Concordancia de Haller: MÍ
- Y él le dijo: ¿Qué has hecho? La voz de la sangre de tu hermano clama á mí desde la tierra. Gén. 4:10
- Y dijo Dios á Noé: El fin de toda carne ha venido delante de mí; porque la tierra está llena de violencia á causa de ellos; y he aquí que yo los destruiré con la tierra. Gén. 6:13
- Y JEHOVÁ dijo á Noé: Entra tú y toda tu casa en el arca porque á ti he visto justo delante de mí en esta generación. Gén. 7:1
- Y dijo Dios: Esta será la señal del pacto que yo establezco entre mí y vosotros y toda alma viviente que está con vosotros, por siglos perpetuos: Gén. 9:12
- Mi arco pondré en las nubes, el cual será por señal de convenio entre mí y la tierra. Gén. 9:13
- Y acordarme he del pacto mío, que hay entre mí y vosotros y toda alma viviente de toda carne; y no serán más las aguas por diluvio para destruir toda carne. Gén. 9:15
- Dijo, pues, Dios á Noé: Esta será la señal del pacto que he establecido entre mí y toda carne que está sobre la tierra. Gén. 9:17
- Y será que cuando te habrán visto los Egipcios, dirán: Su mujer es: y me matarán á mí, y á ti te reservarán la vida. Gén. 12:12
- ¿Por qué dijiste: Es mi hermana? poniéndome en ocasión de tomarla para mí por mujer? Ahora pues, he aquí tu mujer, tómala y vete. Gén. 12:19
- Entonces Abram dijo á Lot: No haya ahora altercado entre mí y ti, entre mis pastores y los tuyos, porque somos hermanos. Gén. 13:8
- ¿No está toda la tierra delante de ti? Yo te ruego que te apartes de mí. Si fueres á la mano izquierda, yo iré á la derecha: y si tú á la derecha, yo iré á la izquierda. Gén. 13:9
- Entonces Sarai dijo á Abram: Mi afrenta sea sobre ti: yo puse mi sierva en tu seno, y viéndose embarazada, me mira con desprecio; juzgue Jehová entre mí y ti. Gén. 16:5
- Y SIENDO Abram de edad de noventa y nueve años, aparecióle Jehová, y le dijo: Yo soy el Dios Todopoderoso; anda delante de mí, y sé perfecto. Gén. 17:1
- Y pondré mi pacto entre mí y ti, y multiplicarte he mucho en gran manera. Gén. 17:2
- Y estableceré mi pacto entre mí y ti, y tu simiente después de ti en sus generaciones, por alianza perpetua, para serte á ti por Dios, y á tu simiente después de ti. Gén. 17:7
- Este será mi pacto, que guardaréis entre mí y vosotros y tu simiente después de ti: Será circuncidado todo varón de entre vosotros. Gén. 17:10
- Circuncidaréis, pues, la carne de vuestro prepucio, y será por señal del pacto entre mí y vosotros. Gén. 17:11
- Descenderé ahora, y veré si han consumado su obra según el clamor que ha venido hasta mí; y si no, saberlo he. Gén. 18:21
- Y díjole Dios en sueños: Yo también sé que con integridad de tu corazón has hecho esto; y yo también te detuve de pecar contra mí, y así no te permití que la tocases. Gén. 20:6
- Después llamó Abimelech á Abraham y le dijo: ¿Qué nos has hecho? ¿y en qué pequé yo contra ti, que has atraído sobre mí y sobre mi reino tan gran pecado? lo que no debiste hacer has hecho conmigo. Gén. 20:9
- Y Abraham respondió: Porque dije para mí: Cierto no hay temor de Dios en este Lugar, y me matarán por causa de mi mujer. Gén. 20:11
- Y fue que, cuando Dios me hizo salir errante de la casa de mi padre, yo le dije: Esta es la merced que tú me harás, que en todos los lugares donde llegáremos, digas de mí: Mi hermano es. Gén. 20:13
- Ahora pues, júrame aquí por Dios, que no faltarás á mí, ni á mi hijo, ni á mi nieto; sino que conforme á la bondad que yo hice contigo, harás tú conmigo y con la tierra donde has peregrinado. Gén. 21:23
- Y dijo: Por mí mismo he jurado, dice Jehová, que por cuanto has hecho esto, y no me has rehusado tu hijo, tu único; Gén. 22:16
- Peregrino y advenedizo soy entre vosotros; dadme heredad de sepultura con vosotros, y sepultaré mi muerto de delante de mí. Gén. 23:4
- Y habló con ellos, diciendo: Si tenéis voluntad que yo sepulte mi muerto de delante de mí, oidme, é interceded por mí con Ephrón, hijo de Zohar, Gén. 23:8
- Y respondió á Ephrón en oídos del pueblo de la tierra, diciendo: Antes, si te place, ruégote que me oigas; yo daré el precio de la heredad, tómalo de mí, y sepultaré en ella mi muerto. Gén. 23:13
- Señor mío, escúchame: la tierra vale cuatrocientos siclos de plata: ¿qué es esto entre mí y ti? entierra pues tu muerto. Gén. 23:15
- Y el criado le respondió: Quizá la mujer no querrá venir en pos de mí á esta tierra: ¿volveré, pues, tu hijo á la tierra de donde saliste? Gén. 24:5
- Y díjoles Isaac: ¿Por qué venís á mí, pues que me habéis aborrecido, y me echasteis de entre vosotros? Gén. 26:27
- Quizá me tentará mi padre, y me tendrá por burlador, y traeré sobre mí maldición y no bendición. Gén. 27:12
- Y su madre respondió: Hijo mío, sobre mí tu maldición: solamente obedece á mi voz, y ve y tráemelos. Gén. 27:13
- Entonces Isaac dijo á su hijo: ¿Cómo es que la hallaste tan presto, hijo mío? Y él respondió: Porque Jehová tu Dios hizo que se encontrase delante de mí. Gén. 27:20
- Como Esaú oyó las palabras de su padre clamó con una muy grande y muy amarga exclamación, y le dijo: Bendíceme también á mí, padre mío. Gén. 27:34
- Y él respondió: Bien llamaron su nombre Jacob, que ya me ha engañado dos veces; alzóse con mi primogenitura, y he aquí ahora ha tomado mi bendición. Y dijo: ¿No has guardado bendición para mí? Gén. 27:36
- Y Esaú respondió á su padre: ¿No tienes más que una sola bendición, padre mío? bendíceme también á mí, padre mío. Y alzó Esaú su voz, y lloró. Gén. 27:38
- Y cuando Jacob volvía del campo á la tarde, salió Lea á él, y le dijo: A mí has de entrar, porque á la verdad te he alquilado por las mandrágoras de mi hijo. Y durmió con ella aquella noche. Gén. 30:16
- Y él dijo: ¿Qué te daré? Y respondió Jacob: No me des nada: si hicieres por mí esto, volveré á apacentar tus ovejas. Gén. 30:31
- Así responderá por mí mi justicia mañana cuando me viniere mi salario delante de ti: toda la que no fuere pintada ni manchada en las cabras y de color oscuro en las ovejas mías, se me ha de tener por de hurto. Gén. 30:33
- Así quitó Dios el ganado de vuestro padre, y diómelo á mí. Gén. 31:9
- Ven pues ahora, hagamos alianza yo y tú; y sea en testimonio entre mí y entre ti. Gén. 31:44
- Porque Labán dijo: Este majano es testigo hoy entre mí y entre ti; por eso fué llamado su nombre Galaad. Gén. 31:48
- Y Mizpa, por cuanto dijo: Atalaye Jehová entre mí y entre ti, cuando nos apartáremos el uno del otro. Gén. 31:49
- Si afligieres mis hijas, ó si tomares otras mujeres además de mis hijas, nadie está con nosotros; mira, Dios es testigo entre mí y entre ti. Gén. 31:50
- Dijo más Labán á Jacob: He aquí este majano, y he aquí este título, que he erigido entre mí y ti. Gén. 31:51
- Testigo sea este majano, y testigo sea este título, que ni yo pasaré contra ti este majano, ni tú pasarás contra mí este majano ni este título, para mal. Gén. 31:52
- Y mandóles diciendo: Así diréis á mí señor Esaú: Así dice tu siervo Jacob: Con Labán he morado, y detenídome hasta ahora; Gén. 32:4
- Y entrególo en mano de sus siervos, cada manada de por sí; y dijo á sus siervos: Pasad delante de mí, y poned espacio entre manada y manada. Gén. 32:16
- Y diréis también: He aquí tu siervo Jacob viene tras nosotros. Porque dijo: Apaciguaré su ira con el presente que va delante de mí, y después veré su rostro: quizá le seré acepto. Gén. 32:20
- Pase ahora mi señor delante de su siervo, y yo me iré poco á poco al paso de la hacienda que va delante de mí, y al paso de los niños, hasta que llegue á mi señor á Seir. Gén. 33:14
- Entonces dijo Jacob á Simeón y á Leví: Habéisme turbado con hacerme abominable á los moradores de aquesta tierra, el Cananeo y el Pherezeo; y teniendo yo pocos hombres, juntarse han contra mí, y me herirán, y seré destruido yo y mi casa. Gén. 34:30
- Y soñó aún otro sueño, y contólo á sus hermanos, diciendo: He aquí que he soñado otro sueño, y he aquí que el sol y la luna y once estrellas se inclinaban á mí. Gén. 37:9
- Y apartóse del camino hacia ella, y díjole: Ea, pues, ahora entraré á ti; porque no sabía que era su nuera; y ella dijo: ¿Qué me has de dar, si entrares á mí? Gén. 38:16
- Llamó á los de casa, y hablóles diciendo: Mirad, nos ha traído un Hebreo, para que hiciese burla de nosotros: vino él á mí para dormir conmigo, y yo dí grandes voces; Gén. 39:14
- Y viendo que yo alzaba la voz y gritaba, dejó junto á mí su ropa, y huyó, y salióse fuera. Gén. 39:15
- Entonces le habló ella semejantes palabras, diciendo: El siervo Hebreo que nos trajiste, vino á mí para deshonrarme; Gén. 39:17
- Y como yo alcé mi voz y grite, él dejó su ropa junto á mí, y huyó fuera. Gén. 39:18
- Entonces el principal de los coperos contó su sueño á José, y díjole: Yo soñaba que veía una vid delante de mí, Gén. 40:9
- Acuérdate, pues, de mí para contigo cuando tuvieres ese bien, y ruégote que uses conmigo de misericordia, y hagas mención de mí á Faraón, y me saques de esta casa: Gén. 40:14
- Faraón se enojó contra sus siervos, y á mí me echó á la prisión de la casa del capitán de los de la guardia, á mí y al principal de los panaderos: Gén. 41:10
- Y aconteció que como él nos declaró, así fué: á mí me hizo volver á mi puesto, é hizo colgar al otro. Gén. 41:13
- Y respondió José á Faraón, diciendo: No está en mí; Dios será el que responda paz á Faraón. Gén. 41:16
- Entonces su padre Jacob les dijo: Habéisme privado de mis hijos; José no parece, ni Simeón tampoco, y á Benjamín le llevaréis: contra mí son todas estas cosas. Gén. 42:36
- Yo lo fío; á mí me pedirás cuenta de él: si yo no te lo volviere y lo pusiere delante de ti, seré para ti el culpante todos los días: Gén. 43:9
- Y él respondió: Paz á vosotros, no temáis; vuestro Dios y el Dios de vuestro padre os dió el tesoro en vuestros costales: vuestro dinero vino á mí. Y sacó á Simeón á ellos. Gén. 43:23
- Y si tomareis también éste de delante de mí, y le aconteciere algún desastre, haréis descender mis canas con dolor á la sepultura. Gén. 44:29
- Entonces dijo José á sus hermanos: Llegaos ahora á mí. Y ellos se llegaron. Y él dijo: Yo soy José vuestro hermano el que vendisteis para Egipto. Gén. 45:4
- Daos priesa, id á mi padre y decidle: Así dice tu hijo José: Dios me ha puesto por señor de todo Egipto; ven á mí, no te detengas: Gén. 45:9
- Y habitarás en la tierra de Gosén, y estarás cerca de mí, tú y tus hijos, y los hijos de tus hijos, tus ganados y tus vacas, y todo lo que tienes. Gén. 45:10
- Y tomad á vuestro padre y vuestras familias, y venid á mí, que yo os daré lo bueno de la tierra de Egipto y comeréis la grosura de la tierra. Gén. 45:18
- Y José dijo á sus hermanos, y á la casa de su padre: Subiré y haré saber á Faraón, y diréle: Mis hermanos y la casa de mi padre, que estaban en la tierra de Canaán, han venido á mí; Gén. 46:31
- Y respondió José á su padre: Son mis hijos, que Dios me ha dado aquí. Y él dijo: Allégalos ahora á mí, y los bendeciré. Gén. 48:9
- Mi padre me conjuró diciendo: He aquí yo muero; en mi sepulcro que yo cavé para mí en la tierra de Canaán, allí me sepultarás; ruego pues que vaya yo ahora, y sepultaré á mi padre, y volveré. Gén. 50:5
- Vosotros pensasteis mal sobre mí, mas Dios lo encaminó á bien, para hacer lo que vemos hoy, para mantener en vida á mucho pueblo. Gén. 50:20
- El clamor, pues, de los hijos de Israel ha venido delante de mí, y también he visto la opresión con que los Egipcios los oprimen. Éxod. 3:9
- Entonces Faraón llamó á Moisés y á Aarón, y díjoles: Orad á Jehová que quite las ranas de mí y de mi pueblo; y dejaré ir al pueblo, para que sacrifique á Jehová. Éxod. 8:8
- Y dijo Moisés á Faraón: Gloríate sobre mí: ¿cuándo oraré por ti, y por tus siervos, y por tu pueblo, para que las ranas sean quitadas de ti, y de tus casas, y que solamente se queden en el río? Éxod. 8:9
- Y dijo Faraón: Yo os dejaré ir para que sacrifiquéis á Jehová vuestro Dios en el desierto, con tal que no vayáis más lejos: orad por mí. Éxod. 8:28
- Entonces vinieron Moisés y Aarón á Faraón, y le dijeron: Jehová, el Dios de los Hebreos ha dicho así: ¿Hasta cuándo no querrás humillarte delante de mí? Deja ir á mi pueblo para que me sirvan. Éxod. 10:3
- Mas ruego ahora que perdones mi pecado solamente esta vez, y que oréis á Jehová vuestro Dios que quite de mí solamente esta muerte. Éxod. 10:17
- Y díjole Faraón: Retírate de mí: guárdate que no veas más mi rostro, porque en cualquier día que vieres mi rostro, morirás. Éxod. 10:28
- Y descenderán á mí todos estos tus siervos, é inclinados delante de mí dirán: Sal tú, y todo el pueblo que está bajo de ti; y después de esto yo saldré. Y salióse muy enojado de con Faraón. Éxod. 11:8
- Tomad también vuestras ovejas y vuestras vacas, como habéis dicho, é idos; y bendecidme también á mí. Éxod. 12:32
- Entonces Jehová dijo á Moisés: ¿Por qué clamas á mí? Di á los hijos de Israel que marchen. Éxod. 14:15
- Y Moisés respondió á su suegro: Porque el pueblo viene á mí para consultar á Dios: Éxod. 18:15
- Cuando tienen negocios, vienen á mí; y yo juzgo entre el uno y el otro, y declaro las ordenanzas de Dios y sus leyes. Éxod. 18:16
- Vosotros visteis lo que hice á los Egipcios, y cómo os tomé sobre alas de águilas, y os he traído á mí. Éxod. 19:4
- No tendrás dioses ajenos delante de mí. Éxod. 20:3
- Altar de tierra harás para mí, y sacrificarás sobre él tus holocaustos y tus pacíficos, tus ovejas y tus vacas: en cualquier lugar donde yo hiciere que esté la memoria de mi nombre, vendré á ti, y te bendeciré. Éxod. 20:24
- Que si tú llegas á afligirle, y él á mí clamare, ciertamente oiré yo su clamor; Éxod. 22:23
- Porque sólo aquello es su cubierta, es aquel el vestido para cubrir sus carnes, en el que ha de dormir: y será que cuando él á mí clamare, yo entonces le oiré, porque soy misericordioso. Éxod. 22:27
- La fiesta de los ázimos guardarás: Siete días comerás los panes sin levadura, como yo te mandé, en el tiempo del mes de Abib; porque en él saliste de Egipto: y ninguno comparecerá vacío delante de mí: Éxod. 23:15
- En tu tierra no habitarán, no sea que te hagan pecar contra mí sirviendo á sus dioses: porque te será de tropiezo. Éxod. 23:33
- Entonces Jehová dijo á Moisés: Sube á mí al monte, y espera allá, y te daré tablas de piedra, y la ley, y mandamientos que he escrito para enseñarlos. Éxod. 24:12
- Di á los hijos de Israel que tomen para mí ofrenda: de todo varón que la diere de su voluntad, de corazón, tomaréis mi ofrenda. Éxod. 25:2
- Y pondrás sobre la mesa el pan de la proposición delante de mí continuamente. Éxod. 25:30
- Y allí testificaré de mí á los hijos de Israel, y el lugar será santificado con mi gloria. Éxod. 29:43
- Y lo pondrás delante del velo que está junto al arca del testimonio, delante de la cubierta que está sobre el testimonio, donde yo te testificaré de mí. Éxod. 30:6
- Y molerás alguna de ella pulverizándola, y la pondrás delante del testimonio en el tabernáculo del testimonio, donde yo te testificaré de mí. Os será cosa santísima. Éxod. 30:36
- Y tú hablarás á los hijos de Israel, diciendo: Con todo eso vosotros guardaréis mis sábados: porque es señal entre mí y vosotros por vuestras edades, para que sepáis que yo soy Jehová que os santifico. Éxod. 31:13
- Señal es para siempre entre mí y los hijos de Israel; porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, y en el séptimo día cesó, y reposó. Éxod. 31:17
- Y Jehová respondió á Moisés: Al que pecare contra mí, á éste raeré yo de mi libro. Éxod. 32:33
- Y dijo Moisés á Jehová: Mira, tú me dices á mí: Saca este pueblo: y tú no me has declarado á quién has de enviar conmigo: sin embargo, tú dices: Yo te he conocido por tu nombre, y has hallado también gracia en mis ojos. Éxod. 33:12
- Y dijo aún Jehová: He aquí lugar junto á mí, y tú estarás sobre la peña: Éxod. 33:21
- Empero redimirás con cordero el primerizo del asno; y si no lo redimieres, le has de cortar la cabeza. Redimirás todo primogénito de tus hijos, y no serán vistos vacíos delante de mí. Éxod. 34:20
- Diles: Todo varón de toda vuestra simiente en vuestras generaciones que llegare á las cosas sagradas, que los hijos de Israel consagran á Jehová, teniendo inmundicia sobre sí, de delante de mí será cortada su alma: Yo Jehová. Lev. 22:3
- Y confesarán su iniquidad, y la iniquidad de sus padres, por su prevaricación con que prevaricaron contra mí: y también porque anduvieron conmigo en oposición, Lev. 26:40
- Porque mío es todo primogénito; desde el día que yo maté todos los primogénitos en la tierra de Egipto, yo santifiqué á mí todos los primogénitos en Israel, así de hombres como de animales: míos serán: Yo Jehová. Núm. 3:13
- Y tomarás los Levitas para mí, yo Jehová, en lugar de todos los primogénitos de los hijos de Israel: y los animales de los Levitas en lugar de todos los primogénitos de los animales de los hijos de Israel. Núm. 3:41
- Porque enteramente me son á mí dados los Levitas de entre los hijos de Israel, en lugar de todo aquel que abre matriz; helos tomado para mí en lugar de los primogénitos de todos los hijos de Israel. Núm. 8:16
- Porque mío es todo primogénito en los hijos de Israel, así de hombres como de animales; desde el día que yo herí todo primogénito en la tierra de Egipto, los santifiqué para mí. Núm. 8:17
- ¿De donde tengo yo carne para dar á todo este pueblo? porque lloran á mí, diciendo: Danos carne que comamos. Núm. 11:13
- Y Moisés le respondió: ¿Tienes tú celos por mí? mas ojalá que todo el pueblo de Jehová fuesen profetas, que Jehová pusiera su espíritu sobre ellos. Núm. 11:29
- ¿Hasta cuándo oiré esta depravada multitud que murmura contra mí, las querellas de los hijos de Israel, que de mí se quejan? Núm. 14:27
- En este desierto caerán vuestros cuerpos; todos vuestros contados según toda vuestra cuenta, de veinte años arriba, los cuales habéis murmurado contra mí; Núm. 14:29
- Yo Jehová he hablado; así haré á toda esta multitud perversa que se ha juntado contra mí; en este desierto serán consumidos, y ahí morirán. Núm. 14:35
- Y será, que el varón que yo escogiere, su vara florecerá: y haré cesar de sobre mí las quejas de los hijos de Israel, con que murmuran contra vosotros. Núm. 17:5
- Y Jehová dijo á Moisés: Vuelve la vara de Aarón delante del testimonio, para que se guarde por señal á los hijos rebeldes; y harás cesar sus quejas de sobre mí, porque no mueran. Núm. 17:10
- Y Jehová dijo á Moisés y á Aarón: Por cuanto no creísteis en mí, para santificarme en ojos de los hijos de Israel, por tanto, no meteréis esta congregación en la tierra que les he dado. Núm. 20:12
- Por tanto envió mensajeros á Balaam hijo de Beor, á Pethor, que está junto al río en la tierra de los hijos de su pueblo, para que lo llamasen, diciendo: Un pueblo ha salido de Egipto, y he aquí cubre la haz de la tierra, y habita delante de mí: Núm. 22:5
- Y Balaam respondió á Dios: Balac hijo de Zippor, rey de Moab, ha enviado á mí diciendo: Núm. 22:10
- Los cuales vinieron á Balaam, y dijéronle: Así dice Balac, hijo de Zippor: Ruégote que no dejes de venir á mí: Núm. 22:16
- Y Balaam respondió al asna: Porque te has burlado de mí: ¡ojalá tuviera espada en mi mano, que ahora te mataría! Núm. 22:29
- Y el asna dijo á Balaam: ¿No soy yo tu asna? sobre mí has cabalgado desde que tú me tienes hasta este día; ¿he acostumbrado á hacerlo así contigo? Y él respondió: No. Núm. 22:30
- Y el ángel de Jehová le dijo: ¿Por qué has herido tu asna estas tres veces? he aquí yo he salido para contrarrestarte, porque tu camino es perverso delante de mí: Núm. 22:32
- El asna me ha visto, y hase apartado luego de delante de mí estas tres veces: y si de mí no se hubiera apartado, yo también ahora te mataría á ti, y á ella dejaría viva. Núm. 22:33
- Entonces Balaam dijo al ángel de Jehová: He pecado, que no sabía que tú te ponías delante de mí en el camino: mas ahora, si te parece mal, yo me volveré. Núm. 22:34
- Y Balac dijo á Balaam: ¿No envié yo á ti á llamarte? ¿por qué no has venido á mí? ¿no puedo yo honrarte? Núm. 22:37
- Manda á los hijos de Israel, y diles: Mi ofrenda, mi pan con mis ofrendas encendidas en olor á mí agradable, guardaréis, ofreciéndomelo á su tiempo. Núm. 28:2
- Que no verán los varones que subieron de Egipto de veinte años arriba, la tierra por la cual juré á Abraham, Isaac, y Jacob, por cuanto no fueron perfectos en pos de mí; Núm. 32:11
- No tengáis respeto de personas en el juicio: así al pequeño como al grande oiréis: no tendréis temor de ninguno, porque el juicio es de Dios: y la causa que os fuere difícil, la traeréis á mí, y yo la oiré. Deut. 1:17
- Y llegasteis á mí todos vosotros, y dijisteis: Enviemos varones delante de nosotros, que nos reconozcan la tierra y nos traigan de vuelta razón del camino por donde hemos de subir, y de las ciudades adonde hemos de llegar. Deut. 1:22
- Y también contra mí se airó Jehová por vosotros, diciendo: Tampoco tú entrarás allá: Deut. 1:37
- Mas Jehová se había enojado contra mí por causa de vosotros, por lo cual no me oyó: y díjome Jehová: Bástate, no me hables más de este negocio. Deut. 3:26
- A mí también me mandó Jehová entonces enseñaros los estatutos y derechos, para que los pusieseis por obra en la tierra á la cual pasáis para poseerla. Deut. 4:14
- Y Jehová se enojó contra mí sobre vuestros negocios, y juró que yo no pasaría el Jordán, ni entraría en la buena tierra, que Jehová tu Dios te da por heredad. Deut. 4:21
- No tendrás dioses extraños delante de mí. Deut. 5:7
- Estas palabras habló Jehová á toda vuestra congregación en el monte, de en medio del fuego, de la nube y de la oscuridad, á gran voz: y no añadió más. Y escribiólas en dos tablas de piedra, las cuales me dió á mí. Deut. 5:22
- Y aconteció, que como vosotros oisteis la voz de en medio de las tinieblas, y visteis al monte que ardía en fuego, llegasteis á mí todos los príncipes de vuestras tribus, y vuestros ancianos; Deut. 5:23
