Concordancia de Haller: MI
- Y dijo Adam: Esto es ahora hueso de mis huesos, y carne de mi carne: ésta será llamada Varona, porque del varón fué tomada. Gén. 2:23
- Y Jehová dijo á Caín: ¿Dónde está Abel tu hermano? Y él respondió: No sé; ¿soy yo guarda de mi hermano? Gén. 4:9
- Y dijo Caín á Jehová: Grande es mi iniquidad para ser perdonada. Gén. 4:13
- Y dijo Lamech á sus mujeres: Ada y Zilla, oid mi voz; Mujeres de Lamech, escuchad mi dicho: Que varón mataré por mi herida, Y mancebo por mi golpe: Gén. 4:23
- Y dijo Jehová: No contenderá mi espíritu con el hombre para siempre, porque ciertamente él es carne: mas serán sus días ciento y veinte años. Gén. 6:3
- Mas estableceré mi pacto contigo, y entrarás en el arca tú, y tus hijos y tu mujer, y las mujeres de tus hijos contigo. Gén. 6:18
- Yo, he aquí que yo establezco mi pacto con vosotros, y con vuestra simiente después de vosotros; Gén. 9:9
- Estableceré mi pacto con vosotros, y no fenecerá ya más toda carne con aguas de diluvio; ni habrá más diluvio para destruir la tierra. Gén. 9:11
- Mi arco pondré en las nubes, el cual será por señal de convenio entre mí y la tierra. Gén. 9:13
- Y será que cuando haré venir nubes sobre la tierra, se dejará ver entonces mi arco en las nubes. Gén. 9:14
- Ahora pues, di que eres mi hermana, para que yo haya bien por causa tuya, y viva mi alma por amor de ti. Gén. 12:13
- ¿Por qué dijiste: Es mi hermana? poniéndome en ocasión de tomarla para mí por mujer? Ahora pues, he aquí tu mujer, tómala y vete. Gén. 12:19
- Y respondió Abram al rey de Sodoma: He alzado mi mano á Jehová Dios alto, poseedor de los cielos y de la tierra, Gén. 14:22
- Y respondió Abram: Señor Jehová ¿qué me has de dar, siendo así que ando sin hijo, y el mayordomo de mi casa es ese Damasceno Eliezer? Gén. 15:2
- Dijo más Abram: Mira que no me has dado prole, y he aquí que es mi heredero uno nacido en mi casa. Gén. 15:3
- Dijo, pues, Sarai á Abram: Ya ves que Jehová me ha hecho estéril: ruégote que entres á mi sierva; quizá tendré hijos de ella. Y atendió Abram al dicho de Sarai. Gén. 16:2
- Entonces Sarai dijo á Abram: Mi afrenta sea sobre ti: yo puse mi sierva en tu seno, y viéndose embarazada, me mira con desprecio; juzgue Jehová entre mí y ti. Gén. 16:5
- Y le dijo: Agar, sierva de Sarai, ¿de dónde vienes tú, y á dónde vas? Y ella respondió: Huyo de delante de Sarai, mi señora. Gén. 16:8
- Y pondré mi pacto entre mí y ti, y multiplicarte he mucho en gran manera. Gén. 17:2
- Yo, he aquí mi pacto contigo: Serás padre de muchedumbre de gentes: Gén. 17:4
- Y estableceré mi pacto entre mí y ti, y tu simiente después de ti en sus generaciones, por alianza perpetua, para serte á ti por Dios, y á tu simiente después de ti. Gén. 17:7
- Dijo de nuevo Dios á Abraham: Tú empero guardarás mi pacto, tú y tu simiente después de ti por sus generaciones. Gén. 17:9
- Este será mi pacto, que guardaréis entre mí y vosotros y tu simiente después de ti: Será circuncidado todo varón de entre vosotros. Gén. 17:10
- Debe ser circuncidado el nacido en tu casa, y el comprado por tu dinero: y estará mi pacto en vuestra carne para alianza perpetua. Gén. 17:13
- Y el varón incircunciso que no hubiere circuncidado la carne de su prepucio, aquella persona será borrada de su pueblo; ha violado mi pacto. Gén. 17:14
- Y respondió Dios: Ciertamente Sara tu mujer te parirá un hijo, y llamarás su nombre Isaac; y confirmaré mi pacto con él por alianza perpetua para su simiente después de él. Gén. 17:19
- Mas yo estableceré mi pacto con Isaac, al cual te parirá Sara por este tiempo el año siguiente. Gén. 17:21
- Rióse, pues, Sara entre sí, diciendo: ¿Después que he envejecido tendré deleite, siendo también mi señor ya viejo? Gén. 18:12
- Y Abraham replicó y dijo: He aquí ahora que he comenzado á hablar á mi Señor, aunque soy polvo y ceniza: Gén. 18:27
- Y dijo: No se enoje ahora mi Señor, si hablare: quizá se hallarán allí treinta. Y respondió: No lo haré si hallare allí treinta. Gén. 18:30
- Y dijo: He aquí ahora que he emprendido el hablar á mi Señor: quizá se hallarán allí veinte. No la destruiré, respondió, por amor de los veinte. Gén. 18:31
- Y volvió á decir: No se enoje ahora mi Señor, si hablare solamente una vez: quizá se hallarán allí diez. No la destruiré, respondió, por amor de los diez. Gén. 18:32
- He aquí ahora yo tengo dos hijas que no han conocido varón; os las sacaré afuera, y haced de ellas como bien os pareciere: solamente á estos varones no hagáis nada, pues que vinieron á la sombra de mi tejado. Gén. 19:8
- He aquí ahora esta ciudad está cerca para huir allá, la cual es pequeña; escaparé ahora allá, (¿no es ella pequeña?) y vivirá mi alma. Gén. 19:20
- El día siguiente dijo la mayor á la menor: He aquí yo dormí la noche pasada con mi padre; démosle á beber vino también esta noche, y entra y duerme con él, para que conservemos de nuestro padre generación. Gén. 19:34
- Y dijo Abraham de Sara su mujer: Mi hermana es. Y Abimelech, rey de Gerar, envió y tomó á Sara. Gén. 20:2
- ¿No me dijo él: Mi hermana es; y ella también dijo: Es mi hermano? Con sencillez de mi corazón, y con limpieza de mis manos he hecho esto. Gén. 20:5
- Después llamó Abimelech á Abraham y le dijo: ¿Qué nos has hecho? ¿y en qué pequé yo contra ti, que has atraído sobre mí y sobre mi reino tan gran pecado? lo que no debiste hacer has hecho conmigo. Gén. 20:9
- Y Abraham respondió: Porque dije para mí: Cierto no hay temor de Dios en este Lugar, y me matarán por causa de mi mujer. Gén. 20:11
- Y á la verdad también es mi hermana, hija de mi padre, mas no hija de mi madre, y toméla por mujer. Gén. 20:12
- Y fue que, cuando Dios me hizo salir errante de la casa de mi padre, yo le dije: Esta es la merced que tú me harás, que en todos los lugares donde llegáremos, digas de mí: Mi hermano es. Gén. 20:13
- Y dijo Abimelech: He aquí mi tierra está delante de ti, habita donde bien te pareciere. Gén. 20:15
- Por tanto dijo á Abraham: Echa á esta sierva y á su hijo; que el hijo de esta sierva no ha de heredar con mi hijo, con Isaac. Gén. 21:10
- Ahora pues, júrame aquí por Dios, que no faltarás á mí, ni á mi hijo, ni á mi nieto; sino que conforme á la bondad que yo hice contigo, harás tú conmigo y con la tierra donde has peregrinado. Gén. 21:23
- Y él respondió: Que estas siete corderas tomarás de mi mano, para que me sean en testimonio de que yo cavé este pozo. Gén. 21:30
- Entonces habló Isaac á Abraham su padre, y dijo: Padre mío. Y él respondió: Heme aquí, mi hijo. Y él dijo: He aquí el fuego y la leña; mas ¿dónde está el cordero para el holocausto? Gén. 22:7
- En tu simiente serán benditas todas las gentes de la tierra, por cuanto obedeciste á mi voz. Gén. 22:18
- Peregrino y advenedizo soy entre vosotros; dadme heredad de sepultura con vosotros, y sepultaré mi muerto de delante de mí. Gén. 23:4
- Y habló con ellos, diciendo: Si tenéis voluntad que yo sepulte mi muerto de delante de mí, oidme, é interceded por mí con Ephrón, hijo de Zohar, Gén. 23:8
- No, señor mío, óyeme: te doy la heredad, y te doy también la cueva que está en ella; delante de los hijos de mi pueblo te la doy; sepulta tu muerto. Gén. 23:11
- Y respondió á Ephrón en oídos del pueblo de la tierra, diciendo: Antes, si te place, ruégote que me oigas; yo daré el precio de la heredad, tómalo de mí, y sepultaré en ella mi muerto. Gén. 23:13
- Y dijo Abraham á un criado suyo, el más viejo de su casa, que era el que gobernaba en todo lo que tenía: Pon ahora tu mano debajo de mi muslo, Gén. 24:2
- Y te juramentaré por Jehová, Dios de los cielos y Dios de la tierra, que no has de tomar mujer para mi hijo de las hijas de los Cananeos, entre los cuales yo habito; Gén. 24:3
- Sino que irás á mi tierra y á mi parentela, y tomarás mujer para mi hijo Isaac. Gén. 24:4
- Y Abraham le dijo: Guárdate que no vuelvas á mi hijo allá. Gén. 24:6
- Jehová, Dios de los cielos, que me tomó de la casa de mi padre y de la tierra de mi parentela, y me habló y me juró, diciendo: A tu simiente daré esta tierra; él enviará su ángel delante de ti, y tú tomarás de allá mujer para mi hijo. Gén. 24:7
- Y si la mujer no quisiere venir en pos de ti, serás libre de este mi juramento; solamente que no vuelvas allá á mi hijo. Gén. 24:8
- Y dijo: Jehová, Dios de mi señor Abraham, dame, te ruego, el tener hoy buen encuentro, y haz misericordia con mi señor Abraham. Gén. 24:12
- Sea, pues, que la moza á quien yo dijere: Baja tu cántaro, te ruego, para que yo beba; y ella respondiere: Bebe, y también daré de beber á tus camellos: que sea ésta la que tú has destinado para tu siervo Isaac; y en esto conoceré que habrás hecho misericordia con mi señor. Gén. 24:14
- Y dijo: Bendito sea Jehová, Dios de mi amo Abraham, que no apartó su misericordia y su verdad de mi amo, guiándome Jehová en el camino á casa de los hermanos de mi amo. Gén. 24:27
- Y pusiéronle delante qué comer; mas él dijo: No comeré hasta que haya dicho mi mensaje. Y él le dijo: Habla. Gén. 24:33
- Y Jehová ha bendecido mucho á mi amo, y él se ha engrandecido: y le ha dado ovejas y vacas, plata y oro, siervos y siervas, camellos y asnos. Gén. 24:35
- Y Sara, mujer de mi amo, parió en su vejez un hijo á mi señor, quien le ha dado todo cuanto tiene. Gén. 24:36
- Y mi amo me hizo jurar, diciendo: No tomarás mujer para mi hijo de las hijas de los Cananeos, en cuya tierra habito; Gén. 24:37
- Sino que irás á la casa de mi padre, y á mi parentela, y tomarás mujer para mi hijo. Gén. 24:38
- Entonces él me respondió: Jehová, en cuya presencia he andado, enviará su ángel contigo, y prosperará tu camino; y tomarás mujer para mi hijo de mi linaje y de la casa de mi padre: Gén. 24:40
- Entonces serás libre de mi juramento, cuando hubieres llegado á mi linaje; y si no te la dieren, serás libre de mi juramento. Gén. 24:41
- Llegué, pues, hoy á la fuente, y dije: Jehová, Dios de mi señor Abraham, si tú prosperas ahora mi camino por el cual ando; Gén. 24:42
- Y ella me respondiere, Bebe tú, y también para tus camellos sacaré agua: ésta sea la mujer que destinó Jehová para el hijo de mi señor. Gén. 24:44
- Y antes que acabase de hablar en mi corazón, he aquí Rebeca, que salía con su cántaro sobre su hombro; y descendió á la fuente, y sacó agua; y le dije: Ruégote que me des á beber. Gén. 24:45
- E inclinéme, y adoré á Jehová, y bendije á Jehová, Dios de mi señor Abraham, que me había guiado por camino de verdad para tomar la hija del hermano de mi señor para su hijo. Gén. 24:48
- Ahora pues, si vosotros hacéis misericordia y verdad con mi señor, declarádmelo; y si no, declarádmelo; y echaré á la diestra ó á la siniestra. Gén. 24:49
- Y comieron y bebieron él y los varones que venían con él, y durmieron; y levantándose de mañana, dijo: Enviadme á mi señor. Gén. 24:54
- Y él les dijo: No me detengáis, pues que Jehová ha prosperado mi camino; despachadme para que me vaya á mi señor. Gén. 24:56
- Porque había preguntado al criado: ¿Quién es este varón que viene por el campo hacia nosotros? Y el siervo había respondido: Este es mi señor. Ella entonces tomó el velo, y cubrióse. Gén. 24:65
- Por cuanto oyó Abraham mi voz, y guardó mi precepto, mis mandamientos, mis estatutos y mis leyes. Gén. 26:5
- Y los hombres de aquel lugar le preguntaron acerca de su mujer; y él respondió: Es mi hermana; porque tuvo miedo de decir: Es mi mujer; que tal vez, dijo, los hombres del lugar me matarían por causa de Rebeca; porque era de hermoso aspecto. Gén. 26:7
- Y llamó Abimelech á Isaac, y dijo: He aquí ella es de cierto tu mujer: ¿cómo, pues, dijiste: Es mi hermana? E Isaac le respondió: Porque dije: Quizá moriré por causa de ella. Gén. 26:9
- Y apareciósele Jehová aquella noche, y dijo: Yo soy el Dios de Abraham tu padre: no temas, que yo soy contigo, y yo te bendeciré, y multiplicaré tu simiente por amor de Abraham mi siervo. Gén. 26:24
- Y ACONTECIÓ que cuando hubo Isaac envejecido, y sus ojos se ofuscaron quedando sin vista, llamó á Esaú, su hijo el mayor, y díjole: Mi hijo. Y él respondió: Heme aquí. Gén. 27:1
- Y él dijo: He aquí ya soy viejo, no sé el día de mi muerte: Gén. 27:2
- Y hazme un guisado, como yo gusto, y tráeme lo, y comeré: para que te bendiga mi alma antes que muera. Gén. 27:4
- Ahora pues, hijo mío, obedece á mi voz en lo que te mando; Gén. 27:8
- Y Jacob dijo á Rebeca su madre: He aquí Esaú mi hermano es hombre velloso, y yo lampiño: Gén. 27:11
- Quizá me tentará mi padre, y me tendrá por burlador, y traeré sobre mí maldición y no bendición. Gén. 27:12
- Y su madre respondió: Hijo mío, sobre mí tu maldición: solamente obedece á mi voz, y ve y tráemelos. Gén. 27:13
- Y Jacob dijo á su padre: Yo soy Esaú tu primogénito; he hecho como me dijiste: levántate ahora, y siéntate, y come de mi caza, para que me bendiga tu alma. Gén. 27:19
- E Isaac dijo á Jacob: Acércate ahora, y te palparé, hijo mío, por si eres mi hijo Esaú ó no. Gén. 27:21
- Y dijo: ¿Eres tú mi hijo Esaú? Y él respondió: Yo soy. Gén. 27:24
- Y dijo: Acércamela, y comeré de la caza de mi hijo, para que te bendiga mi alma; y él se la acercó, y comió: trájole también vino, y bebió. Gén. 27:25
- Y él se llegó, y le besó; y olió Isaac el olor de sus vestidos, y le bendijo, y dijo: Mira, el olor de mi hijo Como el olor del campo que Jehová ha bendecido: Gén. 27:27
- E hizo él también guisados, y trajo á su padre, y díjole: Levántese mi padre, y coma de la caza de su hijo, para que me bendiga tu alma. Gén. 27:31
- Y él respondió: Bien llamaron su nombre Jacob, que ya me ha engañado dos veces; alzóse con mi primogenitura, y he aquí ahora ha tomado mi bendición. Y dijo: ¿No has guardado bendición para mí? Gén. 27:36
- Y aborreció Esaú á Jacob por la bendición con que le había bendecido, y dijo en su corazón: Llegarán los días del luto de mi padre, y yo mataré á Jacob mi hermano. Gén. 27:41
- Ahora pues, hijo mío, obedece á mi voz; levántate, y húyete á Labán mi hermano, á Harán. Gén. 27:43
- Y dijo Rebeca á Isaac: Fastidio tengo de mi vida, á causa de las hijas de Heth. Si Jacob toma mujer de las hijas de Heth, como éstas, de las hijas de esta tierra, ¿para qué quiero la vida? Gén. 27:46
- Y si tornare en paz á casa de mi padre, Jehová será mi Dios, Gén. 28:21
- Entonces dijo Labán á Jacob: ¿Por ser tú mi hermano, me has de servir de balde? declárame qué será tu salario. Gén. 29:15
- Y dijo Jacob á Labán: Dame mi mujer, porque mi tiempo es cumplido para que cohabite con ella. Gén. 29:21
- Y concibió Lea, y parió un hijo, y llamó su nombre Rubén, porque dijo: Ya que ha mirado Jehová mi aflicción; ahora por tanto me amará mi marido. Gén. 29:32
- Y concibió otra vez, y parió un hijo, y dijo: Ahora esta vez se unirá mi marido conmigo, porque le he parido tres hijos: por tanto, llamó su nombre Leví. Gén. 29:34
- Y ella dijo: He aquí mi sierva Bilha; entra á ella, y parirá sobre mis rodillas, y yo también tendré hijos de ella. Gén. 30:3
- Y dijo Rachêl: Juzgóme Dios, y también oyó mi voz, y dióme un hijo. Por tanto llamó su nombre Dan. Gén. 30:6
- Y dijo Rachêl: Con luchas de Dios he contendido con mi hermana, y he vencido. Y llamó su nombre Nephtalí. Gén. 30:8
- Y ella respondió: ¿Es poco que hayas tomado mi marido, sino que también te has de llevar las mandrágoras de mi hijo? Y dijo Rachêl: Pues dormirá contigo esta noche por las mandrágoras de tu hijo. Gén. 30:15
- Y cuando Jacob volvía del campo á la tarde, salió Lea á él, y le dijo: A mí has de entrar, porque á la verdad te he alquilado por las mandrágoras de mi hijo. Y durmió con ella aquella noche. Gén. 30:16
- Y dijo Lea: Dios me ha dado mi recompensa, por cuanto dí mi sierva á mi marido: por eso llamó su nombre Issachâr. Gén. 30:18
- Y dijo Lea: Dios me ha dado una buena dote: ahora morará conmigo mi marido, porque le he parido seis hijos: y llamó su nombre Zabulón. Gén. 30:20
- Y concibió, y parió un hijo: y dijo: Quitado ha Dios mi afrenta: Gén. 30:23
- Y aconteció, cuando Rachêl hubo parido á José, que Jacob dijo á Labán: Envíame, é iré á mi lugar, y á mi tierra. Gén. 30:25
- Porque poco tenías antes de mi venida, y ha crecido en gran número; y Jehová te ha bendecido con mi llegada: y ahora ¿cuándo tengo de hacer yo también por mi propia casa? Gén. 30:30
- Yo pasaré hoy por todas tus ovejas, poniendo aparte todas las reses manchadas y de color vario, y todas las reses de color oscuro entre las ovejas, y las manchadas y de color vario entre las cabras; y esto será mi salario. Gén. 30:32
- Así responderá por mí mi justicia mañana cuando me viniere mi salario delante de ti: toda la que no fuere pintada ni manchada en las cabras y de color oscuro en las ovejas mías, se me ha de tener por de hurto. Gén. 30:33
- Y díjoles: Veo que el semblante de vuestro padre no es para conmigo como ayer y antes de ayer: mas el Dios de mi padre ha sido conmigo. Gén. 31:5
- Poder hay en mi mano para haceros mal: mas el Dios de vuestro padre me habló anoche diciendo: Guárdate que no hables á Jacob descomedidamente. Gén. 31:29
- Y ella dijo á su padre: No se enoje mi señor, porque no me puedo levantar delante de ti; pues estoy con la costumbre de las mujeres. Y él buscó, pero no halló los ídolos. Gén. 31:35
- Entonces Jacob se enojó, y regañó con Labán; y respondió Jacob y dijo á Labán: ¿Qué prevaricación es la mía? ¿cuál es mi pecado, que con tanto ardor has venido en seguimiento mío? Gén. 31:36
- Nunca te traje lo arrebatado por las fieras; yo pagaba el daño; lo hurtado así de día como de noche, de mi mano lo requerías. Gén. 31:39
- Así he estado veinte años en tu casa: catorce años te serví por tus dos hijas, y seis años por tu ganado; y has mudado mi salario diez veces. Gén. 31:41
- Si el Dios de mi padre, el Dios de Abraham, y el temor de Isaac, no fuera conmigo, de cierto me enviarías ahora vacío: vió Dios mi aflicción y el trabajo de mis manos, y reprendióte anoche. Gén. 31:42
- Y tengo vacas, y asnos, y ovejas, y siervos y siervas; y envío á decirlo á mi señor, por hallar gracia en tus ojos. Gén. 32:5
- Y dijo Jacob: Dios de mi padre Abraham, y Dios de mi padre Isaac, Jehová, que me dijiste: Vuélvete á tu tierra y á tu parentela, y yo te haré bien. Gén. 32:9
- Menor soy que todas las misericordias, y que toda la verdad que has usado para con tu siervo; que con mi bordón pasé este Jordán, y ahora estoy sobre dos cuadrillas. Gén. 32:10
- Líbrame ahora de la mano de mi hermano, de la mano de Esaú, porque le temo; no venga quizá, y me hiera la madre con los hijos. Gén. 32:11
- Y mandó al primero, diciendo: Si Esaú mi hermano te encontrare, y te preguntare, diciendo ¿De quién eres? ¿y adónde vas? ¿y para quién es esto que llevas delante de ti? Gén. 32:17
- Entonces dirás: Presente es de tu siervo Jacob, que envía á mi señor Esaú; y he aquí también él viene tras nosotros. Gén. 32:18
- Entonces Jacob le preguntó, y dijo: Declárame ahora tu nombre. Y él respondió: ¿Por qué preguntas por mi nombre? Y bendíjolo allí. Gén. 32:29
- Y llamó Jacob el nombre de aquel lugar Peniel: porque vi á Dios cara á cara, y fué librada mi alma. Gén. 32:30
- Y él dijo: ¿Qué te propones con todas estas cuadrillas que he encontrado? Y él respondió: El hallar gracia en los ojos de mi señor. Gén. 33:8
- Y dijo Jacob: No, yo te ruego, si he hallado ahora gracia en tus ojos, toma mi presente de mi mano, pues que así he visto tu rostro, como si hubiera visto el rostro de Dios; y hazme placer. Gén. 33:10
- Toma, te ruego, mi dádiva que te es traída; porque Dios me ha hecho merced, y todo lo que hay aquí es mío. Y porfió con él, y tomóla. Gén. 33:11
- Y él le dijo: Mi señor sabe que los niños son tiernos, y que tengo ovejas y vacas paridas; y si las fatigan, en un día morirán todas las ovejas. Gén. 33:13
- Pase ahora mi señor delante de su siervo, y yo me iré poco á poco al paso de la hacienda que va delante de mí, y al paso de los niños, hasta que llegue á mi señor á Seir. Gén. 33:14
- Y Esaú dijo: Dejaré ahora contigo de la gente que viene conmigo. Y él dijo: ¿Para qué esto? halle yo gracia en los ojos de mi señor. Gén. 33:15
- Y Hamor habló con ellos, diciendo: El alma de mi hijo Sichêm se ha apegado á vuestra hija; ruégoos que se la deis por mujer. Gén. 34:8
- Entonces dijo Jacob á Simeón y á Leví: Habéisme turbado con hacerme abominable á los moradores de aquesta tierra, el Cananeo y el Pherezeo; y teniendo yo pocos hombres, juntarse han contra mí, y me herirán, y seré destruido yo y mi casa. Gén. 34:30
- Y levantémonos, y subamos á Beth-el; y haré allí altar al Dios que me respondió en el día de mi angustia, y ha sido conmigo en el camino que he andado. Gén. 35:3
- He aquí que atábamos manojos en medio del campo, y he aquí que mi manojo se levantaba, y estaba derecho, y que vuestros manojos estaban alrededor, y se inclinaban al mío. Gén. 37:7
- Y él la conoció, y dijo: La ropa de mi hijo es; alguna mala bestia le devoró; José ha sido despedazado. Gén. 37:33
- Y levantáronse todos sus hijos y todas sus hijas para consolarlo; mas él no quiso tomar consolación, y dijo: Porque yo tengo de descender á mi hijo enlutado hasta la sepultura. Y llorólo su padre. Gén. 37:35
- Y Judá dijo á Thamar su nuera: Estáte viuda en casa de tu padre, hasta que crezca Sela mi hijo; porque dijo: Que quizá no muera él también como sus hermanos. Y fuése Thamar, y estúvose en casa de su padre. Gén. 38:11
- Entonces Judá los reconoció, y dijo: Más justa es que yo, por cuanto no la he dado á Sela mi hijo. Y nunca más la conoció. Gén. 38:26
- Y él no quiso, y dijo á la mujer de su señor: He aquí que mi señor no sabe conmigo lo que hay en casa, y ha puesto en mi mano todo lo que tiene: Gén. 39:8
- Y como yo alcé mi voz y grite, él dejó su ropa junto á mí, y huyó fuera. Gén. 39:18
- Y que la copa de Faraón estaba en mi mano, y tomaba yo las uvas, y las exprimía en la copa de Faraón, y daba yo la copa en mano de Faraón. Gén. 40:11
- Y viendo el principal de los panaderos que había declarado para bien, dijo á José: También yo soñaba que veía tres canastillos blancos sobre mi cabeza; Gén. 40:16
- Y en el canastillo más alto había de todas las viandas de Faraón, obra de panadero; y que las aves las comían del canastillo de sobre mi cabeza. Gén. 40:17
- Y aconteció que como él nos declaró, así fué: á mí me hizo volver á mi puesto, é hizo colgar al otro. Gén. 41:13
- Entonces Faraón dijo á José: En mi sueño parecíame que estaba á la orilla del río: Gén. 41:17
- Tú serás sobre mi casa, y por tu dicho se gobernará todo mi pueblo: solamente en el trono seré yo mayor que tú. Gén. 41:40
- Y llamó José el nombre del primogénito Manasés; porque Dios (dijo) me hizo olvidar todo mi trabajo, y toda la casa de mi padre. Gén. 41:51
- Y el nombre del segundo llamólo Ephraim; porque Dios (dijo) me hizo fértil en la tierra de mi aflicción. Gén. 41:52
- Y dijo á sus hermanos: Mi dinero se me ha devuelto, y aun helo aquí en mi saco. Sobresaltóseles entonces el corazón, y espantados dijeron el uno al otro: ¿Qué es esto que nos ha hecho Dios? Gén. 42:28
- Y Rubén habló á su padre, diciendo: Harás morir á mis dos hijos, si no te lo volviere; entrégalo en mi mano, que yo lo volveré á ti. Gén. 42:37
- Y él dijo: No descenderá mi hijo con vosotros; que su hermano es muerto, y él solo ha quedado: y si le aconteciere algún desastre en el camino por donde vais, haréis descender mis canas con dolor á la sepultura. Gén. 42:38
- Y respondió Judá, diciendo: Aquel varón nos protestó con ánimo resuelto, diciendo: No veréis mi rostro sin vuestro hermano con vosotros. Gén. 43:3
- Pero si no le enviares, no descenderemos: porque aquel varón nos dijo: No veréis mi rostro sin vuestro hermano con vosotros. Gén. 43:5
- Y pondrás mi copa, la copa de plata, en la boca del costal del menor, con el dinero de su trigo. Y él hizo como dijo José. Gén. 44:2
- ¿No es ésta en la que bebe mi señor, y por la que suele adivinar? habéis hecho mal en lo que hicisteis. Gén. 44:5
- Y ellos le respondieron: ¿Por qué dice mi señor tales cosas? Nunca tal hagan tus siervos. Gén. 44:7
- Aquel de tus siervos en quien fuere hallada la copa, que muera, y aun nosotros seremos siervos de mi señor. Gén. 44:9
- Y él dijo: También ahora sea conforme á vuestras palabras; aquél en quien se hallare, será mi siervo, y vosotros seréis sin culpa. Gén. 44:10
- Entonces dijo Judá: ¿Qué diremos á mi señor? ¿qué hablaremos? ¿ó con qué nos justificaremos? Dios ha hallado la maldad de tus siervos: he aquí, nosotros somos siervos de mi señor, nosotros, y también aquél en cuyo poder fué hallada la copa. Gén. 44:16
- Y él respondió: Nunca yo tal haga: el varón en cuyo poder fué hallada la copa, él será mi siervo; vosotros id en paz á vuestro padre. Gén. 44:17
- Entonces Judá se llegó á él, y dijo: Ay señor mío, ruégote que hable tu siervo una palabra en oídos de mi señor, y no se encienda tu enojo contra tu siervo, pues que tú eres como Faraón. Gén. 44:18
- Mi señor preguntó á sus siervos, diciendo: ¿Tenéis padre ó hermano? Gén. 44:19
- Y nosotros respondimos á mi señor: Tenemos un padre anciano, y un mozo que le nació en su vejez, pequeño aún; y un hermano suyo murió, y él quedó solo de su madre, y su padre lo ama. Gén. 44:20
- Y nosotros dijimos á mi señor: El mozo no puede dejar á su padre, porque si le dejare, su padre morirá. Gén. 44:22
- Y dijiste á tus siervos: Si vuestro hermano menor no descendiere con vosotros, no veáis más mi rostro. Gén. 44:23
- Aconteció pues, que como llegamos á mi padre tu siervo, contámosle las palabras de mi señor. Gén. 44:24
- Entonces tu siervo mi padre nos dijo: Vosotros sabéis que dos me parió mi mujer; Gén. 44:27
- Ahora, pues, cuando llegare yo á tu siervo mi padre, y el mozo no fuere conmigo, como su alma está ligada al alma de él, Gén. 44:30
- Como tu siervo salió por fiador del mozo con mi padre, diciendo: Si no te lo volviere, entonces yo seré culpable para mi padre todos los días; Gén. 44:32
- Ruégote por tanto que quede ahora tu siervo por el mozo por siervo de mi señor, y que el mozo vaya con sus hermanos. Gén. 44:33
- Porque ¿cómo iré yo á mi padre sin el mozo? No podré, por no ver el mal que sobrevendrá á mi padre. Gén. 44:34
- Y dijo José á sus hermanos: Yo soy José: ¿vive aún mi padre? Y sus hermanos no pudieron responderle, porque estaban turbados delante de él. Gén. 45:3
- Daos priesa, id á mi padre y decidle: Así dice tu hijo José: Dios me ha puesto por señor de todo Egipto; ven á mí, no te detengas: Gén. 45:9
- Y he aquí, vuestros ojos ven, y los ojos de mi hermano Benjamín, que mi boca os habla. Gén. 45:12
- Haréis pues saber á mi padre toda mi gloria en Egipto, y todo lo que habéis visto: y daos priesa, y traed á mi padre acá. Gén. 45:13
- Entonces dijo Israel: Basta; José mi hijo vive todavía: iré, y le veré antes que yo muera. Gén. 45:28
- Y José dijo á sus hermanos, y á la casa de su padre: Subiré y haré saber á Faraón, y diréle: Mis hermanos y la casa de mi padre, que estaban en la tierra de Canaán, han venido á mí; Gén. 46:31
- Y JOSÉ vino, é hizo saber á Faraón, y dijo: Mi padre y mis hermanos, y sus ovejas y sus vacas, con todo lo que tienen, han venido de la tierra de Canaán, y he aquí, están en la tierra de Gosén. Gén. 47:1
- Y Jacob respondió á Faraón: Los días de los años de mi peregrinación son ciento treinta años; pocos y malos han sido los días de los años de mi vida, y no han llegado á los días de los años de la vida de mis padres en los días de su peregrinación. Gén. 47:9
- Y ellos respondieron: La vida nos has dado: hallemos gracia en ojos de mi señor, y seamos siervos de Faraón. Gén. 47:25
- Y llegáronse los días de Israel para morir, y llamó á José su hijo, y le dijo: Si he hallado ahora gracia en tus ojos, ruégote que pongas tu mano debajo de mi muslo, y harás conmigo misericordia y verdad; ruégote que no me entierres en Egipto; Gén. 47:29
- El Angel que me liberta de todo mal, bendiga á estos mozos: y mi nombre sea llamado en ellos, y el nombre de mis padres Abraham é Isaac: y multipliquen en gran manera en medio de la tierra. Gén. 48:16
- Y yo te he dado á ti una parte sobre tus hermanos, la cual tomé yo de mano del Amorrheo con mi espada y con mi arco. Gén. 48:22
- Rubén, tú eres mi primogénito, mi fortaleza, y el principio de mi vigor; Principal en dignidad, principal en poder. Gén. 49:3
- Corriente como las aguas, no seas el principal; Por cuanto subiste al lecho de tu padre: Entonces te envileciste, subiendo á mi estrado. Gén. 49:4
- En su secreto no entre mi alma, Ni mi honra se junte en su compañía; Que en su furor mataron varón, Y en su voluntad arrancaron muro. Gén. 49:6
- Mandóles luego, y díjoles: Yo voy á ser reunido con mi pueblo: sepultadme con mis padres en la cueva que está en el campo de Ephrón el Hetheo; Gén. 49:29
- Mi padre me conjuró diciendo: He aquí yo muero; en mi sepulcro que yo cavé para mí en la tierra de Canaán, allí me sepultarás; ruego pues que vaya yo ahora, y sepultaré á mi padre, y volveré. Gén. 50:5
- Y dijo Jehová: Bien he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he oído su clamor á causa de sus exactores; pues tengo conocidas sus angustias: Éxod. 3:7
- Ven por tanto ahora, y enviarte he á Faraón, para que saques á mi pueblo, los hijos de Israel, de Egipto. Éxod. 3:10
- Y dijo más Dios á Moisés: Así dirás á los hijos de Israel: Jehová, el Dios de vuestros padres, el Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacob, me ha enviado á vosotros. Este es mi nombre para siempre, este es mi memorial por todos los siglos. Éxod. 3:15
- Empero yo extenderé mi mano, y heriré á Egipto con todas mis maravillas que haré en él, y entonces os dejará ir. Éxod. 3:20
- ENTONCES Moisés respondió, y dijo: He aquí que ellos no me creerán, ni oirán mi voz; porque dirán: No te ha aparecido Jehová. Éxod. 4:1
- Y dirás á Faraón: Jehová ha dicho así: Israel es mi hijo, mi primogénito. Éxod. 4:22
- Ya te he dicho que dejes ir á mi hijo, para que me sirva, mas no has querido dejarlo ir: he aquí yo voy á matar á tu hijo, tu primogénito. Éxod. 4:23
- DESPUÉS entraron Moisés y Aarón á Faraón, y le dijeron: Jehová, el Dios de Israel, dice así: Deja ir á mi pueblo á celebrarme fiesta en el desierto. Éxod. 5:1
- Y aparecí á Abraham, á Isaac y á Jacob bajo el nombre de Dios Omnipotente, mas en mi nombre JEHOVÁ no me notifiqué á ellos. Éxod. 6:3
- Y también establecí mi pacto con ellos, de darles la tierra de Canaán, la tierra en que fueron extranjeros, y en la cual peregrinaron. Éxod. 6:4
- Y asimismo yo he oído el gemido de los hijos de Israel, á quienes hacen servir los Egipcios, y heme acordado de mi pacto. Éxod. 6:5
- Y os tomaré por mi pueblo y seré vuestro Dios: y vosotros sabréis que yo soy Jehová vuestro Dios, que os saco de debajo de las cargas de Egipto: Éxod. 6:7
- Y os meteré en la tierra, por la cual alcé mi mano que la daría á Abraham, á Isaac y á Jacob: y yo os la daré por heredad. YO JEHOVÁ. Éxod. 6:8
- Y Faraón no os oirá; mas yo pondré mi mano sobre Egipto, y sacaré á mis ejércitos, mi pueblo, los hijos de Israel, de la tierra de Egipto, con grandes juicios. Éxod. 7:4
- Y sabrán los Egipcios que yo soy Jehová, cuando extenderé mi mano sobre Egipto, y sacaré los hijos de Israel de en medio de ellos. Éxod. 7:5
- Y dile: Jehová el Dios de los Hebreos me ha enviado á ti, diciendo: Deja ir á mi pueblo, para que me sirvan en el desierto; y he aquí que hasta ahora no has querido oir. Éxod. 7:16
- Así ha dicho Jehová: En esto conocerás que yo soy Jehová: he aquí, yo heriré con la vara que tengo en mi mano el agua que está en el río, y se convertirá en sangre: Éxod. 7:17
- ENTONCES Jehová dijo á Moisés: Entra á Faraón, y dile: Jehová ha dicho así: Deja ir á mi pueblo, para que me sirvan. Éxod. 8:1
- Entonces Faraón llamó á Moisés y á Aarón, y díjoles: Orad á Jehová que quite las ranas de mí y de mi pueblo; y dejaré ir al pueblo, para que sacrifique á Jehová. Éxod. 8:8
- Y Jehová dijo á Moisés: Levántate de mañana y ponte delante de Faraón, he aquí él sale á las aguas; y dile: Jehová ha dicho así: Deja ir á mi pueblo, para que me sirva. Éxod. 8:20
- Porque si no dejares ir á mi pueblo, he aquí yo enviaré sobre ti, y sobre tus siervos, y sobre tu pueblo, y sobre tus casas toda suerte de moscas; y las casas de los Egipcios se henchirán de toda suerte de moscas, y asimismo la tierra donde ellos estuvieren. Éxod. 8:21
- Y aquel día yo apartaré la tierra de Gosén, en la cual mi pueblo habita, para que ninguna suerte de moscas haya en ella; á fin de que sepas que yo soy Jehová en medio de la tierra. Éxod. 8:22
- Y yo pondré redención entre mi pueblo y el tuyo. Mañana será esta señal. Éxod. 8:23
- ENTONCES Jehová dijo á Moisés: Entra á Faraón, y dile: Jehová, el Dios de los Hebreos, dice así: Deja ir á mi pueblo, para que me sirvan; Éxod. 9:1
- Entonces Jehová dijo á Moisés: Levántate de mañana, y ponte delante de Faraón, y dile: Jehová, el Dios de los Hebreos, dice así: Deja ir á mi pueblo, para que me sirva. Éxod. 9:13
- Porque ahora yo extenderé mi mano para herirte á ti y á tu pueblo de pestilencia, y serás quitado de la tierra. Éxod. 9:15
- Y á la verdad yo te he puesto para declarar en ti mi potencia, y que mi Nombre sea contado en toda la tierra. Éxod. 9:16
- ¿Todavía te ensalzas tú contra mi pueblo, para no dejarlos ir? Éxod. 9:17
- Entonces Faraón envió á llamar á Moisés y á Aarón, y les dijo: He pecado esta vez: Jehová es justo, y yo y mi pueblo impíos. Éxod. 9:27
- Entonces vinieron Moisés y Aarón á Faraón, y le dijeron: Jehová, el Dios de los Hebreos ha dicho así: ¿Hasta cuándo no querrás humillarte delante de mí? Deja ir á mi pueblo para que me sirvan. Éxod. 10:3
- Mas ruego ahora que perdones mi pecado solamente esta vez, y que oréis á Jehová vuestro Dios que quite de mí solamente esta muerte. Éxod. 10:17
- Y díjole Faraón: Retírate de mí: guárdate que no veas más mi rostro, porque en cualquier día que vieres mi rostro, morirás. Éxod. 10:28
- E hizo llamar á Moisés y á Aarón de noche, y díjoles: Salid de en medio de mi pueblo vosotros, y los hijos de Israel; é id, servid á Jehová, como habéis dicho. Éxod. 12:31
- Jehová es mi fortaleza, y mi canción, Y hame sido por salud: Este es mi Dios, y á éste engrandeceré; Dios de mi padre, y á éste ensalzaré. Éxod. 15:2
- El enemigo dijo: Perseguiré, prenderé, repartiré despojos; Mi alma se henchirá de ellos; Sacaré mi espada, destruirlos ha mi mano. Éxod. 15:9
- Y Jehová dijo á Moisés: He aquí yo os haré llover pan del cielo; y el pueblo saldrá, y cogerá para cada un día, para que yo le pruebe si anda en mi ley, ó no. Éxod. 16:4
- Y dijo Moisés á Josué: Escógenos varones, y sal, pelea con Amalec: mañana yo estaré sobre la cumbre del collado, y la vara de Dios en mi mano. Éxod. 17:9
- Y el otro se llamaba Eliezer, porque dijo, El Dios de mi padre me ayudó, y me libró del cuchillo de Faraón. Éxod. 18:4
- Oye ahora mi voz; yo te aconsejaré, y Dios será contigo. Está tú por el pueblo delante de Dios, y somete tú los negocios á Dios. Éxod. 18:19
- Ahora pues, si diereis oído á mi voz, y guardareis mi pacto, vosotros seréis mi especial tesoro sobre todos los pueblos; porque mía es toda la tierra. Éxod. 19:5
- Y vosotros seréis mi reino de sacerdotes, y gente santa. Estas son las palabras que dirás á los hijos de Israel. Éxod. 19:6
- Altar de tierra harás para mí, y sacrificarás sobre él tus holocaustos y tus pacíficos, tus ovejas y tus vacas: en cualquier lugar donde yo hiciere que esté la memoria de mi nombre, vendré á ti, y te bendeciré. Éxod. 20:24
- Y no subirás por gradas á mi altar, porque tu desnudez no sea junto á él descubierta. Éxod. 20:26
- Y si el siervo dijere: Yo amo á mi señor, á mi mujer y á mis hijos, no saldré libre: Éxod. 21:5
- Además, si alguno se ensoberbeciere contra su prójimo, y lo matare con alevosía, de mi altar lo quitarás para que muera. Éxod. 21:14
- Y mi furor se encenderá, y os mataré á cuchillo, y vuestras mujeres serán viudas, y huérfanos vuestros hijos. Éxod. 22:24
- Si dieres á mi pueblo dinero emprestado, al pobre que está contigo, no te portarás con él como logrero, ni le impondrás usura. Éxod. 22:25
- No ofrecerás con pan leudo la sangre de mi sacrificio, ni el sebo de mi víctima quedará de la noche hasta la mañana. Éxod. 23:18
- Guárdate delante de él, y oye su voz; no le seas rebelde; porque él no perdonará vuestra rebelión: porque mi nombre está en él. Éxod. 23:21
- Porque mi Angel irá delante de ti, y te introducirá al Amorrheo, y al Hetheo, y al Pherezeo, y al Cananeo, y al Heveo, y al Jebuseo, á los cuales yo haré destruir. Éxod. 23:23
- Yo enviaré mi terror delante de ti, y consternaré á todo pueblo donde tú entrares, y te daré la cerviz de todos tus enemigos. Éxod. 23:27
- Di á los hijos de Israel que tomen para mí ofrenda: de todo varón que la diere de su voluntad, de corazón, tomaréis mi ofrenda. Éxod. 25:2
- Y allí testificaré de mí á los hijos de Israel, y el lugar será santificado con mi gloria. Éxod. 29:43
- Y hablarás á los hijos de Israel, diciendo: Este será mi aceite de la santa unción por vuestras edades. Éxod. 30:31
- Ahora pues, déjame que se encienda mi furor en ellos, y los consuma: y á ti yo te pondré sobre gran gente. Éxod. 32:10
- Y respondió Aarón: No se enoje mi señor; tú conoces el pueblo, que es inclinado á mal. Éxod. 32:22
- Y Jehová respondió á Moisés: Al que pecare contra mí, á éste raeré yo de mi libro. Éxod. 32:33
- Ve pues ahora, lleva á este pueblo donde te he dicho: he aquí mi ángel irá delante de ti; que en el día de mi visitación yo visitaré en ellos su pecado. Éxod. 32:34
- Y él dijo: Mi rostro irá contigo, y te haré descansar. Éxod. 33:14
- Y respondióle: Yo haré pasar todo mi bien delante de tu rostro, y proclamaré el nombre de Jehová delante de ti; y tendré misericordia del que tendré misericordia, y seré clemente para con el que seré clemente. Éxod. 33:19
- Dijo más: No podrás ver mi rostro: porque no me verá hombre, y vivirá. Éxod. 33:20
- Y será que, cuando pasare mi gloria, yo te pondré en una hendidura de la peña, y te cubriré con mi mano hasta que haya pasado: Éxod. 33:22
- Después apartaré mi mano, y verás mis espaldas; mas no se verá mi rostro. Éxod. 33:23
- No ofrecerás con leudo la sangre de mi sacrificio; ni quedará de la noche para la mañana el sacrificio de la fiesta de la pascua. Éxod. 34:25
- Y harás vestir á Aarón las vestiduras sagradas, y lo ungirás, y lo consagrarás, para que sea mi sacerdote. Éxod. 40:13
- Vendrá aquél cuya fuere la casa, y dará aviso al sacerdote, diciendo: Como plaga ha aparecido en mi casa. Lev. 14:35
- Así apartaréis los hijos de Israel de sus inmundicias, á fin de que no mueran por sus inmundicias, ensuciando mi tabernáculo que está entre ellos. Lev. 15:31
- Y cualquier varón de la casa de Israel, ó de los extranjeros que peregrinan entre ellos, que comiere alguna sangre, yo pondré mi rostro contra la persona que comiere sangre, y le cortaré de entre su pueblo. Lev. 17:10
- Guardad, pues, mi ordenanza, no haciendo de las prácticas abominables que tuvieron lugar antes de vosotros, y no os ensuciéis en ellas: Yo Jehová vuestro Dios. Lev. 18:30
- Y no juraréis en mi nombre con mentira, ni profanarás el nombre de tu Dios: Yo Jehová. Lev. 19:12
- Mis sábados guardaréis, y mi santuario tendréis en reverencia: Yo Jehová. Lev. 19:30
- Y yo pondré mi rostro contra el tal varón, y lo cortaré de entre su pueblo; por cuanto dió de su simiente á Moloch, contaminando mi santuario, y amancillando mi santo nombre. Lev. 20:3
- Entonces yo pondré mi rostro contra aquel varón, y contra su familia, y le cortaré de entre su pueblo, con todos los que fornicaron en pos de él, prostituyéndose con Moloch. Lev. 20:5
- Y la persona que atendiere á encantadores ó adivinos, para prostituirse tras de ellos, yo pondré mi rostro contra la tal persona, y cortaréla de entre su pueblo. Lev. 20:6
- Empero no entrará del velo adentro, ni se allegará al altar, por cuanto hay falta en él: y no profanará mi santuario, porque yo Jehová soy el que los santifico. Lev. 21:23
- Di á Aarón y á sus hijos, que se abstengan de las santificaciones de los hijos de Israel, y que no profanen mi santo nombre en lo que ellos me santifican: Yo Jehová. Lev. 22:2
- Guarden, pues, mi ordenanza, y no lleven pecado por ello, no sea que así mueran cuando la profanaren: Yo Jehová que los santifico. Lev. 22:9
- Y no amancilléis mi santo nombre, y yo me santificaré en medio de los hijos de Israel: Yo Jehová que os santifico; Lev. 22:32
- Entonces yo os enviaré mi bendición el sexto año, y hará fruto por tres años. Lev. 25:21
- Guardad mis sábados, y tened en reverencia mi santuario: Yo Jehová. Lev. 26:2
- Porque yo me volveré á vosotros, y os haré crecer, y os multiplicaré, y afirmaré mi pacto con vosotros: Lev. 26:9
- Y pondré mi morada en medio de vosotros, y mi alma no os abominará: Lev. 26:11
- Y andaré entre vosotros, y yo seré vuestro Dios, y vosotros seréis mi pueblo. Lev. 26:12
- Y si abominareis mis decretos, y vuestra alma menospreciare mis derechos, no ejecutando todos mis mandamientos, é invalidando mi pacto; Lev. 26:15
- Y pondré mi ira sobre vosotros, y seréis heridos delante de vuestros enemigos; y los que os aborrecen se enseñorearán de vosotros, y huiréis sin que haya quien os persiga. Lev. 26:17
- Y destruiré vuestros altos, y talaré vuestras imágenes, y pondré vuestros cuerpos muertos sobre los cuerpos muertos de vuestros ídolos, y mi alma os abominará: Lev. 26:30
- Y yo me acordaré de mi pacto con Jacob, y asimismo de mi pacto con Isaac, y también de mi pacto con Abraham me acordaré; y haré memoria de la tierra. Lev. 26:42
- Y aun con todo esto, estando ellos en tierra de sus enemigos, yo no los desecharé, ni los abominaré para consumirlos, invalidando mi pacto con ellos: porque yo Jehová soy su Dios: Lev. 26:44
- Y pondrán mi nombre sobre los hijos de Israel, y yo los bendeciré. Núm. 6:27
- Y él le respondió: Yo no iré, sino que me marcharé á mi tierra y á mi parentela. Núm. 10:30
- Y dijo Moisés á Jehová: ¿Por qué has hecho mal á tu siervo? ¿y por qué no he hallado gracia en tus ojos, que has puesto la carga de todo este pueblo sobre mi? Núm. 11:11
- Y si así lo haces tú conmigo, yo te ruego que me des muerte, si he hallado gracia en tus ojos; y que yo no vea mi mal. Núm. 11:15
- Entonces Jehová respondió á Moisés: ¿Hase acortado la mano de Jehová? ahora verás si te sucede mi dicho, ó no. Núm. 11:23
- No así á mi siervo Moisés, que es fiel en toda mi casa: Núm. 12:7
- Boca á boca hablaré con él, y á las claras, y no por figuras; y verá la apariencia de Jehová: ¿por qué pues no tuvisteis temor de hablar contra mi siervo Moisés? Núm. 12:8
- Mas, ciertamente vivo yo y mi gloria hinche toda la tierra, Núm. 14:21
- Que todos los que vieron mi gloria y mis señales que he hecho en Egipto y en el desierto, y me han tentado ya diez veces, y no han oído mi voz, Núm. 14:22
- Empero mi siervo Caleb, por cuanto hubo en él otro espíritu, y cumplió de ir en pos de mi, yo le meteré en la tierra donde entró y su simiente la recibirá en heredad. Núm. 14:24
- Vosotros á la verdad no entraréis en la tierra, por la cual alcé mi mano de haceros habitar en ella; exceptuando á Caleb hijo de Jephone, y á Josué hijo de Nun. Núm. 14:30
- Conforme al número de los días, de los cuarenta días en que reconocisteis la tierra, llevaréis vuestras iniquidades cuarenta años, un año por cada día; y conoceréis mi castigo. Núm. 14:34
- Y dijo Moisés: En esto conoceréis que Jehová me ha enviado para que hiciese todas estas cosas: que no de mi corazón las hice. Núm. 16:28
- Y Edom le respondió: No pasarás por mi país, de otra manera saldré contra ti armado. Núm. 20:18
- Aarón será reunido á sus pueblos; pues no entrará en la tierra que yo di á los hijos de Israel, por cuanto fuisteis rebeldes á mi mandamiento en las aguas de la rencilla. Núm. 20:24
- Entonces Israel hizo voto á Jehová, y dijo: Si en efecto entregares á este pueblo en mi mano, yo destruiré sus ciudades. Núm. 21:2
- Y Balaam respondió, y dijo á los siervos de Balac: Aunque Balac me diese su casa llena de plata y oro, no puedo traspasar la palabra de Jehová mi Dios, para hacer cosa chica ni grande. Núm. 22:18
- Y Balaam respondió al asna: Porque te has burlado de mí: ¡ojalá tuviera espada en mi mano, que ahora te mataría! Núm. 22:29
- Y Balaam respondió á Balac: He aquí yo he venido á ti: mas ¿podré ahora hablar alguna cosa? La palabra que Dios pusiere en mi boca, esa hablaré. Núm. 22:38
- ¿Quién contará el polvo de Jacob, O el número de la cuarta parte de Israel? Muera mi persona de la muerte de los rectos, Y mi postrimería sea como la suya. Núm. 23:10
- Y él respondió, y dijo: ¿No observaré yo lo que Jehová pusiere en mi boca para decirlo? Núm. 23:12
- Si Balac me diése su casa llena de plata y oro, yo no podré traspasar el dicho de Jehová para hacer cosa buena ni mala de mi arbitrio; mas lo que Jehová hablare, eso diré yo? Núm. 24:13
- He aquí yo me voy ahora á mi pueblo: por tanto, ven, te indicaré lo que este pueblo ha de hacer á tu pueblo en los postrimeros días. Núm. 24:14
- Phinees, hijo de Eleazar, hijo de Aarón el sacerdote, ha hecho tornar mi furor de los hijos de Israel, llevado de celo entre ellos: por lo cual yo no he consumido en mi celo á los hijos de Israel. Núm. 25:11
- Por tanto di les: He aquí yo establezco mi pacto de paz con él; Núm. 25:12
