presentes y dones, y despidióle. Jer. 40:5
- Y como oyeron todos los príncipes del ejército que estaba por el campo, ellos y sus hombres, que el rey de Babilonia había puesto á Gedalías hijo de Ahicam sobre la tierra, y que le había encomendado los hombres, y las mujeres, y los niños, y los pobres de la tierra, que no fueron trasportados á Babilonia; Jer. 40:7
- Y ACONTECIÓ que como Jeremías acabó de hablar á todo el pueblo todas las palabras de Jehová Dios de ellos, todas estas palabras por las cuales Jehová Dios de ellos le había enviado á ellos mismos, Jer. 43:1
- Y cuando ofrecimos sahumerios á la reina del cielo, y le derramamos libaciones, ¿hicímosle nosotras tortas para tributarle culto, y le derramamos libaciones, sin nuestros maridos? Jer. 44:19
- Y habló Jeremías á todo el pueblo, á los hombres y á las mujeres, y á todo el vulgo que le había respondido esto, diciendo: Jer. 44:20
- Así le has de decir: Así ha dicho Jehová: He aquí que yo destruyo los que edifiqué, y arranco los que planté, y toda esta tierra. Jer. 45:4
- Por eso, he aquí que vienen días, ha dicho Jehová, en que yo le enviaré trasportadores que lo harán trasportar; y vaciarán sus vasos, y romperán sus odres. Jer. 48:12
- Yo conozco, dice Jehová, su cólera; mas no tendrá efecto: sus mentiras no han de aprovechar le. Jer. 48:30
- Desmayóse Damasco, volvióse para huir, y tomóle temblor: angustia y dolores le tomaron, como de mujer que está de parto. Jer. 49:24
- Venid contra ella desde el cabo de la tierra: abrid sus almacenes: hacedla montones, y destruidla: no le queden reliquias. Jer. 50:26
- Oyó su fama el rey de Babilonia, y sus manos se descoyuntaron: angustia le tomó, dolor como de mujer de parto. Jer. 50:43
- He aquí que como león subirá de la hinchazón del Jordán á la morada fuerte: porque muy pronto le haré correr de sobre ella, y al que fuere escogido la encargaré: porque ¿quién es semejante á mí? ¿y quién me emplazará? ¿ó quién será aquel pastor que me podrá resistir? Jer. 50:44
- Porque así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: La hija de Babilonia es como parva; tiempo es ya de trillarla: de aquí á poco le vendrá el tiempo de la siega. Jer. 51:33
- Y será que cuando acabares de leer este libro, le atarás una piedra, y lo echarás en medio del Eufrates: Jer. 51:63
- A Sedechîas empero sacó los ojos, y le aprisionó con grillos, é hízolo el rey de Babilonia llevar á Babilonia; y púsolo en la casa de la cárcel hasta el día en que murió. Jer. 52:11
- Y continuamente se le daba ración por el rey de Babilonia, cada cosa en su día por todos los de su vida, hasta el día de su muerte. Jer. 52:34
- Amargamente llora en la noche, y sus lágrimas en sus mejillas; No tiene quien la consuele de todos sus amadores: Todos sus amigos le faltaron, volviéronsele enemigos. Lam. 1:2
- Jerusalem, cuando cayó su pueblo en mano del enemigo y no hubo quien le ayudase, Se acordó de los días de su aflicción, y de sus rebeliones, Y de todas sus cosas deseables que tuvo desde los tiempos antiguos: Miráronla los enemigos, y escarnecieron de sus sábados. Lam. 1:7
- Bueno es Jehová á los que en él esperan, al alma que le buscare. Lam. 3:25
- Dará la mejilla al que le hiriere; hartaráse de afrenta. Lam. 3:30
- Cuando yo dijere al impío: De cierto morirás: y tú no le amonestares, ni le hablares, para que el impío sea apercibido de su mal camino, á fin de que viva, el impío morirá por su maldad, mas su sangre demandaré de tu mano. Ez. 3:18
- Y cuando el justo se apartare de su justicia, é hiciere maldad, y pusiere yo tropiezo delante de él, él morirá, porque tú no le amonestaste; en su pecado morirá, y sus justicias que había hecho no vendrán en memoria; mas su sangre demandaré de tu mano. Ez. 3:20
- Y apartaré de ellos mi rostro, y violarán mi lugar secreto; pues entrarán en él destruidores, y le profanarán. Ez. 7:22
- Porque cualquier hombre de la casa de Israel, y de los extranjeros que moran en Israel, que se hubiere apartado de andar en pos de mí, y hubiere puesto sus ídolos en su corazón, y establecido delante de su rostro el tropiezo de su maldad, y viniere al profeta para preguntarle por mí, yo Jehová le responderé por mí mismo: Ez. 14:7
- Y pondré mi rostro contra aquel hombre, y le pondré por señal y por fábula, y yo lo cortaré de entre mi pueblo; y sabréis que yo soy Jehová. Ez. 14:8
- Hijo del hombre, cuando la tierra pecare contra mí rebelándose pérfidamente, y extendiere yo mi mano sobre ella, y le quebrantare el arrimo del pan, y enviare en ella hambre, y talare de ella hombres y bestias; Ez. 14:13
- Rebelóse empero contra él enviando sus embajadores á Egipto, para que le diese caballos y mucha gente. ¿Será prosperado, escapará, el que estas cosas hizo? ¿y el que rompió la alianza, podrá huir? Ez. 17:15
- Vivo yo, dice el Señor Jehová, que morirá en medio de Babilonia, en el lugar del rey que le hizo reinar, cuyo juramento menospreció, y cuya alianza con él hecha rompió. Ez. 17:16
- Todas sus rebeliones que cometió, no le serán recordadas: en su justicia que hizo vivirá. Ez. 18:22
- Y tú, hijo del hombre, ¿no juzgarás tú, no juzgarás tú á la ciudad derramadora de sangre, y le mostrarás todas sus abominaciones? Ez. 22:2
- Y nunca más será á la casa de Israel espino que le punce, ni espanto que le dé dolor, en todos los alrededores de los que los menosprecian; y sabrán que yo soy Jehová. Ez. 28:24
- Por su trabajo con que sirvió contra ella le he dado la tierra de Egipto: porque trabajaron por mí, dice el Señor Jehová. Ez. 29:20
- Hijo del hombre, quebrantado he el brazo de Faraón rey de Egipto; y he aquí que no ha sido vendado poniéndo le medicinas, poniéndole faja para ligarlo, á fin de vigorizarle para que pueda tener espada. Ez. 30:21
- Por tanto, así ha dicho el Señor Jehová: Heme aquí contra Faraón rey de Egipto, y quebraré sus brazos, el fuerte y el fracturado, y haré que la espada se le caiga de la mano. Ez. 30:22
- Yo lo entregaré en mano del fuerte de las gentes, que de cierto le manejará: por su impiedad lo he arrojado. Ez. 31:11
- Y le cortarán extraños, los fuertes de las gentes, y lo abandonarán: sus ramas caerán sobre los montes y por todos los valles, y por todas las arroyadas de la tierra serán quebrados sus ramos; é iránse de su sombra todos los pueblos de la tierra, y lo dejarán. Ez. 31:12
- De en medio del infierno hablarán á él los fuertes de los fuertes, con los que le ayudaron, que descendieron, y yacen con los incircuncisos muertos á cuchillo. Ez. 32:21
- En medio de los muertos le pusieron cama con toda su multitud: á sus alrededores están sus sepulcros: todos ellos incircuncisos muertos á cuchillo, porque fué puesto su espanto en la tierra de los vivientes, mas llevaron su confusión con los que descienden al sepulcro: él fué puesto en medio de los muertos. Ez. 32:25
- Y tú, hijo del hombre, di á los hijos de tu pueblo: La justicia del justo no lo librará el día que se rebelare; y la impiedad del impío no le será estorbo el día que se volviere de su impiedad; y el justo no podrá vivir por su justicia el día que pecare. Ez. 33:12
- No se le recordará ninguno de sus pecados que había cometido: hizo juicio y justicia; vivirá ciertamente. Ez. 33:16
- Y después de su purificación, le contarán siete días. Ez. 44:26
- Y CUANDO partiereis por suertes la tierra en heredad, apartaréis una suerte para Jehová que le consagréis en la tierra, de longitud de veinticinco mil cañas y diez mil de ancho: esto será santificado en todo su término alrededor. Ez. 45:1
- Y en las fiestas y en las solemnidades será el presente un epha con cada becerro, y un epha con cada carnero; y con los corderos, lo que le pareciere; y un hin de aceite con cada epha. Ez. 46:11
- Y será que en la tribu en que peregrinare el extranjero, allí le daréis su heredad, ha dicho el Señor Jehová. Ez. 47:23
- Y Daniel entró, y pidió al rey que le diese tiempo, y que él mostraría al rey la declaración. Dan. 2:16
- Entonces el rey Nabucodonosor cayó sobre su rostro, y humillóse á Daniel, y mandó que le sacrificasen presentes y perfumes. Dan. 2:46
- Entonces el rey engrandeció á Daniel, y le dió muchos y grandes dones, y púsolo por gobernador de toda la provincia de Babilonia, y por príncipe de los gobernadores sobre todos los sabios de Babilonia. Dan. 2:48
- Y todos los moradores de la tierra por nada son contados: y en el ejército del cielo, y en los habitantes de la tierra, hace según su voluntad: ni hay quien estorbe su mano, y le diga: ¿Qué haces? Dan. 4:35
- Entonces el rey Belsasar fué muy turbado, y se le mudaron sus colores y alteráronse sus príncipes. Dan. 5:9
- Entonces Daniel respondió, y dijo delante del rey: Tus dones sean para ti, y tus presentes dalos á otro. La escritura yo la leeré al rey, y le mostraré la declaración. Dan. 5:17
- Y por la grandeza que le dió, todos los pueblos, naciones, y lenguas, temblaban y temían delante de él. Los que él quería mataba, y daba vida á los que quería: engrandecía á los que quería, y á los que quería humillaba. Dan. 5:19
- Y fué echado de entre los hijos de los hombres; y su corazón fué puesto con las bestias, y con los asnos monteses fué su morada. Hierba le hicieron comer, como á buey, y su cuerpo fué bañado con el rocío del cielo, hasta que conoció que el altísimo Dios se enseñorea del reino de los hombres, y que pondrá sobre él al que quisiere. Dan. 5:21
- Entonces estos gobernadores y presidentes se juntaron delante del rey, y le dijeron así: Rey Darío, para siempre vive: Dan. 6:6
- Fuése luego el rey á su palacio, y acostóse ayuno; ni instrumentos de música fueron traídos delante de él, y se le fué el sueño. Dan. 6:18
- Un río de fuego procedía y salía de delante de él: millares de millares le servían, y millones de millones asistían delante de él: el Juez se sentó, y los libros se abrieron. Dan. 7:10
- Y fuéle dado señorío, y gloria, y reino; y todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieron; su señorío, señorío eterno, que no será transitorio, y su reino que no se corromperá. Dan. 7:14
- Y que el reino, y el señorío, y la majestad de los reinos debajo de todo el cielo, sea dado al pueblo de los santos del Altísimo; cuyo reino es reino eterno, y todos los señoríos le servirán y obedecerán. Dan. 7:27
- Y el ejército fué le entregado á causa de la prevaricación sobre el continuo sacrificio: y echó por tierra la verdad, é hizo cuanto quiso, y sucedióle prósperamente. Dan. 8:12
- Y haráse fuerte el rey del mediodía: mas uno de los príncipes de aquél le sobrepujará, y se hará poderoso; su señorío será grande señorío. Dan. 11:5
- Y el que vendrá contra él, hará á su voluntad, ni habrá quien se le pueda parar delante; y estará en la tierra deseable, la cual será consumida en su poder. Dan. 11:16
- Volverá después su rostro á las islas, y tomará muchas; mas un príncipe le hará parar su afrenta, y aun tornará sobre él su oprobio. Dan. 11:18
- Y despertará sus fuerzas y su corazón contra el rey del mediodía con grande ejército: y el rey del mediodía se moverá á la guerra con grande y muy fuerte ejército; mas no prevalecerá, porque le harán traición. Dan. 11:25
- Aun los que comerán su pan, le quebrantarán; y su ejército será destruído, y caerán muchos muertos. Dan. 11:26
- Y plantará la tiendas de su palacio entre los mares, en el monte deseable del santuario; y vendrá hasta su fin, y no tendrá quien le ayude. Dan. 11:45
- Fué pues, y tomó á Gomer hija de Diblaim, la cual concibió y le parió un hijo. Os. 1:3
- Y ella no reconoció que yo le daba el trigo, y el vino, y el aceite, y que les multipliqué la plata y el oro con que hicieron á Baal. Os. 2:8
- Mi pueblo fué talado, porque le faltó sabiduría. Porque tú desechaste la sabiduría, yo te echaré del sacerdocio: y pues que olvidaste la ley de tu Dios, también yo me olvidaré de tus hijos. Os. 4:6
- Mi pueblo á su madero pregunta, y su palo le responde: porque espíritu de fornicaciones lo engañó, y fornicaron debajo de sus dioses. Os. 4:12
- Y la soberbia de Israel le desmentirá en su cara: é Israel y Ephraim tropezarán en su pecado: tropezará también Judá con ellos. Os. 5:5
- Con sus ovejas y con sus vacas andarán buscando á Jehová, y no le hallarán; apartóse de ellos. Os. 5:6
- No derramarán vino á Jehová, ni él tomará contento en sus sacrificios; como pan de enlutados le serán á ellos: todos los que comieren de él, serán inmundos. Será pues el pan de ellos para si mismos; no entrará en la casa de Jehová. Os. 9:4
- Mi Dios los desechará, porque ellos no le oyeron; y andarán errantes entre las gentes. Os. 9:17
- Entre tanto, está mi pueblo adherido á la rebelión contra mí: aunque lo llaman al Altísimo, ninguno absolutamente quiere ensalzar le. Os. 11:7
- Venció al ángel, y prevaleció; lloró, y rogóle: en Beth-el le halló, y allí habló con nosotros. Os. 12:4
- Enojado ha Ephraim á Dios con amarguras; por tanto, sus sangres se derramarán sobre él, y su Señor le pagará su oprobio. Os. 12:14
- Dolores de mujer de parto le vendrán: es un hijo ignorante, que de otra manera no estuviera tanto tiempo en el rompimiento de los hijos. Os. 13:13
- Así ha dicho Jehová: Por tres pecados de Edom, y por el cuarto, no desviaré su castigo; porque persiguió á cuchillo á su hermano, y rompió sus conmiseraciones; y con su furor le ha robado siempre, y ha perpetuamente guardado el enojo. Am. 1:11
- Como el que huye de delante del león, y se topa con el oso; ó si entrare en casa y arrimare su mano á la pared, y le muerda la culebra. Am. 5:19
- Jehová entonces me dijo: ¿Qué ves, Amós? Y dije: Una plomada de albañil. Y el Señor dijo: He aquí, Yo pongo plomada de albañil en medio de mi pueblo Israel: No le pasaré más: Am. 7:8
- Y dijo: ¿Qué ves, Amós? Y dije: Un canastillo de fruta de verano. Y díjome Jehová: Venido ha el fin sobre mi pueblo Israel; no le pasaré más. Am. 8:2
- Y el maestre de la nave se llegó á él, y le dijo: ¿Qué tienes, dormilón? Levántate, y clamá á tu Dios; quizá él tendrá compasión de nosotros, y no pereceremos. Jon. 1:6
- Entonces le dijeron ellos: Decláranos ahora por qué nos ha venido este mal. ¿Qué oficio tienes, y de dónde vienes? ¿cuál es tu tierra, y de qué pueblo eres? Jon. 1:8
- Y Jehová le dijo: ¿Haces tú bien en enojarte tanto? Jon. 4:4
- Y preparó Jehová Dios una calabacera, la cual creció sobre Jonás para que hiciese sombra sobre su cabeza, y le defendiese de su mal: y Jonás se alegró grandemente por la calabacera. Jon. 4:6
- Pueblo mío, acuérdate ahora qué aconsejó Balac rey de Moab, y qué le respondió Balaam, hijo de Beor, desde Sittim hasta Gilgal, para que conozcas las justicias de Jehová. Miq. 6:5
- Porque la piedra clamará desde el muro, y la tabla del enmaderado le responderá. Hab. 2:11
- Por entonces volveré yo á los pueblos el labio limpio, para que todos invoquen el nombre de Jehová, para que de un consentimiento le sirvan. Sof. 3:9
- Y he aquí, salía aquel ángel que hablaba conmigo, y otro ángel le salió al encuentro, Zac. 2:3
- Y él me respondió: Para que le sea edificada casa en tierra de Shinar: y será asentado y puesto allá sobre su asiento. Zac. 5:11
- Y le hablarás, diciendo: Así ha hablado Jehová de los ejércitos, diciendo: He aquí el varón cuyo nombre es Pimpollo, el cual germinará de su lugar, y edificará el templo de Jehová: Zac. 6:12
- Y será que cuando alguno más profetizare, diránle su padre y su madre que lo engendraron: No vivirás, porque has hablado mentira en el nombre de Jehová: y su padre y su madre que lo engendraron, le alancearán cuando profetizare. Zac. 13:3
- Y le preguntarán: ¿Qué heridas son éstas en tus manos? Y él responderá: Con ellas fuí herido en casa de mis amigos. Zac. 13:6
- Y meteré en el fuego la tercera parte, y los fundiré como se funde la plata, y probarélos como se prueba el oro. El invocará mi nombre, y yo le oiré, y diré: Pueblo mío: y él dirá: Jehová es mi Dios. Zac. 13:9
- Y cuando ofrecéis el animal ciego para sacrificar, ¿no es malo? asimismo cuando ofrecéis el cojo ó el enfermo, ¿no es malo? Preséntalo pues á tu príncipe: ¿acaso se agradará de ti, ó le serás acepto? dice Jehová de los ejércitos. Mal. 1:8
- Ahora pues, orad á la faz de Dios que tenga piedad de nosotros: esto de vuestra mano vino: ¿le seréis agradables? dice Jehová de los ejércitos. Mal. 1:9
- Mi pacto fué con él de vida y de paz, las cuales cosas yo le dí por el temor; porque me temió, y delante de mi nombre estuvo humillado. Mal. 2:5
- Habéis hecho cansar á Jehová con vuestras palabras. Y diréis: ¿En qué le hemos cansado? Cuando decís: Cualquiera que mal hace agrada á Jehová, y en los tales toma contentamiento: de otra manera, ¿dónde está el Dios de juicio? Mal. 2:17
- Y serán para mí especial tesoro, ha dicho Jehová de los ejércitos, en el día que yo tengo de hacer: y perdonarélos como el hombre que perdona á su hijo que le sirve. Mal. 3:17
- Entonces os tornaréis, y echaréis de ver la diferencia entre el justo y el malo, entre el que sirve á Dios y el que no le sirve. Mal. 3:18
- Y pensando Él en esto, he aquí el ángel del Señor le aparece en sueños, diciendo: José, hijo de David, no temas de recibir á María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es. Mt. 1:20
- Y despertando José del sueño, hizo como el ángel del Señor le había mandado, y recibió á su mujer. Mt. 1:24
- Y ellos le dijeron: En Bethlehem de Judea; porque así está escrito por el profeta: Mt. 2:5
