Concordancia de Haller: MUSLO
- Y dijo Abraham á un criado suyo, el más viejo de su casa, que era el que gobernaba en todo lo que tenía: Pon ahora tu mano debajo de mi muslo, Gén. 24:2
- Entonces el criado puso su mano debajo del muslo de Abraham su señor, y juróle sobre este negocio. Gén. 24:9
- Y como vió que no podía con él, tocó en el sitio del encaje de su muslo, y descoyuntóse el muslo de Jacob mientras con él luchaba. Gén. 32:25
- Por esto no comen los hijos de Israel, hasta hoy día, del tendón que se contrajo, el cual está en el encaje del muslo: porque tocó á Jacob este sitio de su muslo en el tendón que se contrajo. Gén. 32:32
- Y llegáronse los días de Israel para morir, y llamó á José su hijo, y le dijo: Si he hallado ahora gracia en tus ojos, ruégote que pongas tu mano debajo de mi muslo, y harás conmigo misericordia y verdad; ruégote que no me entierres en Egipto; Gén. 47:29
- Y todas las almas de los que salieron del muslo de Jacob, fueron setenta. Y José estaba en Egipto. Éxod. 1:5
- Y él les dijo: Así ha dicho Jehová, el Dios de Israel: Poned cada uno su espada sobre su muslo: pasad y volved de puerta á puerta por el campo, y matad cada uno á su hermano, y á su amigo, y á su pariente. Éxod. 32:27
- (El sacerdote conjurará á la mujer con juramento de maldición, y dirá á la mujer): Jehová te dé en maldición y en conjuración en medio de tu pueblo, haciendo Jehová á tu muslo que caiga, y á tu vientre que se te hinche; Núm. 5:21
- Y estas aguas que dan maldición entren en tus entrañas, y hagan hinchar tu vientre, y caer tu muslo. Y la mujer dirá: Amén, amén. Núm. 5:22
- Darále pues á beber las aguas; y será, que si fuere inmunda y hubiere hecho traición contra su marido, las aguas que obran maldición entrarán en ella en amargura, y su vientre se hinchará, y caerá su muslo; y la mujer será por maldición en medio de su pueblo. Núm. 5:27
- Y tuvo Gedeón setenta hijos que salieron de su muslo, porque tuvo muchas mujeres. Jue. 8:30
- E hiriólos pierna y muslo con gran mortandad; y descendió, y fijóse en la cueva de la peña de Etam. Jue. 15:8
- Cíñete tu espada sobre el muslo, oh valiente, Con tu gloria y con tu majestad. Sal. 45:3
- Todos ellos tienen espadas, diestros en la guerra; Cada uno su espada sobre su muslo, Por los temores de la noche. Cant. 3:8
- Porque después que me convertí, tuve arrepentimiento, y después que me conocí, herí el muslo: avergoncéme, y confundíme, porque llevé la afrenta de mis mocedades. Jer. 31:19
- Clama y aúlla, oh hijo del hombre; porque ésta será sobre mi pueblo, será ella sobre todos los príncipes de Israel. Temores de espada serán á mi pueblo: por tanto, hiere el muslo; Ez. 21:12
- Y en su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES. Apoc. 19:16