• Y dijo Dios: Hagamos al hombre á nuestra imagen, conforme á nuestra Gén. 1:26
  • Y añadió: También hay en nuestra casa paja y mucho forraje, y Gén. 24:25
  • Y bendijeron á Rebeca, y dijéronle: Nuestra hermana eres; seas en Gén. 24:60
  • pastores de Isaac, diciendo: El agua es nuestra: por eso llamó el nombre del Gén. 26:20
  • que Dios ha quitado á nuestro padre, nuestra es y de nuestros hijos: ahora Gén. 31:16
  • No podemos hacer esto de dar nuestra hermana á hombre que tiene Gén. 34:14
  • oído para circuncidaros, tomaremos nuestra hija, y nos iremos. Gén. 34:17
  • respondieron ¿Había él de tratar á nuestra hermana como á una ramera? Gén. 34:31
  • y vendámosle á los Ismaelitas, y no sea nuestra mano sobre él; que nuestro Gén. 37:27
  • expresamente por nosotros, y por nuestra parentela, diciendo: ¿Vive Gén. 43:7
  • de ganadería han sido tus siervos desde nuestra mocedad hasta ahora, nosotros Gén. 46:34
  • de nuestro señor sino nuestros cuerpos y nuestra tierra. Gén. 47:18
  • delante de tus ojos, así nosotros como nuestra tierra? Cómpranos á nosotros Gén. 47:19
  • este es pueblo de dura cerviz; y perdona nuestra iniquidad y nuestro Éxod. 34:9
  • Y ahora nuestra alma se seca; que nada sino Núm. 11:6
  • Y clamamos á Jehová, el cual oyó nuestra voz, y envió ángel, y sacónos Núm. 20:16
  • este desierto? que ni hay pan, ni agua, y nuestra alma tiene fastidio de Núm. 21:5
  • ni adelante, por cuanto tendremos ya nuestra heredad de estotra parte del Núm. 32:19
  • á la tierra de Canaán, y la posesión de nuestra heredad será de esta parte del Núm. 32:32
  • unidas: y será quitada de la suerte de nuestra heredad. Núm. 36:3
  • Jehová nuestro Dios entregó también en nuestra mano á Og rey de Basán, y á Deut. 3:3
  • hijo es contumaz y rebelde, no obedece á nuestra voz; es glotón y borracho. Deut. 21:20
  • Dios de nuestros padres; y oyó Jehová nuestra voz, y vió nuestra aflicción Deut. 26:7
  • sus adversarios, No sea que digan: Nuestra mano alta Ha hecho todo esto Deut. 32:27
  • Que la roca de ellos no es como nuestra Roca: Y nuestros enemigos sean Deut. 32:31
  • Y ellos le respondieron: Nuestra alma por vosotros hasta la Jos. 2:14
  • en casa contigo, su sangre será sobre nuestra cabeza, si mano le tocare. Jos. 2:19
  • ancianos y todos los moradores de nuestra tierra nos dijeron: Tomad en Jos. 9:11
  • á nuestro enemigo, y al destruidor de nuestra tierra, el cual había Jue. 16:24
  • en Gabaa: ¿No está David escondido en nuestra tierra en las peñas del 1 Sam. 23:19
  • aun vivía, le hablábamos, y no quería oir nuestra voz: ¿pues cuánto más mal 2 Sam. 12:18
  • dijo á sus siervos: ¿No sabéis que es nuestra Ramoth de Galaad? y nosotros 1 Re. 22:3
  • entiendo que éste que siempre pasa por nuestra casa, es varón de Dios santo. 2 Re. 4:9
  • Y decid: Sálvanos, oh Dios, salud nuestra: Júntanos, y líbranos de las 1 Cró. 16:35
  • mi pueblo, para que pudiésemos ofrecer de nuestra voluntad cosas semejantes 1 Cró. 29:14
  • puertas, y barras, ya que la tierra es nuestra: porque hemos buscado á 2 Cró. 14:7
  • y para nuestros niños, y para toda nuestra hacienda. Esd. 8:21
  • iniquidades se han multiplicado sobre nuestra cabeza, y nuestros delitos Esd. 9:6
  • nuestro Dios, y darnos una poca de vida en nuestra servidumbre. Esd. 9:8
  • Porque siervos éramos: mas en nuestra servidumbre no nos desamparó Esd. 9:9