- Y enviándolos á Bethlehem, dijo: Andad allá, y preguntad con diligencia por el niño; y después que le hallareis, hacédmelo saber, para que yo también vaya y le adore. Mt. 2:8
- Y entrando en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, le adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron dones, oro, é incienso y mirra. Mt. 2:11
- Empero respondiendo Jesús le dijo: Deja ahora; porque así nos conviene cumplir toda justicia. Entonces le dejó. Mt. 3:15
- Y Jesús, después que fué bautizado, subió luego del agua; y he aquí los cielos le fueron abiertos, y vió al Espíritu de Dios que descendía como paloma, y venía sobre Él. Mt. 3:16
- Entonces el diablo le pasa á la santa ciudad, y le pone sobre las almenas del templo, Mt. 4:5
- Y le dice: Si eres Hijo de Dios, échate abajo; que escrito está: A sus ángeles mandará por ti, Y te alzarán en las manos, Para que nunca tropieces con tu pie en piedra. Mt. 4:6
- Jesús le dijo: Escrito está además: No tentarás al Señor tu Dios. Mt. 4:7
- Otra vez le pasa el diablo á un monte muy alto, y le muestra todos los reinos del mundo, y su gloria, Mt. 4:8
- Entonces Jesús le dice: Vete, Satanás, que escrito está: Al Señor tu Dios adorarás y á Él solo servirás. Mt. 4:10
- El diablo entonces le dejó: y he aquí los ángeles llegaron y le servían. Mt. 4:11
- Ellos entonces, dejando luego las redes, le siguieron. Mt. 4:20
- Y ellos, dejando luego el barco y á su padre, le siguieron. Mt. 4:22
- Y corría su fama por toda la Siria; y le trajeron todos los que tenían mal: los tomados de diversas enfermedades y tormentos, y los endemoniados, y lunáticos, y paralíticos, y los sanó. Mt. 4:24
- Y le siguieron muchas gentes de Galilea y de Decápolis y de Jerusalem y de Judea y de la otra parte del Jordán. Mt. 4:25
- No os hagáis, pues, semejantes á ellos; porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis. Mt. 6:8
- ¿Qué hombre hay de vosotros, á quien si su hijo pidiere pan, le dará una piedra? Mt. 7:9
- ¿Y si le pidiere un pez, le dará una serpiente? Mt. 7:10
- Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas á vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos, dará buenas cosas á los que le piden? Mt. 7:11
- Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé á un hombre prudente, que edificó su casa sobre la peña; Mt. 7:24
- Y cualquiera que me oye estas palabras, y no las hace, le compararé á un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena; Mt. 7:26
- Y COMO descendió del monte, le seguían muchas gentes. Mt. 8:1
- Y he aquí un leproso vino, y le adoraba, diciendo: Señor, si quisieres, puedes limpiarme. Mt. 8:2
- Y extendiendo Jesús su mano, le tocó, diciendo: Quiero; sé limpio. Y luego su lepra fué limpiada. Mt. 8:3
- Entonces Jesús le dijo: Mira, no lo digas á nadie; mas ve, muéstrate al sacerdote, y ofrece el presente que mandó Moisés, para testimonio á ellos. Mt. 8:4
- Y Jesús le dijo: Yo iré y le sanaré. Mt. 8:7
- Y oyendo Jesús, se maravilló, y dijo á los que le seguían: De cierto os digo, que ni aun en Israel he hallado fe tanta. Mt. 8:10
- Y llegándose un escriba, le dijo: Maestro, te seguiré á donde quiera que fueres. Mt. 8:19
- Y Jesús le dijo: Las zorras tienen cavernas, y las aves del cielo nidos; mas el Hijo del hombre no tiene donde recueste su cabeza. Mt. 8:20
- Y otro de sus discípulos le dijo: Señor, dame licencia para que vaya primero, y entierre á mi padre. Mt. 8:21
- Y Jesús le dijo: Sígueme; deja que los muertos entierren á sus muertos. Mt. 8:22
- Y entrando Él en el barco, sus discípulos le siguieron. Mt. 8:23
- Y llegándose sus discípulos, le despertaron, diciendo: Señor, sálvanos, que perecemos. Mt. 8:25
- Y los hombres se maravillaron, diciendo: ¿Qué hombre es éste, que aun los vientos y la mar le obedecen? Mt. 8:27
- Y como Él hubo llegado en la otra ribera al país de los Gergesenos, le vinieron al encuentro dos endemoniados que salían de los sepulcros, fieros en gran manera, que nadie podía pasar por aquel camino. Mt. 8:28
- Y los demonios le rogaron, diciendo: Si nos echas, permítenos ir á aquel hato de puercos. Mt. 8:31
- Y he aquí, toda la ciudad salió á encontrar á Jesús: Y cuando le vieron, le rogaban que saliese de sus términos. Mt. 8:34
- Y he aquí le trajeron un paralítico, echado en una cama: y viendo Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: Confía, hijo; tus pecados te son perdonados. Mt. 9:2
- Y pasando Jesús de allí, vió á un hombre que estaba sentado al banco de los públicos tributos, el cual se llamaba Mateo; y dícele: Sígueme. Y se levantó, y le siguió. Mt. 9:9
- Y oyéndolo Jesús, le dijo: Los que están sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. Mt. 9:12
- Hablando Él estas cosas á ellos, he aquí vino un principal, y le adoraba, diciendo: Mi hija es muerta poco ha: mas ven y pon tu mano sobre ella, y vivirá. Mt. 9:18
- Y se levantó Jesús, y le siguió, y sus discípulos. Mt. 9:19
- Y pasando Jesús de allí, le siguieron dos ciegos, dando voces y diciendo: Ten misericordia de nosotros, Hijo de David. Mt. 9:27
- Y saliendo ellos, he aquí, le trajeron un hombre mudo, endemoniado. Mt. 9:32
- Simón el Cananita y Judas Iscariote, que también le entregó. Mt. 10:4
- Cualquiera pues que me confesare delante de los hombres, le confesaré yo también delante de mi Padre que está en los cielos. Mt. 10:32
- Y cualquiera que me negare delante de los hombres, le negaré yo también delante de mi Padre que está en los cielos. Mt. 10:33
- Y oyendo Juan en la prisión los hechos de Cristo, le envió dos de sus discípulos, Mt. 11:2
- Y viéndolo los Fariseos, le dijeron: He aquí tus discípulos hacen lo que no es lícito hacer es sábado. Mt. 12:2
- Cómo entró en la casa de Dios, y comió los panes de la proposición, que no le era lícito comer, ni á los que estaban con Él, sino á solos los sacerdotes¿ Mt. 12:4
- Y he aquí había allí uno que tenía una mano seca: y le preguntaron, diciendo: ¿Es lícito curar en sábado? por acusarle. Mt. 12:10
- Y Él les dijo: ¿Qué hombre habrá de vosotros, que tenga una oveja, y si cayere ésta en una fosa en sábado, no le eche mano, y la levante? Mt. 12:11
- Mas sabiendo lo Jesús, se apartó de allí: y le siguieron muchas gentes, y sanaba á todos. Mt. 12:15
- Y Él les encargaba eficazmente que no le descubriesen: Mt. 12:16
- Entonces fué traído á Él un endemoniado, ciego y mudo, y le sanó; de tal manera, que el ciego y mudo hablaba y veía. Mt. 12:22
- Y cualquiera que hablare contra el Hijo del hombre, le será perdonado: mas cualquiera que hablare contra el Espíritu Santo, no le será perdonado, ni en este siglo, ni en el venidero. Mt. 12:32
- Y Él respondió, y les dijo: La generación mala y adulterina demanda señal; mas señal no le será dada, sino la señal de Jonás profeta. Mt. 12:39
- Y estando Él aún hablando á las gentes, he aquí su madre y sus hermanos estaban fuera, que le querían hablar. Mt. 12:46
- Y le dijo uno: He aquí tu madre y tus hermanos están fuera, que te quieren hablar. Mt. 12:47
- Y respondiendo Él al que le decía esto, dijo: ¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos? Mt. 12:48
- Entonces, llegándose los discípulos, le dijeron: ¿Por qué les hablas por parábolas? Mt. 13:10
- Porque á cualquiera que tiene, se le dará, y tendrá más; pero al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado. Mt. 13:12
- Y llegándose los siervos del padre de la familia, le dijeron: Señor, ¿no sembraste buena simiente en tu campo? ¿de dónde, pues, tiene cizaña? Mt. 13:27
- Y Él les dijo: Un hombre enemigo ha hecho esto. Y los siervos le dijeron: ¿Quieres, pues, que vayamos y la cojamos? Mt. 13:28
- Entonces, despedidas las gentes, Jesús se vino á casa; y llegándose á Él sus discípulos, le dijeron: Decláranos la parábola de la cizaña del campo. Mt. 13:36
- Porque Herodes había prendido á Juan, y le había aprisionado y puesto en la cárcel, por causa de Herodías, mujer de Felipe su hermano; Mt. 14:3
- Porque Juan le decía: No te es lícito tenerla. Mt. 14:4
- Y quería matarle, mas temía al pueblo; porque le tenían como á profeta. Mt. 14:5
- Entonces el rey se entristeció; mas por el juramento, y por los que estaban juntamente á la mesa, mandó que se le diese. Mt. 14:9
- Y oyéndolo Jesús, se apartó de allí en un barco á un lugar desierto, apartado: y cuando las gentes lo oyeron, le siguieron á pie de las ciudades. Mt. 14:13
- Entonces le respondió Pedro, y dijo: Señor, si tú eres, manda que yo vaya á ti sobre las aguas. Mt. 14:28
- Y luego Jesús, extendiendo la mano, trabó de Él, y le dice: Oh hombre de poca fe, ¿por qué dudaste? Mt. 14:31
- Entonces los que estaban en el barco, vinieron y le adoraron, diciendo: Verdaderamente eres Hijo de Dios. Mt. 14:33
- Y como le conocieron los hombres de aquel lugar, enviaron por toda aquella tierra alrededor, y trajeron á Él todos los enfermos; Mt. 14:35
- Y le rogaban que solamente tocasen el borde de su manto; y todos los que tocaron, quedaron sanos. Mt. 14:36
- Entonces llegándose sus discípulos, le dijeron: ¿Sabes que los Fariseos oyendo esta palabra se ofendieron? Mt. 15:12
- Y respondiendo Pedro, le dijo: Decláranos esta parábola. Mt. 15:15
- Mas Él no le respondió palabra. Entonces llegándose sus discípulos, le rogaron, diciendo: Despáchala, pues da voces tras nosotros. Mt. 15:23
- Entonces ella vino, y le adoró, diciendo: Señor socórreme. Mt. 15:25
- Entonces sus discípulos le dicen: ¿Dónde tenemos nosotros tantos panes en el desierto, que hartemos á tan gran compañía? Mt. 15:33
- Y LLEGÁNDOSE los Fariseos y los Saduceos para tentarle, le pedían que les mostrase señal del cielo. Mt. 16:1
- La generación mala y adulterina demanda señal; mas señal no le será dada, sino la señal de Jonás profeta. Y dejándolos, se fué. Mt. 16:4
- Entonces, respondiendo Jesús, le dijo: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás; porque no te lo reveló carne ni sangre, mas mi Padre que está en los cielos. Mt. 16:17
- Desde aquel tiempo comenzó Jesús á declarar á sus discípulos que le convenía ir á Jerusalem, y padecer mucho de los ancianos, y de los príncipes de los sacerdotes, y de los escribas; y ser muerto, y resucitar al tercer día. Mt. 16:21
- Entonces sus discípulos le preguntaron, diciendo: ¿Por qué dicen pues los escribas que es menester que Elías venga primero? Mt. 17:10
- Mas os digo, que ya vino Elías, y no le conocieron; antes hicieron en Él todo lo que quisieron: así también el Hijo del hombre padecerá de ellos. Mt. 17:12
- Y le he presentado á tus discípulos, y no le han podido sanar. Mt. 17:16
- Y Jesús le reprendió, y salió el demonio de Él; y el mozo fué sano desde aquella hora. Mt. 17:18
- Y le matarán; mas al tercer día resucitará. Y ellos se entristecieron en gran manera. Mt. 17:23
- El dice: Sí. Y entrando Él en casa, Jesús le habló antes, diciendo: ¿Qué te parece, Simón? Los reyes de la tierra, ¿de quién cobran los tributos ó el censo? ¿de sus hijos ó de los extraños? Mt. 17:25
- Pedro le dice: De los extraños. Jesús le dijo: Luego los hijos son francos. Mt. 17:26
- Y llamando Jesús á un niño, le puso en medio de ellos, Mt. 18:2
- Y cualquiera que escandalizare á alguno de estos pequeños que creen en mí, mejor le fuera que se le colgase al cuello una piedra de molino de asno, y que se le anegase en el profundo de la mar. Mt. 18:6
- Jesús le dice: No te digo hasta siete, mas aun hasta setenta veces siete. Mt. 18:22
- Y comenzando á hacer cuentas, le fué presentado uno que le debía diez mil talentos. Mt. 18:24
- Mas á éste, no pudiendo pagar, mandó su señor venderle, y á su mujer é hijos, con todo lo que tenía, y que se le pagase. Mt. 18:25
- Entonces aquel siervo, postrado, le adoraba, diciendo: Señor, ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo. Mt. 18:26
- El señor, movido á misericordia de aquel siervo, le soltó y le perdonó la deuda. Mt. 18:27
- Y saliendo aquel siervo, halló á uno de sus consiervos, que le debía cien denarios; y trabando de Él, le ahogaba, diciendo: Págame lo que debes. Mt. 18:28
- Entonces su consiervo, postrándose á sus pies, le rogaba, diciendo: Ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo. Mt. 18:29
- Mas Él no quiso; sino fué, y le echó en la cárcel hasta que pagase la deuda. Mt. 18:30
- Entonces llamándole su señor, le dice: Siervo malvado, toda aquella deuda te perdoné, porque me rogaste: Mt. 18:32
- Entonces su señor, enojado, le entregó á los verdugos, hasta que pagase todo lo que le debía. Mt. 18:34
- Y le siguieron muchas gentes, y los sanó allí. Mt. 19:2
- Entonces le fueron presentados unos niños, para que pusiese las manos sobre ellos, y orase; y los discípulos les riñeron. Mt. 19:13
- Y he aquí, uno llegándose le dijo: Maestro bueno, ¿qué bien haré para tener la vida eterna? Mt. 19:16
- Y Él le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno es bueno sino uno, es á saber, Dios: y si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos. Mt. 19:17
- Entonces respondiendo Pedro, le dijo: He aquí, nosotros hemos dejado todo, y te hemos seguido: ¿qué pues tendremos? Mt. 19:27
- He aquí subimos á Jerusalem, y el Hijo del hombre será entregado á los príncipes de los sacerdotes y á los escribas, y le condenarán á muerte; Mt. 20:18
- Y le entregarán á los Gentiles para que le escarnezcan, y azoten, y crucifiquen; mas al tercer día resucitará. Mt. 20:19
- Y Él le dijo: ¿Qué quieres? Ella le dijo: Di que se sienten estos dos hijos míos, el uno á tu mano derecha, y el otro á tu izquierda, en tu reino. Mt. 20:21
- Entonces Jesús respondiendo, dijo: No sabéis lo que pedís: ¿podéis beber el vaso que yo he de beber, y ser bautizados del bautismo de que yo soy bautizado? Y ellos le dicen: Podemos. Mt. 20:22
- Entonces saliendo ellos de Jericó, le seguía gran compañía. Mt. 20:29
- Ellos le dicen: Señor, que sean abiertos nuestros ojos. Mt. 20:33
- Entonces Jesús, teniendo misericordia de ellos, les tocó los ojos, y luego sus ojos recibieron la vista; y le siguieron. Mt. 20:34
- Y le dijeron: ¿Oyes lo que éstos dicen? Y Jesús les dice: Sí: ¿nunca leísteis: De la boca de los niños y de los que maman perfeccionaste la alabanza? Mt. 21:16
- Y viendo una higuera cerca del camino, vino á ella, y no halló nada en ella, sino hojas solamente, y le dijo: Nunca más para siempre nazca de ti fruto. Y luego se secó la higuera. Mt. 21:19
- El bautismo de Juan, ¿de dónde era? ¿del cielo, ó de los hombres? Ellos entonces pensaron entre sí, diciendo: Si dijéremos, del cielo, nos dirá: ¿Por qué pues no le creísteis? Mt. 21:25
- Mas, ¿qué os parece? Un hombre tenía dos hijos, y llegando al primero, le dijo: Hijo, ve hoy á trabajar en mi viña. Mt. 21:28
- Y llegando al otro, le dijo de la misma manera; y respondiendo Él, dijo: Yo, señor, voy. Y no fué. Mt. 21:30
- Porque vino á vosotros Juan en camino de justicia, y no le creísteis; y los publicanos y las rameras le creyeron; y vosotros, viendo esto, no os arrepentisteis después para creerle. Mt. 21:32
- Y tomado, le echaron fuera de la viña, y le mataron. Mt. 21:39
- Dícenle: á los malos destruirá miserablemente, y su viña dará á renta á otros labradores, que le paguen el fruto á sus tiempos. Mt. 21:41
- Y el que cayere sobre esta piedra, será quebrantado; y sobre quien ella cayere, le desmenuzará. Mt. 21:44
- Y buscando cómo echarle mano, temieron al pueblo; porque le tenían por profeta. Mt. 21:46
- Y le dijo: Amigo, ¿cómo entraste aquí no teniendo vestido de boda? Mas él cerró la boca. Mt. 22:12
- Entonces, idos los Fariseos, consultaron cómo le tomarían en alguna palabra. Mt. 22:15
- Mostradme la moneda del tributo. Y ellos le presentaron un denario. Mt. 22:19
- Aquel día llegaron á Él los Saduceos, que dicen no haber resurrección, y le preguntaron, Mt. 22:23
- Y Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y de toda tu mente. Mt. 22:37
- El les dice: ¿Pues cómo David en Espíritu le llama Señor, diciendo: Mt. 22:43
- Pues si David le llama Señor, ¿cómo es su Hijo? Mt. 22:45
- Y nadie le podía responder palabra; ni osó alguno desde aquel día preguntarle más. Mt. 22:46
- ¡Ay de vosotros, escribas y Fariseos, hipócritas! porque rodeáis la mar y la tierra por hacer un prosélito; y cuando fuere hecho, le hacéis hijo del infierno doble más que vosotros. Mt. 23:15
- Bienaventurado aquel siervo, al cual, cuando su señor viniere, le hallare haciendo así. Mt. 24:46
- De cierto os digo, que sobre todos sus bienes le pondrá. Mt. 24:47
- Y le cortará por medio, y pondrá su parte con los hipócritas: allí será el lloro y el crujir de dientes. Mt. 24:51
- Y su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré: entra en el gozo de tu señor. Mt. 25:21
- Su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré: entra en el gozo de tu señor. Mt. 25:23
- Y respondiendo su señor, le dijo: Malo y negligente siervo, sabías que siego donde no sembré y que recojo donde no esparcí; Mt. 25:26
- Porque á cualquiera que tuviere, le será dado, y tendrá más; y al que no tuviere, aun lo que tiene le será quitado. Mt. 25:29
- Entonces los justos le responderán, diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos? ¿ó sediento, y te dimos de beber? Mt. 25:37
- Entonces también ellos le responderán, diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, ó sediento, ó huésped, ó desnudo, ó enfermo, ó en la cárcel, y no te servimos? Mt. 25:44
- Y les dijo: ¿Qué me queréis dar, y yo os lo entregaré? Y ellos le señalaron treinta piezas de plata. Mt. 26:15
