• Y vió Dios que la luz era buena: y apartó Dios la Gén. 1:4
  • Dios la expansión, y apartó las aguas que estaban debajo de la expansión, de Gén. 1:7
  • Y dijo Dios: Júntense las aguas que están debajo de los cielos en un Gén. 1:9
  • de las aguas llamó Mares: y vió Dios que era bueno. Gén. 1:10
  • Produzca la tierra hierba verde, hierba que dé simiente; árbol de fruto que Gén. 1:11
  • Y produjo la tierra hierba verde, hierba que da simiente según su naturaleza, y Gén. 1:12
  • lumbreras; la lumbrera mayor para que señorease en el día, y la lumbrera Gén. 1:16
  • la luz y las tinieblas: y vió Dios que era bueno. Gén. 1:18
  • aguas reptil de ánima viviente, y aves que vuelen sobre la tierra, en la Gén. 1:20
  • las grandes ballenas, y toda cosa viva que anda arrastrando, que las aguas Gén. 1:21
  • y ganado según su género, y todo animal que anda arrastrando sobre la tierra Gén. 1:25
  • y en toda la tierra, y en todo animal que anda arrastrando sobre la Gén. 1:26
  • aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra. Gén. 1:28
  • Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda hierba que da Gén. 1:29
  • las aves de los cielos, y á todo lo que se mueve sobre la tierra, en que Gén. 1:30
  • Y vió Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era Gén. 1:31
  • Y acabó Dios en el día séptimo su obra que hizo, y reposó el día séptimo de Gén. 2:2
  • porque en él reposó de toda su obra que había Dios criado y hecho. Gén. 2:3
  • la tierra cuando fueron criados, el día que Jehová Dios hizo la tierra y los Gén. 2:4
  • Y toda planta del campo antes que fuese en la tierra, y toda hierba Gén. 2:5
  • Mas subía de la tierra un vapor, que regaba toda la faz de la tierra. Gén. 2:6
  • Edén al oriente, y puso allí al hombre que había formado. Gén. 2:8
  • El nombre del uno era Pisón: éste es el que cerca toda la tierra de Havilah Gén. 2:11
  • del segundo río es Gihón: éste es el que rodea toda la tierra de Etiopía. Gén. 2:13
  • del tercer río es Hiddekel: éste es el que va delante de Asiria. Y el cuarto Gén. 2:14
  • y le puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase. Gén. 2:15
  • del mal no comerás de él; porque el día que de él comieres, morirás. Gén. 2:17
  • Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; haréle ayuda Gén. 2:18
  • ave de los cielos, y trájolas á Adam, para que viese cómo les había de llamar Gén. 2:19
  • del campo: mas para Adam no halló ayuda que estuviese idónea para él. Gén. 2:20
  • Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo Gén. 2:22
  • EMPERO la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Gén. 3:1
  • Mas del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios Gén. 3:3
  • Mas sabe Dios que el día que comiereis de él, serán Gén. 3:5
  • Y vió la mujer que el árbol era bueno para comer, y Gén. 3:6
  • los ojos de entrambos, y conocieron que estaban desnudos: entonces Gén. 3:7
  • Y oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba en el huerto al aire del Gén. 3:8
  • Y díjole: ¿Quién te enseñó que estabas desnudo? ¿Has comido del Gén. 3:11
  • Y el hombre respondió: La mujer que me diste por compañera me dió del Gén. 3:12
  • Jehová Dios dijo á la mujer: ¿Qué es lo que has hecho? Y dijo la mujer: La Gén. 3:13
  • voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo, No comerás de Gén. 3:17
  • de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas á la tierra; porque de ella Gén. 3:19
  • Y sacólo Jehová del huerto de Edén, para que labrase la tierra de que fué Gén. 3:23
  • de Edén querubines, y una espada encendida que se revolvía á todos lados, para Gén. 3:24
  • Y aconteció andando el tiempo, que Caín trajo del fruto de la tierra Gén. 4:3
  • Caín á su hermano Abel: y aconteció que estando ellos en el campo, Caín se Gén. 4:8
  • Ahora pues, maldito seas tú de la tierra que abrió su boca para recibir la Gén. 4:11
  • y extranjero en la tierra; y sucederá que cualquiera que me hallare, me Gén. 4:14
  • Y respondióle Jehová: Cierto que cualquiera que matare á Caín Gén. 4:15
  • parió á Jabal, el cual fué padre de los que habitan en tiendas, y crían Gén. 4:20
  • Jubal, el cual fué padre de todos los que manejan arpa y órgano. Gén. 4:21
  • voz; Mujeres de Lamech, escuchad mi dicho: Que varón mataré por mi herida, Y Gén. 4:23
  • de las generaciones de Adam. El día en que crió Dios al hombre, á la Gén. 5:1
  • llamó el nombre de ellos Adam, el día en que fueron criados. Gén. 5:2
  • Y fueron los días de Adam, después que engendró á Seth, ochocientos años Gén. 5:4
  • Y fueron todos los días que vivió Adam novecientos y treinta Gén. 5:5
  • Y vivió Seth, después que engendró á Enós, ochocientos y Gén. 5:7
  • Y vivió Enós después que engendró á Cainán, ochocientos y Gén. 5:10
  • Y vivió Cainán, después que engendró á Mahalaleel, ochocientos Gén. 5:13
  • Y vivió Mahalaleel, después que engendró á Jared, ochocientos y Gén. 5:16
  • Y vivió Jared, después que engendró á Henoch, ochocientos Gén. 5:19
  • Y caminó Henoch con Dios, después que engendró á Mathusalam, trescientos Gén. 5:22
  • Y vivió Mathusalam, después que engendró á Lamech, setecientos Gén. 5:26
  • de nuestras manos, á causa de la tierra que Jehová maldijo. Gén. 5:29
  • Y vivió Lamech, después que engendró á Noé, quinientos noventa Gén. 5:30
  • Y ACAECIÓ que, cuando comenzaron los hombres á Gén. 6:1
  • Viendo los hijos de Dios que las hijas de los hombres eran Gén. 6:2
  • en aquellos días, y también después que entraron los hijos de Dios á las Gén. 6:4
  • Y vió Jehová que la malicia de los hombres era mucha Gén. 6:5
  • Y dijo Jehová: Raeré los hombres que he criado de sobre la faz de la Gén. 6:7
  • Y miró Dios la tierra, y he aquí que estaba corrompida; porque toda Gén. 6:12
  • de violencia á causa de ellos; y he aquí que yo los destruiré con la tierra. Gén. 6:13
  • Y yo, he aquí que yo traigo un diluvio de aguas Gén. 6:17
  • Y de todo lo que vive, de toda carne, dos de cada Gén. 6:19
  • dos de cada especie entrarán contigo para que hayan vida. Gén. 6:20
  • Y toma contigo de toda vianda que se come, y allégala á ti; servirá Gén. 6:21
  • hízolo así Noé; hizo conforme á todo lo que Dios le mandó. Gén. 6:22
  • macho y su hembra; mas de los animales que no son limpios, dos, macho y su Gén. 7:2
  • cuarenta noches; y raeré toda sustancia que hice de sobre la faz de la tierra. Gén. 7:4
  • E hizo Noé conforme á todo lo que le mandó Jehová. Gén. 7:5
  • los animales limpios, y de los animales que no eran limpios, y de las aves, y Gén. 7:8
  • Y sucedió que al séptimo día las aguas del Gén. 7:10
  • mansos según sus especies, y todo reptil que anda arrastrando sobre la tierra Gén. 7:14
  • al arca, de dos en dos de toda carne en que había espíritu de vida. Gén. 7:15
  • Y los que vinieron, macho y hembra de toda Gén. 7:16
  • la tierra; y todos los montes altos que había debajo de todos los cielos Gén. 7:19
  • Y murió toda carne que se mueve sobre la tierra, así de Gén. 7:21
  • Todo lo que tenía aliento de espíritu de vida Gén. 7:22
  • Así fué destruída toda sustancia que vivía sobre la faz de la tierra Gén. 7:23
  • los animales, y de todas las bestias que estaban con él en el arca; é hizo Gén. 8:1
  • Y sucedió que, al cabo de cuarenta días, abrió Gén. 8:6
  • salió, y estuvo yendo y tornando hasta que las aguas se secaron de sobre la Gén. 8:7
  • á él á la hora de la tarde: y he aquí que traía una hoja de oliva tomada en Gén. 8:11
  • Y sucedió que en el año seiscientos y uno de Noé Gén. 8:13
  • Todos los animales que están contigo de toda carne, de Gén. 8:17
  • y todo reptil y toda ave, todo lo que se mueve sobre la tierra según Gén. 8:19
  • sobre toda ave de los cielos, en todo lo que se moverá en la tierra, y en Gén. 9:2
  • Todo lo que se mueve y vive, os será para Gén. 9:3
  • Empero carne con su vida, que es su sangre, no comeréis. Gén. 9:4
  • El que derramare sangre del hombre, por el Gén. 9:6
  • Yo, he aquí que yo establezco mi pacto con Gén. 9:9
  • Y con toda alma viviente que está con vosotros, de aves, de Gén. 9:10
  • dijo Dios: Esta será la señal del pacto que yo establezco entre mí y vosotros Gén. 9:12
  • Y será que cuando haré venir nubes sobre la Gén. 9:14
  • Y acordarme he del pacto mío, que hay entre mí y vosotros y toda Gén. 9:15
  • y toda alma viviente, con toda carne que hay sobre la tierra. Gén. 9:16
  • Dios á Noé: Esta será la señal del pacto que he establecido entre mí y toda Gén. 9:17
  • Y los hijos de Noé que salieron del arca fueron Sem, Châm Gén. 9:18
  • Y despertó Noé de su vino, y supo lo que había hecho con él su hijo el más Gén. 9:24
  • Y aconteció que, como se partieron de oriente Gén. 11:2
  • Jehová para ver la ciudad y la torre que edificaban los hijos de los hombres. Gén. 11:5
  • á obrar, y nada les retraerá ahora de lo que han pensando hacer. Gén. 11:6
  • y confundamos allí sus lenguas, para que ninguno entienda el habla de su Gén. 11:7
  • Y vivió Sem, después que engendró á Arphaxad quinientos Gén. 11:11
  • Y vivió Arphaxad, después que engendró á Sala, cuatrocientos y Gén. 11:13
  • Y vivió Sala, después que engendró á Heber, cuatrocientos y Gén. 11:15
  • Y vivió Heber, después que engendró á Peleg, cuatrocientos y Gén. 11:17
  • Y vivió Peleg, después que engendró á Reu, doscientos y nueve Gén. 11:19
  • Y vivió Reu, después que engendró á Serug, doscientos y Gén. 11:21
  • Y vivió Serug, después que engendró á Nachôr, doscientos años Gén. 11:23
  • Y vivió Nachôr, después que engendró á Thare, ciento Gén. 11:25
  • Y murió Harán antes que su padre Thare en la tierra de su Gén. 11:28
  • y de la casa de tu padre, á la tierra que te mostraré; Gén. 12:1
  • Y bendeciré á los que te bendijeren, y á los que te Gén. 12:3
  • hijo de su hermano, y toda su hacienda que habían ganado, y las almas que Gén. 12:5
  • tierra. Y edificó allí un altar á Jehová, que le había aparecido. Gén. 12:7
  • Y aconteció que cuando estaba para entrar en Egipto Gén. 12:11
  • Y será que cuando te habrán visto los Egipcios Gén. 12:12
  • Ahora pues, di que eres mi hermana, para que yo haya Gén. 12:13
  • Y aconteció que, como entró Abram en Egipto, los Gén. 12:14
  • llamó á Abram y le dijo: ¿Qué es esto que has hecho conmigo? ¿Por qué no me Gén. 12:18
  • le acompañaron, y á su mujer con todo lo que tenía. Gén. 12:20
  • el Mediodía, él y su mujer, con todo lo que tenía, y con él Lot. Gén. 13:1
  • Al lugar del altar que había hecho allí antes: é invocó Gén. 13:4
  • Y asimismo Lot, que andaba con Abram, tenía ovejas, y Gén. 13:5
  • Y la tierra no podía darles para que habitasen juntos: porque su Gén. 13:6
  • la tierra delante de ti? Yo te ruego que te apartes de mí. Si fueres á la Gén. 13:9
  • ojos, y vió toda la llanura del Jordán, que toda ella era de riego, antes que Gén. 13:10
  • Y Jehová dijo á Abram, después que Lot se apartó de él: Alza ahora Gén. 13:14
  • Porque toda la tierra que ves, la daré á ti y á tu simiente Gén. 13:15
  • tu simiente como el polvo de la tierra: que si alguno podrá contar el polvo de Gén. 13:16
  • vino y moró en el alcornocal de Mamre, que es en Hebrón, y edificó allí Gén. 13:18
  • Que éstos hicieron guerra contra Bera Gén. 14:2
  • se juntaron en el valle de Siddim, que es el mar salado. Gén. 14:3
  • vino Chêdorlaomer, y los reyes que estaban de su parte, y derrotaron Gén. 14:5
  • de Seir, hasta la llanura de Parán, que está junto al desierto. Gén. 14:6
  • Y volvieron y vinieron á Emmisphat, que es Cades, y devastaron todas las Gén. 14:7
  • Adma, y el rey de Zeboim, y el rey de Bela, que es Zoar, y ordenaron contra Gén. 14:8
  • á Lot, hijo del hermano de Abram, que moraba en Sodoma, y su hacienda Gén. 14:12
  • Y vino uno de los que escaparon, y denunciólo á Abram el Gén. 14:13
  • Y oyó Abram que su hermano estaba prisionero, y Gén. 14:14
  • hiriólos, y fuélos siguiendo hasta Hobah, que está á la izquierda de Damasco. Gén. 14:15
  • derrota de Chêdorlaomer y de los reyes que con él estaban, al valle de Shave Gén. 14:17
  • Y bendito sea el Dios alto, que entregó tus enemigos en tu mano. Y Gén. 14:20
  • Que desde un hilo hasta la correa de un Gén. 14:23
  • Sacando solamente lo que comieron los mancebos, y la porción Gén. 14:24
  • Jehová ¿qué me has de dar, siendo así que ando sin hijo, y el mayordomo de Gén. 15:2
  • Dijo más Abram: Mira que no me has dado prole, y he aquí Gén. 15:3
  • diciendo: No te heredará éste, sino el que saldrá de tus entrañas será el Gén. 15:4
  • Y díjole: Yo soy Jehová, que te saqué de Ur de los Caldeos Gén. 15:7
  • respondió: Señor Jehová ¿en qué conoceré que la tengo de heredar? Gén. 15:8
  • sobrecogió el sueño á Abram, y he aquí que el pavor de una grande obscuridad Gén. 15:12
  • Entonces dijo á Abram: Ten por cierto que tu simiente será peregrina en Gén. 15:13
  • Y sucedió que puesto el sol, y ya obscurecido Gén. 15:17
  • paría: y ella tenía una sierva egipcia, que se llamaba Agar. Gén. 16:1
  • Dijo, pues, Sarai á Abram: Ya ves que Jehová me ha hecho estéril Gén. 16:2
  • su sierva egipcia, al cabo de diez años que había habitado Abram en la Gén. 16:3
  • con Agar, la cual concibió: y cuando vió que había concebido, miraba con Gén. 16:4
  • tu sierva en tu mano, haz con ella lo que bien te pareciere. Y como Sarai Gén. 16:6
  • agua en el desierto, junto á la fuente que está en el camino del Sur. Gén. 16:7
  • de Jehová: Multiplicaré tanto tu linaje, que no será contado á causa de la Gén. 16:10
  • Díjole aún el ángel de Jehová: He aquí que has concebido, y parirás un hijo Gén. 16:11
  • Entonces llamó el nombre de Jehová que con ella hablaba: Tú eres el Dios Gén. 16:13
  • cual llamó al pozo, Pozo del Viviente que me ve. He aquí está entre Cades y Gén. 16:14
  • y llamó Abram el nombre de su hijo que le parió Agar, Ismael. Gén. 16:15
  • no se llamará más tu nombre Abram, sino que será tu nombre Abraham, porque te Gén. 17:5
  • Este será mi pacto, que guardaréis entre mí y vosotros y Gén. 17:10
  • á dinero de cualquier extranjero, que no fuere de tu simiente. Gén. 17:12
  • Y el varón incircunciso que no hubiere circuncidado la carne de Gén. 17:14
  • á Ismael, también te he oído: he aquí que le bendeciré, y le haré Gén. 17:20
  • sus ojos y miró, y he aquí tres varones que estaban junto á él: y cuando los Gén. 18:2
  • he hallado gracia en tus ojos, ruégote que no pases de tu siervo. Gén. 18:3
  • Que se traiga ahora un poco de agua, y Gén. 18:4
  • también manteca y leche, y el becerro que había aderezado, y púsolo delante Gén. 18:8
  • Y Sara escuchaba á la puerta de la tienda, que estaba detrás de él. Gén. 18:10
  • pues, Sara entre sí, diciendo: ¿Después que he envejecido tendré deleite Gén. 18:12
  • se ha reído Sara diciendo: Será cierto que he de parir siendo ya vieja? Gén. 18:13
  • tuve miedo. Y él dijo: No es así, sino que te has reído. Gén. 18:15
  • Y Jehová dijo: ¿Encubriré yo á Abraham lo que voy á hacer, Gén. 18:17
  • Porque yo lo he conocido, sé que mandará á sus hijos y á su casa Gén. 18:19
  • han consumado su obra según el clamor que ha venido hasta mí; y si no Gén. 18:21
  • perdonarás al lugar por cincuenta justos que estén dentro de él? Gén. 18:24
  • Lejos de ti el hacer tal, que hagas morir al justo con el impío Gén. 18:25
  • Y Abraham replicó y dijo: He aquí ahora que he comenzado á hablar á mi Señor Gén. 18:27
  • Y dijo: He aquí ahora que he emprendido el hablar á mi Señor Gén. 18:31
  • Y fuése Jehová, luego que acabó de hablar á Abraham: y Gén. 18:33
  • Y dijo: Ahora, pues, mis señores, os ruego que vengáis á casa de vuestro Gén. 19:2
  • Y antes que se acostasen, cercaron la casa los Gén. 19:4
  • y le dijeron: ¿Dónde están los varones que vinieron á ti esta noche Gén. 19:5
  • Y dijo: Os ruego, hermanos míos, que no hagáis tal maldad. Gén. 19:7
  • He aquí ahora yo tengo dos hijas que no han conocido varón; os las Gén. 19:8
  • erigirse en juez? Ahora te haremos más mal que á ellos. Y hacían gran Gén. 19:9
  • Y á los hombres que estaban á la puerta de la casa Gén. 19:11
  • Yernos, y tus hijos y tus hijas, y todo lo que tienes en la ciudad, sácalo de Gén. 19:12
  • salió Lot, y habló á sus yernos, los que habían de tomar sus hijas, y les Gén. 19:14
  • Levántate, toma tu mujer, y tus dos hijas que se hallan aquí, porque no Gén. 19:15
  • Y fué que cuando los hubo sacado fuera, dijo Gén. 19:17
  • y has engrandecido tu misericordia que has hecho conmigo dándome la vida Gén. 19:19
  • sobre esto, y no destruiré la ciudad de que has hablado. Gén. 19:21
  • allá; porque nada podré hacer hasta que allí hayas llegado. Por esto fué Gén. 19:22
  • de aquella llanura miró; y he aquí que el humo subía de la tierra como Gén. 19:28
  • Así fué que, cuando destruyó Dios las ciudades Gén. 19:29
  • es viejo, y no queda varón en la tierra que entre á nosotras conforme á la Gén. 19:31
  • esta noche, y entra y duerme con él, para que conservemos de nuestro padre Gén. 19:34
  • He aquí muerto eres á causa de la mujer que has tomado, la cual es casada con Gén. 20:3
  • Y díjole Dios en sueños: Yo también sé que con integridad de tu corazón has Gén. 20:6
  • ti, y vivirás. Y si tú no la volvieres, sabe que de cierto morirás, con todo Gén. 20:7
  • has hecho? ¿y en qué pequé yo contra ti, que has atraído sobre mí y sobre Gén. 20:9
  • más Abimelech á Abraham: ¿Qué viste para que hicieses esto? Gén. 20:10
  • Y fue que, cuando Dios me hizo salir errante Gén. 20:13
  • mil monedas de plata á tu hermano; mira que él te es por velo de ojos para Gén. 20:16
  • un hijo en su vejez, en el tiempo que Dios le había dicho. Gén. 21:2
  • Y llamó Abraham el nombre de su hijo que le nació, que le parió Sara, Isaac. Gén. 21:3
  • Dios me ha hecho reir, y cualquiera que lo oyere, se reirá conmigo. Gén. 21:6
  • Y añadió: ¿Quién dijera á Abraham que Sara había de dar de mamar á Gén. 21:7
  • é hizo Abraham gran banquete el día que fué destetado Isaac. Gén. 21:8
  • el cual había ésta parido á Abraham, que se burlaba. Gén. 21:9
  • Abraham: Echa á esta sierva y á su hijo; que el hijo de esta sierva no ha de Gén. 21:10
  • del muchacho y de tu sierva; en todo lo que te dijere Sara, oye su voz Gén. 21:12
  • Y aconteció en aquel mismo tiempo que habló Abimelech, y Phicol, príncipe Gén. 21:22
  • Ahora pues, júrame aquí por Dios, que no faltarás á mí, ni á mi hijo Gén. 21:23
  • á Abimelech á causa de un pozo de agua, que los siervos de Abimelech le habían Gén. 21:25
  • Qué significan esas siete corderas que has puesto aparte? Gén. 21:29
  • Y él respondió: Que estas siete corderas tomarás de mi Gén. 21:30
  • Y ACONTECIÓ después de estas cosas, que tentó Dios á Abraham, y le dijo Gén. 22:1
  • allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te diré. Gén. 22:2
  • el holocausto, y levantóse, y fué al lugar que Dios le dijo. Gén. 22:3
  • Y como llegaron al lugar que Dios le había dicho, edificó allí Gén. 22:9
  • mano sobre el muchacho, ni le hagas nada; que ya conozco que temes á Dios Gén. 22:12
  • Por mí mismo he jurado, dice Jehová, que por cuanto has hecho esto, y no Gén. 22:16
  • las estrellas del cielo, y como la arena que está á la orilla del mar; y tu Gén. 22:17
  • Y aconteció después de estas cosas, que fué dada nueva á Abraham, diciendo Gén. 22:20
  • Y su concubina, que se llamaba Reúma, parió también á Gén. 22:24
  • Y murió Sara en Kiriath-arba, que es Hebrón, en la tierra de Canaán Gén. 23:2
  • de nosotros te impedirá su sepultura, para que entierres tu muerto. Gén. 23:6
  • con ellos, diciendo: Si tenéis voluntad que yo sepulte mi muerto de delante Gén. 23:8
  • Para que me dé la cueva de Macpela, que Gén. 23:9
  • oídos de los hijos de Heth, de todos los que entraban por la puerta de su Gén. 23:10
  • doy la heredad, y te doy también la cueva que está en ella; delante de los Gén. 23:11
  • diciendo: Antes, si te place, ruégote que me oigas; yo daré el precio de Gén. 23:13
  • y pesó Abraham á Ephrón el dinero que dijo, oyéndolo los hijos de Heth Gén. 23:16
  • Y quedó la heredad de Ephrón que estaba en Macpela enfrente de Mamre Gén. 23:17
  • de los hijos de Heth, y de todos los que entraban por la puerta de la Gén. 23:18
  • heredad de Macpela enfrente de Mamre, que es Hebrón en la tierra de Canaán. Gén. 23:19
  • Y quedó la heredad y la cueva que en ella había, por de Abraham, en Gén. 23:20
  • un criado suyo, el más viejo de su casa, que era el que gobernaba en todo lo Gén. 24:2
  • Dios de los cielos y Dios de la tierra, que no has de tomar mujer para mi Gén. 24:3
  • Sino que irás á mi tierra y á mi parentela Gén. 24:4
  • Y Abraham le dijo: Guárdate que no vuelvas á mi hijo allá. Gén. 24:6
  • Jehová, Dios de los cielos, que me tomó de la casa de mi padre y Gén. 24:7
  • libre de este mi juramento; solamente que no vuelvas allá á mi hijo. Gén. 24:8
  • agua, á la hora de la tarde, á la hora en que salen las mozas por agua. Gén. 24:11
  • Sea, pues, que la moza á quien yo dijere: Baja Gén. 24:14
  • Y aconteció que antes que él acabase de hablar, he Gén. 24:15
  • era de muy hermoso aspecto, virgen, á la que varón no había conocido; la cual Gén. 24:16
  • corrió hacia ella, y dijo: Ruégote que me des á beber un poco de agua de Gén. 24:17
  • para tus camellos sacaré agua, hasta que acaben de beber. Gén. 24:19
  • Y fué que como los camellos acabaron de beber Gén. 24:22
  • sea Jehová, Dios de mi amo Abraham, que no apartó su misericordia y su Gén. 24:27
  • Y Rebeca tenía un hermano que se llamaba Labán, el cual corrió Gén. 24:29
  • Y fué que como vió el pendiente y los Gén. 24:30
  • los piés de él, y los piés de los hombres que con él venían. Gén. 24:32
  • qué comer; mas él dijo: No comeré hasta que haya dicho mi mensaje. Y él le Gén. 24:33
  • Sino que irás á la casa de mi padre, y á mi Gén. 24:38
  • junto á la fuente de agua; sea, pues, que la doncella que saliere por agua Gén. 24:43
  • camellos sacaré agua: ésta sea la mujer que destinó Jehová para el hijo de Gén. 24:44
  • Y antes que acabase de hablar en mi corazón, he Gén. 24:45
  • respondió: Hija de Bethuel, hijo de Nachôr, que le parió Milca. Entonces Gén. 24:47
  • á Jehová, Dios de mi señor Abraham, que me había guiado por camino de Gén. 24:48
  • Y fué, que como el criado de Abraham oyó sus Gén. 24:52
  • Y comieron y bebieron él y los varones que venían con él, y durmieron; y Gén. 24:54
  • Y él les dijo: No me detengáis, pues que Jehová ha prosperado mi camino Gén. 24:56
  • Y venía Isaac del pozo del Viviente que me ve; porque él habitaba en la Gén. 24:62
  • sus ojos miró, y he aquí los camellos que venían. Gén. 24:63
  • al criado: ¿Quién es este varón que viene por el campo hacia nosotros Gén. 24:65
  • el criado contó á Isaac todo lo que había hecho. Gén. 24:66
  • Y estos fueron los días de vida que vivió Abraham: ciento setenta y Gén. 25:7
  • heredad de Ephrón, hijo de Zoar Hetheo, que está enfrente de Mamre; Gén. 25:9
  • Heredad que compró Abraham de los hijos de Heth Gén. 25:10
  • Y sucedió, después de muerto Abraham, que Dios bendijo á Isaac su hijo: y Gén. 25:11
  • generaciones de Ismael, hijo de Abraham, que le parió Agar Egipcia, sierva de Gén. 25:12
  • Y habitaron desde Havila hasta Shur, que está enfrente de Egipto viniendo á Gén. 25:18
  • Y oró Isaac á Jehová por su mujer, que era estéril; y aceptólo Jehová, y Gén. 25:21
  • entrañas: Y el un pueblo será más fuerte que el otro pueblo, Y el mayor Gén. 25:23
  • del campo: Jacob empero era varón quieto, que habitaba en tiendas. Gén. 25:27
  • Dijo á Jacob: Ruégote que me des á comer de eso bermejo Gén. 25:30
  • la tierra, además de la primera hambre que fué en los días de Abraham: y Gén. 26:1
  • desciendas á Egipto: habita en la tierra que yo te diré; Gén. 26:2
  • estas tierras, y confirmaré el juramento que juré á Abraham tu padre: Gén. 26:3
  • porque tuvo miedo de decir: Es mi mujer; que tal vez, dijo, los hombres del Gén. 26:7
  • Y sucedió que, después que él estuvo allí muchos Gén. 26:8
  • mandó á todo el pueblo, diciendo: El que tocare á este hombre ó á su mujer Gén. 26:11
  • Y todos los pozos que habían abierto, los criados de Gén. 26:15
  • de nosotros, porque mucho más poderoso que nosotros te has hecho. Gén. 26:16
  • volvió á abrir Isaac los pozos de agua que habían abierto en los días de Gén. 26:18
  • soy el Dios de Abraham tu padre: no temas, que yo soy contigo, y yo te Gén. 26:24
  • Y díjoles Isaac: ¿Por qué venís á mí, pues que me habéis aborrecido, y me Gén. 26:27
  • Y ellos respondieron: Hemos visto que Jehová es contigo; y dijimos: Haya Gén. 26:28
  • Que no nos hagas mal, como nosotros no Gén. 26:29
  • Y en aquel día sucedió que vinieron los criados de Isaac, y Gén. 26:32
  • Y ACONTECIÓ que cuando hubo Isaac envejecido, y sus Gén. 27:1
  • como yo gusto, y tráeme lo, y comeré: para que te bendiga mi alma antes que Gén. 27:4
  • y fuése Esaú al campo para coger la caza que había de traer. Gén. 27:5
  • diciendo: He aquí yo he oído á tu padre que hablaba con Esaú tu hermano Gén. 27:6
  • Tráeme caza, y hazme un guisado, para que coma, y te bendiga delante de Gén. 27:7
  • pues, hijo mío, obedece á mi voz en lo que te mando; Gén. 27:8
  • las llevarás á tu padre, y comerá, para que te bendiga antes de su muerte. Gén. 27:10
  • de Esaú su hijo mayor, los preciosos, que ella tenía en casa, y vistió á Gén. 27:15
  • Y entregó los guisados y el pan que había aderezado, en mano de Jacob Gén. 27:17
  • ahora, y siéntate, y come de mi caza, para que me bendiga tu alma. Gén. 27:19
  • Entonces Isaac dijo á su hijo: ¿Cómo es que la hallaste tan presto, hijo mío Gén. 27:20
  • y comeré de la caza de mi hijo, para que te bendiga mi alma; y él se la Gén. 27:25
  • el olor de mi hijo Como el olor del campo que Jehová ha bendecido: Gén. 27:27
  • á ti los hijos de tu madre: Malditos los que te maldijeren, Y benditos los Gén. 27:29
  • Y aconteció, luego que hubo Isaac acabado de bendecir á Gén. 27:30
  • padre, y coma de la caza de su hijo, para que me bendiga tu alma. Gén. 27:31
  • estremecimiento, y dijo: ¿Quién es el que vino aquí, que cogió caza, y me Gén. 27:33
  • Bien llamaron su nombre Jacob, que ya me ha engañado dos veces Gén. 27:36
  • respondió á su padre: ¿No tienes más que una sola bendición, padre mío Gén. 27:38
  • Y sucederá cuando te enseñorees, Que descargarás su yugo de tu cerviz. Gén. 27:40
  • Esaú á Jacob por la bendición con que le había bendecido, y dijo en su Gén. 27:41
  • Y mora con él algunos días, hasta que el enojo de tu hermano se mitigue; Gén. 27:44
  • Hasta que se aplaque la ira de tu hermano Gén. 27:45
  • Abraham, y á tu simiente contigo, para que heredes la tierra de tus Gén. 28:4
  • aram, para tomar para sí mujer de allí; y que cuando le bendijo, le había Gén. 28:6
  • Y que Jacob había obedecido á su padre y Gén. 28:7
  • Vió asimismo Esaú que las hijas de Canaán parecían mal á Gén. 28:8
  • Y soñó, y he aquí una escala que estaba apoyada en tierra, y su Gén. 28:12
  • tu padre, y el Dios de Isaac: la tierra en que estás acostado te la daré á Gén. 28:13
  • contigo, y te guardaré por donde quiera que fueres, y te volveré á esta Gén. 28:15
  • terrible es este lugar! No es otra cosa que casa de Dios, y puerta del Gén. 28:17
  • Jacob de mañana, y tomó la piedra que había puesto de cabecera, y alzóla Gén. 28:18
  • el nombre de aquel lugar Beth-el, bien que Luz era el nombre de la ciudad Gén. 28:19
  • Dios conmigo, y me guardare en este viaje que voy, y me diere pan para comer y Gén. 28:20
  • Y esta piedra que he puesto por título, será casa de Gén. 28:22
  • campo: y he aquí tres rebaños de ovejas que yacían cerca de él; porque de Gén. 29:2
  • Y ellos respondieron: No podemos, hasta que se junten todos los ganados, y Gén. 29:8
  • Y sucedió que, como Jacob vió á Rachêl, hija de Gén. 29:10
  • Y así que oyó Labán las nuevas de Jacob, hijo Gén. 29:13
  • Y Labán respondió: Mejor es que te la dé á ti, que no que la dé á Gén. 29:19
  • mujer, porque mi tiempo es cumplido para que cohabite con ella. Gén. 29:21
  • Y sucedió que á la noche tomó á Lea su hija, y se Gén. 29:23
  • Y venida la mañana, he aquí que era Lea: y él dijo á Labán: ¿Qué Gén. 29:25
  • No se hace así en nuestro lugar, que se dé la menor antes de la mayor. Gén. 29:26
  • te dará también la otra, por el servicio que hicieres conmigo otros siete años. Gén. 29:27
  • también á Rachêl: y amóla también más que á Lea: y sirvió con él aún otros Gén. 29:30
  • Y vió Jehová que Lea era aborrecida, y abrió su Gén. 29:31
  • y llamó su nombre Rubén, porque dijo: Ya que ha mirado Jehová mi aflicción Gén. 29:32
  • un hijo, y dijo: Por cuanto oyó Jehová que yo era aborrecida, me ha dado Gén. 29:33
  • Y VIENDO Rachêl que no daba hijos á Jacob, tuvo envidia Gén. 30:1
  • Rachêl, y decía: ¿Soy yo en lugar de Dios, que te impidió el fruto de tu Gén. 30:2
  • Y viendo Lea que había dejado de parir, tomó á Zilpa Gén. 30:9
  • Lea su madre: y dijo Rachêl á Lea: Ruégote que me des de las mandrágoras de tu Gén. 30:14
  • Y ella respondió: ¿Es poco que hayas tomado mi marido, sino que Gén. 30:15
  • cuando Rachêl hubo parido á José, que Jacob dijo á Labán: Envíame, é Gén. 30:25
  • y déjame ir; pues tú sabes los servicios que te he hecho. Gén. 30:26
  • en tus ojos, y quédate; experimentado he que Jehová me ha bendecido por tu Gén. 30:27
  • Y dijo: Señálame tu salario, que yo lo daré. Gén. 30:28
  • mi salario delante de ti: toda la que no fuere pintada ni manchada en Gén. 30:33
  • manchadas y de color vario, y toda res que tenía en sí algo de blanco, y Gén. 30:35
  • Y puso las varas que había mondado en las pilas, delante Gén. 30:38
  • con su rebaño, los listados, y todo lo que era oscuro en el hato de Labán Gén. 30:40
  • Y sucedía que cuantas veces se recalentaban las Gén. 30:41
  • él las palabras de los hijos de Labán que decían: Jacob ha tomado todo lo que Gén. 31:1
  • Jacob el semblante de Labán, y veía que no era para con él como ayer y Gén. 31:2
  • tierra de tus padres, y á tu parentela; que yo seré contigo. Gén. 31:3
  • Y díjoles: Veo que el semblante de vuestro padre no Gén. 31:5
  • Y vosotras sabéis que con todas mis fuerzas he servido á Gén. 31:6
  • diez veces: pero Dios no le ha permitido que me hiciese mal. Gén. 31:7
  • Y sucedió que al tiempo que las ovejas se Gén. 31:10
  • ahora tus ojos, y verás todos los machos que cubren á las ovejas listados Gén. 31:12
  • No nos tiene ya como por extrañas, pues que nos vendió, y aun se ha comido Gén. 31:15
  • Porque toda la riqueza que Dios ha quitado á nuestro padre Gén. 31:16
  • todo su ganado, y toda su hacienda que había adquirido, el ganado de su Gén. 31:18
  • de Labán Arameo, en no hacerle saber que se huía. Gén. 31:20
  • Huyó, pues, con todo lo que tenía; y levantóse, y pasó el río Gén. 31:21
  • aquella noche, y le dijo: Guárdate que no hables á Jacob Gén. 31:24
  • Y dijo Labán á Jacob: ¿Qué has hecho, que me hurtaste el corazón, y has Gén. 31:26
  • y me hurtaste, y no me diste noticia, para que yo te enviara con alegría y con Gén. 31:27
  • Que aun no me dejaste besar mis hijos y Gén. 31:28
  • padre me habló anoche diciendo: Guárdate que no hables á Jacob Gén. 31:29
  • Y ya que te ibas, porque tenías deseo de la Gén. 31:30
  • á Labán: Porque tuve miedo; pues dije, que quizás me quitarías por fuerza Gén. 31:31
  • delante de nuestros hermanos reconoce lo que yo tuviere tuyo, y llévatelo Gén. 31:32
  • prevaricación es la mía? ¿cuál es mi pecado, que con tanto ardor has venido Gén. 31:36
  • Pues que has tentado todos mis muebles, ¿qué Gén. 31:37
  • son, y las ovejas son mis ovejas, y todo lo que tú ves es mío: ¿y que puedo Gén. 31:43
  • aquí este majano, y he aquí este título, que he erigido entre mí y ti. Gén. 31:51
  • este majano, y testigo sea este título, que ni yo pasaré contra ti este Gén. 31:52
  • temor, y angustióse; y partió el pueblo que tenía consigo, y las ovejas y las Gén. 32:7
  • Abraham, y Dios de mi padre Isaac, Jehová, que me dijiste: Vuélvete á tu Gén. 32:9
  • Menor soy que todas las misericordias, y que toda Gén. 32:10
  • pondré tu simiente como la arena del mar, que no se puede contar por la Gén. 32:12
  • durmió allí aquella noche, y tomó de lo que le vino á la mano un presente para Gén. 32:13
  • eres? ¿y adónde vas? ¿y para quién es esto que llevas delante de ti? Gén. 32:17
  • dirás: Presente es de tu siervo Jacob, que envía á mi señor Esaú; y he aquí Gén. 32:18
  • al segundo, y al tercero, y á todos los que iban tras aquellas manadas Gén. 32:19
  • dijo: Apaciguaré su ira con el presente que va delante de mí, y después veré Gén. 32:20
  • y pasólos el arroyo, é hizo pasar lo que tenía. Gén. 32:23
  • solo, y luchó con él un varón hasta que rayaba el alba. Gén. 32:24
  • Y como vió que no podía con él, tocó en el sitio Gén. 32:25
  • Y dijo: Déjame, que raya el alba. Y él dijo: No te Gén. 32:26
  • Y salióle el sol pasado que hubo á Peniel; y cojeaba de su anca. Gén. 32:31
  • de Israel, hasta hoy día, del tendón que se contrajo, el cual está en el Gén. 32:32
  • é inclinóse á tierra siete veces, hasta que llegó á su hermano. Gén. 33:3
  • tocan éstos? Y él respondió: Son los niños que Dios ha dado á tu siervo. Gén. 33:5
  • te propones con todas estas cuadrillas que he encontrado? Y él respondió: El Gén. 33:8
  • tengo yo, hermano mío: sea para ti lo que es tuyo. Gén. 33:9
  • tus ojos, toma mi presente de mi mano, pues que así he visto tu rostro, como Gén. 33:10
  • Toma, te ruego, mi dádiva que te es traída; porque Dios me ha Gén. 33:11
  • Y él le dijo: Mi señor sabe que los niños son tiernos, y que tengo Gén. 33:13
  • iré poco á poco al paso de la hacienda que va delante de mí, y al paso de los Gén. 33:14
  • dijo: Dejaré ahora contigo de la gente que viene conmigo. Y él dijo: ¿Para Gén. 33:15
  • Y vino Jacob sano á la ciudad de Sichêm, que está en la tierra de Canaán Gén. 33:18
  • Y oyó Jacob que había Sichêm amancillado á Dina su Gén. 34:5
  • Israel echándose con la hija de Jacob, lo que no se debía haber hecho. Gén. 34:7
  • se ha apegado á vuestra hija; ruégoos que se la deis por mujer. Gén. 34:8
  • yo gracia en vuestros ojos, y daré lo que me dijereis. Gén. 34:11
  • Aumentad á cargo mío mucho dote y dones, que yo daré cuanto me dijereis, y Gén. 34:12
  • esto de dar nuestra hermana á hombre que tiene prepucio; porque entre Gén. 34:14
  • placer: si habéis de ser como nosotros, que se circuncide entre vosotros todo Gén. 34:15
  • el placer de habitar con nosotros, para que seamos un pueblo: si se Gén. 34:22
  • á Hamor y á Sichêm su hijo todos los que salían por la puerta de la ciudad Gén. 34:24
  • Y sucedió que al tercer día, cuando sentían ellos Gén. 34:25
  • sus ovejas y vacas y sus asnos, y lo que había en la ciudad y en el campo, Gén. 34:28
  • niños y sus mujeres, y robaron todo lo que había en casa. Gén. 34:29
  • y estáte allí; y haz allí un altar al Dios que te apareció cuando huías de tu Gén. 35:1
  • Jacob dijo á su familia y á todos los que con él estaban: Quitad los dioses Gén. 35:2
  • á Beth-el; y haré allí altar al Dios que me respondió en el día de mi Gén. 35:3
  • dieron á Jacob todos los dioses ajenos que había en poder de ellos, y los Gén. 35:4
  • terror de Dios fué sobre las ciudades que había en sus alrededores, y no Gén. 35:5
  • Y llegó Jacob á Luz, que está en tierra de Canaán, (esta es Gén. 35:6
  • Y la tierra que yo he dado á Abraham y á Isaac, la Gén. 35:12
  • Y aconteció, que como había trabajo en su parir Gén. 35:17
  • Y acaeció que al salírsele el alma, (pues murió Gén. 35:18
  • morando Israel en aquella tierra, que fué Rubén y durmió con Bilha la Gén. 35:22
  • y Aser. Estos fueron los hijos de Jacob, que le nacieron en Padan-aram. Gén. 35:26
  • su padre á Mamre, á la ciudad de Arba, que es Hebrón, donde habitaron Gén. 35:27
  • y á Cora: estos son los hijos de Esaú, que le nacieron en la tierra de Gén. 36:5
  • y todas sus bestias, y toda su hacienda que había adquirido en la tierra Gén. 36:6
  • de Aholibama, mujer de Esaú, hija de Ana, que fué hija de Zibeón: ella parió á Gén. 36:14
  • y el duque Cora: estos fueron los duques que salieron de Aholibama, mujer Gén. 36:18
  • Zibeón fueron Aja, y Ana. Este Ana es el que descubrió los mulos en el Gén. 36:24
  • Y los reyes que reinaron en la tierra de Edom Gén. 36:31
  • reinó en su lugar Adad, hijo de Badad, el que hirió á Midián en el campo de Gén. 36:35
  • Y amaba Israel á José más que á todos sus hijos, porque le había Gén. 37:3
  • Y viendo sus hermanos que su padre lo amaba más que á todos Gén. 37:4
  • Y él les dijo: Oíd ahora este sueño que he soñado: Gén. 37:6
  • He aquí que atábamos manojos en medio del campo Gén. 37:7
  • contólo á sus hermanos, diciendo: He aquí que he soñado otro sueño, y he aquí Gén. 37:9
  • le reprendió, y díjole: ¿Qué sueño es este que soñaste? ¿Hemos de venir yo y Gén. 37:10
  • respondió: Busco á mis hermanos: ruégote que me muestres dónde pastan. Gén. 37:16
  • Y como ellos lo vieron de lejos, antes que cerca de ellos llegara Gén. 37:18
  • sangre; echadlo en esta cisterna que está en el desierto, y no pongáis Gén. 37:22
  • Y sucedió que, cuando llegó José á sus hermanos Gén. 37:23
  • y he aquí una compañía de Ismaelitas que venía de Galaad, y sus camellos Gén. 37:25
  • dijo á sus hermanos: ¿Qué provecho el que matemos á nuestro hermano y Gén. 37:26
  • y no sea nuestra mano sobre él; que nuestro hermano es nuestra carne Gén. 37:27
  • Y ACONTECIÓ en aquel tiempo, que Judá descendió de con sus hermanos Gén. 38:1
  • Y sabiendo Onán que la simiente no había de ser suya Gén. 38:9
  • Y desagradó en ojos de Jehová lo que hacía, y también quitó á él la vida. Gén. 38:10
  • Estáte viuda en casa de tu padre, hasta que crezca Sela mi hijo; porque dijo Gén. 38:11
  • y se puso á la puerta de las aguas que están junto al camino de Timnath Gén. 38:14
  • pues, ahora entraré á ti; porque no sabía que era su nuera; y ella dijo Gén. 38:16
  • Y ella dijo: Hasme de dar prenda hasta que lo envíes. Gén. 38:17
  • Tu anillo, y tu manto, y tu bordón que tienes en tu mano. Y él se Gén. 38:18
  • mano de su amigo el Adullamita, para que tomase la prenda de mano de la Gén. 38:20
  • Y acaeció que al cabo de unos tres meses fué dado Gén. 38:24
  • Judá los reconoció, y dijo: Más justa es que yo, por cuanto no la he dado á Gén. 38:26
  • Y aconteció que al tiempo del parir, he aquí había Gén. 38:27
  • Y sucedió, cuando paría, que sacó la mano el uno, y la partera Gén. 38:28
  • Empero fué que tornando él á meter la mano, he Gén. 38:29
  • Y después salió su hermano, el que tenía en su mano el hilo de grana Gén. 38:30
  • varón Egipcio, de mano de los Ismaelitas que lo habían llevado allá. Gén. 39:1
  • Y vió su señor que Jehová era con él, y que todo lo Gén. 39:3
  • de su casa, y entregó en su poder todo lo que tenía. Gén. 39:4
  • Y aconteció que, desde cuando le dió el encargo de Gén. 39:5
  • Y dejó todo lo que tenía en mano de José; ni con él Gén. 39:6
  • Y aconteció después de esto, que la mujer de su señor puso sus ojos Gén. 39:7
  • y dijo á la mujer de su señor: He aquí que mi señor no sabe conmigo lo que Gén. 39:8
  • No hay otro mayor que yo en esta casa, y ninguna cosa me Gén. 39:9
  • Y fué que hablando ella á José cada día, y no Gén. 39:10
  • Aconteció que entró él un día en casa para hacer Gén. 39:11
  • Y acaeció que cuando vió ella que le había dejado Gén. 39:13
  • Mirad, nos ha traído un Hebreo, para que hiciese burla de nosotros: vino Gén. 39:14
  • Y viendo que yo alzaba la voz y gritaba, dejó Gén. 39:15
  • puso junto á sí la ropa de él, hasta que vino su señor á su casa. Gén. 39:16
  • palabras, diciendo: El siervo Hebreo que nos trajiste, vino á mí para Gén. 39:17
  • Y sucedió que como oyó su señor las palabras que Gén. 39:19
  • en mano de José todos los presos que había en aquella prisión; todo lo Gén. 39:22
  • el principal de la cárcel cosa alguna que en su mano estaba; porque Jehová Gén. 39:23
  • Y ACONTECIÓ después de estas cosas, que el copero del rey de Egipto y el Gén. 40:1
  • copero y el panadero del rey de Egipto, que estaban arrestados en la prisión Gén. 40:5
  • José por la mañana, y mirólos, y he aquí que estaban tristes. Gén. 40:6
  • preguntó á aquellos eunucos de Faraón, que estaban con él en la prisión de la Gén. 40:7
  • su sueño á José, y díjole: Yo soñaba que veía una vid delante de mí, Gén. 40:9
  • Y en la vid tres sarmientos; y ella como que brotaba, y arrojaba su flor Gén. 40:10
  • Y que la copa de Faraón estaba en mi mano Gén. 40:11
  • cuando tuvieres ese bien, y ruégote que uses conmigo de misericordia, y Gén. 40:14
  • Y viendo el principal de los panaderos que había declarado para bien, dijo á Gén. 40:16
  • viandas de Faraón, obra de panadero; y que las aves las comían del Gén. 40:17
  • los coperos no se acordó de José, sino que le olvidó. Gén. 40:23
  • Y ACONTECIÓ que pasados dos años tuvo Faraón un Gén. 41:1
  • Y que del río subían siete vacas Gén. 41:2
  • Y que otras siete vacas subían tras ellas Gén. 41:3
  • Y que las vacas de fea vista y enjutas de Gén. 41:4
  • Durmióse de nuevo, y soñó la segunda vez: Que siete espigas llenas y hermosas Gén. 41:5
  • Y que otras siete espigas menudas y Gén. 41:6
  • y llenas. Y despertó Faraón, y he aquí que era sueño. Gén. 41:7
  • Y acaeció que á la mañana estaba agitado su Gén. 41:8
  • Y aconteció que como él nos declaró, así fué: á mí Gén. 41:13
  • quien lo declare; mas he oído decir de ti, que oyes sueños para declararlos. Gén. 41:15
  • diciendo: No está en mí; Dios será el que responda paz á Faraón. Gén. 41:16
  • dijo á José: En mi sueño parecíame que estaba á la orilla del río: Gén. 41:17
  • Y que del río subían siete vacas de Gén. 41:18
  • Y que otras siete vacas subían después de Gén. 41:19
  • en sus entrañas, mas no se conocía que hubiese entrado en ellas, porque Gén. 41:21
  • Vi también soñando, que siete espigas subían en una misma Gén. 41:22
  • Y que otras siete espigas menudas Gén. 41:23
  • uno mismo: Dios ha mostrado á Faraón lo que va á hacer. Gén. 41:25
  • También las siete vacas flacas y feas que subían tras ellas, son siete años Gén. 41:27
  • Esto es lo que respondo á Faraón. Lo que Dios va á Gén. 41:28
  • el sueño á Faraón dos veces, significa que la cosa es firme de parte de Dios Gén. 41:32
  • toda la provisión de estos buenos años que vienen, y alleguen el trigo bajo la Gén. 41:35
  • el país, para los siete años del hambre que serán en la tierra de Egipto; y el Gén. 41:36
  • Y dijo Faraón á José: Pues que Dios te ha hecho saber todo esto Gén. 41:39
  • solamente en el trono seré yo mayor que tú. Gén. 41:40
  • el mantenimiento de los siete años que fueron en la tierra de Egipto, y Gén. 41:48
  • Y nacieron á José dos hijos antes que viniese el primer año del hambre Gén. 41:50
  • los siete años de la hartura, que hubo en la tierra de Egipto. Gén. 41:53
  • todos los Egipcios: Id á José, y haced lo que él os dijere. Gén. 41:55
  • Y VIENDO Jacob que en Egipto había alimentos, dijo á Gén. 42:1
  • Y dijo: He aquí, yo he oído que hay víveres en Egipto; descended Gén. 42:2
  • sus hermanos; porque dijo: No sea acaso que le acontezca algún desastre. Gén. 42:4
  • hijos de Israel á comprar entre los que venían: porque había hambre en la Gén. 42:5
  • Y José era el señor de la tierra, que vendía á todo el pueblo de la Gén. 42:6
  • vió á sus hermanos, conociólos; mas hizo que no los conocía, y hablóles Gén. 42:7
  • Entonces se acordó José de los sueños que había tenido de ellos, y díjoles Gén. 42:9
  • Y José les dijo: Eso es lo que os he dicho, afirmando que sois Gén. 42:14
  • En esto seréis probados: Vive Faraón que no saldréis de aquí, sino cuando Gén. 42:15
  • verdad con vosotros: y si no, vive Faraón, que sois espías. Gén. 42:16
  • hemos pecado contra nuestro hermano, que vimos la angustia de su alma Gén. 42:21
  • Y ellos no sabían que los entendía José, porque había Gén. 42:23
  • Y mandó José que llenaran sus sacos de trigo, y Gén. 42:25
  • á su asno en el mesón, vió su dinero que estaba en la boca de su costal. Gén. 42:27
  • dijeron el uno al otro: ¿Qué es esto que nos ha hecho Dios? Gén. 42:28
  • en tierra de Canaán, contáronle todo lo que les había acaecido, diciendo: Gén. 42:29
  • de la tierra, nos dijo: En esto conoceré que sois hombres de verdad; dejad Gén. 42:33
  • á vuestro hermano el menor, para que yo sepa que no sois espías, sino Gén. 42:34
  • Y aconteció que vaciando ellos sus sacos, he aquí Gén. 42:35
  • si no te lo volviere; entrégalo en mi mano, que yo lo volveré á ti. Gén. 42:37
  • No descenderá mi hijo con vosotros; que su hermano es muerto, y él solo Gén. 42:38
  • Y aconteció que como acabaron de comer el trigo que Gén. 43:2
  • hicisteis tanto mal, declarando al varón que teníais más hermano? Gén. 43:6
  • á estas palabras. ¿Podíamos nosotros saber que había de decir: Haced Gén. 43:7
  • y nos levantaremos é iremos, á fin que vivamos y no muramos nosotros, y Gén. 43:8
  • Que si no nos hubiéramos detenido Gén. 43:10
  • Israel su padre les respondió: Pues que así es, hacedlo; tomad de lo mejor Gén. 43:11
  • en casa de José, y decían: Por el dinero que fué vuelto en nuestros costales Gén. 43:18
  • Y aconteció que como vinimos al mesón y abrimos Gén. 43:21
  • prepararon el presente entretanto que venía José al medio día, porque Gén. 43:25
  • á casa, y ellos le trajeron el presente que tenían en su mano dentro de casa Gén. 43:26
  • y dijo: ¿Vuestro padre, el anciano que dijisteis, lo pasa bien? ¿vive Gén. 43:27
  • para ellos, y aparte para los Egipcios que con él comían: porque los Gén. 43:32
  • ellos salido de la ciudad, de la que aun no se habían alejado, dijo Gén. 44:4
  • No es ésta en la que bebe mi señor, y por la que suele Gén. 44:5
  • He aquí, el dinero que hallamos en la boca de nuestros Gén. 44:8
  • siervos en quien fuere hallada la copa, que muera, y aun nosotros seremos Gén. 44:9
  • Judá con sus hermanos á casa de José, que aun estaba allí, y postráronse Gén. 44:14
  • Y díjoles José: ¿Qué obra es esta que habéis hecho? ¿no sabéis que un Gén. 44:15
  • llegó á él, y dijo: Ay señor mío, ruégote que hable tu siervo una palabra en Gén. 44:18
  • Tenemos un padre anciano, y un mozo que le nació en su vejez, pequeño aún Gén. 44:20
  • Aconteció pues, que como llegamos á mi padre tu siervo Gén. 44:24
  • mi padre nos dijo: Vosotros sabéis que dos me parió mi mujer; Gén. 44:27
  • salió de conmigo, y pienso de cierto que fué despedazado, y hasta ahora no Gén. 44:28
  • Sucederá que cuando no vea al mozo, morirá: y Gén. 44:31
  • Ruégote por tanto que quede ahora tu siervo por el mozo Gén. 44:33
  • sin el mozo? No podré, por no ver el mal que sobrevendrá á mi padre. Gén. 44:34
  • José contenerse delante de todos los que estaban al lado suyo, y clamó Gén. 45:1
  • Y él dijo: Yo soy José vuestro hermano el que vendisteis para Egipto. Gén. 45:4
  • ni os pese de haberme vendido acá; que para preservación de vida me Gén. 45:5
  • Que ya ha habido dos años de hambre en Gén. 45:6
  • Dios me envió delante de vosotros, para que vosotros quedaseis en la tierra, y Gén. 45:7
  • no me enviasteis vosotros acá, sino Dios, que me ha puesto por padre de Faraón Gén. 45:8
  • hijos, tus ganados y tus vacas, y todo lo que tienes. Gén. 45:10
  • de pobreza tú y tu casa, y todo lo que tienes: Gén. 45:11
  • ven, y los ojos de mi hermano Benjamín, que mi boca os habla. Gén. 45:12
  • toda mi gloria en Egipto, y todo lo que habéis visto: y daos priesa, y Gén. 45:13
  • padre y vuestras familias, y venid á mí, que yo os daré lo bueno de la tierra Gén. 45:18
  • le contaron todas las palabras de José, que él les había hablado; y viendo él Gén. 45:27
  • mi hijo vive todavía: iré, y le veré antes que yo muera. Gén. 45:28
  • Y PARTIÓSE Israel con todo lo que tenía, y vino á Beer-seba, y Gén. 46:1
  • sus niños, y á sus mujeres, en los carros que Faraón había enviado para Gén. 46:5
  • Y tomaron sus ganados, y su hacienda que había adquirido en la tierra de Gén. 46:6
  • son los nombres de los hijos de Israel, que entraron en Egipto, Jacob y sus Gén. 46:8
  • Estos fueron los hijos de Lea, los que parió á Jacob en Padan-aram, y Gén. 46:15
  • Estos fueron los hijos de Zilpa, la que Labán dió á su hija Lea, y parió Gén. 46:18
  • tierra de Egipto Manasés y Ephraim, los que le parió Asenath, hija de Gén. 46:20
  • Estos fueron los hijos de Rachêl, que nacieron á Jacob: en todas Gén. 46:22
  • Estos fueron los hijos de Bilha, la que dió Labán á Rachêl su hija, y Gén. 46:25
  • Todas las personas que vinieron con Jacob á Egipto Gén. 46:26
  • Y los hijos de José, que le nacieron en Egipto, dos Gén. 46:27
  • envió á Judá delante de sí á José, para que le viniese á ver á Gosén; y Gén. 46:28
  • Israel dijo á José: Muera yo ahora, ya que he visto tu rostro, pues aun Gén. 46:30
  • diréle: Mis hermanos y la casa de mi padre, que estaban en la tierra de Canaán Gén. 46:31
  • traído sus ovejas y sus vacas, y todo lo que tenían. Gén. 46:32
  • ahora, nosotros y nuestros padres; á fin que moréis en la tierra de Gosén Gén. 46:34
  • y sus ovejas y sus vacas, con todo lo que tienen, han venido de la Gén. 47:1
  • de Canaán: por tanto, te rogamos ahora que habiten tus siervos en la Gén. 47:4
  • en la tierra de Gosén; y si entiendes que hay entre ellos hombres eficaces Gén. 47:6
  • y el hambre era muy grave; por lo que desfalleció de hambre la tierra Gén. 47:13
  • Y recogió José todo el dinero que se halló en la tierra de Egipto y Gén. 47:14
  • dijeron: No encubriremos á nuestro señor que el dinero ciertamente se ha Gén. 47:18
  • siervos de Faraón: y danos simiente para que vivamos y no muramos, y no sea Gén. 47:19
  • de Faraón, y ellos comían su ración que Faraón les daba: por eso no Gén. 47:22
  • Y será que de los frutos daréis el quinto á Gén. 47:24
  • excepto sólo la tierra de los sacerdotes, que no fué de Faraón. Gén. 47:26
  • hallado ahora gracia en tus ojos, ruégote que pongas tu mano debajo de mi Gén. 47:29
  • Y ahora tus dos hijos Ephraim y Manasés, que te nacieron en la tierra de Egipto Gén. 48:5
  • Y los que después de ellos has engendrado Gén. 48:6
  • y sepultéla allí en el camino de Ephrata, que es Bethlehem. Gén. 48:7
  • José á su padre: Son mis hijos, que Dios me ha dado aquí. Y él dijo Gén. 48:9
  • estaban tan agravados de la vejez, que no podía ver. Hízoles, pues Gén. 48:10
  • y púsola sobre la cabeza de Ephraim, que era el menor, y su siniestra Gén. 48:14
  • mis padres Abraham é Isaac, el Dios que me mantiene desde que yo soy Gén. 48:15
  • El Angel que me liberta de todo mal, bendiga á Gén. 48:16
  • Entonces viendo José que su padre ponía la mano derecha Gén. 48:17
  • pero su hermano menor será más grande que él, y su simiente será Gén. 48:19
  • hijos, y dijo: Juntaos, y os declararé lo que os ha de acontecer en los Gén. 49:1
  • Ni mi honra se junte en su compañía; Que en su furor mataron varón, Y en Gén. 49:6
  • Maldito su furor, que fué fiero; Y su ira, que fué dura Gén. 49:7
  • Y el legislador de entre sus piés, Hasta que venga Shiloh; Y á él se Gén. 49:10
  • Y vió que el descanso era bueno, Y que la Gén. 49:15
  • al camino, Cerasta junto á la senda, Que muerde los talones de los Gén. 49:17
  • Nephtalí, sierva dejada, Que dará dichos hermosos. Gén. 49:21
  • de arriba, Con bendiciones del abismo que está abajo, Con bendiciones del Gén. 49:25
  • bendiciones de tu padre Fueron mayores que las bendiciones de mis progenitores Gén. 49:26
  • doce tribus de Israel: y esto fué lo que su padre les dijo, y bendíjolos; á Gén. 49:28
  • sepultadme con mis padres en la cueva que está en el campo de Ephrón el Gén. 49:29
  • En la cueva que está en el campo de Macpela, que Gén. 49:30
  • La compra del campo y de la cueva que está en él, fué de los hijos de Gén. 49:32
  • Y mandó José á sus médicos familiares que embalsamasen á su padre: y los Gén. 50:2
  • ahora gracia en vuestros ojos, os ruego que habléis en oídos de Faraón Gén. 50:4
  • He aquí yo muero; en mi sepulcro que yo cavé para mí en la tierra de Gén. 50:5
  • Y llegaron hasta la era de Atad, que está á la otra parte del Jordán, y Gén. 50:10
  • por eso fué llamado su nombre Abelmizraim, que está á la otra parte del Gén. 50:11
  • en la cueva del campo de Macpela, la que había comprado Abraham con el Gén. 50:13
  • á Egipto, él y sus hermanos, y todos los que subieron con él á sepultar á su Gén. 50:14
  • Y viendo los hermanos de José que su padre era muerto, dijeron: Quizá Gén. 50:15
  • Así diréis á José: Ruégote que perdones ahora la maldad de tus Gén. 50:17
  • Dios lo encaminó á bien, para hacer lo que vemos hoy, para mantener en vida Gén. 50:20
  • hará subir de aquesta tierra á la tierra que juró á Abraham, á Isaac, y á Gén. 50:24
  • son los nombres de los hijos de Israel, que entraron en Egipto con Jacob; cada Éxod. 1:1
  • Y todas las almas de los que salieron del muslo de Jacob, fueron Éxod. 1:5
  • entretanto un nuevo rey sobre Egipto, que no conocía á José; el cual dijo á Éxod. 1:8
  • hijos de Israel es mayor y más fuerte que nosotros: Éxod. 1:9
  • él, porque no se multiplique, y acontezca que viniendo guerra, él también se Éxod. 1:10
  • sobre él comisarios de tributos que los molestasen con sus cargas; y Éxod. 1:11
  • más se multiplicaban y crecían: así que estaban ellos fastidiados de los Éxod. 1:12
  • como les mandó el rey de Egipto, sino que reservaban la vida á los niños. Éxod. 1:17
  • y díjoles: ¿Por qué habéis hecho esto, que habéis reservado la vida á los Éxod. 1:18
  • porque son robustas, y paren antes que la partera venga á ellas. Éxod. 1:19
  • diciendo: Echad en el río todo hijo que naciere, y á toda hija reservad Éxod. 1:22
  • concibió, y parió un hijo: y viéndolo que era hermoso, túvole escondido Éxod. 2:2
  • hermana suya á lo lejos, para ver lo que le acontecería. Éxod. 2:4
  • en el carrizal, y envió una criada suya á que la tomase. Éxod. 2:5
  • Y como la abrió, vió al niño; y he aquí que el niño lloraba. Y teniendo Éxod. 2:6
  • á llamarte un ama de las Hebreas, para que te críe este niño? Éxod. 2:7
  • Y en aquellos días acaeció que, crecido ya Moisés, salió á sus Éxod. 2:11
  • Y miró á todas partes, y viendo que no parecía nadie, mató al Egipcio Éxod. 2:12
  • día siguiente, y viendo á dos Hebreos que reñían, dijo al que hacía la Éxod. 2:13
  • qué habéis dejado ese hombre? llamadle para que coma pan. Éxod. 2:20
  • Y aconteció que después de muchos días murió el rey Éxod. 2:23
  • en medio de una zarza: y él miró, y vió que la zarza ardía en fuego, y la Éxod. 3:2
  • Y viendo Jehová que iba á ver, llamólo Dios de en medio Éxod. 3:4
  • zapatos de tus pies, porque el lugar en que tú estás, tierra santa es. Éxod. 3:5
  • Bien he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he oído su Éxod. 3:7
  • á una tierra buena y ancha, á tierra que fluye leche y miel, á los lugares Éxod. 3:8
  • de mí, y también he visto la opresión con que los Egipcios los oprimen. Éxod. 3:9
  • ahora, y enviarte he á Faraón, para que saques á mi pueblo, los hijos de Éxod. 3:10
  • respondió á Dios: ¿Quién soy yo, para que vaya á Faraón, y saque de Egipto Éxod. 3:11
  • seré contigo; y esto te será por señal de que yo te he enviado: luego que Éxod. 3:12
  • Y dijo Moisés á Dios: He aquí que llego yo á los hijos de Israel, y Éxod. 3:13
  • Y respondió Dios á Moisés: YO SOY EL QUE SOY. Y dijo: Así dirás á los hijos Éxod. 3:14
  • diciendo: De cierto os he visitado, y visto lo que se os hace en Egipto; Éxod. 3:16
  • y del Heveo, y del Jebuseo, á una tierra que fluye leche y miel. Éxod. 3:17
  • ahora camino de tres días por el desierto, para que sacrifiquemos á Jehová Éxod. 3:18
  • Mas yo sé que el rey de Egipto no os dejará ir Éxod. 3:19
  • á Egipto con todas mis maravillas que haré en él, y entonces os dejará Éxod. 3:20
  • en los ojos de los Egipcios, para que cuando os partiereis, no salgáis Éxod. 3:21
  • Sino que demandará cada mujer á su vecina y Éxod. 3:22
  • Moisés respondió, y dijo: He aquí que ellos no me creerán, ni oirán mi Éxod. 4:1
  • Y Jehová dijo: ¿Qué es eso que tienes en tu mano? Y él respondió Éxod. 4:2
  • Por esto creerán que se te ha aparecido Jehová, el Dios Éxod. 4:5
  • mano en su seno; y como la sacó, he aquí que su mano estaba leprosa como la Éxod. 4:6
  • y volviéndola á sacar del seno, he aquí que se había vuelto como la otra Éxod. 4:7
  • Si aconteciere, que no te creyeren, ni obedecieren á Éxod. 4:8
  • en tierra; y volverse han aquellas aguas que tomarás del río, se volverán Éxod. 4:9
  • de ayer ni de anteayer, ni aun desde que tú hablas á tu siervo; porque Éxod. 4:10
  • ó quién hizo al mudo y al sordo, al que ve y al ciego? ¿no soy yo Éxod. 4:11
  • Ahora pues, ve, que yo seré en tu boca, y te enseñaré Éxod. 4:12
  • Y él dijo: ¡Ay Señor! envía por mano del que has de enviar. Éxod. 4:13
  • No conozco yo á tu hermano Aarón, Levita, y que él hablará? Y aun he aquí que Éxod. 4:14
  • en tu boca y en la suya, y os enseñaré lo que hayáis de hacer. Éxod. 4:15
  • Iré ahora, y volveré á mis hermanos que están en Egipto, para ver si Éxod. 4:18
  • á Egipto, porque han muerto todos los que procuraban tu muerte. Éxod. 4:19
  • Cuando hubiereis vuelto á Egipto, mira que hagas delante de Faraón todas las Éxod. 4:21
  • Ya te he dicho que dejes ir á mi hijo, para que me Éxod. 4:23
  • Y aconteció en el camino, que en una posada le salió al Éxod. 4:24
  • á Aarón todas las palabras de Jehová que le enviaba, y todas las señales que Éxod. 4:28
  • Y habló Aarón todas las palabras que Jehová había dicho á Moisés, é hizo Éxod. 4:30
  • Y el pueblo creyó: y oyendo que Jehová había visitado los hijos de Éxod. 4:31
  • Y Faraón respondió: ¿Quién es Jehová, para que yo oiga su voz y deje ir á Éxod. 5:2
  • día á los cuadrilleros del pueblo que le tenían á su cargo, y á sus Éxod. 5:6
  • de ponerles la tarea del ladrillo que hacían antes, y no les disminuiréis Éxod. 5:8
  • la servidumbre sobre ellos, para que se ocupen en ella, y no atiendan á Éxod. 5:9
  • y recoged paja donde la hallareis; que nada se disminuirá de vuestra Éxod. 5:11
  • á los capataces de los hijos de Israel, que los cuadrilleros de Faraón habían Éxod. 5:14
  • Y encontrando á Moisés y á Aarón, que estaban á la vista de ellos cuando Éxod. 5:20
  • dándoles el cuchillo en las manos para que nos maten. Éxod. 5:21
  • Porque desde que yo vine á Faraón para hablarle en Éxod. 5:23
  • respondió á Moisés: Ahora verás lo que yo haré á Faraón; porque con mano Éxod. 6:1
  • darles la tierra de Canaán, la tierra en que fueron extranjeros, y en la cual Éxod. 6:4
  • y seré vuestro Dios: y vosotros sabréis que yo soy Jehová vuestro Dios, que os Éxod. 6:7
  • en la tierra, por la cual alcé mi mano que la daría á Abraham, á Isaac y á Éxod. 6:8
  • Entra, y habla á Faraón rey de Egipto, que deje ir de su tierra á los hijos Éxod. 6:11
  • Israel, y para Faraón rey de Egipto, para que sacasen á los hijos de Israel de Éxod. 6:13
  • Estos son los que hablaron á Faraón rey de Egipto Éxod. 6:27
  • di á Faraón rey de Egipto todas las cosas que yo te digo á ti. Éxod. 6:29
  • Tú dirás todas las cosas que yo te mandaré, y Aarón tu hermano Éxod. 7:2
  • Y sabrán los Egipcios que yo soy Jehová, cuando extenderé mi Éxod. 7:5
  • tu vara, y échala delante de Faraón, para que se torne culebra. Éxod. 7:9
  • El corazón de Faraón está agravado, que no quiere dejar ir al pueblo. Éxod. 7:14
  • Ve por la mañana á Faraón, he aquí que él sale á las aguas; y tú ponte á Éxod. 7:15
  • á ti, diciendo: Deja ir á mi pueblo, para que me sirvan en el desierto; y he Éxod. 7:16
  • Así ha dicho Jehová: En esto conocerás que yo soy Jehová: he aquí, yo heriré Éxod. 7:17
  • Y los peces que hay en el río morirán, y hederá el Éxod. 7:18
  • y sobre todos sus depósitos de aguas, para que se conviertan en sangre, y Éxod. 7:19
  • y alzando la vara hirió las aguas que había en el río, en presencia de Éxod. 7:20
  • Asimismo los peces que había en el río murieron; y el río Éxod. 7:21
  • Y cumpliéronse siete días después que Jehová hirió el río. Éxod. 7:25
  • ha dicho así: Deja ir á mi pueblo, para que me sirvan. Éxod. 8:1
  • sobre los ríos, arroyos, y estanques, para que haga venir ranas sobre la Éxod. 8:5
  • las aguas de Egipto, y subieron ranas que cubrieron la tierra de Egipto. Éxod. 8:6
  • y á Aarón, y díjoles: Orad á Jehová que quite las ranas de mí y de mi Éxod. 8:8
  • ti, y por tus siervos, y por tu pueblo, para que las ranas sean quitadas de ti Éxod. 8:9
  • Se hará conforme á tu palabra, para que conozcas que no hay como Jehová Éxod. 8:10
  • á Jehová sobre el negocio de las ranas que había puesto á Faraón. Éxod. 8:12
  • Y viendo Faraón que le habían dado reposo, agravó su Éxod. 8:15
  • vara, y hiere el polvo de la tierra, para que se vuelva piojos por todo el Éxod. 8:16
  • ha dicho así: Deja ir á mi pueblo, para que me sirva. Éxod. 8:20
  • Gosén, en la cual mi pueblo habita, para que ninguna suerte de moscas haya en Éxod. 8:22
  • Y Jehová lo hizo así: que vino toda suerte de moscas Éxod. 8:24
  • Y Moisés respondió: No conviene que hagamos así, porque Éxod. 8:26
  • Y dijo Faraón: Yo os dejaré ir para que sacrifiquéis á Jehová vuestro Dios Éxod. 8:28
  • saliendo yo de contigo, rogaré á Jehová que las diversas suertes de moscas Éxod. 8:29
  • y de sus siervos, y de su pueblo, sin que quedara una. Éxod. 8:31
  • Hebreos, dice así: Deja ir á mi pueblo, para que me sirvan; Éxod. 9:1
  • mano de Jehová será sobre tus ganados que están en el campo, caballos, asnos Éxod. 9:3
  • de Israel y los de Egipto, de modo que nada muera de todo lo de los hijos Éxod. 9:4
  • Entonces Faraón envió, y he aquí que del ganado de los hijos de Israel Éxod. 9:7
  • de Egipto, el cual originará sarpullido que cause tumores apostemados en los Éxod. 9:9
  • hacia el cielo; y vino un sarpullido que causaba tumores apostemados así Éxod. 9:10
  • Hebreos, dice así: Deja ir á mi pueblo, para que me sirva. Éxod. 9:13
  • tus siervos, y sobre tu pueblo, para que entiendas que no hay otro como Éxod. 9:14
  • para declarar en ti mi potencia, y que mi Nombre sea contado en toda la Éxod. 9:16
  • He aquí que mañana á estas horas yo haré llover Éxod. 9:18
  • pues, á recoger tu ganado, y todo lo que tienes en el campo; porque todo Éxod. 9:19
  • De los siervos de Faraón el que temió la palabra de Jehová, hizo Éxod. 9:20
  • Mas el que no puso en su corazón la palabra de Éxod. 9:21
  • Extiende tu mano hacia el cielo, para que venga granizo en toda la tierra Éxod. 9:22
  • hubo en toda la tierra de Egipto desde que fué habitada. Éxod. 9:24
  • en toda la tierra de Egipto todo lo que estaba en el campo, así hombres Éxod. 9:25
  • cesarán, y no habrá más granizo; para que sepas que de Jehová es la Éxod. 9:29
  • Mas yo sé que ni tú ni tus siervos temeréis Éxod. 9:30
  • Y viendo Faraón que la lluvia había cesado y el granizo Éxod. 9:34
  • Y para que cuentes á tus hijos y á tus nietos Éxod. 10:2
  • delante de mí? Deja ir á mi pueblo para que me sirvan. Éxod. 10:3
  • Y si aún rehusas dejarlo ir, he aquí que yo traeré mañana langosta en tus Éxod. 10:4
  • cubrirá la faz de la tierra, de modo que no pueda verse la tierra; y ella Éxod. 10:5
  • vieron tus padres ni tus abuelos, desde que ellos fueron sobre la tierra Éxod. 10:6
  • por lazo? Deja ir á estos hombres, para que sirvan á Jehová su Dios; ¿aun Éxod. 10:7
  • Jehová vuestro Dios. ¿Quién y quién son los que han de ir? Éxod. 10:8
  • y servid á Jehová: pues esto es lo que vosotros demandasteis. Y Éxod. 10:11
  • tierra de Egipto para langosta, á fin de que suba sobre el país de Egipto, y Éxod. 10:12
  • la tierra, y todo el fruto de los árboles que había dejado el granizo; que no Éxod. 10:15
  • Mas ruego ahora que perdones mi pecado solamente esta Éxod. 10:17
  • Extiende tu mano hacia el cielo, para que haya tinieblas sobre la tierra de Éxod. 10:21
  • entregarás sacrificios y holocaustos que sacrifiquemos á Jehová nuestro Éxod. 10:25
  • con qué hemos de servir á Jehová, hasta que lleguemos allá. Éxod. 10:26
  • Y díjole Faraón: Retírate de mí: guárdate que no veas más mi rostro, porque en Éxod. 10:28
  • Habla ahora al pueblo, y que cada uno demande á su vecino, y Éxod. 11:2
  • Egipto, desde el primogénito de Faraón que se sienta en su trono, hasta el Éxod. 11:5
  • ni un perro moverá su lengua: para que sepáis que hará diferencia Éxod. 11:7
  • de mí dirán: Sal tú, y todo el pueblo que está bajo de ti; y después de Éxod. 11:8
  • dijo á Moisés: Faraón no os oirá, para que mis maravillas se multipliquen en Éxod. 11:9
  • Mas si la familia fuere pequeña que no baste á comer el cordero Éxod. 12:4
  • postes y en el dintel de las casas en que lo han de comer. Éxod. 12:7
  • dejaréis de él hasta la mañana; y lo que habrá quedado hasta la mañana Éxod. 12:10
  • levadura; y así el primer día haréis que no haya levadura en vuestras casas Éxod. 12:15
  • obra se hará en ellos, excepto solamente que aderecéis lo que cada cual Éxod. 12:16
  • en vuestras casas, porque cualquiera que comiere leudado, así extranjero Éxod. 12:19
  • de hisopo, y mojadle en la sangre que estará en una jofaina, y untad el Éxod. 12:22
  • cuando habréis entrado en la tierra que Jehová os dará, como tiene hablado Éxod. 12:25
  • Y aconteció que á la medianoche Jehová hirió á todo Éxod. 12:29
  • Y llevó el pueblo su masa antes que se leudase, sus masas envueltas en Éxod. 12:34
  • tortas sin levadura de la masa que habían sacado de Egipto; porque no Éxod. 12:39
  • El tiempo que los hijos de Israel habitaron en Éxod. 12:40
  • por dinero, comerá de ella después que lo hubieres circuncidado. Éxod. 12:44
  • para el natural y para el extranjero que peregrinare entre vosotros. Éxod. 12:49
  • Santifícame todo primogénito, cualquiera que abre matriz entre los hijos de Éxod. 13:2
  • y del Jebuseo, la cual juró á tus padres que te daría, tierra que destila Éxod. 13:5
  • diciendo: Hácese esto con motivo de lo que Jehová hizo conmigo cuando me Éxod. 13:8
  • una memoria delante de tus ojos, para que la ley de Jehová esté en tu boca Éxod. 13:9
  • Harás pasar á Jehová todo lo que abriere la matriz, asimismo todo Éxod. 13:12
  • y por una memoria delante de tus ojos; ya que Jehová nos sacó de Egipto con Éxod. 13:16
  • Y luego que Faraón dejó ir al pueblo, Dios no Éxod. 13:17
  • Mas hizo Dios al pueblo que rodease por el camino del desierto Éxod. 13:18
  • de fuego para alumbrarles; á fin de que anduviesen de día y de noche. Éxod. 13:21
  • Habla á los hijos de Israel que den la vuelta, y asienten su campo Éxod. 14:2
  • endureceré el corazón de Faraón para que los siga; y seré glorificado en Éxod. 14:4
  • esto de haber dejado ir á Israel, para que no nos sirva? Éxod. 14:5
  • alzaron sus ojos, y he aquí los Egipcios que venían tras ellos; por lo que Éxod. 14:10
  • á Moisés: ¿No había sepulcros en Egipto, que nos has sacado para que muramos Éxod. 14:11
  • No es esto lo que te hablamos en Egipto, diciendo Éxod. 14:12
  • estaos quedos, y ved la salud de Jehová, que él hará hoy con vosotros Éxod. 14:13
  • qué clamas á mí? Di á los hijos de Israel que marchen. Éxod. 14:15
  • el corazón de los Egipcios, para que los sigan: y yo me glorificaré en Éxod. 14:17
  • Y sabrán los Egipcios que yo soy Jehová, cuando me Éxod. 14:18
  • Y el ángel de Dios que iba delante del campo de Israel, se Éxod. 14:19
  • su mano sobre la mar, é hizo Jehová que la mar se retirase por recio Éxod. 14:21
  • Y aconteció á la vela de la mañana, que Jehová miró al campo de los Éxod. 14:24
  • Extiende tu mano sobre la mar, para que las aguas vuelvan sobre los Éxod. 14:26
  • caballería, y todo el ejército de Faraón que había entrado tras ellos en la Éxod. 14:28
  • Y vió Israel aquel grande hecho que Jehová ejecutó contra los Egipcios Éxod. 14:31
  • Echando en la mar al caballo y al que en él subía. Éxod. 15:1
  • de tu poder has trastornado á los que se levantaron contra ti: Enviaste Éxod. 15:7
  • brazo enmudezcan como una piedra; Hasta que haya pasado tu pueblo, oh Jehová Éxod. 15:16
  • de tu heredad, En el lugar de tu morada, que tú has aparejado, oh Jehová; En Éxod. 15:17
  • Echando en la mar al caballo, y al que en él subía. Éxod. 15:21
  • E hizo Moisés que partiese Israel del mar Bermejo, y Éxod. 15:22
  • le mostró un árbol, el cual metídolo que hubo dentro de las aguas, las Éxod. 15:25
  • sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envié á los Egipcios te Éxod. 15:26
  • de Israel, vino al desierto de Sin, que está entre Elim y Sinaí, á los Éxod. 16:1
  • saldrá, y cogerá para cada un día, para que yo le pruebe si anda en mi ley Éxod. 16:4
  • Mas al sexto día aparejarán lo que han de encerrar, que será el doble Éxod. 16:5
  • los hijos de Israel: A la tarde sabréis que Jehová os ha sacado de la tierra Éxod. 16:6
  • vuestras murmuraciones contra Jehová; que nosotros, ¿qué somos, para que Éxod. 16:7
  • Jehová ha oído vuestras murmuraciones con que habéis murmurado contra él: que Éxod. 16:8
  • Acercaos á la presencia de Jehová; que él ha oído vuestras Éxod. 16:9
  • desierto, y he aquí la gloria de Jehová, que apareció en la nube. Éxod. 16:10
  • la mañana os hartaréis de pan, y sabréis que yo soy Jehová vuestro Dios. Éxod. 16:12
  • Y venida la tarde subieron codornices que cubrieron el real; y á la mañana Éxod. 16:13
  • qué era. Entonces Moisés les dijo: Es el pan que Jehová os da para comer. Éxod. 16:15
  • Esto es lo que Jehová ha mandado: Cogereis de él Éxod. 16:16
  • Y medíanlo por gomer, y no sobraba al que había recogido mucho, ni faltaba Éxod. 16:18
  • Mas ellos no obedecieron á Moisés, sino que algunos dejaron de ello para otro Éxod. 16:20
  • cada mañana, cada uno según lo que había de comer: y luego que el sol Éxod. 16:21
  • Y él les dijo: Esto es lo que ha dicho Jehová: Mañana es el Éxod. 16:23
  • lo guardaron hasta la mañana, según que Moisés había mandado, y no se Éxod. 16:24
  • Y aconteció que algunos del pueblo salieron en el Éxod. 16:27
  • Mirad que Jehová os dió el sábado, y por eso Éxod. 16:29
  • Y dijo Moisés: Esto es lo que Jehová ha mandado: Henchirás un Éxod. 16:32
  • de maná, y ponlo delante de Jehová, para que sea guardado para vuestros Éxod. 16:33
  • de Israel maná cuarenta años, hasta que entraron en la tierra habitada Éxod. 16:35
  • el campo en Rephidim: y no había agua para que el pueblo bebiese. Éxod. 17:1
  • pueblo con Moisés, y dijeron: Danos agua que bebamos. Y Moisés les dijo: ¿Por Éxod. 17:2
  • Así que el pueblo tuvo allí sed de agua, y Éxod. 17:3
  • y toma también en tu mano tu vara, con que heriste el río, y ve: Éxod. 17:5
  • He aquí que yo estoy delante de ti allí sobre Éxod. 17:6
  • Y sucedía que cuando alzaba Moisés su mano Éxod. 17:11
  • manos de Moisés estaban pesadas; por lo que tomaron una piedra, y pusiéronla Éxod. 17:12
  • para memoria en un libro, y di á Josué que del todo tengo de raer la memoria Éxod. 17:14
  • Madián, suegro de Moisés, todas las cosas que Dios había hecho con Moisés, y Éxod. 18:1
  • á Séphora la mujer de Moisés, después que él la envió, Éxod. 18:2
  • contó á su suegro todas las cosas que Jehová había hecho á Faraón y á los Éxod. 18:8
  • Y alegróse Jethro de todo el bien que Jehová había hecho á Israel, que lo Éxod. 18:9
  • Y Jethro dijo: Bendito sea Jehová, que os libró de mano de los Egipcios Éxod. 18:10
  • Ahora conozco que Jehová es grande más que todos los Éxod. 18:11
  • Y aconteció que otro día se sentó Moisés á juzgar Éxod. 18:13
  • Y viendo el suegro de Moisés todo lo que él hacía con el pueblo, dijo: ¿Qué Éxod. 18:14
  • del todo, tú, y también este pueblo que está contigo; porque el negocio Éxod. 18:18
  • el camino por donde anden, y lo que han de hacer. Éxod. 18:20
  • temerosos de Dios, varones de verdad, que aborrezcan la avaricia; y Éxod. 18:21
  • al pueblo en todo tiempo; y será que todo negocio grave lo traerán á ti Éxod. 18:22
  • la voz de su suegro, é hizo todo lo que dijo. Éxod. 18:24
  • Vosotros visteis lo que hice á los Egipcios, y cómo os tomé Éxod. 19:4
  • y gente santa. Estas son las palabras que dirás á los hijos de Israel. Éxod. 19:6
  • presencia de ellos todas estas palabras que Jehová le había mandado. Éxod. 19:7
  • respondió á una, y dijeron: Todo lo que Jehová ha dicho haremos. Y Moisés Éxod. 19:8
  • yo vengo á ti en una nube espesa, para que el pueblo oiga mientras yo hablo Éxod. 19:9
  • monte, ni toquéis á su término: cualquiera que tocare el monte, de seguro Éxod. 19:12
  • al tercer día cuando vino la mañana, que vinieron truenos y relámpagos, y Éxod. 19:16
  • á Moisés: Desciende, requiere al pueblo que no traspasen el término por ver á Éxod. 19:21
  • Y también los sacerdotes que se llegan á Jehová, se santifiquen Éxod. 19:22
  • Yo soy JEHOVÁ tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto Éxod. 20:2
  • imagen, ni ninguna semejanza de cosa que esté arriba en el cielo, ni abajo Éxod. 20:4
  • yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres Éxod. 20:5
  • Y que hago misericordia en millares á los Éxod. 20:6
  • porque no dará por inocente Jehová al que tomare su nombre en vano. Éxod. 20:7
  • ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas: Éxod. 20:10
  • y la tierra, la mar y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el Éxod. 20:11
  • tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da. Éxod. 20:12
  • y el sonido de la bocina, y el monte que humeaba: y viéndolo el pueblo Éxod. 20:18
  • dijeron á Moisés: Habla tú con nosotros, que nosotros oiremos; mas no hable Éxod. 20:19
  • Y Moisés respondió al pueblo: No temáis; que por probaros vino Dios, y porque Éxod. 20:20
  • hijos de Israel: Vosotros habéis visto que he hablado desde el cielo con Éxod. 20:22
  • en cualquier lugar donde yo hiciere que esté la memoria de mi nombre Éxod. 20:24
  • Y ESTOS son los derechos que les propondrás. Éxod. 21:1
  • no la tomó por esposa, permitirle ha que se rescate, y no la podrá vender Éxod. 21:8
  • El que hiriere á alguno, haciéndole así Éxod. 21:12
  • Mas el que no armó asechanzas, sino que Dios Éxod. 21:13
  • alevosía, de mi altar lo quitarás para que muera. Éxod. 21:14
  • Y el que hiriere á su padre ó á su madre Éxod. 21:15
  • Asimismo el que robare una persona, y la vendiere Éxod. 21:16
  • Igualmente el que maldijere á su padre ó á su madre Éxod. 21:17
  • fuera sobre su báculo, entonces será el que le hirió absuelto: solamente le Éxod. 21:19
  • haber muerte, será penado conforme á lo que le impusiere el marido de la Éxod. 21:22
  • el dinero, resarciendo á su dueño, y lo que fue muerto será suyo. Éxod. 21:34
  • Mas si era notorio que el buey era acorneador de ayer y Éxod. 21:36
  • una casa, y fuere herido y muriere, el que le hirió no será culpado de su Éxod. 22:2
  • y fuere quemado montón, ó haza, ó campo, el que encendió el fuego pagará lo Éxod. 22:6
  • de ambos vendrá delante de los jueces; y el que los jueces condenaren Éxod. 22:9
  • de Jehová tendrá lugar entre ambos de que no echó su mano á la hacienda de su Éxod. 22:11
  • Y si alguno engañare á alguna doncella que no fuere desposada, y durmiere con Éxod. 22:16
  • A la hechicera no dejarás que viva. Éxod. 22:18
  • Cualquiera que tuviere ayuntamiento con bestia Éxod. 22:19
  • El que sacrificare á dioses, excepto á Éxod. 22:20
  • Que si tú llegas á afligirle, y él á mí Éxod. 22:23
  • á mi pueblo dinero emprestado, al pobre que está contigo, no te portarás con Éxod. 22:25
  • el vestido para cubrir sus carnes, en el que ha de dormir: y será que cuando Éxod. 22:27
  • Si vieres el asno del que te aborrece caído debajo de su Éxod. 23:5
  • porque el presente ciega á los que ven, y pervierte las palabras Éxod. 23:8
  • cómo se halla el alma del extranjero, ya que extranjeros fuisteis en la tierra Éxod. 23:9
  • la dejarás vacante y soltarás, para que coman los pobres de tu pueblo; y Éxod. 23:11
  • y al séptimo día holgarás, á fin que descanse tu buey y tu asno, y Éxod. 23:12
  • Y en todo lo que os he dicho seréis avisados. Y Éxod. 23:13
  • los primeros frutos de tus labores que hubieres sembrado en el campo; y Éxod. 23:16
  • yo envío el Angel delante de ti para que te guarde en el camino, y te Éxod. 23:20
  • oyeres su voz, é hicieres todo lo que yo te dijere, seré enemigo á tus Éxod. 23:22
  • No habrá mujer que aborte, ni estéril en tu tierra; y Éxod. 23:26
  • Yo enviaré la avispa delante de ti, que eche fuera al Heveo, y al Cananeo Éxod. 23:28
  • poco los echaré de delante de ti, hasta que te multipliques y tomes la tierra Éxod. 23:30
  • En tu tierra no habitarán, no sea que te hagan pecar contra mí sirviendo Éxod. 23:33
  • y dijeron: Ejecutaremos todas las palabras que Jehová ha dicho. Éxod. 24:3
  • el cual dijo: Haremos todas las cosas que Jehová ha dicho, y obedeceremos. Éxod. 24:7
  • y dijo: He aquí la sangre de la alianza que Jehová ha hecho con vosotros Éxod. 24:8
  • tablas de piedra, y la ley, y mandamientos que he escrito para enseñarlos. Éxod. 24:12
  • á los ancianos: Esperadnos aquí hasta que volvamos á vosotros: y he aquí Éxod. 24:14
  • Di á los hijos de Israel que tomen para mí ofrenda: de todo Éxod. 25:2
  • Y esta es la ofrenda que tomaréis de ellos: Oro, y plata, y Éxod. 25:3
  • Conforme á todo lo que yo te mostrare, el diseño del Éxod. 25:9
  • de fundición cuatro anillos de oro, que pondrás á sus cuatro esquinas; dos Éxod. 25:12
  • Y pondrás en el arca el testimonio que yo te daré. Éxod. 25:16
  • y en el arca pondrás el testimonio que yo te daré. Éxod. 25:21
  • la cubierta, de entre los dos querubines que están sobre el arca del Éxod. 25:22
  • cuales pondrás á las cuatro esquinas que corresponden á sus cuatro pies. Éxod. 25:26
  • y sus cubiertas, y sus tazones, con que se libará: de oro fino los Éxod. 25:29
  • y una flor: así pues, en los seis brazos que salen del candelero: Éxod. 25:33
  • mismo, en conformidad á los seis brazos que salen del candelero. Éxod. 25:35
  • candilejas, las cuales encenderás para que alumbren á la parte de su Éxod. 25:37
  • Y mira, y hazlos conforme á su modelo, que te ha sido mostrado en el monte. Éxod. 25:40
  • lazadas harás en el borde de la cortina que está en la segunda juntura: las Éxod. 26:5
  • las lazadas: y juntarás la tienda, para que se haga una sola cubierta. Éxod. 26:11
  • Y el sobrante que resulta en las cortinas de la Éxod. 26:12
  • de la una parte, y otro codo de la otra que sobra en la longitud de las Éxod. 26:13
  • tabernáculo tablas de madera de Sittim, que estén derechas. Éxod. 26:15
  • á un gozne: así será de las otras dos que estarán á las dos esquinas. Éxod. 26:24
  • De suerte que serán ocho tablas, con sus basas de Éxod. 26:25
  • para el otro lado del tabernáculo, que está al occidente. Éxod. 26:27
  • el tabernáculo conforme á su traza que te fue mostrada en el monte. Éxod. 26:30
  • De tablas lo harás, hueco: de la manera que te fue mostrado en el monte, así Éxod. 27:8
  • Y tú mandarás á los hijos de Israel que te traigan aceite puro de olivas Éxod. 27:20
  • del testimonio, afuera del velo que está delante del testimonio, las Éxod. 27:21
  • de entre los hijos de Israel, para que sean mis sacerdotes; á Aarón Éxod. 28:1
  • henchido de espíritu de sabiduría; á fin que hagan los vestidos de Aarón, para Éxod. 28:3
  • Los vestidos que harán son estos: el racional, y el Éxod. 28:4
  • Tendrá dos hombreras que se junten á sus dos lados, y se Éxod. 28:7
  • Y el artificio de su cinto que está sobre él, será de su misma Éxod. 28:8
  • dos puntas del racional, en su orilla que está al lado del ephod de la Éxod. 28:26
  • ephod con un cordón de jacinto, para que esté sobre el cinto del ephod, y Éxod. 28:28
  • del juicio Urim y Thummim, para que estén sobre el corazón de Aarón Éxod. 28:30
  • como el cuello de un coselete, para que no se rompa. Éxod. 28:32
  • Aarón el pecado de las cosas santas, que los hijos de Israel hubieren Éxod. 28:38
  • y los consagrarás, y santificarás, para que sean mis sacerdotes. Éxod. 28:41
  • Y ESTO es lo que les harás para consagrarlos, para Éxod. 29:1
  • Tomarás también todo el sebo que cubre los intestinos, y el redaño Éxod. 29:13
  • Y tomarás de la sangre que hay sobre el altar, y del aceite de Éxod. 29:21
  • carnero el sebo, y la cola, y el sebo que cubre los intestinos, y el redaño Éxod. 29:22
  • del carnero de las consagraciones, que fue inmolado para la de Aarón, y Éxod. 29:26
  • y la espaldilla de la santificación, lo que fue mecido y lo que fue Éxod. 29:27
  • Y las vestimentas santas, que son de Aarón, serán de sus hijos Éxod. 29:29
  • las vestirá el sacerdote de sus hijos, que en su lugar viniere al tabernáculo Éxod. 29:30
  • comerán la carne del carnero, y el pan que está en el canastillo, á la puerta Éxod. 29:32
  • hasta la mañana, quemarás al fuego lo que hubiere sobrado: no se comerá Éxod. 29:34
  • á sus hijos, conforme á todas las cosas que yo te he mandado: por siete días Éxod. 29:35
  • será un altar santísimo: cualquiera cosa que tocare al altar, será Éxod. 29:37
  • Y esto es lo que ofrecerás sobre el altar: dos Éxod. 29:38
  • asimismo á Aarón y á sus hijos, para que sean mis sacerdotes. Éxod. 29:44
  • Y conocerán que yo soy Jehová su Dios, que los Éxod. 29:46
  • lados suyos, para meter los varales con que será llevado. Éxod. 30:4
  • Y lo pondrás delante del velo que está junto al arca del testimonio Éxod. 30:6
  • Esto dará cualquiera que pasare por la cuenta, medio siclo Éxod. 30:13
  • Cualquiera que pasare por la cuenta, de veinte Éxod. 30:14
  • para encender á Jehová la ofrenda que se ha de consumir al fuego, Éxod. 30:20
  • y serán cosas santísimas: todo lo que tocare en ellos, será santificado. Éxod. 30:29
  • y á sus hijos, y los consagrarás para que sean mis sacerdotes. Éxod. 30:30
  • Cualquiera que compusiere ungüento semejante, y Éxod. 30:33
  • Como la confección que harás, no os haréis otra según su Éxod. 30:37
  • Cualquiera que hiciere otra como ella para olerla Éxod. 30:38
  • Y he aquí que yo he puesto con él á Aholiab, hijo Éxod. 31:6
  • y el arca del testimonio, y la cubierta que está sobre ella, y todos los Éxod. 31:7
  • y las vestiduras de sus hijos, para que ejerzan el sacerdocio; Éxod. 31:10
  • el santuario: harán conforme á todo lo que te he mandado. Éxod. 31:11
  • mí y vosotros por vuestras edades, para que sepáis que yo soy Jehová que os Éxod. 31:13
  • Así que guardaréis el sábado, porque santo Éxod. 31:14
  • reposo consagrado á Jehová; cualquiera que hiciere obra el día del sábado Éxod. 31:15
  • MAS viendo el pueblo que Moisés tardaba en descender del Éxod. 32:1
  • les dijo: Apartad los zarcillos de oro que están en las orejas de vuestras Éxod. 32:2
  • el pueblo apartó los zarcillos de oro que tenían en sus orejas, y trajéronlos Éxod. 32:3
  • dijeron: Israel, estos son tus dioses, que te sacaron de la tierra de Éxod. 32:4
  • Moisés: Anda, desciende, porque tu pueblo que sacaste de tierra de Egipto se Éxod. 32:7
  • Presto se han apartado del camino que yo les mandé, y se han hecho un Éxod. 32:8
  • á Moisés: Yo he visto á este pueblo, que por cierto es pueblo de dura Éxod. 32:9
  • Ahora pues, déjame que se encienda mi furor en ellos, y Éxod. 32:10
  • por qué se encenderá tu furor en tu pueblo, que tú sacaste de la tierra de Éxod. 32:11
  • y daré á vuestra simiente toda esta tierra que he dicho, y la tomarán por Éxod. 32:13
  • Entonces Jehová se arrepintió del mal que dijo que había de hacer á su pueblo. Éxod. 32:14
  • Y oyendo Josué el clamor del pueblo que gritaba, dijo á Moisés: Alarido de Éxod. 32:17
  • Y aconteció, que como llegó él al campo, y vió el Éxod. 32:19
  • Y tomó el becerro que habían hecho, y quemólo en el fuego Éxod. 32:20
  • á Aarón: ¿Qué te ha hecho este pueblo, que has traído sobre él tan gran Éxod. 32:21
  • se enoje mi señor; tú conoces el pueblo, que es inclinado á mal. Éxod. 32:22
  • Porque me dijeron: Haznos dioses que vayan delante de nosotros, que á Éxod. 32:23
  • Y viendo Moisés que el pueblo estaba despojado, porque Éxod. 32:25
  • en su hijo, y en su hermano, para que dé él hoy bendición sobre Éxod. 32:29
  • Y aconteció que el día siguiente dijo Moisés al Éxod. 32:30
  • Que perdones ahora su pecado, y si no Éxod. 32:32
  • Y Jehová respondió á Moisés: Al que pecare contra mí, á éste raeré yo Éxod. 32:33
  • he aquí mi ángel irá delante de ti; que en el día de mi visitación yo Éxod. 32:34
  • pueblo, porque habían hecho el becerro que formó Aarón. Éxod. 32:35
  • Moisés: Ve, sube de aquí, tú y el pueblo que sacaste de la tierra de Egipto Éxod. 33:1
  • A la tierra que fluye leche y miel); porque yo no Éxod. 33:3
  • consumiré: quítate pues ahora tus atavíos, que yo sabré lo que te tengo de Éxod. 33:5
  • el Tabernáculo del Testimonio. Y fué, que cualquiera que requería á Éxod. 33:7
  • Y sucedía que, cuando salía Moisés al tabernáculo Éxod. 33:8
  • todo el pueblo la columna de nube, que estaba á la puerta del tabernáculo Éxod. 33:10
  • si he hallado gracia en tus ojos, ruégote que me muestres ahora tu camino Éxod. 33:13
  • Y en qué se conocerá aquí que he hallado gracia en tus ojos, yo Éxod. 33:16
  • Jehová dijo á Moisés: También haré esto que has dicho, por cuanto has hallado Éxod. 33:17
  • El entonces dijo: Ruégote que me muestres tu gloria. Éxod. 33:18
  • delante de ti; y tendré misericordia del que tendré misericordia, y seré Éxod. 33:19
  • Y será que, cuando pasare mi gloria, yo te Éxod. 33:22
  • escribiré sobre esas tablas las palabras que estaban en las tablas primeras Éxod. 34:1
  • Que guarda la misericordia en millares Éxod. 34:7
  • de todo tu pueblo: haré maravillas que no han sido hechas en toda la Éxod. 34:10
  • Guarda lo que yo te mando hoy; he aquí que yo Éxod. 34:11
  • Guárdate que no hagas alianza con los moradores Éxod. 34:12
  • no te has de inclinar á dios ajeno; que Jehová, cuyo nombre es Celoso Éxod. 34:14
  • Todo lo que abre matriz, mío es; y de tu ganado Éxod. 34:19
  • Y aconteció, que descendiendo Moisés del monte Éxod. 34:29
  • á los cuales mandó todas las cosas que Jehová le había dicho en el monte Éxod. 34:32
  • hablar con él, quitábase el velo hasta que salía; y saliendo, hablaba con los Éxod. 34:34
  • hijos de Israel el rostro de Moisés, que la tez de su rostro era Éxod. 34:35
  • Israel, y díjoles: Estas son las cosas que Jehová ha mandado que hagáis. Éxod. 35:1
  • sábado de reposo á Jehová: cualquiera que en él hiciere obra, morirá. Éxod. 35:2
  • hijos de Israel, diciendo: Esto es lo que Jehová ha mandado, diciendo: Éxod. 35:4
  • vosotros, vendrá y hará todas las cosas que Jehová ha mandado: Éxod. 35:10
  • Todo hombre que se hallaba con jacinto, ó púrpura Éxod. 35:23
  • Cualquiera que ofrecía ofrenda de plata ó de metal Éxod. 35:24
  • hilaban de sus manos, y traían lo que habían hilado: cárdeno, ó púrpura Éxod. 35:25
  • así hombres como mujeres, todos los que tuvieron corazón voluntario para Éxod. 35:29
  • Y ha puesto en su corazón el que pueda enseñar, así él como Aholiab Éxod. 35:34
  • henchido de sabiduría de corazón, para que hagan toda obra de artificio, y de Éxod. 35:35
  • Jehová dió sabiduría é inteligencia para que supiesen hacer toda la obra del Éxod. 36:1
  • de delante de Moisés toda la ofrenda que los hijos de Israel habían traído Éxod. 36:3
  • Vinieron, por tanto, todos los maestros que hacían toda la obra del santuario Éxod. 36:4
  • diciendo: El pueblo trae mucho más de lo que es menester para la atención de Éxod. 36:5
  • Y todos los sabios de corazón entre los que hacían la obra, hicieron el Éxod. 36:8
  • de metal para juntar la tienda, de modo que fuese una. Éxod. 36:18
  • E hizo que la barra del medio pasase por medio Éxod. 36:33
  • de oro, y púsolos á las cuatro esquinas que correspondían á los cuatro pies de Éxod. 37:13
  • También hizo los vasos que habían de estar sobre la mesa, sus Éxod. 37:16
  • y una flor: y así en los seis brazos que salían del candelero. Éxod. 37:19
  • de lo mismo, conforme á los seis brazos que salían de él. Éxod. 37:21
