- he aquí, le trajeron un hombre mudo, endemoniado. Mt. 9:32
- Entonces fué traído á Él un endemoniado, ciego y mudo, y le sanó Mt. 12:22
- visto, cómo había sido salvado aquel endemoniado. Lc. 8:36
- Decían otros: Estas palabras no son de endemoniado: ¿puede el demonio abrir Jn. 10:21