- A la verdad el Hijo del hombre va, como está escrito de Él, mas ¡ay de aquel hombre por quien el Hijo del hombre es entregado! bueno le fuera al tal hombre no haber nacido. Mt. 26:24
- Entonces respondiendo Judas, que le entregaba, dijo. ¿Soy yo, Maestro? Dícele: Tú lo has dicho. Mt. 26:25
- Y respondiendo Pedro, le dijo: Aunque todos sean escandalizados en ti, yo nunca seré escandalizado. Mt. 26:33
- Jesús le dice: De cierto te digo que esta noche, antes que el gallo cante, me negarás tres veces. Mt. 26:34
- Y el que le entregaba les había dado señal, diciendo: Al que yo besare, aquél es: prendedle. Mt. 26:48
- Y luego que llegó á Jesús, dijo: Salve, Maestro. Y le besó. Mt. 26:49
- Y Jesús le dijo: Amigo, ¿á qué vienes? Entonces llegaron, y echaron mano á Jesús, y le prendieron. Mt. 26:50
- Y he aquí, uno de los que estaban con Jesús, extendiendo la mano, sacó su espada, é hiriendo á un siervo del pontífice, le quitó la oreja. Mt. 26:51
- Entonces Jesús le dice: Vuelve tu espada á su lugar; porque todos los que tomaren espada, á espada perecerán. Mt. 26:52
- Y ellos, prendido Jesús, le llevaron á Caifás pontífice, donde los escribas y los ancianos estaban juntos. Mt. 26:57
- Mas Pedro le seguía de lejos hasta el patio del pontífice; y entrando dentro, estábase sentado con los criados, para ver el fin. Mt. 26:58
- Y levantándose el pontífice, le dijo: ¿No respondes nada? ¿qué testifican éstos contra ti? Mt. 26:62
- Mas Jesús callaba. Respondiendo el pontífice, le dijo: Te conjuro por el Dios viviente, que nos digas si eres tú el Cristo, Hijo de Dios. Mt. 26:63
- Jesús le dijo: Tú lo has dicho: y aun os digo, que desde ahora habéis de ver al Hijo de los hombres sentado á la diestra de la potencia de Dios, y que viene en las nubes del cielo. Mt. 26:64
- Entonces le escupieron en el rostro, y le dieron de bofetadas; y otros le herían con mojicones, Mt. 26:67
- Y saliendo Él á la puerta, le vió otra, y dijo á los que estaban allí: También éste estaba con Jesús Nazareno. Mt. 26:71
- Y se acordó Pedro de las palabras de Jesús, que le dijo: Antes que cante el gallo, me negarás tres veces. Y saliéndose fuera, lloró amargamente. Mt. 26:75
- Y le llevaron atado, y le entregaron á Poncio Pilato presidente. Mt. 27:2
- Entonces Judas, el que le había entregado, viendo que era condenado, volvió arrepentido las treinta piezas de plata á los príncipes de los sacerdotes y á los ancianos, Mt. 27:3
- Y Jesús estuvo delante del presidente; y el presidente le preguntó, diciendo: ¿Eres tú el Rey de los judíos? Y Jesús le dijo: Tú lo dices. Mt. 27:11
- Pilato entonces le dice: ¿No oyes cuántas cosas testifican contra ti? Mt. 27:13
- Y no le respondió ni una palabra; de tal manera que el presidente se maravillaba mucho, Mt. 27:14
- Porque sabía que por envidia le habían entregado. Mt. 27:18
- Entonces les soltó á Barrabás: y habiendo azotado á Jesús, le entregó para ser crucificado. Mt. 27:26
- Y desnudándole, le echaron encima un manto de grana; Mt. 27:28
- Y pusieron sobre su cabeza una corona tejida de espinas, y una caña en su mano derecha; é hincando la rodilla delante de Él, le burlaban, diciendo: ¡Salve, Rey de los Judíos! Mt. 27:29
- Y escupiendo en Él, tomaron la caña, y le herían en la cabeza. Mt. 27:30
- Y después que le hubieron escarnecido, le desnudaron el manto, y le vistieron de sus vestidos, y le llevaron para crucificarle. Mt. 27:31
- Le dieron á beber vinagre mezclado con hiel: y gustando, no quiso beber lo Mt. 27:34
- Y después que le hubieron crucificado, repartieron sus vestidos, echando suertes: para que se cumpliese lo que fué dicho por el profeta: Se repartieron mis vestidos, y sobre mi ropa echaron suertes. Mt. 27:35
- Y sentados le guardaban allí. Mt. 27:36
- Y los que pasaban, le decían injurias, meneando sus cabezas, Mt. 27:39
- Confió en Dios: líbrele ahora si le quiere: porque ha dicho: Soy Hijo de Dios. Mt. 27:43
- Lo mismo también le zaherían los ladrones que estaban crucificados con Él. Mt. 27:44
- Este llegó á Pilato, y pidió el cuerpo de Jesús: entonces Pilato mandó que se le diese el cuerpo. Mt. 27:58
- Manda, pues, que se asegure el sepulcro hasta el día tercero; porque no vengan sus discípulos de noche, y le hurten, y digan al pueblo: Resucitó de los muertos. Y será el postrer error peor que el primero. Mt. 27:64
- E id presto, decid á sus discípulos que ha resucitado de los muertos: y he aquí va delante de vosotros á Galilea; allí le veréis; he aquí, os lo he dicho. Mt. 28:7
- He aquí, Jesús les sale al encuentro, diciendo: Salve. Y ellas se llegaron y abrazaron sus pies, y le adoraron. Mt. 28:9
- Diciendo: Decid: Sus discípulos vinieron de noche, y le hurtaron, durmiendo nosotros. Mt. 28:13
- Y si esto fuere oído del presidente, nosotros le persuadiremos, y os haremos seguros. Mt. 28:14
- Y como le vieron, le adoraron: mas algunos dudaban. Mt. 28:17
- Y luego el Espíritu le impele al desierto. Mc. 1:12
- Y estuvo allí en el desierto cuarenta días, y era tentado de Satanás; y estaba con las fieras; y los ángeles le servían. Mc. 1:13
- Y luego, dejadas sus redes, le siguieron. Mc. 1:18
- Y Jesús le riñó, diciendo: Enmudece, y sal de Él. Mc. 1:25
- Y todos se maravillaron, de tal manera que inquirían entre sí, diciendo: ¿Qué es esto? ¿Qué nueva doctrina es ésta, que con potestad aun á los espíritus inmundos manda, y le obedecen? Mc. 1:27
- Y la suegra de Simón estaba acostada con calentura; y le hablaron luego de ella. Mc. 1:30
- Y sanó á muchos que estaban enfermos de diversas enfermedades, y echó fuera muchos demonios; y no dejaba decir á los demonios que le conocían. Mc. 1:34
- Y le siguió Simón, y los que estaban con Él; Mc. 1:36
- Y hallándole, le dicen: Todos te buscan. Mc. 1:37
- Y un leproso vino á Él, rogándole; é hincada la rodilla, le dice: Si quieres, puedes limpiarme. Mc. 1:40
- Y Jesús, teniendo misericordia de Él, extendió su mano, y le tocó, y le dice: Quiero, sé limpio. Mc. 1:41
- Entonces le apercibió, y despidióle luego, Mc. 1:43
- Y le dice: Mira, no digas á nadie nada; sino ve, muéstrate al sacerdote, y ofrece por tu limpieza lo que Moisés mandó, para testimonio á ellos. Mc. 1:44
- Y pasando, vió á Leví, hijo de Alfeo, sentado al banco de los públicos tributos, y le dice: Sígueme. Y levantándose le siguió. Mc. 2:14
- Y aconteció que estando Jesús á la mesa en casa de Él, muchos publicanos y pecadores estaban también á la mesa juntamente con Jesús y con sus discípulos: porque había muchos, y le habían seguido. Mc. 2:15
- Y los discípulos de Juan, y de los Fariseos ayunaban; y vienen, y le dicen: ¿Por qué los discípulos de Juan y los de los Fariseos ayunan, y tus discípulos no ayunan? Mc. 2:18
- Entonces los Fariseos le dijeron: He aquí, ¿por qué hacen en sábado lo que no es lícito? Mc. 2:24
- Y le acechaban si en sábado le sanaría, para acusarle. Mc. 3:2
- Mas Jesús se apartó á la mar con sus discípulos: y le siguió gran multitud de Galilea, y de Judea. Mc. 3:7
- Y dijo á sus discípulos que le estuviese siempre apercibida la barquilla, por causa del gentío, para que no le oprimiesen. Mc. 3:9
- Mas Él les reñía mucho que no le manifestasen. Mc. 3:12
- Y á Judas Iscariote, el que le entregó. Y vinieron á casa. Mc. 3:19
- Y la gente estaba sentada alrededor de Él, y le dijeron: He aquí, tu madre y tus hermanos te buscan fuera. Mc. 3:32
- Y cuando estuvo solo, le preguntaron los que estaban cerca de Él con los doce, sobre la parábola. Mc. 4:10
- Porque al que tiene, le será dado; y al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado. Mc. 4:25
- Y decía: ¿A qué haremos semejante el reino de Dios? ¿ó con qué parábola le compararemos? Mc. 4:30
- Y despachando la multitud, le tomaron como estaba, en el barco; y había también con Él otros barquitos. Mc. 4:36
- Y Él estaba en la popa, durmiendo sobre un cabezal, y le despertaron, y le dicen: ¿Maestro, no tienes cuidado que perecemos? Mc. 4:38
- Y temieron con gran temor, y decían el uno al otro. ¿Quién es éste, que aun el viento y la mar le obedecen? Mc. 4:41
- Y salido Él del barco, luego le salió al encuentro, de los sepulcros, un hombre con un espíritu inmundo, Mc. 5:2
- Que tenía domicilio en los sepulcros, y ni aun con cadenas le podía alguien atar; Mc. 5:3
- Porque muchas veces había sido atado con grillos y cadenas, mas las cadenas habían sido hechas pedazos por Él, y los grillos desmenuzados; y nadie le podía domar. Mc. 5:4
- Y como vió á Jesús de lejos, corrió, y le adoró. Mc. 5:6
- Porque le decía: Sal de este hombre, espíritu inmundo. Mc. 5:8
- Y le preguntó: ¿Cómo te llamas? Y respondió diciendo: Legión me llamo; porque somos muchos. Mc. 5:9
- Y le rogaba mucho que no le enviase fuera de aquella provincia. Mc. 5:10
- Y le rogaron todos los demonios, diciendo: Envíanos á los puercos para que entremos en ellos. Mc. 5:12
- Y entrando Él en el barco, le rogaba el que había sido fatigado del demonio, para estar con Él. Mc. 5:18
- Mas Jesús no le permitió, sino le dijo: Vete á tu casa, á los tuyos, y cuéntales cuán grandes cosas el Señor ha hecho contigo, y cómo ha tenido misericordia de ti. Mc. 5:19
- Y vino uno de los príncipes de la sinagoga, llamado Jairo; y luego que le vió, se postró á sus pies, Mc. 5:22
- Y le rogaba mucho, diciendo: Mi hija está á la muerte: ven y pondrás las manos sobre ella para que sea salva, y vivirá. Mc. 5:23
- Y fué con Él, y le seguía gran compañía, y le apretaban. Mc. 5:24
- Y había sufrido mucho de muchos médicos, y había gastado todo lo que tenía, y nada había aprovechado, antes le iba peor, Mc. 5:26
- Y le dijeron sus discípulos: Ves que la multitud te aprieta, y dices: ¿Quién me ha tocado? Mc. 5:31
- Entonces la mujer, temiendo y temblando, sabiendo lo que en sí había sido hecho, vino y se postró delante de Él, y le dijo toda la verdad. Mc. 5:33
- Y Él le dijo: Hija, tu fe te ha hecho salva: ve en paz, y queda sana de tu azote. Mc. 5:34
- Y tomando la mano de la muchacha, le dice: Talitha cumi; que es, si lo interpretares: Muchacha, á ti digo, levántate. Mc. 5:41
- Mas Él les mandó mucho que nadie lo supiese, y dijo que le diesen de comer. Mc. 5:43
- Y SALIÓ de allí, y vino á su tierra, y le siguieron sus discípulos. Mc. 6:1
- Y llegado el sábado, comenzó á enseñar en la sinagoga; y muchos oyéndole, estaban atónitos, diciendo: ¿De dónde tiene éste estas cosas? ¿Y qué sabiduría es ésta que le es dada, y tales maravillas que por sus manos son hechas? Mc. 6:2
- Porque el mismo Herodes había enviado, y prendido á Juan, y le había aprisionado en la cárcel á causa de Herodías, mujer de Felipe su hermano; pues la había tomado por mujer. Mc. 6:17
- Mas Herodías le acechaba, y deseaba matarle, y no podía: Mc. 6:19
- Porque Herodes temía á Juan, sabiendo que era varón justo y santo, y le tenía respeto: y oyéndole, hacía muchas cosas; y le oía de buena gana. Mc. 6:20
- Y le juró: Todo lo que me pidieres te daré, hasta la mitad de mi reino. Mc. 6:23
- El cual fué, y le degolló en la cárcel, y trajo su cabeza en un plato, y la dió á la muchacha, y la muchacha la dió á su madre. Mc. 6:28
- Y oyéndolo sus discípulos, vinieron y tomaron su cuerpo, y le pusieron en un sepulcro. Mc. 6:29
- Y los apóstoles se juntaron con Jesús, y le contaron todo lo que habían hecho, y lo que habían enseñado. Mc. 6:30
- Y los vieron ir muchos, y le conocieron; y concurrieron allá muchos á pie de las ciudades, y llegaron antes que ellos, y se juntaron á Él. Mc. 6:33
- Y respondiendo Él, les dijo: Dadles de comer vosotros. Y le dijeron: ¿Que vayamos y compremos pan por doscientos denarios, y les demos de comer? Mc. 6:37
- Porque todos le veían, y se turbaron. Mas luego habló con ellos, y les dijo: Alentaos; yo soy, no temáis. Mc. 6:50
- Y saliendo ellos del barco, luego le conocieron. Mc. 6:54
- Y donde quiera que entraba, en aldeas, ó ciudades, ó heredades, ponían en las calles á los que estaban enfermos, y le rogaban que tocasen siquiera el borde de su vestido; y todos los que le tocaban quedaban sanos. Mc. 6:56
- Y le preguntaron los Fariseos y los escribas: ¿Por qué tus discípulos no andan conforme á la tradición de los ancianos, sino que comen pan con manos comunes? Mc. 7:5
- Y no le dejáis hacer más por su padre ó por su madre, Mc. 7:12
- Nada hay fuera del hombre que entre en Él, que le pueda contaminar: mas lo que sale de Él, aquello es lo que contamina al hombre. Mc. 7:15
- Y apartado de la multitud, habiendo entrado en casa, le preguntaron sus discípulos sobra la parábola. Mc. 7:17
- Y díjoles: ¿También vosotros estáis así sin entendimiento? ¿No entendéis que todo lo de fuera que entra en el hombre, no le puede contaminar; Mc. 7:18
- Y la mujer era Griega, Sirofenisa de nación; y le rogaba que echase fuera de su hija al demonio. Mc. 7:26
- Más Jesús le dijo: Deja primero hartarse los hijos, porque no es bien tomar el pan de los hijos y echarlo á los perrillos. Mc. 7:27
- Y respondió ella, y le dijo: Sí, Señor; pero aun los perrillos debajo de la mesa, comen de las migajas de los hijos. Mc. 7:28
- Entonces le dice: Por esta palabra, ve; el demonio ha salido de tu hija. Mc. 7:29
- Y le traen un sordo y tartamudo, y le ruegan que le ponga la mano encima. Mc. 7:32
- Y mirando al cielo, gimió, y le dijo: Ephphatha: que es decir: Sé abierto. Mc. 7:34
- Y sus discípulos le respondieron: ¿De dónde podrá alguien hartar á estos de pan aquí en el desierto? Mc. 8:4
- Y vino á Bethsaida; y le traen un ciego, y le ruegan que le tocase. Mc. 8:22
- Entonces, tomando la mano del ciego, le sacó fuera de la aldea; y escupiendo en sus ojos, y poniéndole las manos encima, le preguntó si veía algo. Mc. 8:23
- Luego le puso otra vez las manos sobre sus ojos, y le hizo que mirase; y fué restablecido, y vió de lejos y claramente á todos. Mc. 8:25
- Entonces Él les dice: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? Y respondiendo Pedro, le dice: Tú eres el Cristo. Mc. 8:29
- Y claramente decía esta palabra. Entonces Pedro le tomó, y le comenzó á reprender. Mc. 8:32
- Y le preguntaron, diciendo: ¿Qué es lo que los escribas dicen, que es necesario que Elías venga antes? Mc. 9:11
- Empero os digo que Elías ya vino, y le hicieron todo lo que quisieron, como está escrito de Él. Mc. 9:13
- Y luego toda la gente, viéndole, se espantó, y corriendo á Él, le saludaron. Mc. 9:15
- El cual, donde quiera que le toma, le despedaza; y echa espumarajos, y cruje los dientes, y se va secando: y dije á tus discípulos que le echasen fuera, y no pudieron. Mc. 9:18
- Y se le trajeron: y como le vió, luego el espíritu le desgarraba; y cayendo en tierra, se revolcaba, echando espumarajos. Mc. 9:20
- Y Jesús preguntó á su padre: ¿Cuánto tiempo há que le aconteció esto? Y Él dijo: Desde niño: Mc. 9:21
- Y muchas veces le echa en el fuego y en aguas, para matarle; mas, si puedes algo, ayúdanos, teniendo misericordia de nosotros. Mc. 9:22
- Y Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo es posible. Mc. 9:23
- Y como Él entró en casa, sus discípulos le preguntaron aparte: ¿Por qué nosotros no pudimos echarle fuera? Mc. 9:28
- Porque enseñaba á sus discípulos, y les decía: El Hijo del hombre será entregado en manos de hombres, y le matarán; mas muerto Él, resucitará al tercer día. Mc. 9:31
- Y cualquiera que escandalizare á uno de estos pequeñitos que creen en mí, mejor le fuera si se le atase una piedra de molino al cuello, y fuera echado en la mar. Mc. 9:42
- Y llegándose los Fariseos, le preguntaron, para tentarle, si era lícito al marido repudiar á su mujer. Mc. 10:2
- Y le presentaban niños para que los tocase; y los discípulos reñían á los que los presentaban. Mc. 10:13
- Y saliendo Él para ir su camino, vino uno corriendo, é hincando la rodilla delante de Él, le preguntó: Maestro bueno, ¿qué haré para poseer la vida eterna? Mc. 10:17
- Y Jesús le dijo: ¿Por qué me dices bueno? Ninguno hay bueno, sino sólo uno, Dios. Mc. 10:18
- El entonces respondiendo, le dijo: Maestro, todo esto he guardado desde mi mocedad. Mc. 10:20
- Y estaban en el camino subiendo á Jerusalem; y Jesús iba delante de ellos, y se espantaban, y le seguían con miedo: entonces volviendo á tomar á los doce aparte, les comenzó á decir las cosas que le habían de acontecer: Mc. 10:32
- He aquí subimos á Jerusalem, y el Hijo del hombre será entregado á los príncipes de los sacerdotes, y á los escribas, y le condenarán á muerte, y le entregarán á los Gentiles: Mc. 10:33
- Y le escarnecerán, y le azotarán, y escupirán en Él, y le matarán; mas al tercer día resucitará. Mc. 10:34
- Y ellos le dijeron: Danos que en tu gloria nos sentemos el uno á tu diestra, y el otro á tu siniestra. Mc. 10:37
- Y muchos le reñían, que callase: mas Él daba mayores voces: Hijo de David, ten misericordia de mí. Mc. 10:48
- Y respondiendo Jesús, le dice: ¿Qué quieres que te haga? Y el ciego le dice: Maestro, que cobre la vista. Mc. 10:51
- Y Jesús le dijo: Ve, tu fe te ha salvado. Y luego cobró la vista, y seguía á Jesús en el camino. Mc. 10:52
- Y fueron, y hallaron el pollino atado á la puerta fuera, entre dos caminos; y le desataron. Mc. 11:4
- Y lo oyeron los escribas y los príncipes de los sacerdotes, y procuraban cómo le matarían; porque le tenían miedo, por cuanto todo el pueblo estaba maravillado de su doctrina. Mc. 11:18
- Entonces Pedro acordándose, le dice: Maestro, he aquí la higuera que maldijiste, se ha secado. Mc. 11:21
- Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere á este monte: Quítate, y échate en la mar, y no dudare en su corazón, mas creyere que será hecho lo que dice, lo que dijere le será hecho. Mc. 11:23