- Pues fuisteis rebeldes á mi dicho en el desierto de Zin, en la rencilla de la congregación, para santificarme en las aguas á ojos de ellos. Estas son las aguas de la rencilla de Cades en el desierto de Zin. Núm. 27:14
- Manda á los hijos de Israel, y diles: Mi ofrenda, mi pan con mis ofrendas encendidas en olor á mí agradable, guardaréis, ofreciéndomelo á su tiempo. Núm. 28:2
- Y hablaron los hijos de Gad y los hijos de Rubén á Moisés, diciendo: Tus siervos harán como mi señor ha mandado. Núm. 32:25
- Y tus siervos, armados todos de guerra, pasarán delante de Jehová á la guerra, de la manera que mi señor dice. Núm. 32:27
- Y dijeron: Jehová mandó á mi señor que por suerte diese la tierra á los hijos de Israel en posesión: también ha mandado Jehová á mi señor, que dé la posesión de Salphaad nuestro hermano á sus hijas; Núm. 36:2
- Mirad, yo os he enseñado estatutos y derechos, como Jehová mi Dios me mandó, para que hagáis así en medio de la tierra en la cual entráis para poseerla. Deut. 4:5
- Y digas en tu corazón: Mi poder y la fortaleza de mi mano me han traído esta riqueza. Deut. 8:17
- No discurras en tu corazón cuando Jehová tu Dios los habrá echado de delante de ti, diciendo: Por mi justicia me ha metido Jehová á poseer esta tierra; pues por la impiedad de estas gentes Jehová las echa de delante de ti. Deut. 9:4
- E hice un arca de madera de Sittim, y labré dos tablas de piedra como las primeras, y subí al monte con las dos tablas en mi mano. Deut. 10:3
- Conforme á todo lo que pediste á Jehová tu Dios en Horeb el día de la asamblea, diciendo: No vuelva yo á oir la voz de Jehová mi Dios, ni vea yo más este gran fuego, porque no muera. Deut. 18:16
- Mas será, que cualquiera que no oyere mis palabras que él hablare en mi nombre, yo le residenciaré. Deut. 18:19
- Empero el profeta que presumiere hablar palabra en mi nombre, que yo no le haya mandado hablar, ó que hablare en nombre de dioses ajenos, el tal profeta morirá. Deut. 18:20
- Y dirá el padre de la moza á los ancianos: Yo dí mi hija á este hombre por mujer, y él la aborrece; Deut. 22:16
- Y, he aquí, él le pone tachas de algunas cosas, diciendo: No he hallado tu hija virgen; empero, he aquí las señales de la virginidad de mi hija. Y extenderán la sábana delante de los ancianos de la ciudad. Deut. 22:17
- Y si el hombre no quisiere tomar á su cuñada, irá entonces la cuñada suya á la puerta á los ancianos, y dirá: Mi cuñado no quiere suscitar nombre en Israel á su hermano; no quiere emparentar conmigo. Deut. 25:7
- Entonces hablarás y dirás delante de Jehová tu Dios: Un Siro á punto de perecer fué mi padre, el cual descendió á Egipto y peregrinó allá con pocos hombres, y allí creció en gente grande, fuerte y numerosa: Deut. 26:5
- Y dirás delante de Jehová tu Dios: Yo he sacado lo consagrado de mi casa, y también lo he dado al Levita, y al extranjero, y al huérfano, y á la viuda, conforme á todos tus mandamientos que me ordenaste: no he traspasado tus mandamientos, ni me he olvidado de ellos: Deut. 26:13
- No he comido de ello en mi luto, ni he sacado de ello en inmundicia, ni de ello he dado para mortuorio: he obedecido á la voz de Jehová mi Dios, he hecho conforme á todo lo que me has mandado. Deut. 26:14
- Y sea que, cuando el tal oyere las palabras de esta maldición, él se bendiga en su corazón, diciendo: Tendré paz, aunque ande según el pensamiento de mi corazón, para añadir la embriaguez á la sed: Deut. 29:19
- Y Jehová dijo á Moisés: He aquí tú vas á dormir con tus padres, y este pueblo se levantará y fornicará tras los dioses ajenos de la tierra adonde va, en estando en medio de ella; y me dejará, é invalidará mi pacto que he concertado con él: Deut. 31:16
- Y mi furor se encenderá contra él en aquel día; y los abandonaré, y esconderé de ellos mi rostro, y serán consumidos; y le hallarán muchos males y angustias, y dirá en aquel día: ¿No me han hallado estos males porque no está mi Dios en medio de mí? Deut. 31:17
- Empero yo esconderé ciertamente mi rostro en aquel día, por todo el mal que ellos habrán hecho, por haberse vuelto á dioses ajenos. Deut. 31:18
- Porque yo le introduciré en la tierra que juré á sus padres, la cual fluye leche y miel; y comerá, y se hartará, y se engordará: y volveránse á dioses ajenos, y les servirán, y me enojarán, é invalidarán mi pacto. Deut. 31:20
- Porque yo sé que después de mi muerte, ciertamente os corromperéis y os aparteréis del camino que os he mandado; y que os ha de venir mal en los postreros días, por haber hecho mal en ojos de Jehová, enojándole con la obra de vuestras manos. Deut. 31:29
- ESCUCHAD, cielos, y hablaré; Y oiga la tierra los dichos de mi boca. Deut. 32:1
- Goteará como la lluvia mi doctrina; Destilará como el rocío mi razonamiento; Como la llovizna sobre la grama, Y como las gotas sobre la hierba: Deut. 32:2
- Y dijo: Esconderé de ellos mi rostro, Veré cuál será su postrimería: Que son generación de perversidades, Hijos sin fe. Deut. 32:20
- Porque fuego se encenderá en mi furor, Y arderá hasta el profundo; Y devorará la tierra y sus frutos, Y abrasará los fundamentos de los montes. Deut. 32:22
- Ved ahora que yo, yo soy, Y no hay dioses conmigo: Yo hago morir, y yo hago vivir: Yo hiero, y yo curo: Y no hay quien pueda librar de mi mano. Deut. 32:39
- Cuando yo alzaré á los cielos mi mano, Y diré: Vivo yo para siempre, Deut. 32:40
- Si afilare mi reluciente espada, Y mi mano arrebatare el juicio, Yo volveré la venganza á mis enemigos, Y daré el pago á los que me aborrecen. Deut. 32:41
- Embriagaré de sangre mis saetas, Y mi espada devorará carne: En la sangre de los muertos y de los cautivos, las cabezas, con venganzas de enemigo. Deut. 32:42
- Mi siervo Moisés es muerto: levántate pues ahora, y pasa este Jordán, tú y todo este pueblo, á la tierra que yo les doy á los hijos de Israel. Jos. 1:2
- Solamente te esfuerces, y seas muy valiente, para cuidar de hacer conforme á toda la ley que mi siervo Moisés te mandó: no te apartes de ella ni á diestra ni á siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendieres. Jos. 1:7
- Ruégoos pues ahora, me juréis por Jehová, que como he hecho misericordia con vosotros, así la haréis vosotros con la casa de mi padre, de lo cual me daréis una señal cierta; Jos. 2:12
- Y que salvaréis la vida á mi padre y á mi madre, y á mis hermanos y hermanas, y á todo lo que es suyo; y que libraréis nuestras vidas de la muerte. Jos. 2:13
- Y él respondió: No; mas Príncipe del ejército de Jehová, ahora he venido. Entonces Josué postrándose sobre su rostro en tierra le adoró; y díjole: ¿Qué dice mi Señor á su siervo? Jos. 5:14
- Israel ha pecado, y aun han quebrantado mi pacto que yo les había mandado; pues aun han tomado del anatema, y hasta han hurtado, y también han mentido, y aun lo han guardado entre sus enseres. Jos. 7:11
- Que vi entre los despojos un manto babilónico muy bueno, y doscientos siclos de plata, y un changote de oro de peso de cincuenta siclos; lo cual codicié, y tomé: y he aquí que está escondido debajo de tierra en el medio de mi tienda, y el dinero debajo de ello. Jos. 7:21
- Vosotros pues ahora sois malditos, y no faltará de vosotros siervo, y quien corte la leña y saque el agua para la casa de mi Dios. Jos. 9:23
- Yo era de edad de cuarenta años, cuando Moisés siervo de Jehová me envió de Cades-barnea á reconocer la tierra; y yo le referí el negocio como lo tenía en mi corazón: Jos. 14:7
- Mas mis hermanos, los que habían subido conmigo, menguaron el corazón del pueblo; empero yo cumplí siguiendo á Jehová mi Dios. Jos. 14:8
- Entonces Moisés juró, diciendo: Si la tierra que holló tu pie no fuere para ti, y para tus hijos en herencia perpetua: por cuanto cumpliste siguiendo á Jehová mi Dios. Jos. 14:9
- Pero aun hoy estoy tan fuerte como el día que Moisés me envió: cual era entonces mi fuerza, tal es ahora, para la guerra, y para salir y para entrar. Jos. 14:11
- Y dijo Caleb: Al que hiriere á Chîriath-sepher, y la tomare, yo le daré á mi hija Axa por mujer. Jos. 15:16
- Y díjoles: Vosotros habéis guardado todo lo que Moisés siervo de Jehová os mandó, y habéis obedecido á mi voz en todo lo que os he mandado. Jos. 22:2
- Y si mal os parece servir á Jehová, escogeos hoy á quién sirváis; si á los dioses á quienes siervieron vuestros padres, cuando estuvieron de esotra parte del río, ó á los dioses de los Amorrheos en cuya tierra habitáis: que yo y mi casa serviremos á Jehová. Jos. 24:15
- Y Judá dijo á Simeón su hermano: Sube conmigo á mi suerte, y peleemos contra el Cananeo, y yo también iré contigo á tu suerte. Y Simeón fué con él. Jue. 1:3
- Entonces dijo Adoni-bezec: Setenta reyes, cortados los pulgares de sus manos y de sus pies, cogían las migajas debajo de mi mesa: como yo hice, así me ha pagado Dios. Y metiéronle en Jerusalem, donde murió. Jue. 1:7
- Y dijo Caleb: El que hiriere á Chîriath-sepher, y la tomare, yo le daré á Axa mi hija por mujer. Jue. 1:12
- Y El ángel de Jehová subió de Gilgal á Bochîm, y dijo: Yo os saqué de Egipto, y os introduje en la tierra de la cual había jurado á vuestros padres; y dije: No invalidaré jamás mi pacto con vosotros; Jue. 2:1
- Con tal que vosotros no hagáis alianza con los moradores de aquesta tierra, cuyos altares habéis de derribar: mas vosotros no habéis atendido á mi voz: ¿por qué habéis hecho esto? Jue. 2:2
- Y la ira de Jehová se encendió contra Israel, y dijo: Pues que esta gente traspasa mi pacto que ordené á sus padres, y no obedecen mi voz, Jue. 2:20
- Y saliendo Jael á recibir á Sísara, díjole: Ven, señor mío, ven á mi, no tengas temor. Y él vino á ella á la tienda, y ella le cubrió con una manta. Jue. 4:18
- Mi corazón está por los príncipes de Israel, Los que con buena voluntad se ofrecieron entre el pueblo: Load á Jehová. Jue. 5:9
- Y díjeos: Yo soy Jehová vuestro Dios; no temáis á los dioses de los Amorrheos, en cuya tierra habitáis: mas no habéis obedecido á mi voz. Jue. 6:10
- Entonces le respondió: Ah, Señor mío, ¿con qué tengo de salvar á Israel? He aquí que mi familia es pobre en Manasés, y yo el menor en la casa de mi padre. Jue. 6:15
- Ruégote que no te vayas de aquí, hasta que á ti vuelva, y saque mi presente, y lo ponga delante de ti. Y él respondió: Yo esperaré hasta que vuelvas. Jue. 6:18
- Y Gedeón dijo á Dios: Si has de salvar á Israel por mi mano, como has dicho, Jue. 6:36
- He aquí que yo pondré un vellón de lana en la era; y si el rocío estuviere en el vellón solamente, quedando seca toda la otra tierra, entonces entenderé que has de salvar á Israel por mi mano, como lo has dicho. Jue. 6:37
- Y Jehová dijo á Gedeón: El pueblo que está contigo es mucho para que yo dé á los Madianitas en su mano: porque no se alabe Israel contra mí, diciendo: Mi mano me ha salvado. Jue. 7:2
- Y Gedeón dijo: Pues cuando Jehová hubiere entregado en mi mano á Zeba y á Zalmunna, yo trillaré vuestra carne con espinas y abrojos del desierto. Jue. 8:7
- Y él dijo: Mis hermanos eran, hijos de mi madre: ¡Vive Jehová, que si los hubierais guardado en vida, yo no os mataría! Jue. 8:19
- Mas Gedeón respondió: No seré señor sobre vosotros, ni mi hijo os señoreará: Jehová será vuestro Señor. Jue. 8:23
- Mas la oliva respondió: ¿Tengo de dejar mi pingüe jugo, con el que por mi causa Dios y los hombres son honrados, por ir á ser grande sobre los árboles? Jue. 9:9
- Y respondió la higuera: ¿Tengo de dejar mi dulzura y mi buen fruto, por ir á ser grande sobre los árboles? Jue. 9:11
- Y la vid les respondió: ¿Tengo de dejar mi mosto, que alegra á Dios y á los hombres, por ir á ser grande sobre los árboles? Jue. 9:13
- Y el escaramujo respondió á los árboles: Si en verdad me elegís por rey sobre vosotros, venid, y aseguraos debajo de mi sombra: y si no, fuego salga del escaramujo que devore los cedros del Líbano. Jue. 9:15
- (Pues que mi padre peleó por vosotros, y echó lejos su vida por libraros de mano de Madián; Jue. 9:17
- Y vosotros os levantasteis hoy contra la casa de mi padre, y matasteis sus hijos, setenta varones, sobre una piedra; y habéis puesto por rey sobre los de Sichêm á Abimelech, hijo de su criada, por cuanto es vuestro hermano:) Jue. 9:18
- Fuérame dado este pueblo bajo de mi mano, yo echaría luego á Abimelech. Y decía á Abimelech: Aumenta tus escuadrones, y sal. Jue. 9:29
- Y Jephté respondió á los ancianos de Galaad: ¿No me habéis vosotros aborrecido, y me echasteis de la casa de mi padre? ¿por qué pues venís ahora á mí cuando estáis en aflicción? Jue. 11:7
- Y envió Jephté embajadores al rey de los Ammonitas, diciendo: ¿Qué tienes tú conmigo que has venido á mí para hacer guerra en mi tierra? Jue. 11:12
- Y el rey de los Ammonitas respondió á los embajadores de Jephté: Por cuanto Israel tomó mi tierra, cuando subió de Egipto, desde Arnón hasta Jaboc y el Jordán; por tanto, devuélvelas ahora en paz. Jue. 11:13
- Y envió Israel embajadores á Sehón rey de los Amorrheos, rey de Hesbón, diciéndole: Ruégote que me dejes pasar por tu tierra hasta mi lugar. Jue. 11:19
- Cualquiera que me saliere á recibir de las puertas de mi casa, cuando volviere de los Ammonitas en paz, será de Jehová, y le ofreceré en holocausto. Jue. 11:31
- Y como él la vió, rompió sus vestidos diciendo: ¡Ay, hija mía! de verdad me has abatido, y tú eres de los que me afligen: porque yo he abierto mi boca á Jehová, y no podré retractarme. Jue. 11:35
- Y tornó á decir á su padre: Hágasme esto: déjame por dos meses que vaya y descienda por los montes, y llore mi virginidad, yo y mis compañeras. Jue. 11:37
- Y Jephté les respondió: Yo tuve, y mi pueblo, una gran contienda con los hijos de Ammón, y os llamé, y no me defendisteis de sus manos. Jue. 12:2
- Viendo pues que no me defendíais, puse mi alma en mi palma, y pasé contra los hijos de Ammón, y Jehová los entregó en mi mano: ¿por qué pues habéis subido hoy contra mí para pelear conmigo? Jue. 12:3
- Y el ángel de Jehová respondió: ¿Por qué preguntas por mi nombre, que es oculto? Jue. 13:18
- Y su padre y su madre le dijeron: ¿No hay mujer entre las hijas de tus hermanos, ni en todo mi pueblo, para que vayas tú á tomar mujer de los Filisteos incircuncisos? Y Samsón respondió á su padre: Tómamela por mujer, porque ésta agradó á mis ojos. Jue. 14:3
- Y lloró la mujer de Samsón delante de él, y dijo: Solamente me aborreces y no me amas, pues que no me declaras el enigma que propusiste á los hijos de mi pueblo. Y él respondió: He aquí que ni á mi padre ni á mi madre lo he declarado; y ¿habíalo de declarar á ti? Jue. 14:16
- Y al séptimo día, antes que el sol se pusiese, los de la ciudad le dijeron: ¿Qué cosa más dulce que la miel? ¿Y qué cosa más fuerte que el león? Si no araseis con mi novilla, Nunca hubierais descubierto mi enigma. Jue. 14:18
- Y ACONTECIÓ después de días, que en el tiempo de la siega del trigo, Samsón visitó á su mujer con un cabrito, diciendo: Entraré á mi mujer á la cámara. Mas el padre de ella no lo dejó entrar. Jue. 15:1
- Y Dalila dijo á Samsón: Hasta ahora me engañas, y tratas conmigo con mentiras. Descúbreme pues ahora cómo podrás ser atado. El entonces le dijo: Si tejieres siete guedejas de mi cabeza con la tela. Jue. 16:13
- Descubrióle pues todo su corazón, y díjole: Nunca á mi cabeza llegó navaja; porque soy Nazareo de Dios desde el vientre de mi madre. Si fuere rapado, mi fuerza se apartará de mí, y seré debilitado, y como todos los hombres. Jue. 16:17
- Y luego que él hubo vuelto á su madre los mil y cien siclos de plata, su madre dijo: Yo he dedicado este dinero á Jehová de mi mano para ti, hijo mío, para que hagas una imagen de talla y de fundición: ahora pues, yo te lo devuelvo. Jue. 17:3
- Entonces Michâs le dijo: Quédate en mi casa, y me serás en lugar de padre y sacerdote; y yo te daré diez siclos de plata por año, y el ordinario de vestidos, y tu comida. Y el Levita se quedó. Jue. 17:10
- Y Michâs dijo: Ahora sé que Jehová me hará bien, pues que el Levita es hecho mi sacerdote. Jue. 17:13
- Y el hombre viejo dijo: Paz sea contigo; tu necesidad toda sea solamente á mi cargo, con tal que no tengas la noche en la plaza. Jue. 19:20
- Y saliendo á ellos aquel varón, amo de la casa, díjoles: No, hermanos míos, ruégoos que no cometáis este mal, pues que este hombre ha entrado en mi casa, no hagáis esta maldad. Jue. 19:23
- He aquí mi hija virgen, y la concubina de él: yo os las sacaré ahora; humilladlas, y haced con ellas como os pareciere, y no hagáis á este hombre cosa tan infame. Jue. 19:24
- Entonces el varón Levita, marido de la mujer muerta, respondió y dijo: Yo llegué á Gabaa de Benjamín con mi concubina, para tener allí la noche. Jue. 20:4
- Y levantándose contra mí los de Gabaa, cercaron sobre mí la casa de noche, con idea de matarme, y oprimieron mi concubina de tal manera, que ella fué muerta. Jue. 20:5
- Entonces tomando yo mi concubina, cortéla en piezas, y enviélas por todo el término de la posesión de Israel: por cuanto han hecho maldad y crimen en Israel. Jue. 20:6
- Porque los hijos de Israel subieron, y lloraron delante de Jehová hasta la tarde, y consultaron con Jehová, diciendo: ¿Tornaré á pelear con los hijos de Benjamín mi hermano? Y Jehová les respondió: Subid contra él. Jue. 20:23
- Y Phinees, hijo de Eleazar, hijo de Aarón, se presentaba delante de ella en aquellos días,) y dijeron: ¿Tornaré á salir en batalla contra los hijos de Benjamín mi hermano, ó estaréme quedo? Y Jehová dijo: Subid, que mañana yo lo entregaré en tu mano. Jue. 20:28
- Y Ruth respondió: No me ruegues que te deje, y que me aparte de ti: porque donde quiera que tú fueres, iré yo; y donde quiera que vivieres, viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios. Rut. 1:16
- Y Ruth Moabita dijo: á más de esto me ha dicho: Júntate con mis criados, hasta que hayan acabado toda mi siega. Rut. 2:21
- Ahora pues, no temas, hija mía: yo haré contigo lo que tú dijeres, pues que toda la puerta de mi pueblo sabe que eres mujer virtuosa. Rut. 3:11
- Y yo decidí hacértelo saber, y decirte que la tomes delante de los que están aquí sentados, y delante de los ancianos de mi pueblo. Si hubieres de redimir, redime; y si no quisieres redimir, decláramelo para que yo lo sepa: porque no hay otro que redima sino tú, y yo después de ti. Y él respondió: Yo redimiré. Rut. 4:4
- Y respondió el pariente: No puedo redimir por mi parte, porque echaría á perder mi heredad: redime tú usando de mi derecho, porque yo no podré redimir. Rut. 4:6
- Y que también tomo por mi mujer á Ruth Moabita, mujer de Mahalón, para suscitar el nombre del difunto sobre su heredad, para que el nombre del muerto no se borre de entre sus hermanos y de la puerta de su lugar. Vosotros sois hoy testigos. Rut. 4:10
- Y Anna le respondió, diciendo: No, señor mío: mas yo soy una mujer trabajada de espíritu: no he bebido vino ni sidra, sino que he derramado mi alma delante de Jehová. 1 Sam. 1:15
- No tengas á tu sierva por una mujer impía: porque por la magnitud de mis congojas y de mi aflicción he hablado hasta ahora. 1 Sam. 1:16
- Y ANNA oró y dijo: Mi corazón se regocija en Jehová, Mi cuerno es ensalzado en Jehová; Mi boca se ensanchó sobre mis enemigos, Por cuanto me alegré en tu salud. 1 Sam. 2:1
- Y yo le escogí por mi sacerdote entre todas las tribus de Israel, para que ofreciese sobre mi altar, y quemase perfume, y trajese ephod delante de mí; y dí á la casa de tu padre todas las ofrendas de los hijos de Israel. 1 Sam. 2:28
- ¿Por qué habéis hollado mis sacrificios y mis presentes, que yo mandé ofrecer en el tabernáculo; y has honrado á tus hijos más que á mí, engordándoos de lo principal de todas las ofrendas de mi pueblo Israel? 1 Sam. 2:29
- Y no te cortaré del todo varón de mi altar, para hacerte marchitar tus ojos, y henchir tu ánimo de dolor; mas toda la cría de tu casa morirá en la edad varonil. 1 Sam. 2:33
- Y yo me suscitaré un sacerdote fiel, que haga conforme á mi corazón y á mi alma; y yo le edificaré casa firme, y andará delante de mi ungido todo los días. 1 Sam. 2:35
- Entonces enviaron el arca de Dios á Ecrón. Y como el arca de Dios vino á Ecrón, los Ecronitas dieron voces diciendo: Han pasado á mí el arca del Dios de Israel por matarme á mí y á mi pueblo. 1 Sam. 5:10
- Y enviaron á juntar todos los príncipes de los Filisteos, diciendo: Despachad el arca del Dios de Israel, y tórnese á su lugar, y no mate á mí ni á mi pueblo: porque había quebrantamiento de muerte en toda la ciudad, y la mano de Dios se había allí agravado. 1 Sam. 5:11
- Y cuando vinieron á la tierra de Suph, Saúl dijo á su criado que tenía consigo: Ven, volvámonos; porque quizá mi padre, dejado el cuidado de las asnas, estará congojado por nosotros. 1 Sam. 9:5
- Entonces tornó el criado á responder á Saúl, diciendo: He aquí se halla en mi mano la cuarta parte de un siclo de plata: esto daré al varón de Dios, porque nos declare nuestro camino. 1 Sam. 9:8
- Mañana á esta misma hora yo enviaré á ti un varón de la tierra de Benjamín, al cual ungirás por príncipe sobre mi pueblo Israel, y salvará mi pueblo de mano de los Filisteos: pues yo he mirado á mi pueblo, porque su clamor ha llegado hasta mí. 1 Sam. 9:16
- Y luego que Samuel vió á Saúl, Jehová le dijo: He aquí éste es el varón del cual te hablé; éste señoreará á mi pueblo. 1 Sam. 9:17
- Y Saúl respondió, y dijo: ¿No soy yo hijo de Benjamín, de las más pequeñas tribus de Israel? y mi familia ¿no es la más pequeña de todas las familias de la tribu de Benjamín? ¿por qué pues me has dicho cosa semejante? 1 Sam. 9:21
- Hoy, después que te hayas apartado de mí, hallarás dos hombres junto al sepulcro de Rachêl, en el término de Benjamín, en Selsah, los cuales te dirán: Las asnas que habías ido á buscar, se han hallado; tu padre pues ha dejado ya el negocio de las asnas, si bien está angustioso por vosotros, diciendo: ¿Qué haré acerca de mi hijo? 1 Sam. 10:2
- Ahora pues, he aquí vuestro rey va delante de vosotros. Yo soy ya viejo y cano: mas mis hijos están con vosotros, y yo he andado delante de vosotros desde mi mocedad hasta este día. 1 Sam. 12:2
- Y él les dijo: Jehová es testigo contra vosotros, y su ungido también es testigo en este día, que no habéis hallado en mi mano cosa ninguna. Y ellos respondieron: Así es. 1 Sam. 12:5
- Y respondió Jonathán: Mi padre ha turbado el país. Ved ahora cómo han sido aclarados mis ojos, por haber gustado un poco de esta miel: 1 Sam. 14:29
- Porque vive Jehová, que salva á Israel, que si fuere en mi hijo Jonathán, el morirá de cierto. Y no hubo en todo el pueblo quien le respondiese. 1 Sam. 14:39
- Dijo luego á todo Israel: Vosotros estaréis á un lado, y yo y Jonathán mi hijo estaremos á otro lado. Y el pueblo respondió á Saúl: Haz lo que bien te pareciere. 1 Sam. 14:40
- Y Saúl dijo: Echad suerte entre mí y Jonathán mi hijo. Y fué tomado Jonathán. 1 Sam. 14:42
- Entonces Saúl dijo á Jonathán: Declárame qué has hecho. Y Jonathán se lo declaró, y dijo: Cierto que gusté con la punta de la vara que traía en mi mano, un poco de miel: ¿y he aquí he de morir? 1 Sam. 14:43
- Entonces Saúl dijo á Samuel: Yo he pecado; que he quebrantado el dicho de Jehová y tus palabras, porque temí al pueblo, consentí á la voz de ellos. Perdona pues ahora mi pecado, 1 Sam. 15:24
- Y él dijo: Yo he pecado: mas ruégote que me honres delante de los ancianos de mi pueblo, y delante de Israel; y vuelve conmigo para que adore á Jehová tu Dios. 1 Sam. 15:30
- Jehová te entregará hoy en mi mano, y yo te venceré, y quitaré tu cabeza de ti: y daré hoy los cuerpos de los Filisteos á las aves del cielo y á las bestias de la tierra: y sabrá la tierra toda que hay Dios en Israel. 1 Sam. 17:46
- Y dijo Saúl á David: He aquí yo te daré á Merab mi hija mayor por mujer: solamente que me seas hombre valiente, y hagas las guerras de Jehová. Mas Saúl decía: No será mi mano contra él, mas la mano de los Filisteos será contra él. 1 Sam. 18:17
- Y David respondió á Saúl: ¿Quién soy yo, ó qué es mi vida, ó la familia de mi padre en Israel, para ser yerno del rey? 1 Sam. 18:18
- Y Saúl dijo: Yo se la daré, para que le sea por lazo, y para que la mano de los Filisteos sea contra él. Dijo pues Saúl á David: Con la otra serás mi yerno hoy. 1 Sam. 18:21
- Y dió aviso á David, diciendo: Saúl mi padre procura matarte; por tanto mira ahora por ti hasta la mañana, y estáte en paraje oculto, y escóndete: 1 Sam. 19:2
- Y yo saldré y estaré junto á mi padre en el campo donde estuvieres: y hablaré de ti á mi padre, y te haré saber lo que notare. 1 Sam. 19:3
- Entonces Saúl dijo á Michâl: ¿Por qué me has así engañado, y has dejado escapar á mi enemigo? Y Michâl respondió á Saúl: Porque él me dijo: Déjame ir; si no, yo te mataré. 1 Sam. 19:17
- Y DAVID huyó de Najoth que es en Rama, y vínose delante de Jonathán, y dijo: ¿Qué he hecho yo? ¿cuál es mi maldad, ó cuál mi pecado contra tu padre, que él busca mi vida? 1 Sam. 20:1
- Y él le dijo: En ninguna manera; no morirás. He aquí que mi padre ninguna cosa hará, grande ni pequeña, que no me la descubra; ¿por qué pues me encubrirá mi padre este negocio? No será así. 1 Sam. 20:2
- Y Jonathán le dijo: Nunca tal te suceda; antes bien, si yo entendiera ser consumada la malicia de mi padre, para venir sobre ti, ¿no había yo de descubrírtelo? 1 Sam. 20:9
- Entonces dijo Jonathán á David: Oh Jehová Dios de Israel, cuando habré yo preguntado á mi padre mañana á esta hora, ó después de mañana, y él apareciere bien para con David, si entonces no enviare á ti, y te lo descubriere, 1 Sam. 20:12
- Jehová haga así á Jonathán, y esto añada. Mas si á mi padre pareciere bien hacerte mal, también te lo descubriré, y te enviaré, y te irás en paz: y sea Jehová contigo, como fué con mi padre. 1 Sam. 20:13
- No quitarás perpetuamente tu misericordia de mi casa. Cuando desarraigare Jehová uno por uno los enemigos de David de la tierra, aun á Jonathán quite de su casa, si te faltare. 1 Sam. 20:15
- Y dijo: Ruégote que me dejes ir, porque tenemos sacrificio los de nuestro linaje en la ciudad, y mi hermano mismo me lo ha mandado; por tanto, si he hallado gracia en tus ojos, haré una escapada ahora, y visitaré á mis hermanos. Por esto pues no ha venido á la mesa del rey. 1 Sam. 20:29
- Y Jonathán dijo á David: Vete en paz, que ambos hemos jurado por el nombre de Jehová, diciendo: Jehová sea entre mí y ti, entre mi simiente y la simiente tuya, para siempre. 1 Sam. 20:42
- Y David dijo á Ahimelech: ¿No tienes aquí á mano lanza ó espada? porque no tomé en mi mano mi espada ni mis armas, por cuanto el mandamiento del rey era apremiante. 1 Sam. 21:8
- ¿Fáltanme á mí locos, para que hayáis traído éste que hiciese del loco delante de mí? ¿había de venir éste á mi casa? 1 Sam. 21:15
- Y fuése David de allí á Mizpa de Moab, y dijo al rey de Moab: Yo te ruego que mi padre y mi madre estén con vosotros, hasta que sepa lo que Dios hará de mí. 1 Sam. 22:3
- Que todos vosotros habéis conspirado contra mí, y no hay quien me descubra al oído como mi hijo ha hecho alianza con el hijo de Isaí, ni alguno de vosotros que se duela de mí, y me descubra como mi hijo ha levantado á mi siervo contra mí, para que me aceche, según hace hoy día? 1 Sam. 22:8
- ¿He comenzado yo desde hoy á consultar por él á Dios? lejos sea de mí: no impute el rey cosa alguna á su siervo, ni á toda la casa de mi padre; porque tu siervo ninguna cosa sabe de este negocio, grande ni chica. 1 Sam. 22:15
- Quédate conmigo, no temas: quien buscare mi vida, buscará también la tuya: bien que tú estarás conmigo guardado. 1 Sam. 22:23
- Y díjole: No temas, que no te hallará la mano de Saúl mi padre, y tú reinarás sobre Israel, y yo seré segundo después de ti; y aun Saúl mi padre así lo sabe. 1 Sam. 23:17
- Y dijo á los suyos: Jehová me guarde de hacer tal cosa contra mi señor, el ungido de Jehová, que yo extienda mi mano contra él; porque es el ungido de Jehová. 1 Sam. 24:6
- También David se levantó después, y saliendo de la cueva dió voces á las espaldas de Saúl, diciendo: ¡Mi señor el rey! Y como Saúl miró atrás, David inclinó su rotro á tierra, é hizo reverencia. 1 Sam. 24:8
- He aquí han visto hoy tus ojos como Jehová te ha puesto hoy en mis manos en la cueva: y dijeron que te matase, mas te perdoné, porque dije: No extenderé mi mano contra mi señor, porque ungido es de Jehová. 1 Sam. 24:10
- Y mira, padre mío, mira aún la orilla de tu manto en mi mano: porque yo corté la orilla de tu manto, y no te maté. Conoce pues y ve que no hay mal ni traición en mi mano, ni he pecado contra ti; con todo, tú andas á caza de mi vida para quitármela. 1 Sam. 24:11
- Juzgue Jehová entre mí y ti, y véngueme de ti Jehová: empero mi mano no será contra ti. 1 Sam. 24:12
- Como dice el proverbio de los antiguos: De los impíos saldrá la impiedad: así que mi mano no será contra ti. 1 Sam. 24:13
- Jehová pues será juez, y él juzgará entre mí y ti. El vea, y sustente mi causa, y me defienda de tu mano. 1 Sam. 24:15
- Júrame pues ahora por Jehová, que no cortarás mi simiente después de mí, ni raerás mi nombre de la casa de mi padre. 1 Sam. 24:21
- Entonces envió David diez criados, y díjoles: Subid al Carmelo, é id á Nabal, y saludadle en mi nombre. 1 Sam. 25:5
- ¿He de tomar yo ahora mi pan, mi agua, y mi víctima que he preparado para mis esquiladores, y la daré á hombres que no sé de dónde son? 1 Sam. 25:11
- No ponga ahora mi señor su corazón á aquel hombre brusco, á Nabal; porque conforme á su nombre, así es. El se llama Nabal, y la locura está con él: mas yo tu sierva no vi los criados de mi señor, los cuales tú enviaste. 1 Sam. 25:25
- Ahora pues, señor mío, vive Jehová y vive tu alma, que Jehová te ha estorbado que vinieses á derramar sangre, y vengarte por tu propia mano. Sean pues como Nabal tus enemigos, y todos los que procuran mal contra mi señor. 1 Sam. 25:26
- Y ahora esta bendición que tu sierva ha traído á mi señor, dése á los criados que siguen á mi señor. 1 Sam. 25:27
- Y yo te ruego que perdones á tu sierva esta ofensa; pues Jehová de cierto hará casa firme á mi señor, por cuanto mi señor hace las guerras de Jehová, y mal no se ha hallado en ti en tus días. 1 Sam. 25:28
- Bien que alguien se haya levantado á perseguirte y atentar á tu vida, con todo, el alma de mi señor será ligada en el haz de los que viven con Jehová Dios tuyo, y él arrojará el alma de tus enemigos como de en medio de la palma de una honda. 1 Sam. 25:29
- Y acontecerá que cuando Jehová hiciere con mi señor conforme á todo el bien que ha hablado de ti, y te mandare que seas caudillo sobre Israel, 1 Sam. 25:30
- Entonces, señor mío, no te será esto en tropiezo y turbación de corazón, el que hayas derramado sangre sin causa, ó que mi señor se haya vengado por sí mismo. Guárdese pues mi señor, y cuando Jehová hiciere bien á mi señor, acuérdate de tu sierva. 1 Sam. 25:31
- Y bendito sea tu razonamiento, y bendita tú, que me has estorbado hoy el ir á derramar sangre, y á vengarme por mi propia mano: 1 Sam. 25:33
- Y luego que David oyó que Nabal era muerto, dijo: Bendito sea Jehová que juzgó la causa de mi afrenta recibida de la mano de Nabal, y ha preservado del mal á su siervo; y Jehová ha tornado la malicia de Nabal sobre su propia cabeza. Después envió David á hablar á Abigail, para tomarla por su mujer. 1 Sam. 25:39
- Y ella se levantó, é inclinó su rostro á tierra, diciendo: He aquí tu sierva, para que sea sierva que lave los pies de los siervos de mi señor. 1 Sam. 25:41
- Guardeme Jehová de extender mi mano contra el ungido de Jehová; empero toma ahora la lanza que está á su cabecera, y la botija del agua, y vámonos. 1 Sam. 26:11
- Y conociendo Saúl la voz de David, dijo: ¿No es esta tu voz, hijo mío David? Y David respondió: Mi voz es, rey señor mío. 1 Sam. 26:17
- Y dijo: ¿Por qué persigue así mi señor á su siervo? ¿qué he hecho? ¿qué mal hay en mi mano? 1 Sam. 26:18
- Ruego pues, que el rey mi señor oiga ahora las palabras de su siervo. Si Jehová te incita contra mí, acepte un sacrificio: mas si fueren hijos de hombres, malditos ellos en presencia de Jehová, que me han echado hoy para que no me junte en la heredad de Jehová, diciendo: Ve y sirve á dioses ajenos. 1 Sam. 26:19
- No caiga pues ahora mi sangre en tierra delante de Jehová: porque ha salido el rey de Israel á buscar una pulga, así como quien persigue una perdiz por los montes. 1 Sam. 26:20
- Entonces dijo Saúl: He pecado: vuélvete, hijo mío David, que ningún mal te haré más, pues que mi vida ha sido estimada hoy en tus ojos. He aquí, yo he hecho neciamente, y he errado en gran manera. 1 Sam. 26:21
- Y Jehová pague á cada uno su justicia y su lealtad: que Jehová te había entregado hoy en mi mano, mas yo no quise extender mi mano sobre el ungido de Jehová. 1 Sam. 26:23
- Y he aquí, como tu vida ha sido estimada hoy en mis ojos, así sea mi vida estimada en los ojos de Jehová, y me libre de toda aflicción. 1 Sam. 26:24
- Y Achîs creía á David, diciendo así: El se hace abominable en su pueblo de Israel, y será siempre mi siervo. 1 Sam. 27:12
- Y David respondió á Achîs: Sabrás pues lo que hará tu siervo. Y Achîs dijo á David: Por tanto te haré guarda de mi cabeza todos los días. 1 Sam. 28:2
- Y la mujer le dijo: He aquí tú sabes lo que Saúl ha hecho, cómo ha separado de la tierra los pythones y los adivinos: ¿por qué pues pones tropiezo á mi vida, para hacerme matar? 1 Sam. 28:9
- Entonces la mujer vino á Saúl, y viéndole en grande manera turbado, díjole: He aquí que tu criada ha obedecido á tu voz, y he puesto mi vida en mi mano, y he oído las palabras que tú me has dicho. 1 Sam. 28:21
- Y David respondió á Achîs: ¿Qué he hecho? ¿qué has hallado en tu siervo desde el día que estoy contigo hasta hoy, para que yo no vaya y pelee contra los enemigos de mi señor el rey? 1 Sam. 29:8
- Y díjole David: ¿De quién eres tú? ¿y de dónde eres? Y respondió el mozo Egipcio: Yo soy siervo de un Amalecita, y dejóme mi amo hoy ha tres días, porque estaba enfermo; 1 Sam. 30:13
- Y díjole David: ¿Me llevarás tú á esa tropa? Y él dijo: Hazme juramento por Dios que no me matarás, ni me entregarás en las manos de mi amo, y yo te llevaré á esa gente. 1 Sam. 30:15
- Y él me volvió á decir: Yo te ruego que te pongas sobre mí, y me mates, porque me toman angustias, y toda mi alma está aún en mí. 2 Sam. 1:9
- Yo entonces púseme sobre él, y matélo, porque sabía que no podía vivir después de su caída: y tomé la corona que tenía en su cabeza, y la ajorca que traía en su brazo, y helas traído acá á mi señor. 2 Sam. 1:10
- Y Abner tornó á decir á Asael: Apártate de en pos de mí, porque te heriré derribándote en tierra, y después ¿cómo levantaré mi rostro á tu hermano Joab? 2 Sam. 2:22
- Y había Saúl tenido una concubina que se llamaba Rispa, hija de Aja. Y dijo Is-boseth á Abner: ¿Por qué has entrado á la concubina de mi padre? 2 Sam. 3:7
- Y envió Abner mensajeros á David de su parte, diciendo: ¿Cúya es la tierra? Y que le dijesen: Haz alianza conmigo, y he aquí que mi mano será contigo para volver á ti á todo Israel. 2 Sam. 3:12
- Después de esto envió David mensajeros á Is-boseth hijo de Saúl, diciendo: Restitúyeme á mi mujer Michâl, la cual yo desposé conmigo por cien prepucios de Filisteos. 2 Sam. 3:14
- Ahora, pues, hacedlo; porque Jehová ha hablado á David, diciendo: Por la mano de mi siervo David libraré á mi pueblo Israel de mano de los Filisteos, y de mano de todos sus enemigos. 2 Sam. 3:18
- Y dijo Abner á David: Yo me levantaré é iré, y juntaré á mi señor el rey á todo Israel, para que hagan contigo alianza, y tú reines como deseas. David despidió luego á Abner, y él se fué en paz. 2 Sam. 3:21
- Cuando David supo después esto, dijo: Limpio estoy yo y mi reino, por Jehová, para siempre, de la sangre de Abner hijo de Ner. 2 Sam. 3:28
- Y trajeron la cabeza de Is-boseth á David en Hebrón, y dijeron al rey: He aquí la cabeza de Is-boseth hijo de Saúl tu enemigo, que procuraba matarte; y Jehová ha vengado hoy á mi señor el rey, de Saúl y de su simiente. 2 Sam. 4:8
- Y David respondió á Rechâb y á su hermano Baana, hijos de Rimmón Beerothita, y díjoles: Vive Jehová que ha redimido mi alma de toda angustia, 2 Sam. 4:9
- Y aun ayer y antes, cuando Saúl reinaba sobre nosotros, tú sacabas y volvías á Israel. Además Jehová te ha dicho: Tú apacentarás á mi pueblo Israel, y tú serás sobre Israel príncipe. 2 Sam. 5:2
- Ve y di á mi siervo David: Así ha dicho Jehová: ¿Tú me has de edificar casa en que yo more? 2 Sam. 7:5
- Y en todo cuanto he andado con todos los hijos de Israel, ¿he hablado palabra en alguna de las tribus de Israel, á quien haya mandado que apaciente mi pueblo de Israel, para decir: ¿Por qué no me habéis edificado casa de cedros? 2 Sam. 7:7
- Ahora pues, dirás así á mi siervo David: Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Yo te tomé de la majada, de detrás de las ovejas, para que fueses príncipe sobre mi pueblo, sobre Israel; 2 Sam. 7:8
- Además yo fijaré lugar á mi pueblo Israel; yo lo plantaré, para que habite en su lugar, y nunca más sea removido, ni los inicuos le aflijan más, como antes, 2 Sam. 7:10
- Desde el día que puse jueces sobre mi pueblo Israel; y yo te daré descanso de todos tus enemigos. Asimimso Jehová te hace saber, que él te quiere hacer casa. 2 Sam. 7:11
- El edificará casa á mi nombre, y yo afirmaré para siempre el trono de su reino. 2 Sam. 7:13
- Empero mi misericordia no se apartaré de él, como la aparté de Saúl, al cual quité de delante de ti. 2 Sam. 7:15
- Y entró el rey David, y púsose delante de Jehová, y dijo: Señor Jehová, ¿Quién soy yo, y qué es mi casa, para que tú me traigas hasta aquí? 2 Sam. 7:18
- Y díjole David: No tengas temor, porque yo á la verdad haré contigo misericordia por amor de Jonathán tu padre, y te haré volver todas las tierras de Saúl tu padre; y tú comerás siempre pan á mi mesa. 2 Sam. 9:7
- Tú pues le labrarás las tierras, tú con tus hijos, y tus siervos, y encerrarás los frutos, para que el hijo de tu Señor tenga con qué mantenerse; y Mephi-boseth el hijo de tu señor tenga con qué mantenerse; y Mephi-boseth el hijo de tu señor comerá siempre pan á mi mesa. Y tenía Siba quince hijos y veinte siervos. 2 Sam. 9:10
- Y respondió Siba al rey: Conforme á todo lo que ha mandado mi Señor el rey á su siervo, así lo hará tu siervo. Mephi-boseth, dijo el rey, comerá á mi mesa, como uno de los hijos del rey. 2 Sam. 9:11
- Y Uría respondió á David: El arca, é Israel y Judá, están debajo de tiendas; y mi señor Joab, y los siervos de mi señor sobre la haz del campo: ¿y había yo de entrar en mi casa para comer y beber, y á dormir con mi mujer? Por vida tuya, y por vida de tu alma, que yo no haré tal cosa. 2 Sam. 11:11
- Junta pues ahora el pueblo que queda, y asienta campo contra la ciudad, y tómala; porque tomando yo la ciudad, no se llame de mi nombre. 2 Sam. 12:28
- Y éste le dijo: Hijo del rey, ¿por qué de día en día vas así enflaqueciendo? ¿no me lo descubrirás á mí? Y Amnón le respondió: Yo amo á Thamar la hermana de Absalom mi hermano. 2 Sam. 13:4
- Y Jonadab le dijo: Acuéstate en tu cama, y finge que estás enfermo; y cuando tu padre viniere á visitarte, dile: Ruégote que venga mi hermana Thamar, para que me conforte con alguna comida, y aderece delante de mí alguna vianda, para que viendo yo, la coma de su mano. 2 Sam. 13:5
- Acostóse pues Amnón, y fingió que estaba enfermo, y vino el rey: á visitarle: y dijo Amnón al rey: Yo te ruego que venga mi hermana Thamar, y haga delante de mí dos hojuelas, que coma yo de su mano. 2 Sam. 13:6
- Porque, ¿dónde iría yo con mi deshonra? Y aun tú serías estimado como uno de los perversos en Israel. Ruégote pues ahora que hables al rey, que no me negará á ti. 2 Sam. 13:13
- Entonces dijo Absalom: Si no, ruégote que venga con nosotros Amnón mi hermano. Y el rey le respondió: ¿Para qué ha de ir contigo? 2 Sam. 13:26
- Y Jonadab, hijo de Simea hermano de David, habló y dijo: No diga mi señor que han muerto á todos los jóvenes hijos del rey, que sólo Amnón es muerto: porque en boca de Absalom estaba puesto desde el día que Amnón forzó á Thamar su hermana. 2 Sam. 13:32
- Por tanto, ahora no ponga mi señor el rey en su corazón esa voz que dice: Todos los hijos del rey son muertos: porque sólo Amnón es muerto. 2 Sam. 13:33
- Y el rey dijo: ¿Qué tienes? Y ella respondió: Yo á la verdad soy una mujer viuda y mi marido es muerto. 2 Sam. 14:5
- Y he aquí toda la parentela se ha levantado contra tu sierva, diciendo: Entrega al que mató á su hermano, para que le hagamos morir por la vida de su hermano á quien él mató, y quitemos también el heredero. Así apagarán el ascua que me ha quedado, no dejando á mi marido nombre ni reliquia sobre la tierra. 2 Sam. 14:7
- Y la mujer de Tecoa dijo al rey: Rey señor mío, la maldad sea sobre mí y sobre la casa de mi padre; mas el rey y su trono sin culpa. 2 Sam. 14:9
- Dijo ella entonces: Ruégote, oh rey, que te acuerdes de Jehová tu Dios, que no dejes á los cercanos de la sangre aumentar el daño con destruir á mi hijo. Y él respondió: Vive Jehová, que no caerá ni un cabello de la cabeza de tu hijo en tierra. 2 Sam. 14:11
- Y la mujer dijo: Ruégote que hable tu criada una palabra á mi señor el rey. Y él dijo: Habla. 2 Sam. 14:12
- Y que yo he venido ahora para decir esto al rey mi señor, es porque el pueblo me ha puesto miedo. Mas tu sierva dijo: Hablaré ahora al rey: quizá él hará lo que su sierva diga. 2 Sam. 14:15
- Pues el rey oirá, para librar á su sierva de mano del hombre que me quiere raer á mí, y á mi hijo juntamente, de la heredad de Dios. 2 Sam. 14:16
- Tu sierva pues dice: Que sea ahora la respuesta de mi señor el rey para descanso; pues que mi señor el rey es como un ángel de Dios para escuchar lo bueno y lo malo. Así Jehová tu Dios sea contigo. 2 Sam. 14:17
- Entonces él respondió, y dijo á la mujer: Yo te ruego que no me encubras nada de lo que yo te preguntare. Y la mujer dijo: Hable mi señor el rey. 2 Sam. 14:18
- Y el rey dijo: ¿No ha sido la mano de Joab contigo en todas estas cosas? Y la mujer respondió y dijo: Vive tu alma, rey señor mío, que no hay que apartarse á derecha ni á izquierda de todo lo que mi señor el rey ha hablado: porque tu siervo Joab, él me mandó, y él puso en boca de tu sierva todas estas palabras; 2 Sam. 14:19
- Y que trocara la forma de las palabras, Joab tu siervo lo ha hecho: mas mi señor es sabio, conforme á la sabiduría de un ángel de Dios, para conocer lo que hay en la tierra. 2 Sam. 14:20
- Mas el rey dijo: Váyase á su casa, y no vea mi rostro. Y volvióse Absalom á su casa, y no vió el rostro del rey. 2 Sam. 14:24
- Entonces dijo á sus siervos: Bien sabéis las tierras de Joab junto á mi lugar, donde tiene sus cebadas; id, y pegadles fuego; y los siervos de Absalom pegaron fuego á las tierras. 2 Sam. 14:30
- Y al cabo de cuarenta años aconteció que Absalom dijo al rey: Yo te ruego me permitas que vaya á Hebrón, á pagar mi voto que he prometido á Jehová: 2 Sam. 15:7
- Y respondió Ittai al rey, diciendo: Vive Dios, y vive mi señor el rey, que, ó para muerte ó para vida, donde mi señor el rey estuviere, allí estará también tu siervo. 2 Sam. 15:21
- Y dijo el rey: ¿Dónde está el hijo de tu señor? Y Siba respondió al rey: He aquí él se ha quedado en Jerusalem, porque ha dicho: Hoy me devolverá la casa de Israel el reino de mi padre. 2 Sam. 16:3
- Entonces Abisai hijo de Sarvia, dijo al rey: ¿Por qué maldice este perro muerto á mi señor el rey? Yo te ruego que me dejes pasar, y quitaréle la cabeza. 2 Sam. 16:9
- Y dijo David á Abisai y á todos sus siervos: He aquí, mi hijo que ha salido de mis entrañas, acecha á mi vida: ¿cuánto más ahora un hijo de Benjamín? Dejadle que maldiga, que Jehová se lo ha dicho. 2 Sam. 16:11
- Quizá mirará Jehová á mi aflicción, y me dará Jehová bien por sus maldiciones de hoy. 2 Sam. 16:12
- Y el hombre dijo á Joab: Aunque me importara en mis manos mil siclos de plata, no extendiera yo mi mano contra el hijo del rey; porque nosotros lo oímos cuando el rey te mandó á ti y á Abisai y á Ittai, diciendo: Mirad que ninguno toque en el joven Absalom. 2 Sam. 18:12
- Por otra parte, habría yo hecho traición contra mi vida (pues que al rey nada se le esconde), y tú mismo estarías en contra. 2 Sam. 18:13
- Y había Absalom en su vida tomado y levantádose una columna, la cual está en el valle del rey; porque había dicho: Yo no tengo hijo que conserve la memoria de mi nombre. Y llamó aquella columna de su nombre: y así se llamó el Lugar de Absalom, hasta hoy. 2 Sam. 18:18
- Entonces Ahimaas dijo en alta voz al rey: Paz. E inclinóse á tierra delante del rey, y dijo: Bendito sea Jehová Dios tuyo, que ha entregado á los hombres que habían levantado sus manos contra mi señor el rey. 2 Sam. 18:28
- Y luego vino Cusi, y dijo: Reciba nueva mi señor el rey, que hoy Jehová ha defendido tu causa de la mano de todos los que se habían levantado contra ti. 2 Sam. 18:31
- El rey entonces dijo á Cusi: ¿El mozo Absalom tiene paz? Y Cusi respondió: Como aquel mozo sean los enemigos de mi señor el rey, y todos los que se levantan contra ti para mal. 2 Sam. 18:32
- Vosotros sois mis hermanos; mis huesos y mi carne sois: ¿por qué pues seréis vosotros los postreros en volver al rey? 2 Sam. 19:12
- Y dijo al rey: No me impute mi señor iniquidad, ni tengas memoria de los males que tu siervo hizo el día que mi señor el rey salió de Jerusalem, para guardarlos el rey en su corazón; 2 Sam. 19:19
- Porque yo tu siervo conozco haber pecado, y he venido hoy el primero de toda la casa de José, para descender á recibir á mi señor el rey. 2 Sam. 19:20