  • Ahora bien, nuestra carne es como la carne de Neh. 5:5
  • cada año traeríamos las primicias de nuestra tierra, y las primicias de todo Neh. 10:35
  • de la casa de nuestro Dios, y el diezmo de nuestra tierra á los Levitas; y Neh. 10:37
  • Fué cortada nuestra sustancia, Habiendo consumido Job 22:20
  • Que dijeron: Por nuestra lengua prevaleceremos Sal. 12:4
  • Nuestra alma esperó á Jehová; Nuestra Sal. 33:20
  • No digan en su corazón: ¡Ea, alma nuestra! No digan: ¡Hémoslo devorado! Sal. 35:25
  • qué escondes tu rostro, Y te olvidas de nuestra aflicción, y de la opresión Sal. 44:24
  • Porque nuestra alma está agobiada hasta el Sal. 44:25
  • dijeron á Saúl: ¿No está David escondido en nuestra tierrra? Sal. 54:
  • justicia, nos responderás tú, Oh Dios de nuestra salud, Esperanza de todos Sal. 65:5
  • El es el que puso nuestra alma en vida, Y no permitió que Sal. 66:9
  • Hombres hiciste subir sobre nuestra cabeza; Entramos en fuego y en Sal. 66:12
  • día nos colma de beneficios El Dios de nuestra salud. (Selah.) Sal. 68:19
  • Ayúdanos, oh Dios, salud nuestra, por la gloria de tu nombre Sal. 79:9
  • CANTAD á Dios, fortaleza nuestra: Al Dios de Jacob celebrad con Sal. 81:1
  • luna, En el día señalado, en el día de nuestra solemnidad. Sal. 81:3
  • Vuélvenos, oh Dios, salud nuestra, Y haz cesar tu ira de sobre Sal. 85:4
  • le temen; Para que habite la gloria en nuestra tierra. Sal. 85:9
  • Jehová dará también el bien; Y nuestra tierra dará su fruto. Sal. 85:12
  • Los días de nuestra edad son setenta años; Que si Sal. 90:10
  • Jehová: Cantemos con júbilo á la roca de nuestra salud. Sal. 95:1
  • Porque él conoce nuestra condición; Acuérdase que somos Sal. 103:14
  • Muy harta está nuestra alma Del escarnio de los Sal. 123:4
  • nos habrían inundado las aguas; Sobre nuestra alma hubiera pasado el Sal. 124:4
  • Hubieran entonces pasado sobre nuestra alma las aguas soberbias. Sal. 124:5
  • Nuestra alma escapó cual ave del lazo Sal. 124:7
  • Entonces nuestra boca se henchirá de risa, Y Sal. 126:2
  • Haz volver nuestra cautividad oh Jehová, Como los Sal. 126:4
  • Las vigas de nuestra casa son de cedro, Y de ciprés Cant. 1:17
  • de los ciervos. Helo aquí, está tras nuestra pared, Mirando por las Cant. 2:9
  • Que no tiene pechos: ¿Qué haremos á nuestra hermana Cuando de ella se Cant. 8:8
  • morador de esta isla: Mirad qué tal fué nuestra esperanza, donde nos acogimos Is. 20:6
  • llegará á nosotros, pues que hemos puesto nuestra acogida en la mentira, y Is. 28:15
  • apartaos de la senda, haced cesar de nuestra presencia al Santo de Israel. Is. 30:11
  • tú, brazo de ellos en la mañana, sé también nuestra salud en tiempo de la Is. 33:2
  • En la casa de Jehová todos los días de nuestra vida. Is. 38:20
  • por nuestros pecados: el castigo de nuestra paz sobre él; y por su llaga Is. 53:5
  • La casa de nuestro santuario y de nuestra gloria, en la cual te alabaron Is. 64:11
  • el trabajo de nuestros padres desde nuestra mocedad; sus ovejas, sus vacas Jer. 3:24
  • Yacemos en nuestra confusión, y nuestra afrenta Jer. 3:25
  • Reconocemos, oh Jehová, nuestra impiedad, la iniquidad de Jer. 14:20
  • este mal tan grande? ¿y qué maldad es la nuestra, ó qué pecado es el Jer. 16:10
  • y prevaleceremos contra él, y tomaremos de él nuestra venganza. Jer. 20:10
  • nombre que le llamarán: JEHOVÁ, JUSTICIA NUESTRA. Jer. 23:6