- Porque desviará á tu hijo de en pos de mí, y servirán á dioses ajenos; y el furor de Jehová se encenderá sobre vosotros, y te destruirá presto. Deut. 7:4
- EN aquel tiempo Jehová me dijo: Lábrate dos tablas de piedra como las primeras, y sube á mí al monte, y hazte un arca de madera: Deut. 10:1
- Cuando hubieres entrado en la tierra que Jehová tu Dios te da, y la poseyeres, y habitares en ella, y dijeres: Pondré rey sobre mí, como todas las gentes que están en mis alrededores; Deut. 17:14
- Y mi furor se encenderá contra él en aquel día; y los abandonaré, y esconderé de ellos mi rostro, y serán consumidos; y le hallarán muchos males y angustias, y dirá en aquel día: ¿No me han hallado estos males porque no está mi Dios en medio de mí? Deut. 31:17
- Congregad á mí todos los ancianos de vuestras tribus, y á vuestros oficiales, y hablaré en sus oídos estas palabras, y llamaré por testigos contra ellos los cielos y la tierra. Deut. 31:28
- Por cuanto prevaricasteis contra mí en medio de los hijos de Israel en las aguas de la rencilla de Cades, en el desierto de Zin; porque no me santificasteis en medio de los hijos de Israel. Deut. 32:51
- Mas la mujer había tomado los dos hombres, y los había escondido; y dijo: Verdad que hombres vinieron á mí, mas no supe de dónde eran: Jos. 2:4
- Subid á mí, y ayudadme, y combatamos á Gabaón: porque ha hecho paz con Josué y con los hijos de Israel. Jos. 10:4
- Y los hijos de Judá vinieron á Josué en Gilgal; y Caleb, hijo de Jephone Cenezeo, le dijo: Tú sabes lo que Jehová dijo á Moisés, varón de Dios, en Cades-barnea, tocante á mí y á ti. Jos. 14:6
- Señalad tres varones de cada tribu, para que yo los envíe, y que ellos se levanten, y recorran la tierra, y la describan conforme á sus heredades, y se tornen á mí. Jos. 18:4
- Levantándose pues aquellos varones, fueron: y mandó Josué á los que iban para delinear la tierra, diciéndoles: Id, recorred la tierra, y delineadla, y tornad á mí, para que yo os eche las suertes aquí delante de Jehová en Silo. Jos. 18:8
- Mas Gedeón dijo á Dios: No se encienda tu ira contra mí, si aun hablare esta vez: solamente probaré ahora otra vez con el vellón. Ruégote que la sequedad sea sólo en el vellón, y el rocío sobre la tierra. Jue. 6:39
- Y Jehová dijo á Gedeón: El pueblo que está contigo es mucho para que yo dé á los Madianitas en su mano: porque no se alabe Israel contra mí, diciendo: Mi mano me ha salvado. Jue. 7:2
- Y díjoles: Miradme á mí, y haced como yo hiciere; he aquí que cuando yo llegare al principio del campo, como yo hiciere, así haréis vosotros. Jue. 7:17
- Entonces subió Abimelech al monte de Salmón, él y toda la gente que con él estaba; y tomó Abimelech un hacha en su mano, y cortó una rama de los árboles, y levantándola púsosela sobre sus hombros, diciendo al pueblo que estaba con él: Lo que me veis á mí que hago, haced vosotros prestamente como yo. Jue. 9:48
- Y luego llamó él á su escudero, y díjole: Saca tu espada y mátame, porque no se diga de mí: Una mujer lo mató. Y su escudero le atravesó, y murió. Jue. 9:54
- De los de Sidón, de Amalec, y de Maón, y clamando á mí os he librado de sus manos? Jue. 10:12
- Y Jephté respondió á los ancianos de Galaad: ¿No me habéis vosotros aborrecido, y me echasteis de la casa de mi padre? ¿por qué pues venís ahora á mí cuando estáis en aflicción? Jue. 11:7
- Jephté entonces dijo á los ancianos de Galaad: Si me volvéis para que pelee contra los hijos de Ammón, y Jehová los entregare delante de mí, ¿seré yo vuestra cabeza? Jue. 11:9
- Y envió Jephté embajadores al rey de los Ammonitas, diciendo: ¿Qué tienes tú conmigo que has venido á mí para hacer guerra en mi tierra? Jue. 11:12
- Ella entonces le respondió: Padre mío, si has abierto tu boca á Jehová, haz de mí como salió de tu boca, pues que Jehová ha hecho venganza en tus enemigos los hijos de Ammón. Jue. 11:36
- Viendo pues que no me defendíais, puse mi alma en mi palma, y pasé contra los hijos de Ammón, y Jehová los entregó en mi mano: ¿por qué pues habéis subido hoy contra mí para pelear conmigo? Jue. 12:3
- Y la mujer vino y contólo á su marido, diciendo: Un varón de Dios vino á mí, cuyo aspecto era como el aspecto de un ángel de Dios, terrible en gran manera; y no le pregunté de dónde ni quién era, ni tampoco él me dijo su nombre. Jue. 13:6
- Y la mujer corrió prontamente, y noticiólo á su marido, diciéndole: Mira que se me ha aparecido aquel varón que vino á mí el otro día. Jue. 13:10
- Descubrióle pues todo su corazón, y díjole: Nunca á mi cabeza llegó navaja; porque soy Nazareo de Dios desde el vientre de mi madre. Si fuere rapado, mi fuerza se apartará de mí, y seré debilitado, y como todos los hombres. Jue. 16:17
- Entonces clamó Samsón á Jehová, y dijo: Señor Jehová, acuérdate ahora de mí, y esfuérzame, te ruego, solamente esta vez, oh Dios, para que de una vez tome venganza de los Filisteos, por mis dos ojos. Jue. 16:28
- Aunque nosotros tenemos paja y de comer para nuestros asnos, y también tenemos pan y vino para mí y para tu sierva, y para el criado que está con tu siervo; de nada tenemos falta. Jue. 19:19
- Y levantándose contra mí los de Gabaa, cercaron sobre mí la casa de noche, con idea de matarme, y oprimieron mi concubina de tal manera, que ella fué muerta. Jue. 20:5
- ¿Habíais vosotras de esperarlos hasta que fuesen grandes? ¿habías vosotras de quedaros sin casar por amor de ellos? No, hijas mías; que mayor amargura tengo yo que vosotras, pues la mano de Jehová ha salido contra mí. Rut. 1:13
- Donde tú murieres, moriré yo, y allí seré sepultada: así me haga Jehová, y así me dé, que sólo la muerte hará separación entre mí y ti. Rut. 1:17
- Yo me fuí llena, mas vacía me ha vuelto Jehová. ¿Por qué me llamaréis Noemi, ya que Jehová ha dado testimonio contra mí, y el Todopoderoso me ha afligido? Rut. 1:21
- E hizo voto, diciendo: Jehová de los ejércitos, si te dignares mirar la aflicción de tu sierva, y te acordares de mí, y no te olvidares de tu sierva, mas dieres á tu sierva un hijo varón, yo lo dedicaré á Jehová todos los días de su vida, y no subirá navaja sobre su cabeza. 1 Sam. 1:11
- Y yo le escogí por mi sacerdote entre todas las tribus de Israel, para que ofreciese sobre mi altar, y quemase perfume, y trajese ephod delante de mí; y dí á la casa de tu padre todas las ofrendas de los hijos de Israel. 1 Sam. 2:28
- ¿Por qué habéis hollado mis sacrificios y mis presentes, que yo mandé ofrecer en el tabernáculo; y has honrado á tus hijos más que á mí, engordándoos de lo principal de todas las ofrendas de mi pueblo Israel? 1 Sam. 2:29
- Por tanto, Jehová el Dios de Israel dice: Yo había dicho que tu casa y la casa de tu padre andarían delante de mí perpetuamente; mas ahora ha dicho Jehová: Nunca yo tal haga, porque yo honraré á los que me honran, y los que me tuvieren en poco, serán viles. 1 Sam. 2:30
- Entonces enviaron el arca de Dios á Ecrón. Y como el arca de Dios vino á Ecrón, los Ecronitas dieron voces diciendo: Han pasado á mí el arca del Dios de Israel por matarme á mí y á mi pueblo. 1 Sam. 5:10
- Y enviaron á juntar todos los príncipes de los Filisteos, diciendo: Despachad el arca del Dios de Israel, y tórnese á su lugar, y no mate á mí ni á mi pueblo: porque había quebrantamiento de muerte en toda la ciudad, y la mano de Dios se había allí agravado. 1 Sam. 5:11
- Y dijo Jehová á Samuel: Oye la voz del pueblo en todo lo que te dijeren: porque no te han desechado á ti, sino á mí me han desechado, para que no reine sobre ellos. 1 Sam. 8:7
- Mañana á esta misma hora yo enviaré á ti un varón de la tierra de Benjamín, al cual ungirás por príncipe sobre mi pueblo Israel, y salvará mi pueblo de mano de los Filisteos: pues yo he mirado á mi pueblo, porque su clamor ha llegado hasta mí. 1 Sam. 9:16
- Y Samuel respondió á Saúl, y dijo: Yo soy el vidente: sube delante de mí al alto, y comed hoy conmigo, y por la mañana te despacharé, y te descubriré todo lo que está en tu corazón. 1 Sam. 9:19
- Hoy, después que te hayas apartado de mí, hallarás dos hombres junto al sepulcro de Rachêl, en el término de Benjamín, en Selsah, los cuales te dirán: Las asnas que habías ido á buscar, se han hallado; tu padre pues ha dejado ya el negocio de las asnas, si bien está angustioso por vosotros, diciendo: ¿Qué haré acerca de mi hijo? 1 Sam. 10:2
- Y bajarás delante de mí á Gilgal; y luego descenderé yo á ti para sacrificar holocaustos, é inmolar víctimas pacíficas. Espera siete días, hasta que yo venga á ti, y te enseñe lo que has de hacer. 1 Sam. 10:8
- Aquí estoy; atestiguad contra mí delante de Jehová y delante de su ungido, si he tomado el buey de alguno, ó si he tomado el asno de alguno, ó si he calumniado á alguien, ó si he agraviado á alguno, ó si de alguien he tomado cohecho por el cual haya cubierto mis ojos: y os satisfaré. 1 Sam. 12:3
- Así que, lejos sea de mí que peque yo contra Jehová cesando de rogar por vosotros; antes yo os enseñaré por el camino bueno y derecho. 1 Sam. 12:23
- Me dije: Los Filisteos descenderán ahora contra mí á Gilgal, y yo no he implorado el favor de Jehová. Esforcéme pues, y ofrecí holocausto. 1 Sam. 13:12
- Y los hombres de la guarnición respondieron á Jonathán y á su paje de armas, y dijeron: Subid á nosotros, y os haremos saber una cosa. Entonces Jonathán dijo á su paje de armas: Sube tras mí, que Jehová los ha entregado en la mano de Israel. 1 Sam. 14:12
- Y Saúl dijo: Echad suerte entre mí y Jonathán mi hijo. Y fué tomado Jonathán. 1 Sam. 14:42
- Pésame de haber puesto por rey á Saúl, porque se ha vuelto de en pos de mí, y no ha cumplido mis palabras. Y apesadumbróse Samuel, y clamó á Jehová toda aquella noche. 1 Sam. 15:11
- Y paróse, y dió voces á los escuadrones de Israel, diciéndoles: ¿Para qué salís á dar batalla? ¿no soy yo el Filisteo, y vosotros los siervos de Saúl? Escoged de entre vosotros un hombre que venga contra mí: 1 Sam. 17:8
- Y salía yo tras él, y heríalo, y librábale de su boca: y si se levantaba contra mí, yo le echaba mano de la quijada, y lo hería y mataba. 1 Sam. 17:35
- Y dijo el Filisteo á David: ¿Soy yo perro para que vengas á mí con palos? Y maldijo á David por sus dioses. 1 Sam. 17:43
- Dijo luego el Filisteo á David: Ven á mí, y daré tu carne á las aves del cielo, y á las bestias del campo. 1 Sam. 17:44
- Entonces dijo David al Filisteo: Tú vienes á mí con espada y lanza y escudo; mas yo vengo á ti en el nombre de Jehová de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, que tú has provocado. 1 Sam. 17:45
- Y enojóse Saúl en gran manera, y desagradó esta palabra en sus ojos, y dijo: A David dieron diez miles, y á mí miles; no le falta más que el reino. 1 Sam. 18:8
- Y David volvió á jurar, diciendo: Tu padre sabe claramente que yo he hallado gracia delante de tus ojos, y dirá: No sepa esto Jonathán, porque no tenga pesar: y ciertamente, vive Jehová y vive tu alma, que apenas hay un paso entre mí y la muerte. 1 Sam. 20:3
- Si tu padre hiciere mención de mí, dirás: Rogóme mucho que lo dejase ir presto á Beth-lehem su ciudad, porque todos los de su linaje tienen allá sacrificio aniversario. 1 Sam. 20:6
- Harás pues misericordia con tu siervo, ya que has traído tu siervo á alianza de Jehová contigo: y si maldad hay en mí mátame tú, que no hay necesidad de llevarme hasta tu padre. 1 Sam. 20:8
- Y cuanto á las palabras que yo y tú hemos hablado, sea Jehová entre mí y ti para siempre. 1 Sam. 20:23
- Y Jonathán dijo á David: Vete en paz, que ambos hemos jurado por el nombre de Jehová, diciendo: Jehová sea entre mí y ti, entre mi simiente y la simiente tuya, para siempre. 1 Sam. 20:42
- Y dijo Achîs á sus siervos: He aquí estáis viendo un hombre demente; ¿por qué lo habéis traído á mí? 1 Sam. 21:14
- ¿Fáltanme á mí locos, para que hayáis traído éste que hiciese del loco delante de mí? ¿había de venir éste á mi casa? 1 Sam. 21:15
- Y fuése David de allí á Mizpa de Moab, y dijo al rey de Moab: Yo te ruego que mi padre y mi madre estén con vosotros, hasta que sepa lo que Dios hará de mí. 1 Sam. 22:3
- Que todos vosotros habéis conspirado contra mí, y no hay quien me descubra al oído como mi hijo ha hecho alianza con el hijo de Isaí, ni alguno de vosotros que se duela de mí, y me descubra como mi hijo ha levantado á mi siervo contra mí, para que me aceche, según hace hoy día? 1 Sam. 22:8
- Y díjole Saúl: ¿Por qué habéis conspirado contra mí, tú y el hijo de Isaí, cuando tú le diste pan y espada, y consultaste por él á Dios, para que se levantase contra mí y me acechase, como lo hace hoy día? 1 Sam. 22:13
- ¿He comenzado yo desde hoy á consultar por él á Dios? lejos sea de mí: no impute el rey cosa alguna á su siervo, ni á toda la casa de mi padre; porque tu siervo ninguna cosa sabe de este negocio, grande ni chica. 1 Sam. 22:15
- Dijo luego David: ¿Me entregarán los vecinos de Keila á mí y á mis hombres en manos de Saúl? Y Jehová respondió: Te entregarán. 1 Sam. 23:12
- Y Saúl dijo: Benditos seáis vosotros de Jehová, que habéis tenido compasión de mí: 1 Sam. 23:21
- Considerad pues, y ved todos los escondrijos donde se oculta, y volved á mí con la certidumbre, y yo iré con vosotros: que si él estuviere en la tierra, yo le buscaré entre todos los millares de Judá. 1 Sam. 23:23
- Juzgue Jehová entre mí y ti, y véngueme de ti Jehová: empero mi mano no será contra ti. 1 Sam. 24:12
- Jehová pues será juez, y él juzgará entre mí y ti. El vea, y sustente mi causa, y me defienda de tu mano. 1 Sam. 24:15
- Júrame pues ahora por Jehová, que no cortarás mi simiente después de mí, ni raerás mi nombre de la casa de mi padre. 1 Sam. 24:21
- Y dijo á sus criados: Id delante de mí, que yo os seguiré luego. Y nada declaró á su marido Nabal. 1 Sam. 25:19
- Y echóse á sus pies, y dijo: Señor mío, sobre mí sea el pecado; mas ruégote hable tu sierva en tus oídos, y oye las palabras de tu sierva. 1 Sam. 25:24
- Ruego pues, que el rey mi señor oiga ahora las palabras de su siervo. Si Jehová te incita contra mí, acepte un sacrificio: mas si fueren hijos de hombres, malditos ellos en presencia de Jehová, que me han echado hoy para que no me junte en la heredad de Jehová, diciendo: Ve y sirve á dioses ajenos. 1 Sam. 26:19
- Y DIJO David en su corazón: Al fin seré muerto algún día por la mano de Saúl: nada por tanto me será mejor que fugarme á la tierra de los Filisteos, para que Saúl se deje de mí, y no me ande buscando más por todos los términos de Israel, y así me escaparé de sus manos. 1 Sam. 27:1
- Y Samuel dijo á Saúl: ¿Por qué me has inquietado haciéndome venir? Y Saúl respondió: Estoy muy congojado; pues los Filisteos pelean contra mí, y Dios se ha apartado de mí, y no me responde más, ni por mano de profetas, ni por sueños: por esto te he llamado, para que me declares qué tengo de hacer. 1 Sam. 28:15
- Entonces Samuel dijo: ¿Y para qué me preguntas á mí, habiéndose apartado de ti Jehová, y es tu enemigo? 1 Sam. 28:16
- Jehová pues ha hecho como habló por medio de mí; pues ha cortado Jehová el reino de tu mano, y lo ha dado á tu compañero David. 1 Sam. 28:17
- Y dijeron los príncipes de los Filisteos: ¿Qué hacen aquí estos Hebreos? Y Achîs respondió á los príncipes de los Filisteos: ¿No es éste David, el siervo de Saúl rey de Israel, que ha estado conmigo algunos días ó algunos años, y no he hallado cosa en él desde el día que se pasó á mí hasta hoy? 1 Sam. 29:3
- Y Achîs llamó á David, y díjole: Vive Jehová, que tú has sido recto, y que me ha parecido bien tu salida y entrada en el campo conmigo, y que ninguna cosa mala he hallado en ti desde el día que viniste á mí hasta hoy: mas en los ojos de los príncipes no agradas. 1 Sam. 29:6
- Y él me volvió á decir: Yo te ruego que te pongas sobre mí, y me mates, porque me toman angustias, y toda mi alma está aún en mí. 2 Sam. 1:9
- Y Abner tornó á decir á Asael: Apártate de en pos de mí, porque te heriré derribándote en tierra, y después ¿cómo levantaré mi rostro á tu hermano Joab? 2 Sam. 2:22
- Y vino David á Baal-perasim, y allí los venció David, y dijo: Rompió Jehová mis enemigos delante de mí, como quien rompe aguas. Y por esto llamó el nombre de aquel lugar Baal-perasim. 2 Sam. 5:20
- Y temiendo David á Jehová aquel día, dijo: ¿Cómo ha de venir á mí el arca de Jehová? 2 Sam. 6:9
- Yo le seré á él padre, y él me será á mí hijo. Y si él hiciere mal, yo le castigaré con vara de hombres, y con azotes de hijos de hombres; 2 Sam. 7:14
- Y él respondió: Viviendo aún el niño, yo ayunaba y lloraba, diciendo: ¿Quién sabe si Dios tendrá compasión de mí, por manera que viva el niño? 2 Sam. 12:22
- Mas ahora que ya es muerto, ¿para qué tengo de ayunar? ¿podré yo hacerle volver? Yo voy á él, mas él no volverá á mí. 2 Sam. 12:23
- Y éste le dijo: Hijo del rey, ¿por qué de día en día vas así enflaqueciendo? ¿no me lo descubrirás á mí? Y Amnón le respondió: Yo amo á Thamar la hermana de Absalom mi hermano. 2 Sam. 13:4
- Y Jonadab le dijo: Acuéstate en tu cama, y finge que estás enfermo; y cuando tu padre viniere á visitarte, dile: Ruégote que venga mi hermana Thamar, para que me conforte con alguna comida, y aderece delante de mí alguna vianda, para que viendo yo, la coma de su mano. 2 Sam. 13:5
- Acostóse pues Amnón, y fingió que estaba enfermo, y vino el rey: á visitarle: y dijo Amnón al rey: Yo te ruego que venga mi hermana Thamar, y haga delante de mí dos hojuelas, que coma yo de su mano. 2 Sam. 13:6
- Y la mujer de Tecoa dijo al rey: Rey señor mío, la maldad sea sobre mí y sobre la casa de mi padre; mas el rey y su trono sin culpa. 2 Sam. 14:9
- Y el rey dijo: Al que hablare contra tí, tráelo á mí, que no te tocará más. 2 Sam. 14:10
- Pues el rey oirá, para librar á su sierva de mano del hombre que me quiere raer á mí, y á mi hijo juntamente, de la heredad de Dios. 2 Sam. 14:16
- Y Absalom respondió á Joab: He aquí, yo he enviado por ti, diciendo que vinieses acá, á fin de enviarte yo al rey á que le dijeses: ¿Para qué vine de Gessur? mejor me fuera estar aún allá. Vea yo ahora la cara del rey; y si hay en mí pecado, máteme. 2 Sam. 14:32
- Y decía Absalom: ¡Quién me pusiera por juez en la tierra, para que viniesen á mí todos los que tienen pleito ó negocio, que yo les haría justicia! 2 Sam. 15:4
- Y si dijere: No me agradas: aquí estoy, haga de mí lo que bien le pareciere. 2 Sam. 15:26
- Y el rey mandó á Joab y á Abisai y á Ittai, diciendo: Tratad benignamente por amor de mí al mozo Absalom. Y todo el pueblo oyó cuando dió el rey orden acerca de Absalom á todos los capitanes. 2 Sam. 18:5
- Y Joab respondió al hombre que le daba la nueva: Y viéndolo tú, ¿por qué no le heriste luego allí echándole á tierra? y sobre mí, que te hubiera dado diez siclos de plata, y un talabarte. 2 Sam. 18:11
- Y el rey dijo: ¿El mozo Absalom tiene paz? Y Ahimaas respondió: Vi yo un grande alboroto cuando envió Joab al siervo del rey y á mí tu siervo; mas no sé qué era. 2 Sam. 18:29
- Asimismo diréis á Amasa: ¿No eres tú también hueso mío y carne mía? Así me haga Dios, y así me añada, si no fueres general del ejército delante de mí para siempre, en lugar de Joab. 2 Sam. 19:13
- Y el rey dijo: Pues pase conmigo Chimham, y yo haré con él como bien te parezca: y todo lo que tú pidieres de mí, yo lo haré. 2 Sam. 19:38
- Sacóme á anchura; Libróme, porque puso su voluntad en mí. 2 Sam. 22:20
- Porque delante de mí tengo todas sus ordenanzas; Y atento á sus fueros, no me retiraré de ellos. 2 Sam. 22:23
- Tú ensanchaste mis pasos debajo de mí, Para que no titubeasen mis rodillas. 2 Sam. 22:37
- Ceñísteme de fortaleza para la batalla, Y postraste debajo de mí los que contra mí se levantaron. 2 Sam. 22:40
- Los extraños titubeaban á mí: En oyendo, me obedecían. 2 Sam. 22:45
- El Dios que me ha vengado, Y sujeta los pueblos debajo de mí: 2 Sam. 22:48
- El espíritu de Jehová ha hablado por mí, Y su palabra ha sido en mi lengua. 2 Sam. 23:2
- Lejos sea de mí, oh Jehová, que yo haga esto. ¿He de beber yo la sangre de los varones que fueron con peligro de su vida? Y no quiso beberla. Los tres valientes hicieron esto. 2 Sam. 23:17
- Y David dijo á Jehová, cuando vió al ángel que hería al pueblo: Yo pequé, yo hice la maldad: ¿qué hicieron estas ovejas? Ruégote que tu mano se torne contra mí, y contra la casa de mi padre. 2 Sam. 24:17
- Ve, y entra al rey David, y dile: Rey señor mío, ¿no has tú jurado á tu sierva, diciendo: Salomón tu hijo reinará después de mí, y él se sentará en mi trono? ¿por qué pues reina Adonía? 1 Re. 1:13
- Y ella le respondió: Señor mío, tú juraste á tu sierva por Jehová tu Dios, diciendo: Salomón tu hijo reinará después de mí, y él se sentará en mi trono; 1 Re. 1:17
- Y dijo Nathán: Rey señor mío, ¿has tú dicho: Adonía reinará después de mí, y él se sentará en mi trono? 1 Re. 1:24
- Mas ni á mí tu siervo, ni á Sadoc sacerdote, ni á Benaía hijo de Joiada, ni á Salomón tu siervo, ha convidado. 1 Re. 1:26
- Que como yo te he jurado por Jehová Dios de Israel, diciendo: Tu hijo Salomón reinará después de mí, y él se sentará en mi trono en lugar mío; que así lo haré hoy. 1 Re. 1:30
- Después iréis vosotros detrás de él, y vendrá y se sentará en mi trono, y él reinará por mí; porque á él he ordenado para que sea príncipe sobre Israel y sobre Judá. 1 Re. 1:35
- Para que confirme Jehová la palabra que me habló, diciendo: Si tus hijos guardaren su camino, andando delante de mí con verdad, de todo su corazón, y de toda su alma, jamás, dice, faltará á ti varón del trono de Israel. 1 Re. 2:4
- Mas á los hijos de Barzillai Galaadita harás misericordia, que sean de los convidados á tu mesa; porque ellos vinieron así á mí, cuando iba huyendo de Absalom tu hermano. 1 Re. 2:7
- Y él dijo: Tú sabes que el reino era mío, y que todo Israel había puesto en mí su rostro, para que yo reinara: mas el reino fué traspasado, y vino á mi hermano; porque por Jehová era suyo. 1 Re. 2:15
