Concordancia de Haller: ÉL
- Y dijo Dios: Produzca la tierra hierba verde, hierba que dé simiente; árbol de fruto que dé fruto según su género, que su simiente esté en él, sobre la tierra: y fué así. Gén. 1:11
- Y produjo la tierra hierba verde, hierba que da simiente según su naturaleza, y árbol que da fruto, cuya simiente está en él, según su género: y vió Dios que era bueno. Gén. 1:12
- Y bendijo Dios al día séptimo, y santificólo, porque en él reposó de toda su obra que había Dios criado y hecho. Gén. 2:3
- Mas del árbol de ciencia del bien y del mal no comerás de él; porque el día que de él comieres, morirás. Gén. 2:17
- Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; haréle ayuda idónea para él. Gén. 2:18
- Y puso Adam nombres á toda bestia y ave de los cielos y á todo animal del campo: mas para Adam no halló ayuda que estuviese idónea para él. Gén. 2:20
- Mas del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, porque no muráis. Gén. 3:3
- Mas sabe Dios que el día que comiereis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como dioses sabiendo el bien y el mal. Gén. 3:5
- Y él respondió: Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y escondíme. Gén. 3:10
- A la mujer dijo: Multiplicaré en gran manera tus dolores y tus preñeces; con dolor parirás los hijos; y á tu marido será tu deseo, y él se enseñoreará de ti. Gén. 3:16
- Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste á la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo, No comerás de él; maldita será la tierra por amor de ti; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida; Gén. 3:17
- Si bien hicieres, ¿no serás ensalzado? y si no hicieres bien, el pecado está á la puerta: con todo esto, á ti será su deseo, y tú te enseñorearás de él. Gén. 4:7
- Y Jehová dijo á Caín: ¿Dónde está Abel tu hermano? Y él respondió: No sé; ¿soy yo guarda de mi hermano? Gén. 4:9
- Y él le dijo: ¿Qué has hecho? La voz de la sangre de tu hermano clama á mí desde la tierra. Gén. 4:10
- Y dijo Jehová: No contenderá mi espíritu con el hombre para siempre, porque ciertamente él es carne: mas serán sus días ciento y veinte años. Gén. 6:3
- Y vino Noé, y sus hijos, y su mujer, y las mujeres de sus hijos con él al arca, por las aguas del diluvio. Gén. 7:7
- En este mismo día entró Noé, y Sem, y Châm y Japhet, hijos de Noé, la mujer de Noé, y las tres mujeres de sus hijos con él en el arca; Gén. 7:13
- Así fué destruída toda sustancia que vivía sobre la faz de la tierra, desde el hombre hasta la bestia, y los reptiles, y las aves del cielo; y fueron raídos de la tierra; y quedó solamente Noé, y lo que con él estaba en el arca. Gén. 7:23
- Y ACORDÓSE Dios de Noé, y de todos los animales, y de todas las bestias que estaban con él en el arca; é hizo pasar Dios un viento sobre la tierra, y disminuyeron las aguas. Gén. 8:1
- Y no halló la paloma donde sentar la planta de su pie, y volvióse á él al arca, porque las aguas estaban aún sobre la faz de toda la tierra: entonces él extendió su mano y cogiéndola, hízola entrar consigo en el arca. Gén. 8:9
- Y la paloma volvió á él á la hora de la tarde: y he aquí que traía una hoja de oliva tomada en su pico: y entendió Noé que las aguas se habían retirado de sobre la tierra. Gén. 8:11
- Y esperó aún otros siete días, y envió la paloma, la cual no volvió ya más á él. Gén. 8:12
- Entonces salió Noé, y sus hijos, y su mujer, y las mujeres de sus hijos con él. Gén. 8:18
- Y habló Dios á Noé y á sus hijos con él, diciendo: Gén. 9:8
- Y despertó Noé de su vino, y supo lo que había hecho con él su hijo el más joven; Gén. 9:24
- Y fuése Abram, como Jehová le dijo; y fué con él Lot: y era Abram de edad de setenta y cinco años cuando salió de Harán. Gén. 12:4
- SUBIÓ, pues, Abram de Egipto hacia el Mediodía, él y su mujer, con todo lo que tenía, y con él Lot. Gén. 13:1
- Y Jehová dijo á Abram, después que Lot se apartó de él: Alza ahora tus ojos, y mira desde el lugar donde estás hacia el Aquilón, y al Mediodía, y al Oriente y al Occidente; Gén. 13:14
- Y derramóse sobre ellos de noche él y sus siervos, é hiriólos, y fuélos siguiendo hasta Hobah, que está á la izquierda de Damasco. Gén. 14:15
- Y salió el rey de Sodoma á recibirlo, cuando volvía de la derrota de Chêdorlaomer y de los reyes que con él estaban, al valle de Shave, que es el valle del Rey. Gén. 14:17
- Y luego la palabra de Jehová fué á él diciendo: No te heredará éste, sino el que saldrá de tus entrañas será el que te herede. Gén. 15:4
- Y él respondió: Señor Jehová ¿en qué conoceré que la tengo de heredar? Gén. 15:8
- Y tomó él todas estas cosas, y partiólas por la mitad, y puso cada mitad una enfrente de otra; mas no partió las aves. Gén. 15:10
- Mas á la caída del sol sobrecogió el sueño á Abram, y he aquí que el pavor de una grande obscuridad cayó sobre él. Gén. 15:12
- Y él cohabitó con Agar, la cual concibió: y cuando vió que había concebido, miraba con desprecio á su señora. Gén. 16:4
- Y él será hombre fiero; su mano contra todos, y las manos de todos contra él, y delante de todos sus hermanos habitará. Gén. 16:12
- Entonces Abram cayó sobre su rostro, y Dios habló con él diciendo: Gén. 17:3
- Y respondió Dios: Ciertamente Sara tu mujer te parirá un hijo, y llamarás su nombre Isaac; y confirmaré mi pacto con él por alianza perpetua para su simiente después de él. Gén. 17:19
- Y acabó de hablar con él, y subió Dios de con Abraham. Gén. 17:22
- Y todos los varones de su casa, el siervo nacido en casa, y el comprado por dinero del extranjero, fueron circuncidados con él. Gén. 17:27
- Y APARECIÓLE Jehová en el valle de Mamre, estando él sentado á la puerta de su tienda en el calor del día. Gén. 18:1
- Y alzó sus ojos y miró, y he aquí tres varones que estaban junto á él: y cuando los vió, salió corriendo de la puerta de su tienda á recibirlos, é inclinóse hacia la tierra, Gén. 18:2
- Tomó también manteca y leche, y el becerro que había aderezado, y púsolo delante de ellos; y él estaba junto á ellos debajo del árbol; y comieron. Gén. 18:8
- Y le dijeron: ¿Dónde está Sara tu mujer? Y él respondió: Aquí en la tienda. Gén. 18:9
- Entonces dijo: De cierto volveré á ti según el tiempo de la vida, y he aquí, tendrá un hijo Sara tu mujer. Y Sara escuchaba á la puerta de la tienda, que estaba detrás de él. Gén. 18:10
- Entonces Sara negó diciendo: No me reí; porque tuve miedo. Y él dijo: No es así, sino que te has reído. Gén. 18:15
- Habiendo de ser Abraham en una nación grande y fuerte, y habiendo de ser benditas en él todas las gentes de la tierra? Gén. 18:18
- Porque yo lo he conocido, sé que mandará á sus hijos y á su casa después de sí, que guarden el camino de Jehová, haciendo justicia y juicio, para que haga venir Jehová sobre Abraham lo que ha hablado acerca de él. Gén. 18:19
- Quizá hay cincuenta justos dentro de la ciudad: ¿destruirás también y no perdonarás al lugar por cincuenta justos que estén dentro de él? Gén. 18:24
- Mas él porfió con ellos mucho, y se vinieron con él, y entraron en su casa; é hízoles banquete, y coció panes sin levadura y comieron. Gén. 19:3
- Y deteniéndose él, los varones asieron de su mano, y de la mano de su mujer, y de las manos de sus dos hijas según la misericordia de Jehová para con él; y le sacaron, y le pusieron fuera de la ciudad. Gén. 19:16
- Entonces la mujer de Lot miró atrás, á espaldas de él, y se volvió estatua de sal. Gén. 19:26
- Empero Lot subió de Zoar, y asentó en el monte, y sus dos hijas con él; porque tuvo miedo de quedar en Zoar, y se alojó en una cueva él y sus dos hijas. Gén. 19:30
- Ven, demos á beber vino á nuestro padre, y durmamos con él, y conservaremos de nuestro padre generación. Gén. 19:32
- Y dieron á beber vino á su padre aquella noche: y entró la mayor, y durmió con su padre; mas él no sintió cuándo se acostó ella, ni cuándo se levantó. Gén. 19:33
- El día siguiente dijo la mayor á la menor: He aquí yo dormí la noche pasada con mi padre; démosle á beber vino también esta noche, y entra y duerme con él, para que conservemos de nuestro padre generación. Gén. 19:34
- Y dieron á beber vino á su padre también aquella noche: y levantóse la menor, y durmió con él; pero no echó de ver cuándo se acostó ella, ni cuándo se levantó. Gén. 19:35
- ¿No me dijo él: Mi hermana es; y ella también dijo: Es mi hermano? Con sencillez de mi corazón, y con limpieza de mis manos he hecho esto. Gén. 20:5
- Y á Sara dijo: He aquí he dado mil monedas de plata á tu hermano; mira que él te es por velo de ojos para todos los que están contigo, y para con todos: así fué reprendida. Gén. 20:16
- Y él respondió: Que estas siete corderas tomarás de mi mano, para que me sean en testimonio de que yo cavé este pozo. Gén. 21:30
- Y ACONTECIÓ después de estas cosas, que tentó Dios á Abraham, y le dijo: Abraham. Y él respondió: Heme aquí. Gén. 22:1
- Y tomó Abraham la leña del holocausto, y púsola sobre Isaac su hijo: y él tomó en su mano el fuego y el cuchillo; y fueron ambos juntos. Gén. 22:6
- Entonces habló Isaac á Abraham su padre, y dijo: Padre mío. Y él respondió: Heme aquí, mi hijo. Y él dijo: He aquí el fuego y la leña; mas ¿dónde está el cordero para el holocausto? Gén. 22:7
- Entonces el ángel de Jehová le dió voces del cielo, y dijo: Abraham, Abraham. Y él respondió: Heme aquí. Gén. 22:11
- Jehová, Dios de los cielos, que me tomó de la casa de mi padre y de la tierra de mi parentela, y me habló y me juró, diciendo: A tu simiente daré esta tierra; él enviará su ángel delante de ti, y tú tomarás de allá mujer para mi hijo. Gén. 24:7
- Y aconteció que antes que él acabase de hablar, he aquí Rebeca, que había nacido á Bethuel, hijo de Milca, mujer de Nachôr hermano de Abraham, la cual salía con su cántaro sobre su hombro. Gén. 24:15
- Y fué que como vió el pendiente y los brazaletes en las manos de su hermana, que decía, Así me habló aquel hombre; vino á él: y he aquí que estaba junto á los camellos á la fuente. Gén. 24:30
- Entonces el hombre vino á casa, y Labán desató los camellos; y dióles paja y forraje, y agua para lavar los piés de él, y los piés de los hombres que con él venían. Gén. 24:32
- Y pusiéronle delante qué comer; mas él dijo: No comeré hasta que haya dicho mi mensaje. Y él le dijo: Habla. Gén. 24:33
- Y Jehová ha bendecido mucho á mi amo, y él se ha engrandecido: y le ha dado ovejas y vacas, plata y oro, siervos y siervas, camellos y asnos. Gén. 24:35
- Entonces él me respondió: Jehová, en cuya presencia he andado, enviará su ángel contigo, y prosperará tu camino; y tomarás mujer para mi hijo de mi linaje y de la casa de mi padre: Gén. 24:40
- Y comieron y bebieron él y los varones que venían con él, y durmieron; y levantándose de mañana, dijo: Enviadme á mi señor. Gén. 24:54
- Y él les dijo: No me detengáis, pues que Jehová ha prosperado mi camino; despachadme para que me vaya á mi señor. Gén. 24:56
- Y venía Isaac del pozo del Viviente que me ve; porque él habitaba en la tierra del Mediodía; Gén. 24:62
- Y á los hijos de sus concubinas dió Abraham dones, y enviólos de junto Isaac su hijo, mientras él vivía, hacia el oriente, á la tierra oriental. Gén. 25:6
- Y salió el primero rubio, y todo él velludo como una pelliza; y llamaron su nombre Esaú. Gén. 25:25
- Y dijo Jacob: Júrame lo en este día. Y él le juró, y vendió á Jacob su primogenitura. Gén. 25:33
- Entonces Jacob dió á Esaú pan y del guisado de las lentejas; y él comió y bebió, y levantóse, y fuése. Así menospreció Esaú la primogenitura. Gén. 25:34
- Y los hombres de aquel lugar le preguntaron acerca de su mujer; y él respondió: Es mi hermana; porque tuvo miedo de decir: Es mi mujer; que tal vez, dijo, los hombres del lugar me matarían por causa de Rebeca; porque era de hermoso aspecto. Gén. 26:7
- Y sucedió que, después que él estuvo allí muchos días, Abimelech, rey de los Filisteos, mirando por una ventana, vió á Isaac que jugaba con Rebeca su mujer. Gén. 26:8
- Y los pastores de Gerar riñeron con los pastores de Isaac, diciendo: El agua es nuestra: por eso llamó el nombre del pozo Esek, porque habían altercado con él. Gén. 26:20
- Y abrieron otro pozo, y también riñeron sobre él: y llamó su nombre Sitnah. Gén. 26:21
- Y apartóse de allí, y abrió otro pozo, y no riñeron sobre él: y llamó su nombre Rehoboth, y dijo: Porque ahora nos ha hecho ensanchar Jehová y fructificaremos en la tierra. Gén. 26:22
- Y Abimelech vino á él desde Gerar, y Ahuzzath, amigo suyo, y Phicol, capitán de su ejército. Gén. 26:26
- Entonces él les hizo banquete, y comieron y bebieron. Gén. 26:30
- Y se levantaron de madrugada, y juraron el uno al otro; é Isaac los despidió, y ellos se partieron de él en paz. Gén. 26:31
- Y ACONTECIÓ que cuando hubo Isaac envejecido, y sus ojos se ofuscaron quedando sin vista, llamó á Esaú, su hijo el mayor, y díjole: Mi hijo. Y él respondió: Heme aquí. Gén. 27:1
- Y él dijo: He aquí ya soy viejo, no sé el día de mi muerte: Gén. 27:2
- Ve ahora al ganado, y tráeme de allí dos buenos cabritos de las cabras, y haré de ellos viandas para tu padre, como él gusta; Gén. 27:9
- Entonces él fué, y tomó, y trájolos á su madre: y su madre hizo guisados, como su padre gustaba. Gén. 27:14
- Y él fué á su padre, y dijo: Padre mío: y él respondió: Heme aquí, ¿quién eres, hijo mío? Gén. 27:18
- Entonces Isaac dijo á su hijo: ¿Cómo es que la hallaste tan presto, hijo mío? Y él respondió: Porque Jehová tu Dios hizo que se encontrase delante de mí. Gén. 27:20
- Y llegóse Jacob á su padre Isaac; y él le palpó, y dijo: La voz es la voz de Jacob, mas las manos, las manos de Esaú. Gén. 27:22
- Y dijo: ¿Eres tú mi hijo Esaú? Y él respondió: Yo soy. Gén. 27:24
- Y dijo: Acércamela, y comeré de la caza de mi hijo, para que te bendiga mi alma; y él se la acercó, y comió: trájole también vino, y bebió. Gén. 27:25
- Y él se llegó, y le besó; y olió Isaac el olor de sus vestidos, y le bendijo, y dijo: Mira, el olor de mi hijo Como el olor del campo que Jehová ha bendecido: Gén. 27:27
- E hizo él también guisados, y trajo á su padre, y díjole: Levántese mi padre, y coma de la caza de su hijo, para que me bendiga tu alma. Gén. 27:31
- Entonces Isaac su padre le dijo: ¿Quién eres tú? Y él dijo: Yo soy tu hijo, tu primogénito, Esaú. Gén. 27:32
- Y él dijo: Vino tu hermano con engaño, y tomó tu bendición. Gén. 27:35
- Y él respondió: Bien llamaron su nombre Jacob, que ya me ha engañado dos veces; alzóse con mi primogenitura, y he aquí ahora ha tomado mi bendición. Y dijo: ¿No has guardado bendición para mí? Gén. 27:36
- Y mora con él algunos días, hasta que el enojo de tu hermano se mitigue; Gén. 27:44
- Y miró, y vió un pozo en el campo: y he aquí tres rebaños de ovejas que yacían cerca de él; porque de aquel pozo abrevaban los ganados: y había una gran piedra sobre la boca del pozo. Gén. 29:2
- Y él les dijo: ¿Conocéis á Labán, hijo de Nachôr? Y ellos dijeron: Sí, le conocemos. Gén. 29:5
- Y él les dijo: ¿Tiene paz? Y ellos dijeron: Paz; y he aquí Rachêl su hija viene con el ganado. Gén. 29:6
- Y él dijo: He aquí el día es aún grande; no es tiempo todavía de recoger el ganado; abrevad las ovejas, é id á apacentarlas. Gén. 29:7
- Estando aún él hablando con ellos Rachêl vino con el ganado de su padre, porque ella era la pastora. Gén. 29:9
- Y Jacob dijo á Rachêl como él era hermano de su padre, y como era hijo de Rebeca: y ella corrió, y dió las nuevas á su padre. Gén. 29:12
- Y así que oyó Labán las nuevas de Jacob, hijo de su hermana, corrió á recibirlo, y abrazólo, y besólo, y trájole á su casa: y él contó á Labán todas estas cosas. Gén. 29:13
- Y Labán le dijo: Ciertamente hueso mío y carne mía eres. Y estuvo con él el tiempo de un mes. Gén. 29:14
- Y sucedió que á la noche tomó á Lea su hija, y se la trajo: y él entró á ella. Gén. 29:23
- Y venida la mañana, he aquí que era Lea: y él dijo á Labán: ¿Qué es esto que me has hecho? ¿no te he servido por Rachêl? ¿por qué, pues, me has engañado? Gén. 29:25
- E hizo Jacob así, y cumplió la semana de aquélla: y él le dió á Rachêl su hija por mujer. Gén. 29:28
- Y entró también á Rachêl: y amóla también más que á Lea: y sirvió con él aún otros siete años. Gén. 29:30
- Y cuando Jacob volvía del campo á la tarde, salió Lea á él, y le dijo: A mí has de entrar, porque á la verdad te he alquilado por las mandrágoras de mi hijo. Y durmió con ella aquella noche. Gén. 30:16
- Y él respondió: Tú sabes cómo te he servido, y cómo ha estado tu ganado conmigo; Gén. 30:29
- Y él dijo: ¿Qué te daré? Y respondió Jacob: No me des nada: si hicieres por mí esto, volveré á apacentar tus ovejas. Gén. 30:31
- Y OÍA él las palabras de los hijos de Labán que decían: Jacob ha tomado todo lo que era de nuestro padre; y de lo que era de nuestro padre ha adquirido toda esta grandeza. Gén. 31:1
- Miraba también Jacob el semblante de Labán, y veía que no era para con él como ayer y antes de ayer. Gén. 31:2
- Si él decía así: Los pintados serán tu salario; entonces todas las ovejas parían pintados: y si decía así: Los listados serán tu salario; entonces todas las ovejas parían listados. Gén. 31:8
- Y él dijo: Alza ahora tus ojos, y verás todos los machos que cubren á las ovejas listados, pintados y abigarrados; porque yo he visto todo lo que Labán te ha hecho. Gén. 31:12
- Entonces tomó á sus hermanos consigo, y fué tras él camino de siete días, y alcanzóle en el monte de Galaad. Gén. 31:23
- Y ella dijo á su padre: No se enoje mi señor, porque no me puedo levantar delante de ti; pues estoy con la costumbre de las mujeres. Y él buscó, pero no halló los ídolos. Gén. 31:35
- Y los mensajeros volvieron á Jacob, diciendo: Vinimos á tu hermano Esaú, y él también vino á recibirte, y cuatrocientos hombres con él. Gén. 32:6
- Entonces dirás: Presente es de tu siervo Jacob, que envía á mi señor Esaú; y he aquí también él viene tras nosotros. Gén. 32:18
- Y pasó el presente delante de él; y él durmió aquella noche en el campamento. Gén. 32:21
- Y quedóse Jacob solo, y luchó con él un varón hasta que rayaba el alba. Gén. 32:24
- Y como vió que no podía con él, tocó en el sitio del encaje de su muslo, y descoyuntóse el muslo de Jacob mientras con él luchaba. Gén. 32:25
- Y dijo: Déjame, que raya el alba. Y él dijo: No te dejaré, si no me bendices. Gén. 32:26
- Y él le dijo: ¿Cuál es tu nombre? Y él respondió: Jacob. Gén. 32:27
- Y él dijo: No se dirá más tu nombre Jacob, sino Israel: porque has peleado con Dios y con los hombres, y has vencido. Gén. 32:28
- Entonces Jacob le preguntó, y dijo: Declárame ahora tu nombre. Y él respondió: ¿Por qué preguntas por mi nombre? Y bendíjolo allí. Gén. 32:29
- Y ALZANDO Jacob sus ojos miró, y he aquí venía Esaú, y los cuatrocientos hombres con él: entonces repartió él los niños entre Lea y Rachêl y las dos siervas. Gén. 33:1
- Y él pasó delante de ellos, é inclinóse á tierra siete veces, hasta que llegó á su hermano. Gén. 33:3
- Y alzó sus ojos, y vió las mujeres y los niños, y dijo: ¿Qué te tocan éstos? Y él respondió: Son los niños que Dios ha dado á tu siervo. Gén. 33:5
- Y él dijo: ¿Qué te propones con todas estas cuadrillas que he encontrado? Y él respondió: El hallar gracia en los ojos de mi señor. Gén. 33:8
- Toma, te ruego, mi dádiva que te es traída; porque Dios me ha hecho merced, y todo lo que hay aquí es mío. Y porfió con él, y tomóla. Gén. 33:11
- Y él le dijo: Mi señor sabe que los niños son tiernos, y que tengo ovejas y vacas paridas; y si las fatigan, en un día morirán todas las ovejas. Gén. 33:13
- Y Esaú dijo: Dejaré ahora contigo de la gente que viene conmigo. Y él dijo: ¿Para qué esto? halle yo gracia en los ojos de mi señor. Gén. 33:15
- Y dirigióse Hamor padre de Sichêm á Jacob, para hablar con él. Gén. 34:6
- Y no dilató el mozo hacer aquello, porque la hija de Jacob le había agradado: y él era el más honrado de toda la casa de su padre. Gén. 34:19
- Estos varones son pacíficos con nosotros, y habitarán en el país, y traficarán en él: pues he aquí la tierra es bastante ancha para ellos: nosotros tomaremos sus hijas por mujeres, y les daremos las nuestras. Gén. 34:21
- Y ellos respondieron ¿Había él de tratar á nuestra hermana como á una ramera? Gén. 34:31
- Entonces Jacob dijo á su familia y á todos los que con él estaban: Quitad los dioses ajenos que hay entre vosotros, y limpiaos, y mudad vuestros vestidos. Gén. 35:2
- Y llegó Jacob á Luz, que está en tierra de Canaán, (esta es Beth-el) él y todo el pueblo que con él estaba; Gén. 35:6
- Y fuése de él Dios, del lugar donde con él había hablado. Gén. 35:13
- Y Jacob erigió un título en el lugar donde había hablado con él, un título de piedra, y derramó sobre él libación, y echó sobre él aceite. Gén. 35:14
- Y llamó Jacob el nombre de aquel lugar donde Dios había hablado con él, Beth-el. Gén. 35:15
- Estos, pues, son los hijos de Esaú, y sus duques: él es Edom. Gén. 36:19
- Y él les dijo: Oíd ahora este sueño que he soñado: Gén. 37:6
- Y dijo Israel á José: Tus hermanos apacientan las ovejas en Sichêm: ven, y te enviaré á ellos. Y él respondió: Heme aquí. Gén. 37:13
- Y él le dijo: Ve ahora, mira cómo están tus hermanos y cómo están las ovejas, y tráeme la respuesta. Y enviólo del valle de Hebrón, y llegó á Sichêm. Gén. 37:14
- Y hallólo un hombre, andando él perdido por el campo, y preguntóle aquel hombre, diciendo: ¿Qué buscas? Gén. 37:15
- Y él respondió: Busco á mis hermanos: ruégote que me muestres dónde pastan. Gén. 37:16
- Y como ellos lo vieron de lejos, antes que cerca de ellos llegara, proyectaron contra él para matarle. Gén. 37:18
- Y díjoles Rubén: No derraméis sangre; echadlo en esta cisterna que está en el desierto, y no pongáis mano en él; por librarlo así de sus manos, para hacerlo volver á su padre. Gén. 37:22
- Venid, y vendámosle á los Ismaelitas, y no sea nuestra mano sobre él; que nuestro hermano es nuestra carne. Y sus hermanos acordaron con él. Gén. 37:27
- Y él la conoció, y dijo: La ropa de mi hijo es; alguna mala bestia le devoró; José ha sido despedazado. Gén. 37:33
- Y levantáronse todos sus hijos y todas sus hijas para consolarlo; mas él no quiso tomar consolación, y dijo: Porque yo tengo de descender á mi hijo enlutado hasta la sepultura. Y llorólo su padre. Gén. 37:35
- Y desagradó en ojos de Jehová lo que hacía, y también quitó á él la vida. Gén. 38:10
- Y Judá dijo á Thamar su nuera: Estáte viuda en casa de tu padre, hasta que crezca Sela mi hijo; porque dijo: Que quizá no muera él también como sus hermanos. Y fuése Thamar, y estúvose en casa de su padre. Gén. 38:11
- Y pasaron muchos días, y murió la hija de Súa, mujer de Judá; y Judá se consoló, y subía á los trasquiladores de sus ovejas á Timnath, él y su amigo Hira el Adullamita. Gén. 38:12
- Entonces quitó ella de sobre sí los vestidos de su viudez, y cubrióse con un velo, y arrebozóse, y se puso á la puerta de las aguas que están junto al camino de Timnath; porque veía que había crecido Sela, y ella no era dada á él por mujer. Gén. 38:14
- Entonces él dijo: ¿Qué prenda te daré? Ella respondió: Tu anillo, y tu manto, y tu bordón que tienes en tu mano. Y él se los dió, y entró á ella, la cual concibió de él. Gén. 38:18
- Entonces él se volvió á Judá, y dijo: No la he hallado; y también los hombres del lugar dijeron: Aquí no ha estado ramera. Gén. 38:22
- Empero fué que tornando él á meter la mano, he aquí su hermano salió; y ella dijo: ¿Por qué has hecho sobre ti rotura? Y llamó su nombre Phares. Gén. 38:29
- Y vió su señor que Jehová era con él, y que todo lo que él hacía, Jehová lo hacía prosperar en su mano. Gén. 39:3
- Así halló José gracia en sus ojos, y servíale; y él le hizo mayordomo de su casa, y entregó en su poder todo lo que tenía. Gén. 39:4
- Y dejó todo lo que tenía en mano de José; ni con él sabía de nada más que del pan que comía. Y era José de hermoso semblante y bella presencia. Gén. 39:6
- Y él no quiso, y dijo á la mujer de su señor: He aquí que mi señor no sabe conmigo lo que hay en casa, y ha puesto en mi mano todo lo que tiene: Gén. 39:8
- Y fué que hablando ella á José cada día, y no escuchándola él para acostarse al lado de ella, para estar con ella. Gén. 39:10
- Aconteció que entró él un día en casa para hacer su oficio, y no había nadie de los de casa allí en casa. Gén. 39:11
- Y asiólo ella por su ropa, diciendo: Duerme conmigo. Entonces dejóla él su ropa en las manos, y huyó, y salióse fuera. Gén. 39:12
- Llamó á los de casa, y hablóles diciendo: Mirad, nos ha traído un Hebreo, para que hiciese burla de nosotros: vino él á mí para dormir conmigo, y yo dí grandes voces; Gén. 39:14
- Y ella puso junto á sí la ropa de él, hasta que vino su señor á su casa. Gén. 39:16
- Y como yo alcé mi voz y grite, él dejó su ropa junto á mí, y huyó fuera. Gén. 39:18
- Mas Jehová fué con José, y extendió á él su misericordia, y dióle gracia en ojos del principal de la casa de la cárcel. Gén. 39:21
- Y el principal de la casa de la cárcel entregó en mano de José todos los presos que había en aquella prisión; todo lo que hacían allí, él lo hacía. Gén. 39:22
- No veía el principal de la cárcel cosa alguna que en su mano estaba; porque Jehová era con él, y lo que él hacía, Jehová lo prosperaba. Gén. 39:23
- Y el capitán de los de la guardia dió cargo de ellos á José, y él les servía: y estuvieron días en la prisión. Gén. 40:4
- Y él preguntó á aquellos eunucos de Faraón, que estaban con él en la prisión de la casa de su señor, diciendo: ¿Por qué parecen hoy mal vuestros semblantes? Gén. 40:7
- E hizo volver á su oficio al principal de los coperos; y dió él la copa en mano de Faraón. Gén. 40:21
- Y yo y él vimos un sueño una misma noche: cada uno soñó conforme á la declaración de su sueño. Gén. 41:11
- Y estaba allí con nosotros un mozo Hebreo, sirviente del capitán de los de la guardia; y se lo contamos, y él nos declaró nuestros sueños, y declaró á cada uno conforme á su sueño. Gén. 41:12
- Y aconteció que como él nos declaró, así fué: á mí me hizo volver á mi puesto, é hizo colgar al otro. Gén. 41:13
- E hízolo subir en su segundo carro, y pregonaron delante de él: Doblad la rodilla: y púsole sobre toda la tierra de Egipto. Gén. 41:43
- Y él juntó todo el mantenimiento de los siete años que fueron en la tierra de Egipto, y guardó mantenimiento en las ciudades, poniendo en cada ciudad el mantenimiento del campo de sus alrededores. Gén. 41:48
- Y cuando se sintió el hambre en toda la tierra de Egipto, el pueblo clamó á Faraón por pan. Y dijo Faraón á todos los Egipcios: Id á José, y haced lo que él os dijere. Gén. 41:55
- Y José era el señor de la tierra, que vendía á todo el pueblo de la tierra: y llegaron los hermanos de José, é inclináronse á él rostro por tierra. Gén. 42:6
- Y él les dijo: No; á ver lo descubierto del país habéis venido. Gén. 42:12
- Y apartóse él de ellos, y lloró: después volvió á ellos, y les habló, y tomó de entre ellos á Simeón, y aprisionóle á vista de ellos. Gén. 42:24
- Y él dijo: No descenderá mi hijo con vosotros; que su hermano es muerto, y él solo ha quedado: y si le aconteciere algún desastre en el camino por donde vais, haréis descender mis canas con dolor á la sepultura. Gén. 42:38
- Yo lo fío; á mí me pedirás cuenta de él: si yo no te lo volviere y lo pusiere delante de ti, seré para ti el culpante todos los días: Gén. 43:9
- Y él respondió: Paz á vosotros, no temáis; vuestro Dios y el Dios de vuestro padre os dió el tesoro en vuestros costales: vuestro dinero vino á mí. Y sacó á Simeón á ellos. Gén. 43:23
- Y vino José á casa, y ellos le trajeron el presente que tenían en su mano dentro de casa, é inclináronse á él hasta tierra. Gén. 43:26
- Entonces les preguntó él cómo estaban, y dijo: ¿Vuestro padre, el anciano que dijisteis, lo pasa bien? ¿vive todavía? Gén. 43:27
- Y alzando él sus ojos vió á Benjamín su hermano, hijo de su madre, y dijo: ¿Es éste vuestro hermano menor, de quien me hablasteis? Y dijo: Dios tenga misericordia de ti, hijo mío. Gén. 43:29
- Y pusieron para él aparte, y separadamente para ellos, y aparte para los Egipcios que con él comían: porque los Egipcios no pueden comer pan con los Hebreos, lo cual es abominación á los Egipcios. Gén. 43:32
- Y sentáronse delante de él, el mayor conforme á su mayoría, y el menor conforme á su menoría; y estaban aquellos hombres atónitos mirándose el uno al otro. Gén. 43:33
- Y él tomó viandas de delante de sí para ellos; mas la porción de Benjamín era cinco veces como cualquiera de las de ellos. Y bebieron, y alegráronse con él. Gén. 43:34
- Y pondrás mi copa, la copa de plata, en la boca del costal del menor, con el dinero de su trigo. Y él hizo como dijo José. Gén. 44:2
- Y como él los alcanzó, díjoles estas palabras. Gén. 44:6
- Y él dijo: También ahora sea conforme á vuestras palabras; aquél en quien se hallare, será mi siervo, y vosotros seréis sin culpa. Gén. 44:10
- Y llegó Judá con sus hermanos á casa de José, que aun estaba allí, y postráronse delante de él en tierra. Gén. 44:14
- Y él respondió: Nunca yo tal haga: el varón en cuyo poder fué hallada la copa, él será mi siervo; vosotros id en paz á vuestro padre. Gén. 44:17
- Entonces Judá se llegó á él, y dijo: Ay señor mío, ruégote que hable tu siervo una palabra en oídos de mi señor, y no se encienda tu enojo contra tu siervo, pues que tú eres como Faraón. Gén. 44:18
- Y nosotros respondimos á mi señor: Tenemos un padre anciano, y un mozo que le nació en su vejez, pequeño aún; y un hermano suyo murió, y él quedó solo de su madre, y su padre lo ama. Gén. 44:20
- Y tú dijiste á tus siervos: Traédmelo, y pondré mis ojos sobre él. Gén. 44:21
- Ahora, pues, cuando llegare yo á tu siervo mi padre, y el mozo no fuere conmigo, como su alma está ligada al alma de él, Gén. 44:30
- NO podía ya José contenerse delante de todos los que estaban al lado suyo, y clamó: Haced salir de conmigo á todos. Y no quedó nadie con él, al darse á conocer José á sus hermanos. Gén. 45:1
- Y dijo José á sus hermanos: Yo soy José: ¿vive aún mi padre? Y sus hermanos no pudieron responderle, porque estaban turbados delante de él. Gén. 45:3
- Entonces dijo José á sus hermanos: Llegaos ahora á mí. Y ellos se llegaron. Y él dijo: Yo soy José vuestro hermano el que vendisteis para Egipto. Gén. 45:4
- Y besó á todos sus hermanos, y lloró sobre ellos: y después sus hermanos hablaron con él. Gén. 45:15
- Y despidió á sus hermanos, y fuéronse. Y él les dijo: No riñáis por el camino. Gén. 45:24
- Y diéronle las nuevas, diciendo: José vive aún; y él es señor en toda la tierra de Egipto. Y su corazón se desmayó; pues no los creía. Gén. 45:26
- Y ellos le contaron todas las palabras de José, que él les había hablado; y viendo él los carros que José enviaba para llevarlo, el espíritu de Jacob su padre revivió. Gén. 45:27
- Y habló Dios á Israel en visiones de noche, y dijo: Jacob, Jacob. Y él respondió: Heme aquí. Gén. 46:2
- Y José unció su carro y vino á recibir á Israel su padre á Gosén; y se manifestó á él, y echóse sobre su cuello, y lloró sobre su cuello bastante. Gén. 46:29
- Y recogió José todo el dinero que se halló en la tierra de Egipto y en la tierra de Canaán, por los alimentos que de él compraban; y metió José el dinero en casa de Faraón. Gén. 47:14
- Y acabado aquel año, vinieron á él el segundo año, y le dijeron: No encubriremos á nuestro señor que el dinero ciertamente se ha acabado; también el ganado es ya de nuestro señor; nada ha quedado delante de nuestro señor sino nuestros cuerpos y nuestra tierra. Gén. 47:18
- Mas cuando durmiere con mis padres, llevarme has de Egipto, y me sepultarás en el sepulcro de ellos. Y él respondió: Yo haré como tú dices. Gén. 47:30
- Y él dijo: Júramelo. Y él le juró. Entonces Israel se inclinó sobre la cabecera de la cama. Gén. 47:31
- Y SUCEDIÓ después de estas cosas el haberse dicho á José: He aquí tu padre está enfermo. Y él tomó consigo sus dos hijos Manasés y Ephraim. Gén. 48:1
- Y respondió José á su padre: Son mis hijos, que Dios me ha dado aquí. Y él dijo: Allégalos ahora á mí, y los bendeciré. Gén. 48:9
- Y los ojos de Israel estaban tan agravados de la vejez, que no podía ver. Hízoles, pues, llegar á él, y él los besó y abrazó. Gén. 48:10
- Y tomólos José á ambos, Ephraim á su diestra, á la siniestra de Israel; y á Manasés á su izquierda, á la derecha de Israel; é hízoles llegar á él. Gén. 48:13
- Mas su padre no quiso, y dijo: Lo sé, hijo mío, lo sé: también él vendrá á ser un pueblo, y será también acrecentado; pero su hermano menor será más grande que él, y su simiente será plenitud de gentes. Gén. 48:19
- No será quitado el cetro de Judá, Y el legislador de entre sus piés, Hasta que venga Shiloh; Y á él se congregarán los pueblos. Gén. 49:10
- Gad, ejército lo acometerá; Mas él acometerá al fin. Gén. 49:19
- El pan de Aser será grueso, Y él dará deleites al rey. Gén. 49:20
- La compra del campo y de la cueva que está en él, fué de los hijos de Heth. Gén. 49:32
- ENTONCES se echó José sobre el rostro de su padre, y lloró sobre él, y besólo. Gén. 50:1
- Y Faraón dijo: Ve, y sepulta á tu padre, como él te conjuró. Gén. 50:6
- Entonces José subió á sepultar á su padre; y subieron con él todos los siervos de Faraón, los ancianos de su casa, y todos los ancianos de la tierra de Egipto. Gén. 50:7
- Y subieron también con él carros y gente de á caballo, é hízose un escuadrón muy grande. Gén. 50:9
- Hicieron, pues, sus hijos con él, según les había mandado: Gén. 50:12
- Y tornóse José á Egipto, él y sus hermanos, y todos los que subieron con él á sepultar á su padre, después que le hubo sepultado. Gén. 50:14
- Y vinieron también sus hermanos, y postráronse delante de él, y dijeron: Henos aquí por tus siervos. Gén. 50:18
- Y estuvo José en Egipto, él y la casa de su padre: y vivió José ciento diez años. Gén. 50:22
- Ahora, pues, seamos sabios para con él, porque no se multiplique, y acontezca que viniendo guerra, él también se junte con nuestros enemigos, y pelee contra nosotros, y se vaya de la tierra. Éxod. 1:10
- Entonces pusieron sobre él comisarios de tributos que los molestasen con sus cargas; y edificaron á Faraón las ciudades de los bastimentos, Phithom y Raamses. Éxod. 1:11
- Y por haber las parteras temido á Dios, él les hizo casas. Éxod. 1:21
- Y como la abrió, vió al niño; y he aquí que el niño lloraba. Y teniendo compasión de él, dijo: De los niños de los Hebreos es éste. Éxod. 2:6
- Y él respondió: ¿Quién te ha puesto á ti por príncipe y juez sobre nosotros? ¿piensas matarme como mataste al Egipcio? Entonces Moisés tuvo miedo, y dijo: Ciertamente esta cosa es descubierta. Éxod. 2:14
- Y volviendo ellas á Ragüel su padre, díjoles él: ¿Por qué habéis hoy venido tan presto? Éxod. 2:18
- Y Moisés acordó en morar con aquel varón; y él dió á Moisés á su hija Séphora: Éxod. 2:21
- La cual le parió un hijo, y él le puso por nombre Gersom: porque dijo: Peregrino soy en tierra ajena. Éxod. 2:22
- Y apareciósele el Angel de Jehová en una llama de fuego en medio de una zarza: y él miró, y vió que la zarza ardía en fuego, y la zarza no se consumía. Éxod. 3:2
- Y viendo Jehová que iba á ver, llamólo Dios de en medio de la zarza, y dijo: ¡Moisés, Moisés! Y él respondió: Heme aquí. Éxod. 3:4
- Y él le respondió: Ve, porque yo seré contigo; y esto te será por señal de que yo te he enviado: luego que hubieres sacado este pueblo de Egipto, serviréis á Dios sobre este monte. Éxod. 3:12
- Empero yo extenderé mi mano, y heriré á Egipto con todas mis maravillas que haré en él, y entonces os dejará ir. Éxod. 3:20
- Y Jehová dijo: ¿Qué es eso que tienes en tu mano? Y él respondió: Una vara. Éxod. 4:2
- Y él le dijo: échala en tierra. Y él la echó en tierra, y tornóse una culebra: y Moisés huía de ella. Éxod. 4:3
- Entonces dijo Jehová á Moisés: Extiende tu mano, y tómala por la cola. Y él extendió su mano, y tomóla, y tornóse vara en su mano. Éxod. 4:4
- Y díjole más Jehová: Mete ahora tu mano en tu seno. Y él metió la mano en su seno; y como la sacó, he aquí que su mano estaba leprosa como la nieve. Éxod. 4:6
- Y dijo: Vuelve á meter tu mano en tu seno: y él volvió á meter su mano en su seno; y volviéndola á sacar del seno, he aquí que se había vuelto como la otra carne. Éxod. 4:7
- Y él dijo: ¡Ay Señor! envía por mano del que has de enviar. Éxod. 4:13
- Entonces Jehová se enojó contra Moisés, y dijo: ¿No conozco yo á tu hermano Aarón, Levita, y que él hablará? Y aun he aquí que él te saldrá á recibir, y en viéndote, se alegrará en su corazón. Éxod. 4:14
- Tú hablarás á él, y pondrás en su boca las palabras, y yo seré en tu boca y en la suya, y os enseñaré lo que hayáis de hacer. Éxod. 4:15
- Y él hablará por ti al pueblo; y él te será á ti en lugar de boca, y tú serás para él en lugar de Dios. Éxod. 4:16
- Y Jehová dijo á Aarón: Ve á recibir á Moisés al desierto. Y él fue, y encontrólo en el monte de Dios, y besóle. Éxod. 4:27
- Y los capataces de los hijos de Israel vinieron á Faraón, y se quejaron á él, diciendo: ¿Por qué lo haces así con tus siervos? Éxod. 5:15
- Y él respondió: Estáis ociosos, sí, ociosos, y por eso decís: Vamos y sacrifiquemos á Jehová. Éxod. 5:17
- Ve por la mañana á Faraón, he aquí que él sale á las aguas; y tú ponte á la orilla del río delante de él, y toma en tu mano la vara que se volvió culebra, Éxod. 7:15
- Asimismo los peces que había en el río murieron; y el río se corrompió, que los Egipcios no podían beber de él: y hubo sangre por toda la tierra de Egipto. Éxod. 7:21
- Y él dijo: Mañana. Y Moisés respondió: Se hará conforme á tu palabra, para que conozcas que no hay como Jehová nuestro Dios: Éxod. 8:10
- Y Jehová dijo á Moisés: Levántate de mañana y ponte delante de Faraón, he aquí él sale á las aguas; y dile: Jehová ha dicho así: Deja ir á mi pueblo, para que me sirva. Éxod. 8:20
- Camino de tres días iremos por el desierto, y sacrificaremos á Jehová nuestro Dios, como él nos dirá. Éxod. 8:27
- Envía, pues, á recoger tu ganado, y todo lo que tienes en el campo; porque todo hombre ó animal que se hallare en el campo, y no fuere recogido á casa, el granizo descenderá sobre él, y morirá. Éxod. 9:19
- Y viendo Faraón que la lluvia había cesado y el granizo y los truenos, perseveró en pecar, y agravó su corazón, él y sus siervos. Éxod. 9:34
- Y él les dijo: Así sea Jehová con vosotros como yo os dejaré ir á vosotros y á vuestros niños: mirad como el mal está delante de vuestro rostro. Éxod. 10:10
- Y JEHOVÁ dijo á Moisés: Una plaga traeré aún sobre Faraón, y sobre Egipto; después de la cual él os dejará ir de aquí; y seguramente os echará de aquí del todo. Éxod. 11:1
- Ninguna cosa comeréis de él cruda, ni cocida en agua, sino asada al fuego; su cabeza con sus pies y sus intestinos. Éxod. 12:9
- Ninguna cosa dejaréis de él hasta la mañana; y lo que habrá quedado hasta la mañana, habéis de quemarlo en el fuego. Éxod. 12:10
- Y levantóse aquella noche Faraón, él y todos sus siervos, y todos los Egipcios; y había un gran clamor en Egipto, porque no había casa donde no hubiese muerto. Éxod. 12:30
- Habla á los hijos de Israel que den la vuelta, y asienten su campo delante de Pihahiroth, entre Migdol y la mar hacia Baalzephón: delante de él asentaréis el campo, junto á la mar. Éxod. 14:2
- Y Moisés dijo al pueblo: No temáis; estaos quedos, y ved la salud de Jehová, que él hará hoy con vosotros; porque los Egipcios que hoy habéis visto, nunca más para siempre los veréis. Éxod. 14:13
- ENTONCES cantó Moisés y los hijos de Israel este cántico á Jehová, y dijeron: Cantaré yo á Jehová, porque se ha magnificado grandemente, Echando en la mar al caballo y al que en él subía. Éxod. 15:1
- Y María les respondía: Cantad á Jehová; porque en extremo se ha engrandecido, Echando en la mar al caballo, y al que en él subía. Éxod. 15:21
- Y á la mañana veréis la gloria de Jehová; porque él ha oído vuestras murmuraciones contra Jehová; que nosotros, ¿qué somos, para que vosotros murmuréis contra nosotros? Éxod. 16:7
- Y dijo Moisés: Jehová os dará á la tarde carne para comer, y á la mañana pan en hartura; por cuanto Jehová ha oído vuestras murmuraciones con que habéis murmurado contra él: que nosotros, ¿qué somos? vuestras murmuraciones no son contra nosotros, sino contra Jehová. Éxod. 16:8
- Y dijo Moisés á Aarón: Di á toda la congregación de los hijos de Israel: Acercaos á la presencia de Jehová; que él ha oído vuestras murmuraciones. Éxod. 16:9
- Esto es lo que Jehová ha mandado: Cogereis de él cada uno según pudiere comer; un gomer por cabeza, conforme al número de vuestras personas, tomaréis cada uno para los que están en su tienda. Éxod. 16:16
- Y él les dijo: Esto es lo que ha dicho Jehová: Mañana es el santo sábado, el reposo de Jehová: lo que hubiereis de cocer, cocedlo hoy, y lo que hubiereis de cocinar, cocinadlo; y todo lo que os sobrare, guardadlo para mañana. Éxod. 16:23
- Y ellos lo guardaron hasta la mañana, según que Moisés había mandado, y no se pudrió, ni hubo en él gusano. Éxod. 16:24
- Y dijo Moisés: Esto es lo que Jehová ha mandado: Henchirás un gomer de él para que se guarde para vuestros descendientes, á fin de que vean el pan que yo os dí á comer en el desierto, cuando yo os saqué de la tierra de Egipto. Éxod. 16:32
- Y dijo Moisés á Aarón: Toma un vaso y pon en él un gomer lleno de maná, y ponlo delante de Jehová, para que sea guardado para vuestros descendientes. Éxod. 16:33
- Y sucedía que cuando alzaba Moisés su mano, Israel prevalecía; mas cuando él bajaba su mano, prevalecía Amalec. Éxod. 17:11
- Y las manos de Moisés estaban pesadas; por lo que tomaron una piedra, y pusiéronla debajo de él, y se sentó sobre ella; y Aarón y Hur sustentaban sus manos, el uno de una parte y el otro de otra; así hubo en sus manos firmeza hasta que se puso el sol. Éxod. 17:12
- Y tomó Jethro, suegro de Moisés á Séphora la mujer de Moisés, después que él la envió, Éxod. 18:2
- Y viendo el suegro de Moisés todo lo que él hacía con el pueblo, dijo: ¿Qué es esto que haces tú con el pueblo? ¿por qué te sientas tú solo, y todo el pueblo está delante de ti desde la mañana hasta la tarde? Éxod. 18:14
- Y todo el monte de Sinaí humeaba, porque Jehová había descendido sobre él en fuego: y el humo de él subía como el humo de un horno, y todo el monte se estremeció en gran manera. Éxod. 19:18
- Mas el séptimo día será reposo para Jehová tu Dios: no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas: Éxod. 20:10
- Altar de tierra harás para mí, y sacrificarás sobre él tus holocaustos y tus pacíficos, tus ovejas y tus vacas: en cualquier lugar donde yo hiciere que esté la memoria de mi nombre, vendré á ti, y te bendeciré. Éxod. 20:24
- Y si me hicieres altar de piedras, no las labres de cantería; porque si alzares tu pico sobre él, tú lo profanarás. Éxod. 20:25
- Y no subirás por gradas á mi altar, porque tu desnudez no sea junto á él descubierta. Éxod. 20:26
- Si entró solo, solo saldrá: si tenía mujer, saldrá él y su mujer con él. Éxod. 21:3
- Si su amo le hubiere dado mujer, y ella le hubiere parido hijos ó hijas, la mujer y sus hijos serán de su amo, y él saldrá solo. Éxod. 21:4
- El que hiriere á alguno, haciéndole así morir, él morirá. Éxod. 21:12
- Haya acorneado hijo, ó haya acorneado hija, conforme á este juicio se hará con él. Éxod. 21:31
- Y si el buey de alguno hiriere al buey de su prójimo, y éste muriere, entonces venderán el buey vivo, y partirán el dinero de él, y también partirán el muerto. Éxod. 21:35
- Si el sol hubiere sobre él salido, el matador será reo de homicidio: el ladrón habrá de restituir cumplidamente; si no tuviere, será vendido por su hurto. Éxod. 22:3
- Si el dueño estaba presente, no la pagará. Si era alquilada, él vendrá por su alquiler. Éxod. 22:15
- Si su padre no quisiere dársela, él le pesará plata conforme al dote de las vírgenes. Éxod. 22:17
- Que si tú llegas á afligirle, y él á mí clamare, ciertamente oiré yo su clamor; Éxod. 22:23
- Si dieres á mi pueblo dinero emprestado, al pobre que está contigo, no te portarás con él como logrero, ni le impondrás usura. Éxod. 22:25
- Porque sólo aquello es su cubierta, es aquel el vestido para cubrir sus carnes, en el que ha de dormir: y será que cuando él á mí clamare, yo entonces le oiré, porque soy misericordioso. Éxod. 22:27
- Si vieres el asno del que te aborrece caído debajo de su carga, ¿le dejarás entonces desamparado? Sin falta ayudarás con él á levantarlo. Éxod. 23:5
- La fiesta de los ázimos guardarás: Siete días comerás los panes sin levadura, como yo te mandé, en el tiempo del mes de Abib; porque en él saliste de Egipto: y ninguno comparecerá vacío delante de mí: Éxod. 23:15
- Guárdate delante de él, y oye su voz; no le seas rebelde; porque él no perdonará vuestra rebelión: porque mi nombre está en él. Éxod. 23:21
- Mas á Jehová vuestro Dios serviréis, y él bendecirá tu pan y tus aguas; y yo quitaré toda enfermedad de en medio de ti. Éxod. 23:25
- Mas Moisés sólo se llegará á Jehová; y ellos no se lleguen cerca, ni suba con él el pueblo. Éxod. 24:2
- Y el artificio de su cinto que está sobre él, será de su misma obra, de lo mismo; de oro, cárdeno, y púrpura, y carmesí, y lino torcido. Éxod. 28:8
- Y en medio de él por arriba habrá una abertura, la cual tendrá un borde alrededor de obra de tejedor, como el cuello de un coselete, para que no se rompa. Éxod. 28:32
- Y estará sobre Aarón cuando ministrare; y oiráse su sonido cuando él entrare en el santuario delante de Jehová y cuando saliere, porque no muera. Éxod. 28:35
- Y con ellos vestirás á Aarón tu hermano, y á sus hijos con él: y los ungirás, y los consagrarás, y santificarás, para que sean mis sacerdotes. Éxod. 28:41
- Y estarán sobre Aarón y sobre sus hijos cuando entraren en el tabernáculo de testimonio, ó cuando se llegaren al altar para servir en el santuario, porque no lleven pecado, y mueran. Estatuto perpetuo para él, y para su simiente después de él. Éxod. 28:43
- Y tomarás de la sangre que hay sobre el altar, y del aceite de la unción, y esparcirás sobre Aarón, y sobre sus vestiduras, y sobre sus hijos, y sobre las vestimentas de éstos; y él será santificado, y sus vestiduras, y sus hijos, y las vestimentas de sus hijos con él. Éxod. 29:21
- Y las vestimentas santas, que son de Aarón, serán de sus hijos después de él, para ser ungidos con ellas, y para ser con ellas consagrados. Éxod. 29:29
- Y sacrificarás el becerro de la expiación en cada día para las expiaciones; y purificarás el altar en habiendo hecho expiación por él, y lo ungirás para santificarlo. Éxod. 29:36
- Y quemará sobre él Aarón sahumerio de aroma cada mañana cuando aderezare las lámparas lo quemará. Éxod. 30:7
- No ofreceréis sobre él sahumerio extraño, ni holocausto, ni presente; ni tampoco derramaréis sobre él libación. Éxod. 30:9
- Y sobre sus cuernos hará Aarón expiación una vez en el año con la sangre de la expiación para las reconciliaciones: una vez en el año hará expiación sobre él en vuestras edades: será muy santo á Jehová. Éxod. 30:10
- También se lavarán las manos y los pies, y no morirán. Y lo tendrán por estatuto perpetuo él y su simiente por sus generaciones. Éxod. 30:21
- Con él ungirás el tabernáculo del testimonio, y el arca del testimonio, Éxod. 30:26
- Cualquiera que compusiere ungüento semejante, y que pusiere de él sobre extraño, será cortado de sus pueblos. Éxod. 30:33
- Y he aquí que yo he puesto con él á Aholiab, hijo de Ahisamac, de la tribu de Dan: y he puesto sabiduría en el ánimo de todo sabio de corazón, para que hagan todo lo que te he mandado: Éxod. 31:6
- Así que guardaréis el sábado, porque santo es á vosotros: el que lo profanare, de cierto morirá; porque cualquiera que hiciere obra alguna en él, aquella alma será cortada de en medio de sus pueblos. Éxod. 31:14
- Y dió á Moisés, como acabó de hablar con él en el monte de Sinaí, dos tablas del testimonio, tablas de piedra escritas con el dedo de Dios. Éxod. 31:18
- Presto se han apartado del camino que yo les mandé, y se han hecho un becerro de fundición, y lo han adorado, y han sacrificado á él, y han dicho: Israel, estos son tus dioses, que te sacaron de la tierra de Egipto. Éxod. 32:8
- Y él respondió: No es eco de algazara de fuertes, ni eco de alaridos de flacos: algazara de cantar oigo yo. Éxod. 32:18
- Y aconteció, que como llegó él al campo, y vió el becerro y las danzas, enardeciósele la ira á Moisés, y arrojó las tablas de sus manos, y quebrólas al pie del monte. Éxod. 32:19
- Y dijo Moisés á Aarón: ¿Qué te ha hecho este pueblo, que has traído sobre él tan gran pecado? Éxod. 32:21
- Púsose Moisés á la puerta del real, y dijo: ¿Quién es de Jehová? júntese conmigo. Y juntáronse con él todos los hijos de Leví. Éxod. 32:26
- Y él les dijo: Así ha dicho Jehová, el Dios de Israel: Poned cada uno su espada sobre su muslo: pasad y volved de puerta á puerta por el campo, y matad cada uno á su hermano, y á su amigo, y á su pariente. Éxod. 32:27
- Entonces Moisés dijo: Hoy os habéis consagrado á Jehová, porque cada uno se ha consagrado en su hijo, y en su hermano, para que dé él hoy bendición sobre vosotros. Éxod. 32:29
- Y sucedía que, cuando salía Moisés al tabernáculo, todo el pueblo se levantaba, y estaba cada cual en pie á la puerta de su tienda, y miraban en pos de Moisés, hasta que él entraba en el tabernáculo. Éxod. 33:8
- Y él dijo: Mi rostro irá contigo, y te haré descansar. Éxod. 33:14
- Y él respondió: Si tu rostro no ha de ir conmigo, no nos saques de aquí. Éxod. 33:15
- Y Jehová descendió en la nube, y estuvo allí con él, proclamando el nombre de Jehová. Éxod. 34:5
- Y pasando Jehová por delante de él, proclamó: Jehová, Jehová, fuerte, misericordioso, y piadoso; tardo para la ira, y grande en benignidad y verdad; Éxod. 34:6
- Y él dijo: He aquí, yo hago concierto delante de todo tu pueblo: haré maravillas que no han sido hechas en toda la tierra, ni en nación alguna; y verá todo el pueblo en medio del cual estás tú, la obra de Jehová; porque ha de ser cosa terrible la que yo haré contigo. Éxod. 34:10
- Y él estuvo allí con Jehová cuarenta días y cuarenta noches: no comió pan, ni bebió agua; y escribió en tablas las palabras de la alianza, las diez palabras. Éxod. 34:28
- Y aconteció, que descendiendo Moisés del monte Sinaí con las dos tablas del testimonio en su mano, mientras descendía del monte, no sabía él que la tez de su rostro resplandecía, después que hubo con El hablado. Éxod. 34:29
- Y miró Aarón y todos los hijos de Israel á Moisés, y he aquí la tez de su rostro era resplandeciente; y tuvieron miedo de llegarse á él. Éxod. 34:30
- Y llamólos Moisés; y Aarón y todos los príncipes de la congregación volvieron á él, y Moisés les habló. Éxod. 34:31
- Y cuando venía Moisés delante de Jehová para hablar con él, quitábase el velo hasta que salía; y saliendo, hablaba con los hijos de Israel lo que le era mandado; Éxod. 34:34
- Seis días se hará obra, mas el día séptimo os será santo, sábado de reposo á Jehová: cualquiera que en él hiciere obra, morirá. Éxod. 35:2
- Y ha puesto en su corazón el que pueda enseñar, así él como Aholiab hijo de Ahisamac, de la tribu de Dan: Éxod. 35:34
- Y para él hizo cuatro columnas de madera de Sittim; y cubriólas de oro, los capiteles de las cuales eran de oro; é hizo para ellas cuatro basas de plata de fundición. Éxod. 36:36
- Y una manzana debajo de los dos brazos de lo mismo, y otra manzana debajo de los otros dos brazos de lo mismo, y otra manzana debajo de los otros dos brazos de lo mismo, conforme á los seis brazos que salían de él. Éxod. 37:21
- Y con él estaba Aholiab, hijo de Ahisamac, de la tribu de Dan, artífice, y diseñador, y recamador en jacinto, y púrpura, y carmesí, y lino fino. Éxod. 38:23
- Y el cinto del ephod que estaba sobre él, era de lo mismo, conforme á su obra; de oro, jacinto, y púrpura, y carmesí, y lino torcido; como Jehová lo había mandado á Moisés. Éxod. 39:5
- Y engastaron en él cuatro órdenes de piedras. El primer orden era un sardio, un topacio, y un carbunclo: este el primer orden. Éxod. 39:10
- Y fijaron los dos cabos de las dos trenzas en los dos engastes, que pusieron sobre las hombreras del ephod, en la parte delantera de él. Éxod. 39:18
- Con su abertura en medio de él, como el cuello de un coselete, con un borde en derredor de la abertura, porque no se rompiese. Éxod. 39:23
- Y pondrás en él el arca del testimonio, y la cubrirás con el velo: Éxod. 40:3
- Y tomarás el aceite de la unción y ungirás el tabernáculo, y todo lo que está en él; y le santificarás con todos sus vasos, y será santo. Éxod. 40:9
- Y encendió sobre él el perfume aromático; como Jehová había mandado á Moisés. Éxod. 40:27
- Y colocó el altar del holocausto á la puerta del tabernáculo, del tabernáculo del testimonio; y ofreció sobre él holocausto y presente; como Jehová había mandado á Moisés. Éxod. 40:29
- Y no podía Moisés entrar en el tabernáculo del testimonio, porque la nube estaba sobre él, y la gloria de Jehová lo tenía lleno. Éxod. 40:35
- Porque la nube de Jehová estaba de día sobre el tabernáculo, y el fuego estaba de noche en él, á vista de toda la casa de Israel, en todas sus jornadas. Éxod. 40:38
- Y LLAMÓ Jehová á Moisés, y habló con él desde el tabernáculo del testimonio, diciendo: Lev. 1:1
- Y pondrá su mano sobre la cabeza del holocausto; y él lo aceptará para expiarle. Lev. 1:4
- Y hará de aquel becerro como hizo con el becerro de la expiación; lo mismo hará de él: así hará el sacerdote expiación por ellos, y obtendrán perdón. Lev. 4:20
- Y quemará todo su sebo sobre el altar, como el sebo del sacrificio de las paces: así hará el sacerdote por él la expiación de su pecado, y tendrá perdón. Lev. 4:26
- Y le quitará todo su sebo, de la manera que fue quitado el sebo del sacrificio de las paces; y el sacerdote lo hará arder sobre el altar en olor de suavidad á Jehová: así hará el sacerdote expiación por él, y será perdonado. Lev. 4:31
- Y CUANDO alguna persona pecare, que hubiere oído la voz del que juró, y él fuere testigo que vió, ó supo, si no lo denunciare, él llevará su pecado. Lev. 5:1
- También la persona que jurare, pronunciando con sus labios hacer mal ó bien, en cualesquiera cosas que el hombre profiere con juramento, y él no lo conociere; si después lo entiende, será culpado en una de estas cosas. Lev. 5:4
- Y para su expiación traerá á Jehová por su pecado que ha cometido, una hembra de los rebaños, una cordera ó una cabra como ofrenda de expiación; y el sacerdote hará expiación por él de su pecado. Lev. 5:6
- Y del otro hará holocausto conforme al rito; y hará por él el sacerdote expiación de su pecado que cometió, y será perdonado. Lev. 5:10
- Y hará el sacerdote expiación por él de su pecado que cometió en alguna de estas cosas, y será perdonado; y el sobrante será del sacerdote, como el presente de vianda. Lev. 5:13
- Y pagará aquello de las cosas santas en que hubiere pecado, y añadirá á ello el quinto, y lo dará al sacerdote: y el sacerdote hará expiación por él con el carnero del sacrificio por el pecado, y será perdonado. Lev. 5:16
- Traerá, pues, al sacerdote por expiación, según tú lo estimes, un carnero sin tacha de los rebaños: y el sacerdote hará expiación por él de su yerro que cometió por ignorancia, y será perdonado. Lev. 5:18
- Y el sacerdote hará expiación por él delante de Jehová, y obtendrá perdón de cualquiera de todas las cosas en que suele ofender. Lev. 6:7
- Manda á Aarón y á sus hijos diciendo: Esta es la ley del holocausto: (es holocausto, porque se quema sobre el altar toda la noche hasta la mañana, y el fuego del altar arderá en él:) Lev. 6:9
- El sacerdote se pondrá su vestimenta de lino, y se vestirá pañetes de lino sobre su carne; y cuando el fuego hubiere consumido el holocausto, apartará él las cenizas de sobre el altar, y pondrálas junto al altar. Lev. 6:10
- Y el fuego encendido sobre el altar no ha de apagarse, sino que el sacerdote pondrá en él leña cada mañana, y acomodará sobre él el holocausto, y quemará sobre él los sebos de las paces. Lev. 6:12
- Y tomará de él un puñado de la flor de harina del presente, y de su aceite, y todo el incienso que está sobre el presente, y harálo arder sobre el altar por memoria, en olor suavísimo á Jehová. Lev. 6:15
- Y el sacerdote que ofreciere holocausto de alguno, el cuero del holocausto que ofreciere, será para él. Lev. 7:8
- Mas si el sacrificio de su ofrenda fuere voto, ó voluntario, el día que ofreciere su sacrificio será comido; y lo que de él quedare, comerse ha el día siguiente: Lev. 7:16
- Y si se comiere de la carne del sacrificio de sus paces el tercer día, el que lo ofreciere no será acepto, ni le será imputado; abominación será, y la persona que de él comiere llevará su pecado. Lev. 7:18
- El que de los hijos de Aarón ofreciere la sangre de las paces, y el sebo, de él será en porción la espaldilla derecha; Lev. 7:33
- Esta es por la unción de Aarón y la unción de sus hijos, la parte de ellos en las ofrendas encendidas á Jehová, desde el día que él los allegó para ser sacerdotes de Jehová: Lev. 7:35
- Lo cual mandó Jehová que les diesen, desde el día que él los ungió de entre los hijos de Israel, por estatuto perpetuo en sus generaciones. Lev. 7:36
- Toma á Aarón y á sus hijos con él, y las vestimentas, y el aceite de la unción, y el becerro de la expiación, y los dos carneros, y el canastillo de los ázimos; Lev. 8:2
- Y puso sobre él la túnica, y ciñólo con el cinto; vistióle después el manto, y puso sobre él el ephod, y ciñólo con el cinto del ephod, y ajustólo con él. Lev. 8:7
- Púsole luego encima el racional, y en él puso el Urim y Thummim. Lev. 8:8
- Y tomó Moisés el aceite de la unción, y ungió el tabernáculo, y todas las cosas que estaban en él, y santificólas. Lev. 8:10
- Y roció de él sobre el altar siete veces, y ungió el altar y todos sus vasos, y la fuente y su basa, para santificarlos. Lev. 8:11
- Y degollólo; y Moisés tomó la sangre, y puso con su dedo sobre los cuernos del altar alrededor, y purificó el altar; y echó la demás sangre al pie del altar, y santificólo para reconciliar sobre él. Lev. 8:15
- Luego tomó Moisés del aceite de la unción, y de la sangre que estaba sobre el altar, y roció sobre Aarón, y sobre sus vestiduras, sobre sus hijos, y sobre las vestiduras de sus hijos con él; y santificó á Aarón, y sus vestiduras, y á sus hijos, y las vestiduras de sus hijos con él. Lev. 8:30
- Entonces llegóse Aarón al altar; y degolló su becerro de la expiación que era por él. Lev. 9:8
- Y los hijos de Aarón le trajeron la sangre; y él mojó su dedo en la sangre, y puso sobre los cuernos del altar, y derramó la demás sangre al pie del altar; Lev. 9:9
- Degolló asimismo el holocausto, y los hijos de Aarón le presentaron la sangre, la cual roció él alrededor sobre el altar. Lev. 9:12
- Ofreció asimismo el presente, é hinchió de él su mano, y lo hizo quemar sobre el altar, además del holocausto de la mañana. Lev. 9:17
- Degolló también el buey y el carnero en sacrificio de paces, que era del pueblo: y los hijos de Aarón le presentaron la sangre (la cual roció él sobre el altar alrededor), Lev. 9:18
- Y pusieron los sebos sobre los pechos, y él quemó los sebos sobre el altar: Lev. 9:20
- Y LOS hijos de Aarón, Nadab y Abiú, tomaron cada uno su incensario, y pusieron fuego en ellos, sobre el cual pusieron perfume, y ofrecieron delante de Jehová fuego extraño, que él nunca les mandó. Lev. 10:1
- ¿Por qué no comisteis la expiación en el lugar santo? porque es muy santa, y dióla él á vosotros para llevar la iniquidad de la congregación, para que sean reconciliados delante de Jehová. Lev. 10:17
- Y él ofrecerá delante de Jehová, y hará expiación por ella, y será limpia del flujo de su sangre. Esta es la ley de la que pariere varón ó hembra. Lev. 12:7
- Entonces el sacerdote le reconocerá; y si la lepra hubiere cubierto toda su carne, dará por limpio al llagado: hase vuelto toda ella blanca; y él es limpio. Lev. 13:13
- Mas el día que apareciere en él la carne viva, será inmundo. Lev. 13:14
- Mas si le pareciere que la tiña está detenida, y que ha salido en ella el pelo negro, la tiña está sanada; él está limpio, y por limpio lo dará el sacerdote. Lev. 13:37
- Todo el tiempo que la llaga estuviere en él, será inmundo; estará impuro: habitará solo; fuera del real será su morada. Lev. 13:46
- Y lo que quedare del aceite que tiene en su mano, pondrá sobre la cabeza del que se purifica: y hará el sacerdote expiación por él delante de Jehová. Lev. 14:18
- Y hará subir el sacerdote el holocausto y el presente sobre el altar. Así hará el sacerdote expiación por él, y será limpio. Lev. 14:20
- Y esta será su inmundicia en su flujo; sea que su carne destiló por causa de su flujo, ó que su carne se obstruyó á causa de su flujo, él será inmundo. Lev. 15:3
- Y cualquiera que tocare cualquiera cosa que haya estado debajo de él, será inmundo hasta la tarde; y el que la llevare, lavará sus vestidos, y después de lavarse con agua, será inmundo hasta la tarde. Lev. 15:10
- Y el hombre, cuando de él saliere derramamiento de semen, lavará en aguas toda su carne, y será inmundo hasta la tarde. Lev. 15:16
- Y si alguno durmiere con ella, y su menstruo fuere sobre él, será inmundo por siete días; y toda cama sobre que durmiere, será inmunda. Lev. 15:24
- Mas el macho cabrío, sobre el cual cayere la suerte por Azazel, lo presentará vivo delante de Jehová, para hacer la reconciliación sobre él, para enviarlo á Azazel al desierto. Lev. 16:10
- Después degollará en expiación el macho cabrío, que era del pueblo, y meterá la sangre de él del velo adentro; y hará de su sangre como hizo de la sangre del becerro, y esparcirá sobre la cubierta y delante de la cubierta: Lev. 16:15
- Y ningún hombre estará en el tabernáculo del testimonio cuando él entrare á hacer la reconciliación en el santuario, hasta que él salga, y haya hecho la reconciliación por sí, y por su casa, y por toda la congregación de Israel. Lev. 16:17
- Y esparcirá sobre él de la sangre con su dedo siete veces, y lo limpiará, y lo santificará de las inmundicias de los hijos de Israel. Lev. 16:19
- Y pondrá Aarón ambas manos suyas sobre la cabeza del macho cabrío vivo, y confesará sobre él todas las iniquidades de los hijos de Israel, y todas sus rebeliones, y todos sus pecados, poniéndolos así sobre la cabeza del macho cabrío, y lo enviará al desierto por mano de un hombre destinado para esto. Lev. 16:21
- Ni con ningún animal tendrás ayuntamiento amancillándote con él; ni mujer alguna se pondrá delante de animal para ayuntarse con él: es confusión. Lev. 18:23
- No aborrecerás á tu hermano en tu corazón: ingenuamente reprenderás á tu prójimo, y no consentirás sobre él pecado. Lev. 19:17
- Y él traerá á Jehová, á la puerta del tabernáculo del testimonio, un carnero en expiación por su culpa. Lev. 19:21
- Mas al quinto año comeréis el fruto de él, para que os haga crecer su fruto: Yo Jehová vuestro Dios. Lev. 19:25
- Entonces yo pondré mi rostro contra aquel varón, y contra su familia, y le cortaré de entre su pueblo, con todos los que fornicaron en pos de él, prostituyéndose con Moloch. Lev. 20:5
- Porque varón que maldijere á su padre ó á su madre, de cierto morirá: á su padre ó á su madre maldijo; su sangre será sobre él. Lev. 20:9
- Y el que tomare mujer y á la madre de ella, comete vileza: quemarán en fuego á él y á ellas, porque no haya vileza entre vosotros. Lev. 20:14
- Y la mujer que se allegare á algún animal, para tener ayuntamiento con él, á la mujer y al animal matarás: morirán infaliblemente; será su sangre sobre ellos. Lev. 20:16
- O por su hermana virgen, á él cercana, la cual no haya tenido marido, por ella se contaminará. Lev. 21:3
- Ni saldrá del santuario, ni contaminará el santuario de su Dios; porque la corona del aceite de la unción de su Dios está sobre él: Yo Jehová. Lev. 21:12
- Y tomará él mujer con su virginidad. Lev. 21:13
- Ningún varón de la simiente de Aarón sacerdote, en el cual hubiere falta, se allegará para ofrecer las ofrendas encendidas de Jehová. Hay falta en él; no se allegará á ofrecer el pan de su Dios. Lev. 21:21
