Concordancia de Haller: SECÓ
- Y en el mes segundo, á los veintisiete días del mes, se secó la tierra. Gén. 8:14
- Porque Jehová vuestro Dios secó las aguas del Jordán delante de vosotros, hasta que habíais pasado, á la manera que Jehová vuestro Dios lo había hecho en el mar Bermejo, al cual secó delante de nosotros hasta que pasamos: Jos. 4:23
- Y como el rey Jeroboam oyó la palabra del varón de Dios, que había clamado contra el altar de Beth-el, extendiendo su mano desde el altar, dijo: ¡Prendedle! Mas la mano que había extendido contra él, se le secó, que no la pudo tornar á sí. 1 Re. 13:4
- Por tanto mi pueblo fué llevado cautivo, porque no tuvo ciencia: y su gloria pereció de hambre, y su multitud se secó de sed. Is. 5:13
- ¿No eres tú el que secó la mar, las aguas del grande abismo; el que al profundo de la mar tornó en camino, para que pasasen los redimidos? Is. 51:10
- Empero fué arrancada con ira, derribada en tierra, y viento solano secó su fruto; fueron quebradas y secáronse sus varas fuertes; consumiólas el fuego. Ez. 19:12
- El campo fué destruído, enlutóse la tierra; porque el trigo fué destuído, se secó el mosto, perdióse el aceite. Jl. 1:10
- Secóse la vid, y pereció la higuera, el granado también, la palma, y el manzano; secáronse todos los árboles del campo; por lo cual se secó el gozo de los hijos de los hombres. Jl. 1:12
- El grano se pudrió debajo de sus terrones, los bastimentos fueron asolados, los alfolíes destruídos; porque se secó el trigo. Jl. 1:17
- Y viendo una higuera cerca del camino, vino á ella, y no halló nada en ella, sino hojas solamente, y le dijo: Nunca más para siempre nazca de ti fruto. Y luego se secó la higuera. Mt. 21:19
- Y viendo esto los discípulos, maravillados decían: ¿Cómo se secó luego la higuera? Mt. 21:20
- Mas salido el sol, se quemó; y por cuanto no tenía raíz, se secó. Mc. 4:6
- Y luego la fuente de su sangre se secó; y sintió en el cuerpo que estaba sana de aquel azote. Mc. 5:29
- Y otra parte cayó sobre la piedra; y nacida, se secó, porque no tenía humedad. Lc. 8:6
- Porque salido el sol con ardor, la hierba se secó, y su flor se cayó, y pereció su hermosa apariencia: así también se marchitará el rico en todos sus caminos. Sant. 1:11
- Y el sexto ángel derramó su copa sobre el gran río Eufrates; y el agua de Él se secó, para que fuese preparado el camino de los reyes del Oriente. Apoc. 16:12