- Y el rey le dijo: Haz como él ha dicho; mátale y entiérralo, y quita de mí y de la casa de mi padre la sangre que Joab ha derramado injustamente. 1 Re. 2:31
- Ahora pues, Jehová Dios mío, tú has puesto á mí tu siervo por rey en lugar de David mi padre: y yo soy mozo pequeño, que no sé cómo entrar ni salir. 1 Re. 3:7
- Y levantóse á media noche, y tomó á mi hijo de junto á mí, estando yo tu sierva durmiendo, y púsolo á su lado, y púsome á mi lado su hijo muerto. 1 Re. 3:20
- Entonces la mujer cuyo era el hijo vivo, habló al rey (porque sus entrañas se le conmovieron por su hijo), y dijo: ¡Ah, señor mío! dad á ésta el niño vivo, y no lo matéis. Mas la otra dijo: Ni á mí ni á ti; partidlo. 1 Re. 3:26
- Ahora pues, Jehová Dios de Israel, cumple á tu siervo David mi padre lo que le prometiste, diciendo: No faltará varón de ti delante de mí, que se siente en el trono de Israel, con tal que tus hijos guarden su camino, que anden delante de mí como tú has delante de mí andado. 1 Re. 8:25
- Y si tú anduvieres delante de mí, como anduvo David tu padre, en integridad de corazón y en equidad, haciendo todas las cosas que yo te he mandado, y guardando mis estatutos y mis derechos, 1 Re. 9:4
- Mas si obstinadamente os apartareis de mí vosotros y vuestros hijos, y no guardareis mis mandamientos y mis estatutos que yo he puesto delante de vosotros, sino que fuereis y sirviereis á dioses ajenos, y los adorareis; 1 Re. 9:6
- Yo cortaré á Israel de sobre la haz de la tierra que les he entregado; y esta casa que he santificado á mi nombre, yo la echaré de delante de mí, é Israel será por proverbio y fábula á todos los pueblos; 1 Re. 9:7
- Y á su hijo daré una tribu, para que mi siervo David tenga lámpara todos los días delante de mí en Jerusalem, ciudad que yo me elegí para poner en ella mi nombre. 1 Re. 11:36
- Y él les dijo: Idos, y de aquí á tres días volved á mí. Y el pueblo se fué. 1 Re. 12:5
- Y al tercer día vino Jeroboam con todo el pueblo á Roboam; según el rey lo había mandado, diciendo: Volved á mí al tercer día. 1 Re. 12:12
- Si este pueblo subiere á sacrificar á la casa de Jehová en Jerusalem: porque el corazón de este pueblo se convertirá á su señor Roboam rey de Judá, y me matarán á mí, y se tornarán á Roboam rey de Judá. 1 Re. 12:27
- Entonces respondiendo el rey, dijo al varón de Dios: Te pido que ruegues á la faz de Jehová tu Dios, y ora por mí, que mi mano me sea restituída. Y el varón de Dios oró á la faz de Jehová, y la mano del rey se le recuperó y tornóse como antes. 1 Re. 13:6
- Y rompí el reino de la casa de David, y te lo entregué á ti; y tú no has sido como David mi siervo, que guardó mis mandamientos y anduvo en pos de mí con todo su corazón, haciendo solamente lo derecho delante de mis ojos; 1 Re. 14:8
- Antes hiciste lo malo sobre todos los que han sido antes de ti: que fuiste y te hiciste dioses ajenos y de fundición para enojarme, y á mí me echaste tras tus espaldas: 1 Re. 14:9
- Alianza hay entre mí y ti, y entre mi padre y el tuyo: he aquí yo te envío un presente de plata y oro: ve, y rompe tu alianza con Baasa rey de Israel, para que me deje. 1 Re. 15:19
- Y ella respondió: Vive Jehová Dios tuyo, que no tengo pan cocido; que solamente un puñado de harina tengo en la tinaja, y un poco de aceite en una botija: y ahora cogía dos serojas, para entrarme y aderezarlo para mí y para mi hijo, y que lo comamos, y nos muramos. 1 Re. 17:12
- Y Elías le dijo: No hayas temor; ve, haz como has dicho: empero hazme á mí primero de ello una pequeña torta cocida debajo de la ceniza, y tráemela; y después harás para ti y para tu hijo. 1 Re. 17:13
- Y ella dijo á Elías: ¿Qué tengo yo contigo, varón de Dios? ¿has venido á mí para traer en memoria mis iniquidades, y para hacerme morir mi hijo? 1 Re. 17:18
- Elías dijo entonces á todo el pueblo: Acercaos á mí. Y todo el pueblo se llegó á él: y él reparó el altar de Jehová que estaba arruinado. 1 Re. 18:30
- Entonces el rey de Israel llamó á todos los ancianos de la tierra, y díjoles: Entended, y ved ahora cómo éste no busca sino mal: pues que ha enviado á mí por mis mujeres y mis hijos, y por mi plata y por mi oro; y yo no se lo he negado. 1 Re. 20:7
- Y él le dijo: Por cuanto no has obedecido á la palabra de Jehová, he aquí en apartándote de mí, te herirá un león. Y como se apartó de él, topóle un león, é hirióle. 1 Re. 20:36
- ¿No has visto como Achâb se ha humillado delante de mí? Pues por cuanto se ha humillado delante de mí, no traeré el mal en sus días: en los días de su hijo traeré el mal sobre su casa. 1 Re. 21:29
- Y el rey de Israel dijo á Josaphat: ¿No te lo había yo dicho? Ninguna cosa buena profetizará él acerca de mí, sino solamente mal. 1 Re. 22:18
- Llegándose entonces Sedechîas hijo de Chânaana, hirió á Michêas en la mejilla, diciendo: ¿Por dónde se fué de mí el espíritu de Jehová para hablarte á ti? 1 Re. 22:24
- Y dijo Michêas: Si llegares á volver en paz, Jehová no ha hablado por mí. En seguida dijo: Oid, pueblos todos. 1 Re. 22:28
- Y como hubieron pasado, Elías dijo á Eliseo: Pide lo que quieres que haga por ti, antes que sea quitado de contigo. Y dijo Eliseo: Ruégote que las dos partes de tu espíritu sean sobre mí. 2 Re. 2:9
- Y fué y envió á decir á Josaphat rey de Judá: El rey de Moab se ha rebelado contra mí: ¿irás tú conmigo á la guerra contra Moab? Y él respondió: Iré, porque como yo, así tú; como mi pueblo, así tu pueblo; como mis caballos, así también tus caballos. 2 Re. 3:7
- Y luego que el rey de Israel leyó las cartas, rasgó sus vestidos, y dijo: ¿Soy yo Dios, que mate y dé vida, para que éste envíe á mí á que sane un hombre de su lepra? Considerad ahora, y ved cómo busca ocasión contra mí. 2 Re. 5:7
- Y como Eliseo, varón de Dios oyó que el rey de Israel había rasgado sus vestidos, envió á decir al rey: ¿Por qué has rasgado tus vestidos? Venga ahora á mí, y sabrá que hay profeta en Israel. 2 Re. 5:8
- Y Naamán se fué enojado, diciendo: He aquí yo decía para mí: Saldrá él luego, y estando en pie invocará el nombre de Jehová su Dios, y alzará su mano, y tocará el lugar, y sanará la lepra. 2 Re. 5:11
- Y él dijo: Bien. Mi señor me envía á decir: He aquí vinieron á mí en esta hora del monte de Ephraim dos mancebos de los hijos de los profetas: ruégote que les des un talento de plata, y sendas mudas de vestidos. 2 Re. 5:22
- Fué pues el de á caballo á reconocerlos, y dijo: El rey dice así: ¿Hay paz? Y Jehú le dijo: ¿Qué tienes tú que ver con la paz? vuélvete tras mí. El atalaya dió luego aviso, diciendo: El mensajero llegó hasta ellos, y no vuelve. 2 Re. 9:18
- Entonces envió otro de á caballo, el cual llegando á ellos, dijo: El rey dice así: ¿Hay paz? Y Jehú respondió: ¿Qué tienes tú que ver con la paz? vuélvete tras mí. 2 Re. 9:19
- El entonces les escribió la segunda vez diciendo: Si sois míos, y queréis obedecerme, tomad las cabezas de los varones hijos de vuestro señor, y venid mañana á estas horas á mí á Jezreel. Y los hijos del rey, setenta varones, estaban con los principales de la ciudad, que los criaban. 2 Re. 10:6
- Entonces Achâz envió embajadores á Tiglath-pileser rey de Asiria, diciendo: Yo soy tu siervo y tu hijo: sube, y defiéndeme de mano del rey de Siria, y de mano del rey de Israel, que se han levantado contra mí. 2 Re. 16:7
- Entonces Ezechîas rey de Judá envió á decir al rey de Asiria en Lachîs: Yo he pecado: vuélvete de mí, y llevaré todo lo que me impusieres. Y el rey de Asiria impuso á Ezechîas rey de Judá trescientos talentos de plata, y treinta talentos de oro. 2 Re. 18:14
- Dices, (por cierto palabras de labios): Consejo tengo y esfuerzo para la guerra. Mas ¿en qué confías, que te has rebelado contra mí? 2 Re. 18:20
- No oigáis á Ezechîas, porque así dice el rey de Asiria: Haced conmigo paz, y salid á mí, y cada uno comerá de su vid, y de su higuera, y cada uno beberá las aguas de su pozo; 2 Re. 18:31
- Yo he sabido tu asentarte, tu salir y tu entrar, y tu furor contra mí. 2 Re. 19:27
- Por cuanto te has airado contra mí, y tu estruendo ha subido á mis oídos, yo por tanto pondré mi anzuelo en tus narices, y mi bocado en tus labios, y te haré volver por el camino por donde viniste. 2 Re. 19:28
- Porque yo ampararé á esta ciudad para salvarla, por amor de mí, y por amor de David mi siervo. 2 Re. 19:34
- Y añadiré á tus días quince años, y te libraré á ti y á esta ciudad de mano del rey de Asiria; y ampararé esta ciudad por amor de mí, y por amor de David mi siervo. 2 Re. 20:6
- Id, y preguntad á Jehová por mí, y por el pueblo, y por todo Judá, acerca de las palabras de este libro que se ha hallado: porque grande ira de Jehová es la que ha sido encendida contra nosotros, por cuanto nuestros padres no escucharon las palabras de este libro, para hacer conforme á todo lo que nos fué escrito. 2 Re. 22:13
- Y ella les dijo: Así ha dicho Jehová el Dios de Israel: Decid al varón que os envió á mí: 2 Re. 22:15
- Por cuanto me dejaron á mí, y quemaron perfumes á dioses ajenos, provocándome á ira en toda obra de sus manos; y mi furor se ha encendido contra este lugar, y no se apagará. 2 Re. 22:17
- Entonces dijo Saúl á su escudero: Saca tu espada, y pásame con ella, porque no vengan estos incircuncisos, y hagan escarnio de mí; mas su escudero no quiso, porque tenía gran miedo. Entonces Saúl tomó la espada, y echóse sobre ella. 1 Cró. 10:4
- Y David salió á ellos, y hablóles diciendo: Si habéis venido á mí para paz y para ayudarme, mi corazón será unido con vosotros; mas si para engañarme en pro de mis enemigos, siendo mis manos sin iniquidad, véalo el Dios de nuestros padres, y demándelo. 1 Cró. 12:17
- Y dijo David á Dios: ¿No soy yo el que hizo contar el pueblo? Yo mismo soy el que pequé, y ciertamente he hecho mal; mas estas ovejas, ¿qué han hecho? Jehová Dios mío, sea ahora tu mano contra mí, y contra la casa de mi padre, y no haya plaga en tu pueblo. 1 Cró. 21:17
- Mas vino á mí palabra de Jehová, diciendo: Tú has derramado mucha sangre, y has traído grandes guerras: no edificarás casa á mi nombre, porque has derramado mucha sangre en la tierra delante de mí: 1 Cró. 22:8
- El edificará casa á mi nombre, y él me será á mí por hijo, y yo le seré por padre; y afirmaré el trono de su reino sobre Israel para siempre. 1 Cró. 22:10
- Empero Jehová el Dios de Israel me eligió de toda la casa de mi padre, para que perpetuamente fuese rey sobre Israel: porque á Judá escogió por caudillo, y de la casa de Judá la familia de mi padre; y de entre los hijos de mi padre agradóse de mí para ponerme por rey sobre todo Israel; 1 Cró. 28:4
- Y Salomón dijo á Dios: Tú has hecho con David mi padre grande misericordia, y á mí me has puesto por rey en lugar suyo. 2 Cró. 1:8
- Ahora pues, Jehová Dios de Israel, guarda á tu siervo David mi padre lo que le has prometido, diciendo: No faltará de ti varón delante de mí, que se siente en el trono de Israel, á condición que tus hijos guarden su camino, andando en mi ley, como tú delante de mí has andado. 2 Cró. 6:16
- Y apareció Jehová á Salomón de noche, y díjole: Yo he oído tu oración, y he elegido para mí este lugar por casa de sacrificio. 2 Cró. 7:12
- Y tú, si anduvieres delante de mí, como anduvo David tu padre, é hicieres todas las cosas que yo te he mandado, y guardares mis estatutos y mis derechos, 2 Cró. 7:17
- Yo los arrancaré de mi tierra que les he dado; y esta casa que he santificado á mi nombre, yo la echaré de delante de mí, y pondréla por proverbio y fábula en todos los pueblos. 2 Cró. 7:20
- Y él les dijo: Volved á mí de aquí á tres días. Y el pueblo se fué. 2 Cró. 10:5
- Vino pues Jeroboam con todo el pueblo á Roboam al tercer día: según el rey les había mandado deciendo: Volved á mí de aquí á tres días. 2 Cró. 10:12
- Empero serán sus siervos; para que sepan qué es servirme á mí, y servir á los reinos de las naciones. 2 Cró. 12:8
- Haya alianza entre mí y ti, como la hubo entre mi padre y tu padre; he aquí yo te he enviado plata y oro, para que vengas y deshagas la alianza que tienes con Baasa rey de Israel, á fin de que se retire de mí. 2 Cró. 16:3
- Entonces Sedechîas hijo de Chênaana se llegó á él, é hirió á Michêas en la mejilla, y dijo: ¿Por qué camino se apartó de mí el espíritu de Jehová para hablarte á ti? 2 Cró. 18:23
- Y Michêas dijo: Si tú volvieres en paz, Jehová no ha hablado por mí. Dijo además: Oid lo, pueblos todos. 2 Cró. 18:27
- Andad, y consultad á Jehová de mí, y de las reliquias de Israel y de Judá, acerca de las palabras del libro que se ha hallado; porque grande es el furor de Jehová que ha caído sobre nosotros, por cuanto nuestros padres no guardaron la palabra de Jehová, para hacer conforme á todo lo que está escrito en este libro. 2 Cró. 34:21
- Y ella respondió: Jehová el Dios de Israel ha dicho así: Decid al varón que os ha enviado á mí, que así ha dicho Jehová: 2 Cró. 34:23
- Y tu corazón se enterneció, y te humillaste delante de Dios al oir sus palabras sobre este lugar, y sobre sus moradores, y te humillaste delante de mí, y rasgaste tus vestidos, y lloraste en mi presencia, yo también te he oído, dice Jehová. 2 Cró. 34:27
- La carta que nos enviasteis claramente fué leída delante de mí. Esd. 4:18
- Y por mí fué dado mandamiento, y buscaron; y hallaron que aquella ciudad de tiempo antiguo se levanta contra los reyes, y se rebela, y se forma en ella sedición: Esd. 4:19
- Ahora pues dad orden que cesen aquellos hombres, y no sea esa ciudad edificada, hasta que por mí sea dado mandamiento. Esd. 4:21
- Y por mí es dado mandamiento de lo que habéis de hacer con los ancianos de estos Judíos, para edificar la casa de este Dios: que de la hacienda del rey, que tiene del tributo de la parte allá del río, los gastos sean dados luego á aquellos varones, para que no cesen. Esd. 6:8
- También es dado por mí mandamiento, que cualquiera que mudare este decreto, sea derribado un madero de su casa, y enhiesto, sea colgado en él: y su casa sea hecha muladar por esto. Esd. 6:11
- Por mí es dado mandamiento, que cualquiera que quisiere en mi reino, del pueblo de Israel y de sus sacerdotes y Levitas, ir contigo á Jerusalem, vaya. Esd. 7:13
- Y por mí el rey Artajerjes es dado mandamiento á todos los tesoreros que están al otro lado del río, que todo lo que os demandare Esdras sacerdote, escriba de la ley del Dios del cielo, concédase le luego, Esd. 7:21
- E inclinó hacia mí su misericordia delante del rey y de sus consultores, y de todos los príncipes poderosos del rey. Y yo, confortado según la mano de mi Dios sobre mí, junté los principales de Israel para que subiesen conmigo. Esd. 7:28
- Y ACABADAS estas cosas, los príncipes se llegaron á mí, diciendo: El pueblo de Israel, y los sacerdotes y levitas, no se han apartado de los pueblos de las tierras, de los Cananeos, Hetheos, Pherezeos, Jebuseos, Ammonitas, y Moabitas, Egipcios, y Amorrheos, haciendo conforme á sus abominaciones. Esd. 9:1
- Y juntáronse á mí todos los temerosos de las palabras del Dios de Israel, á causa de la prevaricación de los de la transmigración; mas yo estuve sentado atónito hasta el sacrificio de la tarde. Esd. 9:4
- Mas os volveréis á mí, y guardaréis mis mandamientos, y los pondréis por obra. Si fuere vuestro lanzamiento hasta el cabo de los cielos, de allí os juntaré; y traerlos he al lugar que escogí para hacer habitar allí mi nombre. Neh. 1:9
- Y carta para Asaph, guarda del bosque del rey, á fin que me dé madera para enmaderar los portales del palacio de la casa, y para el muro de la ciudad, y la casa donde entraré. Y otorgóme lo el rey, según la benéfica mano de Jehová sobre mí. Neh. 2:8
- Entonces les declaré cómo la mano de mi Dios era buena sobre mí, y asimismo las palabras del rey, que me había dicho. Y dijeron: Levantémonos, y edifiquemos. Así esforzaron sus manos para bien. Neh. 2:18
- Porque los que edificaban, cada uno tenía su espada ceñida á sus lomos, y así edificaban y el que tocaba la trompeta estaba junto á mí. Neh. 4:18
- Mas los primeros gobernadores que fueron antes de mí, cargaron al pueblo, y tomaron de ellos por el pan y por el vino sobre cuarenta siclos de plata: á más de esto, sus criados se enseñoreaban sobre el pueblo; pero yo no hice así, á causa del temor de Dios. Neh. 5:15
- Y lo que se aderezaba para cada día era un buey, seis ovejas escogidas, y aves también se aparejaban para mí, y cada diez días vino en toda abundancia: y con todo esto nunca requerí el pan del gobernador, porque la servidumbre de este pueblo era grave. Neh. 5:18
- Acuérdate de mí para bien, Dios mío, y de todo lo que hice á este pueblo. Neh. 5:19
- Y enviaron á mí con el mismo asunto por cuatro veces, y yo les respondí de la misma manera. Neh. 6:4
- Envió entonces Sanballat á mí su criado, á decir lo mismo por quinta vez, con una carta abierta en su mano, Neh. 6:5
- Y entendí que Dios no lo había enviado, sino que hablaba aquella profecía contra mí, porque Tobías y Sanballat le habían alquilado por salario. Neh. 6:12
- También contaban delante de mí sus buenas obras, y referíanle mis palabras. Y enviaba Tobías cartas para atemorizarme. Neh. 6:19
- Acuérdate de mí, oh Dios, en orden á esto, y no raigas mis misericordias que hice en la casa de mi Dios, y en sus observancias. Neh. 13:14
- Y dije á los Levitas que se purificasen, y viniesen á guardar las puertas, para santificar el día del sábado. También por esto acuérdate de mí, Dios mío, y perdóname según la muchedumbre de tu misericordia. Neh. 13:22
- Y uno de los hijos de Joiada, hijo de Eliasib el gran sacerdote era yerno de Sanballat Horonita: ahuyentélo por tanto de mí. Neh. 13:28
- Y para la ofrenda de la leña en los tiempos señalados, y para las primicias. Acuérdate de mí, Dios mío, para bien. Neh. 13:31
- Ve, y junta á todos los Judíos que se hallan en Susán, y ayunad por mí, y no comáis ni bebáis en tres días, noche ni día: yo también con mis doncellas ayunaré igualmente, y así entraré al rey, aunque no sea conforme á la ley; y si perezco, que perezca. Est. 4:16
- Y añadió Amán: También la reina Esther á ninguno hizo venir con el rey al banquete que ella dispuso, sino á mí: y aun para mañana soy convidado de ella con el rey. Est. 5:12
- Entró pues Amán, y el rey le dijo: ¿Qué se hará al hombre cuya honra desea el rey? Y dijo Amán en su corazón: ¿A quién deseará el rey hacer honra más que á mí? Est. 6:6
- El negocio también me era á mí oculto; Mas mi oído ha percibido algo de ello. Job 4:12
- Y un espíritu pasó por delante de mí, Que hizo se erizara el pelo de mi carne. Job 4:15
- Porque las saetas del Todopoderoso están en mí, Cuyo veneno bebe mi espíritu; Y terrores de Dios me combaten. Job 6:4
- ¿Os he dicho yo: Traedme, Y pagad por mí de vuestra hacienda; Job 6:22
- Ahora pues, si queréis, mirad en mí, Y ved si miento delante de vosotros. Job 6:28
- Los ojos de los que me ven, no me verán más: Tus ojos sobre mí, y dejaré de ser. Job 7:8
- Pequé, ¿qué te haré, oh Guarda de los hombres? ¿Por qué me has puesto contrario á ti, Y que á mí mismo sea pesado? Job 7:20
- He aquí que él pasará delante de mí, y yo no lo veré; Y pasará, y no lo entenderé. Job 9:11
- Quite de sobre mí su vara, Y su terror no me espante. Job 9:34
- Entonces hablaré, y no le temeré: Porque así no estoy en mí mismo. Job 9:35
- ESTÁ mi alma aburrida de mi vida: Daré yo suelta á mi queja sobre mí, Hablaré con amargura de mi alma. Job 10:1
- Si fuere malo, ¡ay de mí! Y si fuere justo, no levantaré mi cabeza, Estando harto de deshonra, Y de verme afligido. Job 10:15
- Y subirá de punto, pues me cazas como á león, Y tornas á hacer en mí maravillas. Job 10:16
- Renuevas contra mí tus plagas, Y aumentas conmigo tu furor, Remudándose sobre mí ejércitos. Job 10:17
- Aparta de mí tu mano, Y no me asombre tu terror. Job 13:21
- ¿Por qué escribes contra mí amarguras, Y me haces cargo de los pecados de mi mocedad? Job 13:26
- ¡Oh quién me diera que me escondieses en el sepulcro, Que me encubrieras hasta apaciguarse tu ira, Que me pusieses plazo, y de mí te acordaras! Job 14:13
- Si hablo, mi dolor no cesa; Y si dejo de hablar, no se aparta de mí. Job 16:6
- Tú me has arrugado; testigo es mi flacura, Que se levanta contra mí para testificar en mi rostro. Job 16:8
- Su furor me destrizó, y me ha sido contrario: Crujió sus dientes contra mí; Contra mí aguzó sus ojos mi enemigo. Job 16:9
- Abrieron contra mí su boca; Hirieron mis mejillas con afrenta; Contra mí se juntaron todos. Job 16:10
- Quebrantóme de quebranto sobre quebranto; Corrió contra mí como un gigante. Job 16:14
- Ya me habéis vituperado diez veces: ¿No os avergonzáis de descomediros delante de mí? Job 19:3
- Mas si vosotros os engrandeciereis contra mí, Y adujereis contra mí mi oprobio, Job 19:5
- Sabed ahora que Dios me ha trastornado, Y traído en derredor su red sobre mí. Job 19:6
- E hizo inflamar contra mí su furor, Y contóme para sí entre sus enemigos. Job 19:11
- Vinieron sus ejércitos á una, y trillaron sobre mí su camino, Y asentaron campo en derredor de mi tienda. Job 19:12
- Hizo alejar de mí mis hermanos, Y positivamente se extrañaron de mí mis conocidos. Job 19:13
- Mis parientes se detuvieron, Y mis conocidos se olvidaron de mí. Job 19:14
- Aun los muchachos me menospreciaron: En levantándome, hablaban contra mí. Job 19:18
- Todos mis confidentes me aborrecieron; Y los que yo amaba, se tornaron contra mí. Job 19:19
- Oh vosotros mis amigos, tened compasión de mí, tened compasión de mí; Porque la mano de Dios me ha tocado. Job 19:21
- Al cual yo tengo de ver por mí, Y mis ojos lo verán, y no otro, Aunque mis riñones se consuman dentro de mí. Job 19:27
- Mas debierais decir: ¿Por qué lo perseguimos? Ya que la raíz del negocio en mí se halla. Job 19:28
- He aquí que su bien no está en manos de ellos: El consejo de los impíos lejos esté de mí. Job 21:16