- Y él dijo: Rey señor mío, mi siervo me ha engañado; pues había tu siervo dicho: Enalbardaré un asno, y subiré en él, é iré al rey; porque tu siervo es cojo. 2 Sam. 19:26
- Empero él revolvió á tu siervo delante de mi señor el rey; mas mi señor el rey es como un ángel de Dios: haz pues lo que bien te pareciere. 2 Sam. 19:27
- Porque toda la casa de mi padre era digna de muerte delante de mi señor el rey, y tú pusiste á tu siervo entre los convidados de tu mesa. ¿Qué derecho pues tengo aún para quejarme más contra el rey? 2 Sam. 19:28
- Y Mephi-boseth dijo al rey: Y aun tómelas él todas, pues que mi señor el rey ha vuelto en paz á su casa. 2 Sam. 19:30
- Mas Barzillai dijo al rey: ¿Cuántos son los días del tiempo de mi vida, para que yo suba con el rey á Jerusalem? 2 Sam. 19:34
- Yo soy hoy día de edad de ochenta años, que ya no haré diferencia entre lo bueno y lo malo: ¿tomará gusto ahora tu siervo en lo que comiere ó bebiere? ¿oiré más la voz de los cantores y de las cantoras? ¿para qué, pues, sería aún tu siervo molesto á mi señor el rey? 2 Sam. 19:35
- Yo te ruego que dejes volver á tu siervo, y que muera en mi ciudad, junto al sepulcro de mi padre y de mi madre. He aquí tu siervo Chimham; que pase él con mi señor el rey, y hazle lo que bien te pareciere. 2 Sam. 19:37
- Y dijo: Jehová es mi roca, y mi fortaleza, y mi libertador; 2 Sam. 22:2
- Dios de mi roca, en él confiaré: Mi escudo, y el cuerno de mi salud, mi fortaleza, y mi refugio; Mi salvador, que me librarás de violencia. 2 Sam. 22:3
- Tuve angustia, invoqué á Jehová, Y clamé á mi Dios: Y él oyó mi voz desde su templo; Llegó mi clamor á sus oídos. 2 Sam. 22:7
- Asaltáronme en el día de mi calamidad; Mas Jehová fué mi sostén. 2 Sam. 22:19
- Remuneróme Jehová conforme á mi justicia: Y conforme á la limpieza de mis manos, me dió la paga. 2 Sam. 22:21
- Porque yo guardé los caminos de Jehová; Y no me aparté impíamente de mi Dios. 2 Sam. 22:22
- Y fuí íntegro para con él, Y guardéme de mi iniquidad. 2 Sam. 22:24
- Remuneróme por tanto Jehová conforme á mi justicia, Y conforme á mi limpieza delante de sus ojos. 2 Sam. 22:25
- Porque tú eres mi lámpara, oh Jehová: Jehová da luz á mis tinieblas. 2 Sam. 22:29
- Porque en ti romperé ejércitos, Y con mi Dios saltaré las murallas. 2 Sam. 22:30
- Dios es el que con virtud me corrobora, y el que despeja mi camino; 2 Sam. 22:33
- Viva Jehová, y sea bendita mi roca; Sea ensalzado el Dios, la roca de mi salvamento: 2 Sam. 22:47
- Y que me saca de entre mis enemigos: Tu me sacaste en alto de entre los que se levantaron contra mi: Librásteme del varón de iniquidades. 2 Sam. 22:49
- El espíritu de Jehová ha hablado por mí, Y su palabra ha sido en mi lengua. 2 Sam. 23:2
- No así mi casa para con Dios: Sin embargo él ha hecho conmigo pacto perpetuo, Ordenado en todas las cosas, y será guardado; Bien que toda esta mi salud, y todo mi deseo No lo haga él florecer todavía. 2 Sam. 23:5
- Y Joab respondió al rey: Añada Jehová tu Dios al pueblo cien veces tanto como son, y que lo vea mi señor al rey; mas ¿para qué quiere esto mi señor el rey? 2 Sam. 24:3
- Y David dijo á Jehová, cuando vió al ángel que hería al pueblo: Yo pequé, yo hice la maldad: ¿qué hicieron estas ovejas? Ruégote que tu mano se torne contra mí, y contra la casa de mi padre. 2 Sam. 24:17
- Y Arauna dijo: ¿Por qué viene mi señor el rey á su siervo? Y David respondió: Para comprar de ti la era, para edificar altar á Jehová, á fin de que la mortandad cese del pueblo. 2 Sam. 24:21
- Y Arauna dijo á David: Tome y sacrifique mi señor el rey lo que bien le pareciere; he aquí bueyes para el holocausto; y trillos y otros pertrechos de bueyes para leña: 2 Sam. 24:22
- Y el rey dijo á Arauna: No, sino por precio te lo compraré; porque no ofreceré á Jehová mi Dios holocaustos por nada. Entonces David compró la era y los bueyes por cincuenta siclos de plata. 2 Sam. 24:24
- Dijéronle por tanto sus siervos: Busquen á mi señor el rey una moza virgen, para que esté delante del rey, y lo abrigue, y duerma á su lado, y calentará á mi señor el rey. 1 Re. 1:2
- Ven pues ahora, y toma mi consejo, para que guardes tu vida, y la vida de tu hijo Salomón. 1 Re. 1:12
- Ve, y entra al rey David, y dile: Rey señor mío, ¿no has tú jurado á tu sierva, diciendo: Salomón tu hijo reinará después de mí, y él se sentará en mi trono? ¿por qué pues reina Adonía? 1 Re. 1:13
- Y ella le respondió: Señor mío, tú juraste á tu sierva por Jehová tu Dios, diciendo: Salomón tu hijo reinará después de mí, y él se sentará en mi trono; 1 Re. 1:17
- Y he aquí ahora Adonía reina: y tú, mi señor rey, ahora no lo supiste. 1 Re. 1:18
- Entre tanto, rey señor mío, los ojos de todo Israel están sobre ti, para que les declares quién se ha de sentar en el trono de mi señor el rey después de él. 1 Re. 1:20
- De otra suerte acontecerá, cuando mi señor el rey durmiere con sus padres, que yo y mi hijo Salomón seremos tenidos por culpables. 1 Re. 1:21
- Y dijo Nathán: Rey señor mío, ¿has tú dicho: Adonía reinará después de mí, y él se sentará en mi trono? 1 Re. 1:24
- ¿Es este negocio ordenado por mi señor el rey, sin haber declarado á tu siervo quién se había de sentar en el trono de mi señor el rey después de él? 1 Re. 1:27
- Y el rey juró, diciendo: Vive Jehová, que ha redimido mi alma de toda angustia, 1 Re. 1:29
- Que como yo te he jurado por Jehová Dios de Israel, diciendo: Tu hijo Salomón reinará después de mí, y él se sentará en mi trono en lugar mío; que así lo haré hoy. 1 Re. 1:30
- Entonces Bath-sheba se inclinó al rey, su rostro á tierra, y haciendo reverencia al rey, dijo: Viva mi señor el rey David para siempre. 1 Re. 1:31
- Y el rey les dijo: Tomad con vosotros los siervos de vuestro señor, y haced subir á Salomón mi hijo en mi mula, y llevadlo á Gihón: 1 Re. 1:33
- Después iréis vosotros detrás de él, y vendrá y se sentará en mi trono, y él reinará por mí; porque á él he ordenado para que sea príncipe sobre Israel y sobre Judá. 1 Re. 1:35
- Entonces Benaía hijo de Joiada respondió al rey, y dijo: Amén. Así lo diga Jehová, Dios de mi señor el rey. 1 Re. 1:36
- De la manera que Jehová ha sido con mi señor el rey, así sea con Salomón; y él haga mayor su trono que el trono de mi señor el rey David. 1 Re. 1:37
- Y también el rey habló así: Bendito sea Jehová Dios de Israel, que ha dado hoy quien se siente en mi trono, viéndolo mis ojos. 1 Re. 1:48
- Y él dijo: Tú sabes que el reino era mío, y que todo Israel había puesto en mí su rostro, para que yo reinara: mas el reino fué traspasado, y vino á mi hermano; porque por Jehová era suyo. 1 Re. 2:15
- Y ahora yo te hago una petición: no me hagas volver mi rostro. Y ella le dijo: Habla. 1 Re. 2:16
- Y ella dijo: Una pequeña petición pretendo de ti; no me hagas volver mi rostro. Y el rey le dijo: Pide, madre mía, que yo no te haré volver el rostro. 1 Re. 2:20
- Y el rey Salomón respondió, y dijo á su madre: ¿Por qué pides á Abisag Sunamita para Adonía? Demanda también para él el reino, porque él es mi hermano mayor; y tiene también á Abiathar sacerdote, y á Joab hijo de Sarvia. 1 Re. 2:22
- Ahora pues, vive Jehová, que me ha confirmado y me ha puesto sobre el trono de David mi padre, y que me ha hecho casa, como me había dicho, que Adonía morirá hoy. 1 Re. 2:24
- Y á Abiathar sacerdote dijo el rey: Vete á Anathoth á tus heredades, que tú eres digno de muerte; mas no te mataré hoy, por cuanto has llevado el arca del Señor Jehová delante de David mi padre, y además has sido trabajado en todas las cosas en que fué trabajado mi padre. 1 Re. 2:26
- Y el rey le dijo: Haz como él ha dicho; mátale y entiérralo, y quita de mí y de la casa de mi padre la sangre que Joab ha derramado injustamente. 1 Re. 2:31
- Y Jehová hará tornar su sangre sobre su cabeza: que él ha muerto dos varones más justos y mejores que él, á los cuales mató á cuchillo sin que mi padre David supiese nada: á Abner hijo de Ner, general del ejército de Israel, y á Amasa hijo de Jether, general de ejército de Judá. 1 Re. 2:32
- Y Semei dijo al rey: La palabra es buena; como el rey mi señor ha dicho, así lo hará tu siervo. Y habitó Semei en Jerusalem muchos días. 1 Re. 2:38
- Dijo además el rey á Semei: Tú sabes todo el mal, el cual tu corazón bien sabe, que cometiste contra mi padre David; Jehová pues, ha tornado el mal sobre tu cabeza. 1 Re. 2:44
- Y Salomón dijo: Tú hiciste gran misericordia á tu siervo David mi padre, según que él anduvo delante de ti en verdad, en justicia, y con rectitud de corazón para contigo: y tú le has guardado esta tu grande misericordia, que le diste hijo que se sentase en su trono, como sucede en este día. 1 Re. 3:6
- Ahora pues, Jehová Dios mío, tú has puesto á mí tu siervo por rey en lugar de David mi padre: y yo soy mozo pequeño, que no sé cómo entrar ni salir. 1 Re. 3:7
- Y levantóse á media noche, y tomó á mi hijo de junto á mí, estando yo tu sierva durmiendo, y púsolo á su lado, y púsome á mi lado su hijo muerto. 1 Re. 3:20
- Y como yo me levanté por la mañana para dar el pecho á mi hijo, he aquí que estaba muerto: mas observéle por la mañana, y vi que no era mi hijo, que yo había parido. 1 Re. 3:21
- Entonces la otra mujer dijo: No; mi hijo es el que vive, y tu hijo es el muerto. Y la otra volvió á decir: No; tu hijo es el muerto, y mi hijo es el que vive. Así hablaban delante del rey. 1 Re. 3:22
- El rey entonces dijo: Esta dice: Mi hijo es el que vive, y tu hijo es el muerto: y la otra dice: No, mas el tuyo es el muerto, y mi hijo es el que vive. 1 Re. 3:23
- Tú sabes como mi padre David no pudo edificar casa al nombre de Jehová su Dios, por las guerras que le cercaron, hasta que Jehová puso sus enemigos bajo las plantas de sus pies. 1 Re. 5:3
- Ahora Jehová mi Dios me ha dado reposo por todas partes; que ni hay adversarios, ni mal encuentro. 1 Re. 5:4
- Yo por tanto he determinado ahora edificar casa al nombre de Jehová mi Dios, como Jehová lo habló á David mi padre, diciendo: Tu hijo, que yo pondré en lugar tuyo en tu trono, él edificará casa á mi nombre. 1 Re. 5:5
- Mis siervos la llevarán desde el Líbano á la mar; y yo la pondré en balsas por la mar hasta el lugar que tú me señalares, y allí se desatará, y tú la tomarás: y tú harás mi voluntad en dar de comer á mi familia. 1 Re. 5:9
- Esta casa que tú edificas, si anduvieres en mis estatutos, é hicieres mis derechos, y guardares todos mis mandamientos andando en ellos, yo tendré firme contigo mi palabra que hablé á David tu padre; 1 Re. 6:12
- Y habitaré en medio de los hijos de Israel, y no dejaré á mi pueblo Israel. 1 Re. 6:13
- Y dijo: Bendito sea Jehová Dios de Israel, que habló de su boca á David mi padre, y con su mano lo ha cumplido, diciendo: 1 Re. 8:15
- Desde el día que saqué mi pueblo Israel de Egipto, no he escogido ciudad de todas las tribus de Israel para edificar casa en la cual estuviese mi nombre, aunque escogí á David para que presidiese en mi pueblo Israel. 1 Re. 8:16
- Y David mi padre tuvo en el corazón edificar casa al nombre de Jehová Dios de Israel. 1 Re. 8:17
- Mas Jehová dijo á David mi padre: Cuanto á haber tú tenido en el corazón edificar casa á mi nombre, bien has hecho en tener tal voluntad; 1 Re. 8:18
- Empero tú no edificarás la casa, sino tu hijo que saldrá de tus lomos, él edificará casa á mi nombre. 1 Re. 8:19
- Y Jehová ha verificado su palabra que había dicho; que me he levantado yo en lugar de David mi padre, y heme sentado en el trono de Israel, como Jehová había dicho, y he edificado la casa al nombre de Jehová Dios de Israel. 1 Re. 8:20
- Que has guardado á tu siervo David mi padre lo que le dijiste: dijístelo con tu boca, y con tu mano lo has cumplido, como aparece este día. 1 Re. 8:24
- Ahora pues, Jehová Dios de Israel, cumple á tu siervo David mi padre lo que le prometiste, diciendo: No faltará varón de ti delante de mí, que se siente en el trono de Israel, con tal que tus hijos guarden su camino, que anden delante de mí como tú has delante de mí andado. 1 Re. 8:25
- Ahora pues, oh Dios de Israel, verifíquese tu palabra que dijiste á tu siervo David mi padre. 1 Re. 8:26
- Que estén tus ojos abiertos de noche y de día sobre esta casa, sobre este lugar del cual has dicho: Mi nombre estará allí; y que oigas la oración que tu siervo hará en este lugar. 1 Re. 8:29
- Y díjole Jehová: Yo he oído tu oración y tu ruego, que has hecho en mi presencia. Yo he santificado esta casa que tú has edificado, para poner mi nombre en ella para siempre; y en ella estarán mis ojos y mi corazón todos los días. 1 Re. 9:3
- Yo cortaré á Israel de sobre la haz de la tierra que les he entregado; y esta casa que he santificado á mi nombre, yo la echaré de delante de mí, é Israel será por proverbio y fábula á todos los pueblos; 1 Re. 9:7
- Y dijo al rey: Verdad es lo que oí en mi tierra de tus cosas y de tu sabiduría; 1 Re. 10:6
- Y dijo Jehová á Salomón: Por cuanto ha habido esto en ti, y no has guardado mi pacto y mis estatutos que yo te mandé, romperé el reino de ti, y lo entregaré á tu siervo. 1 Re. 11:11
- Sin embargo no romperé todo el reino, sino que daré una tribu á tu hijo, por amor de David mi siervo, y por amor de Jerusalem que yo he elegido. 1 Re. 11:13
- Y oyendo Adad en Egipto que David había dormido con sus padres, y que era muerto Joab general del ejército, Adad dijo á Faraón: Déjame ir á mi tierra. 1 Re. 11:21
- (Y él tendrá una tribu, por amor de David mi siervo, y por amor de Jerusalem, ciudad que yo he elegido de todas las tribus de Israel:) 1 Re. 11:32
- Empero no quitaré nada de su reino de sus manos, sino que lo retendré por caudillo todos los días de su vida, por amor de David mi siervo, al cual yo elegí, y él guardó mis mandamientos y mis estatutos: 1 Re. 11:34
- Y á su hijo daré una tribu, para que mi siervo David tenga lámpara todos los días delante de mí en Jerusalem, ciudad que yo me elegí para poner en ella mi nombre. 1 Re. 11:36
- Y será que, si prestares oído á todas las cosas que te mandare, y anduvieres en mis caminos, é hicieres lo recto delante de mis ojos, guardando mis estatutos y mis mandamientos, como hizo David mi siervo, yo seré contigo, y te edificaré casa firme, como la edifiqué á David, y yo te entregaré á Israel. 1 Re. 11:38
- Entonces los mancebos que se habían criado con él, le respondieron, diciendo: Así hablarás á este pueblo que te ha dicho estas palabras: Tu padre agravó nuestro yugo; mas tú disminúyenos algo: así les hablarás: El menor dedo de los míos es más grueso que los lomos de mi padre. 1 Re. 12:10
- Ahora pues, mi padre os cargó de pesado yugo, mas yo añadiré á vuestro yugo; mi padre os hirió con azotes, mas yo os heriré con escorpiones. 1 Re. 12:11
- Y hablóles conforme al consejo de los mancebos, diciendo: Mi padre agravó vuestro yugo, pero yo añadiré á vuestro yugo; mi padre os hirió con azotes, mas yo os heriré con escorpiones. 1 Re. 12:14
- Entonces respondiendo el rey, dijo al varón de Dios: Te pido que ruegues á la faz de Jehová tu Dios, y ora por mí, que mi mano me sea restituída. Y el varón de Dios oró á la faz de Jehová, y la mano del rey se le recuperó y tornóse como antes. 1 Re. 13:6
- Ve, y di á Jeroboam: Así dijo Jehová Dios de Israel: Por cuanto yo te levanté de en medio del pueblo, y te hice príncipe sobre mi pueblo Israel, 1 Re. 14:7
- Y rompí el reino de la casa de David, y te lo entregué á ti; y tú no has sido como David mi siervo, que guardó mis mandamientos y anduvo en pos de mí con todo su corazón, haciendo solamente lo derecho delante de mis ojos; 1 Re. 14:8
- Alianza hay entre mí y ti, y entre mi padre y el tuyo: he aquí yo te envío un presente de plata y oro: ve, y rompe tu alianza con Baasa rey de Israel, para que me deje. 1 Re. 15:19
- Pues que yo te levanté del polvo, y te puse por príncipe sobre mi pueblo Israel, y tú has andado en el camino de Jeroboam, y has hecho pecar á mi pueblo Israel, provocándome á ira con sus pecados; 1 Re. 16:2
- ENTONCES Elías Thisbita, que era de los moradores de Galaad, dijo á Achâb: Vive Jehová Dios de Israel, delante del cual estoy, que no habrá lluvia ni rocío en estos años, sino por mi palabra. 1 Re. 17:1
- Y ella respondió: Vive Jehová Dios tuyo, que no tengo pan cocido; que solamente un puñado de harina tengo en la tinaja, y un poco de aceite en una botija: y ahora cogía dos serojas, para entrarme y aderezarlo para mí y para mi hijo, y que lo comamos, y nos muramos. 1 Re. 17:12
- Y ella dijo á Elías: ¿Qué tengo yo contigo, varón de Dios? ¿has venido á mí para traer en memoria mis iniquidades, y para hacerme morir mi hijo? 1 Re. 17:18
- Y yendo Abdías por el camino, topóse con Elías; y como le conoció, postróse sobre su rostro, y dijo: ¿No eres tú mi señor Elías? 1 Re. 18:7
- Vive Jehová tu Dios, que no ha habido nación ni reino donde mi señor no haya enviado á buscarte; y respondiendo ellos: No está aquí, él ha conjurado á reinos y naciones si no te han hallado. 1 Re. 18:10
- ¿No ha sido dicho á mi señor lo que hice, cuando Jezabel mataba á los profetas de Jehová que escondí cien: varones de los profetas de Jehová: que escondí cien varones de los profetas de Jehová de cincuenta en cincuenta en cuevas, y los mantuve á pan y agua? 1 Re. 18:13
- Y él se fué por el desierto un día de camino, y vino y sentóse debajo de un enebro; y deseando morirse, dijo: Baste ya, oh Jehová, quita mi alma; que no soy yo mejor que mis padres. 1 Re. 19:4
- Entonces dejando él los bueyes, vino corriendo en pos de Elías, y dijo: Ruégote que me dejes besar mi padre y mi madre, y luego te seguiré. Y él le dijo: Ve, vuelve: ¿qué te he hecho yo? 1 Re. 19:20
- Entonces el rey de Israel llamó á todos los ancianos de la tierra, y díjoles: Entended, y ved ahora cómo éste no busca sino mal: pues que ha enviado á mí por mis mujeres y mis hijos, y por mi plata y por mi oro; y yo no se lo he negado. 1 Re. 20:7
- Entonces él respondió á los embajadores de Ben-adad: Decid al rey mi señor: Haré todo lo que mandaste á tu siervo al principio; mas esto no lo puedo hacer. Y los embajadores fueron, y diéronle la respuesta. 1 Re. 20:9
- Ciñeron pues sus lomos de sacos, y sogas á sus cabezas, y vinieron al rey de Israel, y dijéronle: Tu siervo Ben-adad dice: Ruégote que viva mi alma. Y él respondió: Si él vive aún, mi hermano es. 1 Re. 20:32
- Y díjole Ben-adad: Las ciudades que mi padre tomó al tuyo, yo las restituiré; y haz plazas en Damasco para ti, como mi padre las hizo en Samaria. Y yo, dijo Achâb, te dejaré partir con esta alianza. Hizo pues con él alianza, y dejóle ir. 1 Re. 20:34
- Y él le dijo: Así ha dicho Jehová: Por cuanto soltaste de la mano el hombre de mi anatema, tu vida será por la suya, y tu pueblo por el suyo. 1 Re. 20:42
- Y Achâb habló á Naboth, diciendo: Dame tu viña para un huerto de legumbres, porque está cercana, junto á mi casa, y yo te daré por ella otra viña mejor que esta; ó si mejor te pareciere, te pagaré su valor en dinero. 1 Re. 21:2
- Y él respondió: Porque hablé con Naboth de Jezreel, y díjele que me diera su viña por dinero, ó que, si más quería, le daría otra viña por ella; y él respondió: Yo no te daré mi viña. 1 Re. 21:6
- Y dijo á Josaphat: ¿Quieres venir conmigo á pelear contra Ramoth de Galaad? Y Josaphat respondió al rey de Israel: Como yo, así tú; y como mi pueblo, así tu pueblo; y como mis caballos, tus caballos. 1 Re. 22:4
- Y Ochôzías cayó por las celosías de una sala de la casa que tenía en Samaria; y estando enfermo envió mensajeros, y díjoles: Id, y consultad á Baal-zebub dios de Ecrón, si tengo de sanar de esta mi enfermedad. 2 Re. 1:2
- Y volvió á enviar el tercer capitán de cincuenta con sus cincuenta: y subiendo aquel tercer capitán de cincuenta, hincóse de rodillas delante de Elías, y rogóle, diciendo: Varón de Dios, ruégote que sea de valor delante de tus ojos mi vida y la vida de estos tus cincuenta siervos. 2 Re. 1:13
- He aquí ha descendido fuego del cielo, y ha consumido los dos primeros capitanes de cincuenta, con sus cincuenta; sea ahora mi vida de valor delante de tus ojos. 2 Re. 1:14
- Y los hombres de la ciudad dijeron á Eliseo: He aquí el asiento de esta ciudad es bueno, como mi señor ve; mas las aguas son malas, y la tierra enferma. 2 Re. 2:19
- Y fué y envió á decir á Josaphat rey de Judá: El rey de Moab se ha rebelado contra mí: ¿irás tú conmigo á la guerra contra Moab? Y él respondió: Iré, porque como yo, así tú; como mi pueblo, así tu pueblo; como mis caballos, así también tus caballos. 2 Re. 3:7
- UNA mujer, de las mujeres de los hijos de los profetas, clamó á Eliseo, diciendo: Tu siervo mi marido es muerto; y tú sabes que tu siervo era temeroso de Jehová: y ha venido el acreedor para tomarse dos hijos míos por siervos. 2 Re. 4:1
- Y dijo él á Giezi: Dile: He aquí tú has estado solícita por nosotros con todo este esmero: ¿qué quieres que haga por ti? ¿has menester que hable por ti al rey, ó al general del ejército? Y ella respondió: Yo habito en medio de mi pueblo. 2 Re. 4:13
- Y dijo á su padre: ¡Mi cabeza, mi cabeza! Y él dijo á un criado: Llévalo á su madre. 2 Re. 4:19
- Y ella dijo: ¿Pedí yo hijo á mi señor? ¿No dije yo, que no me burlases? 2 Re. 4:28
- Entonces dijo él á Giezi: Ciñe tus lomos, y toma mi bordón en tu mano, y ve; y si alguno te encontrare, no lo saludes; y si alguno te saludare, no le respondas: y pondrás mi bordón sobre el rostro del niño. 2 Re. 4:29
- Dijo á su señora: Si rogase mi señor al profeta que está en Samaria, él lo sanaría de su lepra. 2 Re. 5:3
- Tomó también letras para el rey de Israel, que decían así: Luego en llegando á ti estas letras, sabe por ellas que yo envío á ti mi siervo Naamán, para que lo sanes de su lepra. 2 Re. 5:6
- En esto perdone Jehová á tu siervo: que cuando mi señor entrare en el templo de Rimmón, y para adorar en él se apoyare sobre mi mano, si yo también me inclinare en el templo de Rimmón, si en el templo de Rimmón me inclino, Jehová perdone en esto á tu siervo. 2 Re. 5:18
- Entonces Giezi, criado de Eliseo el varón de Dios, dijo entre sí: He aquí mi señor estorbó á este Siro Naamán, no tomando de su mano las cosas que había traído. Vive Jehová, que correré yo tras él, y tomaré de él alguna cosa. 2 Re. 5:20
- Y él dijo: Bien. Mi señor me envía á decir: He aquí vinieron á mí en esta hora del monte de Ephraim dos mancebos de los hijos de los profetas: ruégote que les des un talento de plata, y sendas mudas de vestidos. 2 Re. 5:22
- El entonces le dijo: ¿No fué también mi corazón, cuando el hombre volvió de su carro á recibirte? ¿es tiempo de tomar plata, y de tomar vestidos, olivares, viñas, ovejas, bueyes, siervos y siervas? 2 Re. 5:26
- Tenía el rey de Siria guerra contra Israel, y consultando con sus siervos, dijo: En tal y tal lugar estará mi campamento. 2 Re. 6:8
- Cocimos pues mi hijo, y le comimos. El día siguiente yo le dije: Da acá tu hijo, y comámoslo. Mas ella ha escondido su hijo. 2 Re. 6:29
- Entonces díjole Hazael: ¿Por qué llora mi señor? Y él respondió: Porque sé el mal que has de hacer á los hijos de Israel: á sus fortalezas pegarás fuego, y á sus mancebos matarás á cuchillo, y estrellarás á sus niños, y abrirás á sus preñadas. 2 Re. 8:12
- Venida la mañana, salió él, y estando en pie dijo á todo el pueblo: Vosotros sois justos: he aquí yo he conspirado contra mi señor, y lo he muerto: ¿mas quién ha muerto á todos estos? 2 Re. 10:9
- Y díjole: Ven conmigo, y verás mi celo por Jehová. Pusiéronlo pues en su carro. 2 Re. 10:16
- Y Jehová dijo á Jehú: Por cuanto has hecho bien ejecutando lo recto delante de mis ojos, é hiciste á la casa de Achâb conforme á todo lo que estaba en mi corazón, tus hijos se sentarán en el trono de Israel hasta la cuarta generación. 2 Re. 10:30
- Y Joas rey de Israel envió á Amasías rey de Judá esta respuesta: El cardillo que está en el Líbano envió á decir al cedro que está en el Líbano: Da tu hija por mujer á mi hijo. Y pasaron las bestias fieras que están en el Líbano, y hollaron el cardillo. 2 Re. 14:9
- Por tanto, ahora yo te ruego que des rehenes á mi señor, el rey de Asiria, y yo te daré dos mil caballos, si tú pudieres dar jinetes para ellos. 2 Re. 18:23
- ¿Cómo pues harás volver el rostro de un capitán el menor de los siervos de mi señor, aunque estés confiado en Egipto por sus carros y su gente de á caballo? 2 Re. 18:24
- Y Rabsaces les dijo: ¿Hame enviado mi señor á ti y á tu señor para decir estas palabras, y no antes á los hombres que están sobre el muro, para comer su estiércol, y beber el agua de sus pies con vosotros? 2 Re. 18:27
- Así ha dicho el rey: No os engañe Ezechîas, porque no os podrá librar de mi mano. 2 Re. 18:29
- ¿Dónde está el dios de Hamath, y de Arphad? ¿dónde el dios de Sepharvaim, de Hena, y de Hiva? ¿pudieron éstos librar á Samaria de mi mano? 2 Re. 18:34
- ¿Qué dios de todos los dioses de las provincias ha librado á su provincia de mi mano, para que libre Jehová de mi mano á Jerusalem? 2 Re. 18:35
- Por cuanto te has airado contra mí, y tu estruendo ha subido á mis oídos, yo por tanto pondré mi anzuelo en tus narices, y mi bocado en tus labios, y te haré volver por el camino por donde viniste. 2 Re. 19:28
- Porque yo ampararé á esta ciudad para salvarla, por amor de mí, y por amor de David mi siervo. 2 Re. 19:34
- Vuelve, y di á Ezechîas, príncipe de mi pueblo: Así dice Jehová, el Dios de David tu padre: Yo he oído tu oración, y he visto tus lágrimas: he aquí yo te sano; al tercer día subirás á la casa de Jehová. 2 Re. 20:5
- Y añadiré á tus días quince años, y te libraré á ti y á esta ciudad de mano del rey de Asiria; y ampararé esta ciudad por amor de mí, y por amor de David mi siervo. 2 Re. 20:6
- Y él le volvió á decir: ¿Qué vieron en tu casa? Y Ezechîas respondió: Vieron todo lo que había en mi casa; nada quedó en mis tesoros que no les mostrase. 2 Re. 20:15
- Asimismo edificó altares en la casa de Jehová, de la cual Jehová había dicho: Yo pondré mi nombre en Jerusalem. 2 Re. 21:4
- Y puso una entalladura del bosque que él había hecho, en la casa de la cual había Jehová dicho á David y á Salomón su hijo: Yo pondré mi nombre para siempre en esta casa, y en Jerusalem, á la cual escogí de todas las tribus de Israel: 2 Re. 21:7
- Y no volveré á hacer que el pie de Israel sea movido de la tierra que dí á sus padres, con tal que guarden y hagan conforme á todas las cosas que yo les he mandado, y conforme á toda la ley que mi siervo Moisés les mandó. 2 Re. 21:8
- Y desampararé las reliquias de mi heredad, y entregarlas he en manos de sus enemigos; y serán para saco y para robo á todos sus adversarios; 2 Re. 21:14
- Por cuanto me dejaron á mí, y quemaron perfumes á dioses ajenos, provocándome á ira en toda obra de sus manos; y mi furor se ha encendido contra este lugar, y no se apagará. 2 Re. 22:17
- Y tu corazón se enterneció, y te humillaste delante de Jehová, cuando oíste lo que yo he pronunciado contra este lugar y contra sus moradores, que vendrían á ser asolados y malditos, y rasgaste tus vestidos, y lloraste en mi presencia, también yo te he oído, dice Jehová. 2 Re. 22:19
- Y dijo Jehová: También he de quitar de mi presencia á Judá, como quité á Israel, y abominaré á esta ciudad que había escogido, á Jerusalem, y á la casa de la cual había yo dicho: Mi nombre será allí. 2 Re. 23:27
- E invocó Jabes al Dios de Israel, diciendo: ¡Oh si me dieras bendición, y ensancharas mi término, y si tu mano fuera conmigo, y me libraras de mal, que no me dañe! E hizo Dios que le viniese lo que pidió. 1 Cró. 4:10
- Y además antes de ahora, aun mientras Saúl reinaba, tú sacabas y metías á Israel. También Jehová tu Dios te ha dicho: Tú apacentarás mi pueblo Israel, y tú serás príncipe sobre Israel mi pueblo. 1 Cró. 11:2
- Guárdeme mi Dios de hacer esto: ¿había yo de beber la sangre de estos varones con sus vidas, que con peligro de sus vidas la han traído? Y no la quiso beber. Esto hicieron aquellos tres valientes. 1 Cró. 11:19
- Y David salió á ellos, y hablóles diciendo: Si habéis venido á mí para paz y para ayudarme, mi corazón será unido con vosotros; mas si para engañarme en pro de mis enemigos, siendo mis manos sin iniquidad, véalo el Dios de nuestros padres, y demándelo. 1 Cró. 12:17
- Y David temió á Dios aquel día, y dijo: ¿Cómo he de traer á mi casa el arca de Dios? 1 Cró. 13:12
- Entonces David consultó á Dios, diciendo: ¿Subiré contra los Filisteos? ¿los entregarás en mi mano? Y Jehová le dijo: Sube, que yo los entregaré en tus manos. 1 Cró. 14:10
- Subieron pues á Baal-perasim, y allí los hirió David. Dijo luego David: Dios rompió mis enemigos por mi mano, como se rompen las aguas. Por esto llamaron el nombre de aquel lugar Baal-perasim. 1 Cró. 14:11
- Ve y di á David mi siervo: Así ha dicho Jehová: Tú no me edificarás casa en que habite: 1 Cró. 17:4
- En todo cuanto anduve con todo Israel ¿hablé una palabra á alguno de los jueces de Israel, á los cuales mandé que apacentasen mi pueblo, para decirles: Por qué no me edificáis una casa de cedro? 1 Cró. 17:6
- Por tanto, ahora dirás á mi siervo David: Así dijo Jehová de los ejércitos: Yo te tomé de la majada, de detrás del ganado, para que fueses príncipe sobre mi pueblo Israel; 1 Cró. 17:7
- Asimismo he dispuesto lugar á mi pueblo Israel, y lo he plantado para que habite por sí, y que no sea más conmovido: ni los hijos de iniquidad lo consumirán más, como antes, 1 Cró. 17:9
- Y desde el tiempo que puse los jueces sobre mi pueblo Israel; mas humilllaré á todos tus enemigos. Hágote además saber que Jehová te ha de edificar casa. 1 Cró. 17:10
- Yo le seré por padre, y él me será por hijo: y no quitaré de él mi misericordia, como la quité de aquel que fué antes de ti; 1 Cró. 17:13
- Mas yo lo confirmaré en mi casa y en mi reino eternalmente; y su trono será firme para siempre. 1 Cró. 17:14
- Y entró el rey David, y estuvo delante de Jehová, y dijo: Jehová Dios, ¿quién soy yo, y cuál es mi casa, que me has traído hasta este lugar? 1 Cró. 17:16
- Y dijo Joab: Añada Jehová á su pueblo cien veces otros tantos. Rey señor mío, ¿no son todos estos siervos de mi señor? ¿para qué procura mi señor esto, que será pernicioso á Israel? 1 Cró. 21:3
- Y dijo David á Dios: ¿No soy yo el que hizo contar el pueblo? Yo mismo soy el que pequé, y ciertamente he hecho mal; mas estas ovejas, ¿qué han hecho? Jehová Dios mío, sea ahora tu mano contra mí, y contra la casa de mi padre, y no haya plaga en tu pueblo. 1 Cró. 21:17
- Y Ornán respondió á David: Tómalo para ti, y haga mi señor el rey lo que bien le pareciere: y aun los bueyes daré para el holocausto, y los trillos para leña, y trigo para el presente: yo lo doy todo. 1 Cró. 21:23
- Y dijo David: Salomón mi hijo es muchacho y tierno, y la casa que se ha de edificar á Jehová ha de ser magnífica por excelencia, para nombre y honra en todas las tierras; ahora pues yo le aparejaré lo necesario. Y preparó David antes de su muerte en grande abundancia. 1 Cró. 22:5
- Y dijo David á Salomón: Hijo mío, en mi corazón tuve el edificar templo al nombre de Jehová mi Dios. 1 Cró. 22:7
- Mas vino á mí palabra de Jehová, diciendo: Tú has derramado mucha sangre, y has traído grandes guerras: no edificarás casa á mi nombre, porque has derramado mucha sangre en la tierra delante de mí: 1 Cró. 22:8
- El edificará casa á mi nombre, y él me será á mí por hijo, y yo le seré por padre; y afirmaré el trono de su reino sobre Israel para siempre. 1 Cró. 22:10
- He aquí, yo en mi estrechez he prevenido para la casa de Jehová cien mil talentos de oro, y un millar de millares de talentos de plata: no tiene peso el metal ni el hierro, porque es mucho. Asimismo he aprestado madera y piedra, á lo cual tú añadirás. 1 Cró. 22:14
- ¿No es con vosotros Jehová vuestro Dios, el cual os ha dado quietud de todas partes? porque él ha entregado en mi mano los moradores de la tierra, y la tierra ha sido sujetada delante de Jehová, y delante de su pueblo. 1 Cró. 22:18
- Mas Dios me dijo: Tú no edificarás casa á mi nombre: porque eres hombre de guerra, y has derramado mucha sangre. 1 Cró. 28:3
- Empero Jehová el Dios de Israel me eligió de toda la casa de mi padre, para que perpetuamente fuese rey sobre Israel: porque á Judá escogió por caudillo, y de la casa de Judá la familia de mi padre; y de entre los hijos de mi padre agradóse de mí para ponerme por rey sobre todo Israel; 1 Cró. 28:4
- Y de todos mis hijos (porque Jehová me ha dado muchos hijos,) eligió á mi hijo Salomón para que se siente en el trono del reino de Jehová sobre Israel. 1 Cró. 28:5
- Y me ha dicho: Salomón tu hijo, él edificará mi casa y mis atrios: porque á éste me he escogido por hijo, y yo le seré á él por padre. 1 Cró. 28:6
- Dijo más David á Salomón su hijo: Anímate y esfuérzate, y ponlo por obra; no temas, ni desmayes, porque el Dios Jehová, mi Dios, será contigo: él no te dejará, ni te desamparará, hasta que acabes toda la obra para el servicio de la casa de Jehová. 1 Cró. 28:20
- DESPUÉS dijo el rey David á toda la asamblea: A solo Salomón mi hijo ha elegido Dios; él es joven y tierno, y la obra grande; porque la casa no es para hombre, sino para Jehová Dios. 1 Cró. 29:1
- Yo empero con todas mis fuerzas he preparado para la casa de mi Dios, oro para las cosas de oro, y plata para las cosas de plata, y metal para las de metal, y hierro para las de hierro, y madera para las de madera, y piedras oniquinas, y piedras preciosas, y piedras negras, y piedras de diversos colores, y toda suerte de piedras preciosas, y piedras de mármol en abundancia. 1 Cró. 29:2
- A más de esto, por cuanto tengo mi gusto en la casa de mi Dios, yo guardo en mi tesoro particular oro y plata que, además de todas las cosas que he aprestado para la casa del santuario, he dado para la casa de mi Dios; 1 Cró. 29:3
- Porque ¿quién soy yo, y quién es mi pueblo, para que pudiésemos ofrecer de nuestra voluntad cosas semejantes? porque todo es tuyo, y lo recibido de tu mano te damos. 1 Cró. 29:14
- Yo sé, Dios mío, que tú escudriñas los corazones, y que la rectitud te agrada: por eso yo con rectitud de mi corazón voluntariamente te he ofrecido todo esto, y ahora he visto con alegría que tu pueblo, que aquí se ha hallado ahora, ha dado para ti espontáneamente. 1 Cró. 29:17
- Asimismo da á mi hijo Salomón corazón perfecto, para que guarde tus mandamientos, y tus testimonios y tus estatutos, y para que haga todas las cosas, y te edifique la casa para la cual yo he hecho el apresto. 1 Cró. 29:19
- Y Salomón dijo á Dios: Tú has hecho con David mi padre grande misericordia, y á mí me has puesto por rey en lugar suyo. 2 Cró. 1:8
- Confírmese pues ahora, oh Jehová Dios, tu palabra dada á David mi padre; porque tú me has puesto por rey sobre un pueblo en muchedumbre como el polvo de la tierra. 2 Cró. 1:9
- Y dijo Dios á Salomón: Por cuanto esto fué en tu corazón, que no pediste riquezas, hacienda, ó gloria, ni el alma de los que te quieren mal, ni pediste muchos días, sino que has pedido para ti sabiduría y ciencia para juzgar mi pueblo, sobre el cual te he puesto por rey, 2 Cró. 1:11
- Y envió á decir Salomón á Hiram rey de Tiro: Haz conmigo como hiciste con David mi padre, enviándole cedros para que edificara para sí casa en que morase. 2 Cró. 2:3
- He aquí yo tengo que edificar casa al nombre de Jehová mi Dios, para consagrársela, para quemar perfumes aromáticos delante de él, y para la colocación continua de los panes de la proposición, y para holocaustos á mañana y tarde, y los sábados, y nuevas lunas, y festividades de Jehová nuestro Dios; lo cual ha de ser perpetuo en Israel. 2 Cró. 2:4
- Envíame pues ahora un hombre hábil, que sepa trabajar en oro, y en plata, y en metal, y en hierro, en púrpura, y en grana, y en cárdeno, y que sepa esculpir con los maestros que están conmigo en Judá y en Jerusalem, los cuales previno mi padre. 2 Cró. 2:7
- Yo pues te he enviado un hombre hábil y entendido, que fué de Hiram mi padre, 2 Cró. 2:13
- Hijo de una mujer de las hijas de Dan, mas su padre fué de Tiro; el cual sabe trabajar en oro, y plata, y metal, y hierro, en piedra y en madera, en púrpura, y en cárdeno, en lino y en carmesí; asimismo para esculpir todas figuras, y sacar toda suerte de diseño que se le propusiere, y estar con tus hombres peritos, y con los de mi señor David tu padre. 2 Cró. 2:14
- Ahora pues, enviará mi señor á sus siervos el trigo y cebada, y aceite y vino, que ha dicho; 2 Cró. 2:15
- Y él dijo: Bendito sea Jehová Dios de Israel, el cual con su mano ha cumplido lo que habló por su boca á David mi padre, diciendo: 2 Cró. 6:4
- Desde el día que saqué mi pueblo de la tierra de Egipto, ninguna ciudad he elegido de todas las tribus de Israel para edificar casa donde estuviese mi nombre, ni he escogido varón que fuese príncipe sobre mi pueblo Israel. 2 Cró. 6:5
- Mas á Jerusalem he elegido para que en ella esté mi nombre, y á David he elegido para que fuese sobre mi pueblo Israel. 2 Cró. 6:6
- Y David mi padre tuvo en el corazón edificar casa al nombre de Jehová Dios de Israel. 2 Cró. 6:7
- Mas Jehová dijo á David mi padre: Respecto á haber tenido en tu corazón edificar casa á mi nombre, bien has hecho en haber tenido esto en tu corazón. 2 Cró. 6:8
- Empero tú no edificarás la casa, sino tu hijo que saldrá de tus lomos, él edificará casa á mi nombre. 2 Cró. 6:9
- Y Jehová ha cumplido su palabra que había dicho, pues levantéme yo en lugar de David mi padre, y heme sentado en el trono de Israel, como Jehová había dicho, y he edificado casa al nombre de Jehová Dios de Israel. 2 Cró. 6:10
- Que has guardado á tu siervo David mi padre lo que le dijiste: tú lo dijiste de tu boca, mas con tu mano lo has cumplido, como parece este día. 2 Cró. 6:15
- Ahora pues, Jehová Dios de Israel, guarda á tu siervo David mi padre lo que le has prometido, diciendo: No faltará de ti varón delante de mí, que se siente en el trono de Israel, á condición que tus hijos guarden su camino, andando en mi ley, como tú delante de mí has andado. 2 Cró. 6:16
- Que tus ojos estén abiertos sobre esta casa de día y de noche, sobre el lugar del cual dijiste, Mi nombre estará allí; que oigas la oración con que tu siervo ora en este lugar. 2 Cró. 6:20
- Si yo cerrare los cielos, que no haya lluvia, y si mandare á la langosta que consuma la tierra, ó si enviare pestilencia á mi pueblo; 2 Cró. 7:13
- Si se humillare mi pueblo, sobre los cuales ni nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra. 2 Cró. 7:14
- Pues que ahora he elegido y santificado esta casa, para que esté en ella mi nombre para siempre; y mis ojos y mi corazón estarán ahí para siempre. 2 Cró. 7:16
- Yo los arrancaré de mi tierra que les he dado; y esta casa que he santificado á mi nombre, yo la echaré de delante de mí, y pondréla por proverbio y fábula en todos los pueblos. 2 Cró. 7:20
- Y pasó Salomón á la hija de Faraón, de la ciudad de David á la casa que él le había edificado; porque dijo: Mi mujer no morará en la casa de David rey de Israel, porque aquellas habitaciones donde ha entrado el arca de Jehová, son sagradas. 2 Cró. 8:11
- Y dijo al rey: Verdad es lo que había oído en mi tierra de tus cosas y de tu sabiduría; 2 Cró. 9:5
- Entonces los mancebos que se habían criado con él, le hablaron, diciendo: Así dirás al pueblo que te ha hablado diciendo, Tu padre agravó nuestro yugo, mas tú descárganos: así les dirás: Lo más menudo mío es más grueso que los lomos de mi padre. 2 Cró. 10:10
- Así que, mi padre os cargó de grave yugo, y yo añadiré á vuestro yugo: mi padre os castigó con azotes, y yo con escorpiones. 2 Cró. 10:11
- Y hablóles conforme al consejo de los mancebos, diciendo: Mi padre agravó vuestro yugo, y yo añadiré á vuestro yugo: mi padre os castigó con azotes, y yo con escorpiones. 2 Cró. 10:14
- Y como vió Jehová que se habían humillado, fué palabra de Jehová á Semeías, diciendo: Hanse humillado; no los destruiré; antes los salvare en breve, y no se derramará mi ira contra Jerusalem por mano de Sisac. 2 Cró. 12:7
- Haya alianza entre mí y ti, como la hubo entre mi padre y tu padre; he aquí yo te he enviado plata y oro, para que vengas y deshagas la alianza que tienes con Baasa rey de Israel, á fin de que se retire de mí. 2 Cró. 16:3
- Y dijo Achâb rey de Israel á Josaphat rey de Judá: ¿Quieres venir conmigo á Ramoth de Galaad? Y él respondió: Como yo, así también tú; y como tu pueblo, así también mi pueblo: iremos contigo á la guerra. 2 Cró. 18:3
- Y dijo Michêas: Vive Jehová, que lo que mi Dios me dijere, eso hablaré. Y vino al rey. 2 Cró. 18:13
- Y hablándole el profeta estas cosas, él le respondió: ¿Hante puesto á ti por consejero del rey? Déjate de eso: ¿por qué quieres que te maten? Y al cesar, el profeta dijo luego: Yo sé que Dios ha acordado destruirte, porque has hecho esto, y no obedeciste á mi consejo. 2 Cró. 25:16
- Entonces Joas rey de Israel envió á decir á Amasías rey de Judá: El cardo que estaba en el Líbano, envió al cedro que estaba en el Líbano, diciendo: Da tu hija á mi hijo por mujer. Y he aquí que las bestias fieras que estaban en el Líbano, pasaron, y hollaron el cardo. 2 Cró. 25:18
- ¿No habéis sabido lo que yo y mis padres hemos hecho á todos los pueblos de la tierra? ¿Pudieron los dioses de las gentes de las tierras librar su tierra de mi mano? 2 Cró. 32:13
- ¿Qué dios hubo de todos los dioses de aquellas gentes que destruyeron mis padres, que pudiese salvar su pueblo de mis manos? ¿Por qué podrá vuestro Dios libraros de mi mano? 2 Cró. 32:14
- Ahora pues, no os engañe Ezechîas, ni os persuada tal cosa, ni le creáis; que si ningún dios de todas aquellas naciones y reinos pudo librar su pueblo de mis manos, y de las manos de mis padres, ¿cuánto menos vuestro Dios os podrá librar de mi mano? 2 Cró. 32:15
- Edificó también altares en la casa de Jehová, de la cual había dicho Jehová: En Jerusalem será mi nombre perpetuamente. 2 Cró. 33:4
- A más de esto puso una imagen de fundición, que hizo, en la casa de Dios, de la cual había dicho Dios á David y á Salomón su hijo: En esta casa y en Jerusalem, la cual yo elegí sobre todas las tribus de Israel, pondré mi nombre para siempre: 2 Cró. 33:7
- Por cuanto me han dejado, y han sacrificado á dioses ajenos, provocándome á ira en todas las obras de sus manos; por tanto mi furor destilará sobre este lugar, y no se apagará. 2 Cró. 34:25
- Y tu corazón se enterneció, y te humillaste delante de Dios al oir sus palabras sobre este lugar, y sobre sus moradores, y te humillaste delante de mí, y rasgaste tus vestidos, y lloraste en mi presencia, yo también te he oído, dice Jehová. 2 Cró. 34:27
- Por mí es dado mandamiento, que cualquiera que quisiere en mi reino, del pueblo de Israel y de sus sacerdotes y Levitas, ir contigo á Jerusalem, vaya. Esd. 7:13
- E inclinó hacia mí su misericordia delante del rey y de sus consultores, y de todos los príncipes poderosos del rey. Y yo, confortado según la mano de mi Dios sobre mí, junté los principales de Israel para que subiesen conmigo. Esd. 7:28
- Lo cual oyendo yo, rasgué mi vestido y mi manto, y arranqué de los cabellos de mi cabeza y de mi barba, y sentéme atónito. Esd. 9:3
- Y al sacrificio de la tarde levantéme de mi aflicción; y habiendo rasgado mi vestido y mi manto, postréme de rodillas, y extendí mis palmas á Jehová mi Dios, Esd. 9:5
- Y dije: Dios mío, confuso y avergonzado estoy para levantar, oh Dios mío, mi rostro á ti: porque nuestras iniquidades se han multiplicado sobre nuestra cabeza, y nuestros delitos han crecido hasta el cielo. Esd. 9:6
- Esté ahora atento tu oído, y tus ojos abiertos, para oír la oración de tu siervo, que yo hago ahora delante de ti día y noche, por los hijos de Israel tus siervos; y confieso los pecados de los hijos de Israel que hemos contra ti cometido; sí, yo y la casa de mi padre hemos pecado. Neh. 1:6
- Mas os volveréis á mí, y guardaréis mis mandamientos, y los pondréis por obra. Si fuere vuestro lanzamiento hasta el cabo de los cielos, de allí os juntaré; y traerlos he al lugar que escogí para hacer habitar allí mi nombre. Neh. 1:9
- Y dije al rey: El rey viva para siempre. ¿Cómo no estará triste mi rostro, cuando la ciudad, casa de los sepulcros de mis padres, está desierta, y sus puertas consumidas del fuego? Neh. 2:3
- Levantéme de noche, yo y unos pocos varones conmigo, y no declaré á hombre alguno lo que Dios había puesto en mi corazón que hiciese en Jerusalem; ni había bestia conmigo, excepto la cabalgadura en que cabalgaba. Neh. 2:12
- Entonces les declaré cómo la mano de mi Dios era buena sobre mí, y asimismo las palabras del rey, que me había dicho. Y dijeron: Levantémonos, y edifiquemos. Así esforzaron sus manos para bien. Neh. 2:18
- Además sacudí mi vestido, y dije: Así sacuda Dios de su casa y de su trabajo á todo hombre que no cumpliere esto, y así sea sacudido y vacío. Y respondió toda la congregación: ¡Amén! Y alabaron á Jehová. Y el pueblo hizo conforme á esto. Neh. 5:13
- También en la obra de este muro instauré mi parte, y no compramos heredad: y todos mis criados juntos estaban allí á la obra. Neh. 5:16
- Además ciento y cincuenta hombres de los Judíos y magistrados, y los que venían á nosotros de las gentes que están en nuestros contornos, estaban á mi mesa. Neh. 5:17
- Mandé á mi hermano Hanani, y á Hananías, príncipe del palacio de Jerusalem, (porque era éste, como varón de verdad y temeroso de Dios, sobre muchos;) Neh. 7:2