- Y le dicen: ¿Con qué facultad haces estas cosas? ¿y quién te ha dado esta facultad para hacer estas cosas? Mc. 11:28
- Entonces ellos pensaron dentro de sí, diciendo: Si dijéremos, del cielo, dirá: ¿Por qué, pues, no le creísteis? Mc. 11:31
- Mas ellos, tomándole, le hirieron, y le enviaron vacío. Mc. 12:3
- Y volvió á enviarles otro siervo; mas apedreándole, le hirieron en la cabeza, y volvieron á enviarle afrentado. Mc. 12:4
- Y prendiéndole, le mataron, y echaron fuera de la viña. Mc. 12:8
- Y envían á Él algunos de los Fariseos y de los Herodianos, para que le sorprendiesen en alguna palabra. Mc. 12:13
- Y viniendo ellos, le dicen: Maestro, sabemos que eres hombre de verdad, y que no te cuidas de nadie; porque no miras á la apariencia de hombres, antes con verdad enseñas el camino de Dios: ¿Es lícito dar tributo á César, ó no? ¿Daremos, ó no daremos? Mc. 12:14
- Y ellos se la trajeron y les dice: ¿Cúya es esta imagen y esta inscripción? Y ellos le dijeron: De César. Mc. 12:16
- Entonces vienen á el los Saduceos, que dicen que no hay resurrección, y le preguntaron, diciendo: Mc. 12:18
- Y de que los muertos hayan de resucitar, ¿no habéis leído en el libro de Moisés cómo le habló Dios en la zarza, diciendo: Yo soy el Dios de Abraham, y el Dios de Isaac, y el Dios de Jacob? Mc. 12:26
- Y llegándose uno de los escribas, que los había oído disputar, y sabía que les había respondido bien, le preguntó: ¿Cuál es el primer mandamiento de todos? Mc. 12:28
- Y Jesús le respondió: El primer mandamiento de todos es: Oye, Israel, el Señor nuestro Dios, el Señor uno es. Mc. 12:29
- Entonces el escriba le dijo: Bien, Maestro, verdad has dicho, que uno es Dios, y no hay otro fuera de Él; Mc. 12:32
- Jesús entonces, viendo que había respondido sabiamente, le dice: No estás lejos del reino de Dios. Y ya ninguno osaba preguntarle. Mc. 12:34
- Luego llamándole el mismo David Señor, ¿de dónde, pues, es su hijo? Y los que eran del común del pueblo le oían de buena gana. Mc. 12:37
- Y SALIENDO del templo, le dice uno de sus discípulos: Maestro, mira qué piedras, y qué edificios. Mc. 13:1
- Y Jesús respondiendo, le dijo: ¿Ves estos grandes edificios? no quedará piedra sobre piedra que no sea derribada. Mc. 13:2
- Y sentándose en el monte de las Olivas delante del templo, le preguntaron aparte Pedro y Jacobo y Juan y Andrés: Mc. 13:3
- Y entonces si alguno os dijere: He aquí, aquí está el Cristo; ó, He aquí, allí está, no le creáis. Mc. 13:21
- Y DOS días después era la Pascua y los días de los panes sin levadura: y procuraban los príncipes de los sacerdotes y los escribas cómo le prenderían por engaño, y le matarían. Mc. 14:1
- Y ellos oyéndolo se holgaron, y prometieron que le darían dineros. Y buscaba oportunidad cómo le entregaría. Mc. 14:11
- Y el primer día de los panes sin levadura, cuando sacrificaban la pascua, sus discípulos le dicen: ¿Dónde quieres que vayamos á disponer para que comas la pascua? Mc. 14:12
- A la verdad el Hijo del hombre va, como está de Él escrito; mas ¡ay de aquel hombre por quien el Hijo del hombre es entregado! bueno le fuera á aquel hombre si nunca hubiera nacido. Mc. 14:21
- Entonces Pedro le dijo: Aunque todos sean escandalizados, mas no yo. Mc. 14:29
- Y le dice Jesús: De cierto te digo que tú, hoy, en esta noche, antes que el gallo haya cantado dos veces, me negarás tres veces. Mc. 14:30
- Y el que le entregaba les había dado señal común, diciendo: Al que yo besare, aquél es: prendedle, y llevadle con seguridad. Mc. 14:44
- Y como vino, se acercó luego á Él, y le dice: Maestro, Maestro. Y le besó. Mc. 14:45
- Entonces ellos echaron en Él sus manos, y le prendieron. Mc. 14:46
- Y uno de los que estaban allí, sacando la espada, hirió al siervo del sumo sacerdote, y le cortó la oreja. Mc. 14:47
- Empero un mancebillo le seguía cubierto de una sábana sobre el cuerpo desnudo; y los mancebos le prendieron: Mc. 14:51
- Empero Pedro le siguió de lejos hasta dentro del patio del sumo sacerdote; y estaba sentado con los servidores, y calentándose al fuego. Mc. 14:54
- Nosotros le hemos oído decir: Yo derribaré este templo que es hecho de mano, y en tres días edificaré otro echo sin mano. Mc. 14:58
- Mas Él callaba, y nada respondía. El sumo sacerdote le volvió á preguntar, y le dice: ¿Eres tú el Cristo, el Hijo del Bendito? Mc. 14:61
- Y Jesús le dijo: Yo soy; y veréis al Hijo del hombre sentado á la diestra de la potencia de Dios, y viniendo en las nubes del cielo. Mc. 14:62
- Oído habéis la blasfemia: ¿qué os parece? Y ellos todos le condenaron ser culpado de muerte. Mc. 14:64
- Y algunos comenzaron á escupir en Él, y cubrir su rostro, y á darle bofetadas, y decirle: Profetiza. Y los servidores le herían de bofetadas. Mc. 14:65
- Y el gallo cantó la segunda vez: y Pedro se acordó de las palabras que Jesús le había dicho: Antes que el gallo cante dos veces, me negarás tres veces. Y pensando en esto, lloraba. Mc. 14:72
- Y LUEGO por la mañana, habiendo tenido consejo los príncipes de los sacerdotes con los ancianos, y con los escribas, y con todo el concilio, llevaron á Jesús atado, y le entregaron á Pilato. Mc. 15:1
- Y Pilato le preguntó: ¿Eres tú el Rey de los Judíos? Y respondiendo Él, le dijo: Tú lo dices. Mc. 15:2
- Y los príncipes de los sacerdotes le acusaban mucho. Mc. 15:3
- Y le preguntó otra vez Pilato, diciendo: ¿No respondes algo? Mira de cuántas cosas te acusan. Mc. 15:4
- Porque conocía que por envidia le habían entregado los príncipes de los sacerdotes. Mc. 15:10
- Entonces los soldados le llevaron dentro de la sala, es á saber al Pretorio; y convocan toda la cohorte. Mc. 15:16
- Y le visten de púrpura; y poniéndole una corona tejida de espinas, Mc. 15:17
- Y le herían en la cabeza con una caña, y escupían en Él, y le adoraban hincadas las rodillas. Mc. 15:19
- Y cuando le hubieron escarnecido, le desnudaron la púrpura, y le vistieron sus propios vestidos, y le sacaron para crucificarle. Mc. 15:20
- Y le llevan al lugar de Gólgotha, que declarado quiere decir: Lugar de la Calavera. Mc. 15:22
- Y le dieron á beber vino mezclado con mirra; mas Él no lo tomó. Mc. 15:23
- Y cuando le hubieron crucificado, repartieron sus vestidos, echando suertes sobre ellos, qué llevaría cada uno. Mc. 15:24
- Y era la hora de las tres cuando le crucificaron. Mc. 15:25
- Y los que pasaban le denostaban, meneando sus cabezas, y diciendo: ¡Ah! tú que derribas el templo de Dios, y en tres días lo edificas, Mc. 15:29
- El Cristo, Rey de Israel, descienda ahora de la cruz, para que veamos y creamos. También los que estaban crucificados con Él le denostaban. Mc. 15:32
- Y corrió uno, y empapando una esponja en vinagre, y poniéndola en una caña, le dió á beber, diciendo: Dejad, veamos si vendrá Elías á quitarle. Mc. 15:36
- Las cuales, estando aún Él en Galilea, le habían seguido, y le servían; y otras muchas que juntamente con Él habían subido á Jerusalem. Mc. 15:41
- El cual compró una sábana, y quitándole, le envolvió en la sábana, y le puso en un sepulcro que estaba cavado en una peña, y revolvió una piedra á la puerta del sepulcro. Mc. 15:46
- Más Él les dice: No os asustéis: buscáis á Jesús Nazareno, el que fué crucificado; resucitado há, no está aquí; he aquí el lugar en donde le pusieron. Mc. 16:6
- Mas id, decid á sus discípulos y á Pedro, que Él va antes que vosotros á Galilea: allí le veréis, como os dijo. Mc. 16:7
- Finalmente se apareció á los once mismos, estando sentados á la mesa, y censuróles su incredulidad y dureza de corazón, que no hubiesen creído á los que le habían visto resucitado. Mc. 16:14
- Y se le apareció el ángel del Señor puesto en pie á la derecha del altar del incienso. Lc. 1:11
- Mas el ángel le dijo: Zacarías, no temas; porque tu oración ha sido oída, y tu mujer Elisabet te parirá un hijo, y llamarás su nombre Juan. Lc. 1:13
- Y respondiendo el ángel le dijo: Yo soy Gabriel, que estoy delante de Dios; y soy enviado á hablarte, y á darte estas buenas nuevas. Lc. 1:19
- Mas ella, cuando le vió, se turbó de sus palabras, y pensaba qué salutación fuese ésta. Lc. 1:29
- Entonces el ángel le dijo: María, no temas, porque has hallado gracia cerca de Dios. Lc. 1:30
- Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo: y le dará el Señor Dios el trono de David su padre: Lc. 1:32
- Y respondiendo el ángel le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la virtud del Altísimo te hará sombra; por lo cual también lo Santo que nacerá, será llamado Hijo de Dios. Lc. 1:35
- Y bienaventurada la que creyó, porque se cumplirán las cosas que le fueron dichas de parte del Señor. Lc. 1:45
- Y su misericordia de generación á generación A los que le temen. Lc. 1:50
- Y á Elisabet se le cumplió el tiempo de parir, y parió un hijo. Lc. 1:57
- Y aconteció, que al octavo día vinieron para circuncidar al niño; y le llamaban del nombre de su padre, Zacarías. Lc. 1:59
- Y le dijeron: ¿Por qué? nadie hay en tu parentela que se llame de este nombre. Lc. 1:61
- Y hablaron por señas á su padre, cómo le quería llamar. Lc. 1:62
- Que nos había de dar, Que sin temor librados de nuestros enemigos, Le serviríamos Lc. 1:74
- Y parió á su hijo primogénito, y le envolvió en pañales, y acostóle en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón. Lc. 2:7
- Y pasados los ocho días para circuncidar al niño, llamaron su nombre JESUS; el cual le fué puesto por el ángel antes que Él fuese concebido en el vientre. Lc. 2:21
- Y como se cumplieron los días de la purificación de ella, conforme á la ley de Moisés, le trajeron á Jerusalem para presentarle al Señor, Lc. 2:22
- Entonces Él le tomó en sus brazos, y bendijo á Dios, y dijo: Lc. 2:28
- Y pensando que estaba en la compañía, anduvieron camino de un día; y le buscaban entre los parientes y entre los conocidos: Lc. 2:44
- Mas como no le hallasen, volvieron á Jerusalem buscándole. Lc. 2:45
- Y aconteció, que tres días después le hallaron en el templo, sentado en medio de los doctores, oyéndoles y preguntándoles. Lc. 2:46
- Y todos los que le oían, se pasmaban de su entendimiento y de sus respuestas. Lc. 2:47
- Y cuando le vieron, se maravillaron; y díjole su madre: Hijo, ¿por qué nos has hecho así? He aquí, tu padre y yo te hemos buscado con dolor. Lc. 2:48
- Y las gentes le preguntaban, diciendo: ¿Pues qué haremos? Lc. 3:10
- Y vinieron también publicanos para ser bautizados, y le dijeron: Maestro, ¿qué haremos? Lc. 3:12
- Y le preguntaron también los soldados, diciendo: Y nosotros, ¿qué haremos? Y les dice: No hagáis extorsión á nadie, ni calumniéis; y contentaos con vuestras pagas. Lc. 3:14
- Entonces el diablo le dijo: Si eres Hijo de Dios, di á esta piedra que se haga pan. Lc. 4:3
- Y le llevó el diablo á un alto monte, y le mostró en un momento de tiempo todos los reinos de la tierra. Lc. 4:5
- Y le dijo el diablo: A ti te daré toda esta potestad, y la gloria de ellos; porque á mí es entregada, y á quien quiero la doy: Lc. 4:6
- Y respondiendo Jesús, le dijo: Vete de mí, Satanás, porque escrito está: A tu Señor Dios adorarás, y á Él solo servirás. Lc. 4:8
- Y le llevó á Jerusalem, y púsole sobre las almenas del templo, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, échate de aquí abajo: Lc. 4:9
- Y respondiendo Jesús, le dijo: Dicho está: No tentarás al Señor tu Dios. Lc. 4:12
- Y todos le daban testimonio, y estaban maravillados de las palabras de gracia que salían de su boca, y decían: ¿No es éste el hijo de José? Lc. 4:22
- Y levantándose, le echaron fuera de la ciudad, y le llevaron hasta la cumbre del monte sobre el cual la ciudad de ellos estaba edificada, para despeñarle. Lc. 4:29
- Y Jesús le increpó, diciendo: Enmudece, y sal de Él. Entonces el demonio, derribándole en medio, salió de Él, y no le hizo daño alguno. Lc. 4:35
- Y levantándose Jesús de la sinagoga, entró en casa de Simón: y la suegra de Simón estaba con una grande fiebre; y le rogaron por ella. Lc. 4:38
- Y siendo ya de día salió, y se fué á un lugar desierto: y las gentes le buscaban, y vinieron hasta Él; y le detenían para que no se apartase de ellos. Lc. 4:42
- Y entrado en uno de estos barcos, el cual era de Simón, le rogó que lo desviase de tierra un poco; y sentándose, enseñaba desde el barco á las gentes. Lc. 5:3
- Y respondiendo Simón, le dijo: Maestro, habiendo trabajado toda la noche, nada hemos tomado; mas en tu palabra echaré la red. Lc. 5:5
- Porque temor le había rodeado, y á todos los que estaban con Él, de la presa de los peces que habían tomado; Lc. 5:9
- Y como llegaron á tierra los barcos, dejándolo todo, le siguieron. Lc. 5:11
- Y aconteció que estando en una ciudad, he aquí un hombre lleno de lepra, el cual viendo á Jesús, postrándose sobre el rostro, le rogó, diciendo: Señor, si quieres, puedes limpiarme. Lc. 5:12
- Entonces, extendiendo la mano, le tocó diciendo: Quiero: sé limpio. Y luego la lepra se fué de Él. Lc. 5:13
- Y Él le mandó que no lo dijese á nadie: Mas ve, díjole, muéstrate al sacerdote, y ofrece por tu limpieza, como mandó Moisés, para testimonio á ellos. Lc. 5:14
- Y no hallando por donde meterle á causa de la multitud, subieron encima de la casa, y por el tejado le bajaron con el lecho en medio, delante de Jesús; Lc. 5:19
- El cual, viendo la fe de ellos, le dice: Hombre, tus pecados te son perdonados. Lc. 5:20
- Y después de estas cosas salió, y vió á un publicano llamado Leví, sentado al banco de los públicos tributos, y le dijo: Sígueme. Lc. 5:27
- Y dejadas todas las cosas, levantándose, le siguió. Lc. 5:28
- Entonces ellos le dijeron: ¿Por qué los discípulos de Juan ayunan muchas veces y hacen oraciones, y asimismo los de los Fariseos, y tus discípulos comen y beben? Lc. 5:33
- Y le acechaban los escribas y los Fariseos, si sanaría en sábado, por hallar de qué le acusasen. Lc. 6:7
- Y al que te hiriere en la mejilla, dale también la otra; y al que te quitare la capa, ni aun el sayo le defiendas. Lc. 6:29
- Lo cual oyendo Jesús, se maravilló de Él, y vuelto, dijo á las gentes que le seguían: Os digo que ni aun en Israel he hallado tanta fe. Lc. 7:9
- Y como el Señor la vió, compadecióse de ella, y le dice: No llores. Lc. 7:13
- Y le rogó uno de los Fariseos, que comiese con Él. Y entrado en casa del Fariseo, sentóse á la mesa. Lc. 7:36
- Y como vió esto el Fariseo que le había convidado, habló entre sí, diciendo: Este, si fuera profeta, conocería quién y cuál es la mujer que le toca, que es pecadora. Lc. 7:39
- Entonces respondiendo Jesús, le dijo: Simón, una cosa tengo que decirte. Y Él dice: Di, Maestro. Lc. 7:40
- Un acreedor tenía dos deudores: el uno le debía quinientos denarios, y el otro cincuenta; Lc. 7:41
- Y no teniendo ellos de qué pagar, perdonó á ambos. Di, pues, ¿cuál de éstos le amará más? Lc. 7:42
- Y respondiendo Simón, dijo: Pienso que aquél al cual perdonó más. Y Él le dijo: Rectamente has juzgado. Lc. 7:43
- Y Juana, mujer de Chuza, procurador de Herodes, y Susana, y otras muchas que le servían de sus haciendas. Lc. 8:3
- Y sus discípulos le preguntaron, diciendo, qué era está parábola. Lc. 8:9
- Mirad pues cómo oís; porque á cualquiera que tuviere, le será dado; y á cualquiera que no tuviere, aun lo que parece tener le será quitado. Lc. 8:18
- Y le fué dado aviso, diciendo: Tu madre y tus hermanos están fuera, que quieren verte. Lc. 8:20
- Y llegándose á Él, le despertaron, diciendo: ¡Maestro, Maestro, que perecemos! Y despertado Él increpó al viento y á la tempestad del agua; y cesaron, y fué hecha bonanza. Lc. 8:24
- Y les dijo: ¿Qué es de vuestra fe? Y atemorizados, se maravillaban, diciendo los unos á los otros: ¿Quién es éste, que aun á los vientos y al agua manda, y le obedecen? Lc. 8:25
- Y saliendo Él á tierra, le vino al encuentro de la ciudad un hombre que tenía demonios ya de mucho tiempo; y no vestía vestido, ni estaba en casa, sino por los sepulcros. Lc. 8:27
- (Porque mandaba al espíritu inmundo que saliese del hombre: porque ya de mucho tiempo le arrebataba; y le guardaban preso con cadenas y grillos; mas rompiendo las prisiones, era agitado del demonio por los desiertos.) Lc. 8:29
- Y le preguntó Jesús, diciendo: ¿Qué nombre tienes? Y Él dijo: Legión. Porque muchos demonios habían entrado en Él. Lc. 8:30
- Y le rogaban que no les mandase ir al abismo. Lc. 8:31
- Y había allí un hato de muchos puercos que pacían en el monte; y le rogaron que los dejase entrar en ellos; y los dejó. Lc. 8:32
- Entonces toda la multitud de la tierra de los Gadarenos alrededor, le rogaron que se fuese de ellos; porque tenían gran temor. Y Él, subiendo en el barco, volvióse. Lc. 8:37
- Y aquel hombre, de quien habían salido los demonios, le rogó para estar con Él; mas Jesús le despidió, diciendo: Lc. 8:38
- Y aconteció que volviendo Jesús, recibióle la gente; porque todos le esperaban. Lc. 8:40
- Y he aquí un varón, llamado Jairo, y que era príncipe de la sinagoga, vino, y cayendo á los pies de Jesús, le rogaba que entrase en su casa; Lc. 8:41
- Porque tenía una hija única, como de doce años, y ella se estaba muriendo. Y yendo, le apretaba la compañía. Lc. 8:42
- Entonces, como la mujer vió que no se había ocultado, vino temblando, y postrándose delante de Él declaróle delante de todo el pueblo la causa por qué le había tocado, y cómo luego había sido sana. Lc. 8:47
- Y oyéndolo Jesús, le respondió: No temas: cree solamente, y será salva. Lc. 8:50
