Concordancia de Haller: ME
- Y el hombre respondió: La mujer que me diste por compañera me dió del árbol, y yo comí. Gén. 3:12
- Entonces Jehová Dios dijo á la mujer: ¿Qué es lo que has hecho? Y dijo la mujer: La serpiente me engañó, y comí. Gén. 3:13
- He aquí me echas hoy de la faz de la tierra, y de tu presencia me esconderé; y seré errante y extranjero en la tierra; y sucederá que cualquiera que me hallare, me matará. Gén. 4:14
- Y conoció de nuevo Adam á su mujer, la cual parió un hijo, y llamó su nombre Seth: Porque Dios (dijo ella) me ha sustituído otra simiente en lugar de Abel, á quien mató Caín. Gén. 4:25
- Y dijo Jehová: Raeré los hombres que he criado de sobre la faz de la tierra, desde el hombre hasta la bestia, y hasta el reptil y las aves del cielo: porque me arrepiento de haberlos hecho. Gén. 6:7
- Y será que cuando te habrán visto los Egipcios, dirán: Su mujer es: y me matarán á mí, y á ti te reservarán la vida. Gén. 12:12
- Entonces Faraón llamó á Abram y le dijo: ¿Qué es esto que has hecho conmigo? ¿Por qué no me declaraste que era tu mujer? Gén. 12:18
- Y respondió Abram: Señor Jehová ¿qué me has de dar, siendo así que ando sin hijo, y el mayordomo de mi casa es ese Damasceno Eliezer? Gén. 15:2
- Dijo más Abram: Mira que no me has dado prole, y he aquí que es mi heredero uno nacido en mi casa. Gén. 15:3
- Dijo, pues, Sarai á Abram: Ya ves que Jehová me ha hecho estéril: ruégote que entres á mi sierva; quizá tendré hijos de ella. Y atendió Abram al dicho de Sarai. Gén. 16:2
- Entonces Sarai dijo á Abram: Mi afrenta sea sobre ti: yo puse mi sierva en tu seno, y viéndose embarazada, me mira con desprecio; juzgue Jehová entre mí y ti. Gén. 16:5
- Entonces llamó el nombre de Jehová que con ella hablaba: Tú eres el Dios de la vista; porque dijo: ¿No he visto también aquí al que me ve? Gén. 16:13
- Por lo cual llamó al pozo, Pozo del Viviente que me ve. He aquí está entre Cades y Bered. Gén. 16:14
- Entonces Sara negó diciendo: No me reí; porque tuve miedo. Y él dijo: No es así, sino que te has reído. Gén. 18:15
- He aquí ahora ha hallado tu siervo gracia en tus ojos, y has engrandecido tu misericordia que has hecho conmigo dándome la vida; mas yo no podré escapar al monte, no sea caso que me alcance el mal y muera. Gén. 19:19
- ¿No me dijo él: Mi hermana es; y ella también dijo: Es mi hermano? Con sencillez de mi corazón, y con limpieza de mis manos he hecho esto. Gén. 20:5
- Y Abraham respondió: Porque dije para mí: Cierto no hay temor de Dios en este Lugar, y me matarán por causa de mi mujer. Gén. 20:11
- Y fue que, cuando Dios me hizo salir errante de la casa de mi padre, yo le dije: Esta es la merced que tú me harás, que en todos los lugares donde llegáremos, digas de mí: Mi hermano es. Gén. 20:13
- Entonces dijo Sara: Dios me ha hecho reir, y cualquiera que lo oyere, se reirá conmigo. Gén. 21:6
- Y respondió Abimelech: No sé quién haya hecho esto, ni tampoco tú me lo hiciste saber, ni yo lo he oído hasta hoy. Gén. 21:26
- Y él respondió: Que estas siete corderas tomarás de mi mano, para que me sean en testimonio de que yo cavé este pozo. Gén. 21:30
- Y dijo: No extiendas tu mano sobre el muchacho, ni le hagas nada; que ya conozco que temes á Dios, pues que no me rehusaste tu hijo, tu único; Gén. 22:12
- Y dijo: Por mí mismo he jurado, dice Jehová, que por cuanto has hecho esto, y no me has rehusado tu hijo, tu único; Gén. 22:16
- Para que me dé la cueva de Macpela, que tiene al cabo de su heredad: que por su justo precio me la dé, para posesión de sepultura en medio de vosotros. Gén. 23:9
- Y respondió á Ephrón en oídos del pueblo de la tierra, diciendo: Antes, si te place, ruégote que me oigas; yo daré el precio de la heredad, tómalo de mí, y sepultaré en ella mi muerto. Gén. 23:13
- Jehová, Dios de los cielos, que me tomó de la casa de mi padre y de la tierra de mi parentela, y me habló y me juró, diciendo: A tu simiente daré esta tierra; él enviará su ángel delante de ti, y tú tomarás de allá mujer para mi hijo. Gén. 24:7
- Entonces el criado corrió hacia ella, y dijo: Ruégote que me des á beber un poco de agua de tu cántaro. Gén. 24:17
- Y dijo: ¿De quién eres hija? Ruégote me digas, ¿hay lugar en casa de tu padre donde posemos? Gén. 24:23
- Y fué que como vió el pendiente y los brazaletes en las manos de su hermana, que decía, Así me habló aquel hombre; vino á él: y he aquí que estaba junto á los camellos á la fuente. Gén. 24:30
- Y mi amo me hizo jurar, diciendo: No tomarás mujer para mi hijo de las hijas de los Cananeos, en cuya tierra habito; Gén. 24:37
- Entonces él me respondió: Jehová, en cuya presencia he andado, enviará su ángel contigo, y prosperará tu camino; y tomarás mujer para mi hijo de mi linaje y de la casa de mi padre: Gén. 24:40
- Y ella me respondiere, Bebe tú, y también para tus camellos sacaré agua: ésta sea la mujer que destinó Jehová para el hijo de mi señor. Gén. 24:44
- Y antes que acabase de hablar en mi corazón, he aquí Rebeca, que salía con su cántaro sobre su hombro; y descendió á la fuente, y sacó agua; y le dije: Ruégote que me des á beber. Gén. 24:45
- E inclinéme, y adoré á Jehová, y bendije á Jehová, Dios de mi señor Abraham, que me había guiado por camino de verdad para tomar la hija del hermano de mi señor para su hijo. Gén. 24:48
- Y él les dijo: No me detengáis, pues que Jehová ha prosperado mi camino; despachadme para que me vaya á mi señor. Gén. 24:56
- Y venía Isaac del pozo del Viviente que me ve; porque él habitaba en la tierra del Mediodía; Gén. 24:62
- Y sucedió, después de muerto Abraham, que Dios bendijo á Isaac su hijo: y habitó Isaac junto al pozo del Viviente que me ve. Gén. 25:11
- Dijo á Jacob: Ruégote que me des á comer de eso bermejo, pues estoy muy cansado. Por tanto fué llamado su nombre Edom. Gén. 25:30
- Entonces dijo Esaú: He aquí yo me voy á morir; ¿para qué, pues, me servirá la primogenitura? Gén. 25:32
- Y los hombres de aquel lugar le preguntaron acerca de su mujer; y él respondió: Es mi hermana; porque tuvo miedo de decir: Es mi mujer; que tal vez, dijo, los hombres del lugar me matarían por causa de Rebeca; porque era de hermoso aspecto. Gén. 26:7
- Y díjoles Isaac: ¿Por qué venís á mí, pues que me habéis aborrecido, y me echasteis de entre vosotros? Gén. 26:27
- Quizá me tentará mi padre, y me tendrá por burlador, y traeré sobre mí maldición y no bendición. Gén. 27:12
- Y Jacob dijo á su padre: Yo soy Esaú tu primogénito; he hecho como me dijiste: levántate ahora, y siéntate, y come de mi caza, para que me bendiga tu alma. Gén. 27:19
- E hizo él también guisados, y trajo á su padre, y díjole: Levántese mi padre, y coma de la caza de su hijo, para que me bendiga tu alma. Gén. 27:31
- Y Estremecióse Isaac con grande estremecimiento, y dijo: ¿Quién es el que vino aquí, que cogió caza, y me trajo, y comí de todo antes que vinieses? Yo le bendije, y será bendito. Gén. 27:33
- Y él respondió: Bien llamaron su nombre Jacob, que ya me ha engañado dos veces; alzóse con mi primogenitura, y he aquí ahora ha tomado mi bendición. Y dijo: ¿No has guardado bendición para mí? Gén. 27:36
- E hizo Jacob voto, diciendo: Si fuere Dios conmigo, y me guardare en este viaje que voy, y me diere pan para comer y vestido para vestir, Gén. 28:20
- Y esta piedra que he puesto por título, será casa de Dios: y de todo lo que me dieres, el diezmo lo he de apartar para ti. Gén. 28:22
- Entonces dijo Labán á Jacob: ¿Por ser tú mi hermano, me has de servir de balde? declárame qué será tu salario. Gén. 29:15
- Y venida la mañana, he aquí que era Lea: y él dijo á Labán: ¿Qué es esto que me has hecho? ¿no te he servido por Rachêl? ¿por qué, pues, me has engañado? Gén. 29:25
- Y concibió Lea, y parió un hijo, y llamó su nombre Rubén, porque dijo: Ya que ha mirado Jehová mi aflicción; ahora por tanto me amará mi marido. Gén. 29:32
- Y concibió otra vez, y parió un hijo, y dijo: Por cuanto oyó Jehová que yo era aborrecida, me ha dado también éste. Y llamó su nombre Simeón. Gén. 29:33
- Y VIENDO Rachêl que no daba hijos á Jacob, tuvo envidia de su hermana, y decía á Jacob: Dame hijos, ó si no, me muero. Gén. 30:1
- Y dijo Lea: Para dicha mía; porque las mujeres me dirán dichosa: y llamó su nombre Aser. Gén. 30:13
- Y fué Rubén en tiempo de la siega de los trigos, y halló mandrágoras en el campo, y trájolas á Lea su madre: y dijo Rachêl á Lea: Ruégote que me des de las mandrágoras de tu hijo. Gén. 30:14
- Y dijo Lea: Dios me ha dado mi recompensa, por cuanto dí mi sierva á mi marido: por eso llamó su nombre Issachâr. Gén. 30:18
- Y dijo Lea: Dios me ha dado una buena dote: ahora morará conmigo mi marido, porque le he parido seis hijos: y llamó su nombre Zabulón. Gén. 30:20
- Y Labán le respondió: Halle yo ahora gracia en tus ojos, y quédate; experimentado he que Jehová me ha bendecido por tu causa. Gén. 30:27
- Y él dijo: ¿Qué te daré? Y respondió Jacob: No me des nada: si hicieres por mí esto, volveré á apacentar tus ovejas. Gén. 30:31
- Así responderá por mí mi justicia mañana cuando me viniere mi salario delante de ti: toda la que no fuere pintada ni manchada en las cabras y de color oscuro en las ovejas mías, se me ha de tener por de hurto. Gén. 30:33
- Y vuestro padre me ha engañado, y me ha mudado el salario diez veces: pero Dios no le ha permitido que me hiciese mal. Gén. 31:7
- Yo soy el Dios de Beth-el, donde tú ungiste el título, y donde me hiciste un voto. Levántate ahora, y sal de esta tierra, y vuélvete á la tierra de tu naturaleza. Gén. 31:13
- Y dijo Labán á Jacob: ¿Qué has hecho, que me hurtaste el corazón, y has traído á mis hijas como prisioneras de guerra? Gén. 31:26
- ¿Por qué te escondiste para huir, y me hurtaste, y no me diste noticia, para que yo te enviara con alegría y con cantares, con tamborín y vihuela? Gén. 31:27
- Que aun no me dejaste besar mis hijos y mis hijas. Ahora locamente has hecho. Gén. 31:28
- Poder hay en mi mano para haceros mal: mas el Dios de vuestro padre me habló anoche diciendo: Guárdate que no hables á Jacob descomedidamente. Gén. 31:29
- Y ya que te ibas, porque tenías deseo de la casa de tu padre, ¿por qué me hurtaste mis dioses? Gén. 31:30
- Y Jacob respondió, y dijo á Labán: Porque tuve miedo; pues dije, que quizás me quitarías por fuerza tus hijas. Gén. 31:31
- Y ella dijo á su padre: No se enoje mi señor, porque no me puedo levantar delante de ti; pues estoy con la costumbre de las mujeres. Y él buscó, pero no halló los ídolos. Gén. 31:35
- De día me consumía el calor, y de noche la helada, y el sueño se huía de mis ojos. Gén. 31:40
- Si el Dios de mi padre, el Dios de Abraham, y el temor de Isaac, no fuera conmigo, de cierto me enviarías ahora vacío: vió Dios mi aflicción y el trabajo de mis manos, y reprendióte anoche. Gén. 31:42
- Y dijo Jacob: Dios de mi padre Abraham, y Dios de mi padre Isaac, Jehová, que me dijiste: Vuélvete á tu tierra y á tu parentela, y yo te haré bien. Gén. 32:9
- Líbrame ahora de la mano de mi hermano, de la mano de Esaú, porque le temo; no venga quizá, y me hiera la madre con los hijos. Gén. 32:11
- Y dijo: Déjame, que raya el alba. Y él dijo: No te dejaré, si no me bendices. Gén. 32:26
- Toma, te ruego, mi dádiva que te es traída; porque Dios me ha hecho merced, y todo lo que hay aquí es mío. Y porfió con él, y tomóla. Gén. 33:11
- Pase ahora mi señor delante de su siervo, y yo me iré poco á poco al paso de la hacienda que va delante de mí, y al paso de los niños, hasta que llegue á mi señor á Seir. Gén. 33:14
- Sichêm también dijo á su padre y á sus hermanos: Halle yo gracia en vuestros ojos, y daré lo que me dijereis. Gén. 34:11
- Aumentad á cargo mío mucho dote y dones, que yo daré cuanto me dijereis, y dadme la moza por mujer. Gén. 34:12
- Entonces dijo Jacob á Simeón y á Leví: Habéisme turbado con hacerme abominable á los moradores de aquesta tierra, el Cananeo y el Pherezeo; y teniendo yo pocos hombres, juntarse han contra mí, y me herirán, y seré destruido yo y mi casa. Gén. 34:30
- Y levantémonos, y subamos á Beth-el; y haré allí altar al Dios que me respondió en el día de mi angustia, y ha sido conmigo en el camino que he andado. Gén. 35:3
- Y él respondió: Busco á mis hermanos: ruégote que me muestres dónde pastan. Gén. 37:16
- Y apartóse del camino hacia ella, y díjole: Ea, pues, ahora entraré á ti; porque no sabía que era su nuera; y ella dijo: ¿Qué me has de dar, si entrares á mí? Gén. 38:16
- No hay otro mayor que yo en esta casa, y ninguna cosa me ha reservado sino á ti, por cuanto tú eres su mujer; ¿cómo, pues, haría yo este grande mal y pecaría contra Dios? Gén. 39:9
- Y sucedió que como oyó su señor las palabras que su mujer le hablara, diciendo: Así me ha tratado tu siervo; encendióse su furor. Gén. 39:19
- Acuérdate, pues, de mí para contigo cuando tuvieres ese bien, y ruégote que uses conmigo de misericordia, y hagas mención de mí á Faraón, y me saques de esta casa: Gén. 40:14
- Porque hurtado he sido de la tierra de los Hebreos; y tampoco he hecho aquí porqué me hubiesen de poner en la cárcel. Gén. 40:15
- Faraón se enojó contra sus siervos, y á mí me echó á la prisión de la casa del capitán de los de la guardia, á mí y al principal de los panaderos: Gén. 41:10
- Y aconteció que como él nos declaró, así fué: á mí me hizo volver á mi puesto, é hizo colgar al otro. Gén. 41:13
- Y las espigas menudas devoraban á las siete espigas hermosas: y helo dicho á los magos, mas no hay quien me lo declare. Gén. 41:24
- Y llamó José el nombre del primogénito Manasés; porque Dios (dijo) me hizo olvidar todo mi trabajo, y toda la casa de mi padre. Gén. 41:51
- Y el nombre del segundo llamólo Ephraim; porque Dios (dijo) me hizo fértil en la tierra de mi aflicción. Gén. 41:52
- Y dijo á sus hermanos: Mi dinero se me ha devuelto, y aun helo aquí en mi saco. Sobresaltóseles entonces el corazón, y espantados dijeron el uno al otro: ¿Qué es esto que nos ha hecho Dios? Gén. 42:28
- Y dijo Israel: ¿Por qué me hicisteis tanto mal, declarando al varón que teníais más hermano? Gén. 43:6
- Yo lo fío; á mí me pedirás cuenta de él: si yo no te lo volviere y lo pusiere delante de ti, seré para ti el culpante todos los días: Gén. 43:9
- Y alzando él sus ojos vió á Benjamín su hermano, hijo de su madre, y dijo: ¿Es éste vuestro hermano menor, de quien me hablasteis? Y dijo: Dios tenga misericordia de ti, hijo mío. Gén. 43:29
- Entonces tu siervo mi padre nos dijo: Vosotros sabéis que dos me parió mi mujer; Gén. 44:27
- Ahora pues, no os entristezcáis, ni os pese de haberme vendido acá; que para preservación de vida me envió Dios delante de vosotros: Gén. 45:5
- Y Dios me envió delante de vosotros, para que vosotros quedaseis en la tierra, y para daros vida por medio de grande salvamento. Gén. 45:7
- Así pues, no me enviasteis vosotros acá, sino Dios, que me ha puesto por padre de Faraón, y por señor de toda su casa, y por gobernador en toda la tierra de Egipto. Gén. 45:8
- Daos priesa, id á mi padre y decidle: Así dice tu hijo José: Dios me ha puesto por señor de todo Egipto; ven á mí, no te detengas: Gén. 45:9
- Y llegáronse los días de Israel para morir, y llamó á José su hijo, y le dijo: Si he hallado ahora gracia en tus ojos, ruégote que pongas tu mano debajo de mi muslo, y harás conmigo misericordia y verdad; ruégote que no me entierres en Egipto; Gén. 47:29
- Mas cuando durmiere con mis padres, llevarme has de Egipto, y me sepultarás en el sepulcro de ellos. Y él respondió: Yo haré como tú dices. Gén. 47:30
- Y dijo á José: El Dios Omnipotente me apareció en Luz en la tierra de Canaán, y me bendijo, Gén. 48:3
- Porque cuando yo venía de Padan-aram, se me murió Rachêl en la tierra de Canaán, en el camino, como media legua de tierra viniendo á Ephrata; y sepultéla allí en el camino de Ephrata, que es Bethlehem. Gén. 48:7
- Y respondió José á su padre: Son mis hijos, que Dios me ha dado aquí. Y él dijo: Allégalos ahora á mí, y los bendeciré. Gén. 48:9
- Y dijo Israel á José: No pensaba yo ver tu rostro, y he aquí Dios me ha hecho ver también tu simiente. Gén. 48:11
- Y bendijo á José, y dijo: El Dios en cuya presencia anduvieron mis padres Abraham é Isaac, el Dios que me mantiene desde que yo soy hasta este día, Gén. 48:15
- El Angel que me liberta de todo mal, bendiga á estos mozos: y mi nombre sea llamado en ellos, y el nombre de mis padres Abraham é Isaac: y multipliquen en gran manera en medio de la tierra. Gén. 48:16
- Mi padre me conjuró diciendo: He aquí yo muero; en mi sepulcro que yo cavé para mí en la tierra de Canaán, allí me sepultarás; ruego pues que vaya yo ahora, y sepultaré á mi padre, y volveré. Gén. 50:5
- Y José dijo á sus hermanos: Yo me muero; mas Dios ciertamente os visitará, y os hará subir de aquesta tierra á la tierra que juró á Abraham, á Isaac, y á Jacob. Gén. 50:24
- Y dijo Moisés á Dios: He aquí que llego yo á los hijos de Israel, y les digo, El Dios de vuestros padres me ha enviado á vosotros; si ellos me preguntaren: ¿Cuál es su nombre? ¿qué les responderé? Éxod. 3:13
- Y respondió Dios á Moisés: YO SOY EL QUE SOY. Y dijo: Así dirás á los hijos de Israel: YO SOY me ha enviado á vosotros. Éxod. 3:14
- Y dijo más Dios á Moisés: Así dirás á los hijos de Israel: Jehová, el Dios de vuestros padres, el Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacob, me ha enviado á vosotros. Este es mi nombre para siempre, este es mi memorial por todos los siglos. Éxod. 3:15
- Ve, y junta los ancianos de Israel, y diles: Jehová, el Dios de vuestros padres, el Dios de Abraham, de Isaac, y de Jacob, me apareció, diciendo: De cierto os he visitado, y visto lo que se os hace en Egipto; Éxod. 3:16
- ENTONCES Moisés respondió, y dijo: He aquí que ellos no me creerán, ni oirán mi voz; porque dirán: No te ha aparecido Jehová. Éxod. 4:1
- Ya te he dicho que dejes ir á mi hijo, para que me sirva, mas no has querido dejarlo ir: he aquí yo voy á matar á tu hijo, tu primogénito. Éxod. 4:23
- Entonces Séphora cogió un afilado pedernal, y cortó el prepucio de su hijo, y echólo á sus pies, diciendo: A la verdad tú me eres un esposo de sangre. Éxod. 4:25
- Entonces Moisés se volvió á Jehová, y dijo: Señor, ¿por qué afliges á este pueblo? ¿para qué me enviaste? Éxod. 5:22
- Y aparecí á Abraham, á Isaac y á Jacob bajo el nombre de Dios Omnipotente, mas en mi nombre JEHOVÁ no me notifiqué á ellos. Éxod. 6:3
- Y respondió Moisés delante de Jehová, diciendo: He aquí, los hijos de Israel no me escuchan: ¿cómo pues me escuchará Faraón, mayormente siendo yo incircunciso de labios? Éxod. 6:12
- Y Moisés respondió delante de Jehová: He aquí, yo soy incircunciso de labios, ¿cómo pues me ha de oír Faraón? Éxod. 6:30
- Y dile: Jehová el Dios de los Hebreos me ha enviado á ti, diciendo: Deja ir á mi pueblo, para que me sirvan en el desierto; y he aquí que hasta ahora no has querido oir. Éxod. 7:16
- ENTONCES Jehová dijo á Moisés: Entra á Faraón, y dile: Jehová ha dicho así: Deja ir á mi pueblo, para que me sirvan. Éxod. 8:1
- Y Jehová dijo á Moisés: Levántate de mañana y ponte delante de Faraón, he aquí él sale á las aguas; y dile: Jehová ha dicho así: Deja ir á mi pueblo, para que me sirva. Éxod. 8:20
- ENTONCES Jehová dijo á Moisés: Entra á Faraón, y dile: Jehová, el Dios de los Hebreos, dice así: Deja ir á mi pueblo, para que me sirvan; Éxod. 9:1
- Entonces Jehová dijo á Moisés: Levántate de mañana, y ponte delante de Faraón, y dile: Jehová, el Dios de los Hebreos, dice así: Deja ir á mi pueblo, para que me sirva. Éxod. 9:13
- Entonces vinieron Moisés y Aarón á Faraón, y le dijeron: Jehová, el Dios de los Hebreos ha dicho así: ¿Hasta cuándo no querrás humillarte delante de mí? Deja ir á mi pueblo para que me sirvan. Éxod. 10:3
- Y contarás en aquel día á tu hijo, diciendo: Hácese esto con motivo de lo que Jehová hizo conmigo cuando me sacó de Egipto. Éxod. 13:8
- Y yo, he aquí yo endureceré el corazón de los Egipcios, para que los sigan: y yo me glorificaré en Faraón, y en todo su ejército, y en sus carros, y en su caballería; Éxod. 14:17
- Y sabrán los Egipcios que yo soy Jehová, cuando me glorificaré en Faraón, en sus carros, y en su gente de á caballo. Éxod. 14:18
- Entonces clamó Moisés á Jehová, diciendo: ¿Qué haré con este pueblo? de aquí á un poco me apedrearán. Éxod. 17:4
- Y el otro se llamaba Eliezer, porque dijo, El Dios de mi padre me ayudó, y me libró del cuchillo de Faraón. Éxod. 18:4
- No te inclinarás á ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos, sobre los terceros y sobre los cuartos, á los que me aborrecen, Éxod. 20:5
- Y que hago misericordia en millares á los que me aman, y guardan mis mandamientos. Éxod. 20:6
- Y si me hicieres altar de piedras, no las labres de cantería; porque si alzares tu pico sobre él, tú lo profanarás. Éxod. 20:25
- No dilatarás la primicia de tu cosecha, ni de tu licor, me darás el primogénito de tus hijos. Éxod. 22:29
- Así harás con el de tu buey y de tu oveja: siete días estará con su madre, y al octavo día me lo darás. Éxod. 22:30
- Tres veces en el año me celebraréis fiesta. Éxod. 23:14
- Y de allí me declararé á ti, y hablaré contigo de sobre la cubierta, de entre los dos querubines que están sobre el arca del testimonio, todo lo que yo te mandaré para los hijos de Israel. Éxod. 25:22
- Y tú hablarás á todos los sabios de corazón, á quienes yo he henchido de espíritu de sabiduría; á fin que hagan los vestidos de Aarón, para consagrarle á que me sirva de sacerdote. Éxod. 28:3
- Esto será holocausto continuo por vuestras generaciones á la puerta del tabernáculo del testimonio delante de Jehová, en el cual me concertaré con vosotros, para hablaros allí. Éxod. 29:42
- Porque me dijeron: Haznos dioses que vayan delante de nosotros, que á este Moisés, el varón que nos sacó de tierra de Egipto, no sabemos qué le ha acontecido. Éxod. 32:23
- Y dijo Moisés á Jehová: Mira, tú me dices á mí: Saca este pueblo: y tú no me has declarado á quién has de enviar conmigo: sin embargo, tú dices: Yo te he conocido por tu nombre, y has hallado también gracia en mis ojos. Éxod. 33:12
- Ahora, pues, si he hallado gracia en tus ojos, ruégote que me muestres ahora tu camino, para que te conozca, porque halle gracia en tus ojos: y mira que tu pueblo es aquesta gente. Éxod. 33:13
- El entonces dijo: Ruégote que me muestres tu gloria. Éxod. 33:18
- Dijo más: No podrás ver mi rostro: porque no me verá hombre, y vivirá. Éxod. 33:20
- A la puerta, pues, del tabernáculo del testimonio estaréis día y noche por siete días, y guardaréis la ordenanza delante de Jehová, para que no muráis; porque así me ha sido mandado. Lev. 8:35
- Entonces dijo Moisés á Aarón: Esto es lo que habló Jehová, diciendo: En mis allegados me santificaré, y en presencia de todo el pueblo seré glorificado. Y Aarón calló. Lev. 10:3
- Habéis, pues, de comerlo en el lugar santo: porque esto es fuero para ti, y fuero para tus hijos, de las ofrendas encendidas á Jehová, pues que así me ha sido mandado. Lev. 10:13
- Y respondió Aarón á Moisés: He aquí hoy han ofrecido su expiación y su holocausto delante de Jehová: pero me han acontecido estas cosas: pues si comiera yo hoy de la expiación, ¿Hubiera sido acepto á Jehová? Lev. 10:19
- Di á Aarón y á sus hijos, que se abstengan de las santificaciones de los hijos de Israel, y que no profanen mi santo nombre en lo que ellos me santifican: Yo Jehová. Lev. 22:2
- Y no amancilléis mi santo nombre, y yo me santificaré en medio de los hijos de Israel: Yo Jehová que os santifico; Lev. 22:32
- Porque yo me volveré á vosotros, y os haré crecer, y os multiplicaré, y afirmaré mi pacto con vosotros: Lev. 26:9
- Empero si no me oyereis, ni hiciereis todos estos mis mandamientos, Lev. 26:14
- Y si aun con estas cosas no me oyereis, yo tornaré á castigaros siete veces más por vuestros pecados. Lev. 26:18
- Y si anduviereis conmigo en oposición, y no me quisiereis oír, yo añadiré sobre vosotros siete veces más plagas según vuestros pecados. Lev. 26:21
- Y si con esto no me oyereis, mas procediereis conmigo en oposición, Lev. 26:27
- Y yo me acordaré de mi pacto con Jacob, y asimismo de mi pacto con Isaac, y también de mi pacto con Abraham me acordaré; y haré memoria de la tierra. Lev. 26:42
- Antes me acordaré de ellos por el pacto antiguo, cuando los saqué de la tierra de Egipto á los ojos de las gentes, para ser su Dios: Yo Jehová. Lev. 26:45
- Porque enteramente me son á mí dados los Levitas de entre los hijos de Israel, en lugar de todo aquel que abre matriz; helos tomado para mí en lugar de los primogénitos de todos los hijos de Israel. Núm. 8:16
- Y él le respondió: Yo no iré, sino que me marcharé á mi tierra y á mi parentela. Núm. 10:30
- ¿Concebí yo á todo este pueblo? ¿engendrélo yo, para que me digas: Llévalo en tu seno, como lleva la que cría al que mama, á la tierra de la cual juraste á sus padres? Núm. 11:12
- No puedo yo solo soportar á todo este pueblo, que me es pesado en demasía. Núm. 11:14
- Y si así lo haces tú conmigo, yo te ruego que me des muerte, si he hallado gracia en tus ojos; y que yo no vea mi mal. Núm. 11:15
- Y Jehová dijo á Moisés: ¿Hasta cuándo me ha de irritar este pueblo? ¿hasta cuándo no me ha de creer con todas las señales que he hecho en medio de ellos?. Núm. 14:11
- Que todos los que vieron mi gloria y mis señales que he hecho en Egipto y en el desierto, y me han tentado ya diez veces, y no han oído mi voz, Núm. 14:22
- No verán la tierra de la cual juré á sus padres: no, ninguno de los que me han irritado la verá. Núm. 14:23
- Y dijo Moisés: En esto conoceréis que Jehová me ha enviado para que hiciese todas estas cosas: que no de mi corazón las hice. Núm. 16:28
- Si como mueren todos los hombres murieren éstos, ó si fueren ellos visitados á la manera de todos los hombres, Jehová no me envió. Núm. 16:29
- Y las pondrás en el tabernáculo del testimonio delante del testimonio, donde yo me declararé á vosotros. Núm. 17:4
- Esto será tuyo de la ofrenda de las cosas santas reservadas del fuego: toda ofrenda de ellos, todo presente suyo, y toda expiación por el pecado de ellos, que me han de presentar, será cosa muy santa para ti y para tus hijos. Núm. 18:9
- Y él les dijo: Reposad aquí esta noche, y yo os referiré las palabras, como Jehová me hablare. Así los príncipes de Moab se quedaron con Balaam. Núm. 22:8
- Así Balaam se levantó por la mañana, y dijo á los príncipes de Balac: Volveos á vuestra tierra, porque Jehová no me quiere dejar ir con vosotros. Núm. 22:13
- Porque sin duda te honraré mucho, y haré todo lo que me dijeres: ven pues ahora, maldíceme á este pueblo. Núm. 22:17
- Y Balaam respondió, y dijo á los siervos de Balac: Aunque Balac me diese su casa llena de plata y oro, no puedo traspasar la palabra de Jehová mi Dios, para hacer cosa chica ni grande. Núm. 22:18
- Ruégoos por tanto ahora, que reposeis aquí esta noche, para que yo sepa que me vuelve á decir Jehová. Núm. 22:19
- Entonces Jehová abrió la boca al asna, la cual dijo á Balaam: ¿Qué te he hecho, que me has herido estas tres veces? Núm. 22:28
- Y el asna dijo á Balaam: ¿No soy yo tu asna? sobre mí has cabalgado desde que tú me tienes hasta este día; ¿he acostumbrado á hacerlo así contigo? Y él respondió: No. Núm. 22:30
- El asna me ha visto, y hase apartado luego de delante de mí estas tres veces: y si de mí no se hubiera apartado, yo también ahora te mataría á ti, y á ella dejaría viva. Núm. 22:33
- Entonces Balaam dijo al ángel de Jehová: He pecado, que no sabía que tú te ponías delante de mí en el camino: mas ahora, si te parece mal, yo me volveré. Núm. 22:34
- Y Balaam dijo á Balac: Ponte junto á tu holocausto, y yo iré: quizá Jehová me vendrá al encuentro, y cualquiera cosa que me mostrare, te la noticiaré. Y así se fué solo. Núm. 23:3
- Y él tomó su parábola, y dijo: De Aram me trajo Balac, Rey de Moab, de los montes del oriente: Ven, maldíceme á Jacob; Y ven, execra á Israel. Núm. 23:7
- Entonces Balac dijo á Balaam: ¿Qué me has hecho? hete tomado para que maldigas á mis enemigos, y he aquí has proferido bendiciones. Núm. 23:11
- Y dijo Balac: Ruégote que vengas conmigo á otro lugar desde el cual lo veas; su extremidad solamente verás, que no lo verás todo; y desde allí me lo maldecirás. Núm. 23:13
- Y Balaam respondió, y dijo á Balac: ¿No te he dicho que todo lo que Jehová me dijere, aquello tengo de hacer? Núm. 23:26
- Y dijo Balac á Balaam: Ruégote que vengas, te llevaré á otro lugar; por ventura parecerá bien á Dios que desde allí me lo maldigas. Núm. 23:27
- Y Balaam le respondió: ¿No lo declaré yo también á tus mensajeros que me enviaste, diciendo: Núm. 24:12
- Si Balac me diése su casa llena de plata y oro, yo no podré traspasar el dicho de Jehová para hacer cosa buena ni mala de mi arbitrio; mas lo que Jehová hablare, eso diré yo? Núm. 24:13
- He aquí yo me voy ahora á mi pueblo: por tanto, ven, te indicaré lo que este pueblo ha de hacer á tu pueblo en los postrimeros días. Núm. 24:14
- Dad me de entre vosotros, de vuestras tribus, varones sabios y entendidos y expertos, para que yo los ponga por vuestros jefes. Deut. 1:13
- Y me respondisteis, y dijisteis: Bueno es hacer lo que has dicho. Deut. 1:14
- Y el dicho me pareció bien: y tomé doce varones de vosotros, un varón por tribu: Deut. 1:23
- Entonces respondisteis y me dijisteis: Pecado hemos contra Jehová; nosotros subiremos y pelearemos, conforme á todo lo que Jehová nuestro Dios nos ha mandado. Y os armasteis cada uno de sus armas de guerra, y os apercibisteis para subir al monte. Deut. 1:41
- Y Jehová me dijo: Diles: No subáis, ni peleéis, pues no estoy entre vosotros; porque no seáis heridos delante de vuestros enemigos. Deut. 1:42
- Y VOLVIMOS, y partímonos al desierto camino del mar Bermejo, como Jehová me había dicho; y rodeamos el monte de Seir por muchos días. Deut. 2:1
- Y Jehová me habló, diciendo: Deut. 2:2