- Empero no entrará del velo adentro, ni se allegará al altar, por cuanto hay falta en él: y no profanará mi santuario, porque yo Jehová soy el que los santifico. Lev. 21:23
- Pero si la hija del sacerdote fuere viuda, ó repudiada, y no tuviere prole, y se hubiere vuelto á la casa de su padre, como en su mocedad, comerá del pan de su padre; mas ningún extraño coma de él. Lev. 22:13
- Asimismo, cuando alguno ofreciere sacrificio de paces á Jehová para presentar voto, ú ofreciendo voluntariamente, sea de vacas ó de ovejas, sin tacha será acepto; no ha de haber en él falta. Lev. 22:21
- En el mismo día se comerá; no dejaréis de él para otro día: Yo Jehová. Lev. 22:30
- Y será de Aarón y de sus hijos, los cuales lo comerán en el lugar santo; porque es cosa muy santa para él, de las ofrendas encendidas á Jehová, por fuero perpetuo. Lev. 24:9
- Saca al blasfemo fuera del real, y todos los que le oyeron pongan sus manos sobre la cabeza de él, y apedréelo toda la congregación. Lev. 24:14
- Rotura por rotura, ojo por ojo, diente por diente: según la lesión que habrá hecho á otro, tal se hará á él. Lev. 24:20
- Conforme al número de los años después del jubileo comprarás de tu prójimo; conforme al número de los años de los frutos te venderá él á ti. Lev. 25:15
- Conforme á la multitud de los años aumentarás el precio, y conforme á la disminución de los años disminuirás el precio; porque según el número de los rendimientos te ha de vender él. Lev. 25:16
- Mas si no alcanzare su mano lo que basta para que vuelva á él, lo que vendió estará en poder del que lo compró hasta el año del jubileo; y al jubileo saldrá, y él volverá á su posesión. Lev. 25:28
- No tomarás usura de él, ni aumento; mas tendrás temor de tu Dios, y tu hermano vivirá contigo. Lev. 25:36
- Entonces saldrá de contigo, él y sus hijos consigo, y volverá á su familia, y á la posesión de sus padres se restituirá. Lev. 25:41
- No te enseñorearás de él con dureza, mas tendrás temor de tu Dios. Lev. 25:43
- Y si el peregrino ó extranjero que está contigo, adquiriese medios, y tu hermano que está con él empobreciere, y se vendiere al peregrino ó extranjero que está contigo, ó á la raza de la familia del extranjero; Lev. 25:47
- O su tío, ó el hijo de su tío lo rescatará, ó el cercano de su carne, de su linaje, lo rescatará; ó si sus medios alcanzaren, él mismo se redimirá. Lev. 25:49
- Y contará con el que lo compró, desde el año que se vendió á él hasta el año del jubileo: y ha de apreciarse el dinero de su venta conforme al número de los años, y se hará con él conforme al tiempo de un criado asalariado. Lev. 25:50
- Y si quedare poco tiempo hasta el año del jubileo, entonces contará con él, y devolverá su rescate conforme á sus años. Lev. 25:52
- Como con tomado á salario anualmente hará con él: no se enseñoreará en él con aspereza delante de tus ojos. Lev. 25:53
- Mas si no se redimiere en esos años, en el año del jubileo saldrá, él, y sus hijos con él. Lev. 25:54
- No será mudado ni trocado, bueno por malo, ni malo por bueno; y si se permutare un animal por otro, él y el dado por él en cambio serán sagrados. Lev. 27:10
- Y si el que santificó la tierra quisiere redimirla, añadirá á tu estimación el quinto del dinero de ella, y quedaráse para él. Lev. 27:19
- Mas si él no redimiere la tierra, y la tierra se vendiere á otro, no la redimirá más; Lev. 27:20
- Y si santificare alguno á Jehová la tierra que él compró, que no era de la tierra de su herencia, Lev. 27:22
- Entonces el sacerdote calculará con él la suma de tu estimación hasta el año del jubileo, y aquel día dará tu señalado precio, cosa consagrada á Jehová. Lev. 27:23
- En el año del jubileo, volverá la tierra á aquél de quien él la compró, cuya es la herencia de la tierra. Lev. 27:24
- Mas tú pondrás á los Levitas en el tabernáculo del testimonio, y sobre todos sus vasos, y sobre todas las cosas que le pertenecen: ellos llevarán el tabernáculo y todos sus vasos, y ellos servirán en él, y asentarán sus tiendas alrededor del tabernáculo. Núm. 1:50
- Junto á él acamparán los de la tribu de Issachâr: y el jefe de los hijos de Issachâr, Nathanael hijo de Suar; Núm. 2:5
- Y acamparán junto á él los de la tribu de Simeón: y el jefe de los hijos de Simeón, Selumiel hijo de Zurisaddai; Núm. 2:12
- Junto á él estará la tribu de Manasés; y el jefe de los hijos de Manasés, Gamaliel hijo de Pedasur; Núm. 2:20
- Junto á él acamparán los de la tribu de Aser: y el jefe de los hijos de Aser, Phegiel hijo de Ocrán; Núm. 2:27
- Estos son los nombres de los hijos de Aarón, sacerdotes ungidos; cuyas manos él hinchió para administrar el sacerdocio. Núm. 3:3
- Cuando se hubiere de mudar el campo, vendrán Aarón y sus hijos, y desarmarán el velo de la tienda, y cubrirán con él el arca del testimonio: Núm. 4:5
- Y quitarán la ceniza del altar, y extenderán sobre él un paño de púrpura: Núm. 4:13
- Y pondrán sobre él todos sus instrumentos de que se sirve: las paletas, los garfios, los braseros, y los tazones, todos los vasos del altar; y extenderán sobre él la cubierta de pieles de tejones, y le pondrán además las varas. Núm. 4:14
- Empero al cargo de Eleazar, hijo de Aarón el sacerdote, estará el aceite de la luminaria, y el perfume aromático, y el presente continuo, y el aceite de la unción; el cargo de todo el tabernáculo, y de todo lo que está en él, en el santuario, y en sus vasos. Núm. 4:16
- Llevarán las cortinas del tabernáculo, y el tabernáculo del testimonio, su cubierta, y la cubierta de pieles de tejones que está sobre él encima, y el pabellón de la puerta del tabernáculo del testimonio, Núm. 4:25
- Como lo mandó Jehová por mano de Moisés fueron contados, cada uno según su oficio, y según su cargo; los cuales contó él, como le fué mandado. Núm. 4:49
- Y si aquel hombre no tuviere pariente al cual sea resarcida la ofensa, daráse la indemnización del agravio á Jehová, al sacerdote, á más del carnero de las expiaciones, con el cual hará expiación por él. Núm. 5:8
- Habla á los hijos de Israel, y diles: Cuando la mujer de alguno se desmandare, é hiciere traición contra él, Núm. 5:12
- Si viniere sobre él espíritu de celo, y tuviere celos de su mujer, habiéndose ella contaminado; ó viniere sobre él espíritu de celo, y tuviere celos de su mujer, no habiéndose ella contaminado; Núm. 5:14
- Y cuando entraba Moisés en el tabernáculo del testimonio, para hablar con El, oía la Voz que le hablaba de encima de la cubierta que estaba sobre el arca del testimonio, de entre los dos querubines: y hablaba con él. Núm. 7:89
- No dejarán de él para la mañana, ni quebrarán hueso en él: conforme á todos los ritos de la pascua la harán. Núm. 9:12
- O si dos días, ó un mes, ó un año, mientras la nube se detenía sobre el tabernáculo quedándose sobre él, los hijos de Israel se estaban acampados y no movían: mas cuando ella se alzaba, ellos movían. Núm. 9:22
- Y él le respondió: Yo no iré, sino que me marcharé á mi tierra y á mi parentela. Núm. 10:30
- Y él le dijo: Ruégote que no nos dejes; porque tú sabes nuestros alojamientos en el desierto, y nos serás en lugar de ojos. Núm. 10:31
- Derrámabase el pueblo, y recogían, y molían en molinos, ó majaban en morteros, y lo cocían en caldera, ó hacían de él tortas: y su sabor era como sabor de aceite nuevo. Núm. 11:8
- Y cuando descendía el rocío sobre el real de noche, el maná descendía de sobre él. Núm. 11:9
- Sino hasta un mes de tiempo, hasta que os salga por las narices, y os sea en aborrecimiento: por cuanto menospreciasteis á Jehová que está en medio de vosotros, y llorasteis delante de él, diciendo: ¿Para qué salimos acá de Egipto? Núm. 11:20
- Entonces Jehová descendió en la nube, y hablóle; y tomó del espíritu que estaba en él, y púsolo en los setenta varones ancianos; y fué que, cuando posó sobre ellos el espíritu, profetizaron, y no cesaron. Núm. 11:25
- Y recogióse Moisés al campo, él y los ancianos de Israel. Núm. 11:30
- Y HABLARON María y Aarón contra Moisés á causa de la mujer Ethiope que había tomado: porque él había tomado mujer Ethiope. Núm. 12:1
- Y él les dijo: Oid ahora mis palabras: si tuviereis profeta de Jehová, le apareceré en visión, en sueños hablaré con él. Núm. 12:6
- Boca á boca hablaré con él, y á las claras, y no por figuras; y verá la apariencia de Jehová: ¿por qué pues no tuvisteis temor de hablar contra mi siervo Moisés? Núm. 12:8
- Y cuál sea el terreno, si es pingüe ó flaco, si en él hay ó no árboles: y esforzaos, y coged del fruto del país. Y el tiempo era el tiempo de las primeras uvas. Núm. 13:20
- Mas los varones que subieron con él, dijeron: No podremos subir contra aquel pueblo; porque es más fuerte que nosotros. Núm. 13:31
- Si Jehová se agradare de nosotros, él nos meterá en esta tierra, y nos la entregará; tierra que fluye leche y miel. Núm. 14:8
- Empero mi siervo Caleb, por cuanto hubo en él otro espíritu, y cumplió de ir en pos de mi, yo le meteré en la tierra donde entró y su simiente la recibirá en heredad. Núm. 14:24
- Y los varones que Moisés envió á reconocer la tierra, y vueltos habían hecho murmurar contra él á toda la congregación, desacreditando aquel país, Núm. 14:36
- Y cuando habitare con vosotros extranjero, ó cualquiera que estuviere entre vosotros por vuestras edades, si hiciere ofrenda encendida de olor suave á Jehová, como vosotros hiciereis, así hará él. Núm. 15:14
- Y habló á Coré y á todo su séquito, diciendo: Mañana mostrará Jehová quién es suyo, y al santo harálo llegar á sí; y al que él escogiere, él lo allegará á sí. Núm. 16:5
- Por tanto, tú y todo tu séquito sois los que os juntáis contra Jehová: pues Aarón, ¿qué es para que contra él murmuréis? Núm. 16:11
- Y Moisés se levantó, y fué á Dathán y Abiram; y los ancianos de Israel fueron en pos de él. Núm. 16:25
- Y él habló á la congregación, diciendo: Apartaos ahora de las tiendas de estos impíos hombres, y no toquéis ninguna cosa suya, por que no perezcáis en todos sus pecados. Núm. 16:26
- Y aconteció, que en acabando él de hablar todas estas palabras, rompióse la tierra que estaba debajo de ellos: Núm. 16:31
- Y dijo Moisés A Aarón: Toma el incensario, y pon en él fuego del altar, y sobre él pon perfume, y ve presto á la congregación, y haz expiación por ellos; porque el furor ha salido de delante de la faz de Jehová: la mortandad ha comenzado. Núm. 16:46
- Entonces tomó Aarón el incensario, como Moisés dijo, y corrió en medio de la congregación: y he aquí que la mortandad había comenzado en el pueblo: y él puso perfume, é hizo expiación por el pueblo. Núm. 16:47
- Y la daréis á Eleazar el sacerdote, y él la sacará fuera del campo, y harála degollar en su presencia. Núm. 19:3
- Cualquiera que tocare en muerto, en persona de hombre que estuviere muerto, y no se purificare, el tabernáculo de Jehová contaminó; y aquella persona será cortada de Israel: por cuanto el agua de la separación no fué rociada sobre él, inmundo será; y su inmundicia será sobre él. Núm. 19:13
- Y el limpio rociará sobre el inmundo al tercero y al séptimo día: y cuando lo habrá purificado al día séptimo, él lavará luego sus vestidos, y á sí mismo se lavará con agua, y será limpio á la tarde. Núm. 19:19
- Y el que fuere inmundo, y no se purificare, la tal persona será cortada de entre la congregación, por cuanto contaminó el tabernáculo de Jehová: no fué rociada sobre él el agua de separación, es inmundo. Núm. 19:20
- Entonces Moisés tomó la vara de delante de Jehová, como él le mandó. Núm. 20:9
- Estas son las aguas de la rencilla, por las cuales contendieron los hijos de Israel con Jehová, y él se santificó en ellos. Núm. 20:13
- Y él respondió: No pasarás. Y salió Edom contra él con mucho pueblo, y mano fuerte. Núm. 20:20
- No quiso, pues, Edom dejar pasar á Israel por su término, y apartóse Israel de él. Núm. 20:21
- Y OYENDO el Cananeo, el rey de Arad, el cual habitaba al mediodía, que venía Israel por el camino de los centinelas, peleó con Israel, y tomó de él presa. Núm. 21:1
- Entonces cantó Israel esta canción: Sube, oh pozo; á él cantad: Núm. 21:17
- Y volvieron, y subieron camino de Basán, y salió contra ellos Og rey de Basán, él y todo su pueblo, para pelear en Edrei. Núm. 21:33
- Entonces Jehová dijo á Moisés: No le tengas miedo, que en tu mano lo he dado, á el y á todo su pueblo, y á su tierra; y harás de él como hiciste de Sehón, rey de los Amorrheos, que habitaba en Hesbón. Núm. 21:34
- E hirieron á él, y á sus hijos, y á toda su gente, sin que le quedara uno, y poseyeron su tierra. Núm. 21:35
- Y él les dijo: Reposad aquí esta noche, y yo os referiré las palabras, como Jehová me hablare. Así los príncipes de Moab se quedaron con Balaam. Núm. 22:8
- He aquí este pueblo que ha salido de Egipto, cubre la haz de la tierra: ven pues ahora, y maldícemelo; quizá podré pelear con él, y echarlo. Núm. 22:11
- Y el furor de Dios se encendió porque él iba; y el ángel de Jehová se puso en el camino por adversario suyo. Iba, pues, él montado sobre su asna, y con él dos mozos suyos. Núm. 22:22
- Y viendo el asna al ángel de Jehová, pegóse á la pared, y apretó contra la pared el pie de Balaam: y él volvió á herirla. Núm. 22:25
- Y el asna dijo á Balaam: ¿No soy yo tu asna? sobre mí has cabalgado desde que tú me tienes hasta este día; ¿he acostumbrado á hacerlo así contigo? Y él respondió: No. Núm. 22:30
- Y Balac hizo matar bueyes y ovejas, y envió á Balaam, y á los príncipes que estaban con él. Núm. 22:40
- Y volvió á él, y he aquí estaba él junto á su holocausto, él y todos los príncipes de Moab. Núm. 23:6
- Y él tomó su parábola, y dijo: De Aram me trajo Balac, Rey de Moab, de los montes del oriente: Ven, maldíceme á Jacob; Y ven, execra á Israel. Núm. 23:7
- Y él respondió, y dijo: ¿No observaré yo lo que Jehová pusiere en mi boca para decirlo? Núm. 23:12
- Entonces él dijo á Balac: Ponte aquí junto á tu holocausto, y yo iré á encontrar á Dios allí. Núm. 23:15
- Y vino á él, y he aquí que él estaba junto á su holocausto, y con él los príncipes de Moab: y díjole Balac: ¿Qué ha dicho Jehová? Núm. 23:17
- Entonces él tomó su parábola, y dijo: Balac, levántate y oye; Escucha mis palabras, hijo de Zippor: Núm. 23:18
- He aquí, yo he tomado bendición: Y él bendijo, y no podré revocarla. Núm. 23:20
- No ha notado iniquidad en Jacob, Ni ha visto perversidad en Israel: Jehová su Dios es con él, Y júbilo de rey en él. Núm. 23:21
- Y alzando sus ojos, vió á Israel alojado por sus tribus; y el espíritu de Dios vino sobre él. Núm. 24:2
- Y vendrán navíos de la costa de Cittim, Y afligirán á Assur, afligirán también á Eber: Mas él también perecerá para siempre. Núm. 24:24
- Por tanto di les: He aquí yo establezco mi pacto de paz con él; Núm. 25:12
- Y tendrá él, y su simiente después de él, el pacto del sacerdocio perpetuo; por cuanto tuvo celo por su Dios, é hizo expiación por los hijos de Israel. Núm. 25:13
- Y Jehová dijo á Moisés: Toma á Josué hijo de Nun, varón en el cual hay espíritu, y pondrás tu mano sobre él; Núm. 27:18
- Y pondrás de tu dignidad sobre él, para que toda la congregación de los hijos de Israel le obedezcan. Núm. 27:20
- Y él estará delante de Eleazar el sacerdote, y á él preguntará por el juicio del Urim delante de Jehová: por el dicho de él saldrán, y por el dicho de él entrarán, él, y todos los hijos de Israel con él, y toda la congregación. Núm. 27:21
- Y puso sobre él sus manos, y dióle órdenes, como Jehová había mandado por mano de Moisés. Núm. 27:23
- Mas si las anulare después de haberlas oido, entonces él llevará el pecado de ella. Núm. 30:15
- Si os volviereis de en pos de él, él volverá otra vez á dejaros en el desierto, y destruiréis á todo este pueblo. Núm. 32:15
- Entonces ellos se allegaron á él y dijeron: Edificaremos aquí majadas para nuestro ganado, y ciudades para nuestros niños; Núm. 32:16
- El pariente del muerto, él matará al homicida: cuando lo encontrare, él le matará. Núm. 35:19
- Y si por odio lo empujó, ó echó sobre él alguna cosa por asechanzas, y muere; Núm. 35:20
- Mas si casualmente lo empujó sin enemistades, ó echó sobre él cualquier instrumento sin asechanzas, Núm. 35:22
- O bien, sin verlo, hizo caer sobre él alguna piedra, de que pudo morir, y muriere, y él no era su enemigo, ni procuraba su mal; Núm. 35:23
- Jehová vuestro Dios, el cual va delante de vosotros, él peleará por vosotros, conforme á todas las cosas que hizo por vosotros en Egipto delante de vuestros ojos; Deut. 1:30
- Excepto Caleb hijo de Jephone: él la verá, y á él le daré la tierra que pisó, y á sus hijos; porque cumplió en pos de Jehová. Deut. 1:36
- Josué hijo de Nun, que está delante de ti, él entrará allá: anímale; porque él la hará heredar á Israel. Deut. 1:38
- Pues Jehová tu Dios te ha bendecido en toda obra de tus manos: él sabe que andas por este gran desierto: estos cuarenta años Jehová tu Dios fué contigo; y ninguna cosa te ha faltado. Deut. 2:7
- Levantaos, partid, y pasad el arroyo de Arnón: he aquí he dado en tu mano á Sehón rey de Hesbón, Amorrheo, y á su tierra: comienza á tomar posesión, y empéñate con él en guerra. Deut. 2:24
- Y saliónos Sehón al encuentro, él y todo su pueblo, para pelear en Jaas. Deut. 2:32
- Mas Jehová nuestro Dios lo entregó delante de nosotros; y herimos á él y á sus hijos, y á todo su pueblo. Deut. 2:33
- Y VOLVIMOS, y subimos camino de Basán, y saliónos al encuentro Og rey de Basán para pelear, él y todo su pueblo, en Edrei. Deut. 3:1
- Y díjome Jehová: No tengas temor de él, porque en tu mano he entregado á él y á todo su pueblo, y su tierra: y harás con él como hiciste con Sehón rey Amorrheo, que habitaba en Hesbón. Deut. 3:2
- Y Jehová nuestro Dios entregó también en nuestra mano á Og rey de Basán, y á todo su pueblo, al cual herimos hasta no quedar de él ninguno. Deut. 3:3
- No los temáis; que Jehová vuestro Dios, él es el que pelea por vosotros. Deut. 3:22
- Y manda a Josué, y anímalo, y confórtalo; porque él ha de pasar delante de este pueblo, y él les hará heredar la tierra que verás. Deut. 3:28
- Y él os anunció su pacto, el cual os mandó poner por obra, las diez palabras; y escribiólas en dos tablas de piedra. Deut. 4:13
- Guardaos no os olvidéis del pacto de Jehová vuestro Dios, que él estableció con vosotros, y os hagáis escultura ó imagen de cualquier cosa, que Jehová tu Dios te ha vedado. Deut. 4:23
- A ti te fué mostrado, para que supieses que Jehová él es Dios; no hay más fuera de él. Deut. 4:35
- Y por cuanto él amó á tus padres, escogió su simiente después de ellos, y sacóte delante de sí de Egipto con su gran poder; Deut. 4:37
- Aprende pues hoy, y reduce á tu corazón que Jehová él es el Dios arriba en el cielo, y abajo sobre la tierra; no hay otro. Deut. 4:39
- Para que huyese allí el homicida que matase á su prójimo por yerro, sin haber tenido enemistad con él desde ayer ni antes de ayer; y que huyendo á una de estas ciudades salvara la vida: Deut. 4:42
- A Jehová tu Dios temerás, y á él servirás, y por su nombre jurarás. Deut. 6:13
- Para que él eche á todos sus enemigos de delante de ti, como Jehová ha dicho. Deut. 6:19
- Y tendremos justicia cuando cuidáremos de poner por obra todos estos mandamientos delante de Jehová nuestro Dios, como él nos ha mandado. Deut. 6:25
- Mas Jehová tu Dios las entregará delante de ti, y él las quebrantará con grande destrozo, hasta que sean destruídos. Deut. 7:23
- Y él entregará sus reyes en tu mano, y tú destruirás el nombre de ellos de debajo del cielo: nadie te hará frente hasta que los destruyas. Deut. 7:24
- Que te hizo caminar por un desierto grande y espantoso, de serpientes ardientes, y de escorpiones, y de sed, donde ningún agua había, y él te sacó agua de la roca del pedernal; Deut. 8:15
- Antes acuérdate de Jehová tu Dios: porque él te da el poder para hacer las riquezas, á fin de confirmar su pacto que juró á tus padres, como en este día. Deut. 8:18
- Y hablóme Jehová, diciendo: He visto ese pueblo, y he aquí, que él es pueblo duro de cerviz: Deut. 9:13
- Y tomé vuestro pecado, el becerro que habíais hecho, y quemélo en el fuego, y lo desmenucé moliéndole muy bien, hasta que fué reducido á polvo: y eché el polvo de él en el arroyo que descendía del monte. Deut. 9:21
- A Jehová tu Dios temerás, á él servirás, á él te allegarás, y por su nombre jurarás. Deut. 10:20
- El es tu alabanza, y él es tu Dios, que ha hecho contigo estas grandes y terribles cosas que tus ojos han visto. Deut. 10:21
- Tierra de la cual Jehová tu Dios cuida: siempre están sobre ella los ojos de Jehová tu Dios, desde el principio del año hasta el fin de él. Deut. 11:12
- Porque si guardareis cuidadosamente todos estos mandamientos que yo os prescribo, para que los cumpláis; como améis á Jehová vuestro Dios andando en todos sus caminos, y á él os allegareis, Deut. 11:22
- Nadie se sostendrá delante de vosotros: miedo y temor de vosotros pondrá Jehová vuestro Dios sobre la haz de toda la tierra que hollareis, como él os ha dicho. Deut. 11:25
- Mas pasaréis el Jordán, y habitaréis en la tierra que Jehová vuestro Dios os hace heredar, y él os dará reposo de todos vuestros enemigos alrededor, y habitaréis seguros. Deut. 12:10
- Y al lugar que Jehová vuestro Dios escogiere para hacer habitar en él su nombre, allí llevaréis todas las cosas que yo os mando: vuestros holocaustos, y vuestros sacrificios, vuestros diezmos, y las ofrendas elevadas de vuestras manos, y todo lo escogido de vuestros votos que hubiereis prometido á Jehová; Deut. 12:11
- Con todo, podrás matar y comer carne en todas tus poblaciones conforme al deseo de tu alma, según la bendición de Jehová tu Dios que él te habrá dado: el inmundo y el limpio la comerá, como la de corzo ó de ciervo: Deut. 12:15
- Cuando Jehová tu Dios ensanchare tu término, como él te ha dicho, y tú dijeres: Comeré carne, porque deseó tu alma comerla, conforme á todo el deseo de tu alma comerás carne. Deut. 12:20
- Y acaeciere la señal ó prodigio que él te dijo, diciendo: Vamos en pos de dioses ajenos, que no conociste, y sirvámosles; Deut. 13:2
- En pos de Jehová vuestro Dios andaréis, y á él temeréis, y guardaréis sus mandamientos, y escucharéis su voz, y á él serviréis, y á él os allegaréis. Deut. 13:4
- No consentirás con él, ni le darás oído; ni tu ojo le perdonará, ni tendrás compasión, ni lo encubrirás: Deut. 13:8
- Antes has de matarlo; tu mano será primero sobre él para matarle, y después la mano de todo el pueblo. Deut. 13:9
- Ninguna cosa mortecina comeréis: al extranjero que está en tus poblaciones la darás, y él la comerá: ó véndela al extranjero; porque tú eres pueblo santo á Jehová tu Dios. No cocerás el cabrito en la leche de su madre. Deut. 14:21
- Y comerás delante de Jehová tu Dios en el lugar que él escogiere para hacer habitar allí su nombre, el diezmo de tu grano, de tu vino, y de tu aceite, y los primerizos de tus manadas, y de tus ganados, para que aprendas á temer á Jehová tu Dios todos los días. Deut. 14:23
- Y si el camino fuere tan largo que tú no puedas llevarlo por él, por estar lejos de ti el lugar que Jehová tu Dios hubiere escogido para poner en él su nombre, cuando Jehová tu Dios te bendijere, Deut. 14:24
- Mas abrirás á él tu mano liberalmente, y en efecto le prestarás lo que basta, lo que hubiere menester. Deut. 15:8
- Guárdate que no haya en tu corazón perverso pensamiento, diciendo: Cerca está el año séptimo, el de la remisión; y tu ojo sea maligno sobre tu hermano menesteroso para no darle: que él podrá clamar contra ti á Jehová, y se te imputará á pecado. Deut. 15:9
- Y será que, si él te dijere: No saldré de contigo; porque te ama á ti y á tu casa, que le va bien contigo; Deut. 15:16
- Y si hubiere en él tacha, ciego ó cojo, ó cualquiera mala falta, no lo sacrificarás á Jehová tu Dios. Deut. 15:21
- En tus poblaciones lo comerás: el inmundo lo mismo que el limpio comerán de él, como de un corzo ó de un ciervo. Deut. 15:22
- Seis días comerás ázimos, y el séptimo día será solemnidad á Jehová tu Dios: no harás obra en él. Deut. 16:8
- Tres veces cada un año parecerá todo varón tuyo delante de Jehová tu Dios en el lugar que él escogiere: en la solemnidad de los ázimos, y en la solemnidad de las semanas, y en la solemnidad de las cabañas. Y no parecerá vacío delante de Jehová: Deut. 16:16
- La mano de los testigos será primero sobre él para matarlo, y después la mano de todo el pueblo: así quitarás el mal de en medio de ti. Deut. 17:7
- Y lo tendrá consigo, y leerá en él todos los días de su vida, para que aprenda á temer á Jehová su Dios, para guardar todas las palabras de aquesta ley y estos estatutos, para ponerlos por obra: Deut. 17:19
- Para que no se eleve su corazón sobre sus hermanos, ni se aparte del mandamiento á diestra ni á siniestra: á fin que prolongue sus días en su reino, él y sus hijos, en medio de Israel. Deut. 17:20
- LOS sacerdotes Levitas, toda la tribu de Leví, no tendrán parte ni heredad con Israel; de las ofrendas encendidas á Jehová, y de la heredad de él comerán. Deut. 18:1
- No tendrán, pues, heredad entre sus hermanos: Jehová es su heredad, como él les ha dicho. Deut. 18:2
- Porque le ha escogido Jehová tu Dios de todas tus tribus, para que esté para ministrar al nombre de Jehová, él y sus hijos para siempre. Deut. 18:5
- Profeta de en medio de ti, de tus hermanos, como yo, te levantará Jehová tu Dios: á él oiréis: Deut. 18:15
- Profeta les suscitaré de en medio de sus hermanos, como tú; y pondré mis palabras en su boca, y él les hablará todo lo que yo le mandare. Deut. 18:18
- Mas será, que cualquiera que no oyere mis palabras que él hablare en mi nombre, yo le residenciaré. Deut. 18:19
- Cuando el profeta hablare en nombre de Jehová, y no fuere la tal cosa, ni viniere, es palabra que Jehová no ha hablado: con soberbia la habló aquel profeta: no tengas temor de él. Deut. 18:22
- Mas cuando hubiere alguno que aborreciere á su prójimo, y lo acechare, y se levantare sobre él, y lo hiriere de muerte, y muriere, y huyere á alguna de estas ciudades; Deut. 19:11
- Cuando se levantare testigo falso contra alguno, para testificar contra él rebelión, Deut. 19:16
- Haréis á él como él pensó hacer á su hermano: y quitarás el mal de en medio de ti. Deut. 19:19
- No verás el asno de tu hermano, ó su buey, caídos en el camino, y te esconderás de ellos: con él has de procurar levantarlos. Deut. 22:4
- Cuando edificares casa nueva, harás pretil á tu terrado, porque no pongas sangre en tu casa, si de él cayere alguno. Deut. 22:8
- Y dirá el padre de la moza á los ancianos: Yo dí mi hija á este hombre por mujer, y él la aborrece; Deut. 22:16
- Y, he aquí, él le pone tachas de algunas cosas, diciendo: No he hallado tu hija virgen; empero, he aquí las señales de la virginidad de mi hija. Y extenderán la sábana delante de los ancianos de la ciudad. Deut. 22:17
- Mas si el hombre halló una moza desposada en la campo, y él la agarrare, y se echare con ella, morirá sólo el hombre que con ella se habrá echado; Deut. 22:25
- Porque él la halló en el campo: dió voces la moza desposada, y no hubo quien la valiese. Deut. 22:27
- Cuando hubiere en ti alguno que no fuere limpio por accidente de noche, saldráse del campo, y no entrará en él. Deut. 23:10
- Porque Jehová tu Dios anda por medio de tu campo, para librarte y entregar tus enemigos delante de ti; por tanto será tu real santo: porque él no vea en ti cosa inmunda, y se vuelva de en pos de ti. Deut. 23:14
- En su día le darás su jornal, y no se pondrá el sol sin dárselo: pues es pobre, y con él sustenta su vida: porque no clame contra ti á Jehová, y sea en ti pecado. Deut. 24:15
- Entonces los ancianos de aquella ciudad lo harán venir, y hablarán con él: y si él se levantare, y dijere, No quiero tomarla, Deut. 25:8
- Llegaráse entonces su cuñada á él delante de los ancianos, y le descalzará el zapato de su pie, y escupirále en el rostro, y hablará y dirá: Así será hecho al varón que no edificare la casa de su hermano. Deut. 25:9
- Y Jehová te ha ensalzado hoy para que le seas su peculiar pueblo, como él te lo he dicho, y para que guardes todos sus mandamientos; Deut. 26:18
- Y para ponerte alto sobre todas las gentes que hizo, para loor, y fama, y gloria; y para que seas pueblo santo á Jehová tu Dios, como él ha dicho. Deut. 26:19
- piedras enteras edificarás el altar de Jehová tu Dios; y ofrecerás sobre él holocausto á Jehová tu Dios; Deut. 27:6
- Tu buey será matado delante de tus ojos, y tú no comerás de él; tu asno será arrebatado de delante de ti, y no se te volverá; tus ovejas serán dadas á tus enemigos, y no tendrás quien te las rescate. Deut. 28:31
- El te prestará á ti, y tú no prestarás á él: él será por cabeza, y tú serás por cola. Deut. 28:44
- Y vendrán sobre ti todas estas maldiciones, y te perseguirán, y te alcanzarán hasta que perezcas; por cuanto no habrás atendido á la voz de Jehová tu Dios, para guardar sus mandamientos y sus estatutos, que él te mandó: Deut. 28:45
- Servirás por tanto á tus enemigos que enviare Jehová contra ti, con hambre y con sed y con desnudez, y con falta de todas las cosas; y él pondrá yugo de hierro sobre tu cuello, hasta destruirte. Deut. 28:48
- Para no dar á alguno de ellos de la carne de sus hijos, que él comerá, porque nada le habrá quedado, en el cerco y en el apuro con que tu enemigo te oprimirá en todas tus ciudades. Deut. 28:55
- Para confirmarte hoy por su pueblo, y que él te sea á ti por Dios, de la manera que él te ha dicho, y como él juró á tus padres Abraham, Isaac, y Jacob. Deut. 29:13
- Y sea que, cuando el tal oyere las palabras de esta maldición, él se bendiga en su corazón, diciendo: Tendré paz, aunque ande según el pensamiento de mi corazón, para añadir la embriaguez á la sed: Deut. 29:19
- Jehová no querrá perdonarle; antes humeará luego el furor de Jehová y su celo sobre el tal hombre, y asentaráse sobre él toda maldición escrita en este libro, y Jehová raerá su nombre de debajo del cielo: Deut. 29:20
- Y responderán. Por cuanto dejaron el pacto de Jehová el Dios de sus padres, que él concertó con ellos cuando los sacó de la tierra de Egipto, Deut. 29:25
- Que ames á Jehová tu Dios, que oigas su voz, y te allegues á él; porque él es tu vida, y la longitud de tus días; á fin de que habites sobre la tierra que juró Jehová á tus padres Abraham, Isaac, y Jacob, que les había de dar. Deut. 30:20
- Jehová tu Dios, él pasa delante de ti; él destruirá estas gentes de delante de ti, y las heredarás: Josué será el que pasará delante de ti, como Jehová ha dicho. Deut. 31:3
- Y Jehová es el que va delante de ti; él será contigo, no te dejará, ni te desamparará; no temas, ni te intimides. Deut. 31:8
- Cuando viniere todo Israel á presentarse delante de Jehová tu Dios en el lugar que él escogiere, leerás esta ley delante de todo Israel á oídos de ellos. Deut. 31:11
- Y Jehová dijo á Moisés: He aquí tú vas á dormir con tus padres, y este pueblo se levantará y fornicará tras los dioses ajenos de la tierra adonde va, en estando en medio de ella; y me dejará, é invalidará mi pacto que he concertado con él: Deut. 31:16
- Y mi furor se encenderá contra él en aquel día; y los abandonaré, y esconderé de ellos mi rostro, y serán consumidos; y le hallarán muchos males y angustias, y dirá en aquel día: ¿No me han hallado estos males porque no está mi Dios en medio de mí? Deut. 31:17
- El es la Roca, cuya obra es perfecta, Porque todos sus caminos son rectitud: Dios de verdad, y ninguna iniquidad en él: Es justo y recto. Deut. 32:4
- ¿Así pagáis á Jehová, Pueblo loco é ignorante? ¿No es él tu padre que te poseyó? El te hizo y te ha organizado. Deut. 32:6
- Acuérdate de los tiempos antiguos; Considerad los años de generación y generación: Pregunta á tu padre, que él te declarará; A tus viejos, y ellos te dirán. Deut. 32:7
- Jehová solo le guió, Que no hubo con él dios ajeno. Deut. 32:12
- Alabad, gentes, á su pueblo, Porque él vengará la sangre de sus siervos, Y volverá la venganza á sus enemigos, Y expiará su tierra, á su pueblo. Deut. 32:43
- Y vino Moisés, y recitó todas las palabras de este cántico á oídos del pueblo, él, y Josué hijo de Nun. Deut. 32:44
- Y á Benjamín dijo: El amado de Jehová habitará confiado cerca de él: Cubrirálo siempre, Y entre sus hombros morará. Deut. 33:12
- Y él se ha provisto de la parte primera, Porque allí una porción del legislador fuéle reservada, Y vino en la delantera del pueblo; La justicia de Jehová ejecutará, Y sus juicios con Israel. Deut. 33:21
- Y Josué hijo de Nun fué lleno de espíritu de sabiduría, porque Moisés había puesto sus manos sobre él: y los hijos de Israel le obedecieron, é hicieron como Jehová mandó á Moisés. Deut. 34:9
- El libro de aquesta ley nunca se apartará de tu boca: antes de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme á todo lo que en él está escrito: porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien. Jos. 1:8
- Y LEVANTÓSE Josué de mañana, y partieron de Sittim, y vinieron hasta el Jordán, él y todos los hijos de Israel, y reposaron allí antes que pasasen. Jos. 3:1
- Y añadió Josué: En esto conoceréis que el Dios viviente está en medio de vosotros, y que él echará de delante de vosotros al Cananeo, y al Heteo, y al Heveo, y al Pherezeo, y al Gergeseo, y al Amorrheo, y al Jebuseo. Jos. 3:10
- Entonces Josué llamó á los doce hombres, los cuales había él ordenado de entre los hijos de Israel, de cada tribu uno; Jos. 4:4
- Y los hijos de ellos, que él había hecho suceder en su lugar, Josué los circuncidó; pues eran incircuncisos, porque no habían sido circuncidados por el camino. Jos. 5:7
- Y estando Josué cerca de Jericó, alzó sus ojos, y vió un varón que estaba delante de él, el cual tenía una espada desnuda en su mano. Y Josué yéndose hacia él, le dijo: ¿Eres de los nuestros, ó de nuestros enemigos? Jos. 5:13
- Y él respondió: No; mas Príncipe del ejército de Jehová, ahora he venido. Entonces Josué postrándose sobre su rostro en tierra le adoró; y díjole: ¿Qué dice mi Señor á su siervo? Jos. 5:14
- Entonces Josué rompió sus vestidos, y postróse en tierra sobre su rostro delante del arca de Jehová hasta la tarde, él y los ancianos de Israel; y echaron polvo sobre sus cabezas. Jos. 7:6
- Y el que fuere cogido en el anatema, será quemado á fuego, él y todo lo que tiene, por cuanto ha quebrantado el pacto de Jehová, y ha cometido maldad en Israel. Jos. 7:15
- Entonces Josué, y todo Israel con él, tomó á Achân hijo de Zera, y el dinero, y el manto, y el changote de oro, y sus hijos, y sus hijas, y sus bueyes, y sus asnos, y sus ovejas, y su tienda, y todo cuanto tenía, y lleváronlo todo al valle de Achôr; Jos. 7:24
- Y levantaron sobre él un gran montón de piedras, hasta hoy. Y Jehová se tornó de la ira de su furor. Y por esto fué llamado aquel lugar el Valle de Achôr, hasta hoy. Jos. 7:26
- Y levantándose Josué muy de mañana, revistó al pueblo, y subió él, con los ancianos de Israel, delante del pueblo contra Hai. Jos. 8:10
- Y toda la gente de guerra que con él estaba, subió, y acercóse, y llegaron delante de la ciudad, y asentaron el campo á la parte del norte de Hai: y el valle estaba entre él y Hai. Jos. 8:11
- Lo cual como viese el rey de Hai, levantóse prestamente de mañana, y salió con la gente de la ciudad contra Israel, él y todo su pueblo, para combatir por el llano al tiempo señalado, no sabiendo que le estaba puesta emboscada á las espaldas de la ciudad. Jos. 8:14
- Y levantándose prestamente de su lugar los que estaban en la emboscada, corrieron luego que él alzó su mano, y vinieron á la ciudad, y la tomaron, y apresuráronse á prenderle fuego. Jos. 8:19
- Empero los Israelitas tomaron para sí las bestias y los despojos de la ciudad, conforme á la palabra de Jehová que él había mandado á Josué. Jos. 8:27
- Mas al rey de Hai colgó de un madero hasta la tarde: y como el sol se puso, mandó Josué que quitasen del madero su cuerpo, y lo echasen á la puerta de la ciudad: y levantaron sobre él un gran montón de piedras, hasta hoy. Jos. 8:29
- Como Moisés, siervo de Jehová, lo había mandado á los hijos de Israel, como está escrito en el libro de la ley de Moisés, un altar de piedras enteras sobre las cuales nadie alzó hierro: y ofrecieron sobre él holocaustos á Jehová, y sacrificaron víctimas pacíficas. Jos. 8:31
- También escribió allí en piedras la repetición de la ley de Moisés, la cual él había escrito delante de los hijos de Israel. Jos. 8:32
- Así vinieron á Josué al campo en Gilgal, y dijéronle á él y á los de Israel: Nosotros venimos de tierra muy lejana: haced pues ahora con nosotros alianza. Jos. 9:6
- Y él lo hizo así; que los libró de la mano de los hijos de Israel, para que no los matasen. Jos. 9:26
- Y constituyólos Josué aquel día por leñadores y aguadores para la congregación y para el altar de Jehová, en el lugar que él escogiese: lo que son hasta hoy. Jos. 9:27
- Y subió Josué de Gilgal, él y todo el pueblo de guerra con él, y todos los hombres valientes. Jos. 10:7
- Y Josué, y todo Israel con él, volvíase al campo en Gilgal. Jos. 10:15
- Y cuando hubieron sacado estos reyes á Josué, llamó Josué á todos los varones de Israel, y dijo á los principales de la gente de guerra que habían venido con él: Llegad y poned vuestros pies sobre los pescuezos de aquestos reyes. Y ellos se llegaron, y pusieron sus pies sobre los pescuezos de ellos. Jos. 10:24
- Y de Maceda pasó Josué, y todo Israel con él, á Libna; y peleó contra Libna: Jos. 10:29
- Y Josué, y todo Israel con él, pasó de Libna á Lachîs, y puso campo contra ella, y combatióla: Jos. 10:31
- Entonces Horam, rey de Gezer, subió en ayuda de Lachîs; mas á él y á su pueblo hirió Josué, hasta no quedar ninguno de ellos. Jos. 10:33
- De Lachîs pasó Josué, y todo Israel con él, á Eglón: y pusieron campo contra ella, y combatiéronla: Jos. 10:34
- Subió luego Josué, y todo Israel con él, de Eglón á Hebrón, y combatiéronla; Jos. 10:36
- Y volviéndose Josué, y todo Israel con él, sobre Debir, combatióla; Jos. 10:38
- Y tornóse Josué, y todo Israel con él, al campo en Gilgal. Jos. 10:43
- Y vino Josué, y con él todo el pueblo de guerra, contra ellos, y dió de repente sobre ellos junto á las aguas de Merom. Jos. 11:7
- Empero á la tribu de Leví no dió heredad: los sacrificios de Jehová Dios de Israel son su heredad, como él les había dicho. Jos. 13:14
- Mas á la tribu de Leví no dió Moisés heredad: Jehová Dios de Israel es la heredad de ellos como él les había dicho. Jos. 13:33
- Ahora bien, Jehová me ha hecho vivir, como él dijo, estos cuarenta y cinco años, desde el tiempo que Jehová habló estas palabras á Moisés, cuando Israel andaba por el desierto: y ahora, he aquí soy hoy día de ochenta y cinco años: Jos. 14:10
- Y tomóla Othoniel, hijo de Cenez, hermano de Caleb; y él le dió por mujer á su hija Axa. Jos. 15:17
- Y aconteció que cuando la llevaba, él la persuadió que pidiese á su padre tierras para labrar. Ella entonces se apeó del asno. Y Caleb le dijo: ¿Qué tienes? Jos. 15:18
- Estas vinieron delante de Eleazar sacerdote, y de Josué hijo de Nun, y de los príncipes, y dijeron: Jehová mandó á Moisés que nos diese herencia entre nuestros hermanos. Y él les dió herencia entre los hermanos del padre de ellas, conforme al dicho de Jehová. Jos. 17:4
- Según la palabra de Jehová, le dieron la ciudad que él pidió, Timnath-sera, en el monte de Ephraim; y él reedificó la ciudad, y habitó en ella. Jos. 19:50
- Y cuando el cercano del muerto le siguiere, no entregarán en su mano al homicida, por cuanto hirió á su prójimo por yerro, ni tuvo con él antes enemistad. Jos. 20:5
- Solamente que con diligencia cuidéis de poner por obra el mandamiento y la ley, que Moisés siervo de Jehová os intimó: que améis á Jehová vuestro Dios, y andéis en todos sus caminos; que guardéis sus mandamientos, y os alleguéis á él, y le sirváis de todo vuestro corazón y de toda vuestra alma. Jos. 22:5
- Y á diez príncipes con él; un príncipe de cada casa paterna de todas las tribus de Israel, cada uno de los cuales era cabeza de familia de sus padres en la multitud de Israel. Jos. 22:14
- Y vosotros os volvéis hoy de seguir á Jehová; mas será que vosotros os rebelaréis hoy contra Jehová, y mañana se airará él contra toda la congregación de Israel. Jos. 22:18
- El Dios de los dioses, Jehová, el Dios de los dioses, Jehová, él sabe, y sabrá Israel: si por rebelión ó por prevaricación contra Jehová (no nos salves hoy,) Jos. 22:22
- Nos hemos edificado altar para tornarnos de en pos de Jehová, ó para sacrificar holocausto ó presente, ó para hacer sobre él sacrificios pacíficos, el mismo Jehová nos lo demande. Jos. 22:23
- Sino para que sea un testimonio entre nosotros y vosotros, y entre los que vendrán después de nosotros, de que podemos hacer el servicio de Jehová delante de él con nuestros holocaustos, con nuestros sacrificios, y con nuestros pacíficos; y no digan mañana vuestros hijos á los nuestros: Vosotros no tenéis parte en Jehová. Jos. 22:27
- Y oyendo Phinees el sacerdote y los príncipes de la congregación, y las cabezas de la multitud de Israel que con él estaban, las palabras que hablaron los hijos de Rubén y los hijos de Gad y los hijos de Manasés, fueron contentos de ello. Jos. 22:30
- Un varón de vosotros perseguirá á mil: porque Jehová vuestro Dios pelea por vosotros, como él os dijo. Jos. 23:10
- Cuando traspasareis el pacto de Jehová vuestro Dios que él os ha mandado, yendo y honrando dioses ajenos, é inclinándoos á ellos. Y el furor de Jehová se inflamará contra vosotros, y luego pereceréis de aquesta buena tierra que él os ha dado. Jos. 23:16
- Y yo envié á Moisés y á Aarón, y herí á Egipto, al modo que lo hice en medio de él, y después os saqué. Jos. 24:5
- Y como ellos clamasen á Jehová, él puso oscuridad entre vosotros y los Egipcios, é hizo venir sobre ellos la mar, la cual los cubrió: y vuestros ojos vieron lo que hice en Egipto. Después estuvisteis muchos días en el desierto. Jos. 24:7
- Y Jehová echó de delante de nosotros á todos los pueblos, y al Amorrheo que habitaba en la tierra: nosotros, pues, también serviremos á Jehová, porque él es nuestro Dios. Jos. 24:18
- Entonces Josué dijo al pueblo: No podréis servir á Jehová, porque él es Dios santo, y Dios celoso; no sufrirá vuestras rebeliones y vuestros pecados. Jos. 24:19
- Y dijo Josué á todo el pueblo: He aquí esta piedra será entre nosotros por testigo, la cual ha oído todas las palabras de Jehová que él ha hablado con nosotros: será, pues, testigo contra vosotros, porque no mintáis contra vuestro Dios. Jos. 24:27
- Y Judá dijo á Simeón su hermano: Sube conmigo á mi suerte, y peleemos contra el Cananeo, y yo también iré contigo á tu suerte. Y Simeón fué con él. Jue. 1:3
- Y hallaron á Adoni-bezec en Bezec, y pelearon contra él: é hirieron al Cananeo y al Pherezeo. Jue. 1:5
- Y tomóla Othoniel hijo de Cenez, hermano menor de Caleb: y él le dió á Axa su hija por mujer. Jue. 1:13
- Y dieron Hebrón á Caleb, como Moisés había dicho: y él echó de allí tres hijos de Anac. Jue. 1:20
- Y él les mostró la entrada á la ciudad, é hiriéronla á filo de espada; mas dejaron á aquel hombre con toda su familia. Jue. 1:25
- Tampoco Zabulón echó á los que habitaban en Chîtron y á los que habitaban en Naalol; mas el Cananeo habitó en medio de él, y le fueron tributarios. Jue. 1:30
- Y toda aquella generación fué también recogida con sus padres. Y levantóse después de ellos otra generación, que no conocían á Jehová, ni la obra que él había hecho por Israel. Jue. 2:10
- Para que por ellas probara yo á Israel, si guardarían ellos el camino de Jehová andando por él, como sus padres lo guardaron, ó no. Jue. 2:22
- Estos pues fueron para probar por ellos á Israel, para saber si obedecerían á los mandamientos de Jehová, que él había prescrito á sus padres por mano de Moisés. Jue. 3:4
- Y el espíritu de Jehová fué sobre él, y juzgó á Israel, y salió á batalla, y Jehová entregó en su mano á Chusan-risathaim, rey de Siria, y prevaleció su mano contra Chusan-risathaim. Jue. 3:10
- Y clamaron los hijos de Israel á Jehová; y Jehová les suscitó salvador, á Aod, hijo de Gera, Benjamita, el cual tenía cerrada la mano derecha. Y los hijos de Israel enviaron con él un presente á Eglón rey de Moab. Jue. 3:15
- Mas él se volvió desde los ídolos que están en Gilgal, y dijo: Rey, una palabra secreta tengo que decirte. El entonces dijo: Calla. Y saliéronse de con él todos los que delante de él estaban. Jue. 3:19
- Y llegóse Aod á él, el cual estaba sentado solo en una sala de verano. Y Aod dijo: Tengo palabra de Dios para ti. El entonces se levantó de la silla. Jue. 3:20
- De tal manera que la empuñadura entró también tras la hoja, y la grosura encerró la hoja, que él no sacó el puñal de su vientre: y salió el estiércol. Jue. 3:22
- Y salido él, vinieron sus siervos, los cuales viendo las puertas de la sala cerradas, dijeron: Sin duda él cubre sus pies en la sala de verano. Jue. 3:24
- Y habiendo esperado hasta estar confusos, pues que él no abría las puertas de la sala, tomaron la llave y abrieron: y he aquí su señor caído en tierra muerto. Jue. 3:25
- Y como hubo entrado, tocó el cuerno en el monte de Ephraim, y los hijos de Israel descendieron con él del monte, y él iba delante de ellos. Jue. 3:27
- Entonces él les dijo: Seguidme, porque Jehová ha entregado vuestros enemigos los Moabitas en vuestras manos. Y descendieron en pos de él, y tomaron los vados del Jordán á Moab, y no dejaron pasar á ninguno. Jue. 3:28
- Después de éste fué Samgar hijo de Anat, el cual hirió seiscientos hombres de los Filisteos con una aguijada de bueyes; y él también salvó á Israel. Jue. 3:31
- Y Jehová los vendió en mano de Jabín rey de Canaán, el cual reinó en Asor: y el capitán de su ejército se llamaba Sísara, y él habitaba en Haroseth de las Gentes. Jue. 4:2
- Y juntó Barac á Zabulón y á Nephtalí en Cedes, y subió con diez mil hombres á su mando, y Débora subió con él. Jue. 4:10
- Y reunió Sísara todos sus carros, nuevecientos carros herrados, con todo el pueblo que con él estaba, desde Haroseth de las Gentes hasta el arroyo de Cisón. Jue. 4:13
- Entonces Débora dijo á Barac: Levántate; porque este es el día en que Jehová ha entregado á Sísara en tus manos: ¿No ha salido Jehová delante de ti? Y Barac descendió del monte de Tabor, y diez mil hombres en pos de él. Jue. 4:14
- Y saliendo Jael á recibir á Sísara, díjole: Ven, señor mío, ven á mi, no tengas temor. Y él vino á ella á la tienda, y ella le cubrió con una manta. Jue. 4:18
- Y él le dijo: Ruégote me des á beber una poca de agua, que tengo sed. Y ella abrió un odre de leche y dióle de beber, y tornóle á cubrir. Jue. 4:19
- Y él le dijo: Estáte á la puerta de la tienda, y si alguien viniere, y te preguntare, diciendo: ¿Hay aquí alguno? Tú responderás que no. Jue. 4:20
- Y Jael, mujer de Heber, tomó una estaca de la tienda, y poniendo un mazo en su mano, vino á él calladamente, y metióle la estaca por las sienes, y enclavólo en la tierra, pues él estaba cargado de sueño y cansado; y así murió. Jue. 4:21
- Y siguiendo Barac á Sísara, Jael salió á recibirlo, y díjole: Ven, y te mostraré al varón que tú buscas. Y él entró donde ella estaba, y he aquí Sísara yacía muerto con la estaca por la sien. Jue. 4:22
- Y él respondió: Yo te ruego, que si he hallado gracia delante de ti, me des señal de que tú has hablado conmigo. Jue. 6:17
- Ruégote que no te vayas de aquí, hasta que á ti vuelva, y saque mi presente, y lo ponga delante de ti. Y él respondió: Yo esperaré hasta que vuelvas. Jue. 6:18
- Y el ángel de Dios le dijo: Toma la carne, y los panes sin levadura, y ponlo sobre esta peña, y vierte el caldo. Y él lo hizo así. Jue. 6:20
- Y extendiendo el ángel de Jehová el bordón que tenía en su mano, tocó con la punta en la carne y en los panes sin levadura; y subió fuego de la peña, el cual consumió la carne y los panes sin levadura. Y el ángel de Jehová desapareció de delante de él. Jue. 6:21
- Y aconteció que la misma noche le dijo Jehová: Toma un toro del hato de tu padre, y otro toro de siete años, y derriba el altar de Baal que tu padre tiene, y corta también el bosque que está junto á él: Jue. 6:25
- Y á la mañana, cuando los de la ciudad se levantaron, he aquí que el altar de Baal estaba derribado, y cortado el bosque que junto á él estaba, y sacrificado aquel segundo toro en holocausto sobre el altar edificado. Jue. 6:28
- Saca fuera tu hijo para que muera, por cuanto ha derribado el altar de Baal y ha cortado el bosque que junto á él estaba. Jue. 6:30
- Y Joas respondió á todos los que estaban junto á él: ¿Tomaréis vosotros la demanda por Baal? ¿le salvaréis vosotros? Cualquiera que tomare la demanda por él, que muera mañana. Si es Dios, contienda por sí mismo con el que derribó su altar. Jue. 6:31
- Y aquel día llamó él á Gedeón Jerobaal; porque dijo: Pleitee Baal contra el que derribó su altar. Jue. 6:32
- Y el espíritu de Jehová se envistió en Gedeón, y como éste hubo tocado el cuerno, Abiezer se juntó con él. Jue. 6:34
- Y envió mensajeros por todo Manasés, el cual también se juntó con él: asimismo envió mensajeros á Aser, y á Zabulón, y á Nephtalí, los cuales salieron á encontrarles. Jue. 6:35
- Y aconteció así: porque como se levantó de mañana, exprimiendo el vellón sacó de él el rocío, un vaso lleno de agua. Jue. 6:38
- LEVANTÁNDOSE pues de mañana Jerobaal, el cual es Gedeón, y todo el pueblo que estaba con él, asentaron el campo junto á la fuente de Harod: y tenía el campo de los Madianitas al norte, de la otra parte del collado de More, en el valle. Jue. 7:1
- Y oirás lo que hablan; y entonces tus manos se esforzarán, y descenderás al campo. Y él descendió con Phara su criado al principio de la gente de armas que estaba en el campo. Jue. 7:11
- A los cuales él respondió: ¿Qué he hecho yo ahora como vosotros? ¿No es el rebusco de Ephraim mejor que la vendimia de Abiezer? Jue. 8:2
- Dios ha entregado en vuestras manos á Oreb y á Zeeb, príncipes de Madián: ¿y qué pude yo hacer como vosotros? Entonces el enojo de ellos contra él se aplacó, luego que él habló esta palabra. Jue. 8:3
- Y vino Gedeón al Jordán para pasar, él y los trescientos hombres que traía consigo, cansados del alcance. Jue. 8:4
- Y él habló también á los de Penuel, diciendo: Cuando yo tornare en paz, derribaré esta torre. Jue. 8:9
- Y huyendo Zeba y Zalmunna, él los siguió; y tomados los dos reyes de Madián, Zeba y Zalmunna, espantó á todo el ejército. Jue. 8:12
- Y tomó un mozo de los de Succoth, y preguntándole, él le dió por escrito los principales de Succoth y sus ancianos, setenta y siete varones. Jue. 8:14
- Y él dijo: Mis hermanos eran, hijos de mi madre: ¡Vive Jehová, que si los hubierais guardado en vida, yo no os mataría! Jue. 8:19
- Y fué el peso de los zarcillos de oro que él pidió, mil y setecientos siclos de oro; sin las planchas, y joyeles, y vestidos de púrpura, que traían los reyes de Madián, y sin los collares que traían sus camellos al cuello. Jue. 8:26
- Ni hicieron misericordia con la casa de Jerobaal Gedeón conforme á todo el bien que él había hecho á Israel. Jue. 8:35
- Y hablaron por él los hermanos de su madre á oídos de todos los de Sichêm todas estas palabras: y el corazón de ellos se inclinó en favor de Abimelech, porque decían: Nuestro hermano es. Jue. 9:3
- Si con verdad y con integridad habéis obrado hoy con Jerobaal y con su casa, que gocéis de Abimelech, y él goce de vosotros. Jue. 9:19
- Para que el agravio de los setenta hijos de Jerobaal, y la sangre de ellos, viniera á ponerse sobre Abimelech su hermano que los mató, y sobre los hombres de Sichêm que corroboraron las manos de él para matar á sus hermanos. Jue. 9:24
- Y Gaal hijo de Ebed vino con sus hermanos, y pasáronse á Sichêm: y los de Sichêm se confiaron en él. Jue. 9:26
- Y Gaal hijo de Ebed dijo: ¿Quién es Abimelech y qué es Sichêm, para que nosotros á él sirvamos? ¿no es hijo de Jerobaal? ¿y no es Zebul su asistente? Servid á los varones de Hemor padre de Sichêm: mas ¿por qué habíamos de servir á él? Jue. 9:28
- Y por la mañana al salir del sol te levantarás y acometerás la ciudad: y él y el pueblo que está con él saldrán contra ti, y tu harás con él según que se te ofrecerá. Jue. 9:33
- Levantándose pues de noche Abimelech y todo el pueblo que con él estaba, pusieron emboscada contra Sichêm con cuatro compañías. Jue. 9:34
- Y Gaal hijo de Ebed salió, y púsose á la entrada de la puerta de la ciudad: y Abimelech y todo el pueblo que con él estaba, se levantaron de la emboscada. Jue. 9:35
- Y Zebul le respondió: ¿Dónde está ahora aquel tu hablar, diciendo; Quién es Abimelech para que le sirvamos? ¿No es este el pueblo que tenías en poco? Sal pues ahora, y pelea con él. Jue. 9:38
- Mas persiguiólo Abimelech, delante del cual él huyó; y cayeron heridos muchos hasta la entrada de la puerta. Jue. 9:40
- Pues Abimelech y el escuadrón que estaba con él, acometieron con ímpetu, y pararon á la entrada de la puerta de la ciudad; y las dos compañías acometieron á todos los que estaban en el campo, y los hirieron. Jue. 9:44
- Entonces subió Abimelech al monte de Salmón, él y toda la gente que con él estaba; y tomó Abimelech un hacha en su mano, y cortó una rama de los árboles, y levantándola púsosela sobre sus hombros, diciendo al pueblo que estaba con él: Lo que me veis á mí que hago, haced vosotros prestamente como yo. Jue. 9:48
- Y luego llamó él á su escudero, y díjole: Saca tu espada y mátame, porque no se diga de mí: Una mujer lo mató. Y su escudero le atravesó, y murió. Jue. 9:54
- Tras él se levantó Jair, Galaadita, el cual juzgó á Israel veintidós años. Jue. 10:3
- Y los príncipes y el pueblo de Galaad dijeron el uno al otro: ¿Quién será el que comenzará la batalla contra los hijos de Ammón? él será cabeza sobre todos los que habitan en Galaad. Jue. 10:18
- Huyendo pues Jephté á causa de sus hermanos, habitó en tierra de Tob; y juntáronse con él hombres ociosos, los cuales con él salían. Jue. 11:3
- ¿Eres tú ahora en algo mejor que Balac hijo de Sephor, rey de Moab? ¿tuvo él cuestión contra Israel, ó hizo guerra contra ellos? Jue. 11:25
- Y como él la vió, rompió sus vestidos diciendo: ¡Ay, hija mía! de verdad me has abatido, y tú eres de los que me afligen: porque yo he abierto mi boca á Jehová, y no podré retractarme. Jue. 11:35
- Y los Galaaditas tomaron los vados del Jordán á Ephraim; y era que, cuando alguno de los de Ephraim que había huído, decía, ¿pasaré? los de Galaad le preguntaban: ¿Eres tú Ephrateo? Si él respondía, No; Jue. 12:5
- Entonces le decían: Ahora pues, di, Shiboleth. Y él decía, Siboleth; porque no podía pronunciar de aquella suerte. Entonces le echaban mano, y le degollaban junto á los vados del Jordán. Y murieron entonces de los de Ephraim cuarenta y dos mil. Jue. 12:6
- Después de él juzgó á Israel Ibzan de Beth-lehem; Jue. 12:8
- Después de él juzgó á Israel Elón, Zabulonita, el cual juzgó á Israel diez años. Jue. 12:11
- Después de él juzgó á Israel Abdón hijo de Hillel, Piratonita. Jue. 12:13
- Porque tú te harás embarazada, y parirás un hijo: y no subirá navaja sobre su cabeza, porque aquel niño será Nazareo á Dios desde el vientre, y él comenzará á salvar á Israel de mano de los Filisteos. Jue. 13:5
- Y la mujer vino y contólo á su marido, diciendo: Un varón de Dios vino á mí, cuyo aspecto era como el aspecto de un ángel de Dios, terrible en gran manera; y no le pregunté de dónde ni quién era, ni tampoco él me dijo su nombre. Jue. 13:6
- Y levantóse Manoa, y siguió á su mujer; y así que llegó al varón, díjole: ¿Eres tú aquel varón que hablaste á la mujer? Y él dijo: Yo soy. Jue. 13:11
- Y el espíritu de Jehová comenzó á manifestarse en él en los campamentos de Dan, entre Sora y Esthaol. Jue. 13:25
- Mas su padre y su madre no sabían que esto venía de Jehová, y que él buscaba ocasión contra los Filisteos: porque en aquel tiempo los Filisteos dominaban sobre Israel. Jue. 14:4
- Y Samsón descendió con su padre y con su madre á Timnah: y como llegaron á las viñas de Timnah, he aquí un cachorro de león que venía bramando hacia él. Jue. 14:5
- Y el espíritu de Jehová cayó sobre él, y despedazólo como quien despedaza un cabrito, sin tener nada en su mano: y no dió á entender á su padre ni á su madre lo que había hecho. Jue. 14:6
- Y como ellos le vieron, tomaron treinta compañeros que estuviesen con él; Jue. 14:11
- Y lloró la mujer de Samsón delante de él, y dijo: Solamente me aborreces y no me amas, pues que no me declaras el enigma que propusiste á los hijos de mi pueblo. Y él respondió: He aquí que ni á mi padre ni á mi madre lo he declarado; y ¿habíalo de declarar á ti? Jue. 14:16
- Y ella lloró delante de él los siete días que ellos tuvieron banquete: mas al séptimo día él se lo declaró, porque le constriñó; y ella lo declaró á los hijos de su pueblo. Jue. 14:17
- Y el espíritu de Jehová cayó sobre él, y descendió á Ascalón, é hirió treinta hombres de ellos; y tomando sus despojos, dió las mudas de vestidos á los que habían explicado el enigma: y encendido en enojo fuése á casa de su padre. Jue. 14:19
- Y la mujer de Samsón fué dada á su compañero, con el cual él antes se acompañaba. Jue. 14:20
- Y los varones de Judá les dijeron: ¿Por qué habéis subido contra nosotros? Y ellos respondieron: A prender á Samsón hemos subido, para hacerle como él nos ha hecho. Jue. 15:10
- Y vinieron tres mil hombres de Judá á la cueva de la peña de Etam, y dijeron á Samsón: ¿No sabes tú que los Filisteos dominan sobre nosotros? ¿por qué nos has hecho esto? Y él les respondió: Yo les he hecho como ellos me hicieron. Jue. 15:11
- Y así que vino hasta Lehi, los Filisteos le salieron á recibir con algazara: y el espíritu de Jehová cayó sobre él, y las cuerdas que estaban en sus brazos se tornaron como lino quemado con fuego, y las ataduras se cayeron de sus manos. Jue. 15:14
- Y estaban espías en casa de ella en una cámara. Entonces ella le dijo: ¡Samsón, los Filisteos sobre ti! Y él rompió los mimbres, como se rompe una cuerda de estopa cuando siente el fuego: y no se supo su fuerza. Jue. 16:9
- Y él le dijo: Si me ataren fuertemente con cuerdas nuevas, con las cuales ninguna cosa se haya hecho, yo me debilitaré, y seré como cualquiera de los hombres. Jue. 16:11
- Y Dalila tomó cuerdas nuevas, y atóle con ellas, y díjole: ¡Samsón, los Filisteos sobre ti! Y los espías estaban en una cámara. Mas él las rompió de sus brazos como un hilo. Jue. 16:12
- Y ella hincó la estaca, y díjole: ¡Samsón, los Filisteos sobre ti! Mas despertando él de su sueño, arrancó la estaca del telar con la tela. Jue. 16:14
- Y viendo Dalila que él le había descubierto todo su corazón, envió á llamar á los príncipes de los Filisteos, diciendo: Venid esta vez, porque él me ha descubierto todo su corazón. Y los príncipes de los Filisteos vinieron á ella, trayendo en su mano el dinero. Jue. 16:18
- Y ella hizo que él se durmiese sobre sus rodillas; y llamado un hombre, rapóle siete guedejas de su cabeza, y comenzó á afligirlo, pues su fuerza se apartó de él. Jue. 16:19
- Y díjole: ¡Samsón, los Filisteos sobre ti! Y luego que despertó él de su sueño, se dijo: Esta vez saldré como las otras, y me escaparé: no sabiendo que Jehová ya se había de él apartado. Jue. 16:20
- Mas los Filisteos echaron mano de él, y sacáronle los ojos, y le llevaron á Gaza; y le ataron con cadenas, para que moliese en la cárcel. Jue. 16:21
- Y descendieron sus hermanos y toda la casa de su padre, y tomáronle, y lleváronle, y le sepultaron entre Sora y Esthaol, en el sepulcro de su padre Manoa. Y él juzgó á Israel veinte años. Jue. 16:31
- Y luego que él hubo vuelto á su madre los mil y cien siclos de plata, su madre dijo: Yo he dedicado este dinero á Jehová de mi mano para ti, hijo mío, para que hagas una imagen de talla y de fundición: ahora pues, yo te lo devuelvo. Jue. 17:3
- Mas volviendo él á su madre los dineros, tomó su madre doscientos siclos de plata, y diólos al fundidor: y él le hizo de ellos una imagen de talla y de fundición, la cual fué puesta en casa de Michâs. Jue. 17:4
- Acordó pues el Levita en morar con aquel hombre, y él lo tenía como á uno de sus hijos. Jue. 17:11
- Y él les respondió: De esta y de esta manera ha hecho conmigo Michâs, y me ha tomado para que sea su sacerdote. Jue. 18:4
- Y él respondió: Mis dioses que yo hice, que lleváis juntamente con el sacerdote, y os vais: ¿qué más me queda? ¿y á qué propósito me decís: Qué tienes? Jue. 18:24
- Y yéndose los hijos de Dan su camino, y viendo Michâs que eran más fuertes que él, volvióse y regresó á su casa. Jue. 18:26
- Y los hijos de Dan se levantaron imagen de talla; y Jonathán, hijo de Gersón, hijo de Manasés, él y sus hijos fueron sacerdotes en la tribu de Dan, hasta el día de la transmigración de la tierra. Jue. 18:30
- Y levantáronse la imagen de Michâs, la cual él había hecho, todo el tiempo que la casa de Dios estuvo en Silo. Jue. 18:31
- Y su concubina adulteró contra él, y fuese de él á casa de su padre, á Beth-lehem de Judá, y estuvo allá por tiempo de cuatro meses. Jue. 19:2
- Levantóse luego el varón para irse, él, y su concubina, y su criado. Entonces su suegro, el padre de la moza, le dijo: He aquí el día declina para ponerse el sol, ruégote que os estéis aquí la noche; he aquí que el día se acaba, ten aquí la noche, para que se alegre tu corazón; y mañana os levantaréis temprano á vuestro camino, y llegarás á tus tiendas. Jue. 19:9
- Y él respondió: Pasamos de Beth-lehem de Judá á los lados del monte de Ephraim, de donde yo soy; y partí hasta Beth-lehem de Judá; y voy á la casa de Jehová, y no hay quien me reciba en casa, Jue. 19:18
- He aquí mi hija virgen, y la concubina de él: yo os las sacaré ahora; humilladlas, y haced con ellas como os pareciere, y no hagáis á este hombre cosa tan infame. Jue. 19:24
- Y él le dijo: Levántate, y vámonos. Mas ella no respondió. Entonces la levantó el varón, y echándola sobre su asno, levantóse y fuése á su lugar. Jue. 19:28
- Porque los hijos de Israel subieron, y lloraron delante de Jehová hasta la tarde, y consultaron con Jehová, diciendo: ¿Tornaré á pelear con los hijos de Benjamín mi hermano? Y Jehová les respondió: Subid contra él. Jue. 20:23
- Y ACONTECIÓ en los días que gobernaban los jueces, que hubo hambre en la tierra. Y un varón de Beth-lehem de Judá, fué á peregrinar en los campos de Moab, él y su mujer, y dos hijos suyos. Rut. 1:1
- Y Booz le dijo á la hora de comer: Allégate aquí, y come del pan, y moja tu bocado en el vinagre. Y sentóse ella junto á los segadores, y él le dió del potaje, y comió hasta que se hartó y le sobró. Rut. 2:14
- Y dijo Noemi á su nuera: Sea él bendito de Jehová, pues que no ha rehusado á los vivos la benevolencia que tuvo para con los finados. Díjole después Noemi: Nuestro pariente es aquel varón, y de nuestros redentores es. Rut. 2:20
- ¿No es Booz nuestro pariente, con cuyas mozas tú has estado? He aquí que él avienta esta noche la parva de las cebadas. Rut. 3:2
- Te lavarás pues, y te ungirás, y vistiéndote tus vestidos, pasarás á la era; mas no te darás á conocer al varón hasta que él haya acabado de comer y de beber. Rut. 3:3
- Y cuando él se acostare, repara tú el lugar donde él se acostará, é irás, y descubrirás los pies, y te acostarás allí; y él te dirá lo que hayas de hacer. Rut. 3:4
- Entonces él dijo: ¿Quién eres? Y ella respondió: Yo soy Ruth tu sierva: extiende el borde de tu capa sobre tu sierva, por cuanto eres pariente cercano. Rut. 3:9
- Y él dijo: Bendita seas tú de Jehová, hija mía; que has hecho mejor tu postrera gracia que la primera, no yendo tras los mancebos, sean pobres ó ricos. Rut. 3:10
- Reposa esta noche, y cuando sea de día, si él te redimiere, bien, redímate; mas si él no te quisiere redimir, yo te redimiré, vive Jehová. Descansa pues hasta la mañana. Rut. 3:13
- Y después que reposó á sus pies hasta la mañana, levantóse, antes que nadie pudiese conocer á otro. Y él dijo: No se sepa que haya venido mujer á la era. Rut. 3:14