  • para pasar por ellos las varas con que había de ser conducido. Éxod. 37:27
  • el enrejado de metal, de hechura de red, que puso en su cerco por debajo hasta Éxod. 38:4
  • su basa de metal, de los espejos de las que velaban á la puerta del Éxod. 38:8
  • del tabernáculo del testimonio, lo que fué contado de orden de Moisés Éxod. 38:21
  • de la tribu de Judá, hizo todas las cosas que Jehová mandó á Moisés. Éxod. 38:22
  • según el siclo del santuario, á todos los que pasaron por cuenta de edad de Éxod. 38:26
  • Hiciéronle las hombreras que se juntasen; y uníanse en sus dos Éxod. 39:4
  • Y el cinto del ephod que estaba sobre él, era de lo mismo Éxod. 39:5
  • de las dos trenzas en los dos engastes, que pusieron sobre las hombreras del Éxod. 39:18
  • E hicieron dos anillos de oro, que pusieron en los dos cabos del Éxod. 39:19
  • ephod con un cordón de jacinto, para que estuviese sobre el cinto del mismo Éxod. 39:21
  • limpio, sus candilejas, las lámparas que debían mantenerse en orden, y Éxod. 39:37
  • En conformidad á todas las cosas que Jehová había mandado á Moisés, así Éxod. 39:42
  • Y vió Moisés toda la obra, y he aquí que la habían hecho como Jehová había Éxod. 39:43
  • y ungirás el tabernáculo, y todo lo que está en él; y le santificarás con Éxod. 40:9
  • y lo ungirás, y lo consagrarás, para que sea mi sacerdote. Éxod. 40:13
  • su padre, y serán mis sacerdotes: y será que su unción les servirá por Éxod. 40:15
  • Y Moisés hizo conforme á todo lo que Jehová le mandó; así lo hizo. Éxod. 40:16
  • alzaba, no se partían hasta el día en que ella se alzaba. Éxod. 40:37
  • la cabeza y el redaño, sobre la leña que está sobre el fuego, que habrá Lev. 1:8
  • el sacerdote las acomodará sobre la leña que está sobre el fuego, que habrá Lev. 1:12
  • y ha de quitarle la cabeza, y hará que arda en el altar; y su sangre Lev. 1:15
  • hará arder sobre el altar, sobre la leña que estará en el fuego; holocausto Lev. 1:17
  • es cosa santísima de las ofrendas que se queman á Jehová. Lev. 2:3
  • Y traerás á Jehová la ofrenda que se hará de estas cosas, y la Lev. 2:8
  • es cosa santísima de las ofrendas que se queman á Jehová. Lev. 2:10
  • Ningun presente que ofreciereis á Jehová, será con Lev. 2:11
  • de tu presente con sal; y no harás que falte jamás de tu presente la sal Lev. 2:13
  • por ofrenda encendida á Jehová, el sebo que cubre los intestinos, y todo el Lev. 3:3
  • Y los dos riñones, y el sebo que está sobre ellos, y sobre los Lev. 3:4
  • esto en el altar, sobre el holocausto que estará sobre la leña que habrá Lev. 3:5
  • quitará á raíz del espinazo, y el sebo que cubre los intestinos, y todo el Lev. 3:9
  • Asimismo los dos riñones, y el sebo que está sobre ellos, y el que está Lev. 3:10
  • su ofrenda encendida á Jehová; el sebo que cubre los intestinos, y todo el Lev. 3:14
  • Y los dos riñones, y el sebo que está sobre ellos, y el que está Lev. 3:15
  • sobre el altar; es vianda de ofrenda que se quema en olor de suavidad á Lev. 3:16
  • los mandamientos de Jehová sobre cosas que no se han de hacer, y obrare Lev. 4:2
  • pueblo, ofrecerá á Jehová, por su pecado que habrá cometido, un becerro sin Lev. 4:3
  • del altar del perfume aromático, que está en el tabernáculo del Lev. 4:7
  • para la expiación todo su sebo, el sebo que cubre los intestinos, y todo el Lev. 4:8
  • Y los dos riñones, y el sebo que está sobre ellos, y el que está Lev. 4:9
  • De la manera que se quita del buey del sacrificio de Lev. 4:10
  • de los mandamientos de Jehová en cosas que no se han de hacer, y fueren Lev. 4:13
  • Luego que fuere entendido el pecado sobre que Lev. 4:14
  • pondrá sobre los cuernos del altar que está delante de Jehová en el Lev. 4:18
  • de Jehová su Dios, sobre cosas que no se han de hacer, y pecare; Lev. 4:22
  • Luego que le fuere conocido su pecado en que Lev. 4:23
  • de los mandamientos de Jehová en cosas que no se han de hacer, y delinquiere; Lev. 4:27
  • Luego que le fuere conocido su pecado que Lev. 4:28
  • Y le quitará todo su sebo, de la manera que fue quitado el sebo del sacrificio Lev. 4:31
  • hará el sacerdote expiación de su pecado que habrá cometido, y será perdonado. Lev. 4:35
  • Y CUANDO alguna persona pecare, que hubiere oído la voz del que juró Lev. 5:1
  • Asimismo la persona que hubiere tocado en cualquiera cosa Lev. 5:2
  • en cualquiera inmundicia suya de que es inmundo, y no lo echare de ver Lev. 5:3
  • También la persona que jurare, pronunciando con sus labios Lev. 5:4
  • Y será que cuando pecare en alguna de estas Lev. 5:5
  • traerá á Jehová por su pecado que ha cometido, una hembra de los Lev. 5:6
  • traerá en expiación por su pecado que cometió, dos tórtolas ó dos Lev. 5:7
  • sacerdote, el cual ofrecerá primero el que es para expiación, y desunirá su Lev. 5:8
  • sobre la pared del altar; y lo que sobrare de la sangre lo exprimirá Lev. 5:9
  • él el sacerdote expiación de su pecado que cometió, y será perdonado. Lev. 5:10
  • para dos tórtolas, ó dos palominos, el que pecó traerá por su ofrenda la Lev. 5:11
  • expiación por él de su pecado que cometió en alguna de estas cosas, y Lev. 5:13
  • Y pagará aquello de las cosas santas en que hubiere pecado, y añadirá á ello el Lev. 5:16
  • ó hiciere alguna de todas aquellas cosas que por mandamiento de Jehová no se Lev. 5:17
  • sacerdote hará expiación por él de su yerro que cometió por ignorancia, y será Lev. 5:18
  • O sea que hallando lo perdido, después lo Lev. 6:3
  • Entonces será que, puesto habrá pecado y ofendido Lev. 6:4
  • O todo aquello sobre que hubiere jurado falsamente; lo Lev. 6:5
  • de cualquiera de todas las cosas en que suele ofender. Lev. 6:7
  • sobre el altar no ha de apagarse, sino que el sacerdote pondrá en él leña Lev. 6:12
  • y de su aceite, y todo el incienso que está sobre el presente, y harálo Lev. 6:15
  • ofrendas encendidas de Jehová: toda cosa que tocare en ellas será santificada. Lev. 6:18
  • es la ofrenda de Aarón y de sus hijos, que ofrecerán á Jehová el día que Lev. 6:20
  • Y el sacerdote que en lugar de Aarón fuere ungido de Lev. 6:22
  • El sacerdote que la ofreciere por expiación, la Lev. 6:26
  • Todo lo que en su carne tocare, será Lev. 6:27
  • Y la vasija de barro en que fuere cocida, será quebrada: y si Lev. 6:28
  • todo su sebo, la cola, y el sebo que cubre los intestinos. Lev. 7:3
  • Y los dos riñones, y el sebo que está sobre ellos, y el que está Lev. 7:4
  • una misma ley tendrán: será del sacerdote que habrá hecho la reconciliación Lev. 7:7
  • Y el sacerdote que ofreciere holocausto de alguno, el Lev. 7:8
  • Asimismo todo presente que se cociere en horno, y todo el que Lev. 7:9
  • es la ley del sacrificio de las paces, que se ofrecerá á Jehová: Lev. 7:11
  • elevada á Jehová, y será del sacerdote que rociare la sangre de los pacíficos. Lev. 7:14
  • de gracias, se comerá en el día que fuere ofrecida: no dejarán de ella Lev. 7:15
  • ofrenda fuere voto, ó voluntario, el día que ofreciere su sacrificio será Lev. 7:16
  • Y lo que quedare para el tercer día de la Lev. 7:17
  • de sus paces el tercer día, el que lo ofreciere no será acepto, ni le Lev. 7:18
  • Y la carne que tocare á alguna cosa inmunda, no se Lev. 7:19
  • Y la persona que comiere la carne del sacrificio de Lev. 7:20
  • Además, la persona que tocare alguna cosa inmunda, en Lev. 7:21
  • sebo de animal mortecino, y el sebo del que fué arrebatado de fieras, se Lev. 7:24
  • Porque cualquiera que comiere sebo de animal, del cual se Lev. 7:25
  • Cualquiera persona que comiere alguna sangre, la tal Lev. 7:27
  • Habla á los hijos de Israel, diciendo: El que ofreciere sacrificio de sus paces Lev. 7:29
  • Sus manos traerán las ofrendas que se han de quemar á Jehová: traerá Lev. 7:30
  • El que de los hijos de Aarón ofreciere la Lev. 7:33
  • los sacrificios de sus paces, el pecho que se agita, y la espaldilla elevada Lev. 7:34
  • encendidas á Jehová, desde el día que él los allegó para ser sacerdotes Lev. 7:35
  • Lo cual mandó Jehová que les diesen, desde el día que él los Lev. 7:36
  • á Moisés, en el monte de Sinaí, el día que mandó á los hijos de Israel que Lev. 7:38
  • Moisés á la congregación: Esto es lo que Jehová ha mandado hacer. Lev. 8:5
  • ungió el tabernáculo, y todas las cosas que estaban en él, y santificólas. Lev. 8:10
  • Después tomó todo el sebo que estaba sobre los intestinos, y el Lev. 8:16
  • tomó el sebo, y la cola, y todo el sebo que estaba sobre los intestinos, y el Lev. 8:25
  • Y del canastillo de los ázimos, que estaba delante de Jehová, tomó una Lev. 8:26
  • del aceite de la unción, y de la sangre que estaba sobre el altar, y roció Lev. 8:30
  • testimonio; y comedla allí con el pan que está en el canastillo de las Lev. 8:31
  • Y lo que sobrare de la carne y del pan Lev. 8:32
  • no saldréis en siete días, hasta el día que se cumplieren los días de vuestras Lev. 8:33
  • De la manera que hoy se ha hecho, mandó hacer Jehová Lev. 8:34
  • la ordenanza delante de Jehová, para que no muráis; porque así me ha Lev. 8:35
  • y sus hijos hicieron todas las cosas que mandó Jehová por medio de Moisés. Lev. 8:36
  • Y FUÉ en el día octavo, que Moisés llamó á Aarón y á sus hijos Lev. 9:1
  • y un carnero para sacrificio de paces, que inmoléis delante de Jehová; y un Lev. 9:4
  • Y llevaron lo que mandó Moisés delante del Lev. 9:5
  • Entonces Moisés dijo: Esto es lo que mandó Jehová; hacedlo, y la gloria Lev. 9:6
  • y degolló su becerro de la expiación que era por él. Lev. 9:8
  • del pueblo, y tomó el macho cabrío que era para la expiación del pueblo Lev. 9:15
  • y el carnero en sacrificio de paces, que era del pueblo: y los hijos de Lev. 9:18
  • del buey; y del carnero la cola con lo que cubre las entrañas, y los riñones Lev. 9:19
  • ofrecieron delante de Jehová fuego extraño, que él nunca les mandó. Lev. 10:1
  • Y salió fuego de delante de Jehová que los quemó, y murieron delante de Lev. 10:2
  • Entonces dijo Moisés á Aarón: Esto es lo que habló Jehová, diciendo: En mis Lev. 10:3
  • toda la casa de Israel, lamentarán el incendio que Jehová ha hecho. Lev. 10:6
  • hijos de Israel todos los estatutos que Jehová les ha dicho por medio de Lev. 10:11
  • y á Eleazar y á Ithamar, sus hijos que habían quedado: Tomad el presente Lev. 10:12
  • de las ofrendas encendidas á Jehová, pues que así me ha sido mandado. Lev. 10:13
  • Con las ofrendas de los sebos que se han de encender, traerán la Lev. 10:15
  • macho cabrío de la expiación, y hallóse que era quemado: y enojóse contra Lev. 10:16
  • la iniquidad de la congregación, para que sean reconciliados delante de Lev. 10:17
  • Veis que su sangre no fue metida dentro del Lev. 10:18
  • Israel, diciendo: Estos son los animales que comeréis de todos los animales Lev. 11:2
  • entre los animales, todo el de pezuña, y que tiene las pezuñas hendidas, y que Lev. 11:3
  • Estos empero no comeréis de los que rumian y de los que tienen pezuña Lev. 11:4
  • Esto comeréis de todas las cosas que están en las aguas: todas las cosas Lev. 11:9
  • Mas todas las cosas que no tienen aletas ni escamas en la Lev. 11:10
  • Todo lo que no tuviere aletas y escamas en las Lev. 11:12
  • Todo reptil alado que anduviere sobre cuatro pies Lev. 11:20
  • esto comeréis de todo reptil alado que anda sobre cuatro pies, que tuviere Lev. 11:21
  • Todo reptil alado que tenga cuatro pies, tendréis en Lev. 11:23
  • estas cosas seréis inmundos: cualquiera que tocare á sus cuerpos muertos, será Lev. 11:24
  • Y cualquiera que llevare de sus cuerpos muertos Lev. 11:25
  • Todo animal de pezuña, pero que no tiene pezuña hendida, ni rumia Lev. 11:26
  • Y de todos los animales que andan á cuatro pies, tendréis por Lev. 11:27
  • Y el que llevare sus cuerpos muertos, lavará Lev. 11:28
  • tendréis por inmundos de los reptiles que van arrastrando sobre la tierra: la Lev. 11:29
  • de todos los reptiles: cualquiera que los tocare, cuando estuvieren Lev. 11:31
  • Y todo aquello sobre que cayere alguno de ellos después de Lev. 11:32
  • la cual cayere alguno de ellos, todo lo que estuviere en ella será inmundo, y Lev. 11:33
  • Toda vianda que se come, sobre la cual viniere el Lev. 11:34
  • Y todo aquello sobre que cayere algo del cuerpo muerto de Lev. 11:35
  • se recogen aguas, serán limpias: mas lo que hubiere tocado en sus cuerpos Lev. 11:36
  • cuerpos muertos sobre alguna simiente que se haya de sembrar, será limpia. Lev. 11:37
  • Y si algún animal que tuviereis para comer se muriere, el Lev. 11:39
  • Y el que comiere de su cuerpo muerto, lavará Lev. 11:40
  • Y todo reptil que va arrastrando sobre la tierra, es Lev. 11:41
  • Todo lo que anda sobre el pecho, y todo lo que Lev. 11:42
  • vuestras personas con ningún reptil que anda arrastrando, ni os contaminéis Lev. 11:43
  • Pues que yo soy Jehová vuestro Dios Lev. 11:44
  • Porque yo soy Jehová, que os hago subir de la tierra de Lev. 11:45
  • y de las aves, y de todo ser viviente que se mueve en las aguas, y de todo Lev. 11:46
  • inmundo y limpio, y entre los animales que se pueden comer y los animales que Lev. 11:47
  • inmunda siete días; conforme á los días que está separada por su menstruo Lev. 12:2
  • tocará, ni vendrá al santuario, hasta que sean cumplidos los días de su Lev. 12:4
  • flujo de su sangre. Esta es la ley de la que pariere varón ó hembra. Lev. 12:7
  • blanco, y pareciere la llaga más hundida que la tez de la carne, llaga de Lev. 13:3
  • blanca, pero no pareciere más hundida que la tez, ni su pelo se hubiere Lev. 13:4
  • si parece haberse oscurecido la llaga, y que no ha cundido en la piel Lev. 13:6
  • la postilla en la piel, después que fué mostrado al sacerdote para ser Lev. 13:7
  • Y si reconociéndolo el sacerdote, ve que la postilla ha crecido en la piel Lev. 13:8
  • Mas el día que apareciere en él la carne viva Lev. 13:14
  • blanca, el sacerdote dará por limpio al que tenía la llaga, y será limpio. Lev. 13:17
  • mirará; y si pareciere estar más baja que su piel, y su pelo se hubiere Lev. 13:20
  • ella pelo blanco, ni estuviere más baja que la piel, sino oscura, entonces el Lev. 13:21
  • mancha blanca se estuviere en su lugar, que no haya cundido, es la costra de Lev. 13:23
  • la mancha, y pareciere estar más hundida que la piel, es lepra que salió en la Lev. 13:25
  • pelo blanco, ni estuviere más baja que la tez, sino que está oscura, le Lev. 13:26
  • no se hubiere extendido en la piel, sino que está oscura, hinchazón es de la Lev. 13:28
  • Y al hombre ó mujer que le saliere llaga en la cabeza, ó en Lev. 13:29
  • y si pareciere estar más profunda que la tez, y el pelo en ella fuera Lev. 13:30
  • tiña, y no pareciere estar más profunda que la tez, ni fuere en ella pelo Lev. 13:31
  • rubio, ni pareciere la tiña más profunda que la tez, Lev. 13:32
  • de la tiña: y encerrará el sacerdote al que tiene la tiña por otros siete Lev. 13:33
  • la piel, ni pareciere estar más profunda que la tez, el sacerdote lo dará por Lev. 13:34
  • Mas si le pareciere que la tiña está detenida, y que ha Lev. 13:37
  • blancas algo oscurecidas, es empeine que brotó en la piel, está limpia la Lev. 13:39
  • hubiere llaga blanca rojiza, lepra es que brota en su calva ó en su Lev. 13:42
  • Todo el tiempo que la llaga estuviere en él, será Lev. 13:46
  • Y que la plaga sea verde, ó bermeja, en Lev. 13:49
  • la trama, ó en piel, ó en cualquiera obra que se hace de pieles, lepra Lev. 13:51
  • ó de lino, ó cualquiera obra de pieles en que hubiere tal plaga; porque lepra Lev. 13:52
  • Y si el sacerdote mirare, y no pareciere que la plaga se haya extendido en el Lev. 13:53
  • Entonces el sacerdote mandará que laven donde está la plaga, y lo Lev. 13:54
  • Y el sacerdote mirará después que la plaga fuere lavada; y si Lev. 13:55
  • si el sacerdote la viere, y pareciere que la plaga se ha oscurecido después Lev. 13:56
  • ó trama, ó cualquiera cosa de piel que lavares, y que se le quitare la Lev. 13:58
  • trama, ó de cualquiera cosa de piel, para que sea dada por limpia ó por Lev. 13:59
  • real; y mirará el sacerdote, y viendo que está sana la plaga de la lepra Lev. 14:3
  • El sacerdote mandará luego que se tomen para el que se purifica Lev. 14:4
  • Y rociará siete veces sobre el que se purifica de la lepra, y le dará Lev. 14:7
  • Y el que se purifica lavará sus vestidos, y Lev. 14:8
  • Y será, que al séptimo día raerá todos sus Lev. 14:9
  • Y el sacerdote que le purifica presentará con aquellas Lev. 14:11
  • la ternilla de la oreja derecha del que se purifica, y sobre el pulgar de Lev. 14:14
  • Y mojará su dedo derecho en el aceite que tiene en su mano izquierda, y Lev. 14:16
  • Y de lo que quedare del aceite que tiene en su Lev. 14:17
  • Y lo que quedare del aceite que tiene en su Lev. 14:18
  • por el pecado, y hará expiación por el que se ha de purificar de su Lev. 14:19
  • Mas si fuere pobre, que no alcanzare su mano á tanto Lev. 14:21
  • Y dos tórtolas, ó dos palominos, lo que alcanzare su mano: y el uno será Lev. 14:22
  • la ternilla de la oreja derecha del que se purifica, y sobre el pulgar de Lev. 14:25
  • rociará el sacerdote del aceite que tiene en su mano izquierda, siete Lev. 14:27
  • También pondrá el sacerdote del aceite que tiene en su mano sobre la ternilla Lev. 14:28
  • Y lo que sobrare del aceite que el sacerdote Lev. 14:29
  • de las tórtolas, ó de los palominos, lo que alcanzare su mano: Lev. 14:30
  • El uno de lo que alcanzare su mano, en expiación por Lev. 14:31
  • Esta es la ley del que hubiere tenido plaga de lepra, cuya Lev. 14:32
  • sacerdote, y despejarán la casa antes que el sacerdote entre á mirar la Lev. 14:36
  • rojas, las cuales parecieren más hundidas que la pared, Lev. 14:37
  • sacerdote, y arrancarán las piedras en que estuviere la plaga, y las echarán Lev. 14:40
  • dentro alrededor, y derramarán el polvo que descostraren fuera de la ciudad en Lev. 14:41
  • á reverdecer en aquella casa, después que hizo arrancar las piedras, y Lev. 14:43
  • Y cualquiera que entrare en aquella casa todos los Lev. 14:46
  • Y el que durmiere en aquella casa, lavará Lev. 14:47
  • entrare el sacerdote y mirare, y viere que la plaga no se ha extendido en la Lev. 14:48
  • será su inmundicia en su flujo; sea que su carne destiló por causa de su Lev. 15:3
  • Toda cama en que se acostare el que tuviere flujo Lev. 15:4
  • Y cualquiera que tocare á su cama, lavará sus Lev. 15:5
  • Y el que se sentare sobre aquello en que se Lev. 15:6
  • Asimismo el que tocare la carne del que tiene flujo Lev. 15:7
  • Y si el que tiene flujo escupiere sobre el Lev. 15:8
  • Y toda aparejo sobre que cabalgare el que tuviere flujo Lev. 15:9
  • Y cualquiera que tocare cualquiera cosa que haya Lev. 15:10
  • Y todo aquel á quien tocare el que tiene flujo, y no lavare con agua Lev. 15:11
  • Y la vasija de barro en que tocare el que tiene flujo, será Lev. 15:12
  • se hubiere limpiado de su flujo el que tiene flujo, se ha de contar siete Lev. 15:13
  • siete días estará apartada; y cualquiera que tocare en ella, será inmundo Lev. 15:19
  • Y todo aquello sobre que ella se acostare mientras su Lev. 15:20
  • Y cualquiera que tocare á su cama, lavará sus Lev. 15:21
  • También cualquiera que tocare cualquier mueble sobre que Lev. 15:22
  • sobre la cama, ó sobre la silla en que ella se hubiere sentado, el que Lev. 15:23
  • inmundo por siete días; y toda cama sobre que durmiere, será inmunda. Lev. 15:24
  • Toda cama en que durmiere todo el tiempo de su flujo Lev. 15:26
  • Cualquiera que tocare en esas cosas será inmundo Lev. 15:27
  • de Israel de sus inmundicias, á fin de que no mueran por sus inmundicias Lev. 15:31
  • Esta es la ley del que tiene flujo, y del que sale Lev. 15:32
  • Y de la que padece su costumbre, y acerca del Lev. 15:33
  • Y HABLÓ Jehová á Moisés, después que murieron los dos hijos de Aarón Lev. 16:1
  • dijo á Moisés: Di á Aarón tu hermano, que no en todo tiempo entre en el Lev. 16:2
  • Aarón el becerro de la expiación, que es suyo, y hará la reconciliación Lev. 16:6
  • Y hará llegar Aarón el becerro que era suyo para expiación, y hará la Lev. 16:11
  • la nube del perfume cubrirá la cubierta que está sobre el testimonio, y no Lev. 16:13
  • degollará en expiación el macho cabrío, que era del pueblo, y meterá la sangre Lev. 16:15
  • reconciliación en el santuario, hasta que él salga, y haya hecho la Lev. 16:17
  • Y saldrá al altar que está delante de Jehová, y lo Lev. 16:18
  • y se desnudará las vestimentas de lino, que había vestido para entrar en el Lev. 16:23
  • Y el que hubiere llevado el macho cabrío á Lev. 16:26
  • Y el que los quemare, lavará sus vestidos Lev. 16:28
  • obra haréis, ni el natural ni el extranjero que peregrina entre vosotros: Lev. 16:29
  • Y hará la reconciliación el sacerdote que fuere ungido, y cuya mano hubiere Lev. 16:32
  • los hijos de Israel, y diles: Esto es lo que ha mandado Jehová, diciendo: Lev. 17:2
  • Cualquier varón de la casa de Israel que degollare buey, ó cordero, ó cabra Lev. 17:3
  • A fin de que traigan los hijos de Israel sus Lev. 17:5
  • la casa de Israel, ó de los extranjeros que peregrinan entre vosotros, que Lev. 17:8
  • la casa de Israel, ó de los extranjeros que peregrinan entre ellos, que Lev. 17:10
  • vosotros comerá sangre, ni el extranjero que peregrina entre vosotros comerá Lev. 17:12
  • hijos de Israel, ó de los extranjeros que peregrinan entre ellos, que Lev. 17:13
  • vida de toda carne es su sangre; cualquiera que la comiere será cortado. Lev. 17:14
  • Y cualquiera persona que comiere cosa mortecina ó Lev. 17:15
  • estas cosas se han ensuciado las gentes que yo echo de delante de vosotros: Lev. 18:24
  • ni el natural ni el extranjero que peregrina entre vosotros. Lev. 18:26
  • hicieron los hombres de la tierra, que fueron antes de vosotros, y la Lev. 18:27
  • contaminado, como vomitó á la gente que fué antes de vosotros. Lev. 18:28
  • Porque cualquiera que hiciere alguna de todas estas Lev. 18:29
  • no haciendo de las prácticas abominables que tuvieron lugar antes de vosotros Lev. 18:30
  • Será comido el día que lo sacrificareis, y el siguiente Lev. 19:6
  • Y el que lo comiere, llevará su delito, por Lev. 19:8
  • delante de Jehová, por su pecado que cometió: y se le perdonará su Lev. 19:22
  • año comeréis el fruto de él, para que os haga crecer su fruto: Yo Jehová Lev. 19:25
  • de vosotros tendréis al extranjero que peregrinare entre vosotros; y ámalo Lev. 19:34
  • hin justo tendréis: Yo Jehová vuestro Dios, que os saqué de la tierra de Lev. 19:36
  • hijos de Israel, ó de los extranjeros que peregrinan en Israel, que diere Lev. 20:2
  • Que si escondiere el pueblo de la Lev. 20:4
  • cortaré de entre su pueblo, con todos los que fornicaron en pos de él Lev. 20:5
  • Y la persona que atendiere á encantadores ó adivinos Lev. 20:6
  • y ponedlos por obra: Yo Jehová que os santifico. Lev. 20:8
  • Porque varón que maldijere á su padre ó á su madre Lev. 20:9
  • Y el hombre que adulterare con la mujer de otro, el Lev. 20:10
  • Y cualquiera que se echare con la mujer de su padre Lev. 20:11
  • Y cualquiera que durmiere con su nuera, ambos han de Lev. 20:12
  • Y cualquiera que tuviere ayuntamiento con varón como Lev. 20:13
  • Y el que tomare mujer y á la madre de ella Lev. 20:14
  • Y cualquiera que tuviere cópula con bestia, ha de Lev. 20:15
  • Y la mujer que se allegare á algún animal, para Lev. 20:16
  • Y cualquiera que tomare á su hermana, hija de su Lev. 20:17
  • Y cualquiera que durmiere con mujer menstruosa, y Lev. 20:18
  • Y cualquiera que durmiere con la mujer del hermano Lev. 20:20
  • Y el que tomare la mujer de su hermano, es Lev. 20:21
  • la tierra, en la cual yo os introduzco para que habitéis en ella. Lev. 20:22
  • no andéis en las prácticas de la gente que yo echaré de delante de vosotros Lev. 20:23
  • la tierra de ellos, y yo os la daré para que la poseáis por heredad, tierra Lev. 20:24
  • ni en las aves, ni en ninguna cosa que va arrastrando por la tierra Lev. 20:25
  • y os he apartado de los pueblos, para que seáis míos. Lev. 20:26
  • á los sacerdotes hijos de Aarón, y diles que no se contaminen por un muerto en Lev. 21:1
  • fué derramado el aceite de la unción, y que hinchió su mano para vestir las Lev. 21:10
  • en sus pueblos; porque yo Jehová soy el que los santifico. Lev. 21:15
  • O corcobado, ó lagañoso, ó que tuviere nube en el ojo, ó que Lev. 21:20
  • mi santuario, porque yo Jehová soy el que los santifico. Lev. 21:23
  • Di á Aarón y á sus hijos, que se abstengan de las Lev. 22:2
  • simiente en vuestras generaciones que llegare á las cosas sagradas, que Lev. 22:3
  • Cualquier varón de la simiente de Aarón que fuere leproso, ó padeciere flujo Lev. 22:4
  • O el varón que hubiere tocado cualquier reptil Lev. 22:5
  • La persona que lo tocare, será inmunda hasta la Lev. 22:6
  • y no lleven pecado por ello, no sea que así mueran cuando la profanaren Lev. 22:9
  • Y el que por yerro comiere cosa sagrada Lev. 22:14
  • santas de ellos: porque yo Jehová soy el que los santifico. Lev. 22:16
  • de Israel, ó de los extranjeros en Israel, que ofreciere su ofrenda por todos Lev. 22:18
  • Ninguna cosa en que haya falta ofreceréis, porque no Lev. 22:20
  • Buey ó carnero que tenga de más ó de menos, podrás Lev. 22:23
  • medio de los hijos de Israel: Yo Jehová que os santifico; Lev. 22:32
  • Que os saqué de la tierra de Egipto Lev. 22:33
  • Cuando hubiereis entrado en la tierra que yo os doy, y segareis su mies Lev. 23:10
  • mecerá el omer delante de Jehová, para que seáis aceptos: el siguiente día Lev. 23:11
  • Y el día que ofrezcáis el omer, ofreceréis un Lev. 23:12
  • espiga fresca, hasta este mismo día, hasta que hayáis ofrecido la ofrenda de Lev. 23:14
  • día del sábado, desde el día en que ofrecisteis el omer de la ofrenda Lev. 23:15
  • traeréis dos panes para ofrenda mecida, que serán de dos décimas de flor de Lev. 23:17
  • Porque toda persona que no se afligiere en este mismo día Lev. 23:29
  • Y cualquiera persona que hiciere obra alguna en este mismo Lev. 23:30
  • son las solemnidades de Jehová, á las que convocaréis santas reuniones, para Lev. 23:37
  • de todas vuestras ofrendas voluntarias, que daréis á Jehová. Lev. 23:38
  • Para que sepan vuestros descendientes que en Lev. 23:43
  • Manda á los hijos de Israel que te traigan aceite de olivas claro Lev. 24:2
  • Y pusiéronlo en la cárcel, hasta que les fuese declarado por palabra de Lev. 24:12
  • al blasfemo fuera del real, y todos los que le oyeron pongan sus manos sobre Lev. 24:14
  • de Israel hablarás, diciendo: Cualquiera que maldijere á su Dios, llevará su Lev. 24:15
  • Y el que blasfemare el nombre de Jehová, ha Lev. 24:16
  • Asimismo el hombre que hiere de muerte á cualquiera Lev. 24:17
  • Y el que hiere á algún animal ha de Lev. 24:18
  • Y el que causare lesión en su prójimo, según Lev. 24:19
  • ojo, diente por diente: según la lesión que habrá hecho á otro, tal se hará Lev. 24:20
  • El que hiere algún animal, ha de Lev. 24:21
  • Y los hijos de Israel hicieron según que Jehová había mandado á Moisés. Lev. 24:23
  • Cuando hubiereis entrado en la tierra que yo os doy, la tierra hará sábado Lev. 25:2
  • Lo que de suyo se naciere en tu tierra Lev. 25:5
  • sierva, y á tu criado, y á tu extranjero que morare contigo: Lev. 25:6
  • Y á tu animal, y á la bestia que hubiere en tu tierra, será todo el Lev. 25:7
  • de años, siete veces siete años; de modo que los días de las siete semanas de Lev. 25:8
  • jubileo: no sembraréis, ni segaréis lo que naciere de suyo en la tierra, ni Lev. 25:11
  • fruto añejo; hasta el año noveno, hasta que venga su fruto comeréis del Lev. 25:22
  • rematadamente, porque la tierra mía es; que vosotros peregrinos y extranjeros Lev. 25:23
  • el rescatador, su cercano, y rescatará lo que su hermano hubiere vendido. Lev. 25:25
  • si alcanzare su mano, y hallare lo que basta para su rescate; Lev. 25:26
  • los años de su venta, y pagará lo que quedare al varón á quien vendió, y Lev. 25:27
  • Mas si no alcanzare su mano lo que basta para que vuelva á él, lo que Lev. 25:28
  • Y el varón que vendiere casa de morada en ciudad Lev. 25:29
  • dentro de un año entero, la casa que estuviere en la ciudad murada Lev. 25:30
  • Mas las casas de las aldeas que no tienen muro alrededor, serán Lev. 25:31
  • los Levitas las casas de las ciudades que poseyeren. Lev. 25:32
  • Y el que comprare de los Levitas, saldrá de Lev. 25:33
  • Yo Jehová vuestro Dios, que os saqué de la tierra de Egipto Lev. 25:38
  • Así tu siervo como tu sierva que tuvieres, serán de las gentes que Lev. 25:44
  • de los hijos de los forasteros que viven entre vosotros, y de los que Lev. 25:45
  • Y si el peregrino ó extranjero que está contigo, adquiriese medios, y Lev. 25:47
  • Después que se hubiere vendido, podrá ser Lev. 25:48
  • Y contará con el que lo compró, desde el año que se Lev. 25:50
  • Yo Jehová vuestro Dios, que os saqué de la tierra de Egipto Lev. 26:13
  • vosotros terror, extenuación y calentura, que consuman los ojos y atormenten Lev. 26:16
  • delante de vuestros enemigos; y los que os aborrecen se enseñorearán de Lev. 26:17
  • Y vuestra fuerza se consumirá en vano; que vuestra tierra no dará su esquilmo Lev. 26:20
  • también contra vosotros bestias fieras que os arrebaten los hijos, y destruyan Lev. 26:22
  • estas cosas no fuereis corregidos, sino que anduviereis conmigo en oposición, Lev. 26:23
  • y se pasmarán de ella vuestros enemigos que en ella moran: Lev. 26:32
  • holgará sus sábados todos los días que estuviere asolada, y vosotros en la Lev. 26:34
  • Todo el tiempo que estará asolada, holgará lo que no Lev. 26:35
  • Y á los que quedaren de vosotros infundiré en Lev. 26:36
  • Y los que quedaren de vosotros decaerán en Lev. 26:39
  • de sus padres, por su prevaricación con que prevaricaron contra mí: y también Lev. 26:40
  • Que la tierra estará desamparada de Lev. 26:43
  • Estos son los decretos, derechos y leyes que estableció Jehová entre sí y los Lev. 26:46
  • según la estimación de las personas que se hayan de redimir, así será tu Lev. 27:2
  • Pero si fuere más pobre que tu estimación, entonces comparecerá Lev. 27:8
  • Y si fuere animal de que se ofrece ofrenda á Jehová, todo lo Lev. 27:9
  • Y si fuere algún animal inmundo, de que no se ofrece ofrenda á Jehová Lev. 27:11
  • cuenta del dinero conforme á los años que quedaren hasta el año del jubileo Lev. 27:18
  • Y si el que santificó la tierra quisiere Lev. 27:19
  • Sino que cuando saliere en el jubileo, la Lev. 27:21
  • santificare alguno á Jehová la tierra que él compró, que no era de la tierra Lev. 27:22
  • Y todo lo que apreciares será conforme al siclo Lev. 27:25
  • Empero el primogénito de los animales, que por la primogenitura es de Jehová Lev. 27:26
  • Pero ninguna cosa consagrada, que alguno hubiere santificado á Lev. 27:28
  • anatema (cosa consagrada) de hombres que se consagrare no será redimido Lev. 27:29
  • décima de vacas ó de ovejas, de todo lo que pasa bajo la vara, la décima será Lev. 27:32
  • Estos son los mandamientos que ordenó Jehová á Moisés, para los Lev. 27:34
  • De veinte años arriba, todos los que pueden salir á la guerra en Israel Núm. 1:3
  • Y estos son los nombres de los varones que estarán con vosotros: De la tribu Núm. 1:5
  • pues Moisés y Aarón á estos varones que fueron declarados por sus nombres: Núm. 1:17
  • los varones de veinte años arriba, todos los que podían salir á la guerra; Núm. 1:20, 1:22
  • nombres, de veinte años arriba, todos los que podían salir á la guerra; Núm. 1:24, 1:26, 1:28, 1:30
  • los nombres, de veinte años arriba, todos los que podían salir á la guerra; Núm. 1:32
  • nombres, de veinte años arriba, todos los que podían salir á la guerra; Núm. 1:34, 1:36, 1:38
  • nombres, de veinte años arriba, todos los que podían salir á la guerra. Núm. 1:40
  • nombres, de veinte años arriba, todos los que podían salir á la guerra; Núm. 1:42
  • y Aarón, con los príncipes de Israel, que eran doce, uno por cada casa de Núm. 1:44
  • padres, de veinte años arriba, todos los que podían salir á la guerra en Núm. 1:45
  • todos sus vasos, y sobre todas las cosas que le pertenecen: ellos llevarán el Núm. 1:50
  • los Levitas lo armarán: y el extraño que se llegare, morirá. Núm. 1:51
  • de Israel conforme á todas las cosas que mandó Jehová á Moisés; así lo Núm. 1:54
  • en medio de los ejércitos: de la manera que asientan el campo, así caminarán Núm. 2:17
  • de Israel conforme á todas las cosas que Jehová mandó á Moisés; así Núm. 2:34
  • de Aarón y de Moisés, desde que Jehová habló á Moisés en el monte Núm. 3:1
  • estar delante del sacerdote Aarón, para que le ministren; Núm. 3:6
  • á Aarón y á sus hijos, para que ejerzan su sacerdocio: y el Núm. 3:10
  • en lugar de todos los primogénitos que abren la matriz entre los hijos de Núm. 3:12
  • mío es todo primogénito; desde el día que yo maté todos los primogénitos en Núm. 3:13
  • y el pabellón de la puerta del atrio, que está junto al tabernáculo y junto Núm. 3:26
  • mes arriba, eran ocho mil y seiscientos, que tenían la guarda del santuario. Núm. 3:28
  • los altares, y los vasos del santuario con que ministran, y el velo, con todo Núm. 3:31
  • de Aarón el sacerdote, prepósito de los que tienen la guarda del santuario. Núm. 3:32
  • Y los que acamparán delante del tabernáculo Núm. 3:38
  • Todos los contados de los Levitas, que Moisés y Aarón conforme á la Núm. 3:39
  • de los doscientos y setenta y tres, que sobrepujan á los Levitas los Núm. 3:46
  • el dinero por los rescates de los que de ellos sobran. Núm. 3:48
  • Moisés el dinero del rescate de los que resultaron de más de los Núm. 3:49
  • conforme al dicho de Jehová, según que Jehová había mandado á Moisés. Núm. 3:51
  • arriba hasta cincuenta años, todos los que entran en compañía, para hacer Núm. 4:3
  • platillos, y todos sus vasos del aceite con que se sirve; Núm. 4:9
  • todos los vasos del servicio, de que hacen uso en el santuario, y los Núm. 4:12
  • sobre él todos sus instrumentos de que se sirve: las paletas, los garfios Núm. 4:14
  • para conducir: mas no tocarán cosa santa, que morirán. Estas serán las cargas Núm. 4:15
  • el cargo de todo el tabernáculo, y de todo lo que está en él, en el santuario Núm. 4:16
  • Mas esto haréis con ellos, para que vivan, y no mueran cuando llegaren Núm. 4:19
  • ver, cuando cubrieren las cosas santas; que morirán. Núm. 4:20
  • cincuenta años los contarás; todos los que entran en compañía, para hacer Núm. 4:23
  • y la cubierta de pieles de tejones que está sobre él encima, y el Núm. 4:25
  • y el pabellón de la puerta del atrio, que está cerca del tabernáculo y Núm. 4:26
  • cincuenta años, los contarás; todos los que entran en compañía, para hacer Núm. 4:30
  • el de edad de cincuenta años; todos los que entran en compañía, para ministrar Núm. 4:35
  • de las familias de Coath, todos los que ministran en el tabernáculo del Núm. 4:37
  • el de edad de cincuenta años, todos los que entran en compañía, para ministrar Núm. 4:39
  • de los hijos de Gersón, todos los que ministran en el tabernáculo del Núm. 4:41
  • el de edad de cincuenta años, todos los que entran en compañía, para ministrar Núm. 4:43
  • Todos los contados de los Levitas, que Moisés y Aarón y los jefes de Núm. 4:46
  • el de edad de cincuenta años, todos los que entraban para ministrar en el Núm. 4:47
  • Manda á los hijos de Israel que echen del campo á todo leproso, y á Núm. 5:2
  • E hiciéronlo así los hijos de Israel, que los echaron fuera del campo: como Núm. 5:4
  • hijos de Israel: El hombre ó la mujer que cometiere alguno de todos los Núm. 5:6
  • Confesarán su pecado que cometieron, y compensarán su ofensa Núm. 5:7
  • toda ofrenda de todas las cosas santas que los hijos de Israel presentaren al Núm. 5:9
  • de cualquiera será suyo: asimismo lo que cualquiera diere al sacerdote Núm. 5:10
  • Que alguno se hubiere echado con ella Núm. 5:13
  • presente de celos, presente de recordación, que trae en memoria pecado. Núm. 5:15
  • tomará también el sacerdote del polvo que hubiere en el suelo del Núm. 5:17
  • sus manos el presente de la recordación, que es el presente de celos: y el Núm. 5:18
  • libre seas de estas aguas amargas que traen maldición: Núm. 5:19
  • de tu pueblo, haciendo Jehová á tu muslo que caiga, y á tu vientre que se Núm. 5:21
  • Y estas aguas que dan maldición entren en tus Núm. 5:22
  • á beber á la mujer las aguas amargas que traen maldición; y las aguas que Núm. 5:24
  • Darále pues á beber las aguas; y será, que si fuere inmunda y hubiere hecho Núm. 5:27
  • Mas si la mujer no fuere inmunda, sino que estuviere limpia, ella será libre Núm. 5:28
  • el tiempo de su nazareato, de todo lo que se hace de vid de vino, desde los Núm. 6:4
  • no pasará navaja sobre su cabeza, hasta que sean cumplidos los días de su Núm. 6:5
  • Todo el tiempo que se apartaré á Jehová, no entrará á Núm. 6:6
  • el otro en holocausto: y expiarálo de lo que pecó sobre el muerto, y Núm. 6:11
  • Esta es, pues, la ley del Nazareo el día que se cumpliere el tiempo de su Núm. 6:13
  • nazareato, y los pondrá sobre el fuego que está debajo del sacrificio de las Núm. 6:18
  • sobre las manos del Nazareo, después que fuere raído su nazareato: Núm. 6:19
  • Esta es la ley del Nazareo que hiciere voto de su ofrenda á Jehová Núm. 6:21
  • Y ACONTECIÓ, que cuando Moisés hubo acabado de Núm. 7:1
  • cuales eran los príncipes de las tribus, que estaban sobre los contados Núm. 7:2
  • á la dedicación del altar el día que fué ungido, ofrecieron los Núm. 7:10
  • Y el que ofreció su ofrenda el primer día Núm. 7:12
  • Esta fué la dedicación del altar, el día que fué ungido, por los príncipes de Núm. 7:84
  • Esta fué la dedicación del altar, después que fué ungido. Núm. 7:88
  • para hablar con El, oía la Voz que le hablaba de encima de la Núm. 7:89
  • Y Aarón lo hizo así; que encendió enfrente del candelero Núm. 8:3
  • labrado á martillo: conforme al modelo que Jehová mostró á Moisés, así hizo Núm. 8:4
  • hijos de Israel, en lugar de todo aquel que abre matriz; helos tomado para mí Núm. 8:16
  • hombres como de animales; desde el día que yo herí todo primogénito en la Núm. 8:17
  • de entre los hijos de Israel, para que sirvan el ministerio de los hijos Núm. 8:19
  • de los Levitas conforme á todas las cosas que mandó Jehová á Moisés acerca de Núm. 8:20
  • y delante de sus hijos: de la manera que mandó Jehová á Moisés acerca de Núm. 8:22
  • testimonio, para hacer la guarda, bien que no servirán en el ministerio. Así Núm. 8:26
  • Moisés á los hijos de Israel, para que hiciesen la pascua. Núm. 9:4
  • de Sinaí: conforme á todas las cosas que mandó Jehová á Moisés, así Núm. 9:5
  • Y hubo algunos que estaban inmundos á causa de muerto Núm. 9:6
  • de vosotros ó de vuestras generaciones, que fuere inmundo por causa de Núm. 9:10
  • Mas el que estuviere limpio, y no estuviere de Núm. 9:13
  • Y el día que el tabernáculo fué levantado, la Núm. 9:15
  • Y según que se alzaba la nube del tabernáculo Núm. 9:17
  • asentaban el campo: todos los días que la nube estaba sobre el Núm. 9:18
  • Y cuando sucedía que la nube estaba sobre el tabernáculo Núm. 9:20
  • Y cuando era que la nube se detenía desde la tarde Núm. 9:21
  • entonces moverán el campo de los que están alojados al oriente. Núm. 10:5
  • vez, entonces moverán el campo de los que están alojados al mediodía: alarma Núm. 10:6
  • en vuestra tierra contra el enemigo que os molestare, tocaréis alarma con Núm. 10:9
  • en el mes segundo, á los veinte del mes, que la nube se alzó del tabernáculo Núm. 10:11
  • Y después que estaba ya desarmado el tabernáculo Núm. 10:17
  • llevando el santuario; y entre tanto que ellos llegaban, los otros Núm. 10:21
  • Y él le respondió: Yo no iré, sino que me marcharé á mi tierra y á mi Núm. 10:30
  • Y él le dijo: Ruégote que no nos dejes; porque tú sabes Núm. 10:31
  • Y será, que si vinieres con nosotros, cuando Núm. 10:32
  • de Jehová iba sobre ellos de día, desde que partieron del campo. Núm. 10:34
  • Y fué, que en moviendo el arca, Moisés decía Núm. 10:35
  • Y ACONTECIÓ que el pueblo se quejó á oídos de Núm. 11:1
  • Y el vulgo que había en medio tuvo un vivo deseo Núm. 11:4
  • Nos acordamos del pescado que comíamos en Egipto de balde, de los Núm. 11:5
  • Y ahora nuestra alma se seca; que nada sino maná ven nuestros ojos. Núm. 11:6
  • Y oyó Moisés al pueblo, que lloraba por sus familias, cada uno Núm. 11:10
  • y por qué no he hallado gracia en tus ojos, que has puesto la carga de todo Núm. 11:11
  • á todo este pueblo? ¿engendrélo yo, para que me digas: Llévalo en tu seno Núm. 11:12
  • porque lloran á mí, diciendo: Danos carne que comamos. Núm. 11:13
  • yo solo soportar á todo este pueblo, que me es pesado en demasía. Núm. 11:14
  • si así lo haces tú conmigo, yo te ruego que me des muerte, si he hallado Núm. 11:15
  • varones de los ancianos de Israel, que tu sabes que son ancianos del Núm. 11:16
  • allí contigo; y tomaré del espíritu que está en ti, y pondré en ellos; y Núm. 11:17
  • para mañana, y comeréis carne: pues que habéis llorado en oídos de Núm. 11:18
  • Sino hasta un mes de tiempo, hasta que os salga por las narices, y os sea Núm. 11:20
  • de degollar para ellos ovejas y bueyes que les basten? ¿ó se juntarán para Núm. 11:22
  • la nube, y hablóle; y tomó del espíritu que estaba en él, y púsolo en los Núm. 11:25
  • Tienes tú celos por mí? mas ojalá que todo el pueblo de Jehová fuesen Núm. 11:29
  • siguiente, y recogiéronse codornices: el que menos, recogió diez montones; y Núm. 11:32
  • carne entre los dientes de ellos, antes que fuese mascada, cuando el furor de Núm. 11:33
  • Moisés á causa de la mujer Ethiope que había tomado: porque él había Núm. 12:1
  • Y aquel varón Moisés era muy manso, más que todos los hombres que había sobre Núm. 12:3
  • No así á mi siervo Moisés, que es fiel en toda mi casa: Núm. 12:7
  • se apartó del tabernáculo: y he aquí que María era leprosa como la nieve; y Núm. 12:10
  • No sea ella ahora como el que sale muerto del vientre de su madre Núm. 12:12
  • á Jehová, diciendo: Ruégote, oh Dios, que la sanes ahora. Núm. 12:13
  • y el pueblo no pasó adelante hasta que se le reunió María. Núm. 12:15
  • Envía tú hombres que reconozcan la tierra de Canaán, la Núm. 13:2
  • Estos son los nombres de los varones que Moisés envió á reconocer la tierra Núm. 13:16
  • la tierra qué tal es; y el pueblo que la habita, si es fuerte ó débil Núm. 13:18
  • aquel lugar Nahal-escol por el racimo que cortaron de allí los hijos de Núm. 13:24
  • á la tierra á la cual nos enviaste, la que ciertamente fluye leche y miel Núm. 13:27
  • Mas el pueblo que habita aquella tierra es fuerte, y Núm. 13:28
  • y dijo: Subamos luego, y poseámosla; que más podremos que ella. Núm. 13:30
  • Mas los varones que subieron con él, dijeron: No Núm. 13:31
  • entre los hijos de Israel la tierra que habían reconocido, diciendo: La Núm. 13:32
  • á esta tierra para caer á cuchillo y que nuestras mujeres y nuestros Núm. 14:3
  • hijo de Nun, y Caleb hijo de Jephone, que eran de los que habían reconocido Núm. 14:6
  • esta tierra, y nos la entregará; tierra que fluye leche y miel. Núm. 14:8
  • no me ha de creer con todas las señales que he hecho en medio de ellos?. Núm. 14:11
  • pondré sobre gente grande y más fuerte que ellos. Núm. 14:12
  • de esta tierra; los cuales han oído que tú, oh Jehová, estabas en medio de Núm. 14:14
  • Y que has hecho morir á este pueblo como Núm. 14:15
  • Ahora, pues, yo te ruego que sea magnificada la fortaleza del Núm. 14:17
  • tardo de ira y grande en misericordia, que perdona la iniquidad y la Núm. 14:18
  • Que todos los que vieron mi gloria y Núm. 14:22
  • juré á sus padres: no, ninguno de los que me han irritado la verá. Núm. 14:23
  • cuándo oiré esta depravada multitud que murmura contra mí, las querellas Núm. 14:27
  • Diles: Vivo yo, dice Jehová, que según habéis hablado á mis oídos Núm. 14:28
  • chiquitos, de los cuales dijisteis que serían por presa, yo los Núm. 14:31
  • llevarán vuestras fornicaciones, hasta que vuestros cuerpos sean consumidos Núm. 14:33
  • de los días, de los cuarenta días en que reconocisteis la tierra, llevaréis Núm. 14:34
  • así haré á toda esta multitud perversa que se ha juntado contra mí; en este Núm. 14:35
  • Y los varones que Moisés envió á reconocer la tierra Núm. 14:36
  • Aquellos varones que habían hablado mal de la tierra Núm. 14:37
  • con vida de entre aquellos hombres que habían ido á reconocer la tierra. Núm. 14:38
  • descendieron el Amalecita y el Cananeo, que habitaban en aquel monte, é Núm. 14:45
  • en la tierra de vuestras habitaciones, que yo os doy, Núm. 15:2
  • Entonces el que ofreciere su ofrenda á Jehová Núm. 15:4
  • ó carnero, ó cordero, lo mismo de ovejas que de cabras. Núm. 15:11
  • con vosotros extranjero, ó cualquiera que estuviere entre vosotros por Núm. 15:14
  • de la congregación y el extranjero que con vosotros mora; estatuto que Núm. 15:15
  • tendréis, vosotros y el peregrino que con vosotros mora. Núm. 15:16
  • Será que cuando comenzareis á comer el pan Núm. 15:19
  • De lo primero que amasareis, ofreceréis una torta en Núm. 15:20
  • y no hiciereis todos estos mandamientos que Jehová ha dicho á Moisés, Núm. 15:22
  • Todas las cosas que Jehová os ha mandado por la mano de Núm. 15:23
  • Será que, si el pecado fué hecho por yerro Núm. 15:24
  • de los hijos de Israel, y al extranjero que peregrina entre ellos, por cuanto Núm. 15:26
  • hará expiación por la persona que habrá pecado por yerro, cuando Núm. 15:28
  • los hijos de Israel, y el peregrino que habitare entre ellos, una misma Núm. 15:29
  • Mas la persona que hiciere algo con altiva mano, así Núm. 15:30
  • en el desierto, hallaron un hombre que recogía leña en día de sábado. Núm. 15:32
  • Y los que le hallaron recogiendo leña Núm. 15:33
  • Y pusiéronlo en la cárcel, por que no estaba declarado qué le habían Núm. 15:34
  • Habla á los hijos de Israel, y diles que se hagan pezuelos (franjas) en los Núm. 15:38
  • Y serviros ha de pezuelo, para que cuando lo viereis, os acordéis de Núm. 15:39
  • Para que os acordéis, y hagáis todos mis Núm. 15:40
  • Yo Jehová vuestro Dios, que os saqué de la tierra de Egipto Núm. 15:41
  • suyo, y al santo harálo llegar á sí; y al que él escogiere, él lo allegará á Núm. 16:5
  • delante de Jehová mañana; y será que el varón á quien Jehová escogiere Núm. 16:7
  • Os es poco que el Dios de Israel os haya apartado Núm. 16:9
  • Y que te hizo acercar á ti, y á todos Núm. 16:10
  • Por tanto, tú y todo tu séquito sois los que os juntáis contra Jehová: pues Núm. 16:11
  • Es poco que nos hayas hecho venir de una Núm. 16:13
  • Ni tampoco nos has metido tú en tierra que fluya leche y miel, ni nos has dado Núm. 16:14
  • de toda carne, ¿no es un hombre el que pecó? ¿y airarte has tu contra Núm. 16:22
  • y no toquéis ninguna cosa suya, por que no perezcáis en todos sus Núm. 16:26
  • Y dijo Moisés: En esto conoceréis que Jehová me ha enviado para que Núm. 16:28
  • vivos al abismo, entonces conoceréis que estos hombres irritaron á Núm. 16:30
  • Y aconteció, que en acabando él de hablar todas Núm. 16:31
  • Y ellos, con todo lo que tenían, descendieron vivos al Núm. 16:33
  • Y todo Israel, los que estaban en derredor de ellos Núm. 16:34
  • los doscientos y cincuenta hombres que ofrecían el sahumerio. Núm. 16:35
  • Di á Eleazar, hijo de Aarón sacerdote, que tome los incensarios de en medio Núm. 16:37
  • tomó los incensarios de metal con que los quemados habían ofrecido; y Núm. 16:39
  • En recuerdo á los hijos de Israel que ningún extraño que no sea de la Núm. 16:40
  • Y aconteció que, como se juntó la congregación Núm. 16:42
  • en medio de la congregación: y he aquí que la mortandad había comenzado en Núm. 16:47
  • Y los que murieron en aquella mortandad Núm. 16:49
  • Y será, que el varón que yo escogiere, su vara Núm. 17:5
  • Y aconteció que el día siguiente vino Moisés al Núm. 17:8
  • de Aarón delante del testimonio, para que se guarde por señal á los hijos Núm. 17:10
  • Cualquiera que se llegare, el que se acercare al Núm. 17:13
  • Y guardarán lo que tú ordenares, y el cargo de todo el Núm. 18:3
  • santuario, y la guarda del altar, para que no sea más la ira sobre los hijos Núm. 18:5
  • dados á vosotros en don de Jehová, para que sirvan en el ministerio del Núm. 18:6
  • de vuestro sacerdocio; y el extraño que se llegare, morirá. Núm. 18:7
  • y toda expiación por el pecado de ellos, que me han de presentar, será cosa Núm. 18:9
  • lo más escogido, las primicias de ello, que presentarán á Jehová, á ti las Núm. 18:12
  • Todo lo que abriere matriz en toda carne que Núm. 18:15
  • de cinco siclos, al siclo del santuario, que es de veinte óbolos. Núm. 18:16
  • ofrendas elevadas de las cosas santas, que los hijos de Israel ofrecieren á Núm. 18:19
  • los diezmos de los hijos de Israel, que ofrecerán á Jehová en ofrenda: por Núm. 18:24
  • de los hijos de Israel los diezmos que os he dado de ellos por vuestra Núm. 18:26
  • á Jehová de todos vuestros diezmos que hubiereis recibido de los hijos de Núm. 18:28
  • lo mejor de ellos ofreceréis la porción que ha de ser consagrada. Núm. 18:29
  • Esta es la ordenanza de la ley que Jehová ha prescrito, diciendo: Di á Núm. 19:2
  • y lo echará en medio del fuego en que arde la vaca. Núm. 19:6
  • Asimismo el que la quemó, lavará sus vestidos en Núm. 19:8
  • Y el que recogió las cenizas de la vaca Núm. 19:10
  • El que tocare muerto de cualquiera persona Núm. 19:11
  • Cualquiera que tocare en muerto, en persona de Núm. 19:13
  • alguno muriere en la tienda: cualquiera que entrare en la tienda y todo lo que Núm. 19:14
  • Y cualquiera que tocare en muerto á cuchillo sobre Núm. 19:16
  • todos los muebles, y sobre las personas que allí estuvieren, y sobre aquel Núm. 19:18
  • Y el que fuere inmundo, y no se purificare Núm. 19:20
  • será por estatuto perpetuo: también el que rociare el agua de la separación Núm. 19:21
  • Y todo lo que el inmundo tocare, será inmundo: y Núm. 19:22
  • con Moisés, y hablaron diciendo: ¡Ojalá que nosotros hubiéramos muerto Núm. 20:3
  • de Jehová á este desierto, para que muramos aquí nosotros y nuestras Núm. 20:4
  • no meteréis esta congregación en la tierra que les he dado. Núm. 20:12
  • hermano: Tú has sabido todo el trabajo que nos ha venido: Núm. 20:14
  • Rogámoste que pasemos por tu tierra; no pasaremos Núm. 20:17
  • pueblos; pues no entrará en la tierra que yo di á los hijos de Israel, por Núm. 20:24
  • Y viendo toda la congregación que Aarón era muerto, hiciéronle duelo Núm. 20:29
  • de Arad, el cual habitaba al mediodía, que venía Israel por el camino de Núm. 21:1
  • Por qué nos hiciste subir de Egipto para que muramos en este desierto? que ni Núm. 21:5
  • entre el pueblo serpientes ardientes, que mordían al pueblo: y murió mucho Núm. 21:6
  • contra Jehová, y contra ti: ruega á Jehová que quite de nosotros estas Núm. 21:7
  • y ponla sobre la bandera: y será que cualquiera que fuere mordido y Núm. 21:8
  • metal, y púsola sobre la bandera, y fué, que cuando alguna serpiente mordía á Núm. 21:9
  • asentaron en Ije-abarim, en el desierto que está delante de Moab, al Núm. 21:11
  • y asentaron de la otra parte de Arnón, que está en el desierto, y que sale Núm. 21:13
  • el libro de las batallas de Jehová: Lo que hizo en el mar Bermejo, Y en los Núm. 21:14
  • Y á la corriente de los arroyos Que va á parar en Ar, Y descansa en el Núm. 21:15
  • Y de Bamoth al valle que está en los campos de Moab, y á la Núm. 21:20
  • los pozos: por el camino real iremos, hasta que pasemos tu término. Núm. 21:22
  • Que fuego salió de Hesbón, Y llama de Núm. 21:28
  • sus aldeas, y echaron al Amorrheo que estaba allí. Núm. 21:32
  • dijo á Moisés: No le tengas miedo, que en tu mano lo he dado, á el y á Núm. 21:34
  • él, y á sus hijos, y á toda su gente, sin que le quedara uno, y poseyeron su Núm. 21:35
  • Y vió Balac, hijo de Zippor, todo lo que Israel había hecho al Amorrheo. Núm. 22:2
  • Y Moab temió mucho á causa del pueblo que era mucho; y angustióse Moab á Núm. 22:3
  • á Balaam hijo de Beor, á Pethor, que está junto al río en la tierra de Núm. 22:5
  • este pueblo, porque es más fuerte que yo: quizá podré yo herirlo, y Núm. 22:6
  • Balaam, y díjole: ¿Qué varones son estos que están contigo? Núm. 22:9
  • He aquí este pueblo que ha salido de Egipto, cubre la haz Núm. 22:11
  • vez más príncipes, y más honorables que los otros. Núm. 22:15
  • Así dice Balac, hijo de Zippor: Ruégote que no dejes de venir á mí: Núm. 22:16
  • duda te honraré mucho, y haré todo lo que me dijeres: ven pues ahora Núm. 22:17
  • Ruégoos por tanto ahora, que reposeis aquí esta noche, para que Núm. 22:19
  • levántate y ve con ellos: empero harás lo que yo te dijere. Núm. 22:20
  • Y el asna vió al ángel de Jehová, que estaba en el camino con su espada Núm. 22:23
  • Jehová se puso en una senda de viñas que tenía pared de una parte y pared de Núm. 22:24
  • la cual dijo á Balaam: ¿Qué te he hecho, que me has herido estas tres veces? Núm. 22:28
  • de mí: ¡ojalá tuviera espada en mi mano, que ahora te mataría! Núm. 22:29
  • yo tu asna? sobre mí has cabalgado desde que tú me tienes hasta este día; ¿he Núm. 22:30
  • ojos á Balaam, y vió al ángel de Jehová que estaba en el camino, y tenía su Núm. 22:31
  • dijo al ángel de Jehová: He pecado, que no sabía que tú te ponías delante Núm. 22:34
  • Ve con esos hombres: empero la palabra que yo te dijere, esa hablarás. Así Núm. 22:35
  • Y oyendo Balac que Balaam venía, salió á recibirlo á Núm. 22:36
  • podré ahora hablar alguna cosa? La palabra que Dios pusiere en mi boca, esa Núm. 22:38
  • y envió á Balaam, y á los príncipes que estaban con él. Núm. 22:40
  • me vendrá al encuentro, y cualquiera cosa que me mostrare, te la noticiaré. Y Núm. 23:3
  • Por qué maldeciré yo al que Dios no maldijo? ¿Y por qué he de Núm. 23:8
  • collados lo miraré: He aquí un pueblo que habitará confiado, Y no será Núm. 23:9
  • Qué me has hecho? hete tomado para que maldigas á mis enemigos, y he Núm. 23:11
  • él respondió, y dijo: ¿No observaré yo lo que Jehová pusiere en mi boca para Núm. 23:12
  • Y dijo Balac: Ruégote que vengas conmigo á otro lugar desde Núm. 23:13
  • Y vino á él, y he aquí que él estaba junto á su holocausto, y Núm. 23:17
  • Dios no es hombre, para que mienta; Ni hijo de hombre para que Núm. 23:19
  • ahora, será dicho de Jacob y de Israel: ¡Lo que ha hecho Dios! Núm. 23:23
  • He aquí el pueblo, que como león se levantará, Y como Núm. 23:24
  • Entonces Balac dijo á Balaam: Ya que no lo maldices, ni tampoco lo Núm. 23:25
  • y dijo á Balac: ¿No te he dicho que todo lo que Jehová me dijere Núm. 23:26
  • Y dijo Balac á Balaam: Ruégote que vengas, te llevaré á otro lugar Núm. 23:27
  • llevó á Balaam á la cumbre de Peor, que mira hacia Jesimón. Núm. 23:28
  • Y COMO vió Balaam que parecía bien á Jehová que el Núm. 24:1
  • Dijo el que oyó los dichos de Dios, El que vió Núm. 24:4
  • muchas aguas: Y ensalzarse ha su rey más que Agag, Y su reino será ensalzado. Núm. 24:7
  • leona; ¿quién lo despertará? Benditos los que te bendijeren, Y malditos los Núm. 24:9
  • por tanto, ahora á tu lugar: yo dije que te honraría, mas he aquí que Núm. 24:11
  • lo declaré yo también á tus mensajeros que me enviaste, diciendo: Núm. 24:12
  • buena ni mala de mi arbitrio; mas lo que Jehová hablare, eso diré yo? Núm. 24:13
  • mi pueblo: por tanto, ven, te indicaré lo que este pueblo ha de hacer á tu Núm. 24:14
  • Dijo el que oyó los dichos de Jehová, Y el que Núm. 24:16
  • Y destruirá de la ciudad lo que quedare. Núm. 24:19
  • Que el Cineo será echado, Cuando Assur Núm. 24:22
  • Matad cada uno á aquellos de los suyos que se han allegado á Baal-peor. Núm. 25:5
  • Y el nombre del varón muerto, que fué muerto con la Madianita, era Núm. 25:14
  • á vosotros con sus ardides, con que os han engañado en el negocio de Núm. 25:18
  • Y ACONTECIÓ después de la mortandad, que Jehová habló á Moisés, y á Eleazar Núm. 26:1
  • por las casas de sus padres, todos los que puedan salir á la guerra en Núm. 26:2
  • Jehová á Moisés y á los hijos de Israel, que habían salido de tierra de Egipto. Núm. 26:4
  • fueron los del consejo de la congregación, que hicieron el motín contra Núm. 26:9
  • Que la tierra abrió su boca y tragó á Núm. 26:10
  • desierto, el cual no estuvo en la junta que se reunió contra Jehová en la Núm. 27:3
  • á este monte Abarim, y verás la tierra que he dado á los hijos de Israel. Núm. 27:12
  • Y después que la habrás visto, tú también serás Núm. 27:13
  • Que salga delante de ellos, y que entre Núm. 27:17
  • Y pondrás de tu dignidad sobre él, para que toda la congregación de los hijos Núm. 27:20
  • hizo como Jehová le había mandado; que tomó á Josué, y le puso delante de Núm. 27:22
  • les dirás: Esta es la ofrenda encendida que ofreceréis á Jehová: dos corderos Núm. 28:3
  • Es holocausto continuo, que fué hecho en el monte de Sinaí en Núm. 28:6
  • además del holocausto de la mañana, que es el holocausto continuo. Núm. 28:23
  • los hijos de Israel, conforme á todo lo que Jehová le había mandado. Núm. 29:40
  • hijos de Israel, diciendo: Esto es lo que Jehová ha mandado. Núm. 30:1
  • su palabra: hará conforme á todo lo que salió de su boca. Núm. 30:2
  • oyere su voto, y la obligación con que ligó su alma, y su padre callare á Núm. 30:4
  • Mas si su padre le vedare el día que oyere todos sus votos y sus Núm. 30:5
  • o pronunciare de sus labios cosa con que obligue su alma; Núm. 30:6
  • de ella serán firmes, y la obligación con que ligó su alma, firme será. Núm. 30:7
  • marido lo oyó, le vedó, entonces el voto que ella hizo, y lo que pronunció de Núm. 30:8
  • Mas todo voto de viuda, ó repudiada, con que ligare su alma, será firme. Núm. 30:9
  • votos serán firmes, y toda obligación con que hubiere ligado su alma, firme Núm. 30:11
  • Mas si su marido los anuló el día que los oyó; todo lo que salió de sus Núm. 30:12
  • sus votos, y todas las obligaciones que están sobre ella: confirmólas Núm. 30:14
  • Estas son las ordenanzas que Jehová mandó á Moisés entre el Núm. 30:16
  • despojos, al campo en los llanos de Moab, que están junto al Jordán de Núm. 31:12
  • contra los tribunos y centuriones que volvían de la guerra; Núm. 31:14
  • Jehová en el negocio de Peor; por lo que hubo mortandad en la Núm. 31:16
  • los niños: matad también toda mujer que haya conocido varón carnalmente. Núm. 31:17
  • Y todas las niñas entre las mujeres, que no hayan conocido ayuntamiento de Núm. 31:18
  • fuera del campo siete días: y todos los que hubieren matado persona, y Núm. 31:19
  • sacerdote dijo á los hombres de guerra que venían de la guerra: Esta es la Núm. 31:21
  • Todo lo que resiste el fuego, por fuego lo Núm. 31:23
  • Toma la cuenta de la presa que se ha hecho, así de las personas Núm. 31:26
  • Y partirás por mitad la presa entre los que pelearon, los que salieron á la Núm. 31:27
  • el tributo de los hombres de guerra, que salieron á la guerra: de Núm. 31:28
  • de todo animal; y los darás á los Levitas, que tienen la guarda del Núm. 31:30
  • Y fué la presa, el resto de la presa que tomaron los hombres de guerra Núm. 31:32
  • Y en cuanto á personas, de mujeres que no habían conocido ayuntamiento de Núm. 31:35
  • Y la mitad, la parte de los que habían salido á la guerra, fué el Núm. 31:36
  • Y de la mitad para los hijos de Israel, que apartó Moisés de los hombres que Núm. 31:42
  • de los animales, y diólos á los Levitas, que tenían la guarda del Núm. 31:47
  • tomado razón de los hombres de guerra que están en nuestro poder, y ninguno Núm. 31:49
  • á Jehová ofrenda, cada uno de lo que ha hallado, vasos de oro Núm. 31:50
  • Y todo el oro de la ofrenda que ofrecieron á Jehová de los tribunos Núm. 31:52
  • La tierra que Jehová hirió delante de la Núm. 32:4
  • el ánimo de los hijos de Israel, para que no pasen á la tierra que les ha Núm. 32:7
  • los envié desde Cades-barnea para que viesen la tierra. Núm. 32:8
  • Que subieron hasta la arroyada de Escol Núm. 32:9
  • Que no verán los varones que subieron Núm. 32:11
  • de Jephone Cenezeo, y Josué hijo de Nun, que fueron perfectos en pos de Núm. 32:12
  • cuarenta años por el desierto, hasta que fué acabada toda aquella Núm. 32:13
  • delante de los hijos de Israel, hasta que los metamos en su lugar: y Núm. 32:17
  • No volveremos á nuestras casas hasta que los hijos de Israel posean cada uno Núm. 32:18
  • el Jordán delante de Jehová, hasta que haya echado á sus enemigos de Núm. 32:21
  • he aquí habréis pecado á Jehová; y sabed que os alcanzará vuestro pecado. Núm. 32:23
  • majadas para vuestras ovejas, y haced lo que ha salido de vuestra boca. Núm. 32:24
  • de Jehová á la guerra, de la manera que mi señor dice. Núm. 32:27
  • todos de guerra delante de Jehová, luego que el país fuere sojuzgado delante Núm. 32:29
  • Rubén respondieron, diciendo: Haremos lo que Jehová ha dicho á tus siervos. Núm. 32:31
  • y á Sibma: y pusieron nombres á las ciudades que edificaron. Núm. 32:38
  • y tomáronla, y echaron al Amorrheo que estaba en ella. Núm. 32:39
  • Estaban enterrando los Egipcios los que Jehová había muerto de ellos, á Núm. 33:4
  • de Succoth, asentaron en Etham, que está al cabo del desierto. Núm. 33:6
  • de Etham, volvieron sobre Pi-hahiroth, que está delante de Baalsephon, y Núm. 33:7
  • geber, asentaron en el desierto de Zin, que es Cades. Núm. 33:36
  • Y el Cananeo, rey de Arad, que habitaba al mediodía en la tierra Núm. 33:40
  • en ella; porque yo os la he dado para que la poseáis. Núm. 33:53
  • país de delante de vosotros, sucederá que los que dejareis de ellos serán Núm. 33:55
  • Será además, que haré á vosotros como yo pensé Núm. 33:56
  • la tierra de Canaán, es á saber, la tierra que os ha de caer en heredad, la Núm. 34:2
  • de Israel, diciendo: Esta es la tierra que heredaréis por suerte, la cual Núm. 34:13
  • Estos son los nombres de los varones que os aposesionarán la tierra: Eleazar Núm. 34:17
  • Estos son á los que mandó Jehová que hiciesen la Núm. 34:29
  • Manda á los hijos de Israel, que den á los Levitas de la posesión Núm. 35:2
  • Y los ejidos de las ciudades que daréis á los Levitas, serán mil Núm. 35:4
  • Y de las ciudades que daréis á los Levitas, seis ciudades Núm. 35:6
  • Todas las ciudades que daréis á los Levitas serán cuarenta Núm. 35:7
  • Y las ciudades que diereis de la heredad de los hijos Núm. 35:8
  • tendréis, donde huya el homicida que hiriere á alguno de muerte por Núm. 35:11
  • pariente, y no morirá el homicida hasta que esté á juicio delante de la Núm. 35:12
  • De las ciudades, pues, que daréis, tendréis seis ciudades de Núm. 35:13
  • hijos de Israel, y al peregrino, y al que morare entre ellos, para que huya Núm. 35:15
  • Y si con piedra de mano, de que pueda morir, lo hiriere, y muriere Núm. 35:17
  • Y si con instrumento de palo de mano, de que pueda morir, lo hiriere, y muriere Núm. 35:18
  • hizo caer sobre él alguna piedra, de que pudo morir, y muriere, y él no Núm. 35:23
  • se había acogido; y morará en ella hasta que muera el gran sacerdote, el cual Núm. 35:25
  • de refugio deberá aquél habitar hasta que muera el gran sacerdote: y después Núm. 35:28
  • Cualquiera que hiriere á alguno, por dicho de Núm. 35:30
  • Ni tampoco tomaréis precio del que huyó á su ciudad de refugio, para Núm. 35:32
  • y la tierra no será expiada de la sangre que fué derramada en ella, sino por Núm. 35:33
  • Y dijeron: Jehová mandó á mi señor que por suerte diese la tierra á los Núm. 36:2
  • será añadida á la herencia de la tribu á que serán unidas: y será quitada de Núm. 36:3
  • Esto es lo que ha mandado Jehová acerca de las Núm. 36:6
  • Para que la heredad de los hijos de Israel Núm. 36:7
  • Y cualquiera hija que poseyere heredad de las tribus de Núm. 36:8
  • son los mandamientos y los estatutos que mandó Jehová por mano de Moisés á Núm. 36:13
  • ESTAS son las palabras que habló Moisés á todo Israel de esta Deut. 1:1
  • Y fué, que á los cuarenta años, en el mes Deut. 1:3
  • Después que hirió á Sehón rey de los Amorrheos Deut. 1:4
  • presencia; entrad y poseed la tierra que Jehová juró á vuestros padres Deut. 1:8
  • sabios y entendidos y expertos, para que yo los ponga por vuestros jefes. Deut. 1:13
  • y dijisteis: Bueno es hacer lo que has dicho. Deut. 1:14
  • entre el hombre y su hermano, y el que le es extranjero. Deut. 1:16
  • porque el juicio es de Dios: y la causa que os fuere difícil, la traeréis á Deut. 1:17
  • Os mandé, pues, en aquel tiempo todo lo que habíais de hacer. Deut. 1:18
  • todo aquel grande y terrible desierto que habéis visto, por el camino del Deut. 1:19
  • Enviemos varones delante de nosotros, que nos reconozcan la tierra y nos Deut. 1:22
  • cuenta, y dijeron: Es buena la tierra que Jehová nuestro Dios nos da. Deut. 1:25
  • diciendo: Este pueblo es mayor y más alto que nosotros, las ciudades grandes Deut. 1:28
  • por vosotros, conforme á todas las cosas que hizo por vosotros en Egipto Deut. 1:30
  • Y en el desierto has visto que Jehová tu Dios te ha traído, como Deut. 1:31
  • esta mala generación, la buena tierra que juré había de dar á vuestros Deut. 1:35
  • él la verá, y á él le daré la tierra que pisó, y á sus hijos; porque Deut. 1:36
  • Josué hijo de Nun, que está delante de ti, él entrará Deut. 1:38
  • serán por presa, y vuestros hijos que no saben hoy bueno ni malo, ellos Deut. 1:39
  • y pelearemos, conforme á todo lo que Jehová nuestro Dios nos ha Deut. 1:41
  • Y salió el Amorrheo, que habitaba en aquel monte, á vuestro Deut. 1:44
  • Cades por muchos días, como en los días que habéis estado. Deut. 1:46
  • de vuestros hermanos los hijos de Esaú, que habitan en Seir, ellos tendrán Deut. 2:4
  • No os metáis con ellos; que no os daré de su tierra ni aun la Deut. 2:5
  • en toda obra de tus manos: él sabe que andas por este gran desierto Deut. 2:7
  • de nuestros hermanos los hijos de Esaú, que habitaban en Seir, por el camino Deut. 2:8
  • Moab, ni te empeñes con ellos en guerra, que no te daré posesión de su tierra Deut. 2:9
  • hizo Israel en la tierra de su posesión que les dió Jehová.) Deut. 2:12
  • Y los días que anduvimos de Cades-barnea hasta que Deut. 2:14
  • Y aconteció que cuando se hubieron acabado de morir Deut. 2:16
  • de la tierra de los hijos de Ammón; que á los hijos de Lot la he dado Deut. 2:19
  • Como hizo con los hijos de Esaú, que habitaban en Seir, de delante de Deut. 2:22
  • Y á los Heveos que habitaban en Haserin hasta Gaza Deut. 2:23
  • lo hicieron conmigo los hijos de Esaú que habitaban en Seir, y los Moabitas Deut. 2:29
  • Mas Sehón rey de Hesbón no quiso que pasásemos por el territorio suyo Deut. 2:30
  • tierra; comienza á tomar posesión, para que heredes su tierra. Deut. 2:31
  • bestias, y los despojos de las ciudades que habíamos tomado. Deut. 2:35
  • Desde Aroer, que está junto á la ribera del arroyo Deut. 2:36
  • de Ammón no llegaste, ni á todo lo que está á la orilla del arroyo de Deut. 2:37
  • con él como hiciste con Sehón rey Amorrheo, que habitaba en Hesbón. Deut. 3:2
  • todas sus ciudades; no quedó ciudad que no les tomásemos: sesenta ciudades Deut. 3:4
  • tiempo de mano de dos reyes Amorrheos que estaban de esta parte del Jordán Deut. 3:8
  • de Basán había quedado de los gigantes que quedaron. He aquí su cama, una cama Deut. 3:11
  • Y esta tierra que heredamos entonces desde Aroer, que Deut. 3:12
  • toda la tierra de Argob, todo Basán, que se llamaba la tierra de los Deut. 3:13
  • vuestro Dios os ha dado esta tierra para que la poseáis: pasaréis armados Deut. 3:18
  • vuestros niños, y vuestros ganados, (yo sé que tenéis mucho ganado,) quedarán Deut. 3:19
  • Hasta que Jehová dé reposo á vuestros Deut. 3:20
  • diciendo: Tus ojos vieron todo lo que Jehová vuestro Dios ha hecho á Deut. 3:21
  • No los temáis; que Jehová vuestro Dios, él es el que Deut. 3:22
  • qué dios hay en el cielo ni en la tierra que haga según tus obras, y según Deut. 3:24
  • yo, ruégote, y vea aquella tierra buena, que está á la parte allá del Jordán Deut. 3:25
  • pueblo, y él les hará heredar la tierra que verás. Deut. 3:28
  • oh Israel, oye los estatutos y derechos que yo os enseño, para que los Deut. 4:1
  • No añadiréis á la palabra que yo os mando, ni disminuiréis de Deut. 4:2
  • Vuestros ojos vieron lo que hizo Jehová con motivo de Baal-peor Deut. 4:3
  • Mas vosotros que os allegasteis á Jehová vuestro Deut. 4:4
  • como Jehová mi Dios me mandó, para que hagáis así en medio de la tierra Deut. 4:5
  • Porque ¿qué gente grande hay que tenga los dioses cercanos á sí Deut. 4:7
  • Y ¿qué gente grande hay que tenga estatutos y derechos justos Deut. 4:8
  • y guarda tu alma con diligencia, que no te olvides de las cosas que Deut. 4:9
  • El día que estuviste delante de Jehová tu Dios Deut. 4:10
  • los estatutos y derechos, para que los pusieseis por obra en la Deut. 4:14
  • pues ninguna figura visteis el día que Jehová habló con vosotros de en Deut. 4:15
  • Figura de algún animal que sea en la tierra, figura de ave Deut. 4:17
  • Figura de ningún animal que vaya arrastrando por la tierra Deut. 4:18
  • y te inclines á ellos, y les sirvas; que Jehová tu Dios los ha Deut. 4:19
  • del horno de hierro, de Egipto, para que le seáis por pueblo de heredad Deut. 4:20
  • mí sobre vuestros negocios, y juró que yo no pasaría el Jordán, ni Deut. 4:21
  • Así que yo voy á morir en esta tierra; y no Deut. 4:22
  • del pacto de Jehová vuestro Dios, que él estableció con vosotros, y os Deut. 4:23
  • Porque Jehová tu Dios es fuego que consume, Dios celoso. Deut. 4:24
  • por testigos al cielo y á la tierra, que presto pereceréis totalmente de la Deut. 4:26
  • manos de hombres, á madera y á piedra, que no ven, ni oyen, ni comen, ni Deut. 4:28
  • ni se olvidará del pacto de tus padres que les juró. Deut. 4:31
  • pregunta ahora de los tiempos pasados, que han sido antes de ti, desde el día Deut. 4:32
  • Ha oído pueblo la voz de Dios, que hablase de en medio del fuego Deut. 4:33
  • y grandes espantos, según todas las cosas que hizo con vosotros Jehová Deut. 4:34
  • A ti te fué mostrado, para que supieses que Jehová él es Dios; no Deut. 4:35
  • de ti gentes grandes y más fuertes que tú, y para introducirte, y darte su Deut. 4:38
  • Aprende pues hoy, y reduce á tu corazón que Jehová él es el Dios arriba en el Deut. 4:39
  • sus estatutos y sus mandamientos, que yo te mando hoy, para que te vaya Deut. 4:40
  • Para que huyese allí el homicida que matase Deut. 4:42
  • Esta, pues, es la ley que Moisés propuso delante de los Deut. 4:44
  • y los estatutos, y los derechos, que Moisés notificó á los hijos de Deut. 4:45
  • la tierra de Sehón rey de los Amorrheos, que habitaba en Hesbón, al cual Deut. 4:46
  • rey de Basán; dos reyes de los Amorrheos que estaban de esta parte del Jordán Deut. 4:47
  • Desde Aroer, que está junto á la ribera del arroyo Deut. 4:48
  • Oye, Israel, los estatutos y derechos que yo pronuncio hoy en vuestros Deut. 5:1
  • este pacto, sino con nosotros todos los que estamos aquí hoy vivos. Deut. 5:3
  • Yo soy Jehová tu Dios, que te saqué de tierra de Egipto, de Deut. 5:6
  • ti escultura, ni imagen alguna de cosa que está arriba en los cielos, ó abajo Deut. 5:8
  • yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la iniquidad de los Deut. 5:9
  • Y que hago misericordia á millares á los Deut. 5:10
  • porque Jehová no dará por inocente al que tomare en vano su nombre. Deut. 5:11
  • tu asno, ni ningún animal tuyo, ni tu peregrino que está dentro de tus puertas Deut. 5:14
  • Y acuérdate que fuiste siervo en tierra de Egipto Deut. 5:15
  • como Jehová tu Dios te ha mandado, para que sean prolongados tus días, y para Deut. 5:16
  • ni su buey, ni su asno, ni ninguna cosa que sea de tu prójimo. Deut. 5:21
  • Y aconteció, que como vosotros oisteis la voz de en Deut. 5:23
  • voz de en medio del fuego: hoy hemos visto que Jehová habla al hombre, y éste Deut. 5:24
  • Ahora pues, ¿por qué moriremos? que este gran fuego nos consumirá Deut. 5:25
  • Porque, ¿qué es toda carne, para que oiga la voz del Dios viviente Deut. 5:26
  • Llega tú, y oye todas las cosas que dijere Jehová nuestro Dios; y tú Deut. 5:27
  • la voz de las palabras de este pueblo, que ellos te han hablado: bien está Deut. 5:28
  • Quién diera que tuviesen tal corazón, que me Deut. 5:29
  • los mandamientos, y estatutos, y derechos que les has de enseñar, a fin que Deut. 5:31
  • Mirad, pues, que hagáis como Jehová vuestro Dios Deut. 5:32
  • Andad en todo camino que Jehová vuestro Dios os ha mandado Deut. 5:33
  • los mandamientos, estatutos, y derechos que Jehová vuestro Dios mandó que os Deut. 6:1
  • Para que temas á Jehová tu Dios, guardando Deut. 6:2
  • y cuida de ponerlos por obra, para que te vaya bien, y seáis Deut. 6:3
  • Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu Deut. 6:6
  • te hubiere introducido en la tierra que juró á tus padres Abraham, Isaac Deut. 6:10
  • Y casas llenas de todo bien, que tú no henchiste, y cisternas Deut. 6:11
  • Guárdate que no te olvides de Jehová, que te Deut. 6:12
  • ajenos, de los dioses de los pueblos que están en vuestros contornos: Deut. 6:14
  • Dios, y sus testimonios, y sus estatutos, que te ha mandado. Deut. 6:17
  • recto y bueno en ojos de Jehová, para que te vaya bien, y entres y poseas la Deut. 6:18
  • Para que él eche á todos sus enemigos de Deut. 6:19
  • los testimonios, y estatutos, y derechos, que Jehová nuestro Dios os mandó? Deut. 6:20
  • allá, para traernos y darnos la tierra que juró á nuestros padres; Deut. 6:23
  • Y mandónos Jehová que ejecutásemos todos estos estatutos Deut. 6:24
  • Jebuseo, siete naciones mayores y más fuertes que tú; Deut. 7:1
  • para serle un pueblo especial, más que todos los pueblos que están sobre Deut. 7:6
  • No por ser vosotros más que todos los pueblos os ha querido Deut. 7:7
  • os amó, y quiso guardar el juramento que juró á vuestros padres, os ha Deut. 7:8
  • Conoce, pues, que Jehová tu Dios es Dios, Dios fiel Deut. 7:9
  • Y que da el pago en su cara al que le Deut. 7:10
  • mandamientos, y estatutos, y derechos que yo te mando hoy que cumplas. Deut. 7:11
  • Y será que, por haber oído estos derechos, y Deut. 7:12
  • vacas, y los rebaños de tus ovejas, en la tierra que juró á tus padres que te Deut. 7:13
  • Bendito serás más que todos los pueblos: no habrá en ti Deut. 7:14
  • y todas las malas plagas de Egipto, que tú sabes, no las pondrá sobre ti Deut. 7:15
  • Y consumirás á todos los pueblos que te da Jehová tu Dios: no los Deut. 7:16
  • tu corazón: Estas gentes son muchas más que yo, ¿cómo las podré desarraigar?; Deut. 7:17
  • temor de ellos: acuérdate bien de lo que hizo Jehová tu Dios con Faraón y Deut. 7:18
  • De las grandes pruebas que vieron tus ojos, y de las señales y Deut. 7:19
  • tu Dios sobre ellos avispas, hasta que perezcan los que quedaren, y los Deut. 7:20
  • No desmayes delante de ellos, que Jehová tu Dios está en medio de ti Deut. 7:21
  • quebrantará con grande destrozo, hasta que sean destruídos. Deut. 7:23
  • del cielo: nadie te hará frente hasta que los destruyas. Deut. 7:24
  • de poner por obra todo mandamiento que yo os ordeno hoy, porque viváis, y Deut. 8:1
  • afligirte, por probarte, para saber lo que estaba en tu corazón, si habías Deut. 8:2
  • hambre, y te sustentó con maná, comida que no conocías tú, ni tus padres la Deut. 8:3
  • Reconoce asimismo en tu corazón, que como castiga el hombre á su hijo Deut. 8:5
  • arroyos, de aguas, de fuentes, de abismos que brotan por vegas y montes; Deut. 8:7
  • no te faltará nada en ella; tierra que sus piedras son hierro, y de sus Deut. 8:9
  • á Jehová tu Dios por la buena tierra que te habrá dado. Deut. 8:10
  • Guárdate, que no te olvides de Jehová tu Dios Deut. 8:11
  • Que quizá no comas y te hartes, y Deut. 8:12
  • y el oro se te multiplique, y todo lo que tuvieres se te aumente, Deut. 8:13
  • corazón, y te olvides de Jehová tu Dios, que te sacó de tierra de Egipto, de Deut. 8:14
  • Que te hizo caminar por un desierto Deut. 8:15
  • Que te sustentó con maná en el desierto Deut. 8:16
  • riquezas, á fin de confirmar su pacto que juró á tus padres, como en este Deut. 8:18
  • encorvares, protésto lo hoy contra vosotros, que de cierto pereceréis. Deut. 8:19
  • Como las gentes que Jehová destruirá delante de Deut. 8:20
  • poseer gentes más numerosas y más fuertes que tú, ciudades grandes y Deut. 9:1
  • Sabe, pues, hoy que Jehová tu Dios es el que pasa Deut. 9:3
  • delante de ti, y por confirmar la palabra que Jehová juró á tus padres Abraham Deut. 9:5
  • Por tanto, sabe que no por tu justicia Jehová tu Dios Deut. 9:6
  • Acuérdate, no te olvides que has provocado á ira á Jehová tu Deut. 9:7
  • tablas de piedra, las tablas del pacto que Jehová hizo con vosotros, estuve Deut. 9:9
  • escrito conforme á todas las palabras que os habló Jehová en el monte de en Deut. 9:10
  • de los cuarenta días y cuarenta noches, que Jehová me dió dos las tablas de Deut. 9:11
  • Levántate, desciende presto de aquí; que tu pueblo que sacaste de Egipto Deut. 9:12
  • diciendo: He visto ese pueblo, y he aquí, que él es pueblo duro de cerviz: Deut. 9:13
  • Déjame que los destruya, y raiga su nombre de Deut. 9:14
  • fundición, apartándoos presto del camino que Jehová os había mandado. Deut. 9:16
  • bebí agua, á causa de todo vuestro pecado que habíais cometido haciendo mal Deut. 9:18
  • temí á causa del furor y de la ira con que Jehová estaba enojado contra Deut. 9:19
  • Y tomé vuestro pecado, el becerro que habíais hecho, y quemélo en el Deut. 9:21
  • diciendo: Subid y poseed la tierra que yo os he dado; también fuisteis Deut. 9:23
  • habéis sido á Jehová desde el día que yo os conozco. Deut. 9:24
  • Jehová cuarenta días y cuarenta noches que estuve postrado; porque Jehová Deut. 9:25
  • no destruyas tu pueblo y tu heredad que has redimido con tu grandeza, al Deut. 9:26
  • pudo Jehová introducirlos en la tierra que les había dicho, ó porque los Deut. 9:28
  • Y ellos son tu pueblo y tu heredad, que sacaste con tu gran fortaleza y Deut. 9:29
  • Y escribiré en aquellas tablas palabras que estaban en las tablas primeras que Deut. 10:2
  • la primera escritura, las diez palabras que Jehová os había hablado en el Deut. 10:4
  • del monte, y puse las tablas en el arca que había hecho; y allí están, como Deut. 10:5
  • apartó Jehová la tribu de Leví, para que llevase el arca del pacto de Deut. 10:8
  • Y díjome Jehová: Levántate, anda, para que partas delante del pueblo, para Deut. 10:11
  • qué pide Jehová tu Dios de ti, sino que temas á Jehová tu Dios, que Deut. 10:12
  • Que guardes los mandamientos de Jehová Deut. 10:13
  • los cielos: la tierra, y todas las cosas que hay en ella. Deut. 10:14
  • señores, Dios grande, poderoso, y terrible, que no acepta persona, ni toma Deut. 10:17
  • Que hace justicia al huérfano y á la Deut. 10:18
  • El es tu alabanza, y él es tu Dios, que ha hecho contigo estas grandes y Deut. 10:21
  • hoy: porque no hablo con vuestros hijos que no han sabido ni visto el castigo Deut. 11:2
  • Y sus señales, y sus obras que hizo en medio de Egipto á Faraón Deut. 11:3
  • Y lo que hizo al ejército de Egipto, á sus Deut. 11:4
  • Y lo que ha hecho con vosotros en el Deut. 11:5
  • Y lo que hizo con Dathán y Abiram, hijos de Deut. 11:6
  • han visto todos los grandes hechos que Jehová ha ejecutado. Deut. 11:7
  • Guardad, pues, todos los mandamientos que yo os prescribo hoy, para que Deut. 11:8
  • Y para que os sean prolongados los días sobre Deut. 11:9
  • Que la tierra á la cual entras para Deut. 11:10
  • Y será que, si obedeciereis cuidadosamente mis Deut. 11:13
  • Guardaos, pues, que vuestro corazón no se infatúe, y Deut. 11:16
  • y perezcáis presto de la buena tierra que os da Jehová. Deut. 11:17
  • Para que sean aumentados vuestros días, y Deut. 11:21
  • todos estos mandamientos que yo os prescribo, para que los Deut. 11:22
  • poseeréis gentes grandes y más fuertes que vosotros. Deut. 11:23
  • Todo lugar que pisare la planta de vuestro pie Deut. 11:24
  • Dios sobre la haz de toda la tierra que hollareis, como él os ha dicho. Deut. 11:25
  • los mandamientos de Jehová vuestro Dios, que yo os prescribo hoy; Deut. 11:27
  • vuestro Dios, y os apartareis del camino que yo os ordeno hoy, para ir en pos Deut. 11:28
  • Y será que, cuando Jehová tu Dios te Deut. 11:29
  • del occidente en la tierra del Cananeo, que habita en la campiña delante de Deut. 11:30
  • el Jordán, para ir a poseer la tierra que os da Jehová vuestro Dios; y la Deut. 11:31
  • por obra todos los estatutos y derechos que yo presento hoy delante de Deut. 11:32
  • ESTOS son los estatutos y derechos que cuidaréis de poner por obra, en la Deut. 12:1
  • todos los lugares donde las gentes que vosotros heredareis sirvieron á sus Deut. 12:2
  • Mas el lugar que Jehová vuestro Dios escogiere de Deut. 12:5
  • en toda obra de vuestras manos en que Jehová tu Dios te hubiere Deut. 12:7
  • No haréis como todo lo que nosotros hacemos aquí ahora, cada Deut. 12:8
  • entrado al reposo y á la heredad que os da Jehová vuestro Dios. Deut. 12:9
  • el Jordán, y habitaréis en la tierra que Jehová vuestro Dios os hace Deut. 12:10
  • Y al lugar que Jehová vuestro Dios escogiere para Deut. 12:11
  • siervos, y vuestras siervas, y el Levita que estuviere en vuestras Deut. 12:12
  • Guárdate, que no ofrezcas tus holocaustos en Deut. 12:13
  • Mas en el lugar que Jehová escogiere, en una de tus Deut. 12:14
  • según la bendición de Jehová tu Dios que él te habrá dado: el inmundo y el Deut. 12:15
  • Salvo que sangre no comeréis; sobre la tierra Deut. 12:16
  • tus vacas, ni de tus ovejas, ni tus votos que prometieres, ni tus ofrendas Deut. 12:17
  • Jehová tu Dios las comerás, en el lugar que Jehová tu Dios hubiere escogido Deut. 12:18
  • Cuando estuviere lejos de ti el lugar que Jehová tu Dios habrá escogido, para Deut. 12:21
  • Lo mismo que se come el corzo y el ciervo, así Deut. 12:22
  • Solamente que te esfuerces á no comer sangre Deut. 12:23
  • No comerás de ella; para que te vaya bien á ti, y á tus hijos Deut. 12:25
  • Empero las cosas que tuvieres tú consagradas, y tus Deut. 12:26
  • Guarda y escucha todas estas palabras que yo te mando, porque te vaya bien á Deut. 12:28
  • Guárdate que no tropieces en pos de ellas Deut. 12:30
  • así á Jehová tu Dios; porque todo lo que Jehová aborrece, hicieron ellos á Deut. 12:31
  • Cuidaréis de hacer todo lo que yo os mando: no añadirás á ello, ni Deut. 12:32
  • Y acaeciere la señal ó prodigio que él te dijo, diciendo: Vamos en pos Deut. 13:2
  • de rebelión contra Jehová vuestro Dios, que te sacó de tierra de Egipto, y Deut. 13:5
  • tu hija, ó la mujer de tu seno, ó tu amigo que sea como tu alma, diciendo en Deut. 13:6
  • De los dioses de los pueblos que están en vuestros alrededores Deut. 13:7
  • procuró apartarte de Jehová tu Dios, que te sacó de tierra de Egipto, de Deut. 13:10
  • Para que todo Israel oiga, y tema, y no Deut. 13:11
  • Cuando oyeres de alguna de tus ciudades que Jehová tu Dios te da para que mores Deut. 13:12
  • impiedad, han salido de en medio de ti, que han instigado á los moradores de Deut. 13:13
  • y si pareciere verdad, cosa cierta, que tal abominación se hizo en Deut. 13:14
  • ciudad, destruyéndola con todo lo que en ella hubiere, y también sus Deut. 13:15
  • Dios, guardando todos sus mandamientos que yo te prescribo hoy, para hacer lo Deut. 13:18
  • tu Dios, y Jehová te ha escogido para que le seas un pueblo singular de Deut. 14:2
  • Estos son los animales que comeréis: el buey, la oveja, y la Deut. 14:4
  • Y todo animal de pezuñas, que tiene hendidura de dos uñas, y que Deut. 14:6
  • Empero estos no comeréis de los que rumian, ó tienen uña hendida Deut. 14:7
  • Esto comeréis de todo lo que está en el agua: todo lo que tiene Deut. 14:9
  • Mas todo lo que no tuviere aleta y escama, no Deut. 14:10
  • Y estas son de las que no comeréis: el águila, y el azor Deut. 14:12
  • cosa mortecina comeréis: al extranjero que está en tus poblaciones la darás Deut. 14:21
  • todo el producto de tu simiente, que rindiere el campo cada un año. Deut. 14:22
  • delante de Jehová tu Dios en el lugar que él escogiere para hacer habitar Deut. 14:23
  • Y si el camino fuere tan largo que tú no puedas llevarlo por él, por Deut. 14:24
  • el dinero en tu mano, y vendrás al lugar que Jehová tu Dios escogiere; Deut. 14:25
  • Y darás el dinero por todo lo que deseare tu alma, por vacas, ó por Deut. 14:26
  • Y no desampararás al Levita que habitare en tus poblaciones; porque Deut. 14:27
  • Y vendrá el Levita, que no tiene parte ni heredad contigo Deut. 14:29
  • perdonará á su deudor todo aquél que hizo empréstito de su mano, con Deut. 15:2
  • demandarás el reintegro: mas lo que tu hermano tuviere tuyo, lo Deut. 15:3
  • Para que así no haya en ti mendigo; porque Deut. 15:4
  • y cumplir todos estos mandamientos que yo te intimo hoy. Deut. 15:5
  • Ya que Jehová tu Dios te habrá bendecido Deut. 15:6
  • en alguna de tus ciudades, en tu tierra que Jehová tu Dios te da, no Deut. 15:7
  • y en efecto le prestarás lo que basta, lo que hubiere menester. Deut. 15:8
  • Guárdate que no haya en tu corazón perverso Deut. 15:9
  • sea tu corazón maligno cuando le dieres: que por ello te bendecirá Jehová tu Deut. 15:10
  • y de tu lagar; le darás de aquello en que Jehová te hubiere bendecido. Deut. 15:14
  • Y te acordarás que fuiste siervo en la tierra de Deut. 15:15
  • Y será que, si él te dijere: No saldré de Deut. 15:16
  • duro cuando le enviares libre de ti; que doblado del salario de mozo Deut. 15:18
  • á Jehová tu Dios todo primerizo macho que nacerá de tus vacas y de tus ovejas Deut. 15:19
  • un año, tú y tu familia, en el lugar que Jehová escogiere. Deut. 15:20
  • lo comerás: el inmundo lo mismo que el limpio comerán de él, como de Deut. 15:22
  • Solamente que no comas su sangre: sobre la tierra Deut. 15:23
  • las ovejas y de las vacas, en el lugar que Jehová escogiere para hacer Deut. 16:2
  • apriesa saliste de tierra de Egipto: para que te acuerdes del día en que Deut. 16:3
  • término por siete días; y de la carne que matares á la tarde del primer día Deut. 16:4
  • la pascua en ninguna de tus ciudades, que Jehová tu Dios te da; Deut. 16:5
  • Sino en el lugar que Jehová tu Dios escogiere para hacer Deut. 16:6
  • Y la asarás y comerás en el lugar que Jehová tu Dios hubiere escogido; y Deut. 16:7
  • Siete semanas te contarás: desde que comenzare la hoz en las mieses Deut. 16:9
  • voluntaria de tu mano será lo que dieres, según Jehová tu Dios te Deut. 16:10
  • hija, y tu siervo, y tu sierva, y el Levita que estuviere en tus ciudades, y Deut. 16:11
  • Y acuérdate que fuiste siervo en Egipto; por tanto Deut. 16:12
  • y el extranjero, y el huérfano, y la viuda, que están en tus poblaciones. Deut. 16:14
  • á Jehová tu Dios en el lugar que Jehová escogiere; porque te habrá Deut. 16:15
  • delante de Jehová tu Dios en el lugar que él escogiere: en la solemnidad de Deut. 16:16
  • á la bendición de Jehová tu Dios, que te hubiere dado. Deut. 16:17
  • te pondrás en todas tus ciudades que Jehová tu Dios te dará en tus Deut. 16:18
  • porque vivas y heredes la tierra que Jehová tu Dios te da. Deut. 16:20
  • cerca del altar de Jehová tu Dios, que tú te habrás hecho. Deut. 16:21
  • entre ti, en alguna de tus ciudades que Jehová tu Dios te da, hombre, ó Deut. 17:2
  • Que hubiere ido y servido á dioses Deut. 17:3
  • Y te fuere dado aviso, y, después que oyeres y hubieres indagado bien Deut. 17:4
  • Entonces sacarás al hombre ó mujer que hubiere hecho esta mala cosa, á tus Deut. 17:5
  • testigos, ó de tres testigos, morirá el que hubiere de morir; no morirá por Deut. 17:6
