Concordancia de Haller: OYE
- Entonces dijo Dios á Abraham: No te parezca grave á causa del muchacho y de tu sierva; en todo lo que te dijere Sara, oye su voz, porque en Isaac te será llamada descendencia. Gén. 21:12
- Oye ahora mi voz; yo te aconsejaré, y Dios será contigo. Está tú por el pueblo delante de Dios, y somete tú los negocios á Dios. Éxod. 18:19
- Guárdate delante de él, y oye su voz; no le seas rebelde; porque él no perdonará vuestra rebelión: porque mi nombre está en él. Éxod. 23:21
- Entonces él tomó su parábola, y dijo: Balac, levántate y oye; Escucha mis palabras, hijo de Zippor: Núm. 23:18
- AHORA pues, oh Israel, oye los estatutos y derechos que yo os enseño, para que los ejecutéis, y viváis, y entréis, y poseáis la tierra que Jehová el Dios de vuestros padres te da. Deut. 4:1
- Y LLAMÓ Moisés á todo Israel, y díjoles: Oye, Israel, los estatutos y derechos que yo pronuncio hoy en vuestros oídos: y aprendedlos, y guardadlos, para ponerlos por obra. Deut. 5:1
- Llega tú, y oye todas las cosas que dijere Jehová nuestro Dios; y tú nos dirás todo lo que Jehová nuestro Dios te dijere, y nosotros oiremos y haremos. Deut. 5:27
- Oye pues, oh Israel, y cuida de ponerlos por obra, para que te vaya bien, y seáis multiplicados, como te ha dicho Jehová el Dios de tus padres, en la tierra que destila leche y miel. Deut. 6:3
- Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es: Deut. 6:4
- OYE, Israel: tú estás hoy para pasar el Jordán, para entrar á poseer gentes más numerosas y más fuertes que tú, ciudades grandes y encastilladas hasta el cielo, Deut. 9:1
- Y les dirá: Oye, Israel, vosotros os juntáis hoy en batalla contra vuestros enemigos: no se ablande vuestro corazón, no temáis, no os azoréis, ni tampoco os desalentéis delante de ellos; Deut. 20:3
- Y esta bendición para Judá. Dijo así: Oye, oh Jehová, la voz de Judá, Y llévalo á su pueblo; Sus manos le basten, Y tú seas ayuda contra sus enemigos. Deut. 33:7
- Entonces Booz dijo á Ruth: Oye, hija mía, no vayas á espigar á otro campo, ni pases de aquí: y aquí estarás con mis mozas. Rut. 2:8
- Y dijo Eli á Samuel: Ve, y acuéstate: y si te llamare, dirás: Habla, Jehová, que tu siervo oye. Así se fué Samuel, y acostóse en su lugar. 1 Sam. 3:9
- Y vino Jehová, y paróse, y llamó como las otras veces: ¡Samuel, Samuel! Entonces Samuel dijo: Habla, que tu siervo oye. 1 Sam. 3:10
- Y dijo Jehová á Samuel: Oye la voz del pueblo en todo lo que te dijeren: porque no te han desechado á ti, sino á mí me han desechado, para que no reine sobre ellos. 1 Sam. 8:7
- Ahora pues, oye su voz: mas protesta contra ellos declarándoles el derecho del rey que ha de reinar sobre ellos. 1 Sam. 8:9
- Y Jehová dijo á Samuel: Oye su voz, y pon rey sobre ellos. Entonces dijo Samuel á los varones de Israel: Idos cada uno á su ciudad. 1 Sam. 8:22
- Y SAMUEL dijo á Saúl: Jehová me envió á que te ungiese por rey sobre su pueblo Israel: oye pues la voz de las palabras de Jehová. 1 Sam. 15:1
- Y Saúl le dijo: Oye ahora, hijo de Ahitob. Y él dijo: Heme aquí, señor mío. 1 Sam. 22:12
- Y echóse á sus pies, y dijo: Señor mío, sobre mí sea el pecado; mas ruégote hable tu sierva en tus oídos, y oye las palabras de tu sierva. 1 Sam. 25:24
- Y como él se acercó á ella, dijo la mujer: ¿Eres tú Joab? Y él respondió: Yo soy. Y ella le dijo: Oye las palabras de tu sierva. Y él respondió: Oigo. 2 Sam. 20:17
- Oye pues la oración de tu siervo, y de tu pueblo Israel; cuando oraren en este lugar, también tú lo oirás en el lugar de tu habitación, desde los cielos: que oigas y perdones. 1 Re. 8:30
- Entonces él dijo: Oye pues palabra de Jehová: Yo vi á Jehová sentado en su trono, y todo el ejército de los cielos estaba junto á él, á su diestra y á su siniestra. 1 Re. 22:19