- He aquí, yo conozco vuestros pensamientos, Y las imaginaciones que contra mí forjáis. Job 21:27
- Habíales él henchido sus casas de bienes. Sea empero el consejo de ellos lejos de mí. Job 22:18
- ¿Pleitearía conmigo con grandeza de fuerza? No: antes él la pondría en mí. Job 23:6
- El pues acabará lo que ha determinado de mí: Y muchas cosas como estas hay en él. Job 23:14
- Que todo el tiempo que mi alma estuviere en mí, Y hubiere hálito de Dios en mis narices, Job 27:3
- Nunca tal acontezca que yo os justifique: Hasta morir no quitaré de mí mi integridad. Job 27:5
- El abismo dice: No está en mí: Y la mar dijo: Ni conmigo. Job 28:14
- La bendición del que se iba á perder venía sobre mí; Y al corazón de la viuda daba alegría. Job 29:13
- Mi honra se renovaba en mí, Y mi arco se corroboraba en mi mano. Job 29:20
- MAS ahora los más mozos de días que yo, se ríen de mí; Cuyos padres yo desdeñara ponerlos con los perros de mi ganado. Job 30:1
- Abomínanme, aléjanse de mí, Y aun de mi rostro no detuvieron su saliva. Job 30:10
- A la mano derecha se levantaron los jóvenes; Empujaron mis pies, Y sentaron contra mí las vías de su ruina. Job 30:12
- Hanse revuelto turbaciones sobre mí; Combatieron como viento mi alma, Y mi salud pasó como nube Job 30:15
- Y ahora mi alma está derramada en mí; Días de aflicción me han aprehendido. Job 30:16
- De noche taladra sobre mí mis huesos, Y mis pulsos no reposan. Job 30:17
- Haste tornado cruel para mí: Con la fortaleza de tu mano me amenazas. Job 30:21
- Mi piel está denegrida sobre mí, Y mis huesos se secaron con ardentía. Job 30:30
- El que en el vientre me hizo á mí, ¿no lo hizo á él? ¿Y no nos dispuso uno mismo en la matriz? Job 31:15
- ¡Quién me diera quien me oyese! He aquí mi impresión es que el Omnipotente testificaría por mí, Aunque mi adversario me hiciera el proceso. Job 31:35
- Si mi tierra clama contra mí, Y lloran todos sus surcos; Job 31:38
- Ahora bien, Job no enderezó á mí sus palabras, Ni yo le responderé con vuestras razones. Job 32:14
- Si pudieres, respóndeme: Dispón tus palabras, está delante de mí. Job 33:5
- Heme aquí á mí en lugar de Dios, conforme á tu dicho: De lodo soy yo también formado. Job 33:6
- Yo soy limpio y sin defecto; Y soy inocente, y no hay maldad en mí. Job 33:9
- He aquí que él buscó achaques contra mí, Y me tiene por su enemigo; Job 33:10
- Y si no, óyeme tú á mí; Calla, y enseñarte he sabiduría. Job 33:33
- ¿Invalidarás tú también mi juicio? ¿Me condenarás á mí, para justificarte á ti? Job 40:8
- Nadie hay tan osado que lo despierte: ¿Quién pues podrá estar delante de mí? Job 41:10
- Y aconteció que después que habló Jehová estas palabras á Job, Jehová dijo á Eliphaz Temanita: Mi ira se encendió contra ti y tus dos compañeros: porque no habéis hablado por mí lo recto, como mi siervo Job. Job 42:7
- Ahora pues, tomaos siete becerros y siete carneros, y andad á mi siervo Job, y ofreced holocausto por vosotros, y mi siervo Job orará por vosotros; porque de cierto á él atenderé para no trataros afrentosamente, por cuanto no habéis hablado por mí con rectitud, como mi siervo Job. Job 42:8
- ¡OH Jehová, cuánto se han multiplicado mis enemigos! Muchos se levantan contra mí. Sal. 3:1
- Mas tú, Jehová, eres escudo alrededor de mí: Mi gloria, y el que ensalza mi cabeza. Sal. 3:3
- No temeré de diez millares de pueblos, Que pusieren cerco contra mí. Sal. 3:6
- RESPÓNDEME cuando clamo, oh Dios de mi justicia: Estando en angustia, tú me hiciste ensanchar: Ten misericordia de mí, y oye mi oración. Sal. 4:1
- Guíame, Jehová, en tu justicia á causa de mis enemigos; Endereza delante de mí tu camino. Sal. 5:8
- Ten misericordia de mí, oh Jehová, porque yo estoy debilitado: Sáname, oh Jehová, porque mis huesos están conmovidos. Sal. 6:2
- Apartaos de mí, todos los obradores de iniquidad; Porque Jehová ha oído la voz de mi lloro. Sal. 6:8
- Ten misericordia de mí, Jehová: Mira mi aflicción que padezco de los que me aborrecen, Tú que me levantas de las puertas de la muerte; Sal. 9:13
- ¿HASTA cuándo, Jehová? ¿me olvidarás para siempre? ¿Hasta cuándo esconderás tu rostro de mí? Sal. 13:1
- ¿Hasta cuándo pondré consejos en mi alma, Con ansiedad en mi corazón cada día? ¿Hasta cuándo será enaltecido mi enemigo sobre mí? Sal. 13:2
- A Jehová he puesto siempre delante de mí: Porque está á mi diestra no seré conmovido. Sal. 16:8
- Yo te he invocado, por cuanto tú me oirás, oh Dios: Inclina á mí tu oído, escucha mi palabra. Sal. 17:6
- Y sacóme á anchura: Libróme, porque se agradó de mí. Sal. 18:19
- Pues todos sus juicios estuvieron delante de mí, Y no eché de mí sus estatutos. Sal. 18:22
- Ensanchaste mis pasos debajo de mí, Y no titubearon mis rodillas. Sal. 18:36
- Pues me ceñiste de fortaleza para la pelea; Has agobiado mis enemigos debajo de mí. Sal. 18:39
- El Dios que me da las venganzas, Y sujetó pueblos á mí. Sal. 18:47
- Detén asimismo á tu siervo de las soberbias; Que no se enseñoreen de mí: Entonces seré íntegro, y estaré limpio de gran rebelión. Sal. 19:13
- Dios mío, clamo de día, y no oyes; Y de noche, y no hay para mí silencio. Sal. 22:2
- Todos los que me ven, escarnecen de mí; Estiran los labios, menean la cabeza, diciendo: Sal. 22:7
- No te alejes de mí, porque la angustia está cerca; Porque no hay quien ayude. Sal. 22:11
- Abrieron sobre mí su boca, Como león rapante y rugiente. Sal. 22:13
- Aderezarás mesa delante de mí, en presencia de mis angustiadores: Ungiste mi cabeza con aceite: mi copa está rebosando. Sal. 23:5
- Dios mío, en ti confío; No sea yo avergonzado, No se alegren de mí mis enemigos. Sal. 25:2
- De los pecados de mi mocedad, y de mis rebeliones, no te acuerdes; Conforme á tu misericordia acuérdate de mí, Por tu bondad, oh Jehová. Sal. 25:7
- Mírame, y ten misericordia de mí; Porque estoy solo y afligido. Sal. 25:16
- Yo empero andaré en mi integridad: Redímeme, y ten misericordia de mí. Sal. 26:11
- Cuando se allegaron contra mí los malignos, mis angustiadores y mis enemigos, Para comer mis carnes, ellos tropezaron y cayeron. Sal. 27:2
- Aunque se asiente campo contra mí, No temerá mi corazón: Aunque contra mí se levante guerra, Yo en esto confío. Sal. 27:3
- Y luego ensalzará mi cabeza sobre mis enemigos en derredor de mí: Y yo sacrificaré en su tabernáculo sacrificios de júbilo: Cantaré y salmearé á Jehová. Sal. 27:6
- Oye, oh Jehová, mi voz con que á ti clamo; Y ten misericordia de mí, respóndeme. Sal. 27:7
- No escondas tu rostro de mí, No apartes con ira á tu siervo: Mi ayuda has sido; No me dejes y no me desampares, Dios de mi salud. Sal. 27:9
- No me entregues á la voluntad de mis enemigos; Porque se han levantado contra mí testigos falsos, y los que respiran crueldad. Sal. 27:12
- A TI clamaré, oh Jehová, Fortaleza mía: no te desentiendas de mí; Porque no sea yo, dejándome tú, Semejante á los que descienden al sepulcro. Sal. 28:1
- GLORIFICARTE he, oh Jehová; porque me has ensalzado, Y no hiciste á mis enemigos alegrarse de mí. Sal. 30:1
- Oye, oh Jehová, y ten misericordia de mí: Jehová, sé tú mi ayudador. Sal. 30:10
- Inclina á mí tu oído, líbrame presto; Séme por roca de fortaleza, por casa fuerte para salvarme. Sal. 31:2
- Me sacarás de la red que han escondido para mí; Porque tú eres mi fortaleza. Sal. 31:4
- Ten misericordia de mí, oh Jehová, que estoy en angustia: Hanse consumido de pesar mis ojos, mi alma, y mis entrañas. Sal. 31:9
- De todos mis enemigos he sido oprobio, Y de mis vecinos en gran manera, y horror á mis conocidos: Los que me veían fuera, huían de mí. Sal. 31:11
- Porque he oído afrenta de muchos; Miedo por todas partes, Cuando consultaban juntos contra mí, E ideaban quitarme la vida. Sal. 31:13
- Porque de día y de noche se agravó sobre mí tu mano; Volvióse mi verdor en sequedades de estío. (Selah.) Sal. 32:4
- Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad. Confesaré, dije, contra mí mis rebeliones á Jehová; Y tú perdonaste la maldad de mi pecado. (Selah.) Sal. 32:5
- DISPUTA, oh Jehová, con los que contra mí contienden; Pelea con los que me combaten. Sal. 35:1
- Porque sin causa escondieron para mí su red en un hoyo; Sin causa hicieron hoyo para mi alma. Sal. 35:7
- Pero ellos se alegraron en mi adversidad, y se juntaron; Juntáronse contra mí gentes despreciables, y yo no lo entendía: Despedazábanme, y no cesaban; Sal. 35:15
- Con los lisonjeros escarnecedores truhanes, Crujiendo sobre mí sus dientes. Sal. 35:16
- No se alegren de mí mis enemigos injustos: Ni los que me aborrecen sin causa hagan del ojo. Sal. 35:19
- Y ensancharon sobre mí su boca; Dijeron: ¡Ea, ea, nuestros ojos lo han visto! Sal. 35:21
- Tú lo has visto, oh Jehová; no calles: Señor, de mí no te alejes. Sal. 35:22
- Júzgame conforme á tu justicia, Jehová Dios mío; Y no se alegren de mí. Sal. 35:24
- Avergüencense, y sean confundidos á una los que de mi mal se alegran: Vístanse de vergüenza y de confusión los que se engrandecen contra mí. Sal. 35:26
- No venga contra mí pie de soberbia; Y mano de impíos no me mueva. Sal. 36:11
- Porque tus saetas descendieron á mí, Y sobre mí ha caído tu mano. Sal. 38:2
- Porque mis iniquidades han pasado mi cabeza: Como carga pesada se han agravado sobre mí. Sal. 38:4
- Porque dije: Que no se alegren de mí: Cuando mi pie resbalaba, sobre mí se engrandecían. Sal. 38:16
- Empero yo estoy á pique de claudicar, Y mi dolor está delante de mí continuamente. Sal. 38:17
- No me desampares, oh Jehová: Dios mío, no te alejes de mí. Sal. 38:21
- YO DIJE: Atenderé á mis caminos, Para no pecar con mi lengua: Guardaré mi boca con freno, En tanto que el impío fuere contra mí. Sal. 39:1
- Enardecióse mi corazón dentro de mí; Encendióse fuego en mi meditación, Y así proferí con mi lengua: Sal. 39:3
- Quita de sobre mí tu plaga; De la guerra de tu mano soy consumido. Sal. 39:10
- RESIGNADAMENTE esperé á Jehová, E inclinóse á mí, y oyó mi clamor. Sal. 40:1
- Entonces dije: He aquí, vengo; En el envoltorio del libro está escrito de mí: Sal. 40:7
- Tú, Jehová, no apartes de mí tus misericordias: Tu misericordia y tu verdad me guarden siempre. Sal. 40:11
- Aunque afligido yo y necesitado, Jehová pensará de mí: Mi ayuda y mi libertador eres tú; Dios mío, no te tardes. Sal. 40:17
- Yo dije: Jehová, ten misericordia de mí; Sana mi alma, porque contra ti he pecado. Sal. 41:4
- Mis enemigos dicen mal de mí preguntando: ¿Cuándo morirá, y perecerá su nombre? Sal. 41:5
- Reunidos murmuraban contra mí todos los que me aborrecían: Contra mí pensaban mal, diciendo de mí: Sal. 41:7
- Aun el hombre de mi paz, en quien yo confiaba, el que de mi pan comía, Alzó contra mí el calcañar. Sal. 41:9
- Mas tú, Jehová, ten misericordia de mí, y hazme levantar, Y daréles el pago. Sal. 41:10
- En esto habré conocido que te he agradado, Que mi enemigo no se holgará de mí. Sal. 41:11
- En cuanto á mí, en mi integridad me has sustentado, Y me has hecho estar delante de ti para siempre. Sal. 41:12
- Acordaréme de estas cosas, y derramaré sobre mí mi alma: Cuando pasaré en el número, iré con ellos hasta la casa de Dios, Con voz de alegría y de alabanza, haciendo fiesta la multitud. Sal. 42:4
- ¿Por qué te abates, oh alma mía, Y te conturbas en mí? Espera á Dios; porque aun le tengo de alabar Por las saludes de su presencia. Sal. 42:5
- Dios mío, mi alma está en mí abatida: Acordaréme por tanto de ti desde tierra del Jordán, Y de los Hermonitas, desde el monte de Mizhar. Sal. 42:6
- Un abismo llama á otro á la voz de tus canales: Todas tus ondas y tus olas han pasado sobre mí. Sal. 42:7
- Diré á Dios: Roca mía, ¿por qué te has olvidado de mí? ¿Por qué andaré yo enlutado por la opresión del enemigo? Sal. 42:9
- ¿Por qué te abates, oh alma mía, Y por qué te conturbas en mí? Espera á Dios; porque aun le tengo de alabar; Es él salvamento delante de mí, y el Dios mío. Sal. 42:11
- ¿Por qué te abates, oh alma mía, Y por qué te conturbes en mí? Espera á Dios; porque aun le tengo de alabar; Es él salvamento delante de mí, y el Dios mío. Sal. 43:5
- Cada día mi vergüenza está delante de mí, Y cúbreme la confusión de mi rostro, Sal. 44:15
- No te reprenderé sobre tus sacrificios, Ni por tus holocaustos, que delante de mí están siempre. Sal. 50:8
- TEN piedad de mí, oh Dios, conforme á tu misericordia: Conforme á la multitud de tus piedades borra mis rebeliones. Sal. 51:1
- Porque yo reconozco mis rebeliones; Y mi pecado está siempre delante de mí. Sal. 51:3
- Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio; Y renueva un espíritu recto dentro de mí. Sal. 51:10
- No me eches de delante de ti; Y no quites de mí tu santo espíritu. Sal. 51:11
- Porque extraños se han levantado contra mí, Y fuertes buscan mi alma: No han puesto á Dios delante de sí. (Selah.) Sal. 54:3
- A causa de la voz del enemigo, Por la opresión del impío; Porque echaron sobre mí iniquidad, Y con furor me han amenazado. Sal. 55:3
- Mi corazón está doloroso dentro de mí, Y terrores de muerte sobre mí han caído. Sal. 55:4
- Temor y temblor vinieron sobre mí, Y terror me ha cubierto. Sal. 55:5
- Porque no me afrentó un enemigo, Lo cual habría soportado; Ni se alzó contra mí el que me aborrecía, Porque me hubiera ocultado de él: Sal. 55:12
- El ha redimido en paz mi alma de la guerra contra mí; Pues fueron contra mí muchos. Sal. 55:18
- TEN misericordia de mí, oh Dios, porque me devoraría el hombre: Me oprime combatiéndome cada día. Sal. 56:1
- Apúranme mis enemigos cada día; Porque muchos son los que pelean contra mí, oh Altísimo. Sal. 56:2
- Todos los días me contristan mis negocios; Contra mí son todos sus pensamientos para mal. Sal. 56:5
- Serán luego vueltos atrás mis enemigos el día que yo clamare: En esto conozco que Dios es por mí. Sal. 56:9
- Sobre mí, oh Dios, están tus votos: Te tributaré alabanzas. Sal. 56:12
- TEN misericordia de mí, oh Dios, ten misericordia de mí; Porque en ti ha confiado mi alma, Y en la sombra de tus alas me ampararé, Hasta que pasen los quebrantos. Sal. 57:1
- Red han armado á mis pasos; Hase abatido mi alma: Hoyo han cavado delante de mí; En medio de él han caído. (Selah.) Sal. 57:6
- LÍBRAME de mis enemigos, oh Dios mío: Ponme en salvo de los que contra mí se levantan. Sal. 59:1
- Porque he aquí están acechando mi vida: Hanse juntado contra mí fuertes, No por falta mía, ni pecado mío, oh Jehová. Sal. 59:3
- Moab, la vasija de mi lavatorio; Sobre Edom echaré mi zapato: Haz júbilo sobre mí, oh Palestina. Sal. 60:8
- Bendito Dios, Que no echó de sí mi oración, ni de mí su misericordia. Sal. 66:20
- No sean avergonzados por mi causa los que te esperan, oh Señor Jehová de los ejércitos; No sean confusos por mí los que te buscan, oh Dios de Israel. Sal. 69:6
- Porque me consumió el celo de tu casa; Y los denuestos de los que te vituperaban, cayeron sobre mí. Sal. 69:9
- Hablaban contra mí los que se sentaban á la puerta, Y me zaherían en las canciones de los bebederos de sidra. Sal. 69:12
- No me anegue el ímpetu de las aguas, Ni me suerba la hondura, Ni el pozo cierre sobre mí su boca. Sal. 69:15
- La afrenta ha quebrantado mi corazón, y estoy acongojado: Y esperé quien se compadeciese de mí, y no lo hubo: Y consoladores, y ninguno hallé. Sal. 69:20
- Yo estoy afligido y menesteroso; Apresúrate á mí, oh Dios: Ayuda mía y mi libertador eres tú; Oh Jehová, no te detengas. Sal. 70:5
- Porque mis enemigos han tratado de mí; Y los que acechan mi alma, consultaron juntamente. Sal. 71:10
- Oh Dios, no te alejes de mí: Dios mío, acude presto á mi socorro. Sal. 71:12
- Y en cuanto á mí, el acercarme á Dios es el bien: He puesto en el Señor Jehová mi esperanza, Para contar todas tus obras. Sal. 73:28
- Mas mi pueblo no oyó mi voz, E Israel no me quiso á mí. Sal. 81:11
- Ten misericordia de mí, oh Jehová: Porque á ti clamo todo el día. Sal. 86:3
- Oh Dios, soberbios se levantaron contra mí, Y conspiración de fuertes ha buscado mi alma, Y no te pusieron delante de sí. Sal. 86:14
- Mírame, y ten misericordia de mí: Da tu fortaleza á tu siervo, Y guarda al hijo de tu sierva. Sal. 86:16
- Sobre mí se ha acostado tu ira, Y me has afligido con todas tus ondas. (Selah.) Sal. 88:7
- Has alejado de mí mis conocidos: Hasme puesto por abominación á ellos: Encerrado estoy, y no puedo salir. Sal. 88:8
- ¿Por qué, oh Jehová, desechas mi alma? ¿Por qué escondes de mí tu rostro? Sal. 88:14
- Sobre mí han pasado tus iras; Tus espantos me han cortado. Sal. 88:16
- Has alejado de mí el enemigo y el compañero; Y mis conocidos se esconden en la tiniebla. Sal. 88:18
- Su simiente será para siempre, Y su trono como el sol delante de mí. Sal. 89:36
- Por cuanto en mí ha puesto su voluntad, yo también lo libraré: Pondrélo en alto, por cuanto ha conocido mi nombre. Sal. 91:14
- Y mirarán mis ojos sobre mis enemigos: Oirán mis oídos de los que se levantaron contra mí, de los malignos. Sal. 92:11
- ¿Quién se levantará por mí contra los malignos? ¿Quién estará por mí contra los que obran iniquidad? Sal. 94:16
- En la multitud de mis pensamientos dentro de mí, Tus consolaciones alegraban mi alma. Sal. 94:19
- Entenderé en el camino de la perfección Cuando vinieres á mí: En integridad de mi corazón andaré en medio de mi casa. Sal. 101:2
- No pondré delante de mis ojos cosa injusta: Aborrezco la obra de los que se desvían: Ninguno de ellos se allegará á mí. Sal. 101:3
- Corazón perverso se apartará de mí; No conoceré al malvado. Sal. 101:4
- No escondas de mí tu rostro: en el día de mi angustia Inclina á mí tu oído; El día que te invocare, apresúrate á responderme. Sal. 102:2
- Cada día me afrentan mis enemigos; Los que se enfurecen contra mí, hanse contra mí conjurado. Sal. 102:8
- Acuérdate de mí, oh Jehová, según tu benevolencia para con tu pueblo: Visítame con tu salud; Sal. 106:4
- Porque boca de impío y boca de engañador se han abierto sobre mí: Han hablado de mí con lengua mentirosa, Sal. 109:2
- Y con palabras de odio me rodearon; Y pelearon contra mí sin causa. Sal. 109:3
- Y pusieron contra mí mal por bien, Y odio por amor. Sal. 109:5
- Porque yo estoy afligido y necesitado; Y mi corazón está herido dentro de mí. Sal. 109:22
- Porque ha inclinado á mí su oído, Invocaré le por tanto en todos mis días. Sal. 116:2
- Jehová está por mí: no temeré Lo que me pueda hacer el hombre. Sal. 118:6
- Jehová está por mí entre los que me ayudan: Por tanto yo veré mi deseo en los que me aborrecen. Sal. 118:7
- Advenedizo soy yo en la tierra: No encubras de mí tus mandamientos. Sal. 119:19
- Aparta de mí oprobio y menosprecio; Porque tus testimonios he guardado. Sal. 119:22
- Príncipes también se sentaron y hablaron contra mí: Mas tu siervo meditaba en tus estatutos. Sal. 119:23
- Aparta de mí camino de mentira; Y hazme la gracia de tu ley. Sal. 119:29
- Escogí el camino de la verdad; He puesto tus juicios delante de mí. Sal. 119:30
- Quita de mí el oprobio que he temido: Porque buenos son tus juicios. Sal. 119:39
- Y venga á mí tu misericordia, oh Jehová; Tu salud, conforme á tu dicho. Sal. 119:41
- Los soberbios se burlaron mucho de mí: Mas no me he apartado de tu ley. Sal. 119:51
- Horror se apoderó de mí, á causa De los impíos que dejan tu ley. Sal. 119:53
- Tu presencia supliqué de todo corazón: Ten misericordia de mí según tu palabra. Sal. 119:58
- Contra mí forjaron mentira los soberbios: Mas yo guardaré de todo corazón tus mandamientos. Sal. 119:69
- Vengan á mí tus misericordias, y viva; Porque tu ley es mi deleite. Sal. 119:77
- Tórnense á mí los que te temen Y conocen tus testimonios. Sal. 119:79
- Apartaos de mí, malignos; Pues yo guardaré los mandamientos de mi Dios. Sal. 119:115
- Mírame, y ten misericordia de mí, Como acostumbras con los que aman tu nombre. Sal. 119:132
- Ordena mis pasos con tu palabra; Y ninguna iniquidad se enseñoree de mí. Sal. 119:133
- ¡Ay de mí, que peregrino en Mesech, Y habito entre las tiendas de Kedar! Sal. 120:5
- Mucho me han angustiado desde mi juventud; Mas no prevalecieron contra mí. Sal. 129:2
- JEHOVÁ, no se ha envanecido mi corazón, ni mis ojos se enaltecieron; Ni anduve en grandezas, Ni en cosas para mí demasiado sublimes. Sal. 131:1
- Jehová cumplirá por mí: Tu misericordia, oh Jehová, es para siempre; No dejarás la obra de tus manos. Sal. 138:8
- Detrás y delante me guarneciste, Y sobre mí pusiste tu mano. Sal. 139:5
- Si dijere: Ciertamente las tinieblas me encubrirán; Aun la noche resplandecerá tocante á mí. Sal. 139:11
- De cierto, oh Dios, matarás al impío; Apartaos pues de mí, hombres sanguinarios. Sal. 139:19
- Y ve si hay en mí camino de perversidad, Y guíame en el camino eterno. Sal. 139:24
- JEHOVÁ, á ti he clamado; apresúrate á mí; Escucha mi voz, cuando te invocare. Sal. 141:1
- Cuando mi espíritu se angustiaba dentro de mí, tú conociste mi senda. En el camino en que andaba, me escondieron lazo. Sal. 142:3
- Y mi espíritu se angustió dentro de mí; Pasmóse mi corazón. Sal. 143:4
- Respóndeme presto, oh Jehová que desmaya mi espíritu: No escondas de mí tu rostro, Y venga yo á ser semejante á los que descienden á la sepultura. Sal. 143:7
- Misericordia mía y mi castillo, Altura mía y mi libertador, Escudo mío, en quien he confiado; El que allana mi pueblo delante de mí. Sal. 144:2
- Por mí reinan los reyes, Y los príncipes determinan justicia. Prov. 8:15
- Por mí dominan los príncipes, Y todos los gobernadores juzgan la tierra. Prov. 8:16
- Mas el que peca contra mí, defrauda su alma: Todos los que me aborrecen, aman la muerte. Prov. 8:36
- Porque por mí se aumentarán tus días, Y años de vida se te añadirán. Prov. 9:11
- Hijo mío, si tu corazón fuere sabio, También á mí se me alegrará el corazón; Prov. 23:15
- Vanidad y palabra mentirosa aparta de mí. No me des pobreza ni riquezas; Manténme del pan que he menester; Prov. 30:8