  • te levantarás y recurrirás al lugar que Jehová tu Dios escogiere; Deut. 17:8
  • á los sacerdotes Levitas, y al juez que fuere en aquellos días, y Deut. 17:9
  • Y harás según la sentencia que te indicaren los del lugar que Deut. 17:10
  • Según la ley que ellos te enseñaren, y según el Deut. 17:11
  • Y el hombre que procediere con soberbia, no Deut. 17:12
  • Cuando hubieres entrado en la tierra que Jehová tu Dios te da, y la Deut. 17:14
  • Sin duda pondrás por rey sobre ti al que Jehová tu Dios escogiere: de entre Deut. 17:15
  • Empero que no se aumente caballos, ni haga Deut. 17:16
  • se asentare sobre el solio de su reino, que ha de escribir para sí en un Deut. 17:18
  • en él todos los días de su vida, para que aprenda á temer á Jehová su Dios Deut. 17:19
  • Para que no se eleve su corazón sobre sus Deut. 17:20
  • sacerdotes de parte del pueblo, de los que ofrecieren en sacrificio buey ó Deut. 18:3
  • tu Dios de todas tus tribus, para que esté para ministrar al nombre de Deut. 18:5
  • con todo deseo de su alma al lugar que Jehová escogiere, Deut. 18:6
  • como todos sus hermanos los Levitas que estuvieren allí delante de Jehová. Deut. 18:7
  • Cuando hubieres entrado en la tierra que Jehová tu Dios te da, no aprenderás Deut. 18:9
  • es abominación á Jehová cualquiera que hace estas cosas, y por estas Deut. 18:12
  • Porque estas gentes que has de heredar, á agoreros y Deut. 18:14
  • Conforme á todo lo que pediste á Jehová tu Dios en Horeb Deut. 18:16
  • en su boca, y él les hablará todo lo que yo le mandare. Deut. 18:18
  • Mas será, que cualquiera que no oyere mis Deut. 18:19
  • Empero el profeta que presumiere hablar palabra en mi Deut. 18:20
  • tu corazón: ¿Cómo conoceremos la palabra que Jehová no hubiere hablado? Deut. 18:21
  • fuere la tal cosa, ni viniere, es palabra que Jehová no ha hablado: con Deut. 18:22
  • tres ciudades en medio de tu tierra que Jehová tu Dios te da para que la Deut. 19:2
  • en tres partes el término de tu tierra, que Jehová tu Dios te dará en heredad Deut. 19:3
  • Y este es el caso del homicida que ha de huir allí, y vivirá: el que Deut. 19:4
  • Como el que fué con su prójimo al monte á Deut. 19:5
  • No sea que el pariente del muerto vaya tras el Deut. 19:6
  • á tus padres, y te diere toda la tierra que dijo á tus padres que había de Deut. 19:8
  • guardases todos estos mandamientos, que yo te prescribo hoy, para ponerlos Deut. 19:9
  • sangre inocente en medio de tu tierra, que Jehová tu Dios te da por heredad Deut. 19:10
  • Mas cuando hubiere alguno que aborreciere á su prójimo, y lo Deut. 19:11
  • señalaron los antiguos en tu heredad, la que poseyeres en la tierra que Jehová Deut. 19:14
  • en cualquier pecado, en cualquier pecado que se cometiere. En el dicho de dos Deut. 19:15
  • delante de los sacerdotes y jueces que fueren en aquellos días: Deut. 19:17
  • y si pareciere ser aquél testigo falso, que testificó falsamente contra su Deut. 19:18
  • Y los que quedaren oirán, y temerán, y no Deut. 19:20
  • caballos y carros, un pueblo más grande que tú, no tengas temor de ellos, que Deut. 20:1
  • Y será que, cuando os acercareis para combatir Deut. 20:2
  • Que Jehová vuestro Dios anda con Deut. 20:4
  • Y será que, cuando los oficiales acabaren de Deut. 20:9
  • Y será que, si te respondiere, Paz, y te Deut. 20:11
  • Luego que Jehová tu Dios la entregare en tu Deut. 20:13
  • y los niños, y los animales, y todo lo que hubiere en la ciudad, todos sus Deut. 20:14
  • Así harás á todas la ciudades que estuvieren muy lejos de ti, que no Deut. 20:15
  • Empero de las ciudades de estos pueblos que Jehová tu Dios te da por heredad Deut. 20:16
  • á hacer según todas sus abominaciones, que ellos hacen á sus dioses, y Deut. 20:18
  • porque de ella comerás; y no la talarás, que no es hombre el árbol del Deut. 20:19
  • Mas el árbol que supieres que no es árbol para comer Deut. 20:20
  • CUANDO fuere hallado en la tierra que Jehová tu Dios te da para que la Deut. 21:1
  • saldrán y medirán hasta las ciudades que están alrededor del muerto: Deut. 21:2
  • Y será, que los ancianos de aquella ciudad, de Deut. 21:3
  • traerán la becerra á un valle áspero, que nunca haya sido arado ni sembrado Deut. 21:4
  • á ellos escogió Jehová tu Dios para que le sirvan, y para bendecir en Deut. 21:5
  • de en medio de ti, cuando hicieres lo que es recto en los ojos de Jehová. Deut. 21:9
  • Y será, si no te agradare, que la has de dejar en su libertad; y Deut. 21:14
  • Será que, el día que hiciere heredar á sus Deut. 21:16
  • para darle dos tantos de todo lo que se hallare que tiene: porque aquél Deut. 21:17
  • alguno tuviere hijo contumaz y rebelde, que no obedeciere á la voz de su padre Deut. 21:18
  • pecado de sentencia de muerte, por el que haya de morir, y le habrás colgado Deut. 21:22
  • el colgado: y no contaminarás tu tierra, que Jehová tu Dios te da por Deut. 21:23
  • en tu casa, y estarán contigo hasta que tu hermano los busque, y se los Deut. 22:2
  • con toda cosa perdida de tu hermano que se le perdiere, y tú la hallares Deut. 22:3
  • es á Jehová tu Dios cualquiera que esto hace. Deut. 22:5
  • y tomarás los pollos para ti; para que te vaya bien, y prolongues tus Deut. 22:7
  • no se deprave la plenitud de la semilla que sembraste, y el fruto de la viña. Deut. 22:9
  • en los cuatro cabos de tu manto con que te cubrieres. Deut. 22:12
  • Mas si este negocio fué verdad, que no se hubiere hallado virginidad Deut. 22:20
  • con marido, entrambos morirán, el hombre que se acostó con la mujer, y la Deut. 22:22
  • se echare con ella, morirá sólo el hombre que con ella se habrá echado; Deut. 22:25
  • Cuando alguno hallare moza virgen, que no fuere desposada, y la tomare, y Deut. 22:28
  • Entonces el hombre que se echó con ella dará al padre de Deut. 22:29
  • en la congregación de Jehová el que fuere quebrado, ni el castrado. Deut. 23:1
  • de Pethor de Mesopotamia de Siria, para que te maldijese. Deut. 23:4
  • No abominarás al Idumeo, que tu hermano es: no abominarás al Deut. 23:7
  • Los hijos que nacieren de ellos, á la tercera Deut. 23:8
  • Cuando hubiere en ti alguno que no fuere limpio por accidente de Deut. 23:10
  • Y será que al declinar de la tarde se lavará Deut. 23:11
  • una estaca entre tus armas; y será que, cuando estuvieres allí fuera Deut. 23:13
  • No entregarás á su señor el siervo que se huyere á ti de su amo: Deut. 23:15
  • More contigo, en medio de ti, en el lugar que escogiere en alguna de tus Deut. 23:16
  • logro de comida, ni logro de cosa alguna que se suele tomar. Deut. 23:19
  • Guardarás lo que tus labios pronunciaren; y harás Deut. 23:23
  • de su casa; ó si muriere el postrer hombre que la tomó para sí por mujer, Deut. 24:3
  • No podrá su primer marido, que la despidió, volverla á tomar para Deut. 24:4
  • casa por un año, para alegrar á su mujer que tomó. Deut. 24:5
  • Cuando fuere hallado alguno que haya hurtado persona de sus Deut. 24:7
  • diligentemente, y haciendo según todo lo que os enseñaren los sacerdotes Deut. 24:8
  • Acuérdate de lo que hizo Jehová tu Dios á María en el Deut. 24:9
  • la prenda cuando el sol se ponga, para que duerma en su ropa, y te bendiga: y Deut. 24:13
  • de tus hermanos como de tus extranjeros que están en tu tierra en tus ciudades: Deut. 24:14
  • Mas acuérdate que fuiste siervo en Egipto, y de allí Deut. 24:18
  • Y acuérdate que fuiste siervo en tierra de Egipto Deut. 24:22
  • Será que, si el delincuente mereciere ser Deut. 25:2
  • dar cuarenta azotes, no más: no sea que, si lo hiriere con muchos azotes Deut. 25:3
  • Y será que el primogénito que pariere ella, se Deut. 25:6
  • y hablará y dirá: Así será hecho al varón que no edificare la casa de su Deut. 25:9
  • uno para librar á su marido de mano del que le hiere, y metiere su mano y le Deut. 25:11
  • epha cabal y justo tendrás: para que tus días sean prolongados sobre Deut. 25:15
  • es á Jehová tu Dios cualquiera que hace esto, cualquiera que hace Deut. 25:16
  • Acuérdate de lo que te hizo Amalec en el camino, cuando Deut. 25:17
  • Que te salió al camino, y te desbarató Deut. 25:18
  • de tus enemigos alrededor, en la tierra que Jehová tu Dios te da por heredar Deut. 25:19
  • Y SERÁ que, cuando hubieres entrado en la Deut. 26:1
  • de todos los frutos de la tierra, que sacares de tu tierra que Jehová tu Deut. 26:2
  • Y llegarás al sacerdote que fuere en aquellos días, y le dirás Deut. 26:3
  • este lugar, y diónos esta tierra, tierra que fluye leche y miel. Deut. 26:9
  • las primicias del fruto de la tierra que me diste, oh Jehová. Y lo dejarás Deut. 26:10
  • Y te alegrarás con todo el bien que Jehová tu Dios te hubiere dado á ti Deut. 26:11
  • la viuda, conforme á todos tus mandamientos que me ordenaste: no he Deut. 26:13
  • mi Dios, he hecho conforme á todo lo que me has mandado. Deut. 26:14
  • bendice á tu pueblo Israel, y á la tierra que nos has dado, como juraste á Deut. 26:15
  • Jehová tu Dios te manda hoy que cumplas estos estatutos y derechos Deut. 26:16
  • A Jehová has ensalzado hoy para que te sea por Dios, y para andar en Deut. 26:17
  • Y Jehová te ha ensalzado hoy para que le seas su peculiar pueblo, como él Deut. 26:18
  • ponerte alto sobre todas las gentes que hizo, para loor, y fama, y gloria Deut. 26:19
  • Guardaréis todos los mandamientos que yo prescribo hoy. Deut. 27:1
  • Y será que, el día que pasareis el Jordán á la Deut. 27:2
  • pasado para entrar en la tierra que Jehová tu Dios te da, tierra que Deut. 27:3
  • pues, cuando hubieres pasado el Jordán, que levantaréis estas piedras que yo Deut. 27:4
  • sus mandamientos y sus estatutos, que yo te ordeno hoy. Deut. 27:10
  • Maldito el hombre que hiciere escultura ó imagen de Deut. 27:15
  • Maldito el que deshonrare á su padre ó á su madre Deut. 27:16
  • Maldito el que redujere el término de su prójimo Deut. 27:17
  • Maldito el que hiciere errar al ciego en el camino Deut. 27:18
  • Maldito el que torciere el derecho del extranjero Deut. 27:19
  • Maldito el que se echare con la mujer de su padre Deut. 27:20
  • Maldito el que tuviere parte con cualquiera bestia Deut. 27:21
  • Maldito el que se echare con su hermana, hija de Deut. 27:22
  • Maldito el que se echare con su suegra. Y dirá Deut. 27:23
  • Maldito el que hiriere á su prójimo ocultamente. Y Deut. 27:24
  • Maldito el que recibiere don para herir de muerte Deut. 27:25
  • Maldito el que no confirmare las palabras de esta Deut. 27:26
  • Y SERÁ que, si oyeres diligente la voz de Deut. 28:1
  • Pondrá Jehová á tus enemigos que se levantaren contra ti, de rota Deut. 28:7
  • en tus graneros, y en todo aquello en que pusieres tu mano; y te bendecirá Deut. 28:8
  • Y verán todos los pueblos de la tierra que el nombre de Jehová es llamado Deut. 28:10
  • y en el fruto de tu tierra, en el país que juró Jehová á tus padres que te Deut. 28:11
  • á los mandamientos de Jehová tu Dios, que yo te ordeno hoy, para que los Deut. 28:13
  • Y no te apartes de todas las palabras que yo os mando hoy, ni á diestra ni á Deut. 28:14
  • todos sus mandamientos y sus estatutos, que yo te intimo hoy, que vendrán Deut. 28:15
  • cuanto pusieres mano é hicieres, hasta que seas destruído, y perezcas presto Deut. 28:20
  • Jehová hará que se te pegue mortandad, hasta que te Deut. 28:21
  • y con añublo; y perseguirte han hasta que perezcas. Deut. 28:22
  • Y tus cielos que están sobre tu cabeza, serán de Deut. 28:23
  • los cielos descenderán sobre ti hasta que perezcas. Deut. 28:24
  • almorranas, y con sarna, y con comezón, de que no puedas ser curado. Deut. 28:27
  • tierra y todo tu trabajo comerá pueblo que no conociste; y nunca serás sino Deut. 28:33
  • Y enloquecerás á causa de lo que verás con tus ojos. Deut. 28:34
  • en las rodillas y en las piernas, sin que puedas ser curado: aun desde la Deut. 28:35
  • Jehová llevará á ti, y á tu rey que hubieres puesto sobre ti, á gente Deut. 28:36
  • El extranjero que estará en medio de ti subirá sobre Deut. 28:43
  • y te perseguirán, y te alcanzarán hasta que perezcas; por cuanto no habrás Deut. 28:45
  • Servirás por tanto á tus enemigos que enviare Jehová contra ti, con Deut. 28:48
  • gente de lejos, del cabo de la tierra, que vuele como águila, gente cuya Deut. 28:49
  • Gente fiera de rostro, que no tendrá respeto al anciano, ni Deut. 28:50
  • bestia y el fruto de tu tierra, hasta que perezcas: y no te dejará grano, ni Deut. 28:51
  • cerco en todas tus ciudades, hasta que caigan tus muros altos y Deut. 28:52
  • la carne de tus hijos y de tus hijas que Jehová tu Dios te dió, en el cerco Deut. 28:53
  • su seno, y para con el resto de sus hijos que le quedaren; Deut. 28:54
  • de ellos de la carne de sus hijos, que él comerá, porque nada le habrá Deut. 28:55
  • La tierna y la delicada entre vosotros, que nunca la planta de su pie probó á Deut. 28:56
  • Y para con su chiquita que sale de entre sus pies, y para con Deut. 28:57
  • obra todas las palabras de aquesta ley que están escritas en este libro Deut. 28:58
  • Asismismo toda enfermedad y toda plaga que no está escrita en el libro de esta Deut. 28:61
  • Y será que como Jehová se gozó sobre vosotros Deut. 28:63
  • de ella; y allí servirás á dioses ajenos que no conociste tú ni tus padres, al Deut. 28:64
  • ni la planta de tu pie tendrá reposo; que allí te dará Jehová corazón Deut. 28:65
  • la mañana! por el miedo de tu corazón con que estarás amedrentado, y por lo Deut. 28:67
  • ESTAS son las palabras del pacto que Jehová mandó á Moisés concertara Deut. 29:1
  • y díjoles: Vosotros habéis visto todo lo que Jehová ha hecho delante de Deut. 29:2
  • Las pruebas grandes que vieron tus ojos, las señales, y las Deut. 29:3
  • pan, ni bebisteis vino ni sidra: para que supieseis que yo soy Jehová Deut. 29:6
  • este pacto, y las pondréis por obra, para que prosperéis en todo lo que Deut. 29:9
  • vuestras mujeres, y tus extranjeros que habitan en medio de tu campo Deut. 29:11
  • Para que entres en el pacto de Jehová tu Deut. 29:12
  • Para confirmarte hoy por su pueblo, y que él te sea á ti por Dios, de la Deut. 29:13
  • Sino con los que están aquí presentes hoy con Deut. 29:15
  • hemos pasado por medio de las gentes que habéis pasado; Deut. 29:16
  • sus ídolos, madera y piedra, plata y oro, que tienen consigo. Deut. 29:17
  • gentes; quizá habrá en vosotros raíz que eche veneno y ajenjo; Deut. 29:18
  • Y sea que, cuando el tal oyere las palabras Deut. 29:19
  • la generación venidera, vuestros hijos que vendrán después de vosotros, y el Deut. 29:22
  • de Sodoma y de Gomorra, de Adma y de Seboim, que Jehová subvirtió en su Deut. 29:23
  • pacto de Jehová el Dios de sus padres, que él concertó con ellos cuando los Deut. 29:25
  • ajenos, é inclináronse á ellos, dioses que no conocían, y que ninguna cosa Deut. 29:26
  • y para nuestros hijos por siempre, para que cumplamos todas las palabras de Deut. 29:29
  • Y SERA que, cuando te sobrevinieren todas Deut. 30:1
  • obedecieres á su voz conforme á todo lo que yo te mando hoy, tú y tus hijos Deut. 30:2
  • volverte ha Jehová tu Dios á la tierra que heredaron tus padres, y la poseerás Deut. 30:5
  • y el corazón de tu simiente, para que ames á Jehová tu Dios con todo tu Deut. 30:6
  • tus enemigos, y sobre tus aborrecedores que te persiguieron. Deut. 30:7
  • pondrás por obra todos sus mandamientos, que yo te intimo hoy. Deut. 30:8
  • á gozarse sobre ti para bien, de la manera que se gozó sobre tus padres; Deut. 30:9
  • Porque este mandamiento que yo te intimo hoy, no te es Deut. 30:11
  • No está en el cielo, para que digas: ¿Quién subirá por nosotros Deut. 30:12
  • Ni está de la otra parte de la mar, para que digas: ¿Quién pasará por nosotros Deut. 30:13
  • en tu boca y en tu corazón, para que la cumplas. Deut. 30:14
  • Porque yo te mando hoy que ames á Jehová tu Dios, que andes en Deut. 30:16
  • Protéstoos hoy que de cierto pereceréis: no tendréis Deut. 30:18
  • llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la Deut. 30:19
  • Que ames á Jehová tu Dios, que oigas su Deut. 30:20
  • de ti, y las heredarás: Josué será el que pasará delante de ti, como Deut. 31:3
  • reyes de los Amorrheos, y con su tierra, que los destruyó. Deut. 31:4
  • y haréis con ellos conforme á todo lo que os he mandado. Deut. 31:5
  • no temáis, ni tengáis miedo de ellos: que Jehová tu Dios es el que va Deut. 31:6
  • tú entrarás con este pueblo á la tierra que juró Jehová á sus padres que les Deut. 31:7
  • Y Jehová es el que va delante de ti; él será contigo Deut. 31:8
  • y dióla á los sacerdotes, hijos de Leví, que llevaban el arca del pacto de Deut. 31:9
  • delante de Jehová tu Dios en el lugar que él escogiere, leerás esta ley Deut. 31:11
  • y mujeres y niños, y tus extranjeros que estuvieren en tus ciudades, para Deut. 31:12
  • Y los hijos de ellos que no supieron oigan, y aprendan á Deut. 31:13
  • He aquí se han acercado tus días para que mueras: llama á Josué, y esperad Deut. 31:14
  • de ella; y me dejará, é invalidará mi pacto que he concertado con él: Deut. 31:16
  • mi rostro en aquel día, por todo el mal que ellos habrán hecho, por haberse Deut. 31:18
  • de Israel: ponlo en boca de ellos, para que este cántico me sea por Deut. 31:19
  • Porque yo le introduciré en la tierra que juré á sus padres, la cual fluye Deut. 31:20
  • Y será que cuando le vinieren muchos males y Deut. 31:21
  • de Nun, y dijo: Esfuérzate y anímate, que tú meterás los hijos de Israel Deut. 31:23
  • Mandó Moisés á los Levitas que llevaban el arca del pacto de Deut. 31:25
  • tu rebelión, y tu cerviz dura: he aquí que aun viviendo yo hoy con vosotros Deut. 31:27
  • Porque yo sé que después de mi muerte, ciertamente Deut. 31:29
  • loco é ignorante? ¿No es él tu padre que te poseyó? El te hizo y te ha Deut. 32:6
  • y generación: Pregunta á tu padre, que él te declarará; A tus viejos, y Deut. 32:7
  • Jehová solo le guió, Que no hubo con él dios ajeno. Deut. 32:12
  • Y comió los frutos del campo, E hizo que chupase miel de la peña, Y aceite Deut. 32:13
  • engrosástete, cubrístete: Y dejó al Dios que le hizo, Y menospreció la Roca Deut. 32:15
  • á los diablos, no á Dios; A dioses que no habían conocido, A nuevos Deut. 32:17
  • De la Roca que te crió te olvidaste: Te has Deut. 32:18
  • mi rostro, Veré cuál será su postrimería: Que son generación de perversidades Deut. 32:20
  • Ellos me movieron á celos con lo que no es Dios; Hiciéronme ensañar con Deut. 32:21
  • Así al mancebo como á la doncella, Al que mama como el hombre cano. Deut. 32:25
  • Si no temiese la ira del enemigo, No sea que se envanezcan sus adversarios, No Deut. 32:27
  • Ojalá fueran sabios, que comprendieran esto, Y entendieran Deut. 32:29
  • Que la roca de ellos no es como nuestra Deut. 32:31
  • Mía es la venganza y el pago, Al tiempo que su pie vacilará; Porque el día de Deut. 32:35
  • sus siervos se arrepentirá, Cuando viere que la fuerza pereció, Y que no hay Deut. 32:36
  • dirá: ¿Dónde están sus dioses, La roca en que se guarecían; Deut. 32:37
  • Que comían el sebo de sus sacrificios Deut. 32:38
  • Ved ahora que yo, yo soy, Y no hay dioses conmigo Deut. 32:39
  • á mis enemigos, Y daré el pago á los que me aborrecen. Deut. 32:41
  • vuestro corazón á todas las palabras que yo os protesto hoy, para que las Deut. 32:46
  • á este monte de Abarim, al monte Nebo, que está en la tierra de Moab, que Deut. 32:49
  • y sé reunido á tus pueblos; al modo que murió Aarón tu hermano en el Deut. 32:50
  • mas no entrarás allá, á la tierra que doy á los hijos de Israel. Deut. 32:52
  • de Dios á los hijos de Israel, antes que muriese. Deut. 33:1
  • El que dijo á su padre y á su madre: Nunca Deut. 33:9
  • Bendice, oh Jehová, lo que hicieren, Y recibe con agrado la Deut. 33:11
  • los cielos, por el rocío, Y por el abismo que abajo yace, Deut. 33:13
  • tierra y su plenitud; Y la gracia del que habitó en la zarza Venga sobre la Deut. 33:16
  • Y a Gad dijo: Bendito el que hizo ensanchar á Gad: Como león Deut. 33:20
  • de tu socorro, Y espada de tu excelencia? Así que tus enemigos serán Deut. 33:29
  • al monte de Nebo, á la cumbre de Pisga, que está enfrente de Jericó: y Deut. 34:1
  • Y díjole Jehová: Esta es la tierra de que juré á Abraham, á Isaac, y á Jacob Deut. 34:4
  • En todas las señales y prodigios que le envió Jehová á hacer en tierra Deut. 34:11
  • esforzada, y en todo el espanto grande que causó Moisés á ojos de todo Israel. Deut. 34:12
  • la muerte de Moisés siervo de Jehová, que Jehová habló á Josué hijo de Nun Jos. 1:1
  • Jordán, tú y todo este pueblo, á la tierra que yo les doy á los hijos de Jos. 1:2
  • como lo había dicho á Moisés, todo lugar que pisare la planta de vuestro pie. Jos. 1:3
  • la tierra, de la cual juré á sus padres que la daría á ellos. Jos. 1:6
  • cuidar de hacer conforme á toda la ley que mi siervo Moisés te mandó: no te Jos. 1:7
  • de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme á todo Jos. 1:8
  • Mira que te mando que te esfuerces y seas Jos. 1:9
  • de tres días pasaréis el Jordán, para que entréis á poseer la tierra que Jos. 1:11
  • Acordaos de la palabra que Moisés, siervo de Jehová, os mandó Jos. 1:13
  • vuestras bestias, quedarán en la tierra que Moisés os ha dado de esta parte Jos. 1:14
  • Hasta tanto que Jehová haya dado reposo á vuestros Jos. 1:15
  • Nosotros haremos todas las cosas que nos has mandado, é iremos adonde Jos. 1:16
  • De la manera que obedecimos á Moisés en todas las Jos. 1:17
  • Cualquiera que fuere rebelde á tu mandamiento, y Jos. 1:18
  • y entráronse en casa de una mujer ramera que se llamaba Rahab, y posaron Jos. 2:1
  • al rey de Jericó, diciendo: He aquí que hombres de los hijos de Israel Jos. 2:2
  • á decir á Rahab: Saca fuera los hombres que han venido á ti, y han entrado en Jos. 2:3
  • y los había escondido; y dijo: Verdad que hombres vinieron á mí, mas no Jos. 2:4
  • sé á dónde se han ido: seguidlos apriesa, que los alcanzaréis. Jos. 2:5
  • habíalos escondido entre tascos de lino que en aquel terrado tenía puestos. Jos. 2:6
  • vados: y la puerta fué cerrada después que salieron los que tras ellos iban. Jos. 2:7
  • Mas antes que ellos durmiesen, ella subió á ellos Jos. 2:8
  • Sé que Jehová os ha dado esta tierra Jos. 2:9
  • Porque hemos oído que Jehová hizo secar las aguas del mar Jos. 2:10
  • Ruégoos pues ahora, me juréis por Jehová, que como he hecho misericordia con Jos. 2:12
  • Y que salvaréis la vida á mi padre y á mi Jos. 2:13
  • Y díjoles: Marchaos al monte, porque los que fueron tras vosotros no os Jos. 2:16
  • desobligados de este juramento con que nos has conjurado. Jos. 2:17
  • Cualquiera que saliere fuera de las puertas de tu Jos. 2:19
  • desobligados de este tu juramento con que nos has juramentado. Jos. 2:20
  • monte, y estuvieron allí tres días, hasta que los que los seguían se hubiesen Jos. 2:22
  • hijo de Nun, y contáronle todas las cosas que les habían acontecido. Jos. 2:23
  • hijos de Israel, y reposaron allí antes que pasasen. Jos. 3:1
  • vuestro Dios, y los sacerdotes y Levitas que la llevan, vosotros partiréis de Jos. 3:3
  • y no os acercaréis á ella, á fin de que sepáis el camino por donde habéis Jos. 3:4
  • delante de los ojos de todo Israel, para que entiendan que como fuí con Moisés Jos. 3:7
  • Tú, pues, mandarás á los sacerdotes que llevan el arca del pacto Jos. 3:8
  • Y añadió Josué: En esto conoceréis que el Dios viviente está en medio de Jos. 3:10
  • plantas de los pies de los sacerdotes que llevan el arca de Jehová Señoreador Jos. 3:13
  • Y aconteció, que partiendo el pueblo de sus tiendas Jos. 3:14
  • Cuando los que llevaban el arca entraron en el Jos. 3:15
  • Las aguas que venían de arriba, se pararon como Jos. 3:16
  • Mas los sacerdotes que llevaban el arca del pacto de Jos. 3:17
  • Para que esto sea señal entre vosotros; y Jos. 4:6
  • Les responderéis: Que las aguas del Jordán fueron Jos. 4:7
  • lo hicieron así como Josué les mandó: que levantaron doce piedras del medio Jos. 4:8
  • estuvieron los pies de los sacerdotes que llevaban el arca del pacto; y han Jos. 4:9
  • Y los sacerdotes que llevaban el arca se pararon en Jos. 4:10
  • Manda á los sacerdotes que llevan el arca del testimonio, que Jos. 4:16
  • Y aconteció que como los sacerdotes que llevaban el Jos. 4:18
  • erigió en Gilgal las doce piedras que habían traído del Jordán. Jos. 4:20
  • del Jordán delante de vosotros, hasta que habíais pasado, á la manera que Jos. 4:23
  • Para que todos los pueblos de la tierra Jos. 4:24
  • todos los reyes de los Amorrheos, que estaban de la otra parte del Jos. 5:1
  • Josué los circuncidó: todo el pueblo que había salido de Egipto, los Jos. 5:4
  • Porque todos los del pueblo que habían salido, estaban Jos. 5:5
  • por el desierto cuarenta años, hasta que toda la gente de los hombres de Jos. 5:6
  • Y los hijos de ellos, que él había hecho suceder en su lugar Jos. 5:7
  • en el mismo lugar en el campo, hasta que sanaron. Jos. 5:8
  • Y el maná cesó el día siguiente, desde que comenzaron á comer del fruto de la Jos. 5:12
  • de Jericó, alzó sus ojos, y vió un varón que estaba delante de él, el cual Jos. 5:13
  • el cuerno de carnero, así que oyereis el sonido de la bocina Jos. 6:5
  • pueblo: Pasad, y rodead la ciudad; y los que están armados pasarán delante Jos. 6:7
  • Y así que Josué hubo hablado al pueblo, los Jos. 6:8
  • armados iban delante de los sacerdotes que tocaban las bocinas, y la gente Jos. 6:9
  • palabra de vuestra boca, hasta el día que yo os diga: Gritad: entonces Jos. 6:10
  • á Jehová, ella con todas las cosas que están en ella: solamente Rahab la Jos. 6:17
  • Empero guardaos vosotros del anatema, que ni toquéis, ni toméis alguna cosa Jos. 6:18
  • tocaron las bocinas: y aconteció que como el pueblo hubo oído el Jos. 6:20
  • Y destruyeron todo lo que en la ciudad había; hombres y Jos. 6:21
  • Mas Josué dijo á los dos hombres que habían reconocido la tierra: Entrad Jos. 6:22
  • y á su madre, y á sus hermanos, y todo lo que era suyo; y también sacaron á Jos. 6:23
  • con fuego la ciudad, y todo lo que en ella había: solamente pusieron Jos. 6:24
  • y á la casa de su padre, y á todo lo que ella tenía: y habitó ella entre Jos. 6:25
  • Maldito delante de Jehová el hombre que se levantare y reedificare esta Jos. 6:26
  • Josué envió hombres desde Jericó á Hai, que estaba junto á Beth-aven hacia el Jos. 7:2
  • y los rompieron en la bajada: por lo que se disolvió el corazón del Jos. 7:5
  • entregarnos en las manos de los Amorrheos, que nos destruyan? ¡Ojalá nos Jos. 7:7
  • Ay Señor! ¿qué diré, ya que Israel ha vuelto las espaldas Jos. 7:8
  • pecado, y aun han quebrantado mi pacto que yo les había mandado; pues aun han Jos. 7:11
  • estar delante de sus enemigos, sino que delante de sus enemigos volverán Jos. 7:12
  • estar delante de tus enemigos, hasta tanto que hayáis quitado el anatema Jos. 7:13
  • mañana por vuestras tribus; y la tribu que Jehová tomare, se allegará por Jos. 7:14
  • Y el que fuere cogido en el anatema, será Jos. 7:15
  • y dale alabanza, y declárame ahora lo que has hecho; no me lo encubras. Jos. 7:19
  • Que vi entre los despojos un manto Jos. 7:21
  • como hiciste á Jericó y á su rey: sólo que sus despojos y sus bestias Jos. 8:2
  • Y yo, y todo el pueblo que está conmigo, nos acercaremos á la Jos. 8:5
  • Y ellos saldrán tras nosotros, hasta que los arranquemos de la ciudad Jos. 8:6
  • conforme á la palabra de Jehová. Mirad que os lo he mandado. Jos. 8:8
  • Y toda la gente de guerra que con él estaba, subió, y acercóse, y Jos. 8:11
  • Y el pueblo, todo el campo que estaba á la parte del norte de la Jos. 8:13
  • el llano al tiempo señalado, no sabiendo que le estaba puesta emboscada á Jos. 8:14
  • Y todo el pueblo que estaba en Hai se juntó para Jos. 8:16
  • Y no quedó hombre en Hai y Beth-el, que no saliera tras de Israel; y por Jos. 8:17
  • Jehová dijo á Josué: Levanta la lanza que tienes en tu mano hacia Hai Jos. 8:18
  • prestamente de su lugar los que estaban en la emboscada, corrieron Jos. 8:19
  • y he aquí el humo de la ciudad que subía al cielo, y no tuvieron Jos. 8:20
  • Josué y todo Israel, viendo que los de la emboscada habían tomado Jos. 8:21
  • los otros de la otra. Y los hirieron hasta que no quedó ninguno de ellos que Jos. 8:22
  • donde ellos los habían perseguido, y que todos habían caído á filo de Jos. 8:24
  • Y el número de los que cayeron aquel día, hombres y Jos. 8:25
  • Y Josué no retrajo su mano que había extendido con la lanza, hasta Jos. 8:26
  • ciudad, conforme á la palabra de Jehová que él había mandado á Josué. Jos. 8:27
  • y como el sol se puso, mandó Josué que quitasen del madero su cuerpo, y Jos. 8:29
  • al arca, delante de los sacerdotes Levitas que llevan el arca del pacto de Jos. 8:33
  • y las maldiciones, conforme á todo lo que está escrito en el libro de la Jos. 8:34
  • hubo palabra alguna de todas las cosas que mandó Moisés, que Josué no hiciese Jos. 8:35
  • Y ACONTECIÓ que como oyeron estas cosas todos los Jos. 9:1
  • los moradores de Gabaón, como oyeron lo que Josué había hecho á Jericó y á Hai, Jos. 9:3
  • vestidos viejos sobre sí; y todo el pan que traían para el camino, seco y Jos. 9:5
  • hemos oído su fama, y todas las cosas que hizo en Egipto, Jos. 9:9
  • Y todo lo que hizo á los dos reyes de los Jos. 9:10
  • nuestras casas para el camino el día que salimos para venir á vosotros; y Jos. 9:12
  • paz con ellos, y concertó con ellos que les dejaría la vida: también los Jos. 9:15
  • Pasados tres días después que hicieron con ellos el concierto Jos. 9:16
  • ira sobre nosotros á causa del juramento que les hemos hecho. Jos. 9:20
  • Habitamos muy lejos de vosotros; una vez que moráis en medio de nosotros? Jos. 9:22
  • Como fué dado á entender á tus siervos, que Jehová tu Dios había mandado á Jos. 9:24
  • Ahora pues, henos aquí en tu mano: lo que te pareciere bueno y recto hacer Jos. 9:25
  • Y él lo hizo así; que los libró de la mano de los hijos Jos. 9:26
  • y para el altar de Jehová, en el lugar que él escogiese: lo que son hasta hoy. Jos. 9:27
  • Y COMO Adonisedec rey de Jerusalem oyó que Josué había tomado á Hai, y que la Jos. 10:1
  • como una de las ciudades reales, y mayor que Hai, y todos sus hombres fuertes. Jos. 10:2
  • porque todos los reyes de los Amorrheos que habitan en las montañas, se han Jos. 10:6
  • en Gabaón: y siguiólos por el camino que sube á Beth-oron, é hiriólos Jos. 10:10
  • más murieron de las piedras del granizo, que los que los hijos de Israel Jos. 10:11
  • Entonces Josué habló á Jehová el día que Jehová entregó al Amorrheo delante Jos. 10:12
  • detuvo y la luna se paró, Hasta tanto que la gente se hubo vengado de sus Jos. 10:13
  • Y fué dicho á Josué que los cinco reyes habían sido Jos. 10:17
  • la cueva, y poned hombres junto á ella que los guarden; Jos. 10:18
  • Y aconteció que como Josué y los hijos de Israel Jos. 10:20
  • salvo al campo á Josué en Maceda; que no hubo quien moviese su lengua Jos. 10:21
  • á los principales de la gente de guerra que habían venido con él: Llegad y Jos. 10:24
  • el sol se iba á poner, mandó Josué que los quitasen de los maderos, y los Jos. 10:27
  • y mató á su rey; á ellos y á todo lo que en ella tenía vida, sin quedar Jos. 10:28
  • y metióla á filo de espada, con todo lo que en ella había vivo, sin quedar Jos. 10:30
  • y metióla á cuchillo, con todo lo que en ella había vivo, como había Jos. 10:32
  • á cuchillo; y aquel día mató á todo lo que en ella había vivo, como había Jos. 10:35
  • su rey y á todas su ciudades, con todo lo que en ella había vivo, sin quedar Jos. 10:37
  • á cuchillo, y destruyeron todo lo que allí dentro había vivo, sin Jos. 10:39
  • á todos sus reyes, sin quedar nada; todo lo que tenía vida mató, al modo que Jos. 10:40
  • Y á los reyes que estaban á la parte del norte en las Jos. 11:2
  • Y al Cananeo que estaba al oriente y al occidente, y Jos. 11:3
  • mucho en gran manera, como la arena que está á la orilla del mar, con Jos. 11:4
  • dijo á Josué: No tengas temor de ellos, que mañana á esta hora yo entregaré á Jos. 11:6
  • de Mizpa al oriente, hiriéndolos hasta que no les dejaron ninguno. Jos. 11:8
  • Empero todas las ciudades que estaban en sus cabezos, no las Jos. 11:13
  • De la manera que Jehová lo había mandado á Moisés su Jos. 11:15
  • Desde el monte de Halac, que sube hasta Seir, hasta Baal-gad en Jos. 11:17
  • No hubo ciudad que hiciese paz con los hijos de Israel Jos. 11:19
  • Porque esto vino de Jehová, que endurecía el corazón de ellos para Jos. 11:20
  • Josué toda la tierra, conforme á todo lo que Jehová había dicho á Moisés; y Jos. 11:23
  • ESTOS son los reyes de la tierra que los hijos de Israel hirieron, y Jos. 12:1
  • Sehón rey de los Amorrheos, que habitaba en Hesbón, y señoreaba Jos. 12:2
  • Y los términos de Og rey de Basán, que había quedado de los Rapheos, el Jos. 12:4
  • Y estos son los reyes de la tierra que hirió Josué con los hijos de Israel Jos. 12:7
  • El rey de Jericó, uno: el rey de Hai, que está al lado de Beth-el, otro: Jos. 12:9
  • Esta es la tierra que queda; todos los términos de los Jos. 13:2
  • Desde Sihor, que está delante de Egipto, hasta el Jos. 13:3
  • la tierra de los Cananeos, y Mehara que es de los Sidonios, hasta Aphec Jos. 13:4
  • Todos los que habitan en las montañas desde el Jos. 13:6
  • otra parte del Jordán al oriente, según que se la dió Moisés siervo de Jehová: Jos. 13:8
  • Desde Aroer, que está á la orilla del arroyo de Jos. 13:9
  • Y fué el término de ellos desde Aroer, que está á la orilla del arroyo de Jos. 13:16
  • Hesbón, con todas sus villas que están en la llanura; Dibón, y Jos. 13:17
  • el reino de Sehón rey de los Amorrheos, que reinó en Hesbón, al cual hirió Jos. 13:21
  • adivino, hijo de Beor, con los demás que mataron. Jos. 13:22
  • tierra de los hijos de Ammón hasta Aroer, que está delante de Rabba. Jos. 13:25
  • rey de Basán, y todas las aldeas de Jair que están en Basán, sesenta Jos. 13:30
  • Esto es lo que Moisés repartió en heredad en los Jos. 13:32
  • ESTO pues es lo que los hijos de Israel tomaron por Jos. 14:1
  • como Jehová lo había mandado por Moisés, que diese á las nueve tribus y á la Jos. 14:2
  • Levitas en la tierra, sino ciudades en que morasen, con sus ejidos para sus Jos. 14:4
  • De la manera que Jehová lo había mandado á Moisés Jos. 14:5
  • de Jephone Cenezeo, le dijo: Tú sabes lo que Jehová dijo á Moisés, varón de Jos. 14:6
  • Mas mis hermanos, los que habían subido conmigo, menguaron Jos. 14:8
  • Moisés juró, diciendo: Si la tierra que holló tu pie no fuere para ti, y Jos. 14:9
  • cuarenta y cinco años, desde el tiempo que Jehová habló estas palabras á Jos. 14:10
  • aun hoy estoy tan fuerte como el día que Moisés me envió: cual era entonces Jos. 14:11
  • aquel día; porque tú oíste en aquel día que los Anaceos están allí, y Jos. 14:12
  • costa del mar Salado, desde la lengua que mira hacia el mediodía; Jos. 15:2
  • de Achôr: y al norte mira sobre Gilgal, que está delante de la subida de Jos. 15:7
  • este término por la cumbre del monte que está delante del valle de Hinnom Jos. 15:8
  • esto es, á Chîriath-arba, del padre de Anac, que es Hebrón. Jos. 15:13
  • De aquí subió á los que moraban en Debir: y el nombre de Jos. 15:15
  • Y dijo Caleb: Al que hiriere á Chîriath-sepher, y la Jos. 15:16
  • Y aconteció que cuando la llevaba, él la persuadió Jos. 15:18
  • Y ella respondió: Dame bendición: pues que me has dado tierra de secadal Jos. 15:19
  • Y Asor-hadatta, y Chêrioth-hesron, que es Asor, Jos. 15:25
  • Desde Ecrón hasta la mar, todas las que están á la costa de Asdod con sus Jos. 15:46
  • Y Danna, y Chîriath-sanna, que es Debir, Jos. 15:49
  • Y Humta, y Chîriath-arba, que es Hebrón, y Sior; nueve ciudades Jos. 15:54
  • Chîriath-baal, que es Chîriath-jearim, y Rabba; dos Jos. 15:60
  • Mas á los Jebuseos que habitaban en Jerusalem, los hijos Jos. 15:63
  • de Jericó hacia el oriente, al desierto que sube de Jericó al monte de Beth-el: Jos. 16:1
  • Hubo también ciudades que se apartaron para los hijos de Jos. 16:9
  • Y no echaron al Cananeo que habitaba en Gezer; antes quedó el Jos. 16:10
  • y dijeron: Jehová mandó á Moisés que nos diese herencia entre Jos. 17:4
  • más de la tierra de Galaad y de Basán, que está de la otra parte del Jordán: Jos. 17:5
  • va este término á la mano derecha, á los que habitan en Tappua. Jos. 17:7
  • de Tappua fué de Manasés; pero Tappua, que está junto al término de Manasés Jos. 17:8
  • parte, siendo yo un pueblo tan grande y que Jehová me ha así bendecido Jos. 17:14
  • del Pherezeo y de los gigantes, pues que el monte de Ephraim es angosto Jos. 17:15
  • este monte: y todos los Cananeos que habitan la tierra de la campiña Jos. 17:16
  • Mas aquel monte será tuyo; que bosque es, y tú lo cortarás, y Jos. 17:18
  • el tabernáculo del testimonio, después que la tierra les fué sujeta. Jos. 18:1
  • para venir á poseer la tierra que os ha dado Jehová el Dios de Jos. 18:3
  • Señalad tres varones de cada tribu, para que yo los envíe, y que ellos se Jos. 18:4
  • varones, fueron: y mandó Josué á los que iban para delinear la tierra Jos. 18:8
  • este término de Ataroth-addar al monte que está al mediodía de Beth-oron Jos. 18:13
  • de la mar, al mediodía hasta el monte que está delante de Beth-oron al Jos. 18:14
  • aqueste término al cabo del monte que está delante del valle del hijo de Jos. 18:16
  • á Ensemes, y de allí sale á Geliloth, que está delante de la subida de Jos. 18:17
  • Y pasa al lado que está delante de la campiña del Jos. 18:18
  • Y Sela, Eleph, Jebus, que es Jerusalem, Gibeath, y Jos. 18:28
  • Y todas las aldeas que estaban alrededor de estas ciudades Jos. 19:8
  • de Judá era excesiva para ellos: así que los hijos de Simeón tuvieron su Jos. 19:9
  • Dabbe-seth, y de allí llega al arroyo que está delante de Jocneam. Jos. 19:11
  • Y Mejarcón, y Raccón, con el término que está delante de Joppa. Jos. 19:46
  • Y después que acabaron de repartir la tierra en Jos. 19:49
  • palabra de Jehová, le dieron la ciudad que él pidió, Timnath-sera, en el Jos. 19:50
  • Estas son las heredades que Eleazar sacerdote, y Josué hijo de Jos. 19:51
  • Para que se acoja allí el homicida que Jos. 20:3
  • Y el que se acogiere á alguna de aquellas Jos. 20:4
  • Y quedará en aquella ciudad hasta que parezca en juicio delante del Jos. 20:6
  • en el monte de Ephraim, y á Chîriath-arba, que es Hebrón, en el monte de Judá. Jos. 20:7
  • hijos de Israel, y para el extranjero que morase entre ellos, para que se Jos. 20:9
  • diciendo: Jehová mandó por Moisés que nos fuesen dadas villas para Jos. 21:2
  • suerte á los hijos de Aarón sacerdote, que eran de los Levitas, por la tribu Jos. 21:4
  • los hijos de Simeón dieron estas villas que fueron nombradas: Jos. 21:9
  • de los hijos de Coath, Levitas, los que quedaban de los hijos de Coath Jos. 21:20
  • de los hijos de Merari, Levitas que quedaban, dióseles de la tribu de Jos. 21:34
  • los hijos de Merari por sus familias, que restaban de las familias de los Jos. 21:40
  • Así dió Jehová á Israel toda la tierra que había jurado dar á sus padres; y Jos. 21:43
  • reposo alrededor, conforme á todo lo que había jurado á sus padres: y Jos. 21:44
  • No faltó palabra de todas la buenas que habló Jehová á la casa de Israel Jos. 21:45
  • Vosotros habéis guardado todo lo que Moisés siervo de Jehová os mandó Jos. 22:2
  • Ahora pues que Jehová vuestro Dios ha dado reposo Jos. 22:4
  • Solamente que con diligencia cuidéis de poner por Jos. 22:5
  • de los hijos de Israel, de Silo, que está en la tierra de Canaán Jos. 22:9
  • Y llegando á los términos del Jordán, que está en la tierra de Canaán, los Jos. 22:10
  • dice así: ¿Qué transgresión es ésta con que prevaricáis contra el Dios de Jos. 22:16
  • ha sido poco la maldad de Peor, de la que no estamos aún limpios hasta este Jos. 22:17
  • hoy de seguir á Jehová; mas será que vosotros os rebelaréis hoy contra Jos. 22:18
  • Que si os parece que la tierra de Jos. 22:19
  • en Jehová: y así vuestros hijos harán que nuestros hijos no teman á Jehová. Jos. 22:25
  • Sino para que sea un testimonio entre nosotros y Jos. 22:27
  • Nosotros, pues, dijimos: Si aconteciere que tal digan á nosotros, ó á Jos. 22:28
  • Nunca tal acontezca que nos rebelemos contra Jehová, ó que Jos. 22:29
  • y las cabezas de la multitud de Israel que con él estaban, las palabras que Jos. 22:30
  • los hijos de Manasés: Hoy hemos entendido que Jehová está entre nosotros Jos. 22:31
  • en guerra, para destruir la tierra en que habitaban los hijos de Rubén y Jos. 22:33
  • Ed; porque es testimonio entre nosotros que Jehová es Dios. Jos. 22:34
  • Y ACONTECIÓ, pasados muchos días después que Jehová dió reposo á Israel de Jos. 23:1
  • Y vosotros habéis visto todo lo que Jehová vuestro Dios ha hecho con Jos. 23:3
  • estas gentes, así las destruídas como las que quedan, desde el Jordán hasta la Jos. 23:4
  • pues mucho á guardar y hacer todo lo que está escrito en el libro de la ley Jos. 23:6
  • Que cuando entrareis á estas gentes que Jos. 23:7
  • tanto, cuidad mucho por vuestras almas, que améis á Jehová vuestro Dios. Jos. 23:11
  • si os apartareis, y os allegareis á lo que resta de aquestas gentes que han Jos. 23:12
  • Sabed que Jehová vuestro Dios no echará más Jos. 23:13
  • Y he aquí que yo estoy para entrar hoy por el Jos. 23:14
  • Mas será, que como ha venido sobre vosotros toda Jos. 23:15
  • el pacto de Jehová vuestro Dios que él os ha mandado, yendo y honrando Jos. 23:16
  • y á Esaú: y á Esaú dí el monte de Seir, que lo poseyese: mas Jacob y sus Jos. 24:4
  • y á Aarón, y herí á Egipto, al modo que lo hice en medio de él, y después Jos. 24:5
  • cual los cubrió: y vuestros ojos vieron lo que hice en Egipto. Después Jos. 24:7
  • en la tierra de los Amorrheos, que habitaban de la otra parte del Jos. 24:8
  • envió á llamar á Balaam hijo de Beor, para que os maldijese. Jos. 24:9
  • cual nada trabajasteis, y las ciudades que no edificasteis, en las cuales Jos. 24:13
  • de los Amorrheos en cuya tierra habitáis: que yo y mi casa serviremos á Jos. 24:15
  • repondió, y dijo: Nunca tal acontezca, que dejemos á Jehová por servir á Jos. 24:16
  • Porque Jehová nuestro Dios es el que nos sacó á nosotros y á nuestros Jos. 24:17
  • á todos los pueblos, y al Amorrheo que habitaba en la tierra: nosotros Jos. 24:18
  • y os maltratará, y os consumirá, después que os ha hecho bien. Jos. 24:20
  • sois testigos contra vosotros mismos, de que os habéis elegido á Jehová para Jos. 24:22
  • Quitad, pues, ahora los dioses ajenos que están entre vosotros, é inclinad Jos. 24:23
  • levantóla allí debajo de un alcornoque que estaba junto al santuario de Jos. 24:26
  • ha oído todas las palabras de Jehová que él ha hablado con nosotros: será Jos. 24:27
  • término de su posesión en Timnath-sera, que está en el monte de Ephraim, al Jos. 24:30
  • Josué, y todo el tiempo de los ancianos que vivieron después de Josué, y que Jos. 24:31
  • en Sichêm los huesos de José que los hijos de Israel habían traído Jos. 24:32
  • en el collado de Phinees su hijo, que le fué dado en el monte de Jos. 24:33
  • después de la muerte de Josué, que los hijos de Israel consultaron á Jue. 1:1
  • Y Jehová respondió: Judá subirá; he aquí que yo he entregado la tierra en sus Jue. 1:2
  • para pelear contra el Cananeo que habitaba en las montañas, y al Jue. 1:9
  • Y partió Judá contra el Cananeo que habitaba en Hebrón, la cual se Jue. 1:10
  • Y de allí fué á los que habitaban en Debir, que antes se Jue. 1:11
  • Y dijo Caleb: El que hiriere á Chîriath-sepher, y la Jue. 1:12
  • Y cuando la llevaban, persuadióle que pidiese á su padre un campo. Y Jue. 1:14
  • le respondió: Dame una bendición: que pues me has dado tierra de Jue. 1:15
  • los hijos de Judá al desierto de Judá, que está al mediodía de Arad: y Jue. 1:16
  • hermano Simeón, é hirieron al Cananeo que habitaba en Sephath, y asoláronla Jue. 1:17
  • de las montañas; mas no pudo echar á los que habitaban en los llanos, los Jue. 1:19
  • Mas al Jebuseo que habitaba en Jerusalem, no echaron Jue. 1:21
  • Y los que espiaban vieron un hombre que salía Jue. 1:24
  • habitantes de Ibleam y sus aldeas, ni á los que habitaban en Megiddo y en sus Jue. 1:27
  • Tampoco Ephraim echó al Cananeo que habitaba en Gezer; antes habitó el Jue. 1:29
  • Tampoco Zabulón echó á los que habitaban en Chîtron y á los que Jue. 1:30
  • Tampoco Aser echó á los que habitaban en Achô, y á los que Jue. 1:31
  • Antes moró Aser entre los Cananeos que habitaban en la tierra; pues no los Jue. 1:32
  • Tampoco Nephtalí echó á los que habitaban en Beth-semes, y á los Jue. 1:33
  • á los hijos de Dan hasta el monte; que no los dejaron descender á la Jue. 1:34
  • Con tal que vosotros no hagáis alianza con los Jue. 2:2
  • los echaré de delante de vosotros, sino que os serán por azote para vuestros Jue. 2:3
  • Josué, y todo el tiempo de los ancianos que vivieron largos días después de Jue. 2:7
  • después de ellos otra generación, que no conocían á Jehová, ni la obra Jue. 2:10
  • dejaron á Jehová el Dios de sus padres, que los había sacado de la tierra de Jue. 2:12
  • cual los entregó en manos de robadores que los despojaron, y los vendió en Jue. 2:14
  • Por donde quiera que salían, la mano de Jehová era Jue. 2:15
  • Mas Jehová suscitó jueces que los librasen de mano de los que los Jue. 2:16
  • Y tampoco oyeron á sus jueces, sino que fornicaron tras dioses ajenos, á Jue. 2:17
  • arrepentía por sus gemidos á causa de los que los oprimían y afligían. Jue. 2:18
  • ellos se tornaban, y se corrompían más que sus padres, siguiendo dioses Jue. 2:19
  • se encendió contra Israel, y dijo: Pues que esta gente traspasa mi pacto que Jue. 2:20
  • de ellos á ninguna de aquestas gentes que dejó Josué cuando murió; Jue. 2:21
  • Para que por ellas probara yo á Israel, si Jue. 2:22
  • ESTAS, pues, son las gentes que dejó Jehová para probar con ellas Jue. 3:1
  • Para que al menos el linaje de los hijos de Jue. 3:2
  • Cananeos, y los Sidonios, y los Heveos que habitaban en el monte Líbano Jue. 3:3
  • á los mandamientos de Jehová, que él había prescrito á sus padres Jue. 3:4
  • Y luego que hubo presentado el don, despidió á Jue. 3:18
  • Mas él se volvió desde los ídolos que están en Gilgal, y dijo: Rey, una Jue. 3:19
  • De tal manera que la empuñadura entró también tras la Jue. 3:22
  • esperado hasta estar confusos, pues que él no abría las puertas de la sala Jue. 3:25
  • Mas entre tanto que ellos se detuvieron, Aod se escapó Jue. 3:26
  • mas no será tu honra en el camino que vas; porque en mano de mujer Jue. 4:9
  • su tienda hasta el valle de Zaananim, que está junto á Cedes. Jue. 4:11
  • carros herrados, con todo el pueblo que con él estaba, desde Haroseth de Jue. 4:13
  • Levántate; porque este es el día en que Jehová ha entregado á Sísara en Jue. 4:14
  • Ruégote me des á beber una poca de agua, que tengo sed. Y ella abrió un odre Jue. 4:19
  • diciendo: ¿Hay aquí alguno? Tú responderás que no. Jue. 4:20
  • y díjole: Ven, y te mostraré al varón que tú buscas. Y él entró donde Jue. 4:22
  • contra Jabín rey de Canaán, hasta que lo destruyeron. Jue. 4:24
  • días de Jael, cesaron los caminos, Y los que andaban por las sendas Jue. 5:6
  • cesado en Israel, habían decaído; Hasta que yo Débora me levanté, Me levanté Jue. 5:7
  • está por los príncipes de Israel, Los que con buena voluntad se ofrecieron Jue. 5:9
  • Vosotros los que cabalgáis en asnas blancas, Los que Jue. 5:10
  • Entonces ha hecho que el que quedó del pueblo, señoree á Jue. 5:13
  • descendieron príncipes, Y de Zabulón los que solían manejar punzón de Jue. 5:14
  • voces dice: ¿Por qué se detiene su carro, que no viene? ¿Por qué las ruedas Jue. 5:28
  • de ambos lados, para los cuellos de los que han tomado los despojos. Jue. 5:30
  • todos tus enemigos, oh Jehová: Mas los que le aman, sean como el sol cuando Jue. 5:31
  • en grande multitud como langosta, que no había número en ellos ni en Jue. 6:5
  • de los Egipcios, y de mano de todos los que os afligieron, á los cuales eché Jue. 6:9
  • Jehová, y sentóse debajo del alcornoque que está en Ophra, el cual era de Joas Jue. 6:11
  • esto? ¿Y dónde están todas sus maravillas, que nuestros padres nos han Jue. 6:13
  • con qué tengo de salvar á Israel? He aquí que mi familia es pobre en Manasés Jue. 6:15
  • Y él respondió: Yo te ruego, que si he hallado gracia delante de Jue. 6:17
  • Ruégote que no te vayas de aquí, hasta que á ti Jue. 6:18
  • el ángel de Jehová el bordón que tenía en su mano, tocó con la punta Jue. 6:21
  • Y viendo Gedeón que era el ángel de Jehová, dijo: Ah Jue. 6:22
  • Y edificó allí Gedeón altar á Jehová, al que llamó Jehová-salom: está hasta hoy Jue. 6:24
  • Y aconteció que la misma noche le dijo Jehová: Toma Jue. 6:25
  • en holocausto sobre la leña del bosque que habrás cortado. Jue. 6:26
  • los de la ciudad se levantaron, he aquí que el altar de Baal estaba derribado Jue. 6:28
  • Saca fuera tu hijo para que muera, por cuanto ha derribado el Jue. 6:30
  • Y Joas respondió á todos los que estaban junto á él: ¿Tomaréis Jue. 6:31
  • porque dijo: Pleitee Baal contra el que derribó su altar. Jue. 6:32
  • He aquí que yo pondré un vellón de lana en la Jue. 6:37
  • ahora otra vez con el vellón. Ruégote que la sequedad sea sólo en el Jue. 6:39
  • el cual es Gedeón, y todo el pueblo que estaba con él, asentaron el campo Jue. 7:1
  • Y Jehová dijo á Gedeón: El pueblo que está contigo es mucho para que yo Jue. 7:2
  • Haz pues ahora pregonar, que lo oiga el pueblo, diciendo: El Jue. 7:3
  • las aguas, y allí yo te los probaré; y del que yo te dijere: Vaya este contigo Jue. 7:4
  • y Jehová dijo á Gedeón: Cualquiera que lamiere las aguas con su lengua Jue. 7:5
  • Y fué el número de los que lamieron las aguas, llegándola con Jue. 7:6
  • á Gedeón: Con estos trescientos hombres que lamieron el agua os salvaré, y Jue. 7:7
  • Y aconteció que aquella noche Jehová le dijo Jue. 7:9
  • Y oirás lo que hablan; y entonces tus manos se Jue. 7:11
  • camellos eran innumerables, como la arena que está á la ribera de la mar en Jue. 7:12
  • Y luego que llegó Gedeón, he aquí que un hombre Jue. 7:13
  • vuelto al campo de Israel, dijo: Levantaos, que Jehová ha entregado el campo Jue. 7:15
  • á mí, y haced como yo hiciere; he aquí que cuando yo llegare al principio Jue. 7:17
  • Yo tocaré la bocina y todos los que estarán conmigo; y vosotros Jue. 7:18
  • Llegó pues Gedeón, y los cien hombres que llevaba consigo, al principio del Jue. 7:19
  • teas, y en las derechas los cuernos con que tañian, y dieron grita: ¡La Jue. 7:20
  • lo mataron en el lagar de Zeeb: y después que siguieron á los Madianitas Jue. 7:25
  • Y LOS de Ephraim le dijeron: ¿Qué es esto que has hecho con nosotros, no Jue. 8:1
  • No es el rebusco de Ephraim mejor que la vendimia de Abiezer? Jue. 8:2
  • enojo de ellos contra él se aplacó, luego que él habló esta palabra. Jue. 8:3
  • pasar, él y los trescientos hombres que traía consigo, cansados del Jue. 8:4
  • Y dijo á los de Succoth: Yo os ruego que deis á la gente que me sigue Jue. 8:5
  • mano de Zeba y Zalmunna en tu mano, para que hayamos nosotros de dar pan á tu Jue. 8:6
  • de como quince mil hombres, todos los que habían quedado de todo el campo Jue. 8:10
  • Y subiendo Gedeón hacia los que habitaban en tiendas, á la parte Jue. 8:11
  • de Joas volvió de la batalla antes que el sol subiese; Jue. 8:13
  • mano de Zeba y de Zalmunna en tu mano, para que demos nosotros pan á tus Jue. 8:15
  • Qué manera de hombres tenían aquellos que matasteis en Tabor? Y ellos Jue. 8:18
  • eran, hijos de mi madre: ¡Vive Jehová, que si los hubierais guardado en Jue. 8:19
  • desenvainó su espada, porque tenía temor; que aun era muchacho. Jue. 8:20
  • y á Zalmunna; y tomó los adornos de lunetas que sus camellos traían al Jue. 8:21
  • señor, tú, y tu hijo, y tu nieto; pues que nos has librado de mano de Jue. 8:22
  • Gedeón: Deseo haceros una petición, que cada uno me dé los zarcillos de Jue. 8:24
  • Y fué el peso de los zarcillos de oro que él pidió, mil y setecientos siclos Jue. 8:26
  • Y tuvo Gedeón setenta hijos que salieron de su muslo, porque tuvo Jue. 8:30
  • Y su concubina que estaba en Sichêm, también le parió Jue. 8:31
  • Y aconteció que como murió Gedeón, los hijos de Jue. 8:33
  • los hijos de Israel de Jehová su Dios, que los había librado de todos sus Jue. 8:34
  • Gedeón conforme á todo el bien que él había hecho á Israel. Jue. 8:35
  • Yo os ruego que habléis á oídos de todos los de Jue. 9:2
  • alquiló hombres ociosos y vagabundos, que le siguieron. Jue. 9:4
  • Jotham, el más pequeño hijo de Jerobaal, que se escondió. Jue. 9:5
  • por rey, cerca de la llanura del pilar que estaba en Sichêm. Jue. 9:6
  • clamó, y díjoles: Oidme, varones de Sichêm; que Dios os oiga. Jue. 9:7
  • Tengo de dejar mi pingüe jugo, con el que por mi causa Dios y los hombres Jue. 9:9
  • les respondió: ¿Tengo de dejar mi mosto, que alegra á Dios y á los hombres Jue. 9:13
  • sombra: y si no, fuego salga del escaramujo que devore los cedros del Líbano. Jue. 9:15
  • Pues que mi padre peleó por vosotros, y Jue. 9:17
  • obrado hoy con Jerobaal y con su casa, que gocéis de Abimelech, y él goce de Jue. 9:19
  • Y si no, fuego salga de Abimelech, que consuma á los de Sichêm y á la Jue. 9:20
  • Y después que Abimelech hubo dominado sobre Jue. 9:22
  • Abimelech y los hombres de Sichêm: que los de Sichêm se levantaron contra Jue. 9:23
  • Para que el agravio de los setenta hijos de Jue. 9:24
  • los cuales salteaban á todos los que pasaban junto á ellos por el Jue. 9:25
  • Quién es Abimelech y qué es Sichêm, para que nosotros á él sirvamos? ¿no es Jue. 9:28
  • á Abimelech, diciendo: He aquí que Gaal hijo de Ebed y sus hermanos Jue. 9:31
  • pues ahora de noche, tú y el pueblo que está contigo, y pon emboscada en Jue. 9:32
  • acometerás la ciudad: y él y el pueblo que está con él saldrán contra ti, y Jue. 9:33
  • de noche Abimelech y todo el pueblo que con él estaba, pusieron emboscada Jue. 9:34
  • la ciudad: y Abimelech y todo el pueblo que con él estaba, se levantaron de Jue. 9:35
  • el pueblo, dijo á Zebul: He allí pueblo que desciende de las cumbres de los Jue. 9:36
  • tornó á hablar, y dijo: He allí pueblo que desciende por medio de la tierra Jue. 9:37
  • hablar, diciendo; Quién es Abimelech para que le sirvamos? ¿No es este el Jue. 9:38
  • echó fuera á Gaal y á sus hermanos, para que no morasen en Sichêm. Jue. 9:41
  • Y aconteció al siguiente día, que el pueblo salió al campo: y fué Jue. 9:42
  • en el campo: y como miró, he aquí el pueblo que salía de la ciudad; y Jue. 9:43
  • Pues Abimelech y el escuadrón que estaba con él, acometieron con Jue. 9:44
  • todo aquel día, tomóla, y mató el pueblo que en ella estaba, y asoló la ciudad Jue. 9:45
  • Como oyeron esto todos los que estaban en la torre de Sichêm Jue. 9:46
  • al monte de Salmón, él y toda la gente que con él estaba; y tomó Abimelech un Jue. 9:48
  • fuego con ellas á la fortaleza: por manera que todos los de la torre de Sichêm Jue. 9:49
  • Así pues pagó Dios á Abimelech el mal que hizo contra su padre matando á sus Jue. 9:56
  • Este tuvo treinta hijos que cabalgaban sobre treinta asnos, y Jue. 10:4
  • años, á todos los hijos de Israel que estaban de la otra parte del Jue. 10:8
  • Andad, y clamad á los dioses que os habéis elegido, que os libren Jue. 10:14
  • como bien te pareciere: solamente que ahora nos libres en este día. Jue. 10:15
  • dijeron el uno al otro: ¿Quién será el que comenzará la batalla contra los Jue. 10:18
  • Y aconteció que después de días los hijos de Ammón Jue. 11:4
  • Ven, y serás nuestro capitán, para que peleemos con los hijos de Ammón. Jue. 11:6
  • misma causa tornamos ahora á ti, para que vengas con nosotros, y pelees Jue. 11:8
  • ancianos de Galaad: Si me volvéis para que pelee contra los hijos de Ammón, y Jue. 11:9
  • diciendo: ¿Qué tienes tú conmigo que has venido á mí para hacer Jue. 11:12
  • al rey de Edom, diciendo: Yo te ruego que me dejes pasar por tu tierra. Mas Jue. 11:17
  • rey de Hesbón, diciéndole: Ruégote que me dejes pasar por tu tierra Jue. 11:19
  • Israel toda la tierra del Amorrheo que habitaba en aquel país. Jue. 11:21
  • Así que Jehová el Dios de Israel echó los Jue. 11:23
  • tú? Así poseeremos nosotros á todo aquel que echó Jehová nuestro Dios de Jue. 11:24
  • Eres tú ahora en algo mejor que Balac hijo de Sephor, rey de Moab Jue. 11:25
  • Aroer y sus aldeas, y todas las ciudades que están á los términos de Arnón Jue. 11:26
  • Así que, yo nada he pecado contra ti, mas Jue. 11:27
  • Ammón no atendió las razones de Jephté que le envió. Jue. 11:28
  • Cualquiera que me saliere á recibir de las puertas Jue. 11:31
  • Jephté á Mizpa á su casa, he aquí que su hija le salió á recibir con Jue. 11:34
  • de verdad me has abatido, y tú eres de los que me afligen: porque yo he Jue. 11:35
  • haz de mí como salió de tu boca, pues que Jehová ha hecho venganza en tus Jue. 11:36
  • Hágasme esto: déjame por dos meses que vaya y descienda por los montes Jue. 11:37
  • é hizo de ella conforme á su voto que había hecho. Y ella nunca conoció Jue. 11:39
  • De aquí fué la costumbre en Israel que de año en año iban las doncellas de Jue. 11:40
  • los hijos de Ammón, y no nos llamaste para que fuéramos contigo? Nosotros Jue. 12:1
  • Viendo pues que no me defendíais, puse mi alma en Jue. 12:3
  • los vados del Jordán á Ephraim; y era que, cuando alguno de los de Ephraim Jue. 12:5
  • tuvo cuarenta hijos y treinta nietos, que cabalgaban sobre setenta asnos: y Jue. 12:14
  • se llamaba Manoa; y su mujer era estéril, que nunca había parido. Jue. 13:2
  • el ángel de Jehová, y díjole: He aquí que tú eres estéril, y no has parido Jue. 13:3
  • Ahora, pues, mira que ahora no bebas vino, ni sidra, ni Jue. 13:4
  • Y díjome: He aquí que tú concebirás, y parirás un hijo Jue. 13:7
  • Jehová, y dijo: Ah, Señor mío, yo te ruego que aquel varón de Dios que Jue. 13:8
  • y noticiólo á su marido, diciéndole: Mira que se me ha aparecido aquel varón Jue. 13:10
  • Manoa, y siguió á su mujer; y así que llegó al varón, díjole: ¿Eres tú Jue. 13:11
  • La mujer se guardará de todas las cosas que yo le dije: Jue. 13:13
  • Ella no comerá cosa que proceda de vid que da vino; no Jue. 13:14
  • al ángel de Jehová: Ruégote permitas que te detengamos, y aderezaremos un Jue. 13:15
  • sacrifícalo á Jehová. Y no sabía Manoa que aquél fuese ángel de Jehová. Jue. 13:16
  • ángel de Jehová: ¿Cómo es tu nombre, para que cuando se cumpliere tu palabra Jue. 13:17
  • Por qué preguntas por mi nombre, que es oculto? Jue. 13:18
  • Porque aconteció que como la llama subía del altar hacia Jue. 13:20
  • ni á su mujer. Entonces conoció Manoa que era el ángel de Jehová. Jue. 13:21
  • de las hijas de los Filisteos: ruégoos que me la toméis por mujer. Jue. 14:2
  • tus hermanos, ni en todo mi pueblo, para que vayas tú á tomar mujer de los Jue. 14:3
  • Mas su padre y su madre no sabían que esto venía de Jehová, y que él Jue. 14:4
  • de Timnah, he aquí un cachorro de león que venía bramando hacia él. Jue. 14:5
  • á entender á su padre ni á su madre lo que había hecho. Jue. 14:6
  • Vino pues, y habló á la mujer que había agradado á Samsón. Jue. 14:7
  • comiéndolo por el camino: y llegado que hubo á su padre y á su madre Jue. 14:9
  • le vieron, tomaron treinta compañeros que estuviesen con él; Jue. 14:11
  • mujer de Samsón: Induce á tu marido á que nos declare este enigma, porque no Jue. 14:15
  • Solamente me aborreces y no me amas, pues que no me declaras el enigma que Jue. 14:16
  • lloró delante de él los siete días que ellos tuvieron banquete: mas al Jue. 14:17
  • Y al séptimo día, antes que el sol se pusiese, los de la Jue. 14:18
  • despojos, dió las mudas de vestidos á los que habían explicado el enigma: y Jue. 14:19
  • Y ACONTECIÓ después de días, que en el tiempo de la siega del trigo Jue. 15:1
  • Y dijo el padre de ella: Persuadíme que la aborrecías, y díla á tu Jue. 15:2
  • de Etam, y dijeron á Samsón: ¿No sabes tú que los Filisteos dominan sobre Jue. 15:11
  • Filisteos. Y Samsón les respondió: Juradme que vosotros no me mataréis. Jue. 15:12
  • Y así que vino hasta Lehi, los Filisteos le Jue. 15:14
  • Entonces quebró Dios una muela que estaba en la quijada, y salieron de Jue. 15:19
  • y subióse con ellas á la cumbre del monte que está delante de Hebrón. Jue. 16:3
  • Después de esto aconteció que se enamoró de una mujer en el valle Jue. 16:4
  • fuerza, y cómo lo podríamos vencer, para que lo atemos y lo atormentemos; y Jue. 16:5
  • Y Dalila dijo á Samsón: Yo te ruego que me declares en qué consiste tu Jue. 16:6
  • Si me ataren con siete mimbres verdes que aun no estén enjutos, entonces me Jue. 16:7
  • le trajeron siete mimbres verdes que aun no se habían enjugado, y atóle Jue. 16:8
  • ella le dijo: ¿Cómo dices, Yo te amo, pues que tu corazón no está conmigo? Ya Jue. 16:15
  • Y aconteció que, apretándole ella cada día con sus Jue. 16:16
  • Y viendo Dalila que él le había descubierto todo su Jue. 16:18
  • Y ella hizo que él se durmiese sobre sus rodillas Jue. 16:19
  • Samsón, los Filisteos sobre ti! Y luego que despertó él de su sueño, se Jue. 16:20
  • á Gaza; y le ataron con cadenas, para que moliese en la cárcel. Jue. 16:21
  • de su cabeza comenzó á crecer, después que fué rapado. Jue. 16:22
  • Y aconteció que, yéndose alegrando el corazón de Jue. 16:25
  • Y Samsón dijo al mozo que le guiaba de la mano: Acércame, y Jue. 16:26
  • había como tres mil hombres y mujeres, que estaban mirando el escarnio de Jue. 16:27
  • te ruego, solamente esta vez, oh Dios, para que de una vez tome venganza de Jue. 16:28
  • los príncipes, y sobre todo el pueblo que estaba en ella. Y fueron muchos Jue. 16:30
  • HUBO un hombre del monte de Ephraim, que se llamaba Michâs. Jue. 17:1
  • madre: Los mil y cien siclos de plata que te fueron hurtados, por lo que tú Jue. 17:2
  • Y luego que él hubo vuelto á su madre los mil y Jue. 17:3
  • Y Michâs dijo: Ahora sé que Jehová me hará bien, pues que el Jue. 17:13
  • valientes, de Sora y Esthaol, para que reconociesen y explorasen bien Jue. 18:2
  • conmigo Michâs, y me ha tomado para que sea su sacerdote. Jue. 18:4
  • Pregunta pues ahora á Dios, para que sepamos si ha de prosperar Jue. 18:5
  • Y el sacerdote les respondió: Id en paz, que vuestro viaje que hacéis es Jue. 18:6
  • partieron, y vinieron á Lais: y vieron que el pueblo que habitaba en ella Jue. 18:7
  • hemos explorado la región, y hemos visto que es muy buena: ¿y vosotros os Jue. 18:9
  • y á una tierra de ancho asiento; pues que Dios la ha entregado en vuestras Jue. 18:10
  • Entonces aquellos cinco hombres que habían ido á reconocer la tierra de Jue. 18:14
  • Y los seiscientos hombres, que eran de los hijos de Dan, estaban Jue. 18:16
  • Y subiendo los cinco hombres que habían ido á reconocer la tierra Jue. 18:17
  • sobre tu boca, y vente con nosotros, para que seas nuestro padre y sacerdote Jue. 18:19
  • de la casa de Michâs, los hombres que habitaban en las casas cercanas á Jue. 18:22
  • rostros, y dijeron á Michâs: ¿Qué tienes que has juntado gente? Jue. 18:23
  • Y él respondió: Mis dioses que yo hice, que lleváis juntamente Jue. 18:24
  • No des voces tras nosotros, no sea que los de ánimo colérico os acometan Jue. 18:25
  • hijos de Dan su camino, y viendo Michâs que eran más fuertes que él, volvióse Jue. 18:26
  • Y ellos llevando las cosas que había hecho Michâs, juntamente con Jue. 18:27
  • con nadie. Y la ciudad estaba en el valle que hay en Beth-rehob. Luego Jue. 18:28
  • de Dan su padre, hijo de Israel, bien que antes se llamaba la ciudad Lais. Jue. 18:29
  • la cual él había hecho, todo el tiempo que la casa de Dios estuvo en Silo. Jue. 18:31
  • no había rey en Israel, hubo un Levita que moraba como peregrino en los Jue. 19:1
  • de la moza dijo al varón: Yo te ruego que te quieras quedar aquí esta Jue. 19:6
  • para irse, el suegro le constriñó á que tornase y tuviese allí la noche. Jue. 19:7
  • comido ambos á dos, detuviéronse hasta que ya declinaba el día. Jue. 19:8
  • el día declina para ponerse el sol, ruégote que os estéis aquí la noche; he Jue. 19:9
  • no quiso quedar allí la noche, sino que se levantó y partió, y llegó hasta Jue. 19:10
  • vámonos á esta ciudad de los Jebuseos, para que tengamos en ella la noche. Jue. 19:11
  • iremos á ninguna ciudad de extranjeros, que no sea de los hijos de Israel Jue. 19:12
  • y púsoseles el sol junto á Gabaa, que era de Benjamín. Jue. 19:14
  • Y he aquí un hombre viejo, que á la tarde venía del campo de Jue. 19:16
  • mí y para tu sierva, y para el criado que está con tu siervo; de nada Jue. 19:19
  • toda sea solamente á mi cargo, con tal que no tengas la noche en la plaza. Jue. 19:20
  • Y cuando estaban gozosos, he aquí, que los hombres de aquella ciudad Jue. 19:22
  • casa, díjoles: No, hermanos míos, ruégoos que no cometáis este mal, pues que Jue. 19:23
  • hombres no le quisieron oir; por lo que tomando aquel hombre su concubina Jue. 19:25
  • Y ya que amanecía, la mujer vino, y cayó Jue. 19:26
  • Y todo el que lo veía, decía: Jamás se ha hecho Jue. 19:30
  • Dios, cuatrocientos mil hombres de á pie que sacaban espada. Jue. 20:2
  • Y los hijos de Benjamín oyeron que los hijos de Israel habían subido á Jue. 20:3
  • y oprimieron mi concubina de tal manera, que ella fué muerta. Jue. 20:5
  • He aquí que todos vosotros los hijos de Israel Jue. 20:7
  • Hasta que hagamos esto sobre Gabaa: que Jue. 20:9
  • cada mil ciento, y mil de cada diez mil, que lleven bastimento para el pueblo Jue. 20:10
  • Benjamín, diciendo: ¿Qué maldad es ésta que ha sido hecha entre vosotros? Jue. 20:12
  • ahora aquellos hombres, hijos de Belial, que están en Gabaa, para que los Jue. 20:13
  • de las ciudades, veintiséis mil hombres que sacaban espada, sin los que Jue. 20:15
  • había setecientos hombres escogidos, que eran ambidextros, todos los cuales Jue. 20:16
  • de Benjamín, cuatrocientos mil hombres que sacaban espada, todos estos Jue. 20:17
  • hermano, ó estaréme quedo? Y Jehová dijo: Subid, que mañana yo lo entregaré Jue. 20:28
  • de Benjamín contra el pueblo, alejados que fueron de la ciudad, comenzaron á Jue. 20:31
  • comenzó á agravarse: mas ellos no sabían que el mal se acercaba sobre ellos. Jue. 20:34
  • Y vieron los hijos de Benjamín que eran muertos; pues los hijos de Jue. 20:36
  • estaban concertados con las emboscadas, que hiciesen mucho fuego, para que Jue. 20:38
  • Luego, pues, que los de Israel se volvieron en la Jue. 20:39
  • Benjamín tornó á mirar atrás; y he aquí que el fuego de la ciudad subía al Jue. 20:40
  • se llenaron de temor: porque vieron que el mal había venido sobre ellos. Jue. 20:41
  • Así todos los que de Benjamín murieron aquel día Jue. 20:46
  • hombres y bestias en la ciudad, y todo lo que fué hallado: asimismo pusieron Jue. 20:48
  • por qué ha sucedido esto en Israel, que falte hoy de Israel una tribu? Jue. 21:3
  • se había hecho gran juramento contra el que no subiese á Jehová en Mizpa Jue. 21:5
  • haremos en cuanto á mujeres para los que han quedado? Nosotros hemos jurado Jue. 21:7
  • Hay alguno de las tribus de Israel que no haya subido á Jehová en Mizpa Jue. 21:8
  • mataréis á todo varón, y á toda mujer que hubiere conocido ayuntamiento de Jue. 21:11
  • Jabes-galaad cuatrocientas doncellas que no habían conocido hombre en Jue. 21:12
  • luego á hablar á los hijos de Benjamín que estaban en la peña de Rimmón, y Jue. 21:13
  • Benjamín; y diéronles por mujeres las que habían guardado vivas de las Jue. 21:14
  • tuvo dolor á causa de Benjamín, de que Jehová hubiese hecho mella en las Jue. 21:15
  • Qué haremos acerca de mujeres para los que han quedado? Porque el sexo de Jue. 21:16
  • Y dijeron: La heredad de los que han escapado ha de ser lo que era Jue. 21:17
  • de Israel han jurado, diciendo: Maldito el que diere mujer á Benjamín. Jue. 21:18
  • un año hay solemnidad de Jehová en Silo, que está al aquilón de Beth-el, y al Jue. 21:19
  • de nosotros en lugar de ellos: pues que nosotros en la guerra no tomamos Jue. 21:22
  • conforme á su número, pillando de las que danzaban; y yéndose luego Jue. 21:23
  • Y ACONTECIÓ en los días que gobernaban los jueces, que hubo Rut. 1:1
  • de Moab: porque oyó en el campo de Moab que Jehová había visitado á su pueblo Rut. 1:6
  • Déos Jehová que halléis descanso, cada una en casa Rut. 1:9
  • conmigo? ¿tengo yo más hijos en el vientre, que puedan ser vuestros maridos? Rut. 1:11
  • Volveos, hijas mías, é idos; que yo ya soy vieja para ser para Rut. 1:12
  • Habíais vosotras de esperarlos hasta que fuesen grandes? ¿habías vosotras Rut. 1:13
  • Y Ruth respondió: No me ruegues que te deje, y que me aparte de ti Rut. 1:16
  • sepultada: así me haga Jehová, y así me dé, que sólo la muerte hará separación Rut. 1:17
  • Y viendo Noemi que estaba tan resuelta á ir con ella Rut. 1:18
  • Anduvieron pues ellas dos hasta que llegaron á Beth-lehem: y aconteció Rut. 1:19
  • Jehová. ¿Por qué me llamaréis Noemi, ya que Jehová ha dado testimonio Rut. 1:21
  • Y Ruth la Moabita dijo á Noemi: Ruégote que me dejes ir al campo, y cogeré Rut. 2:2
  • de los segadores: y aconteció por ventura, que la suerte del campo era de Booz Rut. 2:3
  • Y he aquí que Booz vino de Beth-lehem, y dijo á Rut. 2:4
  • respondió y dijo: Es la moza de Moab, que volvió con Noemi de los campos Rut. 2:6
  • Y ha dicho: Ruégote que me dejes coger y juntar tras los Rut. 2:7
  • Mira bien el campo que segaren, y síguelas: porque yo he Rut. 2:9
  • qué he hallado gracia en tus ojos para que tú me reconozcas, siendo yo Rut. 2:10
  • Por cierto se me ha declarado todo lo que has hecho con tu suegra después Rut. 2:11
  • sea llena por Jehová Dios de Israel, que has venido para cubrirte debajo Rut. 2:12
  • y él le dió del potaje, y comió hasta que se hartó y le sobró. Rut. 2:14
  • sabiendas de los manojos, y la dejaréis que coja, y no la reprendáis. Rut. 2:16
  • el campo hasta la tarde, y desgranó lo que había cogido, y fué como un epha Rut. 2:17
  • y vínose á la ciudad; y su suegra vió lo que había cogido. Sacó también luego Rut. 2:18
  • hoy? ¿y dónde has trabajado? bendito sea el que te ha reconocido. Y ella Rut. 2:19
  • su nuera: Sea él bendito de Jehová, pues que no ha rehusado á los vivos la Rut. 2:20
  • ha dicho: Júntate con mis criados, hasta que hayan acabado toda mi siega. Rut. 2:21
  • á Ruth su nuera: Mejor es, hija mía, que salgas con sus criadas, que no Rut. 2:22
  • con las mozas de Booz espigando, hasta que la siega de las cebadas y la de Rut. 2:23
  • Hija mía, ¿no te tengo de buscar descanso, que te sea bueno? Rut. 3:1
  • con cuyas mozas tú has estado? He aquí que él avienta esta noche la parva Rut. 3:2
  • mas no te darás á conocer al varón hasta que él haya acabado de comer y de Rut. 3:3
  • pies, y te acostarás allí; y él te dirá lo que hayas de hacer. Rut. 3:4
  • Y le respondió: Haré todo lo que tú me mandares. Rut. 3:5
  • Descendió pues á la era, é hizo todo lo que su suegra le había mandado. Rut. 3:6
  • Y aconteció, que á la media noche se estremeció Rut. 3:8
  • Bendita seas tú de Jehová, hija mía; que has hecho mejor tu postrera Rut. 3:10
  • no temas, hija mía: yo haré contigo lo que tú dijeres, pues que toda la Rut. 3:11
  • Y ahora, aunque es cierto que yo soy pariente cercano, con todo Rut. 3:12
  • Y después que reposó á sus pies hasta la mañana Rut. 3:14
  • Después le dijo: Llega el lienzo que traes sobre ti, y ten de él. Y Rut. 3:15
  • Así que vino á su suegra, ésta le dijo Rut. 3:16
  • Noemi dijo: Reposa, hija mía, hasta que sepas como cae la cosa: porque Rut. 3:18
  • Luego dijo al pariente: Noemi, que ha vuelto del campo de Moab Rut. 4:3
  • Y yo decidí hacértelo saber, y decirte que la tomes delante de los que están Rut. 4:4
  • Entonces replicó Booz: El mismo día que tomares las tierras de mano de Rut. 4:5
  • en Israel en la redención ó contrato, que para la confirmación de cualquier Rut. 4:7
  • pueblo: Vosotros sois hoy testigos de que tomo todas las cosas que fueron de Rut. 4:9
  • Y que también tomo por mi mujer á Ruth Rut. 4:10
  • Y dijeron todos los del pueblo que estaban á la puerta con los Rut. 4:11
  • Y de la simiente que Jehová te diere de aquesta moza Rut. 4:12
  • á Ruth, y ella fué su mujer; y luego que entró á ella, Jehová le dió que Rut. 4:13
  • decían á Noemi: Loado sea Jehová, que hizo que no te faltase hoy Rut. 4:14
  • cual será restaurador de tu alma, y el que sustentará tu vejez; pues que tu Rut. 4:15
  • de Sophim, del monte de Ephraim, que se llamaba Elcana, hijo de 1 Sam. 1:1
  • está afligido tu corazón? ¿No te soy yo mejor que diez hijos? 1 Sam. 1:8
  • Y levantóse Anna después que hubo comido y bebido en Silo; y 1 Sam. 1:9
  • Y fué que como ella orase largamente delante 1 Sam. 1:12
  • espíritu: no he bebido vino ni sidra, sino que he derramado mi alma delante 1 Sam. 1:15
  • el Dios de Israel te otorgue la petición que le has hecho. 1 Sam. 1:17
  • Y fué que corrido el tiempo, después de haber 1 Sam. 1:20
  • dijo á su marido: Yo no subiré hasta que el niño sea destetado; para que 1 Sam. 1:22
  • Y Elcana su marido le respondió: Haz lo que bien te pareciere; quédate hasta 1 Sam. 1:23
  • Y después que lo hubo destetado, llevólo consigo 1 Sam. 1:24
  • tu alma, señor mío, yo soy aquella mujer que estuvo aquí junto á ti orando 1 Sam. 1:26
  • Por este niño oraba, y Jehová me dió lo que le pedí. 1 Sam. 1:27
  • vuelvo también á Jehová: todos los días que viviere, será de Jehová. Y adoró 1 Sam. 1:28
  • Hasta parir siete la estéril, Y la que tenía muchos hijos enfermó. 1 Sam. 2:5
  • Para asentarlo con los príncipes; Y hace que tengan por heredad asiento de 1 Sam. 2:8
  • de los sacerdotes con el pueblo era que, cuando alguno ofrecía sacrificio 1 Sam. 2:13
  • ó en el caldero, ó en el pote; y todo lo que sacaba el garfio, el sacerdote 1 Sam. 2:14
  • venía el criado del sacerdote, y decía al que sacrificaba: Da carne que ase 1 Sam. 2:15
  • de esta mujer en lugar de esta petición que hizo á Jehová. Y volviéronse á su 1 Sam. 2:20
  • Eli empero era muy viejo, y oyó todo lo que sus hijos hacían á todo Israel, y 1 Sam. 2:22
  • hijos míos; porque no es buena fama la que yo oigo: que hacéis pecar al 1 Sam. 2:24
  • entre todas las tribus de Israel, para que ofreciese sobre mi altar, y 1 Sam. 2:28
  • hollado mis sacrificios y mis presentes, que yo mandé ofrecer en el 1 Sam. 2:29
  • el Dios de Israel dice: Yo había dicho que tu casa y la casa de tu padre 1 Sam. 2:30
  • He aquí vienen días, en que cortaré tu brazo, y el brazo de la 1 Sam. 2:31
  • el tabernáculo, en todas las cosas en que hiciere bien á Israel; y en ningún 1 Sam. 2:32
  • Y te será por señal esto que acontecerá á tus dos hijos, Ophni y 1 Sam. 2:34
  • Y yo me suscitaré un sacerdote fiel, que haga conforme á mi corazón y á mi 1 Sam. 2:35
  • Y será que el que hubiere quedado en tu casa 1 Sam. 2:36
  • Y aconteció un día, que estando Eli acostado en su 1 Sam. 3:2
  • donde el arca de Dios estaba: y antes que la lámpara de Dios fuese apagada, 1 Sam. 3:3
  • qué me has llamado? Entonces entendió Eli que Jehová llamaba al joven. 1 Sam. 3:8
  • y si te llamare, dirás: Habla, Jehová, que tu siervo oye. Así se fué 1 Sam. 3:9
  • Samuel, Samuel! Entonces Samuel dijo: Habla, que tu siervo oye. 1 Sam. 3:10
  • He aquí haré yo una cosa en Israel, que á quien la oyere, le retiñirán 1 Sam. 3:11
  • despertaré contra Eli todas las cosas que he dicho sobre su casa. En 1 Sam. 3:12
  • Y mostraréle que yo juzgaré su casa para siempre 1 Sam. 3:13
  • tanto yo he jurado á la casa de Eli, que la iniquidad de la casa de Eli no 1 Sam. 3:14
  • Y dijo: ¿Qué es la palabra que te habló Jehová?; ruégote que no 1 Sam. 3:17
  • nada. Entonces él dijo: Jehová es; haga lo que bien le pareciere. 1 Sam. 3:18
  • todo Israel desde Dan hasta Beer-sebah, que Samuel era fiel profeta de Jehová. 1 Sam. 3:20
  • Y vuelto que hubo el pueblo al campamento, los 1 Sam. 4:3
  • del pacto de Jehová de los ejércitos, que estaba asentado entre los 1 Sam. 4:4
  • Y aconteció que, como el arca del pacto de Jehová 1 Sam. 4:5
  • en el campo de los Hebreos? Y supieron que el arca de Jehová había venido 1 Sam. 4:6
  • estos dioses fuertes? Estos son los dioses que hirieron á Egipto con toda 1 Sam. 4:8
  • Y cuando llegó, he aquí Eli que estaba sentado en una silla 1 Sam. 4:13
  • ojos se habían entenebrecido, de modo que no podía ver. 1 Sam. 4:15
  • Y aconteció que como él hizo mención del arca de 1 Sam. 4:18
  • Y su nuera, la mujer de Phinees, que estaba preñada, cercana al parto 1 Sam. 4:19
  • Y al tiempo que se moría, decíanle las que estaban 1 Sam. 4:20
  • la gloria de Israel! por el arca de Dios que fué tomada, y porque era muerto 1 Sam. 4:21
  • de mañana el siguiente día, he aquí que Dagón había caído postrado en 1 Sam. 5:4
  • los sacerdotes de Dagón, y todos los que en el templo de Dagón entran, no 1 Sam. 5:5
  • Y aconteció que como la hubieron pasado, la mano de 1 Sam. 5:9
  • Y los que no morían, eran heridos de 1 Sam. 5:12
  • Y ellos dijeron: ¿Y qué será la expiación que le pagaremos? Y ellos 1 Sam. 6:4
  • y las formas de vuestros ratones que destruyen la tierra, y daréis 1 Sam. 6:5
  • y Faraón endurecieron su corazón? Después que los hubo así tratado, ¿no los 1 Sam. 6:6
  • un carro nuevo, y tomad luego dos vacas que críen, á las cuales no haya sido 1 Sam. 6:7
  • caja al lado de ella las alhajas de oro que le pagáis en expiación: y la 1 Sam. 6:8
  • mal tan grande; y si no, seremos ciertos que su mano no nos hirió, nos ha 1 Sam. 6:9
  • lo hicieron así; pues tomando dos vacas que criaban, unciéronlas al carro, y 1 Sam. 6:10
  • bajaron el arca de Jehová, y la caja que estaba junto á ella, en la cual 1 Sam. 6:15
  • Estas pues son las hemorroides de oro que pagaron los Filisteos á Jehová en 1 Sam. 6:17
  • cual pusieron el arca de Jehová, piedra que está en el campo de Josué Beth 1 Sam. 6:18
  • y santificaron á Eleazar su hijo, para que guardase el arca de Jehová. 1 Sam. 7:1
  • Y aconteció que desde el día que llegó el arca á 1 Sam. 7:2
  • Y oyendo los Filisteos que los hijos de Israel estaban 1 Sam. 7:7
  • por nosotros á Jehová nuestro Dios, que nos guarde de mano de los 1 Sam. 7:8
  • Y aconteció que estando Samuel sacrificando el 1 Sam. 7:10
  • Fueron pues los Filisteos humillados, que no vinieron más al término de 1 Sam. 7:13
  • á los hijos de Israel las ciudades que los Filisteos habían tomado á los 1 Sam. 7:14
  • Y juzgó Samuel á Israel todo el tiempo que vivió. 1 Sam. 7:15
  • Y ACONTECIÓ que habiendo Samuel envejecido, puso 1 Sam. 8:1
  • por tanto, constitúyenos ahora un rey que nos juzgue, como todas las 1 Sam. 8:5
  • Y descontentó á Samuel esta palabra que dijeron: Danos rey que nos juzgue 1 Sam. 8:6
  • Oye la voz del pueblo en todo lo que te dijeren: porque no te han 1 Sam. 8:7
  • Conforme á todas las obras que han hecho desde el día que los 1 Sam. 8:8
  • ellos declarándoles el derecho del rey que ha de reinar sobre ellos. 1 Sam. 8:9
  • todas las palabras de Jehová al pueblo que le había pedido rey. 1 Sam. 8:10
  • Dijo pues: Este será el derecho del rey que hubiere de reinar sobre vosotros 1 Sam. 8:11
  • de cincuenta: pondrálos asimismo á que aren sus campos, y sieguen sus 1 Sam. 8:12
  • Tomará también vuestras hijas para que sean perfumadoras, cocineras, y 1 Sam. 8:13
  • aquel día á causa de vuestro rey que os habréis elegido, mas Jehová no 1 Sam. 8:18
  • la voz de Samuel; antes dijeron: No, sino que habrá rey sobre nosotros: 1 Sam. 8:19
  • Y tenía él un hijo que se llamaba Saúl, mancebo y hermoso 1 Sam. 9:2
  • las asnas de Cis, padre de Saúl; por lo que dijo Cis á Saúl su hijo: Toma 1 Sam. 9:3
  • tierra de Suph, Saúl dijo á su criado que tenía consigo: Ven, volvámonos 1 Sam. 9:5
  • hay en esta ciudad un hombre de Dios, que es varón insigne: todas las cosas 1 Sam. 9:6
  • Antiguamente en Israel cualquiera que iba á consultar á Dios, decía así 1 Sam. 9:9
  • de la ciudad, hallaron unas mozas que salían por agua, á las cuales 1 Sam. 9:11
  • hoy ha venido á la ciudad en atención á que el pueblo tiene hoy sacrificio 1 Sam. 9:12
  • la ciudad, le encontraréis luego, antes que suba al alto á comer; pues el 1 Sam. 9:13
  • de la ciudad estuvieron, he aquí Samuel que delante de ellos salía para subir 1 Sam. 9:14
  • Y un día antes que Saúl viniese, Jehová había revelado 1 Sam. 9:15
  • Y luego que Samuel vió á Saúl, Jehová le dijo 1 Sam. 9:17
  • en medio de la puerta, díjole: Ruégote que me enseñes dónde está la casa del 1 Sam. 9:18
  • te despacharé, y te descubriré todo lo que está en tu corazón. 1 Sam. 9:19
  • Y de las asnas que se te perdieron hoy ha tres días 1 Sam. 9:20
  • lugar á la cabecera de los convidados, que eran como unos treinta hombres. 1 Sam. 9:22
  • Samuel al cocinero: Trae acá la porción que te dí, la cual te dije que 1 Sam. 9:23
  • alzó el cocinero una espaldilla, con lo que estaba sobre ella, y púsola 1 Sam. 9:24
  • al apuntar del alba, Samuel llamó á Saúl, que estaba en el terrado; y dijo 1 Sam. 9:26
  • ciudad, dijo Samuel á Saúl: Di al mozo que vaya delante, (y adelantóse el 1 Sam. 9:27
  • Hoy, después que te hayas apartado de mí, hallarás 1 Sam. 10:2
  • te saldrán al encuentro tres hombres que suben á Dios en Beth-el, llevando 1 Sam. 10:3
  • Los cuales, luego que te hayan saludado, te darán dos 1 Sam. 10:4
  • encontrarás una compañía de profetas que descienden del alto, y delante de 1 Sam. 10:5
  • sobrevenido estas señales, haz lo que te viniere á la mano, porque Dios 1 Sam. 10:7
  • pacíficas. Espera siete días, hasta que yo venga á ti, y te enseñe lo 1 Sam. 10:8
  • Y fué que así como tornó él su hombro para 1 Sam. 10:9
  • he aquí la compañía de los profetas que venía á encontrarse con él, y el 1 Sam. 10:10
  • Y aconteció que, cuando todos los que le conocían 1 Sam. 10:11
  • respondió: A buscar las asnas; y como vimos que no parecían, fuimos á Samuel. 1 Sam. 10:14
  • á su tío: Declarónos expresamente que las asnas habían parecido. Mas del 1 Sam. 10:16
  • Egipcios, y de mano de todos los reinos que os afligieron: 1 Sam. 10:18
  • habéis desechado hoy á vuestro Dios, que os guarda de todas vuestras 1 Sam. 10:19
  • aquel varón. Y respondió Jehová: He aquí que él está escondido entre el 1 Sam. 10:22
  • desde el hombro arriba era más alto que todo el pueblo. 1 Sam. 10:23
  • dijo á todo el pueblo: ¿Habéis visto al que ha elegido Jehová, que no hay 1 Sam. 10:24
  • condición haré alianza con vosotros, que á cada uno de todos vosotros 1 Sam. 11:2
  • Jabes le dijeron: Danos siete días, para que enviemos mensajeros á todos los 1 Sam. 11:3
  • Y he aquí Saúl que venía del campo, tras los bueyes; y 1 Sam. 11:5
  • mano de mensajeros, diciendo: Cualquiera que no saliere en pos de Saúl y en 1 Sam. 11:7
  • Y respondieron á los mensajeros que habían venido: Así diréis á los de 1 Sam. 11:9
  • Mañana saldremos á vosotros, para que hagáis con nosotros todo lo que 1 Sam. 11:10
  • mañana, é hirieron á los Ammonitas hasta que el día calentaba: y los que 1 Sam. 11:11
  • entonces dijo á Samuel: ¿Quiénes son lo que decían: Reinará Saúl sobre 1 Sam. 11:12
  • al pueblo: Venid, vamos á Gilgal para que renovemos allí el reino. 1 Sam. 11:14
  • he oído vuestra voz en todas las cosas que me habéis dicho, y os he puesto 1 Sam. 12:1
  • su ungido también es testigo en este día, que no habéis hallado en mi mano 1 Sam. 12:5
  • es quien hizo á Moisés y á Aarón, y que sacó á vuestros padres de la 1 Sam. 12:6
  • Jehová de todas las justicias de Jehová, que ha hecho con vosotros y con 1 Sam. 12:7
  • Después que Jacob hubo entrado en Egipto y 1 Sam. 12:8
  • clamaron á Jehová, y dijeron: Pecamos, que hemos dejado á Jehová, y hemos 1 Sam. 12:10
  • Y habiendo visto que Naas rey de lo hijos de Ammón venía 1 Sam. 12:12
  • Ahora pues, ved aquí vuestro rey que habéis elegido, el cual pedisteis 1 Sam. 12:13
  • de Jehová, así vosotros como el rey que reina sobre vosotros, seréis en 1 Sam. 12:14
  • aún ahora, y mirad esta gran cosa que Jehová hará delante de vuestros 1 Sam. 12:16
  • á Jehová, y él dará truenos y aguas; para que conozcáis y veáis que es grande 1 Sam. 12:17
  • Ruega por tus siervos á Jehová tu Dios, que no muramos: porque á todos 1 Sam. 12:19
  • No os apartéis en pos de las vanidades, que no aprovechan ni libran, porque 1 Sam. 12:21
  • Así que, lejos sea de mí que peque yo 1 Sam. 12:23
  • HABÍA ya Saúl reinado un año; y reinado que hubo dos años sobre Israel, 1 Sam. 13:1
  • hirió la guarnición de los Filisteos que había en el collado, y oyéronlo los 1 Sam. 13:3
  • Y todo Israel oyó lo que se decía: Saúl ha herido la 1 Sam. 13:4
  • seis mil caballos, y pueblo como la arena que está á la orilla de la mar en 1 Sam. 13:5
  • él esperó siete días, conforme al plazo que Samuel había dicho; pero Samuel no 1 Sam. 13:8
  • de hacer el holocausto, he aquí Samuel que venía; y Saúl le salió á recibir 1 Sam. 13:10
  • Qué has hecho? Y Saúl respondió: Porque vi que el pueblo se me iba, y que tú 1 Sam. 13:11
  • el mandamiento de Jehová tu Dios, que él te había intimado; porque 1 Sam. 13:13
  • su corazón, al cual Jehová ha mandado que sea capitán sobre su pueblo, por 1 Sam. 13:14
  • Gabaa de Benjamín. Y Saúl contó la gente que se hallaba con él, como 1 Sam. 13:15
  • pues y Jonathán su hijo, y el pueblo que con ellos se hallaba, quedáronse 1 Sam. 13:16
  • tercer escuadrón marchó hacia la región que mira al valle de Seboim hacia el 1 Sam. 13:18
  • porque los Filisteos habían dicho: Para que los Hebreos no hagan espada ó 1 Sam. 13:19
  • ó en las hachas; hasta para una ahijada que se hubiera de componer. 1 Sam. 13:21
  • Así aconteció que el día de la batalla no se halló 1 Sam. 13:22
  • Y UN día aconteció, que Jonathán hijo de Saúl dijo á su 1 Sam. 14:1
  • término de Gabaa, debajo de un granado que hay en Migrón, y el pueblo que 1 Sam. 14:2
  • Silo, llevaba el ephod; y no sabía el pueblo que Jonathán se hubiese ido. 1 Sam. 14:3
  • Dijo pues Jonathán á su criado que le traía las armas: Ven, pasemos á 1 Sam. 14:6
  • paje de armas le respondió: Haz todo lo que tienes en tu corazón: ve, que aquí 1 Sam. 14:7
  • Si nos dijeren así: Esperad hasta que lleguemos á vosotros; entonces nos 1 Sam. 14:9
  • Filisteos dijeron: He aquí los Hebreos, que salen de las cavernas en que se 1 Sam. 14:11
  • dijo á su paje de armas: Sube tras mí, que Jehová los ha entregado en la 1 Sam. 14:12
  • pies, y tras él su paje de armas; y los que caían delante de Jonathán, su 1 Sam. 14:13
  • toda la gente de la guarnición; y los que habían ido á hacer correrías 1 Sam. 14:15
  • Entonces Saúl dijo al pueblo que tenía consigo: Reconoced luego, y 1 Sam. 14:17
  • Y aconteció que estando aún hablando Saúl con el 1 Sam. 14:19
  • Y juntando Saúl todo el pueblo que con él estaba, vinieron hasta el 1 Sam. 14:20
  • Y los Hebreos que habían estado con los Filisteos de 1 Sam. 14:21
  • Asimismo todos los Israelitas que se habían escondido en el monte de 1 Sam. 14:22
  • conjurado al pueblo, diciendo: Cualquiera que comiere pan hasta la tarde 1 Sam. 14:24
  • pues el pueblo en el bosque, y he aquí que la miel corría; mas ninguno hubo 1 Sam. 14:26
  • pueblo, y alargó la punta de una vara que traía en su mano, y mojóla en un 1 Sam. 14:27
  • al pueblo, diciendo: Maldito sea el hombre que comiere hoy manjar. Y el pueblo 1 Sam. 14:28
  • hoy comido del despojo de sus enemigos que halló? ¿no se habría hecho ahora 1 Sam. 14:30
  • Esparcíos por el pueblo, y decidles que me traigan cada uno su vaca, y 1 Sam. 14:34
  • á Jehová, el cual altar fué el primero que edificó á Jehová. 1 Sam. 14:35
  • de ellos ninguno. Y ellos dijeron: Haz lo que bien te pareciere. Dijo luego 1 Sam. 14:36