- Después le dijo: Llega el lienzo que traes sobre ti, y ten de él. Y teniéndolo ella, él midió seis medidas de cebada, y púsoselas á cuestas: y vínose ella á la ciudad. Rut. 3:15
- Y BOOZ subió á la puerta y sentóse allí: y he aquí pasaba aquel pariente del cual había Booz hablado, y díjole: Eh, fulano, ven acá y siéntate. Y él vino, y sentóse. Rut. 4:1
- Entonces él tomó diez varones de los ancianos de la ciudad, y dijo: Sentaos aquí. Y ellos se sentaron. Rut. 4:2
- Y yo decidí hacértelo saber, y decirte que la tomes delante de los que están aquí sentados, y delante de los ancianos de mi pueblo. Si hubieres de redimir, redime; y si no quisieres redimir, decláramelo para que yo lo sepa: porque no hay otro que redima sino tú, y yo después de ti. Y él respondió: Yo redimiré. Rut. 4:4
- Y tenía él dos mujeres; el nombre de la una era Anna, y el nombre de la otra Peninna. Y Peninna tenía hijos, mas Anna no los tenía. 1 Sam. 1:2
- No multipliquéis hablando grandezas, altanerías; Cesen las palabras arrogantes de vuestra boca; Porque el Dios de todo saber es Jehová, Y á él toca el pesar las acciones. 1 Sam. 2:3
- Jehová mata, y él da vida: El hace descender al sepulcro, y hace subir. 1 Sam. 2:6
- Jehová empobrece, y él enriquece: Abate, y ensalza. 1 Sam. 2:7
- El levanta del polvo al pobre, Y al menesteroso ensalza del estiércol, Para asentarlo con los príncipes; Y hace que tengan por heredad asiento de honra: Porque de Jehová son las columnas de la tierra, Y él asentó sobre ellas el mundo. 1 Sam. 2:8
- Y hería con él en la caldera, ó en la olla, ó en el caldero, ó en el pote; y todo lo que sacaba el garfio, el sacerdote lo tomaba para si. De esta manera hacían á todo Israelita que venía á Silo. 1 Sam. 2:14
- Y si le respondía el varón, Quemen luego el sebo hoy, y después toma tanta como quisieres; él respondía: No, sino ahora la has de dar: de otra manera yo la tomaré por fuerza. 1 Sam. 2:16
- Si pecare el hombre contra el hombre, los jueces le juzgarán; mas si alguno pecare contra Jehová, ¿quién rogará por él? Mas ellos no oyeron la voz de su padre, porque Jehová los quería matar. 1 Sam. 2:25
- Jehová llamó á Samuel; y él respondió: Heme aquí. 1 Sam. 3:4
- Y corriendo luego á Eli, dijo: Heme aquí; ¿para qué me llamaste? Y Eli le dijo: Yo no he llamado; vuélvete á acostar. Y él se volvió, y acostóse. 1 Sam. 3:5
- Y Jehová volvió á llamar otra vez á Samuel. Y levantándose Samuel vino á Eli, y dijo: Heme aquí; ¿para qué me has llamado? Y él dijo: Hijo mío, yo no he llamado; vuelve, y acuéstate. 1 Sam. 3:6
- Jehová pues llamó la tercera vez á Samuel. Y él levantándose vino á Eli, y dijo: Heme aquí; ¿para qué me has llamado? Entonces entendió Eli que Jehová llamaba al joven. 1 Sam. 3:8
- Y mostraréle que yo juzgaré su casa para siempre, por la iniquidad que él sabe; porque sus hijos se han envilecido, y él no los ha estorbado. 1 Sam. 3:13
- Llamando pues Eli á Samuel, díjole: Hijo mío, Samuel. Y él respondió: Heme aquí. 1 Sam. 3:16
- Y Samuel se lo manifestó todo, sin encubrirle nada. Entonces él dijo: Jehová es; haga lo que bien le pareciere. 1 Sam. 3:18
- Y Samuel creció, y Jehová fué con él, y no dejó caer á tierra ninguna de sus palabras. 1 Sam. 3:19
- Dijo pues aquel hombre á Eli: Yo vengo de la batalla, yo he escapado hoy del combate. Y él dijo: ¿Qué ha acontecido, hijo mío? 1 Sam. 4:16
- Y aconteció que como él hizo mención del arca de Dios, Eli cayó hacia atrás de la silla al lado de la puerta, y quebrósele la cerviz, y murió: porque era hombre viejo y pesado. Y había juzgado á Israel cuarenta años. 1 Sam. 4:18
- Y mirad: si sube por el camino de su término á Beth-semes, él nos ha hecho este mal tan grande; y si no, seremos ciertos que su mano no nos hirió, nos ha sido accidente. 1 Sam. 6:9
- Y habló Samuel á toda la casa de Israel, diciendo: Si de todo vuestro corazón os volvéis á Jehová, quitad los dioses ajenos y á Astaroth de entre vosotros, y preparad vuestro corazón á Jehová, y á sólo él servid, y os librará de mano de los Filisteos. 1 Sam. 7:3
- Y tenía él un hijo que se llamaba Saúl, mancebo y hermoso, que entre los hijos de Israel no había otro más hermoso que él; del hombro arriba sobrepujaba á cualquiera del pueblo. 1 Sam. 9:2
- Y él pasó al monte de Ephraim, y de allí á la tierra de Salisa, y no las hallaron. Pasaron luego por la tierra de Saalim, y tampoco. Después pasaron por la tierra de Benjamín, y no las encontraron. 1 Sam. 9:4
- Y él le respondió: He aquí ahora hay en esta ciudad un hombre de Dios, que es varón insigne: todas las cosas que él dijere, sin duda vendrán. Vamos pues allá: quizá nos enseñará nuestro camino por donde hayamos de ir. 1 Sam. 9:6
- Y cuando entrareis en la ciudad, le encontraréis luego, antes que suba al alto á comer; pues el pueblo no comerá hasta que él haya venido, por cuanto él haya de bendecir el sacrificio, y después comerán los convidados. Subid pues ahora, porque ahora le hallaréis. 1 Sam. 9:13
- Y cuando hubieron descendido de lo alto á la ciudad, él habló con Saúl en el terrado. 1 Sam. 9:25
- Y al otro día madrugaron: y como al apuntar del alba, Samuel llamó á Saúl, que estaba en el terrado; y dijo: Levántate, para que te despache. Levantóse luego Saúl, y salieron fuera ambos, él y Samuel. 1 Sam. 9:26
- Y fué que así como tornó él su hombro para partirse de Samuel, mudóle Dios su corazón; y todas estas señales acaecieron en aquel día. 1 Sam. 10:9
- Y cuando llegaron allá al collado, he aquí la compañía de los profetas que venía á encontrarse con él, y el espíritu de Dios lo arrebató, y profetizó entre ellos. 1 Sam. 10:10
- Y un tío de Saúl dijo á él y á su criado: ¿Dónde fuisteis? Y él respondió: A buscar las asnas; y como vimos que no parecían, fuimos á Samuel. 1 Sam. 10:14
- Preguntaron pues otra vez á Jehová, si había aún de venir allí aquel varón. Y respondió Jehová: He aquí que él está escondido entre el bagaje. 1 Sam. 10:22
- Y Samuel dijo á todo el pueblo: ¿Habéis visto al que ha elegido Jehová, que no hay semejante á él en todo el pueblo? Entonces el pueblo clamó con alegría, diciendo: Viva el rey. 1 Sam. 10:24
- Y envió Samuel á todo el pueblo cada uno á su casa. Y Saúl también se fué á su casa en Gabaa, y fueron con él el ejército, el corazón de los cuales Dios había tocado. 1 Sam. 10:26
- Pero los impíos dijeron: ¿Cómo nos ha de salvar éste? Y tuviéronle en poco, y no le trajeron presente: mas él disimuló. 1 Sam. 10:27
- Y él les dijo: Jehová es testigo contra vosotros, y su ungido también es testigo en este día, que no habéis hallado en mi mano cosa ninguna. Y ellos respondieron: Así es. 1 Sam. 12:5
- Y olvidaron á Jehová su Dios, y él los vendió en la mano de Sísara capitán del ejército de Asor, y en la mano de los Filisteos, y en la mano del rey de Moab, los cuales les hicieron guerra. 1 Sam. 12:9
- ¿No es ahora la siega de los trigos? Yo clamaré á Jehová, y él dará truenos y aguas; para que conozcáis y veáis que es grande vuestra maldad que habéis hecho en los ojos de Jehová, pidiéndoos rey. 1 Sam. 12:17
- Y algunos de los Hebreos pasaron el Jordán á la tierra de Gad y de Galaad: y Saúl se estaba aún en Gilgal, y todo el pueblo iba tras él temblando. 1 Sam. 13:7
- Y él esperó siete días, conforme al plazo que Samuel había dicho; pero Samuel no venía á Gilgal, y el pueblo se le desertaba. 1 Sam. 13:8
- Y como él acababa de hacer el holocausto, he aquí Samuel que venía; y Saúl le salió á recibir para saludarle. 1 Sam. 13:10
- Entonces Samuel dijo á Saúl: Locamente has hecho; no guardaste el mandamiento de Jehová tu Dios, que él te había intimado; porque ahora Jehová hubiera confirmado tu reino sobre Israel para siempre. 1 Sam. 13:13
- Y levantándose Samuel, subió de Gilgal á Gabaa de Benjamín. Y Saúl contó la gente que se hallaba con él, como seiscientos hombres. 1 Sam. 13:15
- Y Saúl estaba en el término de Gabaa, debajo de un granado que hay en Migrón, y el pueblo que estaba con él era como seiscientos hombres. 1 Sam. 14:2
- Y subió Jonathán trepando con sus manos y sus pies, y tras él su paje de armas; y los que caían delante de Jonathán, su paje de armas que iba tras él, los mataba. 1 Sam. 14:13
- Y juntando Saúl todo el pueblo que con él estaba, vinieron hasta el lugar de la batalla: y he aquí que la espada de cada uno era vuelta contra su compañero, y la mortandad era grande. 1 Sam. 14:20
- Y dándole de ello aviso á Saúl, dijéronle: El pueblo peca contra Jehová comiendo con sangre. Y él dijo: Vosotros habéis prevaricado; rodadme ahora acá una grande piedra. 1 Sam. 14:33
- Ve pues, y hiere á Amalec, y destuiréis en él todo lo que tuviere: y no te apiades de él: mata hombres y mujeres, niños y mamantes, vacas y ovejas, camellos y asnos. 1 Sam. 15:3
- Y dijo Saúl al Cineo: Idos, apartaos, y salid de entre los de Amalec, para que no te destruya juntamente con él: pues que tú hiciste misericordia con todos los hijos de Israel, cuando subían de Egipto. Apartóse pues el Cineo de entre los de Amalec. 1 Sam. 15:6
- Madrugó luego Samuel para ir á encontrar á Saúl por la mañana; y fue dado aviso á Samuel, diciendo: Saúl ha venido al Carmel, y he aquí él se ha levantado un trofeo, y después volviendo, ha pasado y descendido á Gilgal. 1 Sam. 15:12
- Entonces dijo Samuel á Saúl: Déjame declararte lo que Jehová me ha dicho esta noche. Y él le respondió: Di. 1 Sam. 15:16
- Porque como pecado de adivinación es la rebelión, y como ídolos é idolatría el infringir. Por cuanto tú desechaste la palabra de Jehová, él también te ha desechado para que no seas rey. 1 Sam. 15:23
- Y volviéndose Samuel para irse, él echó mano de la orla de su capa, y desgarróse. 1 Sam. 15:27
- Y él dijo: Yo he pecado: mas ruégote que me honres delante de los ancianos de mi pueblo, y delante de Israel; y vuelve conmigo para que adore á Jehová tu Dios. 1 Sam. 15:30
- Después dijo Samuel: Traedme á Agag rey de Amalec. Y Agag vino á él delicadamente. Y dijo Agag: Ciertamente se pasó la amargura de la muerte. 1 Sam. 15:32
- Hizo pues Samuel como le dijo Jehová: y luego que él llegó á Beth-lehem, los ancianos de la ciudad le salieron á recibir con miedo, y dijeron: ¿Es pacífica tu venida? 1 Sam. 16:4
- Y él respondió: Sí, vengo á sacrificar á Jehová; santificaos, y venid conmigo al sacrificio. Y santificando él á Isaí y á sus hijos, llamólos al sacrificio. 1 Sam. 16:5
- Y aconteció que como ellos vinieron, él vió á Eliab, y dijo: De cierto delante de Jehová está su ungido. 1 Sam. 16:6
- Hizo luego pasar Isaí á Samma. Y él dijo: Tampoco á éste ha elegido Jehová. 1 Sam. 16:9
- Entonces dijo Samuel á Isaí: ¿Hanse acabado los mozos? Y él respondió: Aun queda el menor, que apacienta las ovejas. Y dijo Samuel á Isaí: Envía por él, porque no nos asentaremos á la mesa hasta que él venga aquí. 1 Sam. 16:11
- Envió pues por él, é introdújolo; el cual era rubio, de hermoso parecer y de bello aspecto. Entonces Jehová dijo: Levántate y úngelo, que éste es. 1 Sam. 16:12
- Diga pues nuestro señor á tus siervos que están delante de ti, que busquen alguno que sepa tocar el arpa; para que cuando fuere sobre ti el espíritu malo de parte de Dios, él taña con su mano, y tengas alivio. 1 Sam. 16:16
- Entonces uno de los criados respondió, diciendo: He aquí yo he visto á un hijo de Isaí de Beth-lehem, que sabe tocar, y es valiente y vigoroso, y hombre de guerra, prudente en sus palabras, y hermoso, y Jehová es con él. 1 Sam. 16:18
- Y viniendo David á Saúl, estuvo delante de él: y amólo él mucho, y fué hecho su escudero. 1 Sam. 16:21
- Y cuando el espíritu malo de parte de Dios era sobre Saúl, David tomaba el arpa, y tañía con su mano; y Saúl tenía refrigerio, y estaba mejor, y el espíritu malo se apartaba de él. 1 Sam. 16:23
- El asta de su lanza era como un enjullo de telar, y tenía el hierro de su lanza seiscientos siclos de hierro: é iba su escudero delante de él. 1 Sam. 17:7
- Si él pudiere pelear conmigo, y me venciere, nosotros seremos vuestros siervos: y si yo pudiere más que él, y lo venciere, vosotros seréis nuestros siervos y nos serviréis. 1 Sam. 17:9
- Y estando él hablando con ellos, he aquí aquel varón que se ponía en medio de los dos campos, que se llamaba Goliath, el Filisteo de Gath, salió de los escuadrones de los Filisteos, y habló las mismas palabras; las cuales oyó David. 1 Sam. 17:23
- Y cada uno de los de Israel decía: ¿No habéis visto aquel hombre que ha salido? él se adelanta para provocar á Israel. Al que le venciere, el rey le enriquecerá con grandes riquezas, y le dará su hija, y hará franca la casa de su padre en Israel. 1 Sam. 17:25
- Entonces habló David á los que junto á él estaban, diciendo: ¿Qué harán al hombre que venciere á este Filisteo, y quitare el oprobio de Israel? Porque ¿quién es este Filisteo incircunciso, para que provoque á los escuadrones del Dios viviente? 1 Sam. 17:26
- Y apartándose de él hacia otros, habló lo mismo; y respondiéronle los del pueblo como primero. 1 Sam. 17:30
- Y fueron oídas las palabras que David había dicho, las cuales como refiriesen delante de Saúl, él lo hizo venir. 1 Sam. 17:31
- Y dijo David á Saúl: No desmaye ninguno á causa de él; tu siervo irá y peleará con este Filisteo. 1 Sam. 17:32
- Y dijo Saúl á David: No podrás tú ir contra aquel Filisteo, para pelear con él; porque tú eres mozo, y él un hombre de guerra desde su juventud. 1 Sam. 17:33
- Y salía yo tras él, y heríalo, y librábale de su boca: y si se levantaba contra mí, yo le echaba mano de la quijada, y lo hería y mataba. 1 Sam. 17:35
- Y añadió David: Jehová que me ha librado de las garras del león y de las garras del oso, él también me librará de la mano de este Filisteo. Y dijo Saúl á David: Ve, y Jehová sea contigo. 1 Sam. 17:37
- Y el Filisteo venía andando y acercándose á David, y su escudero delante de él. 1 Sam. 17:41
- Y sabrá toda esta congregación que Jehová no salva con espada y lanza; porque de Jehová es la guerra, y él os entregará en nuestras manos. 1 Sam. 17:47
- Mas corrió David y púsose sobre el Filisteo, y tomando la espada de él, sacándola de su vaina, matólo, y cortóle con ella la cabeza. Y como los Filisteos vieron su gigante muerto, huyeron. 1 Sam. 17:51
- Y ASÍ que él hubo acabado de hablar con Saúl, el alma de Jonathán fué ligada con la de David, y amólo Jonathán como á su alma. 1 Sam. 18:1
- E hicieron alianza Jonathán y David, porque él le amaba como á su alma. 1 Sam. 18:3
- Y arrojó Saúl la lanza, diciendo: Enclavaré á David en la pared. Y dos veces se apartó de él David. 1 Sam. 18:11
- Mas Saúl se temía de David por cuanto Jehová era con él, y se había apartado de Saúl. 1 Sam. 18:12
- Y David se conducía prudentemente en todos sus negocios, y Jehová era con él. 1 Sam. 18:14
- Y viendo Saúl que se portaba tan prudentemente, temíase de él. 1 Sam. 18:15
- Mas todo Israel y Judá amaba á David, porque él salía y entraba delante de ellos. 1 Sam. 18:16
- Y dijo Saúl á David: He aquí yo te daré á Merab mi hija mayor por mujer: solamente que me seas hombre valiente, y hagas las guerras de Jehová. Mas Saúl decía: No será mi mano contra él, mas la mano de los Filisteos será contra él. 1 Sam. 18:17
- Y Saúl dijo: Yo se la daré, para que le sea por lazo, y para que la mano de los Filisteos sea contra él. Dijo pues Saúl á David: Con la otra serás mi yerno hoy. 1 Sam. 18:21
- Levantóse David, y partióse con su gente, é hirió doscientos hombres de los Filisteos; y trajo David los prepucios de ellos, y entregáronlos todos al rey, para que él fuese hecho yerno del rey. Y Saúl le dió á su hija Michâl por mujer. 1 Sam. 18:27
- Porque él puso su alma en su palma, é hirió al Filisteo, y Jehová hizo una gran salud á todo Israel. Tú lo viste, y te holgaste: ¿por qué pues pecarás contra la sangre inocente, matando á David sin causa? 1 Sam. 19:5
- Llamando entonces Jonathán á David, declaróle todas estas palabras; y él mismo presentó á David á Saúl, y estuvo delante de él como antes. 1 Sam. 19:7
- Y tornó á hacerse guerra: y salió David y peleó contra los Filisteos, é hiriólos con grande estrago, y huyeron delante de él. 1 Sam. 19:8
- Y Saúl procuró enclavar á David con la lanza en la pared; mas él se apartó de delante de Saúl, el cual hirió con la lanza en la pared; y David huyó, y escapóse aquella noche. 1 Sam. 19:10
- Y descolgó Michâl á David por una ventana; y él se fué, y huyó, y escapóse. 1 Sam. 19:12
- Entonces Saúl dijo á Michâl: ¿Por qué me has así engañado, y has dejado escapar á mi enemigo? Y Michâl respondió á Saúl: Porque él me dijo: Déjame ir; si no, yo te mataré. 1 Sam. 19:17
- Huyó pues David, y escapóse, y vino á Samuel en Rama, y díjole todo lo que Saúl había hecho con él. Y fuéronse él y Samuel, y moraron en Najoth. 1 Sam. 19:18
- Y hecho que fué saber á Saúl, él envió otros mensajeros, los cuales también profetizaron. Y Saúl volvió á enviar por tercera vez mensajeros, y ellos también profetizaron. 1 Sam. 19:21
- Entonces él mismo vino á Rama; y llegando al pozo grande que está en Sochô, preguntó diciendo: ¿Dónde están Samuel y David? Y fuéle respondido: He aquí están en Najoth en Rama. 1 Sam. 19:22
- Y fué allá á Najoth en Rama; y también vino sobre él el espíritu de Dios, é iba profetizando, hasta que llegó á Najoth en Rama. 1 Sam. 19:23
- Y él también se desnudó sus vestidos, y profetizó igualmente delante de Samuel, y cayó desnudo todo aquel día y toda aquella noche. De aquí se dijo: ¿También Saúl entre los profetas? 1 Sam. 19:24
- Y DAVID huyó de Najoth que es en Rama, y vínose delante de Jonathán, y dijo: ¿Qué he hecho yo? ¿cuál es mi maldad, ó cuál mi pecado contra tu padre, que él busca mi vida? 1 Sam. 20:1
- Y él le dijo: En ninguna manera; no morirás. He aquí que mi padre ninguna cosa hará, grande ni pequeña, que no me la descubra; ¿por qué pues me encubrirá mi padre este negocio? No será así. 1 Sam. 20:2
- Si él dijere, Bien está, paz tendrá tu siervo; mas si se enojare, sabe que la malicia es en él cosumada. 1 Sam. 20:7
- Entonces dijo Jonathán á David: Oh Jehová Dios de Israel, cuando habré yo preguntado á mi padre mañana á esta hora, ó después de mañana, y él apareciere bien para con David, si entonces no enviare á ti, y te lo descubriere, 1 Sam. 20:12
- Al otro día de mañana, salió Jonathán al campo, al tiempo aplazado con David, y un mozo pequeño con él. 1 Sam. 20:35
- Y dijo á su mozo: Corre y busca las saetas que yo tirare. Y como el muchacho iba corriendo, él tiraba la saeta que pasara más allá de él. 1 Sam. 20:36
- Y YÉNDOSE David de allí escapóse á la cueva de Adullam; lo cual como oyeron sus hermanos y toda la casa de su padre, vinieron allí á él. 1 Sam. 22:1
- Y juntáronse con él todos los afligidos, y todo el que estaba adeudado, y todos los que se hallaban en amargura de espíritu, y fué hecho capitán de ellos: y tuvo consigo como cuatrocientos hombres. 1 Sam. 22:2
- Trájolos pues á la presencia del rey de Moab, y habitaron con él todo el tiempo que David estuvo en la fortaleza. 1 Sam. 22:4
- Y oyó Saúl como había parecido David, y los que estaban con él. Estaba entonces Saúl en Gabaa debajo de un árbol en Rama, y tenía su lanza en su mano, y todos sus criados estaban en derredor de él. 1 Sam. 22:6
- Y dijo Saúl á sus criados que estaban en derredor de él: Oid ahora, hijos de Benjamín: ¿Os dará también á todos vosotros el hijo de Isaí tierras y viñas, y os hará á todos tribunos y centuriones; 1 Sam. 22:7
- El cual consultó por él á Jehová, y dióle provisión, y también le dió la espada de Goliath el Filisteo. 1 Sam. 22:10
- Y Saúl le dijo: Oye ahora, hijo de Ahitob. Y él dijo: Heme aquí, señor mío. 1 Sam. 22:12
- Y díjole Saúl: ¿Por qué habéis conspirado contra mí, tú y el hijo de Isaí, cuando tú le diste pan y espada, y consultaste por él á Dios, para que se levantase contra mí y me acechase, como lo hace hoy día? 1 Sam. 22:13
- ¿He comenzado yo desde hoy á consultar por él á Dios? lejos sea de mí: no impute el rey cosa alguna á su siervo, ni á toda la casa de mi padre; porque tu siervo ninguna cosa sabe de este negocio, grande ni chica. 1 Sam. 22:15
- Entonces dijo el rey á la gente de su guardia que estaba alrededor de él: Cercad y matad á los sacerdotes de Jehová; porque también la mano de ellos es con David, pues sabiendo ellos que huía, no me lo descubrieron. Mas los siervos del rey no quisieron extender sus manos para matar á los sacerdotes de Jehová. 1 Sam. 22:17
- Y dijo David á Abiathar: Yo sabía que estando allí aquel día Doeg el Idumeo, él lo había de hacer saber á Saúl. Yo he dado ocasión contra todas las personas de la casa de tu padre. 1 Sam. 22:22
- Y aconteció que, huyendo Abiathar hijo de Ahimelech á David á Keila, vino también con él el ephod. 1 Sam. 23:6
- Y fué dicho á Saúl que David había venido á Keila. Entonces dijo Saúl: Dios lo ha traído á mis manos; porque él está encerrado, habiéndose metido en ciudad con puertas y cerraduras. 1 Sam. 23:7
- Mas entendiendo David que Saúl ideaba el mal contra él, dijo á Abiathar sacerdote: Trae el ephod. 1 Sam. 23:9
- Viendo pues David que Saúl había salido en busca de su alma, estábase él en el bosque en el desierto de Ziph. 1 Sam. 23:15
- Id pues ahora, apercibid aún, considerad y ved su lugar donde tiene el pie, y quién lo haya visto allí; porque se me ha dicho que él es en gran manera astuto. 1 Sam. 23:22
- Considerad pues, y ved todos los escondrijos donde se oculta, y volved á mí con la certidumbre, y yo iré con vosotros: que si él estuviere en la tierra, yo le buscaré entre todos los millares de Judá. 1 Sam. 23:23
- Entonces los de David le dijeron: He aquí el día que te ha dicho Jehová: He aquí que entregó tu enemigo en tus manos, y harás con él como te pareciere. Y levantóse David, y calladamente cortó la orilla del manto de Saúl. 1 Sam. 24:4
- Y dijo á los suyos: Jehová me guarde de hacer tal cosa contra mi señor, el ungido de Jehová, que yo extienda mi mano contra él; porque es el ungido de Jehová. 1 Sam. 24:6
- Jehová pues será juez, y él juzgará entre mí y ti. El vea, y sustente mi causa, y me defienda de tu mano. 1 Sam. 24:15
- Y uno de los criados dió aviso á Abigail mujer de Nabal, diciendo: He aquí David envió mensajeros del desierto que saludasen á nuestro amo, y él los ha zaherido. 1 Sam. 25:14
- Ahora pues, entiende y mira lo que has de hacer, porque el mal está del todo resuelto contra nuestro amo y contra toda su casa: pues él es un hombre tan malo, que no hay quien pueda hablarle. 1 Sam. 25:17
- Y David había dicho: Ciertamente en vano he guardado todo lo que éste tiene en el desierto, sin que nada le haya faltado de todo cuanto es suyo; y él me ha vuelto mal por bien. 1 Sam. 25:21
- No ponga ahora mi señor su corazón á aquel hombre brusco, á Nabal; porque conforme á su nombre, así es. El se llama Nabal, y la locura está con él: mas yo tu sierva no vi los criados de mi señor, los cuales tú enviaste. 1 Sam. 25:25
- Bien que alguien se haya levantado á perseguirte y atentar á tu vida, con todo, el alma de mi señor será ligada en el haz de los que viven con Jehová Dios tuyo, y él arrojará el alma de tus enemigos como de en medio de la palma de una honda. 1 Sam. 25:29
- Y Abigail se vino á Nabal, y he aquí que él tenía banquete en su casa como banquete de rey: y el corazón de Nabal estaba alegre en él, y estaba muy borracho; por lo que ella no le declaró poco ni mucho, hasta que vino el día siguiente. 1 Sam. 25:36
- Y levantóse David, y vino al sitio donde Saúl había asentado el campo; y miró David el lugar donde dormía Saúl, y Abner hijo de Ner, general de su ejército. Y estaba Saúl durmiendo en la trinchera, y el pueblo por el campo en derredor de él. 1 Sam. 26:5
- David pues y Abisai vinieron al pueblo de noche: y he aquí Saúl que estaba tendido durmiendo en la trinchera, y su lanza hincada en tierra á su cabecera; y Abner y el pueblo estaban alrededor de él tendidos. 1 Sam. 26:7
- Y moró David con Achîs en Gath, él y los suyos, cada uno con su familia: David con sus dos mujeres, Ahinoam Jezreelita, y Abigail, la que fué mujer de Nabal el del Carmelo. 1 Sam. 27:3
- Y disfrazóse Saúl, y púsose otros vestidos, y fuése con dos hombres, y vinieron á aquella mujer de noche; y él dijo: Yo te ruego que me adivines por el espíritu de pythón, y me hagas subir á quien yo te dijere. 1 Sam. 28:8
- La mujer entonces dijo: ¿A quién te haré venir? Y él respondió: Hazme venir á Samuel. 1 Sam. 28:11
- Y él le dijo: ¿Cuál es su forma? Y ella respondió: Un hombre anciano viene, cubierto de un manto. Saúl entonces entendió que era Samuel, y humillando el rostro á tierra, hizo gran reverencia. 1 Sam. 28:14
- En aquel punto cayó Saúl en tierra cuan grande era, y tuvo gran temor por las palabras de Samuel; que no quedó en él esfuerzo ninguno, porque en todo aquel día y aquella noche no había comido pan. 1 Sam. 28:20
- Y él lo rehusó, diciendo: No comeré. Mas sus criados juntamente con la mujer le constriñeron, y él los obedeció. Levantóse pues del suelo, y sentóse sobre una cama. 1 Sam. 28:23
- Y dijeron los príncipes de los Filisteos: ¿Qué hacen aquí estos Hebreos? Y Achîs respondió á los príncipes de los Filisteos: ¿No es éste David, el siervo de Saúl rey de Israel, que ha estado conmigo algunos días ó algunos años, y no he hallado cosa en él desde el día que se pasó á mí hasta hoy? 1 Sam. 29:3
- Entonces los príncipes de los Filisteos se enojaron contra él, y dijéronle: Envía á este hombre, que se vuelva al lugar que le señalaste, y no venga con nosotros á la batalla, no sea que en la batalla se nos vuelva enemigo: porque ¿con qué cosa volvería mejor á la gracia de su señor que con las cabezas de estos hombres? 1 Sam. 29:4
- Y levantóse David de mañana, él y los suyos, para irse y volverse á la tierra de los Filisteos; y los Filisteos fueron á Jezreel. 1 Sam. 29:11
- Entonces David y la gente que con él estaba, alzaron su voz y lloraron, hasta que les faltaron las fuerzas para llorar. 1 Sam. 30:4
- Y David consultó á Jehová, diciendo: ¿Seguiré esta tropa? ¿podréla alcanzar? Y él le dijo: Síguela que de cierto la alcanzarás, y sin falta librarás la presa. 1 Sam. 30:8
- Partióse pues David, él y los seiscientos hombres que con él estaban, y vinieron hasta el torrente de Besor, donde se quedaron algunos. 1 Sam. 30:9
- Diéronle también un pedazo de masa de higos secos, y dos hilos de pasas. Y luego que comió, volvió en él su espíritu; porque no había comido pan ni bebido agua en tres días y tres noches. 1 Sam. 30:12
- Y díjole David: ¿Me llevarás tú á esa tropa? Y él dijo: Hazme juramento por Dios que no me matarás, ni me entregarás en las manos de mi amo, y yo te llevaré á esa gente. 1 Sam. 30:15
- Y vino David á los doscientos hombres que habían quedado cansados y no habían podido seguir á David, á los cuales habían hecho quedar en el torrente de Besor; y ellos salieron á recibir á David, y al pueblo que con él estaba. Y como David llegó á la gente, saludóles con paz. 1 Sam. 30:21
- Y viendo su escudero á Saúl muerto, él también se echó sobre su espada, y murió con él. 1 Sam. 31:5
- Y preguntóle David: ¿De dónde vienes? Y él respondió: Heme escapado del campo de Israel. 2 Sam. 1:3
- Y David le dijo: ¿Qué ha acontecido? ruégote que me lo digas. Y él respondió: El pueblo huyó de la batalla, y también muchos del pueblo cayeron y son muertos: también Saúl y Jonathán su hijo murieron. 2 Sam. 1:4
- Y el mancebo que le daba las nuevas respondió: Casualmente vine al monte de Gilboa, y hallé á Saúl que estaba recostado sobre su lanza, y venían tras él carros y gente de á caballo. 2 Sam. 1:6
- Y como él miró atrás, vióme y llamóme; y yo dije: Heme aquí. 2 Sam. 1:7
- Y él me dijo: ¿Quién eres tú? Y yo le respondí: Soy Amalecita. 2 Sam. 1:8
- Y él me volvió á decir: Yo te ruego que te pongas sobre mí, y me mates, porque me toman angustias, y toda mi alma está aún en mí. 2 Sam. 1:9
- Yo entonces púseme sobre él, y matélo, porque sabía que no podía vivir después de su caída: y tomé la corona que tenía en su cabeza, y la ajorca que traía en su brazo, y helas traído acá á mi señor. 2 Sam. 1:10
- Entonces David trabando de sus vestidos, rompiólos; y lo mismo hicieron los hombres que estaban con él. 2 Sam. 1:11
- Y David dijo á aquel mancebo que le había traído las nuevas: ¿De dónde eres tú? Y él respondió: Yo soy hijo de un extranjero, Amalecita. 2 Sam. 1:13
- Entonces llamó David uno de los mancebos, y díjole: Llega, y mátalo. Y él lo hirió, y murió. 2 Sam. 1:15
- DESPUÉS de esto aconteció que David consultó á Jehová, diciendo: ¿Subiré á alguna de las ciudades de Judá? Y Jehová le respondió: Sube. Y David tornó á decir: ¿A dónde subiré? Y él le dijo: A Hebrón. 2 Sam. 2:1
- Y David subió allá, y con él sus dos mujeres, Ahinoam Jezreelita y Abigail, la que fué mujer de Nabal del Carmelo. 2 Sam. 2:2
- Y llevó también David consigo los hombres que con él habían estado, cada uno con su familia; los cuales moraron en las ciudades de Hebrón. 2 Sam. 2:3
- El cual Asael siguió á Abner, yendo tras de él sin apartarse á diestra ni á siniestra. 2 Sam. 2:19
- Y Abner miró atrás, y dijo: ¿No eres tú Asael? Y él respondió: Sí. 2 Sam. 2:20
- Entonces Abner le dijo: Apártate á la derecha ó á la izquierda, y agárrate alguno de los mancebos, y toma para ti sus despojos. Pero Asael no quiso apartarse de en pos de él. 2 Sam. 2:21
- Y no queriendo él irse, hiriólo Abner con el regatón de la lanza por la quinta costilla, y salióle la lanza por las espaldas, y cayó allí, y murió en aquel mismo sitio. Y todos los que venían por aquel lugar donde Asael había caído y estaba muerto, se paraban. 2 Sam. 2:23
- Así haga Dios á Abner y así le añada, si como ha jurado Jehová á David no hiciere yo así con él, 2 Sam. 3:9
- Y él no pudo responder palabra á Abner, porque le temía. 2 Sam. 3:11
- Y su marido fué con ella, siguiéndola y llorando hasta Bahurim. Y díjole Abner: Anda, vuélvete. Entonces él se volvió. 2 Sam. 3:16
- Vino pues Abner á David en Hebrón, y con él veinte hombres: y David hizo banquete á Abner y á los que con él habían venido. 2 Sam. 3:20
- Y dijo Abner á David: Yo me levantaré é iré, y juntaré á mi señor el rey á todo Israel, para que hagan contigo alianza, y tú reines como deseas. David despidió luego á Abner, y él se fué en paz. 2 Sam. 3:21
- Y he aquí los siervos de David y Joab, que venían del campo, y traían consigo gran presa. Mas Abner no estaba con David en Hebrón, que ya lo había él despedido, y él se había ido en paz. 2 Sam. 3:22
- Y luego que llegó Joab y todo el ejército que con él estaba, fué dado aviso á Joab, diciendo: Abner hijo de Ner ha venido al rey, y él le ha despedido, y se fué en paz. 2 Sam. 3:23
- Y como Abner volvió á Hebrón, apartólo Joab al medio de la puerta, hablando con él blandamente, y allí le hirió por la quinta costilla, á causa de la muerte de Asael su hermano, y murió. 2 Sam. 3:27
- Joab pues y Abisai su hermano mataron á Abner, porque él había muerto á Asael, hermano de ellos en la batalla de Gabaón. 2 Sam. 3:30
- Entonces dijo David á Joab, y á todo el pueblo que con él estaba: Romped vuestros vestidos, y ceñíos de sacos, y haced duelo delante de Abner. Y el rey iba detrás del féretro. 2 Sam. 3:31
- Tus manos no estaban atadas, ni tus pies ligados con grillos: Caíste como los que caen delante de malos hombres. Y todo el pueblo volvió á llorar sobre él. 2 Sam. 3:34
- Pues como entraron en la casa, estando él en su cama en su cámara de dormir, lo hirieron y mataron, y cortáronle la cabeza, y habiéndola tomado, caminaron toda la noche por el camino de la campiña. 2 Sam. 4:7
- Y David iba creciendo y aumentándose, y Jehová Dios de los ejércitos era con él. 2 Sam. 5:10
- Y consultando David á Jehová, él le respondió: No subas; mas rodéalos, y vendrás á ellos por delante de los morales: 2 Sam. 5:23
- Desde el día que puse jueces sobre mi pueblo Israel; y yo te daré descanso de todos tus enemigos. Asimimso Jehová te hace saber, que él te quiere hacer casa. 2 Sam. 7:11
- Yo le seré á él padre, y él me será á mí hijo. Y si él hiciere mal, yo le castigaré con vara de hombres, y con azotes de hijos de hombres; 2 Sam. 7:14
- Empero mi misericordia no se apartaré de él, como la aparté de Saúl, al cual quité de delante de ti. 2 Sam. 7:15
- Asimismo hirió David á Hadad-ezer hijo de Rehob, rey de Soba, yendo él á extender su término hasta el río de Eufrates. 2 Sam. 8:3
- Y había un siervo de la casa de Saúl, que se llamaba Siba, al cual como llamaron que viniese á David, el rey le dijo: ¿Eres tú Siba? Y él respondió: Tu siervo. 2 Sam. 9:2
- Y venido Mephi-boseth, hijo de Jonathán hijo de Saúl, á David, postróse sobre su rostro, é hizo reverencia. Y dijo David: Mephi-boseth. Y él respondió: He aquí tu siervo. 2 Sam. 9:6
- Y él inclinándose, dijo: ¿Quién es tu siervo, para que mires á un perro muerto como yo? 2 Sam. 9:8
- Viendo pues Joab que había escuadrones delante y detrás de él, entresacó de todos los escogidos de Israel, y púsose en orden contra los Siros. 2 Sam. 10:9
- Y acercóse Joab, y el pueblo que con él estaba, para pelear con los Siros; mas ellos huyeron delante de él. 2 Sam. 10:13
- Y como fué dado aviso á David, juntó á todo Israel, y pasando el Jordán vino á Helam: y los Siros se pusieron en orden contra David, y pelearon con él. 2 Sam. 10:17
- Y ACONTECIÓ á la vuelta de un año, en el tiempo que salen los reyes á la guerra, que David envió á Joab, y á sus siervos con él, y á todo Israel; y destruyeron á los Ammonitas, y pusieron cerco á Rabba: mas David se quedó en Jerusalem. 2 Sam. 11:1
- Y envió David mensajeros, y tomóla: y así que hubo entrado á él, él durmió con ella. Purificóse luego ella de su inmundicia, y se volvió á su casa. 2 Sam. 11:4
- Y como Uría vino á él, preguntóle David por la salud de Joab, y por la salud del pueblo, y asimismo de la guerra. 2 Sam. 11:7
- Después dijo David á Uría: Desciende á tu casa, y lava tus pies. Y saliendo Uría de casa del rey, vino tras de él comida real. 2 Sam. 11:8
- Y David lo convidó, é hízole comer y beber delante de sí, hasta embriagarlo. Y él salió á la tarde á dormir en su cama con los siervos de su señor; mas no descendió á su casa. 2 Sam. 11:13
- Y ENVIÓ Jehová á Nathán á David, el cual viniendo á él, díjole: Había dos hombres en una ciudad, el uno rico, y el otro pobre. 2 Sam. 12:1
- Mas el pobre no tenía más que una sola cordera, que él había comprado y criado, y que había crecido con él y con sus hijos juntamente, comiendo de su bocado, y bebiendo de su vaso, y durmiendo en su seno: y teníala como á una hija. 2 Sam. 12:3
- Y vino uno de camino al hombre rico; y él no quiso tomar de sus ovejas y de sus vacas, para guisar al caminante que le había venido, sino que tomó la oveja de aquel hombre pobre, y aderezóla para aquél que le había venido. 2 Sam. 12:4
- Y que él debe pagar la cordera con cuatro tantos, porque hizo esta tal cosa, y no tuvo misericordia. 2 Sam. 12:6
- ¿Por qué pues tuviste en poco la palabra de Jehová, haciendo lo malo delante de sus ojos? A Uría Hetheo heriste á cuchillo, y tomaste por tu mujer á su mujer, y á él mataste con el cuchillo de los hijos de Ammón. 2 Sam. 12:9
- Y levantándose los ancianos de su casa fueron á él para hacerlo levantar de tierra; mas él no quiso, ni comió con ellos pan. 2 Sam. 12:17
- Y dijéronle sus siervos: ¿Qué es esto que has hecho? Por el niño, viviendo aún, ayunabas y llorabas; y él muerto, levantástete y comiste pan. 2 Sam. 12:21
- Y él respondió: Viviendo aún el niño, yo ayunaba y lloraba, diciendo: ¿Quién sabe si Dios tendrá compasión de mí, por manera que viva el niño? 2 Sam. 12:22
- Mas ahora que ya es muerto, ¿para qué tengo de ayunar? ¿podré yo hacerle volver? Yo voy á él, mas él no volverá á mí. 2 Sam. 12:23
- Y fué Thamar á casa de su hermano Amnón, el cual estaba acostado; y tomó harina, y amasó é hizo hojuelas delante de él, y aderezólas. 2 Sam. 13:8
- Tomó luego la sartén, y sacólas delante de él: mas él no quiso comer. Y dijo Amnón: Echad fuera de aquí á todos. Y todos se salieron de allí. 2 Sam. 13:9
- Y como ella se las puso delante para que comiese, él trabó de ella, diciéndole: Ven, hermana mía acuéstate conmigo. 2 Sam. 13:11
- Mas él no la quiso oir; antes pudiendo más que ella la forzó, y echóse con ella. 2 Sam. 13:14
- Y ella le respondió: No es razón; mayor mal es éste de echarme, que el que me has hecho. Mas él no la quiso oir: 2 Sam. 13:16
- Y respondió el rey á Absalom: No, hijo mío, no vamos todos, porque no te hagamos costa. Y aunque porfió con él, no quiso ir, mas bendíjolo. 2 Sam. 13:25
- Y como Absalom lo importunase, dejó ir con él á Amnón y á todos los hijos del rey. 2 Sam. 13:27
- Y como él acabó de hablar, he aquí los hijos del rey que vinieron, y alzando su voz lloraron. Y también el mismo rey y todos sus siervos lloraron con muy grandes lamentos. 2 Sam. 13:36
- Y entrando al rey, habla con él de esta manera. Y puso Joab las palabras en su boca. 2 Sam. 14:3
- Y he aquí toda la parentela se ha levantado contra tu sierva, diciendo: Entrega al que mató á su hermano, para que le hagamos morir por la vida de su hermano á quien él mató, y quitemos también el heredero. Así apagarán el ascua que me ha quedado, no dejando á mi marido nombre ni reliquia sobre la tierra. 2 Sam. 14:7
- Dijo ella entonces: Ruégote, oh rey, que te acuerdes de Jehová tu Dios, que no dejes á los cercanos de la sangre aumentar el daño con destruir á mi hijo. Y él respondió: Vive Jehová, que no caerá ni un cabello de la cabeza de tu hijo en tierra. 2 Sam. 14:11
- Y la mujer dijo: Ruégote que hable tu criada una palabra á mi señor el rey. Y él dijo: Habla. 2 Sam. 14:12
- Porque de cierto morimos, y somos como aguas derramadas por tierra, que no pueden volver á recogerse: ni Dios quita la vida, sino que arbitra medio para que su desviado no sea de él excluido. 2 Sam. 14:14
- Y que yo he venido ahora para decir esto al rey mi señor, es porque el pueblo me ha puesto miedo. Mas tu sierva dijo: Hablaré ahora al rey: quizá él hará lo que su sierva diga. 2 Sam. 14:15
- Entonces él respondió, y dijo á la mujer: Yo te ruego que no me encubras nada de lo que yo te preguntare. Y la mujer dijo: Hable mi señor el rey. 2 Sam. 14:18
- Y el rey dijo: ¿No ha sido la mano de Joab contigo en todas estas cosas? Y la mujer respondió y dijo: Vive tu alma, rey señor mío, que no hay que apartarse á derecha ni á izquierda de todo lo que mi señor el rey ha hablado: porque tu siervo Joab, él me mandó, y él puso en boca de tu sierva todas estas palabras; 2 Sam. 14:19
- Y no había en todo Israel hombre tan hermoso como Absalom, de alabar en gran manera: desde la planta de su pie hasta la mollera no había en él defecto. 2 Sam. 14:25
- Y mandó Absalom por Joab, para enviarlo al rey; mas no quiso venir á él; ni aunque envió por segunda vez, quiso él venir. 2 Sam. 14:29
- ACONTECIÓ después de esto, que Absalom se hizo de carros y caballos, y cincuenta que corriesen delante de él. 2 Sam. 15:1
- Y levantábase Absalom de mañana, y poníase á un lado del camino de la puerta; y á cualquiera que tenía pleito y venía al rey á juicio, Absalom le llamaba á sí, y decíale: ¿De qué ciudad eres? Y él respondía: Tu siervo es de una de las tribus de Israel. 2 Sam. 15:2
- Y acontecía que, cuando alguno se llegaba para inclinarse á él, él extendía su mano, y lo tomaba, y lo besaba. 2 Sam. 15:5
- Y el rey dijo: Ve en paz. Y él se levantó, y se fué á Hebrón. 2 Sam. 15:9
- Y fueron con Absalom doscientos hombres de Jerusalem por él convidados, los cuales iban en su sencillez, sin saber nada. 2 Sam. 15:11
- Entonces David dijo á todos sus siervos que estaban con él en Jerusalem: Levantaos, y huyamos, porque no podremos escapar delante de Absalom; daos priesa á partir, no sea que apresurándose él nos alcance, y arroje el mal sobre nosotros, y hiera la ciudad á filo de espada. 2 Sam. 15:14
- El rey entonces salió, con toda su familia en pos de él. Y dejó el rey diez mujeres concubinas para que guardasen la casa. 2 Sam. 15:16
- Y he aquí, también iba Sadoc, y con él todos los Levitas que llevaban el arca del pacto de Dios; y asentaron el arca del pacto de Dios. Y subió Abiathar después que hubo acabado de salir de la ciudad todo el pueblo. 2 Sam. 15:24
- Pero dijo el rey á Sadoc: Vuelve el arca de Dios á la ciudad; que si yo hallare gracia en los ojos de Jehová, él me volverá, y me hará ver á ella y á su tabernáculo: 2 Sam. 15:25
- Y dijo el rey: ¿Dónde está el hijo de tu señor? Y Siba respondió al rey: He aquí él se ha quedado en Jerusalem, porque ha dicho: Hoy me devolverá la casa de Israel el reino de mi padre. 2 Sam. 16:3
- Y como David y los suyos iban por el camino, Semei iba por el lado del monte delante de él, andando y maldiciendo, y arrojando piedras delante de él, y esparciendo polvo. 2 Sam. 16:13
- Y el rey y todo el pueblo que con él estaba, llegaron fatigados, y descansaron allí. 2 Sam. 16:14
- Y Absalom y todo el pueblo, los varones de Israel, entraron en Jerusalem, y con él Achitophel. 2 Sam. 16:15
- Y Achitophel dijo á Absalom: Entra á las concubinas de tu padre, que él dejó para guardar la casa; y todo el pueblo de Israel oirá que te has hecho aborrecible á tu padre, y así se esforzarán las manos de todos los que están contigo. 2 Sam. 16:21
- Y daré sobre él cuando él estará cansado y flaco de manos: lo atemorizaré, y todo el pueblo que está con él huirá, y heriré al rey solo. 2 Sam. 17:2
- Y dijo Absalom: Llama también ahora á Husai Arachîta, para que asimismo oigamos lo que él dirá. 2 Sam. 17:5
- He aquí él estará ahora escondido en alguna cueva, ó en otro lugar: y si al principio cayeren algunos de los tuyos, oirálo quien lo oyere, y dirá: El pueblo que sigue á Absalom ha sido derrotado. 2 Sam. 17:9
- Así aun el hombre valiente, cuyo corazón sea como corazón de león, sin duda desmayará: porque todo Israel sabe que tu padre es hombre valiente, y que los que están con él son esforzados. 2 Sam. 17:10
- Entonces le acometeremos en cualquier lugar que pudiere hallarse, y daremos sobre él como cuando el rocío cae sobre la tierra, y ni uno dejaremos de él, y de todos los que con él están. 2 Sam. 17:12
- Por tanto enviad inmediatemente, y dad aviso á David, diciendo: No quedes esta noche en los campos del desierto, sino pasa luego el Jordán, porque el rey no sea consumido, y todo el pueblo que con él está. 2 Sam. 17:16
- Entonces David se levantó, y todo el pueblo que con él estaba, y pasaron el Jordán antes que amaneciese; ni siquiera faltó uno que no pasase el Jordán. 2 Sam. 17:22
- Trajeron á David y al pueblo que estaba con él, camas, y tazas, y vasijas de barro, y trigo, y cebada, y harina, y grano tostado, habas, lentejas, y garbanzos tostados, 2 Sam. 17:28
- Tomando después á Absalom, echáronle en un gran hoyo en el bosque, y levantaron sobre él un muy grande montón de piedras; y todo Israel huyó, cada uno á sus estancias. 2 Sam. 18:17
- Mas él respondió: Sea lo que fuere, yo correré. Entonces le dijo: Corre. Corrió pues Ahimaas por el camino de la llanura, y pasó delante de Cusi. 2 Sam. 18:23
- El atalaya dió luego voces, é hízolo saber al rey. Y el rey dijo: Si es solo, buenas nuevas trae. En tanto que él venía acercándose, 2 Sam. 18:25
- Y el rey dijo: Pasa, y ponte allí. Y él pasó, y paróse. 2 Sam. 18:30
- Y todo el pueblo porfiaba en todas las tribus de Israel, diciendo: El rey nos ha librado de mano de nuestros enemigos, y él nos ha salvado de mano de los Filisteos; y ahora había huído, de la tierra por miedo de Abaslom. 2 Sam. 19:9
- Y con él venían mil hombres de Benjamín; asimismo Siba criado de la casa de Saúl, con sus quince hijos y sus veinte siervos, los cuales pasaron el Jordán delante del rey. 2 Sam. 19:17
- Atravesó después la barca para pasar la familia del rey, y para hacer lo que le pluguiera. Entonces Semei hijo de Gera se postró delante del rey cuando él había pasado el Jordán. 2 Sam. 19:18
- Y luego que vino él á Jerusalem á recibir al rey, el rey le dijo: Mephi-boseth, ¿Por qué no fuiste conmigo? 2 Sam. 19:25
- Y él dijo: Rey señor mío, mi siervo me ha engañado; pues había tu siervo dicho: Enalbardaré un asno, y subiré en él, é iré al rey; porque tu siervo es cojo. 2 Sam. 19:26
- Empero él revolvió á tu siervo delante de mi señor el rey; mas mi señor el rey es como un ángel de Dios: haz pues lo que bien te pareciere. 2 Sam. 19:27
- Y Mephi-boseth dijo al rey: Y aun tómelas él todas, pues que mi señor el rey ha vuelto en paz á su casa. 2 Sam. 19:30
- Yo te ruego que dejes volver á tu siervo, y que muera en mi ciudad, junto al sepulcro de mi padre y de mi madre. He aquí tu siervo Chimham; que pase él con mi señor el rey, y hazle lo que bien te pareciere. 2 Sam. 19:37
- Y el rey dijo: Pues pase conmigo Chimham, y yo haré con él como bien te parezca: y todo lo que tú pidieres de mí, yo lo haré. 2 Sam. 19:38
- Y todo el pueblo pasó el Jordán: y luego que el rey hubo también pasado, el rey besó á Barzillai, y bendíjolo; y él se volvió á su casa. 2 Sam. 19:39
- El rey entonces pasó á Gilgal, y con él pasó Chimham; y todo el pueblo de Judá, con la mitad del pueblo de Israel, pasaron al rey. 2 Sam. 19:40
- Y he aquí todos los varones de Israel vinieron al rey, y le dijeron: ¿Por qué los hombres de Judá, nuestros hermanos, te han llevado, y han hecho pasar el Jordán al rey y á su familia, y á todos los varones de David con él? 2 Sam. 19:41
- Y todos los varones de Judá respondieron á todos los de Israel: Porque el rey es nuestro pariente. Mas ¿por qué os enojáis vosotros de eso? ¿hemos nosotros comido algo del rey? ¿hemos recibido de él algún don? 2 Sam. 19:42
- Y dijo David á Abisai: Seba hijo de Bichri nos hará ahora más mal que Absalom: toma pues tú los siervos de tu señor, y ve tras él, no sea que halle las ciudades fortificadas, y se nos vaya de delante. 2 Sam. 20:6
- Entonces salieron en pos de él los hombres de Joab, y los Ceretheos y Peletheos, y todos los valientes: salieron de Jerusalem para ir tras Seba hijo de Bichri. 2 Sam. 20:7
- Y estando ellos cerca de la grande peña que está en Gabaón, salióles Amasa al encuentro. Ahora bien, la vestidura que Joab tenía sobrepuesta estábale ceñida, y sobre ella el cinto de una daga pegada á sus lomos en su vaina, de la que así como él avanzó, cayóse aquélla. 2 Sam. 20:8
- Y uno de los criados de Joab se paró junto á él, diciendo: Cualquiera que amare á Joab y á David vaya en pos de Joab. 2 Sam. 20:11
- Y Amasa se había revolcado en la sangre en mitad del camino: y viendo aquel hombre que todo el pueblo se paraba, apartó á Amasa del camino al campo, y echó sobre él una vestidura, porque veía que todos los que venían se paraban junto á él. 2 Sam. 20:12
- Y él pasó por todas las tribus de Israel hasta Abel y Beth-maachâ y todo Barim: y juntáronse, y siguiéronlo también. 2 Sam. 20:14
- Entonces una mujer sabia dió voces en la ciudad, diciendo: Oid, oid; ruégoos que digáis á Joab se llegue á acá, para que yo hable con él. 2 Sam. 20:16
- Y como él se acercó á ella, dijo la mujer: ¿Eres tú Joab? Y él respondió: Yo soy. Y ella le dijo: Oye las palabras de tu sierva. Y él respondió: Oigo. 2 Sam. 20:17
- La mujer fué luego á todo el pueblo con su sabiduría; y ellos cortaron la cabeza á Seba hijo de Bichri, y echáronla á Joab. Y él tocó la corneta, y esparciéronse de la ciudad, cada uno á su estancia. Y Joab se volvió al rey á Jerusalem. 2 Sam. 20:22
- Y los Gabaonitas le respondieron: No tenemos nosotros querella sobre plata ni sobre oro con Saúl, y con su casa: ni queremos que muera hombre de Israel. Y él les dijo: Lo que vosotros dijereis os haré. 2 Sam. 21:4
- Y como los Filisteos tornaron á hacer guerra á Israel, descendió David y sus siervos con él, y pelearon con los Filisteos: y David se cansó. 2 Sam. 21:15
- En esto Isbi-benob, el cual era de los hijos del gigante, y el peso de cuya lanza era de trescientos siclos de metal, y tenía él ceñida una nueva espada, trató de herir á David: 2 Sam. 21:16
- Dios de mi roca, en él confiaré: Mi escudo, y el cuerno de mi salud, mi fortaleza, y mi refugio; Mi salvador, que me librarás de violencia. 2 Sam. 22:3
- Tuve angustia, invoqué á Jehová, Y clamé á mi Dios: Y él oyó mi voz desde su templo; Llegó mi clamor á sus oídos. 2 Sam. 22:7
- La tierra se removió, y tembló; Los fundamentos de los cielos fueron movidos, Y se estremecieron, porque él se airó. 2 Sam. 22:8
- Y fuí íntegro para con él, Y guardéme de mi iniquidad. 2 Sam. 22:24
- Dios, perfecto su camino: La palabra de Jehová purificada, Escudo es de todos los que en él esperan. 2 Sam. 22:31
- No así mi casa para con Dios: Sin embargo él ha hecho conmigo pacto perpetuo, Ordenado en todas las cosas, y será guardado; Bien que toda esta mi salud, y todo mi deseo No lo haga él florecer todavía. 2 Sam. 23:5
- Este, levantándose, hirió á los Filisteos, hasta que su mano se cansó, y quedósele contraída á la espada. Aquel día Jehová hizo gran salud: y volvióse el pueblo en pos de él solamente á tomar el despojo. 2 Sam. 23:10
- Entonces los tres valientes rompieron por el campo de los Filisteos, y sacaron agua de la cisterna de Beth-lehem, que estaba á la puerta; y tomaron, y trajéronla á David: mas él no la quiso beber, sino derramóla á Jehová, diciendo: 2 Sam. 23:16
- Después, Benaía hijo de Joiada, hijo de un varón esforzado, grande en hechos, de Cabseel. Este hirió dos leones de Moab: y él mismo descendió, é hirió un león en medio de un foso en el tiempo de la nieve: 2 Sam. 23:20
- También hirió él á un Egipcio, hombre de grande estatura: y tenía el Egipcio una lanza en su mano; mas descendió á él con un palo, y arrebató al Egipcio la lanza de la mano, y matólo con su propia lanza. 2 Sam. 23:21
- Y mirando Arauna, vió al rey y á sus siervos que pasaban á él. Saliendo entonces Arauna, inclinóse delante del rey hacia tierra. 2 Sam. 24:20
- Entonces Adonía hijo de Haggith se levantó, diciendo: Yo reinaré. E hízose de carros y gente de á caballo, y cincuenta hombres que corriesen delante de él. 1 Re. 1:5
- Ve, y entra al rey David, y dile: Rey señor mío, ¿no has tú jurado á tu sierva, diciendo: Salomón tu hijo reinará después de mí, y él se sentará en mi trono? ¿por qué pues reina Adonía? 1 Re. 1:13
- Y ella le respondió: Señor mío, tú juraste á tu sierva por Jehová tu Dios, diciendo: Salomón tu hijo reinará después de mí, y él se sentará en mi trono; 1 Re. 1:17
- Entre tanto, rey señor mío, los ojos de todo Israel están sobre ti, para que les declares quién se ha de sentar en el trono de mi señor el rey después de él. 1 Re. 1:20
- Y dijo Nathán: Rey señor mío, ¿has tú dicho: Adonía reinará después de mí, y él se sentará en mi trono? 1 Re. 1:24
- Porque hoy ha descendido, y ha matado bueyes, y animales engordados, y muchas ovejas, y ha convidado á todos los hijos del rey, y á los capitanes del ejército, y también á Abiathar sacerdote; y he aquí, están comiendo y bebiendo delante de él, y han dicho: ¡Viva el rey Adonía! 1 Re. 1:25
- ¿Es este negocio ordenado por mi señor el rey, sin haber declarado á tu siervo quién se había de sentar en el trono de mi señor el rey después de él? 1 Re. 1:27
- Que como yo te he jurado por Jehová Dios de Israel, diciendo: Tu hijo Salomón reinará después de mí, y él se sentará en mi trono en lugar mío; que así lo haré hoy. 1 Re. 1:30
- Después iréis vosotros detrás de él, y vendrá y se sentará en mi trono, y él reinará por mí; porque á él he ordenado para que sea príncipe sobre Israel y sobre Judá. 1 Re. 1:35
- De la manera que Jehová ha sido con mi señor el rey, así sea con Salomón; y él haga mayor su trono que el trono de mi señor el rey David. 1 Re. 1:37
- Después subió todo el pueblo en pos de él, y cantaba la gente con flautas, y hacían grandes alegrías, que parecía que la tierra se hundía con el clamor de ellos. 1 Re. 1:40
- Y oyólo Adonía, y todos los convidados que con él estaban, cuando ya habían acabado de comer. Y oyendo Joab el sonido de la trompeta, dijo: ¿Por qué se alborota la ciudad con estruendo? 1 Re. 1:41
- Estando aún él hablando, he aquí Jonathán hijo de Abiathar sacerdote vino, al cual dijo Adonía: Entra, porque tú eres hombre de esfuerzo, y traerás buenas nuevas. 1 Re. 1:42
- Y el rey ha enviado con él á Sadoc sacerdote y á Nathán profeta, y á Benaía hijo de Joiada, y también á los Ceretheos y á los Peletheos, los cuales le hicieron subir en la mula del rey; 1 Re. 1:44
- Y Salomón dijo: Si él fuere virtuoso, ni uno de sus cabellos caerá en tierra: mas si se hallare mal en él, morirá. 1 Re. 1:52
- Y envió el rey Salomón, y trajéronlo del altar; y él vino, é inclinóse al rey Salomón. Y Salomón le dijo: Vete á tu casa. 1 Re. 1:53
- Y ya sabes tú lo que me ha hecho Joab hijo de Sarvia, lo que hizo á dos generales del ejército de Israel, á Abner hijo de Ner, y á Amasa hijo de Jether, los cuales él mató, derramando en paz la sangre de guerra, y poniendo la sangre de guerra en su talabarte que tenía sobre sus lomos, y en sus zapatos que tenía en sus pies. 1 Re. 2:5
- También tienes contigo á Semei hijo de Gera, hijo de Benjamín, de Bahurim, el cual me maldijo con una maldición fuerte el día que yo iba á Mahanaim. Mas él mismo descendió á recibirme al Jordán, y yo le juré por Jehová, diciendo: Yo no te mataré á cuchillo. 1 Re. 2:8
- Empero ahora no lo absolverás: que hombre sabio eres, y sabes cómo te has de haber con él: y harás descender sus canas con sangre á la sepultura. 1 Re. 2:9
- Entonces Adonía hijo de Haggith vino á Bath-sheba madre de Salomón; y ella dijo: ¿Es tu venida de paz? Y él respondió: Sí, de paz. 1 Re. 2:13
- Y él dijo: Tú sabes que el reino era mío, y que todo Israel había puesto en mí su rostro, para que yo reinara: mas el reino fué traspasado, y vino á mi hermano; porque por Jehová era suyo. 1 Re. 2:15
- El entonces dijo: Yo te ruego que hables al rey Salomón, (porque él no te hará volver tu rostro,) para que me dé á Abisag Sunamita por mujer. 1 Re. 2:17
- Y el rey Salomón respondió, y dijo á su madre: ¿Por qué pides á Abisag Sunamita para Adonía? Demanda también para él el reino, porque él es mi hermano mayor; y tiene también á Abiathar sacerdote, y á Joab hijo de Sarvia. 1 Re. 2:22
- Entonces el rey Salomón envió por mano de Benaía hijo de Joiada, el cual dió sobre él, y murió. 1 Re. 2:25
- Y fué hecho saber á Salomón que Joab había huído al tabernáculo de Jehová, y que estaba junto al altar. Entonces envió Salomón á Benaía hijo de Joiada, diciendo: Ve, y da sobre él. 1 Re. 2:29
- Y entró Benaía al tabernáculo de Jehová, y díjole: El rey ha dicho que salgas. Y él dijo: No, sino aquí moriré. Y Benaía volvió con esta respuesta al rey, diciendo: Así habló Joab, y así me respondió. 1 Re. 2:30
- Y el rey le dijo: Haz como él ha dicho; mátale y entiérralo, y quita de mí y de la casa de mi padre la sangre que Joab ha derramado injustamente. 1 Re. 2:31
- Y Jehová hará tornar su sangre sobre su cabeza: que él ha muerto dos varones más justos y mejores que él, á los cuales mató á cuchillo sin que mi padre David supiese nada: á Abner hijo de Ner, general del ejército de Israel, y á Amasa hijo de Jether, general de ejército de Judá. 1 Re. 2:32
- Entonces Benaía hijo de Joiada subió, y dió sobre él, y matólo; y fué sepultado en su casa en el desierto. 1 Re. 2:34
- Y Salomón dijo: Tú hiciste gran misericordia á tu siervo David mi padre, según que él anduvo delante de ti en verdad, en justicia, y con rectitud de corazón para contigo: y tú le has guardado esta tu grande misericordia, que le diste hijo que se sentase en su trono, como sucede en este día. 1 Re. 3:6
- En aquella sazón vinieron dos mujeres rameras al rey, y presentáronse delante de él. 1 Re. 3:16
- Y una noche el hijo de esta mujer murió, porque ella se acostó sobre él. 1 Re. 3:19
- Y todo Israel oyó aquel juicio que había dado el rey: y temieron al rey, porque vieron que había en él sabiduría de Dios para juzgar. 1 Re. 3:28
- Porque él señoreaba en toda la región que estaba de la otra parte del río, desde Tiphsa hasta Gaza, sobre todos los reyes de la otra parte del río; y tuvo paz por todos lados en derredor suyo. 1 Re. 4:24
- Hacían también traer cebada y paja para los caballos y para las bestias de carga, al lugar donde él estaba, cada uno conforme al cargo que tenía. 1 Re. 4:28
- Yo por tanto he determinado ahora edificar casa al nombre de Jehová mi Dios, como Jehová lo habló á David mi padre, diciendo: Tu hijo, que yo pondré en lugar tuyo en tu trono, él edificará casa á mi nombre. 1 Re. 5:5
- Y FUÉ en el año cuatrocientos ochenta después que los hijos de Israel salieron de Egipto, en el cuarto año del principio del reino de Salomón sobre Israel, en el mes de Ziph, que es el mes segundo, que él comenzó á edificar la casa de Jehová. 1 Re. 6:1
- Y en la casa en que él moraba, había otro atrio dentro del pórtico, de obra semejante á esta. Edificó también Salomón una casa para la hija de Faraón, que había tomado por mujer, de la misma obra de aquel pórtico. 1 Re. 7:8
- Hijo de una viuda de la tribu de Nephtalí, y su padre había sido de Tiro: trabajaba él en bronce, lleno de sabiduría y de inteligencia y saber en toda obra de metal. Este pues vino al rey Salomón, é hizo toda su obra. 1 Re. 7:14
- Y cercaban aquel mar por debajo de su labio en derredor unas bolas como calabazas, diez en cada codo, que ceñían el mar alrededor en dos órdenes, las cuales habían sido fundidas cuando él fué fundido. 1 Re. 7:24
- El grueso del mar era de un palmo, y su labio era labrado como el labio de un cáliz, ó de flor de lis: y cabían en él dos mil batos. 1 Re. 7:26
- Y el rey Salomón, y toda la congregación de Israel que á él se había juntado, estaban con él delante del arca, sacrificando ovejas y bueyes, que por la multitud no se podían contar ni numerar. 1 Re. 8:5
- Entonces dijo Salomón: Jehová ha dicho que él habitaría en la oscuridad. 1 Re. 8:12
- Empero tú no edificarás la casa, sino tu hijo que saldrá de tus lomos, él edificará casa á mi nombre. 1 Re. 8:19
- Y he puesto en ella lugar para el arca, en la cual está el pacto de Jehová, que él hizo con nuestros padres cuando los sacó de la tierra de Egipto. 1 Re. 8:21
- Bendito sea Jehová, que ha dado reposo á su pueblo Israel, conforme á todo lo que él había dicho; ninguna palabra de todas sus promesas que expresó por Moisés su siervo, ha faltado. 1 Re. 8:56
- Y que estas mis palabras con que he orado delante de Jehová estén cerca de Jehová nuestro Dios de día y de noche, para que él proteja la causa de su siervo, y de su pueblo Israel, cada cosa en su tiempo; 1 Re. 8:59
- Entonces el rey, y todo Israel con él, sacrificaron víctimas delante de Jehová. 1 Re. 8:62
- Aquel mismo día santificó el rey el medio del atrio que estaba delante de la casa de Jehová: porque ofreció allí los holocaustos, y los presentes, y los sebos de los pacíficos; por cuanto el altar de bronce que estaba delante de Jehová era pequeño, y no cupieran en él los holocaustos, y los presentes, y los sebos de los pacíficos. 1 Re. 8:64
- En aquel tiempo Salomón hizo fiesta, y con él todo Israel, una grande congregación, desde como entran en Hamath hasta el río de Egipto, delante de Jehová nuestro Dios, por siete días y otros siete días, esto es, por catorce días. 1 Re. 8:65
- (Para las cuales Hiram rey de Tiro, había traído á Salomón madera de cedro y de haya, y cuanto oro él quiso), que el rey Salomón dió á Hiram veinte ciudades en tierra de Galilea. 1 Re. 9:11
- Y subió la hija de Faraón de la ciudad de David á su casa que Salomón le había edificado: entonces edificó él á Millo. 1 Re. 9:24
- Y ofrecía Salomón tres veces cada un año holocaustos y pacíficos sobre el altar que él edificó á Jehová, y quemaba perfumes sobre el que estaba delante de Jehová, después que la casa fué acabada. 1 Re. 9:25
- Seis gradas tenía el trono, y lo alto de él era redondo por el respaldo: y de la una parte y de la otra tenía apoyos cerca del asiento, junto á los cuales estaban colocados dos leones. 1 Re. 10:19
- Y le había mandado acerca de esto, que no siguiese dioses ajenos: mas él no guardó lo que le mandó Jehová. 1 Re. 11:10
- Entonces huyó Adad, y con él algunos varones Idumeos de los siervos de su padre, y fuése á Egipto; era entonces Adad muchacho pequeño. 1 Re. 11:17
- Y respondióle Faraón: ¿Por qué? ¿qué te falta conmigo, que procuras irte á tu tierra? Y él respondió: Nada; con todo, ruégote que me dejes ir. 1 Re. 11:22
- Y había juntado gente contra él, y habíase hecho capitán de una compañía, cuando David deshizo á los de Soba. Después se fueron á Damasco, y habitaron allí é hiciéronle rey en Damasco. 1 Re. 11:24
- Aconteció pues en aquel tiempo, que saliendo Jeroboam de Jerusalem, topóle en el camino el profeta Ahías Silonita; y él estaba cubierto con una capa nueva; y estaban ellos dos solos en el campo. 1 Re. 11:29
- (Y él tendrá una tribu, por amor de David mi siervo, y por amor de Jerusalem, ciudad que yo he elegido de todas las tribus de Israel:) 1 Re. 11:32
- Empero no quitaré nada de su reino de sus manos, sino que lo retendré por caudillo todos los días de su vida, por amor de David mi siervo, al cual yo elegí, y él guardó mis mandamientos y mis estatutos: 1 Re. 11:34
- Y él les dijo: Idos, y de aquí á tres días volved á mí. Y el pueblo se fué. 1 Re. 12:5
- Mas él, dejado el consejo de los viejos que ellos le habían dado, tomó consejo con los mancebos que se habían criado con él, y estaban delante de él. 1 Re. 12:8
- Entonces los mancebos que se habían criado con él, le respondieron, diciendo: Así hablarás á este pueblo que te ha dicho estas palabras: Tu padre agravó nuestro yugo; mas tú disminúyenos algo: así les hablarás: El menor dedo de los míos es más grueso que los lomos de mi padre. 1 Re. 12:10
- Entonces instituyó Jeroboam solemnidad en el mes octavo, á los quince del mes, conforme á la solemnidad que se celebraba en Judá; y sacrificó sobre altar. Así hizo en Beth-el, sacrificando á los becerros que había hecho. Ordenó también en Beth-el sacerdotes de los altos que él había fabricado. 1 Re. 12:32
- Sacrificó pues sobre el altar que él había hecho en Beth-el, á los quince del mes octavo, el mes que él había inventado de su corazón; é hizo fiesta á los hijos de Israel, y subió al altar para quemar perfumes. 1 Re. 12:33
- Y aquel mismo día dió una señal, diciendo: Esta es la señal de que Jehová ha hablado: he aquí que el altar se quebrará, y la ceniza que sobre él está se derramará. 1 Re. 13:3
- Y como el rey Jeroboam oyó la palabra del varón de Dios, que había clamado contra el altar de Beth-el, extendiendo su mano desde el altar, dijo: ¡Prendedle! Mas la mano que había extendido contra él, se le secó, que no la pudo tornar á sí. 1 Re. 13:4
- Y él dijo á sus hijos: Enalbardadme el asno. Y ellos le enalbardaron el asno, y subió en él. 1 Re. 13:13
- Y yendo tras el varón de Dios, hallóle que estaba sentado debajo de un alcornoque: y díjole: ¿Eres tú el varón de Dios que viniste de Judá? Y él dijo: Yo soy. 1 Re. 13:14
- Mas él respondió: No podré volver contigo, ni iré contigo; ni tampoco comeré pan ni beberé agua contigo en este lugar; 1 Re. 13:16
- Entonces volvió con él, y comió del pan en su casa, y bebió del agua. 1 Re. 13:19
- Y yéndose, topóle un león en el camino, y matóle; y su cuerpo estaba echado en el camino, y el asno estaba junto á él, y el león también estaba junto al cuerpo. 1 Re. 13:24
- Y oyéndolo el profeta que le había vuelto del camino, dijo: El varón de Dios es, que fué rebelde al dicho de Jehová: por tanto Jehová le ha entregado al león, que le ha quebrantado y muerto, conforme á la palabra de Jehová que él le dijo. 1 Re. 13:26
- Y él fué, y halló su cuerpo tendido en el camino, y el asno y el león estaban junto al cuerpo: el león no había comido el cuerpo, ni dañado al asno. 1 Re. 13:28
- Porque sin duda vendrá lo que él dijo á voces por palabra de Jehová contra el altar que está en Beth-el, y contra todas las casas de los altos que están en las ciudades de Samaria. 1 Re. 13:32
- Y toma en tu mano diez panes, y turrones, y una botija de miel, y ve á él; que te declare lo que ha de ser de este mozo. 1 Re. 14:3