- Entonces su espíritu volvió, y se levantó luego: y Él mando que le diesen de comer. Lc. 8:55
- Y vueltos los apóstoles, le contaron todas las cosas que habían hecho. Y tomándolos, se retiró aparte á un lugar desierto de la ciudad que se llama Bethsaida. Lc. 9:10
- Y como lo entendieron las gentes, le siguieron; y Él las recibió, y les hablaba del reino de Dios, y sanaba á los que tenían necesidad de cura. Lc. 9:11
- Y el día había comenzado á declinar; y llegándose los doce, le dijeron: Despide á las gentes, para que yendo á las aldeas y heredades de alrededor, procedan á alojarse y hallen viandas; porque aquí estamos en lugar desierto. Lc. 9:12
- Y he aquí un espíritu le toma, y de repente da voces; y le despedaza y hace echar espuma, y apenas se aparta de Él quebrantándole. Lc. 9:39
- Y rogué á tus discípulos que le echasen fuera, y no pudieron. Lc. 9:40
- Y como aun se acercaba, el demonio le derribó y despedazó: mas Jesús increpó al espíritu inmundo, y sanó al muchacho, y se lo volvió á su padre. Lc. 9:42
- Jesús le dijo: No se lo prohibáis; porque el que no es contra nosotros, por nosotros es. Lc. 9:50
- Mas no le recibieron, porque era su traza de ir á Jerusalem. Lc. 9:53
- Y aconteció que yendo ellos, uno le dijo en el camino: Señor, te seguiré donde quiera que fueres. Lc. 9:57
- Y le dijo Jesús: Las zorras tienen cuevas, y las aves de los cielos nidos; mas el Hijo del hombre no tiene donde recline la cabeza. Lc. 9:58
- Y Jesús le dijo: Deja los muertos que entierren á sus muertos; y tú, ve, y anuncia el reino de Dios. Lc. 9:60
- Y Jesús le dijo: Ninguno que poniendo su mano al arado mira atrás, es apto para el reino de Dios. Lc. 9:62
- Y respondiendo Jesús, dijo: Un hombre descendía de Jerusalem á Jericó, y cayó en manos de ladrones, los cuales le despojaron; é hiriéndole, se fueron, dejándole medio muerto. Lc. 10:30
- Y otro día al partir, sacó dos denarios, y diólos al huésped, y le dijo: Cuídamele; y todo lo que de más gastares, yo cuando vuelva te lo pagaré. Lc. 10:35
- Y Él dijo: El que usó con Él de misericordia. Entonces Jesús le dijo: Ve, y haz tú lo mismo. Lc. 10:37
- Y aconteció que yendo, entró Él en una aldea: y una mujer llamada Marta, le recibió en su casa. Lc. 10:38
- Pero respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, cuidadosa estás, y con las muchas cosas estás turbada: Lc. 10:41
- Empero una cosa es necesaria; y María escogió la buena parte, la cual no le será quitada. Lc. 10:42
- Y ACONTECIÓ que estando Él orando en un lugar, como acabó, uno de sus discípulos le dijo: Señor, enséñanos á orar, como también Juan enseñó á sus discípulos. Lc. 11:1
- Díjoles también: ¿Quién de vosotros tendrá un amigo, é irá á Él á media noche, y le dirá: Amigo, préstame tres panes, Lc. 11:5
- Os digo, que aunque no se levante á darle por ser su amigo, cierto por su importunidad se levantará, y le dará todo lo que habrá menester. Lc. 11:8
- ¿Y cuál padre de vosotros, si su hijo le pidiere pan, le dará una piedra?, ó, si pescado, ¿en lugar de pescado, le dará una serpiente? Lc. 11:11
- O, si le pidiere un huevo, ¿le dará un escorpión? Lc. 11:12
- Mas si sobreviniendo otro más fuerte que Él, le venciere, le toma todas sus armas en que confiaba, y reparte sus despojos. Lc. 11:22
- Y aconteció que diciendo estas cosas, una mujer de la compañía, levantando la voz, le dijo: Bienaventurado el vientre que te trajo, y los pechos que mamaste. Lc. 11:27
- Y juntándose las gentes á Él, comenzó á decir: Esta generación mala es: señal busca, mas señal no le será dada, sino la señal de Jonás. Lc. 11:29
- Y el Señor le dijo: Ahora vosotros los Fariseos lo de fuera del vaso y del plato limpiáis; mas lo interior de vosotros está lleno de rapiña y de maldad. Lc. 11:39
- Y respondiendo uno de los doctores de la ley, le dice: Maestro, cuando dices esto, también nos afrentas á nosotros. Lc. 11:45
- Y diciéndoles estas cosas, los escribas y los Fariseos comenzaron á apretar le en gran manera, y á provocarle á que hablase de muchas cosas; Lc. 11:53
- Y os digo que todo aquel que me confesare delante de los hombres, también el Hijo del hombre le confesará delante de los ángeles de Dios; Lc. 12:8
- Y todo aquel que dice palabra contra el Hijo del hombre, le será perdonado; mas al que blasfemare contra el Espíritu Santo, no le será perdonado. Lc. 12:10
- Mas Él le dijo: Hombre, ¿quién me puso por juez ó partidor sobre vosotros? Lc. 12:14
- Y vosotros semejantes á hombres que esperan cuando su señor ha de volver de las bodas; para que cuando viniere, y llamare, luego le abran. Lc. 12:36
- Entonces Pedro le dijo: Señor, ¿dices esta parábola á nosotros, ó también á todos? Lc. 12:41
- En verdad os digo, que Él le pondrá sobre todos sus bienes. Lc. 12:44
- Vendrá el señor de aquel siervo el día que no espera, y á la hora que no sabe, y le apartará, y pondrá su parte con los infieles. Lc. 12:46
- Mas el que no entendió, é hizo cosas dignas de azotes, será azotado poco: porque á cualquiera que fué dado mucho, mucho será vuelto á demandar de Él; y al que encomendaron mucho, más le será pedido. Lc. 12:48
- Y EN este mismo tiempo estaban allí unos que le contaban acerca de los Galileos, cuya sangre Pilato había mezclado con sus sacrificios. Lc. 13:1
- El entonces respondiendo, le dijo: Señor, déjala aún este año, hasta que la excave, y estercole. Lc. 13:8
- Entonces el Señor le respondió, y dijo: Hipócrita, cada uno de vosotros ¿no desata en sábado su buey ó su asno del pesebre, y lo lleva á beber? Lc. 13:15
- Y dijo: ¿A qué es semejante el reino de Dios, y á qué le compararé? Lc. 13:18
- Y ACONTECIÓ que entrando en casa de un príncipe de los Fariseos un sábado á comer pan, ellos le acechaban. Lc. 14:1
- Y ellos callaron. Entonces Él tomándole, le sanó, y despidióle. Lc. 14:4
- Y no le podían replicar á estas cosas. Lc. 14:6
- Y dijo también al que le había convidado: Cuando haces comida ó cena, no llames á tus amigos, ni á tus hermanos, ni á tus parientes, ni á vecinos ricos; porque también ellos no te vuelvan á convidar, y te sea hecha compensación. Lc. 14:12
- Y oyendo esto uno de los que juntamente estaban sentados á la mesa, le dijo: Bienaventurado el que comerá pan en el reino de los cielos. Lc. 14:15
- El entonces le dijo: Un hombre hizo una grande cena, y convido á muchos. Lc. 14:16
- Y comenzaron todos á una á excusarse. El primero le dijo: He comprado una hacienda, y necesito salir y verla; te ruego que me des por excusado. Lc. 14:18
- De otra manera, cuando aun el otro está lejos, le ruega por la paz, enviándole embajada. Lc. 14:32
- Y fué y se llegó á uno de los ciudadanos de aquella tierra, el cual le envió á su hacienda para que apacentase los puercos. Lc. 15:15
- Me levantaré, é iré á mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti; Lc. 15:18
- Y el hijo le dijo: Padre, he pecado contra el cielo, y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo. Lc. 15:21
- Y Él le dijo: Tu hermano ha venido; y tu padre ha muerto el becerro grueso, por haberle recibido salvo. Lc. 15:27
- Entonces se enojó, y no quería entrar. Salió por tanto su padre, y le rogaba que entrase. Lc. 15:28
- El entonces le dijo: Hijo, tú siempre estás conmigo, y todas mis cosas son tuyas. Lc. 15:31
- Y le llamó, y le dijo: ¿Qué es esto que oigo de ti? Da cuenta de tu mayordomía, porque ya no podrás más ser mayordomo. Lc. 16:2
- Y Él dijo: Cien barriles de aceite. Y le dijo: Toma tu obligación, y siéntate presto, y escribe cincuenta. Lc. 16:6
- Después dijo á otro: ¿Y tú, cuánto debes? Y Él dijo: Cien coros de trigo. Y Él le dijo: Toma tu obligación, y escribe ochenta. Lc. 16:7
- Y deseando hartarse de las migajas que caían de la mesa del rico; y aun los perros venían y le lamían las llagas. Lc. 16:21
- Y dijo: Ruégote pues, padre, que le envíes á la casa de mi padre; Lc. 16:27
- Y Abraham le dice: A Moisés y á los profetas tienen: óiganlos. Lc. 16:29
- Mas Abraham le dijo: Si no oyen á Moisés y á los profetas, tampoco se persuadirán, si alguno se levantare de los muertos. Lc. 16:31
- Mejor le fuera, si le pusiesen al cuello una piedra de molino, y le lanzasen en el mar, que escandalizar á uno de estos pequeñitos. Lc. 17:2
- ¿Y quién de vosotros tiene un siervo que ara ó apacienta, que vuelto del campo le diga luego: Pasa, siéntate á la mesa? Lc. 17:7
- ¿No le dice antes: Adereza qué cene, y arremángate, y sírveme hasta que haya comido y bebido; y después de esto, come tú y bebe? Lc. 17:8
- ¿Da gracias al siervo porque hizo lo que le había sido mandado? Pienso que no. Lc. 17:9
- Y respondiendo, le dicen: Dónde, Señor? Y Él les dijo: ¿Donde estuviere el cuerpo, allá se juntarán también las águilas. Lc. 17:37
- Todavía, porque esta viuda me es molesta, le haré justicia, porque al fin no venga y me muela. Lc. 18:5
- Y Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? ninguno hay bueno sino sólo Dios. Lc. 18:19
- Y Jesús, oído esto, le dijo: Aun te falta una cosa: vende todo lo que tienes, y da á los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme. Lc. 18:22
- Y después que le hubieren azotado, le matarán: mas al tercer día resucitará. Lc. 18:33
- Y los que iban delante, le reñían que callase; mas Él clamaba mucho más: Hijo de David, ten misericordia de mí. Lc. 18:39
- Jesús entonces parándose, mandó traerle á sí: y como Él llegó, le preguntó, Lc. 18:40
- Y Jesús le dijo: Ve, tu fe te ha hecho salvo. Lc. 18:42
- Y luego vió, y le seguía, glorificando á Dios: y todo el pueblo como lo vió, dió á Dios alabanza. Lc. 18:43
- Y como vino á aquel lugar Jesús, mirando, le vió, y díjole: Zaqueo, date priesa, desciende, porque hoy es necesario que pose en tu casa. Lc. 19:5
- Entonces Él descendió apriesa, y le recibió gozoso. Lc. 19:6
- Y Jesús le dijo: Hoy ha venido la salvación á esta casa; por cuanto Él también es hijo de Abraham. Lc. 19:9
- Empero sus ciudadanos le aborrecían, y enviaron tras de Él una embajada, diciendo: No queremos que éste reine sobre nosotros. Lc. 19:14
- Y Él le dice: Está bien, buen siervo; pues que en lo poco has sido fiel, tendrás potestad sobre diez ciudades. Lc. 19:17
- Entonces Él le dijo: Mal siervo, de tu boca te juzgo. Sabías que yo era hombre recio, que tomo lo que no puse, y que siego lo que no sembré; Lc. 19:22
- Y ellos le dijeron: Señor, tiene diez minas. Lc. 19:25
- Pues yo os digo que á cualquiera que tuviere, le será dado; mas al que no tuviere, aun lo que tiene le será quitado. Lc. 19:26
- Y si alguien os preguntare, ¿por qué lo desatáis? le responderéis así: Porque el Señor lo ha menester. Lc. 19:31
- Entonces algunos de los Fariseos de la compañía, le dijeron: Maestro, reprende á tus discípulos. Lc. 19:39
- Y le hablaron, diciendo: Dinos: ¿con qué potestad haces estas cosas? ¿ó quién es el que te ha dado esta potestad? Lc. 20:2
- Mas ellos pensaban dentro de sí, diciendo: Si dijéremos, del cielo, dirá: ¿Por qué, pues, no le creísteis? Lc. 20:5
- Y al tiempo, envió un siervo á los labradores, para que le diesen del fruto de la viña; mas los labradores le hirieron, y enviaron vacío. Lc. 20:10
- Y volvió á enviar otro siervo; mas ellos á éste también, herido y afrentado, le enviaron vacío. Lc. 20:11
- Y echáronle fuera de la viña, y le mataron. ¿Qué pues, les hará el señor de la viña? Lc. 20:15
- Cualquiera que cayere sobre aquella piedra, será quebrantado; mas sobre el que la piedra cayere, le desmenuzará. Lc. 20:18
- Y acechándole enviaron espías que se simulasen justos, para sorprenderle en palabras, para que le entregasen al principado y á la potestad del presidente. Lc. 20:20
- Los cuales le preguntaron, diciendo: Maestro, sabemos que dices y enseñas bien, y que no tienes respeto á persona; antes enseñas el camino de Dios con verdad. Lc. 20:21
- Y llegándose unos de los Saduceos, los cuales niegan haber resurrección, le preguntaron, Lc. 20:27
- Así que David le llama Señor: ¿cómo pues es su hijo? Lc. 20:44
- Y le preguntaron, diciendo: Maestro, ¿cuándo será esto? ¿y qué señal habrá cuando estas cosas hayan de comenzar á ser hechas? Lc. 21:7
- Y los príncipes de los sacerdotes y los escribas buscaban cómo le matarían; mas tenían miedo del pueblo. Lc. 22:2
- Y ellos le dijeron: ¿Dónde quieres que aparejemos? Lc. 22:9
- Y Él le dijo: Señor, pronto estoy á ir contigo aun á cárcel y á muerte. Lc. 22:33
- Y saliendo, se fué, como solía, al monte de las Olivas; y sus discípulos también le siguieron. Lc. 22:39
- Y le apareció un ángel del cielo confortándole. Lc. 22:43
- Entonces Jesús le dijo: Judas, ¿con beso entregas al Hijo del hombre? Lc. 22:48
- Y viendo los que estaban con Él lo que había de ser, le dijeron: Señor, ¿heriremos á cuchillo? Lc. 22:49
- Y uno de ellos hirió á un siervo del príncipe de los sacerdotes, y le quitó la oreja derecha. Lc. 22:50
- Entonces respondiendo Jesús, dijo: Dejad hasta aquí. Y tocando su oreja, le sanó. Lc. 22:51
- Y prendiéndole trajéronle, y metiéronle en casa del príncipe de los sacerdotes. Y Pedro le seguía de lejos. Lc. 22:54
- Y como una criada le vió que estaba sentado al fuego, fijóse en Él, y dijo: Y éste con Él estaba. Lc. 22:56
- Entonces Él lo negó, diciendo: Mujer, no le conozco. Lc. 22:57
- Entonces, vuelto el Señor, miró á Pedro: y Pedro se acordó de la palabra del Señor como le había dicho: Antes que el gallo cante, me negarás tres veces. Lc. 22:61
- Y cuando fué de día, se juntaron los ancianos del pueblo, y los príncipes de los sacerdotes, y los escribas, y le trajeron á su concilio, Lc. 22:66
- Entonces Pilato le preguntó, diciendo: ¿Eres tú el Rey de los Judíos? Y respondiéndole él, dijo: Tú lo dices. Lc. 23:3
- Y como entendió que era de la jurisdicción de Herodes, le remitió á Herodes, el cual también estaba en Jerusalem en aquellos días. Lc. 23:7
- Y Herodes, viendo á Jesús, holgóse mucho, porque hacía mucho que deseaba verle; porque había oído de Él muchas cosas, y tenía esperanza que le vería hacer alguna señal. Lc. 23:8
- Y le preguntaba con muchas palabras; mas Él nada le respondió: Lc. 23:9
- Mas Herodes con su corte le menospreció, y escarneció, vistiéndole de una ropa rica; y volvióle á enviar á Pilato. Lc. 23:11
- Les dijo: Me habéis presentado á éste por hombre que desvía al pueblo: y he aquí, preguntando yo delante de vosotros, no he hallado culpa alguna en este hombre de aquéllas de que le acusáis. Lc. 23:14
- Le soltaré, pues, castigado. Lc. 23:16
- Y Él les dijo la tercera vez: ¿Pues qué mal ha hecho éste? Ninguna culpa de muerte he hallado en Él: le castigaré, pues, y le soltaré. Lc. 23:22
- Y llevándole, tomaron á un Simón Cireneo, que venía del campo, y le pusieron encima la cruz para que la llevase tras Jesús. Lc. 23:26
- Y le seguía una grande multitud de pueblo, y de mujeres, las cuales le lloraban y lamentaban. Lc. 23:27
- Y como vinieron al lugar que se llama de la Calavera, le crucificaron allí, y á los malhechores, uno á la derecha, y otro á la izquierda. Lc. 23:33
- Y uno de los malhechores que estaban colgados, le injuriaba, diciendo: Si tú eres el Cristo, sálvate á ti mismo y á nosotros. Lc. 23:39
- Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo, que hoy estarás conmigo en el paraíso. Lc. 23:43
- Mas todos sus conocidos, y las mujeres que le habían seguido desde Galilea, estaban lejos mirando estas cosas. Lc. 23:49
- Y quitado, lo envolvió en una sábana, y le puso en un sepulcro abierto en una peña, en el cual ninguno había aún sido puesto. Lc. 23:53
- Mas los ojos de ellos estaban embargados, para que no le conociesen. Lc. 24:16
- Y respondiendo el uno, que se llamaba Cleofas, le dijo: ¿Tú sólo peregrino eres en Jerusalem, y no has sabido las cosas que en ella han acontecido estos días? Lc. 24:18
- Entonces Él les dijo: ¿Qué cosas? Y ellos le dijeron: De Jesús Nazareno, el cual fué varón profeta, poderoso en obra y en palabra delante de Dios y de todo el pueblo; Lc. 24:19
- Y cómo le entregaron los príncipes de los sacerdotes y nuestros príncipes á condenación de muerte, y le crucificaron. Lc. 24:20
- Y fueron algunos de los nuestros al sepulcro, y hallaron así como las mujeres habían dicho; más á Él no le vieron. Lc. 24:24
- Mas ellos le detuvieron por fuerza, diciendo: Quédate con nosotros, porque se hace tarde, y el día ya ha declinado. Entró pues á estarse con ellos. Lc. 24:29
- Entonces fueron abiertos los ojos de ellos, y le conocieron; mas Él se desapareció de los ojos de ellos. Lc. 24:31
- Entonces ellos le presentaron parte de un pez asado, y un panal de miel. Lc. 24:42
- En el mundo estaba, y el mundo fué hecho por Él; y el mundo no le conoció. Jn. 1:10
- A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron. Jn. 1:11
- Mas á todos los que le recibieron, dióles potestad de ser hechos hijos de Dios, á los que creen en su nombre: Jn. 1:12
- A Dios nadie le vió jamás: el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, Él le declaró. Jn. 1:18
- Y éste es el testimonio de Juan, cuando los Judíos enviaron de Jerusalem sacerdotes y Levitas, que le preguntasen: ¿Tú, quién eres? Jn. 1:19
- Y le preguntaron: ¿Qué pues? ¿Eres tú Elías? Dijo: No soy. ¿Eres tú el profeta? Y respondió: No. Jn. 1:21
- Y yo no le conocía; más para que fuese manifestado á Israel, por eso vine yo bautizando con agua. Jn. 1:31
- Y yo no le conocía; mas el que me envió á bautizar con agua, aquél me dijo: Sobre quien vieres descender el Espíritu, y que reposa sobre Él, éste es el que bautiza con Espíritu Santo. Jn. 1:33
