- despertaron, diciendo: Señor, sálvanos, que perecemos. Mt. 8:25
- y le dicen: ¿Maestro, no tienes cuidado que perecemos? Mc. 4:38
- diciendo: ¡Maestro, Maestro, que perecemos! Y despertado Él Lc. 8:24
- mas no desamparados; abatidos, mas no perecemos; 2 Cor. 4:9