  • Porque vive Jehová, que salva á Israel, que si fuere en mi 1 Sam. 14:39
  • lado. Y el pueblo respondió á Saúl: Haz lo que bien te pareciere. 1 Sam. 14:40
  • Y Jonathán se lo declaró, y dijo: Cierto que gusté con la punta de la vara 1 Sam. 14:43
  • Así me haga Dios y así me añada, que sin duda morirás, Jonathán. 1 Sam. 14:44
  • á Saúl: ¿Ha pues de morir Jonathán, el que ha hecho esta salud grande en 1 Sam. 14:45
  • y contra los Filisteos: y á donde quiera que se tornaba era vencedor. 1 Sam. 14:47
  • Amalec, y libró á Israel de mano de los que le robaban. 1 Sam. 14:48
  • todo el tiempo de Saúl; y á cualquiera que Saúl veía hombre valiente y hombre 1 Sam. 14:52
  • Y SAMUEL dijo á Saúl: Jehová me envió á que te ungiese por rey sobre su pueblo 1 Sam. 15:1
  • de los ejércitos: Acuérdome de lo que hizo Amalec á Israel; que se le 1 Sam. 15:2
  • á Amalec, y destuiréis en él todo lo que tuviere: y no te apiades de él 1 Sam. 15:3
  • y salid de entre los de Amalec, para que no te destruya juntamente con 1 Sam. 15:6
  • desde Havila hasta llegar á Shur, que está á la frontera de Egipto. 1 Sam. 15:7
  • y á los carneros, y á todo lo bueno: que no lo quisieron destruir: mas 1 Sam. 15:9
  • de ganados y bramido de bueyes es este que yo oigo con mis oídos? 1 Sam. 15:14
  • Samuel á Saúl: Déjame declararte lo que Jehová me ha dicho esta noche. Y 1 Sam. 15:16
  • pecadores de Amalec, y hazles guerra hasta que los acabes. 1 Sam. 15:18
  • pues no has oído la voz de Jehová, sino que vuelto al despojo, has hecho lo 1 Sam. 15:19
  • la voz de Jehová, y fuí á la jornada que Jehová me envió, y he traído á 1 Sam. 15:20
  • Jehová? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios; y el prestar 1 Sam. 15:22
  • Jehová, él también te ha desechado para que no seas rey. 1 Sam. 15:23
  • Saúl dijo á Samuel: Yo he pecado; que he quebrantado el dicho de Jehová 1 Sam. 15:24
  • Y vuelve conmigo para que adore á Jehová. 1 Sam. 15:25
  • de Jehová, y Jehová te ha desechado para que no seas rey sobre Israel. 1 Sam. 15:26
  • Israel, y lo ha dado á tu prójimo mejor que tú. 1 Sam. 15:28
  • se arrepentirá: porque no es hombre para que se arrepienta. 1 Sam. 15:29
  • Y él dijo: Yo he pecado: mas ruégote que me honres delante de los ancianos 1 Sam. 15:30
  • á Saúl, habiéndolo yo desechado para que no reine sobre Israel? Hinche tu 1 Sam. 16:1
  • Isaí al sacrificio, y yo te enseñaré lo que has de hacer; y ungirme has al que 1 Sam. 16:3
  • Samuel como le dijo Jehová: y luego que él llegó á Beth-lehem, los 1 Sam. 16:4
  • Y aconteció que como ellos vinieron, él vió á Eliab 1 Sam. 16:6
  • yo lo desecho; porque Jehová mira no lo que el hombre mira; pues que el 1 Sam. 16:7
  • mozos? Y él respondió: Aun queda el menor, que apacienta las ovejas. Y dijo 1 Sam. 16:11
  • Entonces Jehová dijo: Levántate y úngelo, que éste es. 1 Sam. 16:12
  • de Saúl le dijeron: He aquí ahora, que el espíritu malo de parte de Dios 1 Sam. 16:15
  • Diga pues nuestro señor á tus siervos que están delante de ti, que busquen 1 Sam. 16:16
  • sus criados: Buscadme pues ahora alguno que taña bien, y traédmelo. 1 Sam. 16:17
  • he visto á un hijo de Isaí de Beth-lehem, que sabe tocar, y es valiente y 1 Sam. 16:18
  • diciendo: Envíame á David tu hijo, el que está con las ovejas. 1 Sam. 16:19
  • Y Saúl envió á decir á Isaí: Yo te ruego que esté David conmigo; porque ha 1 Sam. 16:22
  • la guerra, y congregáronse en Sochô, que es de Judá, y asentaron el campo 1 Sam. 17:1
  • un varón del campo de los Filisteos que se puso entre los dos campos, el 1 Sam. 17:4
  • de Saúl? Escoged de entre vosotros un hombre que venga contra mí: 1 Sam. 17:8
  • vuestros siervos: y si yo pudiere más que él, y lo venciere, vosotros 1 Sam. 17:9
  • el campo de Israel; dadme un hombre que pelee conmigo. 1 Sam. 17:10
  • guerra. Y los nombres de sus tres hijos que habían ido á la guerra, eran 1 Sam. 17:13
  • dejó de sobre sí la carga en mano del que guardaba el bagaje, y corrió al 1 Sam. 17:22
  • hablando con ellos, he aquí aquel varón que se ponía en medio de los dos 1 Sam. 17:23
  • Y todos los varones de Israel que veían aquel hombre, huían de su 1 Sam. 17:24
  • decía: ¿No habéis visto aquel hombre que ha salido? él se adelanta para 1 Sam. 17:25
  • Entonces habló David á los que junto á él estaban, diciendo: ¿Qué 1 Sam. 17:26
  • diciendo: Así se hará al hombre que lo venciere. 1 Sam. 17:27
  • tu soberbia y la malicia de tu corazón, que para ver la batalla has 1 Sam. 17:28
  • Y fueron oídas las palabras que David había dicho, las cuales como 1 Sam. 17:31
  • Y añadió David: Jehová que me ha librado de las garras del 1 Sam. 17:37
  • en el saco pastoril y en el zurrón que traía, y con su honda en su mano 1 Sam. 17:40
  • el Filisteo á David: ¿Soy yo perro para que vengas á mí con palos? Y maldijo 1 Sam. 17:43
  • el Dios de los escuadrones de Israel, que tú has provocado. 1 Sam. 17:45
  • de la tierra: y sabrá la tierra toda que hay Dios en Israel. 1 Sam. 17:46
  • Y sabrá toda esta congregación que Jehová no salva con espada y lanza 1 Sam. 17:47
  • Y aconteció que, como el Filisteo se levantó para 1 Sam. 17:48
  • Y cuando Saúl vió á David que salía á encontrarse con el Filisteo 1 Sam. 17:55
  • Vive tu alma, oh rey, que no lo sé. Y el rey dijo: Pregunta 1 Sam. 17:56
  • Y ASÍ que él hubo acabado de hablar con Saúl 1 Sam. 18:1
  • Y Jonathán se desnudó la ropa que tenía sobre sí, y dióla á David, y 1 Sam. 18:4
  • Y salía David á donde quiera que Saúl le enviaba, y portábase 1 Sam. 18:5
  • Y aconteció que como volvían ellos, cuando David 1 Sam. 18:6
  • Y cantaban las mujeres que danzaba, y decían: Saúl hirió sus 1 Sam. 18:7
  • diez miles, y á mí miles; no le falta más que el reino. 1 Sam. 18:8
  • Otro día aconteció que el espíritu malo de parte de Dios 1 Sam. 18:10
  • Y viendo Saúl que se portaba tan prudentemente 1 Sam. 18:15
  • Merab mi hija mayor por mujer: solamente que me seas hombre valiente, y hagas 1 Sam. 18:17
  • Y venido el tiempo en que Merab, hija de Saúl, se había de 1 Sam. 18:19
  • Y Saúl dijo: Yo se la daré, para que le sea por lazo, y para que la 1 Sam. 18:21
  • David. Y David dijo: ¿Paréceos á vosotros que es poco ser yerno del rey 1 Sam. 18:23
  • sino en cien prepucios de Filisteos, para que sea tomada venganza de los 1 Sam. 18:25
  • ellos, y entregáronlos todos al rey, para que él fuese hecho yerno del rey 1 Sam. 18:27
  • Pero Saúl, viendo y considerando que Jehová era con David, y que su 1 Sam. 18:28
  • portábase David más prudentemente que todos los siervos de Saúl: y era 1 Sam. 18:30
  • su hijo, y á todos sus criados, para que matasen á David; mas Jonathán 1 Sam. 19:1
  • de ti á mi padre, y te haré saber lo que notare. 1 Sam. 19:3
  • peque el rey contra su siervo David, pues que ninguna cosa ha cometido contra 1 Sam. 19:4
  • la voz de Jonathán, juró: Vive Jehová, que no morirá. 1 Sam. 19:6
  • luego mensajeros á casa de David para que lo guardasen, y lo matasen á la 1 Sam. 19:11
  • Y cuando Saúl envió mensajeros que tomasen á David, ella respondió 1 Sam. 19:14
  • Y tornó Saúl á enviar mensajeros para que viesen á David, diciendo: Traédmelo 1 Sam. 19:15
  • y vino á Samuel en Rama, y díjole todo lo que Saúl había hecho con él. Y 1 Sam. 19:18
  • fué dado aviso á Saúl, diciendo: He aquí que David está en Najoth en Rama. 1 Sam. 19:19
  • Y envió Saúl mensajeros que trajesen á David, los cuales vieron 1 Sam. 19:20
  • Y hecho que fué saber á Saúl, él envió otros 1 Sam. 19:21
  • vino á Rama; y llegando al pozo grande que está en Sochô, preguntó diciendo 1 Sam. 19:22
  • de Dios, é iba profetizando, hasta que llegó á Najoth en Rama. 1 Sam. 19:23
  • Y DAVID huyó de Najoth que es en Rama, y vínose delante de 1 Sam. 20:1
  • En ninguna manera; no morirás. He aquí que mi padre ninguna cosa hará 1 Sam. 20:2
  • diciendo: Tu padre sabe claramente que yo he hallado gracia delante de 1 Sam. 20:3
  • Y David respondió á Jonathán: He aquí que mañana será nueva luna, y yo 1 Sam. 20:5
  • mención de mí, dirás: Rogóme mucho que lo dejase ir presto á Beth-lehem 1 Sam. 20:6
  • tendrá tu siervo; mas si se enojare, sabe que la malicia es en él cosumada. 1 Sam. 20:7
  • pues misericordia con tu siervo, ya que has traído tu siervo á alianza de 1 Sam. 20:8
  • Y cuanto á las palabras que yo y tú hemos hablado, sea Jehová 1 Sam. 20:23
  • pues se escondió en el campo, y venida que fué la nueva luna, sentóse el rey 1 Sam. 20:24
  • día de la nueva luna, aconteció también que el asiento de David estaba vacío 1 Sam. 20:27
  • Y dijo: Ruégote que me dejes ir, porque tenemos 1 Sam. 20:29
  • Hijo de la perversa y rebelde, ¿no sé yo que tú has elegido al hijo de Isaí 1 Sam. 20:30
  • Porque todo el tiempo que el hijo de Isaí viviere sobre la 1 Sam. 20:31
  • por herirlo: de donde entendió Jonathán que su padre estaba determinado á 1 Sam. 20:33
  • á su mozo: Corre y busca las saetas que yo tirare. Y como el muchacho iba 1 Sam. 20:36
  • el muchacho adonde estaba la saeta que Jonathán había tirado, Jonathán dió 1 Sam. 20:37
  • Y luego que el muchacho se hubo ido, se levantó 1 Sam. 20:41
  • Y Jonathán dijo á David: Vete en paz, que ambos hemos jurado por el nombre 1 Sam. 20:42
  • Nadie sepa cosa alguna de este negocio á que yo te envío, y que yo te he 1 Sam. 21:2
  • qué tienes á mano? dame cinco panes, ó lo que se hallare. 1 Sam. 21:3
  • aunque el camino es profano: cuanto más que hoy habrá otro pan santificado 1 Sam. 21:5
  • sagrado, porque allí no había otro pan que los panes de la proposición, los 1 Sam. 21:6
  • La espada de Goliath el Filisteo, que tú venciste en el valle del 1 Sam. 21:9
  • Fáltanme á mí locos, para que hayáis traído éste que hiciese 1 Sam. 21:15
  • con él todos los afligidos, y todo el que estaba adeudado, y todos los que 1 Sam. 22:2
  • Moab, y dijo al rey de Moab: Yo te ruego que mi padre y mi madre estén con 1 Sam. 22:3
  • Moab, y habitaron con él todo el tiempo que David estuvo en la fortaleza. 1 Sam. 22:4
  • Saúl como había parecido David, y los que estaban con él. Estaba entonces 1 Sam. 22:6
  • Y dijo Saúl á sus criados que estaban en derredor de él: Oid 1 Sam. 22:7
  • Que todos vosotros habéis conspirado 1 Sam. 22:8
  • Entonces Doeg Idumeo, que era superior entre los siervos de 1 Sam. 22:9
  • toda la casa de su padre, los sacerdotes que estaban en Nob: y todos vinieron 1 Sam. 22:11
  • y espada, y consultaste por él á Dios, para que se levantase contra mí y me 1 Sam. 22:13
  • fiel como David, yerno además del rey, y que va por tu mandado, y es 1 Sam. 22:14
  • dijo el rey á la gente de su guardia que estaba alrededor de él: Cercad y 1 Sam. 22:17
  • y mató en aquel día ochenta y cinco varones que vestían ephod de lino. 1 Sam. 22:18
  • los hijos de Ahimelech hijo de Ahitob, que se llamaba Abiathar, escapó, y 1 Sam. 22:20
  • Y dijo David á Abiathar: Yo sabía que estando allí aquel día Doeg el 1 Sam. 22:22
  • mi vida, buscará también la tuya: bien que tú estarás conmigo guardado. 1 Sam. 22:23
  • Y DIERON aviso á David, dicendo: He aquí que los Filisteos combaten á Keila, y 1 Sam. 23:1
  • Mas los que estaban con David le dijeron: He 1 Sam. 23:3
  • y dijo: Levántate, desciende á Keila, que yo entregaré en tus manos á 1 Sam. 23:4
  • Y aconteció que, huyendo Abiathar hijo de Ahimelech 1 Sam. 23:6
  • Y fué dicho á Saúl que David había venido á Keila 1 Sam. 23:7
  • Mas entendiendo David que Saúl ideaba el mal contra él, dijo 1 Sam. 23:9
  • de Israel, tu siervo tiene entendido que Saúl trata de venir contra Keila 1 Sam. 23:10
  • tiene oído? Jehová Dios de Israel, ruégote que lo declares á tu siervo. Y 1 Sam. 23:11
  • entonces se levantó con sus hombres, que eran como seiscientos, y 1 Sam. 23:13
  • Viendo pues David que Saúl había salido en busca de su 1 Sam. 23:15
  • Y díjole: No temas, que no te hallará la mano de Saúl mi 1 Sam. 23:17
  • del bosque, en el collado de Hachîla que está á la mano derecha del 1 Sam. 23:19
  • dijo: Benditos seáis vosotros de Jehová, que habéis tenido compasión de mí: 1 Sam. 23:21
  • lo haya visto allí; porque se me ha dicho que él es en gran manera astuto. 1 Sam. 23:22
  • con la certidumbre, y yo iré con vosotros: que si él estuviere en la tierra 1 Sam. 23:23
  • en el desierto de Maón, en la llanura que está á la diestra del desierto. 1 Sam. 23:24
  • diéronle aviso diciendo: He aquí que David está en el desierto de 1 Sam. 24:1
  • los de David le dijeron: He aquí el día que te ha dicho Jehová: He aquí que 1 Sam. 24:4
  • contra mi señor, el ungido de Jehová, que yo extienda mi mano contra él 1 Sam. 24:6
  • suyos con palabras, y no les permitió que se levantasen contra Saúl. Y Saúl 1 Sam. 24:7
  • Saúl: ¿Por qué oyes las palabras de los que dicen: Mira que David procura tu 1 Sam. 24:9
  • hoy en mis manos en la cueva: y dijeron que te matase, mas te perdoné, porque 1 Sam. 24:10
  • de tu manto, y no te maté. Conoce pues y ve que no hay mal ni traición en mi 1 Sam. 24:11
  • De los impíos saldrá la impiedad: así que mi mano no será contra ti. 1 Sam. 24:13
  • Y aconteció que, como David acabó de decir estas 1 Sam. 24:16
  • Y dijo á David: Más justo eres tú que yo, que me has pagado con bien 1 Sam. 24:17
  • Tú has mostrado hoy que has hecho conmigo bien; pues no me 1 Sam. 24:18
  • y salvo? Jehová te pague con bien por lo que en este día has hecho conmigo. 1 Sam. 24:19
  • Y ahora, como yo entiendo que tú has de reinar, y que el reino 1 Sam. 24:20
  • Júrame pues ahora por Jehová, que no cortarás mi simiente después de 1 Sam. 24:21
  • Y en Maón había un hombre que tenía su hacienda en el Carmelo, el 1 Sam. 25:2
  • Y oyó David en el desierto que Nabal esquilaba sus ovejas. 1 Sam. 25:4
  • Y decidle así: Que vivas y sea paz á ti, y paz á tu 1 Sam. 25:6
  • Ha poco supe que tienes esquiladores. Ahora, á los 1 Sam. 25:7
  • Pregunta á tus criados, que ellos te lo dirán. Hallen por 1 Sam. 25:8
  • es el hijo de Isaí? Muchos siervos hay hoy que se huyen de sus señores. 1 Sam. 25:10
  • yo ahora mi pan, mi agua, y mi víctima que he preparado para mis 1 Sam. 25:11
  • aquí David envió mensajeros del desierto que saludasen á nuestro amo, y él los 1 Sam. 25:14
  • cosa nos ha faltado en todo el tiempo que hemos conversado con ellos 1 Sam. 25:15
  • muro de día y de noche, todos los días que hemos estado con ellos apacentando 1 Sam. 25:16
  • Ahora pues, entiende y mira lo que has de hacer, porque el mal está 1 Sam. 25:17
  • Y dijo á sus criados: Id delante de mí, que yo os seguiré luego. Y nada 1 Sam. 25:19
  • del monte, y he aquí David y los suyos que venían frente á ella, y ella les 1 Sam. 25:20
  • Ciertamente en vano he guardado todo lo que éste tiene en el desierto, sin que 1 Sam. 25:21
  • y así añada á los enemigos de David, que de aquí á mañana no tengo de 1 Sam. 25:22
  • señor mío, vive Jehová y vive tu alma, que Jehová te ha estorbado que 1 Sam. 25:26
  • Y ahora esta bendición que tu sierva ha traído á mi señor 1 Sam. 25:27
  • Y yo te ruego que perdones á tu sierva esta ofensa 1 Sam. 25:28
  • Bien que alguien se haya levantado á 1 Sam. 25:29
  • Y acontecerá que cuando Jehová hiciere con mi señor 1 Sam. 25:30
  • en tropiezo y turbación de corazón, el que hayas derramado sangre sin causa 1 Sam. 25:31
  • Bendito sea Jehová Dios de Israel, que te envió para que hoy me 1 Sam. 25:32
  • sea tu razonamiento, y bendita tú, que me has estorbado hoy el ir á 1 Sam. 25:33
  • Porque, vive Jehová Dios de Israel que me ha defendido de hacerte mal 1 Sam. 25:34
  • Y recibió David de su mano lo que le había traído, y díjole: Sube en 1 Sam. 25:35
  • Y Abigail se vino á Nabal, y he aquí que él tenía banquete en su casa como 1 Sam. 25:36
  • Y luego que David oyó que Nabal era muerto 1 Sam. 25:39
  • tierra, diciendo: He aquí tu sierva, para que sea sierva que lave los pies de 1 Sam. 25:41
  • luego Abigail con cinco mozas que la seguían, montóse en un asno, y 1 Sam. 25:42
  • mujer de David, á Palti hijo de Lais, que era de Gallim. 1 Sam. 25:44
  • Saúl el campo en el collado de Hachîla, que está delante del desierto junto al 1 Sam. 26:3
  • envió espías, y entendió por cierto que Saúl había venido. 1 Sam. 26:4
  • al pueblo de noche: y he aquí Saúl que estaba tendido durmiendo en la 1 Sam. 26:7
  • Dijo además David: Vive Jehová, que si Jehová no lo hiriere, ó que su 1 Sam. 26:10
  • de Jehová; empero toma ahora la lanza que está á su cabecera, y la botija 1 Sam. 26:11
  • agua de la cabecera de Saúl, y fuéronse; que no hubo nadie que viese, ni 1 Sam. 26:12
  • Abner respondió y dijo: ¿Quién eres tú que das voces al rey? 1 Sam. 26:14
  • por qué pues no has guardado al rey tu señor? que ha entrado uno del pueblo á 1 Sam. 26:15
  • Esto que has hecho, no está bien. Vive 1 Sam. 26:16
  • Ruego pues, que el rey mi señor oiga ahora las 1 Sam. 26:19
  • Saúl: He pecado: vuélvete, hijo mío David, que ningún mal te haré más, pues 1 Sam. 26:21
  • á cada uno su justicia y su lealtad: que Jehová te había entregado hoy en 1 Sam. 26:23
  • de Saúl: nada por tanto me será mejor que fugarme á la tierra de los 1 Sam. 27:1
  • David, y con los seiscientos hombres que tenía consigo pasóse á Achîs hijo 1 Sam. 27:2
  • mujeres, Ahinoam Jezreelita, y Abigail, la que fué mujer de Nabal el del 1 Sam. 27:3
  • Y vino la nueva á Saúl que David se había huído á Gath, y no 1 Sam. 27:4
  • Y fué el número de los días que David habitó en la tierra de los 1 Sam. 27:7
  • Ni hombre ni mujer dejaba á vida David, que viniese á Gath; diciendo: Porque 1 Sam. 27:11
  • Y ACONTECIÓ que en aquellos días los Filisteos 1 Sam. 28:1
  • David respondió á Achîs: Sabrás pues lo que hará tu siervo. Y Achîs dijo á 1 Sam. 28:2
  • dijo á sus criados: Buscadme una mujer que tenga espíritu de pythón, para que 1 Sam. 28:7
  • mujer de noche; y él dijo: Yo te ruego que me adivines por el espíritu de 1 Sam. 28:8
  • Y la mujer le dijo: He aquí tú sabes lo que Saúl ha hecho, cómo ha separado de 1 Sam. 28:9
  • juró por Jehová, diciendo: Vive Jehová, que ningún mal te vendrá por esto. 1 Sam. 28:10
  • Por qué me has engañado? que tú eres Saúl. Y el rey le dijo 1 Sam. 28:13
  • cubierto de un manto. Saúl entonces entendió que era Samuel, y humillando el 1 Sam. 28:14
  • ni por sueños: por esto te he llamado, para que me declares qué tengo de 1 Sam. 28:15
  • gran temor por las palabras de Samuel; que no quedó en él esfuerzo ninguno 1 Sam. 28:20
  • en grande manera turbado, díjole: He aquí que tu criada ha obedecido á tu voz 1 Sam. 28:21
  • Ruégote pues, que tú también oigas la voz de tu 1 Sam. 28:22
  • de Saúl y de sus criados; y luego que hubieron comido, se levantaron, y 1 Sam. 28:25
  • Israel puso su campo junto á la fuente que está en Jezreel. 1 Sam. 29:1
  • éste David, el siervo de Saúl rey de Israel, que ha estado conmigo algunos 1 Sam. 29:3
  • él, y dijéronle: Envía á este hombre, que se vuelva al lugar que le 1 Sam. 29:4
  • llamó á David, y díjole: Vive Jehová, que tú has sido recto, y que me ha 1 Sam. 29:6
  • qué has hallado en tu siervo desde el día que estoy contigo hasta hoy, para 1 Sam. 29:8
  • Y Achîs respondió á David, y dijo: Yo sé que tú eres bueno en mis ojos, como 1 Sam. 29:9
  • de mañana, tú y los siervos de tu señor que han venido contigo; y levantándoos 1 Sam. 29:10
  • llevado cautivas á las mujeres que estaban en ella, desde el menor 1 Sam. 30:2
  • con los suyos á la ciudad, y he aquí que estaba quemada á fuego, y sus 1 Sam. 30:3
  • Entonces David y la gente que con él estaba, alzaron su voz y 1 Sam. 30:4
  • David, Ahinoam Jezreelita y Abigail la que fué mujer de Nabal del Carmelo 1 Sam. 30:5
  • Abiathar hijo de Ahimelech: Yo te ruego que me acerques el ephod. Y Abiathar 1 Sam. 30:7
  • podréla alcanzar? Y él le dijo: Síguela que de cierto la alcanzarás, y 1 Sam. 30:8
  • David, él y los seiscientos hombres que con él estaban, y vinieron hasta 1 Sam. 30:9
  • porque se quedaron atrás doscientos, que cansados no pudieron pasar el 1 Sam. 30:10
  • el cual trajeron á David, y diéronle pan que comiese, y á beber agua; 1 Sam. 30:11
  • secos, y dos hilos de pasas. Y luego que comió, volvió en él su espíritu 1 Sam. 30:12
  • tropa? Y él dijo: Hazme juramento por Dios que no me matarás, ni me entregarás 1 Sam. 30:15
  • Llevólo pues: y he aquí que estaban derramados sobre la haz de 1 Sam. 30:16
  • ninguno, sino cuatrocientos mancebos, que habían subido en camellos y 1 Sam. 30:17
  • Y libró David todo lo que los Amalecitas habían tomado: y 1 Sam. 30:18
  • de hijas, del robo, y de todas las cosas que les habían tomado: todo lo 1 Sam. 30:19
  • Y vino David á los doscientos hombres que habían quedado cansados y no habían 1 Sam. 30:21
  • los malos y perversos de entre los que habían ido con David, respondieron 1 Sam. 30:22
  • dijo: No hagáis eso, hermanos míos, de lo que nos ha dado Jehová; el cual nos 1 Sam. 30:23
  • porque igual parte ha de ser la de los que vienen á la batalla, y la de los 1 Sam. 30:24
  • A los que estaban en Beth-el, y en Ramoth al 1 Sam. 30:27
  • Y á los que estaban en Aroer, y en Siphmoth, y 1 Sam. 30:28
  • Y á los que estaban en Rachâl, y á los que 1 Sam. 30:29
  • Y á los que estaban en Horma, y á los que 1 Sam. 30:30
  • Y á los que estaban en Hebrón, y en todos los 1 Sam. 30:31
  • Y los de Israel que eran de la otra parte del valle, y 1 Sam. 31:7
  • Y aconteció el siguiente día, que viniendo los Filisteos á despojar 1 Sam. 31:8
  • tierra de los Filisteos al contorno, para que lo noticiaran en el templo de 1 Sam. 31:9
  • Mas oyendo los de Jabes de Galaad esto que los Filisteos hicieron á Saúl, 1 Sam. 31:11
  • ACONTECIÓ después de la muerte de Saúl, que vuelto David de la derrota de los 2 Sam. 1:1
  • Y al tercer día acaeció, que vino uno del campo de Saúl, rotos 2 Sam. 1:2
  • le dijo: ¿Qué ha acontecido? ruégote que me lo digas. Y él respondió: El 2 Sam. 1:4
  • Y dijo David á aquel mancebo que le daba las nuevas: ¿Cómo sabes que 2 Sam. 1:5
  • Y el mancebo que le daba las nuevas respondió 2 Sam. 1:6
  • Y él me volvió á decir: Yo te ruego que te pongas sobre mí, y me mates 2 Sam. 1:9
  • púseme sobre él, y matélo, porque sabía que no podía vivir después de su 2 Sam. 1:10
  • y lo mismo hicieron los hombres que estaban con él. 2 Sam. 1:11
  • Y David dijo á aquel mancebo que le había traído las nuevas: ¿De 2 Sam. 1:13
  • Tu sangre sea sobre tu cabeza, pues que tu boca atestiguó contra ti 2 Sam. 1:16
  • Dijo también que enseñasen al arco á los hijos de 2 Sam. 1:18
  • tampoco fueron apartados: Más ligeros que águilas, Más fuertes que leones. 2 Sam. 1:23
  • Hijas de Israel, llorad sobre Saúl, Que os vestía de escarlata en 2 Sam. 1:24
  • tengo por ti, hermano mío Jonathán, Que me fuiste muy dulce: Más 2 Sam. 1:26
  • DESPUÉS de esto aconteció que David consultó á Jehová, diciendo 2 Sam. 2:1
  • mujeres, Ahinoam Jezreelita y Abigail, la que fué mujer de Nabal del Carmelo. 2 Sam. 2:2
  • también David consigo los hombres que con él habían estado, cada uno con 2 Sam. 2:3
  • diciendo: Los de Jabes de Galaad son los que sepultaron á Saúl. 2 Sam. 2:4
  • Benditos seáis vosotros de Jehová, que habéis hecho esta misericordia 2 Sam. 2:5
  • y yo también os haré bien por esto que habéis hecho. 2 Sam. 2:6
  • vuestras manos, y sed valientes; pues que muerto Saúl vuestro señor, los de 2 Sam. 2:7
  • Y fué el número de los días que David reinó en Hebrón sobre la casa 2 Sam. 2:11
  • por el costado, cayendo así á una; por lo que fué llamado aquel lugar, Helcath 2 Sam. 2:16
  • y murió en aquel mismo sitio. Y todos los que venían por aquel lugar donde 2 Sam. 2:23
  • sol cuando llegaron al collado de Amma, que está delante de Gía, junto al 2 Sam. 2:24
  • la espada perpetuamente? ¿no sabes tú que al cabo se sigue amargura 2 Sam. 2:26
  • Y Joab respondió: Vive Dios que si no hubieras hablado, ya desde 2 Sam. 2:27
  • de Abner, trescientos y sesenta hombres, que murieron. Tomaron luego á Asael 2 Sam. 2:31
  • casa de Saúl y la de David, aconteció que Abner se esforzaba por la casa de 2 Sam. 3:6
  • Y había Saúl tenido una concubina que se llamaba Rispa, hija de Aja. Y 2 Sam. 3:7
  • su parte, diciendo: ¿Cúya es la tierra? Y que le dijesen: Haz alianza conmigo 2 Sam. 3:12
  • alianza: mas una cosa te pido, y es, que no me vengas á ver sin que 2 Sam. 3:13
  • diciendo: Ayer y antes procurabais que David fuese rey sobre vosotros; 2 Sam. 3:17
  • y David hizo banquete á Abner y á los que con él habían venido. 2 Sam. 3:20
  • á mi señor el rey á todo Israel, para que hagan contigo alianza, y tú 2 Sam. 3:21
  • Y he aquí los siervos de David y Joab, que venían del campo, y traían consigo 2 Sam. 3:22
  • Y luego que llegó Joab y todo el ejército que 2 Sam. 3:23
  • venido Abner á ti; ¿por qué pues lo dejaste que se fuése? 2 Sam. 3:24
  • Sabes tú que Abner hijo de Ner ha venido para 2 Sam. 3:25
  • Joab, y sobre toda la casa de su padre; que nunca falte de la casa de Joab 2 Sam. 3:29
  • dijo David á Joab, y á todo el pueblo que con él estaba: Romped vuestros 2 Sam. 3:31
  • ligados con grillos: Caíste como los que caen delante de malos hombres. Y 2 Sam. 3:34
  • Así me haga Dios y así me añada, si antes que se ponga el sol gustare yo pan 2 Sam. 3:35
  • y plugo en sus ojos; porque todo lo que el rey hacía parecía bien en ojos 2 Sam. 3:36
  • y todo Israel entendieron aquel día, que no había venido del rey que Abner 2 Sam. 3:37
  • Y el rey dijo á sus siervos: ¿No sabéis que ha caído hoy en Israel un 2 Sam. 3:38
  • Que yo ahora aún soy tierno rey ungido 2 Sam. 3:39
  • LUEGO que oyó el hijo de Saúl que Abner había 2 Sam. 4:1
  • de los pies de edad de cinco años: que cuando la noticia de la muerte 2 Sam. 4:4
  • de Is-boseth hijo de Saúl tu enemigo, que procuraba matarte; y Jehová ha 2 Sam. 4:8
  • Rimmón Beerothita, y díjoles: Vive Jehová que ha redimido mi alma de toda 2 Sam. 4:9
  • Que cuando uno me dió nuevas, diciendo 2 Sam. 4:10
  • Cuánto más á los malos hombres que mataron á un hombre justo en su 2 Sam. 4:11
  • suyos fueron á Jerusalem al Jebuseo que habitaba en la tierra; el cual 2 Sam. 5:6
  • Y entendió David que Jehová le había confirmado por rey 2 Sam. 5:12
  • y mujeres de Jerusalem después que vino de Hebrón, y naciéronle más 2 Sam. 5:13
  • Estos son los nombres de los que le nacieron en Jerusalem: Sammua, y 2 Sam. 5:14
  • Y oyendo los Filisteos que habían ungido á David por rey sobre 2 Sam. 5:17
  • Y cuando oyeres un estruendo que irá por las copas de los morales 2 Sam. 5:24
  • David, y fué con todo el pueblo que tenía consigo, de Baal de Judá 2 Sam. 6:2
  • y lleváronla de la casa de Abinadab, que estaba en Gabaa: y Uzza y Ahio 2 Sam. 6:3
  • lo llevaban de la casa de Abinadab que estaba en Gabaa, con el arca de 2 Sam. 6:4
  • bendecido la casa de Obed-edom, y todo lo que tiene, á causa del arca de Dios 2 Sam. 6:12
  • Y como los que llevaban el arca de Dios habían 2 Sam. 6:13
  • llegó á la ciudad de David, aconteció que Michâl hija de Saúl miró desde una 2 Sam. 6:16
  • en su lugar en medio de una tienda que David le había tendido: y 2 Sam. 6:17
  • respondió á Michâl: Delante de Jehová, que me eligió más bien que á tu padre 2 Sam. 6:21
  • Y aun me haré más vil que esta vez, y seré bajo á mis propios 2 Sam. 6:22
  • Y ACONTECIÓ que, estando ya el rey asentado en su 2 Sam. 7:1
  • Y Nathán dijo al rey: Anda, y haz todo lo que está en tu corazón, que Jehová es 2 Sam. 7:3
  • Y aconteció aquella noche, que fué palabra de Jehová á Nathán 2 Sam. 7:4
  • Jehová: ¿Tú me has de edificar casa en que yo more? 2 Sam. 7:5
  • no he habitado en casas desde el día que saqué á los hijos de Israel de 2 Sam. 7:6
  • tribus de Israel, á quien haya mandado que apaciente mi pueblo de Israel 2 Sam. 7:7
  • de la majada, de detrás de las ovejas, para que fueses príncipe sobre mi 2 Sam. 7:8
  • grande, como el nombre de los grandes que son en la tierra. 2 Sam. 7:9
  • á mi pueblo Israel; yo lo plantaré, para que habite en su lugar, y nunca más 2 Sam. 7:10
  • Desde el día que puse jueces sobre mi pueblo Israel 2 Sam. 7:11
  • Jehová, ¿Quién soy yo, y qué es mi casa, para que tú me traigas hasta aquí? 2 Sam. 7:18
  • parecido poco esto, Señor Jehová, pues que también has hablado de la casa de 2 Sam. 7:19
  • hay Dios fuera de ti, conforme á todo lo que hemos oído con nuestros oídos. 2 Sam. 7:22
  • en tu tierra, por amor de tu pueblo, oh Dios, que tú redimiste de Egipto 2 Sam. 7:23
  • Ahora pues, Jehová Dios, la palabra que has hablado sobre tu siervo y 2 Sam. 7:25
  • Que sea engrandecido tu nombre para 2 Sam. 7:26
  • eres Dios, y tus palabras serán firmes, ya que has dicho á tu siervo este bien. 2 Sam. 7:28
  • y bendice la casa de tu siervo, para que perpetuamente permanezca delante 2 Sam. 7:29
  • DESPUÉS de esto aconteció, que David hirió á los Filisteos, y los 2 Sam. 8:1
  • los carros, excepto cien carros de ellos que dejó. 2 Sam. 8:4
  • Y Jehová guardó á David donde quiere que fué. 2 Sam. 8:6
  • Y tomó David los escudos de oro que traían los siervos de Hadad-ezer, y 2 Sam. 8:7
  • Entonces oyendo Toi, rey de Hamath, que David había herido todo el 2 Sam. 8:9
  • dedicó á Jehová, con la plata y el oro que tenía dedicado de todas las 2 Sam. 8:11
  • Y Jehová guardó á David por donde quiera que fué. 2 Sam. 8:14
  • Y había un siervo de la casa de Saúl, que se llamaba Siba, al cual como 2 Sam. 9:2
  • dijo: ¿Quién es tu siervo, para que mires á un perro muerto como yo? 2 Sam. 9:8
  • á Siba, siervo de Saúl, y díjole: Todo lo que fué de Saúl y de toda su casa 2 Sam. 9:9
  • tus siervos, y encerrarás los frutos, para que el hijo de tu Señor tenga con 2 Sam. 9:10
  • Siba al rey: Conforme á todo lo que ha mandado mi Señor el rey á su 2 Sam. 9:11
  • Y tenía Mephi-boseth un hijo pequeño, que se llamaba Michâ. Y toda la 2 Sam. 9:12
  • DESPUÉS de esto aconteció, que murió el rey de los hijos de Ammón 2 Sam. 10:1
  • dijeron á Hanún su señor: ¿Te parece que por honrar David á tu padre te ha 2 Sam. 10:3
  • rey hizo decir les: Estaos en Jericó hasta que os vuelva á nacer la barba, y 2 Sam. 10:5
  • Y viendo los hijos de Ammón que se habían hecho odiosos á David 2 Sam. 10:6
  • Viendo pues Joab que había escuadrones delante y detrás 2 Sam. 10:9
  • Entregó luego lo que quedó del pueblo en mano de Abisai 2 Sam. 10:10
  • y si los hijos de Ammón pudieren más que tú, yo te daré ayuda. 2 Sam. 10:11
  • de nuestro Dios: y haga Jehová lo que bien le pareciere. 2 Sam. 10:12
  • Y acercóse Joab, y el pueblo que con él estaba, para pelear con los 2 Sam. 10:13
  • Entonces los hijos de Ammón, viendo que los Siros habían huído, huyeron 2 Sam. 10:14
  • Mas viendo los Siros que habían caído delante de Israel 2 Sam. 10:15
  • Y envió Hadad-ezer, y sacó los Siros que estaban de la otra parte del río 2 Sam. 10:16
  • Viendo pues todos los reyes que asistían á Hadad-ezer, como habían 2 Sam. 10:19
  • á la vuelta de un año, en el tiempo que salen los reyes á la guerra, que 2 Sam. 11:1
  • Y acaeció que levantándose David de su cama á la 2 Sam. 11:2
  • Y envió David mensajeros, y tomóla: y así que hubo entrado á él, él durmió con 2 Sam. 11:4
  • mi mujer? Por vida tuya, y por vida de tu alma, que yo no haré tal cosa. 2 Sam. 11:11
  • fuerza de la batalla, y desamparadle, para que sea herido y muera. 2 Sam. 11:15
  • Así fué que cuando Joab cercó la ciudad, puso á 2 Sam. 11:16
  • á la ciudad peleando? ¿no sabíais lo que suelen arrojar del muro? 2 Sam. 11:20
  • contó á David todas las cosas á que Joab le había enviado. 2 Sam. 11:22
  • contra nosotros los hombres, que salieron á nosotros al campo 2 Sam. 11:23
  • así á Joab: No tengas pesar de esto, que de igual y semejante manera 2 Sam. 11:25
  • Y oyendo la mujer de Uría que su marido Uría era muerto, hizo 2 Sam. 11:26
  • ella su mujer, y parióle un hijo. Mas esto que David había hecho, fué 2 Sam. 11:27
  • Mas el pobre no tenía más que una sola cordera, que él había 2 Sam. 12:3
  • y de sus vacas, para guisar al caminante que le había venido, sino que tomó la 2 Sam. 12:4
  • hombre, y dijo á Nathán: Vive Jehová, que el que tal hizo es digno de 2 Sam. 12:5
  • Y que él debe pagar la cordera con cuatro 2 Sam. 12:6
  • y tomaste la mujer de Uría Hetheo para que fuese tu mujer. 2 Sam. 12:10
  • á los enemigos de Jehová, el hijo que te ha nacido morirá ciertamente. 2 Sam. 12:14
  • á su casa. Y Jehová hirió al niño que la mujer de Uría había parido á 2 Sam. 12:15
  • sus siervos no osaban hacerle saber que el niño era muerto, diciendo entre 2 Sam. 12:18
  • á sus siervos hablar entre sí, entendió que el niño era muerto; por lo que 2 Sam. 12:19
  • Y dijéronle sus siervos: ¿Qué es esto que has hecho? Por el niño, viviendo 2 Sam. 12:21
  • si Dios tendrá compasión de mí, por manera que viva el niño? 2 Sam. 12:22
  • Mas ahora que ya es muerto, ¿para qué tengo de 2 Sam. 12:23
  • Que envió por mano de Nathán profeta, y 2 Sam. 12:25
  • Junta pues ahora el pueblo que queda, y asienta campo contra la 2 Sam. 12:28
  • Sacó además el pueblo que estaba en ella, y púsolo debajo de 2 Sam. 12:31
  • ACONTECIÓ después de esto, que teniendo Absalom hijo de David una 2 Sam. 13:1
  • por ser ella virgen, parecía á Amnón que sería cosa dificultosa hacerle 2 Sam. 13:2
  • Y Amnón tenía un amigo que se llamaba Jonadab, hijo de Simea 2 Sam. 13:3
  • le dijo: Acuéstate en tu cama, y finge que estás enfermo; y cuando tu padre 2 Sam. 13:5
  • Acostóse pues Amnón, y fingió que estaba enfermo, y vino el rey: á 2 Sam. 13:6
  • Thamar: Trae la comida á la alcoba, para que yo coma de tu mano. Y tomando 2 Sam. 13:10
  • Y como ella se las puso delante para que comiese, él trabó de ella 2 Sam. 13:11
  • perversos en Israel. Ruégote pues ahora que hables al rey, que no me negará 2 Sam. 13:13
  • él no la quiso oir; antes pudiendo más que ella la forzó, y echóse con ella. 2 Sam. 13:14
  • Amnón de tan grande aborrecimiento, que el odio con que la aborreció fué 2 Sam. 13:15
  • es razón; mayor mal es éste de echarme, que el que me has hecho. Mas él no 2 Sam. 13:16
  • Antes llamando su criado que le servía dijo: Echame ésta allá 2 Sam. 13:17
  • sobre sí una ropa de colores, traje que las hijas vírgenes de los reyes 2 Sam. 13:18
  • su cabeza, y rasgó su ropa de colores de que estaba vestida, y puestas sus 2 Sam. 13:19
  • Y luego que el rey David oyó todo esto, fué muy 2 Sam. 13:21
  • habló con Amnón ni malo ni bueno, bien que Absalom aborrecía á Amnón, porque 2 Sam. 13:22
  • Y aconteció pasados dos años, que Absalom tenía esquiladores en Bala 2 Sam. 13:23
  • siervo tiene ahora esquiladores: yo ruego que venga el rey y sus siervos con 2 Sam. 13:24
  • Entonces dijo Absalom: Si no, ruégote que venga con nosotros Amnón mi 2 Sam. 13:26
  • Herid á Amnón, entonces matadle, y no temáis; que yo os lo he mandado 2 Sam. 13:28
  • en el camino, llegó á David el rumor que decía: Absalom ha muerto á todos 2 Sam. 13:30
  • de David, habló y dijo: No diga mi señor que han muerto á todos los jóvenes 2 Sam. 13:32
  • mi señor el rey en su corazón esa voz que dice: Todos los hijos del rey son 2 Sam. 13:33
  • Entre tanto, alzando sus ojos el mozo que estaba en atalaya, miró, y he 2 Sam. 13:34
  • al rey: He allí los hijos del rey que vienen: es así como tu siervo ha 2 Sam. 13:35
  • de hablar, he aquí los hijos del rey que vinieron, y alzando su voz 2 Sam. 13:36
  • Y después que Absalom huyó y se fué á Gessur 2 Sam. 13:38
  • ya estaba consolado acerca de Amnón que era muerto. 2 Sam. 13:39
  • Y CONOCIENDO Joab hijo de Sarvia, que el corazón del rey estaba por 2 Sam. 14:1
  • una mujer astuta, y díjole: Yo te ruego que te enlutes, y te vistas de ropas 2 Sam. 14:2
  • contra tu sierva, diciendo: Entrega al que mató á su hermano, para que le 2 Sam. 14:7
  • el rey dijo á la mujer: Vete á tu casa, que yo mandaré acerca de ti. 2 Sam. 14:8
  • Y el rey dijo: Al que hablare contra tí, tráelo á mí 2 Sam. 14:10
  • Dijo ella entonces: Ruégote, oh rey, que te acuerdes de Jehová tu Dios 2 Sam. 14:11
  • Y la mujer dijo: Ruégote que hable tu criada una palabra á mi 2 Sam. 14:12
  • tú otro tanto contra el pueblo de Dios? que hablando el rey esta palabra, es 2 Sam. 14:13
  • somos como aguas derramadas por tierra, que no pueden volver á recogerse: ni 2 Sam. 14:14
  • Y que yo he venido ahora para decir esto 2 Sam. 14:15
  • librar á su sierva de mano del hombre que me quiere raer á mí, y á mi hijo 2 Sam. 14:16
  • Tu sierva pues dice: Que sea ahora la respuesta de mi señor 2 Sam. 14:17
  • y dijo á la mujer: Yo te ruego que no me encubras nada de lo que yo 2 Sam. 14:18
  • y dijo: Vive tu alma, rey señor mío, que no hay que apartarse á 2 Sam. 14:19
  • Y que trocara la forma de las palabras 2 Sam. 14:20
  • su rostro, é hizo reverencia, y después que bendijo al rey, dijo: Hoy ha 2 Sam. 14:22
  • á Absalom tres hijos, y una hija que se llamó Thamar, la cual era 2 Sam. 14:27
  • He aquí, yo he enviado por ti, diciendo que vinieses acá, á fin de enviarte 2 Sam. 14:32
  • ACONTECIÓ después de esto, que Absalom se hizo de carros y 2 Sam. 15:1
  • del camino de la puerta; y á cualquiera que tenía pleito y venía al rey á 2 Sam. 15:2
  • me pusiera por juez en la tierra, para que viniesen á mí todos los que 2 Sam. 15:4
  • Y acontecía que, cuando alguno se llegaba para 2 Sam. 15:5
  • Y de esta manera hacía con todo Israel que venía al rey á juicio: y así robaba 2 Sam. 15:6
  • Y al cabo de cuarenta años aconteció que Absalom dijo al rey: Yo te ruego me 2 Sam. 15:7
  • Entonces David dijo á todos sus siervos que estaban con él en Jerusalem 2 Sam. 15:14
  • tus siervos están prestos á todo lo que nuestro señor el rey eligiere. 2 Sam. 15:15
  • dejó el rey diez mujeres concubinas para que guardasen la casa. 2 Sam. 15:16
  • Salió pues el rey con todo el pueblo que le seguía, y paráronse en un lugar 2 Sam. 15:17
  • y todos los Getheos, seiscientos hombres que habían venido á pie desde Gath 2 Sam. 15:18
  • Ayer viniste, y téngote de hacer hoy que mudes lugar para ir con nosotros 2 Sam. 15:20
  • Vive Dios, y vive mi señor el rey, que, ó para muerte ó para vida 2 Sam. 15:21
  • el rey, y todo el pueblo pasó, al camino que va al desierto. 2 Sam. 15:23
  • iba Sadoc, y con él todos los Levitas que llevaban el arca del pacto de 2 Sam. 15:24
  • Vuelve el arca de Dios á la ciudad; que si yo hallare gracia en los ojos 2 Sam. 15:25
  • No me agradas: aquí estoy, haga de mí lo que bien le pareciere. 2 Sam. 15:26
  • en los campos del desierto, hasta que venga respuesta de vosotros que 2 Sam. 15:28
  • los pies descalzos. También todo el pueblo que tenía consigo cubrió cada uno 2 Sam. 15:30
  • diciendo: Achitophel está entre los que conspiraron con Absalom. Entonces 2 Sam. 15:31
  • allí á Dios, he aquí Husai Arachîta que le salió al encuentro, trayendo 2 Sam. 15:32
  • y Abiathar sacerdotes? Por tanto, todo lo que oyeres en la casa del rey, darás 2 Sam. 15:35
  • Y he aquí que están con ellos sus dos hijos 2 Sam. 15:36
  • he aquí Siba, el criado de Mephi-boseth, que lo salía á recibir con un par de 2 Sam. 16:1
  • Los asnos son para la familia del rey, en que suban; los panes y la pasa 2 Sam. 16:2
  • dijo á Siba: He aquí, sea tuyo todo lo que tiene Mephi-boseth. Y respondió 2 Sam. 16:4
  • muerto á mi señor el rey? Yo te ruego que me dejes pasar, y quitaréle la 2 Sam. 16:9
  • El maldice así, porque Jehová le ha dicho que maldiga á David; ¿quién pues 2 Sam. 16:10
  • y á todos sus siervos: He aquí, mi hijo que ha salido de mis entrañas, acecha 2 Sam. 16:11
  • Y el rey y todo el pueblo que con él estaba, llegaron fatigados 2 Sam. 16:14
  • Y acaeció luego, que como Husai Arachîta amigo de David 2 Sam. 16:16
  • Y Husai respondió á Absalom: No: antes al que eligiere Jehová y este pueblo y 2 Sam. 16:18
  • Entra á las concubinas de tu padre, que él dejó para guardar la casa; y 2 Sam. 16:21
  • Y el consejo que daba Achitophel en aquellos días 2 Sam. 16:23
  • manos: lo atemorizaré, y todo el pueblo que está con él huirá, y heriré al 2 Sam. 17:2
  • hubieren vuelto, (pues aquel hombre es el que tú quieres) todo el pueblo 2 Sam. 17:3
  • también ahora á Husai Arachîta, para que asimismo oigamos lo que él dirá. 2 Sam. 17:5
  • Husai dijo á Absalom: El consejo que ha dado esta vez Achitophel no es 2 Sam. 17:7
  • Y añadió Husai: Tú sabes que tu padre y los suyos son hombres 2 Sam. 17:8
  • oirálo quien lo oyere, y dirá: El pueblo que sigue á Absalom ha sido 2 Sam. 17:9
  • duda desmayará: porque todo Israel sabe que tu padre es hombre valiente, y 2 Sam. 17:10
  • Aconsejo pues que todo Israel se junte á ti, desde 2 Sam. 17:11
  • le acometeremos en cualquier lugar que pudiere hallarse, y daremos sobre 2 Sam. 17:12
  • y la arrastraremos hasta el arroyo, que nunca más parezca piedra de ella. 2 Sam. 17:13
  • El consejo de Husai Arachîta es mejor que el consejo de Achitophel. Porque 2 Sam. 17:14
  • el rey no sea consumido, y todo el pueblo que con él está. 2 Sam. 17:16
  • y llegaron á casa de un hombre en Bahurim, que tenía un pozo en su patio 2 Sam. 17:18
  • Y después que ellos se hubieron ido, estotros 2 Sam. 17:21
  • David se levantó, y todo el pueblo que con él estaba, y pasaron el Jordán 2 Sam. 17:22
  • Y Achitophel, viendo que no se había puesto por obra su 2 Sam. 17:23
  • Y luego que David llegó á Mahanaim, Sobi hijo 2 Sam. 17:27
  • Trajeron á David y al pueblo que estaba con él, camas, y tazas, y 2 Sam. 17:28
  • manteca, ovejas, y quesos de vacas, para que comiesen; porque dijeron: Aquel 2 Sam. 17:29
  • DAVID pues revistó el pueblo que tenía consigo, y puso sobre ellos 2 Sam. 18:1
  • como diez mil de nosotros. Será pues mejor que tú nos des ayuda desde la 2 Sam. 18:3
  • Entonces el rey les dijo: Yo haré lo que bien os pareciere. Y púsose el rey 2 Sam. 18:4
  • haz de toda la tierra, fueron más los que consumió el bosque de los del 2 Sam. 18:8
  • entre el cielo y la tierra; pues el mulo en que iba pasó delante. 2 Sam. 18:9
  • uno, avisó á Joab, diciendo: He aquí que he visto á Absalom colgado de un 2 Sam. 18:10
  • Y Joab respondió al hombre que le daba la nueva: Y viéndolo tú 2 Sam. 18:11
  • á ti y á Abisai y á Ittai, diciendo: Mirad que ninguno toque en el joven 2 Sam. 18:12
  • yo hecho traición contra mi vida (pues que al rey nada se le esconde), y tú 2 Sam. 18:13
  • Y respondió Joab: No es razón que yo te ruegue. Y tomando tres 2 Sam. 18:14
  • rey; porque había dicho: Yo no tengo hijo que conserve la memoria de mi nombre 2 Sam. 18:18
  • Y Joab dijo á Cusi: Ve tú, y di al rey lo que has visto. Y Cusi hizo reverencia 2 Sam. 18:21
  • de Sadoc tornó á decir á Joab: Sea lo que fuere, yo correré ahora tras Cusi 2 Sam. 18:22
  • Mas él respondió: Sea lo que fuere, yo correré. Entonces le 2 Sam. 18:23
  • y alzando sus ojos, miró, y vió á uno que corría solo. 2 Sam. 18:24
  • Si es solo, buenas nuevas trae. En tanto que él venía acercándose, 2 Sam. 18:25
  • Vió el atalaya otro que corría; y dió voces el atalaya al 2 Sam. 18:26
  • rey, y dijo: Bendito sea Jehová Dios tuyo, que ha entregado á los hombres que 2 Sam. 18:28
  • y dijo: Reciba nueva mi señor el rey, que hoy Jehová ha defendido tu causa 2 Sam. 18:31
  • enemigos de mi señor el rey, y todos los que se levantan contra ti para mal. 2 Sam. 18:32
  • hijo mío, hijo mío Absalom! ¡Quién me diera que muriera yo en lugar de ti 2 Sam. 18:33
  • porque oyó decir el pueblo aquel día que el rey tenía dolor por su hijo. 2 Sam. 19:2
  • á escondidas el pueblo avergonzado que ha huído de la batalla. 2 Sam. 19:3
  • el rostro de todos tus siervos, que han hoy librado tu vida, y la 2 Sam. 19:5
  • Amando á los que te aborrecen, y aborreciendo á los 2 Sam. 19:6
  • á tus siervos: porque juro por Jehová, que si no sales, ni aun uno quede 2 Sam. 19:7
  • postreros en volver el rey á su casa, ya que la palabra de todo Israel ha 2 Sam. 19:11
  • de Judá, como el de un solo hombre, para que enviasen á decir al rey: Vuelve 2 Sam. 19:14
  • Y Semei hijo de Gera, hijo de Benjamín, que era de Bahurim, dióse priesa á 2 Sam. 19:16
  • la familia del rey, y para hacer lo que le pluguiera. Entonces Semei hijo 2 Sam. 19:18
  • ni tengas memoria de los males que tu siervo hizo el día que mi 2 Sam. 19:19
  • y dijo: ¿No ha de morir por esto Semei, que maldijo al ungido de Jehová? 2 Sam. 19:21
  • tenéis vosotros conmigo, hijos de Sarvia, que me habéis de ser hoy 2 Sam. 19:22
  • había lavado sus vestidos, desde el día que el rey salió hasta el día que 2 Sam. 19:24
  • Y luego que vino él á Jerusalem á recibir al 2 Sam. 19:25
  • es como un ángel de Dios: haz pues lo que bien te pareciere. 2 Sam. 19:27
  • hablas más palabras? Yo he determinado que tú y Siba partáis las tierras. 2 Sam. 19:29
  • al rey: Y aun tómelas él todas, pues que mi señor el rey ha vuelto en paz 2 Sam. 19:30
  • son los días del tiempo de mi vida, para que yo suba con el rey á Jerusalem? 2 Sam. 19:34
  • Yo soy hoy día de edad de ochenta años, que ya no haré diferencia entre lo 2 Sam. 19:35
  • Yo te ruego que dejes volver á tu siervo, y que 2 Sam. 19:37
  • con él como bien te parezca: y todo lo que tú pidieres de mí, yo lo haré. 2 Sam. 19:38
  • Y todo el pueblo pasó el Jordán: y luego que el rey hubo también pasado, el rey 2 Sam. 19:39
  • rey diez partes, y en el mismo David más que vosotros: ¿por qué pues nos 2 Sam. 19:43
  • Y ACAECIÓ estar allí un hombre perverso que se llamaba Seba, hijo de Bichri 2 Sam. 20:1
  • Y luego que llegó David á su casa en Jerusalem 2 Sam. 20:3
  • á Judá; pero detúvose más del tiempo que le había sido señalado. 2 Sam. 20:5
  • hijo de Bichri nos hará ahora más mal que Absalom: toma pues tú los siervos 2 Sam. 20:6
  • Y estando ellos cerca de la grande peña que está en Gabaón, salióles Amasa al 2 Sam. 20:8
  • Y como Amasa no se cuidó de la daga que Joab en la mano tenía, hirióle éste 2 Sam. 20:10
  • se paró junto á él, diciendo: Cualquiera que amare á Joab y á David vaya en 2 Sam. 20:11
  • mitad del camino: y viendo aquel hombre que todo el pueblo se paraba, apartó á 2 Sam. 20:12
  • Luego, pues, que fué apartado del camino, pasaron 2 Sam. 20:13
  • baluarte contra la ciudad; y puesto que fué al muro, todo el pueblo que 2 Sam. 20:15
  • en la ciudad, diciendo: Oid, oid; ruégoos que digáis á Joab se llegue á acá 2 Sam. 20:16
  • y tú procuras destruir una ciudad que es madre de Israel: ¿por qué 2 Sam. 20:19
  • Nunca tal, nunca tal me acontezca, que yo destruya ni deshaga. 2 Sam. 20:20
  • así: mas un hombre del monte de Ephraim, que se llama Seba hijo de Bichri, ha 2 Sam. 20:21
  • Qué os haré, y con qué expiaré para que bendigáis á la heredad de Jehová? 2 Sam. 21:3
  • oro con Saúl, y con su casa: ni queremos que muera hombre de Israel. Y él les 2 Sam. 21:4
  • respondieron al rey: De aquel hombre que nos destruyó, y que maquinó contra 2 Sam. 21:5
  • siete varones de sus hijos, para que los ahorquemos á Jehová en Gabaa 2 Sam. 21:6
  • hijo de Saúl, por el juramento de Jehová que hubo entre ellos, entre David y 2 Sam. 21:7
  • desde el principio de la siega hasta que llovió sobre ellos agua del cielo 2 Sam. 21:10
  • Y fué dicho á David lo que hacía Rispa hija de Aja, concubina 2 Sam. 21:11
  • hijo, de los hombres de Jabes de Galaad, que los habían hurtado de la plaza 2 Sam. 21:12
  • de Cis su padre; é hicieron todo lo que el rey había mandado. Después se 2 Sam. 21:14
  • Sibechâi Husathita hirió á Saph, que era de los hijos del gigante. 2 Sam. 21:18
  • las palabras de este cántico, el día que Jehová le había librado de la mano 2 Sam. 22:1
  • mi fortaleza, y mi refugio; Mi salvador, que me librarás de violencia. 2 Sam. 22:3
  • Libróme de fuertes enemigos, De aquellos que me aborrecían, los cuales eran más 2 Sam. 22:18
  • Jehová purificada, Escudo es de todos los que en él esperan. 2 Sam. 22:31
  • Dios es el que con virtud me corrobora, y el que 2 Sam. 22:33
  • El que hace mis pies como de ciervas, Y el 2 Sam. 22:34
  • El que enseña mis manos para la pelea, y 2 Sam. 22:35
  • mis pasos debajo de mí, Para que no titubeasen mis rodillas. 2 Sam. 22:37
  • y quebrantarélos; Y no me volveré hasta que los acabe. 2 Sam. 22:38
  • batalla, Y postraste debajo de mí los que contra mí se levantaron. 2 Sam. 22:40
  • de mis enemigos, De mis aborrecedores, y que yo los destruyese. 2 Sam. 22:41
  • de pueblos: Tú me guardaste para que fuese cabeza de gentes: Pueblos 2 Sam. 22:44
  • El Dios que me ha vengado, Y sujeta los pueblos 2 Sam. 22:48
  • Y que me saca de entre mis enemigos: Tu 2 Sam. 22:49
  • El que engrandece las saludes de su rey, Y 2 Sam. 22:51
  • David hijo de Isaí, Dijo aquel varón que fué levantado alto, El ungido del 2 Sam. 23:1
  • en todas las cosas, y será guardado; Bien que toda esta mi salud, y todo mi 2 Sam. 23:5
  • Sino que el que quiere tocar en ellas 2 Sam. 23:7
  • Estos son los nombres de los valientes que tuvo David: El Tachmonita, que se 2 Sam. 23:8
  • Dodo de Ahohi, fué de los tres valientes que estaban con David, cuando 2 Sam. 23:9
  • hirió á los Filisteos, hasta que su mano se cansó, y quedósele 2 Sam. 23:10
  • de éste fué Samma, hijo de Age Araita: que habiéndose juntado los Filisteos 2 Sam. 23:11
  • del agua de la cisterna de Beth-lehem, que está á la puerta! 2 Sam. 23:15
  • agua de la cisterna de Beth-lehem, que estaba á la puerta; y tomaron, y 2 Sam. 23:16
  • Lejos sea de mí, oh Jehová, que yo haga esto. ¿He de beber yo la 2 Sam. 23:17
  • el cual alzó su lanza contra trescientos, que mató; y tuvo nombre entre los 2 Sam. 23:18
  • Israel, é incitó á David contra ellos á que dijese: Ve, cuenta á Israel y á 2 Sam. 24:1
  • el rey á Joab, general del ejército que tenía consigo: Rodea todas las 2 Sam. 24:2
  • al pueblo cien veces tanto como son, y que lo vea mi señor al rey; mas ¿para 2 Sam. 24:3
  • Empero la palabra del rey pudo más que Joab, y que los capitanes del 2 Sam. 24:4
  • Aroer, á la mano derecha de la ciudad que está en medio de la arroyada de 2 Sam. 24:5
  • Y después que hubieron andado toda la tierra 2 Sam. 24:8
  • Israel ochocientos mil hombres fuertes que sacaban espada; y de los de Judá 2 Sam. 24:9
  • Y después que David hubo contado el pueblo 2 Sam. 24:10
  • á David, é intimóle, y díjole: ¿Quieres que te vengan siete años de hambre 2 Sam. 24:13
  • á Gad: En grande angustia estoy: ruego que caiga en la mano de Jehová 2 Sam. 24:14
  • arrepintió de aquel mal, y dijo al ángel que destruía el pueblo: Basta ahora 2 Sam. 24:16
  • dijo á Jehová, cuando vió al ángel que hería al pueblo: Yo pequé, yo hice 2 Sam. 24:17
  • Y subió David, conforme al dicho de Gad, que Jehová le había mandado. 2 Sam. 24:19
  • Arauna, vió al rey y á sus siervos que pasaban á él. Saliendo entonces 2 Sam. 24:20
  • era, para edificar altar á Jehová, á fin de que la mortandad cese del pueblo. 2 Sam. 24:21
  • Tome y sacrifique mi señor el rey lo que bien le pareciere; he aquí bueyes 2 Sam. 24:22
  • á mi señor el rey una moza virgen, para que esté delante del rey, y lo 1 Re. 1:2
  • y gente de á caballo, y cincuenta hombres que corriesen delante de él. 1 Re. 1:5
  • engordados junto á la peña de Zoheleth, que está cerca de la fuente de Rogel 1 Re. 1:9
  • madre de Salomón, diciendo: ¿No has oído que reina Adonía hijo de Haggith 1 Re. 1:11
  • Ven pues ahora, y toma mi consejo, para que guardes tu vida, y la vida de tu 1 Re. 1:12
  • ojos de todo Israel están sobre ti, para que les declares quién se ha de 1 Re. 1:20
  • mi señor el rey durmiere con sus padres, que yo y mi hijo Salomón seremos 1 Re. 1:21
  • ella con el rey, he aquí Nathán profeta, que vino. 1 Re. 1:22
  • Y el rey juró, diciendo: Vive Jehová, que ha redimido mi alma de toda 1 Re. 1:29
  • Que como yo te he jurado por Jehová 1 Re. 1:30
  • por mí; porque á él he ordenado para que sea príncipe sobre Israel y 1 Re. 1:35
  • De la manera que Jehová ha sido con mi señor el rey 1 Re. 1:37
  • con flautas, y hacían grandes alegrías, que parecía que la tierra se hundía 1 Re. 1:40
  • Y oyólo Adonía, y todos los convidados que con él estaban, cuando ya habían 1 Re. 1:41
  • llena de estruendo. Este es el alboroto que habéis oído. 1 Re. 1:45
  • Dios haga bueno el nombre de Salomón más que tu nombre, y haga mayor su trono 1 Re. 1:47
  • así: Bendito sea Jehová Dios de Israel, que ha dado hoy quien se siente en mi 1 Re. 1:48
  • y levantáronse todos los convidados que estaban con Adonía, y fuése cada 1 Re. 1:49
  • hecho saber á Salomón, diciendo: He aquí que Adonía tiene miedo del rey 1 Re. 1:51
  • derechos y sus testimonios, de la manera que está escrito en la ley de 1 Re. 2:3
  • Para que confirme Jehová la palabra que me 1 Re. 2:4
  • Y ya sabes tú lo que me ha hecho Joab hijo de Sarvia, lo 1 Re. 2:5
  • Barzillai Galaadita harás misericordia, que sean de los convidados á tu mesa 1 Re. 2:7
  • maldijo con una maldición fuerte el día que yo iba á Mahanaim. Mas él mismo 1 Re. 2:8
  • Empero ahora no lo absolverás: que hombre sabio eres, y sabes cómo te 1 Re. 2:9
  • Los días que reinó David sobre Israel fueron 1 Re. 2:11
  • En seguida dijo: Una palabra tengo que decirte. Y ella dijo: Di. 1 Re. 2:14
  • Y él dijo: Tú sabes que el reino era mío, y que todo 1 Re. 2:15
  • El entonces dijo: Yo te ruego que hables al rey Salomón, (porque él 1 Re. 2:17
  • rostro. Y el rey le dijo: Pide, madre mía, que yo no te haré volver el 1 Re. 2:20
  • Así me haga Dios y así me añada, que contra su vida ha hablado Adonía 1 Re. 2:23
  • Ahora pues, vive Jehová, que me ha confirmado y me ha puesto 1 Re. 2:24
  • el rey: Vete á Anathoth á tus heredades, que tú eres digno de muerte; mas no 1 Re. 2:26
  • Abiathar del sacerdocio de Jehová, para que se cumpliese la palabra de Jehová 1 Re. 2:27
  • Y fué hecho saber á Salomón que Joab había huído al tabernáculo de 1 Re. 2:29
  • de Jehová, y díjole: El rey ha dicho que salgas. Y él dijo: No, sino aquí 1 Re. 2:30
  • de mí y de la casa de mi padre la sangre que Joab ha derramado injustamente. 1 Re. 2:31
  • hará tornar su sangre sobre su cabeza: que él ha muerto dos varones más 1 Re. 2:32
  • Porque sabe de cierto que el día que salieres, y pasares el 1 Re. 2:37
  • Pero pasados tres años, aconteció que se le huyeron á Semei dos siervos 1 Re. 2:39
  • había ido de Jerusalem hasta Gath, y que había vuelto. 1 Re. 2:41
  • por Jehová, y te protesté, diciendo: El día que salieres, y fueres acá ó 1 Re. 2:42
  • el juramento de Jehová, y el mandamiento que yo te impuse? 1 Re. 2:43
  • el mal, el cual tu corazón bien sabe, que cometiste contra mi padre David 1 Re. 2:44
  • trájola á la ciudad de David, entre tanto que acababa de edificar su casa, y 1 Re. 3:1
  • noche en sueños, y díjo le Dios: Pide lo que quisieres que yo te dé. 1 Re. 3:5
  • á tu siervo David mi padre, según que él anduvo delante de ti en verdad 1 Re. 3:6
  • de David mi padre: y yo soy mozo pequeño, que no sé cómo entrar ni salir. 1 Re. 3:7
  • al cual tú escogiste; un pueblo grande, que no se puede contar ni numerar por 1 Re. 3:8
  • Y agradó delante de Adonai que Salomón pidiese esto. 1 Re. 3:10
  • hecho conforme á tus palabras: he aquí que te he dado corazón sabio y 1 Re. 3:12
  • Y aun también te he dado las cosas que no pediste, riquezas y gloria: tal 1 Re. 3:13
  • Y como Salomón despertó, vió que era sueño: y vino á Jerusalem, y 1 Re. 3:15
  • Y aconteció al tercer día después que yo parí, que ésta parió también, y 1 Re. 3:18
  • para dar el pecho á mi hijo, he aquí que estaba muerto: mas observéle por 1 Re. 3:21
  • la otra mujer dijo: No; mi hijo es el que vive, y tu hijo es el muerto. Y 1 Re. 3:22
  • entonces dijo: Esta dice: Mi hijo es el que vive, y tu hijo es el muerto: y 1 Re. 3:23
  • Y todo Israel oyó aquel juicio que había dado el rey: y temieron al 1 Re. 3:28
  • Y estos fueron los príncipes que tuvo: Azarías hijo de Sadoc 1 Re. 4:2
  • en Taanach y Megiddo, y en toda Beth-san, que es cerca de Zaretán, por bajo de 1 Re. 4:12
  • tenía también la provincia de Argob, que era en Basán, sesenta grandes 1 Re. 4:13
  • Judá é Israel eran muchos, como la arena que está junto á la mar en multitud 1 Re. 4:20
  • y sirvieron á Salomón todos los días que vivió. 1 Re. 4:21
  • Porque él señoreaba en toda la región que estaba de la otra parte del río 1 Re. 4:24
  • mantenían al rey Salomón, y á todos los que á la mesa del rey Salomón venían 1 Re. 4:27
  • él estaba, cada uno conforme al cargo que tenía. 1 Re. 4:28
  • y anchura de corazón como la arena que está á la orilla del mar. 1 Re. 4:29
  • Que fué mayor la sabiduría de Salomón 1 Re. 4:30
  • Y aun fué más sabio que todos los hombres; más que Ethán 1 Re. 4:31
  • el cedro del Líbano hasta el hisopo que nace en la pared. Asimismo disertó 1 Re. 4:33
  • también sus siervos á Salomón, luego que oyó que lo habían ungido por rey 1 Re. 5:1
  • de Jehová su Dios, por las guerras que le cercaron, hasta que Jehová puso 1 Re. 5:3
  • me ha dado reposo por todas partes; que ni hay adversarios, ni mal 1 Re. 5:4
  • habló á David mi padre, diciendo: Tu hijo, que yo pondré en lugar tuyo en tu 1 Re. 5:5
  • Manda pues ahora que me corten cedros del Líbano; y mis 1 Re. 5:6
  • manera, y dijo: Bendito sea hoy Jehová, que dió hijo sabio á David sobre 1 Re. 5:7
  • Hiram á decir á Salomón: He oído lo que me mandaste á decir: yo haré todo 1 Re. 5:8
  • en balsas por la mar hasta el lugar que tú me señalares, y allí se 1 Re. 5:9
  • de cedro y madera de haya todo lo que quiso. 1 Re. 5:10
  • Tenía también Salomón setenta mil que llevaban las cargas, y ochenta mil 1 Re. 5:15
  • los principales oficiales de Salomón que estaban sobre la obra, tres mil y 1 Re. 5:16
  • Y mandó el rey que trajesen grandes piedras, piedras 1 Re. 5:17
  • el año cuatrocientos ochenta después que los hijos de Israel salieron de 1 Re. 6:1
  • La casa que el rey Salomón edificó á Jehová 1 Re. 6:2
  • se edificó, fabricáronla de piedras que traían ya acabadas; de tal manera 1 Re. 6:7
  • Esta casa que tú edificas, si anduvieres en mis 1 Re. 6:12
  • Así que, Salomón labró la casa, y acabóla. 1 Re. 6:14
  • alto; y fabricóse en la casa un oráculo, que es el lugar santísimo. 1 Re. 6:16
  • De suerte que vistió Salomón de oro puro la casa 1 Re. 6:21
  • y asimismo vistió de oro todo el altar que estaba delante del oráculo. 1 Re. 6:22
  • ala del querubín otros cinco codos: así que había diez codos desde la punta 1 Re. 6:24
  • querubines extendían sus alas, de modo que el ala del uno tocaba á la pared 1 Re. 6:27
  • Y en el undécimo año, en el mes de Bul, que es el mes octavo, fué acabada la 1 Re. 6:38
  • tablas de cedro arriba sobre las vigas, que se apoyaban en cuarenta y cinco 1 Re. 7:3
  • También hizo un pórtico de columnas, que tenía de largo cincuenta codos, y 1 Re. 7:6
  • Hizo asimismo el pórtico del trono en que había de juzgar, el pórtico del 1 Re. 7:7
  • Y en la casa en que él moraba, había otro atrio dentro 1 Re. 7:8
  • capiteles de fundición de bronce, para que fuesen puestos sobre las cabezas 1 Re. 7:16
  • á manera de cadenas, para los capiteles que se habían de poner sobre las 1 Re. 7:17
  • un enredado, para cubrir los capiteles que estaban en las cabezas de las 1 Re. 7:18
  • Los capiteles que estaban sobre las columnas en el 1 Re. 7:19
  • bolas como calabazas, diez en cada codo, que ceñían el mar alrededor en dos 1 Re. 7:24
  • Y sobre aquellas cintas que estaban entre las molduras, figuras 1 Re. 7:29
  • la fuente entraba un codo en el remate que salía para arriba de la basa; y era 1 Re. 7:31
  • y cuencos. Así acabó toda la obra que hizo á Salomón para la casa de 1 Re. 7:40
  • y los vasos redondos de los capiteles que estaban en lo alto de las dos 1 Re. 7:41
  • red, para cubrir los dos vasos redondos que estaban sobre las cabezas de las 1 Re. 7:42
  • y paletas, y cuencos; y todos los vasos que Hiram hizo al rey Salomón, para 1 Re. 7:45
  • Entonces hizo Salomón todos los vasos que pertenecían á la casa de Jehová: un 1 Re. 7:48
  • Así se acabó toda la obra que dispuso hacer el rey Salomón para 1 Re. 7:51
  • del pacto de Jehová de la ciudad de David, que es Sión. 1 Re. 8:1
  • varones de Israel en el mes de Ethanim, que es el mes séptimo, en el día 1 Re. 8:2
  • testimonio, y todos los vasos sagrados que estaban en el tabernáculo; los 1 Re. 8:4
  • y toda la congregación de Israel que á él se había juntado, estaban con 1 Re. 8:5
  • E hicieron salir las varas; que las cabezas de las varas se 1 Re. 8:8
  • había más de las dos tablas de piedra que había allí puesto Moisés en Horeb 1 Re. 8:9
  • Entonces dijo Salomón: Jehová ha dicho que él habitaría en la oscuridad. 1 Re. 8:12
  • casa por morada para ti, asiento en que tú habites para siempre. 1 Re. 8:13
  • dijo: Bendito sea Jehová Dios de Israel, que habló de su boca á David mi padre 1 Re. 8:15
  • Desde el día que saqué mi pueblo Israel de Egipto 1 Re. 8:16
  • tú no edificarás la casa, sino tu hijo que saldrá de tus lomos, él edificará 1 Re. 8:19
  • Y Jehová ha verificado su palabra que había dicho; que me he levantado yo 1 Re. 8:20
  • en la cual está el pacto de Jehová, que él hizo con nuestros padres 1 Re. 8:21
  • en los cielos ni abajo en la tierra, que guardas el pacto y la 1 Re. 8:23
  • Que has guardado á tu siervo David mi 1 Re. 8:24
  • cumple á tu siervo David mi padre lo que le prometiste, diciendo: No 1 Re. 8:25
  • Dios de Israel, verifíquese tu palabra que dijiste á tu siervo David mi 1 Re. 8:26
  • Empero ¿es verdad que Dios haya de morar sobre la tierra 1 Re. 8:27
  • mío, oyendo propicio el clamor y oración que tu siervo hace hoy delante de 1 Re. 8:28
  • Que estén tus ojos abiertos de noche y 1 Re. 8:29
  • lugar de tu habitación, desde los cielos: que oigas y perdones. 1 Re. 8:30
  • pueblo Israel, y vuélvelos á la tierra que diste á sus padres. 1 Re. 8:34
  • Israel, enseñándoles el buen camino en que anden; y darás lluvias sobre tu 1 Re. 8:36
  • su domicilio; cualquiera plaga ó enfermedad que sea; 1 Re. 8:37
  • Toda oración y toda súplica que hiciere cualquier hombre, ó todo tu 1 Re. 8:38
  • Para que te teman todos los días que 1 Re. 8:40
  • Asimismo el extranjero, que no es de tu pueblo Israel, que 1 Re. 8:41
  • el extranjero hubiere á ti clamado: para que todos los pueblos de la tierra 1 Re. 8:43
  • contra sus enemigos por el camino que tú los enviares, y oraren á Jehová 1 Re. 8:44
  • pecado contra ti, (porque no hay hombre que no peque) y tú estuvieres airado 1 Re. 8:46
  • y oraren á ti en la tierra de los que los cautivaron, y dijeren 1 Re. 8:47
  • su alma, en la tierra de sus enemigos que los hubieren llevado cautivos, y 1 Re. 8:48
  • Y perdonarás á tu pueblo que había pecado contra ti, y todas sus 1 Re. 8:50
  • Porque ellos son tu pueblo y tu heredad, que tú sacaste de Egipto, de en medio 1 Re. 8:51
  • Que tus ojos estén abiertos á la 1 Re. 8:52
  • Pues que tú los apartaste para ti por tu 1 Re. 8:53
  • Y fué, que como acabó Salomón de hacer á 1 Re. 8:54
  • Bendito sea Jehová, que ha dado reposo á su pueblo Israel 1 Re. 8:56
  • Incline nuestro corazón hacia sí, para que andemos en todos sus caminos, y 1 Re. 8:58
  • Y que estas mis palabras con que he orado 1 Re. 8:59
  • A fin de que todos los pueblos de la tierra 1 Re. 8:60
  • santificó el rey el medio del atrio que estaba delante de la casa de Jehová 1 Re. 8:64
  • de corazón por todos los beneficios que Jehová había hecho á David su 1 Re. 8:66
  • de Jehová, y la casa real, y todo lo que Salomón quiso hacer, 1 Re. 9:1
  • Yo he oído tu oración y tu ruego, que has hecho en mi presencia. Yo he 1 Re. 9:3
  • y en equidad, haciendo todas las cosas que yo te he mandado, y guardando 1 Re. 9:4
  • mis mandamientos y mis estatutos que yo he puesto delante de vosotros 1 Re. 9:6
  • á Israel de sobre la haz de la tierra que les he entregado; y esta casa que 1 Re. 9:7
  • Y esta casa que estaba en estima, cualquiera que 1 Re. 9:8
  • Por cuanto dejaron á Jehová su Dios, que había sacado á sus padres de 1 Re. 9:9
  • Y aconteció al cabo de veinte años, en que Salomón había edificado las dos 1 Re. 9:10
  • de cedro y de haya, y cuanto oro él quiso), que el rey Salomón dió á Hiram 1 Re. 9:11
  • Hiram de Tiro para ver las ciudades que Salomón le había dado, y no le 1 Re. 9:12
  • Y dijo: ¿Qué ciudades son estas que me has dado, hermano? Y púsoles 1 Re. 9:13
  • Y esta es la razón del tributo que el rey Salomón impuso para edificar 1 Re. 9:15
  • y quemádola, y había muerto los Cananeos que habitaban la ciudad, y dádola en 1 Re. 9:16
  • de la gente de á caballo, y todo lo que Salomón deseó edificar en 1 Re. 9:19
  • A todos los pueblos que quedaron de los Amorrheos, Hetheos 1 Re. 9:20
  • A sus hijos que quedaron en la tierra después de 1 Re. 9:21
  • de Israel impuso Salomón servicio, sino que eran hombres de guerra, ó sus 1 Re. 9:22
  • Y los que Salomón había hecho jefes y 1 Re. 9:23
  • Faraón de la ciudad de David á su casa que Salomón le había edificado 1 Re. 9:24
  • holocaustos y pacíficos sobre el altar que él edificó á Jehová, y quemaba 1 Re. 9:25
  • el rey Salomón navíos en Ezión-geber, que es junto á Elath en la ribera del 1 Re. 9:26
  • y como vino á Salomón, propúsole todo lo que en su corazón tenía. 1 Re. 10:2
  • ninguna cosa se le escondió al rey, que no le declarase. 1 Re. 10:3
  • toda la sabiduría de Salomón, y la casa que había edificado, 1 Re. 10:4
  • sus siervos, el estado y vestidos de los que le servían, sus maestresalas, y 1 Re. 10:5
  • Y dijo al rey: Verdad es lo que oí en mi tierra de tus cosas y de 1 Re. 10:6
  • Mas yo no lo creía, hasta que he venido, y mis ojos han visto 1 Re. 10:7
  • tus varones, dichosos estos tus siervos, que están continuamente delante de ti 1 Re. 10:8
  • Jehová tu Dios sea bendito, que se agradó de ti para ponerte en el 1 Re. 10:9
  • La flota de Hiram que había traído el oro de Ophir, traía 1 Re. 10:11
  • Salomón dió á la reina de Seba todo lo que quiso, y todo lo que pidió, además 1 Re. 10:13
  • El peso del oro que Salomón tenía de renta cada un año 1 Re. 10:14
  • Porque el rey tenía la flota que salía á la mar, á Tharsis, con la 1 Re. 10:22
  • piedras, y cedros como los cabrahigos que están por los campos en abundancia. 1 Re. 10:27
  • Y ya que Salomón era viejo, sus mujeres 1 Re. 11:4
  • Chêmos, abominación de Moab, en el monte que está enfrente de Jerusalem; y á 1 Re. 11:7
  • desviado de Jehová Dios de Israel, que le había aparecido dos veces, 1 Re. 11:9
  • Y le había mandado acerca de esto, que no siguiese dioses ajenos: mas él 1 Re. 11:10
  • no has guardado mi pacto y mis estatutos que yo te mandé, romperé el reino de 1 Re. 11:11
  • embargo no romperé todo el reino, sino que daré una tribu á tu hijo, por amor 1 Re. 11:13
  • habitó allí Joab, y todo Israel, hasta que hubo acabado á todo el sexo 1 Re. 11:16
  • Y oyendo Adad en Egipto que David había dormido con sus padres 1 Re. 11:21
  • Faraón: ¿Por qué? ¿qué te falta conmigo, que procuras irte á tu tierra? Y 1 Re. 11:22
  • esforzado; y viendo Salomón al mancebo que era hombre activo, encomendóle 1 Re. 11:28
  • Aconteció pues en aquel tiempo, que saliendo Jeroboam de Jerusalem 1 Re. 11:29
  • Y trabando Ahías de la capa nueva que tenía sobre sí, rompióla en doce 1 Re. 11:30
  • así dijo Jehová Dios de Israel: He aquí que yo rompo el reino de la mano de 1 Re. 11:31
  • mi siervo, y por amor de Jerusalem, ciudad que yo he elegido de todas las 1 Re. 11:32
  • nada de su reino de sus manos, sino que lo retendré por caudillo todos los 1 Re. 11:34
  • Y á su hijo daré una tribu, para que mi siervo David tenga lámpara 1 Re. 11:36
  • á ti, y tú reinarás en todas las cosas que deseare tu alma, y serás rey sobre 1 Re. 11:37
  • Y será que, si prestares oído á todas las 1 Re. 11:38
  • hechos de Salomón, y todas las cosas que hizo, y su sabiduría, ¿no están 1 Re. 11:41
  • Y los días que Salomón reinó en Jerusalem sobre 1 Re. 11:42
  • Y aconteció, que como lo oyó Jeroboam hijo de Nabat 1 Re. 12:2
  • de tu padre, y del yugo pesado que puso sobre nosotros, y te 1 Re. 12:4
  • Roboam tomó consejo con los ancianos que habían estado delante de Salomón su 1 Re. 12:6
  • Mas él, dejado el consejo de los viejos que ellos le habían dado, tomó consejo 1 Re. 12:8
  • Y díjoles: ¿Cómo aconsejáis vosotros que respondamos á este pueblo, que me 1 Re. 12:9
  • Entonces los mancebos que se habían criado con él, le 1 Re. 12:10
  • dejado el consejo de los ancianos que ellos le habían dado; 1 Re. 12:13
  • de Jehová, para confirmar su palabra, que Jehová había hablado por medio 1 Re. 12:15
  • Y cuando todo el pueblo vió que el rey no les había oído 1 Re. 12:16
  • reinó Roboam sobre los hijos de Israel que moraban en las ciudades de Judá. 1 Re. 12:17
  • Y el rey Roboam envió á Adoram, que estaba sobre los tributos; pero 1 Re. 12:18
  • Y aconteció, que oyendo todo Israel que Jeroboam 1 Re. 12:20
  • á Jerusalem: he aquí tus dioses, oh Israel, que te hicieron subir de la 1 Re. 12:28
  • hizo sacerdotes de la clase del pueblo, que no eran de los hijos de Leví. 1 Re. 12:31
  • quince del mes, conforme á la solemnidad que se celebraba en Judá; y sacrificó 1 Re. 12:32
  • Sacrificó pues sobre el altar que él había hecho en Beth-el, á los 1 Re. 12:33
  • Y HE aquí que un varón de Dios por palabra de 1 Re. 13:1
  • Altar, altar, así ha dicho Jehová: He aquí que á la casa de David nacerá un 1 Re. 13:2
  • una señal, diciendo: Esta es la señal de que Jehová ha hablado: he aquí que el 1 Re. 13:3
  • oyó la palabra del varón de Dios, que había clamado contra el altar de 1 Re. 13:4
  • la ceniza del altar, conforme á la señal que el varón de Dios había dado por 1 Re. 13:5
  • el rey, dijo al varón de Dios: Te pido que ruegues á la faz de Jehová tu 1 Re. 13:6
  • ni bebas agua, ni vuelvas por el camino que fueres. 1 Re. 13:9
  • al cual vino su hijo, y contóle todo lo que el varón de Dios había hecho 1 Re. 13:11
  • donde se había tornado el varón de Dios, que había venido de Judá. 1 Re. 13:12
  • Y yendo tras el varón de Dios, hallóle que estaba sentado debajo de un 1 Re. 13:14
  • agua allí, ni vuelvas por el camino que fueres. 1 Re. 13:17
  • diciendo: Vuélvele contigo á tu casa, para que coma pan y beba agua. Empero 1 Re. 13:18
  • Y aconteció que, estando ellos á la mesa, fué 1 Re. 13:20
  • Y clamó al varón de Dios que había venido de Judá, diciendo: Así 1 Re. 13:21
  • Sino que volviste, y comiste del pan y 1 Re. 13:22
  • comido del pan y bebido, el profeta que le había hecho volver le enalbardó 1 Re. 13:23
  • Y he aquí unos que pasaban, y vieron el cuerpo que 1 Re. 13:25
  • Y oyéndolo el profeta que le había vuelto del camino, dijo 1 Re. 13:26
  • Y después que le hubieron enterrado, habló á sus 1 Re. 13:31
  • Porque sin duda vendrá lo que él dijo á voces por palabra de 1 Re. 13:32
  • ahora, disfrázate, porque no te conozcan que eres la mujer de Jeroboam, y ve 1 Re. 14:2
  • turrones, y una botija de miel, y ve á él; que te declare lo que ha de ser de 1 Re. 14:3
  • á casa de Ahías. Y no podía ya ver Ahías, que sus ojos se habían oscurecido 1 Re. 14:4
  • Mas Jehová había dicho á Ahías: He aquí que la mujer de Jeroboam vendrá á 1 Re. 14:5
  • y tú no has sido como David mi siervo, que guardó mis mandamientos y anduvo 1 Re. 14:8
  • Antes hiciste lo malo sobre todos los que han sido antes de ti: que fuiste y 1 Re. 14:9
  • Por tanto, he aquí que yo traigo mal sobre la casa de 1 Re. 14:10
  • El que muriere de los de Jeroboam en la 1 Re. 14:11
  • Y tú levántate, y vete á tu casa; que en entrando tu pie en la ciudad 1 Re. 14:12
  • Y Jehová sacudirá á Israel, al modo que la caña se agita en las aguas: y 1 Re. 14:15
  • Israel, conforme á la palabra de Jehová, que él había hablado por mano de su 1 Re. 14:18
  • El tiempo que reinó Jeroboam fueron veintidós 1 Re. 14:20
  • años reinó en Jerusalem, ciudad que Jehová eligió de todas las 1 Re. 14:21
  • en los ojos de Jehová, y enojáronle más que todo lo que sus padres habían 1 Re. 14:22
  • á todas las abominaciones de las gentes que Jehová había echado delante de los 1 Re. 14:24
  • llevóse también todos los escudos de oro que Salomón había hecho. 1 Re. 14:26
  • los hechos de Roboam, y todas las cosas que hizo, ¿no están escritas en las 1 Re. 14:29
  • en todos los pecados de su padre, que había éste hecho antes de él; y no 1 Re. 15:3
  • los ojos de Jehová, y de ninguna cosa que le mandase se había apartado en 1 Re. 15:5
  • los hechos de Abiam, y todas las cosas que hizo, ¿no están escritas en el 1 Re. 15:7
  • la tierra, y quitó todas las suciedades que sus padres habían hecho. 1 Re. 15:12
  • También metió en la casa de Jehová lo que su padre había dedicado, y lo que 1 Re. 15:15
  • tomando Asa toda la plata y oro que había quedado en los tesoros de la 1 Re. 15:18
  • tu alianza con Baasa rey de Israel, para que me deje. 1 Re. 15:19
  • y envió los príncipes de los ejércitos que tenía contra las ciudades de 1 Re. 15:20
  • de Rama la piedra y la madera con que Baasa edificaba, y edificó el rey 1 Re. 15:22
  • y toda su fortaleza, y todas las cosas que hizo, y las ciudades que edificó 1 Re. 15:23
  • camino de su padre, y en sus pecados con que hizo pecar á Israel. 1 Re. 15:26
  • contra él: é hiriólo Baasa en Gibbethón, que era de los Filisteos: porque 1 Re. 15:27
  • raerlo, conforme á la palabra de Jehová que él habló por su siervo Ahías 1 Re. 15:29
  • Por los pecados de Jeroboam que él había cometido, y con los cuales 1 Re. 15:30
  • los hechos de Nadab, y todas las cosas que hizo, ¿no está todo escrito en el 1 Re. 15:31
  • camino de Jeroboam, y en su pecado con que hizo pecar á Israel. 1 Re. 15:34
  • Pues que yo te levanté del polvo, y te puse 1 Re. 16:2
  • El que de Baasa fuere muerto en la ciudad 1 Re. 16:4
  • de los hechos de Baasa, y las cosas que hizo, y su fortaleza, ¿no está 1 Re. 16:5
  • su casa, con motivo de todo lo malo que hizo á los ojos de Jehová 1 Re. 16:7
  • Y luego que llegó á reinar y estuvo sentado en 1 Re. 16:11
  • Baasa, conforme á la palabra de Jehová, que había proferido contra Baasa por 1 Re. 16:12
  • Baasa, y los pecados de Ela su hijo, con que ellos pecaron é hicieron pecar á 1 Re. 16:13
  • demás hechos de Ela, y todas las cosas que hizo, ¿no está todo escrito en el 1 Re. 16:14
  • Y el pueblo que estaba en el campo oyó decir: Zimri 1 Re. 16:16
  • Por sus pecados que él había cometido, haciendo lo malo 1 Re. 16:19
  • hechos de Zimri, y su conspiración que formó, ¿no está todo escrito en el 1 Re. 16:20
  • Mas el pueblo que seguía á Omri, pudo más que el que 1 Re. 16:22
  • el monte: y llamó el nombre de la ciudad que edificó, Samaria, del nombre de 1 Re. 16:24
  • malo á los ojos de Jehová, é hizo peor que todos los que habían sido antes de 1 Re. 16:25
  • hijo de Nabat, y en su pecado con que hizo pecar á Israel, provocando á 1 Re. 16:26
  • los hechos de Omri, y todas las cosas que hizo, y sus valentías que ejecutó 1 Re. 16:27
  • á los ojos de Jehová sobre todos los que fueron antes de él; 1 Re. 16:30
  • hizo altar á Baal, en el templo de Baal que él edificó en Samaria. 1 Re. 16:32
  • á ira á Jehová Dios de Israel, más que todos los reyes de Israel que 1 Re. 16:33
  • puertas; conforme á la palabra de Jehová que había hablado por Josué hijo de 1 Re. 16:34
  • ENTONCES Elías Thisbita, que era de los moradores de Galaad 1 Re. 17:1
  • y escóndete en el arroyo de Cherith, que está delante del Jordán; 1 Re. 17:3
  • arroyo; y yo he mandado á los cuervos que te den allí de comer. 1 Re. 17:4
  • fué y asentó junto al arroyo de Cherith, que está antes del Jordán. 1 Re. 17:5
  • aquí yo he mandado allí á una mujer viuda que te sustente. 1 Re. 17:9
  • de la ciudad, he aquí una mujer viuda que estaba allí cogiendo serojas; y 1 Re. 17:10
  • él la volvió á llamar, y díjole: Ruégote que me traigas también un bocado de 1 Re. 17:11
  • Y ella respondió: Vive Jehová Dios tuyo, que no tengo pan cocido; que 1 Re. 17:12
  • la botija del aceite, hasta aquel día que Jehová dará lluvia sobre la haz 1 Re. 17:14
  • aceite, conforme á la palabra de Jehová que había dicho por Elías. 1 Re. 17:16
  • Después de estas cosas aconteció que cayó enfermo el hijo del ama de la 1 Re. 17:17
  • á Jehová, y dijo: Jehová Dios mío, ruégote que vuelva el alma de este niño á 1 Re. 17:21
  • la mujer dijo á Elías: Ahora conozco que tú eres varón de Dios, y que la 1 Re. 17:24
  • fuentes de aguas, y á todos los arroyos; que acaso hallaremos grama con que 1 Re. 18:5
  • Pero él dijo: ¿En qué he pecado, para que tú entregues tu siervo en mano 1 Re. 18:9
  • Vive Jehová tu Dios, que no ha habido nación ni reino donde 1 Re. 18:10
  • Y acontecerá que, luego que yo me haya partido de ti 1 Re. 18:12
  • No ha sido dicho á mi señor lo que hice, cuando Jezabel mataba á los 1 Re. 18:13
  • tú: Ve, di á tu amo: Aquí está Elías: para que él me mate? 1 Re. 18:14
  • de los ejércitos, delante del cual estoy, que hoy me mostraré á él. 1 Re. 18:15
  • vió á Elías, díjole Achâb: ¿Eres tú el que alborotas á Israel? 1 Re. 18:17
  • cuatrocientos profetas de los bosques, que comen de la mesa de Jezabel. 1 Re. 18:19
  • en el nombre de Jehová: y el Dios que respondiere por fuego, ése sea 1 Re. 18:24
  • el un buey, y haced primero, pues que vosotros sois los más: é invocad 1 Re. 18:25
  • Y ellos tomaron el buey que les fué dado, y aprestáronlo, é 1 Re. 18:26
  • Y aconteció al medio día, que Elías se burlaba de ellos 1 Re. 18:27
  • á él: y él reparó el altar de Jehová que estaba arruinado. 1 Re. 18:30
  • De manera que las aguas corrían alrededor del 1 Re. 18:35
  • de Isaac, y de Israel, sea hoy manifiesto que tú eres Dios en Israel, y que 1 Re. 18:36
  • Respóndeme, Jehová, respóndeme; para que conozca este pueblo que tú, oh 1 Re. 18:37
  • piedras, y el polvo, y aun lamió las aguas que estaban en la reguera. 1 Re. 18:38
  • Elías: Prended á los profetas de Baal, que no escape ninguno. Y ellos los 1 Re. 18:40
  • como la palma de la mano de un hombre, que sube de la mar. Y él dijo: Ve, y 1 Re. 18:44
  • Y aconteció, estando en esto, que los cielos se oscurecieron con 1 Re. 18:45
  • dió la nueva á Jezabel de todo lo que Elías había hecho, de como había 1 Re. 19:1
  • por salvar su vida, y vino á Beer-seba, que es en Judá, y dejó allí su 1 Re. 19:3
  • dijo: Baste ya, oh Jehová, quita mi alma; que no soy yo mejor que mis 1 Re. 19:4
  • dormido: y he aquí luego un ángel que le tocó, y le dijo: Levántate 1 Re. 19:5
  • monte delante de Jehová. Y he aquí Jehová que pasaba, y un grande y poderoso 1 Re. 19:11
  • de Saphat, de Abel-mehula, ungirás para que sea profeta en lugar de ti. 1 Re. 19:16
  • Y será, que el que escapare del cuchillo, de 1 Re. 19:17
  • Y yo haré que queden en Israel siete mil; todas 1 Re. 19:18
  • de allí, halló á Eliseo hijo de Saphat, que araba con doce yuntas delante de 1 Re. 19:19
  • en pos de Elías, y dijo: Ruégote que me dejes besar mi padre y mi 1 Re. 19:20
  • coció la carne de ellos, y dióla al pueblo que comiesen. Después se levantó, y 1 Re. 19:21
  • rey señor mío, yo soy tuyo, y todo lo que tengo. 1 Re. 20:4
  • con sus manos, y llevarán todo lo precioso que tuvieres. 1 Re. 20:6
  • ahora cómo éste no busca sino mal: pues que ha enviado á mí por mis mujeres 1 Re. 20:7
  • No le obedezcas, ni hagas lo que te pide. 1 Re. 20:8
  • Decid al rey mi señor: Haré todo lo que mandaste á tu siervo al principio 1 Re. 20:9
  • Así me hagan los dioses, y así me añadan, que el polvo de Samaria no bastará á 1 Re. 20:10
  • rey de Israel respondió, y dijo: Decidle, que no se alabe el que se ciñe, como 1 Re. 20:11
  • aquí yo te la entregaré hoy en tu mano, para que conozcas que yo soy Jehová. 1 Re. 20:13
  • todo el pueblo, todos los hijos de Israel, que fueron siete mil. 1 Re. 20:15
  • él y los reyes, los treinta y dos reyes que habían venido en su ayuda. 1 Re. 20:16
  • E hirió cada uno al que venía contra sí: y huyeron los 1 Re. 20:20
  • Ve, fortalécete, y considera y mira lo que has de hacer; porque pasado el 1 Re. 20:22
  • fórmate otro ejército como el ejército que perdiste, caballos por caballos, y 1 Re. 20:25
  • toda esta grande multitud en tu mano, para que conozcáis que yo soy Jehová. 1 Re. 20:28
  • cayó sobre veinte y siete mil hombres que habían quedado. También Ben-adad 1 Re. 20:30
  • oído de los reyes de la casa de Israel que son reyes clementes: pongamos 1 Re. 20:31
  • dijéronle: Tu siervo Ben-adad dice: Ruégote que viva mi alma. Y él respondió 1 Re. 20:32
  • Y díjole Ben-adad: Las ciudades que mi padre tomó al tuyo, yo las 1 Re. 20:34
  • sus ojos, y el rey de Israel conoció que era de los profetas. 1 Re. 20:41
  • PASADOS estos negocios, aconteció que Naboth de Jezreel tenía en Jezreel 1 Re. 21:1
  • casa, y yo te daré por ella otra viña mejor que esta; ó si mejor te pareciere 1 Re. 21:2
  • respondió á Achâb: Guárdeme Jehová de que yo te dé á ti la heredad de mis 1 Re. 21:3
  • casa triste y enojado, por la palabra que Naboth de Jezreel le había 1 Re. 21:4
  • hablé con Naboth de Jezreel, y díjele que me diera su viña por dinero, ó 1 Re. 21:6
  • á los ancianos y á los principales que moraban en su ciudad con Naboth. 1 Re. 21:8
  • Y las cartas que escribió decían así: Proclamad 1 Re. 21:9
  • dos hombres perversos delante de él, que atestigüen contra él, y digan: Tú 1 Re. 21:10
  • ciudad, los ancianos y los principales que moraban en su ciudad, lo hicieron 1 Re. 21:11
  • Y como Jezabel oyó que Naboth había sido apedreado y 1 Re. 21:15
  • Y oyendo Achâb que Naboth era muerto, levantóse para 1 Re. 21:16
  • á encontrarte con Achâb rey de Israel, que está en Samaria: he aquí él está 1 Re. 21:18
  • hijo de Ahía; por la provocación con que me provocaste á ira, y con que 1 Re. 21:22
  • El que de Achâb fuere muerto en la ciudad 1 Re. 21:24
  • A la verdad ninguno fué como Achâb, que se vendiese á hacer lo malo á los 1 Re. 21:25
  • en pos de los ídolos, conforme á todo lo que hicieron los Amorrheos, á los 1 Re. 21:26
  • cuando Achâb oyó estas palabras, que rasgó sus vestidos, y puso saco 1 Re. 21:27
  • Y aconteció al tercer año, que Josaphat rey de Judá descendió al 1 Re. 22:2
  • de Israel dijo á sus siervos: ¿No sabéis que es nuestra Ramoth de Galaad? y 1 Re. 22:3
  • Josaphat al rey de Israel: Yo te ruego que consultes hoy la palabra de Jehová. 1 Re. 22:5
  • á Ramoth de Galaad, y serás prosperado; que Jehová la dará en mano del rey. 1 Re. 22:12
  • Y el mensajero que había ido á llamar á Michêas 1 Re. 22:13
  • Y Michêas respondió: Vive Jehová, que lo que Jehová me hablare, eso 1 Re. 22:14
  • Galaad, ó la dejaremos? Y él respondió: Sube, que serás prosperado, y Jehová 1 Re. 22:15
  • Hasta cuántas veces he de conjurarte que no me digas sino la verdad en el 1 Re. 22:16
  • esparcido por los montes, como ovejas que no tienen pastor: y Jehová dijo 1 Re. 22:17
  • dijo: ¿Quién inducirá á Achâb, para que suba y caiga en Ramoth de Galaad 1 Re. 22:20
  • de angustia y con agua de aflicción, hasta que yo vuelva en paz. 1 Re. 22:27
  • entonces los capitanes de los carros que no era el rey de Israel 1 Re. 22:33
  • las junturas de la armadura; por lo que dijo él á su carretero: Toma la 1 Re. 22:34
  • sangre, conforme á la palabra de Jehová que había hablado. 1 Re. 22:38
  • los hechos de Achâb, y todas las cosas que ejecutó, y la casa de marfil que 1 Re. 22:39
  • Con todo eso los altos no fueron quitados; que el pueblo sacrificaba aun, y 1 Re. 22:43
  • Josaphat, y sus hazañas, y las guerras que hizo, ¿no está escrito en el 1 Re. 22:45
  • de la tierra el resto de los sodomitas que habían quedado en el tiempo de su 1 Re. 22:46
  • y en el camino de Jeroboam hijo de Nabat, que hizo pecar á Israel: 1 Re. 22:52
  • de Israel, conforme á todas las cosas que su padre había hecho. 1 Re. 22:53
  • las celosías de una sala de la casa que tenía en Samaria; y estando enfermo 2 Re. 1:2
  • Samaria, y les dirás: ¿No hay Dios en Israel, que vosotros vais á consultar á 2 Re. 1:3
  • tanto así ha dicho Jehová: Del lecho en que subiste no descenderás, antes 2 Re. 1:4
  • le respondieron: Encontramos un varón que nos dijo: Id, y volveos al rey que 2 Re. 1:6
  • dijo: ¿Qué hábito era el de aquel varón que encontrasteis, y os dijo tales 2 Re. 1:7
  • cincuenta, el cual subió á él; y he aquí que él estaba sentado en la cumbre 2 Re. 1:9
  • tus cincuenta. Y descendió fuego del cielo, que lo consumió á él y á sus 2 Re. 1:10, 1:12
  • y rogóle, diciendo: Varón de Dios, ruégote que sea de valor delante de tus 2 Re. 1:13
  • Y díjole: Así ha dicho Jehová: Pues que enviaste mensajeros á consultar á 2 Re. 1:16
  • Y murió conforme á la palabra de Jehová que había hablado Elías; y reinó en su 2 Re. 1:17
  • Y ACONTECIÓ que, cuando quiso Jehová alzar á Elías 2 Re. 2:1
  • Y Eliseo dijo: Vive Jehová, y vive tu alma, que no te dejaré. Descendieron 2 Re. 2:2
  • á Eliseo los hijos de los profetas que estaban en Beth-el, dijéronle 2 Re. 2:3
  • Y él dijo: Vive Jehová, y vive tu alma, que no te dejaré. Vinieron pues 2 Re. 2:4
  • á Eliseo los hijos de los profetas que estaban en Jericó, y dijéronle 2 Re. 2:5
  • Y Elías le dijo: Ruégote que te quedes aquí, porque Jehová me 2 Re. 2:6
  • pasado, Elías dijo á Eliseo: Pide lo que quieres que haga por ti, antes 2 Re. 2:9
  • Y aconteció que, yendo ellos hablando, he aquí, un 2 Re. 2:11
  • Alzó luego el manto de Elías que se le había caído, y volvió, y 2 Re. 2:13
  • Y tomando el manto de Elías que se le había caído, hirió las aguas 2 Re. 2:14
  • Y viéndole los hijos de los profetas que estaban en Jericó de la otra parte 2 Re. 2:15
  • Mas ellos le importunaron, hasta que avergonzándose, dijo: Enviad 2 Re. 2:17
  • Y cuando volvieron á él, que se había quedado en Jericó, él les 2 Re. 2:18
  • aguas hasta hoy, conforme á la palabra que habló Eliseo. 2 Re. 2:22
  • madre; porque quitó las estatuas de Baal que su padre había hecho. 2 Re. 3:2
  • los pecados de Jeroboam, hijo de Nabat, que hizo pecar á Israel; y no se 2 Re. 3:3
  • agua para el ejército, y para las bestias que los seguían. 2 Re. 3:9
  • Entonces el rey de Israel dijo: ¡Ah! que ha llamado Jehová estos tres 2 Re. 3:10
  • No hay aquí profeta de Jehová, para que consultemos á Jehová por él? Y 2 Re. 3:11
  • los ejércitos, en cuya presencia estoy, que si no tuviese respeto al rostro 2 Re. 3:14
  • Y aconteció que por la mañana, cuando se ofrece el 2 Re. 3:20
  • Y todos los de Moab, como oyeron que los reyes subían á pelear contra 2 Re. 3:21
  • derribaron todos los buenos árboles; hasta que en Kir-hareseth solamente 2 Re. 3:25
  • Y cuando el rey de Moab vió que la batalla lo vencía, tomó consigo 2 Re. 3:26
  • Entonces arrebató á su primogénito que había de reinar en su lugar, y 2 Re. 3:27
  • Tu siervo mi marido es muerto; y tú sabes que tu siervo era temeroso de 2 Re. 4:1
  • tus acreedores; y tú y tus hijos vivid de lo que quedare. 2 Re. 4:7
  • Y aconteció también que un día pasaba Eliseo por Sunem; y 2 Re. 4:8
  • á su marido: He aquí ahora, yo entiendo que éste que siempre pasa por nuestra 2 Re. 4:9
  • Yo te ruego que hagas una pequeña cámara de paredes 2 Re. 4:10
  • Y aconteció que un día vino él por allí, y 2 Re. 4:11
  • con todo este esmero: ¿qué quieres que haga por ti? ¿has menester que 2 Re. 4:13
  • y parió un hijo á aquel tiempo que Eliseo le había dicho, según el 2 Re. 4:17
  • Y como el niño fué grande, aconteció que un día salió á su padre, á los 2 Re. 4:18
  • luego á su marido, díjole: Ruégote que envíes conmigo á alguno de los 2 Re. 4:22
  • Guía y anda; y no me hagas detener para que suba, sino cuando yo te lo 2 Re. 4:24
  • Ruégote que vayas ahora corriendo á recibirla 2 Re. 4:26
  • Y luego que llegó al varón de Dios en el monte 2 Re. 4:27
  • Pedí yo hijo á mi señor? ¿No dije yo, que no me burlases? 2 Re. 4:28
  • del niño: Vive Jehová, y vive tu alma, que no te dejaré. 2 Re. 4:30
  • Eliseo á la casa, he aquí el niño que estaba tendido muerto sobre su 2 Re. 4:32
  • Y así que ella entró, echóse á sus pies, é 2 Re. 4:37
  • de los profetas estaban con él, por lo que dijo á su criado: Pon una grande 2 Re. 4:38
  • en la olla del potaje: porque no sabía lo que era. 2 Re. 4:39
  • Echóse después para que comieran los hombres; pero sucedió 2 Re. 4:40
