Concordancia de Haller: SAZÓN
- En aquella sazón el hijo de una mujer Israelita, el cual era hijo de un Egipcio, salió entre los hijos de Israel; y el hijo de la Israelita y un hombre de Israel riñeron en el real: Lev. 24:10
- Estaba David á la sazón sentado entre las dos puertas; y el atalaya había ido al terrado de sobre la puerta en el muro, y alzando sus ojos, miró, y vió á uno que corría solo. 2 Sam. 18:24
- En aquella sazón vinieron dos mujeres rameras al rey, y presentáronse delante de él. 1 Re. 3:16
- Moraba á la sazón en Beth-el un viejo profeta, al cual vino su hijo, y contóle todo lo que el varón de Dios había hecho aquel día en Beth-el: contáronle también á su padre las palabras que había hablado al rey. 1 Re. 13:11
- Fué pues Elías á mostrarse á Achâb. Había á la sazón grande hambre en Samaria. 1 Re. 18:2
- Estaba á la sazón Eliseo sentado en su casa, y con él estaban sentados los ancianos: y el rey envió á él un hombre. Mas antes que el mensajero viniese á él, dijo él á los ancianos: ¿No habéis visto como este hijo del homicida me envía á quitar la cabeza? Mirad pues, y cuando viniere el mensajero, cerrad la puerta, é impedidle la entrada: ¿no viene tras él el ruido de los pies de su amo? 2 Re. 6:32
- Y David estaba entonces en la fortaleza, y había á la sazón guarnición de Filisteos en Beth-lehem. 1 Cró. 11:16
- PARA todas las cosas hay sazón, y todo lo que se quiere debajo del cielo, tiene su tiempo: Ecl. 3:1
- Y sus moradores, cortos de manos, quebrantados y confusos, serán como grama del campo y hortaliza verde, como hierba de los tejados, que antes de sazón se seca. Is. 37:27
- El Señor Jehová me dió lengua de sabios, para saber hablar en sazón palabra al cansado; despertará de mañana, despertaráme de mañana oído, para que oiga como los sabios. Is. 50:4
- Por tanto yo tornaré, y tomaré mi trigo á su tiempo, y mi vino á su sazón, y quitaré mi lana y mi lino que había dado para cubrir su desnudez. Os. 2:9
- PEDID á Jehová lluvia en la sazón tardía: Jehová hará relámpagos, y os dará lluvia abundante, y hierba en el campo á cada uno. Zac. 10:1