Concordancia de Haller: PUERCOS
- No deis lo santo á los perros, ni echéis vuestras perlas delante de los puercos; porque no las rehuellen con sus pies, y vuelvan y os despedacen. Mt. 7:6
- Y estaba lejos de ellos un hato de muchos puercos paciendo. Mt. 8:30
- Y los demonios le rogaron, diciendo: Si nos echas, permítenos ir á aquel hato de puercos. Mt. 8:31
- Y les dijo: Id. Y ellos salieron, y se fueron á aquel hato de puercos: y he aquí, todo el hato de los puercos se precipitó de un despeñadero en la mar, y murieron en las aguas. Mt. 8:32
- Y estaba allí cerca del monte una grande manada de puercos paciendo. Mc. 5:11
- Y le rogaron todos los demonios, diciendo: Envíanos á los puercos para que entremos en ellos. Mc. 5:12
- Y luego Jesús se lo permitió. Y saliendo aquellos espíritus inmundos, entraron en los puercos, y la manada cayó por un despeñadero en la mar; los cuales eran como dos mil; y en la mar se ahogaron. Mc. 5:13
- Y los que apacentaban los puercos huyeron, y dieron aviso en la ciudad y en los campos. Y salieron para ver qué era aquello que había acontecido. Mc. 5:14
- Y les contaron los que lo habían visto, cómo había acontecido al que había tenido el demonio, y lo de los puercos. Mc. 5:16
- Y había allí un hato de muchos puercos que pacían en el monte; y le rogaron que los dejase entrar en ellos; y los dejó. Lc. 8:32
- Y salidos los demonios del hombre, entraron en los puercos; y el hato se arrojó de un despeñadero en el lago, y ahogóse. Lc. 8:33
- Y fué y se llegó á uno de los ciudadanos de aquella tierra, el cual le envió á su hacienda para que apacentase los puercos. Lc. 15:15
- Y deseaba henchir su vientre de las algarrobas que comían los puercos; mas nadie se las daba. Lc. 15:16