- Y puso Dios en mi corazón que juntase los principales, y los magistrados, y el pueblo, para que fuesen empadronados por el orden de sus linajes: y hallé el libro de la genealogía de los que habían subido antes, y encontré en él escrito: Neh. 7:5
- Acuérdate de mí, oh Dios, en orden á esto, y no raigas mis misericordias que hice en la casa de mi Dios, y en sus observancias. Neh. 13:14
- Entonces respondió Esther, y dijo: Mi petición y mi demanda es: Est. 5:7
- Si he hallado gracia en los ojos del rey, y si place al rey otorgar mi petición y hacer mi demanda, que venga el rey con Amán al banquete que les dispondré; y mañana haré conforme á lo que el rey ha mandado. Est. 5:8
- Entonces la reina Esther respondió y dijo: Oh rey, si he hallado gracia en tus ojos, y si al rey place, séame dada mi vida por mi petición, y mi pueblo por mi demanda. Est. 7:3
- Porque vendidos estamos yo y mi pueblo, para ser destruídos, para ser muertos y exterminados. Y si para siervos y siervas fuéramos vendidos, callárame, bien que el enemigo no compensara el daño del rey. Est. 7:4
- Porque ¿cómo podré yo ver el mal que alcanzará á mi pueblo? ¿cómo podré yo ver la destrucción de mi nación? Est. 8:6
- Y Jehová dijo á Satán: ¿No has considerado á mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios, y apartado de mal? Job 1:8
- Y dijo: Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo tornaré allá. Jehová dió, y Jehová quitó: sea el nombre de Jehová bendito. Job 1:21
- Y Jehová dijo á Satán: ¿No has considerado á mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado de mal, y que aun retiene su perfección, habiéndome tú incitado contra él, para que lo arruinara sin causa? Job 2:3
- Pues antes que mi pan viene mi suspiro; Y mis gemidos corren como aguas. Job 3:24
- El negocio también me era á mí oculto; Mas mi oído ha percibido algo de ello. Job 4:12
- Y un espíritu pasó por delante de mí, Que hizo se erizara el pelo de mi carne. Job 4:15
- ¡Oh si pesasen al justo mi queja y mi tormento, Y se alzasen igualmente en balanza! Job 6:2
- Porque las saetas del Todopoderoso están en mí, Cuyo veneno bebe mi espíritu; Y terrores de Dios me combaten. Job 6:4
- Las cosas que mi alma no quería tocar, Por los dolores son mi comida. Job 6:7
- ¡Quién me diera que viniese mi petición, Y que Dios me otorgase lo que espero; Job 6:8
- Y sería aún mi consuelo, Si me asaltase con dolor sin dar más tregua, Que yo no he escondido las palabras del Santo. Job 6:10
- ¿Cuál es mi fortaleza para esperar aún? ¿Y cuál mi fin para dilatar mi vida? Job 6:11
- ¿Es mi fortaleza la de las piedras? ¿O mi carne, es de acero? Job 6:12
- Tornad ahora, y no haya iniquidad; Volved aún á considerar mi justicia en esto. Job 6:29
- ¿Hay iniquidad en mi lengua? ¿No puede mi paladar discernir las cosas depravadas? Job 6:30
- Cuando estoy acostado, digo: ¿Cuándo me levantaré? Y mide mi corazón la noche, Y estoy harto de devaneos hasta el alba. Job 7:4
- Mi carne está vestida de gusanos, y de costras de polvo; Mi piel hendida y abominable. Job 7:5
- Acuérdate que mi vida es viento, Y que mis ojos no volverán á ver el bien. Job 7:7
- Por tanto yo no reprimiré mi boca; Hablaré en la angustia de mi espíritu, Y quejaréme con la amargura de mi alma. Job 7:11
- Cuando digo: Mi cama me consolará, Mi cama atenuará mis quejas; Job 7:13
- Y así mi alma tuvo por mejor el ahogamiento, Y quiso la muerte más que mis huesos. Job 7:15
- ¿Hasta cuándo no me dejarás, Ni me soltarás hasta que trague mi saliva? Job 7:19
- ¿Y por qué no quitas mi rebelión, y perdonas mi iniquidad? Porque ahora dormiré en el polvo, Y si me buscares de mañana, ya no seré. Job 7:21
- Que aunque fuese yo justo, no responderé; Antes habré de rogar á mi juez. Job 9:15
- Que si yo le invocase, y él me respondiese, Aun no creeré que haya escuchado mi voz. Job 9:16
- No me ha concedido que tome mi aliento; Mas hame hartado de amarguras. Job 9:18
- Si yo me justificare, me condenará mi boca; Si me dijere perfecto, esto me hará inicuo. Job 9:20
- Bien que yo fuese íntegro, no conozco mi alma: Reprocharé mi vida. Job 9:21
- Si digo: Olvidaré mi queja, Dejaré mi aburrimiento, y esforzaréme: Job 9:27
- ESTÁ mi alma aburrida de mi vida: Daré yo suelta á mi queja sobre mí, Hablaré con amargura de mi alma. Job 10:1
- Para que inquieras mi iniquidad, Y busques mi pecado, Job 10:6
- Vida y misericordia me concediste, Y tu visitación guardó mi espíritu. Job 10:12
- Si pequé, tú me has observado, Y no me limpias de mi iniquidad. Job 10:14
- Si fuere malo, ¡ay de mí! Y si fuere justo, no levantaré mi cabeza, Estando harto de deshonra, Y de verme afligido. Job 10:15
- Tú dices: Mi conversar es puro, Y yo soy limpio delante de tus ojos. Job 11:4
- Oid ahora mi razonamiento, Y estad atentos á los argumentos de mis labios. Job 13:6
- ¿Por qué quitaré yo mi carne con mis dientes, Y pondré mi alma en mi mano? Job 13:14
- Oid con atención mi razonamiento, Y mi denunciación con vuestros oídos. Job 13:17
- ¿Cuántas iniquidades y pecados tengo yo? Hazme entender mi prevaricación y mi pecado. Job 13:23
- ¿Por qué escribes contra mí amarguras, Y me haces cargo de los pecados de mi mocedad? Job 13:26
- Si el hombre muriere, ¿volverá á vivir? Todos los días de mi edad esperaré, Hasta que venga mi mutación. Job 14:14
- Pues ahora me cuentas los pasos, Y no das tregua á mi pecado. Job 14:16
- Tienes sellada en saco mi prevaricación, Y coacervas mi iniquidad. Job 14:17
- También yo hablaría como vosotros. Ojalá vuestra alma estuviera en lugar de la mía, Que yo os tendría compañía en las palabras, Y sobre vosotros movería mi cabeza. Job 16:4
- Si hablo, mi dolor no cesa; Y si dejo de hablar, no se aparta de mí. Job 16:6
- Empero ahora me ha fatigado: Has tú asolado toda mi compañía. Job 16:7
- Tú me has arrugado; testigo es mi flacura, Que se levanta contra mí para testificar en mi rostro. Job 16:8
- Su furor me destrizó, y me ha sido contrario: Crujió sus dientes contra mí; Contra mí aguzó sus ojos mi enemigo. Job 16:9
- Cercáronme sus flecheros, Partió mis riñones, y no perdonó: Mi hiel derramó por tierra. Job 16:13
- Yo cosí saco sobre mi piel, Y cargué mi cabeza de polvo. Job 16:15
- Mi rostro está enlodado con lloro, Y mis párpados entenebrecidos: Job 16:16
- A pesar de no haber iniquidad en mis manos, Y de haber sido mi oración pura. Job 16:17
- ¡Oh tierra! no cubras mi sangre, Y no haya lugar á mi clamor. Job 16:18
- Mas he aquí que en los cielos está mi testigo, Y mi testimonio en las alturas. Job 16:19
- MI ALIENTO está corrompido, acórtanse mis días, Y me está aparejado el sepulcro. Job 17:1
- Pon ahora, dame fianza para litigar contigo: ¿Quién tocará ahora mi mano? Job 17:3
- Pasáronse mis días, fueron arrancados mis pensamientos, Los designios de mi corazón. Job 17:11
- Si yo espero, el sepulcro es mi casa: Haré mi cama en las tinieblas. Job 17:13
- A la huesa tengo dicho: Mi padre eres tú; A los gusanos: Mi madre y mi hermana. Job 17:14
- ¿Dónde pues estará ahora mi esperanza? Y mi esperanza ¿quién la verá? Job 17:15
- ¿Hasta cuándo angustiaréis mi alma, Y me moleréis con palabras? Job 19:2
- Sea así que realmente haya yo errado, Conmigo se quedará mi yerro. Job 19:4
- Mas si vosotros os engrandeciereis contra mí, Y adujereis contra mí mi oprobio, Job 19:5
- Cercó de vallado mi camino, y no pasaré; Y sobre mis veredas puso tinieblas. Job 19:8
- Hame despojado de mi gloria, Y quitado la corona de mi cabeza. Job 19:9
- Arruinóme por todos lados, y perezco; Y ha hecho pasar mi esperanza como árbol arrancado. Job 19:10
- Vinieron sus ejércitos á una, y trillaron sobre mí su camino, Y asentaron campo en derredor de mi tienda. Job 19:12
- Los moradores de mi casa y mis criadas me tuvieron por extraño; Forastero fuí yo en sus ojos. Job 19:15
- Llamé á mi siervo, y no respondió; De mi propia boca le suplicaba. Job 19:16
- Mi aliento vino á ser extraño á mi mujer, Aunque por los hijos de mis entrañas le rogaba. Job 19:17
- Mi cuero y mi carne se pegaron á mis huesos; Y he escapado con la piel de mis dientes. Job 19:20
- Yo sé que mi Redentor vive, Y al fin se levantará sobre el polvo: Job 19:25
- Y después de deshecha esta mi piel, Aun he de ver en mi carne á Dios; Job 19:26
- La reprensión de mi censura he oído, Y háceme responder el espíritu de mi inteligencia. Job 20:3
- Oid atentamente mi palabra, Y sea esto vuestros consuelos. Job 21:2
- ¿Hablo yo á algún hombre? Y ¿por qué no se ha de angustiar mi espíritu? Job 21:4
- Aun yo mismo, cuando me acuerdo, me asombro, Y toma temblor mi carne. Job 21:6
- Hoy también hablaré con amargura; Que es más grave mi llaga que mi gemido. Job 23:2
- Ordenaría juicio delante de él, Y henchiría mi boca de argumentos. Job 23:4
- Allí el justo razonaría con él: Y escaparía para siempre de mi juez. Job 23:7
- Mas él conoció mi camino: Probaráme, y saldré como oro. Job 23:10
- Del mandamiento de sus labios nunca me separé; Guardé las palabras de su boca más que mi comida. Job 23:12
- Dios ha enervado mi corazón, Y hame turbado el Omnipotente. Job 23:16
- ¿Por qué no fuí yo cortado delante de las tinieblas, Y cubrió con oscuridad mi rostro? Job 23:17
- Vive Dios, el cual ha apartado mi causa, Y el Omnipotente, que amargó el alma mía, Job 27:2
- Que todo el tiempo que mi alma estuviere en mí, Y hubiere hálito de Dios en mis narices, Job 27:3
- Mis labios no hablarán iniquidad, Ni mi lengua pronunciará engaño. Job 27:4
- Nunca tal acontezca que yo os justifique: Hasta morir no quitaré de mí mi integridad. Job 27:5
- Mi justicia tengo asida, y no la cederé: No me reprochará mi corazón en el tiempo de mi vida. Job 27:6
- Sea como el impío mi enemigo, Y como el inicuo mi adversario. Job 27:7
- Cuando hacía resplandecer su candela sobre mi cabeza, A la luz de la cual yo caminaba en la oscuridad; Job 29:3
- Como fué en los días de mi mocedad, Cuando el secreto de Dios estaba en mi tienda; Job 29:4
- Cuando aún el Omnipotente estaba conmigo, Y mis hijos alrededor de mi; Job 29:5
- Cuando salía á la puerta á juicio, Y en la plaza hacía preparar mi asiento, Job 29:7
- Vestíame de justicia, y ella me vestía como un manto; Y mi toca era juicio. Job 29:14
- Y decía yo: En mi nido moriré, Y como arena multiplicaré días. Job 29:18
- Mi raíz estaba abierta junto á las aguas, Y en mis ramas permanecía el rocío. Job 29:19
- Mi honra se renovaba en mí, Y mi arco se corroboraba en mi mano. Job 29:20
- Oíanme, y esperaban; Y callaban á mi consejo. Job 29:21
- Tras mi palabra no replicaban, Y mi razón destilaba sobre ellos. Job 29:22
- Si me reía con ellos, no lo creían: Y no abatían la luz de mi rostro. Job 29:24
- MAS ahora los más mozos de días que yo, se ríen de mí; Cuyos padres yo desdeñara ponerlos con los perros de mi ganado. Job 30:1
- Abomínanme, aléjanse de mí, Y aun de mi rostro no detuvieron su saliva. Job 30:10
- Porque Dios desató mi cuerda, y me afligió, Por eso se desenfrenaron delante de mi rostro. Job 30:11
- Mi senda desbarataron, Aprovecháronse de mi quebrantamiento, Contra los cuales no hubo ayudador. Job 30:13
- Vinieron como por portillo ancho, Revolviéronse á mi calamidad. Job 30:14
- Hanse revuelto turbaciones sobre mí; Combatieron como viento mi alma, Y mi salud pasó como nube Job 30:15
- Y ahora mi alma está derramada en mí; Días de aflicción me han aprehendido. Job 30:16
- Con la grande copia de materia mi vestidura está demudada; Cíñeme como el cuello de mi túnica. Job 30:18
- Levantásteme, é hicísteme cabalgar sobre el viento, Y disolviste mi sustancia. Job 30:22
- ¿No lloré yo al afligido? Y mi alma ¿no se entristeció sobre el menesteroso? Job 30:25
- Mi piel está denegrida sobre mí, Y mis huesos se secaron con ardentía. Job 30:30
- Y hase tornado mi arpa en luto, Y mi órgano en voz de lamentadores. Job 30:31
- Si anduve con mentira, Y si mi pie se apresuró á engaño, Job 31:5
- Péseme Dios en balanzas de justicia, Y conocerá mi integridad. Job 31:6
- Si mis pasos se apartaron del camino, Y si mi corazón se fué tras mis ojos, Y si algo se apegó á mis manos, Job 31:7
- Si fué mi corazón engañado acerca de mujer, Y si estuve acechando á la puerta de mi prójimo: Job 31:9
- Muela para otro mi mujer, Y sobre ella otros se encorven. Job 31:10
- Porque es fuego que devoraría hasta el sepulcro, Y desarraigaría toda mi hacienda. Job 31:12
- Si hubiera tenido en poco el derecho de mi siervo y de mi sierva, Cuando ellos pleitearan conmigo, Job 31:13
- Y si comí mi bocado solo, Y no comió de él el huerfano; Job 31:17
- (Porque desde mi mocedad creció conmigo como con padre, Y desde el vientre de mi madre fuí guía de la viuda;) Job 31:18
- Si alcé contra el huérfano mi mano, Aunque viese que me ayudarían en la puerta; Job 31:21
- Mi espalda se caiga de mi hombro, Y mi brazo sea quebrado de mi canilla. Job 31:22
- Si puse en oro mi esperanza, Y dije al oro: Mi confianza eres tú; Job 31:24
- Si me alegré de que mi hacienda se multiplicase, Y de que mi mano hallase mucho; Job 31:25
- Y mi corazón se engañó en secreto, Y mi boca besó mi mano: Job 31:27
- (Que ni aun entregué al pecado mi paladar, Pidiendo maldición para su alma;) Job 31:30
- Si encubrí, como los hombres mis prevaricaciones, Escondiendo en mi seno mi iniquidad; Job 31:33
- Porque quebrantaba á la gran multitud, Y el menosprecio de las familias me atemorizó, Y callé, y no salí de mi puerta: Job 31:34
- ¡Quién me diera quien me oyese! He aquí mi impresión es que el Omnipotente testificaría por mí, Aunque mi adversario me hiciera el proceso. Job 31:35
- Ciertamente yo lo llevaría sobre mi hombro, Y me lo ataría en lugar de corona. Job 31:36
- Si mi tierra clama contra mí, Y lloran todos sus surcos; Job 31:38
- Y respondió Eliú hijo de Barachêl, Buzita, y dijo: Yo soy menor de días y vosotros viejos; He tenido por tanto miedo, y temido declararos mi opinión. Job 32:6
- Por tanto yo dije: Escuchadme; Declararé yo también mi sabiduría. Job 32:10
- Por eso yo también responderé mi parte, También yo declararé mi juicio. Job 32:17
- Porque lleno estoy de palabras, Y el espíritu de mi vientre me constriñe. Job 32:18
- De cierto mi vientre está como el vino que no tiene respiradero, Y se rompe como odres nuevos. Job 32:19
- Porque no sé hablar lisonjas: De otra manera en breve mi Hacedor me consuma. Job 32:22
- He aquí yo abriré ahora mi boca, Y mi lengua hablará en mi garganta. Job 33:2
- Mis razones declararán la rectitud de mi corazón, Y mis labios proferirán pura sabiduría. Job 33:3
- He aquí que mi terror no te espantará, Ni mi mano se agravará sobre ti. Job 33:7
- Porque Job ha dicho: Yo soy justo, Y Dios me ha quitado mi derecho. Job 34:5
- ¿He de mentir yo contra mi razón? Mi saeta es gravosa sin haber yo prevaricado. Job 34:6
- Porque dijiste: ¿Qué ventaja sacarás tú de ello? ¿O qué provecho tendré de mi pecado? Job 35:3
- Y ninguno dice: ¿Dónde está Dios mi Hacedor, Que da canciones en la noche, Job 35:10
- Tomaré mi noticia de lejos, Y atribuiré justicia á mi Hacedor. Job 36:3
- A ESTO también se espanta mi corazón, Y salta de su lugar. Job 37:1
- Y establecí sobre ella mi decreto, Y le puse puertas y cerrojo, Job 38:10
- He aquí que yo soy vil, ¿qué te responderé? Mi mano pongo sobre mi boca. Job 40:4
- ¿Invalidarás tú también mi juicio? ¿Me condenarás á mí, para justificarte á ti? Job 40:8
- Y aconteció que después que habló Jehová estas palabras á Job, Jehová dijo á Eliphaz Temanita: Mi ira se encendió contra ti y tus dos compañeros: porque no habéis hablado por mí lo recto, como mi siervo Job. Job 42:7
- Ahora pues, tomaos siete becerros y siete carneros, y andad á mi siervo Job, y ofreced holocausto por vosotros, y mi siervo Job orará por vosotros; porque de cierto á él atenderé para no trataros afrentosamente, por cuanto no habéis hablado por mí con rectitud, como mi siervo Job. Job 42:8
- Yo empero he puesto mi rey Sobre Sión, monte de mi santidad. Sal. 2:6
- Yo publicaré el decreto: Jehová me ha dicho: Mi hijo eres tú; Yo te engendré hoy. Sal. 2:7
- Muchos dicen de mi vida: No hay para él salud en Dios. (Selah.) Sal. 3:2
- Mas tú, Jehová, eres escudo alrededor de mí: Mi gloria, y el que ensalza mi cabeza. Sal. 3:3
- Con mi voz clamé á Jehová, Y él me respondió desde el monte de su santidad. (Selah.) Sal. 3:4
- RESPÓNDEME cuando clamo, oh Dios de mi justicia: Estando en angustia, tú me hiciste ensanchar: Ten misericordia de mí, y oye mi oración. Sal. 4:1
- Hijos de los hombres, ¿hasta cuándo volveréis mi honra en infamia, Amaréis la vanidad, y buscaréis la mentira? (Selah.) Sal. 4:2
- Tú diste alegría en mi corazón, Más que tienen ellos en el tiempo que se multiplicó su grano y su mosto. Sal. 4:7
- Está atento á la voz de mi clamor, Rey mío y Dios mío, Porque á ti oraré. Sal. 5:2
- Oh Jehová, de mañana oirás mi voz; De mañana me presentaré á ti, y esperaré. Sal. 5:3
- Mi alma asimismo está muy conturbada: Y tú, Jehová, ¿hasta cuándo? Sal. 6:3
- Vuelve, oh Jehová, libra mi alma; Sálvame por tu misericordia. Sal. 6:4
- Heme consumido á fuerza de gemir: Todas las noches inundo mi lecho, Riego mi estrado con mis lágrimas. Sal. 6:6
- Apartaos de mí, todos los obradores de iniquidad; Porque Jehová ha oído la voz de mi lloro. Sal. 6:8
- Jehová ha oído mi ruego; Ha recibido Jehová mi oración. Sal. 6:9
- No sea que arrebate mi alma, cual león Que despedaza, sin que haya quien libre. Sal. 7:2
- Si dí mal pago al pacífico conmigo, (Hasta he libertado al que sin causa era mi enemigo;) Sal. 7:4
- Persiga el enemigo mi alma, y alcánce la; Y pise en tierra mi vida, Y mi honra ponga en el polvo. (Selah.) Sal. 7:5
- Jehová juzgará los pueblos: Júzgame, oh Jehová, conforme á mi justicia y conforme á mi integridad. Sal. 7:8
- Mi escudo está en Dios, Que salva á los rectos de corazón. Sal. 7:10
- TE alabaré, oh Jehová, con todo mi corazón; Contaré todas tus maravillas. Sal. 9:1
- Porque has hecho mi juicio y mi causa: Sentástete en silla juzgando justicia. Sal. 9:4
- Ten misericordia de mí, Jehová: Mira mi aflicción que padezco de los que me aborrecen, Tú que me levantas de las puertas de la muerte; Sal. 9:13
- EN Jehová he confiado; ¿Cómo decís á mi alma: Escapa al monte cual ave? Sal. 11:1
- ¿Hasta cuándo pondré consejos en mi alma, Con ansiedad en mi corazón cada día? ¿Hasta cuándo será enaltecido mi enemigo sobre mí? Sal. 13:2
- Porque no diga mi enemigo, Vencílo: Mis enemigos se alegrarán, si yo resbalare. Sal. 13:4
- Mas yo en tu misericordia he confiado: Alegraráse mi corazón en tu salud. Sal. 13:5
- ¿No tendrán conocimiento todos los que obran iniquidad, Que devoran á mi pueblo como si pan comiesen, Y á Jehová no invocaron? Sal. 14:4
- Dijiste, oh alma mía, á Jehová: Tú eres el Señor: Mi bien á ti no aprovecha; Sal. 16:2
- Sino á los santos que están en la tierra, Y á los íntegros: toda mi afición en ellos. Sal. 16:3
- Jehová es la porción de mi parte y de mi copa; Tú sustentarás mi suerte. Sal. 16:5
- A Jehová he puesto siempre delante de mí: Porque está á mi diestra no seré conmovido. Sal. 16:8
- Alegróse por tanto mi corazón, y se gozó mi gloria: También mi carne reposará segura. Sal. 16:9
- Porque no dejarás mi alma en el sepulcro; Ni permitirás que tu santo vea corrupción. Sal. 16:10
- OYE, oh Jehová, justicia; está atento á mi clamor; Escucha mi oración hecha sin labios de engaño. Sal. 17:1
- De delante de tu rostro salga mi juicio; Vean tus ojos la rectitud. Sal. 17:2
- Tú has probado mi corazón, hasme visitado de noche; Me has apurado, y nada inicuo hallaste: Heme propuesto que mi boca no ha de propasarse. Sal. 17:3
- Yo te he invocado, por cuanto tú me oirás, oh Dios: Inclina á mí tu oído, escucha mi palabra. Sal. 17:6
- Levántate, oh Jehová; Prevén su encuentro, póstrale: Libra mi alma del malo con tu espada; Sal. 17:13
- Jehová, roca mía y castillo mío, y mi libertador; Dios mío, fuerte mío, en él confiaré; Escudo mío, y el cuerno de mi salud, mi refugio. Sal. 18:2
- En mi angustia invoqué á Jehová, Y clamé á mi Dios: El oyó mi voz desde su templo, Y mi clamor llegó delante de él, á sus oídos. Sal. 18:6
- Libróme de mi poderoso enemigo, Y de los que me aborrecían, aunque eran ellos más fuertes que yo. Sal. 18:17
- Asaltáronme en el día de mi quebranto: Mas Jehová fué mi apoyo. Sal. 18:18
- Hame pagado Jehová conforme á mi justicia: Conforme á la limpieza de mis manos me ha vuelto. Sal. 18:20
- Porque yo he guardado los caminos de Jehová, Y no me aparté impíamente de mi Dios. Sal. 18:21
- Y fuí integro para con él, y cauteléme de mi maldad. Sal. 18:23
- Pagóme pues Jehová conforme á mi justicia; Conforme á la limpieza de mis manos delante de sus ojos. Sal. 18:24
- Tú pues alumbrarás mi lámpara: Jehová mi Dios alumbrará mis tinieblas. Sal. 18:28
- Porque contigo desharé ejércitos; Y con mi Dios asaltaré muros. Sal. 18:29
- Dios es el que me ciñe de fuerza, E hizo perfecto mi camino; Sal. 18:32
- Viva Jehová, y sea bendita mi roca; Y ensalzado sea el Dios de mi salud: Sal. 18:46
- Mi libertador de mis enemigos: Hicísteme también superior de mis adversarios; Librásteme de varón violento. Sal. 18:48
- Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti, Oh Jehová, roca mía, y redentor mío. Sal. 19:14
- DIOS mío, Dios mío, ¿por qué me has dejado? ¿Por qué estás lejos de mi salud, y de las palabras de mi clamor? Sal. 22:1
- Empero tú eres el que me sacó del vientre, El que me haces esperar desde que estaba á los pechos de mi madre. Sal. 22:9
- Sobre ti fuí echado desde la matriz: Desde el vientre de mi madre, tú eres mi Dios. Sal. 22:10
- Heme escurrido como aguas, Y todos mis huesos se descoyuntaron: Mi corazón fué como cera, Desliéndose en medio de mis entrañas. Sal. 22:14
- Secóse como un tiesto mi vigor, Y mi lengua se pegó á mi paladar; Y me has puesto en el polvo de la muerte. Sal. 22:15
- Partieron entre sí mis vestidos, Y sobre mi ropa echaron suertes. Sal. 22:18
- Mas tú, Jehová, no te alejes; Fortaleza mía, apresúrate para mi ayuda. Sal. 22:19
- Libra de la espada mi alma; Del poder del perro mi única. Sal. 22:20
- De ti será mi alabanza en la grande congregación; Mis votos pagaré delante de los que le temen. Sal. 22:25
- JEHOVÁ es mi pastor; nada me faltará. Sal. 23:1
- Confortará mi alma; Guiárame por sendas de justicia por amor de su nombre. Sal. 23:3
- Aderezarás mesa delante de mí, en presencia de mis angustiadores: Ungiste mi cabeza con aceite: mi copa está rebosando. Sal. 23:5
- Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida: Y en la casa de Jehová moraré por largos días. Sal. 23:6
- A TI, oh Jehová, levantaré mi alma. Sal. 25:1
- Encamíname en tu verdad, y enséñame; Porque tú eres el Dios de mi salud: En ti he esperado todo el día. Sal. 25:5
- De los pecados de mi mocedad, y de mis rebeliones, no te acuerdes; Conforme á tu misericordia acuérdate de mí, Por tu bondad, oh Jehová. Sal. 25:7
- Por amor de tu nombre, oh Jehová, Perdonarás también mi pecado; porque es grande. Sal. 25:11
- Las angustias de mi corazón se han aumentado: Sácame de mis congojas. Sal. 25:17
- Mira mi aflicción y mi trabajo: Y perdona todos mis pecados. Sal. 25:18
- Guarda mi alma, y líbrame: No sea yo avergonzado, porque en ti confié. Sal. 25:20
- JÚZGAME, oh Jehová, porque yo en mi integridad he andado: Confiado he asimismo en Jehová, no vacilaré. Sal. 26:1
- Pruébame, oh Jehová, y sondéame: Examina mis riñones y mi corazón. Sal. 26:2
- No juntes con los pecadores mi alma, Ni con los hombres de sangres mi vida: Sal. 26:9
- Yo empero andaré en mi integridad: Redímeme, y ten misericordia de mí. Sal. 26:11
- Mi pie ha estado en rectitud: En las congregaciones bendeciré á Jehová. Sal. 26:12
- JEHOVÁ es mi luz y mi salvación: ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida: ¿de quién he de atemorizarme? Sal. 27:1
- Aunque se asiente campo contra mí, No temerá mi corazón: Aunque contra mí se levante guerra, Yo en esto confío. Sal. 27:3
- Una cosa he demandado á Jehová, ésta buscaré: Que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida, Para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su templo. Sal. 27:4
- Y luego ensalzará mi cabeza sobre mis enemigos en derredor de mí: Y yo sacrificaré en su tabernáculo sacrificios de júbilo: Cantaré y salmearé á Jehová. Sal. 27:6
- Oye, oh Jehová, mi voz con que á ti clamo; Y ten misericordia de mí, respóndeme. Sal. 27:7
- Mi corazón ha dicho de ti: Buscad mi rostro. Tu rostro buscaré, oh Jehová. Sal. 27:8
- No escondas tu rostro de mí, No apartes con ira á tu siervo: Mi ayuda has sido; No me dejes y no me desampares, Dios de mi salud. Sal. 27:9
- Aunque mi padre y mi madre me dejaran, Jehová con todo me recogerá. Sal. 27:10
- Jehová es mi fortaleza y mi escudo: En él esperó mi corazón, y fuí ayudado; Por lo que se gozó mi corazón, Y con mi canción le alabaré. Sal. 28:7
- Oh Jehová, hiciste subir mi alma del sepulcro; Dísteme vida, para que no descendiese á la sepultura. Sal. 30:3
- Y dije yo en mi prosperidad: No seré jamás conmovido; Sal. 30:6
- Porque tú, Jehová, por tu benevolencia has asentado mi monte con fortaleza. Escondiste tu rostro, fuí conturbado. Sal. 30:7
- ¿Qué provecho hay en mi muerte, cuando yo descienda al hoyo? ¿Te alabará el polvo? ¿anunciará tu verdad? Sal. 30:9
- Oye, oh Jehová, y ten misericordia de mí: Jehová, sé tú mi ayudador. Sal. 30:10
- Has tornado mi endecha en baile; Desataste mi saco, y ceñísteme de alegría. Sal. 30:11
- Porque tú eres mi roca y mi castillo; Y por tu nombre me guiarás, y me encaminarás. Sal. 31:3
- Me sacarás de la red que han escondido para mí; Porque tú eres mi fortaleza. Sal. 31:4
- En tu mano encomiendo mi espíritu: Tú me has redimido, oh Jehová, Dios de verdad. Sal. 31:5
- Me gozaré y alegraré en tu misericordia; Porque has visto mi aflicción; Has conocido mi alma en las angustias: Sal. 31:7
- Ten misericordia de mí, oh Jehová, que estoy en angustia: Hanse consumido de pesar mis ojos, mi alma, y mis entrañas. Sal. 31:9
- Porque mi vida se va gastando de dolor, y mis años de suspirar: Hase enflaquecido mi fuerza á causa de mi iniquidad, y mis huesos se han consumido. Sal. 31:10
- Y decía yo en mi premura: Cortado soy de delante de tus ojos: Tú empero oíste la voz de mis ruegos, cuando á ti clamaba. Sal. 31:22
- Mientras callé, envejeciéronse mis huesos En mi gemir todo el día. Sal. 32:3
- Porque de día y de noche se agravó sobre mí tu mano; Volvióse mi verdor en sequedades de estío. (Selah.) Sal. 32:4
- Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad. Confesaré, dije, contra mí mis rebeliones á Jehová; Y tú perdonaste la maldad de mi pecado. (Selah.) Sal. 32:5
- Tú eres mi refugio; me guardarás de angustia; Con cánticos de liberación me rodearás. (Selah.) Sal. 32:7
- BENDECIRÉ á Jehová en todo tiempo; Su alabanza será siempre en mi boca. Sal. 34:1
- En Jehová se gloriará mi alma: Oiránlo los mansos, y se alegrarán. Sal. 34:2
- Echa mano al escudo y al pavés, Y levántate en mi ayuda. Sal. 35:2
- Y saca la lanza, cierra contra mis perseguidores; Di á mi alma: Yo soy tu salud. Sal. 35:3
- Avergüéncense y confúndanse los que buscan mi alma: Vuelvan atrás, y sean avergonzados los que mi mal intentan. Sal. 35:4
- Porque sin causa escondieron para mí su red en un hoyo; Sin causa hicieron hoyo para mi alma. Sal. 35:7
- Y gócese mi alma en Jehová; Y alégrese en su salud. Sal. 35:9
- Volviéronme mal por bien, Para abatir á mi alma. Sal. 35:12
- Mas yo, cuando ellos enfermaron, me vestí de saco; Afligí con ayuno mi alma, Y mi oración se revolvía en mi seno. Sal. 35:13
- Como por mi compañero, como por mi hermano andaba; Como el que trae luto por madre, enlutado me humillaba. Sal. 35:14
- Pero ellos se alegraron en mi adversidad, y se juntaron; Juntáronse contra mí gentes despreciables, y yo no lo entendía: Despedazábanme, y no cesaban; Sal. 35:15
- Señor, ¿hasta cuándo verás esto? Recobra mi alma de sus quebrantamientos, mi única de los leones. Sal. 35:17
- Muévete y despierta para mi juicio, Para mi causa, Dios mío y Señor mío. Sal. 35:23
- Avergüencense, y sean confundidos á una los que de mi mal se alegran: Vístanse de vergüenza y de confusión los que se engrandecen contra mí. Sal. 35:26
- Canten y alégrense los que están á favor de mi justa causa, Y digan siempre: Sea ensalzado Jehová, Que ama la paz de su siervo. Sal. 35:27
- Y mi lengua hablará de tu justicia, Y de tu loor todo el día. Sal. 35:28
- No hay sanidad en mi carne á causa de tu ira; Ni hay paz en mis huesos á causa de mi pecado. Sal. 38:3
- Porque mis iniquidades han pasado mi cabeza: Como carga pesada se han agravado sobre mí. Sal. 38:4
- Pudriéronse, corrompiéronse mis llagas, A causa de mi locura. Sal. 38:5
- Porque mis lomos están llenos de irritación, Y no hay sanidad en mi carne. Sal. 38:7
- Estoy debilitado y molido en gran manera; Bramo á causa de la conmoción de mi corazón. Sal. 38:8
- Señor, delante de ti están todos mis deseos; Y mi suspiro no te es oculto. Sal. 38:9
- Mi corazón está acongojado, hame dejado mi vigor; Y aun la misma luz de mis ojos no está conmigo. Sal. 38:10
- Mis amigos y mis compañeros se quitaron de delante de mi plaga; Y mis cercanos se pusieron lejos. Sal. 38:11
- Y los que buscaban mi alma armaron lazos; Y los que procuraban mi mal hablaban iniquidades, Y meditaban fraudes todo el día. Sal. 38:12
- Porque dije: Que no se alegren de mí: Cuando mi pie resbalaba, sobre mí se engrandecían. Sal. 38:16
- Empero yo estoy á pique de claudicar, Y mi dolor está delante de mí continuamente. Sal. 38:17
- Por tanto denunciaré mi maldad; Congojaréme por mi pecado. Sal. 38:18
- Apresúrate á ayudarme, Oh Señor, mi salud. Sal. 38:22
- YO DIJE: Atenderé á mis caminos, Para no pecar con mi lengua: Guardaré mi boca con freno, En tanto que el impío fuere contra mí. Sal. 39:1
- Enmudecí con silencio, calléme aun respecto de lo bueno: Y excitóse mi dolor. Sal. 39:2
- Enardecióse mi corazón dentro de mí; Encendióse fuego en mi meditación, Y así proferí con mi lengua: Sal. 39:3
- Hazme saber, Jehová, mi fin, Y cuánta sea la medida de mis días; Sepa yo cuánto tengo de ser del mundo. Sal. 39:4
- He aquí diste á mis días término corto, Y mi edad es como nada delante de ti: Ciertamente es completa vanidad todo hombre que vive. (Selah.) Sal. 39:5
- Y ahora, Señor, ¿qué esperaré? Mi esperanza en ti está. Sal. 39:7
- Enmudecí, no abrí mi boca; Porque tú lo hiciste. Sal. 39:9
- Oye mi oración, oh Jehová, y escucha mi clamor: No calles á mis lágrimas; Porque peregrino soy para contigo, Y advenedizo, como todos mis padres. Sal. 39:12
- RESIGNADAMENTE esperé á Jehová, E inclinóse á mí, y oyó mi clamor. Sal. 40:1
- Puso luego en mi boca canción nueva, alabanza á nuestro Dios. Verán esto muchos, y temerán, Y esperarán en Jehová. Sal. 40:3
- No encubrí tu justicia dentro de mi corazón: Tu verdad y tu salvación he dicho: No oculté tu misericordia y tu verdad en grande concurso. Sal. 40:10
- Porque me han cercado males hasta no haber cuento: Hanme comprendido mis maldades, y no puedo levantar la vista: Hanse aumentado más que los cabellos de mi cabeza, y mi corazón me falta. Sal. 40:12
- Sean avergonzados y confusos á una Los que buscan mi vida para cortarla: Vuelvan atrás y avergüéncense Los que mi mal desean. Sal. 40:14
- Aunque afligido yo y necesitado, Jehová pensará de mí: Mi ayuda y mi libertador eres tú; Dios mío, no te tardes. Sal. 40:17
- Yo dije: Jehová, ten misericordia de mí; Sana mi alma, porque contra ti he pecado. Sal. 41:4
- Aun el hombre de mi paz, en quien yo confiaba, el que de mi pan comía, Alzó contra mí el calcañar. Sal. 41:9
- En esto habré conocido que te he agradado, Que mi enemigo no se holgará de mí. Sal. 41:11
- En cuanto á mí, en mi integridad me has sustentado, Y me has hecho estar delante de ti para siempre. Sal. 41:12
- Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo: ¡Cuándo vendré, y pareceré delante de Dios! Sal. 42:2
- Fueron mis lágrimas mi pan de día y de noche, Mientras me dicen todos los días: ¿Dónde está tu Dios? Sal. 42:3
- Acordaréme de estas cosas, y derramaré sobre mí mi alma: Cuando pasaré en el número, iré con ellos hasta la casa de Dios, Con voz de alegría y de alabanza, haciendo fiesta la multitud. Sal. 42:4
- Dios mío, mi alma está en mí abatida: Acordaréme por tanto de ti desde tierra del Jordán, Y de los Hermonitas, desde el monte de Mizhar. Sal. 42:6
- De día mandará Jehová su misericordia, Y de noche su canción será conmigo, Y oración al Dios de mi vida. Sal. 42:8
- JÚZGAME, oh Dios, y aboga mi causa: Líbrame de gente impía, del hombre de engaño é iniquidad. Sal. 43:1
- Pues que tú eres el Dios de mi fortaleza, ¿por qué me has desechado? ¿Por qué andaré enlutado por la opresión del enemigo? Sal. 43:2
- Y entraré al altar de Dios, Al Dios alegría de mi gozo; Y alabaréte con arpa, oh Dios, Dios mío. Sal. 43:4
- Tú, oh Dios, eres mi rey: Manda saludes á Jacob. Sal. 44:4
- Porque no confiaré en mi arco, Ni mi espada me salvará. Sal. 44:6
- Cada día mi vergüenza está delante de mí, Y cúbreme la confusión de mi rostro, Sal. 44:15
- REBOSA mi corazón palabra buena: Refiero yo al Rey mis obras: Mi lengua es pluma de escribiente muy ligero. Sal. 45:1
- Mi boca hablará sabiduría; Y el pensamiento de mi corazón inteligencia. Sal. 49:3
- Acomodaré á ejemplos mi oído: Declararé con el arpa mi enigma. Sal. 49:4
- Empero Dios redimirá mi vida del poder de la sepultura, Cuando me tomará. (Selah.) Sal. 49:15
- Conozco todas las aves de los montes, Y en mi poder están las fieras del campo. Sal. 50:11
- Pero al malo dijo Dios: ¿Qué tienes tú que enarrar mis leyes, Y que tomar mi pacto en tu boca, Sal. 50:16
- Lávame más y más de mi maldad, Y límpiame de mi pecado. Sal. 51:2
- Porque yo reconozco mis rebeliones; Y mi pecado está siempre delante de mí. Sal. 51:3
- He aquí, en maldad he sido formado, Y en pecado me concibió mi madre. Sal. 51:5
- Líbrame de homicidios, oh Dios, Dios de mi salud: Cantará mi lengua tu justicia. Sal. 51:14
- Señor, abre mis labios; Y publicará mi boca tu alabanza. Sal. 51:15
- ¿No tienen conocimiento todos esos que obran iniquidad? Que comen á mi pueblo como si comiesen pan: A Dios no han invocado. Sal. 53:4
- Oh Dios, oye mi oración; Escucha las razones de mi boca. Sal. 54:2
- Porque extraños se han levantado contra mí, Y fuertes buscan mi alma: No han puesto á Dios delante de sí. (Selah.) Sal. 54:3
- He aquí, Dios es el que me ayuda; El Señor es con los que sostienen mi vida. Sal. 54:4
- Porque me ha librado de toda angustia, Y en mis enemigos vieron mis ojos mi deseo. Sal. 54:7
- ESCUCHA, oh Dios, mi oración, Y no te escondas de mi súplica. Sal. 55:1
- Estáme atento, y respóndeme: Clamo en mi oración, y levanto el grito, Sal. 55:2
- Mi corazón está doloroso dentro de mí, Y terrores de muerte sobre mí han caído. Sal. 55:4
- Mas tú, hombre, al parecer íntimo mío, Mi guía, y mi familiar: Sal. 55:13
- Tarde y mañana y á medio día oraré y clamaré; Y él oirá mi voz. Sal. 55:17
- El ha redimido en paz mi alma de la guerra contra mí; Pues fueron contra mí muchos. Sal. 55:18
- Reúnense, escóndense, Miran ellos atentamente mis pasos, Esperando mi vida. Sal. 56:6
- Porque has librado mi vida de la muerte, Y mis pies de caída, Para que ande delante de Dios En la luz de los que viven. Sal. 56:13
- TEN misericordia de mí, oh Dios, ten misericordia de mí; Porque en ti ha confiado mi alma, Y en la sombra de tus alas me ampararé, Hasta que pasen los quebrantos. Sal. 57:1
- Mi vida está entre leones; Estoy echado entre hijos de hombres encendidos: Sus dientes son lanzas y saetas, Y su lengua cuchillo agudo. Sal. 57:4
- Red han armado á mis pasos; Hase abatido mi alma: Hoyo han cavado delante de mí; En medio de él han caído. (Selah.) Sal. 57:6
- Pronto está mi corazón, oh Dios, mi corazón está dispuesto: Cantaré, y trovaré salmos. Sal. 57:7
- Porque he aquí están acechando mi vida: Hanse juntado contra mí fuertes, No por falta mía, ni pecado mío, oh Jehová. Sal. 59:3
- Sin delito mío corren y se aperciben: Despierta para venir á mi encuentro, y mira. Sal. 59:4
- De su fuerza esperaré yo en ti: Porque Dios es mi defensa. Sal. 59:9
- El Dios de mi misericordia me prevendrá: Dios me hará ver en mis enemigos mi deseo. Sal. 59:10
- No los matarás, porque mi pueblo no se olvide: Hazlos vagar con tu fortaleza, y abátelos. Oh Jehová, escudo nuestro, Sal. 59:11
- Yo empero cantaré tu fortaleza, Y loaré de mañana tu misericordia: Porque has sido mi amparo Y refugio en el día de mi angustia. Sal. 59:16
- Fortaleza mía, á ti cantaré; Porque eres Dios de mi amparo, Dios de mi misericordia. Sal. 59:17
- Mío es Galaad, y mío es Manasés; Y Ephraim es la fortaleza de mi cabeza; Judá, mi legislador; Sal. 60:7
- Moab, la vasija de mi lavatorio; Sobre Edom echaré mi zapato: Haz júbilo sobre mí, oh Palestina. Sal. 60:8
- OYE, oh Dios, mi clamor; A mi oración atiende. Sal. 61:1
- Desde el cabo de la tierra clamaré á ti, cuando mi corazón desmayare: A la peña más alta que yo me conduzcas. Sal. 61:2
- Porque tú has sido mi refugio, Y torre de fortaleza delante del enemigo. Sal. 61:3
- EN Dios solamente está callada mi alma: De él viene mi salud. Sal. 62:1
- El solamente es mi fuerte, y mi salud; Es mi refugio, no resbalaré mucho. Sal. 62:2
- Alma mía, en Dios solamente reposa; Porque de él es mi esperanza. Sal. 62:5
- El solamente es mi fuerte y mi salud: Es mi refugio, no resbalaré. Sal. 62:6
- En Dios está mi salvación y mi gloria: En Dios está la roca de mi fortaleza, y mi refugio. Sal. 62:7
- DIOS, Dios mío eres tú: levantaréme á ti de mañana: Mi alma tiene sed de ti, mi carne te desea, En tierra de sequedad y transida sin aguas; Sal. 63:1
- Así te bendeciré en mi vida: En tu nombre alzaré mis manos. Sal. 63:4
- Como de meollo y de grosura será saciada mi alma; Y con labios de júbilo te alabará mi boca, Sal. 63:5
- Cuando me acordaré de ti en mi lecho, Cuando meditaré de ti en las velas de la noche. Sal. 63:6
- Porque has sido mi socorro; Y así en la sombra de tus alas me regocijaré. Sal. 63:7
- Está mi alma apegada á ti: Tu diestra me ha sostenido. Sal. 63:8
- Mas los que para destrucción buscaron mi alma, Caerán en los sitios bajos de la tierra. Sal. 63:9
- ESCUCHA, oh Dios, mi voz en mi oración: Guarda mi vida del miedo del enemigo. Sal. 64:1
- Que pronunciaron mis labios, Y habló mi boca, cuando angustiado estaba. Sal. 66:14
- Venid, oid todos los que teméis á Dios, Y contaré lo que ha hecho á mi alma. Sal. 66:16
- A él clamé con mi boca, Y ensalzado fué con mi lengua. Sal. 66:17
- Si en mi corazón hubiese yo mirado á la iniquidad, El Señor no me oyera. Sal. 66:18
- Mas ciertamente me oyó Dios; Antendió á la voz de mi súplica. Sal. 66:19
- Bendito Dios, Que no echó de sí mi oración, ni de mí su misericordia. Sal. 66:20
- Vieron tus caminos, oh Dios; Los caminos de mi Dios, de mi Rey, en el santuario. Sal. 68:24
- Cansado estoy de llamar; mi garganta se ha enronquecido; Han desfallecido mis ojos esperando á mi Dios. Sal. 69:3
- Hanse aumentado más que los cabellos de mi cabeza los que me aborrecen sin causa; Hanse fortalecido mis enemigos, los que me destruyen sin por qué: He venido pues á pagar lo que no he tomado. Sal. 69:4
- Dios, tú sabes mi locura; Y mis delitos no te son ocultos. Sal. 69:5
- No sean avergonzados por mi causa los que te esperan, oh Señor Jehová de los ejércitos; No sean confusos por mí los que te buscan, oh Dios de Israel. Sal. 69:6
- Porque por amor de ti he sufrido afrenta; Confusión ha cubierto mi rostro. Sal. 69:7
- He sido extrañado de mis hermanos, Y extraño á los hijos de mi madre. Sal. 69:8
- Y lloré afligiendo con ayuno mi alma; Y esto me ha sido por afrenta. Sal. 69:10
- Puse además saco por mi vestido; Y vine á serles por proverbio. Sal. 69:11
- Empero yo enderezaba mi oración á ti, oh Jehová, al tiempo de tu buena voluntad: Oh Dios, por la multitud de tu misericordia, Por la verdad de tu salud, óyeme. Sal. 69:13
- Acércate á mi alma, redímela: Líbrame á causa de mis enemigos. Sal. 69:18
- Tú sabes mi afrenta, y mi confusión, y mi oprobio: Delante de ti están todos mis enemigos. Sal. 69:19
- La afrenta ha quebrantado mi corazón, y estoy acongojado: Y esperé quien se compadeciese de mí, y no lo hubo: Y consoladores, y ninguno hallé. Sal. 69:20
- Pusiéronme además hiel por comida, Y en mi sed me dieron á beber vinagre. Sal. 69:21
- Sean avergonzados y confusos Los que buscan mi vida; Sean vueltos atrás y avergonzados Los que mi mal desean. Sal. 70:2
- Yo estoy afligido y menesteroso; Apresúrate á mí, oh Dios: Ayuda mía y mi libertador eres tú; Oh Jehová, no te detengas. Sal. 70:5
- Séme por peña de estancia, adonde recurra yo continuamente: Mandado has que yo sea salvo; Porque tú eres mi roca, y mi fortaleza. Sal. 71:3
- Porque tú, oh Señor Jehová, eres mi esperanza: Seguridad mía desde mi juventud. Sal. 71:5
- Por ti he sido sustentado desde el vientre: De las entrañas de mi madre tú fuiste el que me sacaste: De ti será siempre mi alabanza. Sal. 71:6
- Como prodigio he sido á muchos; Y tú mi refugio fuerte. Sal. 71:7
- Sea llena mi boca de tu alabanza, De tu gloria todo el día. Sal. 71:8
- No me deseches en el tiempo de la vejez; Cuando mi fuerza se acabare, no me desampares. Sal. 71:9
- Porque mis enemigos han tratado de mí; Y los que acechan mi alma, consultaron juntamente. Sal. 71:10
- Oh Dios, no te alejes de mí: Dios mío, acude presto á mi socorro. Sal. 71:12
- Sean avergonzados, fallezcan los adversarios de mi alma; Sean cubiertos de vergüenza y de confusión los que mi mal buscan. Sal. 71:13
- Mi boca publicará tu justicia Y tu salud todo el día, Aunque no sé el número de ellas. Sal. 71:15
- Oh Dios, enseñásteme desde mi mocedad; Y hasta ahora he manifestado tus maravillas. Sal. 71:17
- Aumentarás mi grandeza, Y volverás á consolarme. Sal. 71:21
- Mis labios cantarán cuando á ti salmeare, Y mi alma, á la cual redimiste. Sal. 71:23
- Mi lengua hablará también de tu justicia todo el día: Por cuanto fueron avergonzados, porque fueron confusos los que mi mal procuraban. Sal. 71:24
- Verdaderamente en vano he limpiado mi corazón, Y lavado mis manos en inocencia; Sal. 73:13
- Pues he sido azotado todo el día, Y empezaba mi castigo por las mañanas. Sal. 73:14
- Desazonóse á la verdad mi corazón, Y en mis riñones sentía punzadas. Sal. 73:21
- Con todo, yo siempre estuve contigo: Trabaste de mi mano derecha. Sal. 73:23
- Mi carne y mi corazón desfallecen: Mas la roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre. Sal. 73:26
- Y en cuanto á mí, el acercarme á Dios es el bien: He puesto en el Señor Jehová mi esperanza, Para contar todas tus obras. Sal. 73:28
- Empero Dios es mi rey ya de antiguo; El que obra saludes en medio de la tierra. Sal. 74:12
- CON mi voz clamé á Dios, A Dios clamé, y él me escuchará. Sal. 77:1
- Al Señor busqué en el día de mi angustia: Mi mal corría de noche y no cesaba: Mi alma rehusaba consuelo. Sal. 77:2
- Acordábame de Dios, y gritaba: Quejábame, y desmayaba mi espíritu. (Selah.) Sal. 77:3
- Acordábame de mis canciones de noche; Meditaba con mi corazón, Y mi espíritu inquiría. Sal. 77:6
- ESCUCHA, pueblo mío, mi ley: Inclinad vuestro oído á las palabras de mi boca. Sal. 78:1
- Abriré mi boca en parábola; Hablaré cosas reservadas de antiguo: Sal. 78:2
- Mas mi pueblo no oyó mi voz, E Israel no me quiso á mí. Sal. 81:11
- ¡Oh, si me hubiera oído mi pueblo, Si en mis caminos hubiera Israel andado! Sal. 81:13
- En una nada habría yo derribado sus enemigos, Y vuelto mi mano sobre sus adversarios. Sal. 81:14
- Codicia y aun ardientemente desea mi alma los atrios de Jehová: Mi corazón y mi carne cantan al Dios vivo. Sal. 84:2
- Jehová Dios de los ejércitos, oye mi oración: Escucha, oh Dios de Jacob (Selah.) Sal. 84:8
- Porque mejor es un día en tus atrios que mil fuera de ellos: Escogería antes estar á la puerta de la casa de mi Dios, Que habitar en las moradas de maldad. Sal. 84:10
- Guarda mi alma, porque soy pío: Salva tú, oh Dios mío, á tu siervo que en ti confía. Sal. 86:2
- Alegra el alma de tu siervo: Porque á ti, oh Señor, levanto mi alma. Sal. 86:4
- Escucha, oh Jehová, mi oración, Y está atento á la voz de mis ruegos. Sal. 86:6
- En el día de mi angustia te llamaré: Porque tú me respondes. Sal. 86:7
- Enséñame, oh Jehová, tu camino; caminaré yo en tu verdad: Consolida mi corazón para que tema tu nombre. Sal. 86:11
- Te alabaré, oh Jehová Dios mío, con todo mi corazón; Y glorificaré tu nombre para siempre. Sal. 86:12
- Porque tu misericordia es grande para conmigo; Y has librado mi alma del hoyo profundo. Sal. 86:13
- Oh Dios, soberbios se levantaron contra mí, Y conspiración de fuertes ha buscado mi alma, Y no te pusieron delante de sí. Sal. 86:14
- OH Jehová, Dios de mi salud, Día y noche clamo delante de ti. Sal. 88:1
- Entre mi oración en tu presencia: Inclina tu oído á mi clamor. Sal. 88:2
- Porque mi alma está harta de males, Y mi vida cercana al sepulcro. Sal. 88:3
- Mis ojos enfermaron á causa de mi aflicción: Hete llamado, oh Jehová, cada día; He extendido á ti mis manos. Sal. 88:9
- Mas yo á ti he clamado, oh Jehová; Y de mañana mi oración te previno. Sal. 88:13
- ¿Por qué, oh Jehová, desechas mi alma? ¿Por qué escondes de mí tu rostro? Sal. 88:14
- LAS misericordias de Jehová cantaré perpetuamente; En generación y generación haré notoria tu verdad con mi boca. Sal. 89:1
- Hice alianza con mi escogido; Juré á David mi siervo: diciendo. Sal. 89:3
- Entonces hablaste en visión á tu santo, Y dijiste: Yo he puesto el socorro sobre valiente; He ensalzado un escogido de mi pueblo. Sal. 89:19