- Y Jehová me dijo: No molestes á Moab, ni te empeñes con ellos en guerra, que no te daré posesión de su tierra; porque yo he dado á Ar por heredad á los hijos de Lot. Deut. 2:9
- Jehová me habló, diciendo: Deut. 2:17
- La comida me venderás por dinero y comeré: el agua también me darás por dinero, y beberé: solamente pasaré á pie; Deut. 2:28
- Mas Jehová se había enojado contra mí por causa de vosotros, por lo cual no me oyó: y díjome Jehová: Bástate, no me hables más de este negocio. Deut. 3:26
- Mirad, yo os he enseñado estatutos y derechos, como Jehová mi Dios me mandó, para que hagáis así en medio de la tierra en la cual entráis para poseerla. Deut. 4:5
- El día que estuviste delante de Jehová tu Dios en Horeb, cuando Jehová me dijo: Júntame el pueblo, para que yo les haga oir mis palabras, las cuales aprenderán, para temerme todos los días que vivieren sobre la tierra: y las enseñarán á sus hijos; Deut. 4:10
- A mí también me mandó Jehová entonces enseñaros los estatutos y derechos, para que los pusieseis por obra en la tierra á la cual pasáis para poseerla. Deut. 4:14
- No te inclinarás á ellas ni les servirás: porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la iniquidad de los padres sobre los hijos, y sobre los terceros, y sobre los cuartos, á los que me aborrecen, Deut. 5:9
- Y que hago misericordia á millares á los que me aman, y guardan mis mandamientos. Deut. 5:10
- Estas palabras habló Jehová á toda vuestra congregación en el monte, de en medio del fuego, de la nube y de la oscuridad, á gran voz: y no añadió más. Y escribiólas en dos tablas de piedra, las cuales me dió á mí. Deut. 5:22
- Y oyó Jehová la voz de vuestras palabras, cuando me hablabais; y díjome Jehová: He oído la voz de las palabras de este pueblo, que ellos te han hablado: bien está todo lo que han dicho. Deut. 5:28
- ¡Quién diera que tuviesen tal corazón, que me temiesen, y guardasen todos los días todos mis mandamientos, para que á ellos y á sus hijos les fuese bien para siempre! Deut. 5:29
- Y digas en tu corazón: Mi poder y la fortaleza de mi mano me han traído esta riqueza. Deut. 8:17
- No discurras en tu corazón cuando Jehová tu Dios los habrá echado de delante de ti, diciendo: Por mi justicia me ha metido Jehová á poseer esta tierra; pues por la impiedad de estas gentes Jehová las echa de delante de ti. Deut. 9:4
- Y fué al cabo de los cuarenta días y cuarenta noches, que Jehová me dió dos las tablas de piedra, las tablas del pacto. Deut. 9:11
- Porque temí á causa del furor y de la ira con que Jehová estaba enojado contra vosotros para destruiros. Pero Jehová me oyó aún esta vez. Deut. 9:19
- EN aquel tiempo Jehová me dijo: Lábrate dos tablas de piedra como las primeras, y sube á mí al monte, y hazte un arca de madera: Deut. 10:1
- Y volví y descendí del monte, y puse las tablas en el arca que había hecho; y allí están, como Jehová me mandó. Deut. 10:5
- Y yo estuve en el monte como los primeros días, cuarenta días y cuarenta noches; y Jehová me oyó también esta vez, y no quiso Jehová destruirte. Deut. 10:10
- Y Jehová me dijo: Bien han dicho. Deut. 18:17
- Y ahora, he aquí, he traído las primicias del fruto de la tierra que me diste, oh Jehová. Y lo dejarás delante de Jehová tu Dios, é inclinarte has delante de Jehová tu Dios. Deut. 26:10
- Y dirás delante de Jehová tu Dios: Yo he sacado lo consagrado de mi casa, y también lo he dado al Levita, y al extranjero, y al huérfano, y á la viuda, conforme á todos tus mandamientos que me ordenaste: no he traspasado tus mandamientos, ni me he olvidado de ellos: Deut. 26:13
- No he comido de ello en mi luto, ni he sacado de ello en inmundicia, ni de ello he dado para mortuorio: he obedecido á la voz de Jehová mi Dios, he hecho conforme á todo lo que me has mandado. Deut. 26:14
- Y Jehová enviará contra ti la maldición, quebranto y asombro en todo cuanto pusieres mano é hicieres, hasta que seas destruído, y perezcas presto á causa de la maldad de tus obras, por las cuales me habrás dejado. Deut. 28:20
- Y díjoles: edad de ciento y veinte años soy hoy día; no puedo más salir ni entrar: á más de esto Jehová me ha dicho: No pasarás este Jordán. Deut. 31:2
- Y Jehová dijo á Moisés: He aquí tú vas á dormir con tus padres, y este pueblo se levantará y fornicará tras los dioses ajenos de la tierra adonde va, en estando en medio de ella; y me dejará, é invalidará mi pacto que he concertado con él: Deut. 31:16
- Y mi furor se encenderá contra él en aquel día; y los abandonaré, y esconderé de ellos mi rostro, y serán consumidos; y le hallarán muchos males y angustias, y dirá en aquel día: ¿No me han hallado estos males porque no está mi Dios en medio de mí? Deut. 31:17
- Ahora, pues, escribíos este cántico, y enséñalo á los hijos de Israel: ponlo en boca de ellos, para que este cántico me sea por testigo contra los hijos de Israel. Deut. 31:19
- Porque yo le introduciré en la tierra que juré á sus padres, la cual fluye leche y miel; y comerá, y se hartará, y se engordará: y volveránse á dioses ajenos, y les servirán, y me enojarán, é invalidarán mi pacto. Deut. 31:20
- Ellos me movieron á celos con lo que no es Dios; Hiciéronme ensañar con sus vanidades: Yo también los moveré á celos con un pueblo que no es pueblo, Con gente insensata los haré ensañar. Deut. 32:21
- Si afilare mi reluciente espada, Y mi mano arrebatare el juicio, Yo volveré la venganza á mis enemigos, Y daré el pago á los que me aborrecen. Deut. 32:41
- Por cuanto prevaricasteis contra mí en medio de los hijos de Israel en las aguas de la rencilla de Cades, en el desierto de Zin; porque no me santificasteis en medio de los hijos de Israel. Deut. 32:51
- Ruégoos pues ahora, me juréis por Jehová, que como he hecho misericordia con vosotros, así la haréis vosotros con la casa de mi padre, de lo cual me daréis una señal cierta; Jos. 2:12
- Entonces Josué dijo á Achân: Hijo mío, da gloria ahora á Jehová el Dios de Israel, y dale alabanza, y declárame ahora lo que has hecho; no me lo encubras. Jos. 7:19
- Yo era de edad de cuarenta años, cuando Moisés siervo de Jehová me envió de Cades-barnea á reconocer la tierra; y yo le referí el negocio como lo tenía en mi corazón: Jos. 14:7
- Ahora bien, Jehová me ha hecho vivir, como él dijo, estos cuarenta y cinco años, desde el tiempo que Jehová habló estas palabras á Moisés, cuando Israel andaba por el desierto: y ahora, he aquí soy hoy día de ochenta y cinco años: Jos. 14:10
- Pero aun hoy estoy tan fuerte como el día que Moisés me envió: cual era entonces mi fuerza, tal es ahora, para la guerra, y para salir y para entrar. Jos. 14:11
- Y ella respondió: Dame bendición: pues que me has dado tierra de secadal, dame también fuentes de aguas. El entonces le dió las fuentes de arriba, y las de abajo. Jos. 15:19
- Y los hijos de José hablaron á Josué, diciendo: ¿Por qué me has dado por heredad una sola suerte y una sola parte, siendo yo un pueblo tan grande y que Jehová me ha así bendecido hasta ahora? Jos. 17:14
- Vosotros, pues, delinearéis la tierra en siete partes, y me traeréis la descripción aquí, y yo os echaré las suertes aquí delante de Jehová nuestro Dios. Jos. 18:6
- Entonces dijo Adoni-bezec: Setenta reyes, cortados los pulgares de sus manos y de sus pies, cogían las migajas debajo de mi mesa: como yo hice, así me ha pagado Dios. Y metiéronle en Jerusalem, donde murió. Jue. 1:7
- Ella entonces le respondió: Dame una bendición: que pues me has dado tierra de secadal, me des también fuentes de aguas. Entonces Caleb le dió las fuentes de arriba y las fuentes de abajo. Jue. 1:15
- Y él le dijo: Ruégote me des á beber una poca de agua, que tengo sed. Y ella abrió un odre de leche y dióle de beber, y tornóle á cubrir. Jue. 4:19
- Las aldeas habían cesado en Israel, habían decaído; Hasta que yo Débora me levanté, Me levanté madre en Israel. Jue. 5:7
- Entonces ha hecho que el que quedó del pueblo, señoree á los magníficos: Jehová me hizo enseñorear sobre los fuertes. Jue. 5:13
- Y él respondió: Yo te ruego, que si he hallado gracia delante de ti, me des señal de que tú has hablado conmigo. Jue. 6:17
- Y Jehová dijo á Gedeón: El pueblo que está contigo es mucho para que yo dé á los Madianitas en su mano: porque no se alabe Israel contra mí, diciendo: Mi mano me ha salvado. Jue. 7:2
- Y dijo á los de Succoth: Yo os ruego que deis á la gente que me sigue algunos bocados de pan; porque están cansados, y yo persigo á Zeba y á Zalmunna, reyes de Madián. Jue. 8:5
- Y entrando á los de Succoth, dijo: He aquí á Zeba y á Zalmunna, sobre los cuales me zaheristeis, diciendo: ¿Está ya la mano de Zeba y de Zalmunna en tu mano, para que demos nosotros pan á tus hombres cansados? Jue. 8:15
- Y díjoles Gedeón: Deseo haceros una petición, que cada uno me dé los zarcillos de su despojo. (Porque traían zarcillos de oro, que eran Ismaelitas.) Jue. 8:24
- Y el escaramujo respondió á los árboles: Si en verdad me elegís por rey sobre vosotros, venid, y aseguraos debajo de mi sombra: y si no, fuego salga del escaramujo que devore los cedros del Líbano. Jue. 9:15
- Entonces subió Abimelech al monte de Salmón, él y toda la gente que con él estaba; y tomó Abimelech un hacha en su mano, y cortó una rama de los árboles, y levantándola púsosela sobre sus hombros, diciendo al pueblo que estaba con él: Lo que me veis á mí que hago, haced vosotros prestamente como yo. Jue. 9:48
- Mas vosotros me habéis dejado, y habéis servido á dioses ajenos: por tanto, yo no os libraré más. Jue. 10:13
- Y Jephté respondió á los ancianos de Galaad: ¿No me habéis vosotros aborrecido, y me echasteis de la casa de mi padre? ¿por qué pues venís ahora á mí cuando estáis en aflicción? Jue. 11:7
- Jephté entonces dijo á los ancianos de Galaad: Si me volvéis para que pelee contra los hijos de Ammón, y Jehová los entregare delante de mí, ¿seré yo vuestra cabeza? Jue. 11:9
- Entonces Israel envió embajadores al rey de Edom, diciendo: Yo te ruego que me dejes pasar por tu tierra. Mas el rey de Edom no los escuchó. Envió también al rey de Moab; el cual tampoco quiso: quedóse por tanto Israel en Cades. Jue. 11:17
- Y envió Israel embajadores á Sehón rey de los Amorrheos, rey de Hesbón, diciéndole: Ruégote que me dejes pasar por tu tierra hasta mi lugar. Jue. 11:19
- Cualquiera que me saliere á recibir de las puertas de mi casa, cuando volviere de los Ammonitas en paz, será de Jehová, y le ofreceré en holocausto. Jue. 11:31
- Y como él la vió, rompió sus vestidos diciendo: ¡Ay, hija mía! de verdad me has abatido, y tú eres de los que me afligen: porque yo he abierto mi boca á Jehová, y no podré retractarme. Jue. 11:35
- Y Jephté les respondió: Yo tuve, y mi pueblo, una gran contienda con los hijos de Ammón, y os llamé, y no me defendisteis de sus manos. Jue. 12:2
- Viendo pues que no me defendíais, puse mi alma en mi palma, y pasé contra los hijos de Ammón, y Jehová los entregó en mi mano: ¿por qué pues habéis subido hoy contra mí para pelear conmigo? Jue. 12:3
- Y la mujer vino y contólo á su marido, diciendo: Un varón de Dios vino á mí, cuyo aspecto era como el aspecto de un ángel de Dios, terrible en gran manera; y no le pregunté de dónde ni quién era, ni tampoco él me dijo su nombre. Jue. 13:6
- Y la mujer corrió prontamente, y noticiólo á su marido, diciéndole: Mira que se me ha aparecido aquel varón que vino á mí el otro día. Jue. 13:10
- Y el ángel de Jehová respondió á Manoa: Aunque me detengas no comeré de tu pan: mas si quisieres hacer holocausto, sacrifícalo á Jehová. Y no sabía Manoa que aquél fuese ángel de Jehová. Jue. 13:16
- Y subió, y declarólo á su padre y á su madre, diciendo: Yo he visto en Timnah una mujer de las hijas de los Filisteos: ruégoos que me la toméis por mujer. Jue. 14:2
- A los cuales Samsón dijo: Yo os propondré ahora un enigma, el cual si en los siete días del banquete vosotros me declarareis y descubriereis, yo os daré treinta sábanas y treinta mudas de vestidos. Jue. 14:12
- Mas si no me lo supiereis declarar, vosotros me daréis las treinta sábanas y las treinta mudas de vestidos. Y ellos respondieron: Propónnos tu enigma, y lo oiremos. Jue. 14:13
- Y lloró la mujer de Samsón delante de él, y dijo: Solamente me aborreces y no me amas, pues que no me declaras el enigma que propusiste á los hijos de mi pueblo. Y él respondió: He aquí que ni á mi padre ni á mi madre lo he declarado; y ¿habíalo de declarar á ti? Jue. 14:16
- Entonces Samsón les dijo: ¿Así lo habíais de hacer? mas yo me vengaré de vosotros, y después cesaré. Jue. 15:7
- Y vinieron tres mil hombres de Judá á la cueva de la peña de Etam, y dijeron á Samsón: ¿No sabes tú que los Filisteos dominan sobre nosotros? ¿por qué nos has hecho esto? Y él les respondió: Yo les he hecho como ellos me hicieron. Jue. 15:11
- Ellos entonces le dijeron: Nosotros hemos venido para prenderte, y entregarte en mano de los Filisteos. Y Samsón les respondió: Juradme que vosotros no me mataréis. Jue. 15:12
- Y Dalila dijo á Samsón: Yo te ruego que me declares en qué consiste tu grande fuerza, y cómo podrás ser atado para ser atormentado. Jue. 16:6
- Y respondióle Samsón: Si me ataren con siete mimbres verdes que aun no estén enjutos, entonces me debilitaré, y seré como cualquiera de los hombres. Jue. 16:7
- Entonces Dalila dijo á Samsón: He aquí tú me has engañado, y me has dicho mentiras: descúbreme pues ahora, yo te ruego, cómo podrás ser atado. Jue. 16:10
- Y él le dijo: Si me ataren fuertemente con cuerdas nuevas, con las cuales ninguna cosa se haya hecho, yo me debilitaré, y seré como cualquiera de los hombres. Jue. 16:11
- Y Dalila dijo á Samsón: Hasta ahora me engañas, y tratas conmigo con mentiras. Descúbreme pues ahora cómo podrás ser atado. El entonces le dijo: Si tejieres siete guedejas de mi cabeza con la tela. Jue. 16:13
- Y ella le dijo: ¿Cómo dices, Yo te amo, pues que tu corazón no está conmigo? Ya me has engañado tres veces, y no me has aún descubierto en qué está tu gran fuerza. Jue. 16:15
- Y viendo Dalila que él le había descubierto todo su corazón, envió á llamar á los príncipes de los Filisteos, diciendo: Venid esta vez, porque él me ha descubierto todo su corazón. Y los príncipes de los Filisteos vinieron á ella, trayendo en su mano el dinero. Jue. 16:18
- Y díjole: ¡Samsón, los Filisteos sobre ti! Y luego que despertó él de su sueño, se dijo: Esta vez saldré como las otras, y me escaparé: no sabiendo que Jehová ya se había de él apartado. Jue. 16:20
- Y Samsón dijo al mozo que le guiaba de la mano: Acércame, y hazme tentar las columnas sobre que se sustenta la casa, para que me apoye sobre ellas. Jue. 16:26
- Entonces Michâs le dijo: Quédate en mi casa, y me serás en lugar de padre y sacerdote; y yo te daré diez siclos de plata por año, y el ordinario de vestidos, y tu comida. Y el Levita se quedó. Jue. 17:10
- Y Michâs dijo: Ahora sé que Jehová me hará bien, pues que el Levita es hecho mi sacerdote. Jue. 17:13
- Y él les respondió: De esta y de esta manera ha hecho conmigo Michâs, y me ha tomado para que sea su sacerdote. Jue. 18:4
- Y él respondió: Mis dioses que yo hice, que lleváis juntamente con el sacerdote, y os vais: ¿qué más me queda? ¿y á qué propósito me decís: Qué tienes? Jue. 18:24
- Y él respondió: Pasamos de Beth-lehem de Judá á los lados del monte de Ephraim, de donde yo soy; y partí hasta Beth-lehem de Judá; y voy á la casa de Jehová, y no hay quien me reciba en casa, Jue. 19:18
- Y Ruth respondió: No me ruegues que te deje, y que me aparte de ti: porque donde quiera que tú fueres, iré yo; y donde quiera que vivieres, viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios. Rut. 1:16
- Donde tú murieres, moriré yo, y allí seré sepultada: así me haga Jehová, y así me dé, que sólo la muerte hará separación entre mí y ti. Rut. 1:17
- Y ella les respondiá: No me llaméis Noemi, sino llamadme Mara: porque en grande amargura me ha puesto el Todopoderoso. Rut. 1:20
- Yo me fuí llena, mas vacía me ha vuelto Jehová. ¿Por qué me llamaréis Noemi, ya que Jehová ha dado testimonio contra mí, y el Todopoderoso me ha afligido? Rut. 1:21
- Y Ruth la Moabita dijo á Noemi: Ruégote que me dejes ir al campo, y cogeré espigas en pos de aquel á cuyos ojos hallare gracia. Y ella le respondió: Ve, hija mía. Rut. 2:2
- Y ha dicho: Ruégote que me dejes coger y juntar tras los segadores entre las gavillas: entró pues, y está desde por la mañana hasta ahora, menos un poco que se detuvo en casa. Rut. 2:7
- Ella entonces bajando su rostro inclinóse á tierra, y díjole: ¿Por qué he hallado gracia en tus ojos para que tú me reconozcas, siendo yo extranjera? Rut. 2:10
- Y respondiendo Booz, díjole: Por cierto se me ha declarado todo lo que has hecho con tu suegra después de la muerte de tu marido, y que dejando á tu padre y á tu madre y la tierra donde naciste, has venido á pueblo que no conociste antes. Rut. 2:11
- Y ella dijo: Señor mío, halle yo gracia delante de tus ojos; porque me has consolado, y porque has hablado al corazón de tu sierva, no siendo yo como una de tus criadas. Rut. 2:13
- Y Ruth Moabita dijo: á más de esto me ha dicho: Júntate con mis criados, hasta que hayan acabado toda mi siega. Rut. 2:21
- Y le respondió: Haré todo lo que tú me mandares. Rut. 3:5
- Y dijo: Estas seis medidas de cebada me dió, diciéndome: Porque no vayas vacía á tu suegra. Rut. 3:17
- Por este niño oraba, y Jehová me dió lo que le pedí. 1 Sam. 1:27
- Y ANNA oró y dijo: Mi corazón se regocija en Jehová, Mi cuerno es ensalzado en Jehová; Mi boca se ensanchó sobre mis enemigos, Por cuanto me alegré en tu salud. 1 Sam. 2:1
- Y vino un varón de Dios á Eli, y díjole: Así ha dicho Jehová: ¿No me manifesté yo claramente á la casa de tu padre, cuando estaban en Egipto en casa de Faraón? 1 Sam. 2:27
- Por tanto, Jehová el Dios de Israel dice: Yo había dicho que tu casa y la casa de tu padre andarían delante de mí perpetuamente; mas ahora ha dicho Jehová: Nunca yo tal haga, porque yo honraré á los que me honran, y los que me tuvieren en poco, serán viles. 1 Sam. 2:30
- Y yo me suscitaré un sacerdote fiel, que haga conforme á mi corazón y á mi alma; y yo le edificaré casa firme, y andará delante de mi ungido todo los días. 1 Sam. 2:35
- Y será que el que hubiere quedado en tu casa, vendrá á postrársele por un dinero de plata y un bocado de pan, diciéndole: Ruégote que me constituyas en algún ministerio, para que coma un bocado de pan. 1 Sam. 2:36
- Y corriendo luego á Eli, dijo: Heme aquí; ¿para qué me llamaste? Y Eli le dijo: Yo no he llamado; vuélvete á acostar. Y él se volvió, y acostóse. 1 Sam. 3:5
- Y Jehová volvió á llamar otra vez á Samuel. Y levantándose Samuel vino á Eli, y dijo: Heme aquí; ¿para qué me has llamado? Y él dijo: Hijo mío, yo no he llamado; vuelve, y acuéstate. 1 Sam. 3:6
- Jehová pues llamó la tercera vez á Samuel. Y él levantándose vino á Eli, y dijo: Heme aquí; ¿para qué me has llamado? Entonces entendió Eli que Jehová llamaba al joven. 1 Sam. 3:8
- Y dijo: ¿Qué es la palabra que te habló Jehová?; ruégote que no me la encubras: así te haga Dios y así te añada, si me encubrieres palabra de todo lo que habló contigo. 1 Sam. 3:17
- Y dijo Jehová á Samuel: Oye la voz del pueblo en todo lo que te dijeren: porque no te han desechado á ti, sino á mí me han desechado, para que no reine sobre ellos. 1 Sam. 8:7
- Conforme á todas las obras que han hecho desde el día que los saqué de Egipto hasta hoy, que me han dejado y han servido á dioses ajenos, así hacen también contigo. 1 Sam. 8:8
- Y llegando Saúl á Samuel en medio de la puerta, díjole: Ruégote que me enseñes dónde está la casa del vidente. 1 Sam. 9:18
- Y Saúl respondió, y dijo: ¿No soy yo hijo de Benjamín, de las más pequeñas tribus de Israel? y mi familia ¿no es la más pequeña de todas las familias de la tribu de Benjamín? ¿por qué pues me has dicho cosa semejante? 1 Sam. 9:21
- Y dijo el tío de Saúl: Yo te ruego me declares qué os dijo Samuel. 1 Sam. 10:15
- Y DIJO Samuel á todo Israel: He aquí, yo he oído vuestra voz en todas las cosas que me habéis dicho, y os he puesto rey. 1 Sam. 12:1
- Y habiendo visto que Naas rey de lo hijos de Ammón venía contra vosotros, me dijisteis: No, sino rey reinará sobre nosotros; siendo vuestro rey Jehová vuestro Dios. 1 Sam. 12:12
- Entonces Samuel dijo: ¿Qué has hecho? Y Saúl respondió: Porque vi que el pueblo se me iba, y que tú no venías al plazo de los días, y que los Filisteos estaban juntos en Michmas, 1 Sam. 13:11
- Me dije: Los Filisteos descenderán ahora contra mí á Gilgal, y yo no he implorado el favor de Jehová. Esforcéme pues, y ofrecí holocausto. 1 Sam. 13:12
- Y Saúl tornó á decir: Esparcíos por el pueblo, y decidles que me traigan cada uno su vaca, y cada cual su oveja, y degolladlos aquí, y comed; y no pecaréis contra Jehová comiendo con sangre. Y trajo todo el pueblo cada cual por su mano su vaca aquella noche, y degollaron allí. 1 Sam. 14:34
- Y Saúl respondió: Así me haga Dios y así me añada, que sin duda morirás, Jonathán. 1 Sam. 14:44
- Y SAMUEL dijo á Saúl: Jehová me envió á que te ungiese por rey sobre su pueblo Israel: oye pues la voz de las palabras de Jehová. 1 Sam. 15:1
- Entonces dijo Samuel á Saúl: Déjame declararte lo que Jehová me ha dicho esta noche. Y él le respondió: Di. 1 Sam. 15:16
- Y Saúl respondió á Samuel: Antes he oído la voz de Jehová, y fuí á la jornada que Jehová me envió, y he traído á Agag rey de Amalec, y he destruído á los Amalecitas: 1 Sam. 15:20
- Y él dijo: Yo he pecado: mas ruégote que me honres delante de los ancianos de mi pueblo, y delante de Israel; y vuelve conmigo para que adore á Jehová tu Dios. 1 Sam. 15:30
- Y DIJO Jehová á Samuel: ¿Hasta cuándo has tú de llorar á Saúl, habiéndolo yo desechado para que no reine sobre Israel? Hinche tu cuerno de aceite, y ven, te enviaré á Isaí de Beth-lehem: porque de sus hijos me he provisto de rey. 1 Sam. 16:1
- Y dijo Samuel: ¿Cómo iré? Si Saúl lo entendiere, me matará. Jehová respondió: Toma contigo una becerra de la vacada, y di: A sacrificar á Jehová he venido. 1 Sam. 16:2
- Si él pudiere pelear conmigo, y me venciere, nosotros seremos vuestros siervos: y si yo pudiere más que él, y lo venciere, vosotros seréis nuestros siervos y nos serviréis. 1 Sam. 17:9
- Y añadió David: Jehová que me ha librado de las garras del león y de las garras del oso, él también me librará de la mano de este Filisteo. Y dijo Saúl á David: Ve, y Jehová sea contigo. 1 Sam. 17:37
- Y dijo Saúl á David: He aquí yo te daré á Merab mi hija mayor por mujer: solamente que me seas hombre valiente, y hagas las guerras de Jehová. Mas Saúl decía: No será mi mano contra él, mas la mano de los Filisteos será contra él. 1 Sam. 18:17
- Entonces Saúl dijo á Michâl: ¿Por qué me has así engañado, y has dejado escapar á mi enemigo? Y Michâl respondió á Saúl: Porque él me dijo: Déjame ir; si no, yo te mataré. 1 Sam. 19:17
- Y él le dijo: En ninguna manera; no morirás. He aquí que mi padre ninguna cosa hará, grande ni pequeña, que no me la descubra; ¿por qué pues me encubrirá mi padre este negocio? No será así. 1 Sam. 20:2
- Y David respondió á Jonathán: He aquí que mañana será nueva luna, y yo acostumbro sentarme con el rey á comer: mas tú dejarás que me esconda en el campo hasta la tarde del tercer día. 1 Sam. 20:5
- Dijo entonces David á Jonathán: ¿Quién me dará aviso? ó ¿qué si tu padre te respondiere ásperamente? 1 Sam. 20:10
- Y Jonathán respondió á Saúl: David me pidió encarecidamente le dejase ir hasta Beth-lehem. 1 Sam. 20:28
- Y dijo: Ruégote que me dejes ir, porque tenemos sacrificio los de nuestro linaje en la ciudad, y mi hermano mismo me lo ha mandado; por tanto, si he hallado gracia en tus ojos, haré una escapada ahora, y visitaré á mis hermanos. Por esto pues no ha venido á la mesa del rey. 1 Sam. 20:29
- Y respondió David al sacerdote Ahimelech: El rey me encomendó un negocio, y me dijo: Nadie sepa cosa alguna de este negocio á que yo te envío, y que yo te he mandado; y yo señalé á los criados un cierto lugar. 1 Sam. 21:2
- Que todos vosotros habéis conspirado contra mí, y no hay quien me descubra al oído como mi hijo ha hecho alianza con el hijo de Isaí, ni alguno de vosotros que se duela de mí, y me descubra como mi hijo ha levantado á mi siervo contra mí, para que me aceche, según hace hoy día? 1 Sam. 22:8
- Y díjole Saúl: ¿Por qué habéis conspirado contra mí, tú y el hijo de Isaí, cuando tú le diste pan y espada, y consultaste por él á Dios, para que se levantase contra mí y me acechase, como lo hace hoy día? 1 Sam. 22:13
- Entonces dijo el rey á la gente de su guardia que estaba alrededor de él: Cercad y matad á los sacerdotes de Jehová; porque también la mano de ellos es con David, pues sabiendo ellos que huía, no me lo descubrieron. Mas los siervos del rey no quisieron extender sus manos para matar á los sacerdotes de Jehová. 1 Sam. 22:17
- ¿Me entregarán los vecinos de Keila en sus manos? ¿descenderá Saúl, como tu siervo tiene oído? Jehová Dios de Israel, ruégote que lo declares á tu siervo. Y Jehová dijo: Sí, descenderá. 1 Sam. 23:11
- Dijo luego David: ¿Me entregarán los vecinos de Keila á mí y á mis hombres en manos de Saúl? Y Jehová respondió: Te entregarán. 1 Sam. 23:12
- Id pues ahora, apercibid aún, considerad y ved su lugar donde tiene el pie, y quién lo haya visto allí; porque se me ha dicho que él es en gran manera astuto. 1 Sam. 23:22
- Y dijo á los suyos: Jehová me guarde de hacer tal cosa contra mi señor, el ungido de Jehová, que yo extienda mi mano contra él; porque es el ungido de Jehová. 1 Sam. 24:6
- Jehová pues será juez, y él juzgará entre mí y ti. El vea, y sustente mi causa, y me defienda de tu mano. 1 Sam. 24:15
- Y dijo á David: Más justo eres tú que yo, que me has pagado con bien, habiéndote yo pagado con mal. 1 Sam. 24:17
- Tú has mostrado hoy que has hecho conmigo bien; pues no me has muerto, habiéndome Jehová puesto en tus manos. 1 Sam. 24:18
- Y David había dicho: Ciertamente en vano he guardado todo lo que éste tiene en el desierto, sin que nada le haya faltado de todo cuanto es suyo; y él me ha vuelto mal por bien. 1 Sam. 25:21
- Y dijo David á Abigail: Bendito sea Jehová Dios de Israel, que te envió para que hoy me encontrases; 1 Sam. 25:32
- Y bendito sea tu razonamiento, y bendita tú, que me has estorbado hoy el ir á derramar sangre, y á vengarme por mi propia mano: 1 Sam. 25:33
- Porque, vive Jehová Dios de Israel que me ha defendido de hacerte mal, que si no te hubieras dado priesa en venirme al encuentro, de aquí á mañana no le quedara á Nabal meante á la pared. 1 Sam. 25:34
- Ruego pues, que el rey mi señor oiga ahora las palabras de su siervo. Si Jehová te incita contra mí, acepte un sacrificio: mas si fueren hijos de hombres, malditos ellos en presencia de Jehová, que me han echado hoy para que no me junte en la heredad de Jehová, diciendo: Ve y sirve á dioses ajenos. 1 Sam. 26:19
- Y he aquí, como tu vida ha sido estimada hoy en mis ojos, así sea mi vida estimada en los ojos de Jehová, y me libre de toda aflicción. 1 Sam. 26:24
- Y DIJO David en su corazón: Al fin seré muerto algún día por la mano de Saúl: nada por tanto me será mejor que fugarme á la tierra de los Filisteos, para que Saúl se deje de mí, y no me ande buscando más por todos los términos de Israel, y así me escaparé de sus manos. 1 Sam. 27:1
- Y disfrazóse Saúl, y púsose otros vestidos, y fuése con dos hombres, y vinieron á aquella mujer de noche; y él dijo: Yo te ruego que me adivines por el espíritu de pythón, y me hagas subir á quien yo te dijere. 1 Sam. 28:8
- ¿Por qué me has engañado? que tú eres Saúl. Y el rey le dijo: No temas: ¿qué has visto? Y la mujer respondió á Saúl: He visto dioses que suben de la tierra. 1 Sam. 28:13
- Y Samuel dijo á Saúl: ¿Por qué me has inquietado haciéndome venir? Y Saúl respondió: Estoy muy congojado; pues los Filisteos pelean contra mí, y Dios se ha apartado de mí, y no me responde más, ni por mano de profetas, ni por sueños: por esto te he llamado, para que me declares qué tengo de hacer. 1 Sam. 28:15
- Entonces Samuel dijo: ¿Y para qué me preguntas á mí, habiéndose apartado de ti Jehová, y es tu enemigo? 1 Sam. 28:16
- Entonces la mujer vino á Saúl, y viéndole en grande manera turbado, díjole: He aquí que tu criada ha obedecido á tu voz, y he puesto mi vida en mi mano, y he oído las palabras que tú me has dicho. 1 Sam. 28:21
- Y Achîs llamó á David, y díjole: Vive Jehová, que tú has sido recto, y que me ha parecido bien tu salida y entrada en el campo conmigo, y que ninguna cosa mala he hallado en ti desde el día que viniste á mí hasta hoy: mas en los ojos de los príncipes no agradas. 1 Sam. 29:6
- Y dijo David al sacerdote Abiathar hijo de Ahimelech: Yo te ruego que me acerques el ephod. Y Abiathar acercó el ephod á David. 1 Sam. 30:7
- Y díjole David: ¿Me llevarás tú á esa tropa? Y él dijo: Hazme juramento por Dios que no me matarás, ni me entregarás en las manos de mi amo, y yo te llevaré á esa gente. 1 Sam. 30:15
- Entonces dijo Saúl á su escudero: Saca tu espada, y pásame con ella, porque no vengan estos incircuncisos, y me pasen, y me escarnezcan. Mas su escudero no quería, porque tenía gran temor. Entonces tomó Saúl la espada, y echóse sobre ella. 1 Sam. 31:4
- Y David le dijo: ¿Qué ha acontecido? ruégote que me lo digas. Y él respondió: El pueblo huyó de la batalla, y también muchos del pueblo cayeron y son muertos: también Saúl y Jonathán su hijo murieron. 2 Sam. 1:4
- Y él me dijo: ¿Quién eres tú? Y yo le respondí: Soy Amalecita. 2 Sam. 1:8
- Y él me volvió á decir: Yo te ruego que te pongas sobre mí, y me mates, porque me toman angustias, y toda mi alma está aún en mí. 2 Sam. 1:9
- Angustia tengo por ti, hermano mío Jonathán, Que me fuiste muy dulce: Más maravilloso me fué tu amor, Que el amor de las mujeres. 2 Sam. 1:26
- Esfuércense pues ahora vuestras manos, y sed valientes; pues que muerto Saúl vuestro señor, los de la casa de Judá me han ungido por rey sobre ellos. 2 Sam. 2:7
