10:2Hazte dos trompetas de plata; de obra de martillo las harás, las cuales te servirán para convocar la congregación, y para hacer mover el campo.
10:3Y cuando las tocaren, toda la congregación se juntará á ti á la puerta del tabernáculo del testimonio.
10:7Empero cuando hubiereis de juntar la congregación, tocaréis, mas no con sonido de alarma.