  • es lo que la llamarán: Jehová, justicia nuestra. Jer. 33:16
  • Y de no edificar casas para nuestra morada, y de no tener viña, ni Jer. 35:9
  • por obra toda palabra que ha salido de nuestra boca, para ofrecer sahumerios á Jer. 44:17
  • de nube, porque no pasase la oración nuestra. Lam. 3:44
  • ojos tras nuestro vano socorro: En nuestra esperanza aguardamos gente que Lam. 4:17
  • Nuestra heredad se ha vuelto á extraños Lam. 5:2
  • Nuestra agua bebemos por dinero Lam. 5:4
  • Persecución padecemos sobre nuestra cerviz: Nos cansamos, y no hay Lam. 5:5
  • Nuestra piel se ennegreció como un Lam. 5:10
  • Cayó la corona de nuestra cabeza: ¡Ay ahora de nosotros Lam. 5:16
  • dicen: Nuestros huesos se secaron, y pereció nuestra esperanza, y somos del Ez. 37:11
  • Tuya es, Señor, la justicia, y nuestra la confusión de rostro, como Dan. 9:7
  • Oh Jehová, nuestra es la confusión de rostro, de Dan. 9:8
  • No nos hemos adquirido potencia con nuestra fortaleza? Am. 6:13
  • Y éste será nuestra paz. Cuando Assur viniere á Miq. 5:5
  • librará del Asirio, cuando viniere contra nuestra tierra y hollare nuestros Miq. 5:6
  • venid, matémosle, y la heredad será nuestra. Mc. 12:7
  • Que ama nuestra nación, y Él nos edificó una Lc. 7:5
  • venid, matémosle para que la heredad sea nuestra. Lc. 20:14
  • Juzga nuestra ley á hombre, si primero no Jn. 7:51
  • Judíos: Nosotros tenemos ley, y según nuestra ley debe morir, porque se Jn. 19:7
  • les oímos nosotros hablar cada uno en nuestra lengua en que somos nacidos? Hech. 2:8
  • qué ponéis los ojos en nosotros, como si con nuestra virtud ó piedad Hech. 3:12
  • Estos hombres, siendo Judíos, alborotan nuestra ciudad, Hech. 16:20
  • le quisimos juzgar conforme á nuestra ley: Hech. 24:6
  • conforme á la más rigurosa secta de nuestra religión he vivido Fariseo. Hech. 26:5
  • ya era perdida toda la esperanza de nuestra salud. Hech. 27:20
  • Y si nuestra iniquidad encarece la justicia Rom. 3:5
  • por nuestros delitos, y resucitado para nuestra justificación Rom. 4:25
  • Y asimismo también el Espíritu ayuda nuestra flaqueza: porque qué hemos de Rom. 8:26
  • sueño; porque ahora nos está más cerca nuestra salud que cuando creímos. Rom. 13:11
  • cosas que antes fueron escritas, para nuestra enseñanza fueron escritas Rom. 15:4
  • ENCOMIÉNDOOS empero á Febe nuestra hermana, la cual es diaconisa Rom. 16:1
  • Dios predestinó antes de los siglos para nuestra gloria: 1 Cor. 2:7
  • masa, como sois sin levadura: porque nuestra pascua, que es Cristo, fué 1 Cor. 5:7
  • en figura; y son escritas para nuestra admonición, en quienes los 1 Cor. 10:11
  • si Cristo no resucitó, vana es entonces nuestra predicación, vana es también 1 Cor. 15:14
  • así abunda también por el mismo Cristo nuestra consolación. 2 Cor. 1:5
  • Y nuestra esperanza de vosotros es firme 2 Cor. 1:7
  • hermanos, no queremos que ignoréis de nuestra tribulación que nos fué hecha 2 Cor. 1:8
  • Porque nuestra gloria es esta: el testimonio 2 Cor. 1:12
  • gloria, así como también vosotros la nuestra, para el día del Señor Jesús. 2 Cor. 1:14
  • Antes, Dios fiel sabe que nuestra palabra para con vosotros no 2 Cor. 1:18
  • algo como de nosotros mismos, sino que nuestra suficiencia es de Dios; 2 Cor. 3:5
  • la vida de Jesús sea manifestada en nuestra carne mortal. 2 Cor. 4:11