- Hallé á David mi siervo; Ungílo con el aceite de mi santidad. Sal. 89:20
- Mi mano será firme con él, Mi brazo también lo fortificará. Sal. 89:21
- Y mi verdad y mi misericordia serán con él; Y en mi nombre será ensalzado su cuerno. Sal. 89:24
- El me llamará: Mi padre eres tú, Mi Dios, y la roca de mi salud. Sal. 89:26
- Para siempre le conservaré mi misericordia; Y mi alianza será firme con él. Sal. 89:28
- Si dejaren sus hijos mi ley, Y no anduvieren en mis juicios; Sal. 89:30
- Mas no quitaré de él mi misericordia, Ni falsearé mi verdad. Sal. 89:33
- No olvidaré mi pacto, Ni mudaré lo que ha salido de mis labios. Sal. 89:34
- Una vez he jurado por mi santidad, Que no mentiré á David. Sal. 89:35
- Acuérdate de cuán corto sea mi tiempo: ¿Por qué habrás criado en vano á todos los hijos del hombre? Sal. 89:47
- Señor, acuérdate del oprobio de tus siervos; Oprobio que llevo yo en mi seno de muchos pueblos. Sal. 89:50
- Diré yo á Jehová: Esperanza mía, y castillo mío; Mi Dios, en él confiaré. Sal. 91:2
- Porque tú has puesto á Jehová, que es mi esperanza. Al Altísimo por tu habitación, Sal. 91:9
- Por cuanto en mí ha puesto su voluntad, yo también lo libraré: Pondrélo en alto, por cuanto ha conocido mi nombre. Sal. 91:14
- Saciarélo de larga vida, Y mostraréle mi salud. Sal. 91:16
- Empero tú ensalzarás mi cuerno como el de unicornio: Seré ungido con aceite fresco. Sal. 92:10
- Para anunciar que Jehová mi fortaleza es recto. Y que en él no hay injusticia. Sal. 92:15
- Si no me ayudara Jehová, Presto morara mi alma en el silencio. Sal. 94:17
- Cuando yo decía: Mi pie resbala: Tu misericordia, oh Jehová, me sustentaba. Sal. 94:18
- En la multitud de mis pensamientos dentro de mí, Tus consolaciones alegraban mi alma. Sal. 94:19
- Mas Jehová me ha sido por refugio; Y mi Dios por roca de mi confianza. Sal. 94:22
- Donde me tentaron vuestros padres, Probáronme, y vieron mi obra. Sal. 95:9
- Por tanto juré en mi furor Que no entrarían en mi reposo. Sal. 95:11
- Entenderé en el camino de la perfección Cuando vinieres á mí: En integridad de mi corazón andaré en medio de mi casa. Sal. 101:2
- No habitará dentro de mi casa el que hace fraude: El que habla mentiras no se afirmará delante de mis ojos. Sal. 101:7
- JEHOVÁ, oye mi oración, Y venga mi clamor á ti. Sal. 102:1
- No escondas de mí tu rostro: en el día de mi angustia Inclina á mí tu oído; El día que te invocare, apresúrate á responderme. Sal. 102:2
- Mi corazón fué herido, y secóse como la hierba; Por lo cual me olvidé de comer mi pan. Sal. 102:4
- Por la voz de mi gemido Mis huesos se han pegado á mi carne. Sal. 102:5
- Por lo que como la ceniza á manera de pan, Y mi bebida mezclo con lloro, Sal. 102:9
- El afligió mi fuerza en el camino; Acortó mis días. Sal. 102:23
- A Jehová cantaré en mi vida: A mi Dios salmearé mientras viviere. Sal. 104:33
- MI corazón está dispuesto, oh Dios; Cantaré y salmearé todavía en mi gloria. Sal. 108:1
- Mío es Galaad, mío es Manasés; Y Eprhaim es la fortaleza de mi cabeza; Judá es mi legislador; Sal. 108:8
- Moab, la vasija de mi lavatorio: Sobre Edom echaré mi calzado; Regocijaréme sobre Palestina. Sal. 108:9
- OH Dios de mi alabanza, no calles; Sal. 109:1
- En pago de mi amor me han sido adversarios: Mas yo oraba. Sal. 109:4
- Este sea el pago de parte de Jehová de los que me calumnian, Y de los que hablan mal contra mi alma. Sal. 109:20
- Porque yo estoy afligido y necesitado; Y mi corazón está herido dentro de mí. Sal. 109:22
- Mis rodillas están debilitadas á causa del ayuno, Y mi carne desfallecida por falta de gordura. Sal. 109:24
- Yo alabaré á Jehová en gran manera con mi boca, Y le loaré en medio de muchos. Sal. 109:30
- JEHOVÁ dijo á mi Señor: Siéntate á mi diestra, En tanto que pongo tus enemigos por estrado de tus pies. Sal. 110:1
- AMO á Jehová, pues ha oído Mi voz y mis súplicas. Sal. 116:1
- Entonces invoqué el nombre de Jehová, diciendo: Libra ahora, oh Jehová, mi alma. Sal. 116:4
- Pues tú has librado mi alma de la muerte, Mis ojos de lágrimas, Y mis pies de desbarrar. Sal. 116:8
- Y dije en mi apresuramiento: Todo hombre es mentiroso. Sal. 116:11
- Jehová está por mí entre los que me ayudan: Por tanto yo veré mi deseo en los que me aborrecen. Sal. 118:7
- Mi fortaleza y mi canción es JAH; Y él me ha sido por salud. Sal. 118:14
- Mi Dios eres tú, y á ti alabaré: Dios mío, á ti ensalzaré. Sal. 118:28
- Con todo mi corazón te he buscado: No me dejes divagar de tus mandamientos. Sal. 119:10
- En mi corazón he guardado tus dichos, Para no pecar contra ti. Sal. 119:11
- Quebrantada está mi alma de desear Tus juicios en todo tiempo. Sal. 119:20
- Pegóse al polvo mi alma: Vivifícame según tu palabra. Sal. 119:25
- Deshácese mi alma de ansiedad: Corrobórame según tu palabra. Sal. 119:28
- Por el camino de tus mandamientos correré, Cuando ensanchares mi corazón. Sal. 119:32
- Guíame por la senda de tus mandamientos; Porque en ella tengo mi voluntad. Sal. 119:35
- Inclina mi corazón á tus testimonios, Y no á la avaricia. Sal. 119:36
- Y daré por respuesta á mi avergonzador, Que en tu palabra he confiado. Sal. 119:42
- Y no quites de mi boca en nigún tiempo la palabra de verdad; Porque á tu juicio espero. Sal. 119:43
- Esta es mi consuelo en mi aflicción: Porque tu dicho me ha vivificado. Sal. 119:50
- Mi porción, oh Jehová, Dije, será guardar tus palabras. Sal. 119:57
- Vengan á mí tus misericordias, y viva; Porque tu ley es mi deleite. Sal. 119:77
- Sea mi corazón íntegro en tus estatutos; Porque no sea yo avergonzado. Sal. 119:80
- Desfallece mi alma por tu salud, Esperando en tu palabra. Sal. 119:81
- Si tu ley no hubiese sido mis delicias, Ya en mi aflicción hubiera perecido. Sal. 119:92
- ¡Cuánto amo yo tu ley! Todo el día es ella mi meditación. Sal. 119:97
- Más que todos mis enseñadores he entendido: Porque tus testimonios son mi meditación. Sal. 119:99
- ¡Cuán dulces son á mi paladar tus palabras! Más que la miel á mi boca. Sal. 119:103
- Lámpara es á mis pies tu palabra, Y lumbrera á mi camino. Sal. 119:105
- Ruégote, oh Jehová, te sean agradables los sacrificios voluntarios de mi boca; Y enséñame tus juicios. Sal. 119:108
- De continuo está mi alma en mi mano: Mas no me he olvidado de tu ley. Sal. 119:109
- Por heredad he tomado tus testimonios para siempre; Porque son el gozo de mi corazón. Sal. 119:111
- Mi corazón incliné á poner por obra tus estatutos De continuo, hasta el fin. Sal. 119:112
- Mi escondedero y mi escudo eres tú: En tu palabra he esperado. Sal. 119:114
- Apartaos de mí, malignos; Pues yo guardaré los mandamientos de mi Dios. Sal. 119:115
- Susténtame conforme á tu palabra, y viviré: Y no me avergüences de mi esperanza. Sal. 119:116
- Mi carne se ha extremecido por temor de ti; Y de tus juicios tengo miedo. Sal. 119:120
- Maravillosos son tus testimonios: Por tanto los ha guardado mi alma. Sal. 119:129
- Mi boca abrí y suspiré; Porque deseaba tus mandamientos. Sal. 119:131
- Mi celo me ha consumido; Porque mis enemigos se olvidaron de tus palabras. Sal. 119:139
- Clamé con todo mi corazón; respóndeme, Jehová, Y guardaré tus estatutos. Sal. 119:145
- Oye mi voz conforme á tu misericordia; Oh Jehová, vivifícame conforme á tu juicio. Sal. 119:149
- Mira mi aflicción, y líbrame; Porque de tu ley no me he olvidado. Sal. 119:153
- Aboga mi causa, y redímeme: Vivifícame con tu dicho. Sal. 119:154
- Príncipes me han perseguido sin causa; Mas mi corazón tuvo temor de tus palabras. Sal. 119:161
- Mi alma ha guardado tus testimonios, Y helos amado en gran manera. Sal. 119:167
- Acérquese mi clamor delante de ti, oh Jehová: Dame entendimiento conforme á tu palabra. Sal. 119:169
- Venga mi oración delante de ti: Líbrame conforme á tu dicho. Sal. 119:170
- Hablará mi lengua tus dichos; Porque todos tus mandamientos son justicia. Sal. 119:172
- Sea tu mano en mi socorro; Porque tus mandamientos he escogido. Sal. 119:173
- Deseado he tu salud, oh Jehová; Y tu ley es mi delicia. Sal. 119:174
- Viva mi alma y alábete; Y tus juicios me ayuden. Sal. 119:175
- Libra mi alma, oh Jehová, de labio mentiroso, De la lengua fraudulenta. Sal. 120:2
- Mucho se detiene mi alma Con los que aborrecen la paz. Sal. 120:6
- ALZARÉ mis ojos á los montes, De donde vendrá mi socorro. Sal. 121:1
- Mi socorro viene de Jehová, Que hizo los cielos y la tierra. Sal. 121:2
- MUCHO me han angustiado desde mi juventud, Puede decir ahora Israel; Sal. 129:1
- Mucho me han angustiado desde mi juventud; Mas no prevalecieron contra mí. Sal. 129:2
- Señor, oye mi voz; Estén atentos tus oídos A la voz de mi súplica. Sal. 130:2
- Esperé yo á Jehová, esperó mi alma; En su palabra he esperado. Sal. 130:5
- Mi alma espera á Jehová Más que los centinelas á la mañana. Más que los vigilantes á la mañana. Sal. 130:6
- JEHOVÁ, no se ha envanecido mi corazón, ni mis ojos se enaltecieron; Ni anduve en grandezas, Ni en cosas para mí demasiado sublimes. Sal. 131:1
- En verdad que me he comportado y he acallado mi alma, Como un niño destetado de su madre: Como un niño destetado está mi alma. Sal. 131:2
- No entraré en la morada de mi casa, Ni subiré sobre el lecho de mi estrado; Sal. 132:3
- Si tus hijos guardaren mi alianza, Y mi testimonio que yo les enseñaré, Sus hijos también se sentarán sobre tu trono para siempre. Sal. 132:12
- Este es mi reposo para siempre: Aquí habitaré, porque la he deseado. Sal. 132:14
- Allí haré reverdecer el cuerno de David: He prevenido lámpara á mi ungido. Sal. 132:17
- Si me olvidare de ti, oh Jerusalem, Mi diestra sea olvidada. Sal. 137:5
- Mi lengua se pegue á mi paladar, Si de ti no me acordare; Si no ensalzare á Jerusalem Como preferente asunto de mi alegría. Sal. 137:6
- ALABARTE he con todo mi corazón: Delante de los dioses te cantaré salmos. Sal. 138:1
- En el día que clamé, me respondiste; Esforzásteme con fortaleza en mi alma. Sal. 138:3
- Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme, Has entendido desde lejos mis pensamientos. Sal. 139:2
- Mi senda y mi acostarme has rodeado, Y estás impuesto en todos mis caminos. Sal. 139:3
- Pues aun no está la palabra en mi lengua, Y he aquí, oh Jehová, tú la sabes toda. Sal. 139:4
- Más maravillosa es la ciencia que mi capacidad; Alta es, no puedo comprenderla. Sal. 139:6
- Si subiere á los cielos, allí estás tú: Y si en abismo hiciere mi estrado, he aquí allí tú estás. Sal. 139:8
- Porque tú poseiste mis riñones; Cubrísteme en el vientre de mi madre. Sal. 139:13
- Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras: Estoy maravillado, Y mi alma lo conoce mucho. Sal. 139:14
- No fué encubierto de ti mi cuerpo, Bien que en oculto fuí formado, Y compaginado en lo más bajo de la tierra. Sal. 139:15
- Mi embrión vieron tus ojos, Y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas Que fueron luego formadas, Sin faltar una de ellas. Sal. 139:16
- Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón: Pruébame y reconoce mis pensamientos: Sal. 139:23
- Jehová Señor, fortaleza de mi salud, Tú pusiste á cubierto mi cabeza el día de las armas. Sal. 140:7
- JEHOVÁ, á ti he clamado; apresúrate á mí; Escucha mi voz, cuando te invocare. Sal. 141:1
- Sea enderezada mi oración delante de ti como un perfume, El don de mis manos como la ofrenda de la tarde. Sal. 141:2
- Pon, oh Jehová, guarda á mi boca: Guarda la puerta de mis labios. Sal. 141:3
- No dejes se incline mi corazón á cosa mala, A hacer obras impías Con los que obran iniquidad, Y no coma yo de sus deleites. Sal. 141:4
- Que el justo me castigue, será un favor, Y que me reprenda será un excelente bálsamo. Que no me herirá la cabeza: Así que aun mi oración tendrán en sus calamidades. Sal. 141:5
- Por tanto á ti, oh Jehová Señor, miran mis ojos: En ti he confiado, no desampares mi alma. Sal. 141:8
- CON mi voz clamaré á Jehová, Con mi voz pediré á Jehová misericordia. Sal. 142:1
- Delante de él derramaré mi querella; Delante de él denunciaré mi angustia. Sal. 142:2
- Cuando mi espíritu se angustiaba dentro de mí, tú conociste mi senda. En el camino en que andaba, me escondieron lazo. Sal. 142:3
- Miraba á la mano derecha, y observaba; mas no había quien me conociese; No tuve refugio, no había quien volviese por mi vida. Sal. 142:4
- Clamé á ti, oh Jehová, Dije: Tú eres mi esperanza, Y mi porción en la tierra de los vivientes. Sal. 142:5
- Escucha mi clamor, que estoy muy afligido; Líbrame de los que me persiguen, porque son más fuertes que yo. Sal. 142:6
- Saca mi alma de la cárcel para que alabe tu nombre: Me rodearán los justos, Porque tú me serás propicio. Sal. 142:7
- OH Jehová, oye mi oración, escucha mis ruegos: Respóndeme por tu verdad, por tu justicia. Sal. 143:1
- Porque ha perseguido el enemigo mi alma; Ha postrado en tierra mi vida; Hame hecho habitar en tinieblas como los ya muertos. Sal. 143:3
- Y mi espíritu se angustió dentro de mí; Pasmóse mi corazón. Sal. 143:4
- Extendí mis manos á ti; Mi alma á ti como la tierra sedienta. (Selah.) Sal. 143:6
- Respóndeme presto, oh Jehová que desmaya mi espíritu: No escondas de mí tu rostro, Y venga yo á ser semejante á los que descienden á la sepultura. Sal. 143:7
- Hazme oir por la mañana tu misericordia, Porque en ti he confiado: Hazme saber el camino por donde ande, Porque á ti he alzado mi alma Sal. 143:8
- Enséñame á hacer tu voluntad, porque tú eres mi Dios: Tu buen espíritu me guíe á tierra de rectitud. Sal. 143:10
- Por tu nombre, oh Jehová me vivificarás: Por tu justicia, sacarás mi alma de angustia. Sal. 143:11
- Y por tu misericordia disiparás mis enemigos, Y destruirás todos los adversarios de mi alma: Porque yo soy tu siervo. Sal. 143:12
- BENDITO sea Jehová, mi roca, Que enseña mis manos á la batalla, Y mis dedos á la guerra: Sal. 144:1
- Misericordia mía y mi castillo, Altura mía y mi libertador, Escudo mío, en quien he confiado; El que allana mi pueblo delante de mí. Sal. 144:2
- ENSALZARTE he, mi Dios, mi Rey; Y bendeciré tu nombre por siglo y para siempre. Sal. 145:1
- La alabanza de Jehová hablará mi boca; Y bendiga toda carne su santo nombre por siglo y para siempre. Sal. 145:21
- Alabaré á Jehová en mi vida: Cantaré salmos á mi Dios mientras viviere. Sal. 146:2
- Volveos á mi reprensión: He aquí yo os derramaré mi espíritu, Y os haré saber mis palabras. Prov. 1:23
- Por cuanto llamé, y no quisisteis: Extendí mi mano, y no hubo quien escuchase; Prov. 1:24
- Antes desechasteis todo consejo mío, Y mi reprensión no quisisteis: Prov. 1:25
- Ni quisieron mi consejo, Y menospreciaron toda reprensión mía: Prov. 1:30
- HIJO mío, no te olvides de mi ley; Y tu corazón guarde mis mandamientos: Prov. 3:1
- Porque os doy buena enseñanza; No desamparéis mi ley. Prov. 4:2
- Porque yo fuí hijo de mi padre, Delicado y único delante de mi madre. Prov. 4:3
- Adquiere sabiduría, adquiere inteligencia; No te olvides ni te apartes de las razones de mi boca; Prov. 4:5
- HIJO mío, está atento á mi sabiduría, Y á mi inteligencia inclina tu oído; Prov. 5:1
- Ahora pues, hijos, oidme, Y no os apartéis de las razones de mi boca. Prov. 5:7
- Y digas: ¡Cómo aborrecí el consejo, Y mi corazón menospreció la reprensión; Prov. 5:12
- Y no oí la voz de los que me adoctrinaban, Y á los que me enseñaban no incliné mi oído! Prov. 5:13
- Guarda mis mandamientos, y vivirás; Y mi ley como las niñas de tus ojos. Prov. 7:2
- Di á la sabiduría: Tú eres mi hermana; Y á la inteligencia llama parienta: Prov. 7:4
- Porque mirando yo por la ventana de mi casa, Por mi celosía, Prov. 7:6
- Con paramentos he ataviado mi cama, Recamados con cordoncillo de Egipto. Prov. 7:16
- He sahumado mi cámara Con mirra, áloes, y cinamomo. Prov. 7:17
- Ahora pues, hijos, oidme, Y estad atentos á las razones de mi boca. Prov. 7:24
- Oh hombres, á vosotros clamo; Y mi voz es á los hijos de los hombres. Prov. 8:4
- Porque mi boca hablará verdad, Y la impiedad abominan mis labios. Prov. 8:7
- En justicia son todas las razones de mi boca; No hay en ellas cosa perversa ni torcida. Prov. 8:8
- Recibid mi enseñanza, y no plata; Y ciencia antes que el oro escogido. Prov. 8:10
- Mejor es mi fruto que el oro, y que el oro refinado; Y mi rédito mejor que la plata escogida. Prov. 8:19
- Venid, comed mi pan, Y bebed del vino que yo he templado. Prov. 9:5
- ¿Quién podrá decir: Yo he limpiado mi corazón, Limpio estoy de mi pecado? Prov. 20:9
- Inclina tu oído, y oye las palabras de los sabios, Y pon tu corazón á mi sabiduría: Prov. 22:17
- Y yo miré, y púse lo en mi corazón: Vi lo, y tomé consejo. Prov. 24:32
- Sé sabio, hijo mío, y alegra mi corazón, Y tendré qué responder al que me deshonrare. Prov. 27:11
- No sea que me harte, y te niegue, y diga, ¿Quién es Jehová? O no sea que siendo pobre, hurte, Y blasfeme el nombre de mi Dios. Prov. 30:9
- ¿Qué, hijo mío? ¿y qué, hijo de mi vientre? ¿Y qué, hijo de mis deseos? Prov. 31:2
- Y dí mi corazón á inquirir y buscar con sabiduría sobre todo lo que se hace debajo del cielo: este penoso trabajo dió Dios á los hijos de los hombres, en que se ocupen. Ecl. 1:13
- Hablé yo con mi corazón, diciendo: He aquí hállome yo engrandecido, y he crecido en sabiduría sobre todos los que fueron antes de mí en Jerusalem; y mi corazón ha percibido muchedumbre de sabiduría y ciencia. Ecl. 1:16
- Y dí mi corazón á conocer la sabiduría, y también á entender las locuras y los desvaríos: conocí que aun esto era aflicción de espíritu. Ecl. 1:17
- DIJE yo en mi corazón: Ven ahora, te probaré con alegría, y gozarás de bienes. Mas he aquí esto también era vanidad. Ecl. 2:1
- Propuse en mi corazón agasajar mi carne con vino, y que anduviese mi corazón en sabiduría, con retención de la necedad, hasta ver cuál fuese el bien de los hijos de los hombres, en el cual se ocuparan debajo del cielo todos los días de su vida. Ecl. 2:3
- Y fuí engrandecido, y aumentado más que todos los que fueron antes de mí en Jerusalem: á más de esto perseveró conmigo mi sabiduría. Ecl. 2:9
- No negué á mis ojos ninguna cosa que desearan, ni aparté mi corazón de placer alguno, porque mi corazón gozó de todo mi trabajo: y ésta fué mi parte de toda mi faena. Ecl. 2:10
- Entonces dije yo en mi corazón: Como sucederá al necio me sucederá también á mí: ¿para qué pues he trabajado hasta ahora por hacerme más sabio? Y dije en mi corazón, que también esto era vanidad. Ecl. 2:15
- Yo asimismo aborrecí todo mi trabajo que había puesto por obra debajo del sol; el cual dejaré á otro que vendrá después de mí. Ecl. 2:18
- ¿Y quién sabe si será sabio, ó necio, el que se enseñoreará de todo mi trabajo en que yo me afané, y en que ocupé debajo del sol mi sabiduría? Esto también es vanidad. Ecl. 2:19
- Tornéme por tanto á desesperanzar mi corazón acerca de todo el trabajo en que me afané, y en que había ocupado debajo del sol mi sabiduría. Ecl. 2:20
- Y dije yo en mi corazón: Al justo y al impío juzgará Dios; porque allí hay tiempo á todo lo que se quiere y sobre todo lo que se hace. Ecl. 3:17
- Dije en mi corazón, en orden á la condición de los hijos de los hombres, que Dios los probaría, para que así echaran de ver ellos mismos que son semejantes á las bestias. Ecl. 3:18
- Está un hombre solo y sin sucesor; que ni tiene hijo ni hermano; mas nunca cesa de trabajar, ni sus ojos se hartan de sus riquezas, ni se pregunta: ¿Para quién trabajo yo, y defraudo mi alma del bien? También esto es vanidad, y duro trabajo. Ecl. 4:8
- Todo esto he visto en los días de mi vanidad. Justo hay que perece por su justicia, y hay impío que por su maldad alarga sus días. Ecl. 7:15
- Yo he rodeado con mi corazón por saber, y examinar, é inquirir la sabiduría, y la razón; y por conocer la maldad de la insensatez, y el desvarío del error; Ecl. 7:25
- Lo que aun busca mi alma, y no encuentro: un hombre entre mil he hallado; mas mujer de todas éstas nunca hallé. Ecl. 7:28
- Todo esto he visto, y puesto he mi corazón en todo lo que debajo del sol se hace: hay tiempo en que el hombre se enseñorea del hombre para mal suyo. Ecl. 8:9
- Yo pues dí mi corazón á conocer sabiduría, y á ver la faena que se hace sobre la tierra; (porque hay quien ni de noche ni de día ve sueño en su ojos;) Ecl. 8:16
- CIERTAMENTE dado he mi corazón á todas estas cosas, para declarar todo esto: que los justos y los sabios, y sus obras, están en la mano de Dios; y que no sabe el hombre ni el amor ni el odio por todo lo que pasa delante de él. Ecl. 9:1
- No miréis en que soy morena, Porque el sol me miró. Los hijos de mi madre se airaron contra mí, Hiciéronme guarda de viñas; Y mi viña, que era mía, no guardé. Cant. 1:6
- Hazme saber, ó tú á quien ama mi alma, Dónde repastas, dónde haces tener majada al medio día: Porque, ¿por qué había yo de estar como vagueando Tras los rebaños de tus compañeros? Cant. 1:7
- Mientras que el rey estaba en su reclinatorio, Mi nardo dió su olor. Cant. 1:12
- Mi amado es para mí un manojito de mirra, Que reposa entre mis pechos. Cant. 1:13
- Racimo de copher en las viñas de Engadi Es para mí mi amado. Cant. 1:14
- Como el lirio entre las espinas, Así es mi amiga entre las doncellas. Cant. 2:2
- Como el manzano entre los árboles silvestres, Así es mi amado entre los mancebos: Bajo la sombra del deseado me senté, Y su fruto fué dulce en mi paladar. Cant. 2:3
- Su izquierda esté debajo de mi cabeza, Y su derecha me abrace. Cant. 2:6
- ¡La voz de mi amado! He aquí él viene Saltando sobre los montes, brincando sobre los collados. Cant. 2:8
- Mi amado es semejante al gamo, ó al cabrito de los ciervos. Helo aquí, está tras nuestra pared, Mirando por las ventanas, Mostrándose por las rejas. Cant. 2:9
- Mi amado habló, y me dijo: Levántate, oh amiga mía, hermosa mía, y vente. Cant. 2:10
- Mi amado es mío, y yo suya; El apacienta entre lirios. Cant. 2:16
- POR las noches busqué en mi lecho al que ama mi alma: Busquélo, y no lo hallé. Cant. 3:1
- Levantaréme ahora, y rodearé por la ciudad; Por las calles y por las plazas Buscaré al que ama mi alma: Busquélo, y no lo hallé. Cant. 3:2
- Halláronme los guardas que rondan la ciudad, Y díjeles: ¿Habéis visto al que ama mi alma? Cant. 3:3
- Pasando de ellos un poco, Hallé luego al que mi alma ama: Trabé de él, y no lo dejé, Hasta que lo metí en casa de mi madre, Y en la cámara de la que me engendró. Cant. 3:4
- Prendiste mi corazón, hermana, esposa mía; Has preso mi corazón con uno de tus ojos, Con una gargantilla de tu cuello. Cant. 4:9
- Huerto cerrado eres, mi hermana, esposa mía; Fuente cerrada, fuente sellada. Cant. 4:12
- Levántate, Aquilón, y ven, Austro: Sopla mi huerto, despréndanse sus aromas. Venga mi amado á su huerto, Y coma de su dulce fruta. Cant. 4:16
- YO vine á mi huerto, oh hermana, esposa mía: Cogido he mi mirra y mis aromas; He comido mi panal y mi miel, Mi vino y mi leche he bebido. Comed, amigos; Babed, amados, y embriagaos. Cant. 5:1
- Yo dormía, pero mi corazón velaba: La voz de mi amado que llamaba: Abreme, hermana mía, amiga mía, paloma mía, perfecta mía; Porque mi cabeza está llena de rocío, Mis cabellos de las gotas de la noche. Cant. 5:2
- Heme desnudado mi ropa; ¿cómo la tengo de vestir? He lavado mis pies; ¿cómo los tengo de ensuciar? Cant. 5:3
- Mi amado metió su mano por el agujero, Y mis entrañas se conmovieron dentro de mí. Cant. 5:4
- Yo me levanté para abrir á mi amado, Y mis manos gotearon mirra, Y mis dedos mirra que corría Sobre las aldabas del candado. Cant. 5:5
- Abrí yo á mi amado; Mas mi amado se había ido, había ya pasado: Y tras su hablar salió mi alma: Busquélo, y no lo hallé; Llamélo, y no me respondió. Cant. 5:6
- Halláronme los guardas que rondan la ciudad: Hiriéronme, llagáronme, Quitáronme mi manto de encima los guardas de los muros. Cant. 5:7
- Yo os conjuro, oh doncellas de Jerusalem, si hallareis á mi amado, Que le hagáis saber cómo de amor estoy enferma. Cant. 5:8
- Mi amado es blanco y rubio, Señalado entre diez mil. Cant. 5:10
- Su paladar, dulcísimo: y todo él codiciable. Tal es mi amado, tal es mi amigo, Oh doncellas de Jerusalem. Cant. 5:16
- Mi amado descendió á su huerto, á las eras de los aromas Para apacentar en los huertos, y para coger los lirios. Cant. 6:2
- Yo soy de mi amado, y mi amado es mío: El apacienta entre los lirios. Cant. 6:3
- No lo supe: hame mi alma hecho Como los carros de Amminadab. Cant. 6:12
- Y tu paladar como el buen vino, Que se entra á mi amado suavemente, Y hace hablar los labios de los viejos. Cant. 7:9
- Yo soy de mi amado, Y conmigo tiene su contentamiento. Cant. 7:10
- ¡OH quién te me diese como hermano Que mamó los pechos de mi madre; De modo que te halle yo fuera, y te bese, Y no me menosprecien! Cant. 8:1
- Yo te llevaría, te metiera en casa de mi madre: Tú me enseñarías, Y yo te hiciera beber vino Adobado del mosto de mis granadas. Cant. 8:2
- Su izquierda esté debajo de mi cabeza, Y su derecha me abrace. Cant. 8:3
- Mi viña, que es mía, está delante de mí: Las mil serán tuyas, oh Salomón, Y doscientas, de los que guardan su fruto. Cant. 8:12
- El buey conoce á su dueño, y el asno el pesebre de su señor: Israel no conoce, mi pueblo no tiene entendimiento. Is. 1:3
- Vuestras lunas nuevas y vuestras solemnidades tiene aborrecidas mi alma: me son gravosas; cansado estoy de llevarlas. Is. 1:14
- Y volveré mi mano sobre ti, y limpiaré hasta lo más puro tus escorias, y quitaré todo tu estaño: Is. 1:25
- El jurará aquel día, diciendo: No tomaré ese cuidado; porque en mi casa ni hay pan, ni qué vestir: no me hagáis príncipe del pueblo. Is. 3:7
- Los exactores de mi pueblo son muchachos, y mujeres se enseñorearon de él. Pueblo mío, los que te guían te engañan, y tuercen la carrera de tus caminos. Is. 3:12
- ¿Qué pensáis vosotros que majáis mi pueblo, y moléis las caras de los pobres? dice el Señor Jehová de los ejércitos. Is. 3:15
- AHORA cantaré por mi amado el cantar de mi amado á su viña. Tenía mi amado una viña en un recuesto, lugar fértil. Is. 5:1
- Ahora pues, vecinos de Jerusalem y varones de Judá, juzgad ahora entre mí y mi viña. Is. 5:3
- ¿Qué más se había de hacer á mi viña, que yo no haya hecho en ella? ¿Cómo, esperando yo que llevase uvas, ha llevado uvas silvestres? Is. 5:4
- Os mostraré pues ahora lo que haré yo á mi viña: Quitaréle su vallado, y será para ser consumida; aportillaré su cerca, y será para ser hollada; Is. 5:5
- Por tanto mi pueblo fué llevado cautivo, porque no tuvo ciencia: y su gloria pereció de hambre, y su multitud se secó de sed. Is. 5:13
- Y tocando con él sobre mi boca, dijo: He aquí que esto tocó tus labios, y es quitada tu culpa, y limpio tu pecado. Is. 6:7
- Dijo entonces Isaías: Oid ahora casa de David. ¿Os es poco el ser molestos á los hombres, sino que también lo seáis á mi Dios? Is. 7:13
- Por apartar del juicio á los pobres, y por quitar el derecho á los afligidos de mi pueblo; por despojar las viudas, y robar los huérfanos! Is. 10:2
- Oh Assur, vara y bastón de mi furor: en su mano he puesto mi ira. Is. 10:5
- Mandaréle contra una gente fementida, y sobre el pueblo de mi ira le enviaré, para que quite despojos, y arrebate presa, y que lo ponga á ser hollado como lodo de las calles. Is. 10:6
- Como halló mi mano los reinos de los ídolos, siendo sus imágenes más que Jerusalem y Samaria; Is. 10:10
- Porque dijo: Con la fortaleza de mi mano lo he hecho, y con mi sabiduría; porque he sido prudente: y quité los términos de los pueblos, y saqué sus tesoros, y derribé como valientes los que estaban sentados: Is. 10:13
- Y halló mi mano como nido las riquezas de los pueblos; y como se cogen los huevos dejados, así me apoderé yo de toda la tierra; y no hubo quien moviese ala, ó abriese boca y graznase. Is. 10:14
- Mas de aquí á muy poco tiempo, se acabará el furor y mi enojo, para fenecimiento de ellos. Is. 10:25
- No harán mal ni dañarán en todo mi santo monte; porque la tierra será llena del conocimiento de Jehová, como cubren la mar las aguas. Is. 11:9
- He aquí Dios es salud mía; aseguraréme, y no temeré; porque mi fortaleza y mi canción es JAH Jehová, el cual ha sido salud para mí. Is. 12:2
- Yo mandé á mis santificados, asimismo llamé á mis valientes para mi ira, á los que se alegran con mi gloria. Is. 13:3
- Tú que decías en tu corazón: Subiré al cielo, en lo alto junto á las estrellas de Dios ensalzaré mi solio, y en el monte del testimonio me sentaré, á los lados del aquilón; Is. 14:13
- Que quebrantaré al Asirio en mi tierra, y en mis montes lo hollaré; y su yugo será apartado de ellos, y su carga será quitada de su hombro. Is. 14:25
- Mi corazón dará gritos por Moab; sus fugitivos huirán hasta Zoar, como novilla de tres años. Por la cuesta de Luhith subirán llorando, y levantarán grito de quebrantamiento por el camino de Horonaim. Is. 15:5
- Por tanto mis entrañas sonarán como arpa acerca de Moab, y mi interior en orden á Kir-hareseth. Is. 16:11
- Porque Jehová me dijo así: Reposaréme, y miraré desde mi morada, como sol claro después de la lluvia, como nube de rocío en el calor de la tierra. Is. 18:4
- Porque Jehová de los ejércitos los bendecirá, diciendo: Bendito el pueblo mío Egipto, y el Asirio obra de mis manos, é Israel mi heredad. Is. 19:25
- Y dijo Jehová: De la manera que anduvo mi siervo Isaías desnudo y descalzo tres años, señal y pronóstico sobre Egipto y sobre Etiopía; Is. 20:3
- Pasmóse mi corazón, el horror me ha intimidado; la noche de mi deseo se me tornó en espanto. Is. 21:4
- Y gritó como un león: Señor, sobre la atalaya estoy yo continuamente de día, y las noches enteras sobre mi guarda: Is. 21:8
- Trilla mía, y paja de mi era: os he dicho lo que oí de Jehová de los ejércitos, Dios de Israel. Is. 21:10
- Por esto dije: Dejadme, lloraré amargamente; no os afanéis por consolarme de la destrucción de la hija de mi pueblo. Is. 22:4
- Y será que, en aquel día, llamaré á mi siervo Eliacim, hijo de Hilcías; Is. 22:20
- De lo postrero de la tierra oímos salmos: Gloria al justo. Y yo dije: ¡Mi flaqueza, mi flaqueza, ay de mí! Prevaricadores han prevaricado; y han prevaricado con prevaricación de desleales. Is. 24:16
- JEHOVÁ, tú eres mi Dios: te ensalzaré, alabaré tu nombre; porque has hecho maravillas, los consejos antiguos, la verdad firme. Is. 25:1
- Con mi alma te he deseado en la noche; y en tanto que me durare el espíritu en medio de mí, madrugaré á buscarte: porque luego que hay juicios tuyos en la tierra, los moradores del mundo aprenden justicia. Is. 26:9
- Tus muertos vivirán; junto con mi cuerpo muerto resucitarán. ¡Despertad y cantad, moradores del polvo! porque tu rocío, cual rocío de hortalizas; y la tierra echará los muertos. Is. 26:19
- ¿O forzará alguien mi fortaleza? Haga conmigo paz, sí, haga paz conmigo. Is. 27:5
- Estad atentos, y oid mi voz; estad atentos, y oid mi dicho. Is. 28:23
- Porque verá á sus hijos, obra de mis manos en medio de sí, que santificarán mi nombre; y santificarán al Santo de Jacob, y temerán al Dios de Israel. Is. 29:23
- ¡AY de los hijos que se apartan, dice Jehová, para tomar consejo, y no de mí; para cobijarse con cubierta, y no de mi espíritu, añadiendo pecado á pecado! Is. 30:1
- Pártense para descender á Egipto, y no han preguntado mi boca; para fortificarse con la fuerza de Faraón, y poner su esperanza en la sombra de Egipto. Is. 30:2
- Mujeres reposadas, levantaos, oid mi voz; confiadas, escuchad mi razón. Is. 32:9
- Sobre la tierra de mi pueblo subirán espinas y cardos; y aun sobre todas las casas de placer en la ciudad de alegría. Is. 32:13
- Y mi pueblo habitará en morada de paz, y en habitaciones seguras, y en recreos de reposo. Is. 32:18
- Oid, los que estáis lejos, lo que he hecho; y vosotros los cercanos, conoced mi potencia. Is. 33:13
- Porque en los cielos se embriagará mi espada: he aquí que descenderá sobre Edom en juicio, y sobre el pueblo de mi anatema. Is. 34:5
- Ahora pues yo te ruego que des rehenes al rey de Asiria mi señor, y yo te daré dos mil caballos, si pudieres tú dar caballeros que cabalguen sobre ellos. Is. 36:8
- ¿Cómo pues harás volver el rostro de un capitán de los más pequeños siervos de mi señor, aunque estés confiado en Egipto por sus carros y hombres de á caballo? Is. 36:9
- Y dijo Rabsaces: ¿Envióme mi señor á ti y á tu señor, á que dijese estas palabras, y no á los hombres que están sobre el muro, para comer su estiércol y beber su orina con vosotros? Is. 36:12
- ¿Dónde está el dios de Hamath y de Arphad? ¿dónde está el dios de Sepharvaim? ¿libraron á Samaria de mi mano? Is. 36:19
- ¿Qué dios hay entre los dioses de estas tierras, que haya librado su tierra de mi mano, para que Jehová libre de mi mano á Jerusalem? Is. 36:20
- Porque contra mí te airaste, y tu estruendo ha subido á mis oídos: pondré pues mi anzuelo en tu nariz, y mi freno en tus labios, y haréte tornar por el camino por donde viniste. Is. 37:29
- Pues yo ampararé á esta ciudad para salvarla por amor de mí, y por amor de David mi siervo. Is. 37:35
- Mi morada ha sido movida y traspasada de mí, como tienda de pastor. Como el tejedor corté mi vida; cortaráme con la enfermedad; Me consumirás entre el día y la noche. Is. 38:12
- ¿Qué diré? El que me lo dijo, él mismo lo ha hecho. Andaré recapacitando en la amargura de mi alma todos los años de mi vida. Is. 38:15
- Oh Señor, sobre ellos vivirán tus piedades, Y á todos diré consistir en ellas la vida de mi espíritu; Pues tú me restablecerás, y me harás que viva. Is. 38:16
- He aquí amargura grande me sobrevino en la paz: Mas á ti plugo librar mi vida del hoyo de corrupción. Porque echaste tras tus espaldas todos mis pecados. Is. 38:17
- Dijo entonces: ¿Qué han visto en tu casa? Y dijo Ezechîas: Todo lo que hay en mi casa han visto, y ninguna cosa hay en mis tesoros que no les haya mostrado. Is. 39:4
- ¿Por qué dices, oh Jacob, y hablas tú, Israel: Mi camino es escondido de Jehová, y de mi Dios pasó mi juicio? Is. 40:27
- Mas tú, Israel, siervo mío eres, tú, Jacob, á quien yo escogí, simiente de Abraham mi amigo. Is. 41:8
- Porque te tomé de los extremos de la tierra, y de sus principales te llamé, y te dije: Mi siervo eres tú, te escogí, y no te deseché. Is. 41:9
- No temas, que yo soy contigo; no desmayes, que yo soy tu Dios que te esfuerzo: siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia. Is. 41:10
- Del norte desperté uno, y vendrá; del nacimiento del sol llamará en mi nombre: y hollará príncipes como lodo, y como pisa el barro el alfarero. Is. 41:25
- HE aquí mi siervo, yo lo sostendré; mi escogido en quien mi alma toma contentamiento: he puesto sobre él mi espíritu, dará juicio á las gentes. Is. 42:1
- Yo Jehová: este es mi nombre; y á otro no daré mi gloria, ni mi alabanza á esculturas. Is. 42:8
- ¿Quién ciego, sino mi siervo? ¿quién sordo, como mi mensajero que envié? ¿quién ciego como el perfecto, y ciego como el siervo de Jehová, Is. 42:19
- Todos los llamados de mi nombre; para gloria mía los críe, los formé y los hice. Is. 43:7
- Vosotros sois mis testigos, dice Jehová, y mi siervo que yo escogí; para que me conozcáis y creáis, y entendáis que yo mismo soy; antes de mí no fué formado Dios, ni lo será después de mí. Is. 43:10
- Aun antes que hubiera día, yo era; y no hay quien de mi mano libre: si yo hiciere, ¿quién lo estorbará? Is. 43:13
- La bestia del campo me honrará, los chacales, y los pollos del avestruz: porque daré aguas en el desierto, ríos en la soledad, para que beba mi pueblo, mi escogido. Is. 43:20
- Porque yo derramaré aguas sobre el secadal, y ríos sobre la tierra árida: mi espíritu derramaré sobre tu generación, y mi bendición sobre tus renuevos: Is. 44:3
- Y torna su sobrante en un dios, en su escultura; humíllase delante de ella, adórala, y ruégale diciendo: Líbrame, que mi dios eres tú. Is. 44:17
- De ceniza se apacienta; su corazón engañado le desvía, para que no libre su alma, ni diga: ¿No hay una mentira á mi mano derecha? Is. 44:20
- Acuérdate de estas cosas, oh Jacob, é Israel, pues que tú mi siervo eres: Yo te formé; siervo mío eres tú: Israel, no me olvides. Is. 44:21
- Que dice de Ciro: Es mi pastor, y cumplirá todo lo que yo quiero, en diciendo á Jerusalem, Serás edificada; y al templo: Serás fundado. Is. 44:28
- Por amor de mi siervo Jacob, y de Israel mi escogido, te llamé por tu nombre; púsete sobrenombre, aunque no me conociste. Is. 45:4
- Yo lo desperté en justicia, y enderezaré todos sus caminos; él edificará mi ciudad, y soltará mis cautivos, no por precio ni por dones, dice Jehová de los ejércitos. Is. 45:13
- Por mí hice juramento, de mi boca salió palabra en justicia, y no será revocada. Que á mí se doblará toda rodilla, jurará toda lengua. Is. 45:23
- Que anuncio lo por venir desde el principio, y desde antiguo lo que aun no era hecho; que digo: Mi consejo permanecerá, y haré todo lo que quisiere; Is. 46:10
- Que llamo desde el oriente al ave, y de tierra lejana al varón de mi consejo. Yo hablé, y lo haré venir: he lo pensado, y también lo haré. Is. 46:11
- Haré que se acerque mi justicia, no se alejará: y mi salud no se detendrá. Y pondré salud en Sión, y mi gloria en Israel. Is. 46:13
- Enojéme contra mi pueblo, profané mi heredad, y entreguélos en tu mano: no les hiciste misericordias; sobre el viejo agravaste mucho tu yugo. Is. 47:6
- Lo que pasó, ya antes lo dije; y de mi boca salió; publiquélo, hícelo presto, y vino á ser. Is. 48:3
- Díjetelo ya días há; antes que viniese te lo enseñé, porque no dijeses: Mi ídolo lo hizo, mis estatuas de escultura y de fundición mandaron estas cosas. Is. 48:5
- Por amor de mi nombre dilataré mi furor, y para alabanza mía te daré largas, para no talarte. Is. 48:9
- Por mí, por amor de mí lo haré, para que no sea amancillado mi nombre, y mi honra no la daré á otro. Is. 48:11
- Mi mano fundó también la tierra, y mi mano derecha midió los cielo con el palmo; en llamándolos yo, parecieron juntamente. Is. 48:13
- Fuera como la arena tu simiente, y los renuevos de tus entrañas como las pedrezuelas de ella; nunca su nombre fuera cortado, ni raído de mi presencia. Is. 48:19
- OIDME, islas, y escuchad, pueblos lejanos: Jehová me llamó desde el vientre; desde las entrañas de mi madre tuvo mi nombre en memoria. Is. 49:1
- Y puso mi boca como espada aguda, cubrióme con la sombra de su mano; y púsome por saeta limpia, guardóme en su aljaba. Is. 49:2
- Y díjome: Mi siervo eres, oh Israel, que en ti me gloriaré. Is. 49:3
- Yo empero dije: Por demás he trabajado, en vano y sin provecho he consumido mi fortaleza; mas mi juicio está delante de Jehová, y mi recompensa con mi Dios. Is. 49:4
- Ahora pues, dice Jehová, el que me formó desde el vientre por su siervo, para que convierta á él á Jacob. Bien que Israel no se juntará, con todo, estimado seré en los ojos de Jehová, y el Dios mío será mi fortaleza. Is. 49:5
- Y dijo: Poco es que tú me seas siervo para levantar las tribus de Jacob, y para que restaures los asolamientos de Israel: también te dí por luz de las gentes, para que seas mi salud hasta lo postrero de la tierra. Is. 49:6
- Así dijo el Señor Jehová: He aquí, yo alzaré mi mano á las gentes, y á los pueblos levantaré mi bandera; y traerán en brazos tus hijos, y tus hijas serán traídas en hombros. Is. 49:22
- Porque vine, y nadie pareció; llamé, y nadie respondió. ¿Ha llegado á acortarse mi mano, para no redimir? ¿no hay en mí poder para librar? He aquí que con mi reprensión hago secar la mar; torno los ríos en desierto, hasta pudrirse sus peces, y morirse de sed por falta de agua. Is. 50:2
- Dí mi cuerpo á los heridores, y mis mejillas á los que me mesaban el cabello: no escondí mi rostro de las injurias y esputos. Is. 50:6
- Porque el Señor Jehová me ayudará; por tanto no me avergoncé: por eso puse mi rostro como un pedernal, y sé que no seré avergonzado. Is. 50:7
- Cercano está de mí el que me justifica; ¿quién contenderá conmigo? juntémonos. ¿Quién es el adversario de mi causa? acérquese á mí. Is. 50:8
- He aquí que todos vosotros encendéis fuego, y estáis cercados de centellas: andad á la luz de vuestro fuego, y á las centellas que encendisteis. De mi mano os vendrá esto; en dolor seréis sepultados. Is. 50:11
- Estad atentos á mí, pueblo mío, y oidme, nación mía; porque de mí saldrá la ley, y mi juicio descubriré para luz de pueblos. Is. 51:4
- Cercana está mi justicia, salido ha mi salud, y mis brazos juzgarán á los pueblos: á mí esperarán las islas, y en mi brazo pondrán su esperanza. Is. 51:5
- Alzad á los cielos vuestros ojos, y mirad abajo á la tierra: porque los cielos serán deshechos como humo, y la tierra se envejecerá como ropa de vestir, y de la misma manera perecerán sus moradores: mas mi salud será para siempre, mi justicia no perecerá. Is. 51:6
- Oidme, los que conocéis justicia, pueblo en cuyo corazón está mi ley. No temáis afrenta de hombre, ni desmayéis por sus denuestos. Is. 51:7
- Porque como á vestidura los comerá polilla, como á lana los comerá gusano; mas mi justicia permanecerá perpetuamente, y mi salud por siglos de siglos. Is. 51:8
- Y en tu boca he puesto mis palabras, y con la sombra de mi mano te cubrí, para que plantase los cielos y fundase la tierra, y que dijese á Sión: Pueblo mío eres tú. Is. 51:16
- Así dijo tu Señor Jehová, y tu Dios, el cual pleitea por su pueblo: He aquí he quitado de tu mano el cáliz de aturdimiento, la hez del cáliz de mi furor; nunca más lo beberás: Is. 51:22
- Porque así dijo el Señor Jehová: Mi pueblo descendió á Egipto en tiempo pasado, para peregrinar allá; y el Assur lo cautivó sin razón. Is. 52:4
- Y ahora ¿qué á mí aquí, dice Jehová, ya que mi pueblo sea llevado sin por qué? Y los que en él se enseñorean, lo hacen aullar, dice Jehová, y continuamente es blasfemado mi nombre todo el día. Is. 52:5
- Por tanto, mi pueblo sabrá mi nombre por esta causa en aquel día: porque yo mismo que hablo, he aquí estaré presente. Is. 52:6
- He aquí que mi siervo será prosperado, será engrandecido y ensalzado, y será muy sublimado. Is. 52:13
- De la cárcel y del juicio fué quitado; y su generación ¿quién la contará? Porque cortado fué de la tierra de los vivientes; por la rebelión de mi pueblo fué herido. Is. 53:8
- Del trabajo de su alma verá y será saciado; con su conocimiento justificará mi siervo justo á muchos, y él llevará las iniquidades de ellos. Is. 53:11
- Con un poco de ira escondí mi rostro de ti por un momento; mas con misericordia eterna tendré compasión de ti, dijo tu Redentor Jehová. Is. 54:8
- Porque los montes se moverán, y los collados temblarán; mas no se apartará de ti mi misericordia, ni el pacto de mi paz vacilará, dijo Jehová, el que tiene misericordia de ti. Is. 54:10
- Así será mi palabra que sale de mi boca: no volverá á mí vacía, antes hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié. Is. 55:11
- ASÍ dijo Jehová: Guardad derecho, y haced justicia: porque cercana está mi salud para venir, y mi justicia para manifestarse. Is. 56:1
- Porque así dijo Jehová á los eunucos que guardaren mis sábados, y escogieren lo que yo quiero, y abrazaren mi pacto: Is. 56:4
- Yo les daré lugar en mi casa y dentro de mis muros, y nombre mejor que el de hijos é hijas; nombre perpetuo les daré que nunca perecerá. Is. 56:5
- Y á los hijos de los extranjeros que se allegaren á Jehová para ministrarle, y que amaren el nombre de Jehová para ser sus siervos: á todos los que guardaren el sábado de profanarlo, y abrazaren mi pacto, Is. 56:6
- Yo los llevaré al monte de mi santidad, y los recrearé en mi casa de oración; sus holocaustos y sus sacrificios serán aceptos sobre mi altar; porque mi casa, casa de oración será llamada de todos los pueblos. Is. 56:7
- Cuando clamares, líbrente tus allegados; empero á todos ellos llevará el viento, un soplo los arrebatará; mas el que en mí espera, tendrá la tierra por heredad, y poseerá el monte de mi santidad. Is. 57:13
- Y dirá: Allanad, allanad; barred el camino, quitad los tropiezos del camino de mi pueblo. Is. 57:14
- Por la iniquidad de su codicia me enojé y heríle, escondí mi rostro y ensañéme; y fué él rebelde por el camino de su corazón. Is. 57:17
- No hay paz, dijo mi Dios, para los impíos. Is. 57:21
- CLAMA á voz en cuello, no te detengas; alza tu voz como trompeta, y anuncia á mi pueblo su rebelión, y á la casa de Jacob su pecado. Is. 58:1
- Si retrajeres del sábado tu pie, de hacer tu voluntad en mi día santo, y al sábado llamares delicias, santo, glorioso de Jehová; y lo venerares, no hacinedo tus caminos, ni buscando tu voluntad, ni hablando tus palabras: Is. 58:13
- Y este será mi pacto con ellos, dijo Jehová: El espíritu mío que está sobre ti, y mis palabras que puse en tu boca, no faltarán de tu boca, ni de la boca de tu simiente, dijo Jehová, ni de la boca de la simiente de tu simiente, desde ahora y para siempre. Is. 59:21
- Todo el ganado de Cedar será juntado para ti: carneros de Nebayoth te serán servidos: serán ofrecidos con agrado sobre mi altar, y glorificaré la casa de mi gloria. Is. 60:7
- Y los hijos de los extranjeros edificarán tus muros, y sus reyes te servirán; porque en mi ira te herí, mas en mi buena voluntad tendré de ti misericordia. Is. 60:10
- La gloria del Líbano vendrá á ti, hayas, pinos, y bojes juntamente, para decorar el lugar de mi santuario; y yo honraré el lugar de mis pies. Is. 60:13
- Y tu pueblo, todos ellos serán justos, para siempre heredarán la tierra; renuevos de mi plantío, obra de mis manos, para glorificarme. Is. 60:21