- Inclina, oh Jehová, tu oído, y oye; abre, oh Jehová, tus ojos, y mira: y oye las palabras de Sennachêrib, que ha enviado á blasfemar al Dios viviente. 2 Re. 19:16
- Entonces Isaías dijo á Ezechîas: Oye palabra de Jehová: 2 Re. 20:16
- Oye, oh Dios nuestro, que somos en menosprecio, y vuelve el baldón de ellos sobre su cabeza, y dalos en presa en la tierra de su cautiverio: Neh. 4:4
- POR tanto, Job, oye ahora mis razones, Y escucha todas mis palabras. Job 33:1
- Si pues hay en ti entendimiento, oye esto: Escucha la voz de mis palabras. Job 34:16
- Búrlase de la multitud de la ciudad: No oye las voces del arriero. Job 39:7
- Oye te ruego, y hablaré; Te preguntaré, y tú me enseñarás. Job 42:4
- RESPÓNDEME cuando clamo, oh Dios de mi justicia: Estando en angustia, tú me hiciste ensanchar: Ten misericordia de mí, y oye mi oración. Sal. 4:1
- OYE, oh Jehová, justicia; está atento á mi clamor; Escucha mi oración hecha sin labios de engaño. Sal. 17:1
- Oye, oh Jehová, mi voz con que á ti clamo; Y ten misericordia de mí, respóndeme. Sal. 27:7
- Oye la voz de mis ruegos cuando clamo á ti, Cuando alzo mis manos hacia el templo de tu santidad. Sal. 28:2
- Oye, oh Jehová, y ten misericordia de mí: Jehová, sé tú mi ayudador. Sal. 30:10
- Fuí pues como un hombre que no oye, Y que en su boca no tiene reprensiones. Sal. 38:14
- Oye mi oración, oh Jehová, y escucha mi clamor: No calles á mis lágrimas; Porque peregrino soy para contigo, Y advenedizo, como todos mis padres. Sal. 39:12
- Oye, hija, y mira, é inclina tu oído; Y olvida tu pueblo, y la casa de tu padre; Sal. 45:10
- Oye, pueblo mío, y hablaré: Escucha, Israel, y testificaré contra ti: Yo soy Dios, el Dios tuyo. Sal. 50:7
- Oh Dios, oye mi oración; Escucha las razones de mi boca. Sal. 54:2
- Que no oye la voz de los que encantan, Por más hábil que el encantador sea. Sal. 58:5
- He aquí proferirán con su boca; Cuchillos están en sus labios, Porque dicen: ¿Quién oye? Sal. 59:7
- OYE, oh Dios, mi clamor; A mi oración atiende. Sal. 61:1
- Porque Jehová oye á los menesterosos, Y no menosprecia á sus prisioneros. Sal. 69:33
- Oye, pueblo mío y te protestaré. Israel, si me oyeres, Sal. 81:8
- Jehová Dios de los ejércitos, oye mi oración: Escucha, oh Dios de Jacob (Selah.) Sal. 84:8
- JEHOVÁ, oye mi oración, Y venga mi clamor á ti. Sal. 102:1
- Oye mi voz conforme á tu misericordia; Oh Jehová, vivifícame conforme á tu juicio. Sal. 119:149
- Señor, oye mi voz; Estén atentos tus oídos A la voz de mi súplica. Sal. 130:2
- OH Jehová, oye mi oración, escucha mis ruegos: Respóndeme por tu verdad, por tu justicia. Sal. 143:1
- Oye, hijo mío, la doctrina de tu padre, Y no desprecies la dirección de tu madre: Prov. 1:8
- Oye, hijo mío, y recibe mis razones; Y se te multiplicarán años de vida. Prov. 4:10
- Bienaventurado el hombre que me oye, Velando á mis puertas cada día, Guardando los umbrales de mis entradas. Prov. 8:34
- La redención de la vida del hombre son sus riquezas: Pero el pobre no oye censuras. Prov. 13:8
- Lejos está Jehová de los impíos: Mas él oye la oración de los justos. Prov. 15:29
- El oído que oye, y el ojo que ve, Ambas cosas ha igualmente hecho Jehová. Prov. 20:12
- El testigo mentiroso perecerá: Mas el hombre que oye, permanecerá en su dicho. Prov. 21:28
- Inclina tu oído, y oye las palabras de los sabios, Y pon tu corazón á mi sabiduría: Prov. 22:17
- Oye tú, hijo mío, y sé sabio, Y endereza tu corazón al camino. Prov. 23:19
- Oye á tu padre, á aquel que te engendró; Y cuando tu madre envejeciere, no la menosprecies. Prov. 23:22
- Inclina, oh Jehová, tu oído, y oye; abre, oh Jehová, tus ojos, y mira: y oye todas las palabras de Sennachêrib, el cual ha enviado á blasfemar al Dios viviente. Is. 37:17