- Y yo le vi, y he dado testimonio que éste es el Hijo de Dios. Jn. 1:34
- Y volviéndose Jesús, y viéndolos seguirle, díceles: ¿Qué buscáis? Y ellos le dijeron: Rabbí (que declarado quiere decir Maestro) ¿dónde moras? Jn. 1:38
- Era Andrés, hermano de Simón Pedro, uno de los dos que habían oído de Juan, y le habían seguido. Jn. 1:40
- Y le trajo á Jesús. Y mirándole Jesús, dijo: Tú eres Simón, hijo de Jonás: tú serás llamado Cephas (que quiere decir, Piedra). Jn. 1:42
- Y faltando el vino, la madre de Jesús le dijo: Vino no tienen. Jn. 2:3
- Y no tenía necesidad que alguien le diese testimonio del hombre; porque Él sabía lo que había en el hombre. Jn. 2:25
- Respondió Juan, y dijo: No puede el hombre recibir algo, si no le fuere dado del cielo. Jn. 3:27
- El que tiene la esposa, es el esposo; mas el amigo del esposo, que está en pie y le oye, se goza grandemente de la voz del esposo; así pues, este mi gozo es cumplido. Jn. 3:29
- Vino una mujer de Samaria á sacar agua: y Jesús le dice: Dame de beber. Jn. 4:7
- Y la mujer Samaritana le dice: ¿Cómo tú, siendo Judío, me pides á mí de beber, que soy mujer Samaritana? porque los Judíos no se tratan con los Samaritanos. Jn. 4:9
- La mujer le dice: Señor, no tienes con qué sacar la, y el pozo es hondo: ¿de dónde, pues, tienes el agua viva? Jn. 4:11
- Mas el que bebiere del agua que yo le daré, para siempre no tendrá sed: mas el agua que yo le daré, será en Él una fuente de agua que salte para vida eterna. Jn. 4:14
- La mujer le dice: Señor, dame esta agua, para que no tenga sed, ni venga acá á sacar la. Jn. 4:15
- Jesús le dice: Ve, llama á tu marido, y ven acá. Jn. 4:16
- Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren. Jn. 4:24
- Entre tanto los discípulos le rogaban, diciendo: Rabbí, come. Jn. 4:31
- Entonces los discípulos decían el uno al otro: ¿Si le habrá traído alguien de comer? Jn. 4:33
- Y como vino á Galilea, los Galileos le recibieron, vistas todas las cosas que había hecho en Jerusalem en el día de la fiesta: porque también ellos habían ido á la fiesta. Jn. 4:45
- Entonces Jesús le dijo: Si no viereis señales y milagros no creeréis. Jn. 4:48
- El del rey le dijo: Señor, desciende antes que mi hijo muera. Jn. 4:49
- Dícele Jesús: Ve, tu hijo vive. Y el hombre creyó á la palabra que Jesús le dijo, y se fué. Jn. 4:50
- Y cuando ya Él descendía, los siervos le salieron á recibir, y le dieron nuevas, diciendo: Tu hijo vive. Jn. 4:51
- Entonces Él les preguntó á qué hora comenzó á estar mejor. Y dijéronle: Ayer á las siete le dejó la fiebre. Jn. 4:52
- El padre entonces entendió, que aquella hora era cuando Jesús le dijo: Tu hijo vive; y creyó Él y toda su casa. Jn. 4:53
- Señor, le respondió el enfermo, no tengo hombre que me meta en el estanque cuando el agua fuere revuelta; porque entre tanto que yo vengo, otro antes de mí ha descendido. Jn. 5:7
- Después le halló Jesús en el templo, y díjole: He aquí, has sido sanado; no peques más, porque no te venga alguna cosa peor. Jn. 5:14
- El se fué, y dió aviso á los Judíos, que Jesús era el que le había sanado. Jn. 5:15
- Porque el Padre ama al Hijo, y le muestra todas las cosas que Él hace; y mayores obras que éstas le mostrará, de suerte que vosotros os maravilléis. Jn. 5:20
- Para que todos honren al Hijo como honran al Padre. El que no honra al Hijo, no honra al Padre que le envió. Jn. 5:23
- Y también le dió poder de hacer juicio, en cuanto es el Hijo del hombre. Jn. 5:27
- Todo lo que el Padre me da, vendrá á mí; y al que á mí viene, no le hecho fuera. Jn. 6:37
- Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquel que ve al Hijo, y cree en Él, tenga vida eterna: y yo le resucitaré en el día postrero. Jn. 6:40
- Ninguno puede venir á mí, si el Padre que me envió no le trajere; y yo le resucitaré en el día postrero. Jn. 6:44
- El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna: y yo le resucitaré en el día postrero. Jn. 6:54
- Mas hay algunos de vosotros que no creen. Porque Jesús desde el principio sabía quiénes eran los que no creían, y quién le había de entregar. Jn. 6:64
- Y dijo: Por eso os he dicho que ninguno puede venir á mí, si no le fuere dado del Padre. Jn. 6:65
- Jesús le respondió: ¿No he escogido yo á vosotros doce, y uno de vosotros es diablo? Jn. 6:70
- Y hablaba de Judas Iscariote, hijo de Simón, porque éste era el que le había de entregar, el cual era uno de los doce. Jn. 6:71
- El que habla de sí mismo, su propia gloria busca; mas el que busca la gloria del que le envió, éste es verdadero, y no hay en Él injusticia. Jn. 7:18
- Y he aquí, habla públicamente, y no le dicen nada; ¿si habrán entendido verdaderamente los príncipes, que éste es el Cristo? Jn. 7:26
- Yo le conozco, porque de Él soy, y Él me envió. Jn. 7:29
- Los Fariseos oyeron á la gente que murmuraba de Él estas cosas; y los príncipes de los sacerdotes y los Fariseos enviaron servidores que le prendiesen. Jn. 7:32
- Entonces los Judíos dijeron entre sí: ¿A dónde se ha de ir éste que no le hallemos? ¿Se ha de ir á los esparcidos entre los Griegos, y á enseñar á los Griegos? Jn. 7:35
- Y los ministriles vinieron á los principales sacerdotes y á los Fariseos; y ellos les dijeron: ¿Por qué no le trajisteis? Jn. 7:45
- Entonces los escribas y los Fariseos le traen una mujer tomada en adulterio; y poniéndola en medio, Jn. 8:3
- Y ella dijo: Señor, ninguno. Entonces Jesús le dijo: Ni yo te condeno: vete, y no peques más. Jn. 8:11
- Entonces los Fariseos le dijeron: Tú de ti mismo das testimonio: tu testimonio no es verdadero. Jn. 8:13
- Estas palabras habló Jesús en el lugar de las limosnas, enseñando en el templo: y nadie le prendió; porque aun no había venido su hora. Jn. 8:20
- Y decía Jesús á los Judíos que le habían creído: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; Jn. 8:31
- Entonces los Judíos le dijeron: Ahora conocemos que tienes demonio. Abraham murió, y los profetas, y tú dices: El que guardare mi palabra, no gustará muerte para siempre. Jn. 8:52
- Y no le conocéis: mas yo le conozco; y si dijere que no le conozco, seré como vosotros mentiroso: mas le conozco, y guardo su palabra. Jn. 8:55
- Entonces los vecinos, y los que antes le habían visto que era ciego, decían: ¿no es éste el que se sentaba y mendigaba? Jn. 9:8
- Entonces le dijeron: ¿Dónde está aquél? El dijo: No sé. Jn. 9:12
- Y era sábado cuando Jesús había hecho el lodo, y le había abierto los ojos. Jn. 9:14
- Mas cómo vea ahora, no sabemos; ó quién le haya abierto los ojos, nosotros no lo sabemos; Él tiene edad, preguntadle á Él; Él hablará de sí. Jn. 9:21
- Y le ultrajaron, y dijeron: Tú eres su discípulo; pero nosotros discípulos de Moisés somos. Jn. 9:28
- Oyó Jesús que le habían echado fuera; y hallándole, díjole: ¿Crees tú en el Hijo de Dios? Jn. 9:35
- Y díjole Jesús: Y le has visto, y el que habla contigo, Él es. Jn. 9:37
- Y como ha sacado fuera todas las propias, va delante de ellas; y las ovejas le siguen, porque conocen su voz. Jn. 10:4
- Y muchos de ellos decían: Demonio tiene, y está fuera de sí; ¿para qué le oís? Jn. 10:20
- Marta le dice: Yo sé que resucitará en la resurrección en el día postrero. Jn. 11:24
- (Que aun no había llegado Jesús á la aldea, mas estaba en aquel lugar donde Marta le había encontrado.) Jn. 11:30
- Y dijo: ¿Dónde le pusisteis? Dícenle: Señor, ven, y ve. Jn. 11:34
- Dijeron entonces los Judíos: Mirad cómo le amaba. Jn. 11:36
- Dice Jesús: Quitad la piedra. Marta, la hermana del que se había muerto, le dice: Señor, hiede ya, que es de cuatro días. Jn. 11:39
- Jesús le dice: ¿No te he dicho que, si creyeres, verás la gloria de Dios? Jn. 11:40
- Si le dejamos así, todos creerán en Él: y vendrán los Romanos, y quitarán nuestro lugar y la nación. Jn. 11:48
- Y los pontífices y los Fariseos habían dado mandamiento, que si alguno supiese dónde estuviera, lo manifestase, para que le prendiesen. Jn. 11:57
- Y dijo uno de sus discípulos, Judas Iscariote, hijo de Simón, el que le había de entregar: Jn. 12:4
- Estas cosas no las entendieron sus discípulos de primero: empero cuando Jesús fué glorificado, entonces se acordaron de que estas cosas estaban escritas de Él, y que le hicieron estas cosas. Jn. 12:16
- Y la gente que estaba con Él, daba testimonio de cuando llamó á Lázaro del sepulcro, y le resucitó de los muertos. Jn. 12:17
- Si alguno me sirve, sígame: y donde yo estuviere, allí también estará mi servidor. Si alguno me sirviere, mi Padre le honrará. Jn. 12:26
- Y la gente que estaba presente, y había oído, decía que había sido trueno. Otros decían: Angel le ha hablado. Jn. 12:29
- Y el que oyere mis palabras, y no las creyere, yo no le juzgo; porque no he venido á juzgar al mundo, sino á salvar al mundo. Jn. 12:47
- El que me desecha, y no recibe mis palabras, tiene quien le juzgue: la palabra que he hablado, ella le juzgará en el día postrero. Jn. 12:48
- Y la cena acabada, como el diablo ya había metido en el corazón de Judas, hijo de Simón Iscariote, que le entregase, Jn. 13:2
- Sabiendo Jesús que el Padre le había dado todas las cosas en las manos, y que había salido de Dios, y á Dios iba, Jn. 13:3
- Entonces vino á Simón Pedro; y Pedro le dice: ¿Señor, tú me lavas los pies? Jn. 13:6
- Porque sabía quién le había de entregar; por eso dijo: No estáis limpios todos. Jn. 13:11
- De cierto, de cierto os digo: El siervo no es mayor que su señor, ni el apóstol es mayor que el que le envió. Jn. 13:16
- Y tras el bocado Satanás entró en Él. Entonces Jesús le dice: Lo que haces, haz lo más presto. Jn. 13:27
- Mas ninguno de los que estaban á la mesa entendió á qué propósito le dijo esto. Jn. 13:28
- Porque los unos pensaban, por que Judas tenía la bolsa, que Jesús le decía: Compra lo que necesitamos para la fiesta: ó, que diese algo á los pobres. Jn. 13:29
- Si Dios es glorificado en Él, Dios también le glorificará en sí mismo, y luego le glorificará. Jn. 13:32
- Jesús le dice: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida: nadie viene al Padre, sino por mí. Jn. 14:6
- Si me conocieseis, también á mi Padre conocierais: y desde ahora le conocéis, y le habéis visto. Jn. 14:7
- Jesús le dice: ¿Tanto tiempo ha que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto, ha visto al Padre; ¿cómo, pues, dices tú: Muéstranos el Padre? Jn. 14:9
- Al Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce: mas vosotros le conocéis; porque está con vosotros, y será en vosotros. Jn. 14:17
- El que tiene mis mandamientos, y los guarda, aquél es el que me ama; y el que me ama, será amado de mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré á Él. Jn. 14:21
- Respondió Jesús, y díjole: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos á Él, y haremos con Él morada. Jn. 14:23
- Todo pámpano que en mí no lleva fruto, le quitará: y todo aquel que lleva fruto, le limpiará, para que lleve más fruto. Jn. 15:2
- Empero yo os digo la verdad: Os es necesario que yo vaya: porque si yo no fuese, el Consolador no vendría á vosotros; mas si yo fuere, os le enviaré. Jn. 16:7
- Y conoció Jesús que le querían preguntar, y díjoles: ¿Preguntáis entre vosotros de esto que dije: Un poquito, y no me veréis, y otra vez un poquito, y me veréis? Jn. 16:19
- Como le has dado la potestad de toda carne, para que dé vida eterna á todos los que le diste. Jn. 17:2
- Y también Judas, el que le entregaba, sabía aquel lugar; porque muchas veces Jesús se juntaba allí con sus discípulos. Jn. 18:2
- Respondiéronle: A Jesús Nazareno. Díceles Jesús; Yo soy (Y estaba también con ellos Judas, el que le entregaba.) Jn. 18:5
- Entonces Simón Pedro, que tenía espada, sacóla, é hirió al siervo del pontífice, y le cortó la oreja derecha. Y el siervo se llamaba Malco. Jn. 18:10
- Entonces la compañía y el tribuno, y los ministros de los Judíos, prendieron á Jesús y le ataron, Jn. 18:12
- Jesús le respondió: Yo manifiestamente he hablado al mundo: yo siempre he enseñado en la sinagoga y en el templo, donde se juntan todos los Judíos, y nada he hablado en oculto. Jn. 18:20
- Y Anás le había enviado atado á Caifás pontífice. Jn. 18:24
- Uno de los siervos del pontífice, pariente de aquél á quien Pedro había cortado la oreja, le dice: ¿No te vi yo en el huerto con Él? Jn. 18:26
- Respondieron y dijéronle: Si éste no fuera malhechor, no te le habríamos entregado. Jn. 18:30
- Díceles entonces Pilato: Tomadle vosotros, y juzgadle según vuestra ley. Y los Judíos le dijeron: A nosotros no es lícito matar á nadie: Jn. 18:31
- ASÍ que, entonces tomó Pilato á Jesús, y le azotó. Jn. 19:1
- Y los soldados entretejieron de espinas una corona, y pusiéronla sobre su cabeza, y le vistieron de una ropa de grana; Jn. 19:2
- Entonces Pilato salió otra vez fuera, y díjoles: He aquí, os le traigo fuera, para que entendáis que ningún crimen hallo en Él. Jn. 19:4
- Y como le vieron los príncipes de los sacerdotes, y los servidores, dieron voces diciendo: Crucifícale, crucifícale. Díceles Pilato: Tomadle vosotros, y crucificadle; porque yo no hallo en Él crimen. Jn. 19:6
- Y entró otra vez en el pretorio, y dijo á Jesús: ¿De dónde eres tú? Mas Jesús no le dió respuesta. Jn. 19:9
- Así que entonces lo entregó á ellos para que fuese crucificado. Y tomaron á Jesús, y le llevaron. Jn. 19:16
- Donde le crucificaron, y con Él otros dos, uno á cada lado, y Jesús en medio. Jn. 19:18
- Mas cuando vinieron á Jesús, como le vieron ya muerto, no le quebraron las piernas: Jn. 19:33
- Empero uno de los soldados le abrió el costado con una lanza, y luego salió sangre y agua. Jn. 19:34
- Entonces corrió, y vino á Simón Pedro, y al otro discípulo, al cual amaba Jesús, y les dice: Han llevado al Señor del sepulcro, y no sabemos dónde le han puesto. Jn. 20:2
- Y dijéronle: Mujer, ¿por qué lloras? Díceles: Porque se han llevado á mi Señor, y no sé dónde le han puesto. Jn. 20:13
- Fué María Magdalena dando las nuevas á los discípulos de que había visto al Señor, y que Él le había dicho estas cosas. Jn. 20:18
- Dícele la tercera vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Entristecióse Pedro de que le dijese la tercera vez: ¿Me amas? y dícele: Señor, tú sabes todas las cosas; tú sabes que te amo. Dícele Jesús: Apacienta mis ovejas. Jn. 21:17
- Volviéndose Pedro, ve á aquel discípulo al cual amaba Jesús, que seguía, el que también se había recostado á su pecho en la cena, y le había dicho: Señor, ¿quién es el que te ha de entregar? Jn. 21:20
- Salió entonces este dicho entre los hermanos, que aquel discípulo no había de morir. Mas Jesús no le dijo, No morirá; sino: Si quiero que Él quede hasta que yo venga ¿qué á ti? Jn. 21:23
- Entonces los que se habían juntado le preguntaron, diciendo: Señor, ¿restituirás el reino á Israel en este tiempo? Hech. 1:6
- Y habiendo dicho estas cosas, viéndolo ellos, fué alzado; y una nube le recibió y le quitó de sus ojos. Hech. 1:9
- Los cuales también les dijeron: Varones Galileos, ¿qué estáis mirando al cielo? este mismo Jesús que ha sido tomado desde vosotros arriba en el cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo. Hech. 1:11
- Empero siendo profeta, y sabiendo que con juramento le había Dios jurado que del fruto de su lomo, cuanto á la carne, levantaría al Cristo que se sentaría sobre su trono; Hech. 2:30
- Este, como vió á Pedro y á Juan que iban á entrar en el templo, rogaba que le diesen limosna. Hech. 3:3
- Y tomándole por la mano derecha le levantó: y luego fueron afirmados sus pies y tobillos; Hech. 3:7
- Y todo el pueblo le vió andar y alabar á Dios. Hech. 3:9
- Y conocían que Él era el que se sentaba á la limosna á la puerta del templo, la Hermosa: y fueron llenos de asombro y de espanto por lo que le había acontecido. Hech. 3:10
- A vosotros primeramente, Dios, habiendo levantado á su Hijo, le envió para que os bendijese, á fin de que cada uno se convierta de su maldad. Hech. 3:26
- Sea notorio á todos vosotros, y á todo el pueblo de Israel, que en el nombre de Jesucristo de Nazaret, al que vosotros crucificasteis y Dios le resucitó de los muertos, por Él este hombre está en vuestra presencia sano. Hech. 4:10
- Y levantándose los mancebos, le tomaron, y sacándolo, sepultáronlo. Hech. 5:6
- Entonces Pedro le dijo: Dime: ¿vendisteis en tanto la heredad? Y ella dijo: Sí, en tanto. Hech. 5:8
- Y Pedro le dijo: ¿Por qué os concertasteis para tentar al Espíritu del Señor? He aquí á la puerta los pies de los que han sepultado á tu marido, y te sacarán. Hech. 5:9
- Y nosotros somos testigos suyos de estas cosas, y también el Espíritu Santo, el cual ha dado Dios á los que le obedecen. Hech. 5:32
- Porque antes de estos días se levantó Teudas, diciendo que era alguien; al que se agregó un número de hombres como cuatrocientos: el cual fué matado; y todos los que le creyeron fueron dispersos, y reducidos á nada. Hech. 5:36
- Entonces sobornaron á unos que dijesen que le habían oído hablar palabras blasfemas contra Moisés y Dios. Hech. 6:11
- Y conmovieron al pueblo, y á los ancianos, y á los escribas; y arremetiendo le arrebataron, y le trajeron al concilio. Hech. 6:12
- Porque le hemos oído decir, que Jesús de Nazaret destruirá este lugar, y mudará las ordenanzas que nos dió Moisés. Hech. 6:14
- Y le dijo: Sal de tu tierra y de tu parentela, y ven á la tierra que te mostraré. Hech. 7:3
- Entonces salió de la tierra de los Caldeos, y habitó en Chârán: y de allí, muerto su padre, le traspasó á esta tierra, en la cual vosotros habitáis ahora; Hech. 7:4