  • en su espiga. Y él dijo: Da á la gente para que coman. 2 Re. 4:42
  • Mas él tornó á decir: Da á la gente para que coman, porque así ha dicho 2 Re. 4:43
  • señora: Si rogase mi señor al profeta que está en Samaria, él lo sanaría de 2 Re. 5:3
  • diciendo: Así y así ha dicho una muchacha que es de la tierra de Israel. 2 Re. 5:4
  • también letras para el rey de Israel, que decían así: Luego en llegando á ti 2 Re. 5:6
  • Y luego que el rey de Israel leyó las cartas 2 Re. 5:7
  • Y como Eliseo, varón de Dios oyó que el rey de Israel había rasgado sus 2 Re. 5:8
  • ríos de Damasco, ¿no son mejores que todas las aguas de Israel? Si me 2 Re. 5:12
  • de él, y dijo: He aquí ahora conozco que no hay Dios en toda la tierra 2 Re. 5:15
  • Vive Jehová, delante del cual estoy, que no lo tomaré. E importunándole 2 Re. 5:16
  • En esto perdone Jehová á tu siervo: que cuando mi señor entrare en el 2 Re. 5:18
  • Naamán, no tomando de su mano las cosas que había traído. Vive Jehová, que 2 Re. 5:20
  • Giezi á Naamán: y como le vió Naamán que venía corriendo tras él, apeóse 2 Re. 5:21
  • de los hijos de los profetas: ruégote que les des un talento de plata, y 2 Re. 5:22
  • Y Naamán dijo: Ruégote que tomes dos talentos. Y él le 2 Re. 5:23
  • Y llegado que hubo á un lugar secreto, él lo tomó 2 Re. 5:24
  • dijeron á Eliseo: He aquí, el lugar en que moramos contigo nos es estrecho. 2 Re. 6:1
  • uno una viga, y hagámonos allí lugar en que habitemos. Y él dijo: Andad. 2 Re. 6:2
  • Y dijo uno: Rogámoste que quieras venir con tus siervos. Y 2 Re. 6:3
  • Y aconteció que derribando uno un árbol, cayósele 2 Re. 6:5
  • envió á decir al rey de Israel: Mira que no pases por tal lugar, porque los 2 Re. 6:9
  • el rey de Israel envió á aquel lugar que el varón de Dios había dicho y 2 Re. 6:10
  • los siervos dijo: No, rey, señor mío; sino que el profeta Eliseo está en 2 Re. 6:12
  • Y él dijo: Id, y mirad dónde está, para que yo envíe á tomarlo. Y fuéle 2 Re. 6:13
  • Y levantándose de mañana el que servía al varón de Dios, para salir 2 Re. 6:15
  • dijo: No hayas miedo: porque más son los que están con nosotros que los que 2 Re. 6:16
  • Y oró Eliseo, y dijo: Ruégote, oh Jehová, que abras sus ojos para que vea 2 Re. 6:17
  • Y luego que los Siros descendieron á él, oró 2 Re. 6:18
  • el camino, ni es esta la ciudad; seguidme, que yo os guiaré al hombre que 2 Re. 6:19
  • Y así que llegaron á Samaria, dijo Eliseo 2 Re. 6:20
  • No los hieras; ¿herirías tú á los que tomaste cautivos con tu espada y 2 Re. 6:22
  • Después de esto aconteció, que Ben-adad rey de Siria juntó todo 2 Re. 6:24
  • teniendo ellos cerco sobre ella; tanto, que la cabeza de un asno era vendida 2 Re. 6:25
  • el muro: y llegó á ver el pueblo el saco que traía interiormente sobre su 2 Re. 6:30
  • y el rey envió á él un hombre. Mas antes que el mensajero viniese á él, dijo 2 Re. 6:32
  • con ellos, y he aquí el mensajero que descendía á él; y dijo 2 Re. 6:33
  • al otro: ¿Para qué nos estamos aquí hasta que muramos? 2 Re. 7:3
  • de entrar en la ciudad, por el hambre que hay en la ciudad moriremos en ella 2 Re. 7:4
  • Porque el Señor había hecho que en el campo de los Siros se oyese 2 Re. 7:6
  • fuimos al campo de los Siros, y he aquí que no había allí hombre, ni voz 2 Re. 7:10
  • y dijo á sus siervos: Yo os declararé lo que nos han hecho los Siros. Ellos 2 Re. 7:12
  • dijo: Tomen ahora cinco de los caballos que han quedado en la ciudad, (porque 2 Re. 7:13
  • camino estaba lleno de vestidos y enseres que los Siros habían arrojado con la 2 Re. 7:15
  • á la entrada, y murió, conforme á lo que había dicho el varón de Dios, lo 2 Re. 7:17
  • Aconteció pues de la manera que el varón de Dios había hablado al 2 Re. 7:18
  • del varón de Dios, diciéndole: Ruégote que me cuentes todas las maravillas 2 Re. 8:4
  • la mujer, á cuyo hijo había hecho vivir, que clamaba al rey por su casa y por 2 Re. 8:5
  • diciéndole: Hazle volver todas las cosas que eran suyas, y todos los frutos 2 Re. 8:6
  • vivirás. Empero Jehová me ha mostrado que él ha de morir ciertamente. 2 Re. 8:10
  • mi señor? Y él respondió: Porque sé el mal que has de hacer á los hijos de 2 Re. 8:12
  • Hazael dijo: ¿Por qué? ¿es tu siervo perro, que hará esta gran cosa? Y 2 Re. 8:13
  • te ha dicho Eliseo? Y él respondió: Díjome que seguramente vivirás. 2 Re. 8:14
  • los hechos de Joram, y todas las cosas que hizo, ¿no está escrito en el libro 2 Re. 8:23
  • á Jezreel, para curarse de las heridas que los Siros le hicieron delante de 2 Re. 8:29
  • Josaphat hijo de Nimsi; y entrando, haz que se levante de entre sus hermanos 2 Re. 9:2
  • he aquí los príncipes del ejército que estaban sentados. Y él dijo 2 Re. 9:5
  • herirás la casa de Achâb tu señor, para que yo vengue la sangre de mis siervos 2 Re. 9:7
  • á Jezreel, para curarse de las heridas que los Siros le habían hecho 2 Re. 9:15
  • Y el atalaya que estaba en la torre de Jezreel, vió 2 Re. 9:17
  • así: ¿Hay paz? Y Jehú le dijo: ¿Qué tienes tú que ver con la paz? vuélvete 2 Re. 9:18
  • Hay paz? Y Jehú respondió: ¿Qué tienes tú que ver con la paz? vuélvete 2 Re. 9:19
  • á ellos y no vuelve: mas el marchar del que viene es como el marchar de Jehú 2 Re. 9:20
  • Entonces Joram dijo: Unce. Y uncido que fué su carro, salió Joram rey de 2 Re. 9:21
  • heredad de Naboth de Jezreel. Acuérdate que cuando tú y yo íbamos juntos con 2 Re. 9:25
  • Que yo he visto ayer las sangres de 2 Re. 9:26
  • puerta, ella dijo: ¿Sucedió bien á Zimri, que mató á su señor? 2 Re. 9:31
  • Entró luego, y después que comió y bebió, dijo: Id ahora á 2 Re. 9:34
  • sepultarla, no hallaron de ella más que la calavera, y los pies, y las 2 Re. 9:35
  • en la heredad de Jezreel; de manera que nadie pueda decir: Esta es Jezabel. 2 Re. 9:37
  • en llegando estas letras á vosotros lo que tenéis los hijos de vuestro señor 2 Re. 10:2
  • Jehú: Siervos tuyos somos, y haremos todo lo que nos mandares: no elegiremos 2 Re. 10:5
  • estaban con los principales de la ciudad, que los criaban. 2 Re. 10:6
  • Y vino un mensajero que le dió las nuevas, diciendo: Traído 2 Re. 10:8
  • Sabed ahora que de la palabra de Jehová que habló 2 Re. 10:10
  • Mató entonces Jehú á todos los que habían quedado de la casa de Achâb 2 Re. 10:11
  • él dijo: Prendedlos vivos. Y después que los tomaron vivos, degolláronlos 2 Re. 10:14
  • con Jonadab hijo de Rechâb; y después que lo hubo saludado, díjole: ¿Es 2 Re. 10:15
  • Y luego que hubo Jehú llegado á Samaria, mató á 2 Re. 10:17
  • sus siervos, y á todos sus sacerdotes; que no falte uno, porque tengo un 2 Re. 10:19
  • y vinieron todos los siervos de Baal, que no faltó ninguno que no viniese 2 Re. 10:21
  • Entonces dijo al que tenía el cargo de las vestiduras 2 Re. 10:22
  • dijo á los siervos de Baal: Mirad y ved que por dicha no haya aquí entre 2 Re. 10:23
  • ochenta hombres, y díjoles: Cualquiera que dejare vivo alguno de aquellos 2 Re. 10:24
  • Y después que acabaron ellos de hacer el 2 Re. 10:25
  • los pecados de Jeroboam hijo de Nabat, que hizo pecar á Israel; á saber, de 2 Re. 10:29
  • á la casa de Achâb conforme á todo lo que estaba en mi corazón, tus hijos 2 Re. 10:30
  • se apartó de los pecados de Jeroboam, el que había hecho pecar á Israel. 2 Re. 10:31
  • de Gad, de Rubén, y de Manasés, desde Aroer que está junto al arroyo de Arnón 2 Re. 10:33
  • los hechos de Jehú, y todas las cosas que hizo, y toda su valentía, ¿no está 2 Re. 10:34
  • El tiempo que reinó Jehú sobre Israel en Samaria 2 Re. 10:36
  • Y ATHALÍA madre de Ochôzías, viendo que su hijo era muerto, levantóse, y 2 Re. 11:1
  • furtivamente de entre los hijos del rey, que se mataban, y ocultólo de 2 Re. 11:2
  • Y mandóles, diciendo: Esto es lo que habéis de hacer: la tercera parte 2 Re. 11:5
  • la guardia: así guardaréis la casa, para que no sea allanada. 2 Re. 11:6
  • de vosotros, es á saber, todos los que salen el sábado, tendréis la 2 Re. 11:7
  • uno sus armas en las manos, y cualquiera que entrare dentro de estos órdenes 2 Re. 11:8
  • cada uno los suyos, es á saber, los que habían de entrar el sábado, y 2 Re. 11:9
  • centuriones las picas y los escudos que habían sido del rey David, que 2 Re. 11:10
  • oyendo Athalía el estruendo del pueblo que corría, entró al pueblo en el 2 Re. 11:13
  • Y como miró, he aquí el rey que estaba junto á la columna 2 Re. 11:14
  • Joiada mandó á los centuriones que gobernaban el ejército, y díjoles 2 Re. 11:15
  • entre Jehová y el rey y el pueblo, que serían pueblo de Jehová: y 2 Re. 11:17
  • recto en ojos de Jehová todo el tiempo que le dirigió el sacerdote Joiada. 2 Re. 12:2
  • Con todo eso los altos no se quitaron; que aún sacrificaba y quemaba el 2 Re. 12:3
  • Todo el dinero de las santificaciones que se suele traer á la casa de Jehová 2 Re. 12:4
  • los portillos del templo donde quiera que se hallare abertura. 2 Re. 12:5
  • en le templo de Jehová; y los sacerdotes que guardaban la puerta, ponían 2 Re. 12:9
  • Y cuando veían que había mucho dinero en el arca 2 Re. 12:10
  • el dinero suficiente en mano de los que hacían la obra, y de los que tenían 2 Re. 12:11
  • de la casa de Jehová; y en todo lo que se gastaba en la casa para 2 Re. 12:12
  • Mas de aquel dinero que se traía á la casa de Jehová, no se 2 Re. 12:13
  • Porque lo daban á los que hacían la obra, y con él reparaban 2 Re. 12:14
  • manos el dinero era entregado, para que ellos lo diesen á los que hacían 2 Re. 12:15
  • Por lo que tomó Joas rey de Judá todas las 2 Re. 12:18
  • los hechos de Joas, y todas las cosas que hizo, ¿no está escrito en el libro 2 Re. 12:19
  • pecados de Jeroboam hijo de Nabat, el que hizo pecar á Israel; y no se 2 Re. 13:2
  • los pecados de la casa de Jeroboam, el que hizo pecar á Israel: en ellos 2 Re. 13:6
  • de los hechos de Joachâz, y todo lo que hizo, y sus valentías, ¿no está 2 Re. 13:8
  • pecados de Jeroboam hijo de Nabat, el que hizo pecar á Israel; en ellos 2 Re. 13:11
  • los hechos de Joas, y todas las cosas que hizo, y su esfuerzo con que 2 Re. 13:12
  • enfermo de aquella su enfermedad de que murió. Y descendió á él Joas rey de 2 Re. 13:14
  • á decir: Toma las saetas. Y luego que el rey de Israel las hubo tomado 2 Re. 13:18
  • Y aconteció que al sepultar unos un hombre 2 Re. 13:21
  • de Ben-adad hijo de Hazael, las ciudades que él había tomado de mano de 2 Re. 13:25
  • padre: hizo conforme á todas las cosas que había hecho Joas su padre. 2 Re. 14:3
  • todo eso los altos no fueron quitados; que el pueblo aun sacrificaba y 2 Re. 14:4
  • Y luego que el reino fué confirmado en su mano 2 Re. 14:5
  • Mas no mató á los hijos de los que le mataron, conforme á lo que está 2 Re. 14:6
  • rey de Judá esta respuesta: El cardillo que está en el Líbano envió á decir al 2 Re. 14:9
  • Y por qué te entrometerás en un mal, para que caigas tú, y Judá contigo? 2 Re. 14:10
  • Mas Amasías no dió oídos; por lo que subió Joas rey de Israel, y 2 Re. 14:11
  • el oro y la plata, y todos los vasos que fueron hallados en la casa de 2 Re. 14:14
  • Lo demás de los hechos de Joas que ejecutó, y sus hazañas, y cómo 2 Re. 14:15
  • todo el pueblo de Judá tomó á Azarías, que era de diez y seis años, é 2 Re. 14:21
  • á Elath, y la restituyó á Judá, después que el rey durmió con sus padres. 2 Re. 14:22
  • pecados de Jeroboam hijo de Nabat, el que hizo pecar á Israel. 2 Re. 14:24
  • su siervo Jonás hijo de Amittai, profeta que fué de Gath-hepher. 2 Re. 14:25
  • miró la muy amarga aflicción de Israel; que no había guardado ni desamparado 2 Re. 14:26
  • hechos de Jeroboam, y todas las cosas que hizo, y su valentía, y todas las 2 Re. 14:28
  • de Jehová, conforme á todas las cosas que su padre Amasías había hecho. 2 Re. 15:3
  • Con todo eso los altos no se quitaron; que el pueblo sacrificaba aún y 2 Re. 15:4
  • hechos de Azarías, y todas las cosas que hizo, ¿no está escrito en el libro 2 Re. 15:6
  • los pecados de Jeroboam hijo de Nabat, el que hizo pecar á Israel. 2 Re. 15:9
  • Y esta fué la palabra de Jehová que había hablado á Jehú, diciendo: Tus 2 Re. 15:12
  • hechos de Sallum, y su conjuración con que conspiró, he aquí está escrito en 2 Re. 15:15
  • hirió Manahem á Tiphsa, y á todos los que estaban en ella, y también sus 2 Re. 15:16
  • pecados de Jeroboam hijo de Nabat, el que hizo pecar á Israel. 2 Re. 15:18
  • hechos de Manahem, y todas las cosas que hizo, ¿no está escrito en el libro 2 Re. 15:21
  • pecados de Jeroboam hijo de Nabat, el que hizo pecar á Israel. 2 Re. 15:24
  • los hechos de Pekaía, y todas las cosas que hizo, he aquí está escrito en el 2 Re. 15:26
  • pecados de Jeroboam hijo de Nabat, el que hizo pecar á Israel. 2 Re. 15:28
  • demás de los hechos de Peka, y todo lo que hizo, he aquí está escrito en el 2 Re. 15:31
  • Jehová; hizo conforme á todas las cosas que había hecho su padre Uzzía. 2 Re. 15:34
  • todo eso los altos no fueron quitados; que el pueblo sacrificaba aún, y 2 Re. 15:35
  • los hechos de Jotham, y todas las cosas que hizo, ¿no está escrito en el libro 2 Re. 15:36
  • según las abominaciones de las gentes que Jehová echó de delante de los 2 Re. 16:3
  • rey de Siria, y de mano del rey de Israel, que se han levantado contra mí. 2 Re. 16:7
  • Y tomando Achâz la plata y el oro que se halló en la casa de Jehová, y en 2 Re. 16:8
  • rey de Asiria en Damasco; y visto que hubo el rey Achâz el altar que 2 Re. 16:10
  • edificó el altar; conforme á todo lo que el rey Achâz había enviado de 2 Re. 16:11
  • Y luego que vino el rey de Damasco, y hubo 2 Re. 16:12
  • Y el altar de bronce que estaba delante de Jehová, hízolo 2 Re. 16:14
  • Urías conforme á todas las cosas que el rey Achâz le mandó. 2 Re. 16:16
  • el mar de sobre los bueyes de bronce que estaban debajo de él, y púsolo 2 Re. 16:17
  • Asimismo la tienda del sábado que habían edificado en la casa, y el 2 Re. 16:18
  • Lo demás de los hechos de Achâz que puso por obra, ¿no está todo 2 Re. 16:19
  • aunque no como los reyes de Israel que antes de él habían sido. 2 Re. 17:2
  • Mas el rey de Asiria halló que Oseas hacía conjuración: porque 2 Re. 17:4
  • Israel pecasen contra Jehová su Dios, que los sacó de tierra de Egipto de 2 Re. 17:7
  • en los estatutos de las gentes que Jehová había lanzado delante de los 2 Re. 17:8
  • los altos, á la manera de las gentes que había Jehová traspuesto delante de 2 Re. 17:11
  • y mis ordenanzas, conforme á todas las leyes que yo prescribí á vuestros 2 Re. 17:13
  • Y desecharon sus estatutos, y su pacto que él había concertado con sus padres 2 Re. 17:15
  • y quitólos de delante de su rostro; que no quedó sino sólo la tribu de 2 Re. 17:18
  • en todos los pecados de Jeroboam que él hizo, sin apartarse de ellos; 2 Re. 17:22
  • Hasta tanto que Jehová quitó á Israel de delante de 2 Re. 17:23
  • cuando comenzaron á habitar allí, que no temiendo ellos á Jehová, envió 2 Re. 17:25
  • ellos al rey de Asiria: Las gentes que tú traspasaste y pusiste en las 2 Re. 17:26
  • Llevad allí á alguno de los sacerdote que trajisteis de allá, y vayan y 2 Re. 17:27
  • Y vino uno de los sacerdotes que habían trasportado de Samaria, y 2 Re. 17:28
  • pusiéronlos en los templos de los altos que habían hecho los de Samaria; cada 2 Re. 17:29
  • Hasta hoy hacen como primero; que ni temen á Jehová, ni guardan sus 2 Re. 17:34
  • Mas á Jehová, que os sacó de tierra de Egipto con 2 Re. 17:36
  • y derechos y ley y mandamientos que os dió por escrito, cuidaréis 2 Re. 17:37
  • Y no olvidaréis el pacto que hice con vosotros; ni temeréis 2 Re. 17:38
  • y también sus hijos y sus nietos, según que hicieron sus padres, así hacen 2 Re. 17:41
  • de Jehová, conforme á todas las cosas que había hecho David su padre. 2 Re. 18:3
  • é hizo pedazos la serpiente de bronce que había hecho Moisés, porque hasta 2 Re. 18:4
  • á Jehová, y no se apartó de él, sino que guardó los mandamientos que 2 Re. 18:6
  • fué con él; y en todas las cosas á que salía prosperaba. El se rebeló 2 Re. 18:7
  • En el cuarto año del rey Ezechîas, que era el año séptimo de Oseas hijo 2 Re. 18:9
  • quebrantado su pacto; y todas las cosas que Moisés siervo de Jehová había 2 Re. 18:12
  • pecado: vuélvete de mí, y llevaré todo lo que me impusieres. Y el rey de 2 Re. 18:14
  • Dió por tanto Ezechîas toda la plata que fué hallada en la casa de Jehová, y 2 Re. 18:15
  • del templo de Jehová, y los quiciales que el mismo rey Ezechîas había 2 Re. 18:16
  • junto al conducto del estanque de arriba, que es en el camino de la 2 Re. 18:17
  • y salió á ellos Eliacim hijo de Hilcías, que era mayordomo, y Sebna escriba, y 2 Re. 18:18
  • rey de Asiria: ¿Qué confianza es esta en que tú estás? 2 Re. 18:19
  • esfuerzo para la guerra. Mas ¿en qué confías, que te has rebelado contra mí? 2 Re. 18:20
  • bordón de caña cascada, en Egipto, en el que si alguno se apoyare, entrarále 2 Re. 18:21
  • Por tanto, ahora yo te ruego que des rehenes á mi señor, el rey de 2 Re. 18:23
  • y Sebna y Joah, á Rabsaces: Ruégote que hables á tus siervos siriaco 2 Re. 18:26
  • estas palabras, y no antes á los hombres que están sobre el muro, para comer 2 Re. 18:27
  • Hasta que yo venga, y os lleve á una tierra 2 Re. 18:32
  • librado á su provincia de mi mano, para que libre Jehová de mi mano á 2 Re. 18:35
  • Y el pueblo calló, que no le respondieron palabra: porque 2 Re. 18:36
  • Entonces Eliacim hijo de Hilcías, que era mayordomo, y Sebna el escriba 2 Re. 18:37
  • Que le dijesen: Así ha dicho Ezechîas 2 Re. 19:3
  • por tanto, eleva oración por las reliquias que aun se hallan. 2 Re. 19:4
  • dicho Jehová; No temas por las palabras que has oído, con las cuales me han 2 Re. 19:6
  • rumor, y volveráse á su tierra: y yo haré que en su tierra caiga á cuchillo. 2 Re. 19:7
  • combatiendo á Libna; porque había oído que se había partido de Lachîs. 2 Re. 19:8
  • He aquí tú has oído lo que han hecho los reyes de Asiria á 2 Re. 19:11
  • Libráronlas los dioses de las gentes, que mis padres destruyeron, es á 2 Re. 19:12
  • de mano de los embajadores; y después que las hubo leído, subió á la casa de 2 Re. 19:14
  • Jehová, diciendo: Jehová Dios de Israel, que habitas entre los querubines, tú 2 Re. 19:15
  • y mira: y oye las palabras de Sennachêrib, que ha enviado á blasfemar al 2 Re. 19:16
  • Es verdad, oh Jehová, que los reyes de Asiria han destruído 2 Re. 19:17
  • Y que pusieron en el fuego á sus dioses 2 Re. 19:18
  • sálvanos, te suplico, de su mano, para que sepan todos los reinos de la 2 Re. 19:19
  • Así ha dicho Jehová, Dios de Israel: Lo que me rogaste acerca de Sennachêrib 2 Re. 19:20
  • Esta es la palabra que Jehová ha hablado contra él: Hate 2 Re. 19:21
  • Nunca has oído que mucho tiempo ha yo lo hice, y de 2 Re. 19:25
  • como legumbre verde, y heno de los tejados, que antes que venga á madurez es 2 Re. 19:26
  • por señal Ezechîas: Este año comerás lo que nacerá de suyo, y el segundo año 2 Re. 19:29
  • Y lo que hubiere escapado, lo que habrá 2 Re. 19:30
  • saldrán de Jerusalem reliquias, y los que escaparán, del monte de Sión: el 2 Re. 19:31
  • Por el camino que vino se volverá, y no entrará en 2 Re. 19:33
  • Y aconteció que la misma noche salió el ángel de 2 Re. 19:35
  • Y aconteció que, estando él adorando en el templo 2 Re. 19:37
  • oh Jehová, ruégote hagas memoria de que he andado delante de ti en verdad 2 Re. 20:3
  • Y antes que Isaías saliese hasta la mitad del 2 Re. 20:4
  • dicho á Isaías: ¿Qué señal tendré de que Jehová me sanará, y que subiré á 2 Re. 20:8
  • Isaías: Esta señal tendrás de Jehová, de que hará Jehová esto que ha dicho 2 Re. 20:9
  • Y Ezechîas respondió: Fácil cosa es que la sombra decline diez grados 2 Re. 20:10
  • é hizo volver la sombra por los grados que había descendido en el reloj de 2 Re. 20:11
  • y presentes á Ezechîas, porque había oído que Ezechîas había caído enfermo. 2 Re. 20:12
  • ungüentos; y la casa de sus armas, y todo lo que había en sus tesoros 2 Re. 20:13
  • casa? Y Ezechîas respondió: Vieron todo lo que había en mi casa; nada quedó en 2 Re. 20:15
  • He aquí vienen días, en que todo lo que está en tu casa, y 2 Re. 20:17
  • Y de tus hijos que saldrán de ti, que habrás 2 Re. 20:18
  • dijo á Isaías: La palabra de Jehová que has hablado, es buena. Después 2 Re. 20:19
  • según las abominaciones de las gentes que Jehová había echado delante de los 2 Re. 21:2
  • Porque él volvió á edificar los altos que Ezechîas su padre había derribado 2 Re. 21:3
  • Y puso una entalladura del bosque que él había hecho, en la casa de la 2 Re. 21:7
  • Y no volveré á hacer que el pie de Israel sea movido de la 2 Re. 21:8
  • no escucharon; y Manasés los indujo á que hiciesen más mal que las gentes 2 Re. 21:9
  • estas abominaciones, y ha hecho más mal que todo lo que hicieron los Amorrheos 2 Re. 21:11
  • tal mal sobre Jerusalem y sobre Judá, que el que lo oyere, le retiñirán 2 Re. 21:12
  • á Jerusalem como se limpia una escudilla, que después que la han limpiado, la 2 Re. 21:13
  • y me han provocado á ira, desde el día que sus padres salieron de Egipto 2 Re. 21:15
  • de cabo á cabo: además de su pecado con que hizo pecar á Judá, para que 2 Re. 21:16
  • hechos de Manasés, y todas las cosas que hizo, y su pecado que cometió, ¿no 2 Re. 21:17
  • Y anduvo en todos los caminos en que su padre anduvo, y sirvió á las 2 Re. 21:21
  • pueblo de la tierra hirió á todos los que habían conspirado contra el rey 2 Re. 21:24
  • Lo demás de los hechos de Amón, que efectuara, ¿no está todo escrito 2 Re. 21:25
  • los dieciocho años del rey Josías, fué que envió el rey á Saphán hijo de 2 Re. 22:3
  • Ve á Hilcías, sumo sacerdote: dile que recoja el dinero que se ha metido 2 Re. 22:4
  • Y que lo pongan en manos de los que hacen 2 Re. 22:5
  • Y que no se les cuente el dinero cuyo 2 Re. 22:7
  • y dijo: Tus siervos han juntado el dinero que se halló en el templo, y lo han 2 Re. 22:9
  • Judá, acerca de las palabras de este libro que se ha hallado: porque grande 2 Re. 22:13
  • Jehová el Dios de Israel: Decid al varón que os envió á mí: 2 Re. 22:15
  • traigo mal sobre este lugar, y sobre los que en él moran, á saber, todas las 2 Re. 22:16
  • Mas al rey de Judá que os ha enviado para que preguntaseis 2 Re. 22:18
  • delante de Jehová, cuando oíste lo que yo he pronunciado contra este 2 Re. 22:19
  • en paz, y no verán tus ojos todo el mal que yo traigo sobre este lugar. Y 2 Re. 22:20
  • todas las palabras del libro del pacto que había sido hallado en la casa 2 Re. 23:2
  • hizo alianza delante de Jehová, de que irían en pos de Jehová, y 2 Re. 23:3
  • orden, y á los guardianes de la puerta, que sacasen del templo de Jehová 2 Re. 23:4
  • Y quitó á los Camoreos, que habían puesto los reyes de Judá 2 Re. 23:5
  • derribó las casas de los sodomitas que estaban en la casa de Jehová, en 2 Re. 23:7
  • y derribó los altares de las puertas que estaban á la entrada de la 2 Re. 23:8
  • Asimismo profanó á Topheth, que está en el valle del hijo de 2 Re. 23:10
  • Quitó también los caballos que los reyes de Judá habían dedicado 2 Re. 23:11
  • Derribó además el rey los altares que estaban sobre la techumbre de la 2 Re. 23:12
  • Asimismo profanó el rey los altos que estaban delante de Jerusalem, á la 2 Re. 23:13
  • Igualmente el altar que estaba en Beth-el, y el alto que 2 Re. 23:15
  • volvióse Josías, y viendo los sepulcros que estaban allí en el monte, envió y 2 Re. 23:16
  • Y después dijo: ¿Qué título es este que veo? Y los de la ciudad le 2 Re. 23:17
  • sus huesos, y los huesos del profeta que había venido de Samaria. 2 Re. 23:18
  • Y todas las casas de los altos que estaban en las ciudades de Samaria 2 Re. 23:19
  • á todos los sacerdotes de los altos que allí estaban, y quemó sobre ellos 2 Re. 23:20
  • á Jehová vuestro Dios, conforme á lo que está escrito en el libro de esta 2 Re. 23:21
  • pascua desde los tiempos de los jueces que gobernaron á Israel, ni en todos 2 Re. 23:22
  • y terapheos, y todas las abominaciones que se veían en la tierra de Judá y 2 Re. 23:24
  • No hubo tal rey antes de él que se convirtiese á Jehová de todo su 2 Re. 23:25
  • Jehová del ardor de su grande ira, con que se había encendido su enojo 2 Re. 23:26
  • quité á Israel, y abominaré á esta ciudad que había escogido, á Jerusalem, y á 2 Re. 23:27
  • los hechos de Josías, y todas las cosas que hizo, ¿no está todo escrito en el 2 Re. 23:28
  • contra él el rey Josías; pero aquél así que le vió, matólo en Megiddo. 2 Re. 23:29
  • de Jehová, conforme á todas las cosas que sus padres habían hecho. 2 Re. 23:32, 23:37
  • los cuales envió contra Judá para que la destruyesen, conforme á la 2 Re. 24:2
  • pecados de Manasés, conforme á todo lo que hizo; 2 Re. 24:3
  • Asimismo por la sangre inocente que derramó, pues hinchió á Jerusalem 2 Re. 24:4
  • los hechos de Joacim, y todas las cosas que hizo, ¿no está escrito en el libro 2 Re. 24:5
  • el rey de Babilonia le tomó todo lo que era suyo, desde el río de Egipto 2 Re. 24:7
  • de Jehová, conforme á todas las cosas que había hecho su padre. 2 Re. 24:9
  • quebró en piezas todos los vasos de oro que había hecho Salomón rey de Israel 2 Re. 24:13
  • y á todos los oficiales y herreros; que no quedó nadie, excepto los 2 Re. 24:14
  • A todos los hombre de guerra, que fueron siete mil, y á los 2 Re. 24:16
  • en ojos de Jehová, conforme á todo lo que había hecho Joacim. 2 Re. 24:19
  • Jehová contra Jerusalem y Judá, hasta que los echó de su presencia. Y 2 Re. 24:20
  • en el mes décimo, á los diez del mes, que Nabucodonosor rey de Babilonia 2 Re. 25:1
  • mes prevaleció el hambre en la ciudad, que no hubo pan para el pueblo de la 2 Re. 25:3
  • de guerra por el camino de la puerta que estaba entre los dos muros, junto 2 Re. 25:4
  • Y todo el ejército de los Caldeos que estaba con el capitán de la guardia 2 Re. 25:10
  • Y á los del pueblo que habían quedado en la ciudad, y á 2 Re. 25:11
  • capitán de los de la guardia, para que labrasen las viñas y las tierras. 2 Re. 25:12
  • los Caldeos las columnas de bronce que estaban en la casa de Jehová, y las 2 Re. 25:13
  • cucharones, y todos los vasos de metal con que ministraban. 2 Re. 25:14
  • Incensarios, cuencos, los que de oro, en oro, y los que de 2 Re. 25:15
  • Las dos columnas, un mar, y las basas que Salomón había hecho para la casa 2 Re. 25:16
  • y cinco varones de los continuos del rey, que se hallaron en la ciudad; y al 2 Re. 25:19
  • Y al pueblo que Nabucodonosor rey de Babilonia dejó 2 Re. 25:22
  • del ejército, ellos y su gente, que el rey de Babilonia había puesto 2 Re. 25:23
  • y murió: y también á los Judíos y Caldeos que estaban con él en Mizpa. 2 Re. 25:25
  • duodécimo, á los veinte y siete del mes, que Evil-merodach rey de Babilonia 2 Re. 25:27
  • asiento sobre el asiento de los reyes que con él estaban en Babilonia. 2 Re. 25:28
  • Y estos son los reyes que reinaron en la tierra de Edom 1 Cró. 1:43
  • reinó en su lugar Saúl de Rehoboth, que está junto al río. 1 Cró. 1:48
  • Hijo de Chârmi fué Achâr, el que alborotó á Israel, porque 1 Cró. 2:7
  • Los hijos que nacieron á Hesrón: Jerameel, Ram, y 1 Cró. 2:9
  • tuvo Jerameel otra mujer llamada Atara, que fué madre de Onam. 1 Cró. 2:26
  • de Jerameel fueron Mesa su primogénito, que fué el padre de Ziph; y los hijos 1 Cró. 2:42
  • Y las familias de los escribas, que moraban en Jabes, fueron los 1 Cró. 2:55
  • ESTOS son los hijos de David, que le nacieron en Hebrón: Amnón el 1 Cró. 3:1
  • E hijo del cual fué Achâz, del que fué hijo Ezechîas, cuyo hijo fué 1 Cró. 3:13
  • Y Jabes fué más ilustre que sus hermanos, al cual su madre 1 Cró. 4:9
  • tu mano fuera conmigo, y me libraras de mal, que no me dañe! E hizo Dios que 1 Cró. 4:10
  • los cuales moraron en Moab, y Jasubi-lehem, que son palabras antiguas. 1 Cró. 4:22
  • Y todos su villajes que estaban en contorno de estas 1 Cró. 4:33
  • por sus nombres son los principales que vinieron en sus familias, y que 1 Cró. 4:38
  • Y estos que han sido escritos por sus nombres 1 Cró. 4:41
  • E hirieron á las reliquias que habían quedado de Amalec, y 1 Cró. 4:43
  • de Manasés, hombres valientes, hombres que traían escudo y espada, que 1 Cró. 5:18
  • se dieron en sus manos, y todos los que con ellos estaban; porque 1 Cró. 5:20
  • Y Johanan engendró á Azarías, el que tuvo el sacerdocio en la casa que 1 Cró. 6:10
  • Estos son á los que David dió cargo de las cosas de la 1 Cró. 6:31
  • del testimonio en cantares, hasta que Salomón edificó la casa de Jehová 1 Cró. 6:32
  • sobre Israel, conforme á todo lo que Moisés siervo de Dios había 1 Cró. 6:49
  • A los hijos de Coath, que quedaron de su parentela, dieron 1 Cró. 6:61
  • de los hijos de Benjamín, las ciudades que nombraron por sus nombres. 1 Cró. 6:65
  • para los del linaje de los hijos de Coath que habían quedado. 1 Cró. 6:70
  • Y á los hijos de Merari que habían quedado, dieron de la tribu 1 Cró. 6:77
  • treinta y seis mil hombres de guerra: por que tuvieron muchas mujeres é hijos. 1 Cró. 7:4
  • sus descendencias, por sus linajes, los que eran cabezas de sus familias 1 Cró. 7:9
  • valerosos, diecisiete mil y doscientos que salían á combatir en la guerra. 1 Cró. 7:11
  • cabezas de príncipes: y contados que fueron por sus linajes entre 1 Cró. 7:40
  • de Ehud, estos las cabezas de padres que habitaron en Gabaa, y fueron 1 Cró. 8:6
  • hijos en la provincia de Moab, después que dejó á Husim y á Baara que eran 1 Cró. 8:8
  • Berías también, y Sema, que fueron las cabezas de las 1 Cró. 8:13
  • libro de los reyes de Israel y de Judá, que fueron trasportados á Babilonia 1 Cró. 9:1
  • Los primeros moradores que entraron en sus posesiones en sus 1 Cró. 9:2
  • los porteros en la puerta del rey que está al oriente. 1 Cró. 9:18
  • Y sus hermanos que estaban en sus aldeas, venían cada 1 Cró. 9:25
  • Sallum Coraita, tenía cargo de las cosas que se hacían en sartén. 1 Cró. 9:31
  • de los Levitas por sus linajes, jefes que habitaban en Jerusalem. 1 Cró. 9:34
  • á Bina, cuyo hijo fué Rephaía, del que fué hijo Elasa, cuyo hijo fué 1 Cró. 9:43
  • Y viendo todos los de Israel que habitaban en el valle, que habían 1 Cró. 10:7
  • Y fué que viniendo el día siguiente los 1 Cró. 10:8
  • Y luego que le hubieron desnudado, tomaron su 1 Cró. 10:9
  • oyendo todos los de Jabes de Galaad lo que los Filisteos habían hecho de Saúl, 1 Cró. 10:11
  • Así murió Saúl por su rebelión con que prevaricó contra Jehová, contra la 1 Cró. 10:13
  • acá. Mas David tomó la fortaleza de Sión, que es la ciudad de David. 1 Cró. 11:5
  • Y David había dicho: El que primero hiriere al Jebuseo, será 1 Cró. 11:6
  • son los principales de los valientes que David tuvo, y los que le ayudaron 1 Cró. 11:10
  • Y este es le número de los valientes que David tuvo: Jasobam hijo de 1 Cró. 11:11
  • beber de las aguas del pozo de Beth-lehem, que está á la puerta! 1 Cró. 11:17
  • y sacaron agua del pozo de Beth-lehem, que está á la puerta, y tomaron y 1 Cró. 11:18
  • la sangre de estos varones con sus vidas, que con peligro de sus vidas la han 1 Cró. 11:19
  • De los tres fué más ilustre que los otros dos, y fué el principal 1 Cró. 11:21
  • ESTOS son los que vinieron á David á Siclag, estando 1 Cró. 12:1
  • valiente entre los treinta, y más que los treinta; y Jeremías, Jahaziel 1 Cró. 12:4
  • Paz, paz contigo, y paz con tus ayudadores; pues que también tu Dios te ayuda 1 Cró. 12:18
  • Así que viniendo él á Siclag, se pasaron á 1 Cró. 12:20
  • Y este es el número de los principales que estaban á punto de guerra, y 1 Cró. 12:23
  • De los hijos de Judá que traían escudo y lanza, seis mil y 1 Cró. 12:24
  • principales, entendidos en los tiempos, y que sabían lo que Israel debía hacer 1 Cró. 12:32
  • Y de Zabulón cincuenta mil, que salían á campaña á punto de guerra 1 Cró. 12:33
  • Y también los que les eran vecinos, hasta Issachâr y 1 Cró. 12:40
  • todas partes á llamar nuestros hermanos que han quedado en todas las tierras 1 Cró. 13:2
  • Y dijo todo el congreso que se hiciese así, porque la cosa 1 Cró. 13:4
  • de Egipto hasta entrar en Hamath, para que trajesen el arca de Dios de 1 Cró. 13:5
  • todo Israel á Baala de Chîriath-jearim, que es en Judá, para pasar de allí el 1 Cró. 13:6
  • había hecho rotura en Uzza; por lo que llamó aquel lugar Pérez-uzza 1 Cró. 13:11
  • la casa de Obed-edom, y todas las cosas que tenía. 1 Cró. 13:14
  • de cedro, y albañiles y carpinteros, que le edificasen una casa. 1 Cró. 14:1
  • Y entendió David que Jehová lo había confirmado por rey 1 Cró. 14:2
  • Y estos son los nombres de los que le nacieron en Jerusalem: Samua 1 Cró. 14:4
  • Y oyendo los Filisteos que David había sido ungido por rey 1 Cró. 14:8
  • entregarás en mi mano? Y Jehová le dijo: Sube, que yo los entregaré en tus 1 Cró. 14:10
  • Y dejaron allí sus dioses, y David dijo que los quemasen al fuego. 1 Cró. 14:12
  • Y así que oyeres venir un estruendo por las 1 Cró. 14:15
  • porque á ellos ha elegido Jehová para que lleven el arca de Jehová, y le 1 Cró. 15:2
  • David á todo Israel en Jerusalem, para que pasasen el arca de Jehová á su 1 Cró. 15:3
  • Y díjoles: Vosotros que sois los principales de padres 1 Cró. 15:12
  • David á los principales de los Levitas, que constituyesen de sus hermanos 1 Cró. 15:16
  • Así Hemán, Asaph, y Ethán, que eran cantores, sonaban con 1 Cró. 15:19
  • Y ayudando Dios á los Levitas que llevaban el arca del pacto de 1 Cró. 15:26
  • lino fino y también todos los Levitas que llevaban el arca, y asimismo los 1 Cró. 15:27
  • mirando por una ventana, vió al rey David que saltaba y bailaba; y 1 Cró. 15:29
  • y asentáronla en medio de la tienda que David había tendido para ella: y 1 Cró. 16:1
  • Jehová ministros de los Levitas, para que recordasen, y confesasen, y loasen 1 Cró. 16:4
  • nombre; Alégrese el corazón de los que buscan á Jehová. 1 Cró. 16:10
  • Haced memoria de sus maravillas que ha obrado, De sus prodigios, y de 1 Cró. 16:12
  • alianza perpetuamente, Y de la palabra que él mandó en mil generaciones; 1 Cró. 16:15
  • Del pacto que concertó con Abraham, Y de su 1 Cró. 16:16
  • No permitió que nadie los oprimiese: Antes por amor 1 Cró. 16:21
  • El mundo será aún establecido, para que no se conmueva. 1 Cró. 16:30
  • de ella: Alégrese el campo, y todo lo que contiene. 1 Cró. 16:32
  • Júntanos, y líbranos de las gentes, Para que confesemos tu santo nombre, Y 1 Cró. 16:35
  • de Jehová, á Asaph y á sus hermanos, para que ministrasen de continuo delante 1 Cró. 16:37
  • del tabernáculo de Jehová en el alto que estaba en Gabaón, 1 Cró. 16:39
  • Para que sacrificasen continuamente, á 1 Cró. 16:40
  • Y ACONTECIÓ que morando David en su casa, dijo 1 Cró. 17:1
  • Y Nathán dijo á David: Haz todo lo que está en tu corazón, porque Dios es 1 Cró. 17:2
  • Jehová: Tú no me edificarás casa en que habite: 1 Cró. 17:4
  • habitado en casa alguna desde el día que saqué á los hijos de Israel hasta 1 Cró. 17:5
  • los jueces de Israel, á los cuales mandé que apacentasen mi pueblo, para 1 Cró. 17:6
  • de la majada, de detrás del ganado, para que fueses príncipe sobre mi 1 Cró. 17:7
  • nombre, como el nombre de los grandes que son en la tiera. 1 Cró. 17:8
  • mi pueblo Israel, y lo he plantado para que habite por sí, y que no sea más 1 Cró. 17:9
  • Y desde el tiempo que puse los jueces sobre mi pueblo 1 Cró. 17:10
  • Y será que, cuando tus días fueren cumplidos 1 Cró. 17:11
  • mi misericordia, como la quité de aquel que fué antes de ti; 1 Cró. 17:13
  • Dios, ¿quién soy yo, y cuál es mi casa, que me has traído hasta este 1 Cró. 17:16
  • esto, oh Dios, te ha parecido poco, pues que has hablado de la casa de tu 1 Cró. 17:17
  • hay Dios sino tú, según todas las cosas que hemos oído con nuestros oídos. 1 Cró. 17:20
  • echando las gentes de delante de tu pueblo, que tú rescataste de Egipto? 1 Cró. 17:21
  • Ahora pues, Jehová, la palabra que has hablado acerca de tu siervo y 1 Cró. 17:23
  • tu nombre para siempre, á fin de que se diga: Jehová de los ejércitos 1 Cró. 17:24
  • Dios mío, revelaste al oído á tu siervo que le has de edificar casa; por eso 1 Cró. 17:25
  • Ahora pues, Jehová, tú eres el Dios que has hablado de tu siervo este 1 Cró. 17:26
  • bendecir la casa de tu siervo, para que permanezca perpetuamente delante 1 Cró. 17:27
  • DESPUÉS de estas cosas aconteció que David hirió á los Filisteos, y los 1 Cró. 18:1
  • los carros, excepto los de cien carros que dejó. 1 Cró. 18:4
  • Jehová salvaba á David donde quiera que iba. 1 Cró. 18:6
  • Tomó también David los escudos de oro que llevaban los siervos de Adarezer, y 1 Cró. 18:7
  • Adarezer, tomó David muy mucho metal, de que Salomón hizo el mar de bronce 1 Cró. 18:8
  • Y oyendo Tou rey de Hamath, que David había deshecho todo el 1 Cró. 18:9
  • dedicó á Jehová, con la plata y oro que había tomado de todas las naciones 1 Cró. 18:11
  • Jehová guardaba á David donde quiera que iba. 1 Cró. 18:13
  • DESPUÉS de estas cosas aconteció que murió Naas rey de los hijos de 1 Cró. 19:1
  • misericordia. Así David envió embajadores que lo consolasen de la muerte de su 1 Cró. 19:2
  • A tu parecer honra David á tu padre, que te ha enviado consoladores? ¿no 1 Cró. 19:3
  • Fuéronse pues, y dada que fué la nueva á David de aquellos 1 Cró. 19:5
  • Y viendo los hijos de Ammón que se habían hecho odiosos á David 1 Cró. 19:6
  • á la entrada de la ciudad; y los reyes que habían venido, estaban por sí en 1 Cró. 19:9
  • Y viendo Joab que la haz de la batalla estaba contra 1 Cró. 19:10
  • Y dijo: Si los Siros fueren más fuertes que yo, tú me salvarás; y si los 1 Cró. 19:12
  • de nuestro Dios; y haga Jehová lo que bien le pareciere. 1 Cró. 19:13
  • Acercóse luego Joab y el pueblo que tenía consigo, para pelear contra 1 Cró. 19:14
  • Y los hijos de Ammón, viendo que los Siros habían huído, huyeron 1 Cró. 19:15
  • Y viendo los Siros que habían caído delante de Israel 1 Cró. 19:16
  • Luego que fué dado aviso á David, juntó á 1 Cró. 19:17
  • Y viendo los Siros de Adarezer que habían caído delante de Israel 1 Cró. 19:19
  • á la vuelta del año, en el tiempo que suelen los reyes salir á la guerra 1 Cró. 20:1
  • Sacó también al pueblo que estaba en ella, y cortólos con 1 Cró. 20:3
  • Después de esto aconteció que se levantó guerra en Gezer con los 1 Cró. 20:4
  • contra Israel, é incitó á David á que contase á Israel. 1 Cró. 21:1
  • Dan, y traedme el número de ellos para que yo lo sepa. 1 Cró. 21:2
  • de mi señor? ¿para qué procura mi señor esto, que será pernicioso á Israel? 1 Cró. 21:3
  • Mas el mandamiento del rey pudo más que Joab. Salió por tanto Joab, y fué 1 Cró. 21:4
  • Y hallóse en todo Israel que sacaban espada, once veces cien mil 1 Cró. 21:5
  • pecado gravemente en hacer esto: ruégote que hagas pasar la iniquidad de tu 1 Cró. 21:8
  • Tres cosas te propongo; escoge de ellas una que yo haga contigo. 1 Cró. 21:10
  • meses deshecho delante de tus enemigos, y que la espada de tus adversarios te 1 Cró. 21:12
  • á Gad: Estoy en grande angustia: ruego que yo caiga en la mano de Jehová 1 Cró. 21:13
  • David sus ojos, vió al ángel de Jehová, que estaba entre el cielo y la tierra 1 Cró. 21:16
  • Y dijo David á Dios: ¿No soy yo el que hizo contar el pueblo? Yo mismo 1 Cró. 21:17
  • Y el ángel de Jehová ordenó á Gad que dijese á David, que subiese y 1 Cró. 21:18
  • subió, conforme á la palabra de Gad que le había dicho en nombre de Jehová. 1 Cró. 21:19
  • Y volviéndose Ornán vió el ángel; por lo que se escondieron cuatro hijos suyos 1 Cró. 21:20
  • á Ornán: Dame este lugar de la era, en que edifique un altar á Jehová, y 1 Cró. 21:22
  • para ti, y haga mi señor el rey lo que bien le pareciere: y aun los 1 Cró. 21:23
  • el rey David dijo á Ornán: No, sino que efectivamente la compraré por su 1 Cró. 21:24
  • allí David un altar á Jehová, en el que ofreció holocaustos y sacrificios 1 Cró. 21:26
  • Entonces viendo David que Jehová le había oído en la era de 1 Cró. 21:28
  • Y el tabernáculo de Jehová que Moisés había hecho en el desierto 1 Cró. 21:29
  • Después mandó David que se juntasen los extranjeros que 1 Cró. 22:2
  • mi hijo es muchacho y tierno, y la casa que se ha de edificar á Jehová ha de 1 Cró. 22:5
  • David á Salomón su hijo, y mandóle que edificase casa á Jehová Dios de 1 Cró. 22:6
  • y él te dé mandamientos para Israel; y que tú guardes la ley de Jehová tu 1 Cró. 22:12
  • poner por obra los estatutos y derechos que Jehová mandó á Moisés para Israel 1 Cró. 22:13
  • no hay número. Levántate pues, y á la obra; que Jehová será contigo. 1 Cró. 22:16
  • á todos los principales de Israel que diesen ayuda á Salomón su hijo 1 Cró. 22:17
  • Jehová, dijo David, con los instrumentos que he hecho para rendir alabanzas. 1 Cró. 23:5
  • cosas, él y sus hijos para siempre, para que quemasen perfumes delante de 1 Cró. 23:13
  • Así que, conforme á las postreras palabras 1 Cró. 23:27
  • Y para que asistiesen cada mañana todos los 1 Cró. 23:30
  • y solemnidades, por la cuenta y forma que tenían, continuamente delante de 1 Cró. 23:31
  • Y para que tuviesen la guarda del tabernáculo 1 Cró. 23:32
  • Mas Nadab, y Abiú murieron antes que su padre, y no tuvieron hijos 1 Cró. 24:2
  • á sus principales varones, muchos más que los hijos de Ithamar; y 1 Cró. 24:4
  • fueron contados en su ministerio, para que entrasen en la casa de Jehová 1 Cró. 24:19
  • Y de los hijos de Leví que quedaron: Subael, de los hijos de 1 Cró. 24:20
  • el principal de los padres igualmente que el menor de sus hermanos. 1 Cró. 24:31
  • con el grande, lo mismo el maestro que el discípulo. 1 Cró. 25:8
  • de Semeías su hijo nacieron hijos que fueron señores sobre la casa de sus 1 Cró. 26:6
  • el primogénito, mas su padre lo puso para que fuese cabeza;) 1 Cró. 26:10
  • de éste Joram, hijo de éste Zichri, del que fué hijo Selomith. 1 Cró. 26:25
  • de todas las cosas santificadas, que había consagrado el rey David, y 1 Cró. 26:26
  • De lo que habían consagrado de las guerras y 1 Cró. 26:27
  • Asimismo todas las cosas que había consagrado Samuel vidente, y 1 Cró. 26:28
  • tribunos, centuriones y oficiales de los que servían al rey en todos los 1 Cró. 27:1
  • era mayor general en su división, en la que también había veinte y cuatro mil. 1 Cró. 27:4
  • Y no tomó David el número de los que eran de veinte años abajo, por 1 Cró. 27:23
  • Y de los que trabajaban en la labranza de las 1 Cró. 27:26
  • Y de los olivares é higuerales que había en las campiñas, Baal-hanan 1 Cró. 27:28
  • De las vacas que pastaban en Sarón, Sitrai Saronita 1 Cró. 27:29
  • tribus, y los jefes de las divisiones que servían al rey, los tribunos y 1 Cró. 28:1
  • tenía en propósito edificar una casa, para que en ella reposara el arca del 1 Cró. 28:2
  • de toda la casa de mi padre, para que perpetuamente fuese rey sobre 1 Cró. 28:4
  • hijos,) eligió á mi hijo Salomón para que se siente en el trono del reino 1 Cró. 28:5
  • los preceptos de Jehová vuestro Dios, para que poseáis la buena tierra, y la 1 Cró. 28:8
  • Mira, pues, ahora que Jehová te ha elegido para que 1 Cró. 28:10
  • Asimismo la traza de todas las cosas que tenía en su voluntad, para los 1 Cró. 28:12
  • manera de carro de los querubines de oro, que con las alas extendidas cubrían 1 Cró. 28:18
  • han representado por la mano de Jehová que me hizo entender todas las obras 1 Cró. 28:19
  • él no te dejará, ni te desamparará, hasta que acabes toda la obra para 1 Cró. 28:20
  • en mi tesoro particular oro y plata que, además de todas las cosas que he 1 Cró. 29:3
  • Y todo el que se halló con piedras preciosas 1 Cró. 29:8
  • victoria, y el honor; porque todas las cosas que están en los cielos y en la 1 Cró. 29:11
  • quién soy yo, y quién es mi pueblo, para que pudiésemos ofrecer de nuestra 1 Cró. 29:14
  • Dios nuestro, toda esta abundancia que hemos aprestado para edificar casa 1 Cró. 29:16
  • Yo sé, Dios mío, que tú escudriñas los corazones, y 1 Cró. 29:17
  • mi hijo Salomón corazón perfecto, para que guarde tus mandamientos, y tus 1 Cró. 29:19
  • Y el tiempo que reinó sobre Israel fué cuarenta 1 Cró. 29:27
  • á su reinado, y su poder, y los tiempos que pasaron sobre él, y sobre Israel 1 Cró. 29:30
  • y con él toda esta junta, al alto que había en Gabaón; porque allí 2 Cró. 1:3
  • de Dios de Chîriath-jearim al lugar que él le había preparado; porque él le 2 Cró. 1:4
  • Asimismo el altar de bronce que había hecho Bezaleel hijo de Uri 2 Cró. 1:5
  • delante de Jehová, al altar de bronce que estaba en el tabernáculo del 2 Cró. 1:6
  • Dios á Salomón, y díjole: Demanda lo que quisieres que yo te dé. 2 Cró. 1:7
  • Por cuanto esto fué en tu corazón, que no pediste riquezas, hacienda, ó 2 Cró. 1:11
  • y gloria, cual nunca hubo en los reyes que han sido antes de ti, ni 2 Cró. 1:12
  • Y volvió Salomón á Jerusalem del alto que estaba en Gabaón, de ante el 2 Cró. 1:13
  • como piedras, y cedro como cabrahigos que nacen en los campos en abundancia. 2 Cró. 1:15
  • Y contó Salomón setenta mil hombres que llevasen cargas, y ochenta mil 2 Cró. 2:2
  • David mi padre, enviándole cedros para que edificara para sí casa en que 2 Cró. 2:3
  • He aquí yo tengo que edificar casa al nombre de Jehová 2 Cró. 2:4
  • Y la casa que tengo que edificar, ha de ser 2 Cró. 2:5
  • Mas ¿quién será tan poderoso que le edifique casa? Los cielos y los 2 Cró. 2:6
  • Envíame pues ahora un hombre hábil, que sepa trabajar en oro, y en plata 2 Cró. 2:7
  • de haya, de pino, del Líbano: porque yo sé que tus siervos entienden de cortar 2 Cró. 2:8
  • Para que me apresten mucha madera, porque la 2 Cró. 2:9
  • rey de Tiro respondió por letras, las que envió á Salomón: Porque Jehová amó 2 Cró. 2:11
  • Bendito sea Jehová el Dios de Israel, que hizo los cielos y la tierra, y 2 Cró. 2:12
  • he enviado un hombre hábil y entendido, que fué de Hiram mi padre, 2 Cró. 2:13
  • todas figuras, y sacar toda suerte de diseño que se le propusiere, y 2 Cró. 2:14
  • el trigo y cebada, y aceite y vino, que ha dicho; 2 Cró. 2:15
  • cortaremos en el Líbano la madera que hubieres menester, y te la 2 Cró. 2:16
  • Salomón todos los hombres extranjeros que estaban en la tierra de Israel 2 Cró. 2:17
  • mil para llevar cargas, y ochenta mil que cortasen en el monte, y tres mil y 2 Cró. 2:18
  • la casa en Jerusalem, en el monte Moria que había sido mostrado á David su 2 Cró. 3:1
  • Estas son las medidas de que Salomón fundó el edificio de la 2 Cró. 3:3
  • El pórtico que estaba en la delantera de la 2 Cró. 3:4
  • de veinte codos: y cubrióla de buen oro que ascendía á seiscientos talentos. 2 Cró. 3:8
  • casa; y la otra ala era de cinco codos, que tocaba al ala del otro querubín. 2 Cró. 3:12
  • Y debajo de él había figuras de bueyes que lo circundaban, diez en cada codo 2 Cró. 4:3
  • y palas, y tazones; y acabó Hiram la obra que hacía al rey Salomón para la 2 Cró. 4:11
  • cubrir las dos bolas de los capiteles que estaban encima de las columnas; 2 Cró. 4:12
  • de granadas en cada redecilla, para que cubriesen las dos bolas de los 2 Cró. 4:13
  • y sus candilejas, de oro puro, para que las encendiesen delante del 2 Cró. 4:20
  • Y ACABADA que fué toda la obra que hizo Salomón 2 Cró. 5:1
  • las familias de los hijos de Israel, para que trajesen el arca del pacto de 2 Cró. 5:2
  • y todos los vasos del santuario que estaban en el tabernáculo: los 2 Cró. 5:5
  • y toda la congregación de Israel que se había á él reunido delante del 2 Cró. 5:6
  • salir fuera las barras, de modo que se viesen las cabezas de las 2 Cró. 5:9
  • En el arca no había sino las dos tablas que Moisés había puesto en Horeb, con 2 Cró. 5:10
  • santuario, (porque todos los sacerdotes que se hallaron habían sido 2 Cró. 5:11
  • altar; y con ellos ciento veinte sacerdotes que tocaban trompetas:) 2 Cró. 5:12
  • ENTONCES dijo Salomón: Jehová ha dicho que él habitaría en la oscuridad. 2 Cró. 6:1
  • de morada para ti, y una habitación en que mores para siempre. 2 Cró. 6:2
  • el cual con su mano ha cumplido lo que habló por su boca á David mi 2 Cró. 6:4
  • Desde el día que saqué mi pueblo de la tierra de 2 Cró. 6:5
  • Mas á Jerusalem he elegido para que en ella esté mi nombre, y á David 2 Cró. 6:6
  • tú no edificarás la casa, sino tu hijo que saldrá de tus lomos, él edificará 2 Cró. 6:9
  • Y Jehová ha cumplido su palabra que había dicho, pues levantéme yo en 2 Cró. 6:10
  • en la cual está el pacto de Jehová que concertó con los hijos de Israel. 2 Cró. 6:11
  • á ti en el cielo ni en la tierra, que guardas el pacto y la 2 Cró. 6:14
  • Que has guardado á tu siervo David mi 2 Cró. 6:15
  • guarda á tu siervo David mi padre lo que le has prometido, diciendo: No 2 Cró. 6:16
  • Dios de Israel, verifíquese tu palabra que dijiste á tu siervo David. 2 Cró. 6:17
  • Mas ¿es verdad que Dios ha de habitar con el hombre 2 Cró. 6:18
  • mío, para oir el clamor y la oración con que tu siervo ora delante de ti. 2 Cró. 6:19
  • Que tus ojos estén abiertos sobre esta 2 Cró. 6:20
  • Asimismo que oigas el ruego de tu siervo, y de 2 Cró. 6:21
  • Israel, y los volverás á la tierra que diste á ellos y á sus padres. 2 Cró. 6:25
  • Si los cielos se cerraren, que no haya lluvias por haber pecado 2 Cró. 6:26
  • y les enseñarás el buen camino para que anden en él, y darás lluvia sobre 2 Cró. 6:27
  • su domicilio; cualquiera plaga ó enfermedad que sea; 2 Cró. 6:28
  • Toda oración y todo ruego que hiciere cualquier hombre, ó todo tu 2 Cró. 6:29
  • Para que te teman y anden en tus caminos 2 Cró. 6:31
  • Y también al extranjero que no fuere de tu pueblo Israel, que 2 Cró. 6:32
  • hubiere clamado á ti el extranjero; para que todos los pueblos de la tierra 2 Cró. 6:33
  • contra sus enemigos por el camino que tú los enviares, y oraren á ti 2 Cró. 6:34
  • Si pecaren contra ti, (pues no hay hombre que no peque,) y te airares contra 2 Cró. 6:36
  • cautivos, y oraren hacia su tierra que tú diste á sus padres, hacia la 2 Cró. 6:38
  • su causa, y perdonarás á tu pueblo que pecó contra ti. 2 Cró. 6:39
  • adoraron, confesando á Jehová y diciendo: Que es bueno, que su misericordia 2 Cró. 7:3
  • el rey David para confesar á Jehová, que su misericordia es para siempre 2 Cró. 7:6
  • santificó Salomón el medio del atrio que estaba delante de la casa de Jehová 2 Cró. 7:7
  • y gozosos de corazón por los beneficios que Jehová había hecho á David, y á 2 Cró. 7:10
  • de Jehová, y la casa del rey: y todo lo que Salomón tuvo en voluntad de hacer 2 Cró. 7:11
  • Si yo cerrare los cielos, que no haya lluvia, y si mandare á la 2 Cró. 7:13
  • Pues que ahora he elegido y santificado esta 2 Cró. 7:16
  • tu padre, é hicieres todas las cosas que yo te he mandado, y guardares 2 Cró. 7:17
  • padre, diciendo: No faltará varón de ti que domine en Israel. 2 Cró. 7:18
  • dejareis mis estatutos y mis preceptos que os he propuesto, y fuereis y 2 Cró. 7:19
  • Yo los arrancaré de mi tierra que les he dado; y esta casa que he 2 Cró. 7:20
  • Y esta casa que habrá sido ilustre, será espanto á 2 Cró. 7:21
  • Y ACONTECIÓ que al cabo de veinte años que Salomón 2 Cró. 8:1
  • Reedificó Salomón las ciudades que Hiram le había dado, y estableció 2 Cró. 8:2
  • y todas las ciudades de municiones que edificó en Hamath. 2 Cró. 8:4
  • y á todas las villas de munición que Salomón tenía; también todas las 2 Cró. 8:6
  • Y á todo el pueblo que había quedado de los Hetheos 2 Cró. 8:7
  • Los hijos de los que habían quedado en la tierra después 2 Cró. 8:8
  • Faraón, de la ciudad de David á la casa que él le había edificado; porque dijo 2 Cró. 8:11
  • á Jehová sobre el altar de Jehová, que había él edificado delante del 2 Cró. 8:12
  • Para que ofreciesen cada cosa en su día 2 Cró. 8:13
  • y los Levitas por sus órdenes, para que alabasen y ministrasen delante 2 Cró. 8:14
  • estaba preparada desde el día en que la casa de Jehová fué fundada hasta 2 Cró. 8:16
  • á Salomón con preguntas difíciles. Y luego que vino á Salomón, habló con él 2 Cró. 9:1
  • todas sus palabras: ninguna cosa quedó que Salomón no le declarase. 2 Cró. 9:2
  • Seba la sabiduría de Salomón, y la casa que había edificado, 2 Cró. 9:3
  • Y dijo al rey: Verdad es lo que había oído en mi tierra de tus 2 Cró. 9:5
  • no creía las palabras de ellos, hasta que he venido, y mis ojos han visto: y 2 Cró. 9:6
  • hombres, y dichosos estos tus siervos, que están siempre delante de ti, y 2 Cró. 9:7
  • eso te ha puesto por rey sobre ellos, para que hagas juicio y justicia. 2 Cró. 9:8
  • nunca hubo tales aromas como los que dió la reina de Seba al rey 2 Cró. 9:9
  • de Hiram y los siervos de Salomón, que habían traído el oro de Ophir 2 Cró. 9:10
  • Salomón dió á la reina de Seba todo lo que ella quiso y le pidió, más de lo 2 Cró. 9:12
  • Y el peso de oro que venía á Salomón cada un año, era 2 Cró. 9:13
  • Sin lo que traían los mercaderes y negociantes 2 Cró. 9:14
  • otra al lugar del asiento, y dos leones que estaban junto á los brazos. 2 Cró. 9:18
  • rostro de Salomón, por oir su sabiduría, que Dios había puesto en su corazón: 2 Cró. 9:23
  • piedras, y cedros como los cabrahigos que nacen por las campiñas en 2 Cró. 9:27
  • la dura servidumbre, y del grave yugo con que tu padre nos apremió, y te 2 Cró. 10:4
  • rey Roboam tomó consejo con los viejos, que habían estado delante de Salomón 2 Cró. 10:6
  • Mas él, dejando el consejo que le dieron los viejos, tomó consejo 2 Cró. 10:8
  • Y díjoles: ¿Qué aconsejáis vosotros que respondamos á este pueblo, que me 2 Cró. 10:9
  • Entonces los mancebos que se habían criado con él, le 2 Cró. 10:10
  • Así que, mi padre os cargó de grave yugo, y 2 Cró. 10:11
  • de Dios, para cumplir Jehová su palabra que había hablado, por Ahías Silonita 2 Cró. 10:15
  • Y viendo todo Israel que el rey no les había oído, respondió 2 Cró. 10:16
  • reinó Roboam sobre los hijos de Israel que habitaban en las ciudades de Judá. 2 Cró. 10:17
  • Envió luego el rey Roboam á Adoram, que tenía cargo de los tributos; pero 2 Cró. 10:18
  • Y á Sora, y á Ajalón, y á Hebrón, que eran en Judá y en Benjamín 2 Cró. 11:10
  • Y los sacerdotes y Levitas que estaban en todo Israel, se juntaron 2 Cró. 11:13
  • y para los demonios, y para los becerros que él había hecho. 2 Cró. 11:15
  • de todas las tribus de Israel los que habían puesto su corazón en buscar 2 Cró. 11:16
  • mil hombres de á caballo: mas el pueblo que venía con él de Egipto, no tenía 2 Cró. 12:3
  • á Roboam y á los príncipes de Judá, que estaban reunidos en Jerusalem por 2 Cró. 12:5
  • Y como vió Jehová que se habían humillado, fué palabra de 2 Cró. 12:7
  • Empero serán sus siervos; para que sepan qué es servirme á mí, y 2 Cró. 12:8
  • todo lo llevó: y tomó los paveses de oro que Salomón había hecho. 2 Cró. 12:9
  • diecisiete años reinó en Jerusalem, ciudad que escogió Jehová de todas las 2 Cró. 12:13
  • Abías sobre el monte de Semaraim, que es en los montes de Ephraim, y 2 Cró. 13:4
  • No sabéis vosotros, que Jehová Dios de Israel dió el 2 Cró. 13:5
  • hijos de iniquidad, y pudieron más que Roboam hijo de Salomón, porque 2 Cró. 13:7
  • tenéis con vosotros los becerros de oro que Jeroboam os hizo por dioses. 2 Cró. 13:8
  • de los pueblos de otras tierras, para que cualquiera venga á consagrarse 2 Cró. 13:9
  • y no le hemos dejado: y los sacerdotes que ministran á Jehová son los hijos 2 Cró. 13:10
  • candelero de oro con sus candilejas para que ardan cada tarde: porque 2 Cró. 13:11
  • con las trompetas del júbilo para que suenen contra vosotros. Oh hijos 2 Cró. 13:12
  • Y como miró Judá, he aquí que tenía batalla delante y á las 2 Cró. 13:14
  • los de Judá alzaron grita; y así que ellos alzaron grita, Dios 2 Cró. 13:15
  • Y mandó á Judá que buscasen á Jehová el Dios de sus 2 Cró. 14:4
  • de muros con torres, puertas, y barras, ya que la tierra es nuestra: porque 2 Cró. 14:7
  • Tuvo también Asa ejército que traía escudos y lanzas: de Judá 2 Cró. 14:8
  • Jehová, no tienes tú más con el grande que con el que ninguna fuerza tiene 2 Cró. 14:11
  • Y Asa, y el pueblo que con él estaba, lo siguió hasta 2 Cró. 14:13
  • tiempos no hubo paz, ni para el que entraba, ni para el que salía 2 Cró. 15:5
  • y no desfallezcan vuestras manos; que salario hay para vuestra obra. 2 Cró. 15:7
  • de Judá y de Benjamín, y de las ciudades que él había tomado en el monte de 2 Cró. 15:8
  • de Israel se habían pasado á él, viendo que Jehová su Dios era con él. 2 Cró. 15:9
  • sacrificaron á Jehová, de los despojos que habían traído, setecientos bueyes 2 Cró. 15:11
  • Y entraron en concierto de que buscarían á Jehová el Dios de sus 2 Cró. 15:12
  • Y que cualquiera que no buscase á Jehová 2 Cró. 15:13
  • Y metió en la casa de Dios lo que su padre había dedicado, y lo que 2 Cró. 15:18
  • real, y envió á Ben-adad rey de Siria, que estaba en Damasco, diciendo: 2 Cró. 16:2
  • aquí yo te he enviado plata y oro, para que vengas y deshagas la alianza que 2 Cró. 16:3
  • de Rama la piedra y madera con que Baasa edificaba, y con ella 2 Cró. 16:6
  • toda la tierra, para corroborar á los que tienen corazón perfecto para con 2 Cró. 16:9
  • Y sepultáronlo en sus sepulcros que él había hecho para sí en la ciudad 2 Cró. 16:14
  • y asimismo en las ciudades de Ephraim que su padre Asa había tomado. 2 Cró. 17:2
  • Sino que buscó al Dios de su padre, y anduvo 2 Cró. 17:4
  • Zachârías, Nathaniel y Michêas, para que enseñasen en las ciudades de 2 Cró. 17:7
  • sobre todos los reinos de las tierras que estaban alrededor de Judá; que no 2 Cró. 17:10
  • Estos eran siervos del rey, sin los que había el rey puesto en las 2 Cró. 17:19
  • descendió á Achâb á Samaria; por lo que mató Achâb muchas ovejas y bueyes 2 Cró. 18:2
  • dijo Josaphat al rey de Israel: Ruégote que consultes hoy la palabra de Jehová. 2 Cró. 18:4
  • ó estaréme yo quieto? Y ellos dijeron: Sube, que Dios los entregará en mano 2 Cró. 18:5
  • aún aquí algún profeta de Jehová, para que por él preguntemos? 2 Cró. 18:6
  • Y el mensajero que había ido á llamar á Michêas, le 2 Cró. 18:12
  • Y dijo Michêas: Vive Jehová, que lo que mi Dios me dijere, eso 2 Cró. 18:13
  • ó estaréme yo quieto? Y él respondió: Subid, que seréis prosperados, que 2 Cró. 18:14
  • te conjuraré por el nombre de Jehová que no me hables sino la verdad? 2 Cró. 18:15
  • dijo á Josaphat: ¿No te había yo dicho que no me profetizaría bien, sino mal? 2 Cró. 18:17
  • inducirá á Achâb rey de Israel, para que suba y caiga en Ramoth de Galaad 2 Cró. 18:19
  • Mas salió un espíritu, que se puso delante de Jehová, y dijo 2 Cró. 18:20
  • pan de aflicción y agua de angustia, hasta que yo vuelva en paz. 2 Cró. 18:26
  • mandado á los capitanes de los carros que tenía consigo, diciendo: No peleéis 2 Cró. 18:30
  • Pues viendo los capitanes de los carros que no era el rey de Israel 2 Cró. 18:32
  • Y arreció la batalla aquel día, por lo que estuvo el rey de Israel en pie en 2 Cró. 18:34
  • Josaphat: ¿Al impío das ayuda, y amas á los que aborrecen á Jehová? Pues la 2 Cró. 19:2
  • Y dijo á los jueces: Mirad lo que hacéis: porque no juzguéis en 2 Cró. 19:6
  • En cualquier causa que viniere á vosotros de vuestros 2 Cró. 19:10
  • Y he aquí Amarías sacerdote será el que os presida en todo negocio de 2 Cró. 19:11
  • PASADAS estas cosas, aconteció que los hijos de Moab y de Ammón, y 2 Cró. 20:1
  • y he aquí ellos están en Hasasón-tamar, que es Engedi. 2 Cró. 20:2
  • no está en tu mano tal fuerza y potencia, que no hay quien te resista? 2 Cró. 20:6
  • á la tierra de los cuales ni quisiste que pasase Israel cuando venían de 2 Cró. 20:10
  • pago, viniendo á echarnos de tu heredad, que tú nos diste á poseer. 2 Cró. 20:11
  • no hay fuerza contra tan grande multitud que viene contra nosotros: no 2 Cró. 20:12
  • descenderéis contra ellos: he aquí que ellos subirán por la cuesta de Sis 2 Cró. 20:16
  • ni desmayéis; salid mañana contra ellos, que Jehová será con vosotros. 2 Cró. 20:17
  • consejo con el pueblo, puso á algunos que cantasen á Jehová, y alabasen en 2 Cró. 20:21
  • de Seir, las emboscadas de ellos mismos que venían contra Judá, y matáronse 2 Cró. 20:22
  • Y luego que vino Judá á la atalaya del desierto 2 Cró. 20:24
  • los cuales tomaron para sí, tantos, que no los podían llevar: tres 2 Cró. 20:25
  • reinos de aquella tierra, cuando oyeron que Jehová había peleado contra los 2 Cró. 20:29
  • Con todo eso los altos no eran quitados; que el pueblo aun no había enderezado 2 Cró. 20:33
  • con él compañía para aparejar navíos que fuesen á Tharsis; y construyeron 2 Cró. 20:36
  • Joram al reino de su padre; y luego que se hizo fuerte, mató á cuchillo á 2 Cró. 21:4
  • la casa de David, á causa de la alianza que con David había hecho, y porque le 2 Cró. 21:7
  • levantóse de noche, é hirió á los Idumeos que le habían cercado, y á todos los 2 Cró. 21:9
  • altos en los montes de Judá, é hizo que los moradores de Jerusalem 2 Cró. 21:11
  • Y viniéronle letras del profeta Elías, que decían: Jehová, el Dios de David 2 Cró. 21:12
  • de los reyes de Israel, y has hecho que fornicase Judá, y los moradores de 2 Cró. 21:13
  • con enfermedad de tus entrañas, hasta que las entrañas se te salgan á causa 2 Cró. 21:15
  • de los Filisteos, y de los Arabes que estaban junto á los Etiopes; 2 Cró. 21:16
  • la tierra, y tomaron toda la hacienda que hallaron en la casa del rey, y á 2 Cró. 21:17
  • Y aconteció que, pasando un día tras otro, al fin 2 Cró. 21:19
  • para curarse en Jezreel de las heridas que le habían hecho en Rama, peleando 2 Cró. 22:6
  • Esto empero venía de Dios, para que Ochôzías fuese hollado viniendo á 2 Cró. 22:7
  • Y fué que, haciendo juicio Jehú con la casa 2 Cró. 22:8
  • Athalía madre de Ochôzías, viendo que su hijo era muerto, levantóse y 2 Cró. 22:10
  • y arrebatólo de entre los hijos del rey, que mataban, y guardóle á él y á su 2 Cró. 22:11
  • Lo que habéis de hacer es: la tercera 2 Cró. 23:4
  • Jehová, sino los sacerdotes y Levitas que sirven: éstos entrarán, porque 2 Cró. 23:6
  • sus armas en la mano; y cualquiera que entrare en la casa, muera: y 2 Cró. 23:7
  • Joiada: y tomó cada uno los suyos, los que entraban de semana, y los que 2 Cró. 23:8
  • las lanzas, paveses y escudos que habían sido del rey David, que 2 Cró. 23:9
  • Athalía oyó el estruendo de la gente que corría, y de los que bendecían al 2 Cró. 23:12
  • Y mirando, vió al rey que estaba junto á su columna á la 2 Cró. 23:13
  • díjoles: Sacadla fuera del recinto; y el que la siguiere, muera á cuchillo 2 Cró. 23:14
  • Ellos pues le echaron mano, y luego que hubo ella pasado la entrada de la 2 Cró. 23:15
  • entre sí y todo el pueblo y el rey, que serían pueblo de Jehová. 2 Cró. 23:16
  • las puertas de la casa de Jehová, para que por ninguna vía entrase ningún 2 Cró. 23:19
  • centuriones, y los principales, y los que gobernaban el pueblo; y á todo el 2 Cró. 23:20
  • y la ciudad estuvo quieta, muerto que hubieron á Athalía á cuchillo. 2 Cró. 23:21
  • Después de esto aconteció que Joas tuvo voluntad de reparar la 2 Cró. 24:4
  • Judá, y juntad dinero de todo Israel, para que cada año sea reparada la casa 2 Cró. 24:5
  • y díjole: ¿Por qué no has procurado que los Levitas traigan de Judá y de 2 Cró. 24:6
  • Mandó pues el rey que hiciesen un arca, la cual pusieron 2 Cró. 24:8
  • pregonar en Judá y en Jerusalem, que trajesen á Jehová la ofrenda que 2 Cró. 24:9
  • por mano de los Levitas, cuando veían que había mucho dinero, venía el 2 Cró. 24:11
  • El cual daba el rey y Joiada á los que hacían la obra del servicio de la 2 Cró. 24:12
  • Y cuando hubieron acabado, trajeron lo que quedaba del dinero al rey y á 2 Cró. 24:14
  • Y envióles profetas, para que los redujesen á Jehová, los cuales 2 Cró. 24:19
  • memoria el rey Joas de la misericordia que su padre Joiada había hecho con él 2 Cró. 24:22
  • Los que conspiraron contra él fueron Zabad 2 Cró. 24:26
  • De sus hijos, y de la multiplicación que hizo de las rentas, y de la 2 Cró. 24:27
  • Y luego que fué confirmado en el reino, mató á 2 Cró. 25:3
  • no mató á los hijos de ellos, según lo que está escrito en la ley en el libro 2 Cró. 25:4
  • mil escogidos para salir á la guerra, que tenían lanza y escudo. 2 Cró. 25:5
  • Dios: ¿Qué pues se hará de cien talentos que he dado al ejército de Israel? Y 2 Cró. 25:9
  • apartó el escuadrón de la gente que había venido á él de Ephraim, para 2 Cró. 25:10
  • Empero los del escuadrón que Amasías había despedido, porque no 2 Cró. 25:13
  • contra Amasías, y envió á él un profeta, que le dijo: ¿Por qué has buscado los 2 Cró. 25:15
  • del rey? Déjate de eso: ¿por qué quieres que te maten? Y al cesar, el 2 Cró. 25:16
  • á decir á Amasías rey de Judá: El cardo que estaba en el Líbano, envió al 2 Cró. 25:18
  • no quiso oir; porque estaba de Dios, que los quería entregar en manos de 2 Cró. 25:20
  • todo el oro y plata, y todos los vasos que se hallaron en la casa de Dios en 2 Cró. 25:24
  • Desde aquel tiempo que Amasías se apartó de Jehová 2 Cró. 25:27
  • á Eloth, y la restituyó á Judá después que el rey durmió con sus padres. 2 Cró. 26:2
  • de Jehová, conforme á todas las cosas que había hecho Amasías su padre. 2 Cró. 26:4
  • en visiones de Dios; y en estos días que él buscó á Jehová, él le prosperó. 2 Cró. 26:5
  • los Filisteos, y contra los Arabes que habitaban en Gur-baal, y contra 2 Cró. 26:7
  • salían á la guerra en ejército, según que estaban por lista hecha por mano 2 Cró. 26:11
  • por industria de ingenieros, para que estuviesen en las torres y en los 2 Cró. 26:15
  • sino á los sacerdotes hijos de Aarón, que son consagrados para quemarlo 2 Cró. 26:18
  • Y airóse Uzzías, que tenía el perfume en la mano para 2 Cró. 26:19
  • en una casa apartada, leproso, por lo que había sido separado de la casa 2 Cró. 26:21
  • de Jehová, conforme á todas las cosas que había hecho Uzzías su padre, salvo 2 Cró. 27:2
  • Así que Joatham fué fortificado, porque 2 Cró. 27:6
  • á las abominaciones de las gentes que Jehová había echado delante de 2 Cró. 28:3
  • y cogieron de él una grande presa, que llevaron á Damasco. Fué también 2 Cró. 28:5
  • entonces allí un profeta de Jehová, que se llamaba Obed, el cual salió 2 Cró. 28:9
  • ahora, y volved á enviar los cautivos que habéis tomado de vuestros hermanos 2 Cró. 28:11
  • Sallum, y Amasa hijo de Hadlai, contra los que venían de la guerra. 2 Cró. 28:12
  • cautivos, y vistieron del despojo á los que de ellos estaban desnudos 2 Cró. 28:15
  • el rey Achâz á los reyes de Asiria que le ayudasen: 2 Cró. 28:16
  • Además el rey Achâz en el tiempo que aquél le apuraba, añadió 2 Cró. 28:22
  • sacrificó á los dioses de Damasco que le habían herido, y dijo: Pues que 2 Cró. 28:23
  • de Jehová, conforme á todas las cosas que había hecho David su padre. 2 Cró. 29:2
  • lo malo en ojos de Jehová nuestro Dios; que le dejaron, y apartaron sus ojos 2 Cró. 29:6
  • con Jehová el Dios de Israel, para que aparte de nosotros la ira de su 2 Cró. 29:10
  • Jehová os ha escogido á vosotros para que estéis delante de él, y le 2 Cró. 29:11
  • limpiarla, sacaron toda la inmundicia que hallaron en el templo de Jehová 2 Cró. 29:16
  • y santificado todos los vasos que en su prevaricación había 2 Cró. 29:19
  • Judá. Y dijo á los sacerdotes hijos de Aarón, que los ofreciesen sobre el 2 Cró. 29:21
  • el holocausto en el altar; y al tiempo que comenzó el holocausto, comenzó 2 Cró. 29:27
  • ofrecer, inclinóse el rey, y todos los que con él estaban, y adoraron. 2 Cró. 29:29
  • y los príncipes dijeron á los Levitas que alabasen á Jehová por las palabras 2 Cró. 29:30
  • Y fué el número de los holocaustos que trajo la congregación, setenta 2 Cró. 29:32
  • hermanos los Levitas les ayudaron hasta que acabaron la obra, y hasta que los 2 Cró. 29:34
  • Y alegróse Ezechîas, y todo el pueblo, de que Dios hubiese preparado el pueblo 2 Cró. 29:36
  • y escribió letras á Ephraim y Manasés, que viniesen á Jerusalem á la casa de 2 Cró. 30:1
  • Israel, desde Beer-seba hasta Dan, para que viniesen á celebrar la pascua á 2 Cró. 30:5
  • y de Israel, y él se volverá á las reliquias que os han quedado de la mano de 2 Cró. 30:6
  • padres y como vuestros hermanos, que se rebelaron contra Jehová el Dios 2 Cró. 30:7
  • hallarán misericordia delante de los que los tienen cautivos, y volverán á 2 Cró. 30:9
  • Y levantándose, quitaron los altares que había en Jerusalem; quitaron 2 Cró. 30:14
  • Dios; los sacerdotes esparcían la sangre que recibían de manos de los Levitas: 2 Cró. 30:16
  • Porque había muchos en la congregación que no estaban santificados, y por eso 2 Cró. 30:17
  • y comieron la pascua no conforme á lo que está escrito. Mas Ezechîas oró 2 Cró. 30:18
  • Así celebraron los hijos de Israel que se hallaron en Jerusalem, la 2 Cró. 30:21
  • al corazón de todos los Levitas que tenían buena inteligencia en el 2 Cró. 30:22
  • Y toda aquella multitud determinó que celebrasen otros siete días; y 2 Cró. 30:23
  • sacerdotes y Levitas, y toda la multitud que había venido de Israel; asimismo 2 Cró. 30:25
  • todas estas cosas, todos los de Israel que se habían hallado allí, salieron 2 Cró. 31:1
  • para el holocausto y pacíficos, para que ministrasen, para que confesasen 2 Cró. 31:2
  • Mandó también al pueblo que habitaba en Jerusalem, que diesen 2 Cró. 31:4
  • También los hijos de Israel y de Judá, que habitaban en las ciudades de Judá 2 Cró. 31:6
  • de la casa de Sadoc, y dijo: Desde que comenzaron á traer la ofrenda á 2 Cró. 31:10
  • Entonces mandó Ezechîas que preparasen cámaras en la casa de 2 Cró. 31:11
  • de Dios, y de las ofrendas de Jehová que se daban, y de todo lo que se 2 Cró. 31:14
  • de tres años arriba, á todos los que entraban en la casa de Jehová, su 2 Cró. 31:16
  • También á los que eran contados entre los sacerdotes 2 Cró. 31:17
  • orden á los hijos de Aarón, sacerdotes, que estaban en los ejidos de sus 2 Cró. 31:19
  • sobre cegar las fuentes de las aguas que estaban fuera de la ciudad; y 2 Cró. 32:3
  • y cegaron todas las fuentes, y el arroyo que derrama por en medio del 2 Cró. 32:4
  • del rey de Asiria, ni de toda su multitud que con él viene; porque más son con 2 Cró. 32:7
  • rey de Judá, y á todos los de Judá que estaban en Jerusalem: 2 Cró. 32:9
  • No es Ezechîas el que ha quitado sus altos y sus altares 2 Cró. 32:12
  • No habéis sabido lo que yo y mis padres hemos hecho á 2 Cró. 32:13
  • de todos los dioses de aquellas gentes que destruyeron mis padres, que 2 Cró. 32:14
  • ni os persuada tal cosa, ni le creáis; que si ningún dios de todas 2 Cró. 32:15
  • Además de todo esto escribió letras en que blasfemaba á Jehová el Dios de 2 Cró. 32:17
  • voz en judaico al pueblo de Jerusalem que estaba en los muros, para 2 Cró. 32:18
  • de su dios, allí lo mataron á cuchillo los que habían salido de sus entrañas. 2 Cró. 32:21
  • Mas Ezechîas no pagó conforme al bien que le había sido hecho: antes se 2 Cró. 32:25
  • Y fué prosperado Ezechîas en todo lo que hizo. 2 Cró. 32:30
  • de los príncipes de Babilonia, que enviaron á él para saber del 2 Cró. 32:31
  • á las abominaciones de las gentes que había echado Jehová delante de los 2 Cró. 33:2
  • Porque él reedificó los altos que Ezechîas su padre había derribado 2 Cró. 33:3
  • de esto puso una imagen de fundición, que hizo, en la casa de Dios, de la 2 Cró. 33:7
  • quitaré el pie de Israel de la tierra que yo entregué á vuestros padres, á 2 Cró. 33:8
  • de Jerusalem, para hacer más mal que las gentes que Jehová destruyó 2 Cró. 33:9
  • Mas luego que fué puesto en angustias, oró ante 2 Cró. 33:12
  • Y habiendo á él orado, fué atendido; pues que oyó su oración, y volviólo á 2 Cró. 33:13
  • la casa de Jehová, y todos los altares que había edificado en el monte de la 2 Cró. 33:15
  • pacíficos y de alabanza; y mandó á Judá que sirviesen á Jehová Dios de Israel. 2 Cró. 33:16
  • aun sacrificaba en los altos, bien que á Jehová su Dios. 2 Cró. 33:17
  • su Dios, y las palabras de los videntes que le hablaron en nombre de Jehová 2 Cró. 33:18
  • y había puesto bosques é ídolos antes que se humillase, he aquí estas 2 Cró. 33:19
  • su padre: porque á todos los ídolos que su padre Manasés había hecho 2 Cró. 33:22
  • pueblo de la tierra hirió á todos los que habían conspirado contra el rey 2 Cró. 33:25
  • é hizo pedazos las imágenes del sol, que estaban puestas encima; despedazó 2 Cró. 34:4
  • y á Joah hijo de Joachâz, canciller, para que reparasen la casa de Jehová 2 Cró. 34:8
  • gran sacerdote, y dieron el dinero que había sido metido en la casa de 2 Cró. 34:9
  • Y entregáronlo en mano de los que hacían la obra, que eran 2 Cró. 34:10
  • á los oficiales y albañiles para que comprasen piedra de cantería, y 2 Cró. 34:11
  • y Mesullam de los hijos de Coath, para que activasen la obra; y de los 2 Cró. 34:12
  • ganapanes, y eran sobrestantes de los que se ocupaban en cualquier clase de 2 Cró. 34:13
  • Y al sacar el dinero que había sido metido en la casa de 2 Cró. 34:14
  • Tus siervos han cumplido todo lo que les fué dado á cargo. 2 Cró. 34:16
  • Han reunido el dinero que se halló en la casa de Jehová, y lo 2 Cró. 34:17
  • Y luego que el rey oyó las palabras de la ley 2 Cró. 34:19
  • de Judá, acerca de las palabras del libro que se ha hallado; porque grande es 2 Cró. 34:21
  • de Israel ha dicho así: Decid al varón que os ha enviado á mí, que así ha 2 Cró. 34:23
  • moradores de él, y todas las maldiciones que están escritas en el libro que 2 Cró. 34:24
  • Mas al rey de Judá, que os ha enviado á consultar á Jehová 2 Cró. 34:26
  • He aquí que yo te recogeré con tus padres, y 2 Cró. 34:28
  • ellos todas las palabras del libro del pacto que había sido hallado en la casa 2 Cró. 34:30
  • poniendo por obra las palabras del pacto que estaban escritas en aquel 2 Cró. 34:31
  • E hizo que se obligaran á ello todos los que 2 Cró. 34:32
  • los hijos de Israel, é hizo á todos los que se hallaron en Israel que 2 Cró. 34:33
  • Y dijo á los Levitas que enseñaban á todo Israel, y que 2 Cró. 35:3
  • apercibid á vuestros hermanos, para que hagan conforme á la palabra de 2 Cró. 35:6
  • bueyes, todo para la pascua, para todos los que se hallaron presentes: esto 2 Cró. 35:7
  • las familias de los del pueblo, á fin de que ofreciesen á Jehová, según está 2 Cró. 35:12
  • al fuego según la costumbre: mas lo que había sido santificado lo cocieron 2 Cró. 35:13
  • estaban á cada puerta; y no era menester que se apartasen de su ministerio 2 Cró. 35:15
  • Y los hijos de Israel que se hallaron allí, hicieron la 2 Cró. 35:17
  • rey de Israel hizo pascua tal como la que hizo el rey Josías, y los 2 Cró. 35:18
  • no vengo contra ti hoy, sino contra la casa que me hace guerra: y Dios dijo 2 Cró. 35:21
  • y no atendió á las palabras de Nechâo, que eran de boca de Dios; y vino á 2 Cró. 35:22
  • y pusiéronle en otro segundo carro que tenía, y lleváronle á Jerusalem, y 2 Cró. 35:24
  • y sus piadosas obras, conforme á lo que está escrito en la ley de Jehová, 2 Cró. 35:26
  • hechos de Joacim, y las abominaciones que hizo, y lo que en él se halló, he 2 Cró. 36:8
  • se humilló delante de Jeremías profeta, que le hablaba de parte de Jehová. 2 Cró. 36:12
  • burlándose de sus profetas, hasta que subió el furor de Jehová contra 2 Cró. 36:16
  • contra ellos al rey de los Caldeos, que mató á cuchillo sus mancebos en la 2 Cró. 36:17
  • Los que quedaron del cuchillo, pasáronlos á 2 Cró. 36:20
  • Para que se cumpliese la palabra de Jehová 2 Cró. 36:21
  • año de Ciro rey de los Persas, para que se cumpliese la palabra de Jehová 2 Cró. 36:22
  • reinos de la tierra; y él me ha encargado que le edifique casa en Jerusalem 2 Cró. 36:23
  • primer año de Ciro rey de Persia, para que se cumpliese la palabra de Jehová Esd. 1:1
  • los reinos de la tierra, y me ha mandado que le edifique casa en Jerusalem Esd. 1:2
  • Sea Dios con él, y suba á Jerusalem que está en Judá, y edifique la casa Esd. 1:3
  • Y á cualquiera que hubiere quedado de todos los Esd. 1:4
  • Y todos los que estaban en sus alrededores Esd. 1:6
  • sacó los vasos de la casa de Jehová, que Nabucodonosor había traspasado de Esd. 1:7
  • Todos los hizo llevar Sesbassar con los que subieron del cautiverio de Esd. 1:11
  • Y ESTOS son los hijos de la provincia que subieron de la cautividad, de la Esd. 2:1
  • Y estos fueron los que subieron de Tel-mela, Tel-harsa Esd. 2:59
  • Y el Tirsatha les dijo que no comiesen de las cosas más santas Esd. 2:63
  • el altar sobre sus basas, bien que tenían miedo de los pueblos de las Esd. 3:3
  • y aceite á los Sidonios y Tirios, para que trajesen madera de cedro del Esd. 3:7
  • los sacerdotes y los Levitas, y todos los que habían venido de la Esd. 3:8
  • solo hombre asistían para dar priesa á los que hacían la obra en la casa de Esd. 3:9
  • Levitas hijos de Asaph con címbalos, para que alabasen á Jehová, según Esd. 3:10
  • de los cabezas de los padres, ancianos que habían visto la casa primera Esd. 3:12
  • los enemigos de Judá y de Benjamín, que los venidos de la cautividad Esd. 4:1
  • desde los días de Esar-haddón rey de Asiria, que nos hizo subir aquí. Esd. 4:2
  • con vosotros casa á nuestro Dios, sino que nosotros solos la edificaremos Esd. 4:3
  • Y los demás pueblos que el grande y glorioso Asnappar Esd. 4:10
  • Este es el traslado de la carta que enviaron: Al rey Artajerjes: Tus Esd. 4:11
  • Sea notorio al rey, que los Judíos que subieron de tí á Esd. 4:12
  • Ahora, notorio sea al rey, que si aquella ciudad fuere Esd. 4:13
  • Ya pues que estamos mantenidos de palacio, no Esd. 4:14
  • Para que busque en el libro de las historias Esd. 4:15
  • Hacemos saber al rey, que si esta ciudad fuere edificada, y Esd. 4:16
  • secretario, y á los demás sus compañeros que habitan en Samaria, y á los demás Esd. 4:17
  • La carta que nos enviasteis claramente fué leída Esd. 4:18
  • dado mandamiento, y buscaron; y hallaron que aquella ciudad de tiempo antiguo Esd. 4:19
  • Y que reyes fuertes hubo en Jerusalem Esd. 4:20
  • Ahora pues dad orden que cesen aquellos hombres, y no sea Esd. 4:21
  • Y mirad bien que no hagáis error en esto: ¿por qué Esd. 4:22
  • hijo de Iddo, profetas, á los Judíos que estaba en Judá y en Jerusalem Esd. 5:1
  • y comenzaron á edificar la casa de Dios que estaba en Jerusalem; y con ellos Esd. 5:2
  • cuáles eran los nombres de los varones que edificaban este edificio. Esd. 5:4
  • Judíos, y no les hicieron cesar hasta que el negocio viniese á Darío: y Esd. 5:5
  • Traslado de la carta que Tatnai, capitán de la parte allá Esd. 5:6
  • Sea notorio al rey, que fuimos á la provincia de Judea, á Esd. 5:8
  • escribir te los nombres de los varones que estaban por cabezas de ellos. Esd. 5:10
  • y de la tierra, y reedificamos la casa que ya muchos años antes había sido Esd. 5:11
  • Mas después que nuestros padres ensañaron al Dios Esd. 5:12
  • el mismo rey Ciro dió mandamiento para que esta casa de Dios fuese edificada. Esd. 5:13
  • de oro y de plata de la casa de Dios, que Nabucodonosor había sacado del Esd. 5:14
  • estos vasos, ve y ponlos en el templo que está en Jerusalem; y la casa de Esd. 5:15
  • puso los fundamentos de la casa de Dios que estaba en Jerusalem, y desde Esd. 5:16
  • en la casa de los tesoros del rey que está allí en Babilonia, si es así Esd. 5:17
  • Y fué hallado en Achmetta, en el palacio que está en la provincia de Media, un Esd. 6:2
  • mandamiento acerca de la casa de Dios que estaba en Jerusalem, que fuese la Esd. 6:3
  • de mármol, y un orden de madera nueva y que el gasto sea dado de la casa del Esd. 6:4
  • de oro y de plata de la casa de Dios, que Nabucodonosor sacó del templo que Esd. 6:5
  • boznai, y sus compañeros los Apharsachêos que estáis á la otra parte del río Esd. 6:6
  • de los Judíos, y á sus ancianos, para que edifiquen la casa de este Dios en Esd. 6:7
  • Y por mí es dado mandamiento de lo que habéis de hacer con los ancianos de Esd. 6:8
  • Y lo que fuere necesario, becerros y Esd. 6:9
  • Para que ofrezcan olores de holganza al Dios Esd. 6:10
  • También es dado por mí mandamiento, que cualquiera que mudare este decreto Esd. 6:11
  • Y el Dios que hizo habitar allí su nombre Esd. 6:12
  • acabada al tercer día del mes de Adar, que era el sexto año del reinado del Esd. 6:15
  • sacerdotes y los Levitas, y los demás que habían venido de la trasportación Esd. 6:16
  • en sus divisiones, sobre la obra de Dios que está en Jerusalem, conforme á lo Esd. 6:18
  • Y comieron los hijos de Israel que habían vuelto de la transmigración Esd. 6:21
  • escriba diligente en la ley de Moisés, que Jehová Dios de Israel había dado Esd. 7:6
  • Y este es el traslado de la carta que dió el rey Artajerjes á Esdras Esd. 7:11
  • Por mí es dado mandamiento, que cualquiera que quisiere en mi Esd. 7:13
  • Jerusalem, conforme á la ley de tu Dios que está en tu mano; Esd. 7:14
  • Y á llevar la plata y el oro que el rey y sus consultores Esd. 7:15
  • Y toda la plata y el oro que hallares en toda la provincia de Esd. 7:16
  • sobre el altar de la casa de vuestro Dios que está en Jerusalem. Esd. 7:17
  • Y lo que á ti y á tus hermanos pluguiere Esd. 7:18
  • Y los vasos que te son entregados para el servicio Esd. 7:19
  • necesario para la casa de tu Dios que te fuere menester dar, daráslo de Esd. 7:20
  • dado mandamiento á todos los tesoreros que están al otro lado del río, que Esd. 7:21
  • Todo lo que es mandado por el Dios del cielo Esd. 7:23
  • Y á vosotros os hacemos saber, que á todos los sacerdotes y Levitas Esd. 7:24
  • conforme á la sabiduría de tu Dios que tienes, pon jueces y gobernadores Esd. 7:25
  • Y cualquiera que no hiciere la ley de tu Dios, y la Esd. 7:26
  • Bendito Jehová, Dios de nuestros padres, que puso tal cosa en el corazón del Esd. 7:27
  • mí, junté los principales de Israel para que subiesen conmigo. Esd. 7:28
  • sus familias, y genealogía de aquellos que subieron conmigo de Babilonia Esd. 8:1
  • Y juntélos junto al río que viene á Ahava, y reposamos allí Esd. 8:15
  • y puse en boca de ellos las palabras que habían de hablar á Iddo, y á sus Esd. 8:17
  • al rey tropa y gente de á caballo que nos defendiesen del enemigo en el Esd. 8:22
  • plata, y el oro, y los vasos, la ofrenda que para la casa de nuestro Dios Esd. 8:25
  • Velad, y guardadlos, hasta que los peséis delante de los Esd. 8:29
  • Los que habían venido de la cautividad, los Esd. 8:35
  • de Jehová nuestro Dios, para hacer que nos quedase un resto libre, y para Esd. 9:8
  • delante de los reyes de Persia, para que se nos diese vida para alzar la Esd. 9:9
  • regiones, por las abominaciones de que la han henchido de uno á otro Esd. 9:11
  • su paz ni su bien para siempre; para que seáis corroborados, y comáis el Esd. 9:12
  • Mas después de todo lo que nos ha sobrevenido á causa de Esd. 9:13
  • contra nosotros hasta consumirnos, sin que quedara resto ni escapatoria? Esd. 9:14
  • Dios de Israel, tú eres justo: pues que hemos quedado algunossalvos Esd. 9:15
  • pues hagamos pacto con nuestro Dios, que echaremos todas las mujeres y los Esd. 10:3
  • y de los Levitas, y á todo Israel, que harían conforme á esto; y ellos Esd. 10:5
  • á todos los hijos de la transmigración, que se juntasen en Jerusalem: Esd. 10:7
  • Y que el que no viniera dentro de tres Esd. 10:8
  • un día ni de dos, porque somos muchos los que hemos prevaricado en este Esd. 10:13
  • toda la congregación; y todos aquellos que en nuestras ciudades hubieren Esd. 10:14
  • hijos de la transmigración. Y apartados que fueron luego Esdras sacerdote, y Esd. 10:16
  • Y concluyeron, con todos aquellos que habían tomado mujeres extranjeras Esd. 10:17
  • Y de los hijos de los sacerdotes que habían tomado mujeres extranjeras Esd. 10:18
  • extranjeras; y había mujeres de ellos que habían parido hijos. Esd. 10:44
  • Que vino Hanani, uno de mis hermanos Neh. 1:2
  • Y dijéronme: El residuo, los que quedaron de la cautividad allí en Neh. 1:3
  • Y fué que, como yo oí estas palabras, sentéme Neh. 1:4
  • de los cielos, fuerte, grande, y terrible, que guarda el pacto y la Neh. 1:5
  • para oír la oración de tu siervo, que yo hago ahora delante de ti día Neh. 1:6
  • los mandamientos, y estatutos y juicios, que mandaste á Moisés tu siervo. Neh. 1:7
  • Acuérdate ahora de la palabra que ordenaste á Moisés tu siervo Neh. 1:8
  • de allí os juntaré; y traerlos he al lugar que escogí para hacer habitar allí Neh. 1:9
  • en el año veinte del rey Artajerjes, que estando ya el vino delante de él Neh. 2:1
  • y si agrada tu siervo delante de ti, que me envíes á Judá, á la ciudad de Neh. 2:5
  • volverás? Y plugo al rey enviarme, después que yo le señalé tiempo. Neh. 2:6
  • gobernadores de la otra parte del río, que me franqueen el paso hasta que Neh. 2:7
  • Asaph, guarda del bosque del rey, á fin que me dé madera para enmaderar los Neh. 2:8
  • siervo Ammonita, disgustóles en extremo que viniese alguno para procurar el Neh. 2:10
  • Llegué pues á Jerusalem, y estado que hube allí tres días, Neh. 2:11
  • conmigo, y no declaré á hombre alguno lo que Dios había puesto en mi corazón Neh. 2:12
  • y consideré los muros de Jerusalem que estaban derribados, y sus que Neh. 2:13
  • lugar por donde pasase la cabalgadura en que iba. Neh. 2:14
  • á los nobles y magistrados, ni á los demás que hacían la obra. Neh. 2:16
  • Díjeles pues: Vosotros veis el mal en que estamos, que Jerusalem está Neh. 2:17
  • mí, y asimismo las palabras del rey, que me había dicho. Y dijeron Neh. 2:18
  • y nos despreciaron, diciendo: ¿Qué es esto que hacéis vosotros? ¿os Neh. 2:19
  • siervos nos levantaremos y edificaremos: que vosotros no tenéis parte, ni Neh. 2:20
  • hacia la huerta del rey, y hasta las gradas que descienden de la ciudad de Neh. 3:15
  • enfrente de la esquina y la torre alta que sale de la casa del rey, que está Neh. 3:25
  • de las Aguas al oriente, y la torre que sobresalía.) Neh. 3:26
  • medida, enfrente de la grande torre que sobresale, hasta el muro de Ophel. Neh. 3:27
  • Y FUÉ que como oyó Sanballat que nosotros Neh. 4:1
  • resucitar de los montones del polvo las piedras que fueron quemadas? Neh. 4:2
  • él Tobías Ammonita, el cual dijo: Aun lo que ellos edifican, si subiere una Neh. 4:3
  • Oye, oh Dios nuestro, que somos en menosprecio, y vuelve el Neh. 4:4
  • tu rostro; porque se airaron contra los que edificaban. Neh. 4:5
  • Mas acaeció que oyendo Sanballat y Tobías, y los Neh. 4:7
  • dijeron: No sepan, ni vean, hasta que entremos en medio de ellos, y Neh. 4:11
  • Sucedió empero, que como vinieron los Judíos que Neh. 4:12
  • Y sucedió que como oyeron nuestros enemigos que Neh. 4:15
  • Mas fué que desde aquel día la mitad de los Neh. 4:16
  • Los que edificaban en el muro, y los que Neh. 4:17
  • Porque los que edificaban, cada uno tenía su Neh. 4:18
  • ni mis mozos, ni la gente de guardia que me seguía, desnudamos nuestro Neh. 4:23
  • nuestros hijos como sus hijos; y he aquí que nosotros sujetamos nuestros Neh. 5:5
  • rescatamos á nuestros hermanos Judíos que habían sido vendidos á las gentes Neh. 5:8
  • Y dije: No es bien lo que hacéis, ¿no andaréis en temor de Neh. 5:9
  • Ruégoos que les devolváis hoy sus tierras, sus Neh. 5:11
  • convoqué los sacerdotes, y juramentélos que harían conforme á esto. Neh. 5:12
  • de su casa y de su trabajo á todo hombre que no cumpliere esto, y así sea Neh. 5:13
  • También desde el día que me mandó el rey que fuese Neh. 5:14
  • Mas los primeros gobernadores que fueron antes de mí, cargaron al Neh. 5:15
  • de los Judíos y magistrados, y los que venían á nosotros de las gentes Neh. 5:17
  • Y lo que se aderezaba para cada día era un Neh. 5:18
  • de mí para bien, Dios mío, y de todo lo que hice á este pueblo. Neh. 5:19
  • Y FUÉ que habiendo oído Sanballat, y Tobías Neh. 6:1
  • oído entre las gentes, y Gasmu lo dice, que tú y los Judíos pensáis Neh. 6:6
  • Y que has puesto profetas que prediquen Neh. 6:7
  • No hay tal cosa como dices, sino que de tu corazón tú lo inventas. Neh. 6:8
  • Un hombre como yo ha de huir? ¿y quién, que como yo fuera, entraría al Neh. 6:11