- Entonces dijo Isaías á Ezechîas: Oye palabra de Jehová de los ejércitos: Is. 39:5
- Que ve muchas cosas y no advierte, que abre los oídos y no oye? Is. 42:20
- AHORA pues oye, Jacob, siervo mío, y tú, Israel, á quien yo escogí. Is. 44:1
- Oye pues ahora esto, delicada, la que está sentada confiadamente, la que dice en su corazón: Yo soy, y fuera de mí no hay más; no quedaré viuda, ni conoceré orfandad. Is. 47:8
- ¿Quién hay entre vosotros que teme á Jehová, y oye la voz de su siervo? el que anda en tinieblas y carece de luz, confíe en el nombre de Jehová, y apóyese en su Dios. Is. 50:10
- Oye pues ahora esto, miserable, ebria, y no de vino: Is. 51:21
- Porque la voz se oye del que trae las nuevas desde Dan, y del que hace oir la calamidad desde el monte de Ephraim. Jer. 4:15
- Como la fuente nunca cesa de manar sus aguas, así nunca cesa de manar su malicia; injusticia y robo se oye en ella; continuamente en mi presencia, enfermedad y herida. Jer. 6:7
- Oye, tierra. He aquí yo traigo mal sobre este pueblo, el fruto de sus pensamientos; porque no escucharon á mis palabras, y aborrecieron mi ley. Jer. 6:19
- Oh Jehová, mira por mí, y oye la voz de los que contienden conmigo. Jer. 18:19
- Y di: Oye palabra de Jehová, oh rey de Judá que estás sentado sobre el trono de David, tú, y tus criados, y tu pueblo que entran por estas puertas. Jer. 22:2
- ¡Tierra, tierra, tierra! oye palabra de Jehová. Jer. 22:29
- Con todo eso, oye ahora esta palabra que yo hablo en tus oídos y en los oídos de todo el pueblo: Jer. 28:7
- Entonces dijo el profeta Jeremías á Hananías profeta: Ahora oye, Hananías; Jehová no te envió, y tú has hecho confiar á este pueblo en mentira. Jer. 28:15
- Con todo eso, oye palabra de Jehová, Sedechîas rey de Judá: Así ha dicho Jehová de ti: No morirás á cuchillo; Jer. 34:4
- Ahora pues, oye, te ruego, oh rey mi señor: caiga ahora mi súplica delante de ti, y no me hagas volver á casa de Jonathán escriba, porque no me muera allí. Jer. 37:20
- Y dijo Jeremías: No te entregarán. Oye ahora la voz de Jehová que yo te hablo, y tendrás bien, y vivirá tu alma. Jer. 38:20
- Mas tú, hijo del hombre, oye lo que yo te hablo; no seas tú rebelde como la casa rebelde: abre tu boca, y come lo que yo te doy. Ez. 2:8
- Y díjome: Hijo del hombre, toma en tu corazón todas mis palabras que yo te hablaré, y oye con tus oídos. Ez. 3:10
- Mas cuando yo te hubiere hablado, abriré tu boca, y les dirás: Así ha dicho el Señor Jehová: El que oye, oiga; y el que cesa, cese: porque casa rebelde son. Ez. 3:27
- Por tanto, ramera, oye palabra de Jehová: Ez. 16:35
- Y dirás al bosque del mediodía: Oye palabra de Jehová: Así ha dicho el Señor Jehová: He aquí que yo enciendo en ti fuego, el cual consumirá en ti todo árbol verde, y todo árbol seco: no se apagará la llama del fuego; y serán quemados en ella todos rostros, desde el mediodía hasta el norte. Ez. 20:47
- Y hablóme aquel varón, diciendo: Hijo del hombre, mira con tus ojos, y oye con tus oídos, y pon tu corazón á todas las cosas que te muestro; porque para que yo te las mostrase eres traído aquí. Cuenta todo lo que ves á la casa de Israel. Ez. 40:4
- Y díjome Jehová: Hijo del hombre, pon tu corazón, y mira con tus ojos, y oye con tus oídos todo lo que yo hablo contigo sobre todas las ordenanzas de la casa de Jehová, y todas sus leyes: y pon tu corazón á las entradas de la casa, y á todas las salidas del santuario. Ez. 44:5
- Ahora pues, Dios nuestro, oye la oración de tu siervo, y sus ruegos, y haz que tu rostro resplandezca sobre tu santuario asolado, por amor del Señor. Dan. 9:17