- Y todo Israel lo endechará, y le enterrarán; porque sólo él de los de Jeroboam entrará en sepultura; por cuanto se ha hallado en él alguna cosa buena de Jehová Dios de Israel, en la casa de Jeroboam. 1 Re. 14:13
- Y Jehová sacudirá á Israel, al modo que la caña se agita en las aguas: y él arrancará á Israel de esta buena tierra que había dado á sus padres, y esparcirálos de la otra parte del río, por cuanto han hecho sus bosques, enojando á Jehová. 1 Re. 14:15
- Y él entregará á Israel por los pecados de Jeroboam, el cual pecó, y ha hecho pecar á Israel. 1 Re. 14:16
- Y enterráronlo, y endechólo todo Israel, conforme á la palabra de Jehová, que él había hablado por mano de su siervo Ahías profeta. 1 Re. 14:18
- Y anduvo en todos los pecados de su padre, que había éste hecho antes de él; y no fué su corazón perfecto con Jehová su Dios, como el corazón de David su padre. 1 Re. 15:3
- Mas por amor de David, dióle Jehová su Dios lámpara en Jerusalem, levantándole á su hijo después de él, y sosteniendo á Jerusalem: 1 Re. 15:4
- También metió en la casa de Jehová lo que su padre había dedicado, y lo que él dedicó: oro, y plata, y vasos. 1 Re. 15:15
- Y Baasa hijo de Ahía, el cual era de la casa de Issachâr, hizo conspiración contra él: é hiriólo Baasa en Gibbethón, que era de los Filisteos: porque Nadab y todo Israel tenían cercado á Gibbethón. 1 Re. 15:27
- Y como él vino al reino, hirió toda la casa de Jeroboam, sin dejar alma viviente de los de Jeroboam, hasta raerlo, conforme á la palabra de Jehová que él habló por su siervo Ahías Silonita; 1 Re. 15:29
- Por los pecados de Jeroboam que él había cometido, y con los cuales hizo pecar á Israel; y por su provocación con que provocó á enojo á Jehová Dios de Israel. 1 Re. 15:30
- El que de Baasa fuere muerto en la ciudad, le comerán los perros; y el que de él fuere muerto en el campo, comerlo han las aves del cielo. 1 Re. 16:4
- E hizo conjuración contra él su siervo Zimri, comandante de la mitad de los carros. Y estando él en Thirsa, bebiendo y embriagado en casa de Arsa su mayordomo en Thirsa, 1 Re. 16:9
- Y subió Omri de Gibbethón, y con él todo Israel, y cercaron á Thirsa. 1 Re. 16:17
- Por sus pecados que él había cometido, haciendo lo malo á los ojos de Jehová, y andando en los caminos de Jeroboam, y en su pecado que cometió, haciendo pecar á Israel. 1 Re. 16:19
- Y compró él de Semer el monte de Samaria por dos talentos de plata, y edificó en el monte: y llamó el nombre de la ciudad que edificó, Samaria, del nombre de Semer, señor que fué de aquel monte. 1 Re. 16:24
- Y Omri hizo lo malo á los ojos de Jehová, é hizo peor que todos los que habían sido antes de él: 1 Re. 16:25
- Y reinó Achâb hijo de Omri sobre Israel en Samaria veintidós años. Y Achâb hijo de Omri hizo lo malo á los ojos de Jehová sobre todos los que fueron antes de él; 1 Re. 16:30
- E hizo altar á Baal, en el templo de Baal que él edificó en Samaria. 1 Re. 16:32
- Hizo también Achâb un bosque; y añadió Achâb haciendo provocar á ira á Jehová Dios de Israel, más que todos los reyes de Israel que antes de él habían sido. 1 Re. 16:33
- Y fué á él palabra de Jehová, diciendo: 1 Re. 17:2
- Y él fué, é hizo conforme á la palabra de Jehová; pues se fué y asentó junto al arroyo de Cherith, que está antes del Jordán. 1 Re. 17:5
- Y fué á él palabra de Jehová, diciendo: 1 Re. 17:8
- Entonces él se levantó, y se fué á Sarepta. Y como llegó á la puerta de la ciudad, he aquí una mujer viuda que estaba allí cogiendo serojas; y él la llamó, y díjole: Ruégote que me traigas una poca de agua en un vaso, para que beba. 1 Re. 17:10
- Y yendo ella para traérsela, él la volvió á llamar, y díjole: Ruégote que me traigas también un bocado de pan en tu mano. 1 Re. 17:11
- Entonces ella fué, é hizo como le dijo Elías; y comió él, y ella y su casa, muchos días. 1 Re. 17:15
- Después de estas cosas aconteció que cayó enfermo el hijo del ama de la casa, y la enfermedad fué tan grave, que no quedó en él resuello. 1 Re. 17:17
- Y él le dijo: Dame acá tu hijo. Entonces él lo tomó de su regazo, y llevólo á la cámara donde él estaba, y púsole sobre su cama; 1 Re. 17:19
- Y él respondió: Yo soy; ve, di á tu amo: He aquí Elías. 1 Re. 18:8
- Pero él dijo: ¿En qué he pecado, para que tú entregues tu siervo en mano de Achâb para que me mate? 1 Re. 18:9
- Vive Jehová tu Dios, que no ha habido nación ni reino donde mi señor no haya enviado á buscarte; y respondiendo ellos: No está aquí, él ha conjurado á reinos y naciones si no te han hallado. 1 Re. 18:10
- Y acontecerá que, luego que yo me haya partido de ti, el espíritu de Jehová te llevará donde yo no sepa; y viniendo yo, y dando las nuevas á Achâb, y no hallándote él, me matará; y tu siervo teme á Jehová desde su mocedad. 1 Re. 18:12
- ¿Y ahora dices tú: Ve, di á tu amo: Aquí está Elías: para que él me mate? 1 Re. 18:14
- Y díjole Elías: Vive Jehová de los ejércitos, delante del cual estoy, que hoy me mostraré á él. 1 Re. 18:15
- Y él respondió: Yo no he alborotado á Israel, sino tú y la casa de tu padre, dejando los mandamientos de Jehová, y siguiendo á los Baales. 1 Re. 18:18
- Y acercándose Elías á todo el pueblo, dijo: ¿Hasta cuándo claudicaréis vosotros entre dos pensamientos? Si Jehová es Dios, seguidle; y si Baal, id en pos de él. Y el pueblo no respondió palabra. 1 Re. 18:21
- Elías dijo entonces á todo el pueblo: Acercaos á mí. Y todo el pueblo se llegó á él: y él reparó el altar de Jehová que estaba arruinado. 1 Re. 18:30
- Y dijo á su criado: Sube ahora, y mira hacia la mar. Y él subió, y miró, y dijo: No hay nada. Y él le volvió á decir: Vuelve siete veces. 1 Re. 18:43
- Y á la séptima vez dijo: Yo veo una pequeña nube como la palma de la mano de un hombre, que sube de la mar. Y él dijo: Ve, y di á Achâb: Unce y desciende, porque la lluvia no te ataje. 1 Re. 18:44
- Y él se fué por el desierto un día de camino, y vino y sentóse debajo de un enebro; y deseando morirse, dijo: Baste ya, oh Jehová, quita mi alma; que no soy yo mejor que mis padres. 1 Re. 19:4
- Entonces él miró, y he aquí á su cabecera una torta cocida sobre las ascuas, y un vaso de agua: y comió y bebió y volvióse á dormir. 1 Re. 19:6
- Y allí se metió en una cueva, donde tuvo la noche. Y fué á él palabra de Jehová, el cual le dijo: ¿Qué haces aquí, Elías? 1 Re. 19:9
- Y él respondió: Sentido he un vivo celo por Jehová Dios de los ejércitos; porque los hijos de Israel han dejado tu alianza, han derribado tus altares, y han muerto á cuchillo tus profetas: y yo solo he quedado, y me buscan para quitarme la vida. 1 Re. 19:10
- Y él le dijo: Sal fuera, y ponte en el monte delante de Jehová. Y he aquí Jehová que pasaba, y un grande y poderoso viento que rompía los montes, y quebraba las peñas delante de Jehová: mas Jehová no estaba en el viento. Y tras el viento un terremoto: mas Jehová no estaba en el terremoto. 1 Re. 19:11
- Y cuando lo oyó Elías, cubrió su rostro con su manto, y salió, y paróse á la puerta de la cueva. Y he aquí llegó una voz á él, diciendo: ¿Qué haces aquí, Elías? 1 Re. 19:13
- Y él respondió: Sentido he un vivo celo por Jehová Dios de los ejércitos; porque los hijos de Israel han dejado tu alianza, han derribado tus altares, y han muerto á cuchillo tus profetas: y yo solo he quedado, y me buscan para quitarme la vida. 1 Re. 19:14
- Y partiéndose él de allí, halló á Eliseo hijo de Saphat, que araba con doce yuntas delante de sí; y él era uno de los doce gañanes. Y pasando Elías por delante de él, echó sobre él su manto. 1 Re. 19:19
- Entonces dejando él los bueyes, vino corriendo en pos de Elías, y dijo: Ruégote que me dejes besar mi padre y mi madre, y luego te seguiré. Y él le dijo: Ve, vuelve: ¿qué te he hecho yo? 1 Re. 19:20
- Y volvióse de en pos de él, y tomó un par de bueyes, y matólos, y con el arado de los bueyes coció la carne de ellos, y dióla al pueblo que comiesen. Después se levantó, y fué tras Elías, y servíale. 1 Re. 19:21
- ENTONCES Ben-adad rey de Siria juntó á todo su ejército, y con él treinta y dos reyes, con caballos y carros: y subió, y puso cerco á Samaria, y combatióla. 1 Re. 20:1
- Entonces él respondió á los embajadores de Ben-adad: Decid al rey mi señor: Haré todo lo que mandaste á tu siervo al principio; mas esto no lo puedo hacer. Y los embajadores fueron, y diéronle la respuesta. 1 Re. 20:9
- Y como él oyó esta palabra, estando bebiendo con los reyes en las tiendas, dijo á sus siervos: Poned. Y ellos pusieron contra la ciudad. 1 Re. 20:12
- Y respondió Achâb: ¿Por mano de quién? Y él dijo: Así ha dicho Jehová: Por mano de los criados de los príncipes de las provincias. Y dijo Achâb: ¿Quién comenzará la batalla? Y él respondió: Tú. 1 Re. 20:14
- Entonces él reconoció los criados de los príncipes de las provincias, los cuales fueron doscientos treinta y dos. Luego reconoció todo el pueblo, todos los hijos de Israel, que fueron siete mil. 1 Re. 20:15
- Y salieron á medio día. Y estaba Ben-adad bebiendo, borracho en las tiendas, él y los reyes, los treinta y dos reyes que habían venido en su ayuda. 1 Re. 20:16
- Y tú, fórmate otro ejército como el ejército que perdiste, caballos por caballos, y carros por carros; luego pelearemos con ellos en campo raso, y veremos si no los vencemos. Y él les dió oído, é hízolo así. 1 Re. 20:25
- Ciñeron pues sus lomos de sacos, y sogas á sus cabezas, y vinieron al rey de Israel, y dijéronle: Tu siervo Ben-adad dice: Ruégote que viva mi alma. Y él respondió: Si él vive aún, mi hermano es. 1 Re. 20:32
- Esto tomaron aquellos hombres por buen agüero, y presto tomaron esta palabra de su boca, y dijeron: ¡Tu hermano Ben-adad! Y él dijo: Id, y traedle. Ben-adad entonces se presentó á Achâb, y él le hizo subir en un carro. 1 Re. 20:33
- Y díjole Ben-adad: Las ciudades que mi padre tomó al tuyo, yo las restituiré; y haz plazas en Damasco para ti, como mi padre las hizo en Samaria. Y yo, dijo Achâb, te dejaré partir con esta alianza. Hizo pues con él alianza, y dejóle ir. 1 Re. 20:34
- Y él le dijo: Por cuanto no has obedecido á la palabra de Jehová, he aquí en apartándote de mí, te herirá un león. Y como se apartó de él, topóle un león, é hirióle. 1 Re. 20:36
- Y como el rey pasaba, él dió voces al rey, y dijo: Tu siervo salió entre la tropa: y he aquí apartándose uno, trájome un hombre, diciendo: Guarda á este hombre, y si llegare á faltar, tu vida será por la suya, ó pagarás un talento de plata. 1 Re. 20:39
- Y como tu siervo estaba ocupado á una parte y á otra, él desapareció. Entonces el rey de Israel le dijo: Esa será tu sentencia: tú la has pronunciado. 1 Re. 20:40
- Pero él se quitó presto el velo de sobre sus ojos, y el rey de Israel conoció que era de los profetas. 1 Re. 20:41
- Y él le dijo: Así ha dicho Jehová: Por cuanto soltaste de la mano el hombre de mi anatema, tu vida será por la suya, y tu pueblo por el suyo. 1 Re. 20:42
- Y vino á él su mujer Jezabel, y díjole: ¿Por qué está tan triste tu espíritu, y no comes pan? 1 Re. 21:5
- Y él respondió: Porque hablé con Naboth de Jezreel, y díjele que me diera su viña por dinero, ó que, si más quería, le daría otra viña por ella; y él respondió: Yo no te daré mi viña. 1 Re. 21:6
- Y poned dos hombres perversos delante de él, que atestigüen contra él, y digan: Tú has blasfemado á Dios y al rey. Y entonces sacadlo, y apedreadlo, y muera. 1 Re. 21:10
- Vinieron entonces dos hombres perversos, y sentáronse delante de él: y aquellos hombres de Belial atestiguaron contra Naboth delante del pueblo, diciendo: Naboth ha blasfemado á Dios y al rey. Y sacáronlo fuera de la ciudad, y apedreáronlo con piedras, y murió. 1 Re. 21:13
- Levántate, desciende á encontrarte con Achâb rey de Israel, que está en Samaria: he aquí él está en la viña de Naboth, á la cual ha descendido para tomar posesión de ella. 1 Re. 21:18
- Y Achâb dijo á Elías: ¿Me has hallado, enemigo mío? Y él respondió: Hete encontrado, porque te has vendido á mal hacer delante de Jehová. 1 Re. 21:20
- Vino pues al rey, y el rey le dijo: Michêas, ¿iremos á pelear contra Ramoth de Galaad, ó la dejaremos? Y él respondió: Sube, que serás prosperado, y Jehová la entregará en mano del rey. 1 Re. 22:15
- Entonces él dijo: Yo ví á todo Israel esparcido por los montes, como ovejas que no tienen pastor: y Jehová dijo: Estos no tienen señor: vuélvase cada uno á su casa en paz. 1 Re. 22:17
- Y el rey de Israel dijo á Josaphat: ¿No te lo había yo dicho? Ninguna cosa buena profetizará él acerca de mí, sino solamente mal. 1 Re. 22:18
- Entonces él dijo: Oye pues palabra de Jehová: Yo vi á Jehová sentado en su trono, y todo el ejército de los cielos estaba junto á él, á su diestra y á su siniestra. 1 Re. 22:19
- Y él dijo: Yo saldré, y seré espíritu de mentira en boca de todos sus profetas. Y él dijo: inducirlo has, y aun saldrás con ello; sal pues, y hazlo así. 1 Re. 22:22
- Y como los capitanes de los carros vieron á Josaphat, dijeron: Ciertamente éste es el rey de Israel; y viniéronse á él para pelear con él; mas el rey Josaphat dió voces. 1 Re. 22:32
- Viendo entonces los capitanes de los carros que no era el rey de Israel, apartáronse de él. 1 Re. 22:33
- Y un hombre disparando su arco á la ventura, hirió al rey de Israel por entre las junturas de la armadura; por lo que dijo él á su carretero: Toma la vuelta, y sácame del campo, que estoy herido. 1 Re. 22:34
- Y anduvo en todo el camino de Asa su padre, sin declinar de él, haciendo lo recto en los ojos de Jehová. Con todo eso los altos no fueron quitados; que el pueblo sacrificaba aun, y quemaba perfumes en los altos. 1 Re. 22:43
- Y como los mensajeros se volvieron al rey, él les dijo: ¿Por qué pues os habéis vuelto? 2 Re. 1:5
- Entonces él les dijo: ¿Qué hábito era el de aquel varón que encontrasteis, y os dijo tales palabras? 2 Re. 1:7
- Y ellos le respondieron: Un varón velloso, y ceñía sus lomos con un cinto de cuero. Entonces él dijo: Elías Thisbita es. 2 Re. 1:8
- Y envió luego á él un capitán de cincuenta con sus cincuenta, el cual subió á él; y he aquí que él estaba sentado en la cumbre del monte. Y él le dijo: Varón de Dios, el rey ha dicho que desciendas. 2 Re. 1:9
- Y Elías respondió, y dijo al capitán de cincuenta: Si yo soy varón de Dios, descienda fuego del cielo, y consúmate con tus cincuenta. Y descendió fuego del cielo, que lo consumió á él y á sus cincuenta. 2 Re. 1:10
- Volvió el rey á enviar á él otro capitán de cincuenta con sus cincuenta; y hablóle, y dijo: Varon de Dios, el rey ha dicho así: Desciende presto. 2 Re. 1:11
- Y respondióle Elías, y dijo: Si yo soy varón de Dios, descienda fuego del cielo, y consúmate con tus cincuenta. Y descendió fuego del cielo, que lo consumió á él y á sus cincuenta. 2 Re. 1:12
- Entonces el ángel de Jehová dijo á Elías: Desciende con él; no hayas de él miedo. Y él se levantó, y descendió con él al rey. 2 Re. 1:15
- Y saliendo á Eliseo los hijos de los profetas que estaban en Beth-el, dijéronle: ¿Sabes cómo Jehová quitará hoy á tu señor de tu cabeza? Y él dijo: Sí, yo lo sé; callad. 2 Re. 2:3
- Y Elías le volvió á decir: Eliseo, quédate aquí ahora, porque Jehová me ha enviado á Jericó. Y él dijo: Vive Jehová, y vive tu alma, que no te dejaré. Vinieron pues á Jericó. 2 Re. 2:4
- Y llegáronse á Eliseo los hijos de los profetas que estaban en Jericó, y dijéronle: ¿Sabes cómo Jehová quitará hoy á tu señor de tu cabeza? Y él respondió: Sí, yo lo sé; callad. 2 Re. 2:5
- Y Elías le dijo: Ruégote que te quedes aquí, porque Jehová me ha enviado al Jordán. Y él dijo: Vive Jehová, y vive tu alma, que no te dejaré. Fueron pues ambos á dos. 2 Re. 2:6
- Y él le dijo: Cosa difícil has pedido. Si me vieres cuando fuere quitado de ti, te será así hecho; mas si no, no. 2 Re. 2:10
- Y viéndole los hijos de los profetas que estaban en Jericó de la otra parte, dijeron: El espíritu de Elías reposó sobre Eliseo. Y viniéronle á recibir, é inclináronse á él hasta la tierra. 2 Re. 2:15
- Y dijéronle: He aquí hay con tus siervos cincuenta varones fuertes: vayan ahora y busquen á tu señor; quizá lo ha levantado el espíritu de Jehová, y lo ha echado en algún monte ó en algún valle. Y él les dijo: No enviéis. 2 Re. 2:16
- Y cuando volvieron á él, que se había quedado en Jericó, él les dijo: ¿No os dije yo que no fueseis? 2 Re. 2:18
- Entonces él dijo: Traedme una botija nueva, y poned en ella sal. Y trajéronsela. 2 Re. 2:20
- Y saliendo él á los manaderos de las aguas, echó dentro la sal, y dijo: Así ha dicho Jehová: Yo sané estas aguas, y no habrá más en ellas muerte ni enfermedad. 2 Re. 2:21
- Después subió de allí á Beth-el; y subiendo por el camino, salieron los muchachos de la ciudad, y se burlaban de él, diciendo: ¡Calvo, sube! ¡calvo, sube! 2 Re. 2:23
- Y mirando él atrás, viólos, y maldíjolos en el nombre de Jehová. Y salieron dos osos del monte, y despedazaron de ellos cuarenta y dos muchachos. 2 Re. 2:24
- Y fué y envió á decir á Josaphat rey de Judá: El rey de Moab se ha rebelado contra mí: ¿irás tú conmigo á la guerra contra Moab? Y él respondió: Iré, porque como yo, así tú; como mi pueblo, así tu pueblo; como mis caballos, así también tus caballos. 2 Re. 3:7
- Y dijo: ¿Por qué camino iremos? Y él respondió: Por el camino del desierto de Idumea. 2 Re. 3:8
- Mas Josaphat dijo: ¿No hay aquí profeta de Jehová, para que consultemos á Jehová por él? Y uno de los siervos del rey de Israel respondió y dijo: Aquí está Eliseo hijo de Saphat, que daba agua á manos á Elías. 2 Re. 3:11
- Y Josaphat dijo: Este tendrá palabra de Jehová. Y descendieron á él el rey de Israel, y Josaphat, y el rey de Idumea. 2 Re. 3:12
- Entonces arrebató á su primogénito que había de reinar en su lugar, y sacrificóle en holocausto sobre el muro. Y hubo grande enojo en Israel; y retiráronse de él, y volviéronse á su tierra. 2 Re. 3:27
- Y él le dijo: Ve, y pide para ti vasos prestados de todos tus vecinos, vasos vacíos, no pocos. 2 Re. 4:3
- Y partióse la mujer de él, y cerró la puerta tras sí y tras sus hijos; y ellos le llegaban los vasos, y ella echaba del aceite. 2 Re. 4:5
- Y como los vasos fueron llenos, dijo á un hijo suyo: Tráeme aún otro vaso. Y él dijo: No hay más vasos. Entonces cesó el aceite. 2 Re. 4:6
- Y aconteció que un día vino él por allí, y recogióse en aquella cámara, y durmió en ella. 2 Re. 4:11
- Entonces dijo á Giezi su criado: Llama á esta Sunamita. Y como él la llamó, pareció ella delante de él. 2 Re. 4:12
- Y dijo él á Giezi: Dile: He aquí tú has estado solícita por nosotros con todo este esmero: ¿qué quieres que haga por ti? ¿has menester que hable por ti al rey, ó al general del ejército? Y ella respondió: Yo habito en medio de mi pueblo. 2 Re. 4:13
- Y él dijo: ¿Qué pues haremos por ella? Y Giezi respondió: He aquí ella no tiene hijo, y su marido es viejo. 2 Re. 4:14
- Dijo entonces: Llámala. Y él la llamó, y ella se paró á la puerta. 2 Re. 4:15
- Y él le dijo: A este tiempo según el tiempo de la vida, abrazarás un hijo. Y ella dijo: No, señor mío, varón de Dios, no hagas burla de tu sierva. 2 Re. 4:16
- Y dijo á su padre: ¡Mi cabeza, mi cabeza! Y él dijo á un criado: Llévalo á su madre. 2 Re. 4:19
- Y habiéndole él tomado, y traídolo á su madre, estuvo sentado sobre sus rodillas hasta medio día, y murióse. 2 Re. 4:20
- Y él dijo: ¿Para qué has de ir á él hoy? No es nueva luna, ni sábado. Y ella respondió: Paz. 2 Re. 4:23
- Entonces dijo él á Giezi: Ciñe tus lomos, y toma mi bordón en tu mano, y ve; y si alguno te encontrare, no lo saludes; y si alguno te saludare, no le respondas: y pondrás mi bordón sobre el rostro del niño. 2 Re. 4:29
- Entrando él entonces, cerró la puerta sobre ambos, y oró á Jehová. 2 Re. 4:33
- Después subió, y echóse sobre el niño, poniendo su boca sobre la boca de él, y sus ojos sobre sus ojos, y sus manos sobre las manos suyas; así se tendió sobre él, y calentóse la carne del joven. 2 Re. 4:34
- Volviéndose luego, paséose por la casa á una parte y á otra, y después subió, y tendióse sobre él; y el joven estornudó siete veces, y abrió sus ojos. 2 Re. 4:35
- Entonces llamó él á Giezi, y díjole: Llama á esta Sunamita. Y él la llamó. Y entrando ella, él le dijo: Toma tu hijo. 2 Re. 4:36
- Y Eliseo se volvió á Gilgal. Había entonces grande hambre en la tierra. Y los hijos de los profetas estaban con él, por lo que dijo á su criado: Pon una grande olla, y haz potaje para los hijos de los profetas. 2 Re. 4:38
- Vino entonces un hombre de Baal-salisa, el cual trajo al varón de Dios panes de primicias, veinte panes de cebada, y trigo nuevo en su espiga. Y él dijo: Da á la gente para que coman. 2 Re. 4:42
- Y respondió su sirviente: ¿Cómo he de poner esto delante de cien hombres? Mas él tornó á decir: Da á la gente para que coman, porque así ha dicho Jehová: Comerán, y sobrará. 2 Re. 4:43
- Entonces él lo puso delante de ellos, y comieron, y sobróles, conforme á la palabra de Jehová. 2 Re. 4:44
- NAAMÁN, general del ejército del rey de Siria, era gran varón delante de su señor, y en alta estima, porque por medio de él había dado Jehová salvamento á la Siria. Era este hombre valeroso en extremo, pero leproso. 2 Re. 5:1
- Dijo á su señora: Si rogase mi señor al profeta que está en Samaria, él lo sanaría de su lepra. 2 Re. 5:3
- Y díjole el rey de Siria: Anda, ve, y yo enviaré letras al rey de Israel. Partió pues él, llevando consigo diez talentos de plata, y seis mil piezas de oro, y diez mudas de vestidos. 2 Re. 5:5
- Y Naamán se fué enojado, diciendo: He aquí yo decía para mí: Saldrá él luego, y estando en pie invocará el nombre de Jehová su Dios, y alzará su mano, y tocará el lugar, y sanará la lepra. 2 Re. 5:11
- Mas sus criados se llegaron á él, y habláronle, diciendo: Padre mío, si el profeta te mandara alguna gran cosa, ¿no la hicieras? ¿cuánto más, diciéndote: Lávate, y serás limpio? 2 Re. 5:13
- Y volvió al varón de Dios, él y toda su compañía, y púsose delante de él, y dijo: He aquí ahora conozco que no hay Dios en toda la tierra, sino en Israel. Ruégote que recibas algún presente de tu siervo. 2 Re. 5:15
- Mas él dijo: Vive Jehová, delante del cual estoy, que no lo tomaré. E importunándole que tomase, él nunca quiso. 2 Re. 5:16
- En esto perdone Jehová á tu siervo: que cuando mi señor entrare en el templo de Rimmón, y para adorar en él se apoyare sobre mi mano, si yo también me inclinare en el templo de Rimmón, si en el templo de Rimmón me inclino, Jehová perdone en esto á tu siervo. 2 Re. 5:18
- Y él le dijo: Vete en paz. Partióse pues de él, y caminó como el espacio de una milla. 2 Re. 5:19
- Entonces Giezi, criado de Eliseo el varón de Dios, dijo entre sí: He aquí mi señor estorbó á este Siro Naamán, no tomando de su mano las cosas que había traído. Vive Jehová, que correré yo tras él, y tomaré de él alguna cosa. 2 Re. 5:20
- Y siguió Giezi á Naamán: y como le vió Naamán que venía corriendo tras él, apeóse del carro para recibirle, y dijo: ¿Va bien? 2 Re. 5:21
- Y él dijo: Bien. Mi señor me envía á decir: He aquí vinieron á mí en esta hora del monte de Ephraim dos mancebos de los hijos de los profetas: ruégote que les des un talento de plata, y sendas mudas de vestidos. 2 Re. 5:22
- Y Naamán dijo: Ruégote que tomes dos talentos. Y él le constriñó, y ató dos talentos de plata en dos sacos, y dos mudas de vestidos, y púsolo á cuestas á dos de sus criados, que lo llevasen delante de él. 2 Re. 5:23
- Y llegado que hubo á un lugar secreto, él lo tomó de mano de ellos, y guardólo en casa: luego mandó á los hombres que se fuesen. 2 Re. 5:24
- Y él entró, y púsose delante de su señor. Y Eliseo le dijo: ¿De dónde vienes, Giezi? Y él dijo: Tu siervo no ha ido á ninguna parte. 2 Re. 5:25
- La lepra de Naamán se te pegará á ti, y á tu simiente para siempre. Y salió de delante de él leproso, blanco como la nieve. 2 Re. 5:27
- Vamos ahora al Jordán, y tomemos de allí cada uno una viga, y hagámonos allí lugar en que habitemos. Y él dijo: Andad. 2 Re. 6:2
- Y dijo uno: Rogámoste que quieras venir con tus siervos. Y él respondió: Yo iré. 2 Re. 6:3
- Y el varón de Dios dijo: ¿Dónde cayó? Y él le mostró el lugar. Entonces cortó él un palo, y echólo allí; é hizo nadar el hierro. 2 Re. 6:6
- Y dijo: Tómalo. Y él tendió la mano, y tomólo. 2 Re. 6:7
- Y él dijo: Id, y mirad dónde está, para que yo envíe á tomarlo. Y fuéle dicho: He aquí él está en Dothán. 2 Re. 6:13
- Y él le dijo: No hayas miedo: porque más son los que están con nosotros que los que están con ellos. 2 Re. 6:16
- Y luego que los Siros descendieron á él, oró Eliseo á Jehová, y dijo: Ruégote que hieras á esta gente con ceguedad. E hiriólos con ceguedad, conforme al dicho de Eliseo. 2 Re. 6:18
- Y él le respondió: No los hieras; ¿herirías tú á los que tomaste cautivos con tu espada y con tu arco? Pon delante de ellos pan y agua, para que coman y beban, y se vuelvan á sus señores. 2 Re. 6:22
- Y él dijo: Si no te salva Jehová, ¿de dónde te tengo de salvar yo? ¿del alfolí, ó del lagar? 2 Re. 6:27
- Y él dijo: Así me haga Dios, y así me añada, si la cabeza de Eliseo hijo de Saphat quedare sobre él hoy. 2 Re. 6:31
- Estaba á la sazón Eliseo sentado en su casa, y con él estaban sentados los ancianos: y el rey envió á él un hombre. Mas antes que el mensajero viniese á él, dijo él á los ancianos: ¿No habéis visto como este hijo del homicida me envía á quitar la cabeza? Mirad pues, y cuando viniere el mensajero, cerrad la puerta, é impedidle la entrada: ¿no viene tras él el ruido de los pies de su amo? 2 Re. 6:32
- Aun estaba él hablando con ellos, y he aquí el mensajero que descendía á él; y dijo: Ciertamente este mal de Jehová viene. ¿Para qué tengo de esperar más á Jehová? 2 Re. 6:33
- Y un príncipe sobre cuya mano el rey se apoyaba, respondió al varón de Dios, y dijo: Si Jehová hiciese ahora ventanas en el cielo, ¿sería esto así? Y él dijo: He aquí tú lo verás con tus ojos, mas no comerás de ello. 2 Re. 7:2
- Y el rey puso á la puerta a aquel príncipe sobre cuya mano él se apoyaba: y atropellóle el pueblo á la entrada, y murió, conforme á lo que había dicho el varón de Dios, lo que habló cuando el rey descendió á él. 2 Re. 7:17
- A lo cual aquel príncipe había respondido al varón de Dios, diciendo: Aunque Jehová hiciese ventanas en el cielo, ¿pudiera ser eso? Y él dijo: He aquí tú lo verás con tus ojos, mas no comerás de ello. 2 Re. 7:19
- Y contando él al rey cómo había hecho vivir á un muerto, he aquí la mujer, á cuyo hijo había hecho vivir, que clamaba al rey por su casa y por sus tierras. Entonces dijo Giezi: Rey señor mío, esta es la mujer, y este es su hijo, al cual Eliseo hizo vivir. 2 Re. 8:5
- Y el rey dijo á Hazael: Toma en tu mano un presente, y ve á recibir al varón de Dios, y consulta por él á Jehová, diciendo: ¿Tengo de sanar de esta enfermedad? 2 Re. 8:8
- Tomó pues Hazael en su mano un presente de todos los bienes de Damasco, cuarenta camellos cargados, y saliólo á recibir: y llegó, y púsose delante de él, y dijo: Tu hijo Ben-adad, rey de Siria, me ha enviado á ti, diciendo: ¿Tengo de sanar de esta enfermedad? 2 Re. 8:9
- Y Eliseo le dijo: Ve, dile: Seguramente vivirás. Empero Jehová me ha mostrado que él ha de morir ciertamente. 2 Re. 8:10
- Entonces díjole Hazael: ¿Por qué llora mi señor? Y él respondió: Porque sé el mal que has de hacer á los hijos de Israel: á sus fortalezas pegarás fuego, y á sus mancebos matarás á cuchillo, y estrellarás á sus niños, y abrirás á sus preñadas. 2 Re. 8:12
- Y él se partió de Eliseo, y vino á su señor, el cual le dijo: ¿Qué te ha dicho Eliseo? Y él respondió: Díjome que seguramente vivirás. 2 Re. 8:14
- Joram por tanto pasó á Seir, y todos sus carros con él: y levantándose de noche hirió á los Idumeos, los cuales le habían cercado, y á los capitanes de los carros: y el pueblo huyó á sus estancias. 2 Re. 8:21
- Y como él entró, he aquí los príncipes del ejército que estaban sentados. Y él dijo: Príncipe, una palabra tengo que decirte. Y Jehú dijo: ¿A cuál de todos nosotros? Y él dijo: A ti, príncipe. 2 Re. 9:5
- Y él se levantó, y entróse en casa; y el otro derramó el aceite sobre su cabeza, y díjole: Así dijo Jehová Dios de Israel: Yo te he ungido por rey sobre el pueblo de Jehová, sobre Israel. 2 Re. 9:6
- Después salió Jehú á los siervos de su señor, y dijéronle: ¿Hay paz? ¿para qué entró á ti aquel loco? Y él les dijo: Vosotros conocéis al hombre y sus palabras. 2 Re. 9:11
- Y ellos dijeron: Mentira; decláranoslo ahora. Y él dijo: Así y así me habló, diciendo: Así ha dicho Jehová: Yo te he ungido por rey sobre Israel. 2 Re. 9:12
- Entonces tomaron prestamente su ropa, y púsola cada uno debajo de él en un trono alto, y tocaron corneta, y dijeron: Jehú es rey. 2 Re. 9:13
- Y en viendo Joram á Jehú, dijo: ¿Hay paz, Jehú? Y él respondió: ¿Qué paz, con las fornicaciones de Jezabel tu madre, y sus muchas hechicerías? 2 Re. 9:22
- Dijo luego Jehú á Bidkar su capitán: Tómalo y échalo á un cabo de la heredad de Naboth de Jezreel. Acuérdate que cuando tú y yo íbamos juntos con la gente de Achâb su padre, Jehová pronunció esta sentencia sobre él, diciendo: 2 Re. 9:25
- Y viendo esto Ochôzías rey de Judá, huyó por el camino de la casa del huerto. Y siguiólo Jehú, diciendo: Herid también á éste en el carro. Y le hirieron á la subida de Gur, junto á Ibleam. Y él huyó á Megiddo, y murió allí. 2 Re. 9:27
- Alzando él entonces su rostro hacia la ventana, dijo: ¿Quién es conmigo? ¿quién? Y miraron hacia él dos ó tres eunucos. 2 Re. 9:32
- Y él les dijo: Echadla abajo. Y ellos la echaron: y parte de su sangre fué salpicada en la pared, y en los caballos; y él la atropelló. 2 Re. 9:33
- Y volvieron, y dijéronselo. Y él dijo: La palabra de Dios es ésta, la cual él habló por mano de su siervo Elías Thisbita, diciendo: En la heredad de Jezreel comerán los perros las carnes de Jezabel. 2 Re. 9:36
- Mirad cuál es el mejor y él más recto de los hijos de vuestro señor, y ponedlo en el trono de su padre, y pelead por la casa de vuestro señor. 2 Re. 10:3
- Y vino un mensajero que le dió las nuevas, diciendo: Traído han las cabezas de los hijos del rey. Y él le dijo: Ponedlas en dos montones á la entrada de la puerta hasta la mañana. 2 Re. 10:8
- Venida la mañana, salió él, y estando en pie dijo á todo el pueblo: Vosotros sois justos: he aquí yo he conspirado contra mi señor, y lo he muerto: ¿mas quién ha muerto á todos estos? 2 Re. 10:9
- Y levantóse de allí, y vino á Samaria; y llegando él en el camino á una casa de esquileo de pastores, 2 Re. 10:12
- Entonces él dijo: Prendedlos vivos. Y después que los tomaron vivos, degolláronlos junto al pozo de la casa de esquileo, cuarenta y dos varones, sin dejar ninguno de ellos. 2 Re. 10:14
- Partiéndose luego de allí encontróse con Jonadab hijo de Rechâb; y después que lo hubo saludado, díjole: ¿Es recto tu corazón, como el mío es recto con el tuyo? Y Jonadab dijo: Lo es. Pues que lo es, dame la mano. Y él le dió su mano. Hízolo luego subir consigo en el carro. 2 Re. 10:15
- Entonces dijo al que tenía el cargo de las vestiduras: Saca vestiduras para todos lo siervos de Baal. Y él les sacó vestimentas. 2 Re. 10:22
- Pero tomando Josaba hija del rey Joram, hermana de Ochôzías, á Joas hijo de Ochôzías, sacólo furtivamente de entre los hijos del rey, que se mataban, y ocultólo de delante de Athalía, á él y á su ama, en la cámara de las camas, y así no lo mataron. 2 Re. 11:2
- Porque lo daban á los que hacían la obra, y con él reparaban la casa de Jehová. 2 Re. 12:14
- Por lo que tomó Joas rey de Judá todas las ofrendas que había dedicado Josaphat, y Joram y Ochôzías sus padres, reyes de Judá, y las que él había dedicado, y todo el oro que se halló en los tesoros de la casa de Jehová, y en la casa del rey, y enviólo á Hazael rey de Siria: y él se partió de Jerusalem. 2 Re. 12:18
- Y levantáronse sus siervos, y conspiraron en conjuración, y mataron á Joas en la casa de Millo, descendiendo él á Silla; 2 Re. 12:20
- Estaba Eliseo enfermo de aquella su enfermedad de que murió. Y descendió á él Joas rey de Israel, y llorando delante de él, dijo: ¡Padre mío, padre mío, carro de Israel y su gente de á caballo! 2 Re. 13:14
- Y díjole Eliseo: Toma un arco y unas saetas. Tomóse él entonces un arco y unas saetas. 2 Re. 13:15
- Y dijo Eliseo al rey de Israel: Pon tu mano sobre el arco. Y puso él su mano sobre el arco. Entonces puso Eliseo sus manos sobre las manos del rey, 2 Re. 13:16
- Y dijo: Abre la ventana de hacia el oriente. Y como él la abrió dijo Eliseo: Tira. Y tirando él, dijo Eliseo: Saeta de salud de Jehová, y saeta de salud contra Siria: porque herirás á los Siros en Aphec, hasta consumirlos. 2 Re. 13:17
- Y tornóle á decir: Toma las saetas. Y luego que el rey de Israel las hubo tomado, díjole: Hiere la tierra. Y él hirió tres veces, y cesó. 2 Re. 13:18
- Entonces el varón de Dios, enojado con él, le dijo: A herir cinco ó seis veces, herirías á Siria, hasta no quedar ninguno: empero ahora tres veces herirás á Siria. 2 Re. 13:19
- Y volvió Joas hijo de Joachâz, y tomó de mano de Ben-adad hijo de Hazael, las ciudades que él había tomado de mano de Joachâz su padre en guerra. Tres veces lo batió Joas, y restituyó las ciudades á Israel. 2 Re. 13:25
- Y él hizo lo recto en ojos de Jehová, aunque no como David su padre: hizo conforme á todas las cosas que había hecho Joas su padre. 2 Re. 14:3
- Mas Amasías no dió oídos; por lo que subió Joas rey de Israel, y viéronse de rostro él y Amasías rey de Judá, en Beth-semes, que es de Judá. 2 Re. 14:11
- E hicieron conspiración contra él en Jerusalem, y él huyó á Lachîs; mas enviaron tras él á Lachîs, y allá lo mataron. 2 Re. 14:19
- Edificó él á Elath, y la restituyó á Judá, después que el rey durmió con sus padres. 2 Re. 14:22
- El restituyó los términos de Israel desde la entrada de Amath hasta la mar de la llanura, conforme á la palabra de Jehová Dios de Israel, la cual había él hablado por su siervo Jonás hijo de Amittai, profeta que fué de Gath-hepher. 2 Re. 14:25
- Contra él se conjuró Sallum hijo de Jabes, y lo hirió en presencia de su pueblo, y matólo, y reinó en su lugar. 2 Re. 15:10
- Y conspiró contra él Peka hijo de Remalías, capitán suyo, é hiriólo en Samaria, en el palacio de la casa real, en compañía de Argob y de Ariph, y con cincuenta hombres de los hijos de los Galaaditas; y matólo, y reinó en su lugar. 2 Re. 15:25
- Y él hizo lo recto en ojos de Jehová; hizo conforme á todas las cosas que había hecho su padre Uzzía. 2 Re. 15:34
- Con todo eso los altos no fueron quitados; que el pueblo sacrificaba aún, y quemaba perfumes en los altos. Edificó él la puerta más alta de la casa de Jehová. 2 Re. 15:35
- Y luego que vino el rey de Damasco, y hubo visto el altar, acercóse el rey á él, y sacrificó en él; 2 Re. 16:12
- Y mandó el rey Achâz al sacerdote Urías, diciendo: En el gran altar encenderás el holocausto de la mañana y el presente de la tarde, y el holocausto del rey y su presente, y asimismo el holocausto de todo el pueblo de la tierra y su presente y sus libaciones: y esparcirás sobre él toda la sangre de holocausto, y toda la sangre de sacrificio: y el altar de bronce será mío para preguntar en él. 2 Re. 16:15
- Y cortó el rey Achâz las cintas de las basas, y quitóles las fuentes; quitó también el mar de sobre los bueyes de bronce que estaban debajo de él, y púsolo sobre el solado de piedra. 2 Re. 16:17
- E hizo lo malo en ojos de Jehová, aunque no como los reyes de Israel que antes de él habían sido. 2 Re. 17:2
- Y desecharon sus estatutos, y su pacto que él había concertado con sus padres, y sus testimonios que él había protestado contra ellos; y siguieron la vanidad, y se hicieron vanos, y fueron en pos de las gentes que estaban alrededor de ellos, de las cuales les había Jehová mandado que no hiciesen á la manera de ellas: 2 Re. 17:15
- Y los hijos de Israel anduvieron en todos los pecados de Jeroboam que él hizo, sin apartarse de ellos; 2 Re. 17:22
- Hasta tanto que Jehová quitó á Israel de delante de su rostro, como lo había él dicho por mano de todos los profetas sus siervos: é Israel fué trasportado de su tierra á Asiria, hasta hoy. 2 Re. 17:23
- Entonces dijeron ellos al rey de Asiria: Las gentes que tú traspasaste y pusiste en las ciudades de Samaria, no saben la costumbre del Dios de aquella tierra, y él ha echado leones en ellos, y he aquí los matan, porque no saben la costumbre del Dios de la tierra. 2 Re. 17:26
- Mas temed á Jehová vuestro Dios, y él os librará de mano de todos vuestros enemigos. 2 Re. 17:39
- En Jehová Dios de Israel puso su esperanza: después ni antes de él no hubo otro como él en todos los reyes de Judá. 2 Re. 18:5
- Porque se llegó á Jehová, y no se apartó de él, sino que guardó los mandamientos que Jehová prescribió á Moisés. 2 Re. 18:6
- Y Jehová fué con él; y en todas las cosas á que salía prosperaba. El se rebeló contra el rey de Asiria, y no le sirvió. 2 Re. 18:7
- He aquí tú confías ahora en este bordón de caña cascada, en Egipto, en el que si alguno se apoyare, entrarále por la mano, y se le pasará. Tal es Faraón rey de Egipto, para todos los que en él confían. 2 Re. 18:21
- He aquí pondré yo en él un espíritu, y oirá rumor, y volveráse á su tierra: y yo haré que en su tierra caiga á cuchillo. 2 Re. 19:7
- Y oyó decir de Thiraca rey de Ethiopía: He aquí es salido para hacerte guerra. Entonces volvió él, y envió embajadores á Ezechîas, diciendo: 2 Re. 19:9
- Esta es la palabra que Jehová ha hablado contra él: Hate menospreciado, hate escarnecido la virgen hija de Sión; ha movido su cabeza detrás de ti la hija de Jerusalem. 2 Re. 19:21
- Y aconteció que, estando él adorando en el templo de Nisroch su dios, Adramelech y Saresar sus hijos lo hirieron á cuchillo; y huyéronse á tierra de Ararat. Y reinó en su lugar Esar-hadón su hijo. 2 Re. 19:37
- EN aquellos días cayó Ezechîas enfermo de muerte, y vino á él Isaías profeta hijo de Amós, y díjole: Jehová dice así: Dispón de tu casa, porque has de morir, y no vivirás. 2 Re. 20:1
- Entonces volvió él su rostro á la pared, y oró á Jehová, y dijo: 2 Re. 20:2
- Y él le volvió á decir: ¿Qué vieron en tu casa? Y Ezechîas respondió: Vieron todo lo que había en mi casa; nada quedó en mis tesoros que no les mostrase. 2 Re. 20:15
- Porque él volvió á edificar los altos que Ezechîas su padre había derribado, y levantó altares á Baal, é hizo bosque, como había hecho Achâb rey de Israel: y adoró á todo el ejército del cielo, y sirvió á aquellas cosas. 2 Re. 21:3
- Y puso una entalladura del bosque que él había hecho, en la casa de la cual había Jehová dicho á David y á Salomón su hijo: Yo pondré mi nombre para siempre en esta casa, y en Jerusalem, á la cual escogí de todas las tribus de Israel: 2 Re. 21:7
- Por cuanto Manasés rey de Judá ha hecho estas abominaciones, y ha hecho más mal que todo lo que hicieron los Amorrheos que fueron antes de él, y también ha hecho pecar á Judá en sus ídolos; 2 Re. 21:11
- Y los siervos de Amón conspiraron contra él, y mataron al rey en su casa. 2 Re. 21:23
- Así dijo Jehová: He aquí yo traigo mal sobre este lugar, y sobre los que en él moran, á saber, todas las palabras del libro que ha leído el rey de Judá: 2 Re. 22:16
- ENTONCES el rey envió, y juntaron á él todos los ancianos de Judá y de Jerusalem. 2 Re. 23:1
- Hizo también sacar el bosque fuera de la casa de Jehová, fuera de Jerusalem, al torrente de Cedrón, y quemólo en el torrente de Cedrón, y tornólo en polvo, y echó el polvo de él sobre los sepulcros de los hijos del pueblo. 2 Re. 23:6
- Y él dijo: Dedjadlo; ninguno mueva sus huesos: y así fueron preservados sus huesos, y los huesos del profeta que había venido de Samaria. 2 Re. 23:18
- No hubo tal rey antes de él que se convirtiese á Jehová de todo su corazón, y de toda su alma, y de todas su fuerzas, conforme á toda la ley de Moisés; ni después de él nació otro tal. 2 Re. 23:25
- En aquellos días Faraón Nechâo rey de Egipto subió contra el rey de Asiria al río Eufrates, y salió contra él el rey Josías; pero aquél así que le vió, matólo en Megiddo. 2 Re. 23:29
- Y él hizo lo malo en ojos de Jehová, conforme á todas las cosas que sus padres habían hecho. 2 Re. 23:32
- Y echólo preso Faraón Nechâo en Ribla en la provincia de Hamath, reinando él en Jerusalem; é impuso sobre la tierra una multa de cien talentos de plata, y uno de oro. 2 Re. 23:33
- EN su tiempo subió Nabucodonosor rey de Babilonia, al cual sirvió Joacim tres años; volvióse luego, y se rebeló contra él. 2 Re. 24:1
- Jehová empero envió contra él tropas de Caldeos, y tropas de Siros, y tropas de Moabitas, y tropas de Ammonitas; los cuales envió contra Judá para que la destruyesen, conforme á la palabra de Jehová que había hablado por sus siervos los profetas. 2 Re. 24:2
- Entonces salió Joachîn rey de Judá al rey de Babilonia, él, y su madre, y sus siervos, y sus príncipes, y sus eunucos: y prendiólo el rey de Babilonia en el octavo año de su reinado. 2 Re. 24:12
- Y el ejército de los Caldeos siguió al rey, y tomólo en las llanuras de Jericó, habiéndose esparcido de él todo su ejército. 2 Re. 25:5
- Tomado pues el rey, trajéronle al rey de Babilonia á Ribla, y profirieron contra él sentencia. 2 Re. 25:6
- Y oyendo todos los príncipes del ejército, ellos y su gente, que el rey de Babilonia había puesto por gobernador á Gedalías, viniéronse á él en Mizpa, es á saber, Ismael hijo de Nathanías, y Johanán hijo de Carea, y Saraía hijo de Tanhumet Netofatita, y Jaazanías hijo de Maachâti, ellos con los suyos. 2 Re. 25:23
- Mas en el mes séptimo vino Ismael hijo de Nathanías, hijo de Elisama, de la estirpe real, y con él diez varones, é hirieron á Gedalías, y murió: y también á los Judíos y Caldeos que estaban con él en Mizpa. 2 Re. 25:25
- Y hablóle bien, y puso su asiento sobre el asiento de los reyes que con él estaban en Babilonia. 2 Re. 25:28
- Y mudóle los vestidos de su prisión, y comió siempre delante de él todos los días de su vida. 2 Re. 25:29
- Después entró Hesrón á la hija de Machîr padre de Galaad, la cual tomó siendo él de sesenta años, y ella le parió á Segub. 1 Cró. 2:21
- Y LOS hijos de Rubén, primogénito de Israel, (porque él era el primogénito, mas como violó el lecho de su padre, sus derechos de primogenitura fueron dados á los hijos de José, hijo de Israel; y no fué contado por primogénito. 1 Cró. 5:1
- Y fueron ayudados contra ellos, y los Agarenos se dieron en sus manos, y todos los que con ellos estaban; porque clamaron á Dios en la guerra, y fuéles favorable, porque esperaron en él. 1 Cró. 5:20
- Entrando él después á su mujer ella concibió, y parió un hijo, al cual puso por nombre Bería; por cuanto había estado en aflicción en su casa 1 Cró. 7:23
- Y Phinees hijo de Eleazar fué antes capitán sobre ellos, siendo Jehová con él. 1 Cró. 9:20
- Y como su escudero vió á Saúl muerto, él también se echó sobre su espada, y matóse. 1 Cró. 10:5
- Así murió Saúl, y sus tres hijos; y toda su casa murió juntamente con él. 1 Cró. 10:6
- Y David iba adelantando y creciendo, y Jehová de los ejércitos era con él. 1 Cró. 11:9
- Y aquellos tres rompieron por el campo de los Filisteos, y sacaron agua del pozo de Beth-lehem, que está á la puerta, y tomaron y trajéronla á David: mas él no la quiso beber, sino que la derramó á Jehová, y dijo: 1 Cró. 11:18
- Benaías hijo de Joiada, hijo de varón de esfuerzo, de grandes hechos, de Cabseel: él venció los dos leones de Moab: también descendió, é hirió un león en mitad de un foso en tiempo de nieve. 1 Cró. 11:22
- El mismo venció á un Egipcio, hombre de cinco codos de estatura: y el Egipcio traía una lanza como un enjullo de tejedor; mas él descendió á él con un bastón, y arrebató al Egipcio la lanza de la mano, y matólo con su misma lanza. 1 Cró. 11:23
- Adina hijo de Siza Rubenita, príncipe de los Rubenitas, y con él treinta; 1 Cró. 11:42
- ESTOS son los que vinieron á David á Siclag, estando él aún encerrado por causa de Saúl hijo de Cis, y eran de los valientes ayudadores de la guerra. 1 Cró. 12:1
- Así que viniendo él á Siclag, se pasaron á él de los de Manasés, Adnas, Jozabad, Michâel, Jozabad, Jediaiel, Eliú, y Sillethai, príncipes de millares de los de Manasés. 1 Cró. 12:20
- Asimismo Joiada, príncipe de los del linaje de Aarón, y con él tres mil y setecientos; 1 Cró. 12:27
- Y juntó David á todo Israel en Jerusalem, para que pasasen el arca de Jehová á su lugar, el cual le había él preparado. 1 Cró. 15:3
- Y Chênanías, principal de los Levitas, estaba para la entonación; pues él presidía en el canto, porque era entendido. 1 Cró. 15:22
- Asaph el primero, el segundo después de él Zachârías, Jeiel, Semiramoth, Jehiel, Mathithías, Eliab, Benaías, Obed-edom, y Jehiel, con sus instrumentos de Salterios y arpas; mas Asaph hacía sonido con címbalos: 1 Cró. 16:5
- Cantad á él, cantadle salmos; Hablad de todas sus maravillas. 1 Cró. 16:9
- Jehová, él es nuestro Dios; Sus juicios en toda la tierra. 1 Cró. 16:14
- Haced memoria de su alianza perpetuamente, Y de la palabra que él mandó en mil generaciones; 1 Cró. 16:15
- Poderío y hermosura delante de él; Fortaleza y alegría en su morada. 1 Cró. 16:27
- Tributad á Jehová la gloria debida á su nombre: Traed ofrenda, y venid delante de él; Postraos delante de Jehová en la hermosura de su santidad. 1 Cró. 16:29
- Para que sacrificasen continuamente, á mañana y tarde, holocaustos á Jehová en el altar del holocausto, conforme á todo lo que está escrito en la ley de Jehová, que él prescribió á Israel; 1 Cró. 16:40
- Yo le seré por padre, y él me será por hijo: y no quitaré de él mi misericordia, como la quité de aquel que fué antes de ti; 1 Cró. 17:13
- Asimismo hirió David á Adarezer rey de Soba, en Hamath, yendo él á asegurar su dominio al río de Eufrates. 1 Cró. 18:3
- Fuéronse pues, y dada que fué la nueva á David de aquellos varones, él envió á recibirlos, porque estaban muy afrentados. E hízoles decir el rey: Estaos en Jericó hasta que os crezca la barba, y entonces volveréis. 1 Cró. 19:5
- Y viendo Joab que la haz de la batalla estaba contra él delante y á las espaldas, escogió de todos los más aventajados que había en Israel, y ordenó su escuadrón contra los Sirios. 1 Cró. 19:10
- Acercóse luego Joab y el pueblo que tenía consigo, para pelear contra los Siros; mas ellos huyeron delante de él. 1 Cró. 19:14
- Luego que fué dado aviso á David, juntó á todo Israel, y pasando el Jordán vino á ellos, y ordenó contra ellos su ejército. Y como David hubo ordenado su tropa contra ellos, pelearon con él los Siros. 1 Cró. 19:17
- Denostó él á Israel, mas hiriólo Jonathán, hijo de Sima hermano de David. 1 Cró. 20:7
- Y envió Jehová el ángel á Jerusalem para destruirla: pero estando él destruyendo, miró Jehová, y arrepintióse de aquel mal, 1 Cró. 21:15
- Y volviéndose Ornán vió el ángel; por lo que se escondieron cuatro hijos suyos que con él estaban. Y Ornán trillaba el trigo. 1 Cró. 21:20
- Y como Jehová habló al ángel, él volvió su espada á la vaina. 1 Cró. 21:27
- El edificará casa á mi nombre, y él me será á mí por hijo, y yo le seré por padre; y afirmaré el trono de su reino sobre Israel para siempre. 1 Cró. 22:10
- Ahora pues, hijo mío, sea contigo Jehová, y seas prosperado, y edifiques casa á Jehová tu Dios, como él ha dicho de ti. 1 Cró. 22:11
- Y Jehová te dé entendimiento y prudencia, y él te dé mandamientos para Israel; y que tú guardes la ley de Jehová tu Dios. 1 Cró. 22:12
- ¿No es con vosotros Jehová vuestro Dios, el cual os ha dado quietud de todas partes? porque él ha entregado en mi mano los moradores de la tierra, y la tierra ha sido sujetada delante de Jehová, y delante de su pueblo. 1 Cró. 22:18
- Los hijos de Amram: Aarón y Moisés. Y Aarón fué apartado para ser dedicado á las más santas cosas, él y sus hijos para siempre, para que quemasen perfumes delante de Jehová, y le ministrasen, y bendijesen en su nombre, para siempre. 1 Cró. 23:13
- De los hijos de Phares fué él jefe de todos los capitanes de las compañías del primer mes. 1 Cró. 27:3
- El cuarto jefe para el cuarto mes era Asael hermano de Joab, y después de él Zebadías su hijo; y en su división había veinte y cuatro mil. 1 Cró. 27:7
- Y no tomó David el número de los que eran de veinte años abajo, por cuanto Jehová había dicho que él había de multiplicar á Israel como las estrellas del cielo. 1 Cró. 27:23
- Y me ha dicho: Salomón tu hijo, él edificará mi casa y mis atrios: porque á éste me he escogido por hijo, y yo le seré á él por padre. 1 Cró. 28:6
- Asimismo yo confirmaré su reino para siempre, si él se esforzare á poner por obra mis mandamientos y mis juicios, como aqueste día. 1 Cró. 28:7
- Y tú, Salomón, hijo mío, conoce al Dios de tu padre, y sírvele con corazón perfecto, y con ánimo voluntario; porque Jehová escudriña los corazones de todos, y entiende toda imaginación de los pensamientos. Si tú le buscares, lo hallarás; mas si lo dejares, él te desechará para siempre. 1 Cró. 28:9
- Dijo más David á Salomón su hijo: Anímate y esfuérzate, y ponlo por obra; no temas, ni desmayes, porque el Dios Jehová, mi Dios, será contigo: él no te dejará, ni te desamparará, hasta que acabes toda la obra para el servicio de la casa de Jehová. 1 Cró. 28:20
- DESPUÉS dijo el rey David á toda la asamblea: A solo Salomón mi hijo ha elegido Dios; él es joven y tierno, y la obra grande; porque la casa no es para hombre, sino para Jehová Dios. 1 Cró. 29:1
- Y Jehová engrandeció en extremo á Salomón á los ojos de todo Israel, y dióle gloria del reino, cual ningún rey la tuvo antes de él en Israel. 1 Cró. 29:25
- Con todo lo relativo á su reinado, y su poder, y los tiempos que pasaron sobre él, y sobre Israel, y sobre todos los reinos de aquellas tierras. 1 Cró. 29:30
- Y SALOMÓN hijo de David fué afirmado en su reino; y Jehová su Dios fué con él, y le engrandeció sobremanera. 2 Cró. 1:1
- Y fué Salomón, y con él toda esta junta, al alto que había en Gabaón; porque allí estaba el tabernáculo del testimonio de Dios, que Moisés siervo de Jehová había hecho en el desierto. 2 Cró. 1:3
- Mas David había traído el arca de Dios de Chîriath-jearim al lugar que él le había preparado; porque él le había tendido una tienda en Jerusalem. 2 Cró. 1:4
- Subió pues Salomón allá delante de Jehová, al altar de bronce que estaba en el tabernáculo del testimonio, y ofreció sobre él mil holocaustos. 2 Cró. 1:6
- He aquí yo tengo que edificar casa al nombre de Jehová mi Dios, para consagrársela, para quemar perfumes aromáticos delante de él, y para la colocación continua de los panes de la proposición, y para holocaustos á mañana y tarde, y los sábados, y nuevas lunas, y festividades de Jehová nuestro Dios; lo cual ha de ser perpetuo en Israel. 2 Cró. 2:4
- Mas ¿quién será tan poderoso que le edifique casa? Los cielos y los cielos de los cielos no le pueden comprender; ¿quién pues soy yo, que le edifique casa, sino para quemar perfumes delante de él? 2 Cró. 2:6
- Hizo también el velo de cárdeno, púrpura, carmesí y lino, é hizo resaltar en él querubines. 2 Cró. 3:14
- Y debajo de él había figuras de bueyes que lo circundaban, diez en cada codo todo alrededor: eran dos órdenes de bueyes fundidos juntamente con el mar. 2 Cró. 4:3
- Hizo también diez fuentes, y puso cinco á la derecha y cinco á la izquierda, para lavar y limpiar en ellas la obra del holocausto; mas el mar era para lavarse los sacerdotes en él. 2 Cró. 4:6
- Un mar, y doce bueyes debajo de él: 2 Cró. 4:15
- Y el rey Salomón, y toda la congregación de Israel que se había á él reunido delante del arca, sacrificaron ovejas y bueyes, que por la multitud no se pudieron contar ni numerar. 2 Cró. 5:6
- ENTONCES dijo Salomón: Jehová ha dicho que él habitaría en la oscuridad. 2 Cró. 6:1
- Y él dijo: Bendito sea Jehová Dios de Israel, el cual con su mano ha cumplido lo que habló por su boca á David mi padre, diciendo: 2 Cró. 6:4
- Empero tú no edificarás la casa, sino tu hijo que saldrá de tus lomos, él edificará casa á mi nombre. 2 Cró. 6:9
- Porque Salomón había hecho un púlpito de metal, de cinco codos de largo, y de cinco codos de ancho, y de altura de tres codos, y lo había puesto en medio del atrio: y púsose sobre él, é hincóse de rodillas delante de toda la congregación de Israel, y extendiendo sus manos al cielo, dijo: 2 Cró. 6:13
- Si alguno pecare contra su prójimo, y él le pidiere juramento haciéndole jurar, y el juramento viniere delante de tu altar en esta casa, 2 Cró. 6:22
- Tú los oirás en los cielos, y perdonarás el pecado de tus siervos y de tu pueblo Israel, y les enseñarás el buen camino para que anden en él, y darás lluvia sobre tu tierra, la cual diste por heredad á tu pueblo. 2 Cró. 6:27
- Entonces hizo Salomón fiesta siete días, y con él todo Israel, una grande congregación, desde la entrada de Hamath hasta el arroyo de Egipto. 2 Cró. 7:8
- Y se responderá: Por cuanto dejaron á Jehová Dios de sus padres, el cual los sacó de la tierra de Egipto, y han abrazado dioses ajenos, y los adoraron y sirvieron: por eso él ha traído todo este mal sobre ellos. 2 Cró. 7:22
- Y pasó Salomón á la hija de Faraón, de la ciudad de David á la casa que él le había edificado; porque dijo: Mi mujer no morará en la casa de David rey de Israel, porque aquellas habitaciones donde ha entrado el arca de Jehová, son sagradas. 2 Cró. 8:11
- Entonces ofreció Salomón holocaustos á Jehová sobre el altar de Jehová, que había él edificado delante del pórtico, 2 Cró. 8:12
- Y OYENDO la reina de Seba la fama de Salomón, vino á Jerusalem con un muy grande séquito, con camellos cargados de aroma, y oro en abundancia, y piedras preciosas, para tentar á Salomón con preguntas difíciles. Y luego que vino á Salomón, habló con él todo lo que en su corazón tenía. 2 Cró. 9:1
- Y él les dijo: Volved á mí de aquí á tres días. Y el pueblo se fué. 2 Cró. 10:5
- Mas él, dejando el consejo que le dieron los viejos, tomó consejo con los mancebos que se habían criado con él, y que delante de él asistían; 2 Cró. 10:8
- Entonces los mancebos que se habían criado con él, le hablaron, diciendo: Así dirás al pueblo que te ha hablado diciendo, Tu padre agravó nuestro yugo, mas tú descárganos: así les dirás: Lo más menudo mío es más grueso que los lomos de mi padre. 2 Cró. 10:10
- Y los sacerdotes y Levitas que estaban en todo Israel, se juntaron á él de todos sus términos. 2 Cró. 11:13
- Y él se hizo sacerdotes para los altos, y para los demonios, y para los becerros que él había hecho. 2 Cró. 11:15
- Y COMO Roboam hubo confirmado el reino, dejó la ley de Jehová, y con él todo Israel. 2 Cró. 12:1
- Con mil y doscientos carros, y con sesenta mil hombres de á caballo: mas el pueblo que venía con él de Egipto, no tenía número; á saber, de Libios, Sukienos, y Etiopes. 2 Cró. 12:3
- Y como él se humilló, la ira de Jehová se apartó de él, para no destruirlo del todo: y también en Judá las cosas fueron bien. 2 Cró. 12:12
- Entonces ordenó Abías batalla con un ejército de cuatrocientos mil hombres de guerra valerosos y escogidos: y Jeroboam ordenó batalla contra él con ochocientos mil hombres escogidos, fuertes y valerosos. 2 Cró. 13:3
- ¿No sabéis vosotros, que Jehová Dios de Israel dió el reino á David sobre Israel para siempre, á él y á sus hijos en alianza de sal? 2 Cró. 13:5
- Quitó asimismo de todas las ciudades de Judá los altos y las imágenes, y estuvo el reino quieto delante de él. 2 Cró. 14:5
- Y edificó ciudades fuertes en Judá, por cuanto había paz en la tierra, y no había guerra contra él en aquellos tiempos; porque Jehová le había dado reposo. 2 Cró. 14:6
- Dijo por tanto á Judá: Edifiquemos estas ciudades, y cerquémoslas de muros con torres, puertas, y barras, ya que la tierra es nuestra: porque hemos buscado á Jehová nuestro Dios, hémosle buscado, y él nos ha dado reposo de todas partes. Edificaron pues, y fueron prosperados. 2 Cró. 14:7
- Entonces salió Asa contra él, y ordenaron la batalla en el valle de Sephata junto á Maresa. 2 Cró. 14:10
- Y Asa, y el pueblo que con él estaba, lo siguió hasta Gerar: y cayeron los Etiopes hasta no quedar en ellos aliento; porque fueron deshechos delante de Jehová y de su ejército. Y les tomaron muy grande despojo. 2 Cró. 14:13
- Y salió al encuentro á Asa, y díjole: Oidme, Asa, y todo Judá y Benjamín: Jehová es con vosotros, si vosotros fueres con él: y si le buscareis, será hallado de vosotros; mas si le dejareis, él también os dejará. 2 Cró. 15:2
- Mas cuando en su tribulación se convirtieron á Jehová Dios de Israel, y le buscaron, él fué hallado de ellos. 2 Cró. 15:4
- Y como oyó Asa las palabras y profecía de Obed profeta, fué confortado, y quitó las abominaciones de toda la tierra de Judá y de Benjamín, y de las ciudades que él había tomado en el monte de Ephraim; y reparó el altar de Jehová que estaba delante del pórtico de Jehová. 2 Cró. 15:8
- Después hizo juntar á todo Judá y Benjamín, y con ellos los extranjeros de Ephraim, y de Manasés, y de Simeón: porque muchos de Israel se habían pasado á él, viendo que Jehová su Dios era con él. 2 Cró. 15:9
- Y aun á Maachâ madre del rey Asa, él mismo la depuso de su dignidad, porque había hecho un ídolo en el bosque: y Asa deshizo su ídolo, y lo desmenuzó, y quemó en el torrente de Cedrón. 2 Cró. 15:16
- Y metió en la casa de Dios lo que su padre había dedicado, y lo que él había consagrado, plata y oro y vasos. 2 Cró. 15:18
- Los Etiopes y los Libios, ¿no eran un ejército numerosísimo, con carros y muy mucha gente de á caballo? con todo, porque te apoyaste en Jehová, él los entregó en tus manos. 2 Cró. 16:8
- Porque los ojos de Jehová contemplan toda la tierra, para corroborar á los que tienen corazón perfecto para con él. Locamente has hecho en esto; porque de aquí adelante habrá guerra contra ti. 2 Cró. 16:9
- Y sepultáronlo en sus sepulcros que él había hecho para sí en la ciudad de David; 2 Cró. 16:14
- Y este es el número de ellos según las casas de sus padres: en Judá, jefes de los millares: el general Adna, y con él trescientos mil hombres muy esforzados; 2 Cró. 17:14
- Después de él, el jefe Johanán, y con él doscientos y ochenta mil; 2 Cró. 17:15
- Tras éste, Amasías hijo de Zichri, el cual se había ofrecido voluntariamente á Jehová, y con él doscientos mil hombres valientes; 2 Cró. 17:16
- De Benjamín, Eliada, hombre muy valeroso, y con él doscientos mil armados de arco y escudo; 2 Cró. 17:17
- Tras éste, Jozabad, y con él ciento y ochenta mil apercibidos para la guerra. 2 Cró. 17:18
- Y después de algunos años descendió á Achâb á Samaria; por lo que mató Achâb muchas ovejas y bueyes para él, y para la gente que con él venía: y persuadióle que fuese con él á Ramoth de Galaad. 2 Cró. 18:2
- Y dijo Achâb rey de Israel á Josaphat rey de Judá: ¿Quieres venir conmigo á Ramoth de Galaad? Y él respondió: Como yo, así también tú; y como tu pueblo, así también mi pueblo: iremos contigo á la guerra. 2 Cró. 18:3
- Mas Josaphat dijo: ¿Hay aún aquí algún profeta de Jehová, para que por él preguntemos? 2 Cró. 18:6
- Y el rey le dijo: Michêas, ¿iremos á pelear contra Ramoth de Galaad, ó estaréme yo quieto? Y él respondió: Subid, que seréis prosperados, que serán entregados en vuestras manos. 2 Cró. 18:14
- Entonces él dijo: He visto á todo Israel derramado por los montes como ovejas sin pastor: y dijo Jehová: Estos no tienen señor; vuélvase cada uno en paz en su casa. 2 Cró. 18:16
- Entonces él dijo: Oid pues palabra de Jehová: Yo he visto á Jehová sentado en su trono, y todo el ejército de los cielos estaba á su mano derecha y á su izquierda. 2 Cró. 18:18
- Y él dijo: Saldré y seré espíritu de mentira en la boca de todos los profetas. Y Jehová dijo: Incita, y también prevalece: sal, y hazlo así. 2 Cró. 18:21
- Entonces Sedechîas hijo de Chênaana se llegó á él, é hirió á Michêas en la mejilla, y dijo: ¿Por qué camino se apartó de mí el espíritu de Jehová para hablarte á ti? 2 Cró. 18:23
- Y como los capitanes de los carros vieron á Josaphat, dijeron: Este es el rey de Israel. Y cercáronlo para pelear; mas Josaphat clamó, y ayudólo Jehová, y apartólos Dios de él: 2 Cró. 18:31
- Entonces él tuvo temor; y puso Josaphat su rostro para consultar á Jehová, é hizo pregonar ayuno á todo Judá. 2 Cró. 20:3
- Y anduvo en el camino de Asa su padre, sin apartarse de él, haciendo lo recto en los ojos de Jehová. 2 Cró. 20:32
- E hizo con él compañía para aparejar navíos que fuesen á Tharsis; y construyeron los navíos en Esion-geber. 2 Cró. 20:36
- Y su padre les había dado muchos dones de oro y de plata, y cosas preciosas, y ciudades fuertes en Judá; mas había dado el reino á Joram, porque él era el primogénito. 2 Cró. 21:3
- Mas Jehová no quiso destruir la casa de David, á causa de la alianza que con David había hecho, y porque le había dicho que le daría lámpara á él y á sus hijos perpetuamente. 2 Cró. 21:7
- Con todo eso Edom quedó rebelado, sin estar bajo la mano de Judá hasta hoy. También se rebeló en el mismo tiempo Libna para no estar bajo su mano; por cuanto él había dejado á Jehová el Dios de sus padres. 2 Cró. 21:10
- También él anduvo en los caminos de la casa de Achâb: porque su madre le aconsejaba á obrar impíamente. 2 Cró. 22:3
- Y él anduvo en los consejos de ellos, y fué á la guerra con Joram hijo de Achâb, rey de Israel, contra Hazael rey de Siria, á Ramoth de Galaad, donde los Siros hirieron á Joram. 2 Cró. 22:5
- Empero Josabeth, hija del rey, tomó á Joas hijo de Ochôzías, y arrebatólo de entre los hijos del rey, que mataban, y guardóle á él y á su ama en la cámara de los lechos. Así pues lo escondió Josabeth, hija del rey Joram, mujer de Joiada el sacerdote, (porque ella era hermana de Ochôzías), de delante de Athalía, y no lo mataron. 2 Cró. 22:11
- Y toda la multitud hizo alianza con el rey en la casa de Dios. Y él les dijo: He aquí el hijo del rey, el cual reinará, como Jehová lo tiene dicho de los hijos de David. 2 Cró. 23:3
- Y tomó para él Joiada dos mujeres; y engendró hijos é hijas. 2 Cró. 24:3
- Y cuando hubieron acabado, trajeron lo que quedaba del dinero al rey y á Joiada, é hicieron de él vasos para la casa de Jehová, vasos para el servicio, morteros, cucharas, vasos de oro y de plata. Y sacrificaban holocaustos continuamente en la casa de Jehová todos los días de Joiada. 2 Cró. 24:14
- Mas ellos hicieron conspiración contra él, y cubriéronle de piedras por mandato del rey, en el patio de la casa de Jehová. 2 Cró. 24:21
- No tuvo pues memoria el rey Joas de la misericordia que su padre Joiada había hecho con él, antes matóle su hijo; el cual dijo al morir: Jehová lo vea, y lo requiera. 2 Cró. 24:22
- A la vuelta del año subió contra él el ejército de Siria; y vinieron á Judá y á Jerusalem, y destruyeron en el pueblo á todos los principales de él, y enviaron todos sus despojos al rey á Damasco. 2 Cró. 24:23
- Y yéndose de él los Siros, dejáronlo en muchas enfermedades; y conspiraron contra él sus siervos á causa de las sangres de los hijos de Joiada el sacerdote, é hiriéronle en su cama, y murió: y sepultáronle en la ciudad de David, mas no lo sepultaron en los sepulcros de los reyes. 2 Cró. 24:25
- Los que conspiraron contra él fueron Zabad, hijo de Simath Ammonita, y Jozabad, hijo de Simrith Moabita. 2 Cró. 24:26
- Hizo él lo recto en los ojos de Jehová aunque no de perfecto corazón. 2 Cró. 25:2
- Mas un varón de Dios vino á él, diciéndole: Rey, no vaya contigo el ejército de Israel; porque Jehová no es con Israel, ni con todos los hijos de Ephraim. 2 Cró. 25:7
- Entonces Amasías apartó el escuadrón de la gente que había venido á él de Ephraim, para que se fuesen á sus casas: y ellos se enojaron grandemente contra Judá, y volviéronse á sus casas encolerizados. 2 Cró. 25:10
- Empero los del escuadrón que Amasías había despedido, porque no fuesen con él á la guerra, derramáronse sobre las ciudades de Judá, desde Samaria hasta Beth-oron, é hirieron de ellos tres mil, y tomaron un grande despojo. 2 Cró. 25:13
- Encendióse por tanto el furor de Jehová contra Amasías, y envió á él un profeta, que le dijo: ¿Por qué has buscado los dioses de gente, que no libraron á su pueblo de tus manos? 2 Cró. 25:15