- En gran manera me gozaré en Jehová, mi alma se alegrará en mi Dios; porque me vistió de vestidos de salud, rodeóme de manto de justicia, como á novio me atavió, y como á novia compuesta de sus joyas. Is. 61:10
- Mas los que lo allegaron lo comerán, y alabarán á Jehová; y los que lo cogieron, lo beberán en los atrios de mi santuario. Is. 62:9
- Pisado he yo solo el lagar, y de los pueblos nadie fué conmigo: pisélos con mi ira, y hollélos con mi furor; y su sangre salpicó mis vestidos, y ensucié todas mis ropas. Is. 63:3
- Porque el día de la venganza está en mi corazón, y el año de mis redimidos es venido. Is. 63:4
- Y miré y no había quien ayudará, y maravilléme que no hubiera quien sustentase: y salvóme mi brazo, y sostúvome mi ira. Is. 63:5
- Y con mi ira hollé los pueblos, y embriaguélos de mi furor, y derribé á tierra su fortaleza. Is. 63:6
- Porque dijo: Ciertamente mi pueblo son, hijos que no mienten; y fué su Salvador. Is. 63:8
- FUÍ buscado de los que no preguntaban por mí; fuí hallado de los que no me buscaban. Dije á gente que no invocaba mi nombre: Heme aquí, heme aquí. Is. 65:1
- Pueblo que en mi cara me provoca de continuo á ira, sacrificando en huertos, y ofreciendo perfume sobre ladrillos; Is. 65:3
- Que dicen: Estáte en tu lugar, no te llegues á mí, que soy más santo que tú: éstos son humo en mi furor, fuego que arde todo el día. Is. 65:5
- Y será Sarón para habitación de ovejas, y el valle de Achôr para majada de vacas, á mi pueblo que me buscó. Is. 65:10
- Empero vosotros los que dejáis á Jehová, que olvidáis el monte de mi santidad, que ponéis mesa para la Fortuna, y suministráis libaciones para el Destino; Is. 65:11
- Y alegraréme con Jerusalem, y gozaréme con mi pueblo; y nunca más se oirán en ella voz de lloro, ni voz de clamor. Is. 65:19
- No edificarán, y otro morará; no plantarán, y otro comerá: porque según los días de los árboles serán los días de mi pueblo, y mis escogidos perpetuarán las obras de sus manos. Is. 65:22
- El lobo y el cordero serán apacentados juntos, y el león comerá paja como el buey; y á la serpiente el polvo será su comida. No afligirán, ni harán mal en todo mi santo monte, dijo Jehová. Is. 65:25
- JEHOVÁ dijo así: El cielo es mi solio, y la tierra estrado de mis pies: ¿dónde está la casa que me habréis de edificar, y dónde este lugar de mi reposo? Is. 66:1
- Mi mano hizo todas estas cosas, y así todas estas cosas fueron, dice Jehová: mas á aquél miraré que es pobre y humilde de espíritu, y que tiembla á mi palabra. Is. 66:2
- Oid palabra de Jehová, vosotros los que tembláis á su palabra: Vuestros hermanos los que os aborrecen, y os niegan por causa de mi nombre, dijeron: Glorifíquese Jehová. Mas él se mostrará con alegría vuestra, y ellos serán confundidos. Is. 66:5
- Porque yo entiendo sus obras y sus pensamientos: tiempo vendrá para juntar todas las gentes y lenguas; y vendrán, y verán mi gloria. Is. 66:18
- Y pondré entre ellos señal, y enviaré de los escapados de ellos á las gentes, á Tarsis, á Pul y Lud, que disparan arco, á Tubal y á Javán, á las islas apartadas que no oyeron de mí, ni vieron mi gloria; y publicarán mi gloria entre las gentes. Is. 66:19
- Y traerán á todos vuestros hermanos de entre todas las naciones, por presente á Jehová, en caballos, en carros, en literas, y en mulos, y en camellos, á mi santo monte de Jerusalem, dice Jehová, al modo que los hijos de Israel traen el presente en vasos limpios á la casa de Jehová. Is. 66:20
- Y extendió Jehová su mano, y tocó sobre mi boca; y díjome Jehová: He aquí he puesto mis palabras en tu boca. Jer. 1:9
- Y díjome Jehová: Bien has visto; porque yo apresuro mi palabra para ponerla por obra. Jer. 1:12
- Y os metí en tierra de Carmelo, para que comieseis su fruto y su bien: mas entrasteis, y contaminasteis mi tierra, é hicisteis mi heredad abominable. Jer. 2:7
- Si alguna gente ha mudado sus dioses, bien que ellos no son dioses. Pero mi pueblo ha trocado su gloria por lo que no aprovecha. Jer. 2:11
- Porque dos males ha hecho mi pueblo: dejáronme á mí, fuente de agua viva, por cavar para sí cisternas, cisternas rotas que no detienen aguas. Jer. 2:13
- Tu maldad te castigará, y tu apartamiento te condenará: sabe pues y ve cuán malo y amargo es tu dejar á Jehová tu Dios, y faltar mi temor en tí, dice el Señor Jehová de los ejércitos. Jer. 2:19
- Que dicen al leño: Mi padre eres tú; y á la piedra: Tú me has engendrado: pues me volvieron la cerviz, y no el rostro; y en el tiempo de su trabajo dicen: Levántate, y líbranos. Jer. 2:27
- ¡Oh generación! ved vosotros la palabra de Jehová. ¿He sido yo á Israel soledad, ó tierra de tinieblas? ¿Por qué ha dicho mi pueblo: Señores somos; nunca más vendremos á tí? Jer. 2:31
- ¿Olvídase la virgen de su atavío, ó la desposada de sus sartales? mas mi pueblo se ha olvidado de mí por días que no tienen número. Jer. 2:32
- A lo menos desde ahora, ¿no clamarás á mí, Padre mío, guiador de mi juventud? Jer. 3:4
- Ve, y clama estas palabras hacia el aquilón, y di: Vuélvete, oh rebelde Israel, dice Jehová; no haré caer mi ira sobre vosotros: porque misericordioso soy yo, dice Jehová, no guardaré para siempre el enojo. Jer. 3:12
- Conoce empero tu maldad, porque contra Jehová tu Dios has prevaricado, y tus caminos has derramado á los extraños debajo de todo árbol umbroso, y no oiste mi voz, dice Jehová. Jer. 3:13
- Y os daré pastores según mi corazón, que os apacienten de ciencia y de inteligencia. Jer. 3:15
- Circuncidaos á Jehová, y quitad los prepucios de vuestro corazón, varones de Judá y moradores de Jerusalem; no sea que mi ira salga como fuego, y se encienda y no haya quien apague, por la malicia de vuestras obras. Jer. 4:4
- ¡Mis entrañas, mis entrañas! Me duelen las telas de mi corazón: mi corazón ruge dentro de mí; no callaré; porque voz de trompeta has oído, oh alma mía, pregón de guerra. Jer. 4:19
- Porque mi pueblo es necio; no me conocieron los hijos ignorantes y los no entendidos; sabios para mal hacer, y para bien hacer no supieron. Jer. 4:22
- Porque voz oí como de mujer que está de parto, angustia como de primeriza; voz de la hija de Sión que lamenta y extiende sus manos, diciendo: ¡Ay ahora de mí! que mi alma desmaya á causa de los matadores. Jer. 4:31
- ¿No había de hacer visitación sobre esto? dijo Jehová. De una gente como ésta ¿no se había de vengar mi alma? Jer. 5:9
- ¿A mí no temeréis? dice Jehová; ¿no os amedrentaréis á mi presencia, que al mar por ordenación eterna, la cual no quebrantará, puse arena por término? Se levantarán tempestades, mas no prevalecerán; bramarán sus ondas, mas no lo pasarán. Jer. 5:22
- Porque fueron hallados en mi pueblo impíos; acechaban como quien pone lazos; pusieron trampa para tomar hombres. Jer. 5:26
- ¿No tengo de visitar sobre esto? dice Jehová; ¿y de tal gente no se vengará mi alma? Jer. 5:29
- Los profetas profetizaron mentira, y los sacerdotes dirigían por manos de ellos; y mi pueblo así lo quiso. ¿Qué pues haréis á su fin? Jer. 5:31
- Como la fuente nunca cesa de manar sus aguas, así nunca cesa de manar su malicia; injusticia y robo se oye en ella; continuamente en mi presencia, enfermedad y herida. Jer. 6:7
- Corrígete, Jerusalem, porque no se aparte mi alma de ti, porque no te torne desierta, tierra no habitada. Jer. 6:8
- Y sus casas serán traspasadas á otros, sus heredades y también sus mujeres; porque extenderé mi mano sobre los moradores de la tierra, dice Jehová. Jer. 6:12
- Y curan el quebrantamiento de la hija de mi pueblo con liviandad, diciendo, Paz, paz; y no hay paz. Jer. 6:14
- Oye, tierra. He aquí yo traigo mal sobre este pueblo, el fruto de sus pensamientos; porque no escucharon á mis palabras, y aborrecieron mi ley. Jer. 6:19
- ¿A qué viene para mí este incienso de Seba, y la buena caña olorosa de tierra lejana? Vuestros holocaustos no son á mi voluntad, ni vuestros sacrificios me dan gusto. Jer. 6:20
- Hija de mi pueblo, cíñete de saco, y revuélcate en ceniza; hazte luto como por hijo único, llanto de amarguras: porque presto vendrá sobre nosotros el destruidor. Jer. 6:26
- Por fortaleza te he puesto en mi pueblo, por torre: conocerás pues, y examinarás el camino de ellos. Jer. 6:27
- Vendréis y os pondréis delante de mí en esta casa sobre la cual es invocado mi nombre, y diréis: Librados somos: para hacer todas estas abominaciones? Jer. 7:10
- ¿Es cueva de ladrones delante de vuestros ojos esta casa, sobre la cual es invocado mi nombre? He aquí que también yo veo, dice Jehová. Jer. 7:11
- Andad empero ahora á mi lugar que fué en Silo, donde hice que morase mi nombre al principio, y ved lo que le hice por la maldad de mi pueblo Israel. Jer. 7:12
- Haré también á esta casa sobre la cual es invocado mi nombre, en la que vosotros confiáis, y á este lugar que dí á vosotros y á vuestros padres, como hice á Silo: Jer. 7:14
- Que os echaré de mi presencia como eché á todos vuestros hermanos, á toda la generación de Ephraim. Jer. 7:15
- Por tanto, así ha dicho el Señor Jehová: He aquí que mi furor y mi ira se derrama sobre este lugar, sobre los hombres, sobre los animales, sobre los árboles del campo, y sobre los frutos de la tierra; y encenderáse, y no se apagará. Jer. 7:20
- Mas esto les mandé, diciendo: Escuchad mi voz, y seré á vosotros por Dios, y vosotros me seréis por pueblo; y andad en todo camino que os mandare, para que os vaya bien. Jer. 7:23
- Porque los hijos de Judá han hecho lo malo ante mis ojos, dice Jehová; pusieron sus abominaciones en la casa sobre la cual mi nombre fué invocado, amancillándola. Jer. 7:30
- Y han edificado los altos de Topheth, que es en el valle del hijo de Hinnom, para quemar al fuego sus hijos y sus hijas, cosa que yo no les mandé, ni subió en mi corazón. Jer. 7:31
- Aun la cigüeña en el cielo conoce su tiempo, y la tórtola y la grulla y la golondrina guardan el tiempo de su venida; mas mi pueblo no conoce el juicio de Jehová. Jer. 8:7
- Y curaron el quebrantamiento de la hija de mi pueblo con liviandad, diciendo: Paz, paz; y no hay paz. Jer. 8:11
- A causa de mi fuerte dolor mi corazón desfallece en mí. Jer. 8:18
- He aquí voz del clamor de la hija de mi pueblo, que viene de la tierra lejana: ¿No está Jehová en Sión? ¿no está en ella su Rey? ¿Por qué me hicieron airar con sus imágenes de talla, con vanidades ajenas? Jer. 8:19
- Quebrantado estoy por el quebrantamiento de la hija de mi pueblo; entenebrecido estoy, espanto me ha arrebatado. Jer. 8:21
- ¿No hay bálsamo en Galaad? ¿no hay allí médico? ¿Por qué pues no hubo medicina para la hija de mi pueblo? Jer. 8:22
- ¡OH si mi cabeza se tornase aguas, y mis ojos fuentes de aguas, para que llore día y noche los muertos de la hija de mi pueblo! Jer. 9:1
- ¡Oh quién me diese en el desierto un mesón de caminantes, para que dejase mi pueblo, y de ellos me apartase! Porque todos ellos son adúlteros, congregación de prevaricadores. Jer. 9:2
- Por tanto, así ha dicho Jehová de los ejércitos: He aquí que yo los fundiré, y los ensayaré; porque ¿cómo he de hacer por la hija de mi pueblo? Jer. 9:7
- ¿No los tengo de visitar sobre estas cosas? dice Jehová. ¿De tal gente no se vengará mi alma? Jer. 9:9
- Y dijo Jehová: Porque dejaron mi ley, la cual dí delante de ellos, y no obedecieron á mi voz, ni caminaron conforme á ella; Jer. 9:13
- ¡Ay de mí, por mi quebrantamiento! mi llaga es muy dolorosa. Yo empero dije: Ciertamente enfermedad mía es esta, y debo sufrirla. Jer. 10:19
- Mi tienda es destruída, y todas mis cuerdas están rotas: mis hijos fueron sacados de mí, y perecieron: no hay ya más quien extienda mi tienda, ni quien levante mis cortinas. Jer. 10:20
- El cual mandé á vuestros padres el día que los saqué de la tierra de Egipto, del horno de hierro, diciéndoles: Oid mi voz, y ejecutad aquéllas, conforme á todo lo que os mando, y me seréis por pueblo, y yo seré á vosotros por Dios; Jer. 11:4
- Porque con eficacia protesté a vuestros padres el día que los hice subir de la tierra de Egipto hasta el día de hoy, madrugando y protestando, diciendo: Oid mi voz. Jer. 11:7
- Hanse vuelto á las maldades de sus primeros padres, los cuales no quisieron escuchar mis palabras, antes se fueron tras dioses ajenos para servirles; la casa de Israel y la casa de Judá invalidaron mi pacto, el cual había yo concertado con sus padres. Jer. 11:10
- Por tanto, así ha dicho Jehová: He aquí yo traigo sobre ellos mal del que no podrán salir; y clamarán á mi, y no los oiré. Jer. 11:11
- ¿Qué tiene mi amado en mi casa, habiendo hecho abominaciones muchas? Y las carnes santas pasarán de sobre tí, porque en tu maldad te gloriaste. Jer. 11:15
- Mas, oh Jehová de los ejércitos, que juzgas justicia, que sondas los riñones y el corazón, vea yo tu venganza de ellos: porque á ti he descubierto mi causa. Jer. 11:20
- Tu empero, oh Jehová, me conoces; vísteme, y probaste mi corazón para contigo: arráncalos como á ovejas para el degolladero, y señálalos para el día de la matanza. Jer. 12:3
- He dejado mi casa, desamparé mi heredad, entregado he lo que amaba mi alma en manos de sus enemigos. Jer. 12:7
- Fué para mí mi heredad como león en breña: contra mí dió su voz; por tanto la aborrecí. Jer. 12:8
- ¿Esme mi heredad ave de muchos colores? ¿no están contra ella aves en derredor? Venid, reuníos, vosotras todas las bestias del campo, venid á devorarla. Jer. 12:9
- Muchos pastores han destruído mi viña, hollaron mi heredad, tornaron en desierto y soledad mi heredad preciosa. Jer. 12:10
- Así dijo Jehová contra todos mis malos vecinos, que tocan la heredad que hice poseer á mi pueblo Israel: He aquí que yo los arrancaré de su tierra, y arrancaré de en medio de ellos la casa de Judá. Jer. 12:14
- Y será que, si cuidadosamente aprendieren los caminos de mi pueblo, para jurar en mi nombre, diciendo, Vive Jehová, así como enseñaron á mi pueblo á jurar por Baal; ellos serán prosperados en medio de mi pueblo. Jer. 12:16
- Mas si no oyereis esto, en secreto llorará mi alma á causa de vuestra soberbia; y llorando amargamente, se desharán mis ojos en lágrimas, porque el rebaño de Jehová fué cautivo. Jer. 13:17
- Díjome entonces Jehová: Falso profetizan los profetas en mi nombre: no los envié, ni les mandé, ni les hablé: visión mentirosa, y adivinación, y vanidad, y engaño de su corazón os profetizan. Jer. 14:14
- Por tanto así ha dicho Jehová sobre los profetas que profetizan en mi nombre, los cuales yo no envié, y que dicen, Cuchillo ni hambre no habrá en esta tierra: Con cuchillo y con hambre serán consumidos esos profetas. Jer. 14:15
- Decirles has, pues, esta palabra: Córranse mis ojos en lágrimas noche y día, y no cesen; porque de gran quebrantamiento es quebrantada la virgen hija de mi pueblo, de plaga muy recia. Jer. 14:17
- Y DÍJOME Jehová: Si Moisés y Samuel se pusieran delante de mí, mi voluntad no será con este pueblo: échalos de delante de mí, y salgan. Jer. 15:1
- Tú me dejaste, dice Jehová, atrás te volviste: por tanto yo extenderé sobre ti mi mano, y te destruiré; estoy cansado de arrepentirme. Jer. 15:6
- Y aventélos con aventador hasta las puertas de la tierra; desahijé, desbaraté mi pueblo; no se tornaron de sus caminos. Jer. 15:7
- Y te haré pasar á tus enemigos en tierra que no conoces: porque fuego se ha encendido en mi furor, y arderá sobre vosotros. Jer. 15:14
- Halláronse tus palabras, y yo las comí; y tu palabra me fué por gozo y por alegría de mi corazón: porque tu nombre se invocó sobre mí, oh Jehová Dios de los ejércitos. Jer. 15:16
- ¿Por qué fué perpetuo mi dolor, y mi herida desahuciada no admitió cura? ¿Serás para mí como cosa ilusoria, como aguas que no son estables? Jer. 15:18
- Por tanto así dijo Jehová: Si te convirtieres, yo te repondré, y delante de mí estarás; y si sacares lo precioso de lo vil, serás como mi boca. Conviértanse ellos á ti, y tú no te conviertas á ellos. Jer. 15:19
- Porque así ha dicho Jehová: No entres en casa de luto, ni vayas á lamentar, ni los consueles: porque yo he quitado mi paz de este pueblo, dice Jehová, mi misericordia y piedades. Jer. 16:5
- Entonces les dirás: Porque vuestros padres me dejaron, dice Jehová, y anduvieron en pos de dioses ajenos, y los sirvieron, y á ellos se encorvaron, y me dejaron á mí, y no guardaron mi ley; Jer. 16:11
- Mas primero pagaré al doble su iniquidad y su pecado; porque contaminaron mi tierra con los cuerpos muertos de sus abominaciones, y de sus abominaciones llenaron mi heredad. Jer. 16:18
- Por tanto, he aquí, les enseñaré de esta vez, enseñarles he mi mano y mi fortaleza, y sabrán que mi nombre es Jehová. Jer. 16:21
- ¡Oh mi montaña! tu hacienda en el campo y todos tus tesoros daré á saco, por el pecado de tus altos en todos tus términos. Jer. 17:3
- Y habrá en ti cesación de tu heredad, la cual yo te dí, y te haré servir á tus enemigos en tierra que no conociste; porque fuego habéis encendido en mi furor, para siempre arderá. Jer. 17:4
- Sáname, oh Jehová, y seré sano; sálvame, y seré salvo: porque tú eres mi alabanza. Jer. 17:14
- Mas yo no me entrometí á ser pastor en pos de ti, ni deseé día de calamidad, tú lo sabes. Lo que de mi boca ha salido, fué en tu presencia. Jer. 17:16
- ¿No podré yo hacer de vosotros como este alfarero, oh casa de Israel, dice Jehová? He aquí que como el barro en la mano del alfarero, así sois vosotros en mi mano, oh casa de Israel. Jer. 18:6
- Pero si hiciere lo malo delante de mis ojos, no oyendo mi voz, arrepentiréme del bien que había determinado hacerle. Jer. 18:10
- Porque mi pueblo me ha olvidado, incensando á la vanidad, y hácenles tropezar en sus caminos, en las sendas antiguas, para que caminen por sendas, por camino no hollado; Jer. 18:15
- ¿Dase mal por bien para que hayan cavado hoyo á mi alma? Acuérdate que me puse delante de ti para hablar bien por ellos, para apartar de ellos tu ira. Jer. 18:20
- Y dije: No me acordaré más de él, ni hablaré más en su nombre: empero fué en mi corazón como un fuego ardiente metido en mis huesos, trabajé por sufrirlo, y no pude. Jer. 20:9
- Oh Jehová de los ejércitos, que sondas los justos, que ves los riñones y el corazón, vea yo tu venganza de ellos; porque á ti he descubierto mi causa. Jer. 20:12
- Maldito el día en que nací: el día en que mi madre me parió no sea bendito. Jer. 20:14
- Maldito el hombre que dió nuevas á mi padre, diciendo, Hijo varón te ha nacido, haciéndole alegrarse así mucho. Jer. 20:15
- Porque no me mató en el vientre, y mi madre me hubiera sido mi sepulcro, y su vientre concebimiento perpetuo. Jer. 20:17
- Porque mi rostro he puesto contra esta ciudad para mal, y no para bien, dice Jehová: en mano del rey de Babilonia será entregada, y quemarála á fuego. Jer. 21:10
- Casa de David, así dijo Jehová: Juzgad de mañana juicio, y librad al oprimido de mano del opresor; porque mi ira no salga como fuego, y se encienda, y no haya quien apague, por la maldad de vuestras obras. Jer. 21:12
- Hete hablado en tus prosperidades; mas dijiste: No oiré. Este fué tu camino desde tu juventud, que nunca oiste mi voz. Jer. 22:21
- Vivo yo, dice Jehová, que si Conías hijo de Joacím rey de Judá fuese anillo en mi mano diestra, aun de allí te arrancaré; Jer. 22:24
- ¡AY de los pastores que desperdician y derraman las ovejas de mi majada! dice Jehová. Jer. 23:1
- Por tanto, así ha dicho Jehová Dios de Israel á los pastores que apacientan mi pueblo: Vosotros derramasteis mis ovejas, y las espantasteis, y no las habéis visitado: he aquí yo visito sobre vosotros la maldad de vuestras obras, dice Jehová. Jer. 23:2
- A causa de los profetas mi corazón está quebrantado en medio de mí, todos mis huesos tiemblan; estuve como hombre borracho, y como hombre á quien dominó el vino, delante de Jehová y delante de las palabras de su santidad. Jer. 23:9
- Porque así el profeta como el sacerdote son fingidos: aun en mi casa hallé su maldad, dice Jehová. Jer. 23:11
- Y en los profetas de Samaria he visto desatinos: profetizaban en Baal, é hicieron errar á mi pueblo Israel. Jer. 23:13
- Y si ellos hubieran estado en mi secreto, también hubieran hecho oir mis palabras á mi pueblo; y les hubieran hecho volver de su mal camino, y de la maldad de sus obras. Jer. 23:22
- Yo he oído lo que aquellos profetas dijeron, profetizando mentira en mi nombre, diciendo: Soñé, soñé. Jer. 23:25
- ¿No piensan como hacen á mi pueblo olvidarse de mi nombre con sus sueños que cada uno cuenta á su compañero, al modo que sus padres se olvidaron de mi nombre por Baal? Jer. 23:27
- El profeta con quien fuere sueño, cuente sueño; y el con quien fuere mi palabra, cuente mi palabra verdadera. ¿Qué tiene que ver la paja con el trigo? dice Jehová. Jer. 23:28
- ¿No es mi palabra como el fuego, dice Jehová, y como martillo que quebranta la piedra? Jer. 23:29
- He aquí yo contra los que profetizan sueños mentirosos, dice Jehová y contáronlos, é hicieron errar á mi pueblo con sus mentiras y con sus lisonjas, y yo no los envié, ni les mandé; y ningún provecho hicieron á este pueblo, dice Jehová. Jer. 23:32
- Por tanto, he aquí que yo os echaré en olvido, y os arrancaré de mi presencia, y á la ciudad que os dí á vosotros y á vuestros padres; Jer. 23:39
- He aquí enviaré yo, y tomaré todos los linajes del aquilón, dice Jehová, y á Nabucodonosor rey de Babilonia, mi siervo, y traerélos contra esta tierra, y contra sus moradores, y contra todas estas naciones en derredor; y los destruiré, y pondrélos por escarnio, y por silbo, y en soledades perpetuas. Jer. 25:9
- Porque así me dijo Jehová Dios de Israel: Toma de mi mano el vaso del vino de este furor, y da á beber de él á todas las gentes á las cuales yo te envío. Jer. 25:15
- Porque he aquí, que á la ciudad sobre la cual es invocado mi nombre yo comienzo á hacer mal; ¿y vosotros seréis absueltos? No seréis absueltos: porque espada traigo sobre todos los moradores de la tierra, dice Jehová de los ejércitos. Jer. 25:29
- Les dirás pues: Así ha dicho Jehová: Si no me oyereis para andar en mi ley, la cual dí delante de vosotros, Jer. 26:4
- Yo hice la tierra, el hombre y las bestias que están sobre la haz de la tierra, con mi grande potencia y con mi brazo extendido, y díla á quien me plugo. Jer. 27:5
- Y ahora yo he dado todas estas tierras en mano de Nabucodonosor rey de Babilonia, mi siervo, y aun las bestias del campo le he dado para que le sirvan. Jer. 27:6
- Porque yo no los envié, dice Jehová, y ellos profetizan falsamente en mi nombre, para que yo os arroje, y perezcáis, vosotros y los profetas que os profetizan. Jer. 27:15
- Porque falsamente os profetizan ellos en mi nombre: no los envié, ha dicho Jehová. Jer. 29:9
- Porque así dijo Jehová: Cuando en Babilonia se cumplieren los setenta años, yo os visitaré, y despertaré sobre vosotros mi buena palabra, para tornaros á este lugar. Jer. 29:10
- Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel, acerca de Achâb hijo de Colías, y acerca de Sedechîas hijo de Maasías, quienes os profetizan en mi nombre falsamente: He aquí los entrego yo en mano de Nabucodonosor rey de Babilonia, y él los herirá delante de vuestro ojos; Jer. 29:21
- Porque hicieron maldad en Israel, y cometieron adulterio con las mujeres de sus prójimos, y falsamente hablaron en mi nombre palabra que no les mandé; lo cual yo sé, y soy testigo, dice Jehová. Jer. 29:23
- Por tanto, así ha dicho Jehová: He aquí que yo visito sobre Semaías de Nehelam, y sobre su generación: no tendrá varón que more entre este pueblo, ni verá aquel bien que haré yo á mi pueblo, dice Jehová: porque contra Jehová ha hablado rebelión. Jer. 29:32
- Porque he aquí que vienen días, dice Jehová, en que tornaré la cautividad de mi pueblo Israel y Judá, ha dicho Jehová, y harélos volver á la tierra que dí á sus padres, y la poseerán. Jer. 30:3
- Irán con lloro, mas con misericordias los haré volver, y harélos andar junto á arroyos de aguas, por camino derecho en el cual no tropezarán: porque soy á Israel por padre, y Ephraim es mi primogénito. Jer. 31:9
- Y el alma del sacerdote embriagaré de grosura, y será mi pueblo saciado de mi bien, dice Jehová. Jer. 31:14
- Escuchando, he oído á Ephraim que se lamentaba: Azotásteme, y fuí castigado como novillo indómito: conviérteme y seré convertido; porque tú eres Jehová mi Dios. Jer. 31:18
- En esto me desperté, y vi, y mi sueño me fué sabroso. Jer. 31:26
- No como el pacto que hice con sus padres el día que tomé su mano para sacarlos de tierra de Egipto; porque ellos invalidaron mi pacto, bien que fuí yo un marido para ellos, dice Jehová: Jer. 31:32
- Mas éste es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová: Daré mi ley en sus entrañas, y escribiréla en sus corazones; y seré yo á ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo. Jer. 31:33
- He aquí que Hanameel, hijo de Sallum tu tío, viene á ti, diciendo: Cómprame mi heredad que está en Anathoth; porque tú tienes derecho á ella para comprarla. Jer. 32:7
- Y vino á mí Hanameel, hijo de mi tío, conforme á la palabra de Jehová, al patio de la cárcel, y díjome: Compra ahora mi heredad que está en Anathoth, en tierra de Benjamín, porque tuyo es el derecho de la herencia, y á ti compete la redención: cómprala para ti. Entonces conocí que era palabra de Jehová. Jer. 32:8
- Y compré la heredad de Hanameel, hijo de mi tío, la cual estaba en Anathoth, y peséle el dinero: diecisiete siclos de plata. Jer. 32:9
- Y dí la carta de venta á Baruch hijo de Nerías, hijo de Maasías, delante de Hanameel el hijo de mi tío, y delante de los testigos que habían suscrito en la carta de venta, delante de todos los Judíos que estaban en el patio de la cárcel. Jer. 32:12
- Por manera que para enojo mío y para ira mía me ha sido esta ciudad, desde el día que la edificaron hasta hoy, para que la haga quitar de mi presencia; Jer. 32:31
- Antes asentaron sus abominaciones en la casa sobre la cual es invocado mi nombre, contaminándola. Jer. 32:34
- He aquí que yo los juntaré de todas las tierras á las cuales los eché con mi furor, y con mi enojo y saña grande; y los haré tornar á este lugar, y harélos habitar seguramente, Jer. 32:37
- Y haré con ellos pacto eterno, que no tornaré atrás de hacerles bien, y pondré mi temor en el corazón de ellos, para que no se aparten de mí. Jer. 32:40
- Y alegraréme con ellos haciéndoles bien, y los plantaré en esta tierra en verdad, de todo mi corazón y de toda mi alma. Jer. 32:41
- (Porque vinieron para pelear con los Caldeos, para henchirlas de cuerpos de hombres muertos, á los cuales herí yo con mi furor y con mi ira, pues que escondí mi rostro de esta ciudad, a causa de toda su malicia:) Jer. 33:5
- Y de los sacerdotes y Levitas no faltará varón de mi presencia que ofrezca holocausto, y encienda presente, y que haga sacrificio todos los días. Jer. 33:18
- Así ha dicho Jehová: Si pudieres invalidar mi concierto con el día y mi concierto con la noche, por manera que no haya día ni noche á su tiempo, Jer. 33:20
- Podráse también invalidar mi pacto con mi siervo David, para que deje de tener hijo que reine sobre su trono, y con los Levitas y sacerdotes, mis ministros. Jer. 33:21
- Como no puede ser contado el ejército del cielo, ni la arena de la mar se puede medir, así multiplicaré la simiente de David mi siervo, y los Levitas que á mí ministran. Jer. 33:22
- ¿No has echado de ver lo que habla este pueblo diciendo: Dos familias que Jehová escogiera ha desechado? y han tenido en poco mi pueblo, hasta no tenerlos más por nación. Jer. 33:24
- Así ha dicho Jehová: Si no permaneciere mi concierto con el día y la noche, si yo no he puesto las leyes del cielo y la tierra, Jer. 33:25
- También desecharé la simiente de Jacob, y de David mi siervo, para no tomar de su simiente quien sea señor sobre la simiente de Abraham, de Isaac, y de Jacob. Porque haré volver su cautividad, y tendré de ellos misericordia. Jer. 33:26
- Y vosotros os habíais hoy convertido, y hecho lo recto delante de mis ojos, anunciando cada uno libertad á su prójimo; y habíais hecho concierto en mi presencia, en la casa sobre la cual es invocado mi nombre: Jer. 34:15
- Pero os habéis vuelto y profanado mi nombre, y habéis tornado á tomar cada uno su siervo y cada uno su sierva, que habíais dejado libres á su voluntad; y los habéis sujetado á seros siervos y siervas. Jer. 34:16
- Y entregaré á los hombres que traspasaron mi pacto, que no han llevado á efecto las palabras del pacto que celebraron en mi presencia dividiendo en dos partes el becerro y pasando por medio de ellas: Jer. 34:18
- Por tanto, así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: No faltará varón de Jonadab, hijo de Rechâb, que esté en mi presencia todos los días. Jer. 35:19
- Entra tú pues, y lee de este rollo que escribiste de mi boca, las palabras de Jehová en oídos del pueblo, en la casa de Jehová, el día del ayuno; y las leerás también en oídos de todo Judá que vienen de sus ciudades. Jer. 36:6
- Ahora pues, oye, te ruego, oh rey mi señor: caiga ahora mi súplica delante de ti, y no me hagas volver á casa de Jonathán escriba, porque no me muera allí. Jer. 37:20
- Mi señor el rey, mal hicieron estos varones en todo lo que han hecho con Jeremías profeta, al cual hicieron echar en la mazmorra; porque allí se morirá de hambre, pues no hay más pan en la ciudad. Jer. 38:9
- Porque así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: Como se derramó mi enojo y mi ira sobre los moradores de Jerusalem, así se derramará mi ira sobre vosotros, cuando entrareis en Egipto; y seréis por juramento y por espanto, y por maldición y por afrenta; y no veréis más este lugar. Jer. 42:18
- Y diles: Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: He aquí que yo envío, y tomaré á Nabucodonosor rey de Babilonia, mi siervo, y pondré su trono sobre estas piedras que he escondido, y tenderá su dosel sobre ellas. Jer. 43:10
- Derramóse por tanto mi saña y mi furor, y encendióse en las ciudades de Judá y en las calles de Jerusalem, y tornáronse en soledad y en destrucción, como hoy. Jer. 44:6
- No se han morigerado hasta el día de hoy, ni han tenido temor, ni han caminado en mi ley, ni en mis estatutos que puse delante de vosotros y delante de vuestros padres. Jer. 44:10
- Por tanto, así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: He aquí que yo pongo mi rostro en vosotros para mal, y para destruir á todo Judá. Jer. 44:11
- Por tanto, oid palabra de Jehová, todo Judá que habitáis en tierra de Egipto: He aquí he jurado por mi grande nombre, dice Jehová, que mi nombre no será más invocado en toda la tierra de Egipto por boca de ningún hombre Judío, diciendo: Vive el Señor Jehová. Jer. 44:26
- Tú dijiste: ¡Ay de mí ahora! porque me ha añadido Jehová tristeza sobre mi dolor; trabajé en mi gemido, y no he hallado descanso. Jer. 45:3
- Por tanto, mi corazón resonará como flautas por causa de Moab, asimismo resonará mi corazón á modo de flautas por los hombres de Kir-heres: porque perecieron las riquezas que había hecho. Jer. 48:36
- ¡Cómo dejaron á la ciudad de alabanza, ciudad de mi gozo! Jer. 49:25
- Y haré que Elam se intimide delante de sus enemigos, y delante de los que buscan su alma; y traeré sobre ellos mal, y el furor de mi enojo, dice Jehová; y enviaré en pos de ellos espada hasta que los acabe. Jer. 49:37
- Y pondré mi silla en Elam, y destruiré de allí rey y príncipe, dice Jehová. Jer. 49:38
- Ovejas perdidas fueron mi pueblo: sus pastores las hicieron errar, por los montes las descarriaron: anduvieron de monte en collado, olvidáronse de sus majadas. Jer. 50:6
- Porque os alegrasteis, porque os gozasteis destruyendo mi heredad, porque os henchisteis como becerra de renuevos, y relinchasteis como caballos; Jer. 50:11
- He aquí yo contra ti, oh monte destruidor, dice Jehová, que destruiste toda la tierra; y extenderé mi mano sobre ti, y te haré rodar de las peñas, y te tornaré monte quemado. Jer. 51:25
- Sobre Babilonia la violencia contra mí y mi carne, dirá la moradora de Sión; y mi sangre sobre los moradores de Caldea, dirá Jerusalem. Jer. 51:35
- Sus inmundicias en sus faldas; no se acordó de su postrimería: Por tanto ella ha descendido maravillosamente, no tiene consolador. Mira, oh Jehová, mi aflicción, porque el enemigo se ha engrandecido. Lam. 1:9
- ¿No os conmueve á cuantos pasáis por el camino? Mirad, y ved si hay dolor como mi dolor que me ha venido; Porque Jehová me ha angustiado en el día de la ira de su furor. Lam. 1:12
- El yugo de mis rebeliones está ligado por su mano, Enlazadas han subido sobre mi cerviz: ha hecho caer mis fuerzas: Hame entregado el Señor en sus manos, contra quienes no podré levantarme. Lam. 1:14
- Por esta causa yo lloro; mis ojos, mis ojos fluyen aguas; Porque se alejó de mí consolador que dé reposo á mi alma: Mis hijos son destruídos, porque el enemigo prevaleció. Lam. 1:16
- Jehová es justo; que yo contra su boca me rebelé. Oid ahora, pueblos todos, y ved mi dolor: Mis vírgenes y mis mancebos fueron en cautiverio. Lam. 1:18
- Mira, oh Jehová, que estoy atribulada: mis entrañas rugen, Mi corazón está trastornado en medio de mí; porque me rebelé desaforadamente: De fuera deshijó el cuchillo, de dentro parece una muerte. Lam. 1:20
- Oyeron que gemía, y no hay consolador para mí: Todos mis enemigos han oído mi mal, se han holgado de que tú lo hiciste. Harás venir el día que has anunciado, y serán como yo. Lam. 1:21
- Entre delante de ti toda su maldad, Y haz con ellos como hiciste conmigo por todas mis rebeliones: Porque muchos son mis suspiros, y mi corazón está doloroso. Lam. 1:22
- Mis ojos desfallecieron de lágrimas, rugieron mis entrañas, Mi hígado se derramó por tierra por el quebrantamiento de la hija de mi pueblo, Cuando desfallecía el niño y el que mamaba, en las plazas de la ciudad. Lam. 2:11
- Has llamado, como a día de solemnidad, mis temores de todas partes; Y en el día del furor de Jehová no hubo quien escapase ni quedase vivo: Los que crié y mantuve, mi enemigo los acabó Lam. 2:22
- Hizo envejecer mi carne y mi piel; quebrantó mis huesos. Lam. 3:4
- Aun cuando clamé y dí voces, cerro los oídos a mi oración. Lam. 3:8
- Fuí escarnio á todo mi pueblo, canción de ellos todos los días. Lam. 3:14
- Y mi alma se alejó de la paz, olvidéme del bien. Lam. 3:17
- Y dije: Pereció mi fortaleza, y mi esperanza de Jehová. Lam. 3:18
- Acuérdate de mi aflicción y de mi abatimiento, del ajenjo y de la hiel. Lam. 3:19
- Tendrálo aún en memoria mi alma, porque en mí está humillada. Lam. 3:20
- Esto reduciré á mi corazón, por lo cual esperaré. Lam. 3:21
- Mi parte es Jehová, dijo mi alma; por tanto en él esperaré. Lam. 3:24
- Ríos de aguas echan mis ojos, por el quebrantamiento de la hija de mi pueblo. Lam. 3:48
- Mis ojos contristaron mi alma, por todas las hijas de mi ciudad. Lam. 3:51
- Ataron mi vida en mazmorra, pusieron piedra sobre mí. Lam. 3:53
- Aguas de avenida vinieron sobre mi cabeza; yo dije: Muerto soy. Lam. 3:54
- Oiste mi voz; no escondas tu oído á mi clamor, para mi respiro Lam. 3:56
- Abogaste, Señor, la causa de mi alma; redimiste mi vida. Lam. 3:58
- Tú has visto, oh Jehová, mi agravio; defiende mi causa. Lam. 3:59
- Aun los monstruos marinos sacan la teta, dan de mamar a sus chiquitos: hija de mi pueblo es cruel, como los avestruces en el desierto. Lam. 4:3
- Y aumentóse la iniquidad de la hija de mi pueblo más que el pecado de Sodoma, Que fué trastornada en un momento, y no asentaron sobre ella compañías. Lam. 4:6
- Las manos de las mujeres piadosas cocieron á sus hijos; Fuéronles comida en el quebrantamiento de la hija de mi pueblo. Lam. 4:10
- Cual parece el arco del cielo que está en las nubes el día que llueve, así era el parecer del resplandor alrededor. Esta fué la visión de la semejanza de la gloria de Jehová. Y luego que yo la hube visto, caí sobre mi rostro, y oí voz de uno que hablaba. Ez. 1:28
- Y abrí mi boca, é hízome comer aquel rollo. Ez. 3:2
- Y díjome: Hijo del hombre, haz á tu vientre que coma, é hinche tus entrañas de este rollo que yo te doy. Y comílo, y fué en mi boca dulce como miel. Ez. 3:3
- Levantóme pues el espíritu, y me tomó; y fuí en amargura, en la indignación de mi espíritu: mas la mano de Jehová era fuerte sobre mí. Ez. 3:14
- Hijo del hombre, yo te he puesto por atalaya á la casa de Israel: oirás pues tú la palabra de mi boca, y amonestarlos has de mi parte. Ez. 3:17
- Y levantéme, y salí al campo: y he aquí que allí estaba la gloria de Jehová, como la gloria que había visto junto al río de Chebar: y caí sobre mi rostro. Ez. 3:23
- Y dije: ¡Ah Señor Jehová! he aquí que mi alma no es inmunda, ni nunca desde mi mocedad hasta este tiempo comí cosa mortecina ni despedazada, ni nunca en mi boca entró carne inmunda. Ez. 4:14
- Por tanto, vivo yo, dice el Señor Jehová, ciertamente por haber violado mi santuario con todas tus abominaciones, te quebrantaré yo también: mi ojo no perdonará, ni tampoco tendré yo misericordia. Ez. 5:11
- Y cumpliráse mi furor, y haré que repose en ellos mi enojo, y tomaré satisfacción: y sabrán que yo Jehová he hablado en mi celo, cuando habré cumplido en ellos mi enojo. Ez. 5:13
- El que estuviere lejos, morirá de pestilencia; y el que estuviere cerca caerá á cuchillo; y el que quedare, y fuere cercado, morirá de hambre: así cumpliré en ellos mi enojo. Ez. 6:12
- Y extenderé mi mano sobre ellos, y tornaré la tierra asolada y desierta, más que el desierto hacia Diblath, en todas sus habitaciones: y conocerán que yo soy Jehová. Ez. 6:14
- Ahora será el fin sobre ti, y enviaré sobre ti mi furor, y te juzgaré según tus caminos; y pondré sobre ti todas tus abominaciones. Ez. 7:3
- Y mi ojo no te perdonará, ni tendré misericordia; antes pondré sobre ti tus caminos, y en medio de ti estarán tus abominaciones; y sabréis que yo soy Jehová. Ez. 7:4
- Ahora presto derramaré mi ira sobre ti, y cumpliré en ti mi furor, y te juzgaré según tus caminos; y pondré sobre ti tus abominaciones. Ez. 7:8
- Y mi ojo no perdonará, ni tendré misericordia: según tus caminos pondré sobre ti, y en medio de ti serán tus abominaciones; y sabréis que yo Jehová soy el que hiero. Ez. 7:9
- Tocarán trompeta, y aparejarán todas las cosas, y no habrá quien vaya á la batalla: porque mi ira está sobre toda su multitud. Ez. 7:14
- Y apartaré de ellos mi rostro, y violarán mi lugar secreto; pues entrarán en él destruidores, y le profanarán. Ez. 7:22
- Y ACONTECIÓ en el sexto año, en el mes sexto, á los cinco del mes, que estaba yo sentado en mi casa, y los ancianos de Judá estaban sentados delante de mí, y allí cayó sobre mí la mano del Señor Jehová. Ez. 8:1
- Y aquella semejanza extendió la mano, y tomóme por las guedejas de mi cabeza; y el espíritu me alzó entre el cielo y la tierra, y llevóme en visiones de Dios á Jerusalem, á la entrada de la puerta de adentro que mira hacia el aquilón, donde estaba la habitación de la imagen del celo, la que hacía celar. Ez. 8:3
- Díjome entonces: Hijo del hombre, ¿no ves lo que éstos hacen, las grandes abominaciones que la casa de Israel hace aquí, para alejarme de mi santuario? Mas vuélvete aún, y verás abominaciones mayores. Ez. 8:6
- Pues también yo haré en mi furor; no perdonará mi ojo, ni tendré misericordia, y gritarán á mis oídos con gran voz, y no los oiré. Ez. 8:18
- Matad viejos, mozos y vírgenes, niños y mujeres, hasta que no quede ninguno: mas á todo aquel sobre el cual hubiere señal, no llegaréis; y habéis de comenzar desde mi santuario. Comenzaron pues desde los varones ancianos que estaban delante del templo. Ez. 9:6
- Y aconteció que, habiéndolos herido, yo quedé y postréme sobre mi rostro, y clamé, y dije: ¡Ah, Señor Jehová! ¿has de destruir todo el resto de Israel derramando tu furor sobre Jerusalem? Ez. 9:8
- Así pues, yo, mi ojo no perdonará, ni tendré misericordia: el camino de ellos tornaré sobre su cabeza. Ez. 9:10
- Y aconteció que, estando yo profetizando, Pelatías hijo de Benaías murió. Entonces caí sobre mi rostro, y clamé con grande voz, y dije: ¡Ah, Señor Jehová! ¿harás tú consumación del resto de Israel? Ez. 11:13
- Y fué á mi palabra de Jehová por la mañana, diciendo: Ez. 12:8
- Mas yo extenderé mi red sobre él, y será preso en mi malla, y harélo llevar á Babilonia, á tierra de Caldeos; mas no la verá, y allá morirá. Ez. 12:13
- Y será mi mano contra los profetas que ven vanidad, y adivinan mentira: no serán en la congregación de mi pueblo, ni serán escritos en el libro de la casa de Israel, ni á la tierra de Israel volverán; y sabréis que yo soy el Señor Jehová. Ez. 13:9
- Por tanto, y por cuanto engañaron á mi pueblo, diciendo, Paz, no habiendo paz; y el uno edificaba la pared, y he aquí que los otros la encostraban con lodo suelto; Ez. 13:10
- Por tanto, así ha dicho el Señor Jehová: Y haré que la rompa viento tempestuoso con mi ira, y lluvia inundante vendrá con mi furor, y piedras de granizo con enojo para consumir. Ez. 13:13
- Cumpliré así mi furor en la pared y en los que la encostraron con lodo suelto; y os diré: No existe la pared, ni aquellos que la encostraron, Ez. 13:15
- Y di: Así ha dicho el Señor Jehová: ¡Ay de aquellas que cosen almohadillas á todos codos de manos, y hacen veletes sobre la cabeza de toda edad para cazar las almas! ¿Habéis de cazar las almas de mi pueblo, para mantener así vuestra propia vida? Ez. 13:18
- ¿Y habéis de profanarme entre mi pueblo por puñados de cebada y por pedazos de pan, matando las almas que no mueren, y dando vida á las almas que no vivirán, mintiendo á mi pueblo que escucha la mentira? Ez. 13:19
- Romperé asimismo vuestro veletes, y libraré mi pueblo de vuestra mano, y no estarán más en vuestra mano para caza; y sabréis que yo soy Jehová. Ez. 13:21
- Por tanto no veréis vanidad, ni más adivinaréis adivinación; y libraré mi pueblo de vuestra mano; y sabréis que yo soy Jehová. Ez. 13:23
- Y pondré mi rostro contra aquel hombre, y le pondré por señal y por fábula, y yo lo cortaré de entre mi pueblo; y sabréis que yo soy Jehová. Ez. 14:8
- Y el profeta, cuando fuere engañado y hablare palabra, yo Jehová engañé al tal profeta; y extenderé mi mano sobre él, y raeréle de en medio de mi pueblo de Israel. Ez. 14:9
- Hijo del hombre, cuando la tierra pecare contra mí rebelándose pérfidamente, y extendiere yo mi mano sobre ella, y le quebrantare el arrimo del pan, y enviare en ella hambre, y talare de ella hombres y bestias; Ez. 14:13
- O si pestilencia enviare sobre esa tierra, y derramare mi ira sobre ella en sangre, para talar de ella hombres y bestias, Ez. 14:19
- Y pondré mi rostro contra ellos; de fuego salieron, y fuego los consumirá; y sabréis que yo soy Jehová, cuando pusiere mi rostro contra ellos. Ez. 15:7
- Y pasé yo junto á ti, y te miré, y he aquí que tu tiempo era tiempo de amores; y extendí mi manto sobre ti, y cubrí tu desnudez; y díte juramento, y entré en concierto contigo, dice el Señor Jehová, y fuiste mía: Ez. 16:8
- Y salióte nombradía entre las gentes á causa de tu hermosura; porque era perfecta, á causa de mi hermosura que yo puse sobre ti, dice el Señor Jehová. Ez. 16:14
- Tomaste asimismo los vasos de tu hermosura de mi oro y de mi plata, que yo te había dado, é hicístete imágenes de hombre, y fornicaste con ellas. Ez. 16:17
- Y tomaste tus vestidos de diversos colores, y cubrístelas; y mi aceite y mi perfume pusiste delante de ellas. Ez. 16:18
- Mi pan también, que yo te había dado, la flor de la harina, y el aceite, y la miel, con que yo te mantuve, pusiste delante de ellas para olor suave; y fué así, dice el Señor Jehová. Ez. 16:19
- Por tanto, he aquí que yo extendí sobre ti mi mano, y disminuí tu provisión ordinaria, y te entregué á la voluntad de las hijas de los Filisteos que te aborrecen, las cuales se avergüenzan de tu camino deshonesto. Ez. 16:27
- Y haré reposar mi ira sobre ti, y apartaráse de ti mi celo, y descansaré de más enojarme. Ez. 16:42
- Antes yo tendré memoria de mi pacto que concerté contigo en los días de tu mocedad, y te confirmaré un pacto sempiterno. Ez. 16:60
- Y confirmaré mi pacto contigo, y sabrás que yo soy Jehová; Ez. 16:62
- Por tanto, así ha dicho el Señor Jehová: Vivo yo, que el juramento mío que menospreció, y mi concierto que ha invalidado, tornaré sobre su cabeza. Ez. 17:19
- Y extenderé sobre él mi red, y será preso en mi malla; y hacerlo he venir á Babilonia, y allí estaré á juicio con él, por su prevaricación con que contra mí se ha rebelado. Ez. 17:20
- Y si dijereis: No es derecho el camino del Señor: oid ahora, casa de Israel: ¿No es derecho mi camino? ¿no son vuestros caminos torcidos? Ez. 18:25
- Y diles: Así ha dicho el Señor Jehová: El día que escogí á Israel, y que alcé mi mano por la simiente de la casa de Jacob, y que fuí conocido de ellos en la tierra de Egipto, cuando alcé mi mano á ellos, diciendo: Yo soy Jehová vuestro Dios; Ez. 20:5
- Aquel día que les alcé mi mano, que los sacaría de la tierra de Egipto á la tierra que les había proveído, que fluye leche y miel, la cual es la más hermosa de todas las tierras; Ez. 20:6
- Mas ellos se rebelaron contra mí, y no quisieron obedecerme: no echó de sí cada uno las abominaciones de sus ojos, ni dejaron los ídolos de Egipto; y dije que derramaría mi ira sobre ellos, para cumplir mi enojo en ellos en medio de la tierra de Egipto. Ez. 20:8
- Con todo, á causa de mi nombre, porque no se infamase en los ojos de las gentes en medio de las cuales estaban, en cuyos ojos fuí conocido de ellos, hice para sacarlos de tierra de Egipto. Ez. 20:9