- Inclina, oh Dios mío, tu oído, y oye; abre tus ojos, y mira nuestros asolamientos, y la ciudad sobre la cual es llamado tu nombre: porque no derramamos nuestros ruegos ante tu acatamiento confiados en nuestras justicias, sino en tus muchas miseraciones. Dan. 9:18
- Oye, Señor; oh Señor, perdona; presta oído, Señor, y haz; no pongas dilación, por amor de ti mismo, Dios mío: porque tu nombre es llamado sobre tu ciudad y sobre tu pueblo. Dan. 9:19
- Ahora pues, oye palabra de Jehová. Tú dices: No profetices contra Israel, ni hables contra la casa de Isaac: Am. 7:16
- Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé á un hombre prudente, que edificó su casa sobre la peña; Mt. 7:24
- Y cualquiera que me oye estas palabras, y no las hace, le compararé á un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena; Mt. 7:26
- Y el que fué sembrado en pedregales, éste es el que oye la palabra, y luego la recibe con gozo. Mt. 13:20
- Y el que fué sembrado en espinas, éste es el que oye la palabra; pero el afán de este siglo y el engaño de las riquezas, ahogan la palabra, y hácese infructuosa. Mt. 13:22
- Mas el que fué sembrado en buena tierra, éste es el que oye y entiende la palabra, y el que lleva fruto: y lleva uno á ciento, y otro á sesenta, y otro á treinta. Mt. 13:23
- Y Jesús le respondió: El primer mandamiento de todos es: Oye, Israel, el Señor nuestro Dios, el Señor uno es. Mc. 12:29
- Todo aquel que viene á mí, y oye mis palabras, y las hace, os enseñaré á quién es semejante: Lc. 6:47
- El que á vosotros oye, á mí oye; y el que á vosotros desecha, á mí desecha; y el que á mí desecha, desecha al que me envió. Lc. 10:16
- El que tiene la esposa, es el esposo; mas el amigo del esposo, que está en pie y le oye, se goza grandemente de la voz del esposo; así pues, este mi gozo es cumplido. Jn. 3:29
- De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me ha enviado, tiene vida eterna; y no vendrá á condenación, mas pasó de muerte á vida. Jn. 5:24
- El que es de Dios, las palabras de Dios oye: por esto no las oís vosotros, porque no sois de Dios. Jn. 8:47
- Y sabemos que Dios no oye á los pecadores: mas si alguno es temeroso de Dios, y hace su voluntad, á éste oye. Jn. 9:31
- Díjole entonces Pilato: ¿Luego rey eres tu? Respondió Jesús: Tu dices que yo soy rey. Yo para esto he nacido, y para esto he venido al mundo, para dar testimonio á la verdad. Todo aquél que es de la verdad, oye mi voz. Jn. 18:37
- DE cierto se oye que hay entre vosotros fornicación, y tal fornicación cual ni aun se nombra entre los Gentiles; tanto que alguno tenga la mujer de su padre. 1 Cor. 5:1
- Por lo cual si quisiere gloriarme, no seré insensato: porque diré verdad: empero lo dejo, porque nadie piense de mí más de lo que en mí ve, ú oye de mí. 2 Cor. 12:6
- Porque si alguno oye la palabra, y no la pone por obra, este tal es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural. Sant. 1:23
- Ellos son del mundo; por eso hablan del mundo, y el mundo los oye. 1 Jn. 4:5
- Nosotros somos de Dios: el que conoce á Dios, nos oye: el que no es de Dios, no nos oye. Por esto conocemos el espíritu de verdad y el espíritu de error. 1 Jn. 4:6
- Y esta es la confianza que tenemos en Él, que si demandáremos alguna cosa conforme á su voluntad, Él nos oye. 1 Jn. 5:14
- Y si sabemos que Él nos oye en cualquiera cosa que demandáremos, sabemos que tenemos las peticiones que le hubiéremos demandado. 1 Jn. 5:15
- Y el Espíritu y la Esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed, venga: y el que quiere, tome del agua de la vida de balde. Apoc. 22:17
- Porque yo protesto á cualquiera que oye las palabras de la profecía de este libro: Si alguno añadiere á estas cosas, Dios pondrá sobre Él las plagas que están escritas en este libro. Apoc. 22:18