Concordancia de Haller: DEMONIOS
- Y nunca más sacrificarán sus sacrificios á los demonios, tras de los cuales han fornicado: tendrán esto por estatuto perpetuo por sus edades. Lev. 17:7
- Y él se hizo sacerdotes para los altos, y para los demonios, y para los becerros que él había hecho. 2 Cró. 11:15
- Y sacrificaron sus hijos y sus hijas á los demonios; Sal. 106:37
- Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre lanzamos demonios, y en tu nombre hicimos mucho milagros? Mt. 7:22
- Y como fué ya tarde, trajeron á Él muchos endemoniados: y echó los demonios con la palabra, y sanó á todos los enfermos; Mt. 8:16
- Y los demonios le rogaron, diciendo: Si nos echas, permítenos ir á aquel hato de puercos. Mt. 8:31
- Mas los Fariseos decían: Por el príncipe de los demonios echa fuera los demonios. Mt. 9:34
- Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios: de gracia recibisteis, dad de gracia. Mt. 10:8
- Mas los Fariseos, oyéndolo, decían: Este no echa fuera los demonios, sino por Beelzebub, príncipe de los demonios. Mt. 12:24
- Y si yo por Beelzebub echo fuera los demonios, ¿vuestros hijos por quién los echan? Por tanto, ellos serán vuestros jueces. Mt. 12:27
- Y si por espíritu de Dios yo echo fuera los demonios, ciertamente ha llegado á vosotros el reino de Dios. Mt. 12:28
- Y sanó á muchos que estaban enfermos de diversas enfermedades, y echó fuera muchos demonios; y no dejaba decir á los demonios que le conocían. Mc. 1:34
- Y predicaba en las sinagogas de ellos en toda Galilea, y echaba fuera los demonios. Mc. 1:39
- Y que tuviesen potestad de sanar enfermedades, y de echar fuera demonios: Mc. 3:15
- Y los escribas que habían venido de Jerusalem, decían que tenía á Beelzebub, y que por el príncipe de los demonios echaba fuera los demonios. Mc. 3:22
- Y le rogaron todos los demonios, diciendo: Envíanos á los puercos para que entremos en ellos. Mc. 5:12
- Y echaban fuera muchos demonios, y ungían con aceite á muchos enfermos, y sanaban. Mc. 6:13
- Y respondióle Juan, diciendo: Maestro, hemos visto á uno que en tu nombre echaba fuera los demonios, el cual no nos sigue; y se lo prohibimos, porque no nos sigue. Mc. 9:38
- Mas como Jesús resucitó por la mañana, el primer día de la semana, apareció primeramente á María Magdalena, de la cual había echado siete demonios. Mc. 16:9
- Y estas señales seguirán á los que creyeren: En mi nombre echarán fuera demonios; hablaran nuevas lenguas; Mc. 16:17
- Y salían también demonios de muchos, dando voces, y diciendo: Tú eres el Hijo de Dios. Mas riñéndolos no les dejaba hablar; porque sabían que Él era el Cristo. Lc. 4:41
- Y algunas mujeres que habían sido curadas de malos espíritus y de enfermedades: María, que se llamaba Magdalena, de la cual habían salido siete demonios, Lc. 8:2
- Y saliendo Él á tierra, le vino al encuentro de la ciudad un hombre que tenía demonios ya de mucho tiempo; y no vestía vestido, ni estaba en casa, sino por los sepulcros. Lc. 8:27
- Y le preguntó Jesús, diciendo: ¿Qué nombre tienes? Y Él dijo: Legión. Porque muchos demonios habían entrado en Él. Lc. 8:30
- Y salidos los demonios del hombre, entraron en los puercos; y el hato se arrojó de un despeñadero en el lago, y ahogóse. Lc. 8:33
- Y salieron á ver lo que había acontecido; y vinieron á Jesús, y hallaron sentado al hombre de quien habían salido los demonios, vestido, y en su juicio, á los pies de Jesús; y tuvieron miedo. Lc. 8:35
- Y aquel hombre, de quien habían salido los demonios, le rogó para estar con Él; mas Jesús le despidió, diciendo: Lc. 8:38
- Y JUNTANDO á sus doce discípulos, les dió virtud y potestad sobre todos los demonios, y que sanasen enfermedades. Lc. 9:1
- Entonces respondiendo Juan, dijo: Maestro, hemos visto á uno que echaba fuera demonios en tu nombre; y se lo prohibimos, porque no sigue con nosotros. Lc. 9:49
- Y volvieron los setenta con gozo, diciendo: Señor, aun los demonios se nos sujetan en tu nombre. Lc. 10:17
- Mas algunos de ellos decían: En Beelzebub, príncipe de los demonios, echa fuera los demonios. Lc. 11:15
- Y si también Satanás está dividido contra sí mismo, ¿cómo estará en pie su reino? porque decís que en Beelzebub echo yo fuera los demonios. Lc. 11:18
- Pues si yo echo fuera los demonios en Beelzebub, ¿vuestros hijos en quién los echan fuera? Por tanto, ellos serán vuestros jueces. Lc. 11:19
- Mas si por el dedo de Dios echo yo fuera los demonios, cierto el reino de Dios ha llegado á vosotros. Lc. 11:20
- Y les dijo: Id, y decid á aquella zorra: He aquí, echo fuera demonios y acabo sanidades hoy y mañana, y al tercer día soy consumado. Lc. 13:32
- Antes digo que lo que los Gentiles sacrifican, á los demonios lo sacrifican, y no á Dios: y no querría que vosotros fueseis partícipes con los demonios. 1 Cor. 10:20
- No podéis beber la copa del Señor, y la copa de los demonios: no podéis ser partícipes de la mesa del Señor, y de la mesa de los demonios. 1 Cor. 10:21
- EMPERO el Espíritu dice manifiestamente, que en los venideros tiempos alguno apostatarán de la fe escuchando á espíritus de error y á doctrinas de demonios; 1 Tim. 4:1
- Tú crees que Dios es uno; bien haces: también los demonios creen, y tiemblan. Sant. 2:19
- Y los otros hombres que no fueron muertos con estas plagas, aun no se arrepintieron de las obras de sus manos, para que no adorasen á los demonios, y á las imágenes de oro, y de plata, y de metal, y de piedra, y de madera; las cuales no pueden ver, ni oir, ni andar: Apoc. 9:20
- Porque son espíritus de demonios, que hacen señales, para ir á los reyes de la tierra y de todo el mundo, para congregarlos para la batalla de aquel gran día del Dios Todopoderoso. Apoc. 16:14
- Y clamó con fortaleza en alta voz, diciendo: Caída es, caída es la grande Babilonia, y es hecha habitación de demonios, y guarida de todo espíritu inmundo, y albergue de todas aves sucias y aborrecibles. Apoc. 18:2