- Mas rebeláronse contra mí la casa de Israel en el desierto; no anduvieron en mis ordenanzas, y desecharon mis derechos, los cuales el hombre que los hiciere, vivirá en ellos; y mis sábados profanaron en gran manera; dije, por tanto, que había de derramar sobre ellos mi ira en el desierto para consumirlos. Ez. 20:13
- Pero en atención á mi nombre hice porque no se infamase á la vista de la gentes, delante de cuyos ojos los saqué. Ez. 20:14
- Y también yo les alcé mi mano en el desierto, que no los metería en la tierra que les dí, que fluye leche y miel, la cual es la más hermosa de todas las tierras; Ez. 20:15
- Con todo los perdonó mi ojo, no matándolos, ni los consumí en el desierto; Ez. 20:17
- Y los hijos se rebelaron contra mí: no anduvieron en mis ordenanzas, ni guardaron mis derechos para ponerlos por obra, los cuales el hombre que los cumpliere, vivirá en ellos; profanaron mis sábados. Dije entonces que derramaría mi ira sobre ellos, para cumplir mi enojo en ellos en el desierto. Ez. 20:21
- Mas retraje mi mano, y en atención á mi nombre hice porque no se infamase á vista de las gentes, delante de cuyos ojos los saqué. Ez. 20:22
- Y también les alcé yo mi mano en el desierto, que los esparciría entre las gentes, y que los aventaría por las tierras; Ez. 20:23
- Porque yo los metí en la tierra sobre la cual había alzado mi mano que les había de dar, y miraron á todo collado alto, y á todo árbol espeso, y allí sacrificaron sus víctimas, y allí presentaron la irritación de sus ofrendas, allí pusieron también él olor de su suavidad, y allí derramaron sus libaciones. Ez. 20:28
- Y vosotros, oh casa de Israel, así ha dicho el Señor Jehová: Andad cada uno tras sus ídolos, y servidles, pues que á mí no me obedecéis; y no profanéis más mi santo nombre con vuestras ofrendas, y con vuestros ídolos. Ez. 20:39
- Empero en mi santo monte, en el alto monte de Israel, dice el Señor Jehová, allí me servirá toda la casa de Israel, toda ella en la tierra: allí los querré, y allí demandaré vuestras ofrendas, y las primicias de vuestros dones, con todas vuestras cosas consagradas. Ez. 20:40
- Y sabréis que yo soy Jehová, cuando os hubiere metido en la tierra de Israel, en la tierra por la cual alcé mi mano que la daría á vuestros padres. Ez. 20:42
- Y sabréis que yo soy Jehová cuando hiciere con vosotros por amor de mi nombre, no según vuestros caminos malos, ni según vuestras perversas obras, oh casa de Israel, dice el Señor Jehová. Ez. 20:44
- Y dirás á la tierra de Israel: Así ha dicho Jehová: He aquí, que yo contra ti, y sacaré mi espada de su vaina, y talaré de ti al justo y al impío. Ez. 21:3
- Y por cuanto he de talar de ti al justo y al impío, por tanto, mi espada saldrá de su vaina contra toda carne, desde el mediodía hasta el aquilón: Ez. 21:4
- Y sabrá toda carne que yo Jehová saqué mi espada de su vaina; no volverá más. Ez. 21:5
- Para degollar víctimas está afilada, acicalada está para que relumbre. ¿Hemos de alegrarnos? A la vara de mi hijo viene menospreciando todo árbol. Ez. 21:10
- Clama y aúlla, oh hijo del hombre; porque ésta será sobre mi pueblo, será ella sobre todos los príncipes de Israel. Temores de espada serán á mi pueblo: por tanto, hiere el muslo; Ez. 21:12
- Y yo también batiré mi mano con mi mano, y haré reposar mi ira. Yo Jehová he hablado. Ez. 21:17
- Y derramaré sobre ti mi ira: el fuego de mi enojo haré encender sobre ti, y te entregaré en mano de hombres temerarios, artífices de destrucción. Ez. 21:31
- Y he aquí, que herí mi mano á causa de tu avaricia que cometiste, y á causa de tus sangres que fueron en medio de ti. Ez. 22:13
- Como quien junta plata y metal y hierro y plomo y estaño en medio del horno, para encender fuego en él para fundir; así os juntaré en mi furor y en mi ira, y haré reposar, y os fundiré. Ez. 22:20
- Yo os juntaré y soplaré sobre vosotros en el fuego de mi furor, y en medio de él seréis fundidos. Ez. 22:21
- Como se funde la plata en medio del horno, así seréis fundidos en medio de él; y sabréis que yo Jehová habré derramado mi enojo sobre vosotros. Ez. 22:22
- Sus sacerdotes violentaron mi ley, y contaminaron mis santuarios: entre lo santo y lo profano no hicieron diferencia, ni distinguieron entre inmundo y limpio; y de mis sábados escondieron sus ojos, y yo era profanado en medio de ellos. Ez. 22:26
- Por tanto derramé sobre ellos mi ira; con el fuego de mi ira los consumí: torné el camino de ellos sobre su cabeza, dice el Señor Jehová. Ez. 22:31
- Y Aholah cometió fornicación en mi poder: y prendóse de sus amantes, los Asirios sus vecinos, Ez. 23:5
- Así hizo patentes sus fornicaciones, y descubrió sus vergüenzas: por lo cual mi alma se hartó de ella, como se había ya hartado mi alma de su hermana. Ez. 23:18
- Y pondré mi celo contra ti, y obrarán contigo con furor; quitarte han tu nariz y tus orejas; y lo que te quedare caerá á cuchillo. Ellos tomarán tus hijos y tus hijas, y tu residuo será consumido por el fuego. Ez. 23:25
- Aun esto más me hicieron: contaminaron mi santuario en aquel día, y profanaron mis sábados; Ez. 23:38
- Pues habiendo sacrificado sus hijos á sus ídolos, entrábanse en mi santuario el mismo día para contaminarlo: y he aquí, así hicieron en medio de mi casa. Ez. 23:39
- Y te sentaste sobre suntuoso estrado, y fué adornada mesa delante de él, y sobre ella pusiste mi perfume y mi óleo. Ez. 23:41
- En tu suciedad perversa padecerás: porque te limpié, y tú no te limpiaste de tu suciedad: nunca más te limpiarás, hasta que yo haga reposar mi ira sobre ti. Ez. 24:13
- Y hablé al pueblo por la mañana, y á la tarde murió mi mujer: y á la mañana hice como me fué mandado. Ez. 24:18
- Di á la casa de Israel: Así ha dicho el Señor Dios: He aquí yo profano mi santuario, la gloria de vuestra fortaleza, el deseo de vuestros ojos, y el regalo de vuestra alma: vuestros hijos y vuestras hijas que dejasteis, caerán á cuchillo. Ez. 24:21
- Y dirás á los hijos de Ammón: Oid palabra del Señor Jehová: Así ha dicho el Señor Jehová: Por cuanto dijiste ¡Ea! acerca de mi santuario que fué profanado, y sobre la tierra de Israel que fué asolada, y sobre la casa de Judá, porque fueron en cautiverio; Ez. 25:3
- Por tanto, he aquí yo extenderé mi mano sobre ti, y te entregaré á las gentes para ser saqueada; y yo te cortaré de entre los pueblos, y te destruiré de entre las tierras: te raeré; y sabrás que yo soy Jehová. Ez. 25:7
- Por tanto, así ha dicho el Señor Jehová: Yo también extenderé mi mano sobre Edom, y talaré de ella hombres y bestias, y la asolaré: desde Temán y Dedán caerán á cuchillo. Ez. 25:13
- Y pondré mi venganza en Edom por la mano de mi pueblo Israel; y harán en Edom según mi enojo y según mi ira: y conocerán mi venganza, dice el Señor Jehová. Ez. 25:14
- Por tanto, así ha dicho Jehová: He aquí yo extiendo mi mano sobre los Palestinos, y talaré los Ceretheos, y destruiré el resto de la ribera de la mar. Ez. 25:16
- Y haré en ellos grandes venganzas con reprensiones de ira; y sabrán que yo soy Jehová, cuando diere mi venganza en ellos. Ez. 25:17
- Así ha dicho el Señor Jehová: Cuando juntaré la casa de Israel de los pueblos entre los cuales están esparcidos, entonces me santificaré en ellos á los ojos de las gentes, y habitarán en su tierra, la cual dí á mi siervo Jacob. Ez. 28:25
- Habla, y di: Así ha dicho el Señor Jehová: He aquí yo contra ti, Faraón rey de Egipto, el gran dragón que yace en medio de sus ríos, el cual dijo: Mío es mi río, y yo me lo hice. Ez. 29:3
- Y la tierra de Egipto será asolada y desierta: y sabrán que yo soy Jehová: porque dijo: Mi río, y yo lo hice. Ez. 29:9
- Y derramaré mi ira sobre Sin, fortaleza de Egipto, y talaré la multitud de No. Ez. 30:15
- Y fortificaré los brazos del rey de Babilonia, y pondré mi espada en su mano; mas quebraré los brazos de Faraón, y delante de aquél gemirá con gemidos de herido de muerte. Ez. 30:24
- Fortificaré pues los brazos del rey de Babilonia, y los brazos de Faraón caerán; y sabrán que yo soy Jehová, cuando yo pusiere mi espada en la mano del rey de Babilonia, y él la extendiere sobre la tierra de Egipto. Ez. 30:25
- Así ha dicho el Señor Jehová: Yo extenderé sobre ti mi red con reunión de muchos pueblos, y te harán subir con mi esparavel. Ez. 32:3
- Y haré atónitos sobre ti muchos pueblos, y sus reyes tendrán á causa de ti horror grande, cuando haré resplandecer mi espada delante de sus rostros, y todos se sobresaltarán en sus ánimos á cada momento en el día de tu caída. Ez. 32:10
- Porque yo puse mi terror en la tierra de los vivientes, también yacerá entre los incircuncisos con los muertos á cuchillo, Faraón y toda su multitud, dice el Señor Jehová. Ez. 32:32
- Tú pues, hijo del hombre, yo te he puesto por atalaya á la casa de Israel, y oirás la palabra de mi boca, y los apercibirás de mi parte. Ez. 33:7
- Y la mano de Jehová había sido sobre mí la tarde antes que el escapado viniese, y había abierto mi boca, hasta que vino á mí por la mañana; y abrió mi boca, y no más estuve callado. Ez. 33:22
- Y vendrán á ti como viene el pueblo, y se estarán delante de ti como mi pueblo, y oirán tus palabras, y no las pondrán por obra: antes hacen halagos con sus bocas, y el corazón de ellos anda en pos de su avaricia. Ez. 33:31
- Vivo yo, ha dicho el Señor Jehová, que por cuanto mi rebaño fué para ser robado, y mis ovejas fueron para ser comidas de toda bestia del campo, sin pastor; ni mis pastores buscaron mis ovejas, sino que los pastores se apacentaron á sí mismos, y no apacentaron mis ovejas; Ez. 34:8
- Y despertaré sobre ellas un pastor, y él las apacentará; á mi siervo David: él las apacentará, y él les será por pastor. Ez. 34:23
- Yo Jehová les seré por Dios, y mi siervo David príncipe en medio de ellos. Yo Jehová he hablado. Ez. 34:24
- Y daré á ellas, y á los alrededores de mi collado, bendición; y haré descender la lluvia en su tiempo, lluvias de bendición serán. Ez. 34:26
- Y sabrán que yo su Dios Jehová soy con ellos, y ellos son mi pueblo, la casa de Israel, dice el Señor Jehová. Ez. 34:30
- Y vosotras, ovejas mías, ovejas de mi pasto, hombres sois, y yo vuestro Dios, dice el Señor Jehová. Ez. 34:31
- Y dile: Así ha dicho el Señor Jehová: He aquí yo contra ti, oh monte de Seir, y extenderé mi mano contra ti, y te pondré en asolamiento y en soledad. Ez. 35:3
- Por eso, así ha dicho el Señor Jehová: He hablado por cierto en el fuego de mi celo contra las demás gentes, y contra toda Idumea, que se disputaron mi tierra por heredad con alegría de todo corazón, con enconamiento de ánimo, para que sus expelidos fuesen presa. Ez. 36:5
- Por tanto, profetiza sobre la tierra de Israel, y di á los montes y á los collados, y á los arroyos y á los valles: Así ha dicho el Señor Jehová: He aquí, en mi celo y en mi furor he hablado, por cuanto habéis llevado el oprobio de las gentes. Ez. 36:6
- Por lo cual así ha dicho el Señor Jehová: Yo he alzado mi mano, que las gentes que os están alrededor han de llevar su afrenta. Ez. 36:7
- Mas vosotros, oh montes de Israel, daréis vuestros ramos, y llevaréis vuestro fruto á mi pueblo Israel; porque cerca están para venir. Ez. 36:8
- Y haré andar hombres sobre vosotros, á mi pueblo Israel; y te poseerán, y les serás por heredad, y nunca más les matarás los hijos. Ez. 36:12
- Y derramé mi ira sobre ellos por las sangres que derramaron sobre la tierra; porque con sus ídolos la contaminaron. Ez. 36:18
- Y entrados á las gentes á donde fueron, profanaron mi santo nombre, diciéndose de ellos: Estos son pueblo de Jehová, y de su tierra de él han salido. Ez. 36:20
- Y he tenido lástima en atención á mi santo nombre, el cual profanó la casa de Israel entre las gentes á donde fueron. Ez. 36:21
- Por tanto, di á la casa de Israel: Así ha dicho el Señor Jehová: No lo hago por vosotros, oh casa de Israel, sino por causa de mi santo nombre, el cual profanasteis vosotros entre las gentes á donde habéis llegado. Ez. 36:22
- Y santificaré mi grande nombre profanado entre las gentes, el cual profanasteis vosotros en medio de ellas; y sabrán las gentes que yo soy Jehová, dice el Señor Jehová, cuando fuere santificado en vosotros delante de sus ojos. Ez. 36:23
- Y pondré dentro de vosotros mi espíritu, y haré que andéis en mis mandamientos, y guardéis mis derechos, y los pongáis por obra. Ez. 36:27
- Y pondré mi espíritu en vosotros, y viviréis, y os haré reposar sobre vuestra tierra; y sabréis que yo Jehová hablé, y lo hice, dice Jehová. Ez. 37:14
- Diles: Así ha dicho el Señor Jehová: He aquí, yo tomo el palo de José que está en la mano de Ephraim, y á las tribus de Israel sus compañeros, y pondrélos con él, con el palo de Judá, y harélos un palo, y serán uno en mi mano. Ez. 37:19
- Y mi siervo David será rey sobre ellos, y á todos ellos será un pastor: y andarán en mis derechos, y mis ordenanzas guardarán, y las pondrán por obra. Ez. 37:24
- Y habitarán en la tierra que dí á mi siervo Jacob, en la cual habitaron vuestros padres, en ella habitarán ellos, y sus hijos, y los hijos de sus hijos para siempre; y mi siervo David les será príncipe para siempre. Ez. 37:25
- Y concertaré con ellos pacto de paz, perpetuo pacto será con ellos: y los asentaré, y los multiplicaré, y pondré mi santuario entre ellos para siempre. Ez. 37:26
- Y estará en ellos mi tabernáculo, y seré á ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo. Ez. 37:27
- Y sabrán las gentes que yo Jehová santifico á Israel, estando mi santuario entre ellos para siempre. Ez. 37:28
- Por tanto profetiza, hijo del hombre, y di á Gog: Así ha dicho el Señor Jehová: En aquel tiempo, cuando mi pueblo Israel habitará seguramente, ¿no lo sabrás tú? Ez. 38:14
- Y subirás contra mi pueblo Israel como nublado para cubrir la tierra; será al cabo de los días: y te traeré sobre mi tierra, para que las gentes me conozcan, cuando fuere santificado en ti, oh Gog, delante de sus ojos. Ez. 38:16
- Y será en aquel tiempo, cuando vendrá Gog contra la tierra de Israel, dijo el Señor Jehová, que subirá mi ira en mi enojo. Ez. 38:18
- Porque he hablado en mi celo, y en el fuego de mi ira: Que en aquel tiempo habrá gran temblor sobre la tierra de Israel; Ez. 38:19
- Que los peces de la mar, y las aves del cielo, y las bestias del campo, y toda serpiente que anda arrastrando sobre la tierra, y todos los hombres que están sobre la haz de la tierra, temblarán á mi presencia; y se arruinarán los montes, y los vallados caerán, y todo muro caerá á tierra. Ez. 38:20
- Y haré notorio mi santo nombre en medio de mi pueblo Israel, y nunca más dejaré amancillar mi santo nombre; y sabrán las gentes que yo soy Jehová, el Santo en Israel. Ez. 39:7
- Y comeréis gordura hasta hartaros y beberéis hasta embriagaros sangre, de mi sacrificio que yo os sacrifiqué. Ez. 39:19
- Y os hartaréis sobre mi mesa, de caballos, y de caballeros fuertes, y de todos hombres de guerra, dice el Señor Jehová. Ez. 39:20
- Y pondré mi gloria entre las gentes, y todas las gentes verán mi juicio que habré hecho, y mi mano que sobre ellos puse. Ez. 39:21
- Y sabrán las gentes que la casa de Israel fué llevada cautiva por su pecado; por cuanto se rebelaron contra mí, y yo escondí de ellos mi rostro, y entreguélos en mano de sus enemigos, y cayeron todos á cuchillo. Ez. 39:23
- Conforme á su inmundicia y conforme á sus rebeliones hice con ellos: y de ellos escondí mi rostro. Ez. 39:24
- Por tanto, así ha dicho el Señor Jehová: Ahora volveré la cautividad de Jacob, y tendré misericordia de toda la casa de Israel, y celaré por mi santo nombre. Ez. 39:25
- Ni esconderé más de ellos mi rostro; porque habré derramado de mi espíritu sobre la casa de Israel, dice el Señor Jehová. Ez. 39:29
- Y la visión que vi era como la visión, como aquella visión que vi cuando vine para destruir la ciudad: y las visiones eran como la visión que vi junto al río de Chebar; y caí sobre mi rostro. Ez. 43:3
- Y díjome: Hijo del hombre, este es el lugar de mi asiento, y el lugar de las plantas de mis pies, en el cual habitaré entre los hijos de Israel para siempre: y nunca más contaminará la casa de Israel mi santo nombre, ni ellos ni sus reyes, con sus fornicaciones, y con los cuerpos muertos de sus reyes en sus altares: Ez. 43:7
- Y poniendo ellos su umbral junto á mi umbral, y su poste junto á mi poste, y no más que pared entre mí y ellos, contaminaron mi santo nombre con sus abominaciones que hicieron: consumílos por tanto en mi furor. Ez. 43:8
- Y llevóme hacia la puerta del norte por delante de la casa, y miré, y he aquí, la gloria de Jehová había henchido la casa de Jehová: y caí sobre mi rostro. Ez. 44:4
- De haber vosotros traído extranjeros, incircuncisos de corazón é incircuncisos de carne, para estar en mi santuario, para contaminar mi casa; de haber ofrecido mi pan, la grosura y la sangre: é invalidaron mi pacto por todas vuestras abominaciones: Ez. 44:7
- Y no guardasteis el ordenamiento de mis santificaciones, sino que os pusisteis guardas de mi ordenanza en mi santuario. Ez. 44:8
- Así ha dicho el Señor Jehová: Ningún hijo de extranjero, incircunciso de corazón é incircunciso de carne, entrará en mi santuario, de todos los hijos de extranjeros que están entre los hijos de Israel. Ez. 44:9
- Y serán ministros en mi santuario, porteros á las puertas de la casa, y sirvientes en la casa: ellos matarán el holocausto y la víctima al pueblo, y ellos estarán delante de ellos para servirles. Ez. 44:11
- Por cuanto les sirvieron delante de sus ídolos, y fueron á la casa de Israel por tropezadero de maldad; por tanto, he alzado mi mano acerca de ellos, dice el Señor Jehová, que llevarán su iniquidad. Ez. 44:12
- Mas los sacerdotes Levitas, hijos de Sadoc, que guardaron el ordenamiento de mi santuario, cuando los hijos de Israel se desviaron de mí, ellos serán allegados á mí para ministrarme, y delante de mí estarán para ofrecerme la grosura y la sangre, dice el Señor Jehová. Ez. 44:15
- Esos entrarán en mi santuario, y ellos se allegarán á mi mesa para ministrarme, y guardarán mi ordenamiento. Ez. 44:16
- Y enseñarán á mi pueblo á hacer diferencia entre lo santo y lo profano, y les enseñarán á discernir entre lo limpio y lo no limpio. Ez. 44:23
- Esta tierra tendrá por posesión en Israel, y nunca más mis príncipes oprimirán á mi pueblo: y darán la tierra á la casa de Israel por sus tribus. Ez. 45:8
- Así ha dicho el Señor Jehová: Básteos, oh príncipes de Israel: dejad la violencia y la rapiña: haced juicio y justicia; quitad vuestras imposiciones de sobre mi pueblo, dice el Señor Jehová. Ez. 45:9
- Y el príncipe no tomará nada de la herencia del pueblo, por no defraudarlos de su posesión: de lo que él posee dará herencia á sus hijos; para que mi pueblo no sea echado cada uno de su posesión. Ez. 46:18
- Y la heredaréis así los unos como los otros: por ella alcé mi mano que la había de dar á vuestros padres: por tanto, esta tierra os caerá en heredad. Ez. 47:14
- Los sacerdotes santificados de los hijos de Sadoc, que guardaron mi observancia, que no erraron cuando erraron los hijos de Israel, como erraron los Levitas. Ez. 48:11
- Y dijo el príncipe de los eunucos á Daniel: Tengo temor de mi señor el rey, que señaló vuestra comida y vuestra bebida; pues luego que él habrá visto vuestros rostros más tristes que los de los muchachos que son semejantes á vosotros, condenaréis para con el rey mi cabeza. Dan. 1:10
- Y el rey les dijo: He soñado un sueño, y mi espíritu se ha perturbado por saber del sueño. Dan. 2:3
- Habló Nabucodonosor, y díjoles: ¿Es verdad Sadrach, Mesach, y Abed-nego, que vosotros no honráis á mi dios, ni adoráis la estatua de oro que he levantado? Dan. 3:14
- Yo Nabucodonosor estaba quieto en mi casa, y floreciente en mi palacio. Dan. 4:4
- Vi un sueño que me espantó, y las imaginaciones y visiones de mi cabeza me turbaron en mi cama. Dan. 4:5
- Hasta tanto que entró delante de mí Daniel, cuyo nombre es Beltsasar, como el nombre de mi dios, y en el cual hay espíritu de los dioses santos, y dije el sueño delante de él, diciendo: Dan. 4:8
- Beltsasar, príncipe de los magos, ya que he entendido que hay en ti espíritu de los dioses santos, y que ningún misterio se te esconde, exprésame las visiones de mi sueño que he visto, y su declaración. Dan. 4:9
- Aquestas las visiones de mi cabeza en mi cama: Parecíame que veía un árbol en medio de la tierra, cuya altura era grande. Dan. 4:10
- Veía en las visiones de mi cabeza en mi cama, y he aquí que un vigilante y santo descendía del cielo. Dan. 4:13
- Yo el rey Nabucodonosor he visto este sueño. Tú pues, Beltsasar, dirás la declaración de él, porque todos los sabios de mi reino nunca pudieron mostrarme su interpretación: mas tú puedes, porque hay en ti espíritu de los dioses santos. Dan. 4:18
- Esta es la declaración, oh rey, y la sentencia del Altísimo, que ha venido sobre el rey mi señor: Dan. 4:24
- Por tanto, oh rey, aprueba mi consejo, y redime tus pecados con justicia, y tus iniquidades con misericordias para con los pobres; que tal vez será eso una prolongación de tu tranquilidad. Dan. 4:27
- Habló el rey, y dijo: ¿No es ésta la gran Babilonia, que yo edifiqué para casa del reino, con la fuerza de mi poder, y para gloria de mi grandeza? Dan. 4:30
- Mas al fin del tiempo yo Nabucodonosor alcé mis ojos al cielo, y mi sentido me fué vuelto; y bendije al Altísimo, y alabé y glorifiqué al que vive para siempre; porque su señorío es sempiterno, y su reino por todas las edades. Dan. 4:34
- En el mismo tiempo mi sentido me fué vuelto, y la majestad de mi reino, mi dignidad y mi grandeza volvieron á mí, y mis gobernadores y mis grandes me buscaron; y fuí restituído á mi reino, y mayor grandeza me fué añadida. Dan. 4:36
- Entonces Daniel fué traído delante del rey. Y habló el rey, y dijo á Daniel: ¿Eres tú aquel Daniel de los hijos de la cautividad de Judá, que mi padre trajo de Judea? Dan. 5:13
- De parte mía es puesta ordenanza, que en todo el señorío de mi reino todos teman y tiemblen de la presencia del Dios de Daniel: porque él es el Dios viviente y permanente por todos los siglos, y su reino tal que no será desecho, y su señorío hasta el fin. Dan. 6:26
- Habló Daniel y dijo: Veía yo en mi visión de noche, y he aquí que los cuatro vientos del cielo combatían en la gran mar. Dan. 7:2
- Mi espíritu fué turbado, yo Daniel, en medio de mi cuerpo, y las visiones de mi cabeza me asombraron. Dan. 7:15
- Hasta aquí fué el fin de la plática. Yo Daniel, mucho me turbaron mis pensamientos, y mi rostro se me mudó: mas guardé en mi corazón el negocio. Dan. 7:28
- Vino luego cerca de donde yo estaba; y con su venida me asombré, y caí sobre mi rostro. Empero él me dijo: Entiende, hijo del hombre, porque al tiempo se cumplirá la visión. Dan. 8:17
- Y estando él hablando conmigo, caí dormido en tierra sobre mi rostro: y él me tocó, é hízome estar en pie. Dan. 8:18
- Y volví mi rostro al Señor Dios, buscándole en oración y ruego, en ayuno, y cilicio, y ceniza. Dan. 9:3
- Y oré á Jehová mi Dios, y confesé, y dije: Ahora Señor, Dios grande, digno de ser temido, que guardas el pacto y la misericordia con los que te aman y guardan tus mandamientos; Dan. 9:4
- Aun estaba hablando, y orando, y confesando mi pecado y el pecado de mi pueblo Israel, y derramaba mi ruego delante de Jehová mi Dios por el monte santo de mi Dios; Dan. 9:20
- No comí pan delicado, ni entró carne ni vino en mi boca, ni me unté con ungüento, hasta que se cumplieron tres semanas de días. Dan. 10:3
- Quedé pues yo solo, y vi esta gran visión, y no quedó en mí esfuerzo; antes mi fuerza se me trocó en desmayo, sin retener vigor alguno. Dan. 10:8
- Empero oí la voz de sus palabras: y oyendo la voz de sus palabras, estaba yo adormecido sobre mi rostro, y mi rostro en tierra. Dan. 10:9
- Mas he aquí, como una semejanza de hijo de hombre tocó mis labios. Entonces abrí mi boca, y hablé, y dije á aquel que estaba delante de mí: Señor mío, con la visión se revolvieron mis dolores sobre mí, y no me quedó fuerza. Dan. 10:16
- ¿Cómo pues podrá el siervo de mi señor hablar con este mi señor? porque al instante me faltó la fuerza, y no me ha quedado aliento. Dan. 10:17
- Y díjome: Varón de deseos, no temas: paz á ti; ten buen ánimo, y aliéntate. Y hablando él conmigo cobré yo vigor, y dije: Hable mi señor, porque me has fortalecido. Dan. 10:19
- Y dijo Dios: Ponle por nombre Lo-ammi: porque vosotros no sois mi pueblo, ni yo seré vuestro Dios. Os. 1:9
- Con todo será el número de los hijos de Israel como la arena de la mar, que ni se puede medir ni contar. Y será, que donde se les ha dicho: Vosotros no sois mi pueblo, les será dicho: Sois hijos del Dios viviente. Os. 1:10
- Pleitead con vuestra madre, pleitead; porque ella no es mi mujer, ni yo su marido; quite pues sus fornicaciones de su rostro, y sus adulterios de entre sus pechos; Os. 2:2
- Porque su madre fornicó; la que los engendró fué avergonzada; porque dijo: Iré tras mis amantes, que me dan mi pan y mi agua, mi lana y mi lino, mi aceite y mi bebida. Os. 2:5
- Y seguirá sus amantes, y no los alcanzará; buscarálos, y no los hallará. Entonces dira: Iré, y volvéreme á mi primer marido; porque mejor me iba entonces que ahora. Os. 2:7
- Por tanto yo tornaré, y tomaré mi trigo á su tiempo, y mi vino á su sazón, y quitaré mi lana y mi lino que había dado para cubrir su desnudez. Os. 2:9
- Y ahora descubriré yo su locura delante de los ojos de sus amantes, y nadie la librará de mi mano. Os. 2:10
- Y haré talar sus vides y sus higueras, de que ha dicho: Mi salario me son, que me han dado mis amantes. Y reducirélas á un matorral, y las comerán las bestias del campo. Os. 2:12
- Mi pueblo fué talado, porque le faltó sabiduría. Porque tú desechaste la sabiduría, yo te echaré del sacerdocio: y pues que olvidaste la ley de tu Dios, también yo me olvidaré de tus hijos. Os. 4:6
- Comen del pecado de mi pueblo, y en su maldad levantan su alma. Os. 4:8
- Mi pueblo á su madero pregunta, y su palo le responde: porque espíritu de fornicaciones lo engañó, y fornicaron debajo de sus dioses. Os. 4:12
- Los príncipes de Judá fueron como los que traspasan mojones: derramaré sobre ellos como agua mi ira. Os. 5:10
- Andaré, y tornaré á mi lugar hasta que conozcan su pecado, y busquen mi rostro. En su angustia madrugarán á mi. Os. 5:15
- Por esta causa corté con los profetas, con las palabras de mi boca los maté; y tus juicios serán como luz que sale. Os. 6:5
- También Judá puso en ti una planta, habiendo yo vuelto la cautividad de mi pueblo. Os. 6:11
- Cuando fueren, extenderé sobre ellos mi red, hacerlos he caer como aves del cielo; castigarélos conforme á lo que se ha oído en sus congregaciones. Os. 7:12
- PON á tu boca trompeta. Vendrá como águila contra la casa de Jehová, porque traspasaron mi pacto, y se rebelaron contra mi ley. Os. 8:1
- Tu becerro, oh Samaria, te hizo alejar; encendióse mi enojo contra ellos, hasta que no pudieron alcanzar inocencia. Os. 8:5
- Escribíle las grandezas de mi ley, y fueron tenidas por cosas ajenas. Os. 8:12
- Atalaya es Ephraim para con mi Dios: el profeta es lazo de cazador en todos sus caminos, odio en la casa de su Dios. Os. 9:8
- Toda la maldad de ellos fué en Gilgal; allí, pues, les tomé aversión: por la malicia de sus obras echarélos de mi casa; no los amaré más; todos sus príncipes son desleales. Os. 9:15
- Mi Dios los desechará, porque ellos no le oyeron; y andarán errantes entre las gentes. Os. 9:17
- CUANDO Israel era muchacho, yo lo amé, y de Egipto llamé á mi hijo. Os. 11:1
- Entre tanto, está mi pueblo adherido á la rebelión contra mí: aunque lo llaman al Altísimo, ninguno absolutamente quiere ensalzar le. Os. 11:7
- ¿Cómo tengo de dejarte, oh Ehpraim? ¿he de entregarte yo, Israel? ¿cómo podré yo hacerte como Adma, ni ponerte como á Zeboim? Mi corazón se revuelve dentro de mí, inflámanse todas mis conmiseraciones. Os. 11:8
- No ejecutaré el furor de mi ira, no volveré para destruir á Ephraim: porque Dios soy, y no hombre; el Santo en medio de ti: y no entraré en la ciudad. Os. 11:9
- Díte rey en mi furor, y quitélo en mi ira. Os. 13:11
- Yo medicinaré su rebelión, amarélos de voluntad: porque mi furor se apartó de ellos. Os. 14:4
- Porque gente subió á mi tierra, fuerte y sin número; sus dientes, dientes de león, y sus muelas, de león. Jl. 1:6
- Asoló mi vid, y descortezó mi higuera: del todo la desnudó y derribó: sus ramas quedaron blancas. Jl. 1:7
- Ceñíos y lamentad, sacerdotes; aullad, ministros del altar; venid, dormid en sacos, ministros de mi Dios: porque quitado es de la casa de vuestro Dios el presente y la libación. Jl. 1:13
- TOCAD trompeta en Sión, y pregondad en mi santo monte: tiemblen todos los moradores de la tierra; porque viene el día de Jehová, porque está cercano. Jl. 2:1
- Y os restituiré los años que comió la oruga, la langosta, el pulgón, y el revoltón; mi grande ejército que envié contra vosotros. Jl. 2:25
- Y comeréis hasta saciaros, y alabaréis el nombre de Jehová vuestro Dios, el cual hizo maravillas con vosotros: y nunca jamás será mi pueblo avergonzado. Jl. 2:26
- Y conoceréis que en medio de Israel estoy yo, y que yo soy Jehová vuestro Dios, y no hay otro: y mi pueblo nunca jamás será avergonzado. Jl. 2:27
- Y será que después de esto, derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros viejos soñarán sueños, y vuestros mancebos verán visiones. Jl. 2:28
- Y aun también sobre los siervos y sobre las siervas derramaré mi Espíritu en aquellos días. Jl. 2:29
- Juntaré todas las gentes, y harélas descender al valle de Josaphat, y allí entraré en juicio con ellos á causa de mi pueblo, y de Israel mi heredad, á los cuales esparcieron entre las naciones, y partieron mi tierra: Jl. 3:2
- Y echaron suertes sobre mi pueblo, y á los niños dieron por una ramera, y vendieron las niñas por vino para beber. Jl. 3:3
- Porque habéis llevado mi plata y mi oro, y mis cosas preciosas y hermosas metisteis en vuestros templos: Jl. 3:5
- Y conoceréis que yo soy Jehová vuestro Dios, que habito en Sión, monte de mi santidad: y será Jerusalem santa, y extraños no pasarán más por ella. Jl. 3:17
- Y talaré los moradores de Azoto, y los gobernadores de Ascalón: y tornaré mi mano sobre Ecrón, y las reliquias de los Palestinos perecerán, ha dicho el Señor Jehová. Am. 1:8
- Que anhelan porque haya polvo de tierra sobre la cabeza de los pobres, y tuercen el camino de los humildes: y el hombre y su padre entraron á la misma moza, profanando mi santo nombre. Am. 2:7
- Jehová entonces me dijo: ¿Qué ves, Amós? Y dije: Una plomada de albañil. Y el Señor dijo: He aquí, Yo pongo plomada de albañil en medio de mi pueblo Israel: No le pasaré más: Am. 7:8
- Y Jehová me tomó de tras el ganado, y díjome Jehová: Ve, y profetiza á mi pueblo Israel. Am. 7:15
- Y dijo: ¿Qué ves, Amós? Y dije: Un canastillo de fruta de verano. Y díjome Jehová: Venido ha el fin sobre mi pueblo Israel; no le pasaré más. Am. 8:2
- Aunque cavasen hasta el infierno, de allá los tomará mi mano; y si subieren hasta el cielo, de allá los haré descender. Am. 9:2
- A cuchillo morirán todos los pecadores de mi pueblo, que dicen: No se acercará, ni nos alcanzará el mal. Am. 9:10
- Para que aquellos sobre los cuales es llamado mi nombre, posean el resto de Idumea, y á todas las naciones, dice Jehová que hace esto. Am. 9:12
- Y tornaré el cautiverio de mi pueblo Israel, y edificarán ellos las ciudades asoladas, y las habitarán; y plantarán viñas, y beberán el vino de ellas; y harán huertos, y comerán el fruto de ellos. Am. 9:14
- No habías de haber entrado por la puerta de mi pueblo en el día de su quebrantamiento; no, no habías tú de haber mirado su mal el día de su quebranto, ni haber echado mano á sus bienes el día de su calamidad. Abd. 1:13
- De la manera que vosotros bebisteis en mi santo monte, beberán, todas las gentes de continuo: beberán, y engullirán, y serán como si no hubieran sido. Abd. 1:16
- Y dijo: Clamé de mi tribulación á Jehová, Y él me oyó; Del vientre del sepulcro clamé, Y mi voz oiste. Jon. 2:2
- Las aguas me rodearon hasta el alma, Rodeóme el abismo; La ova se enredó á mi cabeza. Jon. 2:5
- Descendí á las raíces de los montes; La tierra echó sus cerraduras sobre mí para siempre: Mas tú sacaste mi vida de la sepultura, oh Jehová Dios mío. Jon. 2:6
- Cuando mi alma desfallecía en mí, acordéme de Jehová; Y mi oración entró hasta ti en tu santo templo. Jon. 2:7
- Y oró á Jehová, y dijo: Ahora, oh Jehová, ¿no es esto lo que yo decía estando aún en mi tierra? Por eso me precaví huyendo á Tarsis; porque sabía yo que tú eres Dios clemente y piadoso, tardo á enojarte, y de grande misericordia, y que te arrepientes del mal. Jon. 4:2
- Y acaeció que al salir el sol, preparó Dios un recio viento solano; y el sol hirió á Jonás en la cabeza, y desmayábase, y se deseaba la muerte, diciendo: Mejor sería para mí la muerte que mi vida. Jon. 4:8
- Porque su llaga es dolorosa, que llegó hasta Judá; llegó hasta la puerta de mi pueblo, hasta Jerusalem. Miq. 1:9
- En aquel tiempo se levantará sobre vosotros refrán, y se endechará endecha de lametación, diciendo: Del todo fuimos destruídos; ha cambiado la parte de mi pueblo. ¡Cómo nos quitó nuestros campos! dió, repartiólos á otros. Miq. 2:4
- El que ayer era mi pueblo, se ha levantado como enemigo: tras las vestiduras quitasteis las capas atrevidamente á los que pasaban, como los que vuelven de la guerra. Miq. 2:8
- A las mujeres de mi pueblo echasteis fuera de las casas de sus delicias: á sus niños quitasteis mi perpetua alabanza. Miq. 2:9
- Que comen asimismo la carne de mi pueblo, y les desuellan su piel de sobre ellos, y les quebrantan sus huesos y los rompen, como para el caldero, y como carnes en olla. Miq. 3:3
- Así ha dicho Jehová acerca de los profetas que hacen errar á mi pueblo, que muerden con sus dientes, y claman, Paz, y al que no les diere que coman, aplazan contra él batalla: Miq. 3:5
- ¿Agradaráse Jehová de millares de carneros, ó de diez mil arroyos de aceite? ¿daré mi primogénito por mi rebelión, el fruto de mi vientre por el pecado de mi alma? Miq. 6:7
- Porque los mandamientos de Omri se han guardado, y toda obra de la casa de Achâb; y en los consejos de ellos anduvisteis, para que yo te diese en asolamiento, y tus moradores para ser silbados. Llevaréis por tanto el oprobio de mi pueblo. Miq. 6:16
- ¡AY de mí! que he venido á ser como cuando han cogido los frutos del verano, como cuando han rebuscado después de la vendimia, que no queda racimo para comer; mi alma deseó primeros frutos. Miq. 7:1
- Yo empero á Jehová esperaré, esperaré al Dios de mi salud: el Dios mío me oirá. Miq. 7:7
- Tú, enemiga mía, no te huelgues de mí: porque aunque caí, he de levantarme; aunque more en tinieblas, Jehová será mi luz. Miq. 7:8
- La ira de Jehová soportaré, porque pequé contra él, hasta que juzgue mi causa y haga mi juicio él me sacará á luz; veré su justicia. Miq. 7:9
- Y mi enemiga verá, y la cubrirá vergüenza: la que me decía: ¿Dónde está Jehová tu Dios? Mis ojos la verán; ahora será hollada como lodo de las calles. Miq. 7:10
- SOBRE mi guarda estaré, y sobre la fortaleza afirmaré el pie, y atalayaré para ver qué hablará en mí, y qué tengo de responder á mi pregunta. Hab. 2:1
- Oí, y tembló mi vientre; A la voz se batieron mis labios; Pudrición se entró en mis huesos, y en mi asiento me estremecí; Si bien estaré quieto en el día de la angustia, Cuando suba al pueblo el que lo invadirá con sus tropas. Hab. 3:16
- Con todo yo me alegraré en Jehová, Y me gozaré en el Dios de mi salud. Hab. 3:18
- Jehová el Señor es mi fortaleza, El cual pondrá mis pies como de ciervas, Y me hará andar sobre mis alturas. Al jefe de los cantores sobre mis instrumentos de cuerdas. Hab. 3:19
- Y extenderé mi mano sobre Judá, y sobre todos los moradores de Jerusalem, y exterminaré de este lugar el remanente de Baal, y el nombre de los Chemarim con los sacerdotes; Sof. 1:4
- Yo he oído las afrentas de Moab, y los denuestos de los hijos de Ammón con que deshonraron á mi pueblo, y se engrandecieron sobre su término. Sof. 2:8
- Por tanto, vivo yo, dice Jehová de los ejércitos, Dios de Israel, que Moab será como Sodoma, y los hijos de Ammon como Gomorra; campo de ortigas, y mina de sal, y asolamiento perpetuo: el resto de mi pueblo los saqueará, y el resto de mi gente los heredará. Sof. 2:9
- Vosotros también los de Etiopía seréis muertos con mi espada. Sof. 2:12
- Por tanto, esperadme, dice Jehová, al día que me levantaré al despojo: porque mi determinación es reunir las gentes, juntar los reinos, para derramar sobre ellos mi enojo, todo el furor de mi ira; porque del fuego de mi celo será consumida toda la tierra. Sof. 3:8
- En aquel día no serás avergonzada por ninguna de tus obras con que te rebelaste contra mí; porque entonces quitaré de en medio de ti los que se alegran en tu soberbia, y nunca más te ensoberbecerás del monte de mi santidad. Sof. 3:11
- Subid al monte, y traed madera, y reedificad la casa; y pondré en ella, mi voluntad, y seré honrado, ha dicho Jehová. Ag. 1:8
- Buscáis mucho, y halláis poco; y encerráis en casa, y soplo en ello. ¿Por qué? dice Jehová de los ejércitos. Por cuanto mi casa está desierta, y cada uno de vosotros corre á su propia casa. Ag. 1:9
- Según el pacto que concerté con vosotros a vuestra salida de Egipto, así mi espíritu estará en medio de vosotros: no temáis. Ag. 2:5
- Por tanto, así ha dicho Jehová: Yo me he tornado á Jerusalem con miseraciones; en ella será edificada mi casa, dice Jehová de los ejércitos, y la plomada será tendida sobre Jerusalem. Zac. 1:16
- Porque he aquí yo alzo mi mano sobre ellos, y serán despojo á sus siervos, y sabréis que Jehová de los ejércitos me envió. Zac. 2:9
- Así dice Jehová de los ejércitos: Si anduvieres por mis caminos, y si guardares mi ordenanza, también tú gobernarás mi casa, también tú guardarás mis atrios, y entre estos que aquí están te daré plaza. Zac. 3:7
- Escucha pues ahora, Josué gran sacerdote, tú, y tus amigos que se sientan delante de ti; porque son varones simbólicos: He aquí, yo traigo á mi siervo, el Pimpollo. Zac. 3:8
- Entonces respondió y hablóme, diciendo: Esta es palabra de Jehová á Zorobabel, en que se dice: No con ejército, ni con fuerza, sino con mi espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos. Zac. 4:6
- Yo la saqué, dice Jehová de los ejércitos, y vendrá á la casa del ladrón, y á la casa del que jura falsamente en mi nombre; y permanecerá en medio de su casa, y consumirála, con sus enmaderamientos y sus piedras. Zac. 5:4
- Luego me llamó, y hablóme diciendo: Mira, los que salieron hacia la tierra del aquilón hicieron reposar mi espíritu en la tierra del aquilón. Zac. 6:8
- Así ha dicho Jehová de los ejércitos: He aquí, yo salvo mi pueblo de la tierra del oriente, y de la tierra donde se pone el sol; Zac. 8:7
- Y seré real de ejército á mi casa, á causa del que va y del que viene: y no pasará más sobre ellos angustiador; porque ahora miré con mis ojos. Zac. 9:8
- Contra los pastores se ha encendido mi enojo, y castigaré los machos de cabrío: mas Jehová de los ejércitos visitará su rebaño, la casa de Judá, y tornarálos como su caballo de honor en la guerra. Zac. 10:3
- Así ha dicho Jehová mi Dios: Apacienta las ovejas de la matanza; Zac. 11:4
- E hice matar tres pastores en un mes, y mi alma se angustió por ellos, y también el alma de ellos me aborreció á mí. Zac. 11:8
- Tomé luego mi cayado Suavidad, y quebrélo, para deshacer mi pacto que concerté con todos los pueblos. Zac. 11:10
- Y díjeles: Si os parece bien, dadme mi salario; y si no, dejadlo. Y pesaron para mi salario treinta piezas de plata. Zac. 11:12
- Quebré luego el otro mi cayado Ataduras, para romper la hermandad entre Judá é Israel. Zac. 11:14
- Y los capitanes de Judá dirán en su corazón: Mi fuerza son los moradores de Jerusalem en Jehová de los ejércitos su Dios. Zac. 12:5
- Y dirá: No soy profeta; labrador soy de la tierra: porque esto aprendí del hombre desde mi juventud. Zac. 13:5
- Levántate, oh espada, sobre el pastor, y sobre el hombre compañero mío, dice Jehová de los ejércitos. Hiere al pastor, y se derramarán las ovejas: mas tornaré mi mano sobre los chiquitos. Zac. 13:7
- Y meteré en el fuego la tercera parte, y los fundiré como se funde la plata, y probarélos como se prueba el oro. El invocará mi nombre, y yo le oiré, y diré: Pueblo mío: y él dirá: Jehová es mi Dios. Zac. 13:9
- Y huiréis al valle de los montes; porque el valle de los montes llegará hasta Hasal; y huiréis de la manera que huisteis por causa del terremoto en los días de Uzzías, rey de Judá: y vendrá Jehová mi Dios, y con él todos los santos. Zac. 14:5
- El hijo honra al padre, y el siervo á su señor: si pues soy yo padre, ¿qué es de mi honra? y si soy señor, ¿qué es de mi temor?, dice Jehová de los ejércitos á vosotros, oh sacerdotes, que menospreciáis mi nombre. Y decís: ¿En qué hemos menospreciado tu nombre? Mal. 1:6
- Que ofrecéis sobre mi altar pan inmundo. Y dijisteis: ¿En qué te hemos amancillado? En que decís: La mesa de Jehová es despreciable. Mal. 1:7
- ¿Quién también hay de vosotros que cierre las puertas ó alumbre mi altar de balde? Yo no recibo contentamiento en vosotros, dice Jehová de los ejércitos, ni de vuestra mano me será agradable el presente. Mal. 1:10
- Porque desde donde el sol nace hasta donde se pone, es grande mi nombre entre las gentes; y en todo lugar se ofrece á mi nombre perfume, y presente limpio: porque grande es mi nombre entre las gentes, dice Jehová de los ejércitos. Mal. 1:11
- Maldito el engañoso, que tiene macho en su rebaño, y promete, y sacrifica lo dañado á Jehová: porque yo soy Gran Rey, dice Jehová de los ejércitos, y mi nombre es formidable entre las gentes. Mal. 1:14
- Si no oyereis, y si no acordareis dar gloria á mi nombre, ha dicho Jehová de los ejércitos, enviaré maldición sobre vosotros, y maldeciré vuestras bendiciones; y aun las he maldecido, porque no lo ponéis en vuestro corazón. Mal. 2:2
- Y sabréis que yo os envié este mandamiento, para que fuese mi pacto con Leví, ha dicho Jehová de los ejércitos. Mal. 2:4
- Mi pacto fué con él de vida y de paz, las cuales cosas yo le dí por el temor; porque me temió, y delante de mi nombre estuvo humillado. Mal. 2:5
- HE aquí, yo envío mi mensajero, el cual preparará el camino delante de mí: y luego vendrá á su templo el Señor á quien vosotros buscáis, y el ángel del pacto, á quien deseáis vosotros. He aquí viene, ha dicho Jehová de los ejércitos. Mal. 3:1
- Traed todos los diezmos al alfolí, y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y vaciaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde. Mal. 3:10
- Mas á vosotros los que teméis mi nombre, nacerá el Sol de justicia, y en sus alas traerá salud: y saldréis, y saltaréis como becerros de la manada. Mal. 4:2
- Acordaos de la ley de Moisés mi siervo, al cual encargué en Horeb ordenanzas y leyes para todo Israel. Mal. 4:4
- Y tú, Bethlehem, de tierra de Judá, No eres muy pequeña entre los príncipes de Judá; Porque de ti saldrá un guiador, Que apacentará á mi pueblo Israel. Mt. 2:6
- Y estuvo allá hasta la muerte de Herodes: para que se cumpliese lo que fué dicho por el Señor, por el profeta que dijo: De Egipto llamé á mi Hijo. Mt. 2:15
- Y he aquí una voz de los cielos que decía: Este es mi Hijo amado, en el cual tengo contentamiento. Mt. 3:17
- Bienaventurados sois cuando os vituperaren y os persiguieren, y dijeren de vosotros todo mal por mi causa, mintiendo. Mt. 5:11
- No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos: mas el que hiciere la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Mt. 7:21
- Y diciendo: Señor, mi mozo yace en casa paralítico, gravemente atormentado. Mt. 8:6
- Y respondió el centurión, y dijo: Señor, no soy digno de que entres debajo de mi techado; mas solamente di la palabra, y mi mozo sanará. Mt. 8:8
- Porque también yo soy hombre bajo de potestad, y tengo bajo de mí soldados: y digo á éste: Ve, y va; y al otro: Ven, y viene; y á mi siervo: Haz esto, y lo hace. Mt. 8:9
- Y otro de sus discípulos le dijo: Señor, dame licencia para que vaya primero, y entierre á mi padre. Mt. 8:21
- Hablando Él estas cosas á ellos, he aquí vino un principal, y le adoraba, diciendo: Mi hija es muerta poco ha: mas ven y pon tu mano sobre ella, y vivirá. Mt. 9:18
- Y seréis aborrecidos de todos por mi nombre; mas el que soportare hasta el fin, éste será salvo. Mt. 10:22
- Cualquiera pues que me confesare delante de los hombres, le confesaré yo también delante de mi Padre que está en los cielos. Mt. 10:32
- Y cualquiera que me negare delante de los hombres, le negaré yo también delante de mi Padre que está en los cielos. Mt. 10:33
- Porque éste es de quien está escrito: He aquí, yo envío mi mensajero delante de tu faz, Que aparejará tu camino delante de ti. Mt. 11:10
- Todas las cosas me son entregadas de mi Padre: y nadie conoció al Hijo, sino el Padre; ni al Padre conoció alguno, sino el Hijo, y aquel á quien el Hijo lo quisiere revelar. Mt. 11:27
- Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas. Mt. 11:29
- Porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga. Mt. 11:30
- He aquí mi siervo, al cual he escogido; Mi Amado, en el cual se agrada mi alma: Pondré mi Espíritu sobre Él Y á los Gentiles anunciará juicio. Mt. 12:18
- Entonces dice: Me volveré á mi casa de donde salí: y cuando viene, la halla desocupada, barrida y adornada. Mt. 12:44
