2:6Testificó empero uno en cierto lugar, diciendo: ¿Qué es el hombre, que te acuerdas de Él? ¿O el hijo del hombre, que le visitas?
2:7Tú le hiciste un poco menor que los ángeles, Coronástele de gloria y de honra, Y pusístele sobre las obras de tus manos;
2:8Todas las cosas sujetaste debajo de sus pies. Porque en cuanto le sujetó todas las cosas, nada dejó que no sea sujeto á Él; mas aun no vemos que todas las cosas le sean sujetas.