Concordancia de Haller: CIENTO
- Y vivió Adam ciento y treinta años, y engendró un hijo á su semejanza, conforme á su imagen, y llamó su nombre Seth. Gén. 5:3
- Y vivió Seth ciento y cinco años, y engendró á Enós. Gén. 5:6
- Y vivió Jared ciento sesenta y dos años, y engendró á Henoch. Gén. 5:18
- Y vivió Mathusalam ciento ochenta y siete años, y engendró á Lamech. Gén. 5:25
- Y vivió Lamech ciento ochenta y dos años, y engendró un hijo: Gén. 5:28
- Y dijo Jehová: No contenderá mi espíritu con el hombre para siempre, porque ciertamente él es carne: mas serán sus días ciento y veinte años. Gén. 6:3
- Y prevalecieron las aguas sobre la tierra ciento y cincuenta días. Gén. 7:24
- Y tornáronse las aguas de sobre la tierra, yendo y volviendo: y decrecieron las aguas al cabo de ciento y cincuenta días. Gén. 8:3
- Y vivió Nachôr, después que engendró á Thare, ciento diecinueve años, y engendró hijos é hijas. Gén. 11:25
- Y FUÉ la vida de Sara ciento veintisiete años: tantos fueron los años de la vida de Sara. Gén. 23:1
- Y estos fueron los días de vida que vivió Abraham: ciento setenta y cinco años. Gén. 25:7
- Y estos fueron los años de la vida de Ismael, ciento treinta y siete años: y exhaló el espíritu Ismael, y murió; y fué unido á su pueblo. Gén. 25:17
- Y sembró Isaac en aquella tierra, y halló aquel año ciento por uno: y bendíjole Jehová. Gén. 26:12
- Y fueron los días de Isaac ciento ochenta años. Gén. 35:28
- Y Jacob respondió á Faraón: Los días de los años de mi peregrinación son ciento treinta años; pocos y malos han sido los días de los años de mi vida, y no han llegado á los días de los años de la vida de mis padres en los días de su peregrinación. Gén. 47:9
- Y vivió Jacob en la tierra de Egipto diecisiete años: y fueron los días de Jacob, los años de su vida, ciento cuarenta y siete años. Gén. 47:28
- Y estuvo José en Egipto, él y la casa de su padre: y vivió José ciento diez años. Gén. 50:22
- Y murió José de edad de ciento diez años; y embalsamáronlo, y fué puesto en un ataúd en Egipto. Gén. 50:26
- Y estos son los nombres de los hijos de Leví por sus linajes: Gersón, y Coath, y Merari: Y los años de la vida de Leví fueron ciento treinta y siete años. Éxod. 6:16
- Y los hijos de Coath: Amram, é Izhar, y Hebrón, y Uzziel. Y los años de la vida de Coath fueron ciento treinta y tres años. Éxod. 6:18
- Y Amram tomó por mujer á Jochêbed su tía, la cual le parió á Aarón y á Moisés. Y los años de la vida de Amram fueron ciento treinta y siete años. Éxod. 6:20
- Además inquiere tú de entre todo el pueblo varones de virtud, temerosos de Dios, varones de verdad, que aborrezcan la avaricia; y constituirás á éstos sobre ellos caporales sobre mil, sobre ciento, sobre cincuenta y sobre diez. Éxod. 18:21
- Y escogió Moisés varones de virtud de todo Israel, y púsolos por cabezas sobre el pueblo, caporales sobre mil, sobre ciento, sobre cincuenta, y sobre diez. Éxod. 18:25
- Y cinco de vosotros perseguirán á ciento, y ciento de vosotros perseguirán á diez mil, y vuestros enemigos caerán á cuchillo delante de vosotros. Lev. 26:8
- Todos los contados en el ejército de Judá, ciento ochenta y seis mil y cuatrocientos, por sus escuadrones, irán delante. Núm. 2:9
- Todos los contados en el ejército de Rubén, ciento cincuenta y un mil cuatrocientos y cincuenta, por sus escuadrones, irán los segundos. Núm. 2:16
- Todos los contados en el ejército de Ephraim, ciento ocho mil y ciento, por sus escuadrones, irán los terceros. Núm. 2:24
- Todos los contados en el ejército de Dan, ciento cincuenta y siete mil y seiscientos: irán los postreros tras sus banderas. Núm. 2:31
- Y fué su ofrenda un plato de plata de peso de ciento y treinta siclos, y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario; ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para presente; Núm. 7:13
- Ofreció por su ofrenda un plato de plata de ciento y treinta siclos de peso, un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario; ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para presente; Núm. 7:19
- Y su ofrenda, un plato de plata de ciento y treinta siclos de peso, un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario; ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para presente; Núm. 7:25