- Y no le dió herencia en ella, ni aun para asentar un pie: mas le prometió que se la daría en posesión, y á su simiente después de Él, no teniendo hijo. Hech. 7:5
- Y dióle el pacto de la circuncisión: y así Abraham engendró á Isaac, y le circuncidó al octavo día; é Isaac á Jacob, y Jacob á los doce patriarcas. Hech. 7:8
- Y le libró de todas sus tribulaciones, y le dió gracia y sabiduría en la presencia de Faraón, rey de Egipto, el cual le puso por gobernador sobre Egipto, y sobre toda su casa. Hech. 7:10
- Mas siendo puesto al peligro, la hija de Faraón le tomó, y le crió como á hijo suyo. Hech. 7:21
- Y cuando hubo cumplido la edad de cuarenta años, le vino voluntad de visitar á sus hermanos los hijos de Israel. Hech. 7:23
- Entonces el que injuriaba á su prójimo, le rempujó, diciendo: ¿Quién te ha puesto por príncipe y juez sobre nosotros? Hech. 7:27
- Y cumplidos cuarenta años, un ángel le apareció en el desierto del monte Sina, en fuego de llama de una zarza. Hech. 7:30
- Y le dijo el Señor: Quita los zapatos de tus pies, porque el lugar en que estás es tierra santa. Hech. 7:33
- A este Moisés, al cual habían rehusado, diciendo: ¿Quién te ha puesto por príncipe y juez? á éste envió Dios por príncipe y redentor con la mano del ángel que le apareció en la zarza. Hech. 7:35
- Este es aquél que estuvo en la congregación en el desierto con el ángel que le hablaba en el monte Sina, y con nuestros padres; y recibió las palabras de vida para darnos: Hech. 7:38
- Al cual nuestros padres no quisieron obedecer; antes le desecharon, y se apartaron de corazón á Egipto, Hech. 7:39
- Diciendo á Aarón: Haznos dioses que vayan delante de nosotros; porque á este Moisés, que nos sacó de tierra de Egipto, no sabemos qué le ha acontecido. Hech. 7:40
- Mas Salomón le edificó casa. Hech. 7:47
- Y echándolo fuera de la ciudad, le apedreaban: y los testigos pusieron sus vestidos á los pies de un mancebo que se llamaba Saulo. Hech. 7:58
- Y le estaban atentos, porque con sus artes mágicas los había embelesado mucho tiempo. Hech. 8:11
- Entonces Pedro le dijo: Tu dinero perezca contigo, que piensas que el don de Dios se gane por dinero. Hech. 8:20
- Y acudiendo Felipe, le oyó que leía el profeta Isaías, y dijo: Mas ¿entiendes lo que lees? Hech. 8:30
- Y el lugar de la Escritura que leía, era éste: Como oveja á la muerte fué llevado; Y como cordero mudo delante del que le trasquila, Así no abrió su boca: Hech. 8:32
- Entonces Felipe, abriendo su boca, y comenzando desde esta escritura, le anunció el evangelio de Jesús. Hech. 8:35
- Y como subieron del agua, el Espíritu del Señor arrebató á Felipe; y no le vió más el eunuco, y se fué por su camino gozoso. Hech. 8:39
- Y yendo por el camino, aconteció que llegando cerca de Damasco, súbitamente le cercó un resplandor de luz del cielo; Hech. 9:3
- Y cayendo en tierra, oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? Hech. 9:4
- El, temblando y temeroso, dijo: ¿Señor, qué quieres que haga? Y el Señor le dice: Levántate y entra en la ciudad, y se te dirá lo que te conviene hacer. Hech. 9:6
- Y el Señor le dijo: Levántate, y ve á la calle que se llama la Derecha, y busca en casa de Judas á uno llamado Saulo, de Tarso: porque he aquí, Él ora; Hech. 9:11
- Y ha visto en visión un varón llamado Ananías, que entra y le pone la mano encima, para que reciba la vista. Hech. 9:12
- Y le dijo el Señor: Ve: porque instrumento escogido me es éste, para que lleve mi nombre en presencia de los Gentiles, y de reyes, y de los hijos de Israel: Hech. 9:15
- Porque yo le mostraré cuánto le sea menester que padezca por mi nombre. Hech. 9:16
- Y luego le cayeron de los ojos como escamas, y recibió al punto la vista: y levantándose, fué bautizado. Hech. 9:18
- Y todos los que le oían estaban atónitos, y decían: ¿No es éste el que asolaba en Jerusalem á los que invocaban este nombre, y á eso vino acá, para llevarlos presos á los príncipes de los sacerdotes? Hech. 9:21
- Entonces los discípulos, tomándole de noche, le bajaron por el muro en una espuerta. Hech. 9:25
- Entonces Bernabé, tomándole, lo trajo á los apóstoles, y contóles cómo había visto al Señor en el camino, y que le había hablado, y cómo en Damasco había hablado confiadamente en el nombre de Jesús. Hech. 9:27
- Lo cual, como los hermanos entendieron, le acompañaron hasta Cesarea, y le enviaron á Tarso. Hech. 9:30
- Y le dijo Pedro: Eneas, Jesucristo te sana; levántate, y hazte tu cama. Y luego se levantó. Hech. 9:34
- Y como Lydda estaba cerca de Joppe, los discípulos, oyendo que Pedro estaba allí, le enviaron dos hombres, rogándole: No te detengas en venir hasta nosotros. Hech. 9:38
- Pedro entonces levantándose, fué con ellos: y llegado que hubo, le llevaron á la sala, donde le rodearon todas las viudas, llorando y mostrando las túnicas y los vestidos que Dorcas hacía cuando estaba con ellas. Hech. 9:39
- Y Él le dió la mano, y levantóla: entonces llamando á los santos y las viudas, la presentó viva. Hech. 9:41
- Este vió en visión manifiestamente, como á la hora nona del día, que un ángel de Dios entraba á Él, y le decía: Cornelio. Hech. 10:3
- E ido el ángel que hablaba con Cornelio, llamó dos de sus criados, y un devoto soldado de los que le asistían; Hech. 10:7
- Y aconteció que le vino una grande hambre, y quiso comer; pero mientras disponían, sobrevínole un éxtasis; Hech. 10:10
- Y le vino una voz: Levántate, Pedro, mata y come. Hech. 10:13
- Y estando Pedro pensando en la visión, le dijo el Espíritu: He aquí, tres hombres te buscan. Hech. 10:19
- Entonces metiéndolos dentro, los hospedó. Y al día siguiente, levantándose, se fué con ellos; y le acompañaron algunos de los hermanos de Joppe. Hech. 10:23
- Mas Pedro le levantó, diciendo: Levántate; yo mismo también soy hombre. Hech. 10:26
- Sino que de cualquiera nación que le teme y obra justicia, se agrada. Hech. 10:35
- Cuanto á Jesús de Nazaret; cómo le ungió Dios de Espíritu Santo y de potencia; el cual anduvo haciendo bienes, y sanando á todos los oprimidos del diablo; porque Dios era con Él. Hech. 10:38
- Y les mandó bautizar en el nombre del Señor Jesús. Entonces le rogaron que se quedase por algunos días. Hech. 10:48
- El cual nos contó cómo había visto un ángel en su casa, que se paró, y le dijo: Envía á Joppe, y haz venir á un Simón que tiene por sobrenombre Pedro; Hech. 11:13
- y hallado, le trajo á Antioquía. Y conversaron todo un año allí con la iglesia, y enseñaron á mucha gente; y los discípulos fueron llamados Cristianos primeramente en Antioquía. Hech. 11:26
- Y habiéndole preso, púsole en la cárcel, entregándole á cuatro cuaterniones de soldados que le guardasen; queriendo sacarle al pueblo después de la Pascua. Hech. 12:4
- Y cuando Herodes le había de sacar, aquella misma noche estaba Pedro durmiendo entre dos soldados, preso con dos cadenas, y los guardas delante de la puerta, que guardaban la cárcel. Hech. 12:6
- Y he aquí, el ángel del Señor sobrevino, y una luz resplandeció en la cárcel; é hiriendo á Pedro en el lado, le despertó, diciendo: Levántate prestamente. Y las cadenas se le cayeron de las manos. Hech. 12:7
- Y le dijo el ángel: Cíñete, y átate tus sandalias. Y lo hizo así. Y le dijo: Rodéate tu ropa, y sígueme. Hech. 12:8
- Y saliendo, le seguía; y no sabía que era verdad lo que hacía el ángel, mas pensaba que veía visión. Hech. 12:9
- Y ellos le dijeron: Estás loca. Mas ella afirmaba que así era. Entonces ellos decían: Su ángel es. Hech. 12:15
- Mas Él haciéndoles con la mano señal de que callasen, les contó cómo el Señor le había sacado de la cárcel. Y dijo: Haced saber esto á Jacobo y á los hermanos. Y salió, y partió á otro lugar. Hech. 12:17
- Mas Herodes, como le buscó y no le halló, hecha inquisición de los guardas, los mandó llevar. Después descendiendo de Judea á Cesarea, se quedó allí. Hech. 12:19
- Y luego el ángel del Señor le hirió, por cuanto no dió la gloria á Dios; y espiró comido de gusanos. Hech. 12:23
- Ahora pues, he aquí la mano del Señor es contra ti, y serás ciego, que no veas el sol por tiempo. Y luego cayeron en Él obscuridad y tinieblas; y andando alrededor, buscaba quién le condujese por la mano. Hech. 13:11
- Y sin hallar en Él causa de muerte, pidieron á Pilato que le matasen. Hech. 13:28
- Mas Dios le levantó de los muertos. Hech. 13:30
- Y que le levantó de los muertos para nunca más volver á corrupción, así lo dijo: Os daré las misericordias fieles de David. Hech. 13:34
- Entonces sobrevinieron unos Judíos de Antioquía y de Iconio, que persuadieron á la multitud, y habiendo apedreado á Pablo, le sacaron fuera de la ciudad, pensando que estaba muerto. Hech. 14:19
- Porque Moisés desde los tiempos antiguos tiene en cada ciudad quien le predique en las sinagogas, donde es leído cada sábado. Hech. 15:21
- Mas á Pablo no le parecía bien llevar consigo al que se había apartado de ellos desde Pamphylia, y no había ido con ellos á la obra. Hech. 15:38
- Este quiso Pablo que fuese con Él; y tomándole, le circuncidó por causa de los Judíos que estaban en aquellos lugares; porque todos sabían que su padre era Griego. Hech. 16:3
- Y sacándolos fuera, le dice: Señores, ¿qué es menester que yo haga para ser salvo? Hech. 16:30
- Y le hablaron la palabra del Señor, y á todos los que estaban en su casa. Hech. 16:32
- Y los que habían tomado á cargo á Pablo, le llevaron hasta Atenas; y tomando encargo para Silas y Timoteo, que viniesen á Él lo más presto que pudiesen, partieron. Hech. 17:15
- Así que, disputaba en la sinagoga con los Judíos y religiosos; y en la plaza cada día con los que le ocurrían. Hech. 17:17
- Y tomándole, le trajeron al Areópago, diciendo: ¿Podremos saber qué sea esta nueva doctrina que dices? Hech. 17:19
- Para que buscasen á Dios, si en alguna manera, palpando, le hallen; aunque cierto no está lejos de cada uno de nosotros: Hech. 17:27
- Y siendo Galión procónsul de Acaya, los Judíos se levantaron de común acuerdo contra Pablo, y le llevaron al tribunal, Hech. 18:12
- Entonces todos los Griegos tomando á Sóstenes, prepósito de la sinagoga, le herían delante del tribunal: y á Galión nada se le daba de ello. Hech. 18:17
- Los cuales le rogaban que se quedase con ellos por más tiempo; mas no accedió. Hech. 18:20
- Y comenzó á hablar confiadamente en la sinagoga: al cual como oyeron Priscila y Aquila, le tomaron, y le declararon más particularmente el camino de Dios. Hech. 18:26
- Y queriendo Él pasar á Acaya, los hermanos exhortados, escribieron á los discípulos que le recibiesen; y venido Él, aprovechó mucho por la gracia á los que habían creído: Hech. 18:27
- Díjoles: ¿Habéis recibido el Espíritu Santo después que creísteis? Y ellos le dijeron: Antes ni aun hemos oído si hay Espíritu Santo. Hech. 19:2
- Y enviando á Macedonia á dos de los que le ayudaban, Timoteo y Erasto, Él se estuvo por algún tiempo en Asia. Hech. 19:22
- Y queriendo Pablo salir al pueblo, los discípulos no le dejaron. Hech. 19:30
- Y después de haber estado allí tres meses, y habiendo de navegar á Siria, le fueron puestas asechanzas por los Judíos; y así tomó consejo de volverse por Macedonia. Hech. 20:3
- Y le acompañaron hasta Asia Sopater Bereense, y los Tesalonicenses, Aristarco y Segundo; y Gayo de Derbe, y Timoteo; y de Asia, Tychîco y Trófimo. Hech. 20:4
- Porque Pablo se había propuesto pasar adelante de Efeso, por no detenerse en Asia: porque se apresuraba por hacer el día de Pentecostés, si le fuese posible, en Jerusalem. Hech. 20:16
- Entonces hubo un gran lloro de todos: y echándose en el cuello de Pablo, le besaban, Hech. 20:37
- Doliéndose en gran manera por la palabra que dijo, que no habían de ver más su rostro. Y le acompañaron al navío. Hech. 20:38
- Y venido á nosotros, tomó el cinto de Pablo, y atándose los pies y las manos, dijo: Esto dice el Espíritu Santo: Así atarán los Judíos en Jerusalem al varón cuyo es este cinto, y le entregarán en manos de los Gentiles. Hech. 21:11
- Lo cual como oímos, le rogamos nosotros y los de aquel lugar, que no subiese á Jerusalem. Hech. 21:12
- Y como no le pudimos persuadir, desistimos, diciendo: Hágase la voluntad del Señor. Hech. 21:14
- Y ellos como lo oyeron, glorificaron á Dios, y le dijeron: Ya ves, hermano, cuántos millares de Judíos hay que han creído; y todos son celadores de la ley: Hech. 21:20
- Y cuando estaban para acabarse los siete días, unos Judíos de Asia, como le vieron en el templo, alborotaron todo el pueblo y le echaron mano, Hech. 21:27
- Entonces llegando el tribuno, le prendió, y le mandó atar con dos cadenas; y preguntó quién era, y qué había hecho. Hech. 21:33
- Y entre la multitud, unos gritaban una cosa, y otros otra: y como no podía entender nada de cierto á causa del alboroto, le mandó llevar á la fortaleza. Hech. 21:34
- Viniendo á mí, y acercándose, me dijo: Hermano Saulo, recibe la vista. Y yo en aquella hora le miré. Hech. 22:13
- Y le vi que me decía: Date prisa, y sal prestamente fuera de Jerusalem; porque no recibirán tu testimonio de mí. Hech. 22:18
- Y cuando se derramaba la sangre de Esteban tu testigo, yo también estaba presente, y consentía á su muerte, y guardaba las ropas de los que le mataban. Hech. 22:20
- Y le oyeron hasta esta palabra: entonces alzaron la voz, diciendo: Quita de la tierra á un tal hombre, porque no conviene que viva. Hech. 22:22
- Mandó el tribuno que le llevasen á la fortaleza, y ordenó que fuese examinado con azotes, para saber por qué causa clamaban así contra Él. Hech. 22:24
- Y como le ataron con correas, Pablo dijo al centurión que estaba presente: ¿Os es lícito azotar á un hombre Romano sin ser condenado? Hech. 22:25
- Y viniendo el tribuno, le dijo: Dime, ¿eres tú Romano? Y Él dijo: Sí. Hech. 22:27
- Así que, luego se apartaron de Él los que le habían de atormentar: y aun el tribuno también tuvo temor, entendido que era Romano, por haberle atado. Hech. 22:29
- Y al día siguiente, queriendo saber de cierto la causa por qué era acusado de los Judíos, le soltó de las prisiones, y mandó venir á los príncipes de los sacerdotes, y á todo su concilio: y sacando á Pablo, le presentó delante de ellos. Hech. 22:30
- El príncipe de los sacerdotes, Ananías, mandó entonces á los que estaban delante de Él, que le hiriesen en la boca. Hech. 23:2
- Entonces Pablo le dijo: Herirte ha Dios, pared blanqueada: ¿y estás tú sentado para juzgarme conforme á la ley, y contra la ley me mandas herir? Hech. 23:3
- Y levantóse un gran clamor: y levantándose los escribas de la parte de los Fariseos, contendían diciendo: Ningún mal hallamos en este hombre; que si espíritu le ha hablado, ó ángel, no resistamos á Dios. Hech. 23:9
- Y la noche siguiente, presentándosele el Señor, le dijo: Confía, Pablo; que como has testificado de mí en Jerusalem, así es menester testifiques también en Roma. Hech. 23:11
- Ahora pues, vosotros, con el concilio, requerid al tribuno que le saque mañana á vosotros como que queréis entender de Él alguna cosa más cierta; y nosotros, antes que Él llegue, estaremos aparejados para matarle. Hech. 23:15
- El entonces tomándole, le llevó al tribuno, y dijo: El preso Pablo, llamándome, me rogó que trajese á ti este mancebo, que tiene algo que hablarte. Hech. 23:18
- Y el tribuno, tomándole de la mano y retirándose aparte, le preguntó: ¿Qué es lo que tienes que decirme? Hech. 23:19
- Mas tú no los creas; porque más de cuarenta hombres de ellos le acechan, los cuales han hecho voto debajo de maldición, de no comer ni beber hasta que le hayan muerto; y ahora están apercibidos esperando tu promesa. Hech. 23:21
- Entonces el tribuno despidió al mancebo, mandándole que á nadie dijese que le había dado aviso de esto. Hech. 23:22
- Y que aparejasen cabalgaduras en que poniendo á Pablo, le llevasen en salvo á Félix el Presidente. Hech. 23:24
- Y queriendo saber la causa por qué le acusaban, le llevé al concilio de ellos: Hech. 23:28
- Y hallé que le acusaban de cuestiones de la ley de ellos, y que ningún crimen tenía digno de muerte ó de prisión. Hech. 23:29
- Mas siéndome dado aviso de asechanzas que le habían aparejado los Judíos, luego al punto le he enviado á ti, intimando también á los acusadores que traten delante de ti lo que tienen contra Él. Pásalo bien. Hech. 23:30
- Te oiré, dijo, cuando vinieren tus acusadores. Y mandó que le guardasen en el pretorio de Herodes. Hech. 23:35
- El cual también tentó á violar el templo; y prendiéndole, le quisimos juzgar conforme á nuestra ley: Hech. 24:6
- Mas interviniendo el tribuno Lisias, con grande violencia le quitó de nuestras manos, Hech. 24:7
- Mandando á sus acusadores que viniesen á ti; del cual tú mismo juzgando, podrás entender todas estas cosas de que le acusamos. Hech. 24:8
- Esperando también con esto, que de parte de Pablo le serían dados dineros, porque le soltase; por lo cual, haciéndole venir muchas veces, hablaba con Él. Hech. 24:26
- Y vinieron á Él los príncipes de los sacerdotes y los principales de los Judíos contra Pablo; y le rogaron, Hech. 25:2
- Pidiendo gracia contra Él, que le hiciese traer á Jerusalem, poniendo ellos asechanzas para matarle en el camino. Hech. 25:3
- El cual venido, le rodearon los Judíos que habían venido de Jerusalem, poniendo contra Pablo muchas y graves acusaciones, las cuales no podían probar; Hech. 25:7
- Mas apelando Pablo á ser guardado al conocimiento de Augusto, mandé que le guardasen hasta que le enviara á César. Hech. 25:21