- Hablé yo con mi corazón, diciendo: He aquí hállome yo engrandecido, y he crecido en sabiduría sobre todos los que fueron antes de mí en Jerusalem; y mi corazón ha percibido muchedumbre de sabiduría y ciencia. Ecl. 1:16
- Poseí siervos y siervas, y tuve hijos de familia; también tuve posesión grande de vacas y ovejas, sobre todos los que fueron antes de mí en Jerusalem; Ecl. 2:7
- Y fuí engrandecido, y aumentado más que todos los que fueron antes de mí en Jerusalem: á más de esto perseveró conmigo mi sabiduría. Ecl. 2:9
- Entonces dije yo en mi corazón: Como sucederá al necio me sucederá también á mí: ¿para qué pues he trabajado hasta ahora por hacerme más sabio? Y dije en mi corazón, que también esto era vanidad. Ecl. 2:15
- Yo asimismo aborrecí todo mi trabajo que había puesto por obra debajo del sol; el cual dejaré á otro que vendrá después de mí. Ecl. 2:18
- Todas estas cosas probé con sabiduría, diciendo: Hacerme he sabio: mas ella se alejó de mí. Ecl. 7:23
- No miréis en que soy morena, Porque el sol me miró. Los hijos de mi madre se airaron contra mí, Hiciéronme guarda de viñas; Y mi viña, que era mía, no guardé. Cant. 1:6
- Mi amado es para mí un manojito de mirra, Que reposa entre mis pechos. Cant. 1:13
- Racimo de copher en las viñas de Engadi Es para mí mi amado. Cant. 1:14
- Llevóme á la cámara del vino, Y su bandera sobre mí fué amor. Cant. 2:4
- Mi amado metió su mano por el agujero, Y mis entrañas se conmovieron dentro de mí. Cant. 5:4
- Aparta tus ojos de delante de mí, Porque ellos me vencieron. Tu cabello es como manada de cabras, Que se muestran en Galaad. Cant. 6:5
- Mi viña, que es mía, está delante de mí: Las mil serán tuyas, oh Salomón, Y doscientas, de los que guardan su fruto. Cant. 8:12
- Oid, cielos, y escucha tú, tierra; porque habla Jehová: Crié hijos, y engrandecílos, y ellos se rebelaron contra mí. Is. 1:2
- ¿Para qué á mí, dice Jehová, la multitud de vuestros sacrificios? Harto estoy de holocaustos de carneros, y de sebo de animales gruesos: no quiero sangre de bueyes, ni de ovejas, ni de machos cabríos. Is. 1:11
- ¿Quién demandó esto de vuestras manos, cuando vinieseis á presentaros delante de mí, para hollar mis atrios? Is. 1:12
- Ahora pues, vecinos de Jerusalem y varones de Judá, juzgad ahora entre mí y mi viña. Is. 5:3
- Entonces dije: ¡Ay de mí! que soy muerto; que siendo hombre inmundo de labios, y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos, han visto mis ojos al Rey, Jehová de los ejércitos. Is. 6:5
- Y voló hacia mí uno de los serafines, teniendo en su mano un carbón encendido, tomado del altar con unas tenazas: Is. 6:6
- Después oí la voz del Señor, que decía: ¿A quién enviaré, y quién nos irá? Entonces respondí yo: Heme aquí, envíame á mí. Is. 6:8
- Sin mí se inclinarán entre los presos, y entre los muertos caerán. Ni con todo esto ha cesado su furor, antes todavía extendida su mano. Is. 10:4
- Y DIRÁS en aquel día: Cantaré á ti, oh Jehová: pues aunque te enojaste contra mí, tu furor se apartó, y me has consolado. Is. 12:1
- He aquí Dios es salud mía; aseguraréme, y no temeré; porque mi fortaleza y mi canción es JAH Jehová, el cual ha sido salud para mí. Is. 12:2
- Por tanto mis lomos se han llenado de dolor; angustias se apoderaron de mí, como angustias de mujer de parto: agobiéme oyendo, y al ver heme espantado. Is. 21:3
- De lo postrero de la tierra oímos salmos: Gloria al justo. Y yo dije: ¡Mi flaqueza, mi flaqueza, ay de mí! Prevaricadores han prevaricado; y han prevaricado con prevaricación de desleales. Is. 24:16
- Con mi alma te he deseado en la noche; y en tanto que me durare el espíritu en medio de mí, madrugaré á buscarte: porque luego que hay juicios tuyos en la tierra, los moradores del mundo aprenden justicia. Is. 26:9
- No hay en mí enojo. ¿Quién pondrá contra mí en batalla espinas y cardos? Yo los hollaré, quemarélos juntamente. Is. 27:4
- Mas yo pondré á Ariel en apretura, y será desconsolada y triste; y será á mí como Ariel. Is. 29:2
- Dice pues el Señor: Porque este pueblo se me acerca con su boca, y con sus labios me honra, mas su corazón alejó de mí, y su temor para conmigo fué enseñado por mandamiento de hombres: Is. 29:13
- ¡AY de los hijos que se apartan, dice Jehová, para tomar consejo, y no de mí; para cobijarse con cubierta, y no de mi espíritu, añadiendo pecado á pecado! Is. 30:1
- Porque Jehová me dijo á mí de esta manera: Como el león y el cachorro del león brama sobre su presa, y si se llega contra él cuadrilla de pastores, no temerá por sus voces, ni se acobardará por el tropel de ellos: así Jehová de los ejércitos descenderá á pelear por el monte de Sión, y por su collado. Is. 31:4
- Digo, alegas tú, (empero palabras vanas) que tengo consejo y fortaleza para la guerra. Ahora bien, ¿en quién confías que te rebelas contra mí? Is. 36:5
- No escuchéis á Ezechîas: porque el rey de Asiria dice así: Haced conmigo paz, y salid á mí; y coma cada uno de su viña, y cada uno de su higuera, y beba cada cual las aguas de su pozo; Is. 36:16
- Conocido he tu estado, tu salida y tu entrada, y tu furor contra mí. Is. 37:28
- Porque contra mí te airaste, y tu estruendo ha subido á mis oídos: pondré pues mi anzuelo en tu nariz, y mi freno en tus labios, y haréte tornar por el camino por donde viniste. Is. 37:29
- Pues yo ampararé á esta ciudad para salvarla por amor de mí, y por amor de David mi siervo. Is. 37:35
- Mi morada ha sido movida y traspasada de mí, como tienda de pastor. Como el tejedor corté mi vida; cortaráme con la enfermedad; Me consumirás entre el día y la noche. Is. 38:12
- Entonces Isaías profeta vino al rey Ezechîas, y díjole: ¿Qué dicen estos hombres, y de dónde han venido á ti? Y Ezechîas respondió: De tierra muy lejos han venido á mí, de Babilonia. Is. 39:3
- Vosotros sois mis testigos, dice Jehová, y mi siervo que yo escogí; para que me conozcáis y creáis, y entendáis que yo mismo soy; antes de mí no fué formado Dios, ni lo será después de mí. Is. 43:10
- Yo, yo Jehová, y fuera de mí no hay quien salve. Is. 43:11
- Este pueblo crié para mí, mis alabanzas publicará. Is. 43:21
- Y no me invocaste á mí, oh Jacob; antes, de mí te cansaste, oh Israel. Is. 43:22
- No me trajiste á mí los animales de tus holocaustos, ni á mí me honraste con tus sacrificios: no te hice servir con presente, ni te hice fatigar con perfume. Is. 43:23
- No compraste para mí caña aromática por dinero, ni me saciaste con la grosura de tus sacrificios; antes me hiciste servir en tus pecados, me has fatigado con tus maldades. Is. 43:24
- Yo, yo soy el que borro tus rebeliones por amor de mí; y no me acordaré de tus pecados. Is. 43:25
- Tu primer padre pecó, y tus enseñadores prevaricaron contra mí. Is. 43:27
- Así dice Jehová, Rey de Israel, y su Redentor, Jehová de los ejércitos: Yo el primero, y yo el postrero, y fuera de mí no hay Dios. Is. 44:6
- ¿Y quién llamará como yo, y denunciará esto, y lo ordenará por mí, desde que hice el pueblo antiguo? Anúncienles lo que viene, y lo que está por venir. Is. 44:7
- Yo deshice como á nube tus rebeliones, y como á niebla tus pecados: tórnate á mí, porque yo te redimí. Is. 44:22
- Así dice Jehová, tu Redentor, y formador tuyo desde el vientre: Yo Jehová, que lo hago todo, que extiendo solo los cielos, que extiendo la tierra por mí mismo; Is. 44:24
- Yo Jehová, y ninguno más hay: no hay Dios fuera de mí. Yo te ceñiré, aunque tú no me conociste; Is. 45:5
- Publicad, y haced llegar, y entren todos en consulta: ¿quién hizo oir esto desde el principio, y lo tiene dicho desde entonces, sino yo Jehová? Y no hay más Dios que yo; Dios justo y Salvador: ningún otro fuera de mí. Is. 45:21
- Mirad á mí, y sed salvos, todos los términos de la tierra: porque yo soy Dios, y no hay más. Is. 45:22
- Por mí hice juramento, de mi boca salió palabra en justicia, y no será revocada. Que á mí se doblará toda rodilla, jurará toda lengua. Is. 45:23
- Y diráse de mí: Ciertamente en Jehová está la justicia y la fuerza: á él vendrán, y todos los que contra él se enardecen, serán avergonzados. Is. 45:24
- Oidme, oh casa de Jacob, y todo el resto de la casa de Israel, los que sois traídos por mí desde el vientre, los que sois llevados desde la matriz. Is. 46:3
- Acordaos de las cosas pasadas desde el siglo; porque yo soy Dios, y no hay más Dios, y nada hay á mí semejante; Is. 46:9
- Oye pues ahora esto, delicada, la que está sentada confiadamente, la que dice en su corazón: Yo soy, y fuera de mí no hay más; no quedaré viuda, ni conoceré orfandad. Is. 47:8
- Por mí, por amor de mí lo haré, para que no sea amancillado mi nombre, y mi honra no la daré á otro. Is. 48:11
- Oyeme, Jacob, y tú, Israel, llamado de mí: Yo mismo, yo el primero, yo también el postrero. Is. 48:12
- Allegaos á mí, oid esto; desde el principio no hablé en escondido; desde que la cosa se hizo, estuve allí: y ahora el Señor Jehová me envió, y su espíritu. Is. 48:16
- Mas Sión dijo: Dejóme Jehová, y el Señor se olvidó de mí. Is. 49:14
- He aquí que en las palmas te tengo esculpida: delante de mí están siempre tus muros. Is. 49:16
- Aun los hijos de tu orfandad dirán á tus oídos: Angosto es para mí este lugar; apártate por amor de mí, para que yo more. Is. 49:20
- Porque vine, y nadie pareció; llamé, y nadie respondió. ¿Ha llegado á acortarse mi mano, para no redimir? ¿no hay en mí poder para librar? He aquí que con mi reprensión hago secar la mar; torno los ríos en desierto, hasta pudrirse sus peces, y morirse de sed por falta de agua. Is. 50:2
- Cercano está de mí el que me justifica; ¿quién contenderá conmigo? juntémonos. ¿Quién es el adversario de mi causa? acérquese á mí. Is. 50:8
- Estad atentos á mí, pueblo mío, y oidme, nación mía; porque de mí saldrá la ley, y mi juicio descubriré para luz de pueblos. Is. 51:4
- Cercana está mi justicia, salido ha mi salud, y mis brazos juzgarán á los pueblos: á mí esperarán las islas, y en mi brazo pondrán su esperanza. Is. 51:5
- Y ahora ¿qué á mí aquí, dice Jehová, ya que mi pueblo sea llevado sin por qué? Y los que en él se enseñorean, lo hacen aullar, dice Jehová, y continuamente es blasfemado mi nombre todo el día. Is. 52:5
- Si alguno conspirare contra ti, será sin mí: el que contra ti conspirare, delante de ti caerá. Is. 54:15
- Toda herramienta que fuere fabricada contra ti, no prosperará; y tú condenarás toda lengua que se levantare contra ti en juicio. Esta es la heredad de los siervos de Jehová, y su justicia de por mí, dijo Jehová. Is. 54:17
- Inclinad vuestros oídos, y venid á mí; oid, y vivirá vuestra alma; y haré con vosotros pacto eterno, las misericordias firmes á David. Is. 55:3
- Así será mi palabra que sale de mi boca: no volverá á mí vacía, antes hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié. Is. 55:11
- Y tras la puerta y el umbral pusiste tu recuerdo: porque á otro que á mí te descubriste, y subiste, y ensanchaste tu cama, é hiciste con ellos alianza: amaste su cama donde quiera que la veías. Is. 57:8
- ¿Y de quién te asustaste y temiste, que has faltado á la fe, y no te has acordado de mí, ni te vino al pensamiento? ¿No he yo disimulado desde tiempos antiguos, y nunca me has temido? Is. 57:11
- Cuando clamares, líbrente tus allegados; empero á todos ellos llevará el viento, un soplo los arrebatará; mas el que en mí espera, tendrá la tierra por heredad, y poseerá el monte de mi santidad. Is. 57:13
- Porque no tengo de contender para siempre, ni para siempre me he de enojar: pues decaería ante mí el espíritu, y las almas que yo he criado. Is. 57:16
- Ciertamente á mí esperarán las islas, y las naves de Tarsis desde el principio, para traer tus hijos de lejos, su plata y su oro con ellos, al nombre de Jehová tu Dios, y al Santo de Israel, que te ha glorificado. Is. 60:9
- EL espíritu del Señor Jehová es sobre mí, porque me ungió Jehová; hame enviado á predicar buenas nuevas á los abatidos, á vendar á los quebrantados de corazón, á publicar libertad á los cautivos, y á los presos abertura de la cárcel; Is. 61:1
- FUÍ buscado de los que no preguntaban por mí; fuí hallado de los que no me buscaban. Dije á gente que no invocaba mi nombre: Heme aquí, heme aquí. Is. 65:1
- Que dicen: Estáte en tu lugar, no te llegues á mí, que soy más santo que tú: éstos son humo en mi furor, fuego que arde todo el día. Is. 65:5
- He aquí que escrito está delante de mí; no callaré, antes retornaré, y daré el pago en su seno, Is. 65:6
- Yo también os destinaré al cuchillo, y todos vosotros os arrodillaréis al degolladero: por cuanto llamé, y no respondisteis; hablé, y no oisteis; sino que hicisteis lo malo delante de mis ojos, y escogisteis lo que á mí desagrada. Is. 65:12
- También yo escogeré sus escarnios, y traeré sobre ellos lo que temieron; porque llamé, y nadie respondió; hablé, y no oyeron; antes hicieron lo malo delante de mis ojos, y escogieron lo que á mí desagrada. Is. 66:4
- Y pondré entre ellos señal, y enviaré de los escapados de ellos á las gentes, á Tarsis, á Pul y Lud, que disparan arco, á Tubal y á Javán, á las islas apartadas que no oyeron de mí, ni vieron mi gloria; y publicarán mi gloria entre las gentes. Is. 66:19
- Porque como los cielos nuevos y la nueva tierra, que yo hago, permanecen delante de mí, dice Jehová, así permanecerá vuestra simiente y vuestro nombre. Is. 66:22
- Y será que de mes en mes, y de sábado en sábado, vendrá toda carne á adorar delante de mí, dijo Jehová. Is. 66:23
- Y saldrán, y verán los cadáveres de los hombres que se rebelaron contra mí: porque su gusano nunca morirá, ni su fuego se apagará; y serán abominables á toda carne. Is. 66:24
- Fué pues palabra de Jehová á mí, diciendo: Jer. 1:4
- Y la palabra de Jehová fué á mí, diciendo: ¿Qué ves tú, Jeremías? Y dije: Yo veo una vara de almendro. Jer. 1:11
- Y fué á mí palabra de Jehová segunda vez, diciendo: ¿Qué ves tú? Y dije: Yo veo una olla que hierve; y su haz está de la parte del aquilón. Jer. 1:13
- Y FUÉ á mí palabra de Jehová, diciendo: Jer. 2:1
- Anda, y clama á los oídos de Jerusalem, diciendo: Así dice Jehová: Heme acordado de ti, de la misericordia de tu mocedad, del amor de tu desposorio, cuando andabas en pos de mí en el desierto, en tierra no sembrada. Jer. 2:2
- Así dijo Jehová: ¿Qué maldad hallaron en mí vuestros padres, que se alejaron de mí, y se fueron tras la vanidad, y tornáronse vanos? Jer. 2:5
- Los sacerdotes no dijeron: ¿Dónde está Jehová? y los que tenían la ley no me conocieron; y los pastores se rebelaron contra mí, y los profetas profetizaron en Baal, y anduvieron tras lo que no aprovecha. Jer. 2:8
- Porque dos males ha hecho mi pueblo: dejáronme á mí, fuente de agua viva, por cavar para sí cisternas, cisternas rotas que no detienen aguas. Jer. 2:13
- Aunque te laves con lejía, y amontones jabón sobre tí, tu pecado está sellado delante de mí, dijo el Señor Jehová. Jer. 2:22
- ¿Por qué porfías conmigo? Todos vosotros prevaricasteis contra mí, dice Jehová. Jer. 2:29
- ¿Olvídase la virgen de su atavío, ó la desposada de sus sartales? mas mi pueblo se ha olvidado de mí por días que no tienen número. Jer. 2:32
- Y dices: Porque soy inocente, de cierto su ira se apartó de mí. He aquí yo entraré en juicio contigo, porque dijiste: No he pecado. Jer. 2:35
- DICEN: Si alguno dejare su mujer, y yéndose ésta de él se juntare á otro hombre, ¿volverá á ella más? ¿no será tal tierra del todo amancillada? Tú pues has fornicado con muchos amigos; mas vuélvete á mí, dijo Jehová. Jer. 3:1
- A lo menos desde ahora, ¿no clamarás á mí, Padre mío, guiador de mi juventud? Jer. 3:4
- Y dije después que hizo todo esto: Vuélvete á mí; mas no se volvió. Y vió la rebelde su hermana Judá. Jer. 3:7
- Y con todo esto, la rebelde su hermana Judá no se tornó á mí de todo su corazón, sino mentirosamente, dice Jehová. Jer. 3:10
- Yo empero dije: ¿Cómo te pondré por hijos, y te daré la tierra deseable, la rica heredad de los ejércitos de las gentes? Y dije: Padre mío me llamarás, y no te apartarás de en pos de mí. Jer. 3:19
- Mas como la esposa quiebra la fe de su compañero, así prevaricasteis contra mí, oh casa de Israel, dice Jehová. Jer. 3:20
- SI te has de convertir, oh Israel, dice Jehová, conviértete á mí; y si quitares de delante de mí tus abominaciones, no andarás de acá para allá. Jer. 4:1
- En aquel tiempo se dirá de este pueblo y de Jerusalem: Viento seco de las alturas del desierto vino á la hija de mí pueblo, no para aventar, ni para limpiar. Jer. 4:11
- Viento más vehemente que estos vendrá á mí: y ahora yo hablaré juicios con ellos. Jer. 4:12
- Como las guardas de las heredades, estuvieron sobre ella en derredor, porque se rebeló contra mí, dice Jehová. Jer. 4:17
- ¡Mis entrañas, mis entrañas! Me duelen las telas de mi corazón: mi corazón ruge dentro de mí; no callaré; porque voz de trompeta has oído, oh alma mía, pregón de guerra. Jer. 4:19
- Porque voz oí como de mujer que está de parto, angustia como de primeriza; voz de la hija de Sión que lamenta y extiende sus manos, diciendo: ¡Ay ahora de mí! que mi alma desmaya á causa de los matadores. Jer. 4:31
- Porque resueltamente se rebelaron contra mí la casa de Israel y la casa de Judá, dice Jehová. Jer. 5:11
- Y será que cuando dijereis: ¿Por qué hizo Jehová el Dios nuestro con nosotros todas estas cosas? entonces les dirás: De la manera que me dejasteis á mí, y servisteis á dioses ajenos en vuestra tierra así serviréis á extraños en tierra ajena. Jer. 5:19
- ¿A mí no temeréis? dice Jehová; ¿no os amedrentaréis á mi presencia, que al mar por ordenación eterna, la cual no quebrantará, puse arena por término? Se levantarán tempestades, mas no prevalecerán; bramarán sus ondas, mas no lo pasarán. Jer. 5:22
- ¿A qué viene para mí este incienso de Seba, y la buena caña olorosa de tierra lejana? Vuestros holocaustos no son á mi voluntad, ni vuestros sacrificios me dan gusto. Jer. 6:20
- Vendréis y os pondréis delante de mí en esta casa sobre la cual es invocado mi nombre, y diréis: Librados somos: para hacer todas estas abominaciones? Jer. 7:10
- A causa de mi fuerte dolor mi corazón desfallece en mí. Jer. 8:18
- ¡Ay de mí, por mi quebrantamiento! mi llaga es muy dolorosa. Yo empero dije: Ciertamente enfermedad mía es esta, y debo sufrirla. Jer. 10:19
- Mi tienda es destruída, y todas mis cuerdas están rotas: mis hijos fueron sacados de mí, y perecieron: no hay ya más quien extienda mi tienda, ni quien levante mis cortinas. Jer. 10:20
- Tú pues, no ores por este pueblo, ni levantes por ellos clamor ni oración; porque yo no oiré el día que en su aflicción á mí clamaren. Jer. 11:14
- Y yo como cordero inocente que llevan á degollar, pues no entendía que maquinaban contra mí designios, diciendo: Destruyamos el árbol con su fruto, y cortémoslo de la tierra de los vivientes, y no haya más memoria de su nombre. Jer. 11:19
- Fué para mí mi heredad como león en breña: contra mí dió su voz; por tanto la aborrecí. Jer. 12:8
- Fué puesta en asolamiento, y lloró sobre mí, asolada: fué asolada toda la tierra, porque no hubo hombre que mirase. Jer. 12:11
- Y fué á mí segunda vez palabra de Jehová, diciendo: Jer. 13:3
- Y fué á mí palabra de Jehová, diciendo: Jer. 13:8
- Porque como el cinto se junta á los lomos del hombre, así hice juntar á mí toda la casa de Israel y toda la casa de Judá, dice Jehová, para que me fuesen por pueblo y por fama, y por alabanza y por honra: empero no escucharon. Jer. 13:11
- Esta es tu suerte, la porción de tus medidas de parte mía, dice Jehová; porque te olvidaste de mí, y confiaste en la mentira. Jer. 13:25
- Y DÍJOME Jehová: Si Moisés y Samuel se pusieran delante de mí, mi voluntad no será con este pueblo: échalos de delante de mí, y salgan. Jer. 15:1
- ¡Ay de mí, madre mía, que me has engendrado hombre de contienda y hombre de discordia á toda la tierra! Nunca les dí á logro, ni lo tomé de ellos; y todos me maldicen. Jer. 15:10
- Tú lo sabes, oh Jehová; acuérdate de mí, y visítame, y véngame de mis enemigos. No me tomes en la prolongación de tu enojo: sabes que por amor de ti sufro afrenta. Jer. 15:15
- Halláronse tus palabras, y yo las comí; y tu palabra me fué por gozo y por alegría de mi corazón: porque tu nombre se invocó sobre mí, oh Jehová Dios de los ejércitos. Jer. 15:16
- ¿Por qué fué perpetuo mi dolor, y mi herida desahuciada no admitió cura? ¿Serás para mí como cosa ilusoria, como aguas que no son estables? Jer. 15:18
- Por tanto así dijo Jehová: Si te convirtieres, yo te repondré, y delante de mí estarás; y si sacares lo precioso de lo vil, serás como mi boca. Conviértanse ellos á ti, y tú no te conviertas á ellos. Jer. 15:19
- Y FUÉ á mí palabra de Jehová, diciendo: Jer. 16:1
- Entonces les dirás: Porque vuestros padres me dejaron, dice Jehová, y anduvieron en pos de dioses ajenos, y los sirvieron, y á ellos se encorvaron, y me dejaron á mí, y no guardaron mi ley; Jer. 16:11
- Y vosotros habéis hecho peor que vuestros padres; porque he aquí que vosotros camináis cada uno tras la imaginación de su malvado corazón, no oyéndome á mí. Jer. 16:12
- ¡Oh Jehová, esperanza de Israel! todos los que te dejan, serán avergonzados; y los que de mí se apartan, serán escritos en el polvo; porque dejaron la vena de aguas vivas, á Jehová. Jer. 17:13
- Entonces fué á mí palabra de Jehová, diciendo: Jer. 18:5
- Oh Jehová, mira por mí, y oye la voz de los que contienden conmigo. Jer. 18:19
- Mas tú, oh Jehová, conoces todo su consejo contra mí para muerte; no perdones su maldad, ni borres su pecado de delante de tu rostro: y tropiecen delante de ti; haz así con ellos en el tiempo de tu furor. Jer. 18:23
- Alucinásteme, oh Jehová, y hállome frustrado: más fuerte fuiste que yo, y vencísteme: cada día he sido escarnecido; cada cual se burla de mí. Jer. 20:7
- Mas si no oyereis estas palabras, por mí he jurado, dice Jehová, que esta casa será desierta. Jer. 22:5
- Porque así ha dicho Jehová sobre la casa del rey de Judá: Galaad eres tú para mí, y cabeza del Líbano: empero de cierto te pondré en soledad, y ciudades deshabitadas. Jer. 22:6