- Y su ofrenda, un plato de plata de ciento y treinta siclos de peso, un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para presente; Núm. 7:31
- Y su ofrenda, un plato de plata de ciento y treinta siclos de peso, un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario; ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para presente; Núm. 7:37
- Y su ofrenda, un plato de plata de ciento y treinta siclos de peso, un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario; ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para presente; Núm. 7:43
- Y su ofrenda, un plato de plata de ciento y treinta siclos de peso, un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario; ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para presente; Núm. 7:49
- Y su ofrenda, un plato de plata de ciento y treinta siclos de peso, un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario; ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para presente; Núm. 7:55
- Y su ofrenda, un plato de plata de ciento y treinta siclos de peso, un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario; ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para presente; Núm. 7:61
- Y su ofrenda, un plato de plata de ciento y treinta siclos de peso, un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario; ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para presente; Núm. 7:67
- Y su ofrenda, un plato de plata de ciento y treinta siclos de peso, un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario; ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para presente; Núm. 7:73
- Y su ofrenda, un plato de plata de ciento y treinta siclos de peso, un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario; ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para presente; Núm. 7:79
- Cada plato de ciento y treinta siclos, cada jarro de setenta: toda la plata de los vasos, dos mil y cuatrocientos siclos, al siclo del santuario. Núm. 7:85
- Las doce cucharas de oro llenas de perfume, de diez siclos cada cuchara, al siclo del santuario: todo el oro de las cucharas, ciento y veinte siclos. Núm. 7:86
- Y era Aarón de edad de ciento y veinte y tres años, cuando murió en el monte de Hor. Núm. 33:39
- Y díjoles: edad de ciento y veinte años soy hoy día; no puedo más salir ni entrar: á más de esto Jehová me ha dicho: No pasarás este Jordán. Deut. 31:2
- Y era Moisés de edad de ciento y veinte años cuando murió: sus ojos nunca se oscurecieron, ni perdió su vigor. Deut. 34:7
- Y después de estas cosas murió Josué, hijo de Nun, siervo de Jehová siendo de ciento y diez años. Jos. 24:29
- Y murió Josué hijo de Nun, siervo de Jehová, siendo de ciento y diez años. Jue. 2:8
- Y Zeba y Zalmunna estaban en Carcor, y con ellos su ejército de como quince mil hombres, todos los que habían quedado de todo el campo de los orientales: y los muertos habían sido ciento veinte mil hombres que sacaban espada. Jue. 8:10
- Y tomaremos diez hombres de cada ciento por todas las tribus de Israel, y de cada mil ciento, y mil de cada diez mil, que lleven bastimento para el pueblo que ha de hacer, yendo contra Gabaa de Benjamín, conforme á toda la abominación que ha cometido en Israel. Jue. 20:10
- Y reconociendo los príncipes de los Filisteos sus compañías de á ciento y de á mil hombres, David y los suyos iban en los postreros con Achîs. 1 Sam. 29:2
- Entonces el rey les dijo: Yo haré lo que bien os pareciere. Y púsose el rey á la entrada de la puerta, mientras salía todo el pueblo de ciento en ciento y de mil en mil. 2 Sam. 18:4
- Y sacrificó Salomón por sacrificios pacíficos, los cuales ofreció á Jehová veinte y dos mil bueyes, y ciento veinte mil ovejas. Así dedicaron el rey y todos los hijos de Israel la casa de Jehová. 1 Re. 8:63
- Y había Hiram enviado al rey ciento y veinte talentos de oro. 1 Re. 9:14
- Y dió ella al rey ciento y veinte talentos de oro, y muy mucha especiería, y piedras preciosas: nunca vino tan grande copia de especias, como la reina de Seba dió al rey Salomón. 1 Re. 10:10
- Y venía y salía de Egipto, el carro por seiscientas piezas de plata, y el caballo por ciento y cincuenta; y así los sacaban por mano de ellos, todos los reyes de los Hetheos, y de Siria. 1 Re. 10:29