- Entonces Agripa dijo á Festo: Yo también quisiera oir á ese hombre. Y Él dijo: Mañana le oirás. Hech. 25:22
- Del cual no tengo cosa cierta que escriba al señor; por lo que le he sacado á vosotros, y mayormente á tí, oh rey Agripa, para que hecha información, tenga yo qué escribir. Hech. 25:26
- Entonces habiendo Pablo recogido algunos sarmientos, y puéstolos en el fuego, una víbora, huyendo del calor, le acometió á la mano. Hech. 28:3
- Empero ellos estaban esperando cuándo se había de hinchar, ó caer muerto de repente; mas habiendo esperado mucho, y viendo que ningún mal le venía, mudados, decían que era un dios. Hech. 28:6
- Y aconteció que el padre de Publio estaba en cama, enfermo de fiebres y de disentería: al cual Pablo entró, y después de haber orado, le puso las manos encima, y le sanó: Hech. 28:8
- Y como llegamos á Roma, el centurión entregó los presos al prefecto de los ejércitos, mas á Pablo fué permitido estar por sí, con un soldado que le guardase. Hech. 28:16
- Entonces ellos le dijeron: Nosotros ni hemos recibido cartas tocante á ti de Judea, ni ha venido alguno de los hermanos que haya denunciado ó hablado algún mal de ti. Hech. 28:21
- Porque habiendo conocido á Dios, no le glorificaron como á Dios, ni dieron gracias; antes se desvanecieron en sus discursos, y el necio corazón de ellos fué entenebrecido. Rom. 1:21
- Porque ¿qué dice la Escritura? Y creyó Abraham á Dios, y le fué atribuído á justicia. Rom. 4:3
- Empero al que obra, no se le cuenta el salario por merced, sino por deuda. Rom. 4:4
- Mas al que no obra, pero cree en aquél que justifica al impío, la fe le es contada por justicia. Rom. 4:5
- ¿Cómo pues le fué contada? ¿en la circuncisión, ó en la incircuncisión? No en la circuncisión, sino en la incircuncisión. Rom. 4:10
- El creyó en esperanza contra esperanza, para venir á ser padre de muchas gentes, conforme á lo que le había sido dicho: Así será tu simiente. Rom. 4:18
- Por lo cual también le fué atribuído á justicia. Rom. 4:22
- Y no solamente por Él fué escrito que le haya sido imputado; Rom. 4:23
- No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, para que le obedezcáis en sus concupiscencias; Rom. 6:12
- ¿No sabéis que á quien os prestáis vosotros mismos por siervos para obedecer le, sois siervos de aquel á quien obedecéis, ó del pecado para muerte, ó de la obediencia para justicia? Rom. 6:16
- El que aun á su propio Hijo no perdonó, antes le entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con Él todas las cosas? Rom. 8:32
- Le fué dicho que el mayor serviría al menor. Rom. 9:12
- Mas antes, oh hombre, ¿quién eres tú, para que alterques con Dios? Dirá el vaso de barro al que le labró: ¿Por qué me has hecho tal? Rom. 9:20
- Que si confesares con tu boca al Señor Jesús, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Rom. 10:9
- Porque no hay diferencia de Judío y de Griego: porque el mismo que es Señor de todos, rico es para con todos los que le invocan: Rom. 10:12
- Mas ¿qué le dice la divina respuesta? He dejado para mí siete mil hombres, que no han doblado la rodilla delante de Baal. Rom. 11:4
- ¿O quién le dió á Él primero, para que le sea pagado? Rom. 11:35
- Por lo cual es necesario que le estéis sujetos, no solamente por la ira, mas aun por la conciencia. Rom. 13:5
- El que come, no menosprecie al que no come: y el que no come, no juzgue al que come; porque Dios le ha levantado. Rom. 14:3
- Antes, como está escrito: Cosas que ojo no vió, ni oreja oyó, Ni han subido en corazón de hombre, Son las que ha Dios preparado para aquellos que le aman. 1 Cor. 2:9
- Mas el hombre animal no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque le son locura: y no las puede entender, porque se han de examinar espiritualmente. 1 Cor. 2:14
- Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿quién le instruyó? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo. 1 Cor. 2:16
- Empero cada uno como el Señor le repartió, y como Dios llamó á cada uno, así ande: y así enseño en todas las iglesias. 1 Cor. 7:17
- Ni tentemos á Cristo, como también algunos de ellos le tentaron, y perecieron por las serpientes. 1 Cor. 10:9
- Por el contrario, á la mujer criar el cabello le es honroso; porque en lugar de velo le es dado el cabello. 1 Cor. 11:15
- Empero á cada uno le es dada manifestación del Espíritu para provecho. 1 Cor. 12:7
- Porque los que en nosotros son más honestos, no tienen necesidad: mas Dios ordenó el cuerpo, dando más abundante honor al que le faltaba; 1 Cor. 12:24
- Porque el que habla en lenguas, no habla á los hombres, sino á Dios; porque nadie le entiende, aunque en espíritu hable misterios. 1 Cor. 14:2
- Mas luego que todas las cosas le fueren sujetas, entonces también el mismo Hijo se sujetará al que le sujetó á Él todas las cosas, para que Dios sea todas las cosas en todos. 1 Cor. 15:28
- Mas Dios le da el cuerpo como quiso, y á cada simiente su propio cuerpo. 1 Cor. 15:38
- Por tanto, nadie le tenga en poco; antes, llevadlo en paz, para que venga á mí: porque lo espero con los hermanos. 1 Cor. 16:11
- Acerca del hermano Apolos, mucho le he rogado que fuese á vosotros con los hermanos; mas en ninguna manera tuvo voluntad de ir por ahora; pero irá cuando tuviere oportunidad. 1 Cor. 16:12
- De manera que nosotros de aquí adelante á nadie conocemos según la carne: y aun si á Cristo conocimos según la carne, empero ahora ya no le conocemos. 2 Cor. 5:16
- Revelar á su Hijo en mí, para que le predicase entre los Gentiles, luego no conferí con carne y sangre; Gál. 1:16
- Empero viniendo Pedro á Antioquía, le resistí en la cara, porque era de condenar. Gál. 2:11
- Como Abraham creyó á Dios, y le fué imputado á justicia. Gál. 3:6
- Hermanos, hablo como hombre: Aunque un pacto sea de hombre, con todo, siendo confirmado, nadie lo cancela, ó le añade. Gál. 3:15
- Por lo cual Dios también le ensalzó á lo sumo, y dióle un nombre que es sobre todo nombre; Fil. 2:9
- Así que le envío más presto, para que viéndole os volváis á gozar, y yo esté con menos tristeza. Fil. 2:28
- Sepultados juntamente con Él en la bautismo, en el cual también resucitasteis con Él, por la fe de la operación de Dios que le levantó de los muertos. Col. 2:12
- Porque le doy testimonio, que tiene gran celo por vosotros, y por los que están en Laodicea, y los que en Hierápolis. Col. 4:13
- Alejandro el calderero me ha causado muchos males: el Señor le pague conforme á sus hechos. 2 Tim. 4:14
- Porque acaso por esto se ha apartado de ti por algún tiempo, para que le recibieses para siempre; Filem. 1:15
- Testificó empero uno en cierto lugar, diciendo: ¿Qué es el hombre, que te acuerdas de Él? ¿O el hijo del hombre, que le visitas? Heb. 2:6
- Tú le hiciste un poco menor que los ángeles, Coronástele de gloria y de honra, Y pusístele sobre las obras de tus manos; Heb. 2:7
- Todas las cosas sujetaste debajo de sus pies. Porque en cuanto le sujetó todas las cosas, nada dejó que no sea sujeto á Él; mas aun no vemos que todas las cosas le sean sujetas. Heb. 2:8
- El cual es fiel al que le constituyó, como también lo fué Moisés sobre toda su casa. Heb. 3:2
- Así también Cristo no se glorificó á sí mismo haciéndose Pontífice, mas el que le dijo: Tú eres mi Hijo, Yo te he engendrado hoy; Heb. 5:5
- El cual en los días de su carne, ofreciendo ruegos y súplicas con gran clamor y lágrimas al que le podía librar de la muerte, fué oído por su reverencial miedo. Heb. 5:7
- Y consumado, vino á ser causa de eterna salud á todos los que le obedecen; Heb. 5:9
- PORQUE este Melchîsedec, rey de Salem, sacerdote del Dios Altísimo, el cual salió á recibir á Abraham que volvía de la derrota de los reyes, y le bendijo, Heb. 7:1
- Porque aun estaba en los lomos de su padre cuando Melchîsedec le salió al encuentro. Heb. 7:10
- (Porque los otros cierto sin juramento fueron hechos sacerdotes; mas éste, con juramento por el que le dijo: Juró el Señor, y no se arrepentirá: Tú eres sacerdote eternamente Según el orden de Melchîsedec:) Heb. 7:21
- Así también Cristo fué ofrecido una vez para agotar los pecados de muchos; y la segunda vez, sin pecado, será visto de los que le esperan para salud. Heb. 9:28
- Empero sin fe es imposible agradar á Dios; porque es menester que el que á Dios se allega, crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan. Heb. 11:6
- Pensando que aun de los muertos es Dios poderoso para levantar; de donde también le volvió á recibir por figura. Heb. 11:19
- Por fe Moisés, nacido, fué escondido de sus padres por tres meses, porque le vieron hermoso niño; y no temieron el mandamiento del rey. Heb. 11:23
- Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, demándela á Dios, el cual da á todos abundantemente, y no zahiere; y le será dada. Sant. 1:5
- Bienaventurado el varón que sufre la tentación; porque cuando fuere probado, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido á los que le aman. Sant. 1:12
- Y tuviereis respeto al que trae la vestidura preciosa, y le dijereis: Siéntate tú aquí en buen lugar: y dijereis al pobre: Estáte tú allí en pie; ó siéntate aquí debajo de mi estrado: Sant. 2:3
- Hermanos míos amados, oid: ¿No ha elegido Dios los pobres de este mundo, ricos en fe, y herederos del reino que ha prometido á los que le aman? Sant. 2:5
- Y fué cumplida la Escritura que dice: Abraham creyó á Dios, y le fué imputado á justicia, y fué llamado amigo de Dios. Sant. 2:23
- Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si estuviere en pecados, le serán perdonados. Sant. 5:15
- Hermanos, si alguno de entre vosotros ha errado de la verdad, y alguno le convirtiere, Sant. 5:19
- Al cual, no habiendo visto, le amáis; en el cual creyendo, aunque al presente no lo veáis, os alegráis con gozo inefable y glorificado; 1 Pe. 1:8
- Que por Él creéis á Dios, el cual le resucitó de los muertos, y le ha dado gloria, para que vuestra fe y esperanza sea en Dios. 1 Pe. 1:21
- Quien cuando le maldecían no retornaba maldición: cuando padecía, no amenazaba, sino remitía la causa al que juzga justamente: 1 Pe. 2:23
- Y tened por salud la paciencia de nuestro Señor; como también nuestro amado hermano Pablo, según la sabiduría que le ha sido dada, os ha escrito también; 2 Pe. 3:15
- Y en esto sabemos que nosotros le hemos conocido, si guardamos sus mandamientos. 1 Jn. 2:3
- El que dice, Yo le he conocido, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y no hay verdad en Él; 1 Jn. 2:4
- Mas el que aborrece á su hermano, está en tinieblas, y anda en tinieblas, y no sabe á donde va; porque las tinieblas le han cegado los ojos. 1 Jn. 2:11
- MIRAD cuál amor nos ha dado el Padre, que seamos llamados hijos de Dios: por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoce á Él. 1 Jn. 3:1
- Muy amados, ahora somos hijos de Dios, y aun no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando Él apareciere, seremos semejantes á Él, porque le veremos como Él es. 1 Jn. 3:2
- Cualquiera que permanece en Él, no peca; cualquiera que peca, no le ha visto, ni le ha conocido. 1 Jn. 3:6
- No como Caín, que era del maligno, y mató á su hermano. ¿Y por qué causa le mató? Porque sus obras eran malas, y las de su hermano justas. 1 Jn. 3:12
- Mas el que tuviere bienes de este mundo, y viere á su hermano tener necesidad, y le cerrare sus entrañas, ¿cómo está el amor de Dios en Él? 1 Jn. 3:17
- Nosotros le amamos á Él, porque Él nos amó primero. 1 Jn. 4:19
- El que cree en el Hijo de Dios, tiene el testimonio en sí mismo: el que no cree á Dios, le ha hecho mentiroso; porque no ha creído en el testimonio que Dios ha testificado de su Hijo. 1 Jn. 5:10
- Y si sabemos que Él nos oye en cualquiera cosa que demandáremos, sabemos que tenemos las peticiones que le hubiéremos demandado. 1 Jn. 5:15
- Si alguno viere cometer á su hermano pecado no de muerte, demandará y se le dará vida; digo á los que pecan no de muerte. Hay pecado de muerte, por el cual yo no digo que ruegue. 1 Jn. 5:16
- Sabemos que cualquiera que es nacido de Dios, no peca; mas el que es engendrado de Dios, se guarda á sí mismo, y el maligno no le toca. 1 Jn. 5:18
- Si alguno viene á vosotros, y no trae esta doctrina, no lo recibáis en casa, ni le digáis: ¡bienvenido! 2 Jn. 1:10
- Porque el que le dice bienvenido, comunica con sus malas obras. 2 Jn. 1:11
- LA revelación de Jesucristo, que Dios le dió, para manifestar á sus siervos las cosas que deben suceder presto; y la declaró, enviándola por su ángel á Juan su siervo, Apoc. 1:1
- He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le traspasaron; y todos los linajes de la tierra se lamentarán sobre Él. Así sea. Amén. Apoc. 1:7
- Y cuando yo le vi, caí como muerto á sus pies. Y Él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas: yo soy el primero y el último; Apoc. 1:17
- El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice á las iglesias. Al que venciere, daré á comer del maná escondido, y le daré una piedrecita blanca, y en la piedrecita un nombre nuevo escrito, el cual ninguno conoce sino aquel que lo recibe. Apoc. 2:17
- Y le he dado tiempo para que se arrepienta de la fornicación; y no se ha arrepentido. Apoc. 2:21
- Y al que hubiere vencido, y hubiere guardado mis obras hasta el fin, yo le daré potestad sobre las gentes; Apoc. 2:26
- Y le daré la estrella de la mañana. Apoc. 2:28
- Al que venciere, yo le daré que se siente conmigo en mi trono; así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono. Apoc. 3:21
- Y miré, y he aquí un caballo blanco: y el que estaba sentado encima de Él, tenía un arco; y le fué dada una corona, y salió victorioso, para que también venciese. Apoc. 6:2
- Y miré, y he aquí un caballo amarillo: y el que estaba sentado sobre Él tenía por nombre Muerte; y el infierno le seguía: y le fué dada potestad sobre la cuarta parte de la tierra, para matar con espada, con hambre, con mortandad, y con las bestias de la tierra. Apoc. 6:8
- Y yo le dije: Señor, tú lo sabes. Y Él me dijo: Estos son los que han venido de grande tribulación, y han lavado sus ropas, y las han blanqueado en la sangre del Cordero. Apoc. 7:14
- Por esto están delante del trono de Dios, y le sirven día y noche en su templo: y el que está sentado en el trono tenderá su pabellón sobre ellos. Apoc. 7:15
- Y otro ángel vino, y se paró delante del altar, teniendo un incensario de oro; y le fué dado mucho incienso para que lo añadiese á las oraciones de todos los santos sobre el altar de oro que estaba delante del trono. Apoc. 8:3
- Y EL quinto ángel tocó la trompeta, y vi una estrella que cayó del cielo en la tierra; y le fué dada la llave del pozo del abismo. Apoc. 9:1
- Y le fué dado que no los matasen, sino que los atormentasen cinco meses; y su tormento era como tormento de escorpión, cuando hiere al hombre. Apoc. 9:5
- Y ellos le han vencido por la sangre del Cordero, y por la palabra de su testimonio; y no han amado sus vidas hasta la muerte. Apoc. 12:11
- Y la bestia que vi, era semejante á un leopardo, y sus pies como de oso, y su boca como boca de león. Y el dragón le dió su poder, y su trono, y grande potestad. Apoc. 13:2
- Y le fué dada boca que hablaba grandes cosas y blasfemias: y le fué dada potencia de obrar cuarenta y dos meses. Apoc. 13:5
- Y le fué dado hacer guerra contra los santos, y vencerlos. También le fué dada potencia sobre toda tribu y pueblo y lengua y gente. Apoc. 13:7
- Y todos los que moran en la tierra le adoraron, cuyos nombres no están escritos en el libro de la vida del Cordero, el cual fué muerto desde el principio del mundo. Apoc. 13:8
- Y engaña á los moradores de la tierra por las señales que le ha sido dado hacer en presencia de la bestia, mandando á los moradores de la tierra que hagan la imagen de la bestia que tiene la herida de cuchillo, y vivió. Apoc. 13:14
- Y le fué dado que diese espíritu á la imagen de la bestia, para que la imagen de la bestia hable; y hará que cualesquiera que no adoraren la imagen de la bestia sean muertos. Apoc. 13:15
- Y otro ángel le siguió, diciendo: Ha caído, ha caído Babilonia, aquella grande ciudad, porque ella ha dado á beber á todas las naciones del vino del furor de su fornicación. Apoc. 14:8
- Y el cuarto ángel derramó su copa sobre el sol; y le fué dado quemar á los hombres con fuego. Apoc. 16:8
- Porque Dios ha puesto en sus corazones ejecutar lo que le plugo, y el ponerse de acuerdo, y dar su reino á la bestia, hasta que sean cumplidas las palabras de Dios. Apoc. 17:17
- Y salió una voz del trono, que decía: Load á nuestro Dios todos sus siervos, y los que le teméis, así pequeños como grandes. Apoc. 19:5
- Y le fué dado que se vista de lino fino, limpio y brillante: porque el lino fino son las justificaciones de los santos. Apoc. 19:8
- Y los ejércitos que están en el cielo le seguían en caballos blancos, vestidos de lino finísimo, blanco y limpio. Apoc. 19:14
- Y prendió al dragón, aquella serpiente antigua, que es el Diablo y Satanás, y le ató por mil años; Apoc. 20:2
- Y arrojólo al abismo, y le encerró, y selló sobre Él, porque no engañe más á las naciones, hasta que mil años sean cumplidos: y después de esto es necesario que sea desatado un poco de tiempo. Apoc. 20:3
- Y díjome: Hecho es. Yo soy Alpha y Omega, el principio y el fin. Al que tuviere sed, yo le daré de la fuente del agua de vida gratuitamente. Apoc. 21:6
- Y no habrá más maldición; sino que el trono de Dios y del Cordero estará en ella, y sus siervos le servirán. Apoc. 22:3