- Que dice: Edificaré para mí casa espaciosa, y airosas salas; y le abre ventanas, y la cubre de cedro, y la pinta de bermellón. Jer. 22:14
- El juzgó la causa del afligido y del menesteroso, y entonces estuvo bien. ¿No es esto conocerme á mí? dice Jehová. Jer. 22:16
- A causa de los profetas mi corazón está quebrantado en medio de mí, todos mis huesos tiemblan; estuve como hombre borracho, y como hombre á quien dominó el vino, delante de Jehová y delante de las palabras de su santidad. Jer. 23:9
- Y fué á mí palabra de Jehová, diciendo: Jer. 24:4
- Y les daré corazón para que me conozcan, que yo soy Jehová: y me serán por pueblo, y yo les seré á ellos por Dios; porque se volverán á mí de todo su corazón. Jer. 24:7
- Desde el año trece de Josías hijo de Amón, rey de Judá, hasta este día, que son veintitrés años, fué á mí palabra de Jehová, y os he hablado, madrugando y dando aviso; mas no oisteis. Jer. 25:3
- En lo que á mí toca, he aquí estoy en vuestras manos: haced de mí como mejor y más recto os pareciere. Jer. 26:14
- Los profetas que fueron antes de mí y antes de ti en tiempos pasados, profetizaron sobre muchas tierras y grandes reinos, de guerra, y de aflicción, y de pestilencia. Jer. 28:8
- Entonces me invocaréis, é iréis y oraréis á mí, y yo os oiré: Jer. 29:12
- Y serán sus hijos como de primero y su congregación delante de mí será confirmada; y visitaré á todos sus opresores. Jer. 30:20
- Y de él será su fuerte, y de en medio de él saldrá su enseñoreador; y haréle llegar cerca, y acercaráse á mí: porque ¿quién es aquel que ablandó su corazón para llegarse á mí? dice Jehová. Jer. 30:21
- EN aquel tiempo, dice Jehová, yo seré por Dios á todos los linajes de Israel, y ellos me serán á mí por pueblo. Jer. 31:1
- Jehová se manifestó á mí ya mucho tiempo há, diciendo: Con amor eterno te he amado; por tanto te soporté con misericordia. Jer. 31:3
- ¿No es Ephraim hijo precioso para mí? ¿no es niño delicioso? pues desde que hablé de él, heme acordado de él constantemente. Por eso mis entrañas se conmovieron por él: apiadado, tendré de él misericordia, dice Jehová. Jer. 31:20
- Si estas leyes faltaren delante de mí, dice Jehová, también la simiente de Israel faltará para no ser nación delante de mí todos los días. Jer. 31:36
- Y dijo Jeremías: Palabra de Jehová fué á mí, diciendo: Jer. 32:6
- Y vino á mí Hanameel, hijo de mi tío, conforme á la palabra de Jehová, al patio de la cárcel, y díjome: Compra ahora mi heredad que está en Anathoth, en tierra de Benjamín, porque tuyo es el derecho de la herencia, y á ti compete la redención: cómprala para ti. Entonces conocí que era palabra de Jehová. Jer. 32:8
- He aquí que yo soy Jehová, Dios de toda carne; ¿encubriráseme á mí alguna cosa? Jer. 32:27
- Y haré con ellos pacto eterno, que no tornaré atrás de hacerles bien, y pondré mi temor en el corazón de ellos, para que no se aparten de mí. Jer. 32:40
- Clama á mí, y te responderé, y te enseñaré cosas grandes y dificultosas que tú no sabes. Jer. 33:3
- Y los limpiaré de toda su maldad con que pecaron contra mí; y perdonaré todos sus pecados con que contra mí pecaron, y con que contra mí se rebelaron. Jer. 33:8
- Y seráme á mí por nombre de gozo, de alabanza y de gloria, entre todas las gentes de la tierra, que habrán oído todo el bien que yo les hago; y temerán y temblarán de todo el bien y de toda la paz que yo les haré. Jer. 33:9
- Como no puede ser contado el ejército del cielo, ni la arena de la mar se puede medir, así multiplicaré la simiente de David mi siervo, y los Levitas que á mí ministran. Jer. 33:22
- Así ha dicho Jehová Dios de Israel: Diréis así al rey de Judá, que os envió á mí para que me preguntaseis: He aquí que el ejército de Faraón que había salido en vuestro socorro, se volvió á su tierra en Egipto. Jer. 37:7
- Porque ciertamente te libraré, y no caerás á cuchillo, sino que tu vida te será por despojo, porque tuviste confianza en mí, dice Jehová. Jer. 39:18
- Tú dijiste: ¡Ay de mí ahora! porque me ha añadido Jehová tristeza sobre mi dolor; trabajé en mi gemido, y no he hallado descanso. Jer. 45:3
- ¿Por qué te glorías de los valles? Tu valle se deshizo, oh hija contumaz, la que confía en sus tesoros, la que dice: ¿Quién vendrá contra mí? Jer. 49:4
- Deja tus huérfanos, yo los criaré; y en mí se confiarán tus viudas. Jer. 49:11
- Porque por mí he jurado, dice Jehová, que en asolamiento, en oprobio, en soledad, y en maldición, será Bosra; y todas su ciudades serán en asolamientos perpetuos. Jer. 49:13
- He aquí que como león subirá de la hinchazón del Jordán contra la bella y robusta; porque muy pronto harélo correr de sobre ella, y al que fuere escogido la encargaré; porque ¿quién es semejante á mí? ¿y quién me emplazará? ¿y quién será aquel pastor que me podrá resistir? Jer. 49:19
- He aquí que como león subirá de la hinchazón del Jordán á la morada fuerte: porque muy pronto le haré correr de sobre ella, y al que fuere escogido la encargaré: porque ¿quién es semejante á mí? ¿y quién me emplazará? ¿ó quién será aquel pastor que me podrá resistir? Jer. 50:44
- ASÍ ha dicho Jehová: He aquí que yo levanto sobre Babilonia, y sobre sus moradores que se levantan contra mí, un viento destruidor. Jer. 51:1
- Sobre Babilonia la violencia contra mí y mi carne, dirá la moradora de Sión; y mi sangre sobre los moradores de Caldea, dirá Jerusalem. Jer. 51:35
- Si subiese Babilonia al cielo, y si fortaleciere en lo alto su fuerza, de mí vendrán á ella destruidores, dice Jehová. Jer. 51:53
- El Señor ha hollado todos mis fuertes en medio de mí; Llamó contra mí compañía para quebrantar mis mancebos: Como lagar ha pisado el Señor á la virgen hija de Judá. Lam. 1:15
- Por esta causa yo lloro; mis ojos, mis ojos fluyen aguas; Porque se alejó de mí consolador que dé reposo á mi alma: Mis hijos son destruídos, porque el enemigo prevaleció. Lam. 1:16
- Mira, oh Jehová, que estoy atribulada: mis entrañas rugen, Mi corazón está trastornado en medio de mí; porque me rebelé desaforadamente: De fuera deshijó el cuchillo, de dentro parece una muerte. Lam. 1:20
- Oyeron que gemía, y no hay consolador para mí: Todos mis enemigos han oído mi mal, se han holgado de que tú lo hiciste. Harás venir el día que has anunciado, y serán como yo. Lam. 1:21
- Ciertamente contra mí volvió y revolvió su mano todo el día. Lam. 3:3
- Edificó contra mí, y cercóme de tósigo y de trabajo. Lam. 3:5
- Como oso que acecha fué para mí, como león en escondrijos. Lam. 3:10
- Tendrálo aún en memoria mi alma, porque en mí está humillada. Lam. 3:20
- Ataron mi vida en mazmorra, pusieron piedra sobre mí. Lam. 3:53
- Tú has visto toda su venganza; todos sus pensamientos contra mí. Lam. 3:60
- Tú has oído el oprobio de ellos, oh Jehová, todas sus maquinaciones contra mí; Lam. 3:61
- Los dichos de los que contra mí se levantaron, y su designio contra mí todo el día. Lam. 3:62
- Y entró espíritu en mí luego que me habló, y afirmóme sobre mis pies, y oía al que me hablaba. Ez. 2:2
- Y díjome: Hijo del hombre, yo te envío á los hijos de Israel, á gentes rebeldes que se rebelaron contra mí: ellos y sus padres se han rebelado contra mí hasta este mismo día. Ez. 2:3
- Y extendiólo delante de mí, y estaba escrito delante y detrás: y había escritas en él endechas, y lamentación, y ayes. Ez. 2:10
- Mas la casa de Israel no te querrán oir, porque no me quieren oír á mí: porque toda la casa de Israel son tiesos de frente, y duros de corazón. Ez. 3:7
- Y levantóme el espíritu, y oí detrás de mí una voz de grande estruendo, que decía: Bendita sea la gloria de Jehová desde su lugar. Ez. 3:12
- Levantóme pues el espíritu, y me tomó; y fuí en amargura, en la indignación de mi espíritu: mas la mano de Jehová era fuerte sobre mí. Ez. 3:14
- Y aconteció que al cabo de los siete días fué á mí palabra de Jehová, diciendo: Ez. 3:16
- Y fué allí la mano de Jehová sobre mí, y díjome: Levántate, y sal al campo, y allí hablaré contigo. Ez. 3:22
- Entonces entró espíritu en mí, y afirmóme sobre mis pies, y hablóme, y díjome: Entra, y enciérrate dentro de tu casa. Ez. 3:24
- Y FUÉ á mí palabra de Jehová, diciendo: Ez. 6:1
- Y los que de vosotros escaparen, se acordarán de mí entre las gentes entre las cuales serán cautivos: porque yo me quebranté á causa de su corazón fornicario, que se apartó de mí, y á causa de sus ojos, que fornicaron tras sus ídolos: y se avergonzarán de sí mismos, á causa de los males que hicieron en todas sus abominaciones. Ez. 6:9
- Y FUÉ á mí palabra de Jehová, diciendo: Ez. 7:1
- Y ACONTECIÓ en el sexto año, en el mes sexto, á los cinco del mes, que estaba yo sentado en mi casa, y los ancianos de Judá estaban sentados delante de mí, y allí cayó sobre mí la mano del Señor Jehová. Ez. 8:1
- Y cayó sobre mí el espíritu de Jehová, y díjome: Di: Así ha dicho Jehová: Así habéis hablado, oh casa de Israel, y las cosas que suben á vuestro espíritu, yo las he entendido. Ez. 11:5
- Y fué á mí palabra de Jehová, diciendo: Ez. 11:14
- Luego me levantó el espíritu, y volvióme á llevar en visión del espíritu de Dios á la tierra de los Caldeos, á los trasportados. Y partióse de mí la visión que había visto. Ez. 11:24
- Y FUÉ á mí palabra de Jehová, diciendo: Ez. 12:1
- Y fué á mí palabra de Jehová, diciendo: Ez. 12:17
- Y fué á mí palabra de Jehová, diciendo: Ez. 12:21
- Y fué á mí palabra de Jehová, diciendo: Ez. 12:26
- Y FUÉ á mí palabra de Jehová, diciendo: Ez. 13:1
- Y VINIERON á mí algunos de los ancianos de Israel, y sentáronse delante de mí. Ez. 14:1
- Y fué á mí palabra de Jehová, diciendo: Ez. 14:2
- Para tomar á la casa de Israel en su corazón, que se han apartado de mí todos ellos en sus ídolos. Ez. 14:5
- Porque cualquier hombre de la casa de Israel, y de los extranjeros que moran en Israel, que se hubiere apartado de andar en pos de mí, y hubiere puesto sus ídolos en su corazón, y establecido delante de su rostro el tropiezo de su maldad, y viniere al profeta para preguntarle por mí, yo Jehová le responderé por mí mismo: Ez. 14:7
- Para que no yerren más la casa de Israel de en pos de mí: ni más se contaminen en todas sus rebeliones, y me sean por pueblo, y yo les sea por Dios, dice el Señor Jehová. Ez. 14:11
- Y fué á mí palabra de Jehová, diciendo: Ez. 14:12
- Hijo del hombre, cuando la tierra pecare contra mí rebelándose pérfidamente, y extendiere yo mi mano sobre ella, y le quebrantare el arrimo del pan, y enviare en ella hambre, y talare de ella hombres y bestias; Ez. 14:13
- Y FUÉ á mí palabra de Jehová, diciendo: Ez. 15:1
- Y FUÉ á mí palabra de Jehová, diciendo: Ez. 16:1
- Y ensoberbeciéronse, é hicieron abominación delante de mí, y quitélas como vi bueno. Ez. 16:50
- Y FUÉ á mí palabra de Jehová, diciendo: Ez. 17:1
- Y fué á mí palabra de Jehová, diciendo: Ez. 17:11
- Y extenderé sobre él mi red, y será preso en mi malla; y hacerlo he venir á Babilonia, y allí estaré á juicio con él, por su prevaricación con que contra mí se ha rebelado. Ez. 17:20
- Y FUÉ á mí palabra de Jehová, diciendo: Ez. 18:1
- Y ACONTECIÓ en el año séptimo, en el mes quinto, á los diez del mes, que vinieron algunos de los ancianos de Israel á consultar á Jehová, y sentáronse delante de mí. Ez. 20:1
- Y fué á mí palabra de Jehová, diciendo: Ez. 20:2
- Mas ellos se rebelaron contra mí, y no quisieron obedecerme: no echó de sí cada uno las abominaciones de sus ojos, ni dejaron los ídolos de Egipto; y dije que derramaría mi ira sobre ellos, para cumplir mi enojo en ellos en medio de la tierra de Egipto. Ez. 20:8
- Y díles también mis sábados que fuesen por señal entre mí y ellos, para que supiesen que yo soy Jehová que los santifico. Ez. 20:12
- Mas rebeláronse contra mí la casa de Israel en el desierto; no anduvieron en mis ordenanzas, y desecharon mis derechos, los cuales el hombre que los hiciere, vivirá en ellos; y mis sábados profanaron en gran manera; dije, por tanto, que había de derramar sobre ellos mi ira en el desierto para consumirlos. Ez. 20:13
- Y santificad mis sábados, y sean por señal entre mí y vosotros, para que sepáis que yo soy Jehová vuestro Dios. Ez. 20:20
- Y los hijos se rebelaron contra mí: no anduvieron en mis ordenanzas, ni guardaron mis derechos para ponerlos por obra, los cuales el hombre que los cumpliere, vivirá en ellos; profanaron mis sábados. Dije entonces que derramaría mi ira sobre ellos, para cumplir mi enojo en ellos en el desierto. Ez. 20:21
- Por tanto, hijo del hombre, habla á la casa de Israel, y diles: Así ha dicho el Señor Jehová: Aun en esto me afrentaron vuestros padres cuando cometieron contra mí rebelión. Ez. 20:27
- Y apartaré de entre vosotros los rebeldes, y los que se rebelaron contra mí: de la tierra de sus destierros los sacaré, y á la tierra de Israel no vendrán; y sabréis que yo soy Jehová. Ez. 20:38
- Y vosotros, oh casa de Israel, así ha dicho el Señor Jehová: Andad cada uno tras sus ídolos, y servidles, pues que á mí no me obedecéis; y no profanéis más mi santo nombre con vuestras ofrendas, y con vuestros ídolos. Ez. 20:39
- Y fué á mí palabra de Jehová, diciendo: Ez. 20:45
- Y dije: ¡Ah, Señor Jehová! ellos dicen de mí: ¿No profiere éste parábolas? Ez. 20:49
- Y FUÉ á mí palabra de Jehová, diciendo: Ez. 21:1
- Y fué á mí palabra de Jehová, diciendo: Ez. 21:8
- Y fué á mí palabra de Jehova, diciendo: Ez. 21:18
- Y FUÉ á mí palabra de Jehová, diciendo: Ez. 22:1
- Precio recibieron en ti para derramar sangre; usura y logro tomaste, y á tus prójimos defraudaste con violencia: olvidástete de mí, dice el Señor Jehová. Ez. 22:12
- Y fué á mí palabra de Jehová, diciendo: Ez. 22:17
- Y fué á mí palabra de Jehová, diciendo: Ez. 22:23
- Y busqué de ellos hombre que hiciese vallado y que se pusiese al portillo delante de mí por la tierra, para que yo no la destruyese; y no lo hallé. Ez. 22:30
- Y FUÉ á mí palabra de Jehová, diciendo: Ez. 23:1
- Por tanto, así ha dicho el Señor Jehová: Por cuanto te has olvidado de mí, y me has echado tras tus espaldas, por eso, lleva tú también tu suciedad y tus fornicaciones. Ez. 23:35
- Y FUÉ á mí palabra de Jehová en el noveno año, en el mes décimo, á los diez del mes, diciendo: Ez. 24:1
- Y fué á mí palabra de Jehová, diciendo: Ez. 24:15
- Y yo les dije: Palabra de Jehová fué á mí, diciendo: Ez. 24:20
- Y FUÉ á mí palabra de Jehová, diciendo: Ez. 25:1
- Y ACONTECIÓ en el undécimo año, en el primero del mes, que fué á mí palabra de Jehová, diciendo: Ez. 26:1
- Hijo del hombre, por cuanto dijo Tiro sobre Jerusalem: Ea, bien: quebrantada es la que era puerta de las naciones: á mí se volvió: seré llena; ella desierta: Ez. 26:2
- Y FUÉ á mí palabra de Jehová, diciendo: Ez. 27:1
- Y FUÉ á mí palabra de Jehová, diciendo: Ez. 28:1
- Y fué á mí palabra de Jehová, diciendo: Ez. 28:11
- Y fué á mí palabra de Jehová, diciendo: Ez. 28:20
- EN el año décimo, en el mes décimo, á los doce del mes, fué á mí palabra de Jehová, diciendo: Ez. 29:1
- Y aconteció en el año veinte y siete, en el mes primero, al primero del mes, que fué á mí palabra de Jehová, diciendo: Ez. 29:17
- Por su trabajo con que sirvió contra ella le he dado la tierra de Egipto: porque trabajaron por mí, dice el Señor Jehová. Ez. 29:20
- Y FUÉ á mí palabra de Jehová, diciendo: Ez. 30:1
- En aquel tiempo saldrán mensajeros de delante de mí en navíos, á espantar á Etiopía la confiada, y tendrán espanto como en el día de Egipto: porque he aquí viene. Ez. 30:9
- Y aconteció en el año undécimo, en el mes primero, á los siete del mes, que fué á mí palabra de Jehová, diciendo: Ez. 30:20
- Y ACONTECIÓ en el año undécimo, en el mes tercero, al primero del mes, que fué á mí palabra de Jehová, diciendo: Ez. 31:1
- Y ACONTECIÓ en el año duodécimo, en el mes duodécimo, al primero del mes, que fué á mí palabra de Jehová, diciendo: Ez. 32:1
- Y aconteció en el año duodécimo, á los quince del mes, que fué á mí palabra de Jehová, diciendo: Ez. 32:17
- Y FUÉ á mí palabra de Jehová, diciendo: Ez. 33:1
- Y aconteció en el año duodécimo de nuestro cautiverio, en el mes décimo, á los cinco del mes, que vino á mí un escapado de Jerusalem, diciendo: La ciudad ha sido herida. Ez. 33:21
- Y la mano de Jehová había sido sobre mí la tarde antes que el escapado viniese, y había abierto mi boca, hasta que vino á mí por la mañana; y abrió mi boca, y no más estuve callado. Ez. 33:22
- Y fué á mí palabra de Jehová, diciendo: Ez. 33:23
- Y FUÉ á mí palabra de Jehová, diciendo: Ez. 34:1
- Y FUÉ á mí palabra de Jehová, diciendo: Ez. 35:1
- Y os engrandecisteis contra mí con vuestra boca, y multiplicasteis contra mí vuestras palabras. Yo lo oí. Ez. 35:13
- Y fué á mí palabra de Jehová, diciendo: Ez. 36:16
- Hijo del hombre, morando en su tierra la casa de Israel, la contaminaron con sus caminos y con sus obras: como inmundicia de menstruosa fué su camino delante de mí. Ez. 36:17
- Y LA mano de Jehová fué sobre mí, y sacóme en espíritu de Jehová, y púsome en medio de un campo que estaba lleno de huesos. Ez. 37:1
- Y fué á mí palabra de Jehová, diciendo: Ez. 37:15
- Y FUÉ á mí palabra de Jehová, diciendo: Ez. 38:1
- Y tú, hijo del hombre, así ha dicho el Señor Jehová: Di á las aves, á todo volátil, y á toda bestia del campo: Juntaos, y venid; reuníos de todas partes á mí víctima que os sacrifico, un sacrificio grande sobre los montes de Israel, y comeréis carne y beberéis sangre. Ez. 39:17
- Y sabrán las gentes que la casa de Israel fué llevada cautiva por su pecado; por cuanto se rebelaron contra mí, y yo escondí de ellos mi rostro, y entreguélos en mano de sus enemigos, y cayeron todos á cuchillo. Ez. 39:23
- Y ellos sentirán su vergüenza, y toda su rebelión con que prevaricaron contra mí, cuando habitaren en su tierra seguramente, y no habrá quien los espante; Ez. 39:26
- EN el año veinticinco de nuestro cautiverio, al principio del año, á los diez del mes, á los catorce años después que la ciudad fué herida, en aquel mismo día fué sobre mí la mano de Jehová, y llevóme allá. Ez. 40:1
- Y oí uno que me hablaba desde la casa: y un varón estaba junto á mí. Ez. 43:6
- Y poniendo ellos su umbral junto á mi umbral, y su poste junto á mi poste, y no más que pared entre mí y ellos, contaminaron mi santo nombre con sus abominaciones que hicieron: consumílos por tanto en mi furor. Ez. 43:8
- Ahora echarán lejos de mí su fornicación, y los cuerpos muertos de sus reyes, y habitaré en medio de ellos para siempre. Ez. 43:9
- Darás á los sacerdotes Levitas que son del linaje de Sadoc, que se allegan á mí, dice el Señor Jehová, para ministrarme, un becerro de la vacada para expiación. Ez. 43:19
- Y los Levitas que se apartaron lejos de mí cuando Israel erró, el cual se desvió de mí en pos de sus ídolos, llevarán su iniquidad. Ez. 44:10
- No serán allegados á mí para serme sacerdotes, ni se llegarán á ninguna de mis santificaciones; á las santidades de santidades; sino que llevarán su vergüenza, y sus abominaciones que hicieron. Ez. 44:13
- Mas los sacerdotes Levitas, hijos de Sadoc, que guardaron el ordenamiento de mi santuario, cuando los hijos de Israel se desviaron de mí, ellos serán allegados á mí para ministrarme, y delante de mí estarán para ofrecerme la grosura y la sangre, dice el Señor Jehová. Ez. 44:15
- Y si mostrareis el sueño y su declaración, recibiréis de mí dones y mercedes y grande honra: por tanto, mostradme el sueño y su declaración. Dan. 2:6
- Si no me mostráis el sueño, una sola sentencia será de vosotros. Ciertamente preparáis respuesta mentirosa y perversa que decir delante de mí, entre tanto que se muda el tiempo: por tanto, decidme el sueño, para que yo entienda que me podéis mostrar su declaración. Dan. 2:9
- Y á mí ha sido revelado este misterio, no por sabiduría que en mí haya, más que en todos los vivientes, sino para que yo notifique al rey la declaración, y que entiendieses los pensamientos de tu corazón. Dan. 2:30
- Por mí pues se pone decreto, que todo pueblo, nación, ó lengua, que dijere blasfemia contra el Dios de Sadrach, Mesach, y Abed-nego, sea descuartizado, y su casa sea puesta por muladar; por cuanto no hay dios que pueda librar como éste. Dan. 3:29
- Por lo cual yo puse mandamiento para hacer venir delante de mí todos los sabios de Babilonia, que me mostrasen la declaración del sueño. Dan. 4:6
- Hasta tanto que entró delante de mí Daniel, cuyo nombre es Beltsasar, como el nombre de mi dios, y en el cual hay espíritu de los dioses santos, y dije el sueño delante de él, diciendo: Dan. 4:8
- En el mismo tiempo mi sentido me fué vuelto, y la majestad de mi reino, mi dignidad y mi grandeza volvieron á mí, y mis gobernadores y mis grandes me buscaron; y fuí restituído á mi reino, y mayor grandeza me fué añadida. Dan. 4:36
- Y ahora fueron traídos delante de mí, sabios, astrólogos, que leyesen esta escritura, y me mostrasen su interpretación: pero no han podido mostrar la declaración del negocio. Dan. 5:15
- El Dios mío envió su ángel, el cual cerró la boca de los leones, para que no me hiciesen mal: porque delante de él se halló en mí justicia: y aun delante de ti, oh rey, yo no he hecho lo que no debiese. Dan. 6:22
- EN el año tercero del reinado del rey Belsasar, me apareció una visión á mí, Daniel, después de aquella que me había aparecido antes. Dan. 8:1
- Y acaeció que estando yo Daniel considerando la visión, y buscando su inteligencia, he aquí, como una semejanza de hombre se puso delante de mí. Dan. 8:15
- Quedé pues yo solo, y vi esta gran visión, y no quedó en mí esfuerzo; antes mi fuerza se me trocó en desmayo, sin retener vigor alguno. Dan. 10:8
- Mas el príncipe del reino de Persia se puso contra mí veintiún días: y he aquí, Miguel, uno de los principales príncipes, vino para ayudarme, y yo quedé allí con los reyes de Persia. Dan. 10:13