- Y enojóse Abner en gran manera por las palabras de Is-boseth, y dijo: ¿Soy yo cabeza de perros respecto de Judá? Yo he hecho hoy misericordia con la casa de Saúl tu padre, con sus hermanos, y con sus amigos, y no te he entregado en las manos de David: ¿y tú me haces hoy cargo del pecado de esta mujer? 2 Sam. 3:8
- Y David dijo: Bien; yo haré contigo alianza: mas una cosa te pido, y es, que no me vengas á ver sin que primero traigas á Michâl la hija de Saúl, cuando vinieres á verme. 2 Sam. 3:13
- Y dijo Abner á David: Yo me levantaré é iré, y juntaré á mi señor el rey á todo Israel, para que hagan contigo alianza, y tú reines como deseas. David despidió luego á Abner, y él se fué en paz. 2 Sam. 3:21
- Y como todo el pueblo viniese á dar de comer pan á David siendo aún de día, David juró, diciendo: Así me haga Dios y así me añada, si antes que se ponga el sol gustare yo pan, ú otra cualquier cosa. 2 Sam. 3:35
- Que yo ahora aún soy tierno rey ungido; y estos hombres, los hijos de Sarvia, muy duros me son: Jehová dé el pago al que mal hace, conforme á su malicia. 2 Sam. 3:39
- Que cuando uno me dió nuevas, diciendo: He aquí Saúl es muerto imaginándose que traía buenas nuevas, yo lo prendí, y le maté en Siclag en pago de la nueva. 2 Sam. 4:10
- Entonces David respondió á Michâl: Delante de Jehová, que me eligió más bien que á tu padre y á toda su casa, mandándome que fuese príncipe sobre el pueblo de Jehová, sobre Israel, danzaré delante de Jehová. 2 Sam. 6:21
- Y aun me haré más vil que esta vez, y seré bajo á mis propios ojos; y delante de las criadas que dijiste, delante de ellas seré honrado. 2 Sam. 6:22
- Ve y di á mi siervo David: Así ha dicho Jehová: ¿Tú me has de edificar casa en que yo more? 2 Sam. 7:5
- Y en todo cuanto he andado con todos los hijos de Israel, ¿he hablado palabra en alguna de las tribus de Israel, á quien haya mandado que apaciente mi pueblo de Israel, para decir: ¿Por qué no me habéis edificado casa de cedros? 2 Sam. 7:7
- Yo le seré á él padre, y él me será á mí hijo. Y si él hiciere mal, yo le castigaré con vara de hombres, y con azotes de hijos de hombres; 2 Sam. 7:14
- Y entró el rey David, y púsose delante de Jehová, y dijo: Señor Jehová, ¿Quién soy yo, y qué es mi casa, para que tú me traigas hasta aquí? 2 Sam. 7:18
- Y dijo: Si los Siros me fueren superiores, tú me ayudarás; y si los hijos de Ammón pudieren más que tú, yo te daré ayuda. 2 Sam. 10:11
- Por lo cual ahora no se apartará jamás de tu casa la espada; por cuanto me menospreciaste, y tomaste la mujer de Uría Hetheo para que fuese tu mujer. 2 Sam. 12:10
- Y éste le dijo: Hijo del rey, ¿por qué de día en día vas así enflaqueciendo? ¿no me lo descubrirás á mí? Y Amnón le respondió: Yo amo á Thamar la hermana de Absalom mi hermano. 2 Sam. 13:4
- Y Jonadab le dijo: Acuéstate en tu cama, y finge que estás enfermo; y cuando tu padre viniere á visitarte, dile: Ruégote que venga mi hermana Thamar, para que me conforte con alguna comida, y aderece delante de mí alguna vianda, para que viendo yo, la coma de su mano. 2 Sam. 13:5
- Ella entonces le respondió: No, hermano mío, no me hagas fuerza; porque no se ha de hacer así con Israel. No hagas tal desacierto. 2 Sam. 13:12
- Porque, ¿dónde iría yo con mi deshonra? Y aun tú serías estimado como uno de los perversos en Israel. Ruégote pues ahora que hables al rey, que no me negará á ti. 2 Sam. 13:13
- Y ella le respondió: No es razón; mayor mal es éste de echarme, que el que me has hecho. Mas él no la quiso oir: 2 Sam. 13:16
- Y he aquí toda la parentela se ha levantado contra tu sierva, diciendo: Entrega al que mató á su hermano, para que le hagamos morir por la vida de su hermano á quien él mató, y quitemos también el heredero. Así apagarán el ascua que me ha quedado, no dejando á mi marido nombre ni reliquia sobre la tierra. 2 Sam. 14:7
- Y que yo he venido ahora para decir esto al rey mi señor, es porque el pueblo me ha puesto miedo. Mas tu sierva dijo: Hablaré ahora al rey: quizá él hará lo que su sierva diga. 2 Sam. 14:15
- Pues el rey oirá, para librar á su sierva de mano del hombre que me quiere raer á mí, y á mi hijo juntamente, de la heredad de Dios. 2 Sam. 14:16
- Entonces él respondió, y dijo á la mujer: Yo te ruego que no me encubras nada de lo que yo te preguntare. Y la mujer dijo: Hable mi señor el rey. 2 Sam. 14:18
- Y el rey dijo: ¿No ha sido la mano de Joab contigo en todas estas cosas? Y la mujer respondió y dijo: Vive tu alma, rey señor mío, que no hay que apartarse á derecha ni á izquierda de todo lo que mi señor el rey ha hablado: porque tu siervo Joab, él me mandó, y él puso en boca de tu sierva todas estas palabras; 2 Sam. 14:19
- Y Absalom respondió á Joab: He aquí, yo he enviado por ti, diciendo que vinieses acá, á fin de enviarte yo al rey á que le dijeses: ¿Para qué vine de Gessur? mejor me fuera estar aún allá. Vea yo ahora la cara del rey; y si hay en mí pecado, máteme. 2 Sam. 14:32
- Y decía Absalom: ¡Quién me pusiera por juez en la tierra, para que viniesen á mí todos los que tienen pleito ó negocio, que yo les haría justicia! 2 Sam. 15:4
- Y al cabo de cuarenta años aconteció que Absalom dijo al rey: Yo te ruego me permitas que vaya á Hebrón, á pagar mi voto que he prometido á Jehová: 2 Sam. 15:7
- Porque tu siervo hizo voto cuando estaba en Gessur en Siria, diciendo: Si Jehová me volviere á Jerusalem, yo serviré á Jehová. 2 Sam. 15:8
- Pero dijo el rey á Sadoc: Vuelve el arca de Dios á la ciudad; que si yo hallare gracia en los ojos de Jehová, él me volverá, y me hará ver á ella y á su tabernáculo: 2 Sam. 15:25
- Y si dijere: No me agradas: aquí estoy, haga de mí lo que bien le pareciere. 2 Sam. 15:26
- Mirad, yo me detendré en los campos del desierto, hasta que venga respuesta de vosotros que me dé aviso. 2 Sam. 15:28
- Mas si volvieres á la ciudad, y dijeres á Absalom: Rey, yo seré tu siervo; como hasta aquí he sido siervo de tu padre, así seré ahora siervo tuyo, entonces tú me disiparás el consejo de Achitophel. 2 Sam. 15:34
- Y he aquí que están con ellos sus dos hijos, Ahimaas el de Sadoc, y Jonathán el de Abiathar: por mano de ellos me enviaréis aviso de todo lo que oyereis. 2 Sam. 15:36
- Y dijo el rey: ¿Dónde está el hijo de tu señor? Y Siba respondió al rey: He aquí él se ha quedado en Jerusalem, porque ha dicho: Hoy me devolverá la casa de Israel el reino de mi padre. 2 Sam. 16:3
- Entonces Abisai hijo de Sarvia, dijo al rey: ¿Por qué maldice este perro muerto á mi señor el rey? Yo te ruego que me dejes pasar, y quitaréle la cabeza. 2 Sam. 16:9
- Quizá mirará Jehová á mi aflicción, y me dará Jehová bien por sus maldiciones de hoy. 2 Sam. 16:12
- ENTONCES Achitophel dijo á Absalom: Yo escogeré ahora doce mil hombres, y me levantaré, y seguiré á David esta noche; 2 Sam. 17:1
- Y el hombre dijo á Joab: Aunque me importara en mis manos mil siclos de plata, no extendiera yo mi mano contra el hijo del rey; porque nosotros lo oímos cuando el rey te mandó á ti y á Abisai y á Ittai, diciendo: Mirad que ninguno toque en el joven Absalom. 2 Sam. 18:12
- Entonces el rey se turbó, y subióse á la sala de la puerta, y lloró; y yendo, decía así: ¡Hijo mío Absalom, hijo mío, hijo mío Absalom! ¡Quién me diera que muriera yo en lugar de ti, Absalom, hijo mío, hijo mío! 2 Sam. 18:33
- Asimismo diréis á Amasa: ¿No eres tú también hueso mío y carne mía? Así me haga Dios, y así me añada, si no fueres general del ejército delante de mí para siempre, en lugar de Joab. 2 Sam. 19:13
- Y dijo al rey: No me impute mi señor iniquidad, ni tengas memoria de los males que tu siervo hizo el día que mi señor el rey salió de Jerusalem, para guardarlos el rey en su corazón; 2 Sam. 19:19
- David entonces dijo: ¿Qué tenéis vosotros conmigo, hijos de Sarvia, que me habéis de ser hoy adversarios? ¿ha de morir hoy alguno en Israel? ¿no conozco yo que hoy soy rey sobre Israel? 2 Sam. 19:22
- Y él dijo: Rey señor mío, mi siervo me ha engañado; pues había tu siervo dicho: Enalbardaré un asno, y subiré en él, é iré al rey; porque tu siervo es cojo. 2 Sam. 19:26
- Pasará tu siervo un poco el Jordán con el rey: ¿por qué me ha de dar el rey tan grande recompensa? 2 Sam. 19:36
- Y Joab respondió, diciendo: Nunca tal, nunca tal me acontezca, que yo destruya ni deshaga. 2 Sam. 20:20
- La cosa no es así: mas un hombre del monte de Ephraim, que se llama Seba hijo de Bichri, ha levantado su mano contra el rey David: entregad á ése solamente, y me iré de la ciudad. Y la mujer dijo á Joab: He aquí su cabeza te será echada desde el muro. 2 Sam. 20:21
- Dios de mi roca, en él confiaré: Mi escudo, y el cuerno de mi salud, mi fortaleza, y mi refugio; Mi salvador, que me librarás de violencia. 2 Sam. 22:3
- Cuando me cercaron ondas de muerte, Y arroyos de iniquidad me asombraron, 2 Sam. 22:5
- Me rodearon los dolores del infierno, Y me tomaron descuidado lazos de muerte. 2 Sam. 22:6
- Libróme de fuertes enemigos, De aquellos que me aborrecían, los cuales eran más fuertes que yo. 2 Sam. 22:18
- Remuneróme Jehová conforme á mi justicia: Y conforme á la limpieza de mis manos, me dió la paga. 2 Sam. 22:21
- Porque yo guardé los caminos de Jehová; Y no me aparté impíamente de mi Dios. 2 Sam. 22:22
- Porque delante de mí tengo todas sus ordenanzas; Y atento á sus fueros, no me retiraré de ellos. 2 Sam. 22:23
- Dios es el que con virtud me corrobora, y el que despeja mi camino; 2 Sam. 22:33
- El que hace mis pies como de ciervas, Y el que me asienta en mis alturas; 2 Sam. 22:34
- Tú me diste asimismo el escudo de tu salud, Y tu benignidad me ha acrecentado. 2 Sam. 22:36
- Perseguiré á mis enemigos, y quebrantarélos; Y no me volveré hasta que los acabe. 2 Sam. 22:38
- Tú me diste la cerviz de mis enemigos, De mis aborrecedores, y que yo los destruyese. 2 Sam. 22:41
- Tú me libraste de contiendas de pueblos: Tú me guardaste para que fuese cabeza de gentes: Pueblos que no conocía, me sirvieron. 2 Sam. 22:44
- Los extraños titubeaban á mí: En oyendo, me obedecían. 2 Sam. 22:45
- El Dios que me ha vengado, Y sujeta los pueblos debajo de mí: 2 Sam. 22:48
- Y que me saca de entre mis enemigos: Tu me sacaste en alto de entre los que se levantaron contra mi: Librásteme del varón de iniquidades. 2 Sam. 22:49
- Y David tuvo deseo, y dijo: ¡Quién me diera á beber del agua de la cisterna de Beth-lehem, que está á la puerta! 2 Sam. 23:15
- Vino pues Gad á David, é intimóle, y díjole: ¿Quieres que te vengan siete años de hambre en tu tierra? ¿ó que huyas tres meses delante de tus enemigos, y que ellos te persigan? ¿o que tres días haya pestilencia en tu tierra? Piensa ahora, y mira qué responderé al que me ha enviado. 2 Sam. 24:13
- Para que confirme Jehová la palabra que me habló, diciendo: Si tus hijos guardaren su camino, andando delante de mí con verdad, de todo su corazón, y de toda su alma, jamás, dice, faltará á ti varón del trono de Israel. 1 Re. 2:4
- Y ya sabes tú lo que me ha hecho Joab hijo de Sarvia, lo que hizo á dos generales del ejército de Israel, á Abner hijo de Ner, y á Amasa hijo de Jether, los cuales él mató, derramando en paz la sangre de guerra, y poniendo la sangre de guerra en su talabarte que tenía sobre sus lomos, y en sus zapatos que tenía en sus pies. 1 Re. 2:5
- También tienes contigo á Semei hijo de Gera, hijo de Benjamín, de Bahurim, el cual me maldijo con una maldición fuerte el día que yo iba á Mahanaim. Mas él mismo descendió á recibirme al Jordán, y yo le juré por Jehová, diciendo: Yo no te mataré á cuchillo. 1 Re. 2:8
- Y ahora yo te hago una petición: no me hagas volver mi rostro. Y ella le dijo: Habla. 1 Re. 2:16
- El entonces dijo: Yo te ruego que hables al rey Salomón, (porque él no te hará volver tu rostro,) para que me dé á Abisag Sunamita por mujer. 1 Re. 2:17
- Y ella dijo: Una pequeña petición pretendo de ti; no me hagas volver mi rostro. Y el rey le dijo: Pide, madre mía, que yo no te haré volver el rostro. 1 Re. 2:20
- Y el rey Salomón juró por Jehová, diciendo: Así me haga Dios y así me añada, que contra su vida ha hablado Adonía esta palabra. 1 Re. 2:23
- Ahora pues, vive Jehová, que me ha confirmado y me ha puesto sobre el trono de David mi padre, y que me ha hecho casa, como me había dicho, que Adonía morirá hoy. 1 Re. 2:24
- Y entró Benaía al tabernáculo de Jehová, y díjole: El rey ha dicho que salgas. Y él dijo: No, sino aquí moriré. Y Benaía volvió con esta respuesta al rey, diciendo: Así habló Joab, y así me respondió. 1 Re. 2:30
- Entonces el rey envió, é hizo venir á Semei, y díjole: ¿No te conjuré yo por Jehová, y te protesté, diciendo: El día que salieres, y fueres acá ó acullá, sabe de cierto que has de morir? Y tú me dijiste: La palabra es buena, yo la obedezco. 1 Re. 2:42
- Y como yo me levanté por la mañana para dar el pecho á mi hijo, he aquí que estaba muerto: mas observéle por la mañana, y vi que no era mi hijo, que yo había parido. 1 Re. 3:21
- Ahora Jehová mi Dios me ha dado reposo por todas partes; que ni hay adversarios, ni mal encuentro. 1 Re. 5:4
- Manda pues ahora que me corten cedros del Líbano; y mis siervos estarán con los tuyos, y yo te daré por tus siervos el salario que tú dijeres: porque tú sabes bien que ninguno hay entre nosotros que sepa labrar la madera como los Sidonios. 1 Re. 5:6
- Y envió Hiram á decir á Salomón: He oído lo que me mandaste á decir: yo haré todo lo que te pluguiere acerca de la madera de cedro, y la madera de haya. 1 Re. 5:8
- Mis siervos la llevarán desde el Líbano á la mar; y yo la pondré en balsas por la mar hasta el lugar que tú me señalares, y allí se desatará, y tú la tomarás: y tú harás mi voluntad en dar de comer á mi familia. 1 Re. 5:9
- Y Jehová ha verificado su palabra que había dicho; que me he levantado yo en lugar de David mi padre, y heme sentado en el trono de Israel, como Jehová había dicho, y he edificado la casa al nombre de Jehová Dios de Israel. 1 Re. 8:20
- Y dijo: ¿Qué ciudades son estas que me has dado, hermano? Y púsoles por nombre, la tierra de Cabul, hasta hoy. 1 Re. 9:13
- Mas yo no lo creía, hasta que he venido, y mis ojos han visto, que ni aun la mitad fué lo que se me dijo: es mayor tu sabiduría y bien que la fama que yo había oído. 1 Re. 10:7
- Y respondióle Faraón: ¿Por qué? ¿qué te falta conmigo, que procuras irte á tu tierra? Y él respondió: Nada; con todo, ruégote que me dejes ir. 1 Re. 11:22
- Por cuanto me han dejado, y han adorado á Astharoth diosa de los Sidonios, y á Chêmos dios de Moab, y á Moloch dios de los hijos de Ammón; y no han andado en mis caminos, para hacer lo recto delante de mis ojos, y mis estatutos, y mis derechos, como hizo David su padre. 1 Re. 11:33
- Y á su hijo daré una tribu, para que mi siervo David tenga lámpara todos los días delante de mí en Jerusalem, ciudad que yo me elegí para poner en ella mi nombre. 1 Re. 11:36
- Y díjoles: ¿Cómo aconsejáis vosotros que respondamos á este pueblo, que me ha hablado, diciendo: Disminuye algo del yugo que tu padre puso sobre nosotros? 1 Re. 12:9
- Si este pueblo subiere á sacrificar á la casa de Jehová en Jerusalem: porque el corazón de este pueblo se convertirá á su señor Roboam rey de Judá, y me matarán á mí, y se tornarán á Roboam rey de Judá. 1 Re. 12:27
- Entonces respondiendo el rey, dijo al varón de Dios: Te pido que ruegues á la faz de Jehová tu Dios, y ora por mí, que mi mano me sea restituída. Y el varón de Dios oró á la faz de Jehová, y la mano del rey se le recuperó y tornóse como antes. 1 Re. 13:6
- Mas el varón de Dios dijo al rey: Si me dieses la mitad de tu casa, no iría contigo, ni comería pan ni bebería agua en este lugar; 1 Re. 13:8
- Porque así me está mandado por palabra de Jehová, diciendo: No comas pan, ni bebas agua, ni vuelvas por el camino que fueres. 1 Re. 13:9
- Porque por palabra de Dios me ha sido dicho: No comas pan ni bebas agua allí, ni vuelvas por el camino que fueres. 1 Re. 13:17
- Y el otro le dijo: Yo también soy profeta como tú, y un ángel me ha hablado por palabra de Jehová, diciendo: Vuélvele contigo á tu casa, para que coma pan y beba agua. Empero mintióle. 1 Re. 13:18
- Y dijo Jeroboam á su mujer: Levántate ahora, disfrázate, porque no te conozcan que eres la mujer de Jeroboam, y ve á Silo; que allá está Ahías profeta, el que me dijo que yo había de ser rey sobre este pueblo. 1 Re. 14:2
- Antes hiciste lo malo sobre todos los que han sido antes de ti: que fuiste y te hiciste dioses ajenos y de fundición para enojarme, y á mí me echaste tras tus espaldas: 1 Re. 14:9
- Alianza hay entre mí y ti, y entre mi padre y el tuyo: he aquí yo te envío un presente de plata y oro: ve, y rompe tu alianza con Baasa rey de Israel, para que me deje. 1 Re. 15:19
- Entonces él se levantó, y se fué á Sarepta. Y como llegó á la puerta de la ciudad, he aquí una mujer viuda que estaba allí cogiendo serojas; y él la llamó, y díjole: Ruégote que me traigas una poca de agua en un vaso, para que beba. 1 Re. 17:10
- Y yendo ella para traérsela, él la volvió á llamar, y díjole: Ruégote que me traigas también un bocado de pan en tu mano. 1 Re. 17:11
- Pero él dijo: ¿En qué he pecado, para que tú entregues tu siervo en mano de Achâb para que me mate? 1 Re. 18:9
- Y acontecerá que, luego que yo me haya partido de ti, el espíritu de Jehová te llevará donde yo no sepa; y viniendo yo, y dando las nuevas á Achâb, y no hallándote él, me matará; y tu siervo teme á Jehová desde su mocedad. 1 Re. 18:12
- ¿Y ahora dices tú: Ve, di á tu amo: Aquí está Elías: para que él me mate? 1 Re. 18:14
- Y díjole Elías: Vive Jehová de los ejércitos, delante del cual estoy, que hoy me mostraré á él. 1 Re. 18:15
- Entonces envió Jezabel á Elías un mensajero, diciendo: Así me hagan los dioses, y así me añadan, si mañana á estas horas yo no haya puesto tu persona como la de uno de ellos. 1 Re. 19:2
- Y él respondió: Sentido he un vivo celo por Jehová Dios de los ejércitos; porque los hijos de Israel han dejado tu alianza, han derribado tus altares, y han muerto á cuchillo tus profetas: y yo solo he quedado, y me buscan para quitarme la vida. 1 Re. 19:10
- Y él respondió: Sentido he un vivo celo por Jehová Dios de los ejércitos; porque los hijos de Israel han dejado tu alianza, han derribado tus altares, y han muerto á cuchillo tus profetas: y yo solo he quedado, y me buscan para quitarme la vida. 1 Re. 19:14
- Entonces dejando él los bueyes, vino corriendo en pos de Elías, y dijo: Ruégote que me dejes besar mi padre y mi madre, y luego te seguiré. Y él le dijo: Ve, vuelve: ¿qué te he hecho yo? 1 Re. 19:20
- Y volviendo los mensajeros otra vez, dijeron: Así dijo Ben-adad: Yo te envié á decir: Tu plata y tu oro, y tus mujeres y tus hijos me darás. 1 Re. 20:5
- Y Ben-adad tornó á enviarle á decir: Así me hagan los dioses, y así me añadan, que el polvo de Samaria no bastará á los puños de todo el pueblo que me sigue. 1 Re. 20:10
- Y él respondió: Porque hablé con Naboth de Jezreel, y díjele que me diera su viña por dinero, ó que, si más quería, le daría otra viña por ella; y él respondió: Yo no te daré mi viña. 1 Re. 21:6
- Y Achâb dijo á Elías: ¿Me has hallado, enemigo mío? Y él respondió: Hete encontrado, porque te has vendido á mal hacer delante de Jehová. 1 Re. 21:20
- Y yo pondré tu casa como la casa de Jeroboam hijo de Nabat, y como la casa de Baasa hijo de Ahía; por la provocación con que me provocaste á ira, y con que has hecho pecar á Israel. 1 Re. 21:22
- Y el rey de Israel respondió á Josaphat: Aun hay un varón por el cual podríamos consultar á Jehová, Michêas, hijo de Imla: mas yo le aborrezco porque nunca me profetiza bien, sino solamente mal. Y Josaphat dijo: No hable el rey así. 1 Re. 22:8
- Y Michêas respondió: Vive Jehová, que lo que Jehová me hablare, eso diré. 1 Re. 22:14
- Y el rey le dijo: ¿Hasta cuántas veces he de conjurarte que no me digas sino la verdad en el nombre de Jehová? 1 Re. 22:16
- Y el rey de Israel dijo á Josaphat: Yo me disfrazaré, y entraré en la batalla: y tú vístete tus vestidos. Y el rey de Israel se disfrazó, y entró en la batalla. 1 Re. 22:30
- Y dijo Elías á Eliseo: Quédate ahora aquí, porque Jehová me ha enviado á Beth-el. Y Eliseo dijo: Vive Jehová, y vive tu alma, que no te dejaré. Descendieron pues á Beth-el. 2 Re. 2:2
- Y Elías le volvió á decir: Eliseo, quédate aquí ahora, porque Jehová me ha enviado á Jericó. Y él dijo: Vive Jehová, y vive tu alma, que no te dejaré. Vinieron pues á Jericó. 2 Re. 2:4
- Y Elías le dijo: Ruégote que te quedes aquí, porque Jehová me ha enviado al Jordán. Y él dijo: Vive Jehová, y vive tu alma, que no te dejaré. Fueron pues ambos á dos. 2 Re. 2:6
- Y él le dijo: Cosa difícil has pedido. Si me vieres cuando fuere quitado de ti, te será así hecho; mas si no, no. 2 Re. 2:10
- Después hizo enalbardar una borrica, y dijo al mozo: Guía y anda; y no me hagas detener para que suba, sino cuando yo te lo dijere. 2 Re. 4:24
- Y luego que llegó al varón de Dios en el monte, asió de sus pies. Y llegóse Giezi para quitarla; mas el varón de Dios le dijo: Déjala, porque su alma está en amargura, y Jehová me ha encubierto el motivo, y no me lo ha revelado. 2 Re. 4:27
- Y ella dijo: ¿Pedí yo hijo á mi señor? ¿No dije yo, que no me burlases? 2 Re. 4:28
- Abana y Pharphar, ríos de Damasco, ¿no son mejores que todas las aguas de Israel? Si me lavare en ellos, ¿no seré también limpio? Y volvióse, y fuése enojado. 2 Re. 5:12
- En esto perdone Jehová á tu siervo: que cuando mi señor entrare en el templo de Rimmón, y para adorar en él se apoyare sobre mi mano, si yo también me inclinare en el templo de Rimmón, si en el templo de Rimmón me inclino, Jehová perdone en esto á tu siervo. 2 Re. 5:18
- Y él dijo: Bien. Mi señor me envía á decir: He aquí vinieron á mí en esta hora del monte de Ephraim dos mancebos de los hijos de los profetas: ruégote que les des un talento de plata, y sendas mudas de vestidos. 2 Re. 5:22
- Y el corazón del rey de Siria fué turbado de esto; y llamando á sus siervos, díjoles: ¿No me declararéis vosotros quién de los nuestros es del rey de Israel? 2 Re. 6:11
- Y díjole el rey: ¿Qué tienes? Y ella respondió: Esta mujer me dijo: Da acá tu hijo, y comámoslo hoy, y mañana comeremos el mío. 2 Re. 6:28
- Y él dijo: Así me haga Dios, y así me añada, si la cabeza de Eliseo hijo de Saphat quedare sobre él hoy. 2 Re. 6:31
- Estaba á la sazón Eliseo sentado en su casa, y con él estaban sentados los ancianos: y el rey envió á él un hombre. Mas antes que el mensajero viniese á él, dijo él á los ancianos: ¿No habéis visto como este hijo del homicida me envía á quitar la cabeza? Mirad pues, y cuando viniere el mensajero, cerrad la puerta, é impedidle la entrada: ¿no viene tras él el ruido de los pies de su amo? 2 Re. 6:32
- Y había el rey hablado con Giezi, criado del varón de Dios, diciéndole: Ruégote que me cuentes todas las maravillas que ha hecho Eliseo. 2 Re. 8:4
- Tomó pues Hazael en su mano un presente de todos los bienes de Damasco, cuarenta camellos cargados, y saliólo á recibir: y llegó, y púsose delante de él, y dijo: Tu hijo Ben-adad, rey de Siria, me ha enviado á ti, diciendo: ¿Tengo de sanar de esta enfermedad? 2 Re. 8:9
- Y Eliseo le dijo: Ve, dile: Seguramente vivirás. Empero Jehová me ha mostrado que él ha de morir ciertamente. 2 Re. 8:10
- Y Hazael dijo: ¿Por qué? ¿es tu siervo perro, que hará esta gran cosa? Y respondió Eliseo: Jehová me ha mostrado que tú has de ser rey de Siria. 2 Re. 8:13
- Y ellos dijeron: Mentira; decláranoslo ahora. Y él dijo: Así y así me habló, diciendo: Así ha dicho Jehová: Yo te he ungido por rey sobre Israel. 2 Re. 9:12
- Entonces Ezechîas rey de Judá envió á decir al rey de Asiria en Lachîs: Yo he pecado: vuélvete de mí, y llevaré todo lo que me impusieres. Y el rey de Asiria impuso á Ezechîas rey de Judá trescientos talentos de plata, y treinta talentos de oro. 2 Re. 18:14
- Y si me decís: Nosotros confiamos en Jehová nuestro Dios: ¿no es aquél cuyos altos y altares ha quitado Ezechîas, y ha dicho á Judá y á Jerusalem: Delante de este altar adoraréis en Jerusalem? 2 Re. 18:22
- Además, ¿he venido yo ahora sin Jehová á este lugar, para destruirlo? Jehová me ha dicho: Sube á esta tierra, y destrúyela. 2 Re. 18:25
- E Isaías les respondió: Así diréis á vuestro señor: Así ha dicho Jehová; No temas por las palabras que has oído, con las cuales me han blasfemado los siervos del rey de Asiria. 2 Re. 19:6
- Entonces Isaías hijo de Amós envió á decir á Ezechîas: Así ha dicho Jehová, Dios de Israel: Lo que me rogaste acerca de Sennachêrib rey de Asiria, he oído. 2 Re. 19:20
- Y Ezechîas había dicho á Isaías: ¿Qué señal tendré de que Jehová me sanará, y que subiré á la casa de Jehová al tercer día? 2 Re. 20:8
- Por cuanto han hecho lo malo en mis ojos, y me han provocado á ira, desde el día que sus padres salieron de Egipto hasta hoy. 2 Re. 21:15
- Asimismo Saphán escriba declaró al rey, diciendo: Hilcías el sacerdote me ha dado un libro. Y leyólo Saphán delante del rey. 2 Re. 22:10
- Por cuanto me dejaron á mí, y quemaron perfumes á dioses ajenos, provocándome á ira en toda obra de sus manos; y mi furor se ha encendido contra este lugar, y no se apagará. 2 Re. 22:17
- E invocó Jabes al Dios de Israel, diciendo: ¡Oh si me dieras bendición, y ensancharas mi término, y si tu mano fuera conmigo, y me libraras de mal, que no me dañe! E hizo Dios que le viniese lo que pidió. 1 Cró. 4:10
- David deseó entonces, y dijo: ¡Quién me diera á beber de las aguas del pozo de Beth-lehem, que está á la puerta! 1 Cró. 11:17
- Ve y di á David mi siervo: Así ha dicho Jehová: Tú no me edificarás casa en que habite: 1 Cró. 17:4
- En todo cuanto anduve con todo Israel ¿hablé una palabra á alguno de los jueces de Israel, á los cuales mandé que apacentasen mi pueblo, para decirles: Por qué no me edificáis una casa de cedro? 1 Cró. 17:6
- El me edificará casa, y yo confirmaré su trono eternalmente. 1 Cró. 17:12
- Yo le seré por padre, y él me será por hijo: y no quitaré de él mi misericordia, como la quité de aquel que fué antes de ti; 1 Cró. 17:13
- Y entró el rey David, y estuvo delante de Jehová, y dijo: Jehová Dios, ¿quién soy yo, y cuál es mi casa, que me has traído hasta este lugar? 1 Cró. 17:16
- Y aun esto, oh Dios, te ha parecido poco, pues que has hablado de la casa de tu siervo para más lejos, y me has mirado como á un hombre excelente, oh Jehová Dios. 1 Cró. 17:17
- Y dijo: Si los Siros fueren más fuertes que yo, tú me salvarás; y si los Ammonitas fueren más fuertes que tú, yo te salvaré. 1 Cró. 19:12
- Escógete, ó tres años de hambre; ó ser por tres meses deshecho delante de tus enemigos, y que la espada de tus adversarios te alcance; ó por tres días la espada de Jehová y pestilencia en la tierra, y que el ángel de Jehová destruya en todo el término de Israel: mira pues qué he de responder al que me ha enviado. 1 Cró. 21:12
- Entonces el rey David dijo á Ornán: No, sino que efectivamente la compraré por su justo precio: porque no tomaré para Jehová lo que es tuyo, ni sacrificaré holocausto que nada me cueste. 1 Cró. 21:24
- El edificará casa á mi nombre, y él me será á mí por hijo, y yo le seré por padre; y afirmaré el trono de su reino sobre Israel para siempre. 1 Cró. 22:10
- Mas Dios me dijo: Tú no edificarás casa á mi nombre: porque eres hombre de guerra, y has derramado mucha sangre. 1 Cró. 28:3
- Empero Jehová el Dios de Israel me eligió de toda la casa de mi padre, para que perpetuamente fuese rey sobre Israel: porque á Judá escogió por caudillo, y de la casa de Judá la familia de mi padre; y de entre los hijos de mi padre agradóse de mí para ponerme por rey sobre todo Israel; 1 Cró. 28:4
- Y de todos mis hijos (porque Jehová me ha dado muchos hijos,) eligió á mi hijo Salomón para que se siente en el trono del reino de Jehová sobre Israel. 1 Cró. 28:5
- Y me ha dicho: Salomón tu hijo, él edificará mi casa y mis atrios: porque á éste me he escogido por hijo, y yo le seré á él por padre. 1 Cró. 28:6
- Todas estas cosas, dijo David, se me han representado por la mano de Jehová que me hizo entender todas las obras del diseño. 1 Cró. 28:19
- Y Salomón dijo á Dios: Tú has hecho con David mi padre grande misericordia, y á mí me has puesto por rey en lugar suyo. 2 Cró. 1:8
- Confírmese pues ahora, oh Jehová Dios, tu palabra dada á David mi padre; porque tú me has puesto por rey sobre un pueblo en muchedumbre como el polvo de la tierra. 2 Cró. 1:9
- Para que me apresten mucha madera, porque la casa que tengo de edificar ha de ser grande y portentosa. 2 Cró. 2:9
- Mas yo no creía las palabras de ellos, hasta que he venido, y mis ojos han visto: y he aquí que ni aun la mitad de la grandeza de tu sabiduría me había sido dicha; porque tú sobrepujas la fama que yo había oído. 2 Cró. 9:6
- Y díjoles: ¿Qué aconsejáis vosotros que respondamos á este pueblo, que me ha hablado, diciendo: Alivia algo del yugo que tu padre puso sobre nosotros? 2 Cró. 10:9
- Entonces vino Semeías profeta á Roboam y á los príncipes de Judá, que estaban reunidos en Jerusalem por causa de Sisac, y díjoles: Así ha dicho Jehová: Vosotros me habéis dejado, y yo también os he dejado en manos de Sisac. 2 Cró. 12:5
- Y el rey de Israel respondió á Josaphat: Aun hay aquí un hombre por el cual podemos preguntar á Jehová: mas yo le aborrezco, porque nunca me profetiza cosa buena, sino siempre mal. Este es Michêas, hijo de Imla. Y respondió Josaphat: No hable así el rey. 2 Cró. 18:7
- Y dijo Michêas: Vive Jehová, que lo que mi Dios me dijere, eso hablaré. Y vino al rey. 2 Cró. 18:13
- Y el rey le dijo: ¿Hasta cuántas veces te conjuraré por el nombre de Jehová que no me hables sino la verdad? 2 Cró. 18:15
- Y el rey de Israel dijo á Josaphat: ¿No te había yo dicho que no me profetizaría bien, sino mal? 2 Cró. 18:17