- Y respondiendo Él al que le decía esto, dijo: ¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos? Mt. 12:48
- Y extendiendo su mano hacia sus discípulos, dijo: He aquí mi madre y mis hermanos. Mt. 12:49
- Porque todo aquel que hiciere la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ese es mi hermano, y hermana, y madre. Mt. 12:50
- Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega; y al tiempo de la siega yo diré á los segadores: Coged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla; mas recoged el trigo en mi alfolí. Mt. 13:30
- Para que se cumpliese lo que fué dicho por el profeta, que dijo: Abriré en parábolas mi boca; Rebosaré cosas escondidas desde la fundación del mundo. Mt. 13:35
- Mas respondiendo Él, dijo: Toda planta que no plantó mi Padre celestial, será desarraigada. Mt. 15:13
- Y he aquí una mujer Cananea, que había salido de aquellos términos, clamaba, diciéndole: Señor, Hijo de David, ten misericordia de mí; mi hija es malamente atormentada del demonio. Mt. 15:22
- Entonces, respondiendo Jesús, le dijo: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás; porque no te lo reveló carne ni sangre, mas mi Padre que está en los cielos. Mt. 16:17
- Mas yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi iglesia; y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella. Mt. 16:18
- Y estando aún Él hablando, he aquí una nube de luz que los cubrió; y he aquí una voz de la nube, que dijo: Este es mi Hijo amado, en el cual tomo contentamiento: á él oid. Mt. 17:5
- Y diciendo: Señor, ten misericordia de mi hijo, que es lunático, y padece malamente; porque muchas veces cae en el fuego, y muchas en el agua. Mt. 17:15
- Y cualquiera que recibiere á un tal niño en mi nombre, á mí recibe. Mt. 18:5
- Mirad no tengáis en poco á alguno de estos pequeños; porque os digo que sus ángeles en los cielos ven siempre la faz de mi Padre que está en los cielos. Mt. 18:10
- Otra vez os digo, que si dos de vosotros se convinieren en la tierra, de toda cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos. Mt. 18:19
- Porque donde están dos ó tres congregados en mi nombre, allí estoy en medio de ellos. Mt. 18:20
- Entonces Pedro, llegándose á Él, dijo: Señor, ¿cuántas veces perdonaré á mi hermano que pecare contra mí? ¿hasta siete? Mt. 18:21
- Así también hará con vosotros mi Padre celestial, si no perdonareis de vuestros corazones cada uno á su hermano sus ofensas. Mt. 18:35
- Dícele el mancebo: Todo esto guardé desde mi juventud: ¿qué más me falta? Mt. 19:20
- Y cualquiera que dejare casas, ó hermanos, ó hermanas, ó padre, ó madre, ó mujer, ó hijos, ó tierras, por mi nombre, recibirá cien veces tanto, y heredará la vida eterna. Mt. 19:29
- Y les dijo: Id también vosotros á mi viña, y os daré lo que fuere justo. Y ellos fueron. Mt. 20:4
- ¿No me es lícito á mi hacer lo que quiero con lo mío? ó ¿es malo tu ojo, porque yo soy bueno? Mt. 20:15
- Y Él les dice: A la verdad mi vaso beberéis, y del bautismo de que yo soy bautizado, seréis bautizados; mas el sentaros á mi mano derecha y á mi izquierda, no es mío dar lo, sino á aquellos para quienes está aparejado de mi Padre. Mt. 20:23
- Y les dice: Escrito está: Mi casa, casa de oración será llamada; mas vosotros cueva de ladrones la habéis hecho. Mt. 21:13
- Mas, ¿qué os parece? Un hombre tenía dos hijos, y llegando al primero, le dijo: Hijo, ve hoy á trabajar en mi viña. Mt. 21:28
- Y á la postre les envió su hijo, diciendo: Tendrán respeto á mi hijo. Mt. 21:37
- Volvió á enviar otros siervos, diciendo: Decid á los llamados: He aquí, mi comida he aparejado; mis toros y animales engordados son muertos, y todo está prevenido: venid á las bodas. Mt. 22:4
- Dijo el Señor á mi Señor: Siéntate á mi diestra, Entre tanto que pongo tus enemigos por estrado de tus pies? Mt. 22:44
- Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y á muchos engañarán. Mt. 24:5
- Entonces os entregarán para ser afligidos, y os matarán; y seréis aborrecidos de todas las gentes por causa de mi nombre. Mt. 24:9
- Empero del día y hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino mi Padre solo. Mt. 24:36
- Y si aquel siervo malo dijere en su corazón Mi señor se tarda en venir: Mt. 24:48
- Por tanto te convenía dar mi dinero á los banqueros, y viniendo yo, hubiera recibido lo que es mío con usura. Mt. 25:27
- Entonces el Rey dirá á los que estarán á su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo. Mt. 25:34
- Porque echando este ungüento sobre mi cuerpo, para sepultarme lo ha hecho. Mt. 26:12
- Y Él dijo: Id á la ciudad á cierto hombre, y decidle: El Maestro dice: Mi tiempo está cerca; en tu casa haré la pascua con mis discípulos. Mt. 26:18
- Y comiendo ellos, tomó Jesús el pan, y bendijo, y lo partió, y dió á sus discípulos, y dijo: Tomad, comed. esto es mi cuerpo. Mt. 26:26
- Porque esto es mi sangre del nuevo pacto, la cual es derramada por muchos para remisión de los pecados. Mt. 26:28
- Y os digo, que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta aquel día, cuando lo tengo de beber nuevo con vosotros en el reino de mi Padre. Mt. 26:29
- Entonces Jesús les dice: Mi alma está muy triste hasta la muerte; quedaos aquí, y velad conmigo. Mt. 26:38
- ¿Acaso piensas que no puedo ahora orar á mi Padre, y Él me daría más de doce legiones de ángeles? Mt. 26:53
- Y después que le hubieron crucificado, repartieron sus vestidos, echando suertes: para que se cumpliese lo que fué dicho por el profeta: Se repartieron mis vestidos, y sobre mi ropa echaron suertes. Mt. 27:35
- Como está escrito en Isaías el profeta: He aquí yo envío á mi mensajero delante de tu faz, Que apareje tu camino delante de ti. Mc. 1:2
- Y hubo una voz de los cielos que decía: Tú eres mi Hijo amado; en ti tomo contentamiento. Mc. 1:11
- Y Él les respondió, diciendo: ¿Quién es mi madre y mis hermanos? Mc. 3:33
- Y mirando á los que estaban sentados alrededor de Él, dijo: He aquí mi madre y hermanos. Mc. 3:34
- Porque cualquiera que hiciere la voluntad de Dios, éste es mi hermano, y mi hermana, y mi madre. Mc. 3:35
- Y le rogaba mucho, diciendo: Mi hija está á la muerte: ven y pondrás las manos sobre ella para que sea salva, y vivirá. Mc. 5:23
- Y le juró: Todo lo que me pidieres te daré, hasta la mitad de mi reino. Mc. 6:23
- Y vino una nube que les hizo sombra, y una voz de la nube, que decía: Este es mi Hijo amado: á él oid. Mc. 9:7
- Y respondiendo uno de la compañía, dijo: Maestro, traje á ti mi hijo, que tiene un espíritu mudo, Mc. 9:17
- Y luego el padre del muchacho dijo clamando: Creo, ayuda mi incredulidad. Mc. 9:24
- El que recibiere en mi nombre uno de los tales niños, á mí recibe; y el que á mí recibe, no recibe á mí, mas al que me envió. Mc. 9:37
- Y Jesús dijo: No se lo prohibáis; porque ninguno hay que haga milagro en mi nombre que luego pueda decir mal de mí. Mc. 9:39
- Y cualquiera que os diere un vaso de agua en mi nombre, porque sois de Cristo, de cierto os digo que no perderá su recompensa. Mc. 9:41
- El entonces respondiendo, le dijo: Maestro, todo esto he guardado desde mi mocedad. Mc. 10:20
- Mas que os sentéis á mi diestra y á mi siniestra, no es mío darlo, sino á quienes está aparejado. Mc. 10:40
- Y les enseñaba diciendo: ¿No está escrito que mi casa, casa de oración será llamada por todas las gentes? Mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones. Mc. 11:17
- Teniendo pues aún un hijo suyo amado, enviólo también á ellos el postrero, diciendo: Tendrán en reverencia á mi hijo. Mc. 12:6
- Porque el mismo David dijo por el Espíritu Santo: Dijo el Señor á mi Señor: Siéntate á mi diestra, Hasta que ponga tus enemigos por estrado de tus pies. Mc. 12:36
- Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y engañaran á muchos. Mc. 13:6
- Y seréis aborrecidos de todos por mi nombre: mas el que perseverare hasta el fin, éste será salvo. Mc. 13:13
- Esta ha hecho lo que podía; porque se ha anticipado á ungir mi cuerpo para la sepultura. Mc. 14:8
- Y estando ellos comiendo, tomó Jesús pan, y bendiciendo, partió y les dió, y dijo: Tomad, esto es mi cuerpo. Mc. 14:22
- Y les dice: Esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada. Mc. 14:24
- Y les dice: Está muy triste mi alma, hasta la muerte: esperad aquí y velad. Mc. 14:34
- Y estas señales seguirán á los que creyeren: En mi nombre echarán fuera demonios; hablaran nuevas lenguas; Mc. 16:17
- Y dijo Zacarías al ángel: ¿En qué conoceré esto? porque yo soy viejo, y mi mujer avanzada en días. Lc. 1:18
- Porque el Señor me ha hecho así en los días en que miró para quitar mi afrenta entre los hombres. Lc. 1:25
- ¿Y de dónde esto á mí, que la madre de mi Señor venga á mí? Lc. 1:43
- Porque he aquí, como llegó la voz de tu salutación á mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. Lc. 1:44
- Entonces María dijo: engrandece mi alma al Señor; Lc. 1:46
- Y mi espíritu se alegró en Dios mi Salvador, Lc. 1:47
- Entonces Él les dice: ¿Qué hay? ¿por qué me buscabais? ¿No sabíais que en los negocios de mi Padre me conviene estar? Lc. 2:49
- Y descendió el Espíritu Santo sobre Él en forma corporal, como paloma, y fué hecha una voz del cielo que decía: Tú eres mi Hijo amado, en ti me he complacido. Lc. 3:22
- Y Jesús fué con ellos. Mas como ya no estuviesen lejos de su casa, envió el centurión amigos á Él, diciéndole: Señor, no te incomodes, que no soy digno que entres debajo de mi tejado; Lc. 7:6
- Por lo cual ni aun me tuve por digno de venir á ti; mas di la palabra, y mi siervo será sano. Lc. 7:7
- Porque también yo soy hombre puesto en potestad, que tengo debajo de mí soldados; y digo á éste: Ve, y va; y al otro: Ven, y viene; y á mi siervo: Haz esto, y lo hace. Lc. 7:8
- Este es de quien está escrito: He aquí, envío mi mensajero delante de tu faz, El cual aparejará tu camino delante de ti. Lc. 7:27
- No ungiste mi cabeza con óleo; mas ésta ha ungido con ungüento mis pies. Lc. 7:46
- El entonces respondiendo, les dijo: Mi madre y mis hermanos son los que oyen la palabra de Dios, y la ejecutan. Lc. 8:21
- Y vino una voz de la nube, que decía: Este es mi Hijo amado; á Él oid. Lc. 9:35
- Y he aquí, un hombre de la compañía clamó, diciendo: Maestro, ruégote que veas á mi hijo; que es el único que tengo: Lc. 9:38
- Y dijo á otro: Sígueme. Y Él dijo: Señor, déjame que primero vaya y entierre á mi padre. Lc. 9:59
- Entonces también dijo otro: Te seguiré, Señor; mas déjame que me despida primero de los que están en mi casa. Lc. 9:61
- Todas las cosas me son entregadas de mi Padre: y nadie sabe quién sea el Hijo sino el Padre; ni quién sea el Padre, sino el Hijo, y á quien el Hijo lo quisiere revelar. Lc. 10:22
- Mas Él, queriéndose justificar á sí mismo, dijo á Jesús: ¿Y quién es mi prójimo? Lc. 10:29
- Empero Marta se distraía en muchos servicios; y sobreviniendo, dice: Señor, ¿no tienes cuidado que mi hermana me deja servir sola? Dile pues, que me ayude. Lc. 10:40
- Cuando el espíritu inmundo saliere del hombre, anda por lugares secos, buscando reposo; y no hallándolo, dice: Me volveré á mi casa de donde salí. Lc. 11:24
- Y díjole uno de la compañía: Maestro, di á mi hermano que parta conmigo la herencia. Lc. 12:13
- Y diré á mi alma: Alma, muchos bienes tienes almacenados para muchos años; repósate, come, bebe, huélgate. Lc. 12:19
- Mas si el tal siervo dijere en su corazón: Mi señor tarda en venir: y comenzare á herir á los siervos y á las criadas, y á comer y á beber y á embriagarse; Lc. 12:45
- Y dijo el señor al siervo: Ve por los caminos y por los vallados, y fuérzalos á entrar, para que se llene mi casa. Lc. 14:23
- Porque os digo que ninguno de aquellos hombres que fueron llamados, gustará mi cena. Lc. 14:24
- Si alguno viene á mí, y no aborrece á su padre, y madre, y mujer, é hijos, y hermanos, y hermanas, y aun también su vida, no puede ser mi discípulo. Lc. 14:26
- Y cualquiera que no trae su cruz, y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo. Lc. 14:27
- Así pues, cualquiera de vosotros que no renuncia á todas las cosas que posee, no puede ser mi discípulo. Lc. 14:33
- Y viniendo á casa, junta á los amigos y á los vecinos, diciéndoles: Dadme el parabién, porque he hallado mi oveja que se había perdido. Lc. 15:6
- Y volviendo en sí, dijo: ¡Cuántos jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre! Lc. 15:17
- Me levantaré, é iré á mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti; Lc. 15:18
- Porque este mi hijo muerto era, y ha revivido; habíase perdido, y es hallado. Y comenzaron á regocijarse. Lc. 15:24
- Entonces el mayordomo dijo dentro de sí: ¿Qué haré? que mi señor me quita la mayordomía. Cavar, no puedo; mendigar, tengo vergüenza. Lc. 16:3
- Y llamando á cada uno de los deudores de su señor, dijo al primero: ¿Cuánto debes á mi señor? Lc. 16:5
- Entonces Él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía á Lázaro que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque soy atormentado en esta llama. Lc. 16:24
- Y dijo: Ruégote pues, padre, que le envíes á la casa de mi padre; Lc. 16:27
- Había también en aquella ciudad una viuda, la cual venía á Él diciendo: Hazme justicia de mi adversario. Lc. 18:3
- Y Él dijo: Todas estas cosas he guardado desde mi juventud. Lc. 18:21
- ¿Por qué, no diste mi dinero al banco, y yo viniendo lo demandara con el logro? Lc. 19:23
- Diciéndoles: Escrito está: Mi casa, casa de oración es; mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones. Lc. 19:46
- Entonces el señor de la viña dijo: ¿Qué haré? Enviaré mi hijo amado: quizás cuando á éste vieren, tendrán respeto. Lc. 20:13
- Y el mismo David dice en el libro de los Salmos: Dijo el Señor á mi Señor: Siéntate á mi diestra, Lc. 20:42
- El entonces dijo: Mirad, no seáis engañados; porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy; y, el tiempo está cerca: por tanto, no vayáis en pos de ellos. Lc. 21:8
- Mas antes de todas estas cosas os echarán mano, y perseguirán, entregándoos á las sinagogas y á las cárceles, siendo llevados á los reyes y á los gobernadores por causa de mi nombre. Lc. 21:12
- Y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre. Lc. 21:17
- Y tomando el pan, habiendo dado gracias, partió, y les dió, diciendo: Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado: haced esto en memoria de mí. Lc. 22:19
- Asimismo también el vaso, después que hubo cenado, diciendo: Este vaso es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama. Lc. 22:20
- Yo pues os ordeno un reino, como mi Padre me lo ordenó á mí, Lc. 22:29
- Para que comáis y bebáis en mi mesa en mi reino, y os sentéis sobre tronos juzgando á las doce tribus de Israel. Lc. 22:30
- Diciendo: Padre, si quieres, pasa este vaso de mí; empero no se haga mi voluntad, sino la tuya. Lc. 22:42
- Entonces Jesús, clamando á gran voz, dijo: Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu. Y habiendo dicho esto, espiró. Lc. 23:46
- Y he aquí, yo enviaré la promesa de mi Padre sobre vosotros: mas vosotros asentad en la ciudad de Jerusalem, hasta que seáis investidos de potencia de lo alto. Lc. 24:49
- Y dícele Jesús: ¿Qué tengo yo contigo, mujer? aun no ha venido mi hora. Jn. 2:4
- Y á los que vendían las palomas, dijo: Quitad de aquí esto, y no hagáis la casa de mi Padre casa de mercado. Jn. 2:16
- El que tiene la esposa, es el esposo; mas el amigo del esposo, que está en pie y le oye, se goza grandemente de la voz del esposo; así pues, este mi gozo es cumplido. Jn. 3:29
- Díceles Jesús: Mi comida es que haga la voluntad del que me envió, y que acabe su obra. Jn. 4:34
- El del rey le dijo: Señor, desciende antes que mi hijo muera. Jn. 4:49
- Y Jesús les respondió: Mi Padre hasta ahora obra, y yo obro. Jn. 5:17
- De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me ha enviado, tiene vida eterna; y no vendrá á condenación, mas pasó de muerte á vida. Jn. 5:24
- No puedo yo de mí mismo hacer nada: como oigo, juzgo: y mi juicio es justo; porque no busco mi voluntad, mas la voluntad del que me envió, del Padre. Jn. 5:30
- Si yo doy testimonio de mí mismo, mi testimonio no es verdadero. Jn. 5:31
- Yo he venido en nombre de mi Padre, y no me recibís: si otro viniere en su propio nombre, á aquél recibiréis. Jn. 5:43
- Y Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: No os dió Moisés pan del cielo; mas mi Padre os da el verdadero pan del cielo. Jn. 6:32
- Porque he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, mas la voluntad del que me envió. Jn. 6:38
- Yo soy el pan vivo que he descendido del cielo: si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la vida del mundo. Jn. 6:51
- El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna: y yo le resucitaré en el día postrero. Jn. 6:54
- Porque mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida. Jn. 6:55
- El que come mi carne y bebe mi sangre, en mí permanece, y yo en Él. Jn. 6:56
- Díceles entonces Jesús: Mi tiempo aun no ha venido; mas vuestro tiempo siempre está presto. Jn. 7:6
- Vosotros subid á esta fiesta; yo no subo aún á esta fiesta, porque mi tiempo aun no es cumplido. Jn. 7:8
- Respondióles Jesús, y dijo: Mi doctrina no es mía, sino de aquél que me envió. Jn. 7:16
- Respondió Jesús, y díjoles: Aunque yo doy testimonio de mí mismo, mi testimonio es verdadero, porque sé de dónde he venido y á dónde voy; mas vosotros no sabéis de dónde vengo, y á dónde voy. Jn. 8:14
- Y si yo juzgo, mi juicio es verdadero; porque no soy solo, sino yo y el que me envió, el Padre. Jn. 8:16
- Y decíanle: ¿Dónde está tu Padre? Respondió Jesús: Ni á mí me conocéis, ni á mi Padre; si á mí me conocieseis, á mi Padre también conocierais. Jn. 8:19
- Y decía Jesús á los Judíos que le habían creído: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; Jn. 8:31
- Sé que sois simiente de Abraham, mas procuráis matarme, porque mi palabra no cabe en vosotros. Jn. 8:37
- ¿Por qué no reconocéis mi lenguaje? porque no podéis oir mi palabra. Jn. 8:43
- Respondió Jesús: Yo no tengo demonio, antes honro á mi Padre; y vosotros me habéis deshonrado. Jn. 8:49
- Y no busco mi gloria: hay quien la busque, y juzgue. Jn. 8:50
- De cierto, de cierto os digo, que el que guardare mi palabra, no verá muerte para siempre. Jn. 8:51
- Entonces los Judíos le dijeron: Ahora conocemos que tienes demonio. Abraham murió, y los profetas, y tú dices: El que guardare mi palabra, no gustará muerte para siempre. Jn. 8:52
- Respondió Jesús: Si yo me glorifico á mí mismo, mi gloria es nada: mi Padre es el que me glorifica; el que vosotros decís que es vuestro Dios; Jn. 8:54
- Abraham vuestro padre se gozó por ver mi día; y lo vió, y se gozó. Jn. 8:56
- Como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las ovejas. Jn. 10:15
- También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquéllas también me conviene traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor. Jn. 10:16
- Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida, para volverla á tomar. Jn. 10:17
- Nadie me la quita, mas yo la pongo de mí mismo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla á tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre. Jn. 10:18
- Respondióles Jesús: Os lo he dicho, y no creéis: las obras que yo hago en nombre de mi Padre, ellas dan testimonio de mí; Jn. 10:25
- Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen; Jn. 10:27
- Y yo les doy vida eterna y no perecerán para siempre, ni nadie las arrebatará de mi mano. Jn. 10:28
- Mi Padre que me las dió, mayor que todos es y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre. Jn. 10:29
- Respondióles Jesús: Muchas buenas obras os he mostrado de mi Padre, ¿por cuál obra de esas me apedreáis? Jn. 10:32
- Si no hago obras de mi Padre, no me creáis. Jn. 10:37
- Y Marta dijo á Jesús: Señor, si hubieses estado aquí, mi hermano no fuera muerto; Jn. 11:21
- Mas María, como vino donde estaba Jesús, viéndole, derribóse á sus pies, diciéndole: Señor, si hubieras estado aquí, no fuera muerto mi hermano. Jn. 11:32
- Entonces Jesús dijo: Déjala; para el día de mi sepultura ha guardado esto; Jn. 12:7
- Si alguno me sirve, sígame: y donde yo estuviere, allí también estará mi servidor. Si alguno me sirviere, mi Padre le honrará. Jn. 12:26
- Ahora está turbada mi alma; ¿y qué diré? Padre, sálvame de esta hora. Mas por esto he venido en esta hora. Jn. 12:27
- Respondió Jesús, y dijo: No ha venido esta voz por mi causa, mas por causa de vosotros. Jn. 12:30
- Dícele Pedro: Señor, ¿por qué no te puedo seguir ahora? mi alma pondré por ti. Jn. 13:37
- En la casa de mi Padre muchas moradas hay: de otra manera os lo hubiera dicho: voy, pues, á preparar lugar para vosotros. Jn. 14:2
- Si me conocieseis, también á mi Padre conocierais: y desde ahora le conocéis, y le habéis visto. Jn. 14:7
- Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, esto haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Jn. 14:13
- Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré. Jn. 14:14
- En aquel día vosotros conoceréis que yo estoy en mi Padre, y vosotros en mí, y yo en vosotros. Jn. 14:20
- El que tiene mis mandamientos, y los guarda, aquél es el que me ama; y el que me ama, será amado de mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré á Él. Jn. 14:21
- Respondió Jesús, y díjole: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos á Él, y haremos con Él morada. Jn. 14:23
- Mas el Consolador, el Espíritu Santo, al cual el Padre enviará en mi nombre, Él os enseñará todas las cosas, y os recordará todas las cosas que os he dicho. Jn. 14:26
- La paz os dejo, mi paz os doy: no como el mundo la da, yo os la doy. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo. Jn. 14:27
- YO soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador. Jn. 15:1
- En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos. Jn. 15:8
- Como el Padre me amó, también yo os he amado: estad en mi amor. Jn. 15:9
- Si guardareis mis mandamientos, estaréis en mi amor; como yo también he guardado los mandamientos de mi Padre, y estoy en su amor. Jn. 15:10
- Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea cumplido. Jn. 15:11
- Este es mi mandamiento: Que os améis los unos á los otros, como yo os he amado. Jn. 15:12
- Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor: mas os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os he hecho notorias. Jn. 15:15
- No me elegisteis vosotros á mí, mas yo os elegí á vosotros; y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca: para que todo lo que pidiereis del Padre en mi nombre, Él os lo dé. Jn. 15:16
- Acordaos de la palabra que yo os he dicho: No es el siervo mayor que su señor. Si á mí me han perseguido, también á vosotros perseguirán: si han guardado mi palabra, también guardarán la vuestra. Jn. 15:20
- Mas todo esto os harán por causa de mi nombre, porque no conocen al que me ha enviado. Jn. 15:21
- El que me aborrece, también á mi Padre aborrece. Jn. 15:23
- Si no hubiese hecho entre ellos obras cuales ningún otro ha hecho, no tendrían pecado; mas ahora, y las han visto, y me aborrecen á mí y á mi Padre. Jn. 15:24
- Y aquel día no me preguntaréis nada. De cierto, de cierto os digo, que todo cuanto pidiereis al Padre en mi nombre, os lo dará. Jn. 16:23
- Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre: pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido. Jn. 16:24
- Aquel día pediréis en mi nombre: y no os digo, que yo rogaré al Padre por vosotros; Jn. 16:26
- Mas ahora vengo á ti; y hablo esto en el mundo, para que tengan mi gozo cumplido en sí mismos. Jn. 17:13
- Padre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo estoy, ellos estén también conmigo; para que vean mi gloria que me has dado: por cuanto me has amado desde antes de la constitución del mundo. Jn. 17:24
- Respondió Jesús: Os he dicho que yo soy: pues si á mi buscáis, dejad ir á éstos. Jn. 18:8
- Respondió Jesús: Mi reino no es de este mundo: si de este mundo fuera mi reino, mis servidores pelearían para que yo no fuera entregado á los Judíos: ahora, pues, mi reino no es de aquí. Jn. 18:36
- Díjole entonces Pilato: ¿Luego rey eres tu? Respondió Jesús: Tu dices que yo soy rey. Yo para esto he nacido, y para esto he venido al mundo, para dar testimonio á la verdad. Todo aquél que es de la verdad, oye mi voz. Jn. 18:37
- Y dijeron entre ellos: No la partamos, sino echemos suertes sobre ella, de quién será; para que se cumpliese la Escritura, que dice: Partieron para sí mis vestidos, Y sobre mi vestidura echaron suertes. Y los soldados hicieron esto. Jn. 19:24
- Y dijéronle: Mujer, ¿por qué lloras? Díceles: Porque se han llevado á mi Señor, y no sé dónde le han puesto. Jn. 20:13
- Dícele Jesús: No me toques: porque aun no he subido á mi Padre: mas ve á mis hermanos, y diles: Subo á mi Padre y á vuestro Padre, á mi Dios y á vuestro Dios. Jn. 20:17
- Dijéronle pues los otros discípulos: Al Señor hemos visto. Y Él les dijo: Si no viere en sus manos la señal de los clavos, y metiere mi dedo en el lugar de los clavos, y metiere mi mano en su costado, no creeré. Jn. 20:25
- Luego dice á Tomás: Mete tu dedo aquí, y ve mis manos: y alarga acá tu mano, y métela en mi costado: y no seas incrédulo, sino fiel. Jn. 20:27
- Y será en los postreros días, dice Dios, Derramaré de mi Espíritu sobre toda carne, Y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán; Y vuestros mancebos verán visiones, Y vuestros viejos soñarán sueños: Hech. 2:17
- Y de cierto sobre mis siervos y sobre mis siervas en aquellos días Derramaré de mi Espíritu, y profetizarán. Hech. 2:18
- Porque David dice de Él: Veía al Señor siempre delante de mí: Porque está á mi diestra, no seré conmovido. Hech. 2:25
- Por lo cual mi corazón se alegró, y gozóse mi lengua; Y aun mi carne descansará en esperanza; Hech. 2:26
- Que no dejarás mi alma en el infierno, Ni darás á tu Santo que vea corrupción. Hech. 2:27
- Porque David no subió á los cielos; empero Él dice: Dijo el Señor á mi Señor: Siéntate á mi diestra, Hech. 2:34
- He visto, he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he oído el gemido de ellos, y he descendido para librarlos. Ahora pues, ven, te enviaré á Egipto. Hech. 7:34
- El cielo es mi trono, Y la tierra es el estrado de mis pies. ¿Qué casa me edificaréis? dice el Señor; ¿O cuál es el lugar de mi reposo? Hech. 7:49
- ¿No hizo mi mano todas estas cosas? Hech. 7:50
- Y apedrearon á Esteban, invocando Él y diciendo: Señor Jesús, recibe mi espíritu. Hech. 7:59
- Y le dijo el Señor: Ve: porque instrumento escogido me es éste, para que lleve mi nombre en presencia de los Gentiles, y de reyes, y de los hijos de Israel: Hech. 9:15
- Porque yo le mostraré cuánto le sea menester que padezca por mi nombre. Hech. 9:16
- Entonces Cornelio dijo: Cuatro días ha que á esta hora yo estaba ayuno; y á la hora de nona estando orando en mi casa, he aquí un varón se puso delante de mí en vestido resplandeciente. Hech. 10:30
- Y dije: Señor, no; porque ninguna cosa común ó inmunda entró jamás en mi boca. Hech. 11:8
- Y quitado aquél, levantóles por rey á David, el que dió también testimonio, diciendo: He hallado á David, hijo de Jessé, varón conforme á mi corazón, el cual hará todo lo que yo quiero. Hech. 13:22
- La cual Dios ha cumplido á los hijos de ellos, á nosotros, resucitando á Jesús: como también en el salmo segundo está escrito: Mi hijo eres tú, yo te he engendrado hoy. Hech. 13:33
- Y habiendo habido grande contienda, levantándose Pedro, les dijo: Varones hermanos, vosotros sabéis cómo ya hace algún tiempo que Dios escogió que los Gentiles oyesen por mi boca la palabra del evangelio, y creyesen. Hech. 15:7
- Para que el resto de los hombres busque al Señor, Y todos los Gentiles, sobre los cuales es llamado mi nombre, Dice el Señor, que hace todas estas cosas. Hech. 15:17
- Y cuando fué bautizada, y su familia, nos rogó, diciendo: Si habéis juzgado que yo sea fiel al Señor, entrad en mi casa, y posad: y constriñónos. Hech. 16:15
- Mas de ninguna cosa hago caso, ni estimo mi vida preciosa para mí mismo; solamente que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios. Hech. 20:24
- Y ahora, he aquí, yo sé que ninguno de todos vosotros, por quien he pasado predicando el reino de Dios, verá más mi rostro. Hech. 20:25
- Porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al ganado; Hech. 20:29
- Mas pasados muchos años, vine á hacer limosnas á mi nación, y ofrendas, Hech. 24:17
- Mi vida pues desde la mocedad, la cual desde el principio fué en mi nación, en Jerusalem, todos los Judíos la saben: Hech. 26:4
- Lo cual también hice en Jerusalem, y yo encerré en cárcel es á muchos de los santos, recibida potestad de los príncipes de los sacerdotes; y cuando eran matados, yo dí mi voto. Hech. 26:10
- Mas contradiciendo los Judíos, fuí forzado á apelar á César; no que tenga de qué acusar á mi nación. Hech. 28:19
- Primeramente, doy gracias á mi Dios por Jesucristo acerca de todos vosotros, de que vuestra fe es predicada en todo el mundo. Rom. 1:8
- Porque testigo me es Dios, al cual sirvo en mi espíritu en el evangelio de su Hijo, que sin cesar me acuerdo de vosotros siempre en mis oraciones, Rom. 1:9
- En el día que juzgará el Señor lo encubierto de los hombres, conforme á mi evangelio, por Jesucristo. Rom. 2:16
- Empero si la verdad de Dios por mi mentira creció á gloria suya, ¿por qué aun así yo soy juzgado como pecador? Rom. 3:7
- Y yo sé que en mí (es á saber, en mi carne) no mora el bien: porque tengo el querer, mas efectuar el bien no lo alcanzo. Rom. 7:18
- Mas veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi espíritu, y que me lleva cautivo á la ley del pecado que está en mis miembros. Rom. 7:23
- VERDAD digo en Cristo, no miento, dándome testimonio mi conciencia en el Espíritu Santo, Rom. 9:1
- Que tengo gran tristeza y continuo dolor en mi corazón. Rom. 9:2
- Porque la Escritura dice de Faraón: Que para esto mismo te he levantado, para mostrar en ti mi potencia, y que mi nombre sea anunciado por toda la tierra. Rom. 9:17
- Como también en Oseas dice: Llamaré al que no era mi pueblo, pueblo mío; Y á la no amada, amada. Rom. 9:25
- HERMANOS, ciertamente la voluntad de mi corazón y mi oración á Dios sobre Israel, es para salud. Rom. 10:1
- Porque á vosotros hablo, Gentiles. Por cuanto pues, yo soy apóstol de los Gentiles, mi ministerio honro. Rom. 11:13
- Por si en alguna manera provocase á celos á mi carne, e hiciese salvos á algunos de ellos. Rom. 11:14
- Y este es mi pacto con ellos, Cuando quitare su pecados. Rom. 11:27
- Que sea librado de los rebeldes que están en Judea, y que la ofrenda de mi servicio á los santos en Jerusalem sea acepta; Rom. 15:31
- (Que pusieron sus cuellos por mi vida: á los cuales no doy gracias yo sólo, mas aun todas las iglesias de los Gentiles;) Rom. 16:4
- Saludad á Herodión, mi pariente. Saludad á los que son de la casa de Narciso, los que están en el Señor. Rom. 16:11
- Os saludan Timoteo, mi coadjutor, y Lucio y Jasón y Sosipater, mis parientes. Rom. 16:21
- Salúdaos Gayo, mi huésped, y de toda la iglesia. Salúdaos Erasto, tesorero de la ciudad, y el hermano Cuarto. Rom. 16:23
- Y al que puede confirmaros según mi evangelio y la predicación de Jesucristo, según la revelación del misterio encubierto desde tiempos eternos, Rom. 16:25
- Gracias doy á mi Dios siempre por vosotros, por la gracia de Dios que os es dada en Cristo Jesús; 1 Cor. 1:4
- Para que ninguno diga que habéis sido bautizados en mi nombre. 1 Cor. 1:15
- Y ni mi palabra ni mi predicación fué con palabras persuasivas de humana sabiduría, mas con demostración del Espíritu y de poder; 1 Cor. 2:4
- Por lo cual os he enviado á Timoteo, que es mi hijo amado y fiel en el Señor, el cual os amonestará de mis caminos cuáles sean en Cristo, de la manera que enseño en todas partes en todas las iglesias. 1 Cor. 4:17
- En el nombre del Señor nuestro Jesucristo, juntados vosotros y mi espíritu, con la facultad de nuestro Señor Jesucristo, 1 Cor. 5:4
- Empero de las vírgenes no tengo mandamiento del Señor; mas doy mi parecer, como quien ha alcanzado misericordia del Señor para ser fiel. 1 Cor. 7:25
- Empero más venturosa será si se quedare así, según mi consejo; y pienso que también yo tengo Espíritu de Dios. 1 Cor. 7:40
- Por lo cual, si la comida es á mi hermano ocasión de caer, jamás comeré carne por no escandalizar á mi hermano. 1 Cor. 8:13
- ¿NO soy apóstol? ¿no soy libre? ¿no he visto á Jesús el Señor nuestro? ¿no sois vosotros mi obra en el Señor? 1 Cor. 9:1
- Si á los otros no soy apóstol, á vosotros ciertamente lo soy: porque el sello de mi apostolado sois vosotros en el Señor. 1 Cor. 9:2
- Esta es mi respuesta á los que me preguntan. 1 Cor. 9:3
- Mas yo de nada de esto me aproveché: ni tampoco he escrito esto para que se haga así conmigo; porque tengo por mejor morir, antes que nadie haga vana esta mi gloria. 1 Cor. 9:15
- ¿Cuál, pues, es mi merced? Que predicando el evangelio, ponga el evangelio de Cristo de balde, para no usar mal de mi potestad en el evangelio. 1 Cor. 9:18
- Antes hiero mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre; no sea que, habiendo predicado á otros, yo mismo venga á ser reprobado. 1 Cor. 9:27
- La conciencia, digo, no tuya, sino del otro. Pues ¿por qué ha de ser juzgada mi libertad por otra conciencia? 1 Cor. 10:29
- Como también yo en todas las cosas complazco á todos, no procurando mi propio beneficio, sino el de muchos, para que sean salvos. 1 Cor. 10:33
- Y os alabo, hermanos, que en todo os acordáis de mi, y retenéis las instrucciones mías, de la manera que os enseñé. 1 Cor. 11:2
- Y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad, comed: esto es mi cuerpo que por vosotros es partido: haced esto en memoria de mí. 1 Cor. 11:24
- Asimismo tomó también la copa, después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre: haced esto todas las veces que bebiereis, en memoria de mí. 1 Cor. 11:25
- Y si repartiese toda mi hacienda para dar de comer a pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo caridad, de nada me sirve. 1 Cor. 13:3
- Porque si yo orare en lengua desconocida, mi espíritu ora; mas mi entendimiento es sin fruto. 1 Cor. 14:14
- Pero en la iglesia más quiero hablar cinco palabras con mi sentido, para que enseñe también á los otros, que diez mil palabras en lengua desconocida. 1 Cor. 14:19
- Porque recrearon mi espíritu y el vuestro: reconoced pues á los tales. 1 Cor. 16:18
- La salutación de mí, Pablo, de mi mano. 1 Cor. 16:21
- Mi amor en Cristo Jesús sea con todos vosotros. Amén. La primera á los Corintios fué enviada de Filipos con Estéfanas, y Fortunato, y Achâico, y Timoteo. 1 Cor. 16:24
- Mas yo llamo á Dios por testigo sobre mi alma, que por ser indulgente con vosotros no he pasado todavía á Corinto. 2 Cor. 1:23
- Y esto mismo os escribí, porque cuando llegare no tenga tristeza sobre tristeza de los que me debiera gozar; confiando en vosotros todos que mi gozo es el de todos vosotros. 2 Cor. 2:3
- No tuve reposo en mi espíritu, por no haber hallado á Tito mi hermano: así, despidiéndome de ellos, partí para Macedonia. 2 Cor. 2:13
- ¿Y qué concierto el templo de Dios con los ídolos? porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo: Habitaré y andaré en ellos; y seré el Dios de ellos, y ellos serán mi pueblo. 2 Cor. 6:16
- Y en esto doy mi consejo; porque esto os conviene á vosotros, que comenzasteis antes, no sólo á hacerlo, mas aun á quererlo desde el año pasado. 2 Cor. 8:10
- Ora en orden á Tito, es mi compañero y coadjutor para con vosotros; ó acerca de nuestros hermanos, los mensajeros son de las iglesias, y la gloria de Cristo. 2 Cor. 8:23
- OJALÁ toleraseis un poco mi locura; empero toleradme. 2 Cor. 11:1
- En caminos muchas veces, peligros de ríos, peligros de ladrones, peligros de los de mi nación, peligros de los Gentiles, peligros en la ciudad, peligros en el desierto, peligros en la mar, peligros entre falsos hermanos; 2 Cor. 11:26
- Si es menester gloriarse, me gloriaré yo de lo que es de mi flaqueza. 2 Cor. 11:30
- Y porque la grandeza de las revelaciones no me levante descomedidamente, me es dado un aguijón en mi carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca sobremanera. 2 Cor. 12:7
- Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi potencia en la flaqueza se perfecciona. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis flaquezas, porque habite en mí la potencia de Cristo. 2 Cor. 12:9
- Porque ya habéis oído acerca de mi conducta otro tiempo en el Judaismo, que perseguía sobremanera la iglesia de Dios, y la destruía; Gál. 1:13
- Y aprovechaba en el Judaismo sobre muchos de mis iguales en mi nación, siendo muy más celador que todos de las tradiciones de mis padres. Gál. 1:14
- Mas cuando plugo á Dios, que me apartó desde el vientre de mi madre, y me llamó por su gracia, Gál. 1:15
- Y no desechasteis ni menospreciasteis mi tentación que estaba en mi carne: antes me recibisteis como á un ángel de Dios, como á Cristo Jesús. Gál. 4:14
- Querría cierto estar ahora con vosotros, y mudar mi voz; porque estoy perplejo en cuanto á vosotros. Gál. 4:20
- Mirad en cuán grandes letras os he escrito de mi mano. Gál. 6:11
- De aquí adelante nadie me sea molesto; porque yo traigo en mi cuerpo las marcas del Señor Jesús. Gál. 6:17
- Leyendo lo cual podéis entender cuál sea mi inteligencia en el misterio de Cristo: Ef. 3:4
- Y por mí, para que me sea dada palabra en el abrir de mi boca con confianza, para hacer notorio el misterio del evangelio, Ef. 6:19
- Doy gracias á mi Dios en toda memoria de vosotros, Fil. 1:3
- Como me es justo sentir esto de todos vosotros, por cuanto os tengo en el corazón; y en mis prisiones, y en la defensa y confirmación del evangelio, sois todos vosotros compañeros de mi gracia. Fil. 1:7
- Conforme á mi mira y esperanza, que en nada seré confundido; antes bien con toda confianza, como siempre, ahora también será engrandecido Cristo en mi cuerpo, ó por vida, ó por muerte. Fil. 1:20
- Para que crezca vuestra gloria de mí en Cristo Jesús por mi venida otra vez á vosotros. Fil. 1:26
- Cumplid mi gozo; que sintáis lo mismo, teniendo el mismo amor, unánimes, sintiendo una misma cosa. Fil. 2:2
- Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor; Fil. 2:12
- Mas tuve por cosa necesaria enviaros á Epafrodito, mi hermano, y colaborador y compañero de milicia, y vuestro mensajero, y ministrador de mis necesidades; Fil. 2:25
- Porque por la obra de Cristo estuvo cercano á la muerte, poniendo su vida para suplir vuestra falta en mi servicio. Fil. 2:30
- Y ciertamente, aun reputo todas las cosas pérdida por el eminente conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y téngolo por estiércol, para ganar á Cristo, Fil. 3:8
- Y ser hallado en Él, no teniendo mi justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe; Fil. 3:9
- Sin embargo, bien hicisteis que comunicasteis juntamente á mi tribulación. Fil. 4:14
- Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme á sus riquezas en gloria en Cristo Jesús. Fil. 4:19
- Que ahora me gozo en lo que padezco por vosotros, y cumplo en mi carne lo que falta de las aflicciones de Cristo por su cuerpo, que es la iglesia; Col. 1:24
- PORQUE quiero que sepáis cuán gran solicitud tengo por vosotros, y por los que están en Laodicea, y por todos los que nunca vieron mi rostro en carne; Col. 2:1
- Aristarchô, mi compañero en la prisión, os saluda, y Marcos, el sobrino de Bernabé (acerca del cual habéis recibido mandamientos; si fuere á vosotros, recibidle), Col. 4:10
- La salutación de mi mano, de Pablo. Acordaos de mis prisiones. La gracia sea con vosotros. Amén. Escrita de Roma á los Colosenses; enviada con Tichîco y Onésimo. Col. 4:18
- Salud de mi mano, Pablo, que es mi signo en toda carta mía: así escribo. 2 Tes. 3:17
- Por lo cual asimismo padezco esto: mas no me avergüenzo; porque yo sé á quien he creído, y estoy cierto que es poderoso para guardar mi depósito para aquel día. 2 Tim. 1:12
- Retén la forma de las sanas palabras que de mi oíste, en la fe y amor que es en Cristo Jesús. 2 Tim. 1:13
- Dé el Señor misericordia á la casa de Onesíforo; que muchas veces me refrigeró, y no se avergonzó de mi cadena: 2 Tim. 1:16
- Acuérdate que Jesucristo, el cual fué de la simiente de David, resucitó de los muertos conforme á mi evangelio; 2 Tim. 2:8
- Pero tú has comprendido mi doctrina, instrucción, intento, fe, largura de ánimo, caridad, paciencia, 2 Tim. 3:10
- Porque yo ya estoy para ser ofrecido, y el tiempo de mi partida está cercano. 2 Tim. 4:6
- En mi primera defensa ninguno me ayudó, antes me desampararon todos: no les sea imputado. 2 Tim. 4:16
- Doy gracias á mi Dios, haciendo siempre memoria de ti en mis oraciones. Filem. 1:4
- Ruégote por mi hijo Onésimo, que he engendrado en mis prisiones, Filem. 1:10
- Así que, si me tienes por compañero, recíbele como á mi. Filem. 1:17
- Y si en algo te dañó, ó te debe, ponlo á mi cuenta. Filem. 1:18
- Yo Pablo lo escribí de mi mano, yo lo pagaré: por no decirte que aun á ti mismo te me debes demás. Filem. 1:19
- Te saludan Epafras, mi compañero en la prisión por Cristo Jesús, Filem. 1:23
- Porque ¿á cuál de los ángeles dijo Dios jamás: Mi hijo eres tú, Hoy yo te he engendrado? Y otra vez: Yo seré á Él Padre, Y Él me será á mí hijo? Heb. 1:5
- Pues, ¿á cuál de los ángeles dijo jamás: Siéntate á mi diestra, Hasta que ponga á tus enemigos por estrado de tus pies? Heb. 1:13
- Juré, pues, en mi ira: No entrarán en mi reposo. Heb. 3:11
- Empero entramos en el reposo los que hemos creído, de la manera que dijo: Como juré en mi ira, No entrarán en mi reposo: aun acabadas las obras desde el principio del mundo. Heb. 4:3
- Y otra vez aquí: No entrarán en mi reposo. Heb. 4:5
- Así también Cristo no se glorificó á sí mismo haciéndose Pontífice, mas el que le dijo: Tú eres mi Hijo, Yo te he engendrado hoy; Heb. 5:5
- No como el pacto que hice con sus padres El día que los tomé por la mano para sacarlos de la tierra de Egipto: Porque ellos no permanecieron en mi pacto, Y yo los menosprecié, dice el Señor. Heb. 8:9
- Ahora el justo vivirá por fe; Mas si se retirare, no agradará á mi alma. Heb. 10:38
- De tal manera que digamos confiadamente: El Señor es mi ayudador; no temeré Lo que me hará el hombre. Heb. 13:6
- Y tuviereis respeto al que trae la vestidura preciosa, y le dijereis: Siéntate tú aquí en buen lugar: y dijereis al pobre: Estáte tú allí en pie; ó siéntate aquí debajo de mi estrado: Sant. 2:3
- Pero alguno dirá: Tú tienes fe, y yo tengo obras: muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras. Sant. 2:18
- La iglesia que está en Babilonia, juntamente elegida con vosotros, os saluda, y Marcos mi hijo. 1 Pe. 5:13
- Sabiendo que brevemente tengo de dejar mi tabernáculo, como nuestro Señor Jesucristo me ha declarado. 2 Pe. 1:14
- También yo procuraré con diligencia, que después de mi fallecimiento, vosotros podáis siempre tener memoria de estas cosas. 2 Pe. 1:15
- El misterio de las siete estrellas que has visto en mi diestra, y los siete candeleros de oro. Las siete estrellas son los ángeles de las siete iglesias; y los siete candeleros que has visto, son las siete iglesias. Apoc. 1:20
- Y has sufrido, y has tenido paciencia, y has trabajado por mi nombre, y no has desfallecido. Apoc. 2:3
- Yo sé tus obras, y dónde moras, donde está la silla de Satanás; y retienes mi nombre, y no has negado mi fe, aun en los días en que fué Antipas mi testigo fiel, el cual ha sido muerto entre vosotros, donde Satanás mora. Apoc. 2:13
- Arrepiéntete, porque de otra manera vendré á ti presto, y pelearé contra ellos con la espada de mi boca. Apoc. 2:16
- Y las regirá con vara de hierro, y serán quebrantados como vaso de alfarero, como también yo he recibido de mi Padre: Apoc. 2:27
- El que venciere, será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre, y delante de sus ángeles. Apoc. 3:5
- Yo conozco tus obras: he aquí, he dado una puerta abierta delante de ti, la cual ninguno puede cerrar; porque tienes un poco de potencia, y has guardado mi palabra, y no has negado mi nombre. Apoc. 3:8
- Porque has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la tentación que ha de venir en todo el mundo, para probar á los que moran en la tierra. Apoc. 3:10
- Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de mi Dios, y nunca más saldrá fuera; y escribiré sobre Él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalem, la cual desciende del cielo de con mi Dios, y mi nombre nuevo. Apoc. 3:12
- Mas porque eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. Apoc. 3:16
- He aquí, yo estoy á la puerta y llamo: si alguno oyere mi voz y abriere la puerta, entraré á Él, y cenaré con Él, y Él conmigo. Apoc. 3:20
- Al que venciere, yo le daré que se siente conmigo en mi trono; así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono. Apoc. 3:21
- Y tomé el librito de la mano del ángel, y lo devoré; y era dulce en mi boca como la miel; y cuando lo hube devorado, fué amargo mi vientre. Apoc. 10:10
- El que venciere, poseerá todas las cosas; y yo seré su Dios, y Él será mi hijo. Apoc. 21:7
- Y he aquí, yo vengo presto, y mi galardón conmigo, para recompensar á cada uno según fuere su obra. Apoc. 22:12
- Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias. Yo soy la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente, y de la mañana. Apoc. 22:16