  • Y entendí que Dios no lo había enviado, sino que Neh. 6:12
  • sobornado fué para hacerme temer así, y que pecase, y les sirviera de mal Neh. 6:13
  • Noadías profetisa, y de los otros profetas que hacían por ponerme miedo. Neh. 6:14
  • enemigos, temieron todas las gentes que estaban en nuestros alrededores, y Neh. 6:16
  • Y LUEGO que el muro fué edificado, y asenté las Neh. 7:1
  • se abran las puertas de Jerusalem hasta que caliente el sol: y aun ellos Neh. 7:3
  • Y puso Dios en mi corazón que juntase los principales, y los Neh. 7:5
  • Estos son los hijos de la provincia que subieron de la cautividad, de la Neh. 7:6
  • Y estos son los que subieron de Tel-melah, Tel-harsa Neh. 7:61
  • Y díjoles el Tirsatha que no comiesen de las cosas más santas Neh. 7:65
  • Sin sus siervos y siervas, que eran siete mil trescientos treinta Neh. 7:67
  • Y lo que dió el resto del pueblo fué veinte Neh. 7:72
  • pueblo como un solo hombre en la plaza que está delante de la puerta de las Neh. 8:1
  • Y leyó en el libro delante de la plaza que está delante de la puerta de las Neh. 8:3
  • estaba sobre un púlpito de madera, que habían hecho para ello; y junto á Neh. 8:4
  • todo el pueblo, (porque estaba más alto que todo el pueblo); y como lo abrió Neh. 8:5
  • claramente, y ponían el sentido, de modo que entendiesen la lectura. Neh. 8:8
  • sacerdote Esdras, escriba, y los Levitas que hacían entender al pueblo Neh. 8:9
  • bebed vino dulce, y enviad porciones á los que no tienen prevenido; porque día Neh. 8:10
  • callar á todo el pueblo, diciendo: Callad, que es día santo, y no os Neh. 8:11
  • porque habían entendido las palabras que les habían enseñado. Neh. 8:12
  • Y hallaron escrito en la ley que Jehová había mandado por mano de Neh. 8:14
  • Y que hiciesen saber, y pasar pregón por Neh. 8:15
  • Y toda la congregación que volvió de la cautividad hicieron Neh. 8:17
  • y toda su milicia, la tierra y todo lo que está en ella, los mares y Neh. 9:6
  • Tú, eres oh Jehová, el Dios que escogiste á Abram, y lo sacaste Neh. 9:7
  • el pueblo de su tierra; porque sabías que habían hecho soberbiamente Neh. 9:10
  • sacaste aguas de la piedra; y dijísteles que entrasen á poseer la tierra, por Neh. 9:15
  • oir, ni se acordaron de tus maravillas que habías hecho con ellos; antes Neh. 9:17
  • de fundición, y dijeron: Este es tu Dios que te hizo subir de Egipto; y Neh. 9:18
  • de la cual habías dicho á sus padres que habían de entrar á poseerla. Neh. 9:23
  • reyes, y á los pueblos de la tierra, para que hiciesen de ellos á su Neh. 9:24
  • tras sus espaldas, y mataron tus profetas que protestaban contra ellos para Neh. 9:26
  • muchas miseraciones les dabas salvadores, que los salvasen de mano de sus Neh. 9:27
  • cual los dejaste en mano de sus enemigos, que se enseñorearon de ellos: pero Neh. 9:28
  • Y protestásteles que se volviesen á tu ley; mas ellos Neh. 9:29
  • nuestro, Dios grande, fuerte, terrible, que guardas el pacto y la Neh. 9:32
  • Tú empero eres justo en todo lo que ha venido sobre nosotros; porque Neh. 9:33
  • á tus mandamiento y á tus testimonios, con que les protestabas. Neh. 9:34
  • Y ellos en su reino y en tu mucho bien que les diste, y en la tierra espaciosa Neh. 9:35
  • He aquí que hoy somos siervos, henos aquí Neh. 9:36
  • Y se multiplica su fruto para los reyes que has puesto sobre nosotros por Neh. 9:37
  • y LOS que firmaron fueron, Nehemías el Neh. 10:1
  • porteros, y cantores, Nethineos, y todos los que se habían apartado de los Neh. 10:28
  • en la protestación y en el juramento de que andarían en la ley de Dios, que Neh. 10:29
  • Y que no daríamos nuestras hijas á los Neh. 10:30
  • Asimismo, que si los pueblos de la tierra Neh. 10:31
  • Y que cada año traeríamos las primicias Neh. 10:35
  • bestias, como está escrito en la ley; y que traeríamos los primogénitos de Neh. 10:36
  • Que traeríamos también las primicias de Neh. 10:37
  • Y que estaría el sacerdote hijo de Aarón Neh. 10:38
  • los vasos del santuario, y los sacerdotes que ministran, y los porteros, y Neh. 10:39
  • echó suertes para traer uno de diez que morase en Jerusalem, ciudad santa Neh. 11:1
  • Y bendijo el pueblo á todos los varones que voluntariamente se ofrecieron á Neh. 11:2
  • son los principales de la provincia que moraron en Jerusalem; mas en las Neh. 11:3
  • Todos los hijos de Phares que moraron en Jerusalem, fueron Neh. 11:6
  • Y sus hermanos los que hacían la obra de la casa Neh. 11:12
  • de Zabdi, hijo de Asaph, el principal, el que empezaba las alabanzas y acción Neh. 11:17
  • Y ESTOS son los sacerdotes y Levitas que subieron con Zorobabel hijo de Neh. 12:1
  • Binnui, Cadmiel, Serebías, Judá, y Mathanías, que con sus hermanos oficiaba en Neh. 12:8
  • sobre el muro, y puse dos coros grandes que fueron en procesión: el uno á la Neh. 12:31
  • Judá con respecto á los sacerdotes y Levitas que asistían. Neh. 12:44
  • el pueblo, y fué hallado en él escrito, que los Ammonitas y Moabitas no Neh. 13:1
  • alquilaron á Balaam contra ellos, para que los maldijera: mas nuestro Dios Neh. 13:2
  • Y fué que, como oyeron la ley, apartaron de Neh. 13:3
  • diezmo del grano, y del vino y del aceite, que estaba mandado dar á los Neh. 13:5
  • Y venido á Jerusalem, entendí el mal que había hecho Eliasib en atención á Neh. 13:7
  • Y dije que limpiasen las cámaras, é hice Neh. 13:9
  • Entendí asimismo que las partes de los Levitas no se les Neh. 13:10
  • hijo de Zaccur, hijo de Mathanías: pues que eran tenidos por fieles, y de Neh. 13:13
  • á esto, y no raigas mis misericordias que hice en la casa de mi Dios, y en Neh. 13:14
  • En aquellos días ví en Judá algunos que pisaban en lagares el sábado, y que Neh. 13:15
  • También estaban en ella Tirios que traían pescado y toda mercadería, y Neh. 13:16
  • Judá, y díjeles: ¿Qué mala cosa es esta que vosotros hacéis, profanando así Neh. 13:17
  • Sucedió pues, que cuando iba oscureciendo á las Neh. 13:19
  • una y dos veces los negociantes, y los que vendían toda especie de mercancía. Neh. 13:20
  • Y dije á los Levitas que se purificasen, y viniesen á Neh. 13:22
  • Ví asimismo en aquellos días Judíos que habían tomado mujeres de Asdod Neh. 13:23
  • y conforme á la lengua de cada pueblo; que no sabían hablar judaico. Neh. 13:24
  • por esto Salomón, rey de Israel? Bien que en muchas gentes no hubo rey Neh. 13:26
  • Acuérdate de ellos, Dios mío, contra los que contaminan el sacerdocio, y el Neh. 13:29
  • en los días de Assuero, (el Assuero que reinó desde la India hasta la Est. 1:1
  • Que en aquellos días, asentado que fué Est. 1:2
  • el pueblo, desde el mayor hasta el menor que se halló en Susán capital del Est. 1:5
  • Y la bebida fué según esta ley: Que nadie constriñese; porque así lo Est. 1:8
  • á Abagtha, y á Zetar, y á Carcas, siete eunucos que servían delante del rey Est. 1:10
  • Que trajesen á la reina Vasthi delante Est. 1:11
  • Preguntó entonces el rey á los sabios que sabían los tiempos, (porque así era Est. 1:13
  • Memucán, siete príncipes de Persia y de Media que veían la cara del rey, y se Est. 1:14
  • los príncipes, y contra todos los pueblos que hay en todas las provincias del Est. 1:16
  • esto las señoras de Persia y de Media que oyeren el hecho de la reina, á Est. 1:18
  • de Persia y de Media, y no sea traspasado: Que no venga más Vasthi delante del Est. 1:19
  • Y el mandamiento que hará el rey será oído en todo su Est. 1:20
  • pueblo conforme á su lenguaje, diciendo que todo hombre fuese señor en su Est. 1:22
  • rey Assuero, acordóse de Vasthi, y de lo que hizo, y de lo que fué Est. 2:1
  • en todas las provincias de su reino, que junte todas las mozas vírgenes de Est. 2:3
  • Y la moza que agradare á los ojos del rey, reine Est. 2:4
  • de Jerusalem con los cautivos que fueron llevados con Jechônías rey Est. 2:6
  • Y había criado á Hadassa, que es Esther, hija de su tío, porque Est. 2:7
  • Sucedió pues, que como se divulgó el mandamiento del Est. 2:8
  • y halló gracia delante de él; por lo que hizo darle prestamente sus Est. 2:9
  • porque Mardochêo le había mandado que no lo declarase. Est. 2:10
  • la moza venía así al rey: todo lo que ella decía se le daba, para venir Est. 2:13
  • Y llegado que fué el tiempo de Esther, hija de Est. 2:15
  • á su casa real en el mes décimo, que es el mes de Tebeth, en el año Est. 2:16
  • gracia y benevolencia delante de él más que todas las vírgenes; y puso la Est. 2:17
  • ni su pueblo; porque Esther hacía lo que decía Mardochêo, como cuando con Est. 2:20
  • Mas entendido que fué esto por Mardochêo, él lo Est. 2:22
  • y puso su silla sobre todos los príncipes que estaban con él. Est. 3:1
  • Y todos los siervos del rey que estaban á la puerta del rey, se Est. 3:2
  • Y los siervos del rey que estaban á la puerta, dijeron á Est. 3:3
  • Y aconteció que, hablándole cada día de esta manera Est. 3:4
  • Y vió Amán que Mardochêo ni se arrodillaba ni se Est. 3:5
  • en poco meter mano en solo Mardochêo; que ya le había declarado el pueblo de Est. 3:6
  • En el mes primero, que es el mes de Nisán, en el año Est. 3:7
  • Si place al rey, escríbase que sean destruídos; y yo pesaré diez Est. 3:9
  • sea para ti, y asimismo el pueblo, para que hagas de él lo que bien te Est. 3:11
  • mismo, y fué escrito conforme á todo lo que mandó Amán, á los príncipes del Est. 3:12
  • en un día, en el trece del mes duodécimo, que es el mes de Adar, y para Est. 3:13
  • La copia del escrito que se diese por mandamiento en cada Est. 3:14
  • LUEGO que supo Mardochêo todo lo que se había Est. 4:1
  • á Atach, uno de los eunucos del rey, que él había hecho estar delante de Est. 4:5
  • á Mardochêo, á la plaza de la ciudad que estaba delante de la puerta del Est. 4:6
  • Y Mardochêo le declaró todo lo que le había acontecido, y dióle Est. 4:7
  • la copia de la escritura del decreto que había sido dado en Susán para que Est. 4:8
  • pueblo de las provincias del rey saben, que cualquier hombre ó mujer que Est. 4:11
  • Entonces dijo Mardochêo que respondiesen á Esther: No pienses Est. 4:13
  • Y Esther dijo que respondiesen á Mardochêo: Est. 4:15
  • Ve, y junta á todos los Judíos que se hallan en Susán, y ayunad por Est. 4:16
  • Mardochêo, é hizo conforme á todo lo que le mandó Esther. Est. 4:17
  • Y ACONTECIÓ que al tercer día se vistió Esther su Est. 5:1
  • Y fué que, como vió á la reina Esther que Est. 5:2
  • venga hoy el rey con Amán al banquete que le he hecho. Est. 5:4
  • Daos priesa, llamad á Amán, para hacer lo que Esther ha dicho. Vino pues el Est. 5:5
  • otorgar mi petición y hacer mi demanda, que venga el rey con Amán al banquete Est. 5:8
  • vió á Mardochêo á la puerta del rey, que no se levantaba ni se movía de su Est. 5:9
  • de sus hijos, y todas las cosas con que el rey le había engrandecido y Est. 5:11
  • hizo venir con el rey al banquete que ella dispuso, sino á mí: y aun Est. 5:12
  • Mas todo esto nada me sirve cada vez que veo al judío Mardochêo sentado á la Est. 5:13
  • de cincuenta codos, y mañana di al rey que cuelguen á Mardochêo en ella; y Est. 5:14
  • noche se le fué el sueño al rey, y dijo que le trajesen el libro de las Est. 6:1
  • Y hallóse escrito que Mardochêo había denunciado de Est. 6:2
  • Y dijo el rey: ¿Qué honra ó que distinción se hizo á Mardochêo Est. 6:3
  • de la casa del rey, para decir al rey que hiciese colgar á Mardochêo en Est. 6:4
  • A quién deseará el rey hacer honra más que á mí? Est. 6:6
  • Traigan el vestido real de que el rey se viste, y el caballo en Est. 6:8
  • dicho, y hazlo así con el judío Mardochêo, que se sienta á la puerta del rey Est. 6:10
  • su mujer, y á todos sus amigos, todo lo que le había acontecido: y dijéronle Est. 6:13
  • para hacer venir á Amán al banquete que Esther había dispuesto. Est. 6:14
  • siervas fuéramos vendidos, callárame, bien que el enemigo no compensara el Est. 7:4
  • la reina Esther por su vida; porque vió que estaba resuelto para él el mal Est. 7:7
  • y Amán había caído sobre el lecho en que estaba Esther. Entonces dijo el Est. 7:8
  • la horca de cincuenta codos de altura que hizo Amán para Mardochêo, el cual Est. 7:9
  • Así colgaron á Amán en la horca que él había hecho aparejar para Est. 7:10
  • del rey, porque Esther le declaró lo que era respecto de ella. Est. 8:1
  • Y quitóse el rey su anillo que había vuelto á tomar de Aman, y Est. 8:2
  • echóse á sus pies, llorando y rogándole que hiciese nula la maldad de Amán Est. 8:3
  • designio de Amán hijo de Amadatha Agageo, que escribió para destruir á los Est. 8:5
  • Porque ¿cómo podré yo ver el mal que alcanzará á mi pueblo? ¿cómo podré Est. 8:6
  • el anillo del rey; porque la escritura que se sella con el anillo del rey Est. 8:8
  • escribanos del rey en el mes tercero, que es Siván, á veintitrés del mismo Est. 8:9
  • Con intimación de que el rey concedía á los Judíos que Est. 8:11
  • Assuero, en el trece del mes duodécimo, que es el mes de Adar. Est. 8:12
  • La copia de la escritura que había de darse por ordenanza en Est. 8:13
  • Y EN el mes duodécimo y que es el mes de Adar, á trece del Est. 9:1
  • rey Assuero, para meter mano sobre los que habían procurado su mal: y nadie Est. 9:2
  • también mañana á los Judíos en Susán, que hagan conforme á la ley de hoy Est. 9:13
  • Y mandó el rey que se hiciese así: y dióse la orden en Est. 9:14
  • Y los Judíos que estaban en Susán, se juntaron Est. 9:15
  • En cuanto á los otros Judíos que estaban en las provincias del rey Est. 9:16
  • Mas los Judíos que estaban en Susán se juntaron en el Est. 9:18
  • Por tanto los Judíos aldeanos que habitan en las villas sin muro Est. 9:19
  • y envió letras á todos los Judíos que estaban en todas las provincias Est. 9:20
  • Ordenándoles que celebrasen el día décimocuarto del Est. 9:21
  • Como días en que los Judíos tuvieron reposo de sus Est. 9:22
  • hacer, según habían comenzado, lo que les escribió Mardochêo. Est. 9:23
  • los Judíos para destruirlos, y echó Pur, que quiere decir suerte, para Est. 9:24
  • intimó por carta: El perverso designio que aquél trazó contra los Judíos Est. 9:25
  • las palabras pues de esta carta, y por lo que ellos vieron sobre esto, y lo Est. 9:26
  • Y que estos dos días serían en memoria, y Est. 9:28
  • de la grandeza de Mardochêo, con que el rey le engrandeció, ¿no está Est. 10:2
  • criados: y era aquel varón grande más que todos los Orientales. Job 1:3
  • enviaban á llamar sus tres hermanas, para que comiesen y bebiesen con ellos. Job 1:4
  • Y acontecía que, habiendo pasado en turno los días Job 1:5
  • No has considerado á mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra Job 1:8
  • tú cercado á él, y á su casa, y á todo lo que tiene en derredor? Al trabajo de Job 1:10
  • ahora tu mano, y toca á todo lo que tiene, y verás si no te blasfema Job 1:11
  • Y dijo Jehová á Satán: He aquí, todo lo que tiene está en tu mano: solamente Job 1:12
  • Y un día aconteció que sus hijos é hijas comían y bebían Job 1:13
  • Y vino un mensajero á Job, que le dijo: Estando arando los bueyes Job 1:14
  • Aun estaba éste hablando, y vino otro que dijo: Fuego de Dios cayó del cielo Job 1:16
  • estaba éste hablando, y vino otro que dijo: Los Caldeos hicieron tres Job 1:17
  • Entre tanto que éste hablaba, vino otro que dijo Job 1:18
  • Y he aquí un gran viento que vino del lado del desierto, é hirió Job 1:19
  • Y OTRO día aconteció que vinieron los hijos de Dios para Job 2:1
  • No has considerado á mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra Job 2:3
  • dijo á Jehová: Piel por piel, todo lo que el hombre tiene dará por su vida. Job 2:4
  • Bildad Suhita, y Sophar Naamathita, luego que oyeron todo este mal que le Job 2:11
  • ninguno le hablaba palabra, porque veían que el dolor era muy grande. Job 2:13
  • Perezca el día en que yo nací, Y la noche que se dijo Job 3:3
  • de muerte; Repose sobre él nublado, Que lo haga horrible como caliginoso Job 3:5
  • Oh si fuere aquella noche solitaria, Que no viniera canción alguna en ella! Job 3:7
  • Maldíganla los que maldicen al día, Los que se Job 3:8
  • las rodillas? ¿Y para qué las tetas que mamase? Job 3:12
  • Pues que ahora yaciera yo, y reposara Job 3:13
  • y con los consejeros de la tierra, Que edifican para sí los desiertos; Job 3:14
  • O con los príncipes que poseían el oro, Que henchían sus Job 3:15
  • como aborto, Como los pequeñitos que nunca vieron luz? Job 3:16
  • Que esperan la muerte, y ella no llega Job 3:21
  • Que se alegran sobremanera, Y se gozan Job 3:22
  • Por qué al hombre que no sabe por donde vaya, Y al cual Job 3:23
  • Pues antes que mi pan viene mi suspiro; Y mis Job 3:24
  • Porque el temor que me espantaba me ha venido, Y hame Job 3:25
  • Al que vacilaba, enderezaban tus palabras Job 4:4
  • Mas ahora que el mal sobre ti ha venido, te es Job 4:5
  • Recapacita ahora, ¿quién que fuera inocente se perdiera? Y ¿en Job 4:7
  • Como yo he visto, los que aran iniquidad Y siembran injuria Job 4:8
  • Sobrevínome un espanto y un temblor, Que estremeció todos mis huesos: Job 4:14
  • Y un espíritu pasó por delante de mí, Que hizo se erizara el pelo de mi Job 4:15
  • Cuyo rostro yo no conocí, Y quedo, oí que decía: Job 4:16
  • Si será el hombre más justo que Dios? ¿Si será el varón más limpio Job 4:17
  • He aquí que en sus siervos no confía, Y notó Job 4:18
  • Cuánto más en los que habitan en casas de lodo, Cuyo Job 4:19
  • Es cierto que al necio la ira lo mata, Y al Job 5:2
  • Yo he visto al necio que echaba raíces, Y en la misma hora Job 5:3
  • grandes é inescrutables, Y maravillas que no tienen cuento: Job 5:9
  • Que da la lluvia sobre la haz de la Job 5:10
  • Que pone los humildes en altura, Y los Job 5:11
  • Que frustra los pensamientos de los Job 5:12
  • Que prende á los sabios en la astucia Job 5:13
  • Porque él es el que hace la llaga, y él la vendará: El Job 5:18
  • Y sabrás que hay paz en tu tienda; Y visitarás Job 5:24
  • Asimismo echarás de ver que tu simiente es mucha, Y tu prole Job 5:25
  • á la sepultura, Como el montón de trigo que se coge á su tiempo. Job 5:26
  • He aquí lo que hemos inquirido, lo cual es así Job 5:27
  • Porque pesaría aquél más que la arena del mar: Y por tanto mis Job 6:3
  • Las cosas que mi alma no quería tocar, Por los Job 6:7
  • Quién me diera que viniese mi petición, Y que Dios me Job 6:8
  • Y que pluguiera á Dios quebrantarme; Que Job 6:9
  • asaltase con dolor sin dar más tregua, Que yo no he escondido las palabras Job 6:10
  • Que están escondidas por la helada, Y Job 6:16
  • Que al tiempo del calor son deshechas Job 6:17
  • ciertamente como ellas sois vosotros: Que habéis visto el tormento, y teméis. Job 6:21
  • de rectitud! Mas ¿qué reprende el que reprende de vosotros? Job 6:25
  • Y los discursos de un desesperado, que son como el viento? Job 6:26
  • Y mis días fueron más ligeros que la lanzadera del tejedor, Y Job 7:6
  • Acuérdate que mi vida es viento, Y que mis ojos Job 7:7
  • Los ojos de los que me ven, no me verán más: Tus ojos Job 7:8
  • La nube se consume, y se va: Así el que desciende al sepulcro no subirá; Job 7:9
  • Soy yo la mar, ó ballena, Que me pongas guarda? Job 7:12
  • el ahogamiento, Y quiso la muerte más que mis huesos. Job 7:15
  • he de vivir yo para siempre; Déjáme, pues que mis días son vanidad. Job 7:16
  • Qué es el hombre, para que lo engrandezcas, Y que pongas Job 7:17
  • no me dejarás, Ni me soltarás hasta que trague mi saliva? Job 7:19
  • Por qué me has puesto contrario á ti, Y que á mí mismo sea pesado? Job 7:20
  • Tales son los caminos de todos los que olvidan á Dios: Y la esperanza del Job 8:13
  • Los que te aborrecen, serán vestidos de Job 8:22
  • Ciertamente yo conozco que es así: ¿Y cómo se justificará el Job 9:2
  • Que arranca los montes con su furor, Y Job 9:5
  • Que remueve la tierra de su lugar, Y Job 9:6
  • Que manda al sol, y no sale; Y sella Job 9:7
  • El que extiende solo los cielos, Y anda Job 9:8
  • El que hizo el Arcturo, y el Orión, y las Job 9:9
  • El que hace cosas grandes é Job 9:10
  • He aquí que él pasará delante de mí, y yo no lo Job 9:11
  • su ira, Y debajo de él se encorvan los que ayudan á los soberbios. Job 9:13
  • Que aunque fuese yo justo, no Job 9:15
  • Que si yo le invocase, y él me Job 9:16
  • No me ha concedido que tome mi aliento; Mas hame hartado Job 9:18
  • Bien que yo fuese íntegro, no conozco mi Job 9:21
  • Una cosa resta que yo diga: Al perfecto y al impío él Job 9:22
  • Mis días han sido más ligeros que un correo; Huyeron, y no vieron el Job 9:25
  • cual navíos veloces: Como el águila que se arroja á la comida. Job 9:26
  • Contúrbanme todos mis trabajos; Sé que no me darás por libre. Job 9:28
  • Porque no es hombre como yo, para que yo le responda, Y vengamos Job 9:32
  • No hay entre nosotros árbitro Que ponga su mano sobre nosotros ambos. Job 9:33
  • Parécete bien que oprimas, Que deseches la obra de Job 10:3
  • Para que inquieras mi iniquidad, Y busques Job 10:6
  • Sobre saber tú que no soy impío, Y que no hay quien de Job 10:7
  • Acuérdate ahora que como á lodo me diste forma: ¿Y en Job 10:9
  • tienes guardadas en tu corazón; Yo sé que esto está cerca de ti. Job 10:13
  • días poca cosa? Cesa pues, y déjame, para que me conforte un poco. Job 10:20
  • Antes que vaya para no volver, A la tierra de Job 10:21
  • Como sombra de muerte, sin orden, Y que aparece como la oscuridad misma. Job 10:22
  • Mas ¡oh quién diera que Dios hablara, Y abriera sus labios Job 11:5
  • Y que te declarara los arcanos de la Job 11:6
  • Es más alto que los cielos: ¿qué harás? Es más Job 11:8
  • Su dimensión es más larga que la tierra, Y más ancha que la mar. Job 11:9
  • y la echares de ti, Y no consintieres que more maldad en tus habitaciones; Job 11:14
  • O te acordarás de él como de aguas que pasaron: Job 11:16
  • Y confiarás, que habrá esperanza; Y cavarás, y Job 11:18
  • Ciertamente que vosotros sois el pueblo; Y con Job 12:2
  • yo seso como vosotros; No soy yo menos que vosotros: ¿Y quién habrá que no Job 12:3
  • Yo soy uno de quien su amigo se mofa, Que invoca á Dios, y él le responde Job 12:4
  • como una lámpara despreciada de aquel que está á sus anchuras. Job 12:5
  • las tiendas de los ladrones, Y los que provocan á Dios viven seguros; En Job 12:6
  • en efecto, pregunta ahora á las bestias, que ellas te enseñarán; Y á las aves Job 12:7
  • O habla á la tierra, que ella te enseñará; Los peces de la Job 12:8
  • Qué cosa de todas estas no entiende Que la mano de Jehová la hizo? Job 12:9
  • fortaleza y la existencia; Suyo es el que yerra, y el que hace errar. Job 12:16
  • El impide el labio á los que dicen verdad, Y quita á los Job 12:20
  • del pueblo de la tierra, Y háceles que se pierdan vagueando sin camino: Job 12:24
  • HE AQUÍ que todas estas cosas han visto mis Job 13:1
  • lo sabéis, lo sé yo; No soy menos que vosotros. Job 13:2
  • Que ciertamente vosotros sois Job 13:4
  • Sería bueno que él os escudriñase? ¿Os burlaréis Job 13:9
  • y hablaré yo, Y véngame después lo que viniere. Job 13:13
  • ahora, si yo me apercibiere á juicio, Sé que seré justificado. Job 13:18
  • Quién es el que pleiteará conmigo? Porque si ahora Job 13:19
  • gastando como de carcoma, Como vestido que se come de polilla. Job 13:28
  • Que sale como una flor y es cortado; Y Job 14:2
  • yace, y no se tornará á levantar: Hasta que no haya cielo no despertarán, Ni Job 14:12
  • Oh quién me diera que me escondieses en el sepulcro, Que Job 14:13
  • Todos los días de mi edad esperaré, Hasta que venga mi mutación. Job 14:14
  • Y ciertamente el monte que cae se deshace, Y las peñas son Job 14:18
  • son desgastadas con el agua impetuosa, Que se lleva el polvo de la tierra: de Job 14:19
  • Para siempre serás más fuerte que él, y él se va; Demudarás su rostro Job 14:20
  • Naciste tú primero que Adam? ¿O fuiste formado antes que Job 15:7
  • Oíste tú el secreto de Dios, Que detienes en ti solo la sabiduría? Job 15:8
  • Qué sabes tú que no sepamos? ¿Qué entiendes que no Job 15:9
  • también hay viejo Mucho mayor en días que tu padre. Job 15:10
  • Qué cosa es el hombre para que sea limpio, Y que se justifique el Job 15:14
  • He aquí que en sus santos no confía, Y ni los Job 15:15
  • Cuánto menos el hombre abominable y vil, Que bebe la iniquidad como agua? Job 15:16
  • yo te mostraré Y te contaré lo que he visto: Job 15:17
  • Lo que los sabios nos contaron De sus Job 15:18
  • El no creerá que ha de volver de las tinieblas, Y Job 15:22
  • Desasosegado á comer siempre, Sabe que le está aparejado día de tinieblas. Job 15:23
  • asoladas, Las casas inhabitadas, Que estaban puestas en montones. Job 15:28
  • alma estuviera en lugar de la mía, Que yo os tendría compañía en las Job 16:4
  • me has arrugado; testigo es mi flacura, Que se levanta contra mí para Job 16:8
  • Mas he aquí que en los cielos está mi testigo, Y mi Job 16:19
  • El que denuncia lisonjas á sus prójimos Job 17:5
  • Mas volved todos vosotros, y venid ahora, Que no hallaré entre vosotros sabio. Job 17:10
  • Oh tú, que despedazas tu alma con tu furor Job 18:4
  • por venir, Como ocupó el pavor á los que fueron antes. Job 18:20
  • del impío, Y este será el lugar del que no conoció á Dios. Job 18:21
  • Sea así que realmente haya yo errado, Conmigo Job 19:4
  • Sabed ahora que Dios me ha trastornado, Y traído en Job 19:6
  • mis confidentes me aborrecieron; Y los que yo amaba, se tornaron contra mí. Job 19:19
  • Quién diese ahora que mis palabras fuesen escritas Job 19:23
  • Que con cincel de hierro y con plomo Job 19:24
  • Yo sé que mi Redentor vive, Y al fin se Job 19:25
  • decir: ¿Por qué lo perseguimos? Ya que la raíz del negocio en mí se Job 19:28
  • espada á causa de las injusticias, Para que sepáis que hay un juicio. Job 19:29
  • No sabes esto que fué siempre, Desde el tiempo que Job 20:4
  • Que la alegría de los impíos es breve Job 20:5
  • su estiércol perecerá para siempre: Los que le hubieren visto, dirán: ¿Qué es Job 20:7
  • El ojo que le habrá visto, nunca más le verá Job 20:9
  • rogando; Y sus manos tornarán lo que él robó. Job 20:10
  • el trabajo conforme á la hacienda que tomó; Y no tragará, ni gozará. Job 20:18
  • en su vientre, Ni salvará nada de lo que codiciaba. Job 20:20
  • No quedó nada que no comiese: Por tanto su bien no Job 20:21
  • Esta es la parte que Dios apareja al hombre impío, Y la Job 20:29
  • Soportadme, y yo hablaré; Y después que hubiere hablado, escarneced. Job 21:3
  • Dicen pues á Dios: Apártate de nosotros, Que no queremos el conocimiento de Job 21:14
  • Quién es el Todopoderoso, para que le sirvamos? ¿Y de qué nos Job 21:15
  • He aquí que su bien no está en manos de ellos Job 21:16
  • paja delante del viento, Y como el tamo que arrebata el torbellino. Job 21:18
  • su violencia; Y le dará su pago, para que conozca. Job 21:19
  • á Dios sabiduría, Juzgando él á los que están elevados? Job 21:22
  • pensamientos, Y las imaginaciones que contra mí forjáis. Job 21:27
  • No habéis preguntado á los que pasan por los caminos, Por cuyas Job 21:29
  • Que el malo es reservado para el día de Job 21:30
  • denunciará en su cara su camino? Y de lo que él hizo, ¿quién le dará el pago? Job 21:31
  • su contentamiento el Omnipotente en que tú seas justificado, O provecho de Job 22:3
  • Quieres tú guardar la senda antigua, Que pisaron los hombres perversos? Job 22:15
  • Que decían á Dios: Apártate de nosotros Job 22:17
  • Y tendrás más oro que tierra, Y como piedras de arroyos Job 22:24
  • Hoy también hablaré con amargura; Que es más grave mi llaga que mi Job 23:2
  • Yo sabría lo que él me respondería, Y entendería lo Job 23:5
  • Guardé las palabras de su boca más que mi comida. Job 23:12
  • El pues acabará lo que ha determinado de mí: Y muchas Job 23:14
  • PUESTO que no son ocultos los tiempos al Job 24:1
  • Al desnudo hacen dormir sin ropa, Y que en el frío no tenga cobertura. Job 24:7
  • Ellos son los que, rebeldes á la luz, Nunca Job 24:13
  • En las tinieblas minan las casas, Que de día para sí señalaron; No Job 24:16
  • Son instables más que la superficie de las aguas; Su Job 24:18
  • A la mujer estéril que no paría, afligió; Y á la viuda Job 24:21
  • hombre con Dios? ¿Y cómo será limpio el que nace de mujer? Job 25:4
  • He aquí que ni aun la misma luna será Job 25:5
  • Cuánto menos el hombre que es un gusano, Y el hijo de hombre Job 25:6
  • En qué ayudaste al que no tiene fuerza? ¿Has amparado al Job 26:2
  • En qué aconsejaste al que no tiene ciencia, Y mostraste bien Job 26:3
  • palabras, Y cuyo es el espíritu que de ti sale? Job 26:4
  • ha apartado mi causa, Y el Omnipotente, que amargó el alma mía, Job 27:2
  • Que todo el tiempo que mi alma Job 27:3
  • Nunca tal acontezca que yo os justifique: Hasta morir no Job 27:5
  • es la esperanza del hipócrita, por mucho que hubiere robado, Cuando Dios Job 27:8
  • á la mano de Dios: No esconderé lo que hay para con el Omnipotente. Job 27:11
  • He aquí que todos vosotros lo habéis visto Job 27:12
  • suerte del hombre impío, Y la herencia que los violentos han de recibir del Job 27:13
  • Los que le quedaren, en muerte serán Job 27:15
  • su casa como la polilla, Y cual cabaña que el guarda hizo. Job 27:18
  • todo á la perfección, Las piedras que hay en la oscuridad y en la Job 28:3
  • el torrente de junto al morador, Aguas que el pie había olvidado: Sécanse Job 28:4
  • Senda que nunca la conoció ave, Ni ojo de Job 28:7
  • se hará mención: La sabiduría es mejor que piedras preciosas. Job 28:18
  • Y dijo al hombre: He aquí que el temor del Señor es la sabiduría Job 28:28
  • en los meses pasados, Como en los días que Dios me guardaba, Job 29:2
  • Cuando los oídos que me oían, me llamaban bienaventurado Job 29:11
  • Porque libraba al pobre que gritaba, Y al huérfano que carecía Job 29:12
  • La bendición del que se iba á perder venía sobre mí; Y Job 29:13
  • menesterosos era padre; Y de la causa que no entendía, me informaba con Job 29:16
  • Y moraba como rey en el ejército, Como el que consuela llorosos. Job 29:25
  • MAS ahora los más mozos de días que yo, se ríen de mí; Cuyos padres yo Job 30:1
  • Que cogían malvas entre los arbustos, Y Job 30:4
  • viles, y hombres sin nombre, Más bajos que la misma tierra. Job 30:8
  • Porque yo conozco que me reduces á la muerte; Y á la casa Job 30:23
  • para el impío, Y extrañamiento para los que obran iniquidad? Job 31:3
  • Porque es maldad é iniquidad, Que han de castigar los jueces. Job 31:11
  • Porque es fuego que devoraría hasta el sepulcro, Y Job 31:12
  • El que en el vientre me hizo á mí, ¿no lo Job 31:15
  • Si he visto que pereciera alguno sin vestido, Y al Job 31:19
  • el huérfano mi mano, Aunque viese que me ayudarían en la puerta; Job 31:21
  • Si me alegré de que mi hacienda se multiplicase, Y de Job 31:25
  • Si me alegré en el quebrantamiento del que me aborrecía, Y me regocijé cuando Job 31:29
  • Que ni aun entregué al pecado mi Job 31:30
  • quien me oyese! He aquí mi impresión es que el Omnipotente testificaría por Job 31:35
  • furor, por cuanto justificaba su vida más que á Dios. Job 32:2
  • disputa, porque eran más viejos de días que él. Job 32:4
  • Empero viendo Eliú que no había respuesta en la boca de Job 32:5
  • E inspiración del Omnipotente los hace que entiendan. Job 32:8
  • escuchado vuestros argumentos, En tanto que buscabais palabras. Job 32:11
  • Os he pues prestado atención, Y he aquí que no hay de vosotros quien redarguya Job 32:12
  • De cierto mi vientre está como el vino que no tiene respiradero, Y se rompe Job 32:19
  • He aquí que mi terror no te espantará, Ni mi Job 33:7
  • míos, Y yo oí la voz de tus palabras que decían: Job 33:8
  • He aquí que él buscó achaques contra mí, Y me Job 33:10
  • hablado justamente: Yo te responderé que mayor es Dios que el hombre. Job 33:12
  • su alma de corrupción, Y su vida de que pase á cuchillo. Job 33:18
  • Que le hace que su vida aborrezca el Job 33:20
  • desfallece sin verse, Y sus huesos, que antes no se veían, aparecen. Job 33:21
  • se acerca al sepulcro, Y su vida á los que causan la muerte. Job 33:22
  • elocuente anunciador muy escogido, Que anuncie al hombre su deber; Job 33:23
  • Que le diga que Dios tuvo de él Job 33:24
  • Enterneceráse su carne más que de niño, Volverá á los días de su Job 33:25
  • El mira sobre los hombres; y el que dijere: Pequé, y pervertí lo recto Job 33:27
  • Dios redimirá su alma, que no pase al sepulcro, Y su vida se Job 33:28
  • Que si tuvieres razones, respóndeme Job 33:32
  • Qué hombre hay como Job, Que bebe el escarnio como agua? Job 34:7
  • Y va en compañía con los que obran iniquidad, Y anda con los Job 34:8
  • Enseñorearáse el que aborrece juicio? ¿Y condenarás tú Job 34:17
  • Cuánto menos á aquel que no hace acepción de personas de Job 34:19
  • sombra de muerte Donde se encubran los que obran maldad. Job 34:22
  • pues él al hombre más de lo justo, Para que vaya con Dios á juicio. Job 34:23
  • delante de él el clamor del pobre, Y que oiga el clamor de los necesitados. Job 34:28
  • Haciendo que no reine el hombre hipócrita Para Job 34:30
  • Enséñame tú lo que yo no veo: Que si hice mal, no lo Job 34:32
  • rehuses, Ora aceptes, y no yo: Di si no, lo que tú sabes. Job 34:33
  • Que Job no habla con sabiduría, Y que Job 34:35
  • Deseo yo que Job sea probado ampliamente, A Job 34:36
  • Piensas ser conforme á derecho Esto que dijiste: Más justo soy yo que Dios? Job 35:2
  • Mira á los cielos, y ve, Y considera que las nubes son más altas que tú. Job 35:5
  • dice: ¿Dónde está Dios mi Hacedor, Que da canciones en la noche, Job 35:10
  • Que nos enseña más que á las bestias de Job 35:11
  • mentira mis palabras; Contigo está el que es íntegro en sus conceptos. Job 36:4
  • He aquí que Dios es grande, mas no desestima á Job 36:5
  • les dará á conocer la obra de ellos, Y que prevalecieron sus rebeliones. Job 36:9
  • de ellos para la corrección, Y díce les que se conviertan de la iniquidad. Job 36:10
  • Por lo cual teme que en su ira no te quite con golpe, El Job 36:18
  • No anheles la noche, En que desaparecen los pueblos de su Job 36:20
  • iniquidad; Pues ésta escogiste más bien que la aflicción. Job 36:21
  • He aquí que Dios es excelso con su potencia Job 36:22
  • He aquí que sobre él extiende su luz, Y cobija Job 36:30
  • Bien que por esos medios castiga á los Job 36:31
  • ella anunciará el trueno, su compañero, Que hay acumulación de ira sobre el Job 36:33
  • su voz terrible, y el sonido que sale de su boca. Job 37:2
  • con su voz; El hace grandes cosas, que nosotros no entendemos. Job 37:5
  • Así hace retirarse á todo hombre, Para que los hombres todos reconozcan su Job 37:7
  • sobre la haz del mundo, En la tierra, lo que él les mandara. Job 37:12
  • contarle cuando yo hablaré? Por más que el hombre razone, quedará como Job 37:20
  • la luz esplendente en los cielos, Luego que pasa el viento y los limpia, Job 37:21
  • Quién es ése que oscurece el consejo Con palabras Job 38:2
  • Para que ocupe los fines de la tierra, Y que Job 38:13
  • Alzarás tú á las nubes tu voz, Para que te cubra muchedumbre de aguas? Job 38:34
  • Enviarás tú los relámpagos, para que ellos vayan? ¿Y diránte ellos Job 38:35
  • Sabes tú el tiempo en que paren las cabras monteses? ¿O Job 39:1
  • es su pasto, Y anda buscando todo lo que está verde. Job 39:8
  • Fiarás de él que te tornará tu simiente, Y que la Job 39:12
  • Y olvídase de que los pisará el pie, Y que los Job 39:15
  • como si no fuesen suyos, No temiendo que su trabajo haya sido en vano: Job 39:16
  • Luego que se levanta en alto, Búrlase del Job 39:18
  • Antes como que dice entre los clarines: ¡Ea! Y Job 39:25
  • contender con el Omnipotente? El que disputa con Dios, responda á esto. Job 40:2
  • He aquí que yo soy vil, ¿qué te responderé? Mi Job 40:4
  • Y yo también te confesaré Que podrá salvarte tu diestra. Job 40:14
  • He aquí ahora que su fuerza está en sus lomos, Y su Job 40:16
  • es la cabeza de los caminos de Dios: El que lo hizo, puede hacer que su Job 40:19
  • He aquí que él tomará el río sin inmutarse: Y Job 40:23
  • con el anzuelo, O con la cuerda que le echares en su lengua? Job 41:1
  • Hará concierto contigo Para que lo tomes por siervo perpetuo? Job 41:4
  • He aquí que la esperanza acerca de él será Job 41:9
  • Nadie hay tan osado que lo despierte: ¿Quién pues podrá Job 41:10
  • Quién me ha anticipado, para que yo restituya? Todo lo que hay Job 41:11
  • El uno se junta con el otro, Que viento no entra entre ellos. Job 41:16
  • con el otro, Están trabados entre sí, que no se pueden apartar. Job 41:17
  • sale humo, Como de una olla ó caldero que hierve. Job 41:20
  • En pos de sí hace resplandecer la senda, Que parece que la mar es cana. Job 41:32
  • Yo conozco que todo lo puedes, Y que no hay Job 42:2
  • Quién es el que oscurece el consejo sin ciencia Job 42:3
  • Y aconteció que después que habló Jehová estas Job 42:7
  • y aumentó al doble todas las cosas que habían sido de Job. Job 42:10
  • y todas sus hermanas, y todos los que antes le habían conocido, y Job 42:11
  • Jehová la postrimería de Job más que su principio; porque tuvo catorce Job 42:12
  • BIENAVENTURADO el varón que no anduvo en consejo de malos, Ni Sal. 1:1
  • plantado junto á arroyos de aguas, Que da su fruto en su tiempo, Y su Sal. 1:3
  • No así los malos: Sino como el tamo que arrebata el viento. Sal. 1:4
  • El que mora en los cielos se reirá; El Sal. 2:4
  • poco su furor. Bienaventurados todos los que en él confían. Sal. 2:12
  • escudo alrededor de mí: Mi gloria, y el que ensalza mi cabeza. Sal. 3:3
  • No temeré de diez millares de pueblos, Que pusieren cerco contra mí. Sal. 3:6
  • Sabed pues, que Jehová hizo apartar al pío para sí Sal. 4:3
  • Tú diste alegría en mi corazón, Más que tienen ellos en el tiempo que se Sal. 4:7
  • Porque tú no eres un Dios que ame la maldad: El malo no habitará Sal. 5:4
  • de tus ojos: Aborreces á todos los que obran iniquidad. Sal. 5:5
  • Destruirás á los que hablan mentira: Al hombre de Sal. 5:6
  • Y alegrarse han todos los que en ti confían; Para siempre darán Sal. 5:11
  • Sigaión de David, que cantó á Jehová sobre las palabras Sal. 7:
  • en ti he confiado: Sálvame de todos los que me persiguen, y líbrame; Sal. 7:1
  • No sea que arrebate mi alma, cual león Que Sal. 7:2
  • pacífico conmigo, (Hasta he libertado al que sin causa era mi enemigo;) Sal. 7:4
  • Y despierta en favor mío el juicio que mandaste. Sal. 7:6
  • Mi escudo está en Dios, Que salva á los rectos de corazón. Sal. 7:10
  • Dios es el que juzga al justo: Y Dios está airado Sal. 7:11
  • muerte; Ha labrado sus saetas para los que persiguen. Sal. 7:13
  • ha cavado, y ahondádolo; Y en la fosa que hizo caerá. Sal. 7:15
  • grande es tu nombre en toda la tierra, Que has puesto tu gloria sobre los Sal. 8:1
  • De la boca de los chiquitos y de los que maman, fundaste la fortaleza, A Sal. 8:2
  • de tus dedos, La luna y las estrellas que tú formaste: Sal. 8:3
  • Digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, Y el hijo Sal. 8:4
  • Pues le has hecho poco menor que los ángeles, Y coronástelo de Sal. 8:5
  • siempre los asolamientos; Y las ciudades que derribaste, Su memoria pereció Sal. 9:6
  • Y en ti confiarán los que conocen tu nombre; Por cuanto tú Sal. 9:10
  • Cantad á Jehová, que habita en Sión: Noticiad en los Sal. 9:11
  • de mí, Jehová: Mira mi aflicción que padezco de los que me aborrecen Sal. 9:13
  • Hundiéronse las gentes en la fosa que hicieron; En la red que escondieron Sal. 9:15
  • Jehová fué conocido en el juicio que hizo; En la obra de sus manos fué Sal. 9:16
  • al infierno, Todas las gentes que se olvidan de Dios. Sal. 9:17
  • temor en ellos: Conozcan las gentes que son no más que hombres. (Selah.) Sal. 9:20
  • pobre: Serán cogidos en los artificios que han ideado. Sal. 10:2
  • el malo á Dios? En su corazón ha dicho que no lo inquirirás. Sal. 10:13
  • Del maligno buscarás su maldad, hasta que ninguna halles. Sal. 10:15
  • juzgar al huérfano y al pobre, A fin de que no vuelva más á hacer violencia el Sal. 10:18
  • prueba al justo; Empero al malo y al que ama la violencia, su alma aborrece. Sal. 11:5
  • todos los labios lisonjeros, La lengua que habla grandezas, Sal. 12:3
  • Que dijeron: Por nuestra lengua Sal. 12:4
  • dice Jehová: Pondrélos en salvo del que contra ellos se engríe. Sal. 12:5
  • Por ver si había algún entendido, Que buscara á Dios. Sal. 14:2
  • No tendrán conocimiento todos los que obran iniquidad, Que devoran á mi Sal. 14:4
  • El que anda en integridad, y obra justicia Sal. 15:2
  • El que no detrae con su lengua, Ni hace Sal. 15:3
  • menospreciado el vil; Mas honra á los que temen á Jehová: Y habiendo jurado Sal. 15:4
  • Ni contra el inocente tomó cohecho. El que hace estas cosas, no resbalará Sal. 15:5
  • Sino á los santos que están en la tierra, Y á los Sal. 16:3
  • Multiplicaránse los dolores de aquellos que sirven diligentes á otro dios: No Sal. 16:4
  • deleitosos, Y es hermosa la heredad que me ha tocado. Sal. 16:6
  • Bendeciré á Jehová que me aconseja: Aun en las noches me Sal. 16:7
  • mi alma en el sepulcro; Ni permitirás que tu santo vea corrupción. Sal. 16:10
  • y nada inicuo hallaste: Heme propuesto que mi boca no ha de propasarse. Sal. 17:3
  • Muestra tus estupendas misericordias, tú que salvas á los que en ti confían. De Sal. 17:7
  • De delante de los malos que me oprimen, De mis enemigos que me Sal. 17:9
  • Parecen al león que desea hacer presa, Y al leoncillo Sal. 17:12
  • las palabras de este cántico el día que le libró Jehová de mano de todos Sal. 18:
  • Libróme de mi poderoso enemigo, Y de los que me aborrecían, aunque eran ellos Sal. 18:17
  • palabra de Jehová: Escudo es á todos los que en él esperan. Sal. 18:30
  • Dios es el que me ciñe de fuerza, E hizo perfecto Sal. 18:32
  • cerviz de mis enemigos, Y destruí á los que me aborrecían. Sal. 18:40
  • Pusísteme por cabecera de gentes: Pueblo que yo no conocía, me sirvió. Sal. 18:43
  • Así que hubo oído, me obedeció; Los hijos Sal. 18:44
  • El Dios que me da las venganzas, Y sujetó Sal. 18:47
  • Y él, como un novio que sale de su tálamo, Alégrase cual Sal. 19:5
  • La ley de Jehová es perfecta, que vuelve el alma: El testimonio de Sal. 19:7
  • Los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran el corazón: El precepto de Sal. 19:8
  • El temor de Jehová, limpio, que permanece para siempre; Los Sal. 19:9
  • Deseables son más que el oro, y más que mucho oro afinado Sal. 19:10
  • quién los entenderá? Líbrame de los que me son ocultos. Sal. 19:12
  • asimismo á tu siervo de las soberbias; Que no se enseñoreen de mí: Entonces Sal. 19:13
  • Ahora echo de ver que Jehová guarda á su ungido: Oirálo Sal. 20:6
  • Salva, Jehová: Que el Rey nos oiga el día que lo Sal. 20:9
  • su corazón le diste, Y no le negaste lo que sus labios pronunciaron. (Selah.) Sal. 21:2
  • enemigos; Tu diestra alcanzará á los que te aborrecen. Sal. 21:8
  • Tú empero eres santo, Tú que habitas entre las alabanzas de Sal. 22:3
  • Todos los que me ven, escarnecen de mí; Estiran Sal. 22:7
  • á Jehová, líbrelo; Sálvele, puesto que en él se complacía. Sal. 22:8
  • Empero tú eres el que me sacó del vientre, El que me Sal. 22:9
  • Los que teméis á Jehová, alabadle Sal. 22:23
  • pobre, Ni de él escondió su rostro; Sino que cuando clamó á él, oyóle. Sal. 22:24
  • Mis votos pagaré delante de los que le temen. Sal. 22:25
  • y serán saciados: Alabarán á Jehová los que le buscan: Vivirá vuestro corazón Sal. 22:26
  • Postraránse delante de él todos los que descienden al polvo, Si bien Sal. 22:29
  • Vendrán, y anunciarán al pueblo que naciere, Su justicia que él hizo. Sal. 22:31
  • la tierra y su plenitud; El mundo, y los que en él habitan. Sal. 24:1
  • El limpio de manos, y puro de corazón: El que no ha elevado su alma á la Sal. 24:4
  • Tal es la generación de los que le buscan, De los que buscan tu Sal. 24:6
  • será confundido: Serán avergonzados los que se rebelan sin causa. Sal. 25:3
  • conmiseraciones y de tus misericordias, Que son perpetuas. Sal. 25:6
  • son misericordia y verdad, Para los que guardan su pacto y sus testimonios. Sal. 25:10
  • Quién es el hombre que teme á Jehová? El le enseñará el Sal. 25:12
  • El secreto de Jehová es para los que le temen; Y á ellos hará conocer su Sal. 25:14
  • Mira mis enemigos, que se han multiplicado, Y con odio Sal. 25:19
  • hombres de falsedad; Ni entré con los que andan encubiertamente. Sal. 26:4
  • he demandado á Jehová, ésta buscaré: Que esté yo en la casa de Jehová Sal. 27:4
  • Oye, oh Jehová, mi voz con que á ti clamo; Y ten misericordia de Sal. 27:7
  • contra mí testigos falsos, y los que respiran crueldad. Sal. 27:12
  • Hubiera yo desmayado, si no creyese que tengo de ver la bondad de Jehová Sal. 27:13
  • no sea yo, dejándome tú, Semejante á los que descienden al sepulcro. Sal. 28:1
  • á una con los malos, Y con los que hacen iniquidad: Los cuales hablan Sal. 28:3
  • Bendito Jehová, Que oyó la voz de mis ruegos. Sal. 28:6
  • esperó mi corazón, y fuí ayudado; Por lo que se gozó mi corazón, Y con mi Sal. 28:7
  • Voz de Jehová que quebranta los cedros; Y quebrantó Sal. 29:5
  • Voz de Jehová que derrama llamas de fuego. Sal. 29:7
  • Voz de Jehová que hará temblar el desierto; Hará Sal. 29:8
  • Voz de Jehová que hará estar de parto á las ciervas Sal. 29:9
  • mi alma del sepulcro; Dísteme vida, para que no descendiese á la sepultura. Sal. 30:3
  • Me sacarás de la red que han escondido para mí; Porque tú Sal. 31:4
  • Aborrecí á los que esperan en vanidades ilusorias; Mas Sal. 31:6
  • Ten misericordia de mí, oh Jehová, que estoy en angustia: Hanse Sal. 31:9
  • manera, y horror á mis conocidos: Los que me veían fuera, huían de mí. Sal. 31:11
  • No sea yo confundido, oh Jehová, ya que te he invocado; Sean corridos los Sal. 31:17
  • Enmudezcan los labios mentirosos, Que hablan contra el justo cosas duras Sal. 31:18
  • Cuán grande es tu bien, que has guardado para los que te Sal. 31:19
  • guarda Jehová, Y paga abundantemente al que obra con soberbia. Sal. 31:23
  • Esforzaos todos vosotros los que esperáis en Jehová, Y tome vuestro Sal. 31:24
  • entender, y te enseñaré el camino en que debes andar: Sobre ti fijaré mis Sal. 32:8
  • freno su boca ha de ser reprimida, Para que no lleguen á ti. Sal. 32:9
  • Muchos dolores para el impío; Mas el que espera en Jehová, lo cercará Sal. 32:10
  • Bienaventurada la gente de que Jehová es su Dios; El pueblo á Sal. 33:12
  • He aquí, el ojo de Jehová sobre los que le temen, Sobre los que esperan en Sal. 33:18
  • de Jehová acampa en derredor de los que le temen, Y los defiende. Sal. 34:7
  • Gustad, y ved que es bueno Jehová: Dichoso el hombre Sal. 34:8
  • sus santos; Porque no hay falta para los que le temen. Sal. 34:9
  • necesitaron, y tuvieron hambre; Pero los que buscan á Jehová, no tendrán falta Sal. 34:10
  • Quién es el hombre que desea vida, Que codicia días para Sal. 34:12
  • La ira de Jehová contra los que mal hacen, Para cortar de la tierra Sal. 34:16
  • Matará al malo la maldad; Y los que aborrecen al justo serán asolados. Sal. 34:21
  • DISPUTA, oh Jehová, con los que contra mí contienden; Pelea con Sal. 35:1
  • Avergüéncense y confúndanse los que buscan mi alma: Vuelvan atrás, y Sal. 35:4
  • Véngale el quebrantamiento que no sepa, Y su red que escondió lo Sal. 35:8
  • mis huesos dirán: Jehová, ¿quién como tú, Que libras al afligido del más Sal. 35:10
  • testigos falsos; Demandáronme lo que no sabía; Sal. 35:11
  • como por mi hermano andaba; Como el que trae luto por madre, enlutado me Sal. 35:14
  • de mí mis enemigos injustos: Ni los que me aborrecen sin causa hagan del Sal. 35:19
  • y sean confundidos á una los que de mi mal se alegran: Vístanse de Sal. 35:26
  • Canten y alégrense los que están á favor de mi justa causa, Y Sal. 35:27
  • por tanto, en sus propios ojos, Hasta que su iniquidad sea hallada Sal. 36:2
  • Extiende tu misericordia á los que te conocen, Y tu justicia á los Sal. 36:10
  • los malignos, Ni tengas envidia de los que hacen iniquidad. Sal. 37:1
  • en él: No te alteres con motivo del que prospera en su camino, Por el Sal. 37:7
  • los malignos serán talados, Mas los que esperan en Jehová, ellos heredarán Sal. 37:9
  • El Señor se reirá de él; Porque ve que viene su día. Sal. 37:13
  • Mejor es lo poco del justo, Que las riquezas de muchos pecadores. Sal. 37:16
  • de los impíos serán quebrados: Mas el que sostiene á los justos es Jehová. Sal. 37:17
  • visto justo desamparado, Ni su simiente que mendigue pan. Sal. 37:25
  • Vi yo al impío sumamente ensalzado, Y que se extendía como un laurel verde. Sal. 37:35
  • Considera al íntegro, y mira al justo: Que la postrimería de cada uno de Sal. 37:37
  • Y los que buscaban mi alma armaron lazos; Y Sal. 38:12
  • sordo no oía; Y estaba como un mudo, que no abre su boca. Sal. 38:13
  • Fuí pues como un hombre que no oye, Y que en su boca no tiene Sal. 38:14
  • Porque dije: Que no se alegren de mí: Cuando mi pie Sal. 38:16
  • vivos y fuertes: Y hanse aumentado los que me aborrecen sin causa: Sal. 38:19
  • Guardaré mi boca con freno, En tanto que el impío fuere contra mí. Sal. 39:1
  • es completa vanidad todo hombre que vive. (Selah.) Sal. 39:5
  • Déjame, y tomaré fuerzas, Antes que vaya y perezca. Sal. 39:13
  • Bienaventurado el hombre que puso á Jehová por su confianza, Y Sal. 40:4
  • levantar la vista: Hanse aumentado más que los cabellos de mi cabeza, y mi Sal. 40:12
  • Sean avergonzados y confusos á una Los que buscan mi vida para cortarla Sal. 40:14
  • Sean asolados en pago de su afrenta Los que me dicen: ¡Ea, ea! Sal. 40:15
  • Gócense y alégrense en ti todos los que te buscan; Y digan siempre los que Sal. 40:16
  • BIENAVENTURADO el que piensa en el pobre: En el día malo Sal. 41:1
  • Reunidos murmuraban contra mí todos los que me aborrecían: Contra mí pensaban Sal. 41:7
  • de él se ha apoderado; Y el que cayó en cama, no volverá á Sal. 41:8
  • de mi paz, en quien yo confiaba, el que de mi pan comía, Alzó contra mí Sal. 41:9
  • En esto habré conocido que te he agradado, Que mi enemigo no Sal. 41:11
  • Pues que tú eres el Dios de mi fortaleza Sal. 43:2
  • nuestros padres nos han contado, La obra que hiciste en sus días, en los Sal. 44:1
  • enemigos, Y has avergonzado á los que nos aborrecían. Sal. 44:7
  • enemigo, Y saqueáron nos para sí los que nos aborrecían. Sal. 44:10
  • vecinos, Por escarnio y por burla á los que nos rodean. Sal. 44:13
  • Por la voz del que me vitupera y deshonra, Por razón Sal. 44:16
  • Haste hermoseado más que los hijos de los hombres; La gracia Sal. 45:2
  • Tus saetas agudas Con que caerán pueblos debajo de ti Sal. 45:5
  • Venid, ved las obras de Jehová, Que ha puesto asolamientos en la Sal. 46:8
  • Que hace cesar las guerras hasta los Sal. 46:9
  • Estad quietos, y conoced que yo soy Dios: Ensalzado he de ser Sal. 46:10
  • Tomólos allí temblor; Dolor, como á mujer que pare. Sal. 48:6
  • á su antemuro, Mirad sus palacios; Para que lo contéis á la generación Sal. 48:13
  • Los que confían en sus haciendas, Y en la Sal. 49:6
  • Que viva adelante para siempre, Y nunca Sal. 49:9
  • Pues se ve que mueren los sabios, Así como el Sal. 49:10
  • En su interior tienen que sus casas serán eternas, Y sus Sal. 49:11
  • en honra: Es semejante á las bestias que perecen. Sal. 49:12
  • El hombre en honra que no entiende, Semejante es á las Sal. 49:20
  • Juntadme mis santos; Los que hicieron conmigo pacto con Sal. 50:5
  • tus sacrificios, Ni por tus holocaustos, que delante de mí están siempre. Sal. 50:8
  • Pero al malo dijo Dios: ¿Qué tienes tú que enarrar mis leyes, Y que tomar mi Sal. 50:16
  • Pues que tú aborreces el castigo, Y echas á Sal. 50:17
  • cosas hiciste, y yo he callado: Pensabas que de cierto sería yo como tú: Yo te Sal. 50:21
  • Entended ahora esto, los que os olvidáis de Dios; No sea que Sal. 50:22
  • El que sacrifica alabanza me honrará: Y al Sal. 50:23
  • Salmo de David, cuando después que entró á Bath-sebah, vino á él Sal. 51:
  • limpio: Lávame, y seré emblanquecido más que la nieve. Sal. 51:7
  • y alegría; Y se recrearán los huesos que has abatido. Sal. 51:8
  • Porque no quieres tú sacrificio, que yo daría; No quieres holocausto. Sal. 51:16
  • Amaste el mal más que el bien; La mentira más que hablar Sal. 52:3
  • He aquí el hombre que no puso á Dios por su fortaleza Sal. 52:7
  • Te alabaré para siempre por lo que has hecho: Y esperaré en tu nombre Sal. 52:9
  • hombres, Por ver si hay algún entendido Que busque á Dios. Sal. 53:2
  • No tienen conocimiento todos esos que obran iniquidad? Que comen á mi Sal. 53:4
  • Porque Dios ha esparcido los huesos del que asentó campo contra ti: Los Sal. 53:5
  • He aquí, Dios es el que me ayuda; El Señor es con los que Sal. 54:4
  • soportado; Ni se alzó contra mí el que me aborrecía, Porque me hubiera Sal. 55:12
  • Que juntos comunicábamos dulcemente los Sal. 55:14
  • Dios oirá, y los quebrantará luego, El que desde la antigüedad permanece Sal. 55:19
  • Ablandan más que manteca su boca, Pero guerra hay en Sal. 55:21
  • cada día; Porque muchos son los que pelean contra mí, oh Altísimo. Sal. 56:2
  • En el día que temo, Yo en ti confío. Sal. 56:3
  • En Dios he confiado, no temeré Lo que la carne me hiciere. Sal. 56:4
  • vueltos atrás mis enemigos el día que yo clamare: En esto conozco que Sal. 56:9
  • En Dios he confiado: no temeré Lo que me hará el hombre. Sal. 56:11
  • de la muerte, Y mis pies de caída, Para que ande delante de Dios En la luz de Sal. 56:13
  • en la sombra de tus alas me ampararé, Hasta que pasen los quebrantos. Sal. 57:1
  • Clamaré al Dios Altísimo, Al Dios que me favorece. Sal. 57:2
  • cielos, y me salvará De la infamia del que me apura; (Selah) Dios enviará su Sal. 57:3
  • de la serpiente: Son como áspide sordo que cierra su oído; Sal. 58:4
  • Que no oye la voz de los que encantan Sal. 58:5
  • Corránse como aguas que se van de suyo: En entesando sus Sal. 58:7
  • Pasen ellos como el caracol que se deslíe: Como el abortivo de Sal. 58:8
  • Antes que vuestras ollas sientan las espinas Sal. 58:9
  • para el justo; Ciertamente hay Dios que juzga en la tierra. Sal. 58:11
  • oh Dios mío: Ponme en salvo de los que contra mí se levantan. Sal. 59:1
  • Líbrame de los que obran iniquidad, Y sálvame de Sal. 59:2
  • gentes: No hayas misericordia de todos los que se rebelan con iniquidad Sal. 59:5
  • su soberbia, Y por la maldición y mentira que profieren. Sal. 59:12
  • con furor, acábalos, y no sean: Y sepan que Dios domina en Jacob Hasta los Sal. 59:13
  • Has dado á los que te temen bandera Que alcen por la Sal. 60:4
  • Para que se libren tus amados, Salva con tu Sal. 60:5
  • Ciertamente, tú, oh Dios, que nos habías desechado; Y no Sal. 60:10
  • Danos socorro contra el enemigo, Que vana es la salud de los hombres. Sal. 60:11
  • mi corazón desmayare: A la peña más alta que yo me conduzcas. Sal. 61:2
  • oído mis votos, Has dado heredad á los que temen tu nombre. Sal. 61:5
  • de Dios: Misericordia y verdad prepara que lo conserven. Sal. 61:7
  • igualmente en la balanza, Serán menos que la vanidad. Sal. 62:9
  • vez habló Dios; Dos veces he oído esto: Que de Dios es la fortaleza. Sal. 62:11
  • Porque mejor es tu misericordia que la vida: Mis labios te alabarán. Sal. 63:3
  • Mas los que para destrucción buscaron mi alma Sal. 63:9
  • en Dios; Será alabado cualquiera que por él jura: Porque la boca de los Sal. 63:11
  • los malignos; De la conspiración de los que obran iniquidad: Sal. 64:2
  • Que amolaron su lengua como cuchillo, Y Sal. 64:3
  • mismas lenguas: Se espantarán todos los que los vieren. Sal. 64:8
  • Dichoso el que tú escogieres, é hicieres llegar á Sal. 65:4
  • Tú, el que afirma los montes con su potencia Sal. 65:6
  • El que amansa el estruendo de los mares Sal. 65:7
  • El es el que puso nuestra alma en vida, Y no Sal. 66:9
  • Que pronunciaron mis labios, Y habló mi Sal. 66:14
  • Venid, oid todos los que teméis á Dios, Y contaré lo que ha Sal. 66:16
  • Bendito Dios, Que no echó de sí mi oración, ni de mí Sal. 66:20
  • Para que sea conocido en la tierra tu camino Sal. 67:2
  • enemigos, Y huyan de su presencia los que le aborrecen. Sal. 68:1
  • cantad salmos á su nombre: Ensalzad al que sube sobre los cielos En JAH su Sal. 68:4
  • El Dios que hace habitar en familia los solos Sal. 68:6
  • Los que son de tu grey han morado en ella Sal. 68:10
  • huyeron reyes de ejércitos; Y las que se quedaban en casa partían los Sal. 68:12
  • Bien que fuiesteis echados entre los tiestos Sal. 68:13
  • hombres, Y también para los rebeldes, para que habite entre ellos JAH Dios. Sal. 68:18
  • sus enemigos, La cabelluda mollera del que camina en sus pecados. Sal. 68:21
  • ordenado tu fuerza; Confirma, oh Dios, lo que has obrado en nosotros. Sal. 68:28
  • con los becerros de los pueblos, Hasta que todos se sometan con sus piezas Sal. 68:30
  • Al que cabalga sobre los cielos de los Sal. 68:33
  • Hanse aumentado más que los cabellos de mi cabeza los que Sal. 69:4
  • No sean avergonzados por mi causa los que te esperan, oh Señor Jehová de los Sal. 69:6
  • celo de tu casa; Y los denuestos de los que te vituperaban, cayeron sobre mí. Sal. 69:9
  • Hablaban contra mí los que se sentaban á la puerta, Y me Sal. 69:12
  • yo sumergido: Sea yo libertado de los que me aborrecen, y del profundo de Sal. 69:14
  • su mesa delante de ellos por lazo, Y lo que es para bien por tropiezo. Sal. 69:22
  • Porque persiguieron al que tú heriste; Y cuentan del dolor de Sal. 69:26
  • Y agradará á Jehová más que sacrificio de buey, O becerro que Sal. 69:31
  • cielos y la tierra, Los mares, y todo lo que se mueve en ellos. Sal. 69:34
  • de sus siervos la heredará, Y los que aman su nombre habitarán en ella. Sal. 69:36
  • Sean avergonzados y confusos Los que buscan mi vida; Sean vueltos atrás Sal. 70:2
  • en pago de su afrenta hecha, Los que dicen: ¡Ah! ¡ah! Sal. 70:3
  • Gócense y alégrense en ti todos los que te buscan; Y digan siempre los que Sal. 70:4
  • recurra yo continuamente: Mandado has que yo sea salvo; Porque tú eres mi Sal. 71:3
  • las entrañas de mi madre tú fuiste el que me sacaste: De ti será siempre mi Sal. 71:6
  • mis enemigos han tratado de mí; Y los que acechan mi alma, consultaron Sal. 71:10
  • de vergüenza y de confusión los que mi mal buscan. Sal. 71:13
  • canas; oh Dios, no me desampares, Hasta que denuncie tu brazo á la Sal. 71:18
  • Tú, que me has hecho ver muchas angustias Sal. 71:20
  • avergonzados, porque fueron confusos los que mi mal procuraban. Sal. 71:24
  • sobre la hierba cortada; Como el rocío que destila sobre la tierra. Sal. 72:6
  • justicia, Y muchedumbre de paz, hasta que no haya luna. Sal. 72:7
  • Porque él librará al menesteroso que clamare, Y al afligido que no Sal. 72:12
  • Bendito Jehová Dios, el Dios de Israel, Que solo hace maravillas. Sal. 72:18
  • Hasta que venido al santuario de Dios Sal. 73:17
  • Como sueño del que despierta, Así, Señor, cuando Sal. 73:20
  • Porque he aquí, los que se alejan de ti perecerán: Tú Sal. 73:27
  • Acuérdate de tu congregación, que adquiriste de antiguo, Cuando Sal. 74:2
  • asolamientos eternos: A todo enemigo que ha hecho mal en el santuario. Sal. 74:3
  • Cualquiera se hacía famoso según que había levantado El hacha sobre los Sal. 74:5
  • Empero Dios es mi rey ya de antiguo; El que obra saludes en medio de la tierra. Sal. 74:12
  • Acuerdáte de esto: que el enemigo ha dicho afrentas á Sal. 74:18
  • de tus enemigos: El alboroto de los que se levantan contra ti sube Sal. 74:23
  • ALABARÉMOSTE, oh Dios, alabaremos; Que cercano está tu nombre: Cuenten Sal. 75:1
  • Ilustre eres tú; fuerte, más que los montes de caza. Sal. 76:4
  • y pagad á Jehová vuestro Dios: Todos los que están alrededor de él, traigan Sal. 76:11
  • Tú eres el Dios que hace maravillas: Tú hiciste notoria Sal. 77:14
  • Las cuales hemos oído y entendido; Que nuestros padres nos las contaron. Sal. 78:3
  • Jehová, Y su fortaleza, y sus maravillas que hizo. Sal. 78:4
  • Israel; La cual mandó á nuestros padres Que la notificasen á sus hijos; Sal. 78:5
  • Para que lo sepa la generación venidera, y Sal. 78:6
  • A fin de que pongan en Dios su confianza, Y no Sal. 78:7
  • contumaz y rebelde; Generación que no apercibió su corazón, Ni fué Sal. 78:8
  • de sus obras, Y de sus maravillas que les había mostrado. Sal. 78:11
  • A pesar de que mandó á las nubes de arriba, Y Sal. 78:23
  • Y acordábanse que Dios era su refugio. Y el Dios Alto Sal. 78:35
  • Y acordóse que eran carne; Soplo que va y no Sal. 78:39
  • No se acordaron de su mano, Del día que los redimió de angustia; Sal. 78:42
  • Envió entre ellos una mistura de moscas que los comían, Y ranas que los Sal. 78:45
  • la vida de ellos de la muerte, Sino que entregó su vida á la mortandad. Sal. 78:50
  • Y guiólos con seguridad, que no tuvieron miedo; Y la mar cubrió Sal. 78:53
  • términos de su santuario, En este monte que ganó su mano derecha. Sal. 78:54
  • Sino que se volvieron, y se rebelaron como Sal. 78:57
  • el tabernáculo de Silo, La tienda en que habitó entre los hombres; Sal. 78:60
  • despertó el Señor á la manera del que ha dormido, Como un valiente que Sal. 78:65
  • Sino que escogió la tribu de Judá, El monte Sal. 78:68
  • á manera de eminencia, Como la tierra que cimentó para siempre. Sal. 78:69
  • De tras las paridas lo trajo, Para que apacentase á Jacob su pueblo, y á Sal. 78:71
  • vecinos, Escarnecidos y burlados de los que están en nuestros alrededores. Sal. 79:4
  • Derrama tu ira sobre las gentes que no te conocen, Y sobre los reinos Sal. 79:6
  • La venganza de la sangre de tus siervos, que fué derramada. Sal. 79:10
  • su seno siete tantos De su infamia, con que te han deshonrado, oh Jehová. Sal. 79:12
  • OH Pastor de Israel, escucha: Tú que pastoreas como á ovejas á José Sal. 80:1
  • sus vallados, Y la vendimian todos los que pasan por el camino? Sal. 80:12
  • Y la planta que plantó tu diestra, Y el renuevo que Sal. 80:15
  • de tu diestra, Sobre el hijo del hombre que para ti corroboraste. Sal. 80:17
  • la tierra de Egipto; Donde oí lenguaje que no entendía. Sal. 81:5
  • Yo soy Jehová tu Dios, Que te hice subir de la tierra de Sal. 81:10
  • Porque he aquí que braman tus enemigos; Y tus Sal. 83:2
  • Que perecieron en Endor, Fueron hechos Sal. 83:10
  • Que han dicho: Heredemos para nosotros Sal. 83:12
  • Como fuego que quema el monte, Como llama que Sal. 83:14
  • Y conozcan que tu nombre es JEHOVÁ; Tú solo Sal. 83:18
  • Bienaventurados los que habitan en tu casa: Perpetuamente Sal. 84:4
  • Bienaventurado el hombre que tiene su fortaleza en ti; En cuyo Sal. 84:5
  • Porque mejor es un día en tus atrios que mil fuera de ellos: Escogería antes Sal. 84:10
  • dará Jehová: No quitará el bien á los que en integridad andan. Sal. 84:11
  • de los ejércitos, Dichoso el hombre que en ti confía. Sal. 84:12
  • Escucharé lo que hablará el Dios Jehová: Porque Sal. 85:8
  • Ciertamente cercana está su salud á los que le temen; Para que habite la gloria Sal. 85:9
  • pío: Salva tú, oh Dios mío, á tu siervo que en ti confía. Sal. 86:2
  • grande en misericordia para con todos los que te invocan. Sal. 86:5
  • hay como tú entre los dioses, Ni obras que igualen tus obras. Sal. 86:8
  • Todas las gentes que hiciste vendrán y se humillarán Sal. 86:9
  • yo en tu verdad: Consolida mi corazón para que tema tu nombre. Sal. 86:11
  • conmigo señal para bien, Y veánla los que me aborrecen, y sean avergonzados Sal. 86:17
  • Ama Jehová las puertas de Sión Más que todas las moradas de Jacob. Sal. 87:2
  • de Rahab y de Babilonia entre los que me conocen: He aquí Palestina, y Sal. 87:4
  • Soy contado con los que descienden al hoyo, Soy como hombre Sal. 88:4
  • entre los muertos, Como los matados que yacen en el sepulcro, Que no te Sal. 88:5
  • Bienaventurado el pueblo que sabe aclamarte: Andarán, oh Jehová Sal. 89:15
  • No olvidaré mi pacto, Ni mudaré lo que ha salido de mis labios. Sal. 89:34
  • Una vez he jurado por mi santidad, Que no mentiré á David. Sal. 89:35
  • Menoscabáronle todos los que pasaron por el camino: Es oprobio á Sal. 89:41
  • dónde están tus antiguas misericordias, Que juraste á David por tu verdad? Sal. 89:49
  • del oprobio de tus siervos; Oprobio que llevo yo en mi seno de muchos Sal. 89:50
  • Antes que naciesen los montes Y formases la Sal. 90:2
  • de tus ojos, Son como el día de ayer, que pasó, Y como una de las vigilias Sal. 90:4
  • de aguas; son como sueño; Como la hierba que crece en la mañana: Sal. 90:5
  • días de nuestra edad son setenta años; Que si en los más robustos son ochenta Sal. 90:10
  • de tu ira, Y tu indignación según que debes ser temido? Sal. 90:11
  • de tal modo á contar nuestros días, Que traigamos al corazón sabiduría. Sal. 90:12
  • Alégranos conforme á los días que nos afligiste, Y los años que vimos Sal. 90:15
  • EL que habita al abrigo del Altísimo Sal. 91:1
  • temor de espanto nocturno, Ni de saeta que vuele de día; Sal. 91:5
  • Ni de pestilencia que ande en oscuridad, Ni de mortandad Sal. 91:6
  • Porque tú has puesto á Jehová, que es mi esperanza. Al Altísimo por Sal. 91:9
  • Pues que á sus ángeles mandará acerca de ti Sal. 91:11
  • Que brotan los impíos como la hierba, Y Sal. 92:7
  • tus enemigos; Serán disipados todos los que obran maldad. Sal. 92:9
  • mis enemigos: Oirán mis oídos de los que se levantaron contra mí, de los Sal. 92:11
  • Para anunciar que Jehová mi fortaleza es recto. Y que Sal. 92:15
  • de fortaleza; Afirmó también el mundo, que no se moverá. Sal. 93:1
  • Jehová en las alturas es más poderoso Que el estruendo de las muchas aguas Sal. 93:4
  • cosas duras, Y se vanagloriarán todos los que obran iniquidad? Sal. 94:4
  • El que plantó el oído, ¿no oirá? El que Sal. 94:9
  • El que castiga las gentes, ¿no reprenderá Sal. 94:10
  • conoce los pensamientos de los hombres, Que son vanidad. Sal. 94:11
  • en los días de aflicción, En tanto que para el impío se cava el hoyo. Sal. 94:13
  • Sino que el juicio será vuelto á justicia, Y Sal. 94:15
  • malignos? ¿Quién estará por mí contra los que obran iniquidad? Sal. 94:16
  • contigo el trono de iniquidades, Que forma agravio en el mandamiento? Sal. 94:20
  • con la nación, Y dije: Pueblo es que divaga de corazón, Y no han Sal. 95:10
  • Por tanto juré en mi furor Que no entrarían en mi reposo. Sal. 95:11
  • Regocíjese el campo, y todo lo que en él está: Entonces todos los Sal. 96:12
  • Delante de Jehová que vino: Porque vino á juzgar la Sal. 96:13
  • Avergüéncense todos los que sirven á las imágenes de talla, Los Sal. 97:7
  • Los que á Jehová amáis, aborreced el mal Sal. 97:10
  • la mar y su plenitud; El mundo y los que en él habitan; Sal. 98:7
  • sus sacerdotes, Y Samuel entre los que invocaron su nombre; Invocaban á Sal. 99:6
  • Guardaban sus testimonios, y el estatuto que les había dado. Sal. 99:7
  • Reconoced que Jehová él es Dios: El nos hizo, y Sal. 100:3
  • cosa injusta: Aborrezco la obra de los que se desvían: Ninguno de ellos se Sal. 101:3
  • Al que solapadamente infama á su prójimo Sal. 101:5
  • pondré en los fieles de la tierra, para que estén conmigo: El que anduviere en Sal. 101:6
  • No habitará dentro de mi casa el que hace fraude: El que habla mentiras Sal. 101:7
  • de la ciudad de Jehová á todos los que obraren iniquidad. Sal. 101:8
  • mi angustia Inclina á mí tu oído; El día que te invocare, apresúrate á Sal. 102:2
  • Cada día me afrentan mis enemigos; Los que se enfurecen contra mí, hanse Sal. 102:8
  • Por lo que como la ceniza á manera de pan, Y Sal. 102:9
  • Mis días son como la sombra que se va; Y heme secado como la hierba. Sal. 102:11
  • la generación venidera: Y el pueblo que se criará, alabará á JAH. Sal. 102:18
  • quien perdona todas tus iniquidades, El que sana todas tus dolencias; Sal. 103:3
  • El que rescata del hoyo tu vida, El que te Sal. 103:4
  • El que sacia de bien tu boca De modo que Sal. 103:5
  • Jehová el que hace justicia Y derecho á todos los Sal. 103:6
  • Engrandeció su misericordia sobre los que le temen. Sal. 103:11
  • los hijos, Se compadece Jehová de los que le temen. Sal. 103:13
  • él conoce nuestra condición; Acuérdase que somos polvo. Sal. 103:14
  • Que pasó el viento por ella, y pereció Sal. 103:16
  • el siglo y hasta el siglo sobre los que le temen, Y su justicia sobre los Sal. 103:17
  • Sobre los que guardan su pacto, Y los que se Sal. 103:18
  • sus ángeles, Poderosos en fortaleza, que ejecutáis su palabra Sal. 103:20
  • todos sus ejércitos, Ministros suyos, que hacéis su voluntad. Sal. 103:21
  • El que se cubre de luz como de vestidura Sal. 104:2
  • Que establece sus aposentos entre las Sal. 104:3
  • El que hace á sus ángeles espíritus, Sus Sal. 104:4
  • descendieron los valles, Al lugar que tú les fundaste. Sal. 104:8
  • Tú eres el que envías las fuentes por los arroyos Sal. 104:10
  • El que riega los montes desde sus Sal. 104:13
  • El que hace producir el heno para las Sal. 104:14
  • Y el vino que alegra el corazón del hombre, Y el Sal. 104:15
  • de Jehová, Los cedros del Líbano que él plantó. Sal. 104:16
  • Allí andan navíos; Allí este leviathán que hiciste para que jugase en ella. Sal. 104:26
  • Todos ellos esperan en ti, Para que les des su comida á su tiempo. Sal. 104:27
  • nombre: Alégrese el corazón de los que buscan á Jehová. Sal. 105:3
  • Acordaos de sus maravillas que hizo, De sus prodigios y de los Sal. 105:5
  • siempre de su alianza; De la palabra que mandó para mil generaciones, Sal. 105:8
  • No consintió que hombre los agraviase; Y por causa Sal. 105:14
  • Envió un varón delante de ellos, A José, que fué vendido por siervo. Sal. 105:17
  • Hasta la hora que llegó su palabra, El dicho de Sal. 105:19
  • Para que reprimiera á sus grandes como él Sal. 105:22
  • en gran manera, E hízolo fuerte más que sus enemigos. Sal. 105:24
  • Volvió el corazón de ellos para que aborreciesen á su pueblo, Para que Sal. 105:25
  • Egipto se alegró de que salieran; Porque su terror había Sal. 105:38
  • Para que guardasen sus estatutos, Y Sal. 105:45
  • Dichosos los que guardan juicio, Los que hacen Sal. 106:3
  • Para que yo vea el bien de tus escogidos Sal. 106:5
  • muchedumbre de tus misericordias; Sino que se rebelaron junto á la mar, en Sal. 106:7
  • Y él les dió lo que pidieron; Mas envió flaqueza en sus Sal. 106:15
  • su gloria Por la imagen de un buey que come hierba. Sal. 106:20
  • Olvidaron al Dios de su salud, Que había hecho grandezas en Egipto; Sal. 106:21
  • de él, A fin de apartar su ira, para que no los destruyese. Sal. 106:23
  • Por lo que alzó su mano á ellos, En orden á Sal. 106:26
  • No destruyeron los pueblos Que Jehová les dijo; Sal. 106:34
  • la sangre de sus hijos y de sus hijas, Que sacrificaron á los ídolos de Sal. 106:38
  • gentes, Y enseñoreáronse de ellos los que los aborrecían. Sal. 106:41
  • de ellos misericordia todos los que los tenían cautivos. Sal. 106:46
  • Y júntanos de entre las gentes, Para que loemos tu santo nombre, Para que Sal. 106:47
  • Digan lo los redimidos de Jehová, Los que ha redimido del poder del enemigo, Sal. 107:2
  • Y dirigiólos por camino derecho, Para que viniesen á ciudad de población. Sal. 107:7
  • Los que moraban en tinieblas y sombra de Sal. 107:10
  • Por lo que quebrantó él con trabajo sus Sal. 107:12
  • Luego que clamaron á Jehová en su angustia Sal. 107:13
  • Los que descienden á la mar en navíos, Y Sal. 107:23
  • é hizo saltar el viento de la tempestad, Que levanta sus ondas. Sal. 107:25
  • se reposaron; Y él los guía al puerto que deseaban. Sal. 107:30
  • en salados, Por la maldad de los que la habitan. Sal. 107:34
  • Porque grande más que los cielos es tu misericordia, Y Sal. 108:4
  • Para que sean librados tus amados, Salva con Sal. 108:6
  • Ciertamente tú, oh Dios, que nos habías desechado; Y no salías Sal. 108:11
  • Enrede el acreedor todo lo que tiene, Y extraños saqueen su Sal. 109:11
  • Séale como vestido con que se cubra, Y en lugar de cinto con Sal. 109:19
  • sea el pago de parte de Jehová de los que me calumnian, Y de los que hablan Sal. 109:20
  • Y entiendan que ésta es tu mano; Que tú, Jehová Sal. 109:27
  • Sean vestidos de ignominia los que me calumnian; Y sean cubiertos de Sal. 109:29
  • del pobre, Para librar su alma de los que le juzgan. Sal. 109:31
  • Señor: Siéntate á mi diestra, En tanto que pongo tus enemigos por estrado de Sal. 110:1
  • obras de Jehová; Buscadas de todos los que las quieren. Sal. 111:2
  • Dió mantenimiento á los que le temen; Para siempre se acordará Sal. 111:5
  • BIENAVENTURADO el hombre que teme á Jehová, Y en sus Sal. 112:1
  • está su corazón, no temerá, Hasta que vea en sus enemigos su deseo. Sal. 112:8
  • Quién como Jehová nuestro Dios, Que ha enaltecido su habitación, Sal. 113:5
  • Que se humilla á mirar En el cielo y en Sal. 113:6
  • Qué tuviste, oh mar, que huiste? ¿Y tú, oh Jordán, que te Sal. 114:5
  • Dios está en los cielos: Todo lo que quiso ha hecho. Sal. 115:3
  • Como ellos son los que los hacen; Cualquiera que en ellos Sal. 115:8
  • Los que teméis á Jehová, confiad en Jehová Sal. 115:11
  • Bendecirá á los que temen á Jehová; A chicos y á Sal. 115:13
  • Benditos vosotros de Jehová, Que hizo los cielos y la tierra. Sal. 115:15
  • Oh Jehová, que yo soy tu siervo, Yo tu siervo Sal. 116:16
  • Diga ahora Israel: Que para siempre es su misericordia. Sal. 118:2
  • Diga ahora la casa de Aarón: Que para siempre es su misericordia. Sal. 118:3
  • Digan ahora los que temen á Jehová: Que para siempre es Sal. 118:4
  • Jehová está por mí: no temeré Lo que me pueda hacer el hombre. Sal. 118:6
  • Jehová está por mí entre los que me ayudan: Por tanto yo veré mi Sal. 118:7
  • Mejor es esperar en Jehová Que esperar en hombre. Sal. 118:8
  • Mejor es esperar en Jehová Que esperar en príncipes. Sal. 118:9
  • gentes me cercaron: En nombre de Jehová, que yo los romperé. Sal. 118:10
  • y asediáronme: En nombre de Jehová, que yo los romperé. Sal. 118:11
  • fuegos de espinos: En nombre de Jehová, que yo los romperé. Sal. 118:12
  • Empujásteme con violencia para que cayese: Empero ayudóme Jehová. Sal. 118:13
  • No moriré, sino que viviré, Y contaré las obras de JAH. Sal. 118:17
  • La piedra que desecharon los edificadores, Ha Sal. 118:22
  • Este es el día que hizo Jehová Nos gozaremos y Sal. 118:24
  • Bendito el que viene en nombre de Jehová: Desde la Sal. 118:26
  • Dios es Jehová que nos ha resplandecido: Atad víctimas Sal. 118:27
  • los perfectos de camino; Los que andan en la ley de Jehová. Sal. 119:1
  • Bienaventurados los que guardan sus testimonios, Y con todo Sal. 119:2
  • Pues no hacen iniquidad Los que andan en sus caminos. Sal. 119:3
  • Tú encargaste Que sean muy guardados tus mandamientos. Sal. 119:4
  • Haz bien á tu siervo; que viva Y guarde tu palabra. Sal. 119:17
  • Destruiste á los soberbios malditos, Que se desvían de tus mandamientos. Sal. 119:21
  • Aparta mis ojos, que no vean la vanidad; Avívame en tu Sal. 119:37
  • Confirma tu palabra á tu siervo, Que te teme. Sal. 119:38
  • Quita de mí el oprobio que he temido: Porque buenos son tus Sal. 119:39
  • Y daré por respuesta á mi avergonzador, Que en tu palabra he confiado. Sal. 119:42
  • Y deleitaréme en tus mandamientos, Que he amado. Sal. 119:47
  • asimismo mis manos á tus mandamientos que amé; Y meditaré en tus estatutos. Sal. 119:48
  • se apoderó de mí, á causa De los impíos que dejan tu ley. Sal. 119:53
  • Compañero soy yo de todos los que te temieren Y guardaren tus Sal. 119:63
  • Antes que fuera yo humillado, descarriado Sal. 119:67
  • Bueno me es haber sido humillado, Para que aprenda tus estatutos. Sal. 119:71
  • Mejor me es la ley de tu boca, Que millares de oro y plata. Sal. 119:72
  • Los que te temen, me verán, y se alegrarán Sal. 119:74
  • Conozco, oh Jehová, que tus juicios son justicia, Y que Sal. 119:75
  • para consolarme, Conforme á lo que has dicho á tu siervo. Sal. 119:76
  • Tórnense á mí los que te temen Y conocen tus testimonios. Sal. 119:79
  • siervo? ¿Cuándo harás juicio contra los que me persiguen? Sal. 119:84
  • Me has hecho más sabio que mis enemigos con tus mandamientos Sal. 119:98
  • Más que todos mis enseñadores he entendido Sal. 119:99
  • Más que los viejos he entendido, Porque he Sal. 119:100
  • son á mi paladar tus palabras! Más que la miel á mi boca. Sal. 119:103
  • Hollaste á todos los que se desvían de tus estatutos: Porque Sal. 119:118
  • siervo soy yo, dame entendimiento; Para que sepa tus testimonios. Sal. 119:125
  • Por eso he amado tus mandamientos Más que el oro, y más que oro muy puro. Sal. 119:127
  • de mí, Como acostumbras con los que aman tu nombre. Sal. 119:132
  • Haz que tu rostro resplandezca sobre tu Sal. 119:135
  • Tus testimonios, que has recomendado, Son rectos y muy Sal. 119:138
  • Acercáronse á la maldad los que me persiguen; Alejáronse de tu ley. Sal. 119:150
  • Ya ha mucho que he entendido de tus mandamientos Sal. 119:152
  • Mira, oh Jehová, que amo tus mandamientos: Vivifícame Sal. 119:159
  • Gózome yo en tu palabra, Como el que halla muchos despojos. Sal. 119:162
  • Mucha paz tienen los que aman tu ley; Y no hay para ellos Sal. 119:165
  • Ay de mí, que peregrino en Mesech, Y habito Sal. 120:5
  • Mucho se detiene mi alma Con los que aborrecen la paz. Sal. 120:6
  • Yo soy pacífico: Mas ellos, así que hablo, me hacen guerra. Sal. 120:7
  • Mi socorro viene de Jehová, Que hizo los cielos y la tierra. Sal. 121:2
  • tu pie al resbaladero; Ni se dormirá el que te guarda. Sal. 121:3
  • He aquí, no se adormecerá ni dormirá El que guarda á Israel. Sal. 121:4
  • YO me alegré con los que me decían: A la casa de Jehová Sal. 122:1
  • Jerusalem, que se ha edificado Como una ciudad Sal. 122:3
  • paz de Jerusalem: Sean prosperados los que te aman. Sal. 122:6
  • A TI que habitas en los cielos, Alcé mis Sal. 123:1
  • ojos miran á Jehová nuestro Dios, Hasta que haya misericordia de nosotros. Sal. 123:2
  • Bendito Jehová, Que no nos dió por presa á sus dientes. Sal. 124:6
  • socorro es en el nombre de Jehová, Que hizo el cielo y la tierra. Sal. 124:8
  • LOS que confían en Jehová Son como el monte Sal. 125:1
  • Haz bien, oh Jehová, á los buenos, Y á los que son rectos en sus corazones. Sal. 125:4
  • Mas á los que se apartan tras sus perversidades Sal. 125:5
  • la cautividad de Sión, Seremos como los que sueñan. Sal. 126:1
  • Los que sembraron con lágrimas, con Sal. 126:5
  • Irá andando y llorando el que lleva la preciosa simiente; Mas Sal. 126:6
  • edificare la casa, En vano trabajan los que la edifican: Si Jehová no guardare Sal. 127:1
  • á reposar, El comer pan de dolores: Pues que á su amado dará Dios el sueño. Sal. 127:2
  • Bienaventurado el hombre que hinchió su aljaba de ellos: No será Sal. 127:5
  • BIENAVENTURADO todo aquel que teme á Jehová, Que anda en sus Sal. 128:1
  • Tu mujer será como parra que lleva fruto á los lados de tu casa Sal. 128:3
  • He aquí que así será bendito el hombre Que teme Sal. 128:4
  • avergonzados y vueltos atrás Todos los que aborrecen á Sión. Sal. 129:5
  • Serán como la hierba de los tejados, Que se seca antes que crezca: Sal. 129:6
  • segador su mano, Ni sus brazos el que hace gavillas. Sal. 129:7
  • Ni dijeron los que pasaban: Bendición de Jehová sea Sal. 129:8
  • Empero hay perdón cerca de ti, Para que seas temido. Sal. 130:4
  • Mi alma espera á Jehová Más que los centinelas á la mañana. Más que Sal. 130:6
  • En verdad que me he comportado y he acallado mi Sal. 131:2
  • Que juró él á Jehová, Prometió al Sal. 132:2
  • Hasta que halle lugar para Jehová, Moradas Sal. 132:5
  • guardaren mi alianza, Y mi testimonio que yo les enseñaré, Sus hijos también Sal. 132:12
  • sobre la barba, La barba de Aarón, Y que baja hasta el borde de sus Sal. 133:2
  • Como el rocío de Hermón, Que desciende sobre los montes de Sión Sal. 133:3
  • Vosotros todos los siervos de Jehová, Los que en la casa de Jehová estáis por Sal. 134:1
  • Los que estáis en la casa de Jehová, En los Sal. 135:2
  • Porque yo se que Jehová es grande, Y el Señor Sal. 135:5
  • Todo lo que quiso Jehová, ha hecho En los Sal. 135:6
  • El es el que hirió los primogénitos de Egipto Sal. 135:8
  • El que hirió muchas gentes, Y mató reyes Sal. 135:10
  • Como ellos son los que los hacen; Todos los que en ellos Sal. 135:18
  • Casa de Leví, bendecid á Jehová: Los que teméis á Jehová, bendecid á Sal. 135:20
  • Bendito de Sión Jehová, Que mora en Jerusalem. Aleluya. Sal. 135:21
  • Al solo que hace grandes maravillas, Porque Sal. 136:4
  • Al que hizo los cielos con entendimiento Sal. 136:5
  • Al que tendió la tierra sobre las aguas Sal. 136:6
  • Al que hizo las grandes luminarias, Porque Sal. 136:7
  • El sol para que dominase en el día, Porque para Sal. 136:8
  • La luna y las estrellas para que dominasen en la noche, Porque para Sal. 136:9
  • Al que hirió á Egipto en sus primogénitos Sal. 136:10
  • Al que sacó á Israel de en medio de ellos Sal. 136:11
  • Al que dividió el mar Bermejo en partes Sal. 136:13
  • Al que pastoreó á su pueblo por el Sal. 136:16
  • Al que hirió grandes reyes, Porque para Sal. 136:17
  • El es el que en nuestro abatimiento se acordó de Sal. 136:23
  • Y los que allí nos habían llevado cautivos Sal. 137:3
  • Babilonia destruída, Bienaventurado el que te diere el pago De lo que tú nos Sal. 137:8
  • Bienaventurado el que tomará y estrellará tus niños Sal. 137:9
  • En el día que clamé, me respondiste; Esforzásteme Sal. 138:3
  • Y cantarán de los caminos de Jehová: Que la gloria de Jehová es grande. Sal. 138:5
  • Más maravillosa es la ciencia que mi capacidad; Alta es, no puedo Sal. 139:6
  • el día: Lo mismo te son las tinieblas que la luz. Sal. 139:12
  • No fué encubierto de ti mi cuerpo, Bien que en oculto fuí formado, Y Sal. 139:15
  • estaban escritas todas aquellas cosas Que fueron luego formadas, Sin faltar Sal. 139:16
  • Así que ¡cuán preciosos me son, oh Dios Sal. 139:17
  • Si los cuento, multiplícanse más que la arena: Despierto, y aun estoy Sal. 139:18
  • No tengo en odio, oh Jehová, á los que te aborrecen, Y me conmuevo Sal. 139:21
  • impío, Presérvame del hombre injurioso; Que han pensado de trastornar mis Sal. 140:4
  • deseos; No saques adelante su pensamiento, que no se ensoberbezca. (Selah.) Sal. 140:8
  • En cuanto á los que por todas partes me rodean, La Sal. 140:9
  • Yo sé que hará Jehová el juicio del afligido Sal. 140:12
  • cosa mala, A hacer obras impías Con los que obran iniquidad, Y no coma yo de Sal. 141:4
  • Que el justo me castigue, será un favor Sal. 141:5
  • sus jueces, Y oirán mis palabras, que son suaves. Sal. 141:6
  • Guárdame de los lazos que me han tendido, Y de los armadijos Sal. 141:9
  • Masquil de David: Oración que hizo cuando estaba en la cueva. Sal. 142:
  • tú conociste mi senda. En el camino en que andaba, me escondieron lazo. Sal. 142:3
  • Escucha mi clamor, que estoy muy afligido; Líbrame de los Sal. 142:6
  • Saca mi alma de la cárcel para que alabe tu nombre: Me rodearán los Sal. 142:7
  • Respóndeme presto, oh Jehová que desmaya mi espíritu: No escondas Sal. 143:7
  • BENDITO sea Jehová, mi roca, Que enseña mis manos á la batalla, Y Sal. 144:1
  • Escudo mío, en quien he confiado; El que allana mi pueblo delante de mí. Sal. 144:2
  • Oh Jehová, ¿qué es el hombre, para que de él conozcas? ¿O el hijo del Sal. 144:3
  • la vanidad: Sus días son como la sombra que pasa. Sal. 144:4
  • Tú, el que da salud á los reyes, El que Sal. 144:10
  • Que nuestros hijos sean como plantas Sal. 144:12
  • toda suerte de grano; Nuestros ganados, que paran á millares y diez millares Sal. 144:13
  • Que nuestros bueyes estén fuertes para Sal. 144:14
  • Bienaventurado el pueblo que tiene esto: Bienaventurado el Sal. 144:15
  • Sostiene Jehová á todos los que caen, Y levanta á todos los Sal. 145:14
  • Cercano está Jehová á todos los que le invocan, A todos los que le Sal. 145:18
  • Cumplirá el deseo de los que le temen; Oirá asimismo el clamor Sal. 145:19
  • Jehová guarda á todos los que le aman; Empero destruirá á todos Sal. 145:20
  • cielos y la tierra, La mar, y todo lo que en ellos hay; Que guarda verdad Sal. 146:6
  • Que hace derecho á los agraviados; Que Sal. 146:7
  • El es el que cubre los cielos de nubes, El que Sal. 147:8
  • Y á los hijos de los cuervos que claman. Sal. 147:9
  • Complácese Jehová en los que le temen, Y en los que esperan en Sal. 147:11
  • cielos de los cielos, Y las aguas que están sobre los cielos. Sal. 148:4
  • siempre por los siglos; Púso les ley que no será quebrantada. Sal. 148:6
  • nieve y el vapor, El viento de tempestad que ejecuta su palabra; Sal. 148:8
  • Todo lo que respira alabe á JAH. Aleluya. Sal. 150:6
  • como el sepulcro, Y enteros, como los que caen en sima; Prov. 1:12
  • Tales son las sendas de todo el que es dado á la codicia, La cual Prov. 1:19
  • Y me burlaré cuando os viniere lo que teméis; Prov. 1:26
  • Cuando viniere como una destrucción lo que teméis, Y vuestra calamidad llegare Prov. 1:27
  • Mas el que me oyere, habitará confiadamente, Y Prov. 1:33
  • sabiduría á los rectos: Es escudo á los que caminan rectamente. Prov. 2:7
  • Es el que guarda las veredas del juicio, Y Prov. 2:8
  • librarte del mal camino, De los hombres que hablan perversidades; Prov. 2:12
  • Que dejan las veredas derechas, Por Prov. 2:13
  • Que se alegran haciendo mal, Que se Prov. 2:14
  • de la mujer extraña, De la ajena que halaga con sus palabras; Prov. 2:16
  • Que desampara el príncipe de su mocedad Prov. 2:17
  • Todos los que á ella entraren, no volverán, Ni Prov. 2:19
  • Para que andes por el camino de los buenos Prov. 2:20
  • Porque al que ama castiga, Como el padre al hijo Prov. 3:12
  • Bienaventurado el hombre que halla la sabiduría, Y que obtiene Prov. 3:13
  • Porque su mercadería es mejor que la mercadería de la plata, Y sus Prov. 3:14
  • Más preciosa es que las piedras preciosas; Y todo lo Prov. 3:15
  • Ella es árbol de vida á los que de ella asen: Y bienaventurados son Prov. 3:18
  • de un padre, Y estad atentos para que conozcáis cordura. Prov. 4:1
  • los justos es como la luz de la aurora, Que va en aumento hasta que el día es Prov. 4:18
  • Porque son vida á los que las hallan, Y medicina á toda su Prov. 4:22
  • Para que guardes consejo, Y tus labios Prov. 5:2
  • miel, Y su paladar es más blando que el aceite; Prov. 5:3
  • Y no oí la voz de los que me adoctrinaban, Y á los que me Prov. 5:13
  • Pues que los caminos del hombre están ante Prov. 5:21
  • Haz esto ahora, hijo mío, y líbrate, Ya que has caído en la mano de tu Prov. 6:3
  • El corazón que maquina pensamientos inicuos, Los Prov. 6:18
  • El testigo falso que habla mentiras, Y el que enciende Prov. 6:19
  • Para que te guarden de la mala mujer, De la Prov. 6:24
  • Tomará el hombre fuego en su seno, Sin que sus vestidos se quemen? Prov. 6:27
  • Andará el hombre sobre las brasas, Sin que sus pies se abrasen? Prov. 6:28
  • Así el que entrare á la mujer de su prójimo Prov. 6:29
  • Mas el que comete adulterio con la mujer, es Prov. 6:32
  • Para que te guarden de la mujer ajena, Y de Prov. 7:5
  • A la tarde del día, ya que oscurecía, En la oscuridad y Prov. 7:9
  • Y he aquí, una mujer que le sale al encuentro Con atavío de Prov. 7:10
  • Como el ave que se apresura al lazo, Y no sabe que Prov. 7:23
  • Caminos del sepulcro son su casa, Que descienden á las cámaras de la Prov. 7:27
  • Todas ellas son rectas al que entiende, Y razonables á los que Prov. 8:9
  • enseñanza, y no plata; Y ciencia antes que el oro escogido. Prov. 8:10
  • Porque mejor es la sabiduría que las piedras preciosas; Y todas las Prov. 8:11
  • Yo amo á los que me aman; Y me hallan los que Prov. 8:17