- Y hablándole el profeta estas cosas, él le respondió: ¿Hante puesto á ti por consejero del rey? Déjate de eso: ¿por qué quieres que te maten? Y al cesar, el profeta dijo luego: Yo sé que Dios ha acordado destruirte, porque has hecho esto, y no obedeciste á mi consejo. 2 Cró. 25:16
- Subió pues Joas rey de Israel, y viéronse cara á cara él y Amasías rey de Judá, en Beth-semes, la cual es de Judá. 2 Cró. 25:21
- Desde aquel tiempo que Amasías se apartó de Jehová, maquinaron contra él conjuración en Jerusalem; y habiendo él huído á Lachîs, enviaron tras él á Lachîs, y allá lo mataron; 2 Cró. 25:27
- Edificó él á Eloth, y la restituyó á Judá después que el rey durmió con sus padres. 2 Cró. 26:2
- Y persistió en buscar á Dios en los días de Zachârías, entendido en visiones de Dios; y en estos días que él buscó á Jehová, él le prosperó. 2 Cró. 26:5
- Y entró tras él el sacerdote Azarías, y con él ochenta sacerdotes de Jehová, de los valientes. 2 Cró. 26:17
- Y miróle Azarías el sumo sacerdote, y todos los sacerdotes, y he aquí la lepra estaba en su frente; é hiciéronle salir apriesa de aquel lugar; y él también se dió priesa á salir, porque Jehová lo había herido. 2 Cró. 26:20
- Edificó él la puerta mayor de la casa de Jehová, y en el muro de la fortaleza edificó mucho. 2 Cró. 27:3
- También tuvo él guerra con el rey de los hijos de Ammón, á los cuales venció; y diéronle los hijos de Ammón en aquel año cien talentos de plata, y diez mil coros de trigo, y diez mil de cebada. Esto le dieron los hijos de Ammón, y lo mismo en el segundo año, y en el tercero. 2 Cró. 27:5
- Por lo cual Jehová su Dios lo entregó en manos del rey de los Siros, los cuales le derrotaron, y cogieron de él una grande presa, que llevaron á Damasco. Fué también entregado en manos del rey de Israel, el cual lo batió con gran mortandad. 2 Cró. 28:5
- Porque Jehová había humillado á Judá por causa de Achâz rey de Israel: por cuanto él había desnudado á Judá, y rebeládose gravemente contra Jehová. 2 Cró. 28:19
- Y vino contra él Tilgath-pilneser, rey de los Asirios: pues lo redujo á estrechez, y no lo fortificó. 2 Cró. 28:20
- Aunque despojó Achâz la casa de Jehová, y la casa real, y las de los príncipes, para dar al rey de los Asirios, con todo eso él no le ayudó. 2 Cró. 28:21
- Hijos míos, no os engañéis ahora, porque Jehová os ha escogido á vosotros para que estéis delante de él, y le sirváis, y seáis sus ministros, y le queméis perfume. 2 Cró. 29:11
- Y como acabaron de ofrecer, inclinóse el rey, y todos los que con él estaban, y adoraron. 2 Cró. 29:29
- Fueron pues correos con letras de mano del rey y de sus príncipes por todo Israel y Judá, como el rey lo había mandado, y decían: Hijos de Israel, volveos á Jehová el Dios de Abraham, de Isaac, y de Israel, y él se volverá á las reliquias que os han quedado de la mano de los reyes de Asiria. 2 Cró. 30:6
- No seáis como vuestros padres y como vuestros hermanos, que se rebelaron contra Jehová el Dios de sus padres, y él los entregó á desolación, como vosotros veis. 2 Cró. 30:7
- No endurezcáis pues ahora vuestra cerviz como vuestros padres: dad la mano á Jehová, y venid á su santuario, el cual él ha santificado para siempre; y servid á Jehová vuestro Dios, y la ira de su furor se apartará de vosotros. 2 Cró. 30:8
- Porque si os volviereis á Jehová, vuestros hermanos y vuestros hijos hallarán misericordia delante de los que los tienen cautivos, y volverán á esta tierra: porque Jehová vuestro Dios es clemente y misericordioso, y no volverá de vosotros su rostro, si vosotros os volviereis á él. 2 Cró. 30:9
- Esforzaos y confortaos; no temáis, ni hayáis miedo del rey de Asiria, ni de toda su multitud que con él viene; porque más son con nosotros que con él. 2 Cró. 32:7
- Con él es el brazo de carne, mas con nosotros Jehová nuestro Dios para ayudarnos, y pelear nuestras batallas. Y afirmóse el pueblo sobre las palabras de Ezechîas rey de Judá. 2 Cró. 32:8
- Después de esto Sennachêrib rey de los Asirios, estando él sobre Lachîs y con él toda su potencia, envió sus siervos á Jerusalem, para decir á Ezechîas rey de Judá, y á todos los de Judá que estaban en Jerusalem: 2 Cró. 32:9
- ¿No es Ezechîas el que ha quitado sus altos y sus altares, y dijo á Judá y á Jerusalem: Delante de este solo altar adoraréis, y sobre él quemaréis perfume? 2 Cró. 32:12
- Además de todo esto escribió letras en que blasfemaba á Jehová el Dios de Israel, y hablaba contra él, diciendo: Como los dioses de las gentes de los países no pudieron librar su pueblo de mis manos, tampoco el Dios de Ezechîas librará al suyo de mis manos. 2 Cró. 32:17
- Mas Ezechîas no pagó conforme al bien que le había sido hecho: antes se enalteció su corazón, y fué la ira contra él, y contra Judá y Jerusalem. 2 Cró. 32:25
- Empero Ezechîas, después de haberse engreído su corazón, se humilló, él y los moradores de Jerusalem; y no vino sobre ellos la ira de Jehová en los días de Ezechîas. 2 Cró. 32:26
- Empero en lo de los embajadores de los príncipes de Babilonia, que enviaron á él para saber del prodigio que había acaecido en aquella tierra, Dios lo dejó, para probarle, para hacer conocer todo lo que estaba en su corazón. 2 Cró. 32:31
- Porque él reedificó los altos que Ezechîas su padre había derribado, y levantó altares á los Baales, é hizo bosques, y adoró á todo el ejército de los cielos, y á él sirvió. 2 Cró. 33:3
- Y habiendo á él orado, fué atendido; pues que oyó su oración, y volviólo á Jerusalem, á su reino. Entonces conoció Manasés que Jehová era Dios. 2 Cró. 33:13
- Reparó luego el altar de Jehová, y sacrificó sobre él sacrificios pacíficos y de alabanza; y mandó á Judá que sirviesen á Jehová Dios de Israel. 2 Cró. 33:16
- Y conspiraron contra él sus siervos, y matáronlo en su casa. 2 Cró. 33:24
- Y derribaron delante de él los altares de los Baales, é hizo pedazos las imágenes del sol, que estaban puestas encima; despedazó también los bosques, y las esculturas y estatuas de fundición, y desmenuzólas, y esparció el polvo sobre los sepulcros de los que las habían sacrificado. 2 Cró. 34:4
- A más de esto, declaró Saphán escriba al rey, diciendo: El sacerdote Hilcías me dió un libro. Y leyó Saphán en él delante del rey. 2 Cró. 34:18
- He aquí yo traigo mal sobre este lugar, y sobre los moradores de él, y todas las maldiciones que están escritas en el libro que leyeron delante del rey de Judá: 2 Cró. 34:24
- He aquí que yo te recogeré con tus padres, y serás recogido en tus sepulcros en paz, y tus ojos no verán todo el mal que yo traigo sobre este lugar, y sobre los moradores de él. Y ellos refirieron al rey la respuesta. 2 Cró. 34:28
- Y subió el rey á la casa de Jehová, y con él todos los varones de Judá, y los moradores de Jerusalem, y los sacerdotes, y los Levitas, y todo el pueblo desde el mayor hasta el más pequeño; y leyó á oídos de ellos todas las palabras del libro del pacto que había sido hallado en la casa de Jehová. 2 Cró. 34:30
- Y quitó Josías todas las abominaciones de todas las tierras de los hijos de Israel, é hizo á todos los que se hallaron en Israel que sirviesen á Jehová su Dios. No se apartaron de en pos de Jehová el Dios de sus padres, todo el tiempo que él vivió. 2 Cró. 34:33
- Después de todas estas cosas, luego de haber Josías preparado la casa, Nechâo rey de Egipto subió á hacer guerra en Carchêmis junto á Eufrates; y salió Josías contra él. 2 Cró. 35:20
- Y él le envió embajadores, diciendo: ¿Qué tenemos yo y tú, rey de Judá? Yo no vengo contra ti hoy, sino contra la casa que me hace guerra: y Dios dijo que me apresurase. Déjate de meterte con Dios, que es conmigo, no te destruya. 2 Cró. 35:21
- Mas Josías no volvió su rostro de él, antes disfrazóse para darle batalla, y no atendió á las palabras de Nechâo, que eran de boca de Dios; y vino á darle la batalla en el campo de Megiddo. 2 Cró. 35:22
- Y subió contra él Nabucodonosor rey de Babilonia, y atado con cadenas lo llevó á Babilonia. 2 Cró. 36:6
- Lo demás de los hechos de Joacim, y las abominaciones que hizo, y lo que en él se halló, he aquí está escrito en el libro de los reyes de Israel y de Judá: y reinó en su lugar Joachîn su hijo. 2 Cró. 36:8
- Y también todos los príncipes de los sacerdotes, y el pueblo, aumentaron la prevaricación, siguiendo todas las abominaciones de las gentes, y contaminando la casa de Jehová, la cual él había santificado en Jerusalem. 2 Cró. 36:14
- Y Jehová el Dios de sus padres envió á ellos por mano de sus mensajeros, levantándose de mañana y enviando: porque él tenía misericordia de su pueblo, y de su habitación. 2 Cró. 36:15
- Los que quedaron del cuchillo, pasáronlos á Babilonia; y fueron siervos de él y de sus hijos, hasta que vino el reino de los Persas; 2 Cró. 36:20
- Así dice Ciro rey de los Persas: Jehová, el Dios de los cielos, me ha dado todos los reinos de la tierra; y él me ha encargado que le edifique casa en Jerusalem, que es en Judá. ¿Quién de vosotros hay de todo su pueblo? Jehová su Dios sea con él, y suba. 2 Cró. 36:23
- ¿Quién hay entre vosotros de todo su pueblo? Sea Dios con él, y suba á Jerusalem que está en Judá, y edifique la casa á Jehová Dios de Israel, (él es el Dios,) la cual está en Jerusalem. Esd. 1:3
- Entonces se levantó Jesuá hijo de Josadec, y sus hermanos los sacerdotes, y Zorobabel hijo de Sealthiel, y sus hermanos, y edificaron el altar del Dios de Israel, para ofrecer sobre él holocaustos como está escrito en la ley de Moisés varón de Dios. Esd. 3:2
- Y asentaron el altar sobre sus basas, bien que tenían miedo de los pueblos de las tierras, y ofrecieron sobre él holocaustos á Jehová, holocaustos á la mañana y á la tarde. Esd. 3:3
- Llegáronse á Zorobabel, y á los cabezas de los padres, y dijéronles: Edificaremos con vosotros, porque como vosotros buscaremos á vuestro Dios, y á él sacrificamos desde los días de Esar-haddón rey de Asiria, que nos hizo subir aquí. Esd. 4:2
- Mas después que nuestros padres ensañaron al Dios de los cielos, él los entregó en mano de Nabucodonosor rey de Babilonia, Caldeo, el cual destruyó esta casa, é hizo trasportar el pueblo á Babilonia. Esd. 5:12
- También es dado por mí mandamiento, que cualquiera que mudare este decreto, sea derribado un madero de su casa, y enhiesto, sea colgado en él: y su casa sea hecha muladar por esto. Esd. 6:11
- Este Esdras subió de Banilonia, el cual era escriba diligente en la ley de Moisés, que Jehová Dios de Israel había dado; y concedióle el rey, según la mano de Jehová su Dios sobre él, todo lo que pidió. Esd. 7:6
- Y subieron con él á Jerusalem de los hijos de Israel, y de los sacerdotes, y Levitas, y cantores, y porteros, y Nethineos, en el séptimo año del rey Artajerjes. Esd. 7:7
- Porque el día primero del primer mes fué el principio de la partida de Babilonia, y al primero del mes quinto llegó á Jerusalem, según la buena mano de su Dios sobre él Esd. 7:9
- De los hijos de Sechânías y de los hijos de Pharos, Zacarías, y con él, en la línea de varones, ciento y cincuenta; Esd. 8:3
- De los hijos de Pahath-moab, Elioenai, hijo de Zarahi, y con él doscientos varones; Esd. 8:4
- De los hijos de Sechânías, el hijo de Jahaziel, y con él trescientos varones; Esd. 8:5
- De los hijos de Adín, Ebed, hijo de Jonathán, y con él cincuenta varones; Esd. 8:6
- De los hijos de Elam, Isaía, hijo de Athalías, y con él setenta varones; Esd. 8:7
- Y de los hijos de Sephatías, Zebadías, hijo de Michâel, y con él ochenta varones; Esd. 8:8
- De los hijos de Joab, Obadías, hijo de Jehiel, y con él doscientos diez y ocho varones; Esd. 8:9
- Y de los hijos de Solomith, el hijo de Josiphías, y con él ciento y sesenta varones; Esd. 8:10
- Y de los hijos de Bebai, Zacarías, hijo de Bebai, y con él veintiocho varones; Esd. 8:11
- Y de los hijos de Azgad, Johanán, hijo de Catán, y con él ciento y diez varones; Esd. 8:12
- Y á Hasabías, y con él á Isaía de los hijos de Merari, á sus hermanos y á sus hijos, veinte; Esd. 8:19
- Y publiqué ayuno allí junto al río de Ahava, para afligirnos delante de nuestro Dios, para solicitar de él camino derecho para nosotros, y para nuestros niños, y para toda nuestra hacienda. Esd. 8:21
- Ayunamos pues, y pedimos á nuestro Dios sobre esto, y él nos fué propicio. Esd. 8:23
- Al cuarto día fué luego pesada la plata, y el oro, y los vasos, en la casa de nuestro Dios, por mano de Meremoth hijo de Urías sacerdote, y con él Eleazar hijo de Phinees; y con ellos Jozabad hijo de Jesuá, y Noadías hijo de Binnui, Levitas; Esd. 8:33
- Y ORANDO Esdras y confesando, llorando y postrándose delante de la casa de Dios, juntóse á él una muy grande multitud de Israel, hombres y mujeres y niños; y lloraba el pueblo con gran llanto. Esd. 10:1
- Y que el que no viniera dentro de tres días, conforme al acuerdo de los príncipes y de los ancianos, perdiese toda su hacienda, y él fuese apartado de la compañía de los de la transmigración. Esd. 10:8
- Que vino Hanani, uno de mis hermanos, él y ciertos varones de Judá, y preguntéles por los Judíos que habían escapado, que habían quedado de la cautividad, y por Jerusalem. Neh. 1:2
- Y FUÉ en el mes de Nisán, en el año veinte del rey Artajerjes, que estando ya el vino delante de él, tomé el vino, y dílo al rey. Y como yo no había estado antes triste en su presencia, Neh. 2:1
- Entonces el rey me dijo, (y la reina estaba sentada junto á él): ¿Hasta cuándo será tu viaje, y cuándo volverás? Y plugo al rey enviarme, después que yo le señalé tiempo. Neh. 2:6
- Y volvíles respuesta, y díjeles: El Dios de los cielos, él nos prosperará, y nosotros sus siervos nos levantaremos y edificaremos: que vosotros no tenéis parte, ni derecho, ni memoria en Jerusalem. Neh. 2:20
- Asimismo restauró junto á ellos, y frente á su casa, Jedaías hijo de Harumaph; y junto á él restauró Hattus hijo de Hasbanías. Neh. 3:10
- Junto á ellos restauró Sallum hijo de Lohes, príncipe de la mitad de la región de Jerusalem, él con sus hijas. Neh. 3:12
- Y reedificó la puerta del Muladar, Malchîas hijo de Rechâb, príncipe de la provincia de Beth-haccerem: él la reedificó, y levantó sus puertas, sus cerraduras y sus cerrojos. Neh. 3:14
- Y Sallum hijo de Chôl-hoce, príncipe de la región de Mizpa, restauró la puerta de la Fuente: él la reedificó, y la enmaderó, y levantó sus puertas, sus cerraduras y sus cerrojos, y el muro del estanque de Selah hacia la huerta del rey, y hasta las gradas que descienden de la ciudad de David. Neh. 3:15
- Después de él restauró Nehemías hijo de Azbuc, príncipe de la mitad de la región de Beth-sur, hasta delante de los sepulcros de David, y hasta el estanque labrado, y hasta la casa de los Valientes. Neh. 3:16
- Tras él restauraron los Levitas, Rehum hijo de Bani; junto á él restauró Asabías, príncipe de la mitad de la región de Ceila en su región. Neh. 3:17
- Después de él restauraron sus hermanos, Bavvai hijo de Henadad, príncipe de la mitad de la región de Ceila. Neh. 3:18
- Y junto á él restauró Ezer hijo de Jesuá, príncipe de Mizpa, la otra medida frente á la subida de la armería de la esquina. Neh. 3:19
- Después de él se enfervorizó á restaurar Baruch hijo de Zachâi la otra medida, desde la esquina hasta la puerta de la casa de Eliasib gran sacerdote. Neh. 3:20
- Tras él restauró Meremoth hijo de Urías hijo de Cos la otra medida, desde la entrada de la casa de Eliasib, hasta el cabo de la casa de Eliasib. Neh. 3:21
- Después de él restauraron los sacerdotes, los varones de la campiña. Neh. 3:22
- Después de él restauró Binnui hijo de Henadad la otra medida, desde la casa de Azarías hasta la revuelta, y hasta la esquina. Neh. 3:24
- Paal hijo de Uzai, enfrente de la esquina y la torre alta que sale de la casa del rey, que está en el patio de la cárcel. Después de él, Pedaía hijo de Pharos. Neh. 3:25
- Después de él restauraron los Tecoitas la otra medida, enfrente de la grande torre que sobresale, hasta el muro de Ophel. Neh. 3:27
- Después de ellos resturó Sadoc hijo de Immer, enfrente de su casa: y después de él restauró Semaías hijo de Sechânías, guarda de la puerta oriental. Neh. 3:29
- Tras él restauró Hananías hijo de Selemías, y Anún hijo sexto de Salaph, la otra medida. Después de él restauró Mesullam, hijo de Berechîas, enfrente de su cámara. Neh. 3:30
- Después de él restauró Malchîas hijo del platero, hasta la casa de los Nethineos y de los tratantes, enfrente de la puerta del Juicio, y hasta la sala de la esquina. Neh. 3:31
- Y estaba junto á él Tobías Ammonita, el cual dijo: Aun lo que ellos edifican, si subiere una zorra derribará su muro de piedra. Neh. 4:3
- Y FUÉ que habiendo oído Sanballat, y Tobías, y Gesem el Arabe, y los demás nuestros enemigos, que había yo edificado el muro, y que no quedaba en él portillo, (aunque hasta aquel tiempo no había puesto en las puertas las hojas,) Neh. 6:1
- Vine luego en secreto á casa de Semaías hijo de Delaías, hijo de Mehetabeel, porque él estaba encerrado; el cual me dijo: Juntémonos en la casa de Dios dentro del templo, y cerremos las puertas del templo, porque vienen para matarte; sí, esta noche vendrán á matarte. Neh. 6:10
- Porque muchos en Judá se habían conjurado con él, porque era yerno de Sechânías hijo de Ara; y Johanán su hijo había tomado la hija de Mesullam, hijo de Berechîas. Neh. 6:18
- Y puso Dios en mi corazón que juntase los principales, y los magistrados, y el pueblo, para que fuesen empadronados por el orden de sus linajes: y hallé el libro de la genealogía de los que habían subido antes, y encontré en él escrito: Neh. 7:5
- Y Esdras el escriba estaba sobre un púlpito de madera, que habían hecho para ello; y junto á él estaban Mathithías, y Sema, y Anías, y Urías, é Hilcías, y Maasías, á su mano derecha; y á su mano izquierda, Pedaía, Misael, y Malchîas, y Hasum, y Hasbedana, Zachârías, y Mesullam. Neh. 8:4
- Y hallaste fiel su corazón delante de ti, é hiciste con él alianza para darle la tierra del Cananeo, del Hetheo, y del Amorreheo, y del Pherezeo, y del Jebuseo, y del Gergeseo, para darla á su simiente: y cumpliste tu palabra, porque eres justo. Neh. 9:8
- Y tras él, Gabbai, Sallai, novecientos veinte y ocho. Neh. 11:8
- Y el segundo coro iba del lado opuesto, y yo en pos de él, con la mitad del pueblo sobre el muro, desde la torre de los Hornos hasta el muro ancho; Neh. 12:38
- AQUEL día se leyó en el libro de Moisés oyéndolo el pueblo, y fué hallado en él escrito, que los Ammonitas y Moabitas no debían entrar jamás en la congregación de Dios; Neh. 13:1
- Y venido á Jerusalem, entendí el mal que había hecho Eliasib en atención á Tobías, haciendo para él cámara en los patios de la casa de Dios. Neh. 13:7
- ¿No pecó por esto Salomón, rey de Israel? Bien que en muchas gentes no hubo rey como él, que era amado de su Dios y Dios lo había puesto por rey sobre todo Israel, aun á él hicieron pecar las mujeres extanjeras. Neh. 13:26
- En el tercer año de su reinado hizo banquete á todos sus príncipes y siervos, teniendo delante de él la fuerza de Persia y de Media, gobernadores y príncipes de provincias, Est. 1:3
- Para mostrar él las riquezas de la gloria de su reino, y el lustre de la magnificencia de su poder, por muchos días, ciento y ochenta días. Est. 1:4
- Mas la reina Vasthi no quiso comparecer á la orden del rey, enviada por mano de los eunucos; y enojóse el rey muy mucho, y encendióse en él su ira. Est. 1:12
- Y estaban junto á él, Carsena, y Sethar, y Admatha, y Tharsis, y Meres, y Marsena, y Memucán, siete príncipes de Persia y de Media que veían la cara del rey, y se sentaban los primeros del reino:) Est. 1:14
- Si parece bien al rey, salga mandamiento real delante de él, y escríbase entre las leyes de Persia y de Media, y no sea traspasado: Que no venga más Vasthi delante del rey Assuero: y dé el rey su reino á su compañera que sea mejor que ella. Est. 1:19
- Y la moza agradó en sus ojos, y halló gracia delante de él; por lo que hizo darle prestamente sus atavíos y sus raciones, dándole también siete convenientes doncellas de la casa del rey; y pasóla con sus doncellas á lo mejor de la casa de las mujeres. Est. 2:9
- Y llegado que fué el tiempo de Esther, hija de Abihail tío de Mardochêo, que él se había tomado por hija, para venir al rey, ninguna cosa procuró sino lo que dijo Hegai eunuco del rey, guarda de las mujeres: y ganaba Esther la gracia de todos los que la veían. Est. 2:15
- Y el rey amó á Esther sobre todas las mujeres, y halló gracia y benevolencia delante de él más que todas las vírgenes; y puso la corona real en su cabeza, é hízola reina en lugar de Vasthi. Est. 2:17
- Y Esther, según le tenía mandado Mardochêo, no había declarado su nación ni su pueblo; porque Esther hacía lo que decía Mardochêo, como cuando con él se educaba. Est. 2:20
- Mas entendido que fué esto por Mardochêo, él lo denunció á la reina Esther, y Esther lo dijo al rey en nombre de Mardochêo. Est. 2:22
- DESPUÉS de estas cosas, el rey Assuero engrandeció á Amán hijo de Amadatha Agageo, y ensalzólo, y puso su silla sobre todos los príncipes que estaban con él. Est. 3:1
- Y aconteció que, hablándole cada día de esta manera, y no escuchándolos él, denunciáronlo á Amán, por ver si las palabras de Mardochêo se mantendrían; porque ya él les había declarado que era Judío. Est. 3:4
- Y vió Amán que Mardochêo ni se arrodillaba ni se humillaba delante de él; y llenóse de ira. Est. 3:5
- Y díjole: La plata propuesta sea para ti, y asimismo el pueblo, para que hagas de él lo que bien te pareciere. Est. 3:11
- Y vinieron las doncellas de Esther y sus eunucos, y dijéronselo: y la reina tuvo gran dolor, y envió vestidos para hacer vestir á Mardochêo, y hacerle quitar el saco de sobre él; mas él no los recibió. Est. 4:4
- Entonces Esther llamó á Atach, uno de los eunucos del rey, que él había hecho estar delante de ella, y mandólo á Mardochêo, con orden de saber qué era aquello, y por qué. Est. 4:5
- Dióle también la copia de la escritura del decreto que había sido dado en Susán para que fuesen destruídos, á fin de que la mostrara á Esther y se lo declarase, y le encargara que fuese al rey á suplicarle, y á pedir delante de él por su pueblo. Est. 4:8
- Y dijo el rey: ¿Qué honra ó que distinción se hizo á Mardochêo por esto? Y respondieron los servidores del rey, sus oficiales: Nada se ha hecho con él. Est. 6:3
- Entonces dijo el rey: ¿Quién está en el patio? Y Amán había venido al patio de afuera de la casa del rey, para decir al rey que hiciese colgar á Mardochêo en la horca que él le tenía preparada. Est. 6:4
- Y den el vestido y el caballo en mano de alguno de los príncipes más nobles del rey, y vistan á aquel varón cuya honra desea el rey, y llévenlo en el caballo por la plaza de la ciudad, y pregonen delante de él: Así se hará al varón cuya honra desea el rey. Est. 6:9
- Y Amán tomó el vestido y el caballo, y vistió á Mardochêo, y llevólo á caballo por la plaza de la ciudad, é hizo pregonar delante de él: Así se hará al varón cuya honra desea el rey. Est. 6:11
- Contó luego Amán á Zeres su mujer, y á todos sus amigos, todo lo que le había acontecido: y dijéronle sus sabios, y Zeres su mujer: Si de la simiente de los Judíos es el Mardochêo, delante de quien has comenzado á caer, no lo vencerás; antes caerás por cierto delante de él. Est. 6:13
- Aun estaban ellos hablando con él, cuando los eunucos del rey llegaron apresurados, para hacer venir á Amán al banquete que Esther había dispuesto. Est. 6:14
- Levantóse luego el rey del banquete del vino en su furor, y se fué al huerto del palacio: y quedóse Amán para procurar de la reina Esther por su vida; porque vió que estaba resuelto para él el mal de parte del rey. Est. 7:7
- Así colgaron á Amán en la horca que él había hecho aparejar para Mardochêo; y apaciguóse la ira del rey. Est. 7:10
- Y respondió el rey Assuero á la reina Esther, y á Mardochêo Judío: He aquí yo he dado á Esther la casa de Amán, y á él han colgado en la horca, por cuanto extendió su mano contra los Judíos. Est. 8:7
- Mas como Esther vino á la presencia del rey, él intimó por carta: El perverso designio que aquél trazó contra los Judíos, recaiga sobre su cabeza; y cuélguenlo á él y á sus hijos en la horca. Est. 9:25
- Y Jehová dijo á Satán: ¿No has considerado á mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios, y apartado de mal? Job 1:8
- ¿No le has tú cercado á él, y á su casa, y á todo lo que tiene en derredor? Al trabajo de sus manos has dado bendición; por tanto su hacienda ha crecido sobre la tierra. Job 1:10
- Y dijo Jehová á Satán: He aquí, todo lo que tiene está en tu mano: solamente no pongas tu mano sobre él. Y salióse Satán de delante de Jehová. Job 1:12
- Y Jehová dijo á Satán: ¿No has considerado á mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado de mal, y que aun retiene su perfección, habiéndome tú incitado contra él, para que lo arruinara sin causa? Job 2:3
- Y Jehová dijo á Satán: He aquí, él está en tu mano; mas guarda su vida. Job 2:6
- Y él le dijo: Como suele hablar cualquiera de las mujeres fatuas, has hablado. También recibimos el bien de Dios, ¿y el mal no recibiremos? En todo esto no pecó Job con sus labios. Job 2:10
- Y tres amigos de Job, Eliphaz Temanita, y Bildad Suhita, y Sophar Naamathita, luego que oyeron todo este mal que le había sobrevenido, vinieron cada uno de su lugar; porque habían concertado de venir juntos á condolecerse de él, y á consolarle. Job 2:11
- Así se sentaron con él en tierra por siete días y siete noches, y ninguno le hablaba palabra, porque veían que el dolor era muy grande. Job 2:13
- Sea aquel día sombrío, Y Dios no cuide de él desde arriba, Ni claridad sobre él resplandezca. Job 3:4
- Aféenlo tinieblas y sombra de muerte; Repose sobre él nublado, Que lo haga horrible como caliginoso día. Job 3:5
- Ocupe la oscuridad aquella noche; No sea contada entre los días del año, Ni venga en él número de los meses. Job 3:6
- Ciertamente yo buscaría á Dios, Y depositaría en él mis negocios: Job 5:8
- Porque él es el que hace la llaga, y él la vendará: El hiere, y sus manos curan. Job 5:18
- ¿Qué es el hombre, para que lo engrandezcas, Y que pongas sobre él tu corazón, Job 7:17
- Si tus hijos pecaron contra él, El los echó en el lugar de su pecado. Job 8:4
- Aun él en su verdor no será cortado, Y antes de toda hierba se secará. Job 8:12
- Apoyaráse él sobre su casa, mas no permanecerá en pie; Atendráse á ella, mas no se afirmará. Job 8:15
- Si quisiere contender con él, No le podrá responder á una cosa de mil. Job 9:3
- El es sabio de corazón, y poderoso en fortaleza, ¿Quién se endureció contra él, y quedó en paz? Job 9:4
- He aquí que él pasará delante de mí, y yo no lo veré; Y pasará, y no lo entenderé. Job 9:11
- Dios no tornará atrás su ira, Y debajo de él se encorvan los que ayudan á los soberbios. Job 9:13
- ¿Cuánto menos le responderé yo, Y hablaré con él palabras estudiadas? Job 9:14
- Que si yo le invocase, y él me respondiese, Aun no creeré que haya escuchado mi voz. Job 9:16
- Una cosa resta que yo diga: Al perfecto y al impío él los consume. Job 9:22
- La tierra es entregada en manos de los impíos, Y él cubre el rostro de sus jueces. Si no es él, ¿quién es? ¿dónde está? Job 9:24
- Porque él conoce á los hombres vanos: Ve asimismo la iniquidad, ¿y no hará caso? Job 11:11
- Si tú apercibieres tu corazón, Y extendieres á él tus manos; Job 11:13
- Y olvidarás tu trabajo, O te acordarás de él como de aguas que pasaron: Job 11:16
- Yo soy uno de quien su amigo se mofa, Que invoca á Dios, y él le responde: Con todo, el justo y perfecto es escarnecido. Job 12:4
- Prosperan las tiendas de los ladrones, Y los que provocan á Dios viven seguros; En cuyas manos él ha puesto cuanto tienen. Job 12:6
- He aquí, él derribará, y no será edificado: Encerrará al hombre, y no habrá quien le abra. Job 12:14
- Con él está la fortaleza y la existencia; Suyo es el que yerra, y el que hace errar. Job 12:16
- El multiplica las gentes, y él las destruye: El esparce las gentes, y las torna á recoger. Job 12:23
- ¿Habéis de hablar iniquidad por Dios? ¿Habéis de hablar por él engaño? Job 13:7
- ¿Sería bueno que él os escudriñase? ¿Os burlaréis de él como quien se burla de algún hombre? Job 13:9
- He aquí, aunque me matare, en él esperaré; Empero defenderé delante de él mis caminos. Job 13:15
- Y él mismo me será salud, Porque no entrará en su presencia el hipócrita. Job 13:16
- Si tú lo dejares, él dejará de ser: Entre tanto deseará, como el jornalero, su día. Job 14:6
- Porque si el árbol fuere cortado, aún queda de él esperanza; retoñecerá aún, Y sus renuevos no faltarán. Job 14:7
- Mas el hombre morirá, y será cortado; Y perecerá el hombre, ¿y dónde estará él? Job 14:10
- Para siempre serás más fuerte que él, y él se va; Demudarás su rostro, y enviaráslo. Job 14:20
- Sus hijos serán honrados, y él no lo sabrá; O serán humillados, y no entenderá de ellos. Job 14:21
- Mas su carne sobre él se dolerá, Y entristecerse ha en él su alma. Job 14:22
- Todos los días del impío, él es atormentado de dolor, Y el número de años es escondido al violento. Job 15:20
- Tribulación y angustia le asombrarán, Y esforzaránse contra él como un rey apercibido para la batalla. Job 15:24
- Por cuanto él extendió su mano contra Dios, Y se esforzó contra el Todopoderoso, Job 15:25
- La luz se oscurecerá en su tienda, Y apagaráse sobre él su lámpara. Job 18:6
- Lazo prenderá su calcañar: Afirmaráse la trampa contra él. Job 18:9
- Con su estiércol perecerá para siempre: Los que le hubieren visto, dirán: ¿Qué es de él? Job 20:7
- Sus hijos pobres andarán rogando; Y sus manos tornarán lo que él robó. Job 20:10
- Sus huesos están llenos de sus mocedades, Y con él serán sepultados en el polvo. Job 20:11
- Su comida se mudará en sus entrañas, Hiel de áspides será dentro de él. Job 20:14
- Por tanto, no sentirá él sosiego en su vientre, Ni salvará nada de lo que codiciaba. Job 20:20
- Cuando fuere lleno su bastimento, tendrá angustia: Las manos todas de los malvados vendrán sobre él. Job 20:22
- Cuando se pusiere á henchir su vientre, Dios enviará sobre él el furor de su ira, Y harála llover sobre él y sobre su comida. Job 20:23
- Desenvainará y sacará saeta de su aljaba, Y relumbrante pasará por su hiel: Sobre él vendrán terrores. Job 20:25
- Los cielos descubrirán su iniquidad, Y la tierra se levantará contra él. Job 20:27
- ¿Quién es el Todopoderoso, para que le sirvamos? ¿Y de qué nos aprovechará que oremos á él? Job 21:15
- Porque ¿qué deleite tendrá él de su casa después de sí, Siendo cortado el número de sus meses? Job 21:21
- ¿Enseñará alguien á Dios sabiduría, Juzgando él á los que están elevados? Job 21:22
- ¿Quién le denunciará en su cara su camino? Y de lo que él hizo, ¿quién le dará el pago? Job 21:31
- Porque llevado será él á los sepulcros, Y en el montón permanecerá. Job 21:32
- Los terrones del valle le serán dulces; Y tras de él será llevado todo hombre, Y antes de él han ido innumerables. Job 21:33
- Habíales él henchido sus casas de bienes. Sea empero el consejo de ellos lejos de mí. Job 22:18
- Amístate ahora con él, y tendrás paz; Y por ello te vendrá bien. Job 22:21
- Orarás á él, y él te oirá; Y tú pagarás tus votos. Job 22:27
- Ordenaría juicio delante de él, Y henchiría mi boca de argumentos. Job 23:4
- Yo sabría lo que él me respondería, Y entendería lo que me dijese. Job 23:5
- ¿Pleitearía conmigo con grandeza de fuerza? No: antes él la pondría en mí. Job 23:6
- Allí el justo razonaría con él: Y escaparía para siempre de mi juez. Job 23:7
- Si al norte él obrare, yo no lo veré; Al mediodía se esconderá, y no lo veré. Job 23:9
- Mas él conoció mi camino: Probaráme, y saldré como oro. Job 23:10
- Empero si él se determina en una cosa, ¿quién lo apartará? Su alma deseó, é hizo. Job 23:13
- El pues acabará lo que ha determinado de mí: Y muchas cosas como estas hay en él. Job 23:14
- El señorío y el temor están con él: El hace paz en sus alturas. Job 25:2
- El sepulcro es descubierto delante de él, Y el infierno no tiene cobertura. Job 26:6
- El restriñe la faz de su trono, Y sobre él extiende su nube. Job 26:9
- He aquí, estas son partes de sus caminos: ¡Mas cuán poco hemos oído de él! Porque el estruendo de sus fortalezas, ¿quién lo detendrá? Job 26:14
- ¿Oirá Dios su clamor Cuando la tribulación sobre él viniere? Job 27:9
- Habrála él preparado, mas el justo se vestirá, Y el inocente repartirá la plata. Job 27:17
- El rico dormirá, mas no será recogido: Abrirá sus ojos, mas él no será. Job 27:19
- Asirán de él terrores como aguas: Torbellino lo arrebatará de noche. Job 27:20
- Dios pues descargará sobre él, y no perdonará: Hará él por huir de su mano. Job 27:22
- Batirán sus manos sobre él, Y desde su lugar le silbarán. Job 27:23
- Dios entiende el camino de ella, Y él conoce su lugar. Job 28:23
- Porque él mira hasta los fines de la tierra, Y ve debajo de todo el cielo. Job 28:24
- Cuando él hizo ley á la lluvia, Y camino al relámpago de los truenos: Job 28:26
- Entonces la veía él, y la manifestaba: Preparóla y descubrióla también. Job 28:27
- Mas él no extenderá la mano contra el sepulcro; ¿Clamarán los sepultados cuando él los quebrantare? Job 30:24
- ¿No ve él mis caminos, Y cuenta todos mis pasos? Job 31:4
- ¿Qué haría yo cuando Dios se levantase? Y cuando él visitara, ¿qué le respondería yo? Job 31:14
- El que en el vientre me hizo á mí, ¿no lo hizo á él? ¿Y no nos dispuso uno mismo en la matriz? Job 31:15
- Y si comí mi bocado solo, Y no comió de él el huerfano; Job 31:17
- Yo le contaría el número de mis pasos, Y como príncipe me llegaría á él. Job 31:37
- Y CESARON estos tres varones de responder á Job, por cuanto él era justo en sus ojos. Job 32:1
- Y Eliú había esperado á Job en la disputa, porque eran más viejos de días que él. Job 32:4
- He aquí que él buscó achaques contra mí, Y me tiene por su enemigo; Job 33:10
- ¿Por qué tomaste pleito contra él? Porque él no da cuenta de ninguna de sus razones. Job 33:13
- Si tuviera cerca de él Algún elocuente anunciador muy escogido, Que anuncie al hombre su deber; Job 33:23
- Que le diga que Dios tuvo de él misericordia, Que lo libró de descender al sepulcro, Que halló redención: Job 33:24
- Orará á Dios, y le amará, Y verá su faz con júbilo: Y él restituirá al hombre su justicia. Job 33:26
- Porque él pagará al hombre según su obra, Y él le hará hallar conforme á su camino. Job 34:11
- ¿Quién visitó por él la tierra? ¿Y quién puso en orden todo el mundo? Job 34:13
- Si él pusiese sobre el hombre su corazón, Y recogiese así su espíritu y su aliento, Job 34:14
- ¿Cuánto menos á aquel que no hace acepción de personas de príncipes, Ni el rico es de él más respetado que el pobre? Porque todos son obras de sus manos. Job 34:19
- No carga pues él al hombre más de lo justo, Para que vaya con Dios á juicio. Job 34:23
- Por tanto él hará notorias las obras de ellos, Cuando los trastornará en la noche, y serán quebrantados. Job 34:25
- Por cuanto así se apartaron de él, Y no consideraron todos sus caminos; Job 34:27
- Haciendo venir delante de él el clamor del pobre, Y que oiga el clamor de los necesitados. Job 34:28
- Y si él diere reposo, ¿quién inquietará? Si escondiere el rostro, ¿quién lo mirará? Esto sobre una nación, y lo mismo sobre un hombre; Job 34:29
- Si pecares, ¿qué habrás hecho contra él? Y si tus rebeliones se multiplicaren, ¿qué le harás tú? Job 35:6
- Allí clamarán, y él no oirá, Por la soberbia de los malos. Job 35:12
- Aunque más digas, No lo mirará; Haz juicio delante de él, y en él espera. Job 35:14
- Empero los hipócritas de corazón lo irritarán más, Y no clamarán cuando él los atare. Job 36:13
- ¿Hará él estima de tus riquezas, ni del oro, Ni de todas las fuerzas del poder? Job 36:19
- He aquí que Dios es excelso con su potencia; ¿Qué enseñador semejante á él? Job 36:22
- He aquí que sobre él extiende su luz, Y cobija con ella las raíces de la mar. Job 36:30
- Después de ella bramará el sonido, Tronará él con la voz de su magnificencia; Y aunque sea oída su voz, no los detiene. Job 37:4
- Asimismo por sus designios se revuelven las nubes en derredor, Para hacer sobre la haz del mundo, En la tierra, lo que él les mandara. Job 37:12
- ¿Extendiste tú con él los cielos, Firmes como un espejo sólido? Job 37:18
- ¿Confiarás tú en él, por ser grande su fortaleza, Y le fiarás tu labor? Job 39:11
- ¿Fiarás de él que te tornará tu simiente, Y que la allegará en tu era? Job 39:12
- Contra él suena la aljaba, El hierro de la lanza y de la pica: Job 39:23
- Y él con ímpetu y furor escarba la tierra, Sin importarle el sonido de la bocina; Job 39:24
- ¿Tienes tú brazo como Dios? ¿Y tronarás tú con voz como él? Job 40:9
- El es la cabeza de los caminos de Dios: El que lo hizo, puede hacer que su cuchillo á él se acerque. Job 40:19
- Ciertamente los montes producen hierba para él: Y toda bestia del campo retoza allá. Job 40:20
- He aquí que él tomará el río sin inmutarse: Y confíase que el Jordán pasará por su boca. Job 40:23
- ¿Multiplicará él ruegos para contigo? ¿Hablaráte él lisonjas? Job 41:3
- ¿Jugarás tú con él como con pájaro, O lo atarás para tus niñas? Job 41:5
- ¿Harán de él banquete los compañeros? ¿Partiránlo entre los mercaderes? Job 41:6
- Pon tu mano sobre él; Te acordarás de la batalla, y nunca más tornarás. Job 41:8
- He aquí que la esperanza acerca de él será burlada; Porque aun á su sola vista se desmayarán. Job 41:9
- ¿Quién descubrirá la delantera de su vestidura? ¿Quién se llegará á él con freno doble? Job 41:13
- En su cerviz mora la fortaleza, Y espárcese el desaliento delante de él. Job 41:22
- Las partes momias de su carne están apretadas: Están en él firmes, y no se mueven. Job 41:23
- Ahora pues, tomaos siete becerros y siete carneros, y andad á mi siervo Job, y ofreced holocausto por vosotros, y mi siervo Job orará por vosotros; porque de cierto á él atenderé para no trataros afrentosamente, por cuanto no habéis hablado por mí con rectitud, como mi siervo Job. Job 42:8
- Y mudó Jehová la aflicción de Job, orando él por sus amigos: y aumentó al doble todas las cosas que habían sido de Job. Job 42:10
- Y vinieron é él todos sus hermanos, y todas sus hermanas, y todos los que antes le habían conocido, y comieron con él pan en su casa, y condoliéronse de él, y consoláronle de todo aquel mal que sobre él había Jehová traído; y cada uno de ellos le dió una pieza de moneda, y un zarcillo de oro. Job 42:11
- Besad al Hijo, porque no se enoje, y perezcáis en el camino, Cuando se encendiere un poco su furor. Bienaventurados todos los que en él confían. Sal. 2:12
- Muchos dicen de mi vida: No hay para él salud en Dios. (Selah.) Sal. 3:2
- Con mi voz clamé á Jehová, Y él me respondió desde el monte de su santidad. (Selah.) Sal. 3:4
- Sabed pues, que Jehová hizo apartar al pío para sí: Jehová oirá cuando yo á él clamare. Sal. 4:3
- Si no se convirtiere, él afilará su espada: Armado tiene ya su arco, y lo ha preparado. Sal. 7:12
- Asimismo ha aparejado para él armas de muerte; Ha labrado sus saetas para los que persiguen. Sal. 7:13
- Digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, Y el hijo del hombre, que lo visites? Sal. 8:4
- Y él juzgará el mundo con justicia; Y juzgará los pueblos con rectitud. Sal. 9:8
- Jehová, roca mía y castillo mío, y mi libertador; Dios mío, fuerte mío, en él confiaré; Escudo mío, y el cuerno de mi salud, mi refugio. Sal. 18:2
- En mi angustia invoqué á Jehová, Y clamé á mi Dios: El oyó mi voz desde su templo, Y mi clamor llegó delante de él, á sus oídos. Sal. 18:6
- Y la tierra fué conmovida y tembló; Y moviéronse los fundamentos de los montes, Y se estremecieron, porque se indignó él. Sal. 18:7
- Humo subió de su nariz, Y de su boca consumidor fuego; Carbones fueron por él encendidos. Sal. 18:8
- Por el resplandor delante de él, sus nubes pasaron; Granizo y carbones ardientes. Sal. 18:12
- Y fuí integro para con él, y cauteléme de mi maldad. Sal. 18:23
- Dios, perfecto su camino: Es acendrada la palabra de Jehová: Escudo es á todos los que en él esperan. Sal. 18:30
- Y él, como un novio que sale de su tálamo, Alégrase cual gigante para correr el camino. Sal. 19:5
- Grande es su gloria en tu salud: Honra y majestad has puesto sobre él. Sal. 21:5
- Remítese á Jehová, líbrelo; Sálvele, puesto que en él se complacía. Sal. 22:8
- Los que teméis á Jehová, alabadle; Glorificadle, simiente toda de Jacob; Y temed de él, vosotros, simiente toda de Israel. Sal. 22:23
- Porque no menospreció ni abominó la aflicción del pobre, Ni de él escondió su rostro; Sino que cuando clamó á él, oyóle. Sal. 22:24
- Porque de Jehová es el reino; Y él se enseñoreará de las gentes. Sal. 22:28
- Comerán y adorarán todos los poderosos de la tierra: Postraránse delante de él todos los que descienden al polvo, Si bien ninguno puede conservar la vida á su propia alma. Sal. 22:29
- Vendrán, y anunciarán al pueblo que naciere, Su justicia que él hizo. Sal. 22:31
- DE Jehová es la tierra y su plenitud; El mundo, y los que en él habitan. Sal. 24:1
- Porque él la fundó sobre los mares, Y afirmóla sobre los ríos. Sal. 24:2
- Bueno y recto es Jehová: Por tanto él enseñará á los pecadores el camino. Sal. 25:8
- Mis ojos están siempre hacia Jehová; Porque él sacará mis pies de la red. Sal. 25:15
- Porque él me esconderá en su tabernáculo en el día del mal; Ocultaráme en lo reservado de su pabellón; Pondráme en alto sobre una roca. Sal. 27:5
- Jehová es mi fortaleza y mi escudo: En él esperó mi corazón, y fuí ayudado; Por lo que se gozó mi corazón, Y con mi canción le alabaré. Sal. 28:7
- Por esto orará á ti todo santo en el tiempo de poder hallarte: Ciertamente en la inundación de muchas aguas no llegarán éstas á él. Sal. 32:6
- Tema á Jehová toda la tierra: Teman de él todos los habitadores del mundo. Sal. 33:8
- Porque él dijo, y fué hecho; El mandó, y existió. Sal. 33:9
- Nuestra alma esperó á Jehová; Nuestra ayuda y nuestro escudo es él. Sal. 33:20
- Por tanto en él se alegrará nuestro corazón, Porque en su santo nombre hemos confiado. Sal. 33:21
- Busqué á Jehová, y él me oyó, Y libróme de todos mis temores. Sal. 34:4
- A él miraron y fueron alumbrados: Y sus rostros no se avergonzaron. Sal. 34:5
- Gustad, y ved que es bueno Jehová: Dichoso el hombre que confiará en él. Sal. 34:8
- Jehová redime el alma de sus siervos; Y no serán asolados cuantos en él confían. Sal. 34:22
- Todos mis huesos dirán: Jehová, ¿quién como tú, Que libras al afligido del más fuerte que él, Y al pobre y menesteroso del que le despoja? Sal. 35:10
- Pon asimismo tu delicia en Jehová, Y él te dará las peticiones de tu corazón. Sal. 37:4
- Encomienda á Jehová tu camino, Y espera en él; y él hará. Sal. 37:5
- Calla á Jehová, y espera en él: No te alteres con motivo del que prospera en su camino, Por el hombre que hace maldades. Sal. 37:7
- Maquina el impío contra el justo, Y cruje sobre él sus dientes. Sal. 37:12
- El Señor se reirá de él; Porque ve que viene su día. Sal. 37:13
- Porque los benditos de él heredarán la tierra; Y los malditos de él serán talados. Sal. 37:22
- Espera en Jehová, y guarda su camino, Y él te ensalzará para heredar la tierra: Cuando serán talados los pecadores, lo verás. Sal. 37:34
- Pero la salvación de los justos es de Jehová, Y él es su fortaleza en el tiempo de angustia. Sal. 37:39
- Y Jehová los ayudará, Y los librará: y libertarálos de los impíos, y los salvará, Por cuanto en él esperaron. Sal. 37:40
- Cosa pestilencial de él se ha apoderado; Y el que cayó en cama, no volverá á levantarse. Sal. 41:8
- ¿Por qué te abates, oh alma mía, Y por qué te conturbas en mí? Espera á Dios; porque aun le tengo de alabar; Es él salvamento delante de mí, y el Dios mío. Sal. 42:11
- ¿Por qué te abates, oh alma mía, Y por qué te conturbes en mí? Espera á Dios; porque aun le tengo de alabar; Es él salvamento delante de mí, y el Dios mío. Sal. 43:5
- ¿No demandaría Dios esto? Porque él conoce los secretos del corazón. Sal. 44:21
- Y deseará el rey tu hermosura: E inclínate á él, porque él es tu Señor. Sal. 45:11
- Bramaron las gentes, titubearon los reinos; Dió él su voz, derritióse la tierra. Sal. 46:6
- Porque en muriendo no llevará nada, Ni descenderá tras él su gloria. Sal. 49:17
- Vendrá nuestro Dios, y no callará: Fuego consumirá delante de él, Y en derredor suyo habrá tempestad grande. Sal. 50:3
- Si veías al ladrón, tú corrías con él; Y con los adúlteros era tu parte. Sal. 50:18
- Y verán los justos, y temerán; Y reiránse de él, diciendo: Sal. 52:6
- Porque no me afrentó un enemigo, Lo cual habría soportado; Ni se alzó contra mí el que me aborrecía, Porque me hubiera ocultado de él: Sal. 55:12
- Tarde y mañana y á medio día oraré y clamaré; Y él oirá mi voz. Sal. 55:17
- Echa sobre Jehová tu carga, y él te sustentará; No dejará para siempre caído al justo. Sal. 55:22
- Red han armado á mis pasos; Hase abatido mi alma: Hoyo han cavado delante de mí; En medio de él han caído. (Selah.) Sal. 57:6
- Antes que vuestras ollas sientan las espinas, Así vivos, así airados, los arrebatará él con tempestad. Sal. 58:9
- En Dios haremos proezas; Y él hollará nuestros enemigos. Sal. 60:12
- EN Dios solamente está callada mi alma: De él viene mi salud. Sal. 62:1
- Alma mía, en Dios solamente reposa; Porque de él es mi esperanza. Sal. 62:5
- Esperad en él en todo tiempo, oh pueblos; Derramad delante de él vuestro corazón: Dios es nuestro amparo. (Selah.) Sal. 62:8
- Empero el rey se alegrará en Dios; Será alabado cualquiera que por él jura: Porque la boca de los que hablan mentira, será cerrada. Sal. 63:11
- Alegraráse el justo en Jehová, y confiaráse en él; Y se gloriarán todos los rectos de corazón. Sal. 64:10
- Volvió la mar en seco; Por el río pasaron á pie; Allí en él nos alegramos. Sal. 66:6
- A él clamé con mi boca, Y ensalzado fué con mi lengua. Sal. 66:17
- Cantad á Dios, cantad salmos á su nombre: Ensalzad al que sube sobre los cielos En JAH su nombre, y alegraos delante de él. Sal. 68:4
- ¿Por qué os levantáis, oh montes altos? Este monte amó Dios para su asiento; Ciertamente Jehová habitará en él para siempre. Sal. 68:16
- Terrible eres, oh Dios, desde tus santuarios: El Dios de Israel, él da fortaleza y vigor á su pueblo. Bendito Dios. Sal. 68:35
- Delante de él se postrarán los Etiopes; Y sus enemigos lamerán la tierra. Sal. 72:9
- Y arrodillarse han á él todos los reyes; Le servirán todas las gentes. Sal. 72:11
- Porque él librará al menesteroso que clamare, Y al afligido que no tuviere quien le socorra. Sal. 72:12
- Y vivirá, y darásele del oro de Seba; Y oraráse por él continuamente; Todo el día se le bendecirá. Sal. 72:15
- Será su nombre para siempre, Perpetuaráse su nombre mientras el sol dure: Y benditas serán en él todas las gentes: Llamarlo han bienaventurado. Sal. 72:17
- Porque el cáliz está en la mano de Jehová, y el vino es tinto, Lleno de mistura; y él derrama del mismo: Ciertamente sus heces chuparán y beberán todos los impíos de la tierra. Sal. 75:8
- Prometed, y pagad á Jehová vuestro Dios: Todos los que están alrededor de él, traigan presentes al Terrible. Sal. 76:11
- Cortará él el espíritu de los príncipes: Terrible es á los reyes de la tierra. Sal. 76:12
- CON mi voz clamé á Dios, A Dios clamé, y él me escuchará. Sal. 77:1
- Empero aun tornaron á pecar contra él, Enojando en la soledad al Altísimo. Sal. 78:17
- Pues sus corazones no eran rectos con él, Ni estuvieron firmes en su pacto. Sal. 78:37
- Empero él misericordioso, perdonaba la maldad, y no los destruía: Y abundó para apartar su ira, Y no despertó todo su enojo. Sal. 78:38
- La justicia irá delante de él; Y sus pasos pondrá en camino. Sal. 85:13
- Mi mano será firme con él, Mi brazo también lo fortificará. Sal. 89:21
- Mas yo quebrantaré delante de él á sus enemigos, Y heriré á sus aborrecedores. Sal. 89:23
- Y mi verdad y mi misericordia serán con él; Y en mi nombre será ensalzado su cuerno. Sal. 89:24
- Para siempre le conservaré mi misericordia; Y mi alianza será firme con él. Sal. 89:28
- Mas no quitaré de él mi misericordia, Ni falsearé mi verdad. Sal. 89:33
- Mas tú desechaste y menospreciaste á tu ungido; Y te has airado con él. Sal. 89:38
- Diré yo á Jehová: Esperanza mía, y castillo mío; Mi Dios, en él confiaré. Sal. 91:2
- Y él te librará del lazo del cazador: De la peste destruidora. Sal. 91:3
- Me invocará, y yo le responderé: Con él estare yo en la angustia: Lo libraré, y le glorificaré. Sal. 91:15
- Para anunciar que Jehová mi fortaleza es recto. Y que en él no hay injusticia. Sal. 92:15
- Y él hará tornar sobre ellos su iniquidad, Y los destruirá por su propia maldad; Los talará Jehová nuestro Dios. Sal. 94:23
- Suya también la mar, pues él la hizo; Y sus manos formaron la seca. Sal. 95:5
- Porque él es nuestro Dios; Nosotros el pueblo de su dehesa, y ovejas de su mano. Si hoy oyereis su voz, Sal. 95:7
- Alabanza y magnificencia delante de él: Fortaleza y gloria en su santuario. Sal. 96:6
- Encorvaos á Jehová en la hermosura de su santuario: Temed delante de él, toda la tierra. Sal. 96:9
- Regocíjese el campo, y todo lo que en él está: Entonces todos los árboles del bosque rebosarán de contento. Sal. 96:12
- Nube y oscuridad alrededor de él: Justicia y juicio son el asiento de su trono. Sal. 97:2
- Fuego irá delante de él, Y abrasará en derredor sus enemigos. Sal. 97:3
- Avergüéncense todos los que sirven á las imágenes de talla, Los que se alaban de los ídolos: Los dioses todos á él se encorven. Sal. 97:7
- Los que á Jehová amáis, aborreced el mal: Guarda él las almas de sus santos; De mano de los impíos los libra. Sal. 97:10
- Brame la mar y su plenitud; El mundo y los que en él habitan; Sal. 98:7
- Moisés y Aarón entre sus sacerdotes, Y Samuel entre los que invocaron su nombre; Invocaban á Jehová, y él les respondía. Sal. 99:6
- Reconoced que Jehová él es Dios: El nos hizo, y no nosotros á nosotros mismos. Pueblo suyo somos, y ovejas de su prado. Sal. 100:3
- Porque él conoce nuestra condición; Acuérdase que somos polvo. Sal. 103:14
- Llénanse de jugo los árboles de Jehová, Los cedros del Líbano que él plantó. Sal. 104:16
- Serme ha suave hablar de él: Yo me alegraré en Jehová. Sal. 104:34
- Para que reprimiera á sus grandes como él quisiese, Y á sus ancianos enseñara sabiduría. Sal. 105:22
- Y él les dió lo que pidieron; Mas envió flaqueza en sus almas. Sal. 106:15
- Y trató de destruirlos, A no haberse puesto Moisés su escogido al portillo delante de él, A fin de apartar su ira, para que no los destruyese. Sal. 106:23
- Por lo que quebrantó él con trabajo sus corazones, Cayeron y no hubo quien los ayudase; Sal. 107:12
- Alégranse luego porque se reposaron; Y él los guía al puerto que deseaban. Sal. 107:30
- En Dios haremos proezas; Y él hollará nuestros enemigos. Sal. 108:13
- Pon sobre él al impío: Y Satán esté á su diestra. Sal. 109:6
- Estén siempre delante de Jehová, Y él corte de la tierra su memoria. Sal. 109:15
- Y amó la maldición, y vínole; Y no quiso la bendición, y ella se alejó de él. Sal. 109:17
- Porque él se pondrá á la diestra del pobre, Para librar su alma de los que le juzgan. Sal. 109:31
- Mi fortaleza y mi canción es JAH; Y él me ha sido por salud. Sal. 118:14
- Este es el día que hizo Jehová Nos gozaremos y alegraremos en él. Sal. 118:24
- A JEHOVÁ llamé estando en angustia, Y él me respondió. Sal. 120:1
- Espere Israel á Jehová; Porque en Jehová hay misericordia. Y abundante redención con él. Sal. 130:7
- Y él redimirá á Israel De todos sus pecados. Sal. 130:8
- Que juró él á Jehová, Prometió al Fuerte de Jacob: Sal. 132:2
- A sus enemigos vestiré de confusión: Mas sobre él florecerá su corona. Sal. 132:18
- E hizo pasar á Israel por medio de él, Porque para siempre es su misericordia; Sal. 136:14
- Delante de él derramaré mi querella; Delante de él denunciaré mi angustia. Sal. 142:2
- Oh Jehová, ¿qué es el hombre, para que de él conozcas? ¿O el hijo del hombre, para que lo estimes? Sal. 144:3
- No confiéis en los príncipes, Ni en hijo de hombre, porque no hay en él salud. Sal. 146:3
- Alaben el nombre de Jehová; Porque él mandó, y fueron criadas. Sal. 148:5
- El ensalzó el cuerno de su pueblo; Aláben le todos sus santos, los hijos de Israel, El pueblo á él cercano. Aleluya. Sal. 148:14
- Alaben su nombre con corro: Con adufe y arpa á él canten. Sal. 149:3
- Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas. Prov. 3:6
- Porque Jehová será tu confianza, Y él preservará tu pie de ser preso. Prov. 3:26
- No intentes mal contra tu prójimo, Estando él confiado de ti. Prov. 3:29
- No pleitees con alguno sin razón, Si él no te ha hecho agravio. Prov. 3:30
- La maldición de Jehová está en la casa del impío; Mas él bendecirá la morada de los justos. Prov. 3:33
- Ciertamente él escarnecerá á los escarnecedores, Y á los humildes dará gracia. Prov. 3:34
- Y él me enseñaba, y me decía: Mantenga tu corazón mis razones, Guarda mis mandamientos, y vivirás: Prov. 4:4
- Sobre toda cosa guardada guarda tu corazón; Porque de él mana la vida. Prov. 4:23
- Pues que los caminos del hombre están ante los ojos de Jehová, Y él considera todas sus veredas. Prov. 5:21
- Y traba de él, y bésalo; Desvergonzó su rostro, y díjole: Prov. 7:13
- Con él estaba yo ordenándolo todo; Y fuí su delicia todos los días, Teniendo solaz delante de él en todo tiempo. Prov. 8:30
- El alma liberal será engordada: Y el que saciare, él también será saciado. Prov. 11:25
- El bueno alcanzará favor de Jehová: Mas él condenará al hombre de malos pensamientos. Prov. 12:2
- Vete de delante del hombre necio, Porque en él no advertirás labios de ciencia. Prov. 14:7
- Abominación es á Jehová el camino del impío: Mas él ama al que sigue justicia. Prov. 15:9
- Jehová asolará la casa de los soberbios: Mas él afirmará el término de la viuda. Prov. 15:25
- Lejos está Jehová de los impíos: Mas él oye la oración de los justos. Prov. 15:29
- Cuando los caminos del hombre son agradables á Jehová, Aun á sus enemigos pacificará con él. Prov. 16:7
- El entendido en la palabra, hallará el bien: Y el que confía en Jehová, él es bienaventurado. Prov. 16:20
- El rebelde no busca sino mal; Y mensajero cruel será contra él enviado. Prov. 17:11
- Torre fuerte es el nombre de Jehová: A él correrá el justo, y será levantado. Prov. 18:10
- Todos los hermanos del pobre le aborrecen: ¡Cuánto más sus amigos se alejarán de él! Buscará la palabra y no la hallará. Prov. 19:7
- A Jehová empresta el que da al pobre, Y él le dará su paga. Prov. 19:17
- El temor de Jehová es para vida; Y con él vivirá el hombre, lleno de reposo; No será visitado de mal. Prov. 19:23
- El justo que camina en su integridad, Bienaventurados serán sus hijos después de él. Prov. 20:7
- No digas, yo me vengaré; Espera á Jehová, y él te salvará. Prov. 20:22
- El que cierra su oído al clamor del pobre, También él clamará, y no será oído. Prov. 21:13
- Los ojos de Jehová miran por la ciencia; Mas él trastorna las cosas de los prevaricadores. Prov. 22:12
- La necedad está ligada en el corazón del muchacho; Mas la vara de la corrección la hará alejar de él. Prov. 22:15
- El que oprime al pobre para aumentarse él, Y que da al rico, ciertamente será pobre. Prov. 22:16
- Porque cual es su pensamiento en su alma, tal es él. Come y bebe, te dirá; Mas su corazón no está contigo. Prov. 23:7
- Mucho se alegrará el padre del justo: Y el que engendró sabio se gozará con él. Prov. 23:24
- Alta está para el insensato la sabiduría: En la puerta no abrirá él su boca. Prov. 24:7
- Si dijeres: Ciertamente no lo supimos; ¿No lo entenderá el que pesa los corazones? El que mira por tu alma, él lo conocerá, Y dará al hombre según sus obras. Prov. 24:12
- Porque Jehová no lo mire, y le desagrade, Y aparte de sobre él su enojo. Prov. 24:18
- Nunca respondas al necio en conformidad á su necedad, Para que no seas tú también como él. Prov. 26:4
- ¿Has visto hombre sabio en su opinión? Más esperanza hay del necio que de él. Prov. 26:12
- El que cavare sima, caerá en ella: Y el que revuelva la piedra, á él volverá. Prov. 26:27
- Aunque majes al necio en un mortero entre granos de trigo á pisón majados, No se quitará de él su necedad. Prov. 27:22
- El que hace errar á los rectos por el mal camino, él caerá en su misma sima: Mas los perfectos heredarán el bien. Prov. 28:10
- EL hombre que reprendido endurece la cerviz, De repente será quebrantado; ni habrá para él medicina. Prov. 29:1
- Sin profecía el pueblo será disipado: Mas el que guarda la ley, bienaventurado él. Prov. 29:18
- ¿Has visto hombre ligero en sus palabras? Más esperanza hay del necio que de él. Prov. 29:20
- Toda palabra de Dios es limpia: Es escudo á los que en él esperan. Prov. 30:5
- Porque ¿qué tiene el hombre de todo su trabajo, y fatiga de su corazón, con que debajo del sol él se afanara? Ecl. 2:22
- Yo he visto el trabajo que Dios ha dado á los hijos de los hombres para que en él se ocupasen. Ecl. 3:10
- He entendido que todo lo que Dios hace, ésto será perpetuo: sobre aquello no se añadirá, ni de ello se disminuirá; y hácelo Dios, para que delante de él teman los hombres. Ecl. 3:14
- Así que he visto que no hay cosa mejor que alegrarse el hombre con lo que hiciere; porque esta es su parte: porque ¿quién lo llevará para que vea lo que ha de ser después de él? Ecl. 3:22
- Y si alguno prevaleciere contra el uno, dos estarán contra él; y cordón de tres dobleces no presto se rompe. Ecl. 4:12
- No tiene fin todo el pueblo que fué antes de ellos: tampoco los que vendrán después estarán con él contentos. Y esto es también vanidad y aflicción de espíritu. Ecl. 4:16
- Si el hombre engendrare ciento, y viviere muchos años, y los días de su edad fueren numerosos; si su alma no se hartó del bien, y también careció de sepultura, yo digo que el abortivo es mejor que él. Ecl. 6:3
- El que es, ya su nombre ha sido nombrado; y se sabe que es hombre, y que no podrá contender con el que es más fuerte que él. Ecl. 6:10
- Porque ¿quién sabe cuál es el bien del hombre en la vida, todos los días de la vida de su vanidad, los cuales él pasa como sombra? Porque ¿quién enseñará al hombre qué será después de él debajo del sol? Ecl. 6:12
- Mira la obra de Dios; porque ¿quién podrá enderezar lo que él torció? Ecl. 7:13
- En el día del bien goza del bien; y en el día del mal considera. Dios también hizo esto delante de lo otro, porque el hombre no halle nada tras de él. Ecl. 7:14
- No te apresures á irte de delante de él, ni en cosa mala persistas; porque él hará todo lo que quisiere: Ecl. 8:3
- Porque para todo lo que quisieres hay tiempo y juicio; mas el trabajo del hombre es grande sobre él; Ecl. 8:6
- CIERTAMENTE dado he mi corazón á todas estas cosas, para declarar todo esto: que los justos y los sabios, y sus obras, están en la mano de Dios; y que no sabe el hombre ni el amor ni el odio por todo lo que pasa delante de él. Ecl. 9:1
- El que hiciere el hoyo caerá en él; y el que aportillare el vallado, morderále la serpiente. Ecl. 10:8
- El necio multiplica palabras: no sabe hombre lo que ha de ser; ¿y quién le hará saber lo que después de él será? Ecl. 10:14
- ¡Oh si él me besara con ósculos de su boca! Porque mejores son tus amores que el vino. Cant. 1:2
- ¡La voz de mi amado! He aquí él viene Saltando sobre los montes, brincando sobre los collados. Cant. 2:8
- Pasando de ellos un poco, Hallé luego al que mi alma ama: Trabé de él, y no lo dejé, Hasta que lo metí en casa de mi madre, Y en la cámara de la que me engendró. Cant. 3:4
- Su paladar, dulcísimo: y todo él codiciable. Tal es mi amado, tal es mi amigo, Oh doncellas de Jerusalem. Cant. 5:16
- Si ella es muro, Edificaremos sobre él un palacio de plata: Y si fuere puerta, La guarneceremos con tablas de cedro. Cant. 8:9
- Desde la planta del pie hasta la cabeza no hay en él cosa ilesa, sino herida, hinchazón y podrida llaga: no están curadas, ni vendadas, ni suavizadas con aceite. Is. 1:6
- Y acontecerá en lo postrero de los tiempos, que será confirmado el monte de la casa de Jehová por cabeza de los montes, y será ensalzado sobre los collados, y correrán á él todas las gentes. Is. 2:2
- Y meteránse en las cavernas de las peñas, y en las aberturas de la tierra, por la presencia espantosa de Jehová, y por el resplandor de su majestad, cuando se levantare él para herir la tierra. Is. 2:19
- Dejaos del hombre, cuyo hálito está en su nariz; porque ¿de qué es él estimado? Is. 2:22
- Los exactores de mi pueblo son muchachos, y mujeres se enseñorearon de él. Pueblo mío, los que te guían te engañan, y tuercen la carrera de tus caminos. Is. 3:12
- Por eso ensanchó su interior el sepulcro, y sin medida extendió su boca; y allá descenderá la gloria de ellos, y su multitud, y su fausto, y el que en él se holgaba. Is. 5:14
- Por esta causa se encendió el furor de Jehová contra su pueblo, y extendió contra él su mano, é hirióle; y se estremecieron los montes, y sus cadáveres fueron arrojados en medio de las calles. Con todo esto no ha cesado su furor, antes está su mano todavía extendida. Is. 5:25
- Y bramará sobre él en aquel día como bramido de la mar: entonces mirará hacia la tierra, y he aquí tinieblas de tribulación, y en sus cielos se oscurecerá la luz. Is. 5:30
- Y encima de él estaban serafines: cada uno tenía seis alas; con dos cubrían sus rostros, y con dos cubrían sus pies, y con dos volaban. Is. 6:2
- Y tocando con él sobre mi boca, dijo: He aquí que esto tocó tus labios, y es quitada tu culpa, y limpio tu pecado. Is. 6:7
- Engruesa el corazón de aqueste pueblo, y agrava sus oídos, y ciega sus ojos; porque no vea con sus ojos, ni oiga con sus oídos, ni su corazón entienda, ni se convierta, y haya para él sanidad. Is. 6:10
- Y yo dije: ¿Hasta cuándo, Señor? Y respondió él: Hasta que las ciudades estén asoladas, y sin morador, ni hombre en las casas, y la tierra sea tornada en desierto; Is. 6:11
- Y DÍJOME Jehová: Tómate un gran volumen, y escribe en él en estilo de hombre tocante á Maher-salal-hash-baz. Is. 8:1
- A Jehová de los ejércitos, á él santificad: sea él vuestro temor, y él sea vuestro miedo. Is. 8:13
- Entonces él será por santuario; mas á las dos casas de Israel por piedra para tropezar, y por tropezadero para caer, y por lazo y por red al morador de Jerusalem. Is. 8:14
- Esperaré pues á Jehová, el cual escondió su rostro de la casa de Jacob, y á él aguardaré. Is. 8:17
- Y pasarán por él fatigados y hambrientos, y acontecerá que teniendo hambre, se enojarán y maldecirán á su rey y á su Dios, levantando el rostro en alto. Is. 8:21
- Y la sabrá el pueblo, todo él, Ephraim y los moradores de Samaria, que con soberbia y con altivez de corazón dicen: Is. 9:9
- Empero Jehová ensalzará los enemigos de Rezín contra él, y juntará sus enemigos; Is. 9:11
- Aunque él no lo pensará así, ni su corazón lo imaginará de esta manera; sino que su pensamiento será desarraigar y cortar gentes no pocas. Is. 10:7
- Porque él dice: Mis príncipes ¿no son todos reyes? Is. 10:8
- Porque si tu pueblo, oh Israel, fuere como las arenas de la mar, las reliquias de él se convertirán: la destrucción acordada rebosará justicia. Is. 10:22
- Y levantará Jehová de los ejércitos azote contra él, cual la matanza de Madián en la peña de Oreb: y alzará su vara sobre la mar, según hizo por la vía de Egipto. Is. 10:26
- Y reposará sobre él el espíritu de Jehová; espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y de fortaleza, espíritu de conocimiento y de temor de Jehová. Is. 11:2
- Y secará Jehová la lengua de la mar de Egipto; y levantará su mano con fortaleza de su espíritu sobre el río, y herirálo en sus siete brazos, y hará que pasen por él con zapatos. Is. 11:15
- Y dispondráse trono en misericordia; y sobre él se sentará firmemente, en el tabernáculo de David, quien juzgue y busque el juicio, y apresure la justicia. Is. 16:5
- Por tanto aullará Moab, todo él aullará: gemiréis por los fundamentos de Kir-hareseth, en gran manera heridos. Is. 16:7