- Y dijo el rey de Israel á Josaphat: Yo me disfrazaré para entrar en la batalla: mas tú vístete tus vestidos. Y disfrazóse el rey de Israel, y entró en la batalla. 2 Cró. 18:29
- Porque sacrificó á los dioses de Damasco que le habían herido, y dijo: Pues que los dioses de los reyes de Siria les ayudan, yo también sacrificaré á ellos para que me ayuden; bien que fueron éstos su ruina, y la de todo Israel. 2 Cró. 28:23
- A más de esto, declaró Saphán escriba al rey, diciendo: El sacerdote Hilcías me dió un libro. Y leyó Saphán en él delante del rey. 2 Cró. 34:18
- Por cuanto me han dejado, y han sacrificado á dioses ajenos, provocándome á ira en todas las obras de sus manos; por tanto mi furor destilará sobre este lugar, y no se apagará. 2 Cró. 34:25
- Y él le envió embajadores, diciendo: ¿Qué tenemos yo y tú, rey de Judá? Yo no vengo contra ti hoy, sino contra la casa que me hace guerra: y Dios dijo que me apresurase. Déjate de meterte con Dios, que es conmigo, no te destruya. 2 Cró. 35:21
- Así dice Ciro rey de los Persas: Jehová, el Dios de los cielos, me ha dado todos los reinos de la tierra; y él me ha encargado que le edifique casa en Jerusalem, que es en Judá. ¿Quién de vosotros hay de todo su pueblo? Jehová su Dios sea con él, y suba. 2 Cró. 36:23
- Así ha dicho Ciro rey de Persia: Jehová Dios de los cielos me ha dado todos los reinos de la tierra, y me ha mandado que le edifique casa en Jerusalem, que está en Judá. Esd. 1:2
- Y dije al rey: Si al rey place, y si agrada tu siervo delante de ti, que me envíes á Judá, á la ciudad de los sepulcros de mis padres, y la reedificaré. Neh. 2:5
- Entonces el rey me dijo, (y la reina estaba sentada junto á él): ¿Hasta cuándo será tu viaje, y cuándo volverás? Y plugo al rey enviarme, después que yo le señalé tiempo. Neh. 2:6
- Además dije al rey: Si al rey place, dénseme cartas para los gobernadores de la otra parte del río, que me franqueen el paso hasta que llegue á Judá; Neh. 2:7
- Y carta para Asaph, guarda del bosque del rey, á fin que me dé madera para enmaderar los portales del palacio de la casa, y para el muro de la ciudad, y la casa donde entraré. Y otorgóme lo el rey, según la benéfica mano de Jehová sobre mí. Neh. 2:8
- Entonces les declaré cómo la mano de mi Dios era buena sobre mí, y asimismo las palabras del rey, que me había dicho. Y dijeron: Levantémonos, y edifiquemos. Así esforzaron sus manos para bien. Neh. 2:18
- Y ni yo, ni mis hermanos, ni mis mozos, ni la gente de guardia que me seguía, desnudamos nuestro vestido: cada uno se desnudaba solamente para lavarse. Neh. 4:23
- También desde el día que me mandó el rey que fuese gobernador de ellos en la tierra de Judá, desde el año veinte del rey Artajerjes hasta el año treinta y dos, doce años, ni yo ni mis hermanos comimos el pan del gobernador. Neh. 5:14
- Vine luego en secreto á casa de Semaías hijo de Delaías, hijo de Mehetabeel, porque él estaba encerrado; el cual me dijo: Juntémonos en la casa de Dios dentro del templo, y cerremos las puertas del templo, porque vienen para matarte; sí, esta noche vendrán á matarte. Neh. 6:10
- Mas todo esto nada me sirve cada vez que veo al judío Mardochêo sentado á la puerta del rey. Est. 5:13
- ¿Por qué me previnieron las rodillas? ¿Y para qué las tetas que mamase? Job 3:12
- Porque el temor que me espantaba me ha venido, Y hame acontecido lo que temía. Job 3:25
- No he tenido paz, no me aseguré, ni me estuve reposado; Vínome no obstante turbación. Job 3:26
- El negocio también me era á mí oculto; Mas mi oído ha percibido algo de ello. Job 4:12
- Porque las saetas del Todopoderoso están en mí, Cuyo veneno bebe mi espíritu; Y terrores de Dios me combaten. Job 6:4
- ¡Quién me diera que viniese mi petición, Y que Dios me otorgase lo que espero; Job 6:8
- Y que pluguiera á Dios quebrantarme; Que soltara su mano, y me deshiciera! Job 6:9
- Y sería aún mi consuelo, Si me asaltase con dolor sin dar más tregua, Que yo no he escondido las palabras del Santo. Job 6:10
- ¿No me ayudo cuanto puedo, Y el poder me falta del todo? Job 6:13
- Así poseo yo meses de vanidad, Y noches de trabajo me dieron por cuenta. Job 7:3
- Cuando estoy acostado, digo: ¿Cuándo me levantaré? Y mide mi corazón la noche, Y estoy harto de devaneos hasta el alba. Job 7:4
- Los ojos de los que me ven, no me verán más: Tus ojos sobre mí, y dejaré de ser. Job 7:8
- ¿Soy yo la mar, ó ballena, Que me pongas guarda? Job 7:12
- Cuando digo: Mi cama me consolará, Mi cama atenuará mis quejas; Job 7:13
- Entonces me quebrantarás con sueños, Y me turbarás con visiones. Job 7:14
- ¿Hasta cuándo no me dejarás, Ni me soltarás hasta que trague mi saliva? Job 7:19
- Pequé, ¿qué te haré, oh Guarda de los hombres? ¿Por qué me has puesto contrario á ti, Y que á mí mismo sea pesado? Job 7:20
- ¿Y por qué no quitas mi rebelión, y perdonas mi iniquidad? Porque ahora dormiré en el polvo, Y si me buscares de mañana, ya no seré. Job 7:21
- Que si yo le invocase, y él me respondiese, Aun no creeré que haya escuchado mi voz. Job 9:16
- Porque me ha quebrado con tempestad, Y ha aumentado mis heridas sin causa. Job 9:17
- No me ha concedido que tome mi aliento; Mas hame hartado de amarguras. Job 9:18
- Si habláremos de su potencia, fuerte por cierto es; Si de juicio, ¿quién me emplazará? Job 9:19
- Si yo me justificare, me condenará mi boca; Si me dijere perfecto, esto me hará inicuo. Job 9:20
- Contúrbanme todos mis trabajos; Sé que no me darás por libre. Job 9:28
- Aunque me lave con aguas de nieve, Y limpie mis manos con la misma limpieza, Job 9:30
- Aun me hundirás en el hoyo, Y mis propios vestidos me abominarán. Job 9:31
- Quite de sobre mí su vara, Y su terror no me espante. Job 9:34
- Diré á Dios: no me condenes; Hazme entender por qué pleiteas conmigo. Job 10:2
- Tus manos me formaron y me compusieron Todo en contorno: ¿y así me deshaces? Job 10:8
- Acuérdate ahora que como á lodo me diste forma: ¿Y en polvo me has de tornar? Job 10:9
- ¿No me fundiste como leche, Y como un queso me cuajaste? Job 10:10
- Vida y misericordia me concediste, Y tu visitación guardó mi espíritu. Job 10:12
- Si pequé, tú me has observado, Y no me limpias de mi iniquidad. Job 10:14
- Y subirá de punto, pues me cazas como á león, Y tornas á hacer en mí maravillas. Job 10:16
- ¿Por qué me sacaste de la matriz? Habría yo espirado, y no me vieran ojos. Job 10:18
- ¿No son mis días poca cosa? Cesa pues, y déjame, para que me conforte un poco. Job 10:20
- He aquí, aunque me matare, en él esperaré; Empero defenderé delante de él mis caminos. Job 13:15
- Y él mismo me será salud, Porque no entrará en su presencia el hipócrita. Job 13:16
- He aquí ahora, si yo me apercibiere á juicio, Sé que seré justificado. Job 13:18
- A lo menos dos cosas no hagas conmigo; Entonces no me esconderé de tu rostro: Job 13:20
- Aparta de mí tu mano, Y no me asombre tu terror. Job 13:21
- ¿Por qué escondes tu rostro, Y me cuentas por tu enemigo? Job 13:24
- ¿Por qué escribes contra mí amarguras, Y me haces cargo de los pecados de mi mocedad? Job 13:26
- ¿Y sobre éste abres tus ojos, Y me traes á juicio contigo? Job 14:3
- ¡Oh quién me diera que me escondieses en el sepulcro, Que me encubrieras hasta apaciguarse tu ira, Que me pusieses plazo, y de mí te acordaras! Job 14:13
- Pues ahora me cuentas los pasos, Y no das tregua á mi pecado. Job 14:16
- Empero ahora me ha fatigado: Has tú asolado toda mi compañía. Job 16:7
- Tú me has arrugado; testigo es mi flacura, Que se levanta contra mí para testificar en mi rostro. Job 16:8
- Su furor me destrizó, y me ha sido contrario: Crujió sus dientes contra mí; Contra mí aguzó sus ojos mi enemigo. Job 16:9
- Hame entregado Dios al mentiroso, Y en las manos de los impíos me hizo estremecer. Job 16:11
- MI ALIENTO está corrompido, acórtanse mis días, Y me está aparejado el sepulcro. Job 17:1
- El me ha puesto por parábola de pueblos, Y delante de ellos he sido como tamboril. Job 17:6
- ¿Hasta cuándo angustiaréis mi alma, Y me moleréis con palabras? Job 19:2
- Ya me habéis vituperado diez veces: ¿No os avergonzáis de descomediros delante de mí? Job 19:3
- Sabed ahora que Dios me ha trastornado, Y traído en derredor su red sobre mí. Job 19:6
- Los moradores de mi casa y mis criadas me tuvieron por extraño; Forastero fuí yo en sus ojos. Job 19:15
- Aun los muchachos me menospreciaron: En levantándome, hablaban contra mí. Job 19:18
- Todos mis confidentes me aborrecieron; Y los que yo amaba, se tornaron contra mí. Job 19:19
- Oh vosotros mis amigos, tened compasión de mí, tened compasión de mí; Porque la mano de Dios me ha tocado. Job 19:21
- ¿Por qué me perseguís como Dios, Y no os hartáis de mis carnes? Job 19:22
- Por cierto mis pensamientos me hacen responder, Y por tanto me apresuro. Job 20:2
- Aun yo mismo, cuando me acuerdo, me asombro, Y toma temblor mi carne. Job 21:6
- ¿Cómo pues me consoláis en vano, Viniendo á parar vuestras respuestas en falacia? Job 21:34
- ¡Quién me diera el saber dónde hallar á Dios! Yo iría hasta su silla. Job 23:3
- Yo sabría lo que él me respondería, Y entendería lo que me dijese. Job 23:5
- Mis pies tomaron su rastro; Guardé su camino, y no me aparté. Job 23:11
- Del mandamiento de sus labios nunca me separé; Guardé las palabras de su boca más que mi comida. Job 23:12
- Por lo cual yo me espanto en su presencia: Consideraré, y temerélo. Job 23:15
- El ojo del adúltero está aguardando la noche, Diciendo: No me verá nadie: Y esconde su rostro. Job 24:15
- Y si no, ¿quién me desmentirá ahora, O reducirá á nada mis palabras? Job 24:25
- Mi justicia tengo asida, y no la cederé: No me reprochará mi corazón en el tiempo de mi vida. Job 27:6
- ¡Quién me tornase como en los meses pasados, Como en los días que Dios me guardaba, Job 29:2
- Cuando lavaba yo mis caminos con manteca, Y la piedra me derramaba ríos de aceite! Job 29:6
- Los mozos me veían, y se escondían; Y los viejos se levantaban, y estaban en pie; Job 29:8
- Cuando los oídos que me oían, me llamaban bienaventurado, Y los ojos que me veían, me daban testimonio: Job 29:11
- Vestíame de justicia, y ella me vestía como un manto; Y mi toca era juicio. Job 29:14
- A los menesterosos era padre; Y de la causa que no entendía, me informaba con diligencia: Job 29:16
- Si me reía con ellos, no lo creían: Y no abatían la luz de mi rostro. Job 29:24
- Porque Dios desató mi cuerda, y me afligió, Por eso se desenfrenaron delante de mi rostro. Job 30:11
- Y ahora mi alma está derramada en mí; Días de aflicción me han aprehendido. Job 30:16
- Clamo á ti, y no me oyes; Preséntome, y no me atiendes. Job 30:20
- Haste tornado cruel para mí: Con la fortaleza de tu mano me amenazas. Job 30:21
- Porque yo conozco que me reduces á la muerte; Y á la casa determinada á todo viviente. Job 30:23
- Mis entrañas hierven, y no reposan; Días de aflicción me han sobrecogido. Job 30:27
- Porque ¿qué galardón me daría de arriba Dios, Y qué heredad el Omnipotente de las alturas? Job 31:2
- El que en el vientre me hizo á mí, ¿no lo hizo á él? ¿Y no nos dispuso uno mismo en la matriz? Job 31:15
- Si no me bendijeron sus lomos, Y del vellón de mis ovejas se calentaron; Job 31:20
- Si alcé contra el huérfano mi mano, Aunque viese que me ayudarían en la puerta; Job 31:21
- Si me alegré de que mi hacienda se multiplicase, Y de que mi mano hallase mucho; Job 31:25
- Si me alegré en el quebrantamiento del que me aborrecía, Y me regocijé cuando le halló el mal; Job 31:29
- Porque quebrantaba á la gran multitud, Y el menosprecio de las familias me atemorizó, Y callé, y no salí de mi puerta: Job 31:34
- ¡Quién me diera quien me oyese! He aquí mi impresión es que el Omnipotente testificaría por mí, Aunque mi adversario me hiciera el proceso. Job 31:35
- Ciertamente yo lo llevaría sobre mi hombro, Y me lo ataría en lugar de corona. Job 31:36
- Yo le contaría el número de mis pasos, Y como príncipe me llegaría á él. Job 31:37
- En lugar de trigo me nazcan abrojos, Y espinas en lugar de cebada. Job 31:40
- Porque lleno estoy de palabras, Y el espíritu de mi vientre me constriñe. Job 32:18
- Porque no sé hablar lisonjas: De otra manera en breve mi Hacedor me consuma. Job 32:22
- El espíritu de Dios me hizo, Y la inspiración del Omnipotente me dió vida. Job 33:4
- He aquí que él buscó achaques contra mí, Y me tiene por su enemigo; Job 33:10
- El mira sobre los hombres; y el que dijere: Pequé, y pervertí lo recto, Y no me ha aprovechado; Job 33:27
- Porque Job ha dicho: Yo soy justo, Y Dios me ha quitado mi derecho. Job 34:5
- Los hombres de seso dirán conmigo, Y el hombre sabio me oirá: Job 34:34
- ¿Invalidarás tú también mi juicio? ¿Me condenarás á mí, para justificarte á ti? Job 40:8
- ¿Quién me ha anticipado, para que yo restituya? Todo lo que hay debajo del cielo es mío. Job 41:11
- ¿Quién es el que oscurece el consejo sin ciencia? Por tanto yo denunciaba lo que no entendía; Cosas que me eran ocultas, y que no las sabía. Job 42:3
- Oye te ruego, y hablaré; Te preguntaré, y tú me enseñarás. Job 42:4
- Por tanto me aborrezco, y me arrepiento En el polvo y en la ceniza. Job 42:6
- Yo publicaré el decreto: Jehová me ha dicho: Mi hijo eres tú; Yo te engendré hoy. Sal. 2:7
- Con mi voz clamé á Jehová, Y él me respondió desde el monte de su santidad. (Selah.) Sal. 3:4
- Yo me acosté, y dormí, Y desperté; porque Jehová me sostuvo. Sal. 3:5
- RESPÓNDEME cuando clamo, oh Dios de mi justicia: Estando en angustia, tú me hiciste ensanchar: Ten misericordia de mí, y oye mi oración. Sal. 4:1
- En paz me acostaré, y asimismo dormiré; Porque solo tú, Jehová, me harás estar confiado. Sal. 4:8
- Oh Jehová, de mañana oirás mi voz; De mañana me presentaré á ti, y esperaré. Sal. 5:3
- JEHOVÁ, no me reprendas en tu furor, Ni me castigues con tu ira. Sal. 6:1
- JEHOVÁ Dios mío, en ti he confiado: Sálvame de todos los que me persiguen, y líbrame; Sal. 7:1
- Ten misericordia de mí, Jehová: Mira mi aflicción que padezco de los que me aborrecen, Tú que me levantas de las puertas de la muerte; Sal. 9:13
- Porque cuente yo todas tus alabanzas En las puertas de la hija de Sión, Y me goce en tu salud. Sal. 9:14
- Dice en su corazón: No seré movido en ningún tiempo, Ni jamás me alcanzará el infortunio. Sal. 10:6
- Por la opresión de los pobres, por el gemido de los menesterosos, Ahora me levantaré, dice Jehová: Pondrélos en salvo del que contra ellos se engríe. Sal. 12:5
- ¿HASTA cuándo, Jehová? ¿me olvidarás para siempre? ¿Hasta cuándo esconderás tu rostro de mí? Sal. 13:1
- Cantaré á Jehová, Porque me ha hecho bien. Sal. 13:6
- Las cuerdas me cayeron en lugares deleitosos, Y es hermosa la heredad que me ha tocado. Sal. 16:6
- Bendeciré á Jehová que me aconseja: Aun en las noches me enseñan mis riñones. Sal. 16:7
- Me mostrarás la senda de la vida: Hartura de alegrías hay con tu rostro; Deleites en tu diestra para siempre. Sal. 16:11
- Tú has probado mi corazón, hasme visitado de noche; Me has apurado, y nada inicuo hallaste: Heme propuesto que mi boca no ha de propasarse. Sal. 17:3
- Para las obras humanas, por la palabra de tus labios Yo me he guardado de las vías del destructor. Sal. 17:4
- Yo te he invocado, por cuanto tú me oirás, oh Dios: Inclina á mí tu oído, escucha mi palabra. Sal. 17:6
- De delante de los malos que me oprimen, De mis enemigos que me cercan por la vida. Sal. 17:9
- Cercáronme dolores de muerte, Y torrentes de perversidad me atemorizaron. Sal. 18:4
- Dolores del sepulcro me rodearon, Previniéronme lazos de muerte. Sal. 18:5
- Libróme de mi poderoso enemigo, Y de los que me aborrecían, aunque eran ellos más fuertes que yo. Sal. 18:17
- Hame pagado Jehová conforme á mi justicia: Conforme á la limpieza de mis manos me ha vuelto. Sal. 18:20
- Porque yo he guardado los caminos de Jehová, Y no me aparté impíamente de mi Dios. Sal. 18:21
- Dios es el que me ciñe de fuerza, E hizo perfecto mi camino; Sal. 18:32
- Dísteme asimismo el escudo de tu salud: Y tu diestra me sustentó, Y tu benignidad me ha acrecentado. Sal. 18:35
- Pues me ceñiste de fortaleza para la pelea; Has agobiado mis enemigos debajo de mí. Sal. 18:39
- Y dísteme la cerviz de mis enemigos, Y destruí á los que me aborrecían. Sal. 18:40
- Librásteme de contiendas de pueblo: Pusísteme por cabecera de gentes: Pueblo que yo no conocía, me sirvió. Sal. 18:43
- Así que hubo oído, me obedeció; Los hijos de extraños me mintieron; Sal. 18:44
- El Dios que me da las venganzas, Y sujetó pueblos á mí. Sal. 18:47
- Los errores, ¿quién los entenderá? Líbrame de los que me son ocultos. Sal. 19:12
- DIOS mío, Dios mío, ¿por qué me has dejado? ¿Por qué estás lejos de mi salud, y de las palabras de mi clamor? Sal. 22:1
- Todos los que me ven, escarnecen de mí; Estiran los labios, menean la cabeza, diciendo: Sal. 22:7
- Empero tú eres el que me sacó del vientre, El que me haces esperar desde que estaba á los pechos de mi madre. Sal. 22:9
- Hanme rodeado muchos toros; Fuertes toros de Basán me han cercado. Sal. 22:12
- Secóse como un tiesto mi vigor, Y mi lengua se pegó á mi paladar; Y me has puesto en el polvo de la muerte. Sal. 22:15
- Porque perros me han rodeado, Hame cercado cuadrilla de malignos: Horadaron mis manos y mis pies. Sal. 22:16
- JEHOVÁ es mi pastor; nada me faltará. Sal. 23:1
- En lugares de delicados pastos me hará yacer: Junto á aguas de reposo me pastoreará. Sal. 23:2
- Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno; porque tú estarás conmigo: Tu vara y tu cayado me infundirán aliento. Sal. 23:4
- Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida: Y en la casa de Jehová moraré por largos días. Sal. 23:6
- Mira mis enemigos, que se han multiplicado, Y con odio violento me aborrecen. Sal. 25:19
- Integridad y rectitud me guarden; Porque en ti he esperado. Sal. 25:21
- No me he sentado con hombres de falsedad; Ni entré con los que andan encubiertamente. Sal. 26:4
- Aborrecí la reunión de los malignos, Y con los impíos nunca me senté. Sal. 26:5
- Porque él me esconderá en su tabernáculo en el día del mal; Ocultaráme en lo reservado de su pabellón; Pondráme en alto sobre una roca. Sal. 27:5
- No escondas tu rostro de mí, No apartes con ira á tu siervo: Mi ayuda has sido; No me dejes y no me desampares, Dios de mi salud. Sal. 27:9
- Aunque mi padre y mi madre me dejaran, Jehová con todo me recogerá. Sal. 27:10
- No me entregues á la voluntad de mis enemigos; Porque se han levantado contra mí testigos falsos, y los que respiran crueldad. Sal. 27:12
- No me arrebates á una con los malos, Y con los que hacen iniquidad: Los cuales hablan paz con sus prójimos, Y la maldad está en su corazón. Sal. 28:3
- GLORIFICARTE he, oh Jehová; porque me has ensalzado, Y no hiciste á mis enemigos alegrarse de mí. Sal. 30:1
- Jehová Dios mío, A ti clamé, y me sanaste. Sal. 30:2
- Porque tú eres mi roca y mi castillo; Y por tu nombre me guiarás, y me encaminarás. Sal. 31:3
- Me sacarás de la red que han escondido para mí; Porque tú eres mi fortaleza. Sal. 31:4
- En tu mano encomiendo mi espíritu: Tú me has redimido, oh Jehová, Dios de verdad. Sal. 31:5
- Me gozaré y alegraré en tu misericordia; Porque has visto mi aflicción; Has conocido mi alma en las angustias: Sal. 31:7
- Y no me encerraste en mano del enemigo; Hiciste estar mis pies en anchura. Sal. 31:8
- De todos mis enemigos he sido oprobio, Y de mis vecinos en gran manera, y horror á mis conocidos: Los que me veían fuera, huían de mí. Sal. 31:11
- Tú eres mi refugio; me guardarás de angustia; Con cánticos de liberación me rodearás. (Selah.) Sal. 32:7
- Busqué á Jehová, y él me oyó, Y libróme de todos mis temores. Sal. 34:4
- DISPUTA, oh Jehová, con los que contra mí contienden; Pelea con los que me combaten. Sal. 35:1
- Mas yo, cuando ellos enfermaron, me vestí de saco; Afligí con ayuno mi alma, Y mi oración se revolvía en mi seno. Sal. 35:13
- Como por mi compañero, como por mi hermano andaba; Como el que trae luto por madre, enlutado me humillaba. Sal. 35:14
- No se alegren de mí mis enemigos injustos: Ni los que me aborrecen sin causa hagan del ojo. Sal. 35:19
- LA iniquidad del impío me dice al corazón: No hay temor de Dios delante de sus ojos. Sal. 36:1
- No venga contra mí pie de soberbia; Y mano de impíos no me mueva. Sal. 36:11
- JEHOVÁ, no me reprendas en tu furor, Ni me castigues en tu ira. Sal. 38:1
- Porque mis enemigos están vivos y fuertes: Y hanse aumentado los que me aborrecen sin causa: Sal. 38:19
- Y pagando mal por bien Me son contrarios, por seguir yo lo bueno. Sal. 38:20
- No me desampares, oh Jehová: Dios mío, no te alejes de mí. Sal. 38:21
- Líbrame de todas mis rebeliones; No me pongas por escarnio del insensato. Sal. 39:8
- Tú, Jehová, no apartes de mí tus misericordias: Tu misericordia y tu verdad me guarden siempre. Sal. 40:11
- Porque me han cercado males hasta no haber cuento: Hanme comprendido mis maldades, y no puedo levantar la vista: Hanse aumentado más que los cabellos de mi cabeza, y mi corazón me falta. Sal. 40:12
- Sean asolados en pago de su afrenta Los que me dicen: ¡Ea, ea! Sal. 40:15
- Y si venía á ver me, hablaba mentira: Su corazón se amontonaba iniquidad; Y salido fuera, hablába la. Sal. 41:6
- Reunidos murmuraban contra mí todos los que me aborrecían: Contra mí pensaban mal, diciendo de mí: Sal. 41:7
- En cuanto á mí, en mi integridad me has sustentado, Y me has hecho estar delante de ti para siempre. Sal. 41:12
- Fueron mis lágrimas mi pan de día y de noche, Mientras me dicen todos los días: ¿Dónde está tu Dios? Sal. 42:3
- Mientras se están quebrantando mis huesos, mis enemigos me afrentan, Diciéndome cada día: ¿Dónde está tu Dios? Sal. 42:10
- Pues que tú eres el Dios de mi fortaleza, ¿por qué me has desechado? ¿Por qué andaré enlutado por la opresión del enemigo? Sal. 43:2
- Envía tu luz y tu verdad: éstas me guiarán, Me conducirán al monte de tu santidad, Y á tus tabernáculos. Sal. 43:3
- Porque no confiaré en mi arco, Ni mi espada me salvará. Sal. 44:6
- Por la voz del que me vitupera y deshonra, Por razón del enemigo y del que se venga. Sal. 44:16
- ¿Por qué he de temer en los días de adversidad, Cuando la iniquidad de mis insidiadores me cercare? Sal. 49:5
- Empero Dios redimirá mi vida del poder de la sepultura, Cuando me tomará. (Selah.) Sal. 49:15
- E invócame en el día de la angustia: Te libraré, y tú me honrarás. Sal. 50:15
- El que sacrifica alabanza me honrará: Y al que ordenare su camino, Le mostraré la salud de Dios. Sal. 50:23
- He aquí, en maldad he sido formado, Y en pecado me concibió mi madre. Sal. 51:5
- He aquí, tú amas la verdad en lo íntimo: Y en lo secreto me has hecho comprender sabiduría. Sal. 51:6
- No me eches de delante de ti; Y no quites de mí tu santo espíritu. Sal. 51:11
- Vuélveme el gozo de tu salud; Y el espíritu libre me sustente. Sal. 51:12
- He aquí, Dios es el que me ayuda; El Señor es con los que sostienen mi vida. Sal. 54:4
- Porque me ha librado de toda angustia, Y en mis enemigos vieron mis ojos mi deseo. Sal. 54:7
- A causa de la voz del enemigo, Por la opresión del impío; Porque echaron sobre mí iniquidad, Y con furor me han amenazado. Sal. 55:3
- Temor y temblor vinieron sobre mí, Y terror me ha cubierto. Sal. 55:5
- Y dije: ¡Quién me diese alas como de paloma! Volaría yo, y descansaría. Sal. 55:6
- Porque no me afrentó un enemigo, Lo cual habría soportado; Ni se alzó contra mí el que me aborrecía, Porque me hubiera ocultado de él: Sal. 55:12
- Yo á Dios clamaré; Y Jehová me salvará. Sal. 55:16
- TEN misericordia de mí, oh Dios, porque me devoraría el hombre: Me oprime combatiéndome cada día. Sal. 56:1
- En Dios alabaré su palabra: En Dios he confiado, no temeré Lo que la carne me hiciere. Sal. 56:4
- Todos los días me contristan mis negocios; Contra mí son todos sus pensamientos para mal. Sal. 56:5
- En Dios he confiado: no temeré Lo que me hará el hombre. Sal. 56:11
- TEN misericordia de mí, oh Dios, ten misericordia de mí; Porque en ti ha confiado mi alma, Y en la sombra de tus alas me ampararé, Hasta que pasen los quebrantos. Sal. 57:1
- Clamaré al Dios Altísimo, Al Dios que me favorece. Sal. 57:2
- El enviará desde los cielos, y me salvará De la infamia del que me apura; (Selah) Dios enviará su misericordia y su verdad. Sal. 57:3
- El Dios de mi misericordia me prevendrá: Dios me hará ver en mis enemigos mi deseo. Sal. 59:10
- Dios pronunció por su santuario; yo me alegraré; Partiré á Sichêm, y mediré el valle de Succoth. Sal. 60:6
- ¿Quién me llevará á la ciudad fortalecida? ¿Quién me llevará hasta Idumea? Sal. 60:9
- Desde el cabo de la tierra clamaré á ti, cuando mi corazón desmayare: A la peña más alta que yo me conduzcas. Sal. 61:2
- Cuando me acordaré de ti en mi lecho, Cuando meditaré de ti en las velas de la noche. Sal. 63:6
- Porque has sido mi socorro; Y así en la sombra de tus alas me regocijaré. Sal. 63:7
- Está mi alma apegada á ti: Tu diestra me ha sostenido. Sal. 63:8
- Palabras de iniquidades me sobrepujaron: Mas nuestras rebeliones tú las perdonarás. Sal. 65:3
- Si en mi corazón hubiese yo mirado á la iniquidad, El Señor no me oyera. Sal. 66:18
- Mas ciertamente me oyó Dios; Antendió á la voz de mi súplica. Sal. 66:19
- Estoy hundido en cieno profundo, donde no hay pie: He venido á abismos de aguas, y la corriente me ha anegado. Sal. 69:2
- Hanse aumentado más que los cabellos de mi cabeza los que me aborrecen sin causa; Hanse fortalecido mis enemigos, los que me destruyen sin por qué: He venido pues á pagar lo que no he tomado. Sal. 69:4
- Porque me consumió el celo de tu casa; Y los denuestos de los que te vituperaban, cayeron sobre mí. Sal. 69:9
- Y lloré afligiendo con ayuno mi alma; Y esto me ha sido por afrenta. Sal. 69:10
- Hablaban contra mí los que se sentaban á la puerta, Y me zaherían en las canciones de los bebederos de sidra. Sal. 69:12
- Sácame del lodo, y no sea yo sumergido: Sea yo libertado de los que me aborrecen, y del profundo de las aguas. Sal. 69:14
- No me anegue el ímpetu de las aguas, Ni me suerba la hondura, Ni el pozo cierre sobre mí su boca. Sal. 69:15
- Pusiéronme además hiel por comida, Y en mi sed me dieron á beber vinagre. Sal. 69:21
- Y yo afligido y dolorido, Tu salud, oh Dios, me defenderá. Sal. 69:29
- Por ti he sido sustentado desde el vientre: De las entrañas de mi madre tú fuiste el que me sacaste: De ti será siempre mi alabanza. Sal. 71:6
- No me deseches en el tiempo de la vejez; Cuando mi fuerza se acabare, no me desampares. Sal. 71:9
- Y aun hasta la vejez y las canas; oh Dios, no me desampares, Hasta que denuncie tu brazo á la posteridad, Tus valentías á todos los que han de venir. Sal. 71:18
- Tú, que me has hecho ver muchas angustias y males, Volverás á darme vida, Y de nuevo me levantarás de los abismos de la tierra. Sal. 71:20
- Hasme guiado según tu consejo, Y después me recibirás en gloria. Sal. 73:24
- CON mi voz clamé á Dios, A Dios clamé, y él me escuchará. Sal. 77:1
- Oye, pueblo mío y te protestaré. Israel, si me oyeres, Sal. 81:8
- Mas mi pueblo no oyó mi voz, E Israel no me quiso á mí. Sal. 81:11
- ¡Oh, si me hubiera oído mi pueblo, Si en mis caminos hubiera Israel andado! Sal. 81:13
- En el día de mi angustia te llamaré: Porque tú me respondes. Sal. 86:7
- Haz conmigo señal para bien, Y veánla los que me aborrecen, y sean avergonzados; Porque tú, Jehová, me ayudaste, y me consolaste. Sal. 86:17
- Yo me acordaré de Rahab y de Babilonia entre los que me conocen: He aquí Palestina, y Tiro, con Etiopía: Este nació allá. Sal. 87:4
- Sobre mí se ha acostado tu ira, Y me has afligido con todas tus ondas. (Selah.) Sal. 88:7
- Sobre mí han pasado tus iras; Tus espantos me han cortado. Sal. 88:16
- El me llamará: Mi padre eres tú, Mi Dios, y la roca de mi salud. Sal. 89:26
- Me invocará, y yo le responderé: Con él estare yo en la angustia: Lo libraré, y le glorificaré. Sal. 91:15
- Por cuanto me has alegrado, oh Jehová, con tus obras; En las obras de tus manos me gozo. Sal. 92:4
- Si no me ayudara Jehová, Presto morara mi alma en el silencio. Sal. 94:17
- Cuando yo decía: Mi pie resbala: Tu misericordia, oh Jehová, me sustentaba. Sal. 94:18
- Mas Jehová me ha sido por refugio; Y mi Dios por roca de mi confianza. Sal. 94:22
- Donde me tentaron vuestros padres, Probáronme, y vieron mi obra. Sal. 95:9
- Mis ojos pondré en los fieles de la tierra, para que estén conmigo: El que anduviere en el camino de la perfección, éste me sevirá. Sal. 101:6
- Mi corazón fué herido, y secóse como la hierba; Por lo cual me olvidé de comer mi pan. Sal. 102:4
- Cada día me afrentan mis enemigos; Los que se enfurecen contra mí, hanse contra mí conjurado. Sal. 102:8
- A causa de tu enojo y de tu ira; Pues me alzaste, y me has arrojado. Sal. 102:10
- Dije: Dios mío, no me cortes en el medio de mis días: Por generación de generaciones son tus años. Sal. 102:24
- Serme ha suave hablar de él: Yo me alegraré en Jehová. Sal. 104:34
- Para que yo vea el bien de tus escogidos, Para que me goce en la alegría de tu gente, Y me gloríe con tu heredad. Sal. 106:5
- ¿Quién me guiará á la ciudad fortalecida? ¿Quién me guiará hasta Idumea? Sal. 108:10
- Y con palabras de odio me rodearon; Y pelearon contra mí sin causa. Sal. 109:3
- En pago de mi amor me han sido adversarios: Mas yo oraba. Sal. 109:4
- Este sea el pago de parte de Jehová de los que me calumnian, Y de los que hablan mal contra mi alma. Sal. 109:20
- Sean vestidos de ignominia los que me calumnian; Y sean cubiertos de su confusión como con manto. Sal. 109:29
- Rodeáronme los dolores de la muerte, Me encontraron las angustias del sepulcro: Angustia y dolor había yo hallado. Sal. 116:3
- Jehová está por mí: no temeré Lo que me pueda hacer el hombre. Sal. 118:6
- Jehová está por mí entre los que me ayudan: Por tanto yo veré mi deseo en los que me aborrecen. Sal. 118:7
- Todas las gentes me cercaron: En nombre de Jehová, que yo los romperé. Sal. 118:10
- Mi fortaleza y mi canción es JAH; Y él me ha sido por salud. Sal. 118:14