  • Mejor es mi fruto que el oro, y que el oro refinado; Y mi Prov. 8:19
  • hacer heredar á mis amigos el ser, Y que yo hincha sus tesoros. Prov. 8:21
  • de los abismos fuí engendrada; Antes que fuesen las fuentes de las muchas Prov. 8:24
  • Antes que los montes fuesen fundados, Antes Prov. 8:25
  • á la mar su estatuto, Y á las aguas, que no pasasen su mandamiento; Cuando Prov. 8:29
  • pues, hijos, oidme: Y bienaventurados los que guardaren mis caminos. Prov. 8:32
  • Bienaventurado el hombre que me oye, Velando á mis puertas cada Prov. 8:34
  • Porque el que me hallare, hallará la vida, Y Prov. 8:35
  • Mas el que peca contra mí, defrauda su alma Prov. 8:36
  • Venid, comed mi pan, Y bebed del vino que yo he templado. Prov. 9:5
  • El que corrige al escarnecedor, afrenta se Prov. 9:7
  • Para llamar á los que pasan por el camino, Que van por Prov. 9:15
  • Y no saben que allí están los muertos; Que sus Prov. 9:18
  • El que recoge en el estío es hombre Prov. 10:5
  • El que camina en integridad, anda confiado Prov. 10:9
  • El que guiña del ojo acarrea tristeza; Y Prov. 10:10
  • vida es guardar la corrección: Mas el que deja la reprensión, yerra. Prov. 10:17
  • El que encubre el odio es de labios Prov. 10:18
  • muchas palabras no falta pecado: Mas el que refrena sus labios es prudente. Prov. 10:19
  • La bendición de Jehová es la que enriquece, Y no añade tristeza con Prov. 10:22
  • Lo que el impío teme, eso le vendrá: Mas á Prov. 10:24
  • á los ojos, Así es el perezoso á los que lo envían. Prov. 10:26
  • camino de Jehová: Mas espanto es á los que obran maldad. Prov. 10:29
  • Los labios del justo conocerán lo que agrada: Mas la boca de los impíos Prov. 10:32
  • El que carece de entendimiento Prov. 11:12
  • El que anda en chismes, descubre el Prov. 11:13
  • Con ansiedad será afligido el que fiare al extraño: Mas el que Prov. 11:15
  • El impío hace obra falsa: Mas el que sembrare justicia, tendrá galardón Prov. 11:18
  • Como la justicia es para vida, Así el que sigue el mal es para su muerte. Prov. 11:19
  • más: Y hay quienes son escasos más de lo que es justo, mas vienen á pobreza. Prov. 11:24
  • El alma liberal será engordada: Y el que saciare, él también será saciado. Prov. 11:25
  • Al que retiene el grano, el pueblo lo Prov. 11:26
  • El que madruga al bien, buscará favor: Mas Prov. 11:27
  • El que confía en sus riquezas, caerá: Mas Prov. 11:28
  • El que turba su casa heredará viento; Y el Prov. 11:29
  • fruto del justo es árbol de vida: Y el que prende almas, es sabio. Prov. 11:30
  • EL que ama la corrección ama la sabiduría Prov. 12:1
  • Mejor es el que es menospreciado y tiene servidores Prov. 12:9
  • El que labra su tierra, se hartará de pan Prov. 12:11
  • necio es derecho en su opinión: Mas el que obedece al consejo es sabio. Prov. 12:15
  • al punto da á conocer su ira: Mas el que disimula la injuria es cuerdo. Prov. 12:16
  • El que habla verdad, declara justicia; Mas Prov. 12:17
  • Engaño hay en el corazón de los que piensan mal: Mas alegría en el de Prov. 12:20
  • El que guarda su boca guarda su alma: Mas Prov. 13:3
  • de vanidad: Empero multiplicará el que allega con su mano. Prov. 13:11
  • La esperanza que se prolonga, es tormento del Prov. 13:12
  • El que menosprecia la palabra, perecerá Prov. 13:13
  • Pobreza y vergüenza tendrá el que menosprecia el consejo: Mas el que Prov. 13:18
  • El que anda con los sabios, sabio será Prov. 13:20
  • El que detiene el castigo, á su hijo Prov. 13:24
  • El que camina en su rectitud teme á Jehová Prov. 14:2
  • Hay camino que al hombre parece derecho; Empero su Prov. 14:12
  • El que presto se enoja, hará locura: Y el Prov. 14:17
  • aun á su amigo: Pero muchos son los que aman al rico. Prov. 14:20
  • Peca el que menosprecia á su prójimo: Mas el Prov. 14:21
  • No yerran los que piensan mal? Misericordia empero y Prov. 14:22
  • El que tarde se aira, es grande de Prov. 14:29
  • El que oprime al pobre, afrenta á su Prov. 14:31
  • entendido: Mas su enojo contra el que lo avergüenza. Prov. 14:35
  • el consejo de su padre: Mas el que guarda la corrección, vendrá á ser Prov. 15:5
  • el camino del impío: Mas él ama al que sigue justicia. Prov. 15:9
  • La reconvención es molesta al que deja el camino: Y el que Prov. 15:10
  • El escarnecedor no ama al que le reprende; Ni se allega á los Prov. 15:12
  • Mejor es lo poco con el temor de Jehová, Que el gran tesoro donde hay turbación. Prov. 15:16
  • la comida de legumbres donde hay amor, Que de buey engordado donde hay odio. Prov. 15:17
  • iracundo mueve contiendas: Mas el que tarde se enoja, apaciguará la Prov. 15:18
  • Alborota su casa el codicioso: Mas el que aborrece las dádivas vivirá. Prov. 15:27
  • La oreja que escucha la corrección de vida Prov. 15:31
  • El que tiene en poco la disciplina Prov. 15:32
  • Mejor es lo poco con justicia, Que la muchedumbre de frutos sin Prov. 16:8
  • contentamiento de los reyes; Y aman al que habla lo recto. Prov. 16:13
  • Mejor es adquirir sabiduría que oro preciado; Y adquirir Prov. 16:16
  • es apartarse del mal: Su alma guarda el que guarda su camino. Prov. 16:17
  • humillar el espíritu con los humildes, Que partir despojos con los soberbios. Prov. 16:19
  • en la palabra, hallará el bien: Y el que confía en Jehová, él es Prov. 16:20
  • de vida es el entendimiento al que lo posee: Mas la erudición de los Prov. 16:22
  • Hay camino que parece derecho al hombre, Mas su Prov. 16:25
  • El alma del que trabaja, trabaja para sí; Porque su Prov. 16:26
  • Corona de honra es la vejez, Que se hallará en el camino de Prov. 16:31
  • Mejor es el que tarde se aira que el fuerte; Y el Prov. 16:32
  • MEJOR es un bocado seco, y en paz, Que la casa de contienda llena de Prov. 17:1
  • prudente se enseñoreará del hijo que deshonra, Y entre los hermanos Prov. 17:2
  • El que escarnece al pobre, afrenta á su Prov. 17:5
  • en ojos de sus dueños: A donde quiera que se vuelve, da prosperidad. Prov. 17:8
  • El que cubre la prevaricación, busca Prov. 17:9
  • la reprensión en el entendido, Más que si cien veces hiriese en el necio. Prov. 17:10
  • osa á la cual han robado sus cachorros, Que con un fatuo en su necedad. Prov. 17:12
  • El que da mal por bien, No se apartará el Prov. 17:13
  • El que comienza la pendencia es como quien Prov. 17:14
  • El que justifica al impío, y el que Prov. 17:15
  • La prevaricación ama el que ama pleito; Y el que alza su Prov. 17:19
  • de corazón nunca hallará bien: Y el que revuelve con su lengua, caerá en Prov. 17:20
  • El que engendra al necio, para su tristeza Prov. 17:21
  • es enojo á su padre, Y amargura á la que lo engendró. Prov. 17:25
  • al justo, Ni herir á los príncipes que hacen lo recto. Prov. 17:26
  • Detiene sus dichos el que tiene sabiduría: De prudente Prov. 17:27
  • cuando calla, es contado por sabio: El que cierra sus labios es entendido. Prov. 17:28
  • SEGÚN su antojo busca el que se desvía, Y se entremete en todo Prov. 18:1
  • el necio en la inteligencia, Sino en lo que su corazón se descubre. Prov. 18:2
  • También el que es negligente en su obra Es hermano Prov. 18:9
  • El que responde palabra antes de oir, Le Prov. 18:13
  • El hermano ofendido es más tenaz que una ciudad fuerte: Y las contiendas Prov. 18:19
  • vida están en poder de la lengua; Y el que la ama comerá de sus frutos. Prov. 18:21
  • El que halló esposa halló el bien, Y Prov. 18:22
  • El hombre que tiene amigos, ha de mostrarse amigo Prov. 18:24
  • MEJOR es el pobre que camina en su sencillez, Que el de Prov. 19:1
  • falso no quedará sin castigo; Y el que habla mentiras no escapará. Prov. 19:5
  • Mas cada uno es amigo del hombre que da. Prov. 19:6
  • El que posee entendimiento, ama su alma Prov. 19:8
  • falso no quedará sin castigo; Y el que habla mentiras, perecerá. Prov. 19:9
  • El que guarda el mandamiento, guarda su Prov. 19:16
  • A Jehová empresta el que da al pobre, Y él le dará su paga. Prov. 19:17
  • Castiga á tu hijo en tanto que hay esperanza; Mas no se excite tu Prov. 19:18
  • el consejo, y recibe la corrección, Para que seas sabio en tu vejez. Prov. 19:20
  • misericordia: Pero mejor es el pobre que el mentiroso. Prov. 19:22
  • El que roba á su padre y ahuyenta á su Prov. 19:26
  • Cesa, hijo mío, de oir la enseñanza Que induce á divagar de las razones Prov. 19:27
  • la cerveza alborotadora; Y cualquiera que por ello errare, no será sabio. Prov. 20:1
  • de león es el terror del rey: El que lo hace enfurecerse, peca contra Prov. 20:2
  • El justo que camina en su integridad Prov. 20:7
  • El rey que se sienta en el trono de juicio Prov. 20:8
  • El oído que oye, y el ojo que ve, Ambas cosas Prov. 20:12
  • El que compra dice: Malo es, malo es: Mas Prov. 20:14
  • Quítale su ropa al que salió por fiador del extraño; Y Prov. 20:16
  • El que descubre el secreto, en chismes Prov. 20:19
  • El que maldice á su padre ó á su madre, Su Prov. 20:20
  • Candela de Jehová es el alma del hombre, Que escudriña lo secreto del vientre. Prov. 20:27
  • del rey en la mano de Jehová: A todo lo que quiere lo inclina. Prov. 21:1
  • y juicio es á Jehová Más agradable que sacrificio. Prov. 21:3
  • Es vanidad desatentada de aquellos que buscan la muerte. Prov. 21:6
  • es vivir en un rincón de zaquizamí. Que con la mujer rencillosa en Prov. 21:9
  • El que cierra su oído al clamor del pobre Prov. 21:13
  • hacer juicio; Mas quebrantamiento á los que hacen iniquidad. Prov. 21:15
  • El hombre que se extravía del camino de la Prov. 21:16
  • Hombre necesitado será el que ama el deleite: Y el que ama el Prov. 21:17
  • Mejor es morar en tierra del desierto, Que con la mujer rencillosa é iracunda. Prov. 21:19
  • El que sigue la justicia y la misericordia Prov. 21:21
  • tomó el sabio, Y derribó la fuerza en que ella confiaba. Prov. 21:22
  • El que guarda su boca y su lengua, Su alma Prov. 21:23
  • escarnecedor es el nombre Del que obra con orgullosa saña. Prov. 21:24
  • mentiroso perecerá: Mas el hombre que oye, permanecerá en su dicho. Prov. 21:28
  • DE más estima es la buena fama que las muchas riquezas; Y la buena Prov. 22:1
  • lazos hay en el camino del perverso: El que guarda su alma se alejará de ellos. Prov. 22:5
  • rico se enseñoreará de los pobres; Y el que toma prestado, siervo es del que Prov. 22:7
  • El que sembrare iniquidad, iniquidad Prov. 22:8
  • El que ama la limpieza de corazón, Por la Prov. 22:11
  • El que oprime al pobre para aumentarse él Prov. 22:16
  • si las guardares en tus entrañas; Y que juntamente sean ordenadas en tus Prov. 22:18
  • Para que tu confianza sea en Jehová, Te las Prov. 22:19
  • de las razones verdaderas, Para que puedas responder razones de verdad Prov. 22:21
  • ellos, Y despojará el alma de aquellos que los despojaren. Prov. 22:23
  • No estés entre los que tocan la mano, Entre los que fían Prov. 22:26
  • No traspases el término antiguo Que pusieron tus padres. Prov. 22:28
  • con algún señor, Considera bien lo que estuviere delante de ti; Prov. 23:1
  • Vomitarás la parte que tú comiste, Y perderás tus suaves Prov. 23:8
  • Oye á tu padre, á aquel que te engendró; Y cuando tu madre Prov. 23:22
  • se alegrará el padre del justo: Y el que engendró sabio se gozará con él. Prov. 23:24
  • tu padre y tu madre, Y gócese la que te engendró. Prov. 23:25
  • Para los que se detienen mucho en el vino, Para Prov. 23:30
  • Y serás como el que yace en medio de la mar, O como el Prov. 23:34
  • Al que piensa mal hacer Le llamarán hombre Prov. 24:8
  • Si dejares de librar los que son tomados para la muerte, Y los Prov. 24:11
  • no lo supimos; ¿No lo entenderá el que pesa los corazones? El que mira Prov. 24:12
  • El que dijere al malo, Justo eres, Los Prov. 24:24
  • Mas los que lo reprenden, serán agradables, Y Prov. 24:25
  • Besados serán los labios Del que responde palabras rectas. Prov. 24:26
  • Y he aquí que por toda ella habían ya crecido Prov. 24:31
  • Porque mejor es que se te diga, Sube acá, Que no que Prov. 25:7
  • No salgas á pleito presto, No sea que no sepas qué hacer al fin, Después Prov. 25:8
  • No sea que te deshonre el que lo oyere, Y tu Prov. 25:10
  • de oro y joyel de oro fino, Es el que reprende al sabio que tiene oído Prov. 25:12
  • siega, Así es el mensajero fiel á los que lo envían: Pues al alma de su Prov. 25:13
  • y vientos sin lluvia, Así es el hombre que se jacta de vana liberalidad. Prov. 25:14
  • Hallaste la miel? come lo que te basta; No sea que te hartes de Prov. 25:16
  • y cuchillo y saeta aguda, Es el hombre que habla contra su prójimo falso Prov. 25:18
  • El que canta canciones al corazón afligido Prov. 25:20
  • Si el que te aborrece tuviere hambre, dale de Prov. 25:21
  • Mejor es estar en un rincón de casa, Que con la mujer rencillosa en Prov. 25:24
  • y manantial corrompido, Es el justo que cae delante del impío. Prov. 25:26
  • necio en conformidad á su necedad, Para que no seas tú también como él. Prov. 26:4
  • Como el que se corta los pies y bebe su daño Prov. 26:6
  • liga la piedra en la honda, Así hace el que al necio da honra. Prov. 26:8
  • Como perro que vuelve á su vómito, Así el necio Prov. 26:11
  • su opinión? Más esperanza hay del necio que de él. Prov. 26:12
  • A su ver es el perezoso más sabio Que siete que le den consejo. Prov. 26:16
  • El que pasando se deja llevar de la ira en Prov. 26:17
  • Como el que enloquece, y echa llamas Y saetas y Prov. 26:18
  • Tal es el hombre que daña á su amigo, Y dice Prov. 26:19
  • Otro parece en los labios al que aborrece; Mas en su interior pone Prov. 26:24
  • El que cavare sima, caerá en ella: Y el Prov. 26:27
  • La falsa lengua atormenta al que aborrece: Y la boca lisonjera hace Prov. 26:28
  • pesa; Mas la ira del necio es más pesada que ambas cosas. Prov. 27:3
  • Mejor es reprensión manifiesta Que amor oculto. Prov. 27:5
  • Fieles son las heridas del que ama; Pero importunos los besos del Prov. 27:6
  • Cual ave que se va de su nido, Tal es el hombre Prov. 27:8
  • de tu aflicción. Mejor es el vecino cerca que el hermano lejano. Prov. 27:10
  • mi corazón, Y tendré qué responder al que me deshonrare. Prov. 27:11
  • Quítale su ropa al que fió al extraño; Y al que fió á la Prov. 27:13
  • El que bendice á su amigo en alta voz Prov. 27:14
  • El que pretende contenerla, arresta el Prov. 27:16
  • El que guarda la higuera, comerá su fruto Prov. 27:18
  • hornaza el oro: Y al hombre la boca del que lo alaba. Prov. 27:21
  • HUYE el impío sin que nadie lo persiga: Mas el justo está Prov. 28:1
  • Los que dejan la ley, alaban á los impíos Prov. 28:4
  • malos no entienden el juicio: Mas los que buscan á Jehová, entienden todas Prov. 28:5
  • Mejor es el pobre que camina en su integridad, Que el de Prov. 28:6
  • El que guarda la ley es hijo prudente: Mas Prov. 28:7
  • El que aumenta sus riquezas con usura y Prov. 28:8
  • El que aparta su oído para no oir la ley Prov. 28:9
  • El que hace errar á los rectos por el mal Prov. 28:10
  • El que encubre sus pecados, no prosperará Prov. 28:13
  • Bienaventurado el hombre que siempre está temeroso: Mas el que Prov. 28:14
  • multiplicará los agravios: Mas el que aborrece la avaricia, prolongará Prov. 28:16
  • El hombre que hace violencia con sangre de Prov. 28:17
  • El que en integridad camina, será salvo Prov. 28:18
  • El que labra su tierra, se hartará de pan Prov. 28:19
  • tendrá muchas bendiciones: Mas el que se apresura á enriquecer, no será Prov. 28:20
  • rico el hombre de mal ojo; Y no conoce que le ha de venir pobreza. Prov. 28:22
  • El que reprende al hombre, hallará después Prov. 28:23
  • El que roba á su padre ó á su madre, y Prov. 28:24
  • de ánimo suscita contiendas: Mas el que en Jehová confía, medrará. Prov. 28:25
  • El que confía en su corazón es necio; Mas Prov. 28:26
  • El que da al pobre, no tendrá pobreza: Mas Prov. 28:27
  • EL hombre que reprendido endurece la cerviz, De Prov. 29:1
  • El hombre que ama la sabiduría, alegra á su padre Prov. 29:3
  • El hombre que lisonjea á su prójimo, Red tiende Prov. 29:5
  • hombre sabio contendiere con el necio, Que se enoje ó que se ría, no tendrá Prov. 29:9
  • Del señor que escucha la palabra mentirosa, Todos Prov. 29:12
  • El rey que juzga con verdad á los pobres, Su Prov. 29:14
  • el pueblo será disipado: Mas el que guarda la ley, bienaventurado él. Prov. 29:18
  • palabras? Más esperanza hay del necio que de él. Prov. 29:20
  • El que regala á su siervo desde su niñez Prov. 29:21
  • El temor del hombre pondrá lazo: Mas el que confía en Jehová será levantado. Prov. 29:25
  • de Agur, hijo de Jachê: La profecía que dijo el varón á Ithiel, á Ithiel Prov. 30:1
  • Ciertamente más rudo soy yo que ninguno, Ni tengo entendimiento de Prov. 30:2
  • de Dios es limpia: Es escudo á los que en él esperan. Prov. 30:5
  • he demandado; No me las niegues antes que muera. Prov. 30:7
  • pobreza ni riquezas; Manténme del pan que he menester; Prov. 30:8
  • No sea que me harte, y te niegue, y diga Prov. 30:9
  • Hay generación que maldice á su padre, Y á su madre no Prov. 30:11
  • La sanguijuela tiene dos hijas que se llaman, Trae, trae. Tres cosas Prov. 30:15
  • La tierra no harta de aguas, Y el fuego que jamás dice, Basta. Prov. 30:16
  • El ojo que escarnece á su padre, Y menosprecia Prov. 30:17
  • la tierra, Y las mismas son más sabias que los sabios: Prov. 30:24
  • El león, fuerte entre todos los animales, Que no torna atrás por nadie; Prov. 30:30
  • Ciertamente el que exprime la leche, sacará manteca; Y Prov. 30:33
  • PALABRAS del rey Lemuel; la profecía con que le enseñó su madre. Prov. 31:1
  • mujeres tu fuerza, Ni tus caminos á lo que es para destruir los reyes. Prov. 31:3
  • No sea que bebiendo olviden la ley, Y Prov. 31:5
  • Gustó que era buena su granjería: Su candela Prov. 31:18
  • la gracia, y vana la hermosura: La mujer que teme á Jehová, ésa será alabada. Prov. 31:30
  • tiene el hombre de todo su trabajo con que se afana debajo del sol? Ecl. 1:3
  • Todas las cosas andan en trabajo mas que el hombre pueda decir: ni los ojos Ecl. 1:8
  • Qué es lo que fué? Lo mismo que será. ¿Qué es lo Ecl. 1:9
  • Hay algo de que se pueda decir: He aquí esto es Ecl. 1:10
  • No hay memoria de lo que precedió, ni tampoco de lo que Ecl. 1:11
  • y buscar con sabiduría sobre todo lo que se hace debajo del cielo: este Ecl. 1:13
  • Yo miré todas las obras que se hacen debajo del sol; y he aquí Ecl. 1:14
  • y he crecido en sabiduría sobre todos los que fueron antes de mí en Jerusalem Ecl. 1:16
  • las locuras y los desvaríos: conocí que aun esto era aflicción de Ecl. 1:17
  • corazón agasajar mi carne con vino, y que anduviese mi corazón en sabiduría Ecl. 2:3
  • grande de vacas y ovejas, sobre todos los que fueron antes de mí en Jerusalem; Ecl. 2:7
  • Y fuí engrandecido, y aumentado más que todos los que fueron antes de mí Ecl. 2:9
  • No negué á mis ojos ninguna cosa que desearan, ni aparté mi corazón de Ecl. 2:10
  • Miré yo luego todas las obras que habían hecho mis manos, y el Ecl. 2:11
  • y la necedad; (porque ¿qué hombre hay que pueda seguir al rey en lo que ya Ecl. 2:12
  • Y he visto que la sabiduría sobrepuja á la necedad Ecl. 2:13
  • en tinieblas: empero también entendí yo que un mismo suceso acaecerá al uno Ecl. 2:14
  • hacerme más sabio? Y dije en mi corazón, que también esto era vanidad. Ecl. 2:15
  • por tanto la vida, porque la obra que se hace debajo del sol me era Ecl. 2:17
  • Yo asimismo aborrecí todo mi trabajo que había puesto por obra debajo del Ecl. 2:18
  • Y quién sabe si será sabio, ó necio, el que se enseñoreará de todo mi Ecl. 2:19
  • corazón acerca de todo el trabajo en que me afané, y en que había ocupado Ecl. 2:20
  • Que el hombre trabaje con sabiduría, y Ecl. 2:21
  • su trabajo, y fatiga de su corazón, con que debajo del sol él se afanara? Ecl. 2:22
  • No hay cosa mejor para el hombre sino que coma y beba, y que su alma vea el Ecl. 2:24
  • quién comerá, y quién se cuidará, mejor que yo? Ecl. 2:25
  • Porque al hombre que le agrada, Dios le da sabiduría y Ecl. 2:26
  • todas las cosas hay sazón, y todo lo que se quiere debajo del cielo, tiene Ecl. 3:1
  • Qué provecho tiene el que trabaja en lo que trabaja? Ecl. 3:9
  • Yo he visto el trabajo que Dios ha dado á los hijos de los Ecl. 3:10
  • mundo dió en su corazón, de tal manera que no alcance el hombre la obra de Ecl. 3:11
  • Yo he conocido que no hay mejor para ellos, que Ecl. 3:12
  • Y también que es don de Dios que todo hombre coma Ecl. 3:13
  • He entendido que todo lo que Dios hace, ésto será Ecl. 3:14
  • Aquello que fué, ya es: y lo que ha de ser, fué Ecl. 3:15
  • Dios; porque allí hay tiempo á todo lo que se quiere y sobre todo lo que se Ecl. 3:17
  • condición de los hijos de los hombres, que Dios los probaría, para que así Ecl. 3:18
  • tienen todos; ni tiene más el hombre que la bestia: porque todo es Ecl. 3:19
  • Quién sabe que el espíritu de los hijos de los Ecl. 3:21
  • Así que he visto que no hay cosa mejor que Ecl. 3:22
  • Y TORNÉME yo, y vi todas las violencias que se hacen debajo del sol: y he aquí Ecl. 4:1
  • Y alabé yo los finados que ya murieron, más que los vivientes Ecl. 4:2
  • Y tuve por mejor que unos y otros al que no ha sido aún Ecl. 4:3
  • Visto he asimismo que todo trabajo y toda excelencia de Ecl. 4:4
  • Mas vale el un puño lleno con descanso, que ambos puños llenos con trabajo y Ecl. 4:6
  • Está un hombre solo y sin sucesor; que ni tiene hijo ni hermano; mas Ecl. 4:8
  • Mejores son dos que uno; porque tienen mejor paga de su Ecl. 4:9
  • á su compañero: mas ¡ay del solo! que cuando cayere, no habrá segundo Ecl. 4:10
  • Mejor es el muchacho pobre y sabio, que el rey viejo y fatuo que no sabe Ecl. 4:13
  • sol caminando con el muchacho, sucesor, que estará en lugar de aquél. Ecl. 4:15
  • No tiene fin todo el pueblo que fué antes de ellos: tampoco los que Ecl. 4:16
  • guarda tu pie; y acércate más para oir que para dar el sacrificio de los Ecl. 5:1
  • no se agrada de los insensatos. Paga lo que prometieres. Ecl. 5:4
  • Mejor es que no prometas, que no que prometas y Ecl. 5:5
  • á tu carne; ni digas delante del ángel, que fué ignorancia. ¿Por qué harás Ecl. 5:6
  • El que ama el dinero, no se hartará de Ecl. 5:10
  • Hay una trabajosa enfermedad que he visto debajo del sol: las Ecl. 5:13
  • en malas ocupaciones, y á los hijos que engendraron nada les queda en la Ecl. 5:14
  • Este también es un gran mal, que como vino, así haya de volver. ¿Y Ecl. 5:16
  • He aquí pues el bien que yo he visto: Que lo bueno es comer Ecl. 5:18
  • hacienda, y le dió también facultad para que coma de ellas, y tome su parte, y Ecl. 5:19
  • HAY un mal que he visto debajo del cielo, y muy Ecl. 6:1
  • y honra, y nada le falta de todo lo que su alma desea; mas Dios no le Ecl. 6:2
  • y también careció de sepultura, yo digo que el abortivo es mejor que él. Ecl. 6:3
  • ni conocido nada, más reposo tiene éste que aquél. Ecl. 6:5
  • Porque ¿qué más tiene el sabio que el necio? ¿qué más tiene el pobre Ecl. 6:8
  • Más vale vista de ojos que deseo que pasa. Y también esto es Ecl. 6:9
  • El que es, ya su nombre ha sido nombrado Ecl. 6:10
  • MEJOR es la buena fama que el buen ungüento; y el día de la Ecl. 7:1
  • Mejor es ir á la casa del luto que á la casa del convite: porque Ecl. 7:2
  • Mejor es el enojo que la risa: porque con la tristeza del Ecl. 7:3
  • Mejor es oir la reprensión del sabio, que la canción de los necios. Ecl. 7:5
  • Mejor es el fin del negocio que su principio: mejor es el sufrido Ecl. 7:8
  • Nunca digas: ¿Qué es la causa que los tiempos pasados fueron Ecl. 7:10
  • es la ciencia con herencia; y más á los que ven el sol. Ecl. 7:11
  • es el dinero: mas la sabiduría excede en que da vida á sus poseedores. Ecl. 7:12
  • Dios; porque ¿quién podrá enderezar lo que él torció? Ecl. 7:13
  • en los días de mi vanidad. Justo hay que perece por su justicia, y hay Ecl. 7:15
  • Bueno es que tomes esto, y también de estotro no Ecl. 7:18
  • La sabiduría fortifica al sabio más que diez poderosos la ciudad en que Ecl. 7:19
  • no hay hombre justo en la tierra, que haga bien y nunca peque. Ecl. 7:20
  • apliques tu corazón á todas las cosas que se hablaren, porque no oigas á tu Ecl. 7:21
  • Lejos está lo que fué; y lo muy profundo ¿quién lo Ecl. 7:24
  • Y yo he hallado más amarga que la muerte la mujer, la cual es Ecl. 7:26
  • Lo que aun busca mi alma, y no encuentro Ecl. 7:28
  • He aquí, solamente he hallado esto: que Dios hizo al hombre recto, mas Ecl. 7:29
  • QUIÉN como el sabio? ¿y quién como el que sabe la declaración de las cosas Ecl. 8:1
  • Yo te aviso que guardes el mandamiento del rey y la Ecl. 8:2
  • mala persistas; porque él hará todo lo que quisiere: Ecl. 8:3
  • El que guarda el mandamiento no Ecl. 8:5
  • Porque para todo lo que quisieres hay tiempo y juicio; mas Ecl. 8:6
  • Porque no sabe lo que ha de ser; y el cuándo haya de ser Ecl. 8:7
  • No hay hombre que tenga potestad sobre el espíritu Ecl. 8:8
  • y puesto he mi corazón en todo lo que debajo del sol se hace: hay tiempo Ecl. 8:9
  • Esto vi también: que los impíos sepultados vinieron aún Ecl. 8:10
  • Bien que el pecador haga mal cien veces, y Ecl. 8:12
  • Y que el impío no tendrá bien, ni le Ecl. 8:13
  • Hay vanidad que se hace sobre la tierra: que hay Ecl. 8:14
  • Por tanto alabé yo la alegría; que no tiene el hombre bien debajo del Ecl. 8:15
  • á conocer sabiduría, y á ver la faena que se hace sobre la tierra; (porque Ecl. 8:16
  • Y he visto todas las obras de Dios, que el hombre no puede alcanzar la Ecl. 8:17
  • estas cosas, para declarar todo esto: que los justos y los sabios, y sus Ecl. 9:1
  • al bueno y al limpio y al no limpio; al que sacrifica, y al que no sacrifica Ecl. 9:2
  • Este mal hay entre todo lo que se hace debajo del sol, que todos Ecl. 9:3
  • Aún hay esperanza para todo aquél que está entre los vivos; porque mejor Ecl. 9:4
  • Porque los que viven saben que han de morir: mas Ecl. 9:5
  • tiene ya más parte en el siglo, en todo lo que se hace debajo del sol. Ecl. 9:6
  • Goza de la vida con la mujer que amas, todos los días de la vida de Ecl. 9:9
  • Todo lo que te viniere á la mano para hacer Ecl. 9:10
  • Tornéme, y vi debajo del sol, que ni es de los ligeros la carrera Ecl. 9:11
  • conoce su tiempo: como los peces que son presos en la mala red, y como Ecl. 9:12
  • Entonces dije yo: Mejor es la sabiduría que la fortaleza; aunque la ciencia Ecl. 9:16
  • del sabio con reposo son oídas, más que el clamor del señor entre los Ecl. 9:17
  • Mejor es la sabiduría que las armas de guerra; mas un pecador Ecl. 9:18
  • fálta le, su cordura, y dice á todos, que es necio. Ecl. 10:3
  • Hay un mal que debajo del sol he visto, á manera Ecl. 10:5
  • Vi siervos en caballos, y príncipes que andaban como siervos sobre la Ecl. 10:7
  • El que hiciere el hoyo caerá en él; y el Ecl. 10:8
  • El que mudare las piedras, trabajo tendrá Ecl. 10:9
  • hierro, y su filo no fuere amolado, hay que añadir entonces más fuerza Ecl. 10:10
  • multiplica palabras: no sabe hombre lo que ha de ser; ¿y quién le hará saber Ecl. 10:14
  • las aves del cielo llevarán la voz, y las que tienen alas harán saber la Ecl. 10:20
  • ECHA tu pan sobre las aguas; que después de muchos días lo hallarás. Ecl. 11:1
  • y aun á ocho: porque no sabes el mal que vendrá sobre la tierra. Ecl. 11:2
  • cayere al mediodía, ó al norte, al lugar que el árbol cayere, allí quedará. Ecl. 11:3
  • El que al viento mira, no sembrará; y el Ecl. 11:4
  • á la memoria los días de las tinieblas, que serán muchos, todo lo que le Ecl. 11:8
  • corazón, y en la vista de tus ojos: mas sabe, que sobre todas estas cosas te Ecl. 11:9
  • en los días de tu juventud, antes que vengan los malos días, y lleguen Ecl. 12:1
  • Antes que se oscurezca el sol, y la luz, y la Ecl. 12:2
  • han disminuído, y se oscurecerán los que miran por las ventanas; Ecl. 12:3
  • Antes que la cadena de plata se quiebre, y se Ecl. 12:6
  • como era, y el espíritu se vuelva á Dios que lo dió. Ecl. 12:7
  • su boca! Porque mejores son tus amores que el vino. Cant. 1:2
  • en ti; Acordarémonos de tus amores más que del vino: Los rectos te aman. Cant. 1:4
  • No miréis en que soy morena, Porque el sol me miró Cant. 1:6
  • Mientras que el rey estaba en su reclinatorio Cant. 1:12
  • amado es para mí un manojito de mirra, Que reposa entre mis pechos. Cant. 1:13
  • He aquí que tú eres hermosa, amiga mía; He aquí Cant. 1:15
  • He aquí que tú eres hermoso, amado mío, y suave Cant. 1:16
  • las gamas y por las ciervas del campo, Que no despertéis ni hagáis velar al Cant. 2:7
  • Paloma mía, que estás en los agujeros de la peña Cant. 2:14
  • Cazadnos las zorra, las zorras pequeñas, que echan á perder las viñas; Pues Cant. 2:15
  • Hasta que apunte el día, y huyan las sombras Cant. 2:17
  • POR las noches busqué en mi lecho al que ama mi alma: Busquélo, y no lo Cant. 3:1
  • las calles y por las plazas Buscaré al que ama mi alma: Busquélo, y no lo Cant. 3:2
  • Halláronme los guardas que rondan la ciudad, Y díjeles Cant. 3:3
  • Pasando de ellos un poco, Hallé luego al que mi alma ama: Trabé de él, y no lo Cant. 3:4
  • las gamas y por las ciervas del campo, Que no despertéis ni hagáis velar al Cant. 3:5
  • Quién es ésta que sube del desierto como columnita Cant. 3:6
  • y ved al rey Salomón Con la corona con que le coronó su madre el día de su Cant. 3:11
  • HE aquí que tú eres hermosa, amiga mía, he aquí Cant. 4:1
  • como manadas de trasquiladas ovejas, Que suben del lavadero, Todas con Cant. 4:2
  • como dos cabritos mellizos de gama, Que son apacentados entre azucenas. Cant. 4:5
  • Hasta que apunte el día y huyan las sombras Cant. 4:6
  • hermana, esposa mía! ¡Cuánto mejores que el vino tus amores, Y el olor Cant. 4:10
  • Fuente de huertos, Pozo de aguas vivas, Que corren del Líbano. Cant. 4:15
  • mi corazón velaba: La voz de mi amado que llamaba: Abreme, hermana mía Cant. 5:2
  • manos gotearon mirra, Y mis dedos mirra que corría Sobre las aldabas del Cant. 5:5
  • Halláronme los guardas que rondan la ciudad: Hiriéronme Cant. 5:7
  • de Jerusalem, si hallareis á mi amado, Que le hagáis saber cómo de amor Cant. 5:8
  • Qué es tu amado más que otro amado, Oh la más hermosa de Cant. 5:9
  • junto á los arroyos de las aguas, Que se lavan con leche, y a la Cant. 5:12
  • fragantes flores: Sus labios, como lirios que destilan mirra que trasciende. Cant. 5:13
  • Tu cabello es como manada de cabras, Que se muestran en Galaad. Cant. 6:5
  • Tus dientes, como manada de ovejas Que suben del lavadero, Todas con Cant. 6:6
  • mía; Unica es á su madre, Escogida á la que la engendró. Viéronla las Cant. 6:9
  • Quién es ésta que se muestra como el alba, Hermosa Cant. 6:10
  • Tu ombligo, como una taza redonda, Que no le falta bebida. Tu vientre Cant. 7:2
  • rabbim; Tu nariz, como la torre del Líbano, Que mira hacia Damasco. Cant. 7:4
  • Y tu paladar como el buen vino, Que se entra á mi amado suavemente, Y Cant. 7:9
  • suerte de dulces frutas, nuevas y añejas. Que para ti, oh amado mío, he Cant. 7:13
  • OH quién te me diese como hermano Que mamó los pechos de mi madre; De Cant. 8:1
  • Conjúroos, oh doncellas de Jerusalem, Que no despertéis, ni hagáis velar al Cant. 8:4
  • Quién es ésta que sube del desierto, Recostada sobre Cant. 8:5
  • Tenemos una pequeña hermana, Que no tiene pechos: ¿Qué haremos á Cant. 8:8
  • muro, y mis pechos como torres, Desde que fuí en sus ojos como la que halla Cant. 8:10
  • Mi viña, que es mía, está delante de mí: Las Cant. 8:12
  • Oh tú la que moras en los huertos, Los Cant. 8:13
  • de los ejércitos no hubiera hecho que nos quedasen muy cortos residuos Is. 1:9
  • á una serán quebrantados, y los que dejan á Jehová serán consumidos. Is. 1:28
  • Entonces os avergonzarán los olmos que amasteis, y os afrentarán los Is. 1:29
  • Porque seréis como el olmo que se le cae la hoja, y como huerto Is. 1:30
  • Y el fuerte será como estopa, y lo que hizo como centella; y ambos serán Is. 1:31
  • LO que vió Isaías, hijo de Amoz, tocante á Is. 2:1
  • en lo postrero de los tiempos, que será confirmado el monte de la Is. 2:2
  • de sus manos se han arrodillado, á lo que fabricaron sus dedos. Is. 2:8
  • sus ídolos de plata y sus ídolos de oro, que le hicieron para que adorase; Is. 2:20
  • PORQUE he aquí que el Señor Jehová de los ejércitos Is. 3:1
  • de la familia de su padre, y le dijere, Que vestir tienes, tú serás nuestro Is. 3:6
  • del rostro de ellos los convence: que como Sodoma predican su pecado, no Is. 3:9
  • Decid al justo que le irá bien: porque comerá de los Is. 3:10
  • se enseñorearon de él. Pueblo mío, los que te guían te engañan, y tuercen Is. 3:12
  • Qué pensáis vosotros que majáis mi pueblo, y moléis las Is. 3:15
  • Y será que en lugar de los perfumes aromáticos Is. 3:24
  • Y acontecerá que el que quedare en Sión, y el que Is. 4:3
  • de día, y de noche resplandor de fuego que eche llamas: porque sobre toda Is. 4:5
  • asentado un lagar en ella: y esperaba que llevase uvas, y llevó uvas Is. 5:2
  • Qué más se había de hacer á mi viña, que yo no haya hecho en ella? ¿Cómo Is. 5:4
  • Os mostraré pues ahora lo que haré yo á mi viña: Quitaréle su Is. 5:5
  • Haré que quede desierta; no será podada ni Is. 5:6
  • Ay de los que juntan casa con casa, y allegan Is. 5:8
  • de parte de Jehová de los ejércitos, que las muchas casas han de quedar Is. 5:9
  • Ay de los que se levantan de mañana para seguir Is. 5:11
  • de ellos, y su multitud, y su fausto, y el que en él se holgaba. Is. 5:14
  • Ay de los que traen la iniquidad con cuerdas de Is. 5:18
  • y venga el consejo del Santo de Israel, para que lo sepamos! Is. 5:19
  • Ay de los que á lo malo dicen bueno, y á lo Is. 5:20
  • Ay de los sabios en sus ojos, y de los que son prudentes delante de sí Is. 5:21
  • Ay de los que son valientes para beber vino, y Is. 5:22
  • Los que dan por justo al impío por cohechos Is. 5:23
  • pendón á gentes de lejos, y silbará al que está en el cabo de la tierra; y he Is. 5:26
  • No habrá entre ellos cansado, ni que vacile; ninguno se dormirá ni le Is. 5:27
  • EN el año que murió el rey Uzzías vi yo al Señor Is. 6:1
  • se estremecieron con la voz del que clamaba, y la casa se hinchió de Is. 6:4
  • Entonces dije: ¡Ay de mí! que soy muerto; que siendo hombre Is. 6:5
  • con él sobre mi boca, dijo: He aquí que esto tocó tus labios, y es Is. 6:7
  • Después oí la voz del Señor, que decía: ¿A quién enviaré, y quién Is. 6:8
  • Hasta cuándo, Señor? Y respondió él: Hasta que las ciudades estén asoladas, y Is. 6:11
  • Hasta que Jehová hubiere echado lejos los Is. 6:12
  • ella una décima parte, y volverá, bien que habrá sido asolada: como el olmo Is. 6:13
  • de Jotham, hijo de Uzzías, rey de Judá, que Rezín rey de Siria, y Peca hijo Is. 7:1
  • á causa de estos dos cabos de tizón que humean, por el furor de la ira Is. 7:4
  • poco el ser molestos á los hombres, sino que también lo seáis á mi Dios? Is. 7:13
  • el mismo Señor os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y parirá hijo Is. 7:14
  • Comerá manteca y miel, para que sepa desechar lo malo y escoger lo Is. 7:15
  • Porque antes que el niño sepa desechar lo malo y Is. 7:16
  • días cuales nunca vinieron desde el día que Ephraim se apartó de Judá, es á Is. 7:17
  • Y acontecerá que aquel día silbará Jehová á la mosca Is. 7:18
  • el Señor con navaja alquilada, con los que habitan de la otra parte del río Is. 7:20
  • Y acontecerá en aquel tiempo, que críe un hombre una vaca y dos Is. 7:21
  • Y será que á causa de la abundancia de leche Is. 7:22
  • Acontecerá también en aquel tiempo, que el lugar donde había mil vides que Is. 7:23
  • Y á todos los montes que se cavaban con azada, no llegará Is. 7:25
  • Porque antes que el niño sepa decir, Padre mío, y Is. 8:4
  • desechó este pueblo las aguas de Siloé, que corren mansamente, y holgóse con Is. 8:6
  • He aquí por tanto que el Señor hace subir sobre ellos Is. 8:7
  • y seréis quebrantados; oid todos los que sois de lejanas tierras: poneos Is. 8:9
  • esta manera con mano fuerte, y enseñóme que no caminase por el camino de este Is. 8:11
  • digáis, Conjuración, á todas las cosas á que este pueblo dice, Conjuración, ni Is. 8:12
  • He aquí, yo y los hijos que me dió Jehová, por señales y Is. 8:18
  • á los pythones y á los adivinos, que susurran hablando, responded: ¿No Is. 8:19
  • fatigados y hambrientos, y acontecerá que teniendo hambre, se enojarán y Is. 8:21
  • esta oscuridad tal como la aflicción que le vino en el tiempo que Is. 9:1
  • El pueblo que andaba en tinieblas vió gran luz Is. 9:2
  • él, Ephraim y los moradores de Samaria, que con soberbia y con altivez de Is. 9:9
  • Mas el pueblo no se convirtió al que lo hería, ni buscaron á Jehová de Is. 9:13
  • de rostro es la cabeza: el profeta que enseña mentira, este es cola. Is. 9:15
  • AY de los que establecen leyes injustas, y Is. 10:1
  • de la visitación? ¿y á quién os acogeréis que os ayude, cuando viniere de Is. 10:3
  • el pueblo de mi ira le enviaré, para que quite despojos, y arrebate presa Is. 10:6
  • lo imaginará de esta manera; sino que su pensamiento será desarraigar y Is. 10:7
  • de los ídolos, siendo sus imágenes más que Jerusalem y Samaria; Is. 10:10
  • Mas acontecerá que después que el Señor hubiere Is. 10:12
  • sus tesoros, y derribé como valientes los que estaban sentados: Is. 10:13
  • Gloriaráse el hacha contra el que con ella corta? ¿se ensoberbecerá Is. 10:15
  • será por fuego, y su Santo por llama que abrase y consuma en un día sus Is. 10:17
  • Y los árboles que quedaren en su bosque, serán en Is. 10:19
  • Y acontecerá en aquel tiempo, que los que hubieren quedado de Israel Is. 10:20
  • Y acaecerá en aquel tiempo, que su carga será quitada de tu hombro Is. 10:27
  • Grita en alta voz, hija de Galim; haz que se oiga hacia Lais, pobrecilla Is. 10:30
  • la vista de sus ojos, ni argüirá por lo que oyeren sus oídos; Is. 11:3
  • Sino que juzgará con justicia á los pobres Is. 11:4
  • Y acontecerá en aquel tiempo que la raíz de Isaí, la cual estará Is. 11:10
  • Asimismo acontecerá en aquel tiempo, que Jehová tornará á poner otra vez su Is. 11:11
  • y herirálo en sus siete brazos, y hará que pasen por él con zapatos. Is. 11:15
  • para las reliquias de su pueblo, las que quedaron de Assur, de la manera Is. 11:16
  • en los pueblos sus obras, recordad que su nombre es engrandecido. Is. 12:4
  • CARGA de Babilonia, que vió Isaías, hijo de Amoz. Is. 13:1
  • alzad la voz á ellos, alzad la mano, para que entren por puertas de príncipes. Is. 13:2
  • llamé á mis valientes para mi ira, á los que se alegran con mi gloria. Is. 13:3
  • y sobre los impíos su iniquidad; y haré que cese la arrogancia de los Is. 13:11
  • Haré más precioso que el oro fino al varón, y más que el Is. 13:12
  • Y será que como corza amontada, y como oveja Is. 13:14
  • Cualquiera que fuere hallado, será alanceado; y Is. 13:15
  • He aquí que yo despierto contra ellos á los Is. 13:17
  • será como Sodoma y Gomorra, á las que trastornó Dios. Is. 13:19
  • Sino que dormirán allí bestias fieras, y sus Is. 13:21
  • la tierra de Jehová: y cautivarán á los que los cautivaron, y señorearán á Is. 14:2
  • Y será en el día que Jehová te diera reposo de tu Is. 14:3
  • Que levantarás esta parábola sobre el Is. 14:4
  • Al que con ira hería los pueblos de llaga Is. 14:6
  • y los cedros del Líbano, diciendo: Desde que tú pereciste, no ha subido Is. 14:8
  • se espantó de ti; te despertó muertos que en tu venida saliesen á recibirte Is. 14:9
  • de la mañana! Cortado fuiste por tierra, tú que debilitabas las gentes. Is. 14:12
  • Tú que decías en tu corazón: Subiré al Is. 14:13
  • Inclinarse han hacia ti los que te vieren, te considerarán diciendo Is. 14:16
  • Que puso el mundo como un desierto, que Is. 14:17
  • vestido de muertos pasados á cuchillo, que descendieron al fondo de la Is. 14:19
  • Ciertamente se hará de la manera que lo he pensado, y será confirmado Is. 14:24
  • Que quebrantaré al Asirio en mi tierra Is. 14:25
  • Este es el consejo que está acordado sobre toda la tierra Is. 14:26
  • En el año que murió el rey Achâz fué esta carga: Is. 14:28
  • toda, por haberse quebrado la vara del que te hería; porque de la raíz de la Is. 14:29
  • á los mensajeros de la gentilidad? Que Jehová fundó á Sión, y que á ella Is. 14:32
  • hasta Jahas se oirá su voz: por lo que aullarán los armados de Moab Is. 15:4
  • Por tanto las riquezas que habrán adquirido, y las que habrán Is. 15:7
  • sobre Dimón añadiduras, leones á los que escaparen de Moab, y á las Is. 15:9
  • Y será que cual ave espantada que se huye de Is. 16:2
  • los desterrados, no entregues á los que andan errantes. Is. 16:3
  • Y acaecerá, que cuando Moab pareciere que está Is. 16:12
  • Esta es la palabra que pronunció Jehová sobre Moab desde Is. 16:13
  • de Ephraim, y el reino de Damasco; y lo que quedare de Siria, será como la Is. 17:3
  • Y será que en aquel tiempo la gloria de Jacob Is. 17:4
  • siega las espigas: será también como el que coge espigas en el valle de Is. 17:5
  • Y no mirará á los altares que hicieron sus manos, ni mirará á lo Is. 17:8
  • de su fortaleza serán como los frutos que quedan en los pimpollos y en las Is. 17:9
  • El día que las plantares, las harás crecer, y Is. 17:11
  • Ay! multitud de muchos pueblos que harán ruido como estruendo de la Is. 17:12
  • mañana ya no es. Esta es la parte de los que nos huellan, y la suerte de los Is. 17:14
  • AY de la tierra que hace sombra con las alas, que está Is. 18:1
  • Que envía mensajeros por la mar, y en Is. 18:2
  • entristecerán; y harán duelo todos los que echan anzuelo en el río, y Is. 19:8
  • Los que labran lino fino, y los que tejen Is. 19:9
  • rotas: y se entristecerán todos los que hacen viveros para peces. Is. 19:10
  • Dígante ahora, ó hágante saber qué es lo que Jehová de los ejércitos ha Is. 19:12
  • Y no aprovechará á Egipto cosa que haga la cabeza ó la cola, el ramo ó Is. 19:15
  • la mano alta de Jehová de los ejércitos, que él ha de levantar sobre ellos. Is. 19:16
  • será de espanto á Egipto; todo hombre que de ella se acordare se asombrará Is. 19:17
  • cinco ciudades en la tierra de Egipto que hablen la lengua de Canaán, y que Is. 19:18
  • y él les enviará salvador y príncipe que los libre. Is. 19:20
  • EN el año que vino Thartán á Asdod, cuando le Is. 20:1
  • Y dijo Jehová: De la manera que anduvo mi siervo Isaías desnudo y Is. 20:3
  • el Señor me dijo así: Ve, pon centinela que haga saber lo que viere. Is. 21:6
  • mía, y paja de mi era: os he dicho lo que oí de Jehová de los ejércitos Is. 21:10
  • de tierra de Tema, socorred con su pan al que huye. Is. 21:14
  • valle de la visión. ¿Qué tienes ahora, que toda tú te has subido sobre los Is. 22:1
  • del arco, fueron atados: todos los que en ti se hallaron, fueron atados Is. 22:3
  • Y acaeció que tus hermosos valles fueron llenos Is. 22:7
  • las roturas de la ciudad de David, que se multiplicaron; y recogisteis Is. 22:9
  • vieja: y no tuvisteis respeto al que la hizo, ni mirasteis de lejos al Is. 22:11
  • y beber vino, diciendo: Comamos y bebamos, que mañana moriremos. Is. 22:13
  • de parte de Jehová de los ejércitos: Que este pecado no os será perdonado Is. 22:14
  • tienes tú aquí, ó á quien tienes tú aquí, que labraste aquí sepulcro para ti Is. 22:16
  • He aquí que Jehová te trasportará en duro Is. 22:17
  • Y será que, en aquel día, llamaré á mi siervo Is. 22:20
  • y será quebrado y caerá; y la carga que sobre él se puso, se echará á Is. 22:25
  • moradores de la isla, mercader de Sidón, que pasando la mar te henchían. Is. 23:2
  • Su provisión era de las sementeras que crecen con las muchas aguas del Is. 23:3
  • los reinos: Jehová mandó sobre Canaán que sus fuerzas sean debilitadas. Is. 23:11
  • pueblo no era; Assur la fundó para los que habitaban en el desierto Is. 23:13
  • Y acontecerá en aquel día, que Tiro será puesta en olvido por Is. 23:15
  • Y acontecerá, que al fin de los setenta años Is. 23:17
  • porque su negociación será para los que estuvieren delante de Jehová Is. 23:18
  • HE aquí que Jehová vacía la tierra, y la Is. 24:1
  • señor; como la criada, tal su señora; tal el que compra, como el que vende Is. 24:2
  • vino, enfermó la vid, gimieron todos los que eran alegres de corazón. Is. 24:7
  • panderos, acabóse el estruendo de los que se huelgan, paró la alegría del Is. 24:8
  • con cantar: la bebida será amarga á los que la bebieren. Is. 24:9
  • Y acontecerá que el que huirá de la voz del terror Is. 24:18
  • Y acontecerá en aquel día, que Jehová visitará sobre el ejército Is. 24:21
  • Que tornaste la ciudad en montón, la Is. 25:2
  • monte la máscara de la cobertura con que están cubiertos todos los pueblos Is. 25:7
  • Porque derribó los que moraban en lugar sublime: humilló Is. 26:5
  • te he deseado en la noche; y en tanto que me durare el espíritu en medio de Is. 26:9
  • Jehová, bien que se levante tu mano, no ven: verán Is. 26:11
  • un poquito, por un momento, en tanto que pasa la ira. Is. 26:20
  • Porque he aquí que Jehová sale de su lugar, para Is. 26:21
  • serpiente retuerta; y matará al dragón que está en la mar. Is. 27:1
  • lo hirió? ¿ó ha sido muerto como los que lo mataron? Is. 27:7
  • él misericordia, ni se compadecerá de él el que lo formó. Is. 27:11
  • Y acontecerá en aquel día, que herirá Jehová desde el álveo del Is. 27:12
  • Acontecerá también en aquel día, que se tañerá con gran trompeta, y Is. 27:13
  • flor caduca de la hermosura de su gloria, que está sobre la cabeza del valle Is. 28:1
  • como ímpetu de recias aguas que inundan, con fuerza derriba á Is. 28:2
  • caduca de la hermosura de su gloria que está sobre la cabeza del valle Is. 28:4
  • Y por espíritu de juicio al que se sentare en juicio, y por Is. 28:6
  • línea, un poquito allí, otro poquito allá; que vayan y caigan de espaldas, y Is. 28:13
  • Por tanto, varones burladores, que estáis enseñoreados sobre este Is. 28:14
  • del azote, no llegará á nosotros, pues que hemos puesto nuestra acogida Is. 28:15
  • tanto, el Señor Jehová dice así: He aquí que yo fundo en Sión una piedra Is. 28:16
  • Luego que comenzare á pasar, él os arrebatará Is. 28:19
  • Porque la cama es tan angosta que no basta, y la cubierta estrecha Is. 28:20
  • El que ara para sembrar, ¿arará todo el Is. 28:24
  • Después que hubiere igualado su superficie, ¿no Is. 28:25
  • Que la neguilla no se trillará con Is. 28:27
  • y la multitud de los fuertes como tamo que pasa; y será repentinamente, en un Is. 29:5
  • la multitud de todas las gentes que pelearán contra Ariel, y todos los Is. 29:7
  • Y será como el que tiene hambre y sueña, y parece que Is. 29:8
  • de libro sellado, el cual si dieren al que sabe leer, y le dijeren: Lee ahora Is. 29:11
  • Y si se diere el libro al que no sabe leer, diciéndole: Lee ahora Is. 29:12
  • Por tanto, he aquí que nuevamente excitaré yo la Is. 29:14
  • Ay de los que se esconden de Jehová, encubriendo Is. 29:15
  • No me hizo; y dirá el vaso de aquel que lo ha formado, No entendió? Is. 29:16
  • será consumido: serán talados todos los que madrugaban á la iniquidad. Is. 29:20
  • Los que hacían pecar al hombre en palabra Is. 29:21
  • Por tanto, Jehová que redimió á Abraham, dice así á la Is. 29:22
  • hijos, obra de mis manos en medio de sí, que santificarán mi nombre; y Is. 29:23
  • AY de los hijos que se apartan, dice Jehová, para Is. 30:1
  • Se avergonzarán todos del pueblo que no les aprovechará, ni los Is. 30:5
  • leona y el leon, la vibora y la serpiente que vuela, llevan sobre lomos de Is. 30:6
  • dará ayuda; por tanto yo le dí voces, que su fortaleza sería estarse Is. 30:7
  • de ellos, y asiéntala en un libro, para que quede hasta el postrero día Is. 30:8
  • Que este pueblo es rebelde, hijos Is. 30:9
  • Que dicen á los videntes: No veáis; y á Is. 30:10
  • os será este pecado como pared abierta que se va á caer, y como corcova en Is. 30:13
  • como se quiebra un vaso de alfarero, que sin misericordia lo hacen menuzos Is. 30:14
  • Sino que dijisteis: No, antes huiremos en Is. 30:16
  • de cinco huiréis vosotros todos; hasta que quedéis como mástil en la cumbre Is. 30:17
  • Dios de juicio: bienaventurados todos los que le esperan. Is. 30:18
  • en Jerusalem: nunca más llorarás; el que tiene misericordia se apiadará Is. 30:19
  • Bien que os dará el Señor pan de congoja y Is. 30:20
  • tus oídos oirán á tus espaldas palabra que diga: Este es el camino, andad por Is. 30:21
  • Tus bueyes y tus asnos que labran la tierra, comerán grano Is. 30:24
  • mayor, como la luz de siete días, el día que soldará Jehová la quebradura de Is. 30:26
  • He aquí que el nombre de Jehová viene de lejos Is. 30:27
  • Y su aliento, cual torrente que inunda: llegará hasta el cuello Is. 30:28
  • tendréis canción, como en noche en que se celebra pascua; y alegría de Is. 30:29
  • Porque Assur que hirió con palo, con la voz de Is. 30:31
  • Y en todo paso habrá madero fundado, que Jehová hará hincar sobre él con Is. 30:32
  • AY de los que descienden á Egipto por ayuda, y Is. 31:1
  • caballos carne, y no espíritu: de manera que en extendiendo Jehová su mano Is. 31:3
  • Como las aves que vuelan, así amparará Jehová de los Is. 31:5
  • ídolos de plata, y sus ídolos de oro, que para vosotros han hecho vuestras Is. 31:7
  • HE aquí que en justicia reinará un rey, y Is. 32:1
  • se ofuscarán entonces los ojos de los que ven, y los oídos de los oyentes Is. 32:3
  • Hasta que sobre nosotros sea derramado Is. 32:15
  • Dichosos vosotros los que sembráis sobre todas aguas, y Is. 32:20
  • AY de ti, el que saqueas, y nunca fuiste saqueado Is. 33:1
  • He aquí que sus embajadores darán voces afuera Is. 33:7
  • Oid, los que estáis lejos, lo que he hecho; y Is. 33:13
  • El que camina en justicia, y habla lo Is. 33:15
  • al Rey en su hermosura; verán la tierra que está lejos. Is. 33:17
  • es del escriba? ¿qué del pesador? ¿qué del que pone en lista las casas más Is. 33:18
  • oscura de entender, de lengua tartamuda que no comprendas. Is. 33:19
  • á Jerusalem, morada de quietud, tienda que no será desarmada, ni serán Is. 33:20
  • el morador: Estoy enfermo: el pueblo que morare en ella será absuelto de Is. 33:24
  • y escuchad, pueblos. Oiga la tierra y lo que la hinche, el mundo y todo lo Is. 34:1
  • cielos se embriagará mi espada: he aquí que descenderá sobre Edom en juicio, y Is. 34:5
  • apocado: Confortaos, no temáis: he aquí que vuestro Dios viene con venganza Is. 35:4
  • en él quien los acompañe, de tal manera que los insensatos no yerren. Is. 35:8
  • subirá por él, ni allí se hallará, para que caminen los redimidos. Is. 35:9
  • en el año catorce del rey Ezechîas, que Sennachêrib rey de Asiria subió Is. 36:1
  • Asiria, dice así: ¿Qué confianza es ésta en que confías? Is. 36:4
  • Digo, alegas tú, (empero palabras vanas) que tengo consejo y fortaleza para Is. 36:5
  • He aquí que confías en este bordón de caña Is. 36:6
  • Ahora pues yo te ruego que des rehenes al rey de Asiria mi Is. 36:8
  • y Sebna y Joah á Rabsaces: Rogámoste que hables á tus siervos en lengua Is. 36:11
  • Envióme mi señor á ti y á tu señor, á que dijese estas palabras, y no á Is. 36:12
  • Hasta que yo venga y os lleve á una tierra Is. 36:17
  • hay entre los dioses de estas tierras, que haya librado su tierra de mi mano Is. 36:20
  • ACONTECIÓ pues, que el rey Ezechîas, oído esto, rasgó Is. 37:1
  • hasta la rotura, y no hay fuerza en la que pare. Is. 37:3
  • vivo, y á reprender con las palabras que oyó Jehová tu Dios: alza pues Is. 37:4
  • dice Jehová: No temas por las palabras que has oído, con las cuales me han Is. 37:6
  • He aquí que yo doy en él un espíritu, y oirá un Is. 37:7
  • pues Rabsaces, halló al rey de Asiria que batía á Libna; porque ya había Is. 37:8
  • de Tirhakah rey de Etiopía: He aquí que ha salido para hacerte guerra: en Is. 37:9
  • He aquí que tú oiste lo que hicieron los reyes Is. 37:11
  • Libraron los dioses de las gentes á los que destruyeron mis antepasados, á Is. 37:12
  • Jehová de los ejércitos, Dios de Israel, que moras entre los querubines, sólo Is. 37:16
  • Dios nuestro, líbranos de su mano, para que todos los reinos de la tierra Is. 37:20
  • Dios de Israel dice así: Acerca de lo que me rogaste sobre Sennachêrib rey Is. 37:21
  • Esto es lo que Jehová habló de él: Hate Is. 37:22
  • No has oído decir que de mucho tiempo ha yo lo hice, que Is. 37:26
  • verde, como hierba de los tejados, que antes de sazón se seca. Is. 37:27
  • te será por señal: Comerás este año lo que nace de suyo, y el año segundo lo Is. 37:30
  • Y el residuo de la casa de Judá que hubiere escapado, tornará á echar Is. 37:31
  • Por el camino que vino se tornará, y no entrará en Is. 37:34
  • se levantaron por la mañana, he aquí que todo era cuerpos de muertos. Is. 37:36
  • Y acaeció, que estando orando en el templo de Is. 37:38
  • Oh Jehová, ruégote te acuerdes ahora que he andado delante de ti en verdad Is. 38:3
  • he oído, y visto tus lágrimas: he aquí que yo añado á tus días quince Is. 38:5
  • Y esto te será señal de parte de Jehová, que Jehová hará esto que ha dicho: Is. 38:7
  • He aquí que yo vuelvo atrás la sombra de los Is. 38:8
  • No veré á JAH, á JAH en la tierra de los que viven: Ya no veré más hombre con Is. 38:11
  • Qué diré? El que me lo dijo, él mismo lo ha hecho Is. 38:15
  • Pues tú me restablecerás, y me harás que viva. Is. 38:16
  • ni te alabará la muerte; Ni los que descienden al hoyo esperarán tu Is. 38:18
  • El que vive, el que vive, éste te Is. 38:19
  • dicho Ezechîas: ¿Qué señal tendré de que he de subir á la casa de Jehová? Is. 38:22
  • y presentes á Ezechîas; porque había oído que había estado enfermo, y que Is. 39:1
  • y toda su casa de armas, y todo lo que se pudo hallar en sus tesoros Is. 39:2
  • visto en tu casa? Y dijo Ezechîas: Todo lo que hay en mi casa han visto, y Is. 39:4
  • He aquí, vienen días en que será llevado á Babilonia todo lo Is. 39:6
  • De tus hijos que hubieren salido de ti, y que Is. 39:7
  • Ezechîas á Isaías: La palabra de Jehová que has hablado, es buena. Y añadió: A Is. 39:8
  • corazón de Jerusalem: decidle á voces que su tiempo es ya cumplido, que su Is. 40:2
  • Voz que clama en el desierto: Barred camino Is. 40:3
  • Jehová, y toda carne juntamente la verá; que la boca de Jehová habló. Is. 40:5
  • Voz que decía: Da voces. Y yo respondí Is. 40:6
  • He aquí que el Señor Jehová vendrá con Is. 40:10
  • He aquí que las naciones son reputadas como la Is. 40:15
  • su comparación serán estimadas en menos que nada, y que lo que no es. Is. 40:17
  • El pobre escoge, para ofrecerle, madera que no se corrompa; búscase un Is. 40:20
  • el principio? ¿no habéis sido enseñados desde que la tierra se fundó? Is. 40:21
  • El torna en nada los poderosos, y á los que gobiernan la tierra hace como cosa Is. 40:23
  • hubiera tenido raíz en la tierra; así que sopla en ellos se secan, y el Is. 40:24
  • No has sabido, no has oído que el Dios del siglo es Jehová, el Is. 40:28
  • al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas. Is. 40:29
  • Mas los que esperan á Jehová tendrán nuevas Is. 40:31
  • del oriente al justo, lo llamó para que le siguiese, entregó delante de Is. 41:2
  • El carpintero animó al platero, y el que alisa con martillo al que batía en Is. 41:7
  • No temas, que yo soy contigo; no desmayes, que Is. 41:10
  • He aquí que todos los que se airan contra ti Is. 41:11
  • Los buscarás, y no los hallarás, los que tienen contienda contigo, serán Is. 41:12
  • Porque yo Jehová soy tu Dios, que te ase de tu mano derecha, y te Is. 41:13
  • He aquí que yo te he puesto por trillo, trillo Is. 41:15
  • y menesterosos buscan las aguas, que no hay; secóse de sed su lengua Is. 41:17
  • conozcan, y adviertan y entiendan todos, que la mano de Jehová hace esto, y Is. 41:20
  • Traigan, y anúnciennos lo que ha de venir: dígannos lo que ha Is. 41:22
  • Dadnos nuevas de lo que ha de ser después, para que sepamos Is. 41:23
  • He aquí que vosotros sois de nada, y vuestras Is. 41:24
  • lo anunció desde el principio, para que sepamos; ó de tiempo atrás, y Is. 41:26
  • Yo soy el primero que he enseñado estas cosas á Sión, y á Is. 41:27
  • la caña cascada, ni apagará el pábilo que humeare: sacará el juicio á verdad. Is. 42:3
  • No se cansará, ni desmayará, hasta que ponga en la tierra juicio; y las Is. 42:4
  • Jehová, el Criador de los cielos, y el que los extiende; el que extiende la Is. 42:5
  • Para que abras ojos de ciegos, para que Is. 42:7
  • y yo anuncio nuevas cosas: antes que salgan á luz, yo os las haré Is. 42:9
  • alabanza desde el fin de la tierra; los que descendéis á la mar, y lo que la Is. 42:10
  • y heme detenido: daré voces como la que está de parto; asolaré y Is. 42:14
  • Y guiaré los ciegos por camino que no sabían, haréles pisar por las Is. 42:16
  • atrás, y en extremo confundidos, los que confían en las esculturas, y Is. 42:17
  • mi siervo? ¿quién sordo, como mi mensajero que envié? ¿quién ciego como el Is. 42:19
  • Que ve muchas cosas y no advierte, que Is. 42:20
  • Sacad al pueblo ciego que tiene ojos, y á los sordos que Is. 43:8
  • todos los pueblos: ¿quién de ellos hay que nos dé nuevas de esto, y que nos Is. 43:9
  • mis testigos, dice Jehová, y mi siervo que yo escogí; para que me conozcáis Is. 43:10
  • pues sois mis testigos, dice Jehová, que yo soy Dios. Is. 43:12
  • Aun antes que hubiera día, yo era; y no hay quien Is. 43:13
  • Así dice Jehová, el que da camino en la mar, y senda en Is. 43:16
  • El que saca carro y caballo, ejército y Is. 43:17
  • He aquí que yo hago cosa nueva: presto saldrá á Is. 43:19
  • en el desierto, ríos en la soledad, para que beba mi pueblo, mi escogido. Is. 43:20
  • Yo, yo soy el que borro tus rebeliones por amor de Is. 43:25
  • Así dice Jehová, Hacedor tuyo, y el que te formó desde el vientre, el Is. 44:2
  • esto, y lo ordenará por mí, desde que hice el pueblo antiguo Is. 44:7
  • mismos para su confusión son testigos, que ellos ni ven ni entienden. Is. 44:9
  • formó un dios, ó quién fundó una estatua que para nada es de provecho? Is. 44:10
  • He aquí que todos sus compañeros serán Is. 44:11
  • del bosque se esforzará; plantará pino, que se críe con la lluvia. Is. 44:14
  • ella, adórala, y ruégale diciendo: Líbrame, que mi dios eres tú. Is. 44:17
  • su corazón engañado le desvía, para que no libre su alma, ni diga: ¿No Is. 44:20
  • de estas cosas, oh Jacob, é Israel, pues que tú mi siervo eres: Yo te formé Is. 44:21
  • montes, en alabanza; bosque, y todo árbol que en él está: porque Jehová Is. 44:23
  • formador tuyo desde el vientre: Yo Jehová, que lo hago todo, que extiendo solo Is. 44:24
  • Que deshago las señales de los adivinos Is. 44:25
  • Que despierta la palabra de su siervo Is. 44:26
  • Que dice al profundo: Sécate, y tus Is. 44:27
  • Que dice de Ciro: Es mi pastor, y Is. 44:28
  • y los secretos muy guardados; para que sepas que yo soy Jehová, el Dios Is. 45:3
  • Para que se sepa desde el nacimiento del sol Is. 45:6
  • Que formo la luz y crío las tinieblas Is. 45:7
  • Ay del que pleitea con su Hacedor! ¡el tiesto Is. 45:9
  • Ay del que dice al padre: ¿Por qué Is. 45:10
  • Verdaderamente tú eres Dios que te encubres, Dios de Israel, que Is. 45:15
  • Porque así dijo Jehová, que crió los cielos, él es Dios, el Is. 45:18
  • Jacob: En vano me buscáis. Yo soy Jehová que hablo justicia, que anuncio Is. 45:19
  • escapados de las gentes: no saben aquellos que erigen el madero de su Is. 45:20
  • entonces, sino yo Jehová? Y no hay más Dios que yo; Dios justo y Salvador Is. 45:21
  • palabra en justicia, y no será revocada. Que á mí se doblará toda rodilla Is. 45:23
  • y la fuerza: á él vendrán, y todos los que contra él se enardecen, serán Is. 45:24
  • no pudieron escaparse de la carga, sino que tuvieron ellos mismos que ir en Is. 46:2
  • y todo el resto de la casa de Israel, los que sois traídos por mí desde el Is. 46:3
  • y me igualáis, y me comparáis, para que sea semejante? Is. 46:5
  • Que anuncio lo por venir desde el Is. 46:10
  • Que llamo desde el oriente al ave, y de Is. 46:11
  • Oidme, duros de corazón, que estáis lejos de la justicia. Is. 46:12
  • Haré que se acerque mi justicia, no se Is. 46:13
  • la tierra sin trono, hija de los Caldeos: que nunca más te llamarán tierna y Is. 47:1
  • Oye pues ahora esto, delicada, la que está sentada confiadamente, la Is. 47:8
  • el cual no podrás remediar: y destrucción que no sabrás, vendrá de repente Is. 47:11
  • los especuladores de las estrellas, los que contaban los meses, para Is. 47:13
  • He aquí que serán como tamo; fuego los quemará Is. 47:14
  • OID esto, casa de Jacob, que os llamáis del nombre de Israel Is. 48:1
  • Lo que pasó, ya antes lo dije; y de mi Is. 48:3
  • Porque conozco que eres duro, y nervio de hierro tu Is. 48:4
  • Díjetelo ya días há; antes que viniese te lo enseñé, porque no Is. 48:5
  • te he hecho oir nuevas y ocultas cosas que tú no sabías. Is. 48:6
  • las habías oído, porque no digas: He aquí que yo lo sabía. Is. 48:7
  • no se abrió antes tu oreja; porque sabía que desleal habías de desobedecer Is. 48:8
  • Por mí, por amor de mí lo haré, para que no sea amancillado mi nombre, y Is. 48:11
  • vosotros, y oid. ¿Quién hay entre ellos que anuncie estas cosas? Jehová lo Is. 48:14
  • el principio no hablé en escondido; desde que la cosa se hizo, estuve allí: y Is. 48:16
  • el Santo de Israel: Yo Jehová Dios tuyo, que te enseña provechosamente, que Is. 48:17
  • Y díjome: Mi siervo eres, oh Israel, que en ti me gloriaré. Is. 49:3
  • Ahora pues, dice Jehová, el que me formó desde el vientre por su Is. 49:5
  • Y dijo: Poco es que tú me seas siervo para levantar Is. 49:6
  • he, y te daré por alianza del pueblo, para que levantes la tierra, para que Is. 49:8
  • Para que digas á los presos: Salid; y á los Is. 49:9
  • calor ni el sol los afligirá; porque el que tiene de ellos misericordia los Is. 49:10
  • Olvidaráse la mujer de lo que parió, para dejar de compadecerse Is. 49:15
  • He aquí que en las palmas te tengo esculpida Is. 49:16
  • han venido á ti. Vivo yo, dice Jehová, que de todos, como de vestidura Is. 49:18
  • este lugar; apártate por amor de mí, para que yo more. Is. 49:20
  • lamerán el polvo de tus pies: y conocerás que yo soy Jehová, que no se Is. 49:23
  • Y á los que te despojaron haré comer sus carnes Is. 49:26
  • á quienes os he yo vendido? He aquí que por vuestras maldades sois Is. 50:1
  • no hay en mí poder para librar? He aquí que con mi reprensión hago Is. 50:2
  • mañana, despertaráme de mañana oído, para que oiga como los sabios. Is. 50:4
  • á los heridores, y mis mejillas á los que me mesaban el cabello: no escondí Is. 50:6
  • eso puse mi rostro como un pedernal, y sé que no seré avergonzado. Is. 50:7
  • Cercano está de mí el que me justifica; ¿quién contenderá Is. 50:8
  • He aquí que el Señor Jehová me ayudará; ¿quién Is. 50:9
  • Quién hay entre vosotros que teme á Jehová, y oye la voz de su Is. 50:10
  • He aquí que todos vosotros encendéis fuego, y Is. 50:11
  • OIDME, los que seguís justicia, los que buscáis á Is. 51:1
  • Mirad á Abraham vuestro padre, y á Sara que os parió; porque solo lo llamé, y Is. 51:2
  • Oidme, los que conocéis justicia, pueblo en cuyo Is. 51:7
  • en los siglos pasados. ¿No eres tú el que cortó á Rahab, y el que Is. 51:9
  • No eres tú el que secó la mar, las aguas del grande Is. 51:10
  • vuestro consolador. ¿Quién eres tú para que tengas temor del hombre, que es Is. 51:12
  • haste ya olvidado de Jehová tu Hacedor, que extendió los cielos y fundó la Is. 51:13
  • suelto, por no morir en la mazmorra, ni que le falte su pan. Is. 51:14
  • Empero yo Jehová, que parto la mar, y suenan sus ondas Is. 51:15
  • con la sombra de mi mano te cubrí, para que plantase los cielos y fundase la Is. 51:16
  • despierta, levántate, oh Jerusalem, que bebiste de la mano de Jehová el Is. 51:17
  • De todos los hijos que parió, no hay quien la gobierne; ni Is. 51:18
  • he en mano de tus angustiadores que dijeron á tu alma: Encórvate, y Is. 51:23
  • ciudad santa: porque nunca más acontecerá que venga á ti incircunciso ni Is. 52:1
  • Y ahora ¿qué á mí aquí, dice Jehová, ya que mi pueblo sea llevado sin por Is. 52:5
  • esta causa en aquel día: porque yo mismo que hablo, he aquí estaré presente. Is. 52:6
  • son sobre los montes los pies del que trae alegres nuevas, del que Is. 52:7
  • voces de júbilo; porque ojo á ojo verán que Jehová vuelve á traer á Sión. Is. 52:8
  • salid de en medio de ella; limpiaos los que lleváis los vasos de Jehová. Is. 52:11
  • He aquí que mi siervo será prosperado, será Is. 52:13
  • hombres su parecer; y su hermosura más que la de los hijos de los hombres. Is. 52:14
  • sobre él sus bocas; porque verán lo que nunca les fué contado, y Is. 52:15
  • verlo hemos, mas sin atractivo para que le deseemos. Is. 53:2
  • experimentado en quebranto: y como que escondimos de él el rostro, fué Is. 53:3
  • ALÉGRATE, oh estéril, la que no paría; levanta canción, y da Is. 54:1
  • No temas, que no serás avergonzada; y no te Is. 54:4
  • te llamó Jehová, y como á mujer moza que es repudiada, dijo el Dios tuyo. Is. 54:6
  • esto me será como las aguas de Noé; que juré que nunca más las aguas de Is. 54:9
  • pacto de mi paz vacilará, dijo Jehová, el que tiene misericordia de ti. Is. 54:10
  • con tempestad, sin consuelo; he aquí que yo cimentaré tus piedras sobre Is. 54:11
  • conspirare contra ti, será sin mí: el que contra ti conspirare, delante de Is. 54:15
  • He aquí que yo crié al herrero que sopla las Is. 54:16
  • Toda herramienta que fuere fabricada contra ti, no Is. 54:17
  • los sedientos: Venid á las aguas; y los que no tienen dinero, venid, comprad Is. 55:1
  • He aquí, que yo lo dí por testigo á los pueblos Is. 55:4
  • He aquí, llamarás á gente que no conociste, y gentes que no te Is. 55:5
  • puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano. Is. 55:6
  • Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más Is. 55:9
  • y la nieve, y no vuelve allá, sino que harta la tierra, y la hace Is. 55:10
  • Así será mi palabra que sale de mi boca: no volverá á mí Is. 55:11
  • á Jehová por nombre, por señal eterna que nunca será raída. Is. 55:13
  • Bienaventurado el hombre que esto hiciere, y el hijo del hombre Is. 56:2
  • Porque así dijo Jehová á los eunucos que guardaren mis sábados, y escogieren Is. 56:4
  • y dentro de mis muros, y nombre mejor que el de hijos é hijas; nombre Is. 56:5
  • Y á los hijos de los extranjeros que se allegaren á Jehová para Is. 56:6
  • Dice el Señor Jehová, el que junta los echados de Israel: Aun Is. 56:8
  • son recogidos, y no hay quien entienda que delante de la aflicción es Is. 57:1
  • descansarán en sus lechos todos los que andan delante de Dios. Is. 57:2
  • Que os enfervorizáis con los ídolos Is. 57:5
  • pusiste tu recuerdo: porque á otro que á mí te descubriste, y subiste, y Is. 57:8
  • Y de quién te asustaste y temiste, que has faltado á la fe, y no te has Is. 57:11
  • Yo publicaré tu justicia y tus obras, que no te aprovecharán. Is. 57:12
  • el viento, un soplo los arrebatará; mas el que en mí espera, tendrá la tierra Is. 57:13
  • Porque así dijo el Alto y Sublime, el que habita la eternidad, y cuyo nombre Is. 57:15
  • decaería ante mí el espíritu, y las almas que yo he criado. Is. 57:16
  • impíos son como la mar en tempestad, que no puede estarse quieta, y sus Is. 57:20
  • Que me buscan cada día, y quieren saber Is. 58:2
  • almas, y no te diste por entendido? He aquí que en el día de vuestro ayuno Is. 58:3
  • He aquí que para contiendas y debates ayunáis Is. 58:4
  • Es tal el ayuno que yo escogí, que de día aflija el Is. 58:5
  • No es antes el ayuno que yo escogí, desatar las ligaduras Is. 58:6
  • No es que partas tu pan con el hambriento, y Is. 58:7
  • HE aquí que no se ha acortado la mano de Jehová Is. 59:1
  • de áspides, y tejen telas de arañas: el que comiere de sus huevos, morirá; y Is. 59:5
  • sus veredas son torcidas; cualquiera que por ellas fuere, no conocerá paz. Is. 59:8
  • Y la verdad fué detenida; y el que se apartó del mal, fué puesto en Is. 59:15
  • Y vió que no había hombre, y maravillóse que Is. 59:16
  • Y vendrá el Redentor á Sión, y á los que se volvieren de la iniquidad en Is. 59:20
  • con ellos, dijo Jehová: El espíritu mío que está sobre ti, y mis palabras que Is. 59:21
  • LEVÁNTATE, resplandece; que ha venido tu lumbre, y la gloria Is. 60:1
  • Porque he aquí que tinieblas cubrirán la tierra, y Is. 60:2
  • se maravillará y ensanchará tu corazón, que se haya vuelto á ti la multitud Is. 60:5
  • Quiénes son estos que vuelan como nubes, y como palomas Is. 60:8
  • de Jehová tu Dios, y al Santo de Israel, que te ha glorificado. Is. 60:9
  • no se cerrarán de día ni de noche, para que sea traída á ti fortaleza de Is. 60:11
  • Porque la gente ó el reino que no te sirviere, perecerá; y del Is. 60:12
  • á ti humillados los hijos de los que te afligieron, y á las pisadas de Is. 60:14
  • En lugar de que has sido desechada y aborrecida, y Is. 60:15
  • pecho de los reyes mamarás; y conocerás que yo Jehová soy el Salvador tuyo, y Is. 60:16
  • resplandor de la luna te alumbrará; sino que Jehová te será por luz perpetua Is. 60:19
  • gente fuerte. Yo Jehová á su tiempo haré que esto sea presto. Is. 60:22
  • en medio de los pueblos; todos los que los vieren, los conocerán, que Is. 61:9
  • amor de Jerusalem no he de parar, hasta que salga como resplandor su justicia Is. 62:1
  • gloria; y te será puesto un nombre nuevo, que la boca de Jehová nombrará. Is. 62:2
  • tu tierra se dirá más Asolamiento; sino que serás llamada Hephzibah, y tu Is. 62:4
  • día y toda la noche no callarán jamás. Los que os acordáis de Jehová, no Is. 62:6
  • Ni le deis tregua, hasta que confirme, y hasta que ponga á Is. 62:7
  • derecha, y por el brazo de su fortaleza: Que jamás daré tu trigo por comida á Is. 62:8
  • Mas los que lo allegaron lo comerán, y alabarán Is. 62:9
  • He aquí que Jehová hizo oir hasta lo último de Is. 62:11
  • QUIÉN es éste que viene de Edom, de Bosra con Is. 63:1
  • bermejo tu vestido, y tus ropas como del que ha pisado en lagar? Is. 63:2
  • y no había quien ayudará, y maravilléme que no hubiera quien sustentase: y Is. 63:5
  • alabanzas de Jehová, conforme á todo lo que Jehová nos ha dado, y de la Is. 63:7
  • dijo: Ciertamente mi pueblo son, hijos que no mienten; y fué su Salvador. Is. 63:8
  • y de su pueblo, diciendo: ¿Dónde está el que les hizo subir de la mar con el Is. 63:11
  • El que los guió por la diestra de Moisés Is. 63:12
  • El que los condujo por los abismos, como Is. 63:13
  • Jehová los pastoreó, como á una bestia que desciende al valle; así Is. 63:14
  • fuego abrasador de fundiciones, fuego que hace hervir las aguas, para que Is. 64:2
  • ni ojo ha visto Dios fuera de ti, que hiciese por el que en él espera. Is. 64:4
  • Saliste al encuentro al que con alegría obraba justicia, á los Is. 64:5
  • Y nadie hay que invoque tu nombre, que se despierte Is. 64:7
  • eres nuestro padre; nosotros lodo, y tú el que nos formaste; así que obra de Is. 64:8
  • FUÍ buscado de los que no preguntaban por mí; fuí hallado Is. 65:1
  • Pueblo que en mi cara me provoca de continuo á Is. 65:3
  • Que se quedan en los sepulcros, y en Is. 65:4
  • Que dicen: Estáte en tu lugar, no te Is. 65:5
  • He aquí que escrito está delante de mí; no Is. 65:6
  • un racimo, y dijese: No lo desperdicies, que bendición hay en él; así haré Is. 65:8
  • Achôr para majada de vacas, á mi pueblo que me buscó. Is. 65:10
  • Empero vosotros los que dejáis á Jehová, que olvidáis el Is. 65:11
  • no respondisteis; hablé, y no oisteis; sino que hicisteis lo malo delante de Is. 65:12
  • tanto así dijo el Señor Jehová: He aquí que mis siervos comerán, y vosotros Is. 65:13
  • He aquí que mis siervos cantarán por júbilo del Is. 65:14
  • El que se bendijere en la tierra, en el Is. 65:16
  • Porque he aquí que yo crío nuevos cielos y nueva Is. 65:17
  • por siglo de siglo en las cosas que yo crío: porque he aquí que yo las Is. 65:18
  • No habrá más allí niño de días, ni viejo que sus días no cumpla: porque el niño Is. 65:20
  • Y será que antes que clamen, responderé yo Is. 65:24
  • estrado de mis pies: ¿dónde está la casa que me habréis de edificar, y dónde Is. 66:1
  • fueron, dice Jehová: mas á aquél miraré que es pobre y humilde de espíritu Is. 66:2
  • El que sacrifica buey, como si matase un Is. 66:3
  • sus escarnios, y traeré sobre ellos lo que temieron; porque llamé, y nadie Is. 66:4
  • Oid palabra de Jehová, vosotros los que tembláis á su palabra: Vuestros Is. 66:5
  • la ciudad, voz del templo, voz de Jehová que da el pago á sus enemigos. Is. 66:6
  • Antes que estuviese de parto, parió; antes Is. 66:7
  • Yo que hago parir, no pariré? dijo Jehová Is. 66:9
  • Jerusalem, y gozaos con ella, todos los que la amáis: llenaos con ella de Is. 66:10
  • Para que maméis y os saciéis de los pechos Is. 66:11
  • Porque así dice Jehová: He aquí que yo extiendo sobre ella paz como un Is. 66:12
  • Porque he aquí que Jehová vendrá con fuego, y sus Is. 66:15
  • Los que se santifican y los que se Is. 66:17
  • ellos á las gentes, á Tarsis, á Pul y Lud, que disparan arco, á Tubal y á Is. 66:19
  • santo monte de Jerusalem, dice Jehová, al modo que los hijos de Israel traen Is. 66:20
  • los cielos nuevos y la nueva tierra, que yo hago, permanecen delante de mí Is. 66:22
  • Y será que de mes en mes, y de sábado en Is. 66:23
  • y verán los cadáveres de los hombres que se rebelaron contra mí: porque su Is. 66:24
  • hijo de Hilcías, de los sacerdotes que estuvieron en Anathoth, en tierra Jer. 1:1
  • La palabra de Jehová que fué á él en los días de Josías hijo Jer. 1:2
  • Antes que te formase en el vientre te conocí Jer. 1:5
  • No digas, soy niño; porque á todo lo que te enviaré irás tú, y dirás todo Jer. 1:7
  • Mira que te he puesto en este día sobre Jer. 1:10
  • Qué ves tú? Y dije: Yo veo una olla que hierve; y su haz está de la Jer. 1:13
  • Porque he aquí que yo convoco todas las familias de Jer. 1:15
  • proferiré mis juicios contra los que me dejaron, é incensaron á dioses Jer. 1:16
  • y te levantarás, y les hablarás todo lo que te mandaré: no temas delante de Jer. 1:17
  • Porque he aquí que yo te he puesto en este día como Jer. 1:18
  • de sus nuevos frutos. Todos los que le devoran pecarán; mal vendrá Jer. 2:3
  • maldad hallaron en mí vuestros padres, que se alejaron de mí, y se fueron Jer. 2:5
  • Y no dijeron: ¿Dónde está Jehová, que nos hizo subir de tierra de Jer. 2:6
  • Y os metí en tierra de Carmelo, para que comieseis su fruto y su bien: mas Jer. 2:7
  • no dijeron: ¿Dónde está Jehová? y los que tenían la ley no me conocieron Jer. 2:8
  • alguna gente ha mudado sus dioses, bien que ellos no son dioses. Pero mi Jer. 2:11
  • cavar para sí cisternas, cisternas rotas que no detienen aguas. Jer. 2:13
  • tienes tú en el camino de Egipto, para que bebas agua del Nilo? ¿y qué Jer. 2:18
  • Mira tu proceder en el valle, conoce lo que has hecho, dromedaria ligera Jer. 2:23
  • Asna montés acostumbrada al desierto, que respira como quiere; ¿de su Jer. 2:24
  • Que dicen al leño: Mi padre eres tú; y Jer. 2:27
  • Y dónde están tus dioses que hiciste para tí? Levántense, á ver Jer. 2:28
  • mi pueblo se ha olvidado de mí por días que no tienen número. Jer. 2:32
  • eternalmente lo guardará? He aquí que has hablado y hecho cuantas Jer. 3:5
  • en días del rey Josías: ¿Has visto lo que ha hecho la rebelde Israel? Vase Jer. 3:6
  • Y dije después que hizo todo esto: Vuélvete á mí; mas Jer. 3:7
  • Que yo lo había visto; que por todas Jer. 3:8
  • Y sucedió que por la liviandad de su fornicación Jer. 3:9
  • Y os daré pastores según mi corazón, que os apacienten de ciencia y de Jer. 3:15
  • Y acontecerá, que cuando os multiplicareis y Jer. 3:16
  • de tierra del aquilón á la tierra que hice heredar á vuestros padres. Jer. 3:18
  • de Judá y moradores de Jerusalem; no sea que mi ira salga como fuego, y se Jer. 4:4
  • Y será en aquel día, dice Jehová, que desfallecerá el corazón del rey Jer. 4:9
  • y á Jerusalem, diciendo, Paz tendréis; pues que el cuchillo ha venido hasta Jer. 4:10
  • Viento más vehemente que estos vendrá á mí: y ahora yo Jer. 4:12
  • He aquí que subirá como nube, y su carro como Jer. 4:13
  • malicia tu corazón, oh Jerusalem, para que seas salva. ¿Hasta cuándo dejarás Jer. 4:14
  • Porque la voz se oye del que trae las nuevas desde Dan, y del Jer. 4:15
  • Miré la tierra, y he aquí que estaba asolada y vacía; y los Jer. 4:23
  • Miré los montes, y he aquí que temblaban, y todos los collados Jer. 4:24
  • Y tú, destruída, ¿qué harás? Bien que te vistas de grana, aunque te Jer. 4:30
  • Porque voz oí como de mujer que está de parto, angustia como de Jer. 4:31
  • plazas si halláis hombre, si hay alguno que haga juicio, que busque verdad Jer. 5:1
  • corrección; endurecieron sus rostros más que la piedra, no quisieron Jer. 5:3
  • acechará sobre sus ciudades; cualquiera que de ellas saliere, será Jer. 5:6
  • Sus hijos me dejaron, y juraron por lo que no es Dios. Saciélos, y Jer. 5:7
  • cuya lengua ignorarás, y no entenderás lo que hablare. Jer. 5:15
  • Y comerá tu mies y tu pan, que habían de comer tus hijos y tus Jer. 5:17
  • Y será que cuando dijereis: ¿Por qué hizo Jer. 5:19
  • esto en la casa de Jacob, y haced que esto se oiga en Judá, diciendo: Jer. 5:20
  • ahora esto, pueblo necio y sin corazón, que tienen ojos y no ven, que tienen Jer. 5:21
  • no os amedrentaréis á mi presencia, que al mar por ordenación eterna Jer. 5:22
  • Temamos ahora á Jehová Dios nuestro, que da lluvia temprana y tardía en su Jer. 5:24
  • hacia el mediodía. ¡Ay de nosotros! que va cayendo ya el día, que las Jer. 6:4
  • junto á Jerusalem: esta es la ciudad que toda ella ha de ser visitada Jer. 6:6
  • quién tengo de hablar y amonestar, para que oigan? He aquí que sus orejas son Jer. 6:10
  • tener vergüenza: por tanto caerán entre los que caerán; caerán cuando los Jer. 6:15
  • también sobre vosotros atalayas, que dijesen: Escuchad á la voz de la Jer. 6:17
  • Así ha dicho Jehová: He aquí que viene pueblo de tierra del aquilón Jer. 6:22
  • Arco y escudo arrebatarán; crueles son, que no tendrán misericordia; sonará Jer. 6:23
  • de nosotros angustia, dolor como de mujer que pare. Jer. 6:24
  • PALABRA que fué de Jehová á Jeremías, diciendo: Jer. 7:1
  • y di: Oid palabra de Jehová, todo Judá, los que entráis por estas puertas para Jer. 7:2
  • haré morar en este lugar, en la tierra que dí á vuestros padres para siempre. Jer. 7:7
  • os confiáis en palabras de mentira, que no aprovechan. Jer. 7:8
  • á Baal, y andando tras dioses extraños que no conocisteis, Jer. 7:9
  • la cual es invocado mi nombre? He aquí que también yo veo, dice Jehová. Jer. 7:11
  • Andad empero ahora á mi lugar que fué en Silo, donde hice que morase Jer. 7:12
  • todas estas obras, dice Jehová, y bien que os hablé, madrugando para hablar Jer. 7:13
  • la cual es invocado mi nombre, en la que vosotros confiáis, y á este lugar Jer. 7:14
  • Que os echaré de mi presencia como eché Jer. 7:15
  • No ves lo que estos hacen en las ciudades de Jer. 7:17
  • así ha dicho el Señor Jehová: He aquí que mi furor y mi ira se derrama Jer. 7:20
  • vuestros padres, ni les mandé el día que los saqué de la tierra de Egipto Jer. 7:22
  • seréis por pueblo; y andad en todo camino que os mandare, para que os vaya Jer. 7:23
  • Desde el día que vuestros padres salieron de la Jer. 7:25
  • endurecieron su cerviz, é hicieron peor que sus padres. Jer. 7:26
  • Les dirás por tanto: Esta es la gente que no escuchó la voz de Jehová su Jer. 7:28
  • Y han edificado los altos de Topheth, que es en el valle del hijo de Hinnom Jer. 7:31
  • he aquí vendrán días, ha dicho Jehová, que no se diga más, Topheth, ni Jer. 7:32
  • Y escogeráse la muerte antes que la vida por todo el resto que Jer. 8:3
  • dirás asimismo: Así ha dicho Jehová: ¿El que cae, no se levanta? ¿el que se Jer. 8:4
  • y oí; no hablan derecho, no hay hombre que se arrepienta de su mal, diciendo Jer. 8:6
  • es con nosotros? Ciertamente, he aquí que en vano se cortó la pluma, por Jer. 8:8
  • espantáronse y fueron presos: he aquí que aborrecieron la palabra de Jehová Jer. 8:9
  • avergonzarse; caerán por tanto entre los que cayeren, cuando los visitaré Jer. 8:12
  • en la higuera, y caeráse la hoja; y lo que les he dado pasará de ellos. Jer. 8:13
  • Porque he aquí que yo envío sobre vosotros serpientes Jer. 8:17
  • voz del clamor de la hija de mi pueblo, que viene de la tierra lejana: ¿No Jer. 8:19
  • aguas, y mis ojos fuentes de aguas, para que llore día y noche los muertos de Jer. 9:1
  • el desierto un mesón de caminantes, para que dejase mi pueblo, y de ellos me Jer. 9:2
  • E hicieron que su lengua, como su arco, tirase Jer. 9:3
  • dicho Jehová de los ejércitos: He aquí que yo los fundiré, y los ensayaré Jer. 9:7
  • las ciudades de Judá en asolamiento, que no quede morador. Jer. 9:11
  • Quién es varón sabio que entienda esto? ¿y á quién habló la Jer. 9:12
  • de su corazón, y en pos de los Baales que les enseñaron sus padres: Jer. 9:14
  • los ejércitos, Dios de Israel: He aquí que á este pueblo yo les daré á comer Jer. 9:15
  • Y los esparciré entre gentes que no conocieron ellos ni sus padres Jer. 9:16
  • Considerad, y llamad plañideras que vengan; y enviad por las sabias Jer. 9:17
  • del campo, y como manojo tras el segador, que no hay quien lo recoja. Jer. 9:22
  • Mas alábese en esto el que se hubiere de alabar: en entenderme Jer. 9:24
  • He aquí que vienen días, dice Jehová, y Jer. 9:25
  • los arrinconados en el postrer rincón, que moran en el desierto; porque Jer. 9:26
  • OID la palabra que Jehová ha hablado sobre vosotros Jer. 10:1
  • con clavos y martillo lo afirman, para que no se salga. Jer. 10:4
  • Les diréis así: Los dioses que no hicieron los cielos ni la Jer. 10:11
  • El que hizo la tierra con su potencia, el Jer. 10:12
  • de las tierras tus mercaderías, la que moras en lugar fuerte. Jer. 10:17
  • Porque así ha dicho Jehová: He aquí que esta vez arrojaré con honda los Jer. 10:18
  • He aquí que voz de fama viene, y alboroto Jer. 10:22
  • Conozco, oh Jehová, que el hombre no es señor de su Jer. 10:23
  • Derrama tu enojo sobre las gentes que no te conocen, y sobre las naciones Jer. 10:25
  • PALABRA que fué de Jehová, á Jeremías, diciendo: Jer. 11:1
  • Jehová Dios de Israel: Maldito el varón que no obedeciere las palabras de Jer. 11:3
  • El cual mandé á vuestros padres el día que los saqué de la tierra de Egipto Jer. 11:4
  • Para que confirme el juramento que hice á Jer. 11:5
  • protesté a vuestros padres el día que los hice subir de la tierra de Jer. 11:7
  • las palabras de este pacto, el cual mandé que cumpliesen, y no lo cumplieron. Jer. 11:8
  • He aquí yo traigo sobre ellos mal del que no podrán salir; y clamarán á mi Jer. 11:11
  • ni oración; porque yo no oiré el día que en su aflicción á mí clamaren. Jer. 11:14
  • Pues Jehová de los ejércitos, que te plantó, ha pronunciado mal Jer. 11:17
  • Y yo como cordero inocente que llevan á degollar, pues no entendía Jer. 11:19
  • Mas, oh Jehová de los ejércitos, que juzgas justicia, que sondas los Jer. 11:20
  • dicho Jehová de los varones de Anathoth, que buscan tu alma, diciendo: No Jer. 11:21
  • dicho Jehová de los ejércitos: He aquí que yo los visito; los mancebos Jer. 11:22
  • de los impíos, y tienen bien todos los que se portan deslealmente? Jer. 12:1
  • de todo el campo? Por la maldad de los que en ella moran, faltaron los Jer. 12:4
  • desamparé mi heredad, entregado he lo que amaba mi alma en manos de sus Jer. 12:7
  • toda la tierra, porque no hubo hombre que mirase. Jer. 12:11
  • Jehová contra todos mis malos vecinos, que tocan la heredad que hice poseer á Jer. 12:14
  • Y será que, después que los hubiere arrancado Jer. 12:15
  • Y será que, si cuidadosamente aprendieren los Jer. 12:16
  • Toma el cinto que compraste, que está sobre tus lomos Jer. 13:4
  • Y sucedió que al cabo de muchos días me dijo Jer. 13:6
  • lugar donde lo había escondido; y he aquí que el cinto se había podrido; para Jer. 13:7
  • A este pueblo malo, que no quieren oir mis palabras, que Jer. 13:10
  • y toda la casa de Judá, dice Jehová, para que me fuesen por pueblo y por fama Jer. 13:11
  • todo odre. Y ellos te dirán: ¿No sabemos que todo odre se henchirá de vino? Jer. 13:12
  • de decir: Así ha dicho Jehová: He aquí que yo lleno de embriaguez todos los Jer. 13:13
  • Dad gloria á Jehová Dios vuestro, antes que haga venir tinieblas, y antes que Jer. 13:16
  • Alzad vuestros ojos, y ved los que vienen del aquilón: ¿dónde está el Jer. 13:20
  • ti. ¿No te tomarán dolores como á mujer que pare? Jer. 13:21
  • Por tanto yo los esparciré, como tamo que pasa, al viento del desierto. Jer. 13:24
  • PALABRA de Jehová que fué dada á Jeremías, con motivo de Jer. 14:1
  • peregrino en la tierra, y como caminante que se aparta para tener la noche? Jer. 14:8
  • ser como hombre atónito, y como valiente que no puede librar? tú empero estás Jer. 14:9
  • Y yo dije: ¡Ah! ah! Señor Jehová! he aquí que los profetas les dicen: No Jer. 14:13
  • así ha dicho Jehová sobre los profetas que profetizan en mi nombre, los cuales Jer. 14:15
  • alma á Sión? ¿Por qué nos hiciste herir sin que nos quede cura? Esperamos paz Jer. 14:19
  • Y será que si te preguntaren: ¿A dónde Jer. 15:2
  • hijo de Ezechîas rey de Judá, por lo que hizo en Jerusalem. Jer. 15:4
  • Sus viudas se multiplicaron más que la arena de la mar; traje contra Jer. 15:8
  • Enflaquecióse la que parió siete; llenóse de dolor su Jer. 15:9
  • Ay de mí, madre mía, que me has engendrado hombre de Jer. 15:10
  • reliquias serán en bien; de cierto haré que el enemigo te salga á recibir en Jer. 15:11
  • te haré pasar á tus enemigos en tierra que no conoces: porque fuego se ha Jer. 15:14
  • tomes en la prolongación de tu enojo: sabes que por amor de ti sufro afrenta. Jer. 15:15
  • para mí como cosa ilusoria, como aguas que no son estables? Jer. 15:18
  • acerca de los hijos y de las hijas que nacieren en este lugar, y de sus Jer. 16:3
  • los ejércitos, Dios de Israel: He aquí que yo haré cesar en este lugar Jer. 16:9
  • Y acontecerá que cuando anunciares á este pueblo Jer. 16:10
  • Y vosotros habéis hecho peor que vuestros padres; porque he aquí que Jer. 16:12
  • os haré echar de esta tierra á tierra que ni vosotros ni vuestros padres Jer. 16:13
  • Empero he aquí, vienen días, dice Jehová, que no se dirá más: Vive Jehová, que Jer. 16:14
  • Sino: Vive Jehová, que hizo subir á los hijos de Israel Jer. 16:15
  • He aquí que yo envío muchos pescadores, dice Jer. 16:16
  • he mi mano y mi fortaleza, y sabrán que mi nombre es Jehová. Jer. 16:21
  • te haré servir á tus enemigos en tierra que no conociste; porque fuego habéis Jer. 17:4
  • Así ha dicho Jehová: Maldito el varón que confía en el hombre, y pone carne Jer. 17:5
  • y no verá cuando viniere el bien; sino que morará en las securas en el Jer. 17:6
  • Bendito el varón que se fía en Jehová, y cuya confianza Jer. 17:7
  • el árbol plantado junto á las aguas, que junto á la corriente echará sus Jer. 17:8
  • Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién Jer. 17:9
  • Yo Jehová, que escudriño el corazón, que pruebo Jer. 17:10
  • Como la perdiz que cubre lo que no puso, es el que Jer. 17:11
  • Oh Jehová, esperanza de Israel! todos los que te dejan, serán avergonzados; y Jer. 17:13
  • He aquí que ellos me dicen: ¿Dónde está la Jer. 17:15
  • deseé día de calamidad, tú lo sabes. Lo que de mi boca ha salido, fué en tu Jer. 17:16
  • Avergüéncense los que me persiguen, y no me avergüence yo Jer. 17:18