- Y quedarán en él rebuscos, como cuando sacuden el aceituno, dos ó tres granos en la punta del ramo, cuatro ó cinco en sus ramas fructíferas, dice Jehová Dios de Israel. Is. 17:6
- Y el espíritu de Egipto se desvanecerá en medio de él, y destruiré su consejo; y preguntarán á sus imágenes, á sus mágicos, á sus pythones y á sus adivinos. Is. 19:3
- Jehová mezcló espíritu de vahido en medio de él; é hicieron errar á Egipto en toda su obra, como desatina el borracho en su vómito. Is. 19:14
- En aquel día serán los Egipcios como mujeres; porque se asombrarán y temerán, en la presencia de la mano alta de Jehová de los ejércitos, que él ha de levantar sobre ellos. Is. 19:16
- Y será por señal y por testimonio á Jehová de los ejércitos en la tierra de Egipto: porque á Jehová clamarán á causa de sus opresores, y él les enviará salvador y príncipe que los libre. Is. 19:20
- Y colgarán de él toda la honra de la casa de su padre, los hijos y los nietos, todos los vasos menores, desde los vasos de beber hasta todos los instrumentos de música. Is. 22:24
- En aquel día, dice Jehová de los ejércitos, el clavo hincado en lugar firme será quitado, y será quebrado y caerá; y la carga que sobre él se puso, se echará á perder; porque Jehová habló. Is. 22:25
- Mira la tierra de los Caldeos; este pueblo no era; Assur la fundó para los que habitaban en el desierto: levantaron sus fortalezas, edificaron sus palacios; él la convirtió en ruinas. Is. 23:13
- Porque la mano de Jehová reposará en este monte, y Moab será trillado debajo de él, como es trillada la paja en el muladar. Is. 25:10
- Y extenderá su mano por en medio de él, como la extiende el nadador para nadar: y abatirá su soberbia con los miembros de sus manos: Is. 25:11
- Porque he aquí que Jehová sale de su lugar, para visitar la maldad del morador de la tierra contra él; y la tierra descubrirá sus sangres, y no más encubrirá sus muertos. Is. 26:21
- Cuando sus ramas se secaren, serán quebradas; mujeres vendrán á encenderlas: porque aquél no es pueblo de entendimiento; por tanto su Hacedor no tendrá de él misericordia, ni se compadecerá de él el que lo formó. Is. 27:11
- A los cuales él dijo: Este es el reposo: dad reposo al cansado; y éste es el refrigerio: mas no quisieron oir. Is. 28:12
- Y será anulado vuestro concierto con la muerte, y vuestro acuerdo con el sepulcro no será firme: cuando pasare el turbión del azote, seréis de él hollados. Is. 28:18
- Luego que comenzare á pasar, él os arrebatará; porque de mañana de mañana pasará, de día y de noche; y será que el espanto solamente haga entender lo oído. Is. 28:19
- Y os será toda visión como palabras de libro sellado, el cual si dieren al que sabe leer, y le dijeren: Lee ahora esto; él dirá: No puedo, porque está sellado. Is. 29:11
- Y si se diere el libro al que no sabe leer, diciéndole: Lee ahora esto; él dira: No sé leer. Is. 29:12
- Entonces tus oídos oirán á tus espaldas palabra que diga: Este es el camino, andad por él; y no echéis á la mano derecha, ni tampoco torzáis á la mano izquierda. Is. 30:21
- Y en todo paso habrá madero fundado, que Jehová hará hincar sobre él con tamboriles y vihuelas, cuando con batallas de altura peleará contra ellos. Is. 30:32
- Mas él también es sabio, y traerá el mal, y no retirará sus palabras. Levantaráse pues contra la casa de los malignos, y contra el auxilio de los obradores de iniquidad. Is. 31:2
- Porque Jehová me dijo á mí de esta manera: Como el león y el cachorro del león brama sobre su presa, y si se llega contra él cuadrilla de pastores, no temerá por sus voces, ni se acobardará por el tropel de ellos: así Jehová de los ejércitos descenderá á pelear por el monte de Sión, y por su collado. Is. 31:4
- Cierto los avaros malas medidas tienen: él maquina pensamientos para enredar á los simples con palabras cautelosas, y para hablar en juicio contra el pobre. Is. 32:7
- Porque ciertamente allí será Jehová para con nosotros fuerte, lugar de ríos, de arroyos muy anchos, por el cual no andará galera, ni por él pasará grande navío. Is. 33:21
- Porque Jehová es nuestro juez, Jehová es nuestro legislador, Jehová es nuestro Rey, él mismo nos salvará. Is. 33:22
- GENTES, allegaos á oir; y escuchad, pueblos. Oiga la tierra y lo que la hinche, el mundo y todo lo que él produce. Is. 34:1
- Y él les echó las suertes, y su mano les repartió con cordel: para siempre la tendrán por heredad, de generación en generación morarán allí. Is. 34:17
- Y habrá allí calzada y camino, y será llamado Camino de Santidad; no pasará por él inmundo; y habrá para ellos en él quien los acompañe, de tal manera que los insensatos no yerren. Is. 35:8
- No habrá allí león, ni bestia fiera subirá por él, ni allí se hallará, para que caminen los redimidos. Is. 35:9
- Y salió á él Eliacim hijo de Hilcías mayordomo, y Sebna, escriba, y Joah hijo de Asaph, canciller. Is. 36:3
- He aquí que confías en este bordón de caña frágil, en Egipto, sobre el cual si alguien se apoyare, entrarásele por la mano, y se la atravesará. Tal es Faraón rey de Egipto para con todos los que en él confían. Is. 36:6
- He aquí que yo doy en él un espíritu, y oirá un rumor, y volveráse á su tierra: y yo haré que en su tierra caiga á cuchillo. Is. 37:7
- Esto es lo que Jehová habló de él: Hate menospreciado, y ha hecho escarnio de ti la virgen hija de Sión: meneó su cabeza á tus espaldas la hija de Jerusalem. Is. 37:22
- EN aquellos días cayó Ezechîas enfermo para morir. Y vino á él Isaías profeta, hijo de Amoz, y díjole: Jehová dice así: Ordena tu casa, porque tú morirás, y no vivirás. Is. 38:1
- ¿Qué diré? El que me lo dijo, él mismo lo ha hecho. Andaré recapacitando en la amargura de mi alma todos los años de mi vida. Is. 38:15
- He aquí que el Señor Jehová vendrá con fortaleza, y su brazo se enseñoreará: he aquí que su salario viene con él, y su obra delante de su rostro. Is. 40:10
- Como nada son todas las gentes delante de él; y en su comparación serán estimadas en menos que nada, y que lo que no es. Is. 40:17
- El está asentado sobre el globo de la tierra, cuyos moradores son como langostas: él extiende los cielos como una cortina, tiéndelos como una tienda para morar: Is. 40:22
- Levantad en alto vuestros ojos, y mirad quién crió estas cosas: él saca por cuenta su ejército: á todas llama por sus nombres; ninguna faltará: tal es la grandeza de su fuerza, y su poder y virtud. Is. 40:26
- ¿Quién despertó del oriente al justo, lo llamó para que le siguiese, entregó delante de él naciones, é hízolo enseñorear de reyes; entrególos á su espada como polvo, y á su arco como hojarascas arrebatadas? Is. 41:2
- HE aquí mi siervo, yo lo sostendré; mi escogido en quien mi alma toma contentamiento: he puesto sobre él mi espíritu, dará juicio á las gentes. Is. 42:1
- Por tanto derramó sobre él el furor de su ira, y fuerza de guerra; púsole fuego de todas partes, empero no entendió; y encendióle, mas no ha parado mientes. Is. 42:25
- De él se servirá luego el hombre para quemar, y tomará de ellos para calentarse; encenderá también el horno, y cocerá panes: hará además un dios, y lo adorará; fabricará un ídolo, y arrodillaráse delante de él. Is. 44:15
- Parte del leño quemará en el fuego; con parte de él comerá carne, aderezará asado, y se saciará; después se calentará, y dirá: ¡Oh! heme calentado, he visto el fuego; Is. 44:16
- Cantad loores, oh cielos, porque Jehová lo hizo; gritad con júbilo, lugares bajos de la tierra; prorrumpid, montes, en alabanza; bosque, y todo árbol que en él está: porque Jehová redimió á Jacob, y en Israel será glorificado. Is. 44:23
- ASÍ dice Jehová á su ungido, á Ciro, al cual tomé yo por su mano derecha, para sujetar gentes delante de él y desatar lomos de reyes; para abrir delante de él puertas, y las puertas no se cerrarán: Is. 45:1
- Yo lo desperté en justicia, y enderezaré todos sus caminos; él edificará mi ciudad, y soltará mis cautivos, no por precio ni por dones, dice Jehová de los ejércitos. Is. 45:13
- Porque así dijo Jehová, que crió los cielos, él es Dios, el que formó la tierra, el que la hizo y la compuso; no la crió en vano, para que fuese habitada la crió: Yo Jehová, y ninguno más que yo. Is. 45:18
- Y diráse de mí: Ciertamente en Jehová está la justicia y la fuerza: á él vendrán, y todos los que contra él se enardecen, serán avergonzados. Is. 45:24
- Ahora pues, dice Jehová, el que me formó desde el vientre por su siervo, para que convierta á él á Jacob. Bien que Israel no se juntará, con todo, estimado seré en los ojos de Jehová, y el Dios mío será mi fortaleza. Is. 49:5
- Y ahora ¿qué á mí aquí, dice Jehová, ya que mi pueblo sea llevado sin por qué? Y los que en él se enseñorean, lo hacen aullar, dice Jehová, y continuamente es blasfemado mi nombre todo el día. Is. 52:5
- Empero él rociará muchas gentes: los reyes cerrarán sobre él sus bocas; porque verán lo que nunca les fué contado, y entenderán lo que jamás habían oído. Is. 52:15
- Y subirá cual renuevo delante de él, y como raíz de tierra seca: no hay parecer en él, ni hermosura: verlo hemos, mas sin atractivo para que le deseemos. Is. 53:2
- Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto: y como que escondimos de él el rostro, fué menospreciado, y no lo estimamos. Is. 53:3
- Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Is. 53:4
- Mas él herido fué por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados: el castigo de nuestra paz sobre él; y por su llaga fuimos nosotros curados. Is. 53:5
- Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino: mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros. Is. 53:6
- Angustiado él, y afligido, no abrió su boca: como cordero fué llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca. Is. 53:7
- Y dipúsose con los impíos su sepultura, mas con los ricos fué en su muerte; porque nunca hizo él maldad, ni hubo engaño en su boca. Is. 53:9
- Del trabajo de su alma verá y será saciado; con su conocimiento justificará mi siervo justo á muchos, y él llevará las iniquidades de ellos. Is. 53:11
- Por tanto yo le daré parte con los grandes, y con los fuertes repartirá despojos; por cuanto derramó su vida hasta la muerte, y fué contado con los perversos, habiendo él llevado el pecado de muchos y orado por los transgresores. Is. 53:12
- Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos; y vuélvase á Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar. Is. 55:7
- Dice el Señor Jehová, el que junta los echados de Israel: Aun juntaré sobre él sus congregados. Is. 56:8
- Por la iniquidad de su codicia me enojé y heríle, escondí mi rostro y ensañéme; y fué él rebelde por el camino de su corazón. Is. 57:17
- Visto he sus caminos, y le sanaré, y le pastorearé, y daréle consolaciones, á él y á sus enlutados. Is. 57:18
- Entonces invocarás, y oirte ha Jehová; clamarás, y dirá él: Heme aquí. Si quitares de en medio de ti el yugo, el extender el dedo, y hablar vanidad; Is. 58:9
- Y temerán desde el occidente el nombre de Jehová, y desde el nacimiento del sol su gloria: porque vendrá el enemigo como río, mas el espíritu de Jehová levantará bandera contra él. Is. 59:19
- He aquí que Jehová hizo oir hasta lo último de la tierra: Decid á la hija de Sión: He aquí viene tu Salvador; he aquí su recompensa con él, y delante de él su obra. Is. 62:11
- En toda angustia de ellos él fué angustiado, y el ángel de su faz los salvó: en su amor y en su clemencia los redimió, y los trajo, y los levantó todos los días del siglo. Is. 63:9
- Mas ellos fueron rebeldes, é hicieron enojar su espíritu santo; por lo cual se les volvió enemigo, y él mismo peleó contra ellos. Is. 63:10
- Empero acordóse de los días antiguos, de Moisés y de su pueblo, diciendo: ¿Dónde está el que les hizo subir de la mar con el pastor de su rebaño? ¿dónde el que puso en medio de él su espíritu santo? Is. 63:11
- Ni nunca oyeron, ni oídos percibieron, ni ojo ha visto Dios fuera de ti, que hiciese por el que en él espera. Is. 64:4
- Así ha dicho Jehová: Como si alguno hallase mosto en un racimo, y dijese: No lo desperdicies, que bendición hay en él; así haré yo por mis siervos, que no lo destruiré todo. Is. 65:8
- Oid palabra de Jehová, vosotros los que tembláis á su palabra: Vuestros hermanos los que os aborrecen, y os niegan por causa de mi nombre, dijeron: Glorifíquese Jehová. Mas él se mostrará con alegría vuestra, y ellos serán confundidos. Is. 66:5
- La palabra de Jehová que fué á él en los días de Josías hijo de Amón, rey de Judá, en el año décimotercio de su reinado. Jer. 1:2
- Los cachorros de los leones bramaron sobre él, dieron su voz; y pusieron su tierra en soledad; quemadas están sus ciudades, sin morador. Jer. 2:15
- También saldrás de él con tus manos sobre tu cabeza: porque Jehová deshechó tus confianzas, y en ellas no tendrás buen suceso. Jer. 2:37
- DICEN: Si alguno dejare su mujer, y yéndose ésta de él se juntare á otro hombre, ¿volverá á ella más? ¿no será tal tierra del todo amancillada? Tú pues has fornicado con muchos amigos; mas vuélvete á mí, dijo Jehová. Jer. 3:1
- Y jurarás, diciendo, Vive Jehová, con verdad, con juicio, y con justicia: y bendecirse han en él las gentes, y en él se gloriarán. Jer. 4:2
- Así dijo Jehová: Paraos en los caminos, y mirad, y preguntad por las sendas antiguas, cuál sea el buen camino, y andad por él, y hallaréis descanso para vuestra alma. Mas dijeron: No andaremos. Jer. 6:16
- Mas Jehová Dios es la verdad; él es Dios vivo y Rey eterno: á su ira tiembla la tierra, y las gentes no pueden sufrir su saña. Jer. 10:10
- No es como ellos la suerte de Jacob: porque él es el Hacedor de todo, é Israel es la vara de su herencia: Jehová de los ejércitos es su nombre. Jer. 10:16
- ¿Hasta cuándo estará desierta la tierra, y marchita la hierba de todo el campo? Por la maldad de los que en ella moran, faltaron los ganados, y las aves; porque dijeron: No verá él nuestras postrimerías. Jer. 12:4
- Porque él será como el árbol plantado junto á las aguas, que junto á la corriente echará sus raices, y no verá cuando viniere el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará de hacer fruto. Jer. 17:8
- Será empero, si vosotros me obedeciereis, dice Jehová, no metiendo carga por las puertas de esta ciudad en el día del sábado, sino que santificaréis el día del sábado, no haciendo en él ninguna obra; Jer. 17:24
- Y descendí á casa del alfarero, y he aquí que él hacía obra sobre la rueda. Jer. 18:3
- Y el vaso que él hacía de barro se quebró en la mano del alfarero; y tornó é hízolo otro vaso, según que al alfarero pareció mejor hacerlo. Jer. 18:4
- Porque me dejaron, y enajenaron este lugar, y ofrecieron en él perfumes á dioses ajenos, los cuales no habían ellos conocido, ni sus padres, ni los reyes de Judá; y llenaron este lugar de sangre de inocentes; Jer. 19:4
- Y dije: No me acordaré más de él, ni hablaré más en su nombre: empero fué en mi corazón como un fuego ardiente metido en mis huesos, trabajé por sufrirlo, y no pude. Jer. 20:9
- Porque oí la murmuración de muchos, temor de todas partes: Denunciad, y denunciaremos. Todos mis amigos miraban si claudicaría. Quizá se engañará, decían, y prevaleceremos contra él, y tomaremos de él nuestra venganza. Jer. 20:10
- PALABRA que fué á Jeremías de Jehová, cuando el rey Sedechîas envió á él á Pashur hijo de Malchîas, y á Sephanías sacerdote, hijo de Maasías, que le dijesen: Jer. 21:1
- Y después, así dice Jehová, entregaré á Sedechîas rey de Judá, y á sus criados, y al pueblo, y á los que quedaren en la ciudad de la pestilencia, y del cuchillo, y del hambre, en mano de Nabucodonosor rey de Babilonia, y en mano de sus enemigos, y en mano de los que buscan sus almas; y él los herirá á filo de espada; no los perdonará, ni los recibirá á merced, ni tendrá de ellos misericordia. Jer. 21:7
- No lloréis al muerto, ni de él os condolezcáis: llorad amargamente por el que va; porque no volverá jamás, ni verá la tierra donde nació. Jer. 22:10
- ¿Es este hombre Conías un ídolo vil quebrado? ¿es vaso con quien nadie se deleita? ¿Por qué fueron arrojados, él y su generación, y echados á tierra que no habían conocido? Jer. 22:28
- Por tanto, como resbaladeros en oscuridad les será su camino: serán empujados, y caerán en él: porque yo traeré mal sobre ellos, año de su visitación, dice Jehová. Jer. 23:12
- Porque así me dijo Jehová Dios de Israel: Toma de mi mano el vaso del vino de este furor, y da á beber de él á todas las gentes á las cuales yo te envío. Jer. 25:15
- Llegó el estruendo hasta el cabo de la tierra; porque juicio de Jehová con las gentes: él es el Juez de toda carne; entregará los impíos á cuchillo, dice Jehová. Jer. 25:31
- Y el rey Joacim envió hombres á Egipto, á Elnathán hijo de Acbor, y otros hombres con él, á Egipto; Jer. 26:22
- Y todas las gentes le servirán á él, y á su hijo, y al hijo de su hijo, hasta que venga también el tiempo de su misma tierra; y le servirán muchas gentes y reyes grandes. Jer. 27:7
- Y hablé también á Sedechîas rey de Judá conforme á todas estas palabras, diciendo: Someted vuestros cuellos al yugo del rey de Babilonia, y servid á él y á su pueblo, y vivid. Jer. 27:12
- Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel, acerca de Achâb hijo de Colías, y acerca de Sedechîas hijo de Maasías, quienes os profetizan en mi nombre falsamente: He aquí los entrego yo en mano de Nabucodonosor rey de Babilonia, y él los herirá delante de vuestro ojos; Jer. 29:21
- ¡Ah, cuán grande es aquel día! tanto, que no hay otro semejante á él: tiempo de angustia para Jacob; mas de ella será librado. Jer. 30:7
- Y de él será su fuerte, y de en medio de él saldrá su enseñoreador; y haréle llegar cerca, y acercaráse á mí: porque ¿quién es aquel que ablandó su corazón para llegarse á mí? dice Jehová. Jer. 30:21
- Porque Jehová redimió á Jacob, redimiólo de mano del más fuerte que él. Jer. 31:11
- ¿No es Ephraim hijo precioso para mí? ¿no es niño delicioso? pues desde que hablé de él, heme acordado de él constantemente. Por eso mis entrañas se conmovieron por él: apiadado, tendré de él misericordia, dice Jehová. Jer. 31:20
- Y saldrá más adelante el cordel de la medida delante de él sobre el collado de Hareb, y rodeará á Goa. Jer. 31:39
- Y Sedechîas rey de Judá no escapará de la mano de los Caldeos, sino que de cierto será entregado en mano del rey de Babilonia, y hablará con él boca á boca, y sus ojos verán sus ojos, Jer. 32:4
- Y FUÉ palabra de Jehová á Jeremías la segunda vez, estando él aún preso en el patio de la cárcel, diciendo: Jer. 33:1
- Tómate un rollo de libro, y escribe en él todas las palabras que te he hablado contra Israel y contra Judá, y contra todas las gentes, desde el día que comencé á hablarte, desde los días de Josías hasta hoy. Jer. 36:2
- Y envió el rey á Jehudí á que tomase el rollo, el cual lo tomó de la cámara de Elisama secretario, y leyó en él Jehudí en oídos del rey, y en oídos de todos los príncipes que junto al rey estaban. Jer. 36:21
- Y el rey estaba en la casa de invierno en el mes noveno, y había un brasero ardiendo delante de él; Jer. 36:22
- Vuelve á tomar otro rollo, y escribe en él todas las palabras primeras, que estaban en el primer rollo que quemó Joacim, el rey de Judá. Jer. 36:28
- Y dirás á Joacim rey de Judá: Así ha dicho Jehová: Tú quemaste este rollo, diciendo: ¿Por qué escribiste en él, diciendo: De cierto, vendrá el rey de Babilonia, y destruirá esta tierra, y hará que no queden en ella hombres ni animales? Jer. 36:29
- Y visitaré sobre él, y sobre su simiente, y sobre sus siervos, su maldad; y traeré sobre ellos, y sobre los moradores de Jerusalem, y sobre los varones de Judá, todo el mal que les he dicho y no escucharon. Jer. 36:31
- Y tomó Jeremías otro rollo, y diólo á Baruch hijo de Nerías escriba; y escribió en él de boca de Jeremías todas las palabras del libro que quemó en el fuego Joacim rey de Judá; y aun fueron añadidas sobre ellas muchas otras palabras semejantes. Jer. 36:32
- Mas no obedeció él, ni sus siervos, ni el pueblo de la tierra á las palabras de Jehová, que dijo por el profeta Jeremías. Jer. 37:2
- Y Jeremías dijo: Falso: no me retiro á los Caldeos. Mas él no lo escuchó, antes prendió Irías á Jeremías, y llevólo delante de los príncipes. Jer. 37:14
- Y vinieron luego todos los príncipes á Jeremías, y preguntáronle: y él les respondió conforme á todo lo que el rey le había mandado. Con esto se dejaron de él, porque el negocio no se había oído. Jer. 38:27
- Y el resto del pueblo que había quedado en la ciudad, y los que se habían á él adherido, con todo el resto del pueblo que había quedado, trasportólos á Babilonia Nabuzaradán, capitán de la guardia. Jer. 39:9
- Tómale, y mira por él, y no le hagas mal ninguno; antes harás con él como él te dijere. Jer. 39:12
- Y aun no se había él vuelto, cuando le dijo: Vuélvete á Gedalías hijo de Ahicam, hijo de Saphán, al cual el rey de Babilonia ha puesto sobre todas las ciudades de Judá, y vive con él en medio del pueblo: ó ve á donde te pareciere más cómodo de ir. Y dióle el capitán de la guardia presentes y dones, y despidióle. Jer. 40:5
- Fuése entonces Jeremías á Gedalías hijo de Ahicam, á Mizpa, y moró con él en medio del pueblo que había quedado en la tierra. Jer. 40:6
- Y ACONTECIÓ en el mes séptimo, que vino Ismael hijo de Nethanías, hijo de Elisama, de la simiente real, y algunos príncipes del rey, y diez hombres con él, á Gedalías hijo de Ahicam en Mizpa; y comieron pan juntos allí en Mizpa. Jer. 41:1
- Y levantóse Ismael hijo de Nethanías, y los diez hombres que con él estaban, é hirieron á cuchillo á Gedalías hijo de Ahicam, hijo de Saphán, matando así á aquel á quien el rey de Babilonia había puesto sobre la tierra. Jer. 41:2
- Asimismo hirió Ismael á todos los Judíos que estaban con él, con Gedalías en Mizpa, y á los soldados Caldeos que allí se hallaron. Jer. 41:3
- Y fue que cuando llegaron al medio de la ciudad, Ismael hijo de Nethanías los degolló, y echólos en medio de un aljibe, él y los hombres que con él estaban. Jer. 41:7
- Y oyó Johanán hijo de Carea, y todos los príncipes de la gente de guerra que estaban con él, todo el mal que había hecho Ismael, hijo de Nethanías. Jer. 41:11
- Y aconteció que como todo el pueblo que estaba con Ismael vió á Johanán hijo de Carea, y á todos los príncipes de la gente de guerra que estaban con él, se alegraron. Jer. 41:13
- Y Johanán hijo de Carea, y todos los príncipes de la gente de guerra que con él estaban, tomaron todo el resto del pueblo que habían recobrado de Ismael hijo de Nethanías, de Mizpa, después que hirió á Gedalías hijo de Ahicam: hombres de guerra, y mujeres, y niños, y los eunucos que Johanán había hecho tornar de Gabaón; Jer. 41:16
- Y llamó á Johanán hijo de Carea, y á todos los oficiales de la gente de guerra que con él estaban, y á todo el pueblo desde el menor hasta el mayor; Jer. 42:8
- Y pondré fuego á las casas de los dioses de Egipto; y las quemará, y á ellos llevará cautivos; y él se vestirá la tierra de Egipto, como el pastor se viste su capa, y saldrá de allá en paz. Jer. 43:12
- Jehová de los ejércitos, Dios de Israel, ha dicho: He aquí que yo visito el pueblo de Amón de No, y á Faraón y á Egipto, y á sus dioses y á sus reyes; así á Faraón como á los que en él confían. Jer. 46:25
- Quieto estuvo Moab desde su mocedad, y sobre sus heces ha estado él reposado, y no fué trasegado de vaso en vaso, ni nunca fué en cautiverio: por tanto quedó su sabor en él, y su olor no se ha trocado. Jer. 48:11
- Compadeceos de él todos los que estáis alrededor suyo; y todos los que sabéis su nombre, decid: ¿Cómo se quebró la vara de fortaleza, el báculo de hermosura? Jer. 48:17
- Embriagadlo, porque contra Jehová se engrandeció; y revuélquese Moab sobre su vómito, y sea también él por escarnio. Jer. 48:26
- ¿Y no te fué á ti Israel por escarnio, como si lo tomaran entre ladrones? porque desde que de él hablaste, tú te has movido. Jer. 48:27
- Sobre todas las techumbres de Moab y en sus calles, todo él será llanto; porque yo quebranté á Moab como á vaso que no agrada, dice Jehová. Jer. 48:38
- El que huyere del miedo, caerá en el hoyo; y el que saliere del hoyo, será preso del lazo: porque yo traeré sobre él, sobre Moab, año de su visitación, dice Jehová. Jer. 48:44
- Huid, volveos, escondeos en simas para estar, oh moradores de Dedán; porque el quebrantamiento de Esaú traeré sobre él, al tiempo que lo tengo de visitar. Jer. 49:8
- El que da con su voz muchedumbre de aguas del cielo, y hace subir las nubes de lo postrero de la tierra; él hace relámpagos con la lluvia, y saca el viento de sus tesoros. Jer. 51:16
- No es como ellos la parte de Jacob: porque él es el Formador de todo; é Israel es la vara de su heredad: Jehová de los ejércitos es su nombre. Jer. 51:19
- Y visitaré á Bel en Babilonia, y sacaré de su boca lo que ha tragado: y no vendrán más á él gentes; y el muro de Babilonia caerá. Jer. 51:44
- Dirás: Oh Jehová, tú has dicho contra este lugar que lo habías de talar, hasta no quedar en él morador, ni hombre ni animal, sino que para siempre ha de ser asolado. Jer. 51:62
- Aconteció por tanto á los nueve años de su reinado, en el mes décimo, á los diez días del mes, que vino Nabucodonosor rey de Babilonia, él y todo su ejército, contra Jerusalem, y contra ella asentaron campo, y de todas partes edificaron contra ella baluartes. Jer. 52:4
- Y el ejército de los Caldeos siguió al rey, y alcanzaron á Sedechîas en los llanos de Jericó; y esparcióse de él todo su ejército. Jer. 52:8
- Entonces prendieron al rey, e hiciéronle venir al rey de Babilonia, á Ribla en tierra de Hamath, donde pronunció contra él sentencia. Jer. 52:9
- Y habló con él amigablemente, é hizo poner su silla sobre las sillas de los reyes que estaban con él en Babilonia. Jer. 52:32
- Hízole mudar también los vestidos de su prisión, y comía pan delante de él siempre todos los días de su vida. Jer. 52:33
- Jehová ha hecho lo que tenía determinado, Ha cumplido su palabra que él había mandado desde tiempo antiguo: Destruyó, y no perdonó; Y alegró sobre ti al enemigo, Y enalteció el cuerno de tus adversarios. Lam. 2:17
- Levántate, da voces en la noche, en el principio de las velas; Derrama como agua tu corazón ante la presencia del Señor; Alza tus manos á él por la vida de tus pequeñitos, Que desfallecen de hambre en las entradas de todas las calles. Lam. 2:19
- Mi parte es Jehová, dijo mi alma; por tanto en él esperaré. Lam. 3:24
- Bueno es Jehová á los que en él esperan, al alma que le buscare. Lam. 3:25
- Por el monte de Sión que está asolado; Zorras andan en él. Lam. 5:18
- Fué palabra de Jehová á Ezequiel sacerdote, hijo de Buzi, en la tierra de los Caldeos, junto al río de Chebar; fué allí sobre él la mano de Jehová. Ez. 1:3
- Y sobre la expansión que había sobre sus cabezas, veíase la figura de un trono y que parecía de piedra de zafiro; y sobre la figura del trono había una semejanza que parecía de hombre sentado sobre él. Ez. 1:26
- Y extendiólo delante de mí, y estaba escrito delante y detrás: y había escritas en él endechas, y lamentación, y ayes. Ez. 2:10
- Y si tú amonestares al impío, y él no se convirtiere de su impiedad, y de su mal camino, él morirá por su maldad, y tú habrás librado tu alma. Ez. 3:19
- Y cuando el justo se apartare de su justicia, é hiciere maldad, y pusiere yo tropiezo delante de él, él morirá, porque tú no le amonestaste; en su pecado morirá, y sus justicias que había hecho no vendrán en memoria; mas su sangre demandaré de tu mano. Ez. 3:20
- Y TÚ, hijo del hombre, tómate un adobe, y ponlo delante de tí, y diseña sobre él la ciudad de Jerusalem: Ez. 4:1
- Y tú dormirás sobre tu lado izquierdo, y pondrás sobre él la maldad de la casa de Israel: el número de los días que dormirás sobre él, llevarás sobre ti la maldad de ellos. Ez. 4:4
- Y tú toma para ti trigo, y cebada, y habas, y lentejas, y mijo, y avena, y ponlo en una vasija, y hazte pan de ello el número de los días que durmieres sobre tu lado: trescientos y noventa días comerás de él. Ez. 4:9
- Y apartaré de ellos mi rostro, y violarán mi lugar secreto; pues entrarán en él destruidores, y le profanarán. Ez. 7:22
- Y á los otros dijo á mis oídos: Pasad por la ciudad en pos de él, y herid; no perdone vuestro ojo, ni tengáis misericordia. Ez. 9:5
- Y aconteció que, como mandó al varón vestido de lienzos, diciendo: Toma fuego de entre las ruedas, de entre los querubines, él entró, y paróse entre las ruedas. Ez. 10:6
- Cuando andaban, sobre sus cuatro costados andaban: no se tornaban cuando andaban, sino que al lugar adonde se volvía el primero, en pos de él iban; ni se tornaban cuando andaban. Ez. 10:11
- Y hablé á los trasportados todas las palabras de Jehová que él me había mostrado. Ez. 11:25
- Mas yo extenderé mi red sobre él, y será preso en mi malla, y harélo llevar á Babilonia, á tierra de Caldeos; mas no la verá, y allá morirá. Ez. 12:13
- Y á todos los que estuvieren alrededor de él para su ayuda, y á todas sus compañías esparciré á todo viento, y desenvainaré espada en pos de ellos. Ez. 12:14
- Y el profeta, cuando fuere engañado y hablare palabra, yo Jehová engañé al tal profeta; y extenderé mi mano sobre él, y raeréle de en medio de mi pueblo de Israel. Ez. 14:9
- ¿Tomarán de él madera para hacer alguna obra? ¿tomarán de él una estaca para colgar de ella algún vaso? Ez. 15:3
- Tomó también de la simiente del reino, é hizo con él alianza, y trájole á juramento; y tomó los fuertes de la tierra, Ez. 17:13
- Rebelóse empero contra él enviando sus embajadores á Egipto, para que le diese caballos y mucha gente. ¿Será prosperado, escapará, el que estas cosas hizo? ¿y el que rompió la alianza, podrá huir? Ez. 17:15
- Vivo yo, dice el Señor Jehová, que morirá en medio de Babilonia, en el lugar del rey que le hizo reinar, cuyo juramento menospreció, y cuya alianza con él hecha rompió. Ez. 17:16
- Y no con grande ejército, ni con mucha compañía hará con él Faraón en la batalla, cuando funden baluarte y edifiquen bastiones para cortar muchas vidas. Ez. 17:17
- Y extenderé sobre él mi red, y será preso en mi malla; y hacerlo he venir á Babilonia, y allí estaré á juicio con él, por su prevaricación con que contra mí se ha rebelado. Ez. 17:20
- En el monte alto de Israel lo plantaré, y alzará ramos, y llevará fruto, y haráse magnífico cedro; y habitarán debajo de él todas las aves, toda cosa que vuela habitará á la sombra de sus ramos. Ez. 17:23
- Diere á usura, y recibiere aumento: ¿vivirá éste? No vivirá. Todas estas abominaciones hizo; de cierto morirá; su sangre será sobre él. Ez. 18:13
- Su padre, por cuanto hizo agravio, despojó violentamente al hermano, é hizo en medio de su pueblo lo que no es bueno, he aquí que él morirá por su maldad. Ez. 18:18
- El alma que pecare, esa morirá: el hijo no llevará por el pecado del padre, ni el padre llevará por el pecado del hijo: la justicia del justo será sobre él, y la impiedad el impío será sobre él. Ez. 18:20
- Mas si el justo se apartare de su justicia, y cometiere maldad, é hiciere conforme á todas las abominaciones que el impío hizo; ¿vivirá él? Todas las justicias que hizo no vendrán en memoria; por su rebelión con que prevaricó, y por su pecado que cometió, por ello morirá. Ez. 18:24
- Apartándose el justo de su justicia, y haciendo iniquidad, él morirá por ello: por su iniquidad que hizo, morirá. Ez. 18:26
- Y las gentes oyeron de él: fué tomado con el lazo de ellas, y lleváronlo con grillos á la tierra de Egipto. Ez. 19:4
- Y él andaba entre los leones; hízose leoncillo, aprendió á hacer presa, devoró hombres. Ez. 19:6
- Y dieron sobre él las gentes de las provincias de su alrededor, y extendieron sobre él su red; fué preso en su hoyo. Ez. 19:8
- Porque yo los metí en la tierra sobre la cual había alzado mi mano que les había de dar, y miraron á todo collado alto, y á todo árbol espeso, y allí sacrificaron sus víctimas, y allí presentaron la irritación de sus ofrendas, allí pusieron también él olor de su suavidad, y allí derramaron sus libaciones. Ez. 20:28
- Y seráles como adivinación mentirosa en sus ojos, por estar juramentados con juramento á ellos: mas él trae á la memoria la maldad, para prenderlos. Ez. 21:23
- Como quien junta plata y metal y hierro y plomo y estaño en medio del horno, para encender fuego en él para fundir; así os juntaré en mi furor y en mi ira, y haré reposar, y os fundiré. Ez. 22:20
- Yo os juntaré y soplaré sobre vosotros en el fuego de mi furor, y en medio de él seréis fundidos. Ez. 22:21
- Como se funde la plata en medio del horno, así seréis fundidos en medio de él; y sabréis que yo Jehová habré derramado mi enojo sobre vosotros. Ez. 22:22
- Y te sentaste sobre suntuoso estrado, y fué adornada mesa delante de él, y sobre ella pusiste mi perfume y mi óleo. Ez. 23:41
- Ezequiel pues os será por señal; según todas las cosas que él hizo, haréis: en viniendo esto, entonces sabréis que yo soy el Señor Jehová. Ez. 24:24
- Hijo del hombre, pon tu rostro contra Faraón rey de Egipto, y profetiza contra él y contra todo Egipto. Ez. 29:2
- Hijo del hombre, Nabucodonosor rey de Babilonia hizo á su ejército prestar grande servicio contra Tiro. Toda cabeza se encalveció, y pelóse todo hombro; y ni para él ni para su ejército hubo paga de Tiro, por el servicio que prestó contra ella. Ez. 29:18
- Por tanto, así ha dicho el Señor Jehová: He aquí que yo doy á Nabucodonosor, rey de Babilonia, la tierra de Egipto; y él tomará su multitud, y cogerá sus despojos, y arrebatará su presa, y habrá paga para su ejército. Ez. 29:19
- Así ha dicho Jehová: También caerán los que sostienen á Egipto, y la altivez de su fortaleza caerá: desde Migdol hasta Seveneh caerán en él á cuchillo, dice el Señor Jehová. Ez. 30:6
- El, y con él su pueblo, los más fuertes de las gentes, serán traídos á destruir la tierra: y desenvainarán sus espadas sobre Egipto, y henchirán la tierra de muertos. Ez. 30:11
- Fortificaré pues los brazos del rey de Babilonia, y los brazos de Faraón caerán; y sabrán que yo soy Jehová, cuando yo pusiere mi espada en la mano del rey de Babilonia, y él la extendiere sobre la tierra de Egipto. Ez. 30:25
- Los cedros no lo cubrieron en el huerto de Dios: las hayas no fueron semejantes á sus ramas, ni los castaños fueron semejantes á sus ramos: ningún árbol en el huerto de Dios fué semejante á él en su hermosura. Ez. 31:8
- Hícelo hermoso con la multitud de sus ramas; y todos los árboles de Edén, que estaban en el huerto de Dios, tuvieron de él envidia. Ez. 31:9
- Así ha dicho el Señor Jehová: El día que descendió á la sepultura, hice hacer luto, hice cubrir por él el abismo, y detuve sus ríos, y las muchas aguas fueron detenidas: y al Líbano cubrí de tinieblas por él, y todos los árboles del campo se desmayaron. Ez. 31:15
- También ellos descendieron con él á la fosa, con los muertos á cuchillo, los que fueron su brazo, los que estuvieron á su sombra en medio de las gentes. Ez. 31:17
- Hijo del hombre, endecha sobre la multitud de Egipto, y despéñalo á él, y á las villas de las gentes fuertes, en la tierra de los profundos, con los que descienden á la sepultura. Ez. 32:18
- Entre los muertos á cuchillo caerán: al cuchillo es entregado: traedlo á él y á todos sus pueblos. Ez. 32:20
- De en medio del infierno hablarán á él los fuertes de los fuertes, con los que le ayudaron, que descendieron, y yacen con los incircuncisos muertos á cuchillo. Ez. 32:21
- Allí Assur con toda su gente: en derredor de él están sus sepulcros: todos ellos cayeron muertos á cuchillo. Ez. 32:22
- En medio de los muertos le pusieron cama con toda su multitud: á sus alrededores están sus sepulcros: todos ellos incircuncisos muertos á cuchillo, porque fué puesto su espanto en la tierra de los vivientes, mas llevaron su confusión con los que descienden al sepulcro: él fué puesto en medio de los muertos. Ez. 32:25
- Y él viere venir la espada sobre la tierra, y tocare corneta, y avisare al pueblo; Ez. 33:3
- El sonido de la corneta oyó, y no se apercibió; su sangre será sobre él: mas el que se apercibiere, librará su vida. Ez. 33:5
- Pero si el atalaya viere venir la espada, y no tocare la corneta, y el pueblo no se apercibiere, y viniendo la espada, tomare de él alguno; por causa de su pecado fué tomado, mas demandaré su sangre de mano del atalaya. Ez. 33:6
- Y si tú avisares al impío de su camino para que de él se aparte, y él no se apartare de su camino, por su pecado morirá él, y tú libraste tu vida. Ez. 33:9
- Diciendo yo al justo: De cierto vivirá, y él confiado en su justicia hiciere iniquidad, todas sus justicias no vendrán en memoria, sino que morirá por su iniquidad que hizo. Ez. 33:13
- Y diciendo yo al impío: De cierto morirás; si él se volviere de su pecado, é hiciere juicio y justicia, Ez. 33:14
- Y despertaré sobre ellas un pastor, y él las apacentará; á mi siervo David: él las apacentará, y él les será por pastor. Ez. 34:23
- Hijo del hombre, pon tu rostro hacia el monte de Seir, y profetiza contra él, Ez. 35:2
- Y pondré al monte de Seir en asolamiento y en soledad, y cortaré de él pasante y volviente. Ez. 35:7
- Y entrados á las gentes á donde fueron, profanaron mi santo nombre, diciéndose de ellos: Estos son pueblo de Jehová, y de su tierra de él han salido. Ez. 36:20
- Tú, hijo del hombre, tómate ahora un palo, y escribe en él: A Judá, y á los hijos de Israel sus compañeros. Toma después otro palo, y escribe en él: A José, palo de Ephraim, y á toda la casa de Israel sus compañeros. Ez. 37:16
- Diles: Así ha dicho el Señor Jehová: He aquí, yo tomo el palo de José que está en la mano de Ephraim, y á las tribus de Israel sus compañeros, y pondrélos con él, con el palo de Judá, y harélos un palo, y serán uno en mi mano. Ez. 37:19
- Hijo del hombre, pon tu rostro contra Gog en tierra de Magog, príncipe de la cabecera de Mesech y Tubal, y profetiza sobre él. Ez. 38:2
- Y en todos mis montes llamaré contra él espada, dice el Señor Jehová: la espada de cada cual será contra su hermano. Ez. 38:21
- Y yo litigaré con él con pestilencia y con sangre; y haré llover sobre él, y sobre sus compañías, y sobre los muchos pueblos que están con él, impetuosa lluvia, y piedras de granizo, fuego y azufre. Ez. 38:22
- Y llevóme allí, y he aquí un varón, cuyo aspecto era como aspecto de metal, y tenía un cordel de lino en su mano, y una caña de medir: y él estaba á la puerta. Ez. 40:3
- Y midió la longitud del edificio que estaba delante del apartamiento que había detrás de él, y las cámaras de una parte y otra, cien codos; y el templo de dentro, y los portales del atrio. Ez. 41:15
- Y debajo de las cámaras estaba la entrada al lado oriental, para entrar en él desde el atrio de afuera. Ez. 42:9
- Y díjome: Hijo del hombre, así ha dicho el Señor Jehová: Estas son las ordenanzas del altar el día en que será hecho, para ofrecer sobre él holocausto, y para esparcir sobre él sangre. Ez. 43:18
- Para el príncipe; el príncipe, él se sentará en ella para comer pan delante de Jehová: por el camino de la entrada de la puerta entrará, y por el camino de ella saldrá. Ez. 44:3
- Mas del príncipe será el dar el holocausto, y el sacrificio, y la libación, en las solemnidades, y en las lunas nuevas, y en los sábados, y en todas las fiestas de la casa de Israel: él dispondrá la expiación, y el presente, y el holocausto, y los pacíficos, para expiar la casa de Israel. Ez. 45:17
- Y el príncipe, cuando ellos entraren, él entrará en medio de ellos: y cuando ellos salieren, él saldrá. Ez. 46:10
- Y con él harás todas las mañanas presente de la sexta parte de un epha, y la tercera parte de un hin de aceite para mezclar con la flor de harina: presente para Jehová continuamente por estatuto perpetuo. Ez. 46:14
- Mas si de su heredad diere don á alguno de sus siervos, será de él hasta el año de libertad, y volverá al príncipe; mas su herencia será de sus hijos. Ez. 46:17
- Y el príncipe no tomará nada de la herencia del pueblo, por no defraudarlos de su posesión: de lo que él posee dará herencia á sus hijos; para que mi pueblo no sea echado cada uno de su posesión. Ez. 46:18
- Y será que junto á él estarán pescadores; y desde En-gadi hasta En-eglaim será tendedero de redes: en su clase será su pescado como el pescado de la gran mar, mucho en gran manera. Ez. 47:10
- Y dijo el príncipe de los eunucos á Daniel: Tengo temor de mi señor el rey, que señaló vuestra comida y vuestra bebida; pues luego que él habrá visto vuestros rostros más tristes que los de los muchachos que son semejantes á vosotros, condenaréis para con el rey mi cabeza. Dan. 1:10
- Y EN el segundo año del reinado de Nabucodonosor, soñó Nabucodonosor sueños, y perturbóse su espíritu, y su sueño se huyó de él. Dan. 2:1
- Y Daniel entró, y pidió al rey que le diese tiempo, y que él mostraría al rey la declaración. Dan. 2:16
- Y él es el que muda los tiempos y las oportunidades: quita reyes, y pone reyes: da la sabiduría á los sabios, y la ciencia á los entendidos: Dan. 2:21
- El revela lo profundo y lo escondido: conoce lo que está en tinieblas, y la luz mora con él. Dan. 2:22
- Mas hay un Dios en los cielos, el cual revela los misterios, y él ha hecho saber al rey Nabucodonosor lo que ha de acontecer á cabo de días. Tu sueño, y las visiones de tu cabeza sobre tu cama, es esto: Dan. 2:28
- Este es el sueño: la declaración de él diremos también en presencia del rey. Dan. 2:36
- Y todo lo que habitan hijos de hombres, bestias del campo, y aves del cielo, él ha entregado en tu mano, y te ha hecho enseñorear sobre todo: tú eres aquella cabeza de oro. Dan. 2:38
- Y lo que viste de los pies y los dedos, en parte de barro cocido de alfarero, y en parte de hierro, el reino será dividido; mas habrá en él algo de fortaleza de hierro, según que viste el hierro mezclado con el tiesto de barro. Dan. 2:41
- Y en los días de estos reyes, levantará el Dios del cielo un reino que nunca jamás se corromperá: y no será dejado á otro pueblo este reino; el cual desmenuzará y consumirá todos estos reinos, y él permanecerá para siempre. Dan. 2:44
- Y Daniel solicitó del rey, y él puso sobre los negocios de la provincia de Babilonia á Sadrach, Mesach, y Abed-nego: y Daniel estaba á la puerta del rey. Dan. 2:49
- Respondió él y dijo: He aquí que yo veo cuatro varones sueltos, que se pasean en medio del fuego, y ningún daño hay en ellos: y el parecer del cuarto es semejante á hijo de los dioses. Dan. 3:25
- Nabucodonosor habló y dijo: Bendito el Dios de ellos, de Sadrach, Mesach, y Abed-nego, que envió su ángel, y libró sus siervos que esperaron en él, y el mandamiento del rey mudaron, y entregaron sus cuerpos antes que sirviesen ni adorasen otro dios que su Dios. Dan. 3:28
- Hasta tanto que entró delante de mí Daniel, cuyo nombre es Beltsasar, como el nombre de mi dios, y en el cual hay espíritu de los dioses santos, y dije el sueño delante de él, diciendo: Dan. 4:8
- Su copa era hermosa, y su fruto en abundancia, y para todos había en él mantenimiento. Debajo de él se ponían á la sombra las bestias del campo, y en sus ramas hacían morada las aves del cielo, y manteníase de él toda carne. Dan. 4:12
- Y clamaba fuertemente y decía así: Cortad el árbol, y desmochad sus ramas, derribad su copa, y derramad su fruto: váyanse las bestias que están debajo de él, y las aves de sus ramas. Dan. 4:14
- Su corazón sea mudado de corazón de hombre, y séale dado corazón de bestia, y pasen sobre él siete tiempos. Dan. 4:16
- La sentencia es por decreto de los vigilantes, y por dicho de los santos la demanda: para que conozcan los vivientes que el Altísimo se enseñorea del reino de los hombres, y que á quien él quiere lo da, y constituye sobre él al más bajo de los hombres. Dan. 4:17
- Yo el rey Nabucodonosor he visto este sueño. Tú pues, Beltsasar, dirás la declaración de él, porque todos los sabios de mi reino nunca pudieron mostrarme su interpretación: mas tú puedes, porque hay en ti espíritu de los dioses santos. Dan. 4:18
- Y cuya copa era hermosa, y su fruto en abundancia, y que para todos había mantenimiento en él; debajo del cual moraban las bestias del campo, y en sus ramas habitaban las aves del cielo, Dan. 4:21
- Y cuanto á lo que vió el rey, un vigilante y santo que descendía del cielo, y decía: Cortad el árbol y destruidlo: mas la cepa de sus raíces dejaréis en la tierra, y con atadura de hierro y de metal en la hierba del campo; y sea mojado con el rocío del cielo, y su parte sea con las bestias del campo, hasta que pasen sobre él siete tiempos: Dan. 4:23
- Que te echarán de entre los hombres, y con las bestias del campo será tu morada, y con hierba del campo te apacentarán como á los bueyes, y con rocío del cielo serás bañado; y siete tiempos pasarán sobre ti, hasta que entiendas que el Altísimo se enseñorea en el reino de los hombres, y que á quien él quisiere lo dará. Dan. 4:25
- Y de entre los hombres te echan, y con las bestias del campo será tu morada, y como á los bueyes te apacentarán: y siete tiempos pasarán sobre ti, hasta que conozcas que el Altísimo se enseñorea en el reino de los hombres, y á quien él quisiere lo da. Dan. 4:32
- En tu reino hay un varón, en el cual mora el espíritu de los dioses santos; y en los días de tu padre se halló en él luz é inteligencia y sabiduría, como ciencia de los dioses: al cual el rey Nabucodonosor, tu padre, el rey tu padre constituyó príncipe sobre todos los magos, astrólogos, Caldeos, y adivinos: Dan. 5:11
- Por cuanto fué hallado en él mayor espíritu, y ciencia, y entendimiento, interpretando sueños, y declarando preguntas, y deshaciendo dudas, es á saber, en Daniel; al cual el rey puso por nombre Beltsasar. Llámese pues ahora á Daniel, y él mostrará la declaración. Dan. 5:12
- Y por la grandeza que le dió, todos los pueblos, naciones, y lenguas, temblaban y temían delante de él. Los que él quería mataba, y daba vida á los que quería: engrandecía á los que quería, y á los que quería humillaba. Dan. 5:19
- Mas cuando su corazón se ensoberbeció, y su espíritu se endureció en altivez, fué depuesto del trono de su reino, y traspasaron de él la gloria: Dan. 5:20
- Y fué echado de entre los hijos de los hombres; y su corazón fué puesto con las bestias, y con los asnos monteses fué su morada. Hierba le hicieron comer, como á buey, y su cuerpo fué bañado con el rocío del cielo, hasta que conoció que el altísimo Dios se enseñorea del reino de los hombres, y que pondrá sobre él al que quisiere. Dan. 5:21
- Entonces, mandándolo Belsasar, vistieron á Daniel de púrpura, y en su cuello fué puesto un collar de oro, y pregonaron de él que fuese el tercer señor en el reino. Dan. 5:29
- Pero el mismo Daniel era superior á estos gobernadores y presidentes, porque había en él más abundancia de espíritu: y el rey pensaba de ponerlo sobre todo el reino. Dan. 6:3
- Entonces los presidentes y gobernadores buscaban ocasiones contra Daniel por parte del reino; mas no podían hallar alguna ocasión ó falta, porque él era fiel, y ningún vicio ni falta fué en él hallado. Dan. 6:4
- Entonces dijeron aquellos hombres: No hallaremos contra este Daniel ocasión alguna, si no la hallamos contra él en la ley de su Dios. Dan. 6:5
- Entonces el rey mandó, y trajeron á Daniel, y echáronle en el foso de los leones. Y hablando el rey dijo á Daniel: El Dios tuyo, á quien tú continuamente sirves, él te libre. Dan. 6:16
- Fuése luego el rey á su palacio, y acostóse ayuno; ni instrumentos de música fueron traídos delante de él, y se le fué el sueño. Dan. 6:18
- El Dios mío envió su ángel, el cual cerró la boca de los leones, para que no me hiciesen mal: porque delante de él se halló en mí justicia: y aun delante de ti, oh rey, yo no he hecho lo que no debiese. Dan. 6:22
- Entonces se alegró el rey en gran manera á causa de él, y mandó sacar á Daniel del foso: y fué Daniel sacado del foso, y ninguna lesión se halló en él, porque creyó en su Dios. Dan. 6:23
- De parte mía es puesta ordenanza, que en todo el señorío de mi reino todos teman y tiemblen de la presencia del Dios de Daniel: porque él es el Dios viviente y permanente por todos los siglos, y su reino tal que no será desecho, y su señorío hasta el fin. Dan. 6:26
- Estando yo contemplando los cuernos, he aquí que otro cuerno pequeño subía entre ellos, y delante de él fueron arrancados tres cuernos de los primeros; y he aquí, en este cuerno había ojos como ojos de hombre, y una boca que hablaba grandezas. Dan. 7:8
- Un río de fuego procedía y salía de delante de él: millares de millares le servían, y millones de millones asistían delante de él: el Juez se sentó, y los libros se abrieron. Dan. 7:10
- Miraba yo en la visión de la noche, y he aquí en las nubes del cielo como un hijo de hombre que venía, y llegó hasta el Anciano de grande edad, é hiciéronle llegar delante de él. Dan. 7:13
- Vi que el carnero hería con los cuernos al poniente, al norte, y al mediodía, y que ninguna bestia podía parar delante de él, ni había quien escapase de su mano: y hacía conforme á su voluntad, y engrandecíase. Dan. 8:4
- Y vino hasta el carnero que tenía los dos cuernos, al cual había yo visto que estaba delante del río, y corrió contra él con la ira de su fortaleza. Dan. 8:6
- Y vilo que llegó junto al carnero, y levantóse contra él, é hiriólo, y quebró sus dos cuernos, porque en el carnero no había fuerzas para parar delante de él: derribólo por tanto en tierra, y hollólo; ni hubo quien librase al carnero de su mano. Dan. 8:7
- Aun contra el príncipe de la fortaleza se engrandeció, y por él fué quitado el continuo sacrificio, y el lugar de su santuario fué echado por tierra. Dan. 8:11
- Y él me dijo: Hasta dos mil y trescientos días de tarde y mañana; y el santuario será purificado. Dan. 8:14
- Vino luego cerca de donde yo estaba; y con su venida me asombré, y caí sobre mi rostro. Empero él me dijo: Entiende, hijo del hombre, porque al tiempo se cumplirá la visión. Dan. 8:17
- Y estando él hablando conmigo, caí dormido en tierra sobre mi rostro: y él me tocó, é hízome estar en pie. Dan. 8:18
- Y que fué quebrado y sucedieron cuatro en su lugar, significa que cuatro reinos sucederán de la nación, mas no en la fortaleza de él. Dan. 8:22
- De Jehová nuestro Dios es el tener misericordia, y el perdonar, aunque contra él nos hemos rebelado; Dan. 9:9
- Y no obedecimos á la voz de Jehová nuestro Dios, para andar en sus leyes, las cuales puso él delante de nosotros por mano de sus siervos los profetas. Dan. 9:10
- Y todo Israel traspasó tu ley apartándose para no oir tu voz: por lo cual ha fluído sobre nosotros la maldición, y el juramento que está escrito en la ley de Moisés, siervo de Dios; porque contra él pecamos. Dan. 9:11
- Y él ha verificado su palabra que habló sobre nosotros, y sobre nuestros jueces que nos gobernaron, trayendo sobre nosotros tan grande mal; que nunca fué hecho debajo del cielo como el que fué hecho en Jerusalem. Dan. 9:12
- EN el tercer año de Ciro rey de Persia, fué revelada palabra á Daniel, cuyo nombre era Beltsasar; y la palabra era verdadera, mas el tiempo fijado era largo: él empero comprendió la palabra, y tuvo inteligencia en la visión. Dan. 10:1
- Y díjome: Varón de deseos, no temas: paz á ti; ten buen ánimo, y aliéntate. Y hablando él conmigo cobré yo vigor, y dije: Hable mi señor, porque me has fortalecido. Dan. 10:19
- Pero cuando estará enseñoreado, será quebrantado su reino, y repartido por los cuatro vientos del cielo; y no á sus descendientes, ni según el señorío con que él se enseñoreó: porque su reino será arrancado, y para otros fuera de aquellos. Dan. 11:4
- Y al cabo de años se concertarán, y la hija del rey del mediodía vendrá al rey del norte para hacer los conciertos. Empero ella no podrá retener la fuerza del brazo: ni permanecerá él, ni su brazo; porque será entregada ella, y los que la habían traído, asimismo su hijo, y los que estaban de parte de ella en aquel tiempo. Dan. 11:6
- Y aun los dioses de ellos, con sus príncipes, con sus vasos preciosos de plata y de oro, llevará cautivos á Egipto: y por años se mantendrá él contra el rey del norte. Dan. 11:8
- Y el que vendrá contra él, hará á su voluntad, ni habrá quien se le pueda parar delante; y estará en la tierra deseable, la cual será consumida en su poder. Dan. 11:16
- Pondrá luego su rostro para venir con el poder de todo su reino; y hará con aquél cosas rectas, y darále una hija de mujeres para trastornarla: mas no estará ni será por él. Dan. 11:17
- Volverá después su rostro á las islas, y tomará muchas; mas un príncipe le hará parar su afrenta, y aun tornará sobre él su oprobio. Dan. 11:18
- Y con los brazos de inundación serán inundados delante de él, y serán quebrantados; y aun también el príncipe del pacto. Dan. 11:22
- Y después de los conciertos con él, él hará engaño, y subirá, y saldrá vencedor con poca gente. Dan. 11:23
- Porque vendrán contra él naves de Chîttim, y él se contristará, y se volverá, y enojaráse contra el pacto santo, y hará: volveráse pues, y pensará en los que habrán desamparado el santo pacto. Dan. 11:30
- Empero al cabo del tiempo el rey del mediodía se acorneará con él; y el rey del norte levantará contra él como tempestad, con carros y gente de á caballo, y muchos navíos; y entrará por las tierras, é inundará, y pasará. Dan. 11:40
- Y sembraréla para mí en la tierra, y tendré misericordia de Lo-ruhama: y diré á Lo-ammi: Pueblo mío tú; y él dirá: Dios mío. Os. 2:23
- Tal será el pueblo como el sacerdote: y visitaré sobre él sus caminos, y pagaréle conforme á sus obras. Os. 4:9
- Y verá Ephraim su enfermedad, y Judá su llaga: irá entonces Ephraim al Assur, y enviará al rey Jareb; mas él no os podrá sanar, ni os curará la llaga. Os. 5:13
- VENID y volvámonos á Jehová: que él arrebató, y nos curará; hirió, y nos vendará. Os. 6:1
- Darános vida después de dos días: al tercer día nos resucitará y viviremos delante de él. Os. 6:2
- Comieron extraños su sustancia, y él no lo supo; y aun vejez se ha esparcido por él, y él no lo entendió. Os. 7:9
- Y la soberbia de Israel testificará contra él en su cara: y no se tornaron á Jehová su Dios, ni lo buscaron con todo esto. Os. 7:10
- No derramarán vino á Jehová, ni él tomará contento en sus sacrificios; como pan de enlutados le serán á ellos: todos los que comieren de él, serán inmundos. Será pues el pan de ellos para si mismos; no entrará en la casa de Jehová. Os. 9:4
- Dividióse su corazón. Ahora serán hallados culpables: él quebrantará sus altares, asolará sus estatuas. Os. 10:2
- Por las becerras de Beth-aven serán atemorizados los moradores de Samaria: porque su pueblo lamentará á causa del becerro, y sus sacerdotes que en él se regocijaban por su gloria, la cual será disipada. Os. 10:5
- Y aun será él llevado á Asiria en presente al rey Jareb: Ephraim será avergonzado, é Israel será confuso de su consejo. Os. 10:6
- Con cuerdas humanas los traje, con cuerdas de amor: y fuí para ellos como los que alzan el yugo de sobre sus mejillas, y llegué hacia él la comida. Os. 11:4
- En pos de Jehová caminarán: él bramará como león: cual león rugirá él de cierto, y los hijos se moverán azorados del occidente. Os. 11:10
- Enojado ha Ephraim á Dios con amarguras; por tanto, sus sangres se derramarán sobre él, y su Señor le pagará su oprobio. Os. 12:14
- Aunque él fructificará entre los hermanos, vendrá el solano, viento de Jehová, subiendo de la parte del desierto, y secarse ha su vena, y secaráse su manadero: él saqueará el tesoro de todas las preciosas alhajas. Os. 13:15
- Yo seré á Israel como rocío; él florecerá como lirio, y extenderá sus raíces como el Líbano. Os. 14:5
- Ephraim dirá: ¿Qué más tendré ya con los ídolos? Yo lo oiré, y miraré; yo seré á él como la haya verde: de mí será hallado tu fruto. Os. 14:8
- Día de tinieblas y de oscuridad, día de nube y de sombra, que sobre los montes se derrama como el alba: un pueblo grande y fuerte: nunca desde el siglo fué semejante, ni después de él será jamás en años de generación en generación. Jl. 2:2
- Delante de él consumirá fuego, tras de él abrasará llama; como el huerto de Edén será la tierra delante de él, y detrás de él como desierto asolado; ni tampoco habrá quien de él escape. Jl. 2:3
- Delante de él temerán los pueblos, pondránse mustios todos los semblantes. Jl. 2:6
- Delante de él temblará la tierra, se estremecerán los cielos: el sol y la luna se oscurecerán, y las estrellas retraerán su resplandor. Jl. 2:10
- ¿Quién sabe si volverá, y se apiadará, y dejará bendición tras de él, presente y libación para Jehová Dios vuestro? Jl. 2:14
- Y su rey irá en cautiverio, él y sus príncipes todos, dice Jehová. Am. 1:15
- Y quitaré el juez de en medio de él, y mataré con él á todos sus príncipes, dice Jehová. Am. 2:3
- Que el día que visitaré las rebeliones de Israel sobre él, visitaré también sobre los altares de Beth-el; y serán cortados los cuernos del altar, y caerán á tierra. Am. 3:14
- Por tanto, pues que vejáis al pobre y recibís de él carga de trigo; edificasteis casas de sillares, mas no las habitaréis; plantasteis hermosas viñas, mas no beberéis el vino de ellas. Am. 5:11
- ASÍ me ha mostrado el Señor Jehová: y he aquí, él criaba langostas al principio que comenzaba á crecer el heno tardío; y he aquí, era el heno tardío después de las siegas del rey. Am. 7:1
- El edificó en el cielo sus gradas, y ha establecido su expansión sobre la tierra: él llama las aguas de la mar, y sobre la haz de la tierra las derrama: Jehová es su nombre. Am. 9:6
- Hasta el término te hicieron llegar todos tus aliados; te han engañado tus pacíficos, prevalecieron contra ti; los que comían tu pan, pusieron el lazo debajo de ti: no hay en él entendimiento. Abd. 1:7
- Y Jonás se levantó para huir de la presencia de Jehová á Tarsis, y descendió á Joppe; y halló un navío que partía para Tarsis; y pagando su pasaje entró en él, para irse con ellos á Tarsis de delante de Jehová. Jon. 1:3
- Y el maestre de la nave se llegó á él, y le dijo: ¿Qué tienes, dormilón? Levántate, y clamá á tu Dios; quizá él tendrá compasión de nosotros, y no pereceremos. Jon. 1:6
- Y él les respondió: Hebreo soy, y temo á Jehová, Dios de los cielos, que hizo la mar y la tierra. Jon. 1:9
- Y dijo: Clamé de mi tribulación á Jehová, Y él me oyó; Del vientre del sepulcro clamé, Y mi voz oiste. Jon. 2:2
- Entonces dijo Dios á Jonás: ¿Tanto te enojas por la calabacera? Y él respondió: Mucho me enojo, hasta la muerte. Jon. 4:9
- Y debajo de él se derretirán los montes, y los valles se hendirán como la cera delante del fuego, como las aguas que corren por un precipicio. Miq. 1:4
- Así ha dicho Jehová acerca de los profetas que hacen errar á mi pueblo, que muerden con sus dientes, y claman, Paz, y al que no les diere que coman, aplazan contra él batalla: Miq. 3:5
- Y ACONTECERÁ en los postreros tiempos, que el monte de la casa de Jehová será constituído por cabecera de montes, y más alto que los collados, y correrán á él pueblos. Miq. 4:1
- Y éste será nuestra paz. Cuando Assur viniere á nuestra tierra, y cuando pisare nuestros palacios, entonces levantaremos contra él siete pastores, y ocho hombres principales; Miq. 5:5
- ¿Con qué prevendré á Jehová, y adoraré al alto Dios? ¿vendré ante él con holocaustos, con becerros de un año? Miq. 6:6
- Oh hombre, él te ha declarado qué sea lo bueno, y qué pida de ti Jehová: solamente hacer juicio, y amar misericordia, y humillarte para andar con tu Dios. Miq. 6:8
- La ira de Jehová soportaré, porque pequé contra él, hasta que juzgue mi causa y haga mi juicio él me sacará á luz; veré su justicia. Miq. 7:9
- El tornará, él tendrá misericordia de nosotros; él sujetará nuestras iniquidades, y echará en los profundos de la mar todos nuestros pecados. Miq. 7:19
- Los montes tiemblan de él, y los collados se deslíen; y la tierra se abrasa á su presencia, y el mundo, y todos los que en él habitan. Nah. 1:5
- ¿Quién permanecerá delante de su ira? ¿y quién quedará en pié en el furor de su enojo? Su ira se derrama como fuego, y por él se hienden las peñas. Nah. 1:6
- Bueno es Jehová para fortaleza en el día de la angustia; y conoce á los que en él confían. Nah. 1:7
- Así ha dicho Jehová: Aunque reposo tengan, y sean tantos, así serán talados, y él pasará. Bien que te he afligido, no más te afligiré. Nah. 1:12
- Acordaráse él de sus valientes; andando tropezarán; se apresurarán á su muro, y la cubierta se aparejará. Nah. 2:5
- Muy limpio eres de ojos para ver el mal, ni puedes ver el agravio: ¿por qué ves los menospreciadores, y callas cuando destruye el impío al más justo que él. Hab. 1:13
- He aquí se enorgullece aquel cuya alma no es derecha en él: mas el justo en su fe vivirá. Hab. 2:4
- ¿No han de levantar todos estos sobre él parábola, y sarcasmos contra él? Y dirán: ¡Ay del que multiplicó lo que no era suyo! ¿Y hasta cuándo había de amontonar sobre sí espeso lodo? Hab. 2:6
- ¡Ay del que dice al palo; Despiértate; y á la piedra muda: Levántate! ¿Podrá él enseñar? He aquí él está cubierto de oro y plata, y no hay dentro de él espíritu. Hab. 2:19
- Mas Jehová está en su santo templo: calle delante de él toda la tierra. Hab. 2:20
- Paróse, y midió la tierra: Miró, é hizo temblar las gentes; Y los montes antiguos fueron desmenuzados, Los collados antiguos se humillaron á él. Sus caminos son eternos. Hab. 3:6
- Y á los que tornan atrás de en pos de Jehová; y á los que no buscaron á Jehová, ni preguntaron por él. Sof. 1:6
- Terrible será Jehová contra ellos, porque enervará á todos los dioses de la tierra; y cada uno desde su lugar se inclinará á él, todas las islas de las gentes. Sof. 2:11
- Jehová en medio de ti, poderoso, él salvará; gozaráse sobre ti con alegría, callará de amor, se regocijará sobre ti con cantar. Sof. 3:17
- Y trastornaré el trono de los reinos, y destruiré la fuerza del reino de las gentes; y trastornaré el carro, y los que en él suben; y vendrán abajo los caballos, y los que en ellos montan, cada cual por la espada de su hermano. Ag. 2:22
- Vi de noche, y he aquí un varón que cabalgaba sobre un caballo bermejo, el cual estaba entre los mirtos que había en la hondura; y detrás de él había caballos bermejos, overos, y blancos. Zac. 1:8
- Y díjele: ¿A dónde vas? Y él me respondió: A medir á Jerusalem, para ver cuánta es su anchura, y cuánta su longitud. Zac. 2:2
- Porque así ha dicho Jehová de los ejércitos: Después de la gloria me enviará él á las gentes que os despojaron: porque el que os toca, toca á la niña de su ojo. Zac. 2:8
- Calle toda carne delante de Jehová, porque él se ha despertado de su santa morada. Zac. 2:13
- Y habló el ángel, é intimó á los que estaban delante de sí, diciendo: Quitadle esas vestimentas viles. Y á él dijo: Mira que he hecho pasar tu pecado de ti, y te he hecho vestir de ropas de gala. Zac. 3:4
- Y díjome: ¿Qué ves? Y respondí: He mirado, y he aquí un candelero todo de oro, con su vaso sobre su cabeza, y sus siete lámparas encima del candelero; y siete canales para las lámparas que están encima de él; Zac. 4:2
- Y sobre él dos olivas, la una á la derecha del vaso, y la otra á su izquierda. Zac. 4:3
- ¿Quién eres tú, oh gran monte? Delante de Zorobabel serás reducido á llanura: él sacará la primera piedra con aclamaciones de Gracia, gracia á ella. Zac. 4:7
- Y él dijo: Estos dos hijos de aceite son los que están delante del Señor de toda la tierra. Zac. 4:14
- Y dije: ¿Qué es? Y él dijo: Este es un epha que sale. Además dijo: Este es el ojo de ellos en toda la tierra. Zac. 5:6
- Y él dijo: Esta es la Maldad; y echóla dentro del epha, y echó la masa de plomo en su boca. Zac. 5:8
- Y él me respondió: Para que le sea edificada casa en tierra de Shinar: y será asentado y puesto allá sobre su asiento. Zac. 5:11
- El edificará el templo de Jehová, y él llevará gloria, y se sentará y dominará en su trono, y será sacerdote en su solio; y consejo de paz será entre ambos á dos. Zac. 6:13
- Y aconteció que como él clamó, y no escucharon, así ellos clamaron, y yo no escuché, dice Jehová de los ejércitos; Zac. 7:13