- Castigóme gravemente JAH: Mas no me entregó á la muerte. Sal. 118:18
- Te alabaré porque me has oído, Y me fuiste por salud. Sal. 118:21
- Tus estatutos guardaré: No me dejes enteramente. Sal. 119:8
- Con todo mi corazón te he buscado: No me dejes divagar de tus mandamientos. Sal. 119:10
- Recrearéme en tus estatutos: No me olvidaré de tus palabras. Sal. 119:16
- Mis caminos te conté, y me has respondido: Enséñame tus estatutos. Sal. 119:26
- Allegádome he á tus testimonios; Oh Jehová, no me avergüences. Sal. 119:31
- Y hablaré de tus testimonios delante de los reyes, Y no me avergonzaré. Sal. 119:46
- Acuérdate de la palabra dada á tu siervo, En la cual me has hecho esperar. Sal. 119:49
- Esta es mi consuelo en mi aflicción: Porque tu dicho me ha vivificado. Sal. 119:50
- Los soberbios se burlaron mucho de mí: Mas no me he apartado de tu ley. Sal. 119:51
- Cánticos me fueron tus estatutos En la mansión de mis peregrinaciones. Sal. 119:54
- Apresuréme, y no me retardé En guardar tus mandamientos. Sal. 119:60
- Compañía de impíos me han robado: Mas no me he olvidado de tu ley. Sal. 119:61
- A media noche me levantaba á alabarte Sobre los juicios de tu justicia. Sal. 119:62
- Engrasóse el corazón de ellos como sebo; Mas yo en tu ley me he deleitado. Sal. 119:70
- Bueno me es haber sido humillado, Para que aprenda tus estatutos. Sal. 119:71
- Mejor me es la ley de tu boca, Que millares de oro y plata. Sal. 119:72
- Tus manos me hicieron y me formaron: Hazme entender, y aprenderé tus mandamientos. Sal. 119:73
- Los que te temen, me verán, y se alegrarán; Porque en tu palabra he esperado. Sal. 119:74
- Conozco, oh Jehová, que tus juicios son justicia, Y que conforme á tu fidelidad me afligiste. Sal. 119:75
- Sean avergonzados los soberbios, porque sin causa me han calumniado: Yo empero, meditaré en tus mandamientos. Sal. 119:78
- Desfallecieron mis ojos por tu palabra, Diciendo: ¿Cuándo me consolarás? Sal. 119:82
- ¿Cuántos son los días de tu siervo? ¿Cuándo harás juicio contra los que me persiguen? Sal. 119:84
- Los soberbios me han cavado hoyos; Mas no obran según tu ley. Sal. 119:85
- Todos tus mandamientos son verdad: Sin causa me persiguen; ayúdame. Sal. 119:86
- Casi me han echado por tierra: Mas yo no he dejado tus mandamientos. Sal. 119:87
- Nunca jamás me olvidaré de tus mandamientos; Porque con ellos me has vivificado. Sal. 119:93
- Los impíos me han aguardado para destruirme: Mas yo entenderé en tus testimonios. Sal. 119:95
- Me has hecho más sabio que mis enemigos con tus mandamientos; Porque me son eternos. Sal. 119:98
- No me aparté de tus juicios; Porque tú me enseñaste. Sal. 119:102
- De continuo está mi alma en mi mano: Mas no me he olvidado de tu ley. Sal. 119:109
- Pusiéronme lazo los impíos: Empero yo no me desvié de tus mandamientos. Sal. 119:110
- Susténtame conforme á tu palabra, y viviré: Y no me avergüences de mi esperanza. Sal. 119:116
- Juicio y justicia he hecho; No me dejes á mis opresores. Sal. 119:121
- Responde por tu siervo para bien: No me hagan violencia los soberbios. Sal. 119:122
- Mi celo me ha consumido; Porque mis enemigos se olvidaron de tus palabras. Sal. 119:139
- Pequeño soy yo y desechado; Mas no me he olvidado de tus mandamientos. Sal. 119:141
- Aflicción y angustia me hallaron: Mas tus mandamientos fueron mis deleites. Sal. 119:143
- Acercáronse á la maldad los que me persiguen; Alejáronse de tu ley. Sal. 119:150
- Mira mi aflicción, y líbrame; Porque de tu ley no me he olvidado. Sal. 119:153
- Muchos son mis perseguidores y mis enemigos; Mas de tus testimonios no me he apartado. Sal. 119:157
- Príncipes me han perseguido sin causa; Mas mi corazón tuvo temor de tus palabras. Sal. 119:161
- Mis labios rebosarán alabanza, Cuando me enseñares tus estatutos. Sal. 119:171
- Viva mi alma y alábete; Y tus juicios me ayuden. Sal. 119:175
- Yo anduve errante como oveja extraviada; busca á tu siervo; Porque no me he olvidado de tus mandamientos. Sal. 119:176
- A JEHOVÁ llamé estando en angustia, Y él me respondió. Sal. 120:1
- Yo soy pacífico: Mas ellos, así que hablo, me hacen guerra. Sal. 120:7
- YO me alegré con los que me decían: A la casa de Jehová iremos. Sal. 122:1
- MUCHO me han angustiado desde mi juventud, Puede decir ahora Israel; Sal. 129:1
- Mucho me han angustiado desde mi juventud; Mas no prevalecieron contra mí. Sal. 129:2
- En verdad que me he comportado y he acallado mi alma, Como un niño destetado de su madre: Como un niño destetado está mi alma. Sal. 131:2
- Si me olvidare de ti, oh Jerusalem, Mi diestra sea olvidada. Sal. 137:5
- Mi lengua se pegue á mi paladar, Si de ti no me acordare; Si no ensalzare á Jerusalem Como preferente asunto de mi alegría. Sal. 137:6
- En el día que clamé, me respondiste; Esforzásteme con fortaleza en mi alma. Sal. 138:3
- Si anduviere yo en medio de la angustia, tú me vivificarás: Contra la ira de mis enemigos extenderás tu mano, Y salvaráme tu diestra. Sal. 138:7
- OH Jehová, tú me has examinado y conocido. Sal. 139:1
- Detrás y delante me guarneciste, Y sobre mí pusiste tu mano. Sal. 139:5
- ¿Adónde me iré de tu espíritu? ¿Y adónde huiré de tu presencia? Sal. 139:7
- Aun allí me guiará tu mano, Y me asirá tu diestra. Sal. 139:10
- Si dijere: Ciertamente las tinieblas me encubrirán; Aun la noche resplandecerá tocante á mí. Sal. 139:11
- Así que ¡cuán preciosos me son, oh Dios, tus pensamientos! ¡Cuán multiplicadas son sus cuentas! Sal. 139:17
- ¿No tengo en odio, oh Jehová, á los que te aborrecen, Y me conmuevo contra tus enemigos? Sal. 139:21
- Hanme escondido lazo y cuerdas los soberbios; Han tendido red junto á la senda; Me han puesto lazos. (Selah.) Sal. 140:5
- En cuanto á los que por todas partes me rodean, La maldad de sus propios labios cubrirá su cabeza. Sal. 140:9
- Que el justo me castigue, será un favor, Y que me reprenda será un excelente bálsamo. Que no me herirá la cabeza: Así que aun mi oración tendrán en sus calamidades. Sal. 141:5
- Guárdame de los lazos que me han tendido, Y de los armadijos de los que obran iniquidad. Sal. 141:9
- Cuando mi espíritu se angustiaba dentro de mí, tú conociste mi senda. En el camino en que andaba, me escondieron lazo. Sal. 142:3
- Miraba á la mano derecha, y observaba; mas no había quien me conociese; No tuve refugio, no había quien volviese por mi vida. Sal. 142:4
- Escucha mi clamor, que estoy muy afligido; Líbrame de los que me persiguen, porque son más fuertes que yo. Sal. 142:6
- Saca mi alma de la cárcel para que alabe tu nombre: Me rodearán los justos, Porque tú me serás propicio. Sal. 142:7
- Líbrame de mis enemigos, oh Jehová: A ti me acojo. Sal. 143:9
- Enséñame á hacer tu voluntad, porque tú eres mi Dios: Tu buen espíritu me guíe á tierra de rectitud. Sal. 143:10
- Por tu nombre, oh Jehová me vivificarás: Por tu justicia, sacarás mi alma de angustia. Sal. 143:11
- También yo me reiré en vuestra calamidad, Y me burlaré cuando os viniere lo que teméis; Prov. 1:26
- Entonces me llamarán, y no responderé; Buscarme han de mañana, y no me hallarán: Prov. 1:28
- Mas el que me oyere, habitará confiadamente, Y vivirá reposado, sin temor de mal. Prov. 1:33
- Y él me enseñaba, y me decía: Mantenga tu corazón mis razones, Guarda mis mandamientos, y vivirás: Prov. 4:4
- Y no oí la voz de los que me adoctrinaban, Y á los que me enseñaban no incliné mi oído! Prov. 5:13
- Yo amo á los que me aman; Y me hallan los que madrugando me buscan. Prov. 8:17
- Jehová me poseía en el principio de su camino, Ya de antiguo, antes de sus obras. Prov. 8:22
- Bienaventurado el hombre que me oye, Velando á mis puertas cada día, Guardando los umbrales de mis entradas. Prov. 8:34
- Porque el que me hallare, hallará la vida, Y alcanzará el favor de Jehová. Prov. 8:35
- Mas el que peca contra mí, defrauda su alma: Todos los que me aborrecen, aman la muerte. Prov. 8:36
- No digas, yo me vengaré; Espera á Jehová, y él te salvará. Prov. 20:22
- Hijo mío, si tu corazón fuere sabio, También á mí se me alegrará el corazón; Prov. 23:15
- Y dirás: Hiriéronme, mas no me dolió; Azotáronme, mas no lo sentí; Cuando despertare, aun lo tornaré á buscar. Prov. 23:35
- No digas: Como me hizo, así le haré; Daré el pago al hombre según su obra. Prov. 24:29
- Tal es el hombre que daña á su amigo, Y dice: Ciertamente me chanceaba. Prov. 26:19
- Sé sabio, hijo mío, y alegra mi corazón, Y tendré qué responder al que me deshonrare. Prov. 27:11
- Dos cosas te he demandado; No me las niegues antes que muera. Prov. 30:7
- Vanidad y palabra mentirosa aparta de mí. No me des pobreza ni riquezas; Manténme del pan que he menester; Prov. 30:8
- No sea que me harte, y te niegue, y diga, ¿Quién es Jehová? O no sea que siendo pobre, hurte, Y blasfeme el nombre de mi Dios. Prov. 30:9
- Tres cosas me son ocultas; Aun tampoco sé la cuarta: Prov. 30:18
- Entonces dije yo en mi corazón: Como sucederá al necio me sucederá también á mí: ¿para qué pues he trabajado hasta ahora por hacerme más sabio? Y dije en mi corazón, que también esto era vanidad. Ecl. 2:15
- Aborrecí por tanto la vida, porque la obra que se hace debajo del sol me era fastidiosa; por cuanto todo es vanidad y aflicción de espíritu. Ecl. 2:17
- ¿Y quién sabe si será sabio, ó necio, el que se enseñoreará de todo mi trabajo en que yo me afané, y en que ocupé debajo del sol mi sabiduría? Esto también es vanidad. Ecl. 2:19
- Tornéme por tanto á desesperanzar mi corazón acerca de todo el trabajo en que me afané, y en que había ocupado debajo del sol mi sabiduría. Ecl. 2:20
- Yo me torné otra vez, y vi vanidad debajo del sol. Ecl. 4:7
- También vi esta sabiduría debajo del sol, la cual me parece grande: Ecl. 9:13
- ¡Oh si él me besara con ósculos de su boca! Porque mejores son tus amores que el vino. Cant. 1:2
- No miréis en que soy morena, Porque el sol me miró. Los hijos de mi madre se airaron contra mí, Hiciéronme guarda de viñas; Y mi viña, que era mía, no guardé. Cant. 1:6
- Como el manzano entre los árboles silvestres, Así es mi amado entre los mancebos: Bajo la sombra del deseado me senté, Y su fruto fué dulce en mi paladar. Cant. 2:3
- Su izquierda esté debajo de mi cabeza, Y su derecha me abrace. Cant. 2:6
- Mi amado habló, y me dijo: Levántate, oh amiga mía, hermosa mía, y vente. Cant. 2:10
- Pasando de ellos un poco, Hallé luego al que mi alma ama: Trabé de él, y no lo dejé, Hasta que lo metí en casa de mi madre, Y en la cámara de la que me engendró. Cant. 3:4
- Yo me levanté para abrir á mi amado, Y mis manos gotearon mirra, Y mis dedos mirra que corría Sobre las aldabas del candado. Cant. 5:5
- Abrí yo á mi amado; Mas mi amado se había ido, había ya pasado: Y tras su hablar salió mi alma: Busquélo, y no lo hallé; Llamélo, y no me respondió. Cant. 5:6
- Aparta tus ojos de delante de mí, Porque ellos me vencieron. Tu cabello es como manada de cabras, Que se muestran en Galaad. Cant. 6:5
- ¡OH quién te me diese como hermano Que mamó los pechos de mi madre; De modo que te halle yo fuera, y te bese, Y no me menosprecien! Cant. 8:1
- Yo te llevaría, te metiera en casa de mi madre: Tú me enseñarías, Y yo te hiciera beber vino Adobado del mosto de mis granadas. Cant. 8:2
- Su izquierda esté debajo de mi cabeza, Y su derecha me abrace. Cant. 8:3
- No me traigáis más vano presente: el perfume me es abominación: luna nueva y sábado, el convocar asambleas, no las puedo sufrir: son iniquidad vuestras solemnidades. Is. 1:13
- Vuestras lunas nuevas y vuestras solemnidades tiene aborrecidas mi alma: me son gravosas; cansado estoy de llevarlas. Is. 1:14
- El jurará aquel día, diciendo: No tomaré ese cuidado; porque en mi casa ni hay pan, ni qué vestir: no me hagáis príncipe del pueblo. Is. 3:7
- Porque Jehová me dijo de esta manera con mano fuerte, y enseñóme que no caminase por el camino de este pueblo, diciendo: Is. 8:11
- He aquí, yo y los hijos que me dió Jehová, por señales y prodigios en Israel, de parte de Jehová de los ejércitos que mora en el monte de Sión. Is. 8:18
- Y halló mi mano como nido las riquezas de los pueblos; y como se cogen los huevos dejados, así me apoderé yo de toda la tierra; y no hubo quien moviese ala, ó abriese boca y graznase. Is. 10:14
- Y DIRÁS en aquel día: Cantaré á ti, oh Jehová: pues aunque te enojaste contra mí, tu furor se apartó, y me has consolado. Is. 12:1
- Tú que decías en tu corazón: Subiré al cielo, en lo alto junto á las estrellas de Dios ensalzaré mi solio, y en el monte del testimonio me sentaré, á los lados del aquilón; Is. 14:13
- Porque yo me levantaré sobre ellos, dice Jehová de los ejércitos, y raeré de Babilonia el nombre y las reliquias, hijo y nieto, dice Jehová. Is. 14:22
- Porque Jehová me dijo así: Reposaréme, y miraré desde mi morada, como sol claro después de la lluvia, como nube de rocío en el calor de la tierra. Is. 18:4
- Visión dura me ha sido mostrada. El prevaricador prevarica, y el destructor destruye. Sube, Persa; cerca, Medo. Todo su gemido hice cesar. Is. 21:2
- Pasmóse mi corazón, el horror me ha intimidado; la noche de mi deseo se me tornó en espanto. Is. 21:4
- Porque el Señor me dijo así: Ve, pon centinela que haga saber lo que viere. Is. 21:6
- Porque así me ha dicho Jehová: De aquí á un año, semejante á años de mozo de soldada, toda la gloria de Cedar será desecha; Is. 21:16
- Con mi alma te he deseado en la noche; y en tanto que me durare el espíritu en medio de mí, madrugaré á buscarte: porque luego que hay juicios tuyos en la tierra, los moradores del mundo aprenden justicia. Is. 26:9
- Dice pues el Señor: Porque este pueblo se me acerca con su boca, y con sus labios me honra, mas su corazón alejó de mí, y su temor para conmigo fué enseñado por mandamiento de hombres: Is. 29:13
- Vuestra subversión ciertamente será reputada como el barro del alfarero. ¿La obra dirá de su hacedor, No me hizo; y dirá el vaso de aquel que lo ha formado, No entendió? Is. 29:16
- Porque Jehová me dijo á mí de esta manera: Como el león y el cachorro del león brama sobre su presa, y si se llega contra él cuadrilla de pastores, no temerá por sus voces, ni se acobardará por el tropel de ellos: así Jehová de los ejércitos descenderá á pelear por el monte de Sión, y por su collado. Is. 31:4
- Ahora me levantaré, dice Jehová; ahora seré ensalzado, ahora seré engrandecido. Is. 33:10
- Y si me dijeres, En Jehová nuestro Dios confiamos; ¿no es éste aquel cuyos altos y cuyos altares hizo quitar Ezechîas, y dijo á Judá y á Jerusalem: Delante de este altar adoraréis? Is. 36:7
- ¿Y por ventura vine yo ahora á esta tierra para destruirla sin Jehová Jehová me dijo: Sube á esta tierra para destruirla? Is. 36:10
- Y díjoles Isaías: Diréis así á vuestro señor: Así dice Jehová: No temas por las palabras que has oído, con las cuales me han blasfemado los siervos del rey de Asiria. Is. 37:6
- Entonces Isaías hijo de Amoz, envió á decir á Ezechîas: Jehová Dios de Israel dice así: Acerca de lo que me rogaste sobre Sennachêrib rey de Asiria, Is. 37:21
- Mi morada ha sido movida y traspasada de mí, como tienda de pastor. Como el tejedor corté mi vida; cortaráme con la enfermedad; Me consumirás entre el día y la noche. Is. 38:12
- Contaba yo hasta la mañana. Como un león molió todos mis huesos: De la mañana á la noche me acabarás. Is. 38:13
- Como la grulla y como la golondrina me quejaba; Gemía como la paloma: alzaba en lo alto mis ojos: Jehová, violencia padezco; confórtame. Is. 38:14
- ¿Qué diré? El que me lo dijo, él mismo lo ha hecho. Andaré recapacitando en la amargura de mi alma todos los años de mi vida. Is. 38:15
- Oh Señor, sobre ellos vivirán tus piedades, Y á todos diré consistir en ellas la vida de mi espíritu; Pues tú me restablecerás, y me harás que viva. Is. 38:16
- He aquí amargura grande me sobrevino en la paz: Mas á ti plugo librar mi vida del hoyo de corrupción. Porque echaste tras tus espaldas todos mis pecados. Is. 38:17
- ¿A qué pues me haréis semejante, ó seré asimilado? dice el Santo. Is. 40:25
- Vosotros sois mis testigos, dice Jehová, y mi siervo que yo escogí; para que me conozcáis y creáis, y entendáis que yo mismo soy; antes de mí no fué formado Dios, ni lo será después de mí. Is. 43:10
- La bestia del campo me honrará, los chacales, y los pollos del avestruz: porque daré aguas en el desierto, ríos en la soledad, para que beba mi pueblo, mi escogido. Is. 43:20
- Y no me invocaste á mí, oh Jacob; antes, de mí te cansaste, oh Israel. Is. 43:22
- No me trajiste á mí los animales de tus holocaustos, ni á mí me honraste con tus sacrificios: no te hice servir con presente, ni te hice fatigar con perfume. Is. 43:23
- No compraste para mí caña aromática por dinero, ni me saciaste con la grosura de tus sacrificios; antes me hiciste servir en tus pecados, me has fatigado con tus maldades. Is. 43:24
- Yo, yo soy el que borro tus rebeliones por amor de mí; y no me acordaré de tus pecados. Is. 43:25
- Acuérdate de estas cosas, oh Jacob, é Israel, pues que tú mi siervo eres: Yo te formé; siervo mío eres tú: Israel, no me olvides. Is. 44:21
- Por amor de mi siervo Jacob, y de Israel mi escogido, te llamé por tu nombre; púsete sobrenombre, aunque no me conociste. Is. 45:4
- Yo Jehová, y ninguno más hay: no hay Dios fuera de mí. Yo te ceñiré, aunque tú no me conociste; Is. 45:5
- No hablé en escondido, en lugar de tierra de tinieblas; no dije á la generación de Jacob: En vano me buscáis. Yo soy Jehová que hablo justicia, que anuncio rectitud. Is. 45:19
- ¿A quién me asemejáis, y me igualáis, y me comparáis, para que sea semejante? Is. 46:5
- Porque te confiaste en tu maldad, diciendo: Nadie me ve. Tu sabiduría y tu misma ciencia te engañaron, y dijiste en tu corazón: Yo, y no más. Is. 47:10
- Allegaos á mí, oid esto; desde el principio no hablé en escondido; desde que la cosa se hizo, estuve allí: y ahora el Señor Jehová me envió, y su espíritu. Is. 48:16
- OIDME, islas, y escuchad, pueblos lejanos: Jehová me llamó desde el vientre; desde las entrañas de mi madre tuvo mi nombre en memoria. Is. 49:1
- Y díjome: Mi siervo eres, oh Israel, que en ti me gloriaré. Is. 49:3
- Ahora pues, dice Jehová, el que me formó desde el vientre por su siervo, para que convierta á él á Jacob. Bien que Israel no se juntará, con todo, estimado seré en los ojos de Jehová, y el Dios mío será mi fortaleza. Is. 49:5
- Y dijo: Poco es que tú me seas siervo para levantar las tribus de Jacob, y para que restaures los asolamientos de Israel: también te dí por luz de las gentes, para que seas mi salud hasta lo postrero de la tierra. Is. 49:6
- ¿Olvidaráse la mujer de lo que parió, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque se olviden ellas, yo no me olvidaré de ti. Is. 49:15
- Y dirás en tu corazón: ¿Quién me engendró estos? porque yo deshijada estaba y sola, peregrina y desterrada: ¿quién pues crió éstos? He aquí yo estaba dejada sola: éstos ¿dónde estaban? Is. 49:21
- Y reyes serán tus ayos, y sus reinas tus amas de leche; el rostro inclinado á tierra te adorarán, y lamerán el polvo de tus pies: y conocerás que yo soy Jehová, que no se avergonzarán los que me esperan. Is. 49:23
- El Señor Jehová me dió lengua de sabios, para saber hablar en sazón palabra al cansado; despertará de mañana, despertaráme de mañana oído, para que oiga como los sabios. Is. 50:4
- El Señor Jehová me abrió el oído, y yo no fuí rebelde, ni me torné atrás. Is. 50:5
- Dí mi cuerpo á los heridores, y mis mejillas á los que me mesaban el cabello: no escondí mi rostro de las injurias y esputos. Is. 50:6
- Porque el Señor Jehová me ayudará; por tanto no me avergoncé: por eso puse mi rostro como un pedernal, y sé que no seré avergonzado. Is. 50:7
- Cercano está de mí el que me justifica; ¿quién contenderá conmigo? juntémonos. ¿Quién es el adversario de mi causa? acérquese á mí. Is. 50:8
- He aquí que el Señor Jehová me ayudará; ¿quién hay que me condene? He aquí que todos ellos como ropa de vestir se envejecerán, los comerá polilla. Is. 50:9
- Porque esto me será como las aguas de Noé; que juré que nunca más las aguas de Noé pasarían sobre la tierra; así he jurado que no me enojaré contra ti, ni te reñiré. Is. 54:9
- En las pulimentadas piedras del valle está tu parte; ellas, ellas son tu suerte; y á ellas derramaste libación, y ofreciste presente. ¿No me tengo de vengar de estas cosas? Is. 57:6
- ¿Y de quién te asustaste y temiste, que has faltado á la fe, y no te has acordado de mí, ni te vino al pensamiento? ¿No he yo disimulado desde tiempos antiguos, y nunca me has temido? Is. 57:11
- Porque no tengo de contender para siempre, ni para siempre me he de enojar: pues decaería ante mí el espíritu, y las almas que yo he criado. Is. 57:16
- Por la iniquidad de su codicia me enojé y heríle, escondí mi rostro y ensañéme; y fué él rebelde por el camino de su corazón. Is. 57:17
- Que me buscan cada día, y quieren saber mis caminos, como gente que hubiese obrado justicia, y que no hubiese dejado el derecho de su Dios: pregúntanme derechos de justicia, y quieren acercarse á Dios. Is. 58:2
- EL espíritu del Señor Jehová es sobre mí, porque me ungió Jehová; hame enviado á predicar buenas nuevas á los abatidos, á vendar á los quebrantados de corazón, á publicar libertad á los cautivos, y á los presos abertura de la cárcel; Is. 61:1
- En gran manera me gozaré en Jehová, mi alma se alegrará en mi Dios; porque me vistió de vestidos de salud, rodeóme de manto de justicia, como á novio me atavió, y como á novia compuesta de sus joyas. Is. 61:10
- FUÍ buscado de los que no preguntaban por mí; fuí hallado de los que no me buscaban. Dije á gente que no invocaba mi nombre: Heme aquí, heme aquí. Is. 65:1
- Pueblo que en mi cara me provoca de continuo á ira, sacrificando en huertos, y ofreciendo perfume sobre ladrillos; Is. 65:3
- Por vuestras iniquidades, y las iniquidades de vuestros padres juntamente, dice Jehová, los cuales hicieron perfume sobre los montes, y sobre los collados me afrentaron: por tanto yo les mediré su obra antigua en su seno. Is. 65:7
- Y será Sarón para habitación de ovejas, y el valle de Achôr para majada de vacas, á mi pueblo que me buscó. Is. 65:10
- JEHOVÁ dijo así: El cielo es mi solio, y la tierra estrado de mis pies: ¿dónde está la casa que me habréis de edificar, y dónde este lugar de mi reposo? Is. 66:1
- Y á causa de toda su malicia, proferiré mis juicios contra los que me dejaron, é incensaron á dioses extraños, y á hechuras de sus manos se encorvaron. Jer. 1:16
- Los sacerdotes no dijeron: ¿Dónde está Jehová? y los que tenían la ley no me conocieron; y los pastores se rebelaron contra mí, y los profetas profetizaron en Baal, y anduvieron tras lo que no aprovecha. Jer. 2:8
- Y yo te planté de buen vidueño, simiente verdadera toda ella: ¿cómo pues te me has tornado sarmientos de vid extraña? Jer. 2:21
- Que dicen al leño: Mi padre eres tú; y á la piedra: Tú me has engendrado: pues me volvieron la cerviz, y no el rostro; y en el tiempo de su trabajo dicen: Levántate, y líbranos. Jer. 2:27
- Yo empero dije: ¿Cómo te pondré por hijos, y te daré la tierra deseable, la rica heredad de los ejércitos de las gentes? Y dije: Padre mío me llamarás, y no te apartarás de en pos de mí. Jer. 3:19
- ¡Mis entrañas, mis entrañas! Me duelen las telas de mi corazón: mi corazón ruge dentro de mí; no callaré; porque voz de trompeta has oído, oh alma mía, pregón de guerra. Jer. 4:19
- Porque mi pueblo es necio; no me conocieron los hijos ignorantes y los no entendidos; sabios para mal hacer, y para bien hacer no supieron. Jer. 4:22
- Por esto se enlutará la tierra, y los cielos arriba se oscurecerán, porque hablé, pensé, y no me arrepentí, ni me tornaré de ello. Jer. 4:28
- ¿Cómo te he de perdonar por esto? Sus hijos me dejaron, y juraron por lo que no es Dios. Saciélos, y adulteraron, y en casa de ramera se juntaron en compañías. Jer. 5:7
- Y será que cuando dijereis: ¿Por qué hizo Jehová el Dios nuestro con nosotros todas estas cosas? entonces les dirás: De la manera que me dejasteis á mí, y servisteis á dioses ajenos en vuestra tierra así serviréis á extraños en tierra ajena. Jer. 5:19
- ¿A qué viene para mí este incienso de Seba, y la buena caña olorosa de tierra lejana? Vuestros holocaustos no son á mi voluntad, ni vuestros sacrificios me dan gusto. Jer. 6:20
- Tú pues, no ores por este pueblo, ni levantes por ellos clamor ni oración, ni me ruegues; porque no te oiré. Jer. 7:16
- Mas esto les mandé, diciendo: Escuchad mi voz, y seré á vosotros por Dios, y vosotros me seréis por pueblo; y andad en todo camino que os mandare, para que os vaya bien. Jer. 7:23
- Mas no me oyeron ni inclinaron su oído; antes endurecieron su cerviz, é hicieron peor que sus padres. Jer. 7:26
- He aquí voz del clamor de la hija de mi pueblo, que viene de la tierra lejana: ¿No está Jehová en Sión? ¿no está en ella su Rey? ¿Por qué me hicieron airar con sus imágenes de talla, con vanidades ajenas? Jer. 8:19
- Quebrantado estoy por el quebrantamiento de la hija de mi pueblo; entenebrecido estoy, espanto me ha arrebatado. Jer. 8:21
- ¡Oh quién me diese en el desierto un mesón de caminantes, para que dejase mi pueblo, y de ellos me apartase! Porque todos ellos son adúlteros, congregación de prevaricadores. Jer. 9:2
- E hicieron que su lengua, como su arco, tirase mentira; y no se fortalecieron por verdad en la tierra: porque de mal en mal procedieron, y me han desconocido, dice Jehová. Jer. 9:3
- Castígame, oh Jehová, mas con juicio; no con tu furor, porque no me aniquiles. Jer. 10:24
- El cual mandé á vuestros padres el día que los saqué de la tierra de Egipto, del horno de hierro, diciéndoles: Oid mi voz, y ejecutad aquéllas, conforme á todo lo que os mando, y me seréis por pueblo, y yo seré á vosotros por Dios; Jer. 11:4
- Y Jehová me dijo: Pregona todas estas palabras en las ciudades de Judá y en las calles de Jerusalem, diciendo: Oid las palabras de este pacto, y ponedlas por obra. Jer. 11:6
- Y Jehová me lo hizo saber, y conocílo: entonces me hiciste ver sus obras. Jer. 11:18
- Tu empero, oh Jehová, me conoces; vísteme, y probaste mi corazón para contigo: arráncalos como á ovejas para el degolladero, y señálalos para el día de la matanza. Jer. 12:3
- ASÍ me dijo Jehová: Ve, y cómprate un cinto de lino, y cíñelo sobre tus lomos, y no lo meterás en agua. Jer. 13:1
- Fuí pues, y escondílo junto al Eufrates, como Jehová me mandó. Jer. 13:5
- Y sucedió que al cabo de muchos días me dijo Jehová: Levántate, y ve al Eufrates, y toma de allí el cinto que te mandé escondieses allá. Jer. 13:6
- Porque como el cinto se junta á los lomos del hombre, así hice juntar á mí toda la casa de Israel y toda la casa de Judá, dice Jehová, para que me fuesen por pueblo y por fama, y por alabanza y por honra: empero no escucharon. Jer. 13:11
- Cuando dijeres en tu corazón: ¿Por qué me ha sobrevenido esto? Por la enormidad de tu maldad fueron descubiertas tus faldas, fueron desnudos tus calcañares. Jer. 13:22
- Si salgo al campo, he aquí muertos á cuchillo; y si me entro en la ciudad, he aquí enfermos de hambre: porque también el profeta como el sacerdote anduvieron rodeando en la tierra, y no conocieron. Jer. 14:18
- Tú me dejaste, dice Jehová, atrás te volviste: por tanto yo extenderé sobre ti mi mano, y te destruiré; estoy cansado de arrepentirme. Jer. 15:6
- ¡Ay de mí, madre mía, que me has engendrado hombre de contienda y hombre de discordia á toda la tierra! Nunca les dí á logro, ni lo tomé de ellos; y todos me maldicen. Jer. 15:10
- Tú lo sabes, oh Jehová; acuérdate de mí, y visítame, y véngame de mis enemigos. No me tomes en la prolongación de tu enojo: sabes que por amor de ti sufro afrenta. Jer. 15:15
- Halláronse tus palabras, y yo las comí; y tu palabra me fué por gozo y por alegría de mi corazón: porque tu nombre se invocó sobre mí, oh Jehová Dios de los ejércitos. Jer. 15:16
- No me senté en compañia de burladores, ni me engreí á causa de tu profecía; sentéme solo, porque me llenaste de desabrimiento. Jer. 15:17
- Entonces les dirás: Porque vuestros padres me dejaron, dice Jehová, y anduvieron en pos de dioses ajenos, y los sirvieron, y á ellos se encorvaron, y me dejaron á mí, y no guardaron mi ley; Jer. 16:11
- Porque mis ojos están sobre todos sus caminos, los cuales no se me ocultaron, ni su maldad se esconde de la presencia de mis ojos. Jer. 16:17
- He aquí que ellos me dicen: ¿Dónde está la palabra de Jehová? venga ahora. Jer. 17:15
- Mas yo no me entrometí á ser pastor en pos de ti, ni deseé día de calamidad, tú lo sabes. Lo que de mi boca ha salido, fué en tu presencia. Jer. 17:16
- No me seas tú por espanto: esperanza mía eres tú en el día malo. Jer. 17:17
- Avergüéncense los que me persiguen, y no me avergüence yo; asómbrense ellos, y yo no me asombre: trae sobre ellos día malo, y quebrántalos con doble quebrantamiento. Jer. 17:18
- Así me ha dicho Jehová: Ve, y ponte á la puerta de los hijos del pueblo, por la cual entran y salen los reyes de Judá, y á todas las puertas de Jerusalem, Jer. 17:19
- Será empero, si vosotros me obedeciereis, dice Jehová, no metiendo carga por las puertas de esta ciudad en el día del sábado, sino que santificaréis el día del sábado, no haciendo en él ninguna obra; Jer. 17:24
- Mas si no me oyereis para santificar el día del sábado, y para no traer carga ni meterla por las puertas de Jerusalem en día de sábado, yo haré encender fuego en sus puertas, y consumirá los palacios de Jerusalem, y no se apagará. Jer. 17:27
- Empero si esas gentes se convirtieren de su maldad, de que habré hablado, yo me arrepentiré del mal que había pensado hacerles. Jer. 18:8
- Porque mi pueblo me ha olvidado, incensando á la vanidad, y hácenles tropezar en sus caminos, en las sendas antiguas, para que caminen por sendas, por camino no hollado; Jer. 18:15
- ¿Dase mal por bien para que hayan cavado hoyo á mi alma? Acuérdate que me puse delante de ti para hablar bien por ellos, para apartar de ellos tu ira. Jer. 18:20