- Y como Roboam vino á Jerusalem, juntó toda la casa de Judá y la tribu de Benjamín, ciento y ochenta mil hombres escogidos de guerra, para hacer guerra á la casa de Israel, y reducir el reino á Roboam hijo de Salomón. 1 Re. 12:21
- Y aconteció que la misma noche salió el ángel de Jehová, é hirió en el campo de los Asirios ciento ochenta y cinco mil; y como se levantaron por la mañana, he aquí los cuerpos de los muertos. 2 Re. 19:35
- Y fueron los hijos de Ulam hombres valientes y vigorosos, flecheros diestros, los cuales tuvieron muchos hijos y nietos, ciento y cincuenta. Todos estos fueron de los hijos de Benjamín. 1 Cró. 8:40
- De los hijos de Simeón, valientes y esforzados hombres para la guerra, siete mil y ciento. 1 Cró. 12:25
- Y de la otra parte del Jordán, de los Rubenitas y de los de Gad y de la media tribu de Manasés, ciento y veinte mil con toda suerte de armas de guerra. 1 Cró. 12:37
- De los hijos de Coath, Uriel el principal, y sus hermanos, ciento y veinte; 1 Cró. 15:5
- De los hijos de Gersón, Joel el principal, y sus hermanos, ciento y treinta; 1 Cró. 15:7
- De los hijos de Uzziel, Amidadab el principal, y sus hermanos, ciento y doce. 1 Cró. 15:10
- Y subían, y sacaban de Egipto, un carro por seiscientas piezas de plata, y un caballo por ciento y cincuenta: y así se sacaban por medio de ellos para todos los reyes de los Hetheos, y para los reyes de Siria. 2 Cró. 1:17
- Y contó Salomón todos los hombres extranjeros que estaban en la tierra de Israel, después de haberlos ya contado David su padre, y fueron hallados ciento cincuenta y tres mil seiscientos. 2 Cró. 2:17
- El pórtico que estaba en la delantera de la longitud, era de veinte codos al frente del ancho de la casa, y su altura de ciento y veinte: y cubriólo por dentro de oro puro. 2 Cró. 3:4
- Y los Levitas cantores, todos los de Asaph, los de Hemán, y los de Jeduthún, juntamente con sus hijos y sus hermanos, vestidos de lino fino, estaban con címbalos y salterios y arpas al oriente del altar; y con ellos ciento veinte sacerdotes que tocaban trompetas:) 2 Cró. 5:12
- Y ofreció el rey Salomón en sacrificio veinte y dos mil bueyes, y ciento y veinte mil ovejas; y así dedicaron la casa de Dios el rey y todo el pueblo. 2 Cró. 7:5
- Y dió al rey ciento y veinte talentos de oro, y gran copia de aromas, y piedras preciosas: nunca hubo tales aromas como los que dió la reina de Seba al rey Salomón. 2 Cró. 9:9
- Y COMO vino Roboam á Jerusalem, juntó la casa de Judá y de Benjamín, ciento y ochenta mil hombres escogidos de guerra, para pelear contra Israel y volver el reino á Roboam. 2 Cró. 11:1
- Tras éste, Jozabad, y con él ciento y ochenta mil apercibidos para la guerra. 2 Cró. 17:18
- Mas Joiada envejeció, y murió harto de días: de ciento y treinta años era cuando murió. 2 Cró. 24:15
- Porque Peca, hijo de Remalías mató en Judá en un día ciento y veinte mil, todos hombres valientes; por cuanto habían dejado á Jehová el Dios de sus padres. 2 Cró. 28:6
- Los hijos de Paros, dos mil ciento setenta y dos; Esd. 2:3
- Los hijos de Jora, ciento y doce; Esd. 2:18
- Los hijos de Beth-lehem, ciento veinte y tres; Esd. 2:21
- Los varones de Anathoth, ciento veinte y ocho; Esd. 2:23
- Los varones de Michmas, ciento veinte y dos; Esd. 2:27
- Los hijos de Magbis, ciento cincuenta y seis; Esd. 2:30
- Los cantores: los hijos de Asaph, ciento veinte y ocho. Esd. 2:41
- Los hijos de los porteros: los hijos de Sallum, los hijos de Ater, los hijos de Talmón, los hijos de Accub, los hijos de Hatita, los hijos de Sobai; en todos, ciento treinta y nueve. Esd. 2:42
- De los hijos de Sechânías y de los hijos de Pharos, Zacarías, y con él, en la línea de varones, ciento y cincuenta; Esd. 8:3
- Y de los hijos de Solomith, el hijo de Josiphías, y con él ciento y sesenta varones; Esd. 8:10
- Y de los hijos de Azgad, Johanán, hijo de Catán, y con él ciento y diez varones; Esd. 8:12
- Además ciento y cincuenta hombres de los Judíos y magistrados, y los que venían á nosotros de las gentes que están en nuestros contornos, estaban á mi mesa. Neh. 5:17
- Los hijos de Paros, dos mil ciento setenta y dos; Neh. 7:8
- Los hijos de Hariph, ciento doce; Neh. 7:24
- Los varones de Beth-lehem y de Netopha, ciento ochenta y ocho; Neh. 7:26
- Los varones de Anathoth, ciento veintiocho; Neh. 7:27
- Los varones de Michmas, ciento veintidós; Neh. 7:31