- De él saldrá el ángulo, de él la clavija, de él el arco de la guerra, de él también todo apremiador. Zac. 10:4
- CARGA de la palabra de Jehová acerca de Israel. Jehová, que extiende los cielos, y funda la tierra, y forma el espíritu del hombre dentro de él, ha dicho: Zac. 12:1
- En aquel día, dice Jehová, heriré con aturdimiento á todo caballo, y con locura al que en él sube; mas sobre la casa de Judá abriré mis ojos, y á todo caballo de los pueblos heriré con ceguera. Zac. 12:4
- Y derramaré sobre la casa de David, y sobre los moradores de Jerusalem, espíritu de gracia y de oración; y mirarán á mí, á quien traspasaron, y harán llanto sobre él, como llanto sobre unigénito, afligiéndose sobre él como quien se aflige sobre primogénito. Zac. 12:10
- Y le preguntarán: ¿Qué heridas son éstas en tus manos? Y él responderá: Con ellas fuí herido en casa de mis amigos. Zac. 13:6
- Y meteré en el fuego la tercera parte, y los fundiré como se funde la plata, y probarélos como se prueba el oro. El invocará mi nombre, y yo le oiré, y diré: Pueblo mío: y él dirá: Jehová es mi Dios. Zac. 13:9
- Y huiréis al valle de los montes; porque el valle de los montes llegará hasta Hasal; y huiréis de la manera que huisteis por causa del terremoto en los días de Uzzías, rey de Judá: y vendrá Jehová mi Dios, y con él todos los santos. Zac. 14:5
- He aquí, yo os daño la sementera, y esparciré el estiércol sobre vuestros rostros, el estiércol de vuestras solemnidades, y con él seréis removidos. Mal. 2:3
- Mi pacto fué con él de vida y de paz, las cuales cosas yo le dí por el temor; porque me temió, y delante de mi nombre estuvo humillado. Mal. 2:5
- Pues qué ¿no hizo él uno solo aunque tenía la abundancia del espíritu? ¿Y por qué uno? Para que procurara una simiente de Dios. Guardaos pues en vuestros espíritus, y contra la mujer de vuestra mocedad no seáis desleales. Mal. 2:15
- Porque Jehová Dios de Israel ha dicho que él aborrece que sea repudiada; y cubra la iniquidad con su vestido, dijo Jehová de los ejércitos. Guardaos pues en vuestros espíritus, y no seáis desleales. Mal. 2:16
- ¿Y quién podrá sufrir el tiempo de su venida? ó ¿quién podrá estar cuando él se mostrará? Porque él es como fuego purificador, y como jabón de lavadores. Mal. 3:2
- Entonces los que temen á Jehová hablaron cada uno á su compañero; y Jehová escuchó y oyó, y fué escrito libro de memoria delante de él para los que temen á Jehová, y para los que piensan en su nombre. Mal. 3:16
- Y pensando Él en esto, he aquí el ángel del Señor le aparece en sueños, diciendo: José, hijo de David, no temas de recibir á María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es. Mt. 1:20
- Y parirá un hijo, y llamarás su nombre JESUS, porque Él salvará á su pueblo de sus pecados. Mt. 1:21
- Y oyendo esto el rey Herodes, se turbó, y toda Jerusalem con Él. Mt. 2:3
- Y Él despertando, tomó al niño y á su madre de noche, y se fué á Egipto; Mt. 2:14
- Entonces Él se levantó, y tomó al niño y á su madre, y se vino á tierra de Israel. Mt. 2:21
- Entonces salía á Él Jerusalem, y toda Judea, y toda la provincia de alrededor del Jordán; Mt. 3:5
- Y eran bautizados de Él en el Jordán, confesando sus pecados. Mt. 3:6
- Y viendo Él muchos de los Fariseos y de los Saduceos, que venían á su bautismo, decíales: Generación de víboras, ¿quién os ha enseñado á huir de la ira que vendrá? Mt. 3:7
- Yo á la verdad os bautizo en agua para arrepentimiento; mas el que viene tras mí, más poderoso es que yo; los zapatos del cual yo no soy digno de llevar; Él os bautizará en Espíritu Santo y en fuego Mt. 3:11
- Entonces Jesús vino de Galilea á Juan al Jordán, para ser bautizado de Él. Mt. 3:13
- Y Jesús, después que fué bautizado, subió luego del agua; y he aquí los cielos le fueron abiertos, y vió al Espíritu de Dios que descendía como paloma, y venía sobre Él. Mt. 3:16
- Y llegándose á Él el tentador, dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se hagan pan. Mt. 4:3
- Mas Él respondiendo, dijo: Escrito está: No con solo el pan vivirá el hombre, mas con toda palabra que sale de la boca de Dios. Mt. 4:4
- Entonces Jesús le dice: Vete, Satanás, que escrito está: Al Señor tu Dios adorarás y á Él solo servirás. Mt. 4:10
- Y VIENDO las gentes, subió al monte; y sentándose, se llegaron á Él sus discípulos. Mt. 5:1
- Concíliate con tu adversario presto, entre tanto que estás con Él en el camino; porque no acontezca que el adversario te entregue al juez, y el juez te entregue al alguacil, y seas echado en prisión. Mt. 5:25
- Y á cualquiera que te cargare por una milla, ve con Él dos. Mt. 5:41
- Para que sea tu limosna en secreto: y tu Padre que ve en secreto, Él te recompensará en público. Mt. 6:4
- Y entrando Jesús en Capernaum, vino á Él un centurión, rogándole, Mt. 8:5
- Y como fué ya tarde, trajeron á Él muchos endemoniados: y echó los demonios con la palabra, y sanó á todos los enfermos; Mt. 8:16
- Y entrando Él en el barco, sus discípulos le siguieron. Mt. 8:23
- Y he aquí, fué hecho en la mar un gran movimiento, que el barco se cubría de las ondas; mas Él dormía. Mt. 8:24
- Y Él les dice: ¿Por qué teméis, hombres de poca fe? Entonces, levantándose, reprendió á los vientos y á la mar; y fué grande bonanza. Mt. 8:26
- Y como Él hubo llegado en la otra ribera al país de los Gergesenos, le vinieron al encuentro dos endemoniados que salían de los sepulcros, fieros en gran manera, que nadie podía pasar por aquel camino. Mt. 8:28
- Entonces Él se levantó y se fué á su casa. Mt. 9:7
- Y aconteció que estando Él sentado á la mesa en casa, he aquí que muchos publicanos y pecadores, que habían venido, se sentaron juntamente á la mesa con Jesús y sus discípulos. Mt. 9:10
- Entonces los discípulos de Juan vienen á Él, diciendo: ¿Por qué nosotros y los Fariseos ayunamos muchas veces, y tus discípulos no ayunan? Mt. 9:14
- Hablando Él estas cosas á ellos, he aquí vino un principal, y le adoraba, diciendo: Mi hija es muerta poco ha: mas ven y pon tu mano sobre ella, y vivirá. Mt. 9:18
- Díceles: Apartaos, que la muchacha no es muerta, mas duerme. Y se burlaban de Él. Mt. 9:24
- Y llegado á la casa, vinieron á Él los ciegos; y Jesús les dice: ¿Creéis que puedo hacer esto? Ellos dicen: Sí, Señor. Mt. 9:28
- De cierto os digo, que no se levantó entre los que nacen de mujeres otro mayor que Juan el Bautista; mas el que es muy más pequeño en el reino de los cielos, mayor es que Él. Mt. 11:11
- Y si queréis recibir, Él es aquel Elías que había de venir. Mt. 11:14
- Y Él les dijo: ¿No habéis leído qué hizo David, teniendo Él hambre y los que con Él estaban: Mt. 12:3
- Cómo entró en la casa de Dios, y comió los panes de la proposición, que no le era lícito comer, ni á los que estaban con Él, sino á solos los sacerdotes¿ Mt. 12:4
- Y Él les dijo: ¿Qué hombre habrá de vosotros, que tenga una oveja, y si cayere ésta en una fosa en sábado, no le eche mano, y la levante? Mt. 12:11
- Entonces dijo á aquel hombre: Extiende tu mano. Y Él la extendió, y fué restituída sana como la otra. Mt. 12:13
- Y salidos los Fariseos, consultaron contra Él para destruirle. Mt. 12:14
- Y Él les encargaba eficazmente que no le descubriesen: Mt. 12:16
- He aquí mi siervo, al cual he escogido; Mi Amado, en el cual se agrada mi alma: Pondré mi Espíritu sobre Él Y á los Gentiles anunciará juicio. Mt. 12:18
- Entonces fué traído á Él un endemoniado, ciego y mudo, y le sanó; de tal manera, que el ciego y mudo hablaba y veía. Mt. 12:22
- Y Él respondió, y les dijo: La generación mala y adulterina demanda señal; mas señal no le será dada, sino la señal de Jonás profeta. Mt. 12:39
- Entonces va, y toma consigo otros siete espíritus peores que Él, y entrados, moran allí; y son peores las cosas; últimas del tal hombre que las primeras: así también acontecerá á esta generación mala. Mt. 12:45
- Y estando Él aún hablando á las gentes, he aquí su madre y sus hermanos estaban fuera, que le querían hablar. Mt. 12:46
- Y respondiendo Él al que le decía esto, dijo: ¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos? Mt. 12:48
- Y se allegaron á Él muchas gentes; y entrándose Él en el barco, se sentó, y toda la gente estaba á la ribera. Mt. 13:2
- Y Él respondiendo, les dijo: Por que á vosotros es concedido saber los misterios del reino de los cielos; mas á ellos no es concedido. Mt. 13:11
- Y Él les dijo: Un hombre enemigo ha hecho esto. Y los siervos le dijeron: ¿Quieres, pues, que vayamos y la cojamos? Mt. 13:28
- Y Él dijo: No; porque cogiendo la cizaña, no arranquéis también con ella el trigo. Mt. 13:29
- Entonces, despedidas las gentes, Jesús se vino á casa; y llegándose á Él sus discípulos, le dijeron: Decláranos la parábola de la cizaña del campo. Mt. 13:36
- Y respondiendo Él, les dijo: El que siembra la buena simiente es el Hijo del hombre; Mt. 13:37
- Y Él les dijo: Por eso todo escriba docto en el reino de los cielos, es semejante á un padre de familia, que saca de su tesoro cosas nuevas y cosas viejas. Mt. 13:52
- Y se escandalizaban en Él. Mas Jesús les dijo: No hay profeta sin honra sino en su tierra y en su casa. Mt. 13:57
- Y dijo á sus criados: Este es Juan el Bautista: Él ha resucitado de los muertos, y por eso virtudes obran en Él. Mt. 14:2
- Y prometió Él con juramento de darle todo lo que pidiese. Mt. 14:7
- Y cuando fué la tarde del día, se llegaron á Él sus discípulos, diciendo: El lugar es desierto, y el tiempo es ya pasado: despide las gentes, para que se vayan por las aldeas, y compren para sí de comer. Mt. 14:15
- Y Él les dijo: Traédmelos acá. Mt. 14:18
- Y luego Jesús hizo á sus discípulos entrar en el barco, é ir delante de Él á la otra parte del lago, entre tanto que Él despedía á las gentes. Mt. 14:22
- Y Él dijo: Ven. Y descendiendo Pedro del barco, andaba sobre las aguas para ir á Jesús. Mt. 14:29
- Y luego Jesús, extendiendo la mano, trabó de Él, y le dice: Oh hombre de poca fe, ¿por qué dudaste? Mt. 14:31
- Y como le conocieron los hombres de aquel lugar, enviaron por toda aquella tierra alrededor, y trajeron á Él todos los enfermos; Mt. 14:35
- Y Él respondiendo, les dijo: ¿Por qué también vosotros traspasáis el mandamiento de Dios por vuestra tradición? Mt. 15:3
- Mas respondiendo Él, dijo: Toda planta que no plantó mi Padre celestial, será desarraigada. Mt. 15:13
- Mas Él no le respondió palabra. Entonces llegándose sus discípulos, le rogaron, diciendo: Despáchala, pues da voces tras nosotros. Mt. 15:23
- Y Él respondiendo, dijo: No soy enviado sino á las ovejas perdidas de la casa de Israel. Mt. 15:24
- Y respondiendo Él, dijo: No es bien tomar el pan de los hijos, y echarlo á los perrillos. Mt. 15:26
- Y llegaron á Él muchas gentes, que tenían consigo cojos, ciegos, mudos, mancos, y otros muchos enfermos: y los echaron á los pies de Jesús, y los sanó: Mt. 15:30
- Mas Él respondiendo, les dijo: Cuando es la tarde del día, decís: Sereno; porque el cielo tiene arreboles. Mt. 16:2
- Entonces mandó á sus discípulos que á nadie dijesen que Él era Jesús el Cristo. Mt. 16:20
- Entonces Él, volviéndose, dijo á Pedro: Quítate de delante de mí, Satanás; me eres escándalo; porque no entiendes lo que es de Dios sino lo que es de los hombres. Mt. 16:23
- Y he aquí les aparecieron Moisés y Elías, hablando con Él. Mt. 17:3
- Y estando aún Él hablando, he aquí una nube de luz que los cubrió; y he aquí una voz de la nube, que dijo: Este es mi Hijo amado, en el cual tomo contentamiento: á él oid. Mt. 17:5
- Mas os digo, que ya vino Elías, y no le conocieron; antes hicieron en Él todo lo que quisieron: así también el Hijo del hombre padecerá de ellos. Mt. 17:12
- Y como ellos llegaron al gentío, vino á Él un hombre hincándosele de rodillas, Mt. 17:14
- Y Jesús le reprendió, y salió el demonio de Él; y el mozo fué sano desde aquella hora. Mt. 17:18
- El dice: Sí. Y entrando Él en casa, Jesús le habló antes, diciendo: ¿Qué te parece, Simón? Los reyes de la tierra, ¿de quién cobran los tributos ó el censo? ¿de sus hijos ó de los extraños? Mt. 17:25
- Por tanto, si tu hermano pecare contra ti, ve, y redargúyele entre ti y Él solo: si te oyere, has ganado á tu hermano. Mt. 18:15
- Entonces Pedro, llegándose á Él, dijo: Señor, ¿cuántas veces perdonaré á mi hermano que pecare contra mí? ¿hasta siete? Mt. 18:21
- Y saliendo aquel siervo, halló á uno de sus consiervos, que le debía cien denarios; y trabando de Él, le ahogaba, diciendo: Págame lo que debes. Mt. 18:28
- Mas Él no quiso; sino fué, y le echó en la cárcel hasta que pagase la deuda. Mt. 18:30
- Entonces se llegaron á Él los Fariseos, tentándole, y diciéndole: ¿Es lícito al hombre repudiar á su mujer por cualquiera causa? Mt. 19:3
- Y Él respondiendo, les dijo: ¿No habéis leído que el que los hizo al principio, macho y hembra los hizo, Mt. 19:4
- Entonces Él les dijo: No todos reciben esta palabra, sino aquellos á quienes es dado. Mt. 19:11
- Y Él le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno es bueno sino uno, es á saber, Dios: y si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos. Mt. 19:17
- Y Él respondiendo, dijo á uno de ellos: Amigo, no te hago agravio; ¿no te concertaste conmigo por un denario? Mt. 20:13
- Entonces se llegó á Él la madre de los hijos de Zebedeo con sus hijos, adorándole, y pidiéndole algo. Mt. 20:20
- Y Él le dijo: ¿Qué quieres? Ella le dijo: Di que se sienten estos dos hijos míos, el uno á tu mano derecha, y el otro á tu izquierda, en tu reino. Mt. 20:21
- Y Él les dice: A la verdad mi vaso beberéis, y del bautismo de que yo soy bautizado, seréis bautizados; mas el sentaros á mi mano derecha y á mi izquierda, no es mío dar lo, sino á aquellos para quienes está aparejado de mi Padre. Mt. 20:23
- Y entrando Él en Jerusalem, toda la ciudad se alborotó, diciendo. ¿Quién es éste? Mt. 21:10
- Entonces vinieron á Él ciegos y cojos en el templo, y los sanó. Mt. 21:14
- Y como vino al templo, llegáronse á Él cuando estaba enseñando, los príncipes de los sacerdotes y los ancianos del pueblo, diciendo. ¿Con qué autoridad haces esto? ¿y quién te dió esta autoridad? Mt. 21:23
- Y respondiendo á Jesús, dijeron: No sabemos. Y Él también les dijo: Ni yo os digo con qué autoridad hago esto. Mt. 21:27
- Y respondiendo Él, dijo: No quiero; mas después, arrepentido, fué. Mt. 21:29
- Y llegando al otro, le dijo de la misma manera; y respondiendo Él, dijo: Yo, señor, voy. Y no fué. Mt. 21:30
- Por tanto os digo, que el reino de Dios será quitado de vosotros, y será dado á gente que haga los frutos de Él. Mt. 21:43
- Y le dijo: Amigo, ¿cómo entraste aquí no teniendo vestido de boda? Mas él cerró la boca. Mt. 22:12
- Y envían á Él los discípulos de ellos, con los Herodianos, diciendo: Maestro, sabemos que eres amador de la verdad, y que enseñas con verdad el camino de Dios, y que no te curas de nadie, porque no tienes acepción de persona de hombres. Mt. 22:16
- Aquel día llegaron á Él los Saduceos, que dicen no haber resurrección, y le preguntaron, Mt. 22:23
- Y: Cualquiera que jurare por el altar, es nada; mas cualquiera que jurare por el presente que está sobre Él, deudor es. Mt. 23:18
- Pues el que jurare por el altar, jura por Él, y por todo lo que está sobre Él; Mt. 23:20
- Y el que jurare por el templo, jura por Él, y por Aquél que habita en Él; Mt. 23:21
- Y el que jura por el cielo, jura por el trono de Dios, y por Aquél que está sentado sobre Él. Mt. 23:22
- Y respondiendo Él, les dijo: ¿Veis todo esto? de cierto os digo, que no será dejada aquí piedra sobre piedra, que no sea destruída. Mt. 24:2
- Y sentándose Él en el monte de las Olivas, se llegaron á Él los discípulos aparte, diciendo: Dinos, ¿cuándo serán estas cosas, y qué señal habrá de tu venida, y del fin del mundo? Mt. 24:3
- Y mientras que ellas iban á comprar, vino el esposo; y las que estaban apercibidas, entraron con Él á las bodas; y se cerró la puerta. Mt. 25:10
- Mas respondiendo Él, dijo: De cierto os digo, que no os conozco. Mt. 25:12
- Asimismo el que había recibido dos, ganó también Él otros dos. Mt. 25:17
- Y cuando el Hijo del hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con Él, entonces se sentará sobre el trono de su gloria. Mt. 25:31
- Y serán reunidas delante de Él todas las gentes: y los apartará los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos. Mt. 25:32
- Vino á Él una mujer, teniendo un vaso de alabastro de ungüento de gran precio, y lo derramó sobre la cabeza de Él, estando sentado á la mesa. Mt. 26:7
- Y Él dijo: Id á la ciudad á cierto hombre, y decidle: El Maestro dice: Mi tiempo está cerca; en tu casa haré la pascua con mis discípulos. Mt. 26:18
- Entonces Él respondiendo, dijo: El que mete la mano conmigo en el plato, ése me ha de entregar. Mt. 26:23
- A la verdad el Hijo del hombre va, como está escrito de Él, mas ¡ay de aquel hombre por quien el Hijo del hombre es entregado! bueno le fuera al tal hombre no haber nacido. Mt. 26:24
- Y tomando el vaso, y hechas gracias, les dió, diciendo: Bebed de Él todos; Mt. 26:27
- Y hablando aún Él, he aquí Judas, uno de los doce, vino, y con Él mucha gente con espadas y con palos, de parte de los príncipes de los sacerdotes, y de los ancianos del pueblo. Mt. 26:47
- ¿Acaso piensas que no puedo ahora orar á mi Padre, y Él me daría más de doce legiones de ángeles? Mt. 26:53
- Y Pedro estaba sentado fuera en el patio: y se llegó á Él una criada, diciendo: Y tú con Jesús el Galileo estabas. Mt. 26:69
- Mas Él negó delante de todos, diciendo: No sé lo que dices. Mt. 26:70
- Y saliendo Él á la puerta, le vió otra, y dijo á los que estaban allí: También éste estaba con Jesús Nazareno. Mt. 26:71
- Y estando Él sentado en el tribunal, su mujer envió á Él, diciendo: No tengas que ver con aquel justo; porque hoy he padecido muchas cosas en sueños por causa de Él. Mt. 27:19
- Entonces los soldados del presidente llevaron á Jesús al pretorio, y juntaron á Él toda la cuadrilla; Mt. 27:27
- Y pusieron sobre su cabeza una corona tejida de espinas, y una caña en su mano derecha; é hincando la rodilla delante de Él, le burlaban, diciendo: ¡Salve, Rey de los Judíos! Mt. 27:29
- Y escupiendo en Él, tomaron la caña, y le herían en la cabeza. Mt. 27:30
- Entonces crucificaron con Él dos ladrones, uno á la derecha, y otro á la izquierda. Mt. 27:38
- á otros salvó, á sí mismo no puede salvar: si es el Rey de Israel, descienda ahora de la cruz, y creeremos en Él. Mt. 27:42
- Lo mismo también le zaherían los ladrones que estaban crucificados con Él. Mt. 27:44
- Y el centurión, y los que estaban con Él guardando á Jesús, visto el terremoto, y las cosas que habían sido hechas, temieron en gran manera, diciendo: Verdaderamente Hijo de Dios era éste. Mt. 27:54
- Y de miedo de Él los guardas se asombraron, y fueron vueltos como muertos. Mt. 28:4
- Y salía á Él toda la provincia de Judea, y los de Jerusalem; y eran todos, bautizados por Él en el río de Jordán, confesando sus pecados. Mc. 1:5
- Yo á la verdad os he bautizado con agua; mas Él os bautizará con Espíritu Santo. Mc. 1:8
- Y luego, subiendo del agua, vió abrirse los cielos, y al Espíritu como paloma, que descendía sobre Él. Mc. 1:10
- Y luego los llamó: y dejando á su padre Zebedeo en el barco con los jornaleros, fueron en pos de Él. Mc. 1:20
- Y Jesús le riñó, diciendo: Enmudece, y sal de Él. Mc. 1:25
- Y el espíritu inmundo, haciéndole pedazos, y clamando á gran voz, salió de Él. Mc. 1:26
- Entonces llegando Él, la tomó de su mano y la levantó; y luego la dejó la calentura, y les servía. Mc. 1:31
- Y cuando fué la tarde, luego que el sol se puso, traían á Él todos los que tenían mal, y endemoniados; Mc. 1:32
- Y le siguió Simón, y los que estaban con Él; Mc. 1:36
- Y un leproso vino á Él, rogándole; é hincada la rodilla, le dice: Si quieres, puedes limpiarme. Mc. 1:40
- Y Jesús, teniendo misericordia de Él, extendió su mano, y le tocó, y le dice: Quiero, sé limpio. Mc. 1:41
- Y así que hubo Él hablado, la lepra se fué luego de aquél, y fué limpio. Mc. 1:42
- Mas Él salido, comenzó á publicarlo mucho, y á divulgar el hecho, de manera que ya Jesús no podía entrar manifiestamente en la ciudad, sino que estaba fuera en los lugares desiertos; y venían á Él de todas partes. Mc. 1:45
- Y luego se juntaron á Él muchos, que ya no cabían ni aun á la puerta; y les predicaba la palabra. Mc. 2:2
- Entonces vinieron á Él unos trayendo un paralítico, que era traído por cuatro. Mc. 2:3
- Y como no podían llegar á Él á causa del gentío, descubrieron el techo de donde estaba, y haciendo abertura, bajaron el lecho en que yacía el paralítico. Mc. 2:4
- Entonces Él se levantó luego, y tomando su lecho, se salió delante de todos, de manera que todos se asombraron, y glorificaron á Dios, diciendo: Nunca tal hemos visto. Mc. 2:12
- Y volvió á salir á la mar, y toda la gente venía á Él, y los enseñaba. Mc. 2:13
- Y aconteció que estando Jesús á la mesa en casa de Él, muchos publicanos y pecadores estaban también á la mesa juntamente con Jesús y con sus discípulos: porque había muchos, y le habían seguido. Mc. 2:15
- Y los escribas y los Fariseos, viéndole comer con los publicanos y con los pecadores, dijeron á sus discípulos: ¿Qué es esto, que Él come y bebe con los publicanos y con los pecadores? Mc. 2:16
- Y aconteció que pasando Él por los sembrados en sábado, sus discípulos andando comenzaron á arrancar espigas. Mc. 2:23
- Y Él les dijo: ¿Nunca leísteis qué hizo David cuando tuvo necesidad, y tuvo hambre, Él y los que con Él estaban: Mc. 2:25
- Cómo entró en la casa de Dios, siendo Abiathar sumo pontífice, y comió los panes de la proposición, de los cuales no es lícito comer sino á los sacerdotes, y aun dió á los que con Él estaban? Mc. 2:26
- Entonces saliendo los Fariseos, tomaron consejo con los Herodianos contra Él, para matarle. Mc. 3:6
- Y de Jerusalem, y de Idumea, y de la otra parte del Jordán. Y los de alrededor de Tiro y de Sidón, grande multitud, oyendo cuán grandes cosas hacía, vinieron á Él. Mc. 3:8
- Porque había sanado á muchos; de manera que caían sobre Él cuantos tenían plagas, por tocarle. Mc. 3:10
- Y los espíritus inmundos, al verle, se postraban delante de Él, y daban voces, diciendo: Tú eres el Hijo de Dios. Mc. 3:11
- Mas Él les reñía mucho que no le manifestasen. Mc. 3:12
- Y subió al monte, y llamó á sí á los que Él quiso; y vinieron á Él. Mc. 3:13
- Y estableció doce, para que estuviesen con Él, y para enviarlos á predicar. Mc. 3:14
- Vienen después sus hermanos y su madre, y estando fuera, enviaron á Él llamándole. Mc. 3:31
- Y la gente estaba sentada alrededor de Él, y le dijeron: He aquí, tu madre y tus hermanos te buscan fuera. Mc. 3:32
- Y Él les respondió, diciendo: ¿Quién es mi madre y mis hermanos? Mc. 3:33
- Y mirando á los que estaban sentados alrededor de Él, dijo: He aquí mi madre y hermanos. Mc. 3:34
- Y OTRA vez comenzó á enseñar junto á la mar, y se juntó á Él mucha gente; tanto, que entrándose Él en un barco, se sentó en la mar: y toda la gente estaba en tierra junto á la mar. Mc. 4:1
- Y cuando estuvo solo, le preguntaron los que estaban cerca de Él con los doce, sobre la parábola. Mc. 4:10
- Y duerme, y se levanta de noche y de día, y la simiente brota y crece como Él no sabe. Mc. 4:27
- Y despachando la multitud, le tomaron como estaba, en el barco; y había también con Él otros barquitos. Mc. 4:36
- Y Él estaba en la popa, durmiendo sobre un cabezal, y le despertaron, y le dicen: ¿Maestro, no tienes cuidado que perecemos? Mc. 4:38
- Y salido Él del barco, luego le salió al encuentro, de los sepulcros, un hombre con un espíritu inmundo, Mc. 5:2
- Porque muchas veces había sido atado con grillos y cadenas, mas las cadenas habían sido hechas pedazos por Él, y los grillos desmenuzados; y nadie le podía domar. Mc. 5:4
- Y entrando Él en el barco, le rogaba el que había sido fatigado del demonio, para estar con Él. Mc. 5:18
- Y se fué, y comenzó á publicar en Decápolis cuan grandes cosas Jesús había hecho con Él: y todos se maravillaban. Mc. 5:20
- Y pasando otra vez Jesús en un barco á la otra parte, se juntó á Él gran compañía; y estaba junto á la mar. Mc. 5:21
- Y fué con Él, y le seguía gran compañía, y le apretaban. Mc. 5:24
- Y luego Jesús, conociendo en sí mismo la virtud que había salido de Él, volviéndose á la compañía, dijo: ¿Quién ha tocado mis vestidos? Mc. 5:30
- Y Él miraba alrededor para ver á la que había hecho esto. Mc. 5:32
- Entonces la mujer, temiendo y temblando, sabiendo lo que en sí había sido hecho, vino y se postró delante de Él, y le dijo toda la verdad. Mc. 5:33
- Y Él le dijo: Hija, tu fe te ha hecho salva: ve en paz, y queda sana de tu azote. Mc. 5:34
- Hablando aún Él, vinieron de casa del príncipe de la sinagoga, diciendo: Tu hija es muerta; ¿para qué fatigas más al Maestro? Mc. 5:35
- Y no permitió que alguno viniese tras Él sino Pedro, y Jacobo, y Juan hermano de Jacobo. Mc. 5:37
- Y hacían burla de Él: mas Él, echados fuera todos, toma al padre y á la madre de la muchacha, y á los que estaban con Él, y entra donde la muchacha estaba. Mc. 5:40
- Mas Él les mandó mucho que nadie lo supiese, y dijo que le diesen de comer. Mc. 5:43
- ¿No es éste el carpintero, hijo de María, hermano de Jacobo, y de José, y de Judas, y de Simón? ¿No están también aquí con nosotros, sus hermanas? Y se escandalizaban en Él. Mc. 6:3
- Y oyó el rey Herodes la fama de Jesús, porque su nombre se había hecho notorio; y dijo: Juan el que bautizaba, ha resucitado de los muertos, y por tanto, virtudes obran en Él. Mc. 6:14
- Y oyéndolo Herodes, dijo: Este es Juan el que yo degollé: Él ha resucitado de los muertos. Mc. 6:16
- Y entrando la hija de Herodías, y danzando, y agradando á Herodes y á los que estaban con Él á la mesa, el rey dijo á la muchacha: Pídeme lo que quisieres, que yo te lo daré. Mc. 6:22
- Y el rey se entristeció mucho; mas á causa del juramento, y de los que estaban con Él á la mesa, no quiso desecharla. Mc. 6:26
- Y Él les dijo: Venid vosotros aparte al lugar desierto, y reposad un poco. Porque eran muchos los que iban y venían, que ni aun tenían lugar de comer. Mc. 6:31
- Y los vieron ir muchos, y le conocieron; y concurrieron allá muchos á pie de las ciudades, y llegaron antes que ellos, y se juntaron á Él. Mc. 6:33
- Y como ya fuese el día muy entrado, sus discípulos llegaron á Él, diciendo: El lugar es desierto, y el día ya muy entrado; Mc. 6:35
- Y respondiendo Él, les dijo: Dadles de comer vosotros. Y le dijeron: ¿Que vayamos y compremos pan por doscientos denarios, y les demos de comer? Mc. 6:37
- Y Él les dice: ¿Cuántos panes tenéis? Id, y vedlo. Y sabiéndolo, dijeron: Cinco, y dos peces. Mc. 6:38
- Y luego dió priesa á sus discípulos á subir en el barco, é ir delante de Él á Bethsaida de la otra parte, entre tanto que Él despedía la multitud. Mc. 6:45
- Y como fué la tarde, el barco estaba en medio de la mar, y Él solo en tierra. Mc. 6:47
- Y SE juntaron á Él los Fariseos, y algunos de los escribas, que habían venido de Jerusalem; Mc. 7:1
- Y respondiendo Él, les dijo: Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, como está escrito: Este pueblo con los labios me honra, Mas su corazón lejos está de mí. Mc. 7:6
- Nada hay fuera del hombre que entre en Él, que le pueda contaminar: mas lo que sale de Él, aquello es lo que contamina al hombre. Mc. 7:15
- Porque una mujer, cuya hija tenía un espíritu inmundo, luego que oyó de Él, vino y se echó á sus pies. Mc. 7:25
- Y tomándole aparte de la gente, metió sus dedos en las orejas de Él, y escupiendo, tocó su lengua; Mc. 7:33
- Y vinieron los Fariseos, y comenzaron á altercar con Él, pidiéndole señal del cielo, tentándole. Mc. 8:11
- Y Él mirando, dijo: Veo los hombres, pues veo que andan como árboles. Mc. 8:24
- Entonces Él les dice: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? Y respondiendo Pedro, le dice: Tú eres el Cristo. Mc. 8:29
- Y les apercibió que no hablasen de Él á ninguno. Mc. 8:30
- Y Él, volviéndose y mirando á sus discípulos, riñó á Pedro, diciendo: Apártate de mí, Satanás; porque no sabes las cosas que son de Dios, sino las que son de los hombres. Mc. 8:33
- Porque el que se avergonzare de mí y de mis palabras en esta generación adulterina y pecadora, el Hijo del hombre se avergonzará también de Él, cuando vendrá en la gloria de su Padre con los santos ángeles. Mc. 8:38
- Y vino una nube que les hizo sombra, y una voz de la nube, que decía: Este es mi Hijo amado: á él oid. Mc. 9:7
- Y respondiendo Él, les dijo: Elías á la verdad, viniendo antes, restituirá todas las cosas: y como está escrito del Hijo del hombre, que padezca mucho y sea tenido en nada. Mc. 9:12
- Empero os digo que Elías ya vino, y le hicieron todo lo que quisieron, como está escrito de Él. Mc. 9:13
- Y luego toda la gente, viéndole, se espantó, y corriendo á Él, le saludaron. Mc. 9:15
- Y respondiendo Él, les dijo: ¡Oh generación infiel! ¿hasta cuándo estaré con vosotros? ¿hasta cuándo os tengo de sufrir? Traédmele. Mc. 9:19
- Y Jesús preguntó á su padre: ¿Cuánto tiempo há que le aconteció esto? Y Él dijo: Desde niño: Mc. 9:21
- Y como Jesús vió que la multitud se agolpaba, reprendió al espíritu inmundo, diciéndole: Espíritu mudo y sordo, yo te mando, sal de Él, y no entres más en Él. Mc. 9:25
- Entonces el espíritu clamando y desgarrándole mucho, salió; y Él quedó como muerto, de modo que muchos decían: Está muerto. Mc. 9:26
- Y como Él entró en casa, sus discípulos le preguntaron aparte: ¿Por qué nosotros no pudimos echarle fuera? Mc. 9:28
- Porque enseñaba á sus discípulos, y les decía: El Hijo del hombre será entregado en manos de hombres, y le matarán; mas muerto Él, resucitará al tercer día. Mc. 9:31
- Y PARTIÉNDOSE de allí, vino á los términos de Judea y tras el Jordán: y volvió el pueblo á juntarse á Él; y de nuevo les enseñaba como solía. Mc. 10:1
- Mas Él respondiendo, les dijo: ¿Qué os mandó Moisés? Mc. 10:3
- De cierto os digo, que el que no recibiere el reino de Dios como un niño, no entrará en Él. Mc. 10:15
- Y saliendo Él para ir su camino, vino uno corriendo, é hincando la rodilla delante de Él, le preguntó: Maestro bueno, ¿qué haré para poseer la vida eterna? Mc. 10:17
- Mas Él, entristecido por esta palabra, se fué triste, porque tenía muchas posesiones. Mc. 10:22
- Y le escarnecerán, y le azotarán, y escupirán en Él, y le matarán; mas al tercer día resucitará. Mc. 10:34
- Entonces Jacobo y Juan, hijos de Zebedeo, se llegaron á Él, diciendo: Maestro, querríamos que nos hagas lo que pidiéremos. Mc. 10:35
- Y Él les dijo: ¿Qué queréis que os haga? Mc. 10:36
- Entonces vienen á Jericó: y saliendo Él de Jericó y sus discípulos y una gran compañía, Bartimeo el ciego, hijo de Timeo, estaba sentado junto al camino mendigando. Mc. 10:46
- Y muchos le reñían, que callase: mas Él daba mayores voces: Hijo de David, ten misericordia de mí. Mc. 10:48
- Y les dice: Id al lugar que está delante de vosotros, y luego entrados en Él, hallaréis un pollino atado, sobre el cual ningún hombre ha subido; desatadlo y traedlo. Mc. 11:2
- Y trajeron el pollino á Jesús, y echaron sobre Él sus vestidos, y se sentó sobre Él. Mc. 11:7
- Y volvieron á Jerusalem; y andando Él por el templo, vienen á Él los príncipes de los sacerdotes, y los escribas, y los ancianos; Mc. 11:27
- Y envían á Él algunos de los Fariseos y de los Herodianos, para que le sorprendiesen en alguna palabra. Mc. 12:13
- Entonces Él, como entendía la hipocresía de ellos, les dijo: ¿Por qué me tentáis? Traedme la moneda para que la vea. Mc. 12:15
- Y el segundo es semejante á Él: Amarás á tu prójimo como á ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que éstos. Mc. 12:31
- Entonces el escriba le dijo: Bien, Maestro, verdad has dicho, que uno es Dios, y no hay otro fuera de Él; Mc. 12:32
- Y si el Señor no hubiese abreviado aquellos días, ninguna carne se salvaría; mas por causa de los escogidos que Él escogió, abrevió aquellos días. Mc. 13:20
- Y estando Él en Bethania en casa de Simón el leproso, y sentado á la mesa, vino una mujer teniendo un alabastro de ungüento de nardo espique de mucho precio; y quebrando el alabastro, derramóselo sobre su cabeza. Mc. 14:3
- Y Él os mostrará un gran cenáculo ya preparado: aderezad para nosotros allí. Mc. 14:15
- Y Él respondiendo les dijo: Es uno de los doce que moja conmigo en el plato. Mc. 14:20
- A la verdad el Hijo del hombre va, como está de Él escrito; mas ¡ay de aquel hombre por quien el Hijo del hombre es entregado! bueno le fuera á aquel hombre si nunca hubiera nacido. Mc. 14:21
- Y tomando el vaso, habiendo hecho gracias, les dió: y bebieron de Él todos. Mc. 14:23
- Mas Él con mayor porfía decía: Si me fuere menester morir contigo, no te negaré. También todos decían lo mismo. Mc. 14:31
- Y yéndose un poco adelante, se postró en tierra, y oro que si fuese posible, pasase de Él aquella hora, Mc. 14:35
- Y luego, aun hablando Él, vino Judas, que era uno de los doce, y con Él una compañía con espadas y palos, de parte de los príncipes de los sacerdotes, y de los escribas y de los ancianos. Mc. 14:43
- Y como vino, se acercó luego á Él, y le dice: Maestro, Maestro. Y le besó. Mc. 14:45
- Entonces ellos echaron en Él sus manos, y le prendieron. Mc. 14:46
- Mas Él, dejando la sábana, se huyó de ellos desnudo. Mc. 14:52
- Y trajeron á Jesús al sumo sacerdote; y se juntaron á Él todos los príncipes de los sacerdotes y los ancianos y los escribas. Mc. 14:53
- Porque muchos decían falso testimonio contra Él; mas sus testimonios no concertaban. Mc. 14:56
- Entonces levantándose unos, dieron falso testimonio contra Él, diciendo: Mc. 14:57
- Mas Él callaba, y nada respondía. El sumo sacerdote le volvió á preguntar, y le dice: ¿Eres tú el Cristo, el Hijo del Bendito? Mc. 14:61
- Y algunos comenzaron á escupir en Él, y cubrir su rostro, y á darle bofetadas, y decirle: Profetiza. Y los servidores le herían de bofetadas. Mc. 14:65
- Mas Él negó, diciendo: No conozco, ni sé lo que dices. Y se salió fuera á la entrada; y cantó el gallo. Mc. 14:68
- Mas Él negó otra vez. Y poco después, los que estaban allí dijeron otra vez á Pedro: Verdaderamente tú eres de ellos; porque eres Galileo, y tu habla es semejante. Mc. 14:70
- Y Él comenzó á maldecir y á jurar: No conozco á este hombre de quien habláis. Mc. 14:71
- Y Pilato le preguntó: ¿Eres tú el Rey de los Judíos? Y respondiendo Él, le dijo: Tú lo dices. Mc. 15:2
- Y le herían en la cabeza con una caña, y escupían en Él, y le adoraban hincadas las rodillas. Mc. 15:19
- Y le dieron á beber vino mezclado con mirra; mas Él no lo tomó. Mc. 15:23
- Y crucificaron con Él dos ladrones, uno á su derecha, y el otro á su izquierda. Mc. 15:27
- El Cristo, Rey de Israel, descienda ahora de la cruz, para que veamos y creamos. También los que estaban crucificados con Él le denostaban. Mc. 15:32
- Y el centurión que estaba delante de Él, viendo que había espirado así clamando, dijo: Verdaderamente este hombre era el Hijo de Dios. Mc. 15:39
- Las cuales, estando aún Él en Galilea, le habían seguido, y le servían; y otras muchas que juntamente con Él habían subido á Jerusalem. Mc. 15:41
- Más Él les dice: No os asustéis: buscáis á Jesús Nazareno, el que fué crucificado; resucitado há, no está aquí; he aquí el lugar en donde le pusieron. Mc. 16:6
- Mas id, decid á sus discípulos y á Pedro, que Él va antes que vosotros á Galilea: allí le veréis, como os dijo. Mc. 16:7
- Yendo ella, lo hizo saber á los que habían estado con Él, que estaban tristes y llorando. Mc. 16:10
- Y se turbó Zacarías viéndole, y cayó temor sobre Él. Lc. 1:12
- Porque Él irá delante de Él con el espíritu y virtud de Elías, para convertir los corazones de los padres á los hijos, y los rebeldes á la prudencia de los justos, para aparejar al Señor un pueblo apercibido. Lc. 1:17
- Y el pueblo estaba esperando á Zacarías, y se maravillaban de que Él se detuviese en el templo. Lc. 1:21
- Y saliendo, no les podía hablar: y entendieron que había visto visión en el templo: y Él les hablaba por señas, y quedó mudo. Lc. 1:22
- Y todos los que las oían, las conservaban en su corazón, diciendo: ¿Quién será este niño? Y la mano del Señor estaba con Él. Lc. 1:66
- En santidad y en justicia delante de Él, todos los días nuestros. Lc. 1:75
- Para ser empadronado con María su mujer, desposada con Él, la cual estaba encinta. Lc. 2:5
- Y pasados los ocho días para circuncidar al niño, llamaron su nombre JESUS; el cual le fué puesto por el ángel antes que Él fuese concebido en el vientre. Lc. 2:21
- Y he aquí, había un hombre en Jerusalem, llamado Simeón, y este hombre, justo y pío, esperaba la consolación de Israel: y el Espíritu Santo era sobre Él. Lc. 2:25
- Y vino por Espíritu al templo. Y cuando metieron al niño Jesús sus padres en el templo, para hacer por Él conforme á la costumbre de la ley. Lc. 2:27
- Entonces Él le tomó en sus brazos, y bendijo á Dios, y dijo: Lc. 2:28
- Y José y su madre estaban maravillados de las cosas que se decían de Él. Lc. 2:33
- Y ésta, sobreviniendo en la misma hora, juntamente confesaba al Señor, y hablaba de Él á todos los que esperaban la redención en Jerusalem. Lc. 2:38
- Y el niño crecía, y fortalecíase, y se henchía de sabiduría; y la gracia de Dios era sobre Él. Lc. 2:40
- Entonces Él les dice: ¿Qué hay? ¿por qué me buscabais? ¿No sabíais que en los negocios de mi Padre me conviene estar? Lc. 2:49
- Y Él vino por toda la tierra al rededor del Jordán predicando el bautismo del arrepentimiento para la remisión de pecados; Lc. 3:3
- Y decía á las gentes que salían para ser bautizadas de Él: ¡Oh generación de víboras, quién os enseñó á huir de la ira que vendrá? Lc. 3:7
- Y Él les dijo: No exijáis más de lo que os está ordenado. Lc. 3:13
- Y estando el pueblo esperando, y pensando todos de Juan en sus corazones, si Él fuese el Cristo, Lc. 3:15
- Respondió Juan, diciendo á todos: Yo, á la verdad, os bautizo en agua; mas viene quien es más poderoso que yo, de quien no soy digno de desatar la correa de sus zapatos: Él os bautizará en Espíritu Santo y fuego; Lc. 3:16
- Entonces Herodes el tetrarca, siendo reprendido por Él á causa de Herodías, mujer de Felipe su hermano, y de todas las maldades que había hecho Herodes, Lc. 3:19
- Y descendió el Espíritu Santo sobre Él en forma corporal, como paloma, y fué hecha una voz del cielo que decía: Tú eres mi Hijo amado, en ti me he complacido. Lc. 3:22
- Y respondiendo Jesús, le dijo: Vete de mí, Satanás, porque escrito está: A tu Señor Dios adorarás, y á Él solo servirás. Lc. 4:8
- Y acabada toda tentación, el diablo se fué de Él por un tiempo. Lc. 4:13
- Y Jesús volvió en virtud del Espíritu á Galilea, y salió la fama de Él por toda la tierra de alrededor, Lc. 4:14
- Y rollando el libro, lo dió al ministro, y sentóse: y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en Él. Lc. 4:20
- Mas Él, pasando por medio de ellos, se fué. Lc. 4:30
- Y Jesús le increpó, diciendo: Enmudece, y sal de Él. Entonces el demonio, derribándole en medio, salió de Él, y no le hizo daño alguno. Lc. 4:35
- Y la fama de Él se divulgaba de todas partes por todos los lugares de la comarca. Lc. 4:37
- Y poniéndose el sol, todos los que tenían enfermos de diversas enfermedades, los traían á Él; y Él poniendo las manos sobre cada uno de ellos, los sanaba. Lc. 4:40
- Y salían también demonios de muchos, dando voces, y diciendo: Tú eres el Hijo de Dios. Mas riñéndolos no les dejaba hablar; porque sabían que Él era el Cristo. Lc. 4:41
- Y siendo ya de día salió, y se fué á un lugar desierto: y las gentes le buscaban, y vinieron hasta Él; y le detenían para que no se apartase de ellos. Lc. 4:42
- Mas Él les dijo: Que también á otras ciudades es necesario que anuncie el evangelio del reino de Dios; porque para esto soy enviado. Lc. 4:43
- Y ACONTECIÓ, que estando Él junto al lago de Genezaret, las gentes se agolpaban sobre Él para oir la palabra de Dios. Lc. 5:1
- Porque temor le había rodeado, y á todos los que estaban con Él, de la presa de los peces que habían tomado; Lc. 5:9
- Entonces, extendiendo la mano, le tocó diciendo: Quiero: sé limpio. Y luego la lepra se fué de Él. Lc. 5:13
- Y Él le mandó que no lo dijese á nadie: Mas ve, díjole, muéstrate al sacerdote, y ofrece por tu limpieza, como mandó Moisés, para testimonio á ellos. Lc. 5:14
- Mas Él se apartaba á los desiertos, y oraba. Lc. 5:16
- Y aconteció un día, que Él estaba enseñando, y los Fariseos y doctores de la ley estaban sentados, los cuales habían venido de todas las aldeas de Galilea, y de Judea y Jerusalem: y la virtud del Señor estaba allí para sanarlos. Lc. 5:17
- Y he aquí unos hombres, que traían sobre un lecho un hombre que estaba paralítico; y buscaban meterle, y ponerle delante de Él. Lc. 5:18
- Y Él les dijo: ¿Podéis hacer que los que están de bodas ayunen, entre tanto que el esposo está con ellos? Lc. 5:34
- Y ACONTECIÓ que pasando Él por los sembrados en un sábado segundo del primero, sus discípulos arrancaban espigas, y comían, restregándolas con las manos. Lc. 6:1
- Y respondiendo Jesús les dijo: ¿Ni aun esto habéis leído, qué hizo David cuando tuvo hambre, Él, y los que con Él estaban; Lc. 6:3
- Cómo entró en la casa de Dios, y tomó los panes de la proposición, y comió, y dió también á los que estaban con Él, los cuales no era lícito comer, sino á solos los sacerdotes? Lc. 6:4
- Y aconteció también en otro sábado, que Él entró en la sinagoga y enseñaba; y estaba allí un hombre que tenía la mano derecha seca. Lc. 6:6
- Mas Él sabía los pensamientos de ellos; y dijo al hombre que tenía la mano seca: Levántate, y ponte en medio. Y Él levantándose, se puso en pie. Lc. 6:8
- Y mirándolos á todos alrededor, dice al hombre: Extiende tu mano. Y Él lo hizo así, y su mano fué restaurada. Lc. 6:10
- Y toda la gente procuraba tocarle; porque salía de Él virtud, y sanaba á todos. Lc. 6:19
- Y alzando Él los ojos á sus discípulos, decía: Bienaventurados vosotros los pobres; porque vuestro es el reino de Dios. Lc. 6:20
- Amad, pues, á vuestros enemigos, y haced bien, y prestad, no esperando de ello nada; y será vuestro galardón grande, y seréis hijos del Altísimo: porque Él es benigno para con los ingratos y malos. Lc. 6:35
- Y el siervo de un centurión, al cual tenía Él en estima, estaba enfermo y á punto de morir. Lc. 7:2
- Y como oyó hablar de Jesús, envió á Él los ancianos de los Judíos, rogándole que viniese y librase á su siervo. Lc. 7:3
- Que ama nuestra nación, y Él nos edificó una sinagoga. Lc. 7:5
- Y Jesús fué con ellos. Mas como ya no estuviesen lejos de su casa, envió el centurión amigos á Él, diciéndole: Señor, no te incomodes, que no soy digno que entres debajo de mi tejado; Lc. 7:6
- Lo cual oyendo Jesús, se maravilló de Él, y vuelto, dijo á las gentes que le seguían: Os digo que ni aun en Israel he hallado tanta fe. Lc. 7:9
- Y aconteció después, que Él iba á la ciudad que se llama Naín, é iban con Él muchos de sus discípulos, y gran compañía. Lc. 7:11
- Y salió esta fama de Él por toda Judea, y por toda la tierra de alrededor. Lc. 7:17
- Y como los hombres vinieron á Él, dijeron: Juan el Bautista nos ha enviado á ti, diciendo: ¿Eres tú aquél que había de venir, ó esperaremos á otro? Lc. 7:20
- Porque os digo que entre los nacidos de mujeres, no hay mayor profeta que Juan el Bautista: mas el más pequeño en el reino de los cielos es mayor que Él. Lc. 7:28
- Mas los Fariseos y los sabios de la ley, desecharon el consejo de Dios contra sí mismos, no siendo bautizados de Él. Lc. 7:30
- Y le rogó uno de los Fariseos, que comiese con Él. Y entrado en casa del Fariseo, sentóse á la mesa. Lc. 7:36
- Entonces respondiendo Jesús, le dijo: Simón, una cosa tengo que decirte. Y Él dice: Di, Maestro. Lc. 7:40
- Y respondiendo Simón, dijo: Pienso que aquél al cual perdonó más. Y Él le dijo: Rectamente has juzgado. Lc. 7:43
- Y ACONTECIÓ después, que Él caminaba por todas las ciudades y aldeas, predicando y anunciando el evangelio del reino de Dios, y los doce con Él, Lc. 8:1
- Y como se juntó una grande compañía, y los que estaban en cada ciudad vinieron á Él, dijo por una parábola: Lc. 8:4
- Y Él dijo: A vosotros es dado conocer los misterios del reino de Dios; mas á los otros por parábolas, para que viendo no vean, y oyendo no entiendan. Lc. 8:10
- Y vinieron á Él su madre y hermanos; y no podían llegar á el por causa de la multitud. Lc. 8:19
- Y aconteció un día que Él entró en un barco con sus discípulos, y les dijo: Pasemos á la otra parte del lago. Y partieron. Lc. 8:22
- Pero mientras ellos navegaban, Él se durmió. Y sobrevino una tempestad de viento en el lago; y henchían de agua, y peligraban. Lc. 8:23
- Y llegándose á Él, le despertaron, diciendo: ¡Maestro, Maestro, que perecemos! Y despertado Él increpó al viento y á la tempestad del agua; y cesaron, y fué hecha bonanza. Lc. 8:24
- Y saliendo Él á tierra, le vino al encuentro de la ciudad un hombre que tenía demonios ya de mucho tiempo; y no vestía vestido, ni estaba en casa, sino por los sepulcros. Lc. 8:27
- El cual, como vió á Jesús, exclamó y se postró delante de Él, y dijo á gran voz: ¿Qué tengo yo contigo, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? Ruégote que no me atormentes. Lc. 8:28
- Y le preguntó Jesús, diciendo: ¿Qué nombre tienes? Y Él dijo: Legión. Porque muchos demonios habían entrado en Él. Lc. 8:30
- Entonces toda la multitud de la tierra de los Gadarenos alrededor, le rogaron que se fuese de ellos; porque tenían gran temor. Y Él, subiendo en el barco, volvióse. Lc. 8:37
- Y aquel hombre, de quien habían salido los demonios, le rogó para estar con Él; mas Jesús le despidió, diciendo: Lc. 8:38
- Vuélvete á tu casa, y cuenta cuán grandes cosas ha hecho Dios contigo. Y Él se fué, publicando por toda la ciudad cuán grandes cosas había hecho Jesús con Él. Lc. 8:39
- Entonces Jesús dijo: ¿Quién es el que me ha tocado? Y negando todos, dijo Pedro y los que estaban con Él: Maestro, la compañía te aprieta y oprime, y dices: ¿Quién es el que me ha tocado? Lc. 8:45
- Entonces, como la mujer vió que no se había ocultado, vino temblando, y postrándose delante de Él declaróle delante de todo el pueblo la causa por qué le había tocado, y cómo luego había sido sana. Lc. 8:47
- Y Él dijo: Hija, tu fe te ha salvado: ve en paz. Lc. 8:48
- Estando aún Él hablando, vino uno del príncipe de la sinagoga á decirle: Tu hija es muerta, no des trabajo al Maestro. Lc. 8:49
- Y lloraban todos, y la plañían. Y Él dijo: No lloréis; no es muerta, sino que duerme. Lc. 8:52
- Y hacían burla de Él, sabiendo que estaba muerta. Lc. 8:53
- Mas Él, tomándola de la mano, clamó, diciendo: Muchacha, levántate. Lc. 8:54
- Entonces su espíritu volvió, y se levantó luego: y Él mando que le diesen de comer. Lc. 8:55
- Y sus padres estaban atónitos; á los cuales Él mandó, que á nadie dijesen lo que había sido hecho. Lc. 8:56
- Y como lo entendieron las gentes, le siguieron; y Él las recibió, y les hablaba del reino de Dios, y sanaba á los que tenían necesidad de cura. Lc. 9:11
- Y aconteció que estando Él solo orando, estaban con Él los discípulos; y les preguntó diciendo: ¿Quién dicen las gentes que soy? Lc. 9:18
- Mas Él, conminándolos, mandó que á nadie dijesen esto; Lc. 9:21
- Porque ¿qué aprovecha al hombre, si granjeare todo el mundo, y sé pierda Él á sí mismo, ó corra peligro de sí? Lc. 9:25
- Y he aquí dos varones que hablaban con Él, los cuales eran Moisés y Elías; Lc. 9:30
- Y Pedro y los que estaban con Él, estaban cargados de sueño: y como despertaron, vieron su majestad, y á aquellos dos varones que estaban con Él. Lc. 9:32
- Y aconteció, que apartándose ellos de Él, Pedro dice á Jesús: Maestro, bien es que nos quedemos aquí: y hagamos tres pabellones, uno para ti, y uno para Moisés, y uno para Elías; no sabiendo lo que se decía. Lc. 9:33
- Y estando Él hablando esto, vino una nube que los cubrió; y tuvieron temor entrando ellos en la nube. Lc. 9:34
- Y vino una voz de la nube, que decía: Este es mi Hijo amado; á Él oid. Lc. 9:35
- Y he aquí un espíritu le toma, y de repente da voces; y le despedaza y hace echar espuma, y apenas se aparta de Él quebrantándole. Lc. 9:39
- Y aconteció que, como se cumplió el tiempo en que había de ser recibido arriba, Él afirmó su rostro para ir á Jerusalem. Lc. 9:51
- Entonces volviéndose Él, los reprendió, diciendo: Vosotros no sabéis de qué espíritu sois; Lc. 9:55
- Y dijo á otro: Sígueme. Y Él dijo: Señor, déjame que primero vaya y entierre á mi padre. Lc. 9:59
- Y DESPUÉS de estas cosas, designó el Señor aun otros setenta, los cuales envió de dos en dos delante de sí, á toda ciudad y lugar á donde Él había de venir. Lc. 10:1
- Y si hubiere allí algún hijo de paz, vuestra paz reposará sobre Él; y si no, se volverá á vosotros. Lc. 10:6
- Y Él dijo: ¿Qué está escrito de la ley? ¿cómo lees? Lc. 10:26
- Y Él respondiendo, dijo: Amarás al Señor tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y de todas tus fuerzas, y de todo tu entendimiento; y á tu prójimo como á ti mismo. Lc. 10:27
- Mas Él, queriéndose justificar á sí mismo, dijo á Jesús: ¿Y quién es mi prójimo? Lc. 10:29
- Mas un Samaritano que transitaba, viniendo cerca de Él, y viéndole, fué movido á misericordia; Lc. 10:33
- Y llegándose, vendó sus heridas, echándoles aceite y vino; y poniéndole sobre su cabalgadura, llevóle al mesón, y cuidó de Él. Lc. 10:34
- Y Él dijo: El que usó con Él de misericordia. Entonces Jesús le dijo: Ve, y haz tú lo mismo. Lc. 10:37
- Y aconteció que yendo, entró Él en una aldea: y una mujer llamada Marta, le recibió en su casa. Lc. 10:38
- Y ACONTECIÓ que estando Él orando en un lugar, como acabó, uno de sus discípulos le dijo: Señor, enséñanos á orar, como también Juan enseñó á sus discípulos. Lc. 11:1
- Díjoles también: ¿Quién de vosotros tendrá un amigo, é irá á Él á media noche, y le dirá: Amigo, préstame tres panes, Lc. 11:5
- Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas á vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo á los que lo pidieren de Él? Lc. 11:13
- Y estaba Él lanzando un demonio, el cual era mudo: y aconteció que salido fuera el demonio, el mudo habló y las gentes se maravillaron. Lc. 11:14
- Y otros, tentando, pedían de Él señal del cielo. Lc. 11:16
- Mas Él, conociendo los pensamientos de ellos, les dijo: Todo reino dividido contra sí mismo, es asolado; y una casa dividida contra sí misma, cae. Lc. 11:17
- Mas si sobreviniendo otro más fuerte que Él, le venciere, le toma todas sus armas en que confiaba, y reparte sus despojos. Lc. 11:22
- Entonces va, y toma otros siete espíritus peores que Él; y entrados, habitan allí: y lo postrero del tal hombre es peor que lo primero. Lc. 11:26
- Y Él dijo: Antes bienaventurados los que oyen la palabra de Dios, y la guardan. Lc. 11:28
- Y juntándose las gentes á Él, comenzó á decir: Esta generación mala es: señal busca, mas señal no le será dada, sino la señal de Jonás. Lc. 11:29
- Y luego que hubo hablado, rogóle un Fariseo que comiese con Él: y entrado Jesús, se sentó á la mesa. Lc. 11:37
- Y Él dijo: ¡Ay de vosotros también, doctores de la ley! que cargáis á los hombres con cargas que no pueden llevar; mas vosotros ni aun con un dedo tocáis las cargas. Lc. 11:46
- Mas Él le dijo: Hombre, ¿quién me puso por juez ó partidor sobre vosotros? Lc. 12:14
- Y Él pensaba dentro de sí, diciendo: ¿qué haré, porque no tengo donde juntar mis frutos? Lc. 12:17
- En verdad os digo, que Él le pondrá sobre todos sus bienes. Lc. 12:44
- Mas el que no entendió, é hizo cosas dignas de azotes, será azotado poco: porque á cualquiera que fué dado mucho, mucho será vuelto á demandar de Él; y al que encomendaron mucho, más le será pedido. Lc. 12:48
- Pues cuando vas al magistrado con tu adversario, procura en el camino librarte de Él; porque no te arrastre al juez, y el juez te entregue al alguacil, y el alguacil te meta en la cárcel. Lc. 12:58
- Y diciendo estas cosas, se avergonzaban todos sus adversarios: mas todo el pueblo se gozaba de todas las cosas gloriosas que eran por Él hechas. Lc. 13:17
- Y díjole uno: Señor, ¿son pocos los que se salvan? Y Él les dijo: Lc. 13:23
- Y he aquí un hombre hidrópico estaba delante de Él. Lc. 14:2
- Y ellos callaron. Entonces Él tomándole, le sanó, y despidióle. Lc. 14:4
- Cuando fueres convidado de alguno á bodas, no te sientes en el primer lugar, no sea que otro más honrado que tú esté por Él convidado, Lc. 14:8
- Y viniendo el que te llamó á ti y á Él, te diga: Da lugar á éste: y entonces comiences con vergüenza á tener el lugar último. Lc. 14:9
- Y muchas gentes iban con Él; y volviéndose les dijo: Lc. 14:25
- Porque después que haya puesto el fundamento, y no pueda acabarla, todos los que lo vieren, no comiencen á hacer burla de Él, Lc. 14:29
- ¿O cuál rey, habiendo de ir á hacer guerra contra otro rey, sentándose primero no consulta si puede salir al encuentro con diez mil al que viene contra Él con veinte mil? Lc. 14:31
- Y SE llegaban á Él todos los publicanos y pecadores á oirle. Lc. 15:1
- Y Él les propuso esta parábola, diciendo: Lc. 15:3
- Y Él le dijo: Tu hermano ha venido; y tu padre ha muerto el becerro grueso, por haberle recibido salvo. Lc. 15:27
- Mas Él respondiendo, dijo al padre: He aquí tantos años te sirvo, no habiendo traspasado jamás tu mandamiento, y nunca me has dado un cabrito para gozarme con mis amigos: Lc. 15:29
- Mas cuando vino éste tu hijo, que ha consumido tu hacienda con rameras, has matado para Él el becerro grueso. Lc. 15:30
- Y DIJO también á sus discípulos: Había un hombre rico, el cual tenía un mayordomo, y éste fué acusado delante de Él como disipador de sus bienes. Lc. 16:1
- Y Él dijo: Cien barriles de aceite. Y le dijo: Toma tu obligación, y siéntate presto, y escribe cincuenta. Lc. 16:6
- Después dijo á otro: ¿Y tú, cuánto debes? Y Él dijo: Cien coros de trigo. Y Él le dijo: Toma tu obligación, y escribe ochenta. Lc. 16:7
- Y oían también todas estas cosas los Fariseos, los cuales eran avaros, y se burlaban de Él. Lc. 16:14
- La ley y los profetas hasta Juan: desde entonces el reino de Dios es anunciado, y quienquiera se esfuerza á entrar en Él. Lc. 16:16
- Había también un mendigo llamado Lázaro, el cual estaba echado á la puerta de Él, lleno de llagas, Lc. 16:20
- Entonces Él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía á Lázaro que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque soy atormentado en esta llama. Lc. 16:24
- Y aconteció que yendo Él á Jerusalem, pasaba por medio de Samaria y de Galilea. Lc. 17:11
- Y como Él los vió, les dijo: Id, mostraos á los sacerdotes. Y aconteció, que yendo ellos, fueron limpios. Lc. 17:14
- Y respondiendo, le dicen: Dónde, Señor? Y Él les dijo: ¿Donde estuviere el cuerpo, allá se juntarán también las águilas. Lc. 17:37
- Había también en aquella ciudad una viuda, la cual venía á Él diciendo: Hazme justicia de mi adversario. Lc. 18:3
- Pero Él no quiso por algún tiempo; mas después de esto dijo dentro de sí: Aunque ni temo á Dios, ni tengo respeto á hombre, Lc. 18:4
- ¿Y Dios no hará justicia á sus escogidos, que claman á Él día y noche, aunque sea longánime acerca de ellos? Lc. 18:7
- Y traían á Él los niños para que los tocase; lo cual viendo los discípulos les reñían. Lc. 18:15
- De cierto os digo, que cualquiera que no recibiere el reino de Dios como un niño, no entrará en Él. Lc. 18:17
- Y Él dijo: Todas estas cosas he guardado desde mi juventud. Lc. 18:21
- Entonces Él, oídas estas cosas, se puso muy triste, porque era muy rico. Lc. 18:23
- Y Él les dijo: Lo que es imposible para con los hombres, posible es para Dios. Lc. 18:27
- Y Él les dijo: De cierto os digo, que nadie hay que haya dejado casa, padres, ó hermanos, ó mujer, ó hijos, por el reino de Dios, Lc. 18:29
- Y aconteció que acercándose Él á Jericó, un ciego estaba sentado junto al camino mendigando; Lc. 18:35
- Y los que iban delante, le reñían que callase; mas Él clamaba mucho más: Hijo de David, ten misericordia de mí. Lc. 18:39
- Jesús entonces parándose, mandó traerle á sí: y como Él llegó, le preguntó, Lc. 18:40
- Diciendo: ¿Qué quieres que te haga? Y Él dijo: Señor, que vea. Lc. 18:41
- Entonces Él descendió apriesa, y le recibió gozoso. Lc. 19:6
- Y Jesús le dijo: Hoy ha venido la salvación á esta casa; por cuanto Él también es hijo de Abraham. Lc. 19:9
- Empero sus ciudadanos le aborrecían, y enviaron tras de Él una embajada, diciendo: No queremos que éste reine sobre nosotros. Lc. 19:14
- Y aconteció, que vuelto Él, habiendo tomado el reino, mandó llamar á sí á aquellos siervos á los cuales había dado el dinero, para saber lo que había negociado cada uno. Lc. 19:15
- Y Él le dice: Está bien, buen siervo; pues que en lo poco has sido fiel, tendrás potestad sobre diez ciudades. Lc. 19:17
- Entonces Él le dijo: Mal siervo, de tu boca te juzgo. Sabías que yo era hombre recio, que tomo lo que no puse, y que siego lo que no sembré; Lc. 19:22
- Y yendo Él tendían sus capas por el camino. Lc. 19:36
- Y Él respondiendo, les dijo: Os digo que si éstos callaren, las piedras clamarán. Lc. 19:40
- Y entrando en el templo, comenzó á echar fuera á todos los que vendían y compraban en Él. Lc. 19:45
- Y ACONTECIÓ un día, que enseñando Él al pueblo en el templo, y anunciando el evangelio, llegáronse los príncipes de los sacerdotes y los escribas, con los ancianos; Lc. 20:1
- Mas Él mirándolos, dice: ¿Qué pues es lo que está escrito: La piedra que condenaron los edificadores, Esta fué por cabeza de esquina? Lc. 20:17
- Mas Él, entendiendo la astucia de ellos, les dijo: ¿Por qué me tentáis? Lc. 20:23
- Porque Dios no es Dios de muertos, mas de vivos: porque todos viven á Él. Lc. 20:38
- Y Él les dijo: ¿Cómo dicen que el Cristo es hijo de David? Lc. 20:41
- Y todo el pueblo venía á Él por la mañana, para oirle en el templo. Lc. 21:38
- Y Él les dijo: He aquí cuando entrareis en la ciudad, os encontrará un hombre que lleva un cántaro de agua: seguidle hasta la casa donde entrare, Lc. 22:10
- Entonces Él os mostrará un gran cenáculo aderezado; aparejad allí. Lc. 22:12
- Y como fué hora, sentóse á la mesa, y con Él los apóstoles. Lc. 22:14
- Entonces Él les dijo: Los reyes de las gentes se enseñorean de ellas; y los que sobre ellas tienen potestad, son llamados bienhechores: Lc. 22:25
- Y Él le dijo: Señor, pronto estoy á ir contigo aun á cárcel y á muerte. Lc. 22:33
- Y Él dijo: Pedro, te digo que el gallo no cantará hoy antes que tú niegues tres veces que me conoces. Lc. 22:34
- Entonces ellos dijeron: Señor, he aquí dos espadas. Y Él les dijo: Basta. Lc. 22:38
- Y Él se apartó de ellos como un tiro de piedra; y puesto de rodillas oró, Lc. 22:41
- Estando Él aún hablando, he aquí una turba; y el que se llamaba Judas, uno de los doce, iba delante de ellos; y llegóse á Jesús para besarlo. Lc. 22:47
- Y viendo los que estaban con Él lo que había de ser, le dijeron: Señor, ¿heriremos á cuchillo? Lc. 22:49
- Y Jesús dijo á los que habían venido á Él, los príncipes de los sacerdotes, y los magistrados del templo, y los ancianos: ¿Como á ladrón habéis salido con espadas y con palos? Lc. 22:52
- Y como una criada le vió que estaba sentado al fuego, fijóse en Él, y dijo: Y éste con Él estaba. Lc. 22:56
- Entonces Él lo negó, diciendo: Mujer, no le conozco. Lc. 22:57
- Y como una hora pasada otro afirmaba, diciendo: Verdaderamente también éste estaba con Él, porque es Galileo. Lc. 22:59
- Y Pedro dijo: Hombre, no sé qué dices. Y luego, estando Él aún hablando, el gallo cantó. Lc. 22:60
- Y los hombres que tenían á Jesús, se burlaban de Él hiriéndole; Lc. 22:63
- Y dijeron todos: ¿Luego tú eres Hijo de Dios? Y Él les dijo: Vosotros decís que yo soy. Lc. 22:70
- Y comenzaron á acusarle, diciendo: A éste hemos hallado que pervierte la nación, y que veda dar tributo á César, diciendo que Él es el Cristo, el rey. Lc. 23:2
- Entonces Pilato le preguntó, diciendo: ¿Eres tú el Rey de los Judíos? Y respondiéndole él, dijo: Tú lo dices. Lc. 23:3
- Y Herodes, viendo á Jesús, holgóse mucho, porque hacía mucho que deseaba verle; porque había oído de Él muchas cosas, y tenía esperanza que le vería hacer alguna señal. Lc. 23:8
- Y le preguntaba con muchas palabras; mas Él nada le respondió: Lc. 23:9
- Y ni aun Herodes; porque os remití á Él, y he aquí, ninguna cosa digna de muerte ha hecho. Lc. 23:15
- Y Él les dijo la tercera vez: ¿Pues qué mal ha hecho éste? Ninguna culpa de muerte he hallado en Él: le castigaré, pues, y le soltaré. Lc. 23:22
- Y llevaban también con Él otros dos, malhechores, á ser muertos. Lc. 23:32
- Y el pueblo estaba mirando; y se burlaban de Él los príncipes con ellos, diciendo: A otros hizo salvos: sálvese á sí, si éste es el Mesías, el escogido de Dios. Lc. 23:35
- Escarnecían de Él también los soldados, llegándose y presentándole vinagre, Lc. 23:36
- Y había también sobre Él un título escrito con letras griegas, y latinas, y hebraicas: ESTE ES EL REY DE LOS JUDIOS. Lc. 23:38
- Y las mujeres que con Él habían venido de Galilea, siguieron también y vieron el sepulcro, y cómo fué puesto su cuerpo. Lc. 23:55
- Entonces Él les dijo: ¿Qué cosas? Y ellos le dijeron: De Jesús Nazareno, el cual fué varón profeta, poderoso en obra y en palabra delante de Dios y de todo el pueblo; Lc. 24:19
- Mas nosotros esperábamos que Él era el que había de redimir á Israel: y ahora sobre todo esto, hoy es el tercer día que esto ha acontecido. Lc. 24:21
- Y no hallando su cuerpo, vinieron diciendo que también habían visto visión de ángeles, los cuales dijeron que Él vive. Lc. 24:23
- Y fueron algunos de los nuestros al sepulcro, y hallaron así como las mujeres habían dicho; más á Él no le vieron. Lc. 24:24
- Entonces Él les dijo: ¡Oh insensatos, y tardos de corazón para creer todo lo que los profetas han dicho! Lc. 24:25
- Y comenzando desde Moisés, y de todos los profetas, declarábales en todas las Escrituras lo que de Él decían. Lc. 24:27
- Y llegaron á la aldea á donde iban: y Él hizo como que iba más lejos. Lc. 24:28
- Entonces fueron abiertos los ojos de ellos, y le conocieron; mas Él se desapareció de los ojos de ellos. Lc. 24:31
- Y entre tanto que ellos hablaban estas cosas, Él se puso en medio de ellos, y les dijo: Paz á vosotros. Lc. 24:36
- Mas Él les dice: ¿Por qué estáis turbados, y suben pensamientos á vuestros corazones? Lc. 24:38
- Y Él tomó, y comió delante de ellos. Lc. 24:43
- Y Él les dijo: Estas son las palabras que os hablé, estando aún con vosotros: que era necesario que se cumpliesen todas las cosas que están escritas de mí en la ley de Moisés, y en los profetas, y en los salmos. Lc. 24:44
- Todas las cosas por Él fueron hechas; y sin Él nada de lo que es hecho, fué hecho. Jn. 1:3
- En Él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres. Jn. 1:4
- Este vino por testimonio, para que diese testimonio de la luz, para que todos creyesen por Él. Jn. 1:7
- No era Él la luz, sino para que diese testimonio de la luz. Jn. 1:8
- En el mundo estaba, y el mundo fué hecho por Él; y el mundo no le conoció. Jn. 1:10
- Juan dió testimonio de Él, y clamó diciendo: Este es del que yo decía: El que viene tras mí, es antes de mí: porque es primero que yo. Jn. 1:15
- A Dios nadie le vió jamás: el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, Él le declaró. Jn. 1:18
- El siguiente día ve Juan á Jesús que venía á Él, y dice: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Jn. 1:29
- Y Juan dió testimonio, diciendo: Vi al Espíritu que descendía del cielo como paloma, y reposó sobre Él. Jn. 1:32
- Y yo no le conocía; mas el que me envió á bautizar con agua, aquél me dijo: Sobre quien vieres descender el Espíritu, y que reposa sobre Él, éste es el que bautiza con Espíritu Santo. Jn. 1:33
- Díceles: Venid y ved. Vinieron, y vieron donde moraba, y quedáronse con Él aquel día: porque era como la hora de las diez. Jn. 1:39
- Jesús vió venir á sí á Natanael, y dijo de Él: He aquí un verdadero Israelita, en el cual no hay engaño. Jn. 1:47
