Concordancia de Haller: NARICES
- Todo lo que tenía aliento de espíritu de vida en sus narices, de todo lo que había en la tierra, murió. Gén. 7:22
- Con el soplo de tus narices se amontonaron las aguas; Paráronse las corrientes como en un montón; Los abismos se cuajaron en medio de la mar. Éxod. 15:8
- Sino hasta un mes de tiempo, hasta que os salga por las narices, y os sea en aborrecimiento: por cuanto menospreciasteis á Jehová que está en medio de vosotros, y llorasteis delante de él, diciendo: ¿Para qué salimos acá de Egipto? Núm. 11:20
- Subió humo de sus narices, Y de su boca fuego consumidor, Por el cual se encendieron carbones. 2 Sam. 22:9
- Por cuanto te has airado contra mí, y tu estruendo ha subido á mis oídos, yo por tanto pondré mi anzuelo en tus narices, y mi bocado en tus labios, y te haré volver por el camino por donde viniste. 2 Re. 19:28
- Que todo el tiempo que mi alma estuviere en mí, Y hubiere hálito de Dios en mis narices, Job 27:3
- ¿Pondrás tú garfio en sus narices, Y horadarás con espinas su quijada? Job 41:2
- De sus narices sale humo, Como de una olla ó caldero que hierve. Job 41:20
- Orejas tienen, mas no oirán; Tienen narices, mas no olerán; Sal. 115:6
- Ciertamente el que exprime la leche, sacará manteca; Y el que recio se suena las narices, sacará sangre: Y el que provoca la ira, causará contienda. Prov. 30:33
- Los anillos, y los joyeles de las narices; Is. 3:21
- El resuello de nuestras narices, el ungido de Jehová, De quien habíamos dicho: A su sombra tendremos vida entre las gentes: fué preso en sus hoyos. Lam. 4:20
- Y díjome: ¿No has visto, hijo del hombre? ¿Es cosa liviana para la casa de Judá hacer las abominaciones que hacen aquí? Después que han llenado la tierra de maldad, y se tornaron á irritarme, he aquí que ponen hedor á mis narices. Ez. 8:17
- Y puse joyas sobre tus narices, y zarcillos en tus orejas, y diadema de hermosura en tu cabeza. Ez. 16:12
- Envié entre vosotros mortandad al modo que en Egipto: maté á cuchillo vuestros mancebos, con cautiverio de vuestros caballos; é hice subir el hedor de vuestros reales hasta vuestras narices: empero no os tornasteis á mí, dice Jehová. Am. 4:10