- Porque me dejaron, y enajenaron este lugar, y ofrecieron en él perfumes á dioses ajenos, los cuales no habían ellos conocido, ni sus padres, ni los reyes de Judá; y llenaron este lugar de sangre de inocentes; Jer. 19:4
- Y edificaron alto á Baal, para quemar con fuego sus hijos en holocaustos al mismo Baal; cosa que no les mandé, ni hablé, ni me vino al pensamiento. Jer. 19:5
- Porque desde que hablo, doy voces, grito, Violencia y destrucción: porque la palabra de Jehová me ha sido para afrenta y escarnio cada día. Jer. 20:8
- Y dije: No me acordaré más de él, ni hablaré más en su nombre: empero fué en mi corazón como un fuego ardiente metido en mis huesos, trabajé por sufrirlo, y no pude. Jer. 20:9
- Mas Jehová está conmigo como poderoso gigante; por tanto los que me persiguen tropezarán, y no prevalecerán; serán avergonzados en gran manera, porque no prosperarán; tendrán perpetua confusión que jamás será olvidada. Jer. 20:11
- Maldito el día en que nací: el día en que mi madre me parió no sea bendito. Jer. 20:14
- Porque no me mató en el vientre, y mi madre me hubiera sido mi sepulcro, y su vientre concebimiento perpetuo. Jer. 20:17
- Dicen atrevidamente á los que me irritan: Jehová dijo: Paz tendréis; y á cualquiera que anda tras la imaginación de su corazón, dijeron: No vendrá mal sobre vosotros. Jer. 23:17
- Y les daré corazón para que me conozcan, que yo soy Jehová: y me serán por pueblo, y yo les seré á ellos por Dios; porque se volverán á mí de todo su corazón. Jer. 24:7
- Y no vayáis en pos de dioses ajenos, sirviéndoles y encorvándoos á ellos, ni me provoquéis á ira con la obra de vuestras manos; y no os haré mal. Jer. 25:6
- Empero no me habéis oído, dice Jehová, para provocarme á ira con la obra de vuestras manos para mal vuestro. Jer. 25:7
- Porque así me dijo Jehová Dios de Israel: Toma de mi mano el vaso del vino de este furor, y da á beber de él á todas las gentes á las cuales yo te envío. Jer. 25:15
- Y tomé el vaso de la mano de Jehová, y dí de beber á todas las gentes á las cuales me envió Jehová: Jer. 25:17
- Les dirás pues: Así ha dicho Jehová: Si no me oyereis para andar en mi ley, la cual dí delante de vosotros, Jer. 26:4
- Y habló Jeremías á todos los príncipes y á todo el pueblo, diciendo: Jehová me envió á que profetizase contra esta casa y contra esta ciudad, todas las palabras que habéis oído. Jer. 26:12
- Mas sabed de cierto que, si me matareis, sangre inocente echaréis sobre vosotros, y sobre esta ciudad, y sobre sus moradores: porque en verdad Jehová me envió á vosotros para que dijese todas estas palabras en vuestros oídos. Jer. 26:15
- Jehová me ha dicho así: Hazte coyundas y yugos, y ponlos sobre tu cuello; Jer. 27:2
- Yo hice la tierra, el hombre y las bestias que están sobre la haz de la tierra, con mi grande potencia y con mi brazo extendido, y díla á quien me plugo. Jer. 27:5
- Y ACONTECIÓ en el mismo año, en el principio del reinado de Sedechîas rey de Judá, en el año cuarto, en el quinto mes, que Hananías, hijo de Azur, profeta que era de Gabaón, me habló en la casa de Jehová delante de los sacerdotes y de todo el pueblo, diciendo: Jer. 28:1
- Entonces me invocaréis, é iréis y oraréis á mí, y yo os oiré: Jer. 29:12
- Y me buscaréis y hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón. Jer. 29:13
- Y me seréis por pueblo, y yo seré vuestro Dios. Jer. 30:22
- EN aquel tiempo, dice Jehová, yo seré por Dios á todos los linajes de Israel, y ellos me serán á mí por pueblo. Jer. 31:1
- Porque después que me convertí, tuve arrepentimiento, y después que me conocí, herí el muslo: avergoncéme, y confundíme, porque llevé la afrenta de mis mocedades. Jer. 31:19
- En esto me desperté, y vi, y mi sueño me fué sabroso. Jer. 31:26
- Mas éste es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová: Daré mi ley en sus entrañas, y escribiréla en sus corazones; y seré yo á ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo. Jer. 31:33
- Y no enseñará más ninguno á su prójimo, ni ninguno á su hermano, diciendo: Conoce á Jehová: porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande, dice Jehová: porque perdonaré la maldad de ellos, y no me acordaré más de su pecado. Jer. 31:34
- ¡Oh Señor Jehová! ¿y me has tú dicho: Cómprate la heredad por dinero, y pon testigos; bien que la ciudad sea entregada en manos de los Caldeos? Jer. 32:25
- Por manera que para enojo mío y para ira mía me ha sido esta ciudad, desde el día que la edificaron hasta hoy, para que la haga quitar de mi presencia; Jer. 32:31
- Y edificaron altares á Baal, los cuales están en el valle del hijo de Hinnom, para hacer pasar por el fuego sus hijos y sus hijas á Moloch, lo cual no les mandé, ni me vino al pensamiento que hiciesen esta abominación, para hacer pecar á Judá. Jer. 32:35
- Y me serán por pueblo, y yo seré á ellos por Dios. Jer. 32:38
- Y daréles un corazón, y un camino, para que me teman perpetuamente, para que hayan bien ellos, y sus hijos después de ellos. Jer. 32:39
- Al cabo de siete años dejaréis cada uno á su hermano hebreo que te fuere vendido; te servirá pues seis años, y lo enviarás libre de ti: mas vuestros padres no me oyeron, ni inclinaron su oído. Jer. 34:14
- Por tanto, así ha dicho Jehová: Vosotros no me habéis oído en promulgar cada uno libertad á su hermano, y cada uno á su compañero: he aquí que yo os promulgo libertad, dice Jehová, á cuchillo y á pestilencia, y á hambre; y os pondré en remoción á todos los reinos de la tierra. Jer. 34:17
- Fué firme la palabra de Jonadab hijo de Rechâb, el cual mandó á sus hijos que no bebiesen vino, y no lo han bebido hasta hoy, por obedecer al mandamiento de su padre; y yo os he hablado á vosotros, madrugando, y hablando, y no me habéis oído. Jer. 35:14
- Y envié á vosotros á todos mis siervos los profetas, madrugando y enviándolos á decir: Tornaos ahora cada uno de su mal camino, y enmendad vuestras obras, y no vayáis tras dioses ajenos para servirles, y viviréis en la tierra que dí á vosotros y á vuestros padres: mas no inclinasteis vuestro oído, ni me oísteis. Jer. 35:15
- Ciertamente los hijos de Jonadab, hijo de Rechâb, tuvieron por firme el mandamiento que les dió su padre; mas este pueblo no me ha obedecido. Jer. 35:16
- Y Baruch les dijo: El me dictaba de su boca todas estas palabras, y yo escribía con tinta en el libro. Jer. 36:18
- Así ha dicho Jehová Dios de Israel: Diréis así al rey de Judá, que os envió á mí para que me preguntaseis: He aquí que el ejército de Faraón que había salido en vuestro socorro, se volvió á su tierra en Egipto. Jer. 37:7
- Y Jeremías dijo: Falso: no me retiro á los Caldeos. Mas él no lo escuchó, antes prendió Irías á Jeremías, y llevólo delante de los príncipes. Jer. 37:14
- Dijo también Jeremías al rey Sedechîas: ¿En qué pequé contra ti, y contra tus siervos, y contra este pueblo, para que me pusieseis en la casa de la cárcel? Jer. 37:18
- Ahora pues, oye, te ruego, oh rey mi señor: caiga ahora mi súplica delante de ti, y no me hagas volver á casa de Jonathán escriba, porque no me muera allí. Jer. 37:20
- Después envió el rey Sedechîas, é hizo traer á sí á Jeremías profeta á la tercera entrada que estaba en la casa de Jehová. Y dijo el rey á Jeremías: Pregúntote una palabra, no me encubras ninguna cosa. Jer. 38:14
- Y Jeremías dijo á Sedechîas: Si te lo denunciare, ¿no es verdad que me matarás? y si te diere consejo, no has de escucharme. Jer. 38:15
- Y dijo el rey Sedechîas á Jeremías: Témome á causa de los Judíos que se han adherido á los Caldeos, que no me entreguen en sus manos y me escarnezcan. Jer. 38:19
- Mas si no quisieres salir, esta es la palabra que me ha mostrado Jehová: Jer. 38:21
- Les dirás: Supliqué al rey que no me hiciese tornar á casa de Jonathán porque no me muriese allí. Jer. 38:26
- Y díjoles: Así ha dicho Jehová Dios de Israel, al cual me enviasteis para que hiciese caer vuestros ruegos en su presencia: Jer. 42:9
- ¿Por qué hicisteis errar vuestras almas? porque vosotros me enviasteis á Jehová vuestro Dios, diciendo: Ora por nosotros á Jehová nuestro Dios; y conforme á todas las cosas que Jehová nuestro Dios dijere, háznoslo saber así, y lo pondremos por obra. Jer. 42:20
- Y os lo he denunciado hoy, y no habéis obedecido á la voz de Jehová vuestro Dios, ni á todas las cosas por las cuales me envió á vosotros. Jer. 42:21
- Tú dijiste: ¡Ay de mí ahora! porque me ha añadido Jehová tristeza sobre mi dolor; trabajé en mi gemido, y no he hallado descanso. Jer. 45:3
- He aquí que como león subirá de la hinchazón del Jordán contra la bella y robusta; porque muy pronto harélo correr de sobre ella, y al que fuere escogido la encargaré; porque ¿quién es semejante á mí? ¿y quién me emplazará? ¿y quién será aquel pastor que me podrá resistir? Jer. 49:19
- He aquí que como león subirá de la hinchazón del Jordán á la morada fuerte: porque muy pronto le haré correr de sobre ella, y al que fuere escogido la encargaré: porque ¿quién es semejante á mí? ¿y quién me emplazará? ¿ó quién será aquel pastor que me podrá resistir? Jer. 50:44
- Martillo me sois, y armas de guerra; y por medio de ti quebrantaré gentes, y por medio de ti desharé reinos; Jer. 51:20
- ¿No os conmueve á cuantos pasáis por el camino? Mirad, y ved si hay dolor como mi dolor que me ha venido; Porque Jehová me ha angustiado en el día de la ira de su furor. Lam. 1:12
- Jehová es justo; que yo contra su boca me rebelé. Oid ahora, pueblos todos, y ved mi dolor: Mis vírgenes y mis mancebos fueron en cautiverio. Lam. 1:18
- Dí voces á mis amadores, mas ellos me han engañado; Mis sacerdotes y mis ancianos en la ciudad perecieron, Buscando comida para sí con que entretener su vida. Lam. 1:19
- Mira, oh Jehová, que estoy atribulada: mis entrañas rugen, Mi corazón está trastornado en medio de mí; porque me rebelé desaforadamente: De fuera deshijó el cuchillo, de dentro parece una muerte. Lam. 1:20
- Mis enemigos me dieron caza como á ave, sin por qué. Lam. 3:52
- Y entró espíritu en mí luego que me habló, y afirmóme sobre mis pies, y oía al que me hablaba. Ez. 2:2
- Y miré, y he aquí una mano me fué enviada, y en ella había un rollo de libro. Ez. 2:9
- Mas la casa de Israel no te querrán oir, porque no me quieren oír á mí: porque toda la casa de Israel son tiesos de frente, y duros de corazón. Ez. 3:7
- Levantóme pues el espíritu, y me tomó; y fuí en amargura, en la indignación de mi espíritu: mas la mano de Jehová era fuerte sobre mí. Ez. 3:14
- Y los que de vosotros escaparen, se acordarán de mí entre las gentes entre las cuales serán cautivos: porque yo me quebranté á causa de su corazón fornicario, que se apartó de mí, y á causa de sus ojos, que fornicaron tras sus ídolos: y se avergonzarán de sí mismos, á causa de los males que hicieron en todas sus abominaciones. Ez. 6:9
- Y aquella semejanza extendió la mano, y tomóme por las guedejas de mi cabeza; y el espíritu me alzó entre el cielo y la tierra, y llevóme en visiones de Dios á Jerusalem, á la entrada de la puerta de adentro que mira hacia el aquilón, donde estaba la habitación de la imagen del celo, la que hacía celar. Ez. 8:3
- Y me dijo: Hijo del hombre, ¿has visto las cosas que los ancianos de la casa de Israel hacen en tinieblas, cada uno en sus cámaras pintadas? porque dicen ellos: No nos ve Jehová; Jehová ha dejado la tierra. Ez. 8:12
- Luego me dijo: ¿No ves, hijo del hombre? Vuélvete aún, verás abominaciones mayores que éstas. Ez. 8:15
- Y he aquí que el varón vestido de lienzos, que tenía la escribanía á su cintura, respondió una palabra diciendo: Hecho he conforme á todo lo que me mandaste. Ez. 9:11
- Y EL espíritu me elevó, y metióme por la puerta oriental de la casa de Jehová, la cual mira hacia el oriente: y he aquí á la entrada de la puerta veinticinco varones, entre los cuales vi á Jaazanías hijo de Azur, y á Pelatías hijo de Benaías, príncipes del pueblo. Ez. 11:1
- Para que anden en mis ordenanzas, y guarden mis juicios y los cumplan, y me sean por pueblo, y yo sea á ellos por Dios. Ez. 11:20
- Luego me levantó el espíritu, y volvióme á llevar en visión del espíritu de Dios á la tierra de los Caldeos, á los trasportados. Y partióse de mí la visión que había visto. Ez. 11:24
- Y hablé á los trasportados todas las palabras de Jehová que él me había mostrado. Ez. 11:25
- Y yo hice así como me fué mandado: saqué mis aparejos de día, como aparejos de partida, y á la tarde horadé la pared á mano; salí de noche, y llevélos sobre los hombros á vista de ellos. Ez. 12:7
- Para que no yerren más la casa de Israel de en pos de mí: ni más se contaminen en todas sus rebeliones, y me sean por pueblo, y yo les sea por Dios, dice el Señor Jehová. Ez. 14:11
- Demás de esto, tomaste tus hijos y tus hijas que me habías engendrado, y los sacrificaste á ellas para consumación. ¿Es poco, esto de tus fornicaciones? Ez. 16:20
- Por cuanto no te acordaste de los días de tu mocedad, y me provocaste á ira en todo esto, por eso, he aquí yo también he tornado tu camino sobre tu cabeza, dice el Señor Jehová; pues ni aun has pensado sobre todas tus abominaciones. Ez. 16:43
- Para que te acuerdes, y te avergüences, y nunca más abras la boca á causa de tu vergüenza, cuando me aplacare para contigo de todo lo que hiciste, dice el Señor Jehová. Ez. 16:63
- Por tanto, hijo del hombre, habla á la casa de Israel, y diles: Así ha dicho el Señor Jehová: Aun en esto me afrentaron vuestros padres cuando cometieron contra mí rebelión. Ez. 20:27
- Y vosotros, oh casa de Israel, así ha dicho el Señor Jehová: Andad cada uno tras sus ídolos, y servidles, pues que á mí no me obedecéis; y no profanéis más mi santo nombre con vuestras ofrendas, y con vuestros ídolos. Ez. 20:39
- Empero en mi santo monte, en el alto monte de Israel, dice el Señor Jehová, allí me servirá toda la casa de Israel, toda ella en la tierra: allí los querré, y allí demandaré vuestras ofrendas, y las primicias de vuestros dones, con todas vuestras cosas consagradas. Ez. 20:40
- Hijo del hombre, la casa de Israel se me ha tornado en escoria: todos ellos son metal, y estaño, y hierro, y plomo, en medio del horno; escorias de plata se tornaron. Ez. 22:18
- Por tanto, así ha dicho el Señor Jehová: Por cuanto te has olvidado de mí, y me has echado tras tus espaldas, por eso, lleva tú también tu suciedad y tus fornicaciones. Ez. 23:35
- Porque han adulterado, y hay sangre en sus manos, y han fornicado con sus ídolos; y aun sus hijos que me habían engendrado, hicieron pasar por el fuego, quemándolos. Ez. 23:37
- Aun esto más me hicieron: contaminaron mi santuario en aquel día, y profanaron mis sábados; Ez. 23:38
- Yo Jehová he hablado; vendrá, y harélo. No me tornaré atrás, ni tendré misericordia, ni me arrepentiré: según tus caminos y tus obras te juzgarán, dice el Señor Jehová. Ez. 24:14
- Y hablé al pueblo por la mañana, y á la tarde murió mi mujer: y á la mañana hice como me fué mandado. Ez. 24:18
- Y dirás: Así ha dicho el Señor Jehová: He aquí yo contra ti, oh Sidón, y en medio de ti seré glorificado: y sabrán que yo soy Jehová, cuando hiciere en ella juicios, y en ella me santificare. Ez. 28:22
- Así ha dicho el Señor Jehová: Cuando juntaré la casa de Israel de los pueblos entre los cuales están esparcidos, entonces me santificaré en ellos á los ojos de las gentes, y habitarán en su tierra, la cual dí á mi siervo Jacob. Ez. 28:25
- Habla, y di: Así ha dicho el Señor Jehová: He aquí yo contra ti, Faraón rey de Egipto, el gran dragón que yace en medio de sus ríos, el cual dijo: Mío es mi río, y yo me lo hice. Ez. 29:3
- Porque heme aquí á vosotros, y á vosotros me volveré, y seréis labrados y sembrados. Ez. 36:9
- Y habitaréis en la tierra que dí á vuestros padres; y vosotros me seréis por pueblo, y yo seré á vosotros por Dios. Ez. 36:28
- Profeticé pues, como me fué mandado; y hubo un ruido mientras yo profetizaba, y he aquí un temblor, y los huesos se llegaron cada hueso á su hueso. Ez. 37:7
- Y profeticé como me había mandado, y entró espíritu en ellos, y vivieron, y estuvieron sobre sus pies, un ejército grande en extremo. Ez. 37:10
- Ni más se contaminarán con sus ídolos, y con sus abominaciones, y con todas sus rebeliones: y los salvaré de todas sus habitaciones en las cuales pecaron, y los limpiaré; y me serán por pueblo, y yo á ellos por Dios. Ez. 37:23
- Y estará en ellos mi tabernáculo, y seré á ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo. Ez. 37:27
- Y subirás contra mi pueblo Israel como nublado para cubrir la tierra; será al cabo de los días: y te traeré sobre mi tierra, para que las gentes me conozcan, cuando fuere santificado en ti, oh Gog, delante de sus ojos. Ez. 38:16
- En visiones de Dios me llevó á la tierra de Israel, y púsome sobre un monte muy alto, sobre el cual había como edificio de una ciudad al mediodía. Ez. 40:2
- Y oí uno que me hablaba desde la casa: y un varón estaba junto á mí. Ez. 43:6
- Y acabados estos días, al octavo día, y en adelante, sacrificarán los sacerdotes sobre el altar vuestros holocaustos y vuestros pacíficos; y me seréis aceptos, dice el Señor Jehová. Ez. 43:27
- Luego me sacó al atrio de afuera, y llevóme por los cuatro rincones del atrio; y en cada rincón había un patio. Ez. 46:21
- Y díjome: ¿Has visto, hijo del hombre? Después me llevó, é hízome tornar por la ribera del arroyo. Ez. 47:6
- Respondió el rey y dijo á los Caldeos: El negocio se me fué: si no me mostráis el sueño y su declaración, seréis hechos cuartos, y vuestras casas serán puestas por muladares. Dan. 2:5
- El rey respondió, y dijo: Yo conozco ciertamente que vosotros ponéis dilaciones, porque veis que el negocio se me ha ido. Dan. 2:8
- Si no me mostráis el sueño, una sola sentencia será de vosotros. Ciertamente preparáis respuesta mentirosa y perversa que decir delante de mí, entre tanto que se muda el tiempo: por tanto, decidme el sueño, para que yo entienda que me podéis mostrar su declaración. Dan. 2:9
- A ti, oh Dios de mis padres, confieso y te alabo, que me diste sabiduría y fortaleza, y ahora me enseñaste lo que te pedimos; pues nos has enseñado el negocio del rey. Dan. 2:23
- Vi un sueño que me espantó, y las imaginaciones y visiones de mi cabeza me turbaron en mi cama. Dan. 4:5
- Por lo cual yo puse mandamiento para hacer venir delante de mí todos los sabios de Babilonia, que me mostrasen la declaración del sueño. Dan. 4:6
- Y vinieron magos, astrólogos, Caldeos, y adivinos: y dije el sueño delante de ellos, mas nunca me mostraron su declaración; Dan. 4:7
- Mas al fin del tiempo yo Nabucodonosor alcé mis ojos al cielo, y mi sentido me fué vuelto; y bendije al Altísimo, y alabé y glorifiqué al que vive para siempre; porque su señorío es sempiterno, y su reino por todas las edades. Dan. 4:34
- En el mismo tiempo mi sentido me fué vuelto, y la majestad de mi reino, mi dignidad y mi grandeza volvieron á mí, y mis gobernadores y mis grandes me buscaron; y fuí restituído á mi reino, y mayor grandeza me fué añadida. Dan. 4:36
- El rey clamó en alta voz que hiciesen venir magos, Caldeos, y adivinos. Habló el rey, y dijo á los sabios de Babilonia: Cualquiera que leyere esta escritura, y me mostrare su declaración, será vestido de púrpura, y tendrá collar de oro á su cuello; y en el reino se enseñoreará el tercero. Dan. 5:7
- Y ahora fueron traídos delante de mí, sabios, astrólogos, que leyesen esta escritura, y me mostrasen su interpretación: pero no han podido mostrar la declaración del negocio. Dan. 5:15
- El Dios mío envió su ángel, el cual cerró la boca de los leones, para que no me hiciesen mal: porque delante de él se halló en mí justicia: y aun delante de ti, oh rey, yo no he hecho lo que no debiese. Dan. 6:22
- Mi espíritu fué turbado, yo Daniel, en medio de mi cuerpo, y las visiones de mi cabeza me asombraron. Dan. 7:15
- Hasta aquí fué el fin de la plática. Yo Daniel, mucho me turbaron mis pensamientos, y mi rostro se me mudó: mas guardé en mi corazón el negocio. Dan. 7:28
- EN el año tercero del reinado del rey Belsasar, me apareció una visión á mí, Daniel, después de aquella que me había aparecido antes. Dan. 8:1
- Y él me dijo: Hasta dos mil y trescientos días de tarde y mañana; y el santuario será purificado. Dan. 8:14
- Vino luego cerca de donde yo estaba; y con su venida me asombré, y caí sobre mi rostro. Empero él me dijo: Entiende, hijo del hombre, porque al tiempo se cumplirá la visión. Dan. 8:17
- Y estando él hablando conmigo, caí dormido en tierra sobre mi rostro: y él me tocó, é hízome estar en pie. Dan. 8:18
- Aun estaba hablando en oración, y aquel varón Gabriel, al cual había visto en visión al principio, volando con presteza, me tocó como á la hora del sacrificio de la tarde. Dan. 9:21
- En aquellos días yo Daniel me contristé por espacio de tres semanas. Dan. 10:2
- No comí pan delicado, ni entró carne ni vino en mi boca, ni me unté con ungüento, hasta que se cumplieron tres semanas de días. Dan. 10:3
- Quedé pues yo solo, y vi esta gran visión, y no quedó en mí esfuerzo; antes mi fuerza se me trocó en desmayo, sin retener vigor alguno. Dan. 10:8
- Y, he aquí, una mano me tocó, é hizo que me moviese sobre mis rodillas, y sobre las palmas de mis manos. Dan. 10:10
- Mas he aquí, como una semejanza de hijo de hombre tocó mis labios. Entonces abrí mi boca, y hablé, y dije á aquel que estaba delante de mí: Señor mío, con la visión se revolvieron mis dolores sobre mí, y no me quedó fuerza. Dan. 10:16
- ¿Cómo pues podrá el siervo de mi señor hablar con este mi señor? porque al instante me faltó la fuerza, y no me ha quedado aliento. Dan. 10:17
- Y aquella como semejanza de hombre me tocó otra vez, y me confortó; Dan. 10:18
- Y díjome: Varón de deseos, no temas: paz á ti; ten buen ánimo, y aliéntate. Y hablando él conmigo cobré yo vigor, y dije: Hable mi señor, porque me has fortalecido. Dan. 10:19
- Porque su madre fornicó; la que los engendró fué avergonzada; porque dijo: Iré tras mis amantes, que me dan mi pan y mi agua, mi lana y mi lino, mi aceite y mi bebida. Os. 2:5
- Y seguirá sus amantes, y no los alcanzará; buscarálos, y no los hallará. Entonces dira: Iré, y volvéreme á mi primer marido; porque mejor me iba entonces que ahora. Os. 2:7
- Y haré talar sus vides y sus higueras, de que ha dicho: Mi salario me son, que me han dado mis amantes. Y reducirélas á un matorral, y las comerán las bestias del campo. Os. 2:12
- Y será que en aquel tiempo, dice Jehová, me llamarás Marido mío, y nunca más me llamarás Baali. Os. 2:16
- Mi pueblo fué talado, porque le faltó sabiduría. Porque tú desechaste la sabiduría, yo te echaré del sacerdocio: y pues que olvidaste la ley de tu Dios, también yo me olvidaré de tus hijos. Os. 4:6
- Yo conozco á Ephraim, é Israel no me es desconocido; porque ahora, oh Ephraim, has fornicado, y se ha contaminado Israel. Os. 5:3
- Y si llegaren á grandes sus hijos, quitarélos de entre los hombre, porque ¡ay de ellos también, cuando de ellos me apartare! Os. 9:12
- Las gentes se despierten, y suban al valle de Josaphat: porque allí me sentaré para juzgar todas las gentes de alrededor. Jl. 3:12
- Aborrecí, abominé vuestras solemnidades, y no me darán buen olor vuestras asambleas. Am. 5:21
- Y si me ofreciereis holocaustos y vuestros presentes, no los recibiré; ni miraré á los pacíficos de vuestros engordados. Am. 5:22
- ASÍ me ha mostrado el Señor Jehová: y he aquí, él criaba langostas al principio que comenzaba á crecer el heno tardío; y he aquí, era el heno tardío después de las siegas del rey. Am. 7:1
- El Señor Jehová me mostró así: y he aquí, llamaba para juzgar por fuego el Señor Jehová; y consumió un gran abismo, y consumió una parte de la tierra. Am. 7:4
- Jehová entonces me dijo: ¿Qué ves, Amós? Y dije: Una plomada de albañil. Y el Señor dijo: He aquí, Yo pongo plomada de albañil en medio de mi pueblo Israel: No le pasaré más: Am. 7:8
- Y Jehová me tomó de tras el ganado, y díjome Jehová: Ve, y profetiza á mi pueblo Israel. Am. 7:15
- ASÍ me ha mostrado Jehová: y he aquí un canastillo de fruta de verano. Am. 8:1
- Jehová juró por la gloria de Jacob: No me olvidaré para siempre de todas sus obras. Am. 8:7
- Hijos de Israel, ¿no me sois vosotros, dice Jehová, como hijos de Etiopes? ¿no hice yo subir á Israel de la tierra de Egipto, y á los Palestinos de Caphtor, y de Chîr á los Arameos? Am. 9:7
- La soberbia de tu corazón te ha engañado, tú que moras en las hendiduras de las peñas, en tu altísima morada; que dices en tu corazón: ¿Quién me derribará á tierra? Abd. 1:3
- Y dijo: Clamé de mi tribulación á Jehová, Y él me oyó; Del vientre del sepulcro clamé, Y mi voz oiste. Jon. 2:2
- Las aguas me rodearon hasta el alma, Rodeóme el abismo; La ova se enredó á mi cabeza. Jon. 2:5
- Y oró á Jehová, y dijo: Ahora, oh Jehová, ¿no es esto lo que yo decía estando aún en mi tierra? Por eso me precaví huyendo á Tarsis; porque sabía yo que tú eres Dios clemente y piadoso, tardo á enojarte, y de grande misericordia, y que te arrepientes del mal. Jon. 4:2
- Ahora pues, oh Jehová, ruégote que me mates; porque mejor me es la muerte que la vida. Jon. 4:3
- Entonces dijo Dios á Jonás: ¿Tanto te enojas por la calabacera? Y él respondió: Mucho me enojo, hasta la muerte. Jon. 4:9
- Mas tú, Beth-lehem Ephrata, pequeña para ser en los millares de Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel; y sus salidas son desde el principio, desde los días del siglo. Miq. 5:2
- Yo empero á Jehová esperaré, esperaré al Dios de mi salud: el Dios mío me oirá. Miq. 7:7
- La ira de Jehová soportaré, porque pequé contra él, hasta que juzgue mi causa y haga mi juicio él me sacará á luz; veré su justicia. Miq. 7:9
- Y mi enemiga verá, y la cubrirá vergüenza: la que me decía: ¿Dónde está Jehová tu Dios? Mis ojos la verán; ahora será hollada como lodo de las calles. Miq. 7:10
- ¿Por qué me haces ver iniquidad, y haces que mire molestia, y saco y violencia delante de mí, habiendo además quien levante pleito y contienda? Hab. 1:3
- Y Jehová me respondió, y dijo: Escribe la visión, y declárala en tablas, para que corra el que leyere en ella. Hab. 2:2
- Oí, y tembló mi vientre; A la voz se batieron mis labios; Pudrición se entró en mis huesos, y en mi asiento me estremecí; Si bien estaré quieto en el día de la angustia, Cuando suba al pueblo el que lo invadirá con sus tropas. Hab. 3:16
- Con todo yo me alegraré en Jehová, Y me gozaré en el Dios de mi salud. Hab. 3:18
- Jehová el Señor es mi fortaleza, El cual pondrá mis pies como de ciervas, Y me hará andar sobre mis alturas. Al jefe de los cantores sobre mis instrumentos de cuerdas. Hab. 3:19
- Dije: Ciertamente me temerás, recibirás corrección; y no será su habitación derruída por todo aquello sobre que los visité. Mas ellos se levantaron de mañana y corrompieron todas sus obras. Sof. 3:7
- Por tanto, esperadme, dice Jehová, al día que me levantaré al despojo: porque mi determinación es reunir las gentes, juntar los reinos, para derramar sobre ellos mi enojo, todo el furor de mi ira; porque del fuego de mi celo será consumida toda la tierra. Sof. 3:8
- De esa parte de los ríos de Etiopía, mis suplicantes, la hija de mis esparcidos, me traerán ofrenda. Sof. 3:10
- Les dirás pues: Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Volveos á mí, dice Jehová de los ejércitos, y yo me volveré á vosotros, ha dicho Jehová de los ejércitos. Zac. 1:3
- No seáis como vuestros padres, á los cuales dieron voces los primeros profetas, diciendo: Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Volveos ahora de vuestros malos caminos, y de vuestras malas obras: y no atendieron, ni me escucharon, dice Jehová. Zac. 1:4
- Por tanto, así ha dicho Jehová: Yo me he tornado á Jerusalem con miseraciones; en ella será edificada mi casa, dice Jehová de los ejércitos, y la plomada será tendida sobre Jerusalem. Zac. 1:16
- Y díjele: ¿A dónde vas? Y él me respondió: A medir á Jerusalem, para ver cuánta es su anchura, y cuánta su longitud. Zac. 2:2
- Porque así ha dicho Jehová de los ejércitos: Después de la gloria me enviará él á las gentes que os despojaron: porque el que os toca, toca á la niña de su ojo. Zac. 2:8
- Porque he aquí yo alzo mi mano sobre ellos, y serán despojo á sus siervos, y sabréis que Jehová de los ejércitos me envió. Zac. 2:9
- Y uniránse muchas gentes á Jehová en aquel día, y me serán por pueblo, y moraré en medio de ti; y entonces conocerás que Jehová de los ejércitos me ha enviado á ti. Zac. 2:11
- Las manos de Zorobabel echarán el fundamento á esta casa, y sus manos la acabarán; y conocerás que Jehová de los ejércitos me envió á vosotros. Zac. 4:9
- Y él me respondió: Para que le sea edificada casa en tierra de Shinar: y será asentado y puesto allá sobre su asiento. Zac. 5:11
- Y el ángel me respondió, y díjome: Estos son los cuatro vientos de los cielos, que salen de donde están delante del Señor de toda la tierra. Zac. 6:5
- Luego me llamó, y hablóme diciendo: Mira, los que salieron hacia la tierra del aquilón hicieron reposar mi espíritu en la tierra del aquilón. Zac. 6:8
- Y los que están lejos vendrán y edificarán en el templo de Jehová, y conoceréis que Jehová de los ejércitos me ha enviado á vosotros. Y será esto, si oyereis obedientes la voz de Jehová vuestro Dios. Zac. 6:15
- Y traerélos, y habitarán en medio de Jerusalem; y me serán por pueblo, y yo seré á ellos por Dios con verdad y con justicia. Zac. 8:8
- Porque así ha dicho Jehová de los ejércitos: Como pensé haceros mal cuando vuestros padres me provocaron á ira, dice Jehová de los ejércitos, y no me arrepentí; Zac. 8:14
- Apacenté pues las ovejas de la matanza, es á saber, los pobres del rebaño. Y me tomé dos cayados; al uno puse por nombre Suavidad, y al otro Ataduras; y apacenté las ovejas. Zac. 11:7
- E hice matar tres pastores en un mes, y mi alma se angustió por ellos, y también el alma de ellos me aborreció á mí. Zac. 11:8