- Este principio de señales hizo Jesús en Caná de Galilea, y manifestó su gloria; y sus discípulos creyeron en Él. Jn. 2:11
- Después de esto descendió á Capernaun, Él, y su madre, y hermanos, y discípulos; y estuvieron allí no muchos días. Jn. 2:12
- Mas Él hablaba del templo de su cuerpo. Jn. 2:21
- Mas el mismo Jesús no se confiaba á sí mismo de ellos, porque Él conocía á todos, Jn. 2:24
- Y no tenía necesidad que alguien le diese testimonio del hombre; porque Él sabía lo que había en el hombre. Jn. 2:25
- Este vino á Jesús de noche, y díjole: Rabbí, sabemos que has venido de Dios por maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no fuere Dios con Él. Jn. 3:2
- Para que todo aquel que en Él creyere, no se pierda, sino que tenga vida eterna. Jn. 3:15
- Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado á su Hijo unigénito, para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Jn. 3:16
- Porque no envió Dios á su Hijo al mundo, para que condene al mundo, mas para que el mundo sea salvo por Él. Jn. 3:17
- El que en Él cree, no es condenado; mas el que no cree, ya es condenado, porque no creyó en el nombre del unigénito Hijo de Dios. Jn. 3:18
- Y vinieron á Juan, y dijéronle: Rabbí, el que estaba contigo de la otra parte del Jordán, del cual tú diste testimonio, he aquí bautiza, y todos vienen á Él. Jn. 3:26
- Vosotros mismos me sois testigos que dije: Yo no soy el Cristo, sino que soy enviado delante de Él. Jn. 3:28
- A Él conviene crecer, mas á mí menguar. Jn. 3:30
- El que cree en el Hijo, tiene vida eterna; mas el que es incrédulo al Hijo, no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre Él. Jn. 3:36
- Respondió Jesús y díjole: Si conocieses el don de Dios, y quién es el que te dice: Dame de beber: tú pedirías de Él, y Él te daría agua viva. Jn. 4:10
- ¿Eres tú mayor que nuestro padre Jacob, que nos dió este pozo, del cual Él bebió, y sus hijos, y sus ganados? Jn. 4:12
- Mas el que bebiere del agua que yo le daré, para siempre no tendrá sed: mas el agua que yo le daré, será en Él una fuente de agua que salte para vida eterna. Jn. 4:14
- Dícele la mujer: Sé que el Mesías ha de venir, el cual se dice el Cristo: cuando Él viniere nos declarará todas las cosas. Jn. 4:25
- Entonces salieron de la ciudad, y vinieron á Él. Jn. 4:30
- Y Él les dijo: Yo tengo una comida que comer, que vosotros no sabéis. Jn. 4:32
- Y muchos de los Samaritanos de aquella ciudad creyeron en Él por la palabra de la mujer, que daba testimonio, diciendo: Que me dijo todo lo que he hecho. Jn. 4:39
- Viniendo pues los Samaritanos á Él, rogáronle que se quedase allí: y se quedó allí dos días. Jn. 4:40
- Y creyeron muchos más por la palabra de Él. Jn. 4:41
- Este, como oyó que Jesús venía de Judea á Galilea, fué á Él, y rogábale que descendiese, y sanase á su hijo, porque se comenzaba á morir. Jn. 4:47
- Y cuando ya Él descendía, los siervos le salieron á recibir, y le dieron nuevas, diciendo: Tu hijo vive. Jn. 4:51
- Entonces Él les preguntó á qué hora comenzó á estar mejor. Y dijéronle: Ayer á las siete le dejó la fiebre. Jn. 4:52
- El padre entonces entendió, que aquella hora era cuando Jesús le dijo: Tu hijo vive; y creyó Él y toda su casa. Jn. 4:53
- Respondióles: El que me sanó, Él mismo me dijo: Toma tu lecho y anda. Jn. 5:11
- Respondió entonces Jesús, y díjoles: De cierto, de cierto os digo: No puede el Hijo hacer nada de sí mismo, sino lo que viere hacer al Padre: porque todo lo que Él hace, esto también hace el Hijo juntamente. Jn. 5:19
- Porque el Padre ama al Hijo, y le muestra todas las cosas que Él hace; y mayores obras que éstas le mostrará, de suerte que vosotros os maravilléis. Jn. 5:20
- Vosotros enviasteis á Juan, y Él dió testimonio á la verdad. Jn. 5:33
- Y el que me envió, el Padre, Él ha dado testimonio de mí. Ni nunca habéis oído su voz, ni habéis visto su parecer. Jn. 5:37
- Ni tenéis su palabra permanente en vosotros; porque al que Él envió, á éste vosotros no creéis. Jn. 5:38
- Porque si vosotros creyeseis á Moisés, creeríais á mí; porque de mí escribió Él. Jn. 5:46
- Y como alzó Jesús los ojos, y vió que había venido á Él grande multitud, dice á Felipe: ¿De dónde compraremos pan para que coman éstos? Jn. 6:5
- Mas esto decía para probarle; porque Él sabía lo que había de hacer. Jn. 6:6
- Y entendiendo Jesús que habían de venir para arrebatarle, y hacerle rey, volvió á retirarse al monte, Él solo. Jn. 6:15
- Mas Él les dijo: Yo soy; no tengáis miedo. Jn. 6:20
- Respondió Jesús, y díjoles: Esta es la obra de Dios, que creáis en el que Él ha enviado. Jn. 6:29
- Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquel que ve al Hijo, y cree en Él, tenga vida eterna: y yo le resucitaré en el día postrero. Jn. 6:40
- Murmuraban entonces de Él los Judíos, porque había dicho: Yo soy el pan que descendí del cielo. Jn. 6:41
- Este es el pan que desciende del cielo, para que el que de Él comiere, no muera. Jn. 6:50
- El que come mi carne y bebe mi sangre, en mí permanece, y yo en Él. Jn. 6:56
- Como me envió el Padre viviente, y yo vivo por el Padre, asimismo el que me come, Él también vivirá por mí. Jn. 6:57
- Desde esto, muchos de sus discípulos volvieron atrás, y ya no andaban con Él. Jn. 6:66
- Porque ni aun sus hermanos creían en Él. Jn. 7:5
- No puede el mundo aborreceros á vosotros; mas á mí me aborrece, porque yo doy testimonio de Él, que sus obras son malas. Jn. 7:7
- Mas como sus hermanos hubieron subido, entonces Él también subió á la fiesta, no manifiestamente, sino como en secreto. Jn. 7:10
- Y había grande murmullo de Él entre la gente: porque unos decían: Bueno es; y otros decían: No, antes engaña á las gentes. Jn. 7:12
- Mas ninguno hablaba abiertamente de Él, por miedo de los Judíos. Jn. 7:13
- El que habla de sí mismo, su propia gloria busca; mas el que busca la gloria del que le envió, éste es verdadero, y no hay en Él injusticia. Jn. 7:18
- Yo le conozco, porque de Él soy, y Él me envió. Jn. 7:29
- Entonces procuraban prenderle; mas ninguno puso en Él mano, porque aun no había venido su hora. Jn. 7:30
- Y muchos del pueblo creyeron en Él, y decían: El Cristo, cuando viniere, ¿hará más señales que las que éste hace? Jn. 7:31
- Los Fariseos oyeron á la gente que murmuraba de Él estas cosas; y los príncipes de los sacerdotes y los Fariseos enviaron servidores que le prendiesen. Jn. 7:32
- (Y esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en Él: pues aun no había venido el Espíritu Santo; porque Jesús no estaba aún glorificado.) Jn. 7:39
- Así que había disensión entre la gente acerca de Él. Jn. 7:43
- Y algunos de ellos querían prenderle; mas ninguno echó sobre Él manos. Jn. 7:44
- ¿Ha creído en Él alguno de los príncipes, ó de los Fariseos? Jn. 7:48
- Díceles Nicodemo (el que vino á Él de noche, el cual era uno de ellos): Jn. 7:50
- ¿Juzga nuestra ley á hombre, si primero no oyere de Él, y entendiere lo que ha hecho? Jn. 7:51
- Y por la mañana volvió al templo, y todo el pueblo vino á Él: y sentado Él, los enseñaba. Jn. 8:2
- Muchas cosas tengo que decir y juzgar de vosotros: mas el que me envió, es verdadero: y yo, lo que he oído de Él, esto hablo en el mundo. Jn. 8:26
- Mas no entendieron que Él les hablaba del Padre. Jn. 8:27
- Porque el que me envió, conmigo está; no me ha dejado solo el Padre; porque yo, lo que á Él agrada, hago siempre. Jn. 8:29
- Hablando Él estas cosas, muchos creyeron en Él. Jn. 8:30
- Jesús entonces les dijo: Si vuestro padre fuera Dios, ciertamente me amaríais: porque yo de Dios he salido, y he venido; que no he venido de mí mismo, mas Él me envió. Jn. 8:42
- Vosotros de vuestro padre el diablo sois, y los deseos de vuestro padre queréis cumplir. Él, homicida ha sido desde el principio, y no permaneció en la verdad, porque no hay verdad en Él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira. Jn. 8:44
- Respondió Jesús: Ni éste pecó, ni sus padres: mas para que las obras de Dios se manifiesten en Él. Jn. 9:3
- Unos decían: Este es; y otros: A Él se parece. El decía: Yo soy. Jn. 9:9
- Respondió Él y dijo: El hombre que se llama Jesús, hizo lodo, y me untó los ojos, y me dijo: Ve al Siloé, y lávate: y fuí, y me lavé, y recibí la vista. Jn. 9:11
- Y volviéronle á preguntar también los Fariseos de qué manera había recibido la vista. Y Él les dijo: Púsome lodo sobre los ojos, y me lavé, y veo. Jn. 9:15
- Vuelven á decir al ciego: ¿Tú, qué dices del que te abrió los ojos? Y Él dijo: Que es profeta. Jn. 9:17
- Mas los Judíos no creían de Él, que había sido ciego, y hubiese recibido la vista, hasta que llamaron á los padres del que había recibido la vista; Jn. 9:18
- Mas cómo vea ahora, no sabemos; ó quién le haya abierto los ojos, nosotros no lo sabemos; Él tiene edad, preguntadle á Él; Él hablará de sí. Jn. 9:21
- Esto dijeron sus padres, porque tenían miedo de los Judíos: porque ya los Judíos habían resuelto que si alguno confesase ser Él el Mesías, fuese fuera de la sinagoga. Jn. 9:22
- Por eso dijeron sus padres: Edad tiene, preguntadle á Él. Jn. 9:23
- Entonces Él respondió, y dijo: Si es pecador, no lo sé: una cosa sé, que habiendo yo sido ciego, ahora veo. Jn. 9:25
- Respondió Él, y dijo: ¿Quién es, Señor, para que crea en Él? Jn. 9:36
- Y díjole Jesús: Y le has visto, y el que habla contigo, Él es. Jn. 9:37
- Y Él dice: Creo, Señor; y adoróle. Jn. 9:38
- Y ciertos de los Fariseos que estaban con Él oyeron esto, y dijéronle: ¿Somos nosotros también ciegos? Jn. 9:40
- Mas al extraño no seguirán, antes huirán de Él: porque no conocen la voz de los extraños. Jn. 10:5
- Y procuraban otra vez prenderle; mas Él se salió de sus manos; Jn. 10:39
- Y muchos venían á Él, y decían: Juan, á la verdad, ninguna señal hizo; mas todo lo que Juan dijo de éste, era verdad. Jn. 10:41
- Y muchos creyeron allí en Él. Jn. 10:42
- Enviaron, pues, sus hermanas á Él, diciendo: Señor, he aquí, el que amas está enfermo. Jn. 11:3
- Mas el que anduviere de noche, tropieza, porque no hay luz en Él. Jn. 11:10
- Mas esto decía Jesús de la muerte de Él: y ellos pensaron que hablaba del reposar del sueño. Jn. 11:13
- Y huélgome por vosotros, que yo no haya estado allí, para que creáis: mas vamos á Él. Jn. 11:15
- Dijo entonces Tomás, el que se dice el Dídimo, á sus condiscípulos: Vamos también nosotros, para que muramos con Él. Jn. 11:16
- Ella, como lo oyó, levántase prestamente y viene á Él. Jn. 11:29
- Entonces muchos de los Judíos que habían venido á María, y habían visto lo que había hecho Jesús, creyeron en Él. Jn. 11:45
- Si le dejamos así, todos creerán en Él: y vendrán los Romanos, y quitarán nuestro lugar y la nación. Jn. 11:48
- E hiciéronle allí una cena y Marta servía, y Lázaro era uno de los que estaban sentados á la mesa juntamente con Él. Jn. 12:2
- Mas dijo esto, no por el cuidado que Él tenía de los pobres: sino porque era ladrón, y tenía la bolsa, y traía lo que se echaba en ella. Jn. 12:6
- Entonces mucha gente de los Judíos entendió que Él estaba allí; y vinieron no solamente por causa de Jesús, mas también por ver á Lázaro, al cual había resucitado de los muertos. Jn. 12:9
- Porque muchos de los Judíos iban y creían en Jesús por causa de Él. Jn. 12:11
- Y halló Jesús un asnillo, y se sentó sobre Él, como está escrito: Jn. 12:14
- Estas cosas no las entendieron sus discípulos de primero: empero cuando Jesús fué glorificado, entonces se acordaron de que estas cosas estaban escritas de Él, y que le hicieron estas cosas. Jn. 12:16
- Y la gente que estaba con Él, daba testimonio de cuando llamó á Lázaro del sepulcro, y le resucitó de los muertos. Jn. 12:17
- Por lo cual también había venido la gente á recibirle, porque había oído que Él había hecho esta señal; Jn. 12:18
- Mas los Fariseos dijeron entre sí: ¿Veis que nada aprovecháis? he aquí, el mundo se va tras de Él. Jn. 12:19
- De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, Él solo queda; mas si muriere, mucho fruto lleva. Jn. 12:24
- Empero habiendo hecho delante de ellos tantas señales, no creían en Él. Jn. 12:37
- Estas cosas dijo Isaías cuando vió su gloria, y habló de Él. Jn. 12:41
- Con todo eso, aun de los príncipes, muchos creyeron en Él; mas por causa de los Fariseos no lo confesaban, por no ser echados de la sinagoga. Jn. 12:42
- Porque yo no he hablado de mí mismo; mas el Padre que me envió, Él me dió mandamiento de lo que he de decir, y de lo que he de hablar. Jn. 12:49
- Y tras el bocado Satanás entró en Él. Entonces Jesús le dice: Lo que haces, haz lo más presto. Jn. 13:27
- Como Él pues hubo tomado el bocado, luego salió: y era ya noche. Jn. 13:30
- Entonces como Él salió, dijo Jesús: Ahora es glorificado el Hijo del hombre, y Dios es glorificado en Él. Jn. 13:31
- Si Dios es glorificado en Él, Dios también le glorificará en sí mismo, y luego le glorificará. Jn. 13:32
- ¿No crees que yo soy en el Padre, y el Padre en mí? Las palabras que yo os hablo, no las hablo de mí mismo: mas el Padre que está en mí, Él hace las obras. Jn. 14:10
- De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago también Él las hará; y mayores que éstas hará; porque yo voy al Padre. Jn. 14:12
- El que tiene mis mandamientos, y los guarda, aquél es el que me ama; y el que me ama, será amado de mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré á Él. Jn. 14:21
- Respondió Jesús, y díjole: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos á Él, y haremos con Él morada. Jn. 14:23
- Mas el Consolador, el Espíritu Santo, al cual el Padre enviará en mi nombre, Él os enseñará todas las cosas, y os recordará todas las cosas que os he dicho. Jn. 14:26
- Yo soy la vid, vosotros los pámpanos: el que está en mí, y yo en Él, éste lleva mucho fruto; porque sin mí nada podéis hacer. Jn. 15:5
- No me elegisteis vosotros á mí, mas yo os elegí á vosotros; y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca: para que todo lo que pidiereis del Padre en mi nombre, Él os lo dé. Jn. 15:16
- Empero cuando viniere el Consolador, el cual yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, Él dará testimonio de mí. Jn. 15:26
- Y cuando Él viniere redargüirá al mundo de pecado, y de justicia, y de juicio: Jn. 16:8
- Pero cuando viniere aquel Espíritu de verdad, Él os guiará á toda verdad; porque no hablará de sí mismo, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que han de venir. Jn. 16:13
- Empero Jesús, sabiendo todas las cosas que habían de venir sobre Él, salió delante, y díjoles: ¿A quién buscáis? Jn. 18:4
- Entonces la criada portera dijo á Pedro: ¿No eres tú también de los discípulos de este hombre? Dice Él: No soy. Jn. 18:17
- Y como Él hubo dicho esto, uno de los criados que estaba allí, dió una bofetada á Jesús, diciendo: ¿Así respondes al pontífice? Jn. 18:22
- Uno de los siervos del pontífice, pariente de aquél á quien Pedro había cortado la oreja, le dice: ¿No te vi yo en el huerto con Él? Jn. 18:26
- Dícele Pilato: ¿Qué cosa es verdad? Y como hubo dicho esto, salió otra vez á los Judíos, y díceles: Yo no hallo en Él ningún crimen. Jn. 18:38
- Entonces Pilato salió otra vez fuera, y díjoles: He aquí, os le traigo fuera, para que entendáis que ningún crimen hallo en Él. Jn. 19:4
- Y como le vieron los príncipes de los sacerdotes, y los servidores, dieron voces diciendo: Crucifícale, crucifícale. Díceles Pilato: Tomadle vosotros, y crucificadle; porque yo no hallo en Él crimen. Jn. 19:6
- Donde le crucificaron, y con Él otros dos, uno á cada lado, y Jesús en medio. Jn. 19:18
- Y decían á Pilato los pontífices de los Judíos: No escribas, Rey de los Judíos: sino, que Él dijo: Rey soy de los Judíos. Jn. 19:21
- Y como vió Jesús á la madre, y al discípulo que Él amaba, que estaba presente, dice á su madre: Mujer, he ahí tu hijo. Jn. 19:26
- Y vinieron los soldados, y quebraron las piernas al primero, y asimismo al otro que había sido crucificado con Él. Jn. 19:32
- Y el que lo vió, da testimonio, y su testimonio es verdadero: y Él sabe que dice verdad, para que vosotros también creáis. Jn. 19:35
- Porque estas cosas fueron hechas para que se cumpliese la Escritura: Hueso no quebrantaréis de Él. Jn. 19:36
- Porque aun no sabían la Escritura, que era necesario que Él resucitase de los muertos. Jn. 20:9
- Fué María Magdalena dando las nuevas á los discípulos de que había visto al Señor, y que Él le había dicho estas cosas. Jn. 20:18
- Dijéronle pues los otros discípulos: Al Señor hemos visto. Y Él les dijo: Si no viere en sus manos la señal de los clavos, y metiere mi dedo en el lugar de los clavos, y metiere mi mano en su costado, no creeré. Jn. 20:25
- Y Él les dice: Echad la red á la mano derecha del barco, y hallaréis. Entonces la echaron, y no la podían en ninguna manera sacar, por la multitud de los peces. Jn. 21:6
- Dícele Jesús: Si quiero que Él quede hasta que yo venga, ¿qué á ti? Sígueme tú. Jn. 21:22
- Salió entonces este dicho entre los hermanos, que aquel discípulo no había de morir. Mas Jesús no le dijo, No morirá; sino: Si quiero que Él quede hasta que yo venga ¿qué á ti? Jn. 21:23
- Y estando con los ojos puestos en el cielo, entre tanto que Él iba, he aquí dos varones se pusieron junto á ellos en vestidos blancos; Hech. 1:10
- Varones Israelitas, oid estas palabras: Jesús Nazareno, varón aprobado de Dios entre vosotros en maravillas y prodigios y señales, que Dios hizo por Él en medio de vosotros, como también vosotros sabéis; Hech. 2:22
- Porque David dice de Él: Veía al Señor siempre delante de mí: Porque está á mi diestra, no seré conmovido. Hech. 2:25
- Porque David no subió á los cielos; empero Él dice: Dijo el Señor á mi Señor: Siéntate á mi diestra, Hech. 2:34
- Y Pedro, con Juan, fijando los ojos en Él, dijo: Mira á nosotros. Hech. 3:4
- Entonces Él estuvo atento á ellos, esperando recibir de ellos algo. Hech. 3:5
- Y conocían que Él era el que se sentaba á la limosna á la puerta del templo, la Hermosa: y fueron llenos de asombro y de espanto por lo que le había acontecido. Hech. 3:10
- El Dios de Abraham, y de Isaac, y de Jacob, el Dios de nuestros padres ha glorificado á su Hijo Jesús, al cual vosotros entregasteis, y negasteis delante de Pilato, juzgando Él que había de ser suelto. Hech. 3:13
- Y en la fe de su nombre, á éste que vosotros veis y conocéis, ha confirmado su nombre: y la fe que por Él es, ha dado á este esta completa sanidad en presencia de todos vosotros. Hech. 3:16
- Porque Moisés dijo á los padres: El Señor vuestro Dios os levantará profeta de vuestros hermanos, como yo; á Él oiréis en todas las cosas que os hablare. Hech. 3:22
- Sea notorio á todos vosotros, y á todo el pueblo de Israel, que en el nombre de Jesucristo de Nazaret, al que vosotros crucificasteis y Dios le resucitó de los muertos, por Él este hombre está en vuestra presencia sano. Hech. 4:10
- Y luego cayó á los pies de Él, y espiró: y entrados los mancebos, la hallaron muerta; y la sacaron, y la sepultaron junto á su marido. Hech. 5:10
- Entonces levantándose el príncipe de los sacerdotes, y todos los que estaban con Él, que es la secta de los Saduceos, se llenaron de celo; Hech. 5:17
- Y oído que hubieron esto, entraron de mañana en el templo, y enseñaban. Entre tanto, viniendo el príncipe de los sacerdotes, y los que eran con Él, convocaron el concilio, y á todos los ancianos de los hijos de Israel, y enviaron á la cárcel para que fuesen traídos. Hech. 5:21
- Después de éste, se levantó Judas el Galileo en los días del empadronamiento, y llevó mucho pueblo tras sí. Pereció también aquél; y todos los que consintieron con Él, fueron derramados. Hech. 5:37
- Y convinieron con Él: y llamando á los apóstoles, después de azotados, les intimaron que no hablasen en el nombre de Jesús, y soltáronlos. Hech. 5:40
- Entonces todos los que estaban sentados en el concilio, puestos los ojos en Él, vieron su rostro como el rostro de un ángel. Hech. 6:15
- Y Él dijo: Varones hermanos y padres, oid: El Dios de la gloria apareció á nuestro padre Abraham, estando en Mesopotamia, antes que morase en Chârán, Hech. 7:2
- Y no le dió herencia en ella, ni aun para asentar un pie: mas le prometió que se la daría en posesión, y á su simiente después de Él, no teniendo hijo. Hech. 7:5
- Y los patriarcas, movidos de envidia, vendieron á José para Egipto; mas Dios era con Él, Hech. 7:9
- Así descendió Jacob á Egipto, donde murió Él y nuestros padres; Hech. 7:15
- Pero Él pensaba que sus hermanos entendían que Dios les había de dar salud por su mano; mas ellos no lo habían entendido. Hech. 7:25
- Entonces Moisés mirando, se maravilló de la visión: y llegándose para considerar, fué hecha á Él voz del Señor: Hech. 7:31
- Este es el Moisés, el cual dijo á los hijos de Israel: Profeta os levantará el Señor Dios vuestro de vuestros hermanos, como yo; á Él oiréis. Hech. 7:37
- Y oyendo estas cosas, regañaban de sus corazones, y crujían los dientes contra Él. Hech. 7:54
- Más Él, estando lleno de Espíritu Santo, puestos los ojos en el cielo, vió la gloria de Dios, y á Jesús que estaba á la diestra de Dios, Hech. 7:55
- Entonces dando grandes voces, se taparon sus oídos, y arremetieron unánimes contra Él; Hech. 7:57
- Y apedrearon á Esteban, invocando Él y diciendo: Señor Jesús, recibe mi espíritu. Hech. 7:59
- Y llevaron á enterrar á Esteban varones piadosos, é hicieron gran llanto sobre Él. Hech. 8:2
- Entonces Él se levantó, y fué: y he aquí un Etiope, eunuco, gobernador de Candace, reina de los Etiopes, el cual era puesto sobre todos sus tesoros, y había venido á adorar á Jerusalem, Hech. 8:27
- Y dijo: ¿Y cómo podré, si alguno no me enseñare? Y rogó á Felipe que subiese, y se sentase con Él. Hech. 8:31
- Y demandó de Él letras para Damasco á las sinagogas, para que si hallase algunos hombres ó mujeres de esta secta, los trajese presos á Jerusalem. Hech. 9:2
- Y Él dijo: ¿Quién eres, Señor? Y Él dijo: Yo soy Jesús á quien tú persigues: dura cosa te es dar coses contra el aguijón. Hech. 9:5
- Había entonces un discípulo en Damasco llamado Ananías, al cual el Señor dijo en visión: Ananías. Y Él respondió: Heme aquí, Señor. Hech. 9:10
- Y el Señor le dijo: Levántate, y ve á la calle que se llama la Derecha, y busca en casa de Judas á uno llamado Saulo, de Tarso: porque he aquí, Él ora; Hech. 9:11
- Y como vino á Jerusalem, tentaba de juntarse con los discípulos; mas todos tenían miedo de Él, no creyendo que era discípulo. Hech. 9:26
- Y Él le dió la mano, y levantóla: entonces llamando á los santos y las viudas, la presentó viva. Hech. 9:41
- Este vió en visión manifiestamente, como á la hora nona del día, que un ángel de Dios entraba á Él, y le decía: Cornelio. Hech. 10:3
- Y Él, puestos en Él los ojos, espantado, dijo: ¿Qué es, Señor? Y díjole: Tus oraciones y tus limosnas han subido en memoria á la presencia de Dios. Hech. 10:4
- Este posa en casa de un Simón, curtidor, que tiene su casa junto á la mar: Él te dirá lo que te conviene hacer. Hech. 10:6
- Y volvió la voz hacia Él la segunda vez: Lo que Dios limpió, no lo llames tú común. Hech. 10:15
- Y hablando con Él, entró, y halló á muchos que se habían juntado. Hech. 10:27
- Cuanto á Jesús de Nazaret; cómo le ungió Dios de Espíritu Santo y de potencia; el cual anduvo haciendo bienes, y sanando á todos los oprimidos del diablo; porque Dios era con Él. Hech. 10:38
- No á todo el pueblo, sino á los testigos que Dios antes había ordenado, es á saber, á nosotros que comimos y bebimos con Él, después que resucitó de los muertos. Hech. 10:41
- Y nos mandó que predicásemos al pueblo, y testificásemos que Él es el que Dios ha puesto por Juez de vivos y muertos. Hech. 10:42
- A éste dan testimonio todos los profetas, de que todos los que en Él creyeren, recibirán perdón de pecados por su nombre. Hech. 10:43
- Y como Pedro subió á Jerusalem, contendían contra Él los que eran de la circuncisión, Hech. 11:2
- Así que, Pedro era guardado en la cárcel; y la iglesia hacía sin cesar oración á Dios por Él. Hech. 12:5
- Y como pasaron la primera y la segunda guardia, vinieron á la puerta de hierro que va á la ciudad, la cual se les abrió de suyo: y salidos, pasaron una calle; y luego el ángel se apartó de Él. Hech. 12:10
- Mas Él haciéndoles con la mano señal de que callasen, les contó cómo el Señor le había sacado de la cárcel. Y dijo: Haced saber esto á Jacobo y á los hermanos. Y salió, y partió á otro lugar. Hech. 12:17
- Y Herodes estaba enojado contra los de Tiro y los de Sidón: mas ellos vinieron concordes á Él, y sobornado Blasto, que era el camarero del rey, pedían paz; porque las tierras de ellos eran abastecidas por las del rey. Hech. 12:20
- Entonces Saulo, que también es Pablo, lleno del Espíritu Santo, poniendo en Él los ojos, Hech. 13:9
- Ahora pues, he aquí la mano del Señor es contra ti, y serás ciego, que no veas el sol por tiempo. Y luego cayeron en Él obscuridad y tinieblas; y andando alrededor, buscaba quién le condujese por la mano. Hech. 13:11
- Mas como Juan cumpliese su carrera, dijo: ¿Quién pensáis que soy? No soy yo Él; mas he aquí, viene tras mí uno, cuyo calzado de los pies no soy digno de desatar. Hech. 13:25
- Y sin hallar en Él causa de muerte, pidieron á Pilato que le matasen. Hech. 13:28
- Y habiendo cumplido todas las cosas que de Él estaban escritas, quitándolo del madero, lo pusieron en el sepulcro. Hech. 13:29
- Y Él fué visto por muchos días de los que habían subido juntamente con Él de Galilea á Jerusalem, los cuales son sus testigos al pueblo. Hech. 13:31
- Este oyó hablar á Pablo; el cual, como puso los ojos en Él, y vió que tenía fe para ser sano, Hech. 14:9
- Este quiso Pablo que fuese con Él; y tomándole, le circuncidó por causa de los Judíos que estaban en aquellos lugares; porque todos sabían que su padre era Griego. Hech. 16:3
- Y tomándolos en aquella misma hora de la noche, les lavó los azotes; y se bautizó luego Él, y todos los suyos. Hech. 16:33
- Declarando y proponiendo, que convenía que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos; y que Jesús, el cual yo os anuncio, decía Él, éste era el Cristo. Hech. 17:3
- Y los que habían tomado á cargo á Pablo, le llevaron hasta Atenas; y tomando encargo para Silas y Timoteo, que viniesen á Él lo más presto que pudiesen, partieron. Hech. 17:15
- Y esperándolos Pablo en Atenas, su espíritu se deshacía en Él viendo la ciudad dada á idolatría. Hech. 17:16
- Y algunos filósofos de los Epicúreos y de los Estóicos, disputaban con Él; y unos decían: ¿Qué quiere decir este palabrero? Y otros: Parece que es predicador de nuevos dioses: porque les predicaba á Jesús y la resurrección. Hech. 17:18
- El Dios que hizo el mundo y todas las cosas que en Él hay, éste, como sea Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos de manos, Hech. 17:24
- Ni es honrado con manos de hombres, necesitado de algo; pues Él da á todos vida, y respiración, y todas las cosas; Hech. 17:25
- Porque en Él vivimos, y nos movemos, y somos; como también algunos de vuestros poetas dijeron: Porque linaje de éste somos también. Hech. 17:28
- Mas algunos creyeron, juntándose con Él; entre los cuales también fué Dionisio el del Areópago, y una mujer llamada Dámaris, y otros con ellos. Hech. 17:34
- Y Crispo, Él prepósito de la sinagoga, creyó al Señor con toda su casa: y muchos de los Corintios oyendo creían, y eran bautizados. Hech. 18:8
- Entonces Él Señor dijo de noche en visión á Pablo: No temas, sino habla, y no calles: Hech. 18:9
- Mas Pablo habiéndose detenido aún allí muchos días, después se despidió de los hermanos, y navegó á Siria, y con Él Priscila y Aquila, habiéndose trasquilado la cabeza en Cencreas, porque tenía voto. Hech. 18:18
- Y llegó á Efeso, y los dejó allí: y Él entrando en la sinagoga, disputó con los Judíos, Hech. 18:19
- Y queriendo Él pasar á Acaya, los hermanos exhortados, escribieron á los discípulos que le recibiesen; y venido Él, aprovechó mucho por la gracia á los que habían creído: Hech. 18:27
- Y dijo Pablo: Juan bautizó con bautismo de arrepentimiento, diciendo al pueblo que creyesen en el que había de venir después de Él, es á saber, en Jesús el Cristo. Hech. 19:4
- Y entrando Él dentro de la sinagoga, hablaba libremente por espacio de tres meses, disputando y persuadiendo del reino de Dios. Hech. 19:8
- Y enviando á Macedonia á dos de los que le ayudaban, Timoteo y Erasto, Él se estuvo por algún tiempo en Asia. Hech. 19:22
- También algunos de los principales de Asia, que eran sus amigos, enviaron á Él rogando que no se presentase en el teatro. Hech. 19:31
- Que si Demetrio y los oficiales que están con Él tienen negocio con alguno, audiencias se hacen, y procónsules hay; acúsense los unos á los otros. Hech. 19:38
- Entonces descendió Pablo, y derribóse sobre Él, y abrazándole, dijo: No os alborotéis, que su alma está en Él. Hech. 20:10
- Y nosotros subiendo en el navío, navegamos á Assón, para recibir de allí á Pablo; pues así había determinado que debía Él ir por tierra. Hech. 20:13
- Y cuando vinieron á Él, les dijo: Vosotros sabéis cómo, desde el primer día que entré en Asia, he estado con vosotros por todo el tiempo, Hech. 20:18
- Y otro día, partidos Pablo y los que con Él estábamos, vinimos á Cesarea: y entrando en casa de Felipe el evangelista, Él cual era uno de los siete, posamos con Él. Hech. 21:8
- Porque antes habían visto con Él en la ciudad á Trófimo, Efesio, al cual pensaban que Pablo había metido en el templo. Hech. 21:29
- Y como comenzaron á meter á Pablo en la fortaleza, dice al tribuno: ¿Me será lícito hablarte algo? Y Él dijo: ¿Sabes griego? Hech. 21:37
- Y como Él se lo permitió, Pablo, estando en pie en las gradas, hizo señal con la mano al pueblo. Y hecho grande silencio, habló en lengua hebrea, diciendo: Hech. 21:40
- Y Él dijo: El Dios de nuestros padres te ha predestinado para que conocieses su voluntad, y vieses á aquel Justo, y oyeses la voz de su boca. Hech. 22:14
- Mandó el tribuno que le llevasen á la fortaleza, y ordenó que fuese examinado con azotes, para saber por qué causa clamaban así contra Él. Hech. 22:24
- Y viniendo el tribuno, le dijo: Dime, ¿eres tú Romano? Y Él dijo: Sí. Hech. 22:27
- Así que, luego se apartaron de Él los que le habían de atormentar: y aun el tribuno también tuvo temor, entendido que era Romano, por haberle atado. Hech. 22:29
- El príncipe de los sacerdotes, Ananías, mandó entonces á los que estaban delante de Él, que le hiriesen en la boca. Hech. 23:2
- Ahora pues, vosotros, con el concilio, requerid al tribuno que le saque mañana á vosotros como que queréis entender de Él alguna cosa más cierta; y nosotros, antes que Él llegue, estaremos aparejados para matarle. Hech. 23:15
- Y Él dijo: Los Judíos han concertado rogarte que mañana saques á Pablo al concilio, como que han de inquirir de Él alguna cosa más cierta. Hech. 23:20
- Mas siéndome dado aviso de asechanzas que le habían aparejado los Judíos, luego al punto le he enviado á ti, intimando también á los acusadores que traten delante de ti lo que tienen contra Él. Pásalo bien. Hech. 23:30
- Y al día siguiente, dejando á los de á caballo que fuesen con Él, se volvieron á la fortaleza. Hech. 23:32
- y como llegaron á Cesarea, y dieron la carta al gobernador, presentaron también á Pablo delante de Él. Hech. 23:33
- Y mandó al centurión que Pablo fuese guardado, y aliviado de las prisiones; y que no vedase á ninguno de sus familiares servirle, ó venir á Él. Hech. 24:23
- Y algunos días después, viniendo Félix con Drusila, su mujer, la cual era Judía, llamó á Pablo, y oyó de Él la fe que es en Jesucristo. Hech. 24:24
- Y disertando Él de la justicia, y de la continencia, y del juicio venidero, espantado Félix, respondió: Ahora vete, mas en teniendo oportunidad te llamaré: Hech. 24:25
- Esperando también con esto, que de parte de Pablo le serían dados dineros, porque le soltase; por lo cual, haciéndole venir muchas veces, hablaba con Él. Hech. 24:26
- Y vinieron á Él los príncipes de los sacerdotes y los principales de los Judíos contra Pablo; y le rogaron, Hech. 25:2
- Pidiendo gracia contra Él, que le hiciese traer á Jerusalem, poniendo ellos asechanzas para matarle en el camino. Hech. 25:3
- Mas Festo respondió, que Pablo estaba guardado en Cesarea, y que Él mismo partiría presto. Hech. 25:4
- Alegando Él por su parte: Ni contra la ley de los Judíos, ni contra el templo, ni contra César he pecado en nada. Hech. 25:8
- Sobre el cual, cuando fuí á Jerusalem, vinieron á mí los príncipes de los sacerdotes y los ancianos de los Judíos, pidiendo condenación contra Él: Hech. 25:15
- Solamente tenían contra Él ciertas cuestiones acerca de su superstición, y de un cierto Jesús, difunto, el cual Pablo afirmaba que estaba vivo. Hech. 25:19
- Entonces Agripa dijo á Festo: Yo también quisiera oir á ese hombre. Y Él dijo: Mañana le oirás. Hech. 25:22
- Mas yo, hallando que ninguna cosa digna de muerte ha hecho, y Él mismo apelando á Augusto, he determinado enviarle: Hech. 25:25
- Y diciendo Él estas cosas en su defensa, Festo á gran voz dijo: Estás loco, Pablo: las muchas letras te vuelven loco. Hech. 26:24
- Mas Él dijo: No estoy loco, excelentísimo Festo, sino que hablo palabras de verdad y de templanza. Hech. 26:25
- Mas Él, sacudiendo la víbora en el fuego, ningún mal padeció. Hech. 28:5
- Y habiéndole señalado un día, vinieron á Él muchos á la posada, á los cuales declaraba y testificaba el reino de Dios, persuadiéndoles lo concerniente á Jesús, por la ley de Moisés y por los profetas, desde la mañana hasta la tarde. Hech. 28:23
- Pablo empero, quedó dos años enteros en su casa de alquiler, y recibía á todos los que á Él venían, Hech. 28:30
- Que Él había antes prometido por sus profetas en las santas Escrituras, Rom. 1:2
- Porque en Él la justicia de Dios se descubre de fe en fe; como está escrito: Mas el justo vivirá por la fe. Rom. 1:17
- Porque las cosas invisibles de Él, su eterna potencia y divinidad, se echan de ver desde la creación del mundo, siendo entendidas por las cosas que son hechas; de modo que son inexcusables: Rom. 1:20
- Porque por las obras de la ley ninguna carne se justificará delante de Él; porque por la ley es el conocimiento del pecado. Rom. 3:20
- La justicia de Dios por la fe de Jesucristo, para todos los que creen en Él: porque no hay diferencia; Rom. 3:22
- Con la mira de manifestar su justicia en este tiempo: para que Él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús. Rom. 3:26
- Y no solamente por Él fué escrito que le haya sido imputado; Rom. 4:23
- Luego mucho más ahora, justificados en su sangre, por Él seremos salvos de la ira. Rom. 5:9
- En ninguna manera. Porque los que somos muertos al pecado, ¿cómo viviremos aún en Él? Rom. 6:2
- Porque somos sepultados juntamente con Él á muerte por el bautismo; para que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en novedad de vida. Rom. 6:4
- Porque si fuimos plantados juntamente en Él á la semejanza de su muerte, así también lo seremos á la de su resurrección: Rom. 6:5
- Sabiendo esto, que nuestro viejo hombre juntamente fué crucificado con Él, para que el cuerpo del pecado sea deshecho, á fin de que no sirvamos más al pecado. Rom. 6:6
- Y si morimos con Cristo, creemos que también viviremos con Él; Rom. 6:8
- Sabiendo que Cristo, habiendo resucitado de entre los muertos, ya no muere: la muerte no se enseñoreará más de Él. Rom. 6:9
- Porque el pecado, tomando ocasión, me engañó por el mandamiento, y por Él me mató. Rom. 7:11
- Mas vosotros no estáis en la carne, sino en el espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, el tal no es de Él. Rom. 8:9
- Y si hijos, también herederos; herederos de Dios, y coherederos de Cristo; si empero padecemos juntamente con Él, para que juntamente con Él seamos glorificados. Rom. 8:17
- Porque á los que antes conoció, también predestinó para que fuesen hechos conformes á la imagen de su Hijo, para que Él sea el primogénito entre muchos hermanos; Rom. 8:29
- El que aun á su propio Hijo no perdonó, antes le entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con Él todas las cosas? Rom. 8:32
- Y para hacer notorias las riquezas de su gloria, mostrólas para con los vasos de misericordia que Él ha preparado para gloria; Rom. 9:23
- Porque la Escritura dice: Todo aquel que en Él creyere, no será avergonzado. Rom. 10:11
- ¿O quién le dió á Él primero, para que le sea pagado? Rom. 11:35
- Porque de Él, y por Él, y en Él, son todas las cosas. A Él sea gloria por siglos. Amén. Rom. 11:36
- Yo sé, y confío en el Señor Jesús, que de suyo nada hay inmundo: mas á aquel que piensa alguna cosa ser inmunda, para Él es inmunda. Rom. 14:14
- Y otra vez, dice Isaías: Estará la raíz de Jessé, Y el que se levantará á regir los Gentiles: Los Gentiles esperarán en Él. Rom. 15:12
- Sino, como esta escrito: A los que no fué anunciado de Él, verán: Y los que no oyeron, entenderán. Rom. 15:21
- Que en todas las cosas sois enriquecidos en Él, en toda lengua y en toda ciencia; 1 Cor. 1:5
- Mas de Él sois vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, y justificación, y santificación, y redención: 1 Cor. 1:30
- Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en Él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios. 1 Cor. 2:11
- Empero el espiritual juzga todas las cosas; mas Él no es juzgado de nadie. 1 Cor. 2:15
- Si la obra de alguno fuere quemada, será perdida: Él empero será salvo, mas así como por fuego. 1 Cor. 3:15
- Las viandas para el vientre, y el vientre para las viandas; empero y á Él y á ellas deshará Dios. Mas el cuerpo no es para la fornicación, sino para el Señor; y el Señor para el cuerpo: 1 Cor. 6:13
- Y á los demás yo digo, no el Señor: si algún hermano tiene mujer infiel, y ella consiente en habitar con Él, no la despida. 1 Cor. 7:12
- Y la mujer que tiene marido infiel, y Él consiente en habitar con ella, no lo deje. 1 Cor. 7:13
- Mas si alguno ama á Dios, el tal es conocido de Él. 1 Cor. 8:3
- Nosotros empero no tenemos más de un Dios, el Padre, del cual son todas las cosas, y nosotros en Él: y un Señor Jesucristo, por el cual son todas las cosas, y nosotros por Él. 1 Cor. 8:6
- Y esto hago por causa del evangelio, por hacerme juntamente participante de Él. 1 Cor. 9:23
- ¿O provocaremos á celo al Señor? ¿Somos más fuertes que Él? 1 Cor. 10:22
- Y aun somos hallados falsos testigos de Dios; porque hemos testificado de Dios que Él haya levantado á Cristo; al cual no levantó, si en verdad los muertos no resucitan. 1 Cor. 15:15
- Porque es menester que Él reine, hasta poner á todos sus enemigos debajo de sus pies. 1 Cor. 15:25
- Porque todas las cosas sujetó debajo de sus pies. Y cuando dice: Todas las cosas son sujetadas á Él, claro está exceptuado aquel que sujetó á Él todas las cosas. 1 Cor. 15:27
- Mas luego que todas las cosas le fueren sujetas, entonces también el mismo Hijo se sujetará al que le sujetó á Él todas las cosas, para que Dios sea todas las cosas en todos. 1 Cor. 15:28
- Porque el Hijo de Dios, Jesucristo, que por nosotros ha sido entre vosotros predicado, por mí y Silvano y Timoteo, no ha sido Sí y No; mas ha sido Sí en Él. 2 Cor. 1:19
- Porque todas las promesas de Dios son en Él Sí, y en Él Amén, por nosotros á gloria de Dios. 2 Cor. 1:20
- Por lo cual os ruego que confirméis el amor para con Él. 2 Cor. 2:8
- Al que no conoció pecado, hizo pecado por nosotros, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en Él. 2 Cor. 5:21
- Y ASÍ nosotros, como ayudadores juntamente con Él, os exhortamos también á que no recibáis en vano la gracia de Dios, 2 Cor. 6:1
- Y no sólo con su venida, sino también con la consolación con que Él fué consolado acerca de vosotros, haciéndonos saber vuestro deseo grande, vuestro lloro, vuestro celo por mí, para que así me gozase más. 2 Cor. 7:7
- Pues si algo me he gloriado para con Él de vosotros, no he sido avergonzado; antes, como todo lo que habíamos dicho de vosotros era con verdad, así también nuestra gloria delante de Tito fué hallada verdadera. 2 Cor. 7:14
- Y enviamos juntamente con Él al hermano cuya alabanza en el evangelio es por todas las iglesias; 2 Cor. 8:18
- Miráis las cosas según la apariencia. Si alguno está confiado en sí mismo que es de Cristo, esto también piense por sí mismo, que como Él es de Cristo, así también nosotros somos de Cristo. 2 Cor. 10:7
- Rogué á Tito, y envié con Él al hermano. ¿Os engañó quizá Tito? ¿no hemos procedido con el mismo espíritu y por las mismas pisadas? 2 Cor. 12:18
- Porque aunque fué crucificado por flaqueza, empero vive por potencia de Dios. Pues también nosotros somos flacos con Él, mas viviremos con Él por la potencia de Dios para con vosotros. 2 Cor. 13:4
- Después, pasados tres años, fuí á Jerusalem á ver á Pedro, y estuve con Él quince días. Gál. 1:18
- Yo confío de vosotros en el Señor, que ninguna otra cosa sentiréis: mas el que os inquieta, llevará el juicio, quienquiera que Él sea. Gál. 5:10
- Según nos escogió en Él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de Él en amor; Ef. 1:4
- En Él digo, en quien asimismo tuvimos suerte, habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el consejo de su voluntad, Ef. 1:11
- Porque Él es nuestra paz, que de ambos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación; Ef. 2:14
- Que por Él los unos y los otros tenemos entrada por un mismo Espíritu al Padre. Ef. 2:18
- En el cual tenemos seguridad y entrada con confianza por la fe de Él. Ef. 3:12
- A Él sea gloria en la iglesia por Cristo Jesús, por todas edades del siglo de los siglos. Amén. Ef. 3:21
- El que descendió, Él mismo es el que también subió sobre todos los cielos para cumplir todas las cosas.) Ef. 4:10
- Y Él mismo dió unos, ciertamente apóstoles; y otros, profetas; y otros, evangelistas; y otros, pastores y doctores; Ef. 4:11
- Si empero lo habéis oído, y habéis sido por Él enseñados, como la verdad está en Jesús, Ef. 4:21
- Porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia; y Él es el que da la salud al cuerpo. Ef. 5:23
- Y vosotros, amos, haced á ellos lo mismo, dejando las amenazas: sabiendo que el Señor de ellos y vuestro está en los cielos, y que no hay acepción de personas con Él. Ef. 6:9
- Por el cual soy embajador en cadenas; que resueltamente hable de Él, como debo hablar. Ef. 6:20
- Porque á vosotros es concedido por Cristo, no sólo que creáis en Él, sino también que padezcáis por Él, Fil. 1:29
- Pero la experiencia de Él habéis conocido, que como hijo á padre ha servido conmigo en el evangelio. Fil. 2:22
- Pues en verdad estuvo enfermo á la muerte: mas Dios tuvo misericordia de Él; y no solamente de Él, sino aun de mí, para que yo no tuviese tristeza sobre tristeza. Fil. 2:27
- Y ser hallado en Él, no teniendo mi justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe; Fil. 3:9
- Porque por Él fueron criadas todas las cosas que están en los cielos, y que están en la tierra, visibles é invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fué criado por Él y para Él. Col. 1:16
- Y Él es antes de todas las cosas, y por Él todas las cosas subsisten: Col. 1:17
- Y Él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia; Él que es el principio, el primogénito de los muertos, para que en todo tenga el primado. Col. 1:18
- Por cuanto agradó al Padre que en Él habitase toda plenitud, Col. 1:19
- Y por Él reconciliar todas las cosas á sí, pacificando por la sangre de su cruz, así lo que está en la tierra como lo que está en los cielos. Col. 1:20
- En el cuerpo de su carne por medio de muerte, para haceros santos, y sin mancha, é irreprensibles delante de Él: Col. 1:22
- En lo cual aun trabajo, combatiendo según la operación de Él, la cual obra en mí poderosamente. Col. 1:29
- Por tanto, de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en Él: Col. 2:6
- Arraigados y sobreedificados en Él, y confirmados en la fe, así como habéis aprendido, creciendo en ella con hacimiento de gracias. Col. 2:7
- Porque en Él habita toda la plenitud de la divinidad corporalmente: Col. 2:9
- Y en Él estáis cumplidos, el cual es la cabeza de todo principado y potestad: Col. 2:10
- Sepultados juntamente con Él en la bautismo, en el cual también resucitasteis con Él, por la fe de la operación de Dios que le levantó de los muertos. Col. 2:12
- Y á vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os vivificó juntamente con Él, perdonándoos todos los pecados, Col. 2:13
- Cuando Cristo, vuestra vida, se manifestare, entonces vosotros también seréis manifestados con Él en gloria. Col. 3:4
- Y todo lo que hacéis, sea de palabra, ó de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias á Dios Padre por Él. Col. 3:17
- Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Él á los que durmieron en Jesús. 1 Tes. 4:14
- El cual murió por nosotros, para que ó que velemos, ó que durmamos, vivamos juntamente con Él. 1 Tes. 5:10
- Para que el nombre, de nuestro Señor Jesucristo sea glorificado en vosotros, y vosotros en Él, por la gracia de nuestro Dios y del Señor Jesucristo. 2 Tes. 1:12
- EMPERO os rogamos, hermanos, cuanto á la venida de nuestro Señor Jesucristo, y nuestro recogimiento á Él, 2 Tes. 2:1
- Y si alguno no obedeciere á nuestra palabra por carta, notad al tal, y no os juntéis con Él, para que se avergüence. 2 Tes. 3:14
- Mas por esto fuí recibido á misericordia, para que Jesucristo mostrase en mí el primero toda su clemencia, para ejemplo de los que habían de creer en Él para vida eterna. 1 Tim. 1:16
- Antes, estando Él en Roma, me buscó solícitamente, y me halló. 2 Tim. 1:17
- Es palabra fiel: Que si somos muertos con Él, también viviremos con Él: 2 Tim. 2:11
- Si sufrimos, también reinaremos con Él: si negáremos, Él también nos negará: 2 Tim. 2:12
- Si fuéremos infieles, Él permanece fiel: no se puede negar á sí mismo. 2 Tim. 2:13
- Y se zafen del lazo del diablo, en que están cautivos á voluntad de Él. 2 Tim. 2:26
- Guárdate tú también de Él; que en grande manera ha resistido á nuestras palabras. 2 Tim. 4:15
- Porque ¿á cuál de los ángeles dijo Dios jamás: Mi hijo eres tú, Hoy yo te he engendrado? Y otra vez: Yo seré á Él Padre, Y Él me será á mí hijo? Heb. 1:5
- Testificó empero uno en cierto lugar, diciendo: ¿Qué es el hombre, que te acuerdas de Él? ¿O el hijo del hombre, que le visitas? Heb. 2:6
- Todas las cosas sujetaste debajo de sus pies. Porque en cuanto le sujetó todas las cosas, nada dejó que no sea sujeto á Él; mas aun no vemos que todas las cosas le sean sujetas. Heb. 2:8
- Y otra vez: Yo confiaré en Él. Y otra vez: He aquí, yo y los hijos que me dió Dios. Heb. 2:13
- Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, Él también participó de lo mismo, para destruir por la muerte al que tenía el imperio de la muerte, es á saber, al diablo, Heb. 2:14
- Porque en cuanto Él mismo padeció siendo tentado, es poderoso para socorrer á los que son tentados. Heb. 2:18
- Así que, pues que resta que algunos han de entrar en Él, y aquellos á quienes primero fué anunciado no entraron por causa de desobediencia, Heb. 4:6
- Porque el que ha entrado en su reposo, también Él ha reposado de sus obras, como Dios de las suyas. Heb. 4:10
- Que se pueda compadecer de los ignorantes y extraviados, pues que Él también está rodeado de flaqueza; Heb. 5:2
- Al cual asimismo dió Abraham los diezmos de todo, primeramente Él se interpreta Rey de justicia; y luego también Rey de Salem, que es, Rey de paz; Heb. 7:2
- Si pues la perfección era por el sacerdocio Levítico (porque debajo de él recibió el pueblo la ley) ¿qué necesidad había aún de que se levantase otro sacerdote según el orden de Melchîsedec, y que no fuese llamado según el orden de Aarón? Heb. 7:11
- Pues se da testimonio de Él: Tú eres sacerdote para siempre, Según el orden de Melchîsedec. Heb. 7:17
- Por lo cual puede también salvar eternamente á los que por Él se allegan á Dios, viviendo siempre para interceder por ellos. Heb. 7:25
- Por el camino que Él nos consagró nuevo y vivo, por el velo, esto es, por su carne; Heb. 10:20
- Y estáis ya olvidados de la exhortación que como con hijos habla con vosotros, diciendo: Hijo mío, no menosprecies el castigo del Señor, Ni desmayes cuando eres de Él reprendido. Heb. 12:5
- Es verdad que ningún castigo al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; mas después da fruto apacible de justicia á los que en Él son ejercitados. Heb. 12:11
- Sean las costumbres vuestras sin avaricia; contentos de lo presente; porque Él dijo: No te desampararé, ni te dejaré. Heb. 13:5
- Salgamos pues á Él fuera del real, llevando su vituperio. Heb. 13:13
- Así que, ofrezcamos por medio de Él á Dios siempre sacrificio de alabanza, es á saber, fruto de labios que confiesen á su nombre. Heb. 13:15
- Os haga aptos en toda obra buena para que hagáis su voluntad, haciendo Él en vosotros lo que es agradable delante de Él por Jesucristo: al cual sea gloria por los siglos de los siglos. Amén. Heb. 13:21
- Mas el que es rico, en su bajeza; porque Él se pasará como la flor de la hierba. Sant. 1:10
- Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de Dios: porque Dios no puede ser tentado de los malos, ni Él tienta á alguno: Sant. 1:13
- Porque Él se consideró á sí mismo, y se fué, y luego se olvidó qué tal era. Sant. 1:24
- Mas Él da mayor gracia. Por esto dice: Dios resiste á los soberbios, y da gracia á los humildes. Sant. 4:6
- Allegaos á Dios, y él se allegará á vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros de doblado ánimo, purificad los corazones. Sant. 4:8
- Humillaos delante del Señor, y Él os ensalzará. Sant. 4:10
- Habéis condenado y muerto al justo; y Él no os resiste. Sant. 5:6
- ¿Está alguno enfermo entre vosotros? llame á los ancianos de la iglesia, y oren por Él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor. Sant. 5:14
- Que por Él creéis á Dios, el cual le resucitó de los muertos, y le ha dado gloria, para que vuestra fe y esperanza sea en Dios. 1 Pe. 1:21
- Ya á los gobernadores, como de Él enviados para venganza de los malhechores, y para loor de los que hacen bien. 1 Pe. 2:14
- El cual está á la diestra de Dios, habiendo subido al cielo; estando á Él sujetos los ángeles, y las potestades, y virtudes. 1 Pe. 3:22
- Si sois vituperados en el nombre de Cristo, sois bienaventurados; porque la gloria y el Espíritu de Dios reposan sobre vosotros. Cierto, según ellos, Él es blasfemado, mas según vosotros es glorificado. 1 Pe. 4:14
- Humillaos pues bajo la poderosa mano de Dios, para que Él os ensalce cuando fuere tiempo; 1 Pe. 5:6
- Echando toda vuestra solicitud en Él, porque Él tiene cuidado de vosotros. 1 Pe. 5:7
- Mas el Dios de toda gracia, que nos ha llamado á su gloria eterna por Jesucristo, después que hubiereis un poco de tiempo padecido, Él mismo os perfeccione, confirme, corrobore y establezca. 1 Pe. 5:10
- A Él sea gloria é imperio para siempre. Amén. 1 Pe. 5:11
- Porque Él había recibido de Dios Padre honra y gloria, cuando una tal voz fué á Él enviada de la magnífica gloria: Este es el amado Hijo mío, en el cual yo me he agradado. 2 Pe. 1:17
- Y nosotros oímos esta voz enviada del cielo, cuando estábamos juntamente con Él en el monte santo. 2 Pe. 1:18
- Por lo cual, oh amados, estando en esperanza de estas cosas, procurad con diligencia que seáis hallados de Él sin mácula, y sin reprensión, en paz. 2 Pe. 3:14
- Mas creced en la gracia y conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. A Él sea gloria ahora y hasta el día de la eternidad. Amén. 2 Pe. 3:18
- Y este es el mensaje que oímos de Él, y os anunciamos: Que Dios es luz, y en Él no hay ningunas tinieblas. 1 Jn. 1:5
- Si nosotros dijéremos que tenemos comunión con Él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no hacemos la verdad; 1 Jn. 1:6
- Mas si andamos en luz, como Él está en luz, tenemos comunión entre nosotros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado. 1 Jn. 1:7
- Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para que nos perdone nuestros pecados, y nos limpie de toda maldad. 1 Jn. 1:9
- Si dijéremos que no hemos pecado, lo hacemos á Él mentiroso, y su palabra no está en nosotros. 1 Jn. 1:10
- Y Él es la propiciación por nuestros pecados: y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo. 1 Jn. 2:2
- El que dice, Yo le he conocido, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y no hay verdad en Él; 1 Jn. 2:4
- Mas el que guarda su palabra, la caridad de Dios está verdaderamente perfecta en Él: por esto sabemos que estamos en Él. 1 Jn. 2:5
- El que dice que está en Él, debe andar como Él anduvo. 1 Jn. 2:6
- Otra vez os escribo un mandamiento nuevo, que es verdadero en Él y en vosotros; porque las tinieblas son pasadas, y la verdadera luz ya alumbra. 1 Jn. 2:8
- El que ama á su hermano, está en luz, y no hay tropiezo en Él. 1 Jn. 2:10
- No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en Él. 1 Jn. 2:15
- Y esta es la promesa, la cual Él nos prometió, la vida eterna. 1 Jn. 2:25
- Pero la unción que vosotros habéis recibido de Él, mora en vosotros, y no tenéis necesidad que ninguno os enseñe; mas como la unción misma os enseña de todas cosas, y es verdadera, y no es mentira, así como os ha enseñado, perseveraréis en Él. 1 Jn. 2:27
- Y ahora, hijitos, perseverad en Él; para que cuando apareciere, tengamos confianza, y no seamos confundidos de Él en su venida. 1 Jn. 2:28
- Si sabéis que Él es justo, sabed también que cualquiera que hace justicia, es nacido de Él. 1 Jn. 2:29
- MIRAD cuál amor nos ha dado el Padre, que seamos llamados hijos de Dios: por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoce á Él. 1 Jn. 3:1
- Muy amados, ahora somos hijos de Dios, y aun no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando Él apareciere, seremos semejantes á Él, porque le veremos como Él es. 1 Jn. 3:2
- Y cualquiera que tiene esta esperanza en Él, se purifica, como Él también es limpio. 1 Jn. 3:3
- Y sabéis que Él apareció para quitar nuestros pecados, y no hay pecado en Él. 1 Jn. 3:5
- Cualquiera que permanece en Él, no peca; cualquiera que peca, no le ha visto, ni le ha conocido. 1 Jn. 3:6
- Hijitos, no os engañe ninguno: el que hace justicia, es justo, como Él también es justo. 1 Jn. 3:7
- Cualquiera que es nacido de Dios, no hace pecado, porque su simiente está en Él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios. 1 Jn. 3:9
- En esto hemos conocido el amor, porque Él puso su vida por nosotros: también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos. 1 Jn. 3:16
- Mas el que tuviere bienes de este mundo, y viere á su hermano tener necesidad, y le cerrare sus entrañas, ¿cómo está el amor de Dios en Él? 1 Jn. 3:17
- Y en esto conocemos que somos de la verdad, y tenemos nuestros corazones certificados delante de Él. 1 Jn. 3:19
- Y cualquier cosa que pidiéremos, la recibiremos de Él, porque guardamos sus mandamientos, y hacemos las cosas que son agradables delante de Él. 1 Jn. 3:22
- Y el que guarda sus mandamientos, está en Él, y Él en Él. Y en esto sabemos que Él permanece en nosotros, por el Espíritu que nos ha dado. 1 Jn. 3:24
- En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió á su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por Él. 1 Jn. 4:9
- En esto consiste el amor: no que nosotros hayamos amado á Dios, sino que Él nos amó á nosotros, y ha enviado á su Hijo en propiciación por nuestros pecados. 1 Jn. 4:10
- En esto conocemos que estamos en Él, y Él en nosotros, en que nos ha dado de su Espíritu. 1 Jn. 4:13
- Cualquiera que confesare que Jesús es el Hijo de Dios, Dios está en Él, y Él en Dios. 1 Jn. 4:15
- Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor; y el que vive en amor, vive en Dios, y Dios en Él. 1 Jn. 4:16
- En esto es perfecto el amor con nosotros, para que tengamos confianza en el día del juicio; pues como Él es, así somos nosotros en este mundo. 1 Jn. 4:17
- Nosotros le amamos á Él, porque Él nos amó primero. 1 Jn. 4:19
- Y nosotros tenemos este mandamiento de Él: Que el que ama á Dios, ame también á su hermano. 1 Jn. 4:21
- TODO aquel que cree que Jesús es el Cristo, es nacido de Dios: y cualquiera que ama al que ha engendrado, ama también al que es nacido de Él. 1 Jn. 5:1
- Y esta es la confianza que tenemos en Él, que si demandáremos alguna cosa conforme á su voluntad, Él nos oye. 1 Jn. 5:14
- Y si sabemos que Él nos oye en cualquiera cosa que demandáremos, sabemos que tenemos las peticiones que le hubiéremos demandado. 1 Jn. 5:15
- Y este es amor, que andemos según sus mandamientos. Este es el mandamiento: Que andéis en Él, como vosotros habéis oído desde el principio. 2 Jn. 1:6
- Pero cuando el arcángel Miguel contendía con el diablo, disputando sobre el cuerpo de Moisés, no se atrevió á usar de juicio de maldición contra Él, sino que dijo: El Señor te reprenda. Jds. 1:9
- A hacer juicio contra todos, y á convencer á todos los impíos de entre ellos tocante á todas sus obras de impiedad que han hecho impíamente, y á todas las cosas duras que los pecadores impíos han hablado contra Él. Jds. 1:15
- Y nos ha hecho reyes y sacerdotes para Dios y su Padre; á Él sea gloria é imperio para siempre jamás. Amén. Apoc. 1:6
- He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le traspasaron; y todos los linajes de la tierra se lamentarán sobre Él. Así sea. Amén. Apoc. 1:7
- Y cuando yo le vi, caí como muerto á sus pies. Y Él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas: yo soy el primero y el último; Apoc. 1:17
- Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de mi Dios, y nunca más saldrá fuera; y escribiré sobre Él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalem, la cual desciende del cielo de con mi Dios, y mi nombre nuevo. Apoc. 3:12
- He aquí, yo estoy á la puerta y llamo: si alguno oyere mi voz y abriere la puerta, entraré á Él, y cenaré con Él, y Él conmigo. Apoc. 3:20
- Y Él vino, y tomó el libro de la mano derecha de aquel que estaba sentado en el trono. Apoc. 5:7
- Y miré, y he aquí un caballo blanco: y el que estaba sentado encima de Él, tenía un arco; y le fué dada una corona, y salió victorioso, para que también venciese. Apoc. 6:2
- Y cuando Él abrió el segundo sello, oí al segundo animal, que decía: Ven y ve. Apoc. 6:3
- Y salió otro caballo bermejo: y al que estaba sentado sobre Él, fué dado poder de quitar la paz de la tierra, y que se maten unos á otros: y fuéle dada una grande espada. Apoc. 6:4
- Y cuando Él abrió el tercer sello, oí al tercer animal, que decía: Ven y ve. Y miré, y he aquí un caballo negro: y el que estaba sentado encima de Él, tenía un peso en su mano. Apoc. 6:5
- Y cuando Él abrió el cuarto sello, oí la voz del cuarto animal, que decía: Ven y ve. Apoc. 6:7
- Y miré, y he aquí un caballo amarillo: y el que estaba sentado sobre Él tenía por nombre Muerte; y el infierno le seguía: y le fué dada potestad sobre la cuarta parte de la tierra, para matar con espada, con hambre, con mortandad, y con las bestias de la tierra. Apoc. 6:8
- Y cuando Él abrió el quinto sello, vi debajo del altar las almas de los que habían sido muertos por la palabra de Dios y por el testimonio que ellos tenían. Apoc. 6:9
- Y miré cuando Él abrió el sexto sello, y he aquí fué hecho un gran terremoto; y el sol se puso negro como un saco de cilicio, y la luna se puso toda como sangre; Apoc. 6:12
- Y yo le dije: Señor, tú lo sabes. Y Él me dijo: Estos son los que han venido de grande tribulación, y han lavado sus ropas, y las han blanqueado en la sangre del Cordero. Apoc. 7:14
- Y CUANDO Él abrió el séptimo sello, fué hecho silencio en el cielo casi por media hora. Apoc. 8:1
- Y juró por el que vive para siempre jamás, que ha criado el cielo y las cosas que están en Él, y la tierra y las cosas que están en ella, y el mar y las cosas que están en Él, que el tiempo no será más. Apoc. 10:6
- Pero en los días de la voz del séptimo ángel, cuando Él comenzare á tocar la trompeta, el misterio de Dios será consumado, como Él lo anunció á sus siervos los profetas. Apoc. 10:7
- Y fuí al ángel, diciéndole que me diese el librito, y Él me dijo: Toma, y trágalo; y Él te hará amargar tu vientre, pero en tu boca será dulce como la miel. Apoc. 10:9
- Y Él me dice: Necesario es que otra vez profetices á muchos pueblos y gentes y lenguas y reyes. Apoc. 10:11
- Y ME fué dada una caña semejante á una vara, y se me dijo: Levántate, y mide el templo de Dios, y el altar, y á los que adoran en Él. Apoc. 11:1
- Y si alguno les quisiere dañar, sale fuego de la boca de ellos, y devora á sus enemigos: y si alguno les quisiere hacer daño, es necesario que Él sea así muerto. Apoc. 11:5
- Y fué lanzado fuera aquel gran dragón, la serpiente antigua, que se llama Diablo y Satanás, el cual engaña á todo el mundo; fué arrojado en tierra, y sus ángeles fueron arrojados con Él. Apoc. 12:9
- Y cuando vió el dragón que Él había sido arrojado á la tierra, persiguió á la mujer que había parido al hijo varón. Apoc. 12:13
- Y MIRÉ, y he aquí, el Cordero estaba sobre el monte de Sión, y con Él ciento cuarenta y cuatro mil, que tenían el nombre de su Padre escrito en sus frentes. Apoc. 14:1
- Y el sexto ángel derramó su copa sobre el gran río Eufrates; y el agua de Él se secó, para que fuese preparado el camino de los reyes del Oriente. Apoc. 16:12
- Ellos pelearán contra el Cordero, y el Cordero los vencerá, porque es el Señor de los señores, y el Rey de los reyes: y los que están con Él son llamados, y elegidos, y fieles. Apoc. 17:14
- Y Él me dice: Las aguas que has visto donde la ramera se sienta, son pueblos y muchedumbres y naciones y lenguas. Apoc. 17:15
- Porque sus juicios son verdaderos y justos; porque Él ha juzgado á la grande ramera, que ha corrompido la tierra con su fornicación, y ha vengado la sangre de sus siervos de la mano de ella. Apoc. 19:2
- Y Él me dice: Escribe: Bienaventurados los que son llamados á la cena del Cordero. Y me dijo: Estas palabras de Dios son verdaderas. Apoc. 19:9
- Y yo me eché á sus pies para adorarle. Y Él me dijo: Mira que no lo hagas: yo soy siervo contigo, y con tus hermanos que tienen el testimonio de Jesús: adora á Dios; porque el testimonio de Jesús es el espíritu de la profecía. Apoc. 19:10
- Y vi el cielo abierto; y he aquí un caballo blanco, y el que estaba sentado sobre Él, era llamado Fiel y Verdadero, el cual con justicia juzga y pelea. Apoc. 19:11
- Y sus ojos eran como llama de fuego, y había en su cabeza muchas diademas; y tenía un nombre escrito que ninguno entendía sino Él mismo. Apoc. 19:12
- Y de su boca sale una espada aguda, para herir con ella las gentes: y Él los regirá con vara de hierro; y Él pisa el lagar del vino del furor, y de la ira del Dios Todopoderoso. Apoc. 19:15
- Y arrojólo al abismo, y le encerró, y selló sobre Él, porque no engañe más á las naciones, hasta que mil años sean cumplidos: y después de esto es necesario que sea desatado un poco de tiempo. Apoc. 20:3
- Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene potestad en éstos; antes serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con Él mil años. Apoc. 20:6
- Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado sobre Él, de delante del cual huyó la tierra y el cielo; y no fué hallado el lugar de ellos. Apoc. 20:11
- Y el mar dió los muertos que estaban en Él; y la muerte y el infierno dieron los muertos que estaban en ellos; y fué hecho juicio de cada uno según sus obras. Apoc. 20:13
- El que venciere, poseerá todas las cosas; y yo seré su Dios, y Él será mi hijo. Apoc. 21:7
- Y la ciudad está situada y puesta en cuadro, y su largura es tanta como su anchura: y Él midió la ciudad con la caña, doce mil estadios: la largura y la altura y la anchura de ella son iguales. Apoc. 21:16
- Y Él me dijo: Mira que no lo hagas: porque yo soy siervo contigo, y con tus hermanos los profetas, y con los que guardan las palabras de este libro. Adora á Dios. Apoc. 22:9
- Porque yo protesto á cualquiera que oye las palabras de la profecía de este libro: Si alguno añadiere á estas cosas, Dios pondrá sobre Él las plagas que están escritas en este libro. Apoc. 22:18