- Mas he aquí, como una semejanza de hijo de hombre tocó mis labios. Entonces abrí mi boca, y hablé, y dije á aquel que estaba delante de mí: Señor mío, con la visión se revolvieron mis dolores sobre mí, y no me quedó fuerza. Dan. 10:16
- Y visitaré sobre ella los tiempos de los Baales, á los cuales incensaba, y adornábase de sus zarcillos y de sus joyeles, é íbase tras sus amantes olvidada de mí, dice Jehová. Os. 2:13
- Y sembraréla para mí en la tierra, y tendré misericordia de Lo-ruhama: y diré á Lo-ammi: Pueblo mío tú; y él dirá: Dios mío. Os. 2:23
- Compréla entonces para mí por quince dineros de plata, y un homer y medio de cebada; Os. 3:2
- Conforme á su grandeza así pecaron contra mí: trocaré su honra en afrenta. Os. 4:7
- Mas ellos, cual Adam, traspasaron el pacto: allí prevaricaron contra mí. Os. 6:7
- Y no dicen en su corazón que tengo en la memoria toda su maldad: ahora los rodearán sus obras; delante de mí están. Os. 7:2
- Todos ellos arden como un horno, y devoraron á sus jueces: cayeron todos sus reyes: no hay entre ellos quien á mí clame. Os. 7:7
- ¡Ay de ellos! porque se apartaron de mí: destrucción sobre ellos, porque contra mí se rebelaron; yo los redimí, y ellos hablaron contra mí mentiras. Os. 7:13
- Y no clamaron a mí con su corazón cuando aullaron sobre sus camas, para el trigo y el mosto se congregaron, rebeláronse contra mí. Os. 7:14
- Y yo los ceñi, esforcé sus brazos, y contra mí pensaron mal. Os. 7:15
- A mí clamará Israel: Dios mío, te hemos conocido. Os. 8:2
- Ellos hicieron reyes, mas no por mí; constituyeron príncipes, mas yo no lo supe: de su plata y de su oro hicieron ídolos para sí, para ser talados. Os. 8:4
- Entre tanto, está mi pueblo adherido á la rebelión contra mí: aunque lo llaman al Altísimo, ninguno absolutamente quiere ensalzar le. Os. 11:7
- ¿Cómo tengo de dejarte, oh Ehpraim? ¿he de entregarte yo, Israel? ¿cómo podré yo hacerte como Adma, ni ponerte como á Zeboim? Mi corazón se revuelve dentro de mí, inflámanse todas mis conmiseraciones. Os. 11:8
- Y dijo Ephraim: Ciertamente yo he enriquecido, hallado he riquezas para mí: nadie hallará en mí iniquidad, ni pecado en todos mis trabajos. Os. 12:8
- Mas yo soy Jehová tu Dios desde la tierra de Egipto: no conocerás pues Dios fuera de mí, ni otro Salvador sino á mí. Os. 13:4
- En sus pastos se hartaron, hartáronse, y ensoberbecióse su corazón: por esta causa se olvidaron de mí. Os. 13:6
- Te perdiste, oh Israel, mas en mí está tu ayuda. Os. 13:9
- Ephraim dirá: ¿Qué más tendré ya con los ídolos? Yo lo oiré, y miraré; yo seré á él como la haya verde: de mí será hallado tu fruto. Os. 14:8
- Por eso pues ahora, dice Jehová, convertíos á mí con todo vuestro corazón, con ayuno y lloro y llanto. Jl. 2:12
- Y también, ¿qué tengo yo con vosotras, Tiro y Sidón, y todos los términos de Palestina? ¿Queréis vengaros de mí? Y si de mí os vengáis, bien pronto haré yo recaer la paga sobre vuestra cabeza. Jl. 3:4
- Yo también os dí limpieza de dientes en todas vuestras ciudades, y falta de pan en todos vuestros pueblos: mas no os tornasteis á mí, dice Jehová. Am. 4:6
- Y venían dos ó tres ciudades á una ciudad para beber agua, y no se hartaban: con todo no os tornásteis á mí, dice Jehová. Am. 4:8
- Os herí con viento solano y oruga; vuestros muchos huertos y vuestras viñas, y vuestros higuerales y vuestros olivares comió la langosta: pero nunca os tornasteis á mí, dice Jehová. Am. 4:9
- Envié entre vosotros mortandad al modo que en Egipto: maté á cuchillo vuestros mancebos, con cautiverio de vuestros caballos; é hice subir el hedor de vuestros reales hasta vuestras narices: empero no os tornasteis á mí, dice Jehová. Am. 4:10
- Trastornéos, como cuando Dios trastornó á Sodoma y á Gomorra, y fuisteis como tizón escapado del fuego: mas no os tornasteis á mí, dice Jehová. Am. 4:11
- Quita de mí la multitud de tus cantares, que no escucharé las salmodias de tus instrumentos. Am. 5:23
- Levántate, y ve á Nínive, ciudad grande, y pregona contra ella; porque su maldad ha subido delante de mí. Jon. 1:2
- El les respondió: Tomadme, y echadme á la mar, y la mar se os quietará: porque yo sé que por mí ha venido esta grande tempestad sobre vosotros. Jon. 1:12
- Echásteme en el profundo, en medio de los mares, Y rodeóme la corriente; Todas tus ondas y tus olas pasaron sobre mí. Jon. 2:3
- Descendí á las raíces de los montes; La tierra echó sus cerraduras sobre mí para siempre: Mas tú sacaste mi vida de la sepultura, oh Jehová Dios mío. Jon. 2:6
- Cuando mi alma desfallecía en mí, acordéme de Jehová; Y mi oración entró hasta ti en tu santo templo. Jon. 2:7
- Y acaeció que al salir el sol, preparó Dios un recio viento solano; y el sol hirió á Jonás en la cabeza, y desmayábase, y se deseaba la muerte, diciendo: Mejor sería para mí la muerte que mi vida. Jon. 4:8
- Pueblo mío, ¿qué te he hecho, ó en qué te he molestado? Responde contra mí. Miq. 6:3
- ¡AY de mí! que he venido á ser como cuando han cogido los frutos del verano, como cuando han rebuscado después de la vendimia, que no queda racimo para comer; mi alma deseó primeros frutos. Miq. 7:1
- Tú, enemiga mía, no te huelgues de mí: porque aunque caí, he de levantarme; aunque more en tinieblas, Jehová será mi luz. Miq. 7:8
- ¿Por qué me haces ver iniquidad, y haces que mire molestia, y saco y violencia delante de mí, habiendo además quien levante pleito y contienda? Hab. 1:3
- SOBRE mi guarda estaré, y sobre la fortaleza afirmaré el pie, y atalayaré para ver qué hablará en mí, y qué tengo de responder á mi pregunta. Hab. 2:1
- En aquel día no serás avergonzada por ninguna de tus obras con que te rebelaste contra mí; porque entonces quitaré de en medio de ti los que se alegran en tu soberbia, y nunca más te ensoberbecerás del monte de mi santidad. Sof. 3:11
- Y respondió Haggeo y dijo: Así es este pueblo, y esta gente, delante de mí, dice Jehová; y asimismo toda obra de sus manos; y todo lo que aquí ofrecen es inmundo. Ag. 2:14
- Os herí con viento solano, y con tizoncillo, y con granizo en toda obra de vuestras manos; mas no os convertisteis á mí, dice Jehová. Ag. 2:17
- Les dirás pues: Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Volveos á mí, dice Jehová de los ejércitos, y yo me volveré á vosotros, ha dicho Jehová de los ejércitos. Zac. 1:3
- Y fué palabra de Jehová á mí, diciendo: Zac. 4:8
- Y fué á mí palabra de Jehová, diciendo: Zac. 6:9
- Fué pues á mí palabra de Jehová de los ejércitos, diciendo: Zac. 7:4
- Habla á todo el pueblo del país, y á los sacerdotes, diciendo: Cuando ayunasteis y llorasteis en el quinto y en el séptimo mes estos setenta años, ¿habéis ayunado para mí? Zac. 7:5
- Y FUÉ á mí palabra de Jehová de los ejércitos, diciendo: Zac. 8:1
- Y fué á mí palabra de Jehová de los ejércitos, diciendo: Zac. 8:18
- Porque entesado he para mí á Judá como arco, henchí á Ephraim; y despertaré tus hijos, oh Sión, contra tus hijos, oh Grecia, y te pondré como espada de valiente. Zac. 9:13
- Bien que los sembraré entre los pueblos, aun en lejanos países se acordarán de mí; y vivirán con sus hijos, y tornarán. Zac. 10:9
- E hice matar tres pastores en un mes, y mi alma se angustió por ellos, y también el alma de ellos me aborreció á mí. Zac. 11:8
- Y fué deshecho en ese día, y así conocieron los pobres del rebaño que miran á mí, que era palabra de Jehová. Zac. 11:11
- Y derramaré sobre la casa de David, y sobre los moradores de Jerusalem, espíritu de gracia y de oración; y mirarán á mí, á quien traspasaron, y harán llanto sobre él, como llanto sobre unigénito, afligiéndose sobre él como quien se aflige sobre primogénito. Zac. 12:10
- HE aquí, yo envío mi mensajero, el cual preparará el camino delante de mí: y luego vendrá á su templo el Señor á quien vosotros buscáis, y el ángel del pacto, á quien deseáis vosotros. He aquí viene, ha dicho Jehová de los ejércitos. Mal. 3:1
- Y llegarme he á vosotros á juicio; y seré pronto testigo contra los hechiceros y adúlteros; y contra los que juran mentira, y los que detienen el salario del jornalero, de la viuda, y del huérfano, y los que hacen agravio al extranjero, no teniendo temor de mí, dice Jehová de los ejércitos. Mal. 3:5
- Desde los días de vuestros padres os habéis apartado de mis leyes, y no las guardasteis. Tornaos á mí, y yo me tornaré á vosotros, ha dicho Jehová de los ejércitos. Mas dijisteis: ¿En qué hemos de tornar? Mal. 3:7
- Vuestras palabras han prevalecido contra mí, dice Jehová. Y dijisteis: ¿Qué hemos hablado contra ti? Mal. 3:13
- Y serán para mí especial tesoro, ha dicho Jehová de los ejércitos, en el día que yo tengo de hacer: y perdonarélos como el hombre que perdona á su hijo que le sirve. Mal. 3:17
- Yo á la verdad os bautizo en agua para arrepentimiento; mas el que viene tras mí, más poderoso es que yo; los zapatos del cual yo no soy digno de llevar; Él os bautizará en Espíritu Santo y en fuego Mt. 3:11
- Mas Juan lo resistía mucho, diciendo: Yo he menester ser bautizado de ti, ¿y tú vienes á mí? Mt. 3:14
- Y díceles: Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres. Mt. 4:19
- Y entonces les protestaré: Nunca os conocí; apartaos de mí, obradores de maldad. Mt. 7:23
- Porque también yo soy hombre bajo de potestad, y tengo bajo de mí soldados: y digo á éste: Ve, y va; y al otro: Ven, y viene; y á mi siervo: Haz esto, y lo hace. Mt. 8:9
- Y aun á príncipes y á reyes seréis llevados por causa de mí, por testimonio á ellos y á los Gentiles. Mt. 10:18
- El que ama padre ó madre más que á mí, no es digno de mí; y el que ama hijo ó hija más que á mí, no es digno de mí. Mt. 10:37
- Y el que no toma su cruz, y sigue en pos de mí, no es digno de mí. Mt. 10:38
- El que hallare su vida, la perderá; y el que perdiere su vida por causa de mí, la hallará. Mt. 10:39
- El que os recibe á vosotros, á mí recibe; y el que á mí recibe, recibe al que me envió. Mt. 10:40
- Y bienaventurado es el que no fuere escandalizado en mí. Mt. 11:6
- Venid á mí todos los que estáis trabajados y cargados, que yo os haré descansar. Mt. 11:28
- Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas. Mt. 11:29
- El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, derrama. Mt. 12:30
- Este pueblo de labios me honra; Mas su corazón lejos está de mí. Mt. 15:8
- Y he aquí una mujer Cananea, que había salido de aquellos términos, clamaba, diciéndole: Señor, Hijo de David, ten misericordia de mí; mi hija es malamente atormentada del demonio. Mt. 15:22
- Entonces Él, volviéndose, dijo á Pedro: Quítate de delante de mí, Satanás; me eres escándalo; porque no entiendes lo que es de Dios sino lo que es de los hombres. Mt. 16:23
- Entonces Jesús dijo á sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese á sí mismo, y tome su cruz, y sígame. Mt. 16:24
- Porque cualquiera que quisiere salvar su vida, la perderá, y cualquiera que perdiere su vida por causa de mí, la hallará. Mt. 16:25
- Mas porque no los escandalicemos, ve á la mar, y echa el anzuelo, y el primer pez que viniere, tómalo, y abierta su boca, hallarás un estatero: tómalo, y dáselo por mí y por ti. Mt. 17:27
- Y cualquiera que recibiere á un tal niño en mi nombre, á mí recibe. Mt. 18:5
- Y cualquiera que escandalizare á alguno de estos pequeños que creen en mí, mejor le fuera que se le colgase al cuello una piedra de molino de asno, y que se le anegase en el profundo de la mar. Mt. 18:6
- Entonces Pedro, llegándose á Él, dijo: Señor, ¿cuántas veces perdonaré á mi hermano que pecare contra mí? ¿hasta siete? Mt. 18:21
- Y Jesús dijo: Dejad á los niños, y no les impidáis de venir á mí; porque de los tales es el reino de los cielos. Mt. 19:14
- Desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; estuve en la cárcel, y vinisteis á mí. Mt. 25:36
- Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis á uno de estos mis hermanos pequeñitos, á mí lo hicisteis. Mt. 25:40
- Entonces dirá también á los que estarán á la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y para sus ángeles: Mt. 25:41
- Entonces les responderá, diciendo: De cierto os digo que en cuanto no lo hicisteis á uno de estos pequeñitos, ni á mí lo hicisteis. Mt. 25:45
- Porque siempre tendréis pobres con vosotros, mas á mí no siempre me tendréis. Mt. 26:11
- Entonces Jesús les dice: Todos vosotros seréis escandalizados en mí esta noche; porque escrito está: Heriré al Pastor, y las ovejas de la manada serán dispersas. Mt. 26:31
- Y yéndose un poco más adelante, se postró sobre su rostro, orando, y diciendo: Padre mío, si es posible, pase de mí este vaso; empero no como yo quiero, sino como tú. Mt. 26:39
- Otra vez fué, segunda vez, y oró diciendo. Padre mío, si no puede este vaso pasar de mí sin que yo lo beba, hágase tu voluntad. Mt. 26:42
- Y predicaba, diciendo: Viene tras mí el que es más poderoso que yo, al cual no soy digno de desatar encorvado la correa de sus zapatos. Mc. 1:7
- Y les dijo Jesús: Venid en pos de mí, y haré que seáis pescadores de hombres. Mc. 1:17
- Y respondiendo Él, les dijo: Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, como está escrito: Este pueblo con los labios me honra, Mas su corazón lejos está de mí. Mc. 7:6
- Y Él, volviéndose y mirando á sus discípulos, riñó á Pedro, diciendo: Apártate de mí, Satanás; porque no sabes las cosas que son de Dios, sino las que son de los hombres. Mc. 8:33
- Y llamando á la gente con sus discípulos, les dijo: Cualquiera que quisiere venir en pos de mí, niéguese á sí mismo, y tome su cruz, y sígame. Mc. 8:34
- Porque el que quisiere salvar su vida, la perderá; y el que perdiere su vida por causa de mí y del evangelio, la salvará. Mc. 8:35
- Porque el que se avergonzare de mí y de mis palabras en esta generación adulterina y pecadora, el Hijo del hombre se avergonzará también de Él, cuando vendrá en la gloria de su Padre con los santos ángeles. Mc. 8:38
- El que recibiere en mi nombre uno de los tales niños, á mí recibe; y el que á mí recibe, no recibe á mí, mas al que me envió. Mc. 9:37
- Y Jesús dijo: No se lo prohibáis; porque ninguno hay que haga milagro en mi nombre que luego pueda decir mal de mí. Mc. 9:39
- Y cualquiera que escandalizare á uno de estos pequeñitos que creen en mí, mejor le fuera si se le atase una piedra de molino al cuello, y fuera echado en la mar. Mc. 9:42
- Y respondiendo Jesús, dijo: De cierto os digo, que no hay ninguno que haya dejado casa, ó hermanos, ó hermanas, ó padre, ó madre, ó mujer, ó hijos, ó heredades, por causa de mí y del evangelio, Mc. 10:29
- Y oyendo que era Jesús el Nazareno, comenzó á dar voces y decir: Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí. Mc. 10:47
- Y muchos le reñían, que callase: mas Él daba mayores voces: Hijo de David, ten misericordia de mí. Mc. 10:48
- Mas vosotros mirad por vosotros: porque os entregarán en los concilios, y en sinagogas seréis azotados: y delante de presidentes y de reyes seréis llamados por causa de mí, en testimonio á ellos. Mc. 13:9
- Que siempre tendréis los pobres con vosotros, y cuando quisiereis les podréis hacer bien; mas á mí no siempre me tendréis. Mc. 14:7
- Jesús entonces les dice: Todos seréis escandalizados en mí esta noche; porque escrito está: Heriré al pastor, y serán derramadas las ovejas. Mc. 14:27
- Y decía: Abba, Padre, todas las cosas son á ti posibles: traspasa de mí este vaso; empero no lo que yo quiero, sino lo que tú. Mc. 14:36
- Me ha parecido también á mí, después de haber entendido todas las cosas desde el principio con diligencia, escribírtelas por orden, oh muy buen Teófilo, Lc. 1:3
- Entonces María dijo: He aquí la sierva del Señor; hágase á mí conforme á tu palabra. Y el ángel partió de ella. Lc. 1:38
- ¿Y de dónde esto á mí, que la madre de mi Señor venga á mí? Lc. 1:43
- Y le dijo el diablo: A ti te daré toda esta potestad, y la gloria de ellos; porque á mí es entregada, y á quien quiero la doy: Lc. 4:6
- Pues si tú adorares delante de mí, serán todos tuyos. Lc. 4:7
- Y respondiendo Jesús, le dijo: Vete de mí, Satanás, porque escrito está: A tu Señor Dios adorarás, y á Él solo servirás. Lc. 4:8
- El Espíritu del Señor es sobre mí, Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas á los pobres: Me ha enviado para sanar á los quebrantados de corazón; Para pregonar á los cautivos libertad, Y á los ciegos vista; Para poner en libertad á los quebrantados: Lc. 4:18
- Lo cual viendo Simón Pedro, se derribó de rodillas á Jesús, diciendo: Apártate de mí, Señor, porque soy hombre pecador. Lc. 5:8
- Todo aquel que viene á mí, y oye mis palabras, y las hace, os enseñaré á quién es semejante: Lc. 6:47
- Porque también yo soy hombre puesto en potestad, que tengo debajo de mí soldados; y digo á éste: Ve, y va; y al otro: Ven, y viene; y á mi siervo: Haz esto, y lo hace. Lc. 7:8
- Y bienaventurado es el que no fuere escandalizado en mí. Lc. 7:23
- Y Jesús dijo: Me ha tocado alguien; porque yo he conocido que ha salido virtud de mí. Lc. 8:46
- Y decía á todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese á sí mismo, y tome su cruz cada día, y sígame. Lc. 9:23
- Porque cualquiera que quisiere salvar su vida, la perderá; y cualquiera que perdiere su vida por causa de mí, éste la salvará. Lc. 9:24
- Porque el que se avergonzare de mí y de mis palabras, de este tal el Hijo del hombre se avergonzará cuando viniere en su gloria, y del Padre, y de los santos ángeles. Lc. 9:26
- Y les dice: Cualquiera que recibiere este niño en mí nombre, á mí recibe; y cualquiera que me recibiere á mí, recibe al que me envió; porque el que fuere el menor entre todos vosotros, éste será el grande. Lc. 9:48
- El que á vosotros oye, á mí oye; y el que á vosotros desecha, á mí desecha; y el que á mí desecha, desecha al que me envió. Lc. 10:16
- Porque un amigo mío ha venido á mí de camino, y no tengo que ponerle delante; Lc. 11:6
- El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama. Lc. 11:23
- Y os dirá: Dígoos que no os conozco de dónde seáis; apartaos de mí todos los obreros de iniquidad. Lc. 13:27
- Si alguno viene á mí, y no aborrece á su padre, y madre, y mujer, é hijos, y hermanos, y hermanas, y aun también su vida, no puede ser mi discípulo. Lc. 14:26
- Y cualquiera que no trae su cruz, y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo. Lc. 14:27
- Entonces Él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía á Lázaro que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque soy atormentado en esta llama. Lc. 16:24
- Mas el publicano estando lejos no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que hería su pecho, diciendo: Dios, sé propició á mí pecador. Lc. 18:13
- Mas Jesús llamándolos, dijo: Dejad los niños venir á mí, y no los impidáis; porque de tales es el reino de Dios. Lc. 18:16
- Entonces dió voces, diciendo: Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí. Lc. 18:38
- Y los que iban delante, le reñían que callase; mas Él clamaba mucho más: Hijo de David, ten misericordia de mí. Lc. 18:39
- Y también á aquellos mis enemigos que no querían que yo reinase sobre ellos, traedlos acá, y degolladlos delante de mí. Lc. 19:27
- Y tomando el pan, habiendo dado gracias, partió, y les dió, diciendo: Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado: haced esto en memoria de mí. Lc. 22:19
- Yo pues os ordeno un reino, como mi Padre me lo ordenó á mí, Lc. 22:29
- Porque os digo, que es necesario que se cumpla todavía en mí aquello que está escrito: Y con los malos fué contado: porque lo que está escrito de mí, cumplimiento tiene. Lc. 22:37
- Diciendo: Padre, si quieres, pasa este vaso de mí; empero no se haga mi voluntad, sino la tuya. Lc. 22:42
- Habiendo estado con vosotros cada día en el templo, no extendisteis las manos contra mí; mas ésta es vuestra hora, y la potestad de las tinieblas. Lc. 22:53
- Mas Jesús, vuelto á ellas, les dice: Hijas de Jerusalem, no me lloréis á mí, mas llorad por vosotras mismas, y por vuestros hijos. Lc. 23:28
- Y dijo á Jesús: Acuérdate de mí cuando vinieres á tu reino. Lc. 23:42
- Y Él les dijo: Estas son las palabras que os hablé, estando aún con vosotros: que era necesario que se cumpliesen todas las cosas que están escritas de mí en la ley de Moisés, y en los profetas, y en los salmos. Lc. 24:44
- Juan dió testimonio de Él, y clamó diciendo: Este es del que yo decía: El que viene tras mí, es antes de mí: porque es primero que yo. Jn. 1:15
- Este es el que ha de venir tras mí, el cual es antes de mí: del cual yo no soy digno de desatar la correa del zapato. Jn. 1:27
- Este es del que dije: Tras mí viene un varón, el cual es antes de mí: porque era primero que yo. Jn. 1:30
- A Él conviene crecer, mas á mí menguar. Jn. 3:30
- Y la mujer Samaritana le dice: ¿Cómo tú, siendo Judío, me pides á mí de beber, que soy mujer Samaritana? porque los Judíos no se tratan con los Samaritanos. Jn. 4:9
- Señor, le respondió el enfermo, no tengo hombre que me meta en el estanque cuando el agua fuere revuelta; porque entre tanto que yo vengo, otro antes de mí ha descendido. Jn. 5:7
- No puedo yo de mí mismo hacer nada: como oigo, juzgo: y mi juicio es justo; porque no busco mi voluntad, mas la voluntad del que me envió, del Padre. Jn. 5:30
- Si yo doy testimonio de mí mismo, mi testimonio no es verdadero. Jn. 5:31
- Otro es el que da testimonio de mí; y sé que el testimonio que da de mí, es verdadero. Jn. 5:32
- Mas yo tengo mayor testimonio que el de Juan: porque las obras que el Padre me dió que cumpliese, las mismas obras que yo hago, dan testimonio de mí, que el Padre me haya enviado. Jn. 5:36
- Y el que me envió, el Padre, Él ha dado testimonio de mí. Ni nunca habéis oído su voz, ni habéis visto su parecer. Jn. 5:37
- Escudriñad las Escrituras, porque á vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí. Jn. 5:39
- Y no queréis venir á mí, para que tengáis vida. Jn. 5:40