  • al presente es momentáneo y leve de nuestra tribulación, nos obra un 2 Cor. 4:17
  • sabemos, que si la casa terrestre de nuestra habitación se deshiciere 2 Cor. 5:1
  • deseando ser sobrevestidos de aquella nuestra habitación celestial; 2 Cor. 5:2
  • Nuestra boca está abierta á vosotros 2 Cor. 6:11
  • vinimos á Macedonia, ningún reposo tuvo nuestra carne; antes, en todo fuimos 2 Cor. 7:5
  • para que ninguna pérdida padecieseis por nuestra parte. 2 Cor. 7:9
  • padeció, mas para que os fuese manifiesta nuestra solicitud que tenemos por 2 Cor. 7:12
  • de vosotros era con verdad, así también nuestra gloria delante de Tito fué 2 Cor. 7:14
  • por las iglesias el compañero de nuestra peregrinación para llevar esta 2 Cor. 8:19
  • iglesias la prueba de vuestro amor, y de nuestra gloria acerca de vosotros. 2 Cor. 8:24
  • Mas he enviado los hermanos, porque nuestra gloria de vosotros no sea vana 2 Cor. 9:3
  • Porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino 2 Cor. 10:4
  • Porque aunque me glorié aun un poco de nuestra potestad (la cual el Señor nos 2 Cor. 10:8
  • empero, no nos gloriaremos fuera de nuestra medida, sino conforme á la 2 Cor. 10:13
  • Porque no nos extendemos sobre nuestra medida, como si no llegásemos 2 Cor. 10:14
  • No gloriándonos fuera de nuestra medida en trabajos ajenos; mas 2 Cor. 10:15
  • se entraban secretamente para espiar nuestra libertad que tenemos en Cristo Gál. 2:4
  • Que es las arras de nuestra herencia, para la redención de Ef. 1:14
  • en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de Ef. 2:3
  • Porque Él es nuestra paz, que de ambos hizo uno Ef. 2:14
  • Mas nuestra vivienda es en los cielos; de Fil. 3:20
  • El cual transformará el cuerpo de nuestra bajeza, para ser semejante al Fil. 3:21
  • hermanos, vosotros mismos sabéis que nuestra entrada á vosotros no fué 1 Tes. 2:1
  • Porque nuestra exhortación no fué de error, ni 1 Tes. 2:3
  • Porque ¿cuál es nuestra esperanza, ó gozo, ó corona de 1 Tes. 2:19
  • Que vosotros sois nuestra gloria y gozo. 1 Tes. 2:20
  • consolación de vosotros en toda nuestra necesidad y aflicción por 1 Tes. 3:7
  • ni por palabra, ni por carta como nuestra, como que el día del Señor 2 Tes. 2:2
  • aprendido, sea por palabra, ó por carta nuestra. 2 Tes. 2:15
  • Y si alguno no obedeciere á nuestra palabra por carta, notad al tal 2 Tes. 3:14
  • nuestro Salvador, y del Señor Jesucristo, nuestra esperanza; 1 Tim. 1:1
  • amada Apphia, y á Archîpo, compañero de nuestra milicia, y á la iglesia que Filem. 1:2
  • considerad al Apóstol y Pontífice de nuestra profesión, Cristo Jesús; Heb. 3:1
  • firme hasta el fin el principio de nuestra confianza; Heb. 3:14
  • cielos, Jesús el Hijo de Dios, retengamos nuestra profesión. Heb. 4:14
  • flaquezas; mas tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. Heb. 4:15
  • Mantengamos firme la profesión de nuestra fe sin fluctuar; que fiel es el Heb. 10:23
  • No dejando nuestra congregación, como algunos Heb. 10:25
  • por castigadores á los padres de nuestra carne, y los reverenciábamos Heb. 12:9
  • debe bastar que el tiempo pasado de nuestra vida hayamos hecho la voluntad 1 Pe. 4:3
  • vosotros tengáis comunión con nosotros: y nuestra comunión verdaderamente es 1 Jn. 1:3
  • esta es la victoria que vence al mundo, nuestra fe. 1 Jn. 5:4
  • santo y verdadero, no juzgas y vengas nuestra sangre de los que moran en Apoc. 6:10