- Y díjome Jehová: Echalo al tesorero, hermoso precio con que me han apreciado. Y tomé las treinta piezas de plata, y echélas en la casa de Jehová al tesorero. Zac. 11:13
- ¿Quién también hay de vosotros que cierre las puertas ó alumbre mi altar de balde? Yo no recibo contentamiento en vosotros, dice Jehová de los ejércitos, ni de vuestra mano me será agradable el presente. Mal. 1:10
- Mi pacto fué con él de vida y de paz, las cuales cosas yo le dí por el temor; porque me temió, y delante de mi nombre estuvo humillado. Mal. 2:5
- Porque yo Jehová, no me mudo; y así vosotros, hijos de Jacob, no habéis sido consumidos. Mal. 3:6
- Desde los días de vuestros padres os habéis apartado de mis leyes, y no las guardasteis. Tornaos á mí, y yo me tornaré á vosotros, ha dicho Jehová de los ejércitos. Mas dijisteis: ¿En qué hemos de tornar? Mal. 3:7
- ¿Robará el hombre á Dios? Pues vosotros me habéis robado. Y dijisteis: ¿En qué te hemos robado? Los diezmos y las primicias. Mal. 3:8
- Malditos sois con maldición, porque vosotros, la nación toda, me habéis robado. Mal. 3:9
- Y dícele: Todo esto te daré, si postrado me adorares. Mt. 4:9
- No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos: mas el que hiciere la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Mt. 7:21
- Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre lanzamos demonios, y en tu nombre hicimos mucho milagros? Mt. 7:22
- Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé á un hombre prudente, que edificó su casa sobre la peña; Mt. 7:24
- Y cualquiera que me oye estas palabras, y no las hace, le compararé á un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena; Mt. 7:26
- Cualquiera pues que me confesare delante de los hombres, le confesaré yo también delante de mi Padre que está en los cielos. Mt. 10:32
- Y cualquiera que me negare delante de los hombres, le negaré yo también delante de mi Padre que está en los cielos. Mt. 10:33
- El que os recibe á vosotros, á mí recibe; y el que á mí recibe, recibe al que me envió. Mt. 10:40
- Todas las cosas me son entregadas de mi Padre: y nadie conoció al Hijo, sino el Padre; ni al Padre conoció alguno, sino el Hijo, y aquel á quien el Hijo lo quisiere revelar. Mt. 11:27
- Entonces dice: Me volveré á mi casa de donde salí: y cuando viene, la halla desocupada, barrida y adornada. Mt. 12:44
- Este pueblo de labios me honra; Mas su corazón lejos está de mí. Mt. 15:8
- Mas en vano me honran, Enseñando doctrinas y mandamientos de hombres. Mt. 15:9
- Entonces Él, volviéndose, dijo á Pedro: Quítate de delante de mí, Satanás; me eres escándalo; porque no entiendes lo que es de Dios sino lo que es de los hombres. Mt. 16:23
- Entonces llamándole su señor, le dice: Siervo malvado, toda aquella deuda te perdoné, porque me rogaste: Mt. 18:32
- Y Él le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno es bueno sino uno, es á saber, Dios: y si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos. Mt. 19:17
- Dícele el mancebo: Todo esto guardé desde mi juventud: ¿qué más me falta? Mt. 19:20
- Y Jesús les dijo: De cierto os digo, que vosotros que me habéis seguido, en la regeneración, cuando se sentará el Hijo del hombre en el trono de su gloria, vosotros también os sentaréis sobre doce tronos, para juzgar á las doce tribus de Israel. Mt. 19:28
- ¿No me es lícito á mi hacer lo que quiero con lo mío? ó ¿es malo tu ojo, porque yo soy bueno? Mt. 20:15
- Y respondiendo Jesús, les dijo: Yo también os preguntaré una palabra, la cual si me dijereis, también yo os diré con qué autoridad hago esto. Mt. 21:24
- Mas Jesús, entendida la malicia de ellos, les dice: ¿Por qué me tentáis, hipócritas? Mt. 22:18
- Porque os digo que desde ahora no me veréis, hasta que digáis: Bendito el que viene en el nombre del Señor. Mt. 23:39
- Y llegando el que había recibido cinco talentos, trajo otros cinco talentos, diciendo: Señor, cinco talentos me entregaste; he aquí otros cinco talentos he ganado sobre ellos. Mt. 25:20
- Y llegando también el que había recibido dos talentos, dijo: Señor, dos talentos me entregaste; he aquí otros dos talentos he ganado sobre ellos. Mt. 25:22
- Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fuí huésped, y me recogisteis; Mt. 25:35
- Desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; estuve en la cárcel, y vinisteis á mí. Mt. 25:36
- Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber; Mt. 25:42
- Fuí huésped, y no me recogisteis; desnudo, y no me cubristeis; enfermo, y en la cárcel, y no me visitasteis. Mt. 25:43
- Porque siempre tendréis pobres con vosotros, mas á mí no siempre me tendréis. Mt. 26:11
- Y les dijo: ¿Qué me queréis dar, y yo os lo entregaré? Y ellos le señalaron treinta piezas de plata. Mt. 26:15
- Y comiendo ellos, dijo: De cierto os digo, que uno de vosotros me ha de entregar. Mt. 26:21
- Entonces Él respondiendo, dijo: El que mete la mano conmigo en el plato, ése me ha de entregar. Mt. 26:23
- Jesús le dice: De cierto te digo que esta noche, antes que el gallo cante, me negarás tres veces. Mt. 26:34
- Dícele Pedro. Aunque me sea menester morir contigo, no te negaré. Y todos los discípulos dijeron lo mismo. Mt. 26:35
- Levantaos, vamos: he aquí ha llegado el que me ha entregado. Mt. 26:46
- ¿Acaso piensas que no puedo ahora orar á mi Padre, y Él me daría más de doce legiones de ángeles? Mt. 26:53
- En aquella hora dijo Jesús á las gentes: ¿Como á ladrón habéis salido con espadas y con palos á prenderme? Cada día me sentaba con vosotros enseñando en el templo, y no me prendisteis. Mt. 26:55
- Y se acordó Pedro de las palabras de Jesús, que le dijo: Antes que cante el gallo, me negarás tres veces. Y saliéndose fuera, lloró amargamente. Mt. 26:75
- Y las dieron para el campo del alfarero, como me ordenó el Señor. Mt. 27:10
- Y cerca de la hora de nona, Jesús exclamó con grande voz, diciendo: Eli, Eli, ¿lama sabachtani? Esto es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado? Mt. 27:46
- Entonces Jesús les dice: No temáis: id, dad las nuevas á mis hermanos, para que vayan á Galilea, y allí me verán. Mt. 28:10
- Y llegando Jesús, les habló, diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Mt. 28:18
- Y clamando á gran voz, dijo: ¿Qué tienes conmigo, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? Te conjuro por Dios que no me atormentes. Mc. 5:7
- Y le preguntó: ¿Cómo te llamas? Y respondió diciendo: Legión me llamo; porque somos muchos. Mc. 5:9
- Y le dijeron sus discípulos: Ves que la multitud te aprieta, y dices: ¿Quién me ha tocado? Mc. 5:31
- Y le juró: Todo lo que me pidieres te daré, hasta la mitad de mi reino. Mc. 6:23
- Entonces ella entró prestamente al rey, y pidió, diciendo: Quiero que ahora mismo me des en un plato la cabeza de Juan Bautista. Mc. 6:25
- Y respondiendo Él, les dijo: Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, como está escrito: Este pueblo con los labios me honra, Mas su corazón lejos está de mí. Mc. 7:6
- Y en vano me honra, Enseñando como doctrinas mandamientos de hombres. Mc. 7:7
- El que recibiere en mi nombre uno de los tales niños, á mí recibe; y el que á mí recibe, no recibe á mí, mas al que me envió. Mc. 9:37
- Y Jesús le dijo: ¿Por qué me dices bueno? Ninguno hay bueno, sino sólo uno, Dios. Mc. 10:18
- Entonces Él, como entendía la hipocresía de ellos, les dijo: ¿Por qué me tentáis? Traedme la moneda para que la vea. Mc. 12:15
- Mas Jesús dijo: Dejadla; ¿por qué la fatigáis? Buena obra me ha hecho; Mc. 14:6
- Que siempre tendréis los pobres con vosotros, y cuando quisiereis les podréis hacer bien; mas á mí no siempre me tendréis. Mc. 14:7
- Y como se sentaron á la mesa y comiesen, dice Jesús: De cierto os digo que uno de vosotros, que come conmigo, me ha de entregar. Mc. 14:18
- Y le dice Jesús: De cierto te digo que tú, hoy, en esta noche, antes que el gallo haya cantado dos veces, me negarás tres veces. Mc. 14:30
- Mas Él con mayor porfía decía: Si me fuere menester morir contigo, no te negaré. También todos decían lo mismo. Mc. 14:31
- Levantaos, vamos: he aquí, el que me entrega está cerca. Mc. 14:42
- Cada día estaba con vosotros enseñando en el templo, y no me tomasteis; pero es así, para que se cumplan las Escrituras. Mc. 14:49
- Y el gallo cantó la segunda vez: y Pedro se acordó de las palabras que Jesús le había dicho: Antes que el gallo cante dos veces, me negarás tres veces. Y pensando en esto, lloraba. Mc. 14:72
- Y á la hora de nona, exclamó Jesús á gran voz, diciendo: Eloi, Eloi, ¿lama sabachthani? que declarado, quiere decir: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado? Mc. 15:34
- Me ha parecido también á mí, después de haber entendido todas las cosas desde el principio con diligencia, escribírtelas por orden, oh muy buen Teófilo, Lc. 1:3
- Porque el Señor me ha hecho así en los días en que miró para quitar mi afrenta entre los hombres. Lc. 1:25
- Porque ha mirado á la bajeza de su criada; Porque he aquí, desde ahora me dirán bienaventurada todas las generaciones. Lc. 1:48
- Porque me ha hecho grandes cosas el Poderoso; Y santo es su nombre. Lc. 1:49
- Entonces Él les dice: ¿Qué hay? ¿por qué me buscabais? ¿No sabíais que en los negocios de mi Padre me conviene estar? Lc. 2:49
- Y descendió el Espíritu Santo sobre Él en forma corporal, como paloma, y fué hecha una voz del cielo que decía: Tú eres mi Hijo amado, en ti me he complacido. Lc. 3:22
- El Espíritu del Señor es sobre mí, Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas á los pobres: Me ha enviado para sanar á los quebrantados de corazón; Para pregonar á los cautivos libertad, Y á los ciegos vista; Para poner en libertad á los quebrantados: Lc. 4:18
- Y les dijo: Sin duda me diréis este refrán: Médico, cúrate á ti mismo: de tantas cosas que hemos oído haber sido hechas en Capernaum, haz también aquí en tu tierra. Lc. 4:23
- ¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que digo? Lc. 6:46
- Por lo cual ni aun me tuve por digno de venir á ti; mas di la palabra, y mi siervo será sano. Lc. 7:7
- No me diste beso, mas ésta, desde que entré, no ha cesado de besar mis pies. Lc. 7:45
- El cual, como vió á Jesús, exclamó y se postró delante de Él, y dijo á gran voz: ¿Qué tengo yo contigo, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? Ruégote que no me atormentes. Lc. 8:28
- Entonces Jesús dijo: ¿Quién es el que me ha tocado? Y negando todos, dijo Pedro y los que estaban con Él: Maestro, la compañía te aprieta y oprime, y dices: ¿Quién es el que me ha tocado? Lc. 8:45
- Y Jesús dijo: Me ha tocado alguien; porque yo he conocido que ha salido virtud de mí. Lc. 8:46
- Y les dice: Cualquiera que recibiere este niño en mí nombre, á mí recibe; y cualquiera que me recibiere á mí, recibe al que me envió; porque el que fuere el menor entre todos vosotros, éste será el grande. Lc. 9:48
- Entonces también dijo otro: Te seguiré, Señor; mas déjame que me despida primero de los que están en mi casa. Lc. 9:61
- El que á vosotros oye, á mí oye; y el que á vosotros desecha, á mí desecha; y el que á mí desecha, desecha al que me envió. Lc. 10:16
- Todas las cosas me son entregadas de mi Padre: y nadie sabe quién sea el Hijo sino el Padre; ni quién sea el Padre, sino el Hijo, y á quien el Hijo lo quisiere revelar. Lc. 10:22
- Empero Marta se distraía en muchos servicios; y sobreviniendo, dice: Señor, ¿no tienes cuidado que mi hermana me deja servir sola? Dile pues, que me ayude. Lc. 10:40
- Y el de dentro respondiendo, dijere: No me seas molesto; la puerta está ya cerrada, y mis niños están conmigo en cama; no puedo levantarme, y darte? Lc. 11:7
- Cuando el espíritu inmundo saliere del hombre, anda por lugares secos, buscando reposo; y no hallándolo, dice: Me volveré á mi casa de donde salí. Lc. 11:24
- Y os digo que todo aquel que me confesare delante de los hombres, también el Hijo del hombre le confesará delante de los ángeles de Dios; Lc. 12:8
- Mas el que me negare delante de los hombres, será negado delante de los ángeles de Dios. Lc. 12:9
- Mas Él le dijo: Hombre, ¿quién me puso por juez ó partidor sobre vosotros? Lc. 12:14
- Empero de bautismo me es necesario ser bautizado: y ¡cómo me angustio hasta que sea cumplido! Lc. 12:50
- He aquí, os es dejada vuestra casa desierta: y os digo que no me veréis hasta que venga tiempo cuando digáis: Bendito el que viene en nombre del Señor. Lc. 13:35
- Y comenzaron todos á una á excusarse. El primero le dijo: He comprado una hacienda, y necesito salir y verla; te ruego que me des por excusado. Lc. 14:18
- Y el otro dijo: He comprado cinco yuntas de bueyes, y voy á probarlos; ruégote que me des por excusado. Lc. 14:19
- Y el menor de ellos dijo á su padre: Padre, dame la parte de la hacienda que me pertenece: y les repartió la hacienda. Lc. 15:12
- Me levantaré, é iré á mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti; Lc. 15:18
- Mas Él respondiendo, dijo al padre: He aquí tantos años te sirvo, no habiendo traspasado jamás tu mandamiento, y nunca me has dado un cabrito para gozarme con mis amigos: Lc. 15:29
- Entonces el mayordomo dijo dentro de sí: ¿Qué haré? que mi señor me quita la mayordomía. Cavar, no puedo; mendigar, tengo vergüenza. Lc. 16:3
- Yo sé lo que haré para que cuando fuere quitado de la mayordomía, me reciban en sus casas. Lc. 16:4
- Todavía, porque esta viuda me es molesta, le haré justicia, porque al fin no venga y me muela. Lc. 18:5
- Y Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? ninguno hay bueno sino sólo Dios. Lc. 18:19
- Mas Él, entendiendo la astucia de ellos, les dijo: ¿Por qué me tentáis? Lc. 20:23
- Con todo eso, he aquí la mano del que me entrega, conmigo en la mesa. Lc. 22:21
- Yo pues os ordeno un reino, como mi Padre me lo ordenó á mí, Lc. 22:29
- Y Él dijo: Pedro, te digo que el gallo no cantará hoy antes que tú niegues tres veces que me conoces. Lc. 22:34
- Entonces, vuelto el Señor, miró á Pedro: y Pedro se acordó de la palabra del Señor como le había dicho: Antes que el gallo cante, me negarás tres veces. Lc. 22:61
- Y también si os preguntare, no me responderéis, ni me soltaréis: Lc. 22:68
- Les dijo: Me habéis presentado á éste por hombre que desvía al pueblo: y he aquí, preguntando yo delante de vosotros, no he hallado culpa alguna en este hombre de aquéllas de que le acusáis. Lc. 23:14
- Mas Jesús, vuelto á ellas, les dice: Hijas de Jerusalem, no me lloréis á mí, mas llorad por vosotras mismas, y por vuestros hijos. Lc. 23:28
- Y yo no le conocía; mas el que me envió á bautizar con agua, aquél me dijo: Sobre quien vieres descender el Espíritu, y que reposa sobre Él, éste es el que bautiza con Espíritu Santo. Jn. 1:33
- Dícele Natanael: ¿De dónde me conoces? Respondió Jesús, y díjole: Antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera te vi. Jn. 1:48
- Entonces se acordaron sus discípulos que está escrito: El celo de tu casa me comió. Jn. 2:17
- Vosotros mismos me sois testigos que dije: Yo no soy el Cristo, sino que soy enviado delante de Él. Jn. 3:28
- Y la mujer Samaritana le dice: ¿Cómo tú, siendo Judío, me pides á mí de beber, que soy mujer Samaritana? porque los Judíos no se tratan con los Samaritanos. Jn. 4:9
- Venid, ved un hombre que me ha dicho todo lo que he hecho: ¿si quizás es éste el Cristo? Jn. 4:29
- Díceles Jesús: Mi comida es que haga la voluntad del que me envió, y que acabe su obra. Jn. 4:34
- Y muchos de los Samaritanos de aquella ciudad creyeron en Él por la palabra de la mujer, que daba testimonio, diciendo: Que me dijo todo lo que he hecho. Jn. 4:39
- Señor, le respondió el enfermo, no tengo hombre que me meta en el estanque cuando el agua fuere revuelta; porque entre tanto que yo vengo, otro antes de mí ha descendido. Jn. 5:7
- Respondióles: El que me sanó, Él mismo me dijo: Toma tu lecho y anda. Jn. 5:11
- De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me ha enviado, tiene vida eterna; y no vendrá á condenación, mas pasó de muerte á vida. Jn. 5:24
- No puedo yo de mí mismo hacer nada: como oigo, juzgo: y mi juicio es justo; porque no busco mi voluntad, mas la voluntad del que me envió, del Padre. Jn. 5:30
- Mas yo tengo mayor testimonio que el de Juan: porque las obras que el Padre me dió que cumpliese, las mismas obras que yo hago, dan testimonio de mí, que el Padre me haya enviado. Jn. 5:36
- Y el que me envió, el Padre, Él ha dado testimonio de mí. Ni nunca habéis oído su voz, ni habéis visto su parecer. Jn. 5:37
- Yo he venido en nombre de mi Padre, y no me recibís: si otro viniere en su propio nombre, á aquél recibiréis. Jn. 5:43
- Respondióles Jesús, y dijo; De cierto, de cierto os digo, que me buscáis, no porque habéis visto las señales, sino porque comisteis el pan y os hartasteis. Jn. 6:26
- Mas os he dicho, que aunque me habéis visto, no creéis. Jn. 6:36
- Todo lo que el Padre me da, vendrá á mí; y al que á mí viene, no le hecho fuera. Jn. 6:37
- Porque he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, mas la voluntad del que me envió. Jn. 6:38
- Y esta es la voluntad del que me envió, del Padre: Que todo lo que me diere, no pierda de ello, sino que lo resucite en el día postrero. Jn. 6:39
- Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquel que ve al Hijo, y cree en Él, tenga vida eterna: y yo le resucitaré en el día postrero. Jn. 6:40
- Ninguno puede venir á mí, si el Padre que me envió no le trajere; y yo le resucitaré en el día postrero. Jn. 6:44
- Como me envió el Padre viviente, y yo vivo por el Padre, asimismo el que me come, Él también vivirá por mí. Jn. 6:57
- No puede el mundo aborreceros á vosotros; mas á mí me aborrece, porque yo doy testimonio de Él, que sus obras son malas. Jn. 7:7
- Respondióles Jesús, y dijo: Mi doctrina no es mía, sino de aquél que me envió. Jn. 7:16
- ¿No os dió Moisés la ley, y ninguno de vosotros hace la ley? ¿Por qué me procuráis matar? Jn. 7:19
- Entonces clamaba Jesús en el templo, enseñando y diciendo: Y á mí me conocéis, y sabéis de dónde soy: y no he venido de mí mismo; mas el que me envió es verdadero, al cual vosotros no conocéis. Jn. 7:28
- Yo le conozco, porque de Él soy, y Él me envió. Jn. 7:29
- Y Jesús dijo: Aun un poco de tiempo estaré con vosotros, é iré al que me envió. Jn. 7:33
- Me buscaréis, y no me hallaréis; y donde yo estaré, vosotros no podréis venir. Jn. 7:34
- ¿Qué dicho es éste que dijo: Me buscaréis, y no me hallaréis; y donde yo estaré, vosotros no podréis venir? Jn. 7:36
- Y hablóles Jesús otra vez, diciendo: Yo soy la luz del mundo: el que me sigue, no andará en tinieblas, mas tendrá la lumbre de la vida. Jn. 8:12
- Y si yo juzgo, mi juicio es verdadero; porque no soy solo, sino yo y el que me envió, el Padre. Jn. 8:16
- Yo soy el que doy testimonio de mí mismo: y da testimonio de mí el que me envió, el Padre. Jn. 8:18
- Y decíanle: ¿Dónde está tu Padre? Respondió Jesús: Ni á mí me conocéis, ni á mi Padre; si á mí me conocieseis, á mi Padre también conocierais. Jn. 8:19
- Y díjoles otra vez Jesús: Yo me voy, y me buscaréis, mas en vuestro pecado moriréis: á donde yo voy, vosotros no podéis venir. Jn. 8:21
- Muchas cosas tengo que decir y juzgar de vosotros: mas el que me envió, es verdadero: y yo, lo que he oído de Él, esto hablo en el mundo. Jn. 8:26
- Díjoles pues, Jesús: Cuando levantareis al Hijo del hombre, entonces entenderéis que yo soy, y que nada hago de mí mismo; mas como el Padre me enseñó, esto hablo. Jn. 8:28
- Porque el que me envió, conmigo está; no me ha dejado solo el Padre; porque yo, lo que á Él agrada, hago siempre. Jn. 8:29
- Jesús entonces les dijo: Si vuestro padre fuera Dios, ciertamente me amaríais: porque yo de Dios he salido, y he venido; que no he venido de mí mismo, mas Él me envió. Jn. 8:42
- Y porque yo digo verdad, no me creéis. Jn. 8:45
- ¿Quién de vosotros me redarguye de pecado? Pues si digo verdad, ¿por qué vosotros no me creéis? Jn. 8:46
- Respondió Jesús: Yo no tengo demonio, antes honro á mi Padre; y vosotros me habéis deshonrado. Jn. 8:49
- Respondió Jesús: Si yo me glorifico á mí mismo, mi gloria es nada: mi Padre es el que me glorifica; el que vosotros decís que es vuestro Dios; Jn. 8:54
- Conviéneme obrar las obrar del que me envió, entre tanto que el día dura: la noche viene, cuando nadie puede obrar. Jn. 9:4
- Respondió Él y dijo: El hombre que se llama Jesús, hizo lodo, y me untó los ojos, y me dijo: Ve al Siloé, y lávate: y fuí, y me lavé, y recibí la vista. Jn. 9:11
- Y volviéronle á preguntar también los Fariseos de qué manera había recibido la vista. Y Él les dijo: Púsome lodo sobre los ojos, y me lavé, y veo. Jn. 9:15
- Respondió aquel hombre, y díjoles: Por cierto, maravillosa cosa es ésta, que vosotros no sabéis de dónde sea, y á mí me abrió los ojos. Jn. 9:30
- Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen. Jn. 10:14
- Como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las ovejas. Jn. 10:15
- También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquéllas también me conviene traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor. Jn. 10:16
- Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida, para volverla á tomar. Jn. 10:17
- Nadie me la quita, mas yo la pongo de mí mismo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla á tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre. Jn. 10:18
- Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen; Jn. 10:27
- Mi Padre que me las dió, mayor que todos es y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre. Jn. 10:29
- Respondióles Jesús: Muchas buenas obras os he mostrado de mi Padre, ¿por cuál obra de esas me apedreáis? Jn. 10:32
- Si no hago obras de mi Padre, no me creáis. Jn. 10:37
- Entonces quitaron la piedra de donde el muerto había sido puesto. Y Jesús, alzando los ojos arriba, dijo: Padre, gracias te doy que me has oído. Jn. 11:41
- Que yo sabía que siempre me oyes; mas por causa de la compañía que está alrededor, lo dije, para que crean que tú me has enviado. Jn. 11:42
- Porque á los pobres siempre los tenéis con vosotros, mas á mí no siempre me tenéis. Jn. 12:8
- Si alguno me sirve, sígame: y donde yo estuviere, allí también estará mi servidor. Si alguno me sirviere, mi Padre le honrará. Jn. 12:26
- Mas Jesús clamó y dijo: El que cree en mí, no cree en mí, sino en el que me envió; Jn. 12:44
- Y el que me ve, ve al que me envió. Jn. 12:45
- El que me desecha, y no recibe mis palabras, tiene quien le juzgue: la palabra que he hablado, ella le juzgará en el día postrero. Jn. 12:48
- Porque yo no he hablado de mí mismo; mas el Padre que me envió, Él me dió mandamiento de lo que he de decir, y de lo que he de hablar. Jn. 12:49
- Y sé que su mandamiento es vida eterna: así que, lo que yo hablo, como el Padre me lo ha dicho, así hablo. Jn. 12:50
- Entonces vino á Simón Pedro; y Pedro le dice: ¿Señor, tú me lavas los pies? Jn. 13:6
- Dícele Pedro: No me lavarás los pies jamás. Respondióle Jesús: Si no te lavare, no tendrás parte conmigo. Jn. 13:8
- Vosotros me llamáis, Maestro, y, Señor: y decís bien; porque lo soy. Jn. 13:13
- De cierto, de cierto os digo: El que recibe al que yo enviare, á mí recibe; y el que á mí recibe, recibe al que me envió. Jn. 13:20
- Como hubo dicho Jesús esto, fué conmovido en el espíritu, y protestó, y dijo: De cierto, de cierto os digo, que uno de vosotros me ha de entregar. Jn. 13:21
- Hijitos, aun un poco estoy con vosotros. Me buscaréis; mas, como dije á los Judíos: Donde yo voy, vosotros no podéis venir; así digo á vosotros ahora. Jn. 13:33
- Dícele Simón Pedro: Señor, ¿adónde vas? Respondióle Jesús: Donde yo voy, no me puedes ahora seguir; mas me seguirás después. Jn. 13:36
- Respondióle Jesús: ¿Tu alma pondrás por mí? De cierto, de cierto te digo: No cantará el gallo, sin que me hayas negado tres veces. Jn. 13:38
- Y si me fuere, y os aparejare lugar, vendré otra vez, y os tomaré á mí mismo: para que donde yo estoy, vosotros también estéis. Jn. 14:3
- Si me conocieseis, también á mi Padre conocierais: y desde ahora le conocéis, y le habéis visto. Jn. 14:7
- Jesús le dice: ¿Tanto tiempo ha que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto, ha visto al Padre; ¿cómo, pues, dices tú: Muéstranos el Padre? Jn. 14:9
- Si me amáis, guardad mis mandamientos; Jn. 14:15
- Aun un poquito, y el mundo no me verá más; empero vosotros me veréis; porque yo vivo, y vosotros también viviréis. Jn. 14:19
- El que tiene mis mandamientos, y los guarda, aquél es el que me ama; y el que me ama, será amado de mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré á Él. Jn. 14:21
- Respondió Jesús, y díjole: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos á Él, y haremos con Él morada. Jn. 14:23
- El que no me ama, no guarda mis palabras: y la palabra que habéis oído, no es mía, sino del Padre que me envió. Jn. 14:24
- Habéis oído cómo yo os he dicho: Voy, y vengo á vosotros. Si me amaseis, ciertamente os gozaríais, porque he dicho que voy al Padre: porque el Padre mayor es que yo. Jn. 14:28
- Empero para que conozca el mundo que amo al Padre, y como el Padre me dió el mandamiento, así hago. Levantaos, vamos de aquí, Jn. 14:31
- Como el Padre me amó, también yo os he amado: estad en mi amor. Jn. 15:9
- No me elegisteis vosotros á mí, mas yo os elegí á vosotros; y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca: para que todo lo que pidiereis del Padre en mi nombre, Él os lo dé. Jn. 15:16
- Si el mundo os aborrece, sabed que á mí me aborreció antes que á vosotros. Jn. 15:18
- Acordaos de la palabra que yo os he dicho: No es el siervo mayor que su señor. Si á mí me han perseguido, también á vosotros perseguirán: si han guardado mi palabra, también guardarán la vuestra. Jn. 15:20
- Mas todo esto os harán por causa de mi nombre, porque no conocen al que me ha enviado. Jn. 15:21
- El que me aborrece, también á mi Padre aborrece. Jn. 15:23
- Si no hubiese hecho entre ellos obras cuales ningún otro ha hecho, no tendrían pecado; mas ahora, y las han visto, y me aborrecen á mí y á mi Padre. Jn. 15:24
- Mas para que se cumpla la palabra que está escrita en su ley: Que sin causa me aborrecieron. Jn. 15:25
- Mas ahora voy al que me envió; y ninguno de vosotros me pregunta: ¿Adónde vas? Jn. 16:5
- Y de justicia, por cuanto voy al Padre, y no me veréis más; Jn. 16:10
- El me glorificará: porque tomará de lo mío, y os lo hará saber. Jn. 16:14
- Un poquito, y no me veréis; y otra vez un poquito, y me veréis: porque yo voy al Padre. Jn. 16:16
- Entonces dijeron algunos de sus discípulos unos á otros: ¿Qué es esto que nos dice: Un poquito, y no me veréis; y otra vez un poquito, y me veréis: y, por que yo voy al Padre? Jn. 16:17
- Y conoció Jesús que le querían preguntar, y díjoles: ¿Preguntáis entre vosotros de esto que dije: Un poquito, y no me veréis, y otra vez un poquito, y me veréis? Jn. 16:19
- Y aquel día no me preguntaréis nada. De cierto, de cierto os digo, que todo cuanto pidiereis al Padre en mi nombre, os lo dará. Jn. 16:23
- Pues el mismo Padre os ama, porque vosotros me amasteis, y habéis creído que yo salí de Dios. Jn. 16:27
- He aquí, la hora viene, y ha venido, que seréis esparcidos cada uno por su parte, y me dejaréis solo: mas no estoy solo, porque el Padre está conmigo. Jn. 16:32
- Yo te he glorificado en la tierra: he acabado la obra que me diste que hiciese. Jn. 17:4
- He manifestado tu nombre á los hombres que del mundo me diste: tuyos eran, y me los diste, y guardaron tu palabra. Jn. 17:6
- Ahora han conocido que todas las cosas que me diste, son de ti; Jn. 17:7
- Porque las palabras que me diste, les he dado; y ellos las recibieron, y han conocido verdaderamente que salí de ti, y han creído que tú me enviaste. Jn. 17:8
- Yo ruego por ellos: no ruego por el mundo, sino por los que me diste; porque tuyos son: Jn. 17:9
- Y ya no estoy en el mundo; mas éstos están en el mundo, y yo á ti vengo. Padre santo, á los que me has dado, guárdalos por tu nombre, para que sean una cosa, como también nosotros. Jn. 17:11
- Cuando estaba con ellos en el mundo, yo los guardaba en tu nombre; á los que me diste, yo los guardé, y ninguno de ellos se perdió, sino el hijo de perdición; para que la Escritura se cumpliese. Jn. 17:12
- Como tú me enviaste al mundo, también los he enviado al mundo. Jn. 17:18
- Y por ellos yo me santifico á mí mismo, para que también ellos sean santificados en verdad. Jn. 17:19
- Para que todos sean una cosa; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean en nosotros una cosa: para que el mundo crea que tú me enviaste. Jn. 17:21
- Y yo, la gloria que me diste les he dado; para que sean una cosa, como también nosotros somos una cosa. Jn. 17:22
- Yo en ellos, y tú en mí, para que sean consumadamente una cosa; que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado, como también á mí me has amado. Jn. 17:23
- Padre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo estoy, ellos estén también conmigo; para que vean mi gloria que me has dado: por cuanto me has amado desde antes de la constitución del mundo. Jn. 17:24
- Padre justo, el mundo no te ha conocido, mas yo te he conocido; y éstos han conocido que tú me enviaste; Jn. 17:25
- Y yo les he manifestado tu nombre, y manifestaré lo aún; para que el amor con que me has amado, esté en ellos, y yo en ellos. Jn. 17:26
- Para que se cumpliese la palabra que había dicho: De los que me diste, ninguno de ellos perdí. Jn. 18:9
- Jesús entonces dijo á Pedro: Mete tu espada en la vaina: el vaso que el Padre me ha dado, ¿no lo tengo de beber? Jn. 18:11
- ¿Qué me preguntas á mí? Pregunta á los que han oído, qué les haya yo hablado: he aquí, ésos saben lo que yo he dicho. Jn. 18:21
- Respondióle Jesús: Si he hablado mal, da testimonio del mal: y si bien, ¿por qué me hieres? Jn. 18:23