- Porque si vosotros creyeseis á Moisés, creeríais á mí; porque de mí escribió Él. Jn. 5:46
- Y Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida: el que á mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás. Jn. 6:35
- Todo lo que el Padre me da, vendrá á mí; y al que á mí viene, no le hecho fuera. Jn. 6:37
- Ninguno puede venir á mí, si el Padre que me envió no le trajere; y yo le resucitaré en el día postrero. Jn. 6:44
- Escrito está en los profetas: Y serán todos enseñados de Dios. Así que, todo aquel que oyó del Padre, y aprendió, viene á mí. Jn. 6:45
- De cierto, de cierto os digo: El que cree en mí, tiene vida eterna. Jn. 6:47
- El que come mi carne y bebe mi sangre, en mí permanece, y yo en Él. Jn. 6:56
- Como me envió el Padre viviente, y yo vivo por el Padre, asimismo el que me come, Él también vivirá por mí. Jn. 6:57
- Y dijo: Por eso os he dicho que ninguno puede venir á mí, si no le fuere dado del Padre. Jn. 6:65
- No puede el mundo aborreceros á vosotros; mas á mí me aborrece, porque yo doy testimonio de Él, que sus obras son malas. Jn. 7:7
- El que quisiere hacer su voluntad, conocerá de la doctrina si viene de Dios, ó si yo hablo de mí mismo. Jn. 7:17
- Entonces clamaba Jesús en el templo, enseñando y diciendo: Y á mí me conocéis, y sabéis de dónde soy: y no he venido de mí mismo; mas el que me envió es verdadero, al cual vosotros no conocéis. Jn. 7:28
- Mas en el postrer día grande de la fiesta, Jesús se ponía en pie y clamaba, diciendo: Si alguno tiene sed, venga á mí y beba. Jn. 7:37
- El que cree en mí, como dice la Escritura, ríos de agua viva correrán de su vientre. Jn. 7:38
- Respondió Jesús, y díjoles: Aunque yo doy testimonio de mí mismo, mi testimonio es verdadero, porque sé de dónde he venido y á dónde voy; mas vosotros no sabéis de dónde vengo, y á dónde voy. Jn. 8:14
- Yo soy el que doy testimonio de mí mismo: y da testimonio de mí el que me envió, el Padre. Jn. 8:18
- Y decíanle: ¿Dónde está tu Padre? Respondió Jesús: Ni á mí me conocéis, ni á mi Padre; si á mí me conocieseis, á mi Padre también conocierais. Jn. 8:19
- Díjoles pues, Jesús: Cuando levantareis al Hijo del hombre, entonces entenderéis que yo soy, y que nada hago de mí mismo; mas como el Padre me enseñó, esto hablo. Jn. 8:28
- Jesús entonces les dijo: Si vuestro padre fuera Dios, ciertamente me amaríais: porque yo de Dios he salido, y he venido; que no he venido de mí mismo, mas Él me envió. Jn. 8:42
- Respondió Jesús: Si yo me glorifico á mí mismo, mi gloria es nada: mi Padre es el que me glorifica; el que vosotros decís que es vuestro Dios; Jn. 8:54
- Respondió aquel hombre, y díjoles: Por cierto, maravillosa cosa es ésta, que vosotros no sabéis de dónde sea, y á mí me abrió los ojos. Jn. 9:30
- Todos los que antes de mí vinieron, ladrones son y robadores; mas no los oyeron las ovejas. Jn. 10:8
- Yo soy la puerta: el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos. Jn. 10:9
- Nadie me la quita, mas yo la pongo de mí mismo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla á tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre. Jn. 10:18
- Respondióles Jesús: Os lo he dicho, y no creéis: las obras que yo hago en nombre de mi Padre, ellas dan testimonio de mí; Jn. 10:25
- Mas si las hago, aunque á mí no creáis, creed á las obras; para que conozcáis y creáis que el Padre está en mí, y yo en el Padre. Jn. 10:38
- Dícele Jesús: Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. Jn. 11:25
- Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto? Jn. 11:26
- Porque á los pobres siempre los tenéis con vosotros, mas á mí no siempre me tenéis. Jn. 12:8
- Y yo, si fuere levantado de la tierra, á todos traeré á mí mismo. Jn. 12:32
- Mas Jesús clamó y dijo: El que cree en mí, no cree en mí, sino en el que me envió; Jn. 12:44
- Yo la luz he venido al mundo, para que todo aquel que cree en mí no permanezca en tinieblas. Jn. 12:46
- Porque yo no he hablado de mí mismo; mas el Padre que me envió, Él me dió mandamiento de lo que he de decir, y de lo que he de hablar. Jn. 12:49
- No hablo de todos vosotros: yo sé los que he elegido: mas para que se cumpla la Escritura: El que come pan conmigo, levantó contra mí su calcañar. Jn. 13:18
- De cierto, de cierto os digo: El que recibe al que yo enviare, á mí recibe; y el que á mí recibe, recibe al que me envió. Jn. 13:20
- Respondióle Jesús: ¿Tu alma pondrás por mí? De cierto, de cierto te digo: No cantará el gallo, sin que me hayas negado tres veces. Jn. 13:38
- NO se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. Jn. 14:1
- Y si me fuere, y os aparejare lugar, vendré otra vez, y os tomaré á mí mismo: para que donde yo estoy, vosotros también estéis. Jn. 14:3
- Jesús le dice: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida: nadie viene al Padre, sino por mí. Jn. 14:6
- ¿No crees que yo soy en el Padre, y el Padre en mí? Las palabras que yo os hablo, no las hablo de mí mismo: mas el Padre que está en mí, Él hace las obras. Jn. 14:10
- Creedme que yo soy en el Padre, y el Padre en mí: de otra manera, creedme por las mismas obras. Jn. 14:11
- De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago también Él las hará; y mayores que éstas hará; porque yo voy al Padre. Jn. 14:12
- En aquel día vosotros conoceréis que yo estoy en mi Padre, y vosotros en mí, y yo en vosotros. Jn. 14:20
- Ya no hablaré mucho con vosotros: porque viene el príncipe de este mundo; mas no tiene nada en mí. Jn. 14:30
- Todo pámpano que en mí no lleva fruto, le quitará: y todo aquel que lleva fruto, le limpiará, para que lleve más fruto. Jn. 15:2
- Estad en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto de sí mismo, si no estuviere en la vid; así ni vosotros, si no estuviereis en mí. Jn. 15:4
- Yo soy la vid, vosotros los pámpanos: el que está en mí, y yo en Él, éste lleva mucho fruto; porque sin mí nada podéis hacer. Jn. 15:5
- El que en mí no estuviere, será echado fuera como mal pámpano, y se secará; y los cogen, y los echan en el fuego, y arden. Jn. 15:6
- Si estuviereis en mí, y mis palabras estuvieren en vosotros, pedid todo lo que quisiereis, y os será hecho. Jn. 15:7
- No me elegisteis vosotros á mí, mas yo os elegí á vosotros; y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca: para que todo lo que pidiereis del Padre en mi nombre, Él os lo dé. Jn. 15:16
- Si el mundo os aborrece, sabed que á mí me aborreció antes que á vosotros. Jn. 15:18
- Acordaos de la palabra que yo os he dicho: No es el siervo mayor que su señor. Si á mí me han perseguido, también á vosotros perseguirán: si han guardado mi palabra, también guardarán la vuestra. Jn. 15:20
- Si no hubiese hecho entre ellos obras cuales ningún otro ha hecho, no tendrían pecado; mas ahora, y las han visto, y me aborrecen á mí y á mi Padre. Jn. 15:24
- Empero cuando viniere el Consolador, el cual yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, Él dará testimonio de mí. Jn. 15:26
- Y estas cosas os harán, porque no conocen al Padre ni á mí. Jn. 16:3
- De pecado ciertamente, por cuanto no creen en mí; Jn. 16:9
- Estas cosas os he hablado, para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción: mas confiad, yo he vencido al mundo. Jn. 16:33
- Y por ellos yo me santifico á mí mismo, para que también ellos sean santificados en verdad. Jn. 17:19
- Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos. Jn. 17:20
- Para que todos sean una cosa; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean en nosotros una cosa: para que el mundo crea que tú me enviaste. Jn. 17:21
- Yo en ellos, y tú en mí, para que sean consumadamente una cosa; que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado, como también á mí me has amado. Jn. 17:23
- ¿Qué me preguntas á mí? Pregunta á los que han oído, qué les haya yo hablado: he aquí, ésos saben lo que yo he dicho. Jn. 18:21
- Respondióle Jesús: ¿Dices tú esto de ti mismo, ó te lo han dicho otros de mí? Jn. 18:34
- Pilato respondió: ¿Soy yo Judío? Tu gente, y los pontífices, te han entregado á mí: ¿qué has hecho? Jn. 18:35
- Entonces dícele Pilato: ¿A mí no me hablas? ¿no sabes que tengo potestad para crucificarte, y que tengo potestad para soltarte? Jn. 19:10
- Respondió Jesús: Ninguna potestad tendrías contra mí, si no te fuese dado de arriba: por tanto, el que á ti me ha entregado, mayor pecado tiene. Jn. 19:11
- Y estando juntos, les mandó que no se fuesen de Jerusalem, sino que esperasen la promesa del Padre, que oísteis, dijo, de mí. Hech. 1:4
- Porque David dice de Él: Veía al Señor siempre delante de mí: Porque está á mi diestra, no seré conmovido. Hech. 2:25
- Diciendo: Dadme también á mí esta potestad, que á cualquiera que pusiere las manos encima, reciba el Espíritu Santo. Hech. 8:19
- Respondiendo entonces Simón, dijo: Rogad vosotros por mí al Señor, que ninguna cosa de estas que habéis dicho, venga sobre mí. Hech. 8:24
- Entonces Cornelio dijo: Cuatro días ha que á esta hora yo estaba ayuno; y á la hora de nona estando orando en mi casa, he aquí un varón se puso delante de mí en vestido resplandeciente. Hech. 10:30
- Estaba yo en la ciudad de Joppe orando, y vi en rapto de entendimiento una visión: un vaso, como un gran lienzo, que descendía, que por los cuatro cabos era abajado del cielo, y venía hasta mí. Hech. 11:5
- Y he aquí, luego sobrevinieron tres hombres á la casa donde yo estaba, enviados á mí de Cesarea. Hech. 11:11
- Mas como Juan cumpliese su carrera, dijo: ¿Quién pensáis que soy? No soy yo Él; mas he aquí, viene tras mí uno, cuyo calzado de los pies no soy digno de desatar. Hech. 13:25
- Mas de ninguna cosa hago caso, ni estimo mi vida preciosa para mí mismo; solamente que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios. Hech. 20:24
- Viniendo á mí, y acercándose, me dijo: Hermano Saulo, recibe la vista. Y yo en aquella hora le miré. Hech. 22:13
- Y me aconteció, vuelto á Jerusalem, que orando en el templo, fuí arrebatado fuera de mí. Hech. 22:17
- Y le vi que me decía: Date prisa, y sal prestamente fuera de Jerusalem; porque no recibirán tu testimonio de mí. Hech. 22:18
- Y la noche siguiente, presentándosele el Señor, le dijo: Confía, Pablo; que como has testificado de mí en Jerusalem, así es menester testifiques también en Roma. Hech. 23:11
- Entonces Pablo, haciéndole el gobernador señal que hablase, respondió: Porque sé que muchos años ha eres gobernador de esta nación, con buen ánimo satisfaré por mí. Hech. 24:10
- Los cuales debieron comparecer delante de ti, y acusarme, si contra mí tenían algo. Hech. 24:19
- O digan estos mismos si hallaron en mí alguna cosa mal hecha, cuando yo estuve en el concilio, Hech. 24:20
- Mas Festo, queriendo congraciarse con los Judíos, respondiendo á Pablo, dijo: ¿Quieres subir á Jerusalem, y allá ser juzgado de estas cosas delante de mí? Hech. 25:9
- Sobre el cual, cuando fuí á Jerusalem, vinieron á mí los príncipes de los sacerdotes y los ancianos de los Judíos, pidiendo condenación contra Él: Hech. 25:15
- Para que abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas á la luz, y de la potestad de Satanás á Dios; para que reciban, por la fe que es en mí, remisión de pecados y suerte entre los santificados. Hech. 26:18
- Los cuales, habiéndome examinado, me querían soltar; por no haber en mí ninguna causa de muerte. Hech. 28:18
- Así que, cuanto á mí, presto estoy á anunciar el evangelio también á vosotros que estáis en Roma. Rom. 1:15
- Mas el pecado, tomando ocasión, obró en mí por el mandamiento toda concupiscencia: porque sin la ley el pecado está muerto. Rom. 7:8
- Y hallé que el mandamiento, á intimado para vida, para mí era mortal: Rom. 7:10
- ¿Luego lo que es bueno, á mí me es hecho muerte? No; sino que el pecado, para mostrarse pecado, por lo bueno me obró la muerte, haciéndose pecado sobremanera pecante por el mandamiento. Rom. 7:13
- De manera que ya no obro aquello, sino el pecado que mora en mí. Rom. 7:17
- Y yo sé que en mí (es á saber, en mi carne) no mora el bien: porque tengo el querer, mas efectuar el bien no lo alcanzo. Rom. 7:18
- Y si hago lo que no quiero, ya no obro yo, sino el mal que mora en mí. Rom. 7:20
- Así que, queriendo yo hacer el bien, hallo esta ley: Que el mal está en mí. Rom. 7:21
- ¡Miserable hombre de mí! ¿quién me librará del cuerpo de esta muerte? Rom. 7:24
- E Isaías determinadamente dice: Fuí hallado de los que no me buscaban; Manifestéme á los que no preguntaban por mí. Rom. 10:20
- Mas ¿qué le dice la divina respuesta? He dejado para mí siete mil hombres, que no han doblado la rodilla delante de Baal. Rom. 11:4
- Porque escrito está: Vivo yo, dice el Señor, que á mí se doblará toda rodilla, Y toda lengua confesará á Dios. Rom. 14:11
- Porque Cristo no se agradó á sí mismo; antes bien, como está escrito: Los vituperios de los que te vituperan, cayeron sobre mí. Rom. 15:3
- Porque no osaría hablar alguna cosa que Cristo no haya hecho por mí para la obediencia de los Gentiles, con la palabra y con las obras, Rom. 15:18
- Ruégoos empero, hermanos, por el Señor nuestro Jesucristo, y por la caridad del Espíritu, que me ayudéis con oraciones por mí á Dios, Rom. 15:30
- Que la recibáis en el Señor, como es digno á los santos, y que la ayudéis en cualquiera cosa en que os hubiere menester: porque ella ha ayudado á muchos, y á mí mismo. Rom. 16:2
- Saludad á Andrónico y á Junia, mis parientes, y mis compañeros en la cautividad, los que son insignes entre los apóstoles; los cuales también fueron antes de mí en Cristo. Rom. 16:7
- Esto empero, hermanos, he pasado por ejemplo en mí y en Apolos por amor de vosotros; para que en nosotros aprendáis á no saber más de lo que está escrito, hinchándoos por causa de otro el uno contra el otro. 1 Cor. 4:6
- Porque ¿qué me va á mí en juzgar á los que están fuera? ¿No juzgáis vosotros á los que están dentro? 1 Cor. 5:12
- Pues bien que anuncio el evangelio, no tengo por qué gloriarme porque me es impuesta necesidad; y ¡ay de mí si no anunciare el evangelio! 1 Cor. 9:16
- SED imitadores de mí, así como yo de Cristo. 1 Cor. 11:1
- Y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad, comed: esto es mi cuerpo que por vosotros es partido: haced esto en memoria de mí. 1 Cor. 11:24
- Asimismo tomó también la copa, después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre: haced esto todas las veces que bebiereis, en memoria de mí. 1 Cor. 11:25
- Mas si yo ignorare el valor de la voz, seré bárbaro al que habla, y el que habla será bárbaro para mí. 1 Cor. 14:11
- Y el postrero de todos, como á un abortivo, me apareció á mí. 1 Cor. 15:8
- Por tanto, nadie le tenga en poco; antes, llevadlo en paz, para que venga á mí: porque lo espero con los hermanos. 1 Cor. 16:11
- La salutación de mí, Pablo, de mi mano. 1 Cor. 16:21
- Así que, pretendiendo esto, ¿usé quizá de liviandad? ó lo que pienso hacer, ¿piénsolo según la carne, para que haya en mí Sí y No? 2 Cor. 1:17
- Porque el Hijo de Dios, Jesucristo, que por nosotros ha sido entre vosotros predicado, por mí y Silvano y Timoteo, no ha sido Sí y No; mas ha sido Sí en Él. 2 Cor. 1:19
- Que si alguno me contristó, no me contristó á mí, sino en parte, por no cargaros, á todos vosotros. 2 Cor. 2:5
- Y seré á vosotros Padre, Y vosotros me seréis á mí hijos é hijas, dice el Señor Todopoderoso. 2 Cor. 6:18
- Y no sólo con su venida, sino también con la consolación con que Él fué consolado acerca de vosotros, haciéndonos saber vuestro deseo grande, vuestro lloro, vuestro celo por mí, para que así me gozase más. 2 Cor. 7:7
- ¿Pequé yo humillándome á mí mismo, para que vosotros fueseis ensalzados, porque os he predicado el evangelio de Dios de balde? 2 Cor. 11:7
- Es la verdad de Cristo en mí, que esta gloria no me será cerrada en las partes de Acaya. 2 Cor. 11:10
- Sin otras cosas además, lo que sobre mí se agolpa cada día, la solicitud de todas las iglesias. 2 Cor. 11:28
- De este tal me gloriaré, mas de mí mismo nada me gloriaré, sino en mis flaquezas. 2 Cor. 12:5
- Por lo cual si quisiere gloriarme, no seré insensato: porque diré verdad: empero lo dejo, porque nadie piense de mí más de lo que en mí ve, ú oye de mí. 2 Cor. 12:6
- Por lo cual tres veces he rogado al Señor, que se quite de mí. 2 Cor. 12:8
- Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi potencia en la flaqueza se perfecciona. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis flaquezas, porque habite en mí la potencia de Cristo. 2 Cor. 12:9
- Pues buscáis una prueba de Cristo que habla en mí, el cual no es flaco para con vosotros, antes es poderoso en vosotros. 2 Cor. 13:3
- Mas os hago saber, hermanos, que el evangelio que ha sido anunciado por mí, no es según hombre; Gál. 1:11
- Revelar á su Hijo en mí, para que le predicase entre los Gentiles, luego no conferí con carne y sangre; Gál. 1:16
- Y glorificaban á Dios en mí. Gál. 1:24
- Empero de aquellos que parecían ser algo (cuáles hayan sido algún tiempo, no tengo que ver; Dios no acepta apariencia de hombre), á mí ciertamente los que parecían ser algo, nada me dieron. Gál. 2:6
- (Porque el que hizo por Pedro para el apostolado de la circuncisión, hizo también por mí para con los Gentiles;) Gál. 2:8
- Y como vieron la gracia que me era dada, Jacobo y Cefas y Juan, que parecían ser las columnas, nos dieron las diestras de compañía á mí y á Bernabé, para que nosotros fuésemos á los Gentiles, y ellos á la circuncisión. Gál. 2:9
- Con Cristo estoy juntamente crucificado, y vivo, no ya yo, mas vive Cristo en mí: y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó, y se entregó á sí mismo por mí. Gál. 2:20
- Mas lejos esté de mí gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por el cual el mundo me es crucificado á mí, y yo al mundo. Gál. 6:14
- A mí, que soy menos que el más pequeño de todos los santos, es dada esta gracia de anunciar entre los Gentiles el evangelio de las inescrutables riquezas de Cristo, Ef. 3:8
- Y por mí, para que me sea dada palabra en el abrir de mi boca con confianza, para hacer notorio el misterio del evangelio, Ef. 6:19
- Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia. Fil. 1:21
- Para que crezca vuestra gloria de mí en Cristo Jesús por mi venida otra vez á vosotros. Fil. 1:26
- Teniendo el mismo conflicto que habéis visto en mí, y ahora oís estar en mí. Fil. 1:30
- Pues en verdad estuvo enfermo á la muerte: mas Dios tuvo misericordia de Él; y no solamente de Él, sino aun de mí, para que yo no tuviese tristeza sobre tristeza. Fil. 2:27
- RESTA, hermanos, que os gocéis en el Señor. A mí, á la verdad, no es molesto el escribiros las mismas cosas, y para vosotros es seguro. Fil. 3:1
- Pero las cosas que para mí eran ganancias, helas reputado pérdidas por amor de Cristo. Fil. 3:7
- Hermanos, sed imitadores de mí, y mirad los que así anduvieren como nos tenéis por ejemplo. Fil. 3:17
- Lo que aprendisteis y recibisteis y oísteis y visteis en mí, esto haced; y el Dios de paz será con vosotros. Fil. 4:9
- Mas en gran manera me gocé en el Señor de que ya al fin ha reflorecido vuestro cuidado de mí; de lo cual aun estabais solícitos, pero os faltaba la oportunidad. Fil. 4:10
- En lo cual aun trabajo, combatiendo según la operación de Él, la cual obra en mí poderosamente. Col. 1:29
- Según el evangelio de la gloria del Dios bendito, el cual á mí me ha sido encargado. 1 Tim. 1:11
- Mas por esto fuí recibido á misericordia, para que Jesucristo mostrase en mí el primero toda su clemencia, para ejemplo de los que habían de creer en Él para vida eterna. 1 Tim. 1:16
- Por tanto no te avergüences del testimonio de nuestro Señor, ni de mí, preso suyo; antes sé participante de los trabajos del evangelio según la virtud de Dios, 2 Tim. 1:8
- Y lo que has oído de mí entre muchos testigos, esto encarga á los hombres fieles que serán idóneos para enseñar también á otros. 2 Tim. 2:2
- Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo á mí, sino también á todos los que aman su venida. 2 Tim. 4:8
- Procura venir presto á mí: 2 Tim. 4:9
- Mas el Señor me ayudó, y me esforzó para que por mí fuese cumplida la predicación, y todos los Gentiles oyesen; y fuí librado de la boca del león. 2 Tim. 4:17
- Y manifestó á sus tiempos su palabra por la predicación, que me es á mí encomendada por mandamiento de nuestro Salvador Dios; Tit. 1:3
- Cuando enviare á ti á Artemas, ó á Tichîco, procura venir á mí, á Nicópolis: porque allí he determinado invernar. Tit. 3:12
- El cual en otro tiempo te fué inútil, mas ahora á ti y á mí es útil; Filem. 1:11
- No ya como siervo, antes más que siervo, como hermano amado, mayormente de mí, pero cuánto más de ti, en la carne y en el Señor. Filem. 1:16
- Porque ¿á cuál de los ángeles dijo Dios jamás: Mi hijo eres tú, Hoy yo te he engendrado? Y otra vez: Yo seré á Él Padre, Y Él me será á mí hijo? Heb. 1:5
- Por lo cual, este es el pacto que ordenaré á la casa de Israel Después de aquellos días, dice el Señor: Daré mis leyes en el alma de ellos, Y sobre el corazón de ellos las escribiré; Y seré á ellos por Dios, Y ellos me serán á mí por pueblo: Heb. 8:10
- Entonces dije: Heme aquí (En la cabecera del libro está escrito de mí) Para que haga, oh Dios, tu voluntad. Heb. 10:7
- Yo fuí en el Espíritu en el día del Señor, y oí detrás de mí una gran voz como de trompeta, Apoc. 1:10
- Y cuando yo le vi, caí como muerto á sus pies. Y Él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas: yo soy el primero y el último; Apoc. 1:17
- Yo te amonesto que de mí compres oro afinado en fuego, para que seas hecho rico, y seas vestido de vestiduras blancas, para que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas. Apoc. 3:18
- Y vino á mí uno de los siete ángeles que tenían las siete copas llenas de las siete postreras plagas, y habló conmigo, diciendo: Ven acá, yo te mostraré la esposa, mujer del Cordero. Apoc. 21:9