- Los varones de Beth-el y de Ai, ciento veintitrés; Neh. 7:32
- Cantores: los hijos de Asaph, ciento cuarenta y ocho. Neh. 7:44
- Porteros: los hijos de Sallum, los hijos de Ater, los hijos de Talmón, los hijos de Accub, los hijos de Hatita, los hijos de Sobai, ciento treinta y ocho. Neh. 7:45
- Y sus hermanos, hombres de grande vigor, ciento veintiocho: jefe de los cuales era Zabdiel, hijo de Gedolim. Neh. 11:14
- Y los porteros, Accub, Talmón, y sus hermanos, guardas en las puertas, ciento setenta y dos. Neh. 11:19
- Y ACONTECIÓ en los días de Assuero, (el Assuero que reinó desde la India hasta la Etiopía sobre ciento veinte y siete provincias,) Est. 1:1
- Para mostrar él las riquezas de la gloria de su reino, y el lustre de la magnificencia de su poder, por muchos días, ciento y ochenta días. Est. 1:4
- Entonces fueron llamados los escribanos del rey en el mes tercero, que es Siván, á veintitrés del mismo; y escribióse conforme á todo lo que mandó Mardochêo, á los Judíos, y á los sátrapas, y á los capitanes, y á los príncipes de las provincias que había desde la India hasta la Ethiopía, ciento veintisiete provincias; á cada provincia según su escribir, y á cada pueblo conforme á su lengua, á los Judíos también conforme á su escritura y lengua. Est. 8:9
- Y envió Mardochêo letras á todos los Judíos, á las ciento veintisiete provincias del rey Assuero, con palabras de paz y de verdad, Est. 9:30
- Y después de esto vivió Job ciento y cuarenta años, y vió á sus hijos, y á los hijos de sus hijos, hasta la cuarta generación. Job 42:16
- Si el hombre engendrare ciento, y viviere muchos años, y los días de su edad fueren numerosos; si su alma no se hartó del bien, y también careció de sepultura, yo digo que el abortivo es mejor que él. Ecl. 6:3
- Y salió el ángel de Jehová, é hirió ciento ochenta y cinco mil en el campo de los Asirios: y cuando se levantaron por la mañana, he aquí que todo era cuerpos de muertos. Is. 37:36
- Había noventa y seis granadas en cada orden: todas ellas eran ciento sobre la red alrededor. Jer. 52:23
- PARECIÓ bien á Darío constituir sobre el reino ciento veinte gobernadores, que estuviesen en todo el reino. Dan. 6:1
- Porque así ha dicho el Señor Jehová: La ciudad que sacaba mil, quedará con ciento; y la que sacaba ciento, quedará con diez, en la casa de Israel. Am. 5:3
- ¿Y no tendré yo piedad de Nínive, aquella grande ciudad donde hay más de ciento y veinte mil personas que no conocen su mano derecha ni su mano izquierda, y muchos animales? Jon. 4:11
- Y parte cayó en buena tierra, y dió fruto, cuál a ciento, cuál á sesenta, y cuál á treinta. Mt. 13:8
- Mas el que fué sembrado en buena tierra, éste es el que oye y entiende la palabra, y el que lleva fruto: y lleva uno á ciento, y otro á sesenta, y otro á treinta. Mt. 13:23
- Y otra parte cayó en buena tierra, y dió fruto, que subió y creció: y llevó uno á treinta, y otro á sesenta, y otro á ciento. Mc. 4:8
- Y éstos son los que fueron sembrados en buena tierra: los que oyen la palabra, y la reciben, y hacen fruto, uno á treinta, otro á sesenta, y otro á ciento. Mc. 4:20
- Y se recostaron por partidas, de ciento en ciento, y de cincuenta en cincuenta. Mc. 6:40
- Y otra parte cayó en buena tierra, y cuando fué nacida, llevó fruto á ciento por uno. Diciendo estas cosas clamaba: El que tiene oídos para oir, oiga. Lc. 8:8
- Subió Simón Pedro, y trajo la red á tierra, llena de grandes peces, ciento cincuenta y tres: y siendo tantos, la red no se rompió. Jn. 21:11
- Y en aquellos días, Pedro, levantándose en medio de los hermanos, dijo (y era la compañía junta como de ciento y veinte en número): Hech. 1:15
- Y oí el número de los señalados: ciento cuarenta y cuatro mil señalados de todas las tribus de los hijos de Israel. Apoc. 7:4
- Y MIRÉ, y he aquí, el Cordero estaba sobre el monte de Sión, y con Él ciento cuarenta y cuatro mil, que tenían el nombre de su Padre escrito en sus frentes. Apoc. 14:1
- Y cantaban como un cántico nuevo delante del trono, y delante de los cuatro animales, y de los ancianos: y ninguno podía aprender el cántico sino aquellos ciento cuarenta y cuatro mil, los cuales fueron comprados de entre los de la tierra. Apoc. 14:3
- Y midió su muro, ciento cuarenta y cuatro codos, de medida de hombre, la cual es del ángel. Apoc. 21:17