- Entonces dícele Pilato: ¿A mí no me hablas? ¿no sabes que tengo potestad para crucificarte, y que tengo potestad para soltarte? Jn. 19:10
- Respondió Jesús: Ninguna potestad tendrías contra mí, si no te fuese dado de arriba: por tanto, el que á ti me ha entregado, mayor pecado tiene. Jn. 19:11
- Dícele Jesús: No me toques: porque aun no he subido á mi Padre: mas ve á mis hermanos, y diles: Subo á mi Padre y á vuestro Padre, á mi Dios y á vuestro Dios. Jn. 20:17
- Entonces les dijo Jesús otra vez: Paz á vosotros: como me envió el Padre, así también yo os envío. Jn. 20:21
- Dícele Jesús: Porque me has visto, Tomás, creiste: bienaventurados los que no vieron y creyeron. Jn. 20:29
- Y cuando hubieron comido, Jesús dijo á Simón Pedro: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas más que estos? Dícele; Sí Señor: tú sabes que te amo. Dícele: Apacienta mis corderos. Jn. 21:15
- Vuélvele á decir la segunda vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Respóndele: Sí, Señor: tú sabes que te amo. Dícele: Apacienta mis ovejas. Jn. 21:16
- Dícele la tercera vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Entristecióse Pedro de que le dijese la tercera vez: ¿Me amas? y dícele: Señor, tú sabes todas las cosas; tú sabes que te amo. Dícele Jesús: Apacienta mis ovejas. Jn. 21:17
- Mas recibiréis la virtud del Espíritu Santo que vendrá sobre vosotros; y me seréis testigos en Jerusalem, en toda Judea, y Samaria, y hasta lo último de la tierra. Hech. 1:8
- Hicísteme notorios los caminos de la vida; Me henchirás de gozo con tu presencia. Hech. 2:28
- Mas yo juzgaré, dijo Dios, la nación á la cual serán siervos: y después de esto saldrán y me servirán en este lugar. Hech. 7:7
- Y Dios se apartó, y los entregó que sirviesen al ejército del cielo; como está escrito en el libro de los profetas: ¿Me ofrecisteis víctimas y sacrificios En el desierto por cuarenta años, casa de Israel? Hech. 7:42
- El cielo es mi trono, Y la tierra es el estrado de mis pies. ¿Qué casa me edificaréis? dice el Señor; ¿O cuál es el lugar de mi reposo? Hech. 7:49
- Y dijo: ¿Y cómo podré, si alguno no me enseñare? Y rogó á Felipe que subiese, y se sentase con Él. Hech. 8:31
- Y cayendo en tierra, oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? Hech. 9:4
- Y le dijo el Señor: Ve: porque instrumento escogido me es éste, para que lleve mi nombre en presencia de los Gentiles, y de reyes, y de los hijos de Israel: Hech. 9:15
- Ananías entonces fué, y entró en la casa, y poniéndole las manos encima, dijo: Saulo hermano, el Señor Jesús, que te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recibas la vista y seas lleno de Espíritu Santo. Hech. 9:17
- Y les dijo: Vosotros sabéis que es abominable á un varón Judío juntarse ó llegarse á extranjero; mas me ha mostrado Dios que á ningún hombre llame común ó inmundo; Hech. 10:28
- Por lo cual, llamado, he venido sin dudar. Así que pregunto: ¿por qué causa me habéis hecho venir? Hech. 10:29
- Y oí una voz que me decía: Levántate, Pedro, mata y come. Hech. 11:7
- Entonces la voz me respondió del cielo segunda vez: Lo que Dios limpió, no lo llames tú común. Hech. 11:9
- Y el Espíritu me dijo que fuese con ellos sin dudar. Y vinieron también conmigo estos seis hermanos, y entramos en casa de un varón, Hech. 11:12
- Entonces me acordé del dicho del Señor, como dijo: Juan ciertamente bautizó en agua; mas vosotros seréis bautizados en Espíritu Santo. Hech. 11:16
- Entonces Pedro, volviendo en sí, dijo: Ahora entiendo verdaderamente que el Señor ha enviado su ángel, y me ha librado de la mano de Herodes, y de todo el pueblo de los Judíos que me esperaba. Hech. 12:11
- Mas contradiciendo y blasfemando ellos, les dijo: sacudiendo sus vestidos: Vuestra sangre sea sobre vuestra cabeza; yo, limpio; desde ahora me iré á los Gentiles. Hech. 18:6
- Y acabadas estas cosas, se propuso Pablo en espíritu partir á Jerusalem, después de andada Macedonia y Acaya, diciendo: Después que hubiere estado allá me será menester ver también á Roma. Hech. 19:21
- Sirviendo al Señor con toda humildad, y con muchas lágrimas, y tentaciones que me han venido por las asechanzas de los Judíos: Hech. 20:19
- Y ahora, he aquí, ligado yo en espíritu, voy á Jerusalem, sin saber lo que allá me ha de acontecer: Hech. 20:22
- Mas que el Espíritu Santo por todas las ciudades me da testimonio, diciendo que prisiones y tribulaciones me esperan. Hech. 20:23
- Antes vosotros sabéis que para lo que me ha sido necesario, y á los que están conmigo, estas manos me han servido. Hech. 20:34
- Y como comenzaron á meter á Pablo en la fortaleza, dice al tribuno: ¿Me será lícito hablarte algo? Y Él dijo: ¿Sabes griego? Hech. 21:37
- Entonces dijo Pablo: Yo de cierto soy hombre Judío, ciudadano de Tarso, ciudad no obscura de Cilicia: empero ruégote que me permitas que hable al pueblo. Hech. 21:39
- Como también el príncipe de los sacerdotes me es testigo, y todos los ancianos; de los cuales también tomando letras á los hermanos, iba á Damasco para traer presos á Jerusalem aun á los que estuviesen allí, para que fuesen castigados. Hech. 22:5
- Mas aconteció que yendo yo, y llegando cerca de Damasco, como á medio día, de repente me rodeó mucha luz del cielo: Hech. 22:6
- Y caí en el suelo, y oí una voz que me decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? Hech. 22:7
- Yo entonces respondí: ¿Quién eres, Señor? Y me dijo: Yo soy Jesús de Nazaret, á quién tú persigues. Hech. 22:8
- Y dije: ¿Qué haré, Señor? Y el Señor me dijo: Levántate, y ve á Damasco, y allí te será dicho todo lo que te está señalado hacer. Hech. 22:10
- Viniendo á mí, y acercándose, me dijo: Hermano Saulo, recibe la vista. Y yo en aquella hora le miré. Hech. 22:13
- Y me aconteció, vuelto á Jerusalem, que orando en el templo, fuí arrebatado fuera de mí. Hech. 22:17
- Y le vi que me decía: Date prisa, y sal prestamente fuera de Jerusalem; porque no recibirán tu testimonio de mí. Hech. 22:18
- Y me dijo: Ve, porque yo te tengo que enviar lejos á los Gentiles. Hech. 22:21
- Entonces Pablo le dijo: Herirte ha Dios, pared blanqueada: ¿y estás tú sentado para juzgarme conforme á la ley, y contra la ley me mandas herir? Hech. 23:3
- El entonces tomándole, le llevó al tribuno, y dijo: El preso Pablo, llamándome, me rogó que trajese á ti este mancebo, que tiene algo que hablarte. Hech. 23:18
- Y ni me hallaron en el templo disputando con ninguno, ni haciendo concurso de multitud, ni en sinagogas, ni en la ciudad; Hech. 24:12
- Ni te pueden probar las cosas de que ahora me acusan. Hech. 24:13
- Cuando me hallaron purificado en el templo (no con multitud ni con alboroto) unos Judíos de Asia; Hech. 24:18
- Porque si alguna injuria, ó cosa alguna digna de muerte he hecho, no rehuso morir; mas si nada hay de las cosas de que éstos me acusan, nadie puede darme á ellos. A César apelo. Hech. 25:11
- Entonces Festo dijo: Rey Agripa, y todos los varones que estáis aquí juntos con nosotros: veis á éste, por el cual toda la multitud de los Judíos me ha demandado en Jerusalem y aquí, dando voces que no conviene que viva más; Hech. 25:24
- Porque fuera de razón me parece enviar un preso, y no informar de las causas. Hech. 25:27
- Acerca de todas las cosas de que soy acusado por los Judíos, oh rey Agripa, me tengo por dichoso de que haya hoy de defenderme delante de ti; Hech. 26:2
- Mayormente sabiendo tú todas las costumbres y cuestiones que hay entre los Judíos: por lo cual te ruego que me oigas con paciencia. Hech. 26:3
- En mitad del día, oh rey, vi en el camino una luz del cielo, que sobrepujaba el resplandor del sol, la cual me rodeó y á los que iban conmigo. Hech. 26:13
- Y habiendo caído todos nosotros en tierra, oí una voz que me hablaba, y decía en lengua hebraica: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? Dura cosa te es dar coces contra los aguijones. Hech. 26:14
- Entonces Agripa dijo á Pablo: Por poco me persuades á ser Cristiano. Hech. 26:28
- Y Pablo dijo: ¡Pluguiese á Dios que por poco ó por mucho, no solamente tú, mas también todos los que hoy me oyen, fueseis hechos tales cual yo soy, excepto estas prisiones! Hech. 26:29
- Por tanto, oh varones, tened buen ánimo; porque yo confío en Dios que será así como me ha dicho; Hech. 27:25
- Los cuales, habiéndome examinado, me querían soltar; por no haber en mí ninguna causa de muerte. Hech. 28:18
- Porque testigo me es Dios, al cual sirvo en mi espíritu en el evangelio de su Hijo, que sin cesar me acuerdo de vosotros siempre en mis oraciones, Rom. 1:9
- Mas no quiero, hermanos, que ingnoréis que muchas veces me he propuesto ir á vosotros (empero hasta ahora he sido estorbado), para tener también entre vosotros algún fruto, como entre los demás Gentiles. Rom. 1:13
- Porque no me avergüenzo del evangelio: porque es potencia de Dios para salud á todo aquel que cree; al Judío primeramente y también al Griego. Rom. 1:16
- Porque el pecado, tomando ocasión, me engañó por el mandamiento, y por Él me mató. Rom. 7:11
- ¿Luego lo que es bueno, á mí me es hecho muerte? No; sino que el pecado, para mostrarse pecado, por lo bueno me obró la muerte, haciéndose pecado sobremanera pecante por el mandamiento. Rom. 7:13
- Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios: Rom. 7:22
- Mas veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi espíritu, y que me lleva cautivo á la ley del pecado que está en mis miembros. Rom. 7:23
- ¡Miserable hombre de mí! ¿quién me librará del cuerpo de esta muerte? Rom. 7:24
- Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte. Rom. 8:2
- Mas á Moisés dice: Tendré misericordia del que tendré misericordia, y me compadeceré del que me compadeceré. Rom. 9:15
- Me dirás pues: ¿Por qué, pues, se enoja? porque ¿quién resistirá á su voluntad? Rom. 9:19
- Mas antes, oh hombre, ¿quién eres tú, para que alterques con Dios? Dirá el vaso de barro al que le labró: ¿Por qué me has hecho tal? Rom. 9:20
- E Isaías determinadamente dice: Fuí hallado de los que no me buscaban; Manifestéme á los que no preguntaban por mí. Rom. 10:20
- Digo pues por la gracia que me es dada, á cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con templanza, conforme á la medida de la fe que Dios repartió á cada uno. Rom. 12:3
- Mas os he escrito, hermanos, en parte resueltamente, como amonestándoos por la gracia que de Dios me es dada, Rom. 15:15
- Y de esta manera me esforcé á predicar el evangelio, no donde antes Cristo fuese nombrado, por no edificar sobre ajeno fundamento: Rom. 15:20
- Ruégoos empero, hermanos, por el Señor nuestro Jesucristo, y por la caridad del Espíritu, que me ayudéis con oraciones por mí á Dios, Rom. 15:30
- Porque vuestra obediencia ha venido á ser notoria á todos; así que me gozo de vosotros; mas quiero que seáis sabios en el bien, y simples en el mal. Rom. 16:19
- Porque me ha sido declarado de vosotros, hermanos míos, por los que son de Cloé, que hay entre vosotros contiendas; 1 Cor. 1:11
- Porque no me envió Cristo á bautizar, sino á predicar el evangelio: no en sabiduría de palabras, porque no sea hecha vana la cruz de Cristo. 1 Cor. 1:17
- Porque no me propuse saber algo entre vosotros, sino á Jesucristo, y á éste crucificado. 1 Cor. 2:2
- Conforme á la gracia de Dios que me ha sido dada, yo como perito arquitecto puse el fundamento, y otro edifica encima: empero cada uno vea cómo sobreedifica. 1 Cor. 3:10
- Yo en muy poco tengo el ser juzgado de vosotros, ó de juicio humano; y ni aun yo me juzgo. 1 Cor. 4:3
- Porque aunque de nada tengo mala conciencia, no por eso soy justificado; mas el que me juzga, el Señor es. 1 Cor. 4:4
- Por tanto, os ruego que me imitéis. 1 Cor. 4:16
- Porque ¿qué me va á mí en juzgar á los que están fuera? ¿No juzgáis vosotros á los que están dentro? 1 Cor. 5:12
- Todas las cosas me son lícitas, mas no todas convienen: todas las cosas me son lícitas, mas yo no me meteré debajo de potestad de nada. 1 Cor. 6:12
- CUANTO á las cosas de que me escribisteis, bien es al hombre no tocar mujer. 1 Cor. 7:1
- Esta es mi respuesta á los que me preguntan. 1 Cor. 9:3
- Mas yo de nada de esto me aproveché: ni tampoco he escrito esto para que se haga así conmigo; porque tengo por mejor morir, antes que nadie haga vana esta mi gloria. 1 Cor. 9:15
- Pues bien que anuncio el evangelio, no tengo por qué gloriarme porque me es impuesta necesidad; y ¡ay de mí si no anunciare el evangelio! 1 Cor. 9:16
- Por lo cual, si lo hago de voluntad, premio tendré; mas si por fuerza, la dispensación me ha sido encargada. 1 Cor. 9:17
- Por lo cual, siendo libre para con todos, me he hecho siervo de todos por ganar á más. 1 Cor. 9:19
- Me he hecho á los flacos flaco, por ganar á los flacos: á todos me he hecho todo, para que de todo punto salve á algunos. 1 Cor. 9:22
- Todo me es lícito, mas no todo conviene: todo me es lícito, mas no todo edifica. 1 Cor. 10:23
- Y si repartiese toda mi hacienda para dar de comer a pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo caridad, de nada me sirve. 1 Cor. 13:3
- En la ley está escrito: En otras lenguas y en otros labios hablaré á este pueblo; y ni aun así me oirán, dice el Señor. 1 Cor. 14:21
- Y el postrero de todos, como á un abortivo, me apareció á mí. 1 Cor. 15:8
- Si como hombre batallé en Efeso contra las bestias, ¿qué me aprovecha? Si los muertos no resucitan, comamos y bebamos, que mañana moriremos. 1 Cor. 15:32
- Y podrá ser que me quede con vosotros, ó invernaré también, para que vosotros me llevéis á donde hubiere de ir. 1 Cor. 16:6
- Porque se me ha abierto puerta grande y eficaz, y muchos son los adversarios. 1 Cor. 16:9
- Porque si yo os contristo, ¿quién será luego el que me alegrará, sino aquel á quien yo contristare? 2 Cor. 2:2
- Y esto mismo os escribí, porque cuando llegare no tenga tristeza sobre tristeza de los que me debiera gozar; confiando en vosotros todos que mi gozo es el de todos vosotros. 2 Cor. 2:3
- Que si alguno me contristó, no me contristó á mí, sino en parte, por no cargaros, á todos vosotros. 2 Cor. 2:5
- Cuando vine á Troas para el evangelio de Cristo, aunque me fué abierta puerta en el Señor, 2 Cor. 2:12
- Y seré á vosotros Padre, Y vosotros me seréis á mí hijos é hijas, dice el Señor Todopoderoso. 2 Cor. 6:18
- Y no sólo con su venida, sino también con la consolación con que Él fué consolado acerca de vosotros, haciéndonos saber vuestro deseo grande, vuestro lloro, vuestro celo por mí, para que así me gozase más. 2 Cor. 7:7
- Porque aunque os contristé por la carta, no me arrepiento, bien que me arrepentí; porque veo que aquella carta, aunque por algún tiempo os contristó, 2 Cor. 7:8
- Ahora me gozo, no porque hayáis sido contristados, sino porque fuisteis contristados para arrepentimiento; porque habéis sido contristados según Dios, para que ninguna pérdida padecieseis por nuestra parte. 2 Cor. 7:9
- Pues si algo me he gloriado para con Él de vosotros, no he sido avergonzado; antes, como todo lo que habíamos dicho de vosotros era con verdad, así también nuestra gloria delante de Tito fué hallada verdadera. 2 Cor. 7:14
- Me gozo de que en todo estoy confiado de vosotros. 2 Cor. 7:16
- PORQUE cuanto á la suministración para los santos, por demás me es escribiros; 2 Cor. 9:1
- Pues conozco vuestro pronto ánimo, del cual me glorío yo entre los de Macedonia, que Acaya está apercibida desde el año pasado; y vuestro ejemplo ha estimulado á muchos. 2 Cor. 9:2
- Porque aunque me glorié aun un poco de nuestra potestad (la cual el Señor nos dió para edificación y no para vuestra destrucción), no me avergonzaré; 2 Cor. 10:8
- Y estando con vosotros y teniendo necesidad, á ninguno fuí carga; porque lo que me faltaba, suplieron los hermanos que vinieron de Macedonia: y en todo me guardé de seros gravoso, y me guardaré. 2 Cor. 11:9
- Es la verdad de Cristo en mí, que esta gloria no me será cerrada en las partes de Acaya. 2 Cor. 11:10
- Otra vez digo: Que nadie me estime ser loco; de otra manera, recibidme como á loco, para que aun me gloríe yo un poquito. 2 Cor. 11:16
- Pues que muchos se glorían según la carne, también yo me gloriaré. 2 Cor. 11:18
- ¿Quién enferma, y yo no enfermo? ¿Quién se escandaliza, y yo no me quemo? 2 Cor. 11:29
- Si es menester gloriarse, me gloriaré yo de lo que es de mi flaqueza. 2 Cor. 11:30
- CIERTO no me es conveniente gloriarme; mas vendré á las visiones y á las revelaciones del Señor. 2 Cor. 12:1
- De este tal me gloriaré, mas de mí mismo nada me gloriaré, sino en mis flaquezas. 2 Cor. 12:5
- Y porque la grandeza de las revelaciones no me levante descomedidamente, me es dado un aguijón en mi carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca sobremanera. 2 Cor. 12:7
- Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi potencia en la flaqueza se perfecciona. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis flaquezas, porque habite en mí la potencia de Cristo. 2 Cor. 12:9
- Por lo cual me gozo en las flaquezas, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias por Cristo; porque cuando soy flaco, entonces soy poderoso. 2 Cor. 12:10
- Heme hecho un necio en gloriarme: vosotros me constreñisteis; pues yo había de ser alabado de vosotros: porque en nada he sido menos que los sumos apóstoles, aunque soy nada. 2 Cor. 12:11
- Que cuando volviere, me humille Dios entre vosotros, y haya de llorar por muchos de los que antes habrán pecado, y no se han arrepentido de la inmundicia y fornicación y deshonestidad que han cometido. 2 Cor. 12:21
- Por tanto os escribo esto ausente, por no tratar presente con dureza, conforme á la potestad que el Señor me ha dado para edificación, y no para destrucción. 2 Cor. 13:10
- Mas cuando plugo á Dios, que me apartó desde el vientre de mi madre, y me llamó por su gracia, Gál. 1:15
- Ni fuí á Jerusalem á los que eran apóstoles antes que yo; sino que me fuí á la Arabia, y volví de nuevo á Damasco. Gál. 1:17
- Empero de aquellos que parecían ser algo (cuáles hayan sido algún tiempo, no tengo que ver; Dios no acepta apariencia de hombre), á mí ciertamente los que parecían ser algo, nada me dieron. Gál. 2:6
- Antes por el contrario, como vieron que el evangelio de la incircuncisión me era encargado, como á Pedro el de la circuncisión, Gál. 2:7
- Y como vieron la gracia que me era dada, Jacobo y Cefas y Juan, que parecían ser las columnas, nos dieron las diestras de compañía á mí y á Bernabé, para que nosotros fuésemos á los Gentiles, y ellos á la circuncisión. Gál. 2:9
- Porque si las cosas que destruí, las mismas vuelvo á edificar, transgresor me hago. Gál. 2:18
- Con Cristo estoy juntamente crucificado, y vivo, no ya yo, mas vive Cristo en mí: y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó, y se entregó á sí mismo por mí. Gál. 2:20
- Hermanos, os ruego, sed como yo, porque yo soy como vosotros: ningún agravio me habéis hecho. Gál. 4:12
- Y no desechasteis ni menospreciasteis mi tentación que estaba en mi carne: antes me recibisteis como á un ángel de Dios, como á Cristo Jesús. Gál. 4:14
- Mas lejos esté de mí gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por el cual el mundo me es crucificado á mí, y yo al mundo. Gál. 6:14
- De aquí adelante nadie me sea molesto; porque yo traigo en mi cuerpo las marcas del Señor Jesús. Gál. 6:17
- Si es que habéis oído la dispensación de la gracia de Dios que me ha sido dada para con vosotros, Ef. 3:2
- A saber, que por revelación me fué declarado el misterio, como antes he escrito en breve; Ef. 3:3
- Del cual yo soy hecho ministro por el don de la gracia de Dios que me ha sido dado según la operación de su potencia. Ef. 3:7
- Y por mí, para que me sea dada palabra en el abrir de mi boca con confianza, para hacer notorio el misterio del evangelio, Ef. 6:19
- Como me es justo sentir esto de todos vosotros, por cuanto os tengo en el corazón; y en mis prisiones, y en la defensa y confirmación del evangelio, sois todos vosotros compañeros de mi gracia. Fil. 1:7
- Porque Dios me es testigo de cómo os amo á todos vosotros en las entrañas de Jesucristo. Fil. 1:8
- Y quiero, hermanos, que sepáis que las cosas que me han sucedido, han redundado más en provecho del evangelio; Fil. 1:12
- ¿Qué pues? Que no obstante, en todas maneras, ó por pretexto ó por verdad, es anunciado Cristo; y en esto me huelgo, y aun me holgaré. Fil. 1:18
- Porque sé que esto se me tornará á salud, por vuestra oración, y por la suministración del Espíritu de Jesucristo; Fil. 1:19
- Mas si el vivir en la carne, esto me será para fruto de la obra, no sé entonces qué escoger; Fil. 1:22
- Y aun si soy derramado en libación sobre el sacrificio y servicio de vuestra fe, me gozo y congratulo por todos vosotros. Fil. 2:17
- Mas en gran manera me gocé en el Señor de que ya al fin ha reflorecido vuestro cuidado de mí; de lo cual aun estabais solícitos, pero os faltaba la oportunidad. Fil. 4:10
- Todo lo puedo en Cristo que me fortalece. Fil. 4:13
- Y sabéis también vosotros, oh Filipenses, que al principio del evangelio, cuando partí de Macedonia, ninguna iglesia me comunicó en razón de dar y recibir, sino vosotros solos. Fil. 4:15
- Porque aun á Tesalónica me enviasteis lo necesario una y dos veces. Fil. 4:16
- Que ahora me gozo en lo que padezco por vosotros, y cumplo en mi carne lo que falta de las aflicciones de Cristo por su cuerpo, que es la iglesia; Col. 1:24
- De la cual soy hecho ministro, según la dispensación de Dios que me fué dada en orden á vosotros, para que cumpla la palabra de Dios; Col. 1:25
- Para que lo manifieste como me conviene hablar. Col. 4:4
- Y Jesús, el que se llama Justo; los cuales son de la circuncisión: éstos solos son los que me ayudan en el reino de Dios, y me han sido consuelo. Col. 4:11
- Porque ¿cuál es nuestra esperanza, ó gozo, ó corona de que me gloríe? ¿No sois vosotros, delante de nuestro Señor Jesucristo en su venida? 1 Tes. 2:19
- Según el evangelio de la gloria del Dios bendito, el cual á mí me ha sido encargado. 1 Tim. 1:11
- Y doy gracias al que me fortificó, á Cristo Jesús nuestro Señor, de que me tuvo por fiel, poniéndome en el ministerio: 1 Tim. 1:12
- Por lo cual asimismo padezco esto: mas no me avergüenzo; porque yo sé á quien he creído, y estoy cierto que es poderoso para guardar mi depósito para aquel día. 2 Tim. 1:12
- Ya sabes esto, que me han sido contrarios todos los que son en Asia, de los cuales son Figello y Hermógenes. 2 Tim. 1:15
- Dé el Señor misericordia á la casa de Onesíforo; que muchas veces me refrigeró, y no se avergonzó de mi cadena: 2 Tim. 1:16
- Antes, estando Él en Roma, me buscó solícitamente, y me halló. 2 Tim. 1:17
- Persecuciones, aflicciones, cuales me sobrevinieron en Antioquía, en Iconio, en Listra, cuales persecuciones he sufrido; y de todas me ha librado el Señor. 2 Tim. 3:11
- Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo á mí, sino también á todos los que aman su venida. 2 Tim. 4:8
- Porque Demas me ha desamparado, amando este siglo, y se ha ido á Tesalónica; Crescente á Galacia, Tito á Dalmacia. 2 Tim. 4:10
- Lucas solo está conmigo. Toma á Marcos, y tráele contigo; porque me es útil para el ministerio. 2 Tim. 4:11
- Alejandro el calderero me ha causado muchos males: el Señor le pague conforme á sus hechos. 2 Tim. 4:14
- En mi primera defensa ninguno me ayudó, antes me desampararon todos: no les sea imputado. 2 Tim. 4:16
- Mas el Señor me ayudó, y me esforzó para que por mí fuese cumplida la predicación, y todos los Gentiles oyesen; y fuí librado de la boca del león. 2 Tim. 4:17
- Y el Señor me librará de toda obra mala, y me preservará para su reino celestial: al cual sea gloria por los siglos de los siglos. Amén. 2 Tim. 4:18
- Y manifestó á sus tiempos su palabra por la predicación, que me es á mí encomendada por mandamiento de nuestro Salvador Dios; Tit. 1:3
- Yo quisiera detenerle conmigo, para que en lugar de ti me sirviese en las prisiones del evangelio; Filem. 1:13
- Así que, si me tienes por compañero, recíbele como á mi. Filem. 1:17
- Yo Pablo lo escribí de mi mano, yo lo pagaré: por no decirte que aun á ti mismo te me debes demás. Filem. 1:19
- Porque ¿á cuál de los ángeles dijo Dios jamás: Mi hijo eres tú, Hoy yo te he engendrado? Y otra vez: Yo seré á Él Padre, Y Él me será á mí hijo? Heb. 1:5
- Y otra vez: Yo confiaré en Él. Y otra vez: He aquí, yo y los hijos que me dió Dios. Heb. 2:13
- Donde me tentaron vuestros padres; me probaron, Y vieron mis obras cuarenta años. Heb. 3:9
- A causa de lo cual me enemisté con esta generación, Y dije: Siempre divagan ellos de corazón, Y no han conocido mis caminos. Heb. 3:10
- Por lo cual, este es el pacto que ordenaré á la casa de Israel Después de aquellos días, dice el Señor: Daré mis leyes en el alma de ellos, Y sobre el corazón de ellos las escribiré; Y seré á ellos por Dios, Y ellos me serán á mí por pueblo: Heb. 8:10
- Y ninguno enseñará á su prójimo, Ni ninguno á su hermano, diciendo: Conoce al Señor: Porque todos me conocerán, Desde el menor de ellos hasta el mayor. Heb. 8:11
- Porque seré propicio á sus injusticias, Y de sus pecados y de sus iniquidades no me acordaré más. Heb. 8:12
- Por lo cual, entrando en el mundo, dice: sacrificio y presente no quisiste; Mas me apropiaste cuerpo: Heb. 10:5
- Añade: Y nunca más me acordaré de sus pecados é iniquidades. Heb. 10:17
- ¿Y qué más digo? porque el tiempo me faltará contando de Gedeón, de Barac, de Samsón, de Jephté, de David, de Samuel, y de los profetas: Heb. 11:32
- De tal manera que digamos confiadamente: El Señor es mi ayudador; no temeré Lo que me hará el hombre. Heb. 13:6
- Sabiendo que brevemente tengo de dejar mi tabernáculo, como nuestro Señor Jesucristo me ha declarado. 2 Pe. 1:14
- Porque Él había recibido de Dios Padre honra y gloria, cuando una tal voz fué á Él enviada de la magnífica gloria: Este es el amado Hijo mío, en el cual yo me he agradado. 2 Pe. 1:17
- Mucho me he gozado, porque he hallado de tus hijos, que andan en verdad, como nosotros hemos recibido el mandamiento del Padre. 2 Jn. 1:4
- Ciertamente me gocé mucho cuando vinieron los hermanos y dieron testimonio de tu verdad, así como tú andas en la verdad. 3 Jn. 1:3
- Amados, por la gran solicitud que tenía de escribiros de la común salud, me ha sido necesario escribiros amonestándoos que contendáis eficazmente por la fe que ha sido una vez dada á los santos. Jds. 1:3
- Y me volví á ver la voz que hablaba conmigo: y vuelto, vi siete candeleros de oro; Apoc. 1:12
- Al que venciere, yo le daré que se siente conmigo en mi trono; así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono. Apoc. 3:21
- Y uno de los ancianos me dice: No llores: he aquí el león de la tribu de Judá, la raíz de David, que ha vencido para abrir el libro, y desatar sus siete sellos. Apoc. 5:5
- Y yo le dije: Señor, tú lo sabes. Y Él me dijo: Estos son los que han venido de grande tribulación, y han lavado sus ropas, y las han blanqueado en la sangre del Cordero. Apoc. 7:14
- Y cuando los siete truenos hubieron hablado sus voces, yo iba á escribir, y oí una voz del cielo que me decía: Sella las cosas que los siete truenos han hablado, y no las escribas. Apoc. 10:4
- Y fuí al ángel, diciéndole que me diese el librito, y Él me dijo: Toma, y trágalo; y Él te hará amargar tu vientre, pero en tu boca será dulce como la miel. Apoc. 10:9
- Y Él me dice: Necesario es que otra vez profetices á muchos pueblos y gentes y lenguas y reyes. Apoc. 10:11
- Y ME fué dada una caña semejante á una vara, y se me dijo: Levántate, y mide el templo de Dios, y el altar, y á los que adoran en Él. Apoc. 11:1
- Y YO me paré sobre la arena del mar, y vi una bestia subir del mar, que tenía siete cabezas y diez cuernos; y sobre sus cuernos diez diademas; y sobre las cabezas de ella nombre de blasfemia. Apoc. 13:1
- Y oí una voz del cielo que me decía: Escribe: Bienaventurados los muertos que de aquí adelante mueren en el Señor. Sí, dice el Espíritu, que descansarán de sus trabajos; porque sus obras con ellos siguen. Apoc. 14:13
- Y me llevó en Espíritu al desierto; y vi una mujer sentada sobre una bestia bermeja llena de nombres de blasfemia y que tenía siete cabezas y diez cuernos. Apoc. 17:3
- Y el ángel me dijo: ¿Por qué te maravillas? Yo te diré el misterio de la mujer, y de la bestia que la trae, la cual tiene siete cabezas y diez cuernos. Apoc. 17:7
- Y Él me dice: Las aguas que has visto donde la ramera se sienta, son pueblos y muchedumbres y naciones y lenguas. Apoc. 17:15
- Y Él me dice: Escribe: Bienaventurados los que son llamados á la cena del Cordero. Y me dijo: Estas palabras de Dios son verdaderas. Apoc. 19:9
- Y yo me eché á sus pies para adorarle. Y Él me dijo: Mira que no lo hagas: yo soy siervo contigo, y con tus hermanos que tienen el testimonio de Jesús: adora á Dios; porque el testimonio de Jesús es el espíritu de la profecía. Apoc. 19:10
- Y el que estaba sentado en el trono dijo: He aquí, yo hago nuevas todas las cosas. Y me dijo: Escribe; porque estas palabras son fieles y verdaderas. Apoc. 21:5
- Y llevóme en Espíritu á un grande y alto monte, y me mostró la grande ciudad santa de Jerusalem, que descendía del cielo de Dios, Apoc. 21:10
- DESPUÉS me mostró un río limpio de agua de vida, resplandeciente como cristal, que salía del trono de Dios y del Cordero. Apoc. 22:1
- Y me dijo: Estas palabras son fieles y verdaderas. Y el Señor Dios de los santos profetas ha enviado su ángel, para mostrar á sus siervos las cosas que es necesario que sean hechas presto. Apoc. 22:6
- Yo Juan soy el que ha oído y visto estas cosas. Y después que hube oído y visto, me postré para adorar delante de los pies del ángel que me mostraba estas cosas. Apoc. 22:8
- Y Él me dijo: Mira que no lo hagas: porque yo soy siervo contigo, y con tus hermanos los profetas, y con los que guardan las palabras de este libro. Adora á Dios. Apoc. 22:9
- Y me dijo: No selles las palabras de la profecía de este libro; porque el tiempo está cerca. Apoc. 22:10