  • Judá, y todos los moradores de Jerusalem que entráis por esta puertas. Jer. 17:20
  • de esta ciudad en el día del sábado, sino que santificaréis el día del sábado Jer. 17:24
  • Que entrarán por las puertas de esta Jer. 17:25
  • LA palabra que fué á Jeremías de Jehová, diciendo: Jer. 18:1
  • descendí á casa del alfarero, y he aquí que él hacía obra sobre la rueda. Jer. 18:3
  • Y el vaso que él hacía de barro se quebró en la Jer. 18:4
  • oh casa de Israel, dice Jehová? He aquí que como el barro en la mano del Jer. 18:6
  • gentes se convirtieren de su maldad, de que habré hablado, yo me arrepentiré Jer. 18:8
  • no oyendo mi voz, arrepentiréme del bien que había determinado hacerle. Jer. 18:10
  • diciendo: Así ha dicho Jehová: He aquí que yo dispongo mal contra vosotros Jer. 18:11
  • del campo? ¿faltarán las aguas frías que corren de lejanas tierras? Jer. 18:14
  • sus caminos, en las sendas antiguas, para que caminen por sendas, por camino Jer. 18:15
  • y en silbos perpetuos; todo aquel que pasare por ella se maravillará, y Jer. 18:16
  • Jehová, mira por mí, y oye la voz de los que contienden conmigo. Jer. 18:19
  • Dase mal por bien para que hayan cavado hoyo á mi alma Jer. 18:20
  • Y saldrás al valle del hijo de Hinnom, que está á la entrada de la puerta Jer. 19:2
  • de los ejércitos, Dios de Israel: He aquí que yo traigo mal sobre este Jer. 19:3
  • hijos en holocaustos al mismo Baal; cosa que no les mandé, ni hablé, ni me Jer. 19:5
  • tanto, he aquí vienen días, dice Jehová, que este lugar no se llamará más Jer. 19:6
  • de sus enemigos, y en las manos de los que buscan sus almas; y daré sus Jer. 19:7
  • ciudad por espanto y silbo: todo aquel que pasare por ella se maravillará, y Jer. 19:8
  • su amigo, en el cerco y en el apuro con que los estrecharán sus enemigos y Jer. 19:9
  • la vasija ante los ojos de los varones que van contigo, Jer. 19:10
  • como quien quiebra un vaso de barro, que no puede más restaurarse; y en Jer. 19:11
  • y sobre todas sus villas todo el mal que hablé contra ella: porque han Jer. 19:15
  • Y PASHUR sacerdote, hijo de Immer, que presidía por príncipe en la casa Jer. 20:1
  • á Jeremías profeta, y púsole en el cepo que estaba á la puerta de Benjamín en Jer. 20:2
  • te pondré en espanto á ti, y á todos los que bien te quieren, y caerán por el Jer. 20:4
  • y serás allá enterrado, tu, y todos los que bien te quieren, á los Jer. 20:6
  • y hállome frustrado: más fuerte fuiste que yo, y vencísteme: cada día he Jer. 20:7
  • Porque desde que hablo, doy voces, grito, Violencia Jer. 20:8
  • como poderoso gigante; por tanto los que me persiguen tropezarán, y no Jer. 20:11
  • Oh Jehová de los ejércitos, que sondas los justos, que ves los Jer. 20:12
  • Maldito el día en que nací: el día en que mi madre me Jer. 20:14
  • Maldito el hombre que dió nuevas á mi padre, diciendo Jer. 20:15
  • Y sea el tal hombre como las ciudades que asoló Jehová, y no se arrepintió: y Jer. 20:16
  • del vientre? ¿para ver trabajo y dolor, y que mis días se gastasen en afrenta? Jer. 20:18
  • PALABRA que fué á Jeremías de Jehová, cuando el Jer. 21:1
  • He aquí yo vuelvo las armas de guerra que están en vuestras manos, y con que Jer. 21:4
  • Judá, y á sus criados, y al pueblo, y á los que quedaren en la ciudad de la Jer. 21:7
  • El que se quedare en esta ciudad, morirá á Jer. 21:9
  • la piedra de la llanura, dice Jehová: los que decís: ¿Quién subirá contra Jer. 21:13
  • fuego en su breña, y consumirá todo lo que está alrededor de ella. Jer. 21:14
  • Oye palabra de Jehová, oh rey de Judá que estás sentado sobre el trono de Jer. 22:2
  • hiciereis esta palabra, los reyes que en lugar de David se sientan sobre Jer. 22:4
  • palabras, por mí he jurado, dice Jehová, que esta casa será desierta. Jer. 22:5
  • condolezcáis: llorad amargamente por el que va; porque no volverá jamás, ni Jer. 22:10
  • de Sallum hijo de Josías, rey de Judá, que reina por Josías su padre, que Jer. 22:11
  • Ay del que edifica su casa y no en justicia Jer. 22:13
  • Que dice: Edificaré para mí casa Jer. 22:14
  • Este fué tu camino desde tu juventud, que nunca oiste mi voz. Jer. 22:21
  • te vinieren dolores, dolor como de mujer que está de parto! Jer. 22:23
  • Vivo yo, dice Jehová, que si Conías hijo de Joacím rey de Jer. 22:24
  • Y te entregaré en mano de los que buscan tu alma, y en mano de Jer. 22:25
  • he trasportar, á ti, y á tu madre que te parió, á tierra ajena en que Jer. 22:26
  • él y su generación, y echados á tierra que no habían conocido? Jer. 22:28
  • Así ha dicho Jehová: Escribid que será este hombre privado de Jer. 22:30
  • AY de los pastores que desperdician y derraman las ovejas Jer. 23:1
  • Jehová Dios de Israel á los pastores que apacientan mi pueblo: Vosotros Jer. 23:2
  • Y pondré sobre ellas pastores que las apacienten; y no temerán más Jer. 23:4
  • He aquí que vienen los días, dice Jehová, y Jer. 23:5
  • habitará confiado: y este será su nombre que le llamarán: JEHOVÁ, JUSTICIA Jer. 23:6
  • Por tanto, he aquí que vienen días, dice Jehová, y no Jer. 23:7
  • Sino: Vive Jehová que hizo subir y trajo la simiente de Jer. 23:8
  • y esforzaban las manos de los malos, para que ninguno se convirtiese de su Jer. 23:14
  • contra aquellos profetas: He aquí que yo les hago comer ajenjos, y les Jer. 23:15
  • escuchéis las palabras de los profetas que os profetizan: os hacen desvanecer Jer. 23:16
  • Dicen atrevidamente á los que me irritan: Jehová dijo: Paz Jer. 23:17
  • He aquí que la tempestad de Jehová saldrá con Jer. 23:19
  • el furor de Jehová, hasta tanto que haya hecho, y hasta tanto que haya Jer. 23:20
  • alguno, dice Jehová, en escondrijos que yo no lo vea? ¿No hincho yo Jer. 23:24
  • Yo he oído lo que aquellos profetas dijeron Jer. 23:25
  • será esto en el corazón de los profetas que profetizan mentira, y que Jer. 23:26
  • olvidarse de mi nombre con sus sueños que cada uno cuenta á su compañero, al Jer. 23:27
  • cuente mi palabra verdadera. ¿Qué tiene que ver la paja con el trigo? dice Jer. 23:28
  • el fuego, dice Jehová, y como martillo que quebranta la piedra? Jer. 23:29
  • aquí yo contra los profetas, dice Jehová, que hurtan mis palabras cada uno de Jer. 23:30
  • yo contra los profetas, dice Jehová, que endulzan sus lenguas, y dicen: El Jer. 23:31
  • He aquí yo contra los que profetizan sueños mentirosos, dice Jer. 23:32
  • Y el profeta, y el sacerdote, ó el pueblo, que dijere: Carga de Jehová; yo Jer. 23:34
  • Por tanto, he aquí que yo os echaré en olvido, y os Jer. 23:39
  • afrenta perpetua, y eterna confusión que nunca borrará el olvido. Jer. 23:40
  • y la otra cesta tenía higos muy malos, que no se podían comer de malos. Jer. 24:2
  • higos buenos, muy buenos; y malos, muy malos, que de malos no se pueden Jer. 24:3
  • Y les daré corazón para que me conozcan, que yo soy Jehová: y Jer. 24:7
  • Y como los malos higos, que de malos no se pueden comer, así Jer. 24:8
  • espada, hambre, y pestilencia, hasta que sean acabados de sobre la tierra Jer. 24:10
  • PALABRA que fué á Jeremías acerca de todo el Jer. 25:1
  • de Amón, rey de Judá, hasta este día, que son veintitrés años, fué á mí Jer. 25:3
  • de vuestras obras, y morad en la tierra que os dió Jehová, á vosotros y á Jer. 25:5
  • Y haré que perezca de entre ellos voz de gozo Jer. 25:10
  • Y será que, cuando fueren cumplidos los Jer. 25:12
  • aquella tierra todas mis palabras que he hablado contra ella, con todo lo Jer. 25:13
  • y enloquecerán delante del cuchillo que yo envío entre ellos. Jer. 25:16
  • de Sidón, y á los reyes de las islas que están de ese lado de la mar; Jer. 25:22
  • Y á Dedán, y Tema, y Buz, y á todos los que están al cabo del mundo; Jer. 25:23
  • á todos los reyes de pueblos mezclados que habitan en el desierto; Jer. 25:24
  • otros; y á todos los reinos de la tierra que están sobre la haz de la tierra Jer. 25:26
  • y caed, y no os levantéis delante del cuchillo que yo envío entre vosotros. Jer. 25:27
  • Y será que, si no quieren tomar el vaso de tu Jer. 25:28
  • Porque he aquí, que á la ciudad sobre la cual es Jer. 25:29
  • dicho Jehová de los ejércitos: He aquí que el mal sale de gente en gente, y Jer. 25:32
  • y habla á todas las ciudades de Judá, que vienen para adorar en la casa de Jer. 26:2
  • mal camino; y arrepentiréme yo del mal que pienso hacerles por la maldad de Jer. 26:3
  • palabras de mis siervos los profetas que yo os envío, madrugando en Jer. 26:5
  • Y fué que, acabando de hablar Jeremías todo Jer. 26:8
  • el pueblo, diciendo: Jehová me envió á que profetizase contra esta casa y Jer. 26:12
  • Dios, y arrepentiráse Jehová del mal que ha hablado contra vosotros. Jer. 26:13
  • En lo que á mí toca, he aquí estoy en Jer. 26:14
  • Mas sabed de cierto que, si me matareis, sangre inocente Jer. 26:15
  • de Jehová, y Jehová se arrepintió del mal que había hablado contra ellos Jer. 26:19
  • Hubo también un hombre que profetizaba en nombre de Jehová Jer. 26:20
  • rey de Sidón, por mano de los embajadores que vienen á Jerusalem á Sedechîas Jer. 27:3
  • Y les mandarás que digan á sus señores: Así ha dicho Jer. 27:4
  • hice la tierra, el hombre y las bestias que están sobre la haz de la tierra Jer. 27:5
  • las bestias del campo le he dado para que le sirvan. Jer. 27:6
  • y á su hijo, y al hijo de su hijo, hasta que venga también el tiempo de su Jer. 27:7
  • Y será, que la gente y el reino que no Jer. 27:8
  • agoreros, ni á vuestros encantadores, que os hablan diciendo: No Jer. 27:9
  • haceros alejar de vuestra tierra, y para que yo os arroje y perezcáis. Jer. 27:10
  • Mas la gente que sometiere su cuello al yugo del rey Jer. 27:11
  • según ha dicho Jehová á la gente que no sirviere al rey de Jer. 27:13
  • No oigáis las palabras de los profetas que os hablan, diciendo: No serviréis Jer. 27:14
  • profetizan falsamente en mi nombre, para que yo os arroje, y perezcáis Jer. 27:15
  • oigáis las palabras de vuestros profetas que os profetizan diciendo: He aquí Jer. 27:16
  • oren ahora á Jehová de los ejércitos, que los vasos que han quedado en la Jer. 27:18
  • y de las basas, y del resto de los vasos que quedan en esta ciudad, Jer. 27:19
  • Que no quitó Nabucodonosor rey de Jer. 27:20
  • Dios de Israel, acerca de los vasos que quedaron en la casa de Jehová, y Jer. 27:21
  • y allí estarán hasta el día en que yo los visitaré, dice Jehová; y Jer. 27:22
  • Judá, en el año cuarto, en el quinto mes, que Hananías, hijo de Azur, profeta Jer. 28:1
  • todos los vasos de la casa de Jehová, que Nabucodonosor, rey de Babilonia Jer. 28:3
  • Judá, y á todos los trasportados de Judá que entraron en Babilonia, dice Jer. 28:4
  • sacerdotes y delante de todo el pueblo que estaba en la casa de Jehová. Jer. 28:5
  • tus palabras, con las cuales profetizaste que los vasos de la casa de Jehová Jer. 28:6
  • Con todo eso, oye ahora esta palabra que yo hablo en tus oídos y en los Jer. 28:7
  • Los profetas que fueron antes de mí y antes de ti en Jer. 28:8
  • El profeta que profetizó de paz, cuando Jer. 28:9
  • Y después que Hananías profeta quebró el yugo del Jer. 28:12
  • el cuello de todas estas gentes, para que sirvan á Nabucodonosor rey de Jer. 28:14
  • Por tanto, así ha dicho Jehová: He aquí que yo te envío de sobre la haz de la Jer. 28:16
  • Y ESTAS son las palabras de la carta que Jeremías profeta envió de Jerusalem Jer. 29:1
  • Después que salió el rey Jechônías y la reina Jer. 29:2
  • de Israel, á todos los de la cautividad que hice trasportar de Jerusalem á Jer. 29:4
  • y dad maridos á vuestras hijas, para que paran hijos é hijas; y Jer. 29:6
  • Israel: No os engañen vuestros profetas que están entre vosotros, ni vuestros Jer. 29:8
  • Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jer. 29:11
  • Así empero ha dicho Jehová, del rey que está sentado sobre el trono de Jer. 29:16
  • y pondrélos como los malos higos, que de malos no se pueden comer. Jer. 29:17
  • no oyeron mis palabras, dice Jehová, que les envié por mis siervos los Jer. 29:19
  • Jehová, vosotros todos los trasportados que eché de Jerusalem á Babilonia. Jer. 29:20
  • Y todos los trasportados de Judá que están en Babilonia, tomarán de Jer. 29:22
  • falsamente hablaron en mi nombre palabra que no les mandé; lo cual yo sé, y Jer. 29:23
  • letras en tu nombre á todo el pueblo que está en Jerusalem, y á Sophonías Jer. 29:25
  • en lugar de Joiada sacerdote, para que presidáis en la casa de Jehová Jer. 29:26
  • ahora reprendido á Jeremías de Anathoth, que os profetiza falsamente? Jer. 29:27
  • Por tanto, así ha dicho Jehová: He aquí que yo visito sobre Semaías de Jer. 29:32
  • PALABRA que fué á Jeremías de Jehová, diciendo: Jer. 30:1
  • Escríbete en un libro todas las palabras que te he hablado. Jer. 30:2
  • Porque he aquí que vienen días, dice Jehová, en que Jer. 30:3
  • Estas pues son las palabras que habló Jehová acerca de Israel y de Jer. 30:4
  • mirad si pare el varón: porque he visto que todo hombre tenía las manos sobre Jer. 30:6
  • Ah, cuán grande es aquel día! tanto, que no hay otro semejante á él Jer. 30:7
  • aquel día, dice Jehová de los ejércitos, que yo quebraré su yugo de tu cuello Jer. 30:8
  • Sino que servirán á Jehová su Dios, y á Jer. 30:9
  • ni te atemorices, Israel: porque he aquí que yo soy el que te salvo de Jer. 30:10
  • en ti empero no haré consumación, sino que te castigaré con juicio, y no Jer. 30:11
  • Empero serán consumidos todos los que te consumen; y todos tus Jer. 30:16
  • te llamaron, diciendo: Esta es Sión, á la que nadie busca. Jer. 30:17
  • de ellos alabanza, y voz de gente que está en regocijo: y los Jer. 30:19
  • y acercaráse á mí: porque ¿quién es aquel que ablandó su corazón para Jer. 30:21
  • de Jehová sale con furor, la tempestad que se apareja; sobre la cabeza de Jer. 30:23
  • la ira del enojo de Jehová, hasta que haya hecho y cumplido los Jer. 30:24
  • gracia en el desierto el pueblo, los que escaparon del cuchillo, yendo yo Jer. 31:2
  • Porque habrá día en que clamarán los guardas en el monte de Jer. 31:6
  • oh gentes, y hacedlo saber en las islas que están lejos, y decid: El que Jer. 31:10
  • Jacob, redimiólo de mano del más fuerte que él. Jer. 31:11
  • en Ramá, llanto y lloro amargo: Rachêl que lamenta por sus hijos, no quiso Jer. 31:15
  • Escuchando, he oído á Ephraim que se lamentaba: Azotásteme, y fuí Jer. 31:18
  • Porque después que me convertí, tuve arrepentimiento Jer. 31:19
  • para mí? ¿no es niño delicioso? pues desde que hablé de él, heme acordado de Jer. 31:20
  • en todas sus ciudades labradores, y los que van con rebaño. Jer. 31:24
  • He aquí vienen días, dice Jehová, en que sembraré la casa de Israel y la Jer. 31:27
  • Y será que, como tuve ciudado de ellos para Jer. 31:28
  • Sino que cada cual morirá por su maldad; los Jer. 31:30
  • He aquí que vienen días, dice Jehová, en los Jer. 31:31
  • No como el pacto que hice con sus padres el día que tomé Jer. 31:32
  • Mas éste es el pacto que haré con la casa de Israel después Jer. 31:33
  • Así ha dicho Jehová, que da el sol para luz del día, las Jer. 31:35
  • toda la simiente de Israel por todo lo que hicieron, dice Jehová. Jer. 31:37
  • He aquí que vienen días, dice Jehová, y la Jer. 31:38
  • PALABRA que fué á Jeremías, de Jehová el año Jer. 32:1
  • estaba preso en el patio de la cárcel que estaba en la casa del rey de Judá. Jer. 32:2
  • de la mano de los Caldeos, sino que de cierto será entregado en mano Jer. 32:4
  • á Babilonia, y allá estará hasta que yo le visite, dice Jehová: si Jer. 32:5
  • He aquí que Hanameel, hijo de Sallum tu tío Jer. 32:7
  • cárcel, y díjome: Compra ahora mi heredad que está en Anathoth, en tierra de Jer. 32:8
  • hijo de mi tío, y delante de los testigos que habían suscrito en la carta de Jer. 32:12
  • abierta, y ponlas en un vaso de barro, para que se guarden muchos días. Jer. 32:14
  • Y después que dí la carta de venta á Baruch hijo Jer. 32:16
  • Oh Señor Jehová! he aquí que tú hiciste el cielo y la tierra Jer. 32:17
  • Que haces misericordia en millares, y Jer. 32:18
  • Que pusiste señales y portentos en Jer. 32:20
  • tierra, de la cual juraste á sus padres que se la darías, tierra que mana Jer. 32:22
  • anduvieron en tu ley; nada hicieron de lo que les mandaste hacer; por tanto Jer. 32:23
  • He aquí que con arietes han acometido la ciudad Jer. 32:24
  • la heredad por dinero, y pon testigos; bien que la ciudad sea entregada en Jer. 32:25
  • He aquí que yo soy Jehová, Dios de toda carne Jer. 32:27
  • Y vendrán los Caldeos que combaten esta ciudad, y la pondrán Jer. 32:29
  • los hijos de Israel no han hecho más que provocarme á ira con la obra de Jer. 32:30
  • Por manera que para enojo mío y para ira mía me ha Jer. 32:31
  • hijos de Israel y de los hijos de Judá, que han hecho para enojarme, ellos Jer. 32:32
  • no les mandé, ni me vino al pensamiento que hiciesen esta abominación, para Jer. 32:35
  • He aquí que yo los juntaré de todas las tierras Jer. 32:37
  • Y daréles un corazón, y un camino, para que me teman perpetuamente, para que Jer. 32:39
  • Y haré con ellos pacto eterno, que no tornaré atrás de hacerles bien Jer. 32:40
  • mal, así traeré sobre ellos todo el bien que acerca de ellos hablo. Jer. 32:42
  • Así ha dicho Jehová que la hizo, Jehová que la formó para Jer. 33:2
  • te enseñaré cosas grandes y dificultosas que tú no sabes. Jer. 33:3
  • herí yo con mi furor y con mi ira, pues que escondí mi rostro de esta Jer. 33:5
  • He aquí que yo le hago subir sanidad y medicina Jer. 33:6
  • Y los limpiaré de toda su maldad con que pecaron contra mí; y perdonaré Jer. 33:8
  • entre todas las gentes de la tierra, que habrán oído todo el bien que yo Jer. 33:9
  • Jehová: En este lugar, del cual decís que está desierto sin hombres y sin Jer. 33:10
  • desposado y voz de desposada, voz de los que digan: Alabad á Jehová de los Jer. 33:11
  • ciudades, aun habrá cabañas de pastores que hagan tener majada á ganados. Jer. 33:12
  • He aquí vienen días, dice Jehová, en que yo confirmaré la palabra buena Jer. 33:14
  • habitará seguramente, y esto es lo que la llamarán: Jehová, justicia Jer. 33:16
  • dicho Jehová: No faltará á David varón que se siente sobre el trono de la Jer. 33:17
  • no faltará varón de mi presencia que ofrezca holocausto, y encienda Jer. 33:18
  • y mi concierto con la noche, por manera que no haya día ni noche á su tiempo, Jer. 33:20
  • mi pacto con mi siervo David, para que deje de tener hijo que reine sobre Jer. 33:21
  • de David mi siervo, y los Levitas que á mí ministran. Jer. 33:22
  • No has echado de ver lo que habla este pueblo diciendo: Dos Jer. 33:24
  • PALABRA que fué á Jeremías de Jehová, (cuando Jer. 34:1
  • Y no escaparás tú de su mano, sino que de cierto serás preso, y en su Jer. 34:3
  • quemas de tus padres, los reyes primeros que fueron antes de ti, así quemarán Jer. 34:5
  • y contra todas las ciudades de Judá que habían quedado, contra Lachîs, y Jer. 34:7
  • Palabra que fué á Jeremías de Jehová, después Jer. 34:8
  • Que cada uno dejase su siervo, y cada Jer. 34:9
  • todos los príncipes, y todo el pueblo que habían venido en el concierto de Jer. 34:10
  • tornar los siervos y las siervas que habían dejado libres, y Jer. 34:11
  • hice pacto con vuestros padres el día que los saqué de tierra de Egipto, de Jer. 34:13
  • dejaréis cada uno á su hermano hebreo que te fuere vendido; te servirá pues Jer. 34:14
  • cada uno su siervo y cada uno su sierva, que habíais dejado libres á su Jer. 34:16
  • y cada uno á su compañero: he aquí que yo os promulgo libertad, dice Jer. 34:17
  • Y entregaré á los hombres que traspasaron mi pacto, que no han Jer. 34:18
  • y á todo el pueblo de la tierra, que pasaron entre las partes del Jer. 34:19
  • mano de sus enemigos y en mano de los que buscan su alma; y sus cuerpos Jer. 34:20
  • en mano de sus enemigos, y en mano de los que buscan su alma, y en mano del Jer. 34:21
  • PALABRA que fué á Jeremías de Jehová en días de Jer. 35:1
  • estaba junto á la cámara de los príncipes, que estaba sobre la cámara de Jer. 35:4
  • en tiendas todos vuestros días, para que viváis muchos días sobre la Jer. 35:7
  • hijo de Rechâb, en todas las cosas que nos mandó, de no beber vino en Jer. 35:8
  • y hecho conforme á todas las cosas que nos mandó Jonadab nuestro padre. Jer. 35:10
  • Sucedió, empero, que cuando Nabucodonosor rey de Jer. 35:11
  • de Rechâb, el cual mandó á sus hijos que no bebiesen vino, y no lo han Jer. 35:14
  • para servirles, y viviréis en la tierra que dí á vosotros y á vuestros Jer. 35:15
  • tuvieron por firme el mandamiento que les dió su padre; mas este pueblo Jer. 35:16
  • los moradores de Jerusalem todo el mal que contra ellos he hablado: porque Jer. 35:17
  • é hicisteis conforme á todas las cosas que os mandó; Jer. 35:18
  • faltará varón de Jonadab, hijo de Rechâb, que esté en mi presencia todos los Jer. 35:19
  • de Joacim hijo de Josías, rey de Judá, que fué esta palabra á Jeremías, de Jer. 36:1
  • y escribe en él todas las palabras que te he hablado contra Israel y Jer. 36:2
  • Quizá oirá la casa de Judá todo el mal que yo pienso hacerles, para avolverse Jer. 36:3
  • en un rollo de libro, todas las palabras que Jehová le había hablado. Jer. 36:4
  • Entra tú pues, y lee de este rollo que escribiste de mi boca, las Jer. 36:6
  • porque grande es el furor y la ira que ha expresado Jehová contra este Jer. 36:7
  • Nerías hizo conforme á todas las cosas que le mandó Jeremías profeta, leyendo Jer. 36:8
  • de Josías, rey de Judá, en el mes noveno, que promulgaron ayuno en la Jer. 36:9
  • á la cámara del secretario, y he aquí que todos los príncipes estaban allí Jer. 36:12
  • Y contóles Michêas todas las palabras que había oído leyendo Baruch en el Jer. 36:13
  • hijo de Selemías, hijo de Chusi, para que dijese á Baruch: Toma el rollo Jer. 36:14
  • Y fué que, como oyeron todas aquellas Jer. 36:16
  • Y envió el rey á Jehudí á que tomase el rollo, el cual lo tomó de Jer. 36:21
  • Y fué que, como Jehudí hubo leído tres ó Jer. 36:23
  • sus vestidos, el rey y todos sus siervos que oyeron todas estas palabras. Jer. 36:24
  • y Delaías y Gemarías rogaron al rey que no quemase aquel rollo, no los Jer. 36:25
  • de Azriel, y á Selemías hijo de Abdeel, que prendiesen á Baruch el Jer. 36:26
  • palabra de Jehová á Jeremías, después que el rey quemó el rollo, las Jer. 36:27
  • en él todas las palabras primeras, que estaban en el primer rollo que Jer. 36:28
  • de Babilonia, y destruirá esta tierra, y hará que no queden en ella hombres Jer. 36:29
  • y sobre los varones de Judá, todo el mal que les he dicho y no escucharon. Jer. 36:31
  • de Jeremías todas las palabras del libro que quemó en el fuego Joacim rey de Jer. 36:32
  • de la tierra á las palabras de Jehová, que dijo por el profeta Jeremías. Jer. 37:2
  • hijo de Maasías sacerdote, para que dijesen al profeta Jeremías Jer. 37:3
  • la fama de ellos á oídos de los Caldeos que tenían cercada á Jerusalem Jer. 37:5
  • de Israel: Diréis así al rey de Judá, que os envió á mí para que me Jer. 37:7
  • todo el ejército de los Caldeos que pelean con vosotros, y quedasen de Jer. 37:10
  • Y aconteció que, como el ejército de los Caldeos se Jer. 37:11
  • de Benjamín, estaba allí un prepósito que se llamaba Irías, hijo de Selemías Jer. 37:13
  • tus siervos, y contra este pueblo, para que me pusieseis en la casa de la Jer. 37:18
  • Y dónde están vuestros profetas que os profetizaban, diciendo: No Jer. 37:19
  • día, de la plaza de los Panaderos, hasta que todo el pan de la ciudad se Jer. 37:21
  • y Pashur hijo de Melchías, las palabras que Jeremías hablaba á todo el Jer. 38:1
  • Así ha dicho Jehová: El que se quedare en esta ciudad morirá á Jer. 38:2
  • las manos de los hombres de guerra que han quedado en esta ciudad, y las Jer. 38:4
  • Helo ahí, en vuestras manos está; que el rey no podrá contra vosotros Jer. 38:5
  • la mazmorra de Malchîas hijo de Amelech, que estaba en el patio de la cárcel Jer. 38:6
  • oyendo Ebed-melec, hombre etiope, eunuco que estaba en casa del rey, que Jer. 38:7
  • mal hicieron estos varones en todo lo que han hecho con Jeremías profeta, al Jer. 38:9
  • á Jeremías profeta de la mazmorra, antes que muera. Jer. 38:10
  • á Jeremías profeta á la tercera entrada que estaba en la casa de Jehová. Y Jer. 38:14
  • Si te lo denunciare, ¿no es verdad que me matarás? y si te diere Jer. 38:15
  • á Jeremías, diciendo: Vive Jehová que nos hizo esta alma, que no te Jer. 38:16
  • Jeremías: Témome á causa de los Judíos que se han adherido á los Caldeos, que Jer. 38:19
  • entregarán. Oye ahora la voz de Jehová que yo te hablo, y tendrás bien, y Jer. 38:20
  • no quisieres salir, esta es la palabra que me ha mostrado Jehová: Jer. 38:21
  • Y he aquí que todas las mujeres que han quedado Jer. 38:22
  • y tú no escaparás de sus manos, sino que por mano del rey de Babilonia Jer. 38:23
  • Y si los príncipes oyeren que yo he hablado contigo, y vinieren á Jer. 38:25
  • Les dirás: Supliqué al rey que no me hiciese tornar á casa de Jer. 38:26
  • y él les respondió conforme á todo lo que el rey le había mandado. Con esto Jer. 38:27
  • en el patio de la cárcel hasta el día que fué tomada Jerusalem; y allí estaba Jer. 38:28
  • Y fué que viéndolos Sedechîas, rey de Judá, y Jer. 39:4
  • Y el resto del pueblo que había quedado en la ciudad, y los Jer. 39:9
  • tierra de Judá del vulgo de los pobres que no tenían nada, y dióles entonces Jer. 39:10
  • hijo de Ahicam, hijo de Saphán, para que lo sacase á casa: y vivió entre Jer. 39:14
  • te libraré, y no caerás á cuchillo, sino que tu vida te será por despojo Jer. 39:18
  • PALABRA que fué á Jeremías de Jehová, después Jer. 40:1
  • Y halo traído y hecho Jehová según que había dicho: porque pecasteis Jer. 40:3
  • yo te he soltado hoy de las esposas que tenías en tus manos. Si te está Jer. 40:4
  • Mizpa, y moró con él en medio del pueblo que había quedado en la tierra. Jer. 40:6
  • todos los príncipes del ejército que estaba por el campo, ellos y sus Jer. 40:7
  • Y he aquí que yo habito en Mizpa, para estar Jer. 40:10
  • Asimismo todos los Judíos que estaban en Moab, y entre los hijos Jer. 40:11
  • los príncipes de la gente de guerra que estaban en el campo, vinieron á Jer. 40:13
  • por qué te ha de matar, y todos los Judíos que se han recogido á ti se Jer. 40:15
  • Carea: No hagas esto, porque falso es lo que tú dices de Ismael. Jer. 40:16
  • Y ACONTECIÓ en el mes séptimo, que vino Ismael hijo de Nethanías Jer. 41:1
  • hijo de Nethanías, y los diez hombres que con él estaban, é hirieron á Jer. 41:2
  • hirió Ismael á todos los Judíos que estaban con él, con Gedalías en Jer. 41:3
  • Sucedió además, un día después que mató á Gedalías, cuando nadie lo Jer. 41:4
  • Que venían unos hombres de Sichêm y de Jer. 41:5
  • Ismael hijo de Nethanías: y aconteció que como los encontró, díjoles Jer. 41:6
  • Y fue que cuando llegaron al medio de la Jer. 41:7
  • aquellos fueron hallados diez hombres que dijeron á Ismael: No nos mates Jer. 41:8
  • Y el aljibe en que echó Ismael todos los cuerpos de Jer. 41:9
  • cautivo á todo el resto del pueblo que estaba en Mizpa; á las hijas del Jer. 41:10
  • los príncipes de la gente de guerra que estaban con él, todo el mal que Jer. 41:11
  • y halláronlo junto á Aguas-muchas, que es en Gabaón. Jer. 41:12
  • Y aconteció que como todo el pueblo que estaba con Jer. 41:13
  • Y todo el pueblo que Ismael había traído cautivo de Jer. 41:14
  • los príncipes de la gente de guerra que con él estaban, tomaron todo el Jer. 41:16
  • Y fueron y habitaron en Geruth-chimham, que es cerca de Bethlehem, á fin de Jer. 41:17
  • Para que Jehová tu Dios nos enseñe camino Jer. 42:3
  • profeta les dijo: Ya he oído. He aquí que voy á orar á Jehová vuestro Dios Jer. 42:4
  • al cual te enviamos, obedeceremos; para que, obedeciendo á la voz de Jer. 42:6
  • Y aconteció que al cabo de diez días fué palabra de Jer. 42:7
  • los oficiales de la gente de guerra que con él estaban, y á todo el pueblo Jer. 42:8
  • de Israel, al cual me enviasteis para que hiciese caer vuestros ruegos en Jer. 42:9
  • arrancaré: porque arrepentido estoy del mal que os he hecho. Jer. 42:10
  • Será que el cuchillo que teméis, os Jer. 42:16
  • Será pues, que todos los hombres que tornaren sus Jer. 42:17
  • No entréis en Egipto: sabed por cierto que os aviso hoy. Jer. 42:19
  • nuestro Dios; y conforme á todas las cosas que Jehová nuestro Dios dijere Jer. 42:20
  • Ahora pues sabed de cierto que á cuchillo, y de hambre y Jer. 42:22
  • Y ACONTECIÓ que como Jeremías acabó de hablar á Jer. 43:1
  • Sino que Baruch hijo de Nerías te incita Jer. 43:3
  • gente de guerra, á todo el resto de Judá, que de todas las gentes adonde Jer. 43:5
  • y á las hijas del rey, y á toda alma que había dejado Nabuzaradán Jer. 43:6
  • de barro en un horno de ladrillos que está á la puerta de la casa de Jer. 43:9
  • de los ejércitos, Dios de Israel: He aquí que yo envío, y tomaré á Jer. 43:10
  • y herirá la tierra de Egipto: los que á muerte, á muerte, y los que á Jer. 43:11
  • quebrará las estatuas de Beth-semes, que es en tierra de Egipto, y las Jer. 43:13
  • PALABRA que fué á Jeremías acerca de todos los Jer. 44:1
  • Vosotros habéis visto todo el mal que traje sobre Jerusalem y sobre Jer. 44:2
  • A causa de la maldad de ellos que cometieron para hacerme enojar Jer. 44:3
  • No hagáis ahora esta cosa abominable que yo aborrezco. Jer. 44:4
  • niño y mamante, de en medio de Judá, sin que os quede residuo alguno; Jer. 44:7
  • habéis entrado para morar, de suerte que os acabéis, y seáis por Jer. 44:8
  • y de las maldades de vuestras mujeres, que hicieron en tierra de Judá y Jer. 44:9
  • caminado en mi ley, ni en mis estatutos que puse delante de vosotros y Jer. 44:10
  • de los ejércitos, Dios de Israel: He aquí que yo pongo mi rostro en vosotros Jer. 44:11
  • Y tomaré el resto de Judá que pusieron sus rostros para entrar en Jer. 44:12
  • Pues visitaré á los que moran en tierra de Egipto, como Jer. 44:13
  • Y del resto de Judá que entraron en tierra de Egipto para Jer. 44:14
  • Entonces todos los que sabían que sus mujeres habían Jer. 44:15
  • La palabra que nos has hablado en nombre de Jehová Jer. 44:16
  • ciertamente por obra toda palabra que ha salido de nuestra boca, para Jer. 44:17
  • Mas desde que cesamos de ofrecer sahumerios á la Jer. 44:18
  • y á las mujeres, y á todo el vulgo que le había respondido esto Jer. 44:20
  • y no ha venido á su memoria el sahumerio que ofrecisteis en las ciudades de Jer. 44:21
  • obras, á causa de las abominaciones que habíais hecho: por tanto vuestra Jer. 44:22
  • Oid palabra de Jehová, todos los de Judá que estáis en tierra de Egipto: Jer. 44:24
  • Cumpliremos efectivamente nuestros votos que hicimos, de ofrecer Jer. 44:25
  • tanto, oid palabra de Jehová, todo Judá que habitáis en tierra de Egipto: He Jer. 44:26
  • He aquí que yo velo sobre ellos para mal, y no Jer. 44:27
  • Y los que escaparen del cuchillo, volverán de Jer. 44:28
  • esto tendréis por señal, dice Jehová, de que en este lugar os visito, para que Jer. 44:29
  • Así ha dicho Jehová: He aquí que yo entrego á Farón Hophra rey de Jer. 44:30
  • PALABRA que habló Jeremías profeta á Baruch Jer. 45:1
  • de decir: Así ha dicho Jehová: He aquí que yo destruyo los que edifiqué, y Jer. 45:4
  • ti grandezas? No busques; porque he aquí que yo traigo mal sobre toda carne Jer. 45:5
  • PALABRA de Jehová que fué á Jeremías profeta, contra las Jer. 46:1
  • ejército de Faraón Nechâo rey de Egipto, que estaba cerca del río Eufrates en Jer. 46:2
  • Quién es éste que como río sube, y cuyas aguas se Jer. 46:7
  • la tierra, destruiré la ciudad y los que en ella moran. Jer. 46:8
  • los valientes: los de Cus y los de Phut que toman escudo, y los de Lut que Jer. 46:9
  • Palabra que habló Jehová á Jeremías profeta Jer. 46:13
  • cuyo nombre es Jehová de los ejércitos, que como Tabor entre los montes, y Jer. 46:18
  • medio de ella como engordados becerros: que también ellos se volvieron huyeron Jer. 46:21
  • no podrán ser contados; porque serán más que langostas, ni tendrán número. Jer. 46:23
  • Dios de Israel, ha dicho: He aquí que yo visito el pueblo de Amón de Jer. 46:25
  • Y entregarélos en mano de los que buscan su alma, y en mano de Jer. 46:26
  • y no desmayes, Israel; porque he aquí que yo te salvo de lejos, y á tu Jer. 46:27
  • echado; mas en ti no haré consumación, sino que te castigaré con juicio, y Jer. 46:28
  • PALABRA de Jehová que fué á Jeremías profeta acerca de Jer. 47:1
  • Así ha dicho Jehová: He aquí que suben aguas del aquilón, y Jer. 47:2
  • A causa del día que viene para destrucción de todos los Jer. 47:4
  • Cómo reposarás? pues que Jehová lo ha enviado contra Jer. 47:7
  • los ejércitos, Dios de Israel: ¡Ay de Nebo! que fué destruída, fué avergonzada Jer. 48:1
  • Moab fué quebrantada; hicieron que se oyese el clamor de sus pequeños. Jer. 48:4
  • subida de Luhith con lloro subirá el que llora; porque á la bajada de Jer. 48:5
  • Dad alas á Moab, para que volando se vaya; pues serán Jer. 48:9
  • Maldito el que hiciere engañosamente la obra de Jer. 48:10
  • Por eso, he aquí que vienen días, ha dicho Jehová, en Jer. 48:12
  • Moab de Chêmos, á la manera que la casa de Israel se avergonzó de Jer. 48:13
  • Compadeceos de él todos los que estáis alrededor suyo; y todos los Jer. 48:17
  • mira, oh moradora de Aroer: pregunta á la que va huyendo, y á la que escapó Jer. 48:19
  • aullad y clamad: denunciad en Arnón que Moab es destruído. Jer. 48:20
  • Y que vino juicio sobre la tierra de la Jer. 48:21
  • lo tomaran entre ladrones? porque desde que de él hablaste, tú te has movido. Jer. 48:27
  • moradores de Moab; y sed como la paloma que hace nido detrás de la boca de Jer. 48:28
  • Oído hemos la soberbia de Moab, que es muy soberbio: su hinchazón y su Jer. 48:29
  • Kir-heres: porque perecieron las riquezas que había hecho. Jer. 48:36
  • porque yo quebranté á Moab como á vaso que no agrada, dice Jehová. Jer. 48:38
  • Moab en escarnio y en espanto á todos los que están en sus alrededores. Jer. 48:39
  • Porque así ha dicho Jehová: He aquí que como águila volará, y extenderá Jer. 48:40
  • El que huyere del miedo, caerá en el hoyo Jer. 48:44
  • A la sombra de Hesbón se pararon los que huían de la fuerza; mas salió fuego Jer. 48:45
  • he aquí vienen días, ha dicho Jehová, en que haré oir en Rabba de los hijos Jer. 49:2
  • Tu valle se deshizo, oh hija contumaz, la que confía en sus tesoros, la que Jer. 49:4
  • de Esaú traeré sobre él, al tiempo que lo tengo de visitar. Jer. 49:8
  • rebuscos? Si ladrones de noche, tomarán lo que hubieren menester. Jer. 49:9
  • Porque así ha dicho Jehová: He aquí que los que no estaban condenados á Jer. 49:12
  • Porque por mí he jurado, dice Jehová, que en asolamiento, en oprobio, en Jer. 49:13
  • La fama oí, que de Jehová había sido enviado Jer. 49:14
  • Porque he aquí que pequeño te he puesto entre las Jer. 49:15
  • engañó, y la soberbia de tu corazón, tú que habitas en cavernas de peñas, que Jer. 49:16
  • Y será Edom en asolamiento: todo aquel que pasare por ella se espantará, y Jer. 49:17
  • He aquí que como león subirá de la hinchazón Jer. 49:19
  • Por tanto, oíd el consejo de Jehová, que ha acordado sobre Edom; y sus Jer. 49:20
  • He aquí que como águila subirá y volará, y Jer. 49:22
  • y dolores le tomaron, como de mujer que está de parto. Jer. 49:24
  • Levantaos, subid á gente pacífica, que vive confiadamente, dice Jehová Jer. 49:31
  • Palabra de Jehová que fué á Jeremías profeta acerca de Jer. 49:34
  • dicho Jehová de los ejércitos: He aquí que yo quiebro el arco de Elam Jer. 49:35
  • Y haré que Elam se intimide delante de sus Jer. 49:37
  • acontecerá en lo postrero de los días, que haré tornar la cautividad de Elam Jer. 49:39
  • PALABRA que habló Jehová contra Babilonia Jer. 50:1
  • y no habrá ni hombre ni animal que en ella more: moviéronse, se Jer. 50:3
  • Venid, y juntaos á Jehová con pacto eterno, que jamás se ponga en olvido. Jer. 50:5
  • Todos los que los hallaban, los comían; y decían Jer. 50:7
  • Porque he aquí que yo suscito y hago subir contra Jer. 50:9
  • Y la Caldea será para presa: todos los que la saquearen, saldrán hartos, dice Jer. 50:10
  • madre se avergonzó mucho, afrentóse la que os engendró; he aquí será la Jer. 50:12
  • la ira de Jehová no será habitada, sino que asolada será toda ella; todo Jer. 50:13
  • contra Babilonia alrededor, todos los que entesáis arco; tirad contra ella Jer. 50:14
  • Talad de Babilonia sembrador, y el que tiene hoz en tiempo de la siega Jer. 50:16
  • de los ejércitos, Dios de Israel: He aquí que yo visito al rey de Babilonia y Jer. 50:18
  • y no se hallarán: porque perdonaré á los que yo hubiere dejado. Jer. 50:20
  • dice Jehová, y haz conforme á todo lo que yo te he mandado. Jer. 50:21
  • novillos; vayan al matadero: ¡ay de ellos! que venido es su día, el tiempo de Jer. 50:27
  • Voz de los que huyen y escapan de la tierra de Jer. 50:28
  • sobre Babilonia flecheros, á todos los que entesan arco; asentad campo sobre Jer. 50:29
  • porque tu día es venido, el tiempo en que te visitaré. Jer. 50:31
  • hijos de Judá juntamente: y todos los que los tomaron cautivos, se los Jer. 50:33
  • sobre sus carros, y sobre todo el vulgo que está en medio de ella, y serán Jer. 50:37
  • He aquí que como león subirá de la hinchazón Jer. 50:44
  • Por tanto, oid el consejo de Jehová, que ha acordado sobre Babilonia, y Jer. 50:45
  • ASÍ ha dicho Jehová: He aquí que yo levanto sobre Babilonia, y Jer. 51:1
  • Y enviaré á Babilonia aventadores que la avienten, y vaciarán su tierra Jer. 51:2
  • Diré al flechero que entesa su arco, y al que se pone Jer. 51:3
  • oro fué Babilonia en la mano de Jehová, que embriaga toda la tierra: de su Jer. 51:7
  • deliberó Jehová, y aun pondrá en efecto lo que ha dicho sobre los moradores Jer. 51:12
  • La que moras entre muchas aguas, rica en Jer. 51:13
  • El es el que hizo la tierra con su fortaleza, el Jer. 51:15
  • El que da con su voz muchedumbre de aguas Jer. 51:16
  • porque mentira es su vaciadizo, que no tiene espíritu. Jer. 51:17
  • medio de ti quebrantaré carros y los que en ellos suben; Jer. 51:21
  • de Caldea, todo el mal de ellos que hicieron en Sión delante de Jer. 51:24
  • ti, oh monte destruidor, dice Jehová, que destruiste toda la tierra; y Jer. 51:25
  • poner la tierra de Babilonia en soledad, y que no haya morador. Jer. 51:29
  • para noticiar al rey de Babilonia que su ciudad es tomada por todas Jer. 51:31
  • Por tanto, así ha dicho Jehová: He aquí que yo juzgo tu causa y haré tu Jer. 51:36
  • les pondré sus banquetes; y haréles que se embriaguen, para que se alegren Jer. 51:39
  • Cómo fué presa Sesach, y fué tomada la que era alabada por toda la tierra Jer. 51:41
  • la tierra seca y desierta, tierra que no morará en ella nadie, ni Jer. 51:43
  • en Babilonia, y sacaré de su boca lo que ha tragado: y no vendrán más á él Jer. 51:44
  • corazón, y temáis á causa de la fama que se oirá por la tierra, en un año Jer. 51:46
  • Por tanto, he aquí vienen días que yo visitaré las esculturas de Jer. 51:47
  • Y los cielos y la tierra, y todo lo que está en ellos, darán alabanzas Jer. 51:48
  • Pues que Babilonia fué causa que cayesen Jer. 51:49
  • Los que escapasteis del cuchillo, andad, no Jer. 51:50
  • tanto, he aquí vienen días, dice Jehová, que yo visitaré sus esculturas, y en Jer. 51:52
  • Palabra que envió Jeremías profeta á Seraías Jer. 51:59
  • pues Jeremías en un libro todo el mal que había de venir sobre Babilonia Jer. 51:60
  • Jehová, tú has dicho contra este lugar que lo habías de talar, hasta no Jer. 51:62
  • Y será que cuando acabares de leer este libro Jer. 51:63
  • Babilonia, y no se levantará del mal que yo traigo sobre ella; y serán Jer. 51:64
  • los ojos de Jehová, conforme á todo lo que hizo Joacim. Jer. 52:2
  • el mes décimo, á los diez días del mes, que vino Nabucodonosor rey de Jer. 52:4
  • camino de postigo de entre los dos muros, que había cerca del jardín del rey Jer. 52:7
  • en la casa de la cárcel hasta el día en que murió. Jer. 52:11
  • Y en el mes quinto, á los diez del mes, que era el año diecinueve del reinado Jer. 52:12
  • Y todo el ejército de los Caldeos, que venía con el capitán de la guardia Jer. 52:14
  • del pueblo, y toda la otra gente vulgar que en la ciudad habían quedado, y Jer. 52:15
  • quebraron las columnas de bronce que estaban en la casa de Jehová, y las Jer. 52:17
  • y los cazos, y todos los vasos de metal con que se servían. Jer. 52:18
  • y candeleros, y escudillas, y tazas: lo que de oro de oro, y lo que de Jer. 52:19
  • un mar, y doce bueyes de bronce que estaban debajo de las basas, que Jer. 52:20
  • Y el capitel de bronce que había sobre ella, era de altura de Jer. 52:22
  • Y de la ciudad tomó un eunuco que era capitán sobre los hombres de Jer. 52:25
  • Este es el pueblo que Nabucodonosor hizo trasportar: En Jer. 52:28
  • Y acaeció que en el año treinta y siete de la Jer. 52:31
  • su silla sobre las sillas de los reyes que estaban con él en Babilonia. Jer. 52:32
  • Sus príncipes fueron como ciervos que no hallan pasto, Y anduvieron sin Lam. 1:6
  • rebeliones, Y de todas sus cosas deseables que tuvo desde los tiempos antiguos Lam. 1:7
  • lo cual ella ha sido removida: Todos los que la honraban la han menospreciado Lam. 1:8
  • las gentes, De las cuales mandaste que no entrasen en tu congregación. Lam. 1:10
  • entretener la vida. Mira, oh Jehová, y ve que estoy abatida. Lam. 1:11
  • Mirad, y ved si hay dolor como mi dolor que me ha venido; Porque Jehová me Lam. 1:12
  • mis pies, tornóme atrás, Púsome asolada, y que siempre tenga dolor. Lam. 1:13
  • aguas; Porque se alejó de mí consolador que dé reposo á mi alma: Mis hijos Lam. 1:16
  • Jehová dió mandamiento contra Jacob, que sus enemigos lo cercasen Lam. 1:17
  • Jehová es justo; que yo contra su boca me rebelé. Oid Lam. 1:18
  • perecieron, Buscando comida para sí con que entretener su vida. Lam. 1:19
  • Mira, oh Jehová, que estoy atribulada: mis entrañas Lam. 1:20
  • Oyeron que gemía, y no hay consolador para mí Lam. 1:21
  • encendióse en Jacob como llama de fuego que ha devorado en contorno. Lam. 2:3
  • pueblo, Cuando desfallecía el niño y el que mamaba, en las plazas de la Lam. 2:11
  • pecado para estorbar tu cautiverio, Sino que te predicaron vanas profecías y Lam. 2:14
  • Todos los que pasaban por el camino, batieron las Lam. 2:15
  • dijeron: Devoremos: Cierto éste es el día que esperábamos; lo hemos hallado Lam. 2:16
  • Jehová ha hecho lo que tenía determinado, Ha cumplido su Lam. 2:17
  • manos á él por la vida de tus pequeñitos, Que desfallecen de hambre en las Lam. 2:19
  • hubo quien escapase ni quedase vivo: Los que crié y mantuve, mi enemigo los Lam. 2:22
  • YO soy el hombre que ha visto aflicción en la vara de su Lam. 3:1
  • Como oso que acecha fué para mí, como león en Lam. 3:10
  • Es por la misericordia de Jehová que no somos consumidos, porque nunca Lam. 3:22
  • Bueno es Jehová á los que en él esperan, al alma que le Lam. 3:25
  • Dará la mejilla al que le hiriere; hartaráse de afrenta. Lam. 3:30
  • Quién será aquel que diga, que vino algo que el Señor Lam. 3:37
  • Hasta que Jehová mire y vea desde los cielos. Lam. 3:50
  • Acercástete el día que te invoqué: dijiste: No temas. Lam. 3:57
  • Los dichos de los que contra mí se levantaron, y su Lam. 3:62
  • de Sión, preciados y estimados más que el oro puro, ¡Cómo son tenidos por Lam. 4:2
  • Los que comían delicadamente, asolados Lam. 4:5
  • iniquidad de la hija de mi pueblo más que el pecado de Sodoma, Que fué Lam. 4:6
  • Sus Nazareos fueron blancos más que la nieve, más lustrosos que la Lam. 4:7
  • Oscura más que la negrura es la forma de ellos; no Lam. 4:8
  • dichosos fueron los muertos á cuchillo que los muertos del hambre; Porque Lam. 4:9
  • de su ira; Y encendió fuego en Sión, que consumió sus fundamentos. Lam. 4:11
  • los reyes de la tierra, ni todos los que habitan en el mundo, Creyeron que Lam. 4:12
  • por las maldades de sus sacerdotes, Que derramaron en medio de ella la Lam. 4:13
  • fueron contaminados en sangre, De modo que no pudiesen tocar á sus Lam. 4:14
  • En nuestra esperanza aguardamos gente que no puede salvar. Lam. 4:17
  • Cazaron nuestro pasos, que no anduviésemos por nuestras Lam. 4:18
  • fueron nuestros perseguidores más que las águilas del cielo: Sobre los Lam. 4:19
  • Gózate y alégrate, hija de Edom, la que habitas en tierra de Hus: Aun Lam. 4:21
  • ACUÉRDATE, oh Jehová, de lo que nos ha sucedido: Ve y mira Lam. 5:1
  • Por el monte de Sión que está asolado; Zorras andan en él. Lam. 5:18
  • Y FUÉ que á los treinta años, en el mes Ez. 1:1
  • A los cinco del mes, que fué en el quinto año de la Ez. 1:2
  • resplandor, y en medio del fuego una cosa que parecía como de ámbar, Ez. 1:4
  • su rostro: hacia donde el espíritu era que anduviesen, andaban; cuando Ez. 1:12
  • Hacia donde el espíritu era que anduviesen, andaban; hacia donde Ez. 1:20
  • la otra; á cada uno dos, y otras dos con que se cubrían sus cuerpos. Ez. 1:23
  • oíase voz de arriba de la expansión que había sobre sus cabezas. Ez. 1:25
  • Y sobre la expansión que había sobre sus cabezas, veíase la Ez. 1:26
  • arriba; y desde sus lomos para abajo, vi que parecía como fuego, y que tenía Ez. 1:27
  • Cual parece el arco del cielo que está en las nubes el día que llueve Ez. 1:28
  • Y entró espíritu en mí luego que me habló, y afirmóme sobre mis pies Ez. 2:2
  • á los hijos de Israel, á gentes rebeldes que se rebelaron contra mí: ellos y Ez. 2:3
  • son una rebelde familia,) siempre conocerán que hubo profeta entre ellos. Ez. 2:5
  • Mas tú, hijo del hombre, oye lo que yo te hablo; no seas tú rebelde Ez. 2:8
  • Y DÍJOME: Hijo del hombre, come lo que hallares; come este rollo, y ve y Ez. 3:1
  • Hijo del hombre, haz á tu vientre que coma, é hinche tus entrañas de Ez. 3:3
  • Como diamante, más fuerte que pedernal he hecho tu frente; no Ez. 3:9
  • toma en tu corazón todas mis palabras que yo te hablaré, y oye con tus Ez. 3:10
  • de mí una voz de grande estruendo, que decía: Bendita sea la gloria de Ez. 3:12
  • el sonido de las alas de los animales que se juntaban la una con la otra, y Ez. 3:13
  • Y vine á los trasportados en Telabib, que moraban junto al río de Chebar, y Ez. 3:15
  • Y aconteció que al cabo de los siete días fué á mí Ez. 3:16
  • tú no le amonestares, ni le hablares, para que el impío sea apercibido de su Ez. 3:18
  • en su pecado morirá, y sus justicias que había hecho no vendrán en Ez. 3:20
  • Y si al justo amonestares para que el justo no peque, y no pecare, de Ez. 3:21
  • Y levantéme, y salí al campo: y he aquí que allí estaba la gloria de Jehová Ez. 3:23
  • Y tú, oh hijo del hombre, he aquí que pondrán sobre ti cuerdas, y con Ez. 3:25
  • y estarás mudo, y no serás á ellos varón que reprende: porque son casa rebelde. Ez. 3:26
  • dirás: Así ha dicho el Señor Jehová: El que oye, oiga; y el que cesa, cese Ez. 3:27
  • la casa de Israel: el número de los días que dormirás sobre él, llevarás sobre Ez. 4:4
  • del un tu lado al otro lado, hasta que hayas cumplido los días de tu Ez. 4:8
  • y hazte pan de ello el número de los días que durmieres sobre tu lado Ez. 4:9
  • Y la comida que has de comer será por peso de Ez. 4:10
  • á vista de ellos con los estiércoles que salen del hombre. Ez. 4:12
  • Y dije: ¡Ah Señor Jehová! he aquí que mi alma no es inmunda, ni nunca Ez. 4:14
  • y mis ordenanzas en impiedad más que las gentes, y más que las tierras Ez. 5:6
  • Jehová: ¿Por haberos multiplicado más que á las gentes que están alrededor Ez. 5:7
  • Y haré en ti lo que nunca hice, ni jamás haré cosa Ez. 5:9
  • Y cumpliráse mi furor, y haré que repose en ellos mi enojo, y tomaré Ez. 5:13
  • desierto y en oprobio entre las gentes que están alrededor de ti, á los ojos Ez. 5:14
  • y escarmiento, y espanto á las gentes que están alrededor de ti, cuando yo Ez. 5:15
  • las perniciosas saetas del hambre, que serán para destrucción, las cuales Ez. 5:16
  • sobre vosotros hambre, y malas bestias que te destruyan; y pestilencia y Ez. 5:17
  • á los arroyos y á los valles: He aquí que yo, yo haré venir sobre Ez. 6:3
  • imágenes del sol serán quebradas: y haré que caigan vuestros muertos delante Ez. 6:4
  • y los altos serán asolados, para que sean asolados y se hagan Ez. 6:6
  • caerán en medio de vosotros; y sabréis que soy Jehová. Ez. 6:7
  • Mas dejaré que haya de vosotros quien escape del Ez. 6:8
  • Y los que de vosotros escaparen, se acordarán Ez. 6:9
  • Y sabrán que yo soy Jehová: no en vano dije que Ez. 6:10
  • El que estuviere lejos, morirá de Ez. 6:12
  • Y sabréis que yo soy Jehová, cuando sus muertos Ez. 6:13
  • la tierra asolada y desierta, más que el desierto hacia Diblath, en Ez. 6:14
  • de ti estarán tus abominaciones; y sabréis que yo soy Jehová. Ez. 7:4
  • dicho el Señor Jehová: Un mal, he aquí que viene un mal. Ez. 7:5
  • viene: hase despertado contra ti; he aquí que viene. Ez. 7:6
  • de ti serán tus abominaciones; y sabréis que yo Jehová soy el que hiero. Ez. 7:9
  • He aquí el día, he aquí que viene: ha salido la mañana Ez. 7:10
  • El tiempo es venido, acercóse el día: el que compra, no se huelgue, y el que Ez. 7:12
  • Porque el que vende no tornará á lo vendido Ez. 7:13
  • de dentro pestilencia y hambre: el que estuviere en el campo morirá á Ez. 7:15
  • Y los que escaparen de ellos, huirán y Ez. 7:16
  • los juicios de ellos los juzgaré; y sabrán que yo soy Jehová. Ez. 7:27
  • en el mes sexto, á los cinco del mes, que estaba yo sentado en mi casa, y Ez. 8:1
  • Y miré, y he aquí una semejanza que parecía de fuego: desde donde Ez. 8:2
  • á la entrada de la puerta de adentro que mira hacia el aquilón, donde Ez. 8:3
  • del Dios de Israel, como la visión que yo había visto en el campo. Ez. 8:4
  • entonces: Hijo del hombre, ¿no ves lo que éstos hacen, las grandes Ez. 8:6
  • Entra, y ve las malvadas abominaciones que éstos hacen allí. Ez. 8:9
  • y todos los ídolos de la casa de Israel, que estaban pintados en la pared Ez. 8:10
  • Hijo del hombre, ¿has visto las cosas que los ancianos de la casa de Ez. 8:12
  • aún, verás abominaciones mayores que hacen éstos. Ez. 8:13
  • de la puerta de la casa de Jehová, que está al aquilón; y he aquí mujeres Ez. 8:14
  • Vuélvete aún, verás abominaciones mayores que éstas. Ez. 8:15
  • la casa de Judá hacer las abominaciones que hacen aquí? Después que han Ez. 8:17
  • Y he aquí que seis varones venían del camino de Ez. 9:2
  • llamó Jehová al varón vestido de lienzos, que tenía á su cintura la escribanía Ez. 9:3
  • pon una señal en la frente á los hombres que gimen y que claman á causa de Ez. 9:4
  • mozos y vírgenes, niños y mujeres, hasta que no quede ninguno: mas á todo Ez. 9:6
  • Y aconteció que, habiéndolos herido, yo quedé y Ez. 9:8
  • Y he aquí que el varón vestido de lienzos, que Ez. 9:11
  • Y MIRÉ, y he aquí en la expansión que había sobre la cabeza de los Ez. 10:1
  • Y aconteció que, como mandó al varón vestido de Ez. 10:6
  • mano de entre los querubines al fuego que estaba entre los querubines, y tomó Ez. 10:7
  • no se tornaban cuando andaban, sino que al lugar adonde se volvía el Ez. 10:11
  • los querubines; este es el animal que vi en el río de Chebar. Ez. 10:15
  • Este era el animal que vi debajo del Dios de Israel en el Ez. 10:20
  • de sus rostros era la de los rostros que vi junto al río de Chebar, su mismo Ez. 10:22
  • Hijo del hombre, estos son los hombres que maquinan perversidad, y dan en Ez. 11:2
  • hablado, oh casa de Israel, y las cosas que suben á vuestro espíritu, yo Ez. 11:5
  • dicho el Señor Jehová: Vuestros muertos que habéis puesto en medio de ella Ez. 11:7
  • término de Israel os juzgaré, y sabréis que yo soy Jehová. Ez. 11:10
  • Y sabréis que yo soy Jehová: porque no habéis Ez. 11:12
  • Y aconteció que, estando yo profetizando, Pelatías Ez. 11:13
  • Para que anden en mis ordenanzas, y guarden Ez. 11:20
  • de la ciudad, y paró sobre el monte que está al oriente de la ciudad. Ez. 11:23
  • trasportados. Y partióse de mí la visión que había visto. Ez. 11:24
  • todas las palabras de Jehová que él me había mostrado. Ez. 11:25
  • es esta carga, y á toda la casa de Israel que está en medio de ellos. Ez. 12:10
  • Y al príncipe que está en medio de ellos llevarán á Ez. 12:12
  • Y á todos los que estuvieren alrededor de él para su Ez. 12:14
  • Y sabrán que yo soy Jehová, cuando los Ez. 12:15
  • Y haré que de ellos queden pocos en número Ez. 12:16
  • de su multitud, por la maldad de todos los que en ella moran. Ez. 12:19
  • y la tierra será desierta; y sabréis que yo soy Jehová. Ez. 12:20
  • Hijo del hombre, ¿qué refrán es este que tenéis vosotros en la tierra de Ez. 12:22
  • Jehová hablaré; cumpliráse la palabra que yo hablaré; no se dilatará más Ez. 12:25
  • Hijo del hombre, he aquí que los de la casa de Israel dicen: La Ez. 12:27
  • todas mis palabras: cumpliráse la palabra que yo hablaré, dice el Señor Jehová. Ez. 12:28
  • profetiza contra los profetas de Israel que profetizan, y di á los que Ez. 13:2
  • Jehová: ¡Ay de los profetas insensatos, que andan en pos de su propio Ez. 13:3
  • y Jehová no los envió: y hacen esperar que se confirme la palabra. Ez. 13:6
  • Y será mi mano contra los profetas que ven vanidad, y adivinan mentira: no Ez. 13:9
  • paz; y el uno edificaba la pared, y he aquí que los otros la encostraban con Ez. 13:10
  • Di á los encostradores con lodo suelto, que caerá; vendrá lluvia inundante, y Ez. 13:11
  • os dirán: ¿Dónde está la embarradura con que encostrasteis? Ez. 13:12
  • así ha dicho el Señor Jehová: Y haré que la rompa viento tempestuoso con Ez. 13:13
  • Así desbarataré la pared que vosotros encostrasteis con lodo Ez. 13:14
  • así mi furor en la pared y en los que la encostraron con lodo suelto; y Ez. 13:15
  • Los profetas de Israel que profetizan á Jerusalem, y ven para Ez. 13:16
  • pon tu rostro á las hijas de tu pueblo que profetizan de su corazón, y Ez. 13:17
  • ha dicho el Señor Jehová: ¡Ay de aquellas que cosen almohadillas á todos codos Ez. 13:18
  • y por pedazos de pan, matando las almas que no mueren, y dando vida á las Ez. 13:19
  • aquí yo contra vuestras almohadillas, con que cazáis ahí las almas volando; yo Ez. 13:20
  • más en vuestra mano para caza; y sabréis que yo soy Jehová. Ez. 13:21
  • y esforzasteis las manos del impío, para que no se apartase de su mal camino Ez. 13:22
  • mi pueblo de vuestra mano; y sabréis que yo soy Jehová. Ez. 13:23
  • Cualquier hombre de la casa de Israel que hubiere puesto sus ídolos en su Ez. 14:4
  • á la casa de Israel en su corazón, que se han apartado de mí todos ellos Ez. 14:5
  • la casa de Israel, y de los extranjeros que moran en Israel, que se hubiere Ez. 14:7
  • lo cortaré de entre mi pueblo; y sabréis que yo soy Jehová. Ez. 14:8
  • Y llevarán su maldad: como la maldad del que pregunta, así será la maldad del Ez. 14:10
  • Para que no yerren más la casa de Israel de Ez. 14:11
  • tierra, y la asolaren, y fuere desolada que no haya quien pase á causa de las Ez. 14:15
  • en ella algunos residuos, hijos é hijas, que serán llevados fuera: he aquí Ez. 14:22
  • su camino y sus hechos, y conoceréis que no sin causa hice todo lo que Ez. 14:23
  • hombre, ¿qué es el palo de la vid más que todo palo? ¿qué es el sarmiento Ez. 15:2
  • He aquí, que es puesto en el fuego para ser Ez. 15:4
  • He aquí que cuando estaba entero no era para Ez. 15:5
  • del bosque, el cual dí al fuego para que lo consuma, así haré á los Ez. 15:6
  • y fuego los consumirá; y sabréis que yo soy Jehová, cuando pusiere mi Ez. 15:7
  • Y cuanto á tu nacimiento, el día que naciste no fué cortado tu ombligo Ez. 16:4
  • No hubo ojo que se compadeciese de ti, para hacerte Ez. 16:5
  • pasé yo junto á ti, y te miré, y he aquí que tu tiempo era tiempo de amores; y Ez. 16:8
  • era perfecta, á causa de mi hermosura que yo puse sobre ti, dice el Señor Ez. 16:14
  • tu hermosura de mi oro y de mi plata, que yo te había dado, é hicístete Ez. 16:17
  • Mi pan también, que yo te había dado, la flor de la Ez. 16:19
  • de esto, tomaste tus hijos y tus hijas que me habías engendrado, y los Ez. 16:20
  • mis hijos, y dístelos á ellas para que los hiciesen pasar por el fuego. Ez. 16:21
  • Y fué que después de toda tu maldad (¡ay, ay Ez. 16:23
  • Por tanto, he aquí que yo extendí sobre ti mi mano, y Ez. 16:27
  • Sino como mujer adúltera, por cuanto que en lugar de su marido recibe á Ez. 16:32
  • Por tanto, he aquí que yo junto todos tus enamorados con Ez. 16:37
  • las leyes de las adúlteras, y de las que derraman sangre; y te daré en Ez. 16:38
  • He aquí que todo proverbista hará de ti Ez. 16:44
  • Hija de tu madre eres tú, que desechó á su marido y á sus hijos Ez. 16:45
  • tu mano izquierda; y tu hermana la menor que tú es Sodoma con sus hijas, la Ez. 16:46
  • fuera poco y muy poco, te corrompiste más que ellas en todos tus caminos. Ez. 16:47
  • He aquí que esta fué la maldad de Sodoma tu Ez. 16:49
  • tú multiplicaste tus abominaciones más que ellas, y has justificado á tus Ez. 16:51
  • Tú también, que juzgaste á tus hermanas, lleva tu Ez. 16:52
  • Para que tú lleves tu confusión, y te Ez. 16:54
  • Antes que tu maldad se descubriese, como en Ez. 16:57
  • Jehová: ¿Haré yo contigo como tú hiciste, que menospreciaste el juramento para Ez. 16:59
  • Antes yo tendré memoria de mi pacto que concerté contigo en los días de tu Ez. 16:60
  • recibirás á tus hermanas, las mayores que tú con las menores que tú, las Ez. 16:61
  • Y confirmaré mi pacto contigo, y sabrás que yo soy Jehová; Ez. 16:62
  • Para que te acuerdes, y te avergüences, y Ez. 16:63
  • una vid de mucha rama, baja de estatura, que sus ramas la miraban, y sus Ez. 17:6
  • alas y de muchas plumas; y he aquí que esta vid juntó cerca de ella sus Ez. 17:7
  • junto á muchas aguas fué plantada, para que hiciese ramos y llevase fruto, y Ez. 17:8
  • Y he aquí que plantada está ella, ¿será Ez. 17:10
  • qué significan estas cosas? Diles: He aquí que el rey de Babilonia vino á Ez. 17:12
  • Para que el reino fuese abatido y no se Ez. 17:14
  • enviando sus embajadores á Egipto, para que le diese caballos y mucha gente Ez. 17:15
  • Vivo yo, dice el Señor Jehová, que morirá en medio de Babilonia, en Ez. 17:16
  • invalidar el concierto cuando he aquí que había dado su mano, é hizo todas Ez. 17:18
  • así ha dicho el Señor Jehová: Vivo yo, que el juramento mío que menospreció Ez. 17:19
  • á juicio con él, por su prevaricación con que contra mí se ha rebelado. Ez. 17:20
  • escuadrones caerán á cuchillo, y los que quedaren serán esparcidos á todo Ez. 17:21
  • debajo de él todas las aves, toda cosa que vuela habitará á la sombra de Ez. 17:23
  • Y sabrán todos los árboles del campo que yo Jehová abatí el árbol sublime Ez. 17:24
  • Qué pensáis vosotros, vosotros que usáis este refrán sobre la tierra Ez. 18:2
  • Vivo yo, dice el Señor Jehová, que nunca más tendréis por qué usar Ez. 18:3
  • He aquí que todas las almas son mías; como el Ez. 18:4
  • Y el hombre que fuere justo, é hiciere juicio y Ez. 18:5
  • Que no comiere sobre los montes, ni Ez. 18:6
  • hijo ladrón, derramador de sangre, ó que haga alguna cosa de éstas, Ez. 18:10
  • Y que no haga las otras; antes comiere Ez. 18:11
  • hijo, el cual viere todos los pecados que su padre hizo, y viéndolos no Ez. 18:14
  • hermano, é hizo en medio de su pueblo lo que no es bueno, he aquí que él Ez. 18:18
  • El alma que pecare, esa morirá: el hijo no Ez. 18:20
  • si se apartare de todos sus pecados que hizo, y guardare todas mis Ez. 18:21
  • Todas sus rebeliones que cometió, no le serán recordadas: en Ez. 18:22
  • conforme á todas las abominaciones que el impío hizo; ¿vivirá él? Todas Ez. 18:24
  • él morirá por ello: por su iniquidad que hizo, morirá. Ez. 18:26
  • Y apartándose el impío de su impiedad que hizo, y haciendo juicio y justicia Ez. 18:27
  • y apartóse de todas sus prevaricaciones que hizo, de cierto vivirá, no morirá. Ez. 18:28
  • todas vuestras iniquidades con que habéis prevaricado, y haceos Ez. 18:31
  • Que no quiero la muerte del que muere Ez. 18:32
  • Y viendo ella que había esperado mucho tiempo, y que Ez. 19:5
  • Babilonia; metiéronlo en fortalezas, para que su voz no se oyese más sobre los Ez. 19:9
  • en el mes quinto, á los diez del mes, que vinieron algunos de los ancianos Ez. 20:1
  • A consultarme venís vosotros? Vivo yo, que yo no os responderé, dice el Ez. 20:3
  • Así ha dicho el Señor Jehová: El día que escogí á Israel, y que alcé mi Ez. 20:5
  • Aquel día que les alcé mi mano, que los sacaría Ez. 20:6
  • ni dejaron los ídolos de Egipto; y dije que derramaría mi ira sobre ellos Ez. 20:8
  • mis derechos, los cuales el hombre que los hiciere, vivirá en ellos. Ez. 20:11
  • Y díles también mis sábados que fuesen por señal entre mí y ellos Ez. 20:12
  • mis derechos, los cuales el hombre que los hiciere, vivirá en ellos; y Ez. 20:13
  • yo les alcé mi mano en el desierto, que no los metería en la tierra que Ez. 20:15
  • sean por señal entre mí y vosotros, para que sepáis que yo soy Jehová vuestro Ez. 20:20
  • ponerlos por obra, los cuales el hombre que los cumpliere, vivirá en ellos Ez. 20:21
  • les alcé yo mi mano en el desierto, que los esparciría entre las gentes, y Ez. 20:23
  • por el fuego todo primogénito, para que los desolase, á fin de que Ez. 20:26
  • sobre la cual había alzado mi mano que les había de dar, y miraron á todo Ez. 20:28
  • casa de Israel? Vivo yo, dice el Señor Jehová, que no os responderé. Ez. 20:31
  • Y no ha de ser lo que habéis pensado. Porque vosotros Ez. 20:32
  • Vivo yo, dice el Señor Jehová, que con mano fuerte, y brazo Ez. 20:33
  • pueblos, y os juntaré de las tierras en que estáis esparcidos, con mano fuerte Ez. 20:34
  • de entre vosotros los rebeldes, y los que se rebelaron contra mí: de la Ez. 20:38
  • cada uno tras sus ídolos, y servidles, pues que á mí no me obedecéis; y no Ez. 20:39
  • y os hubiere juntado de las tierras en que estáis esparcidos; y seré Ez. 20:41
  • Y sabréis que yo soy Jehová, cuando os hubiere Ez. 20:42
  • caminos, y de todos vuestros hechos en que os contaminasteis; y seréis Ez. 20:43
  • Y sabréis que yo soy Jehová cuando hiciere con Ez. 20:44
  • Así ha dicho el Señor Jehová: He aquí que yo enciendo en ti fuego, el cual Ez. 20:47
  • Y verá toda carne que yo Jehová lo encendí; no se apagará. Ez. 20:48
  • de Israel: Así ha dicho Jehová: He aquí, que yo contra ti, y sacaré mi espada Ez. 21:3
  • Y sabrá toda carne que yo Jehová saqué mi espada de su Ez. 21:5
  • Y será, que cuando te dijeren: ¿Por qué gimes Ez. 21:7
  • está afilada, acicalada está para que relumbre. ¿Hemos de alegrarnos? A Ez. 21:10
  • de muertos: ésta es espada de gran matanza que los penetrará, Ez. 21:14
  • Para que el corazón desmaye, y los estragos Ez. 21:15
  • la tornaré; y no será ésta más, hasta que venga aquel cuyo es el derecho Ez. 21:27
  • derramadora de sangre en medio de sí, para que venga su hora, y que hizo Ez. 22:3
  • En tu sangre que derramaste has pecado, y te has Ez. 22:4
  • Las que están cerca, y las que están lejos Ez. 22:5
  • He aquí que los príncipes de Israel, cada uno Ez. 22:6
  • Y he aquí, que herí mi mano á causa de tu Ez. 22:13
  • tus manos serán fuertes en los días que obraré yo contra ti? Yo Jehová Ez. 22:14
  • ti á los ojos de las gentes; y sabrás que yo soy Jehová. Ez. 22:16
  • tornado en escorias, por tanto, he aquí que yo os junto en medio de Ez. 22:19
  • fundidos en medio de él; y sabréis que yo Jehová habré derramado mi Ez. 22:22
  • en medio de ella, como león bramando que arrebata presa: devoraron almas Ez. 22:25
  • príncipes en medio de ella como lobos que arrebataban presa, derramando Ez. 22:27
  • Y busqué de ellos hombre que hiciese vallado y que se pusiese al Ez. 22:30
  • mancebos todos de codiciar, caballeros que andaban á caballo. Ez. 23:6
  • hermana Aholibah, y estragó su amor más que ella; y sus fornicaciones, más que Ez. 23:11
  • vestidos en perfección, caballeros que andaban á caballo, todos ellos Ez. 23:12
  • Y vi que se había contaminado: un camino era Ez. 23:13
  • así ha dicho el Señor Jehová: He aquí que yo despierto tus amantes contra Ez. 23:22
  • capitanes y príncipes, nobles y principales, que montan á caballo todos Ez. 23:23
  • quitarte han tu nariz y tus orejas; y lo que te quedare caerá á cuchillo Ez. 23:25
  • aquí, yo te entrego en mano de aquellos que tú aborreciste, en mano de Ez. 23:28
  • contigo con odio, y tomarán todo lo que tú trabajaste, y te dejarán Ez. 23:29
  • fornicado con sus ídolos; y aun sus hijos que me habían engendrado, hicieron Ez. 23:37
  • Y cuanto más, que enviaron por hombres que vienen de Ez. 23:40
  • de las adúlteras, y por la ley de las que derraman sangre: porque son Ez. 23:45
  • Por lo que así ha dicho el Señor Jehová: Yo Ez. 23:46
  • pecados de vuestros ídolos; y sabréis que yo soy el Señor Jehová. Ez. 23:49
  • enciende los huesos debajo de ella; haz que hierva bien; coced también sus Ez. 24:5
  • puso; no la derramó sobre la tierra para que fuese cubierta con polvo. Ez. 24:7
  • su sangre sobre la dura piedra, para que no sea cubierta. Ez. 24:8
  • la olla vacía sobre sus brasas, para que se caldee, y se queme su fondo, y Ez. 24:11
  • tu suciedad: nunca más te limpiarás, hasta que yo haga reposar mi ira sobre ti. Ez. 24:13
  • Hijo del hombre, he aquí que yo te quito de golpe el deseo de Ez. 24:16
  • enseñarás qué nos significan estas cosas que tú haces? Ez. 24:19
  • alma: vuestros hijos y vuestras hijas que dejasteis, caerán á cuchillo. Ez. 24:21
  • Y haréis de la manera que yo hice: no os cubriréis con rebozo Ez. 24:22
  • pies: no endecharéis ni lloraréis, sino que os consumiréis á causa de Ez. 24:23
  • será por señal; según todas las cosas que él hizo, haréis: en viniendo esto Ez. 24:24
  • Y tú, hijo del hombre, el día que yo quitaré de ellos su fortaleza Ez. 24:25
  • más mudo; y les serás por señal, y sabrán que yo soy Jehová. Ez. 24:27
  • cuanto dijiste ¡Ea! acerca de mi santuario que fué profanado, y sobre la Ez. 25:3
  • de Ammón por majada de ovejas; y sabréis que yo soy Jehová. Ez. 25:5
  • de entre las tierras: te raeré; y sabrás que yo soy Jehová. Ez. 25:7
  • desde las ciudades, desde sus ciudades que están en su confín, las tierras Ez. 25:9
  • Ammón; y entregaréla por heredad para que no haya más memoria de los hijos Ez. 25:10
  • También en Moab haré juicios; y sabrán que yo soy Jehová. Ez. 25:11
  • Así ha dicho el Señor Jehová: Por lo que hizo Edom tomando venganza de la Ez. 25:12
  • Así ha dicho el Señor Jehová: Por lo que hicieron los Palestinos con Ez. 25:15
  • con reprensiones de ira; y sabrán que yo soy Jehová, cuando diere mi Ez. 25:17
  • el undécimo año, en el primero del mes, que fué á mí palabra de Jehová Ez. 26:1
  • Jerusalem: Ea, bien: quebrantada es la que era puerta de las naciones: á Ez. 26:2
  • Y sus hijas que están en el campo, serán muertas á Ez. 26:6
  • así ha dicho el Señor Jehová: He aquí que del aquilón traigo yo contra Tiro Ez. 26:7
  • Tus hijas que están en el campo matará á cuchillo Ez. 26:8
  • pereciste tú, poblada en los mares, ciudad que fué alabada, que fué fuerte en Ez. 26:17
  • en el día de tu caída, sí, las islas que están en la mar se espantarán de Ez. 26:18
  • ciudad asolada, como las ciudades que no se habitan; haré subir sobre Ez. 26:19
  • Y te haré descender con los que descienden al sepulcro, con el Ez. 26:20
  • Y dirás á Tiro, que está asentada á las entradas de la Ez. 27:3
  • de las mares están tus términos: los que te edificaron completaron tu Ez. 27:4
  • bordado de Egipto fué tu cortina, para que te sirviese de vela; de cárdeno y Ez. 27:7
  • tus negocios, y todos tus hombres de guerra que hay en ti, con toda tu Ez. 27:27
  • Y descenderán de sus naves todos los que toman remo; remeros, y todos los Ez. 27:29
  • En el tiempo que serás quebrantada de los mares en Ez. 27:34
  • He aquí que tú eres más sabio que Daniel; no Ez. 28:3
  • ti extraños, los fuertes de las gentes, que desenvainarán su espadas contra Ez. 28:7
  • y morirás de las muertes de los que mueren en medio de los mares. Ez. 28:8
  • eras en todos tus caminos desde el día que fuiste criado, hasta que se halló Ez. 28:15
  • lleno de iniquidad, y pecaste: por lo que yo te eché del monte de Dios, y Ez. 28:16
  • delante de los reyes te pondré para que miren en ti. Ez. 28:17
  • sobre la tierra á los ojos de todos los que te miran. Ez. 28:18
  • Todos los que te conocieron de entre los pueblos Ez. 28:19
  • y en medio de ti seré glorificado: y sabrán que yo soy Jehová, cuando hiciere Ez. 28:22
  • espada contra ella alrededor; y sabrán que yo soy Jehová. Ez. 28:23
  • más será á la casa de Israel espino que le punce, ni espanto que le dé Ez. 28:24
  • cuando yo haré juicios en todos los que los despojan en sus alrededores Ez. 28:26
  • ti, Faraón rey de Egipto, el gran dragón que yace en medio de sus ríos, el Ez. 29:3
  • Y sabrán todos los moradores de Egipto que yo soy Jehová, por cuanto fueron Ez. 29:6
  • así ha dicho el Señor Jehová: He aquí que yo traigo contra ti espada, y Ez. 29:8
  • será asolada y desierta: y sabrán que yo soy Jehová: porque dijo: Mi río Ez. 29:9
  • gentes: porque yo los disminuiré, para que no se enseñoreen en las gentes. Ez. 29:15
  • más á la casa de Israel por confianza, que haga acordar el pecado, mirando en Ez. 29:16
  • en el mes primero, al primero del mes, que fué á mí palabra de Jehová Ez. 29:17
  • ejército hubo paga de Tiro, por el servicio que prestó contra ella. Ez. 29:18
  • así ha dicho el Señor Jehová: He aquí que yo doy á Nabucodonosor, rey de Ez. 29:19
  • Por su trabajo con que sirvió contra ella le he dado la Ez. 29:20
  • de boca en medio de ellos; y sabrán que yo soy Jehová. Ez. 29:21
  • Así ha dicho Jehová: También caerán los que sostienen á Egipto, y la altivez Ez. 30:6
  • Y sabrán que yo soy Jehová, cuando pusiere fuego Ez. 30:8
  • Haré pues juicios en Egipto y sabrán que yo soy Jehová. Ez. 30:19
  • en el mes primero, á los siete del mes, que fué á mí palabra de Jehová Ez. 30:20
  • brazo de Faraón rey de Egipto; y he aquí que no ha sido vendado poniéndo le Ez. 30:21
  • brazos, el fuerte y el fracturado, y haré que la espada se le caiga de la Ez. 30:22
  • y los brazos de Faraón caerán; y sabrán que yo soy Jehová, cuando yo pusiere Ez. 30:25
  • y los aventaré por las tierras; y sabrán que yo soy Jehová. Ez. 30:26
  • en el mes tercero, al primero del mes, que fué á mí palabra de Jehová Ez. 31:1
  • las muchas aguas se alargaron sus ramas que había echado. Ez. 31:5
  • sus ramas; y todos los árboles de Edén, que estaban en el huerto de Dios Ez. 31:9
  • en mano del fuerte de las gentes, que de cierto le manejará: por su Ez. 31:11
  • Para que no se eleven en su altura los Ez. 31:14
  • Así ha dicho el Señor Jehová: El día que descendió á la sepultura, hice Ez. 31:15
  • hice descender á la fosa con todos los que descienden á la sepultura; y todos Ez. 31:16
  • la fosa, con los muertos á cuchillo, los que fueron su brazo, los que Ez. 31:17
  • en el mes duodécimo, al primero del mes, que fué á mí palabra de Jehová Ez. 32:1
  • y eres como la ballena en los mares: que secabas tus ríos, y Ez. 32:2
  • te echaré sobre la haz del campo, y haré que se asienten sobre ti todas las Ez. 32:4
  • sobre las gentes, por las tierras que no conociste. Ez. 32:9
  • su plenitud, cuando heriré á todos los que en ella moran, sabrán que yo soy Ez. 32:15
  • el año duodécimo, á los quince del mes, que fué á mí palabra de Jehová Ez. 32:17
  • en la tierra de los profundos, con los que descienden á la sepultura. Ez. 32:18
  • él los fuertes de los fuertes, con los que le ayudaron, que descendieron, y Ez. 32:21
  • mas llevaron su confusión con los que descienden al sepulcro. Ez. 32:24
  • mas llevaron su confusión con los que descienden al sepulcro: él fué Ez. 32:25
  • Y no yacerán con los fuertes que cayeron de los incircuncisos, los Ez. 32:27
  • yacerán con los incircuncisos, y con los que descienden al sepulcro. Ez. 32:29
  • todos ellos, y todos los de Sidón, que con su terror descendieron con Ez. 32:30
  • Cualquiera que oyere el sonido de la corneta, y no Ez. 33:4
  • su sangre será sobre él: mas el que se apercibiere, librará su vida. Ez. 33:5
  • de cierto morirás; si tú no hablares para que se guarde el impío de su camino Ez. 33:8
  • tú avisares al impío de su camino para que de él se aparte, y él no se Ez. 33:9
  • Diles: Vivo yo, dice el Señor Jehová, que no quiero la muerte del impío Ez. 33:11
  • justicia del justo no lo librará el día que se rebelare; y la impiedad del Ez. 33:12
  • sus justicias no vendrán en memoria, sino que morirá por su iniquidad que Ez. 33:13
  • restituyere la prenda, devolviere lo que hubiere robado, caminare en las Ez. 33:15
  • se le recordará ninguno de sus pecados que había cometido: hizo juicio y Ez. 33:16
  • la vía del Señor: la vía de ellos es la que no es recta. Ez. 33:17
  • en el mes décimo, á los cinco del mes, que vino á mí un escapado de Ez. 33:21
  • había sido sobre mí la tarde antes que el escapado viniese, y había Ez. 33:22
  • Hijo del hombre, los que habitan aquellos desiertos en la Ez. 33:24
  • Así ha dicho el Señor Jehová: Vivo yo, que los que están en aquellos Ez. 33:27
  • y los montes de Israel serán asolados, que no haya quien pase. Ez. 33:28
  • Y sabrán que yo soy Jehová, cuando pusiere la Ez. 33:29
  • Y he aquí que tú eres á ellos como cantor de Ez. 33:32
  • ello viniere (he aquí viene) sabrán que hubo profeta entre ellos. Ez. 33:33
  • Señor Jehová: ¡Ay de los pastores de Israel, que se apacientan á sí mismos Ez. 34:2
  • la amontada, ni buscasteis la perdida; sino que os habéis enseñoreado de ellas Ez. 34:4
  • Vivo yo, ha dicho el Señor Jehová, que por cuanto mi rebaño fué para ser Ez. 34:8
  • reconoce su rebaño el pastor el día que está en medio de sus ovejas Ez. 34:12
  • Os es poco que comáis los buenos pastos, sino que Ez. 34:18
  • lo hollado de vuestros pies, y beben lo que con vuestros pies habéis hollado. Ez. 34:19
  • cuernos á todas las flacas, hasta que las esparcisteis fuera. Ez. 34:21
  • sobre su tierra seguramente; y sabrán que yo soy Jehová, cuando quebrare Ez. 34:27
  • bestias de la tierra las devorarán; sino que habitarán seguramente, y no habrá Ez. 34:28
  • Y sabrán que yo su Dios Jehová soy con ellos, y Ez. 34:30
  • asolaré, y tú serás asolado; y sabrás que yo soy Jehová. Ez. 35:4
  • Por tanto, vivo yo, dice el Señor Jehová, que á sangre te diputaré, y sangre Ez. 35:6
  • nunca más se restaurarán; y sabréis que yo soy Jehová. Ez. 35:9
  • á tu ira, y conforme á tu celo con que procediste, á causa de tus Ez. 35:11
  • Y sabrás que yo Jehová he oído todas tus Ez. 35:12
  • de Seir, y toda Idumea, toda ella; y sabrán que yo soy Jehová. Ez. 35:15
  • y tragándoos de todas partes, para que fueseis heredad á las otras Ez. 36:3
  • asolamientos, y á las ciudades desamparadas, que fueron puestas á saco y en Ez. 36:4
  • las demás gentes, y contra toda Idumea, que se disputaron mi tierra por Ez. 36:5
  • el Señor Jehová: Yo he alzado mi mano, que las gentes que os están alrededor Ez. 36:7
  • solíais antiguamente, y os haré más bien que en vuestros principios; y Ez. 36:11
  • mi ira sobre ellos por las sangres que derramaron sobre la tierra; porque Ez. 36:18
  • en medio de ellas; y sabrán las gentes que yo soy Jehová, dice el Señor Ez. 36:23
  • dentro de vosotros mi espíritu, y haré que andéis en mis mandamientos, y Ez. 36:27
  • Y habitaréis en la tierra que dí á vuestros padres; y vosotros me Ez. 36:28
  • malos caminos, y de vuestras obras que no fueron buenas; y os Ez. 36:31
  • Así ha dicho el Señor Jehová: El día que os limpiaré de todas vuestras Ez. 36:33
  • haber sido asolada en ojos de todos los que pasaron; Ez. 36:34
  • Y las gentes que fueron dejadas en vuestros Ez. 36:36
  • llenas de rebaños de hombres; y sabrán que yo soy Jehová. Ez. 36:38
  • de Jehová, y púsome en medio de un campo que estaba lleno de huesos. Ez. 37:1
  • de ellos por todo alrededor: y he aquí que eran muy muchos sobre la haz del Ez. 37:2
  • en vosotros espíritu, y viviréis; y sabréis que yo soy Jehová. Ez. 37:6
  • Y sabréis que yo soy Jehová, cuando abriere Ez. 37:13
  • reposar sobre vuestra tierra; y sabréis que yo Jehová hablé, y lo hice, dice Ez. 37:14
  • Júntalos luego el uno con el otro, para que sean en uno, y serán uno en tu Ez. 37:17
  • Jehová: He aquí, yo tomo el palo de José que está en la mano de Ephraim, y á Ez. 37:19
  • Y los palos sobre que escribieres, estarán en tu mano Ez. 37:20
  • Y habitarán en la tierra que dí á mi siervo Jacob, en la cual Ez. 37:25
  • Y sabrán las gentes que yo Jehová santifico á Israel Ez. 37:28
  • y apercíbete, tú, y toda tu multitud que se ha reunido á ti, y séles por Ez. 38:7
  • de muchos pueblos, á los montes de Israel, que siempre fueron para asolamiento Ez. 38:8
  • el Señor Jehová: Y será en aquel día, que subirán palabras en tu corazón, y Ez. 38:10
  • de aldeas, iré á gentes reposadas, y que habitan confiadamente: todos Ez. 38:11
  • y sobre el pueblo recogido de las gentes, que se hace de ganados y posesiones Ez. 38:12
  • días: y te traeré sobre mi tierra, para que las gentes me conozcan, cuando Ez. 38:16
  • cuales profetizaron en aquellos tiempos que yo te había de traer sobre ellos? Ez. 38:17
  • tierra de Israel, dijo el Señor Jehová, que subirá mi ira en mi enojo. Ez. 38:18
  • en mi celo, y en el fuego de mi ira: Que en aquel tiempo habrá gran Ez. 38:19
  • Que los peces de la mar, y las aves del Ez. 38:20
  • sus compañías, y sobre los muchos pueblos que están con él, impetuosa lluvia Ez. 38:22
  • en ojos de muchas gentes; y sabrán que yo soy Jehová. Ez. 38:23
  • tú, y todas tus compañías, y los pueblos que fueron contigo: á toda ave y á Ez. 39:4
  • Y enviaré fuego sobre Magog, y sobre los que moran seguramente en las islas; y Ez. 39:6
  • mi santo nombre; y sabrán las gentes que yo soy Jehová, el Santo en Israel. Ez. 39:7
  • campo, ni cortarán de los bosques, sino que quemarán las armas en el fuego: y Ez. 39:10
  • Y será en aquel tiempo, que yo daré á Gog lugar para sepultura Ez. 39:11
  • y será para ellos célebre el día que yo fuere glorificado, dice el Ez. 39:13
  • los cuales vayan por el país con los que viajaren, para enterrar á los que Ez. 39:14
  • Y pasarán los que irán por el país, y el que viere Ez. 39:15
  • y venid; reuníos de todas partes á mí víctima que os sacrifico, un sacrificio Ez. 39:17
  • embriagaros sangre, de mi sacrificio que yo os sacrifiqué. Ez. 39:19
  • y todas las gentes verán mi juicio que habré hecho, y mi mano que sobre Ez. 39:21
  • en adelante sabrá la casa de Israel que yo soy Jehová su Dios. Ez. 39:22
  • Y sabrán las gentes que la casa de Israel fué llevada Ez. 39:23
  • su vergüenza, y toda su rebelión con que prevaricaron contra mí, cuando Ez. 39:26
  • Y sabrán que yo soy Jehová su Dios, cuando Ez. 39:28
  • diez del mes, á los catorce años después que la ciudad fué herida, en aquel Ez. 40:1
  • oídos, y pon tu corazón á todas las cosas que te muestro; porque para que yo Ez. 40:4
  • fuera de la casa: y la caña de medir que aquel varón tenía en la mano, era Ez. 40:5
  • Después vino á la puerta que daba cara hacia el oriente, y subió Ez. 40:6
  • Y de la puerta que estaba hacia el norte en el atrio Ez. 40:20
  • eran conforme á la medida de la puerta que estaba hacia el oriente; y Ez. 40:22
  • norte, había dos mesas; y al otro lado que estaba á la entrada de la puerta Ez. 40:40
  • sobre éstas pondrán las herramientas con que degollarán el holocausto y el Ez. 40:42
  • puerta interior, en el atrio de adentro que estaba al lado de la puerta del Ez. 40:44
  • Y díjome: Esta cámara que mira hacia el mediodía es de los Ez. 40:45
  • Y la cámara que mira hacia el norte es de los Ez. 40:46
  • codos de una parte, y seis codos de otra, que era la anchura del tabernáculo. Ez. 41:1
  • la pared de la casa alrededor, sobre los que las cámaras estribasen, y no Ez. 41:6
  • era de cinco codos, y el espacio que quedaba de las cámaras de la casa Ez. 41:9
  • puerta de cada cámara salía al espacio que quedaba; una puerta hacia el norte Ez. 41:11
  • Y el edificio que estaba delante del apartamiento al Ez. 41:12
  • Y midió la longitud del edificio que estaba delante del apartamiento que Ez. 41:15
  • eran de madera. Y díjome: Esta es la mesa que está delante de Jehová. Ez. 41:22
  • portada había dos puertas, dos puertas que se volvían: dos puertas en la una Ez. 41:24
  • hacia el norte, y llevóme á la cámara que estaba delante del espacio que Ez. 42:1
  • Frente á los veinte codos que había en el atrio de adentro, y Ez. 42:3
  • las galerías quitaban de ellas más que de las bajas y de las de en medio Ez. 42:5
  • los atrios: por tanto, eran más estrechas que las de abajo y las del medio Ez. 42:6
  • Y el muro que estaba afuera enfrente de las Ez. 42:7
  • Y el corredor que había delante de ellas era Ez. 42:11
  • Y conforme á las puertas de las cámaras que estaban hacia el mediodía, tenía Ez. 42:12
  • cámaras del norte y las del mediodía, que están delante de la lonja, son Ez. 42:13
  • del lugar santo al atrio de afuera, sino que allí dejarán sus vestimentas con Ez. 42:14
  • Y luego que acabó las medidas de la casa de Ez. 42:15
  • LLEVÓME luego á la puerta, á la puerta que mira hacia el oriente; Ez. 43:1
  • Y he aquí la gloria del Dios de Israel, que venía de hacia el oriente; y su Ez. 43:2
  • Y la visión que vi era como la visión, como aquella Ez. 43:3
  • en la casa por la vía de la puerta que daba cara al oriente. Ez. 43:4
  • en el atrio de adentro; y he aquí que la gloria de Jehová hinchió la Ez. 43:5
  • Y oí uno que me hablaba desde la casa: y un Ez. 43:6
  • y su poste junto á mi poste, y no más que pared entre mí y ellos Ez. 43:8
  • Y si se avergonzaren de todo lo que han hecho, hazles entender la Ez. 43:11
  • término alrededor será santísimo. He aquí que esta es la ley de la casa. Ez. 43:12
  • son las ordenanzas del altar el día en que será hecho, para ofrecer sobre Ez. 43:18
  • Darás á los sacerdotes Levitas que son del linaje de Sadoc, que se Ez. 43:19
  • con tus ojos, y oye con tus oídos todo lo que yo hablo contigo sobre todas Ez. 44:5
  • de mis santificaciones, sino que os pusisteis guardas de mi Ez. 44:8
  • de todos los hijos de extranjeros que están entre los hijos de Israel. Ez. 44:9
  • Y los Levitas que se apartaron lejos de mí cuando Ez. 44:10
  • mano acerca de ellos, dice el Señor Jehová, que llevarán su iniquidad. Ez. 44:12
  • á las santidades de santidades; sino que llevarán su vergüenza, y sus Ez. 44:13
  • la casa en todo su servicio, y en todo lo que en ella hubiere de hacerse. Ez. 44:14
  • los sacerdotes Levitas, hijos de Sadoc, que guardaron el ordenamiento de mi Ez. 44:15
  • Y será que cuando entraren por las puertas del Ez. 44:17
  • se desnudarán de sus vestimentas con que ministraron, y las dejarán en las Ez. 44:19
  • ni dejarán crecer el cabello; sino que lo recortarán trasquilando sus Ez. 44:20
  • repudiada se tomarán por mujeres; sino que tomarán vírgenes del linaje de la Ez. 44:22
  • ó madre, ó hijo, ó hija, hermano, ó hermana que no haya tenido marido, se Ez. 44:25
  • Y el día que entrare al santuario, al atrio de Ez. 44:27
  • de todo, y toda ofrenda de todo lo que se ofreciere de todas vuestras Ez. 44:30
  • apartaréis una suerte para Jehová que le consagréis en la tierra, de Ez. 45:1
  • los sacerdotes ministros del santuario, que se llegan para ministrar á Jehová Ez. 45:4
  • mil de longitud, delante de lo que se apartó para el santuario: será Ez. 45:6
  • y el bato serán de una misma medida: que el bato tenga la décima parte del Ez. 45:11
  • Esta será la ofrenda que ofreceréis: la sexta parte de un Ez. 45:13
  • Y la ordenanza del aceite será que ofreceréis un bato de aceite, que Ez. 45:14
  • Jehová: La puerta del atrio de adentro que mira al oriente, estará cerrada Ez. 46:1
  • Y el holocausto que el príncipe ofrecerá á Jehová el Ez. 46:4
  • delante de Jehová en las fiestas, el que entrare por la puerta del norte Ez. 46:9
  • con cada carnero; y con los corderos, lo que le pareciere; y un hin de aceite Ez. 46:11
  • pacíficos á Jehová, abriránle la puerta que mira al oriente, y hará su Ez. 46:12
  • no defraudarlos de su posesión: de lo que él posee dará herencia á sus Ez. 46:18
  • Metióme después por la entrada que estaba hacia la puerta, á las Ez. 46:19
  • la entrada de la casa; y he aquí aguas que salían de debajo del umbral de la Ez. 47:1
  • la puerta, por de fuera al camino de la que mira al oriente: y he aquí las Ez. 47:2
  • Y midió otros mil, é iba ya el arroyo que yo no podía pasar: porque las Ez. 47:5
  • Y será que toda alma viviente que nadare por Ez. 47:9
  • Y será que junto á él estarán pescadores; y Ez. 47:10
  • el Señor Jehová: Este es el término en que partiréis la tierra en heredad Ez. 47:13
  • como los otros: por ella alcé mi mano que la había de dar á vuestros padres Ez. 47:14
  • Hamath, Berotha, Sibrahim, que está entre el término de Damasco Ez. 47:16
  • Y será que echaréis sobre ella suertes por Ez. 47:22
  • Y será que en la tribu en que peregrinare el Ez. 47:23
  • hasta la parte de la mar, será la suerte que apartaréis de veinticinco mil Ez. 48:8
  • La suerte que apartaréis para Jehová, será de Ez. 48:9
  • santificados de los hijos de Sadoc, que guardaron mi observancia, que no Ez. 48:11
  • Y las cinco mil cañas de anchura que quedan de las veinticinco mil Ez. 48:15
  • Y lo que quedare de longitud delante de la Ez. 48:18
  • Y los que servirán á la ciudad, serán de Ez. 48:19
  • Y del príncipe será lo que quedare de la una parte y de la Ez. 48:21
  • de la ciudad, en medio estará lo que pertenecerá al príncipe. Entre el Ez. 48:22
  • Esta es la tierra que partiréis por suertes en heredad á Ez. 48:29
  • rey á Aspenaz, príncipe de sus eunucos, que trajese de los hijos de Israel Dan. 1:3
  • idóneos para estar en el palacio del rey; y que les enseñase las letras y la Dan. 1:4
  • comida del rey, y del vino de su beber: que los criase tres años, para que al Dan. 1:5
  • Daniel: Tengo temor de mi señor el rey, que señaló vuestra comida y vuestra Dan. 1:10
  • Entonces dijo Daniel á Melsar, que estaba puesto por el príncipe de Dan. 1:11
  • rostros, y los rostros de los muchachos que comen de la ración de la comida Dan. 1:13
  • de ellos mejor y más nutrido de carne, que los otros muchachos que comían de Dan. 1:15
  • Así fué que Melsar tomaba la ración de la Dan. 1:16
  • fin de los cuales había dicho el rey que los trajesen, el príncipe de los Dan. 1:18
  • negocio de sabiduría é inteligencia que el rey les demandó, hallólos diez Dan. 1:20
  • y encantadores, y Caldeos, para que mostrasen al rey sus sueños Dan. 2:2
  • y dijo: Yo conozco ciertamente que vosotros ponéis dilaciones Dan. 2:8
  • preparáis respuesta mentirosa y perversa que decir delante de mí, entre tanto Dan. 2:9
  • y dijeron: No hay hombre sobre la tierra que pueda declarar el negocio del rey Dan. 2:10
  • Finalmente, el negocio que el rey demanda, es singular, ni Dan. 2:11
  • rey con ira y con grande enojo, mandó que matasen á todos los sabios de Dan. 2:12
  • capitán de los de la guarda del rey, que había salido para matar los Dan. 2:14
  • Arioch capitán del rey: ¿Qué es la causa que este mandamiento se publica de Dan. 2:15
  • Y Daniel entró, y pidió al rey que le diese tiempo, y que él Dan. 2:16
  • Dios del cielo sobre este misterio, y que Daniel y sus compañeros no Dan. 2:18
  • Y él es el que muda los tiempos y las Dan. 2:21
  • lo profundo y lo escondido: conoce lo que está en tinieblas, y la luz mora Dan. 2:22
  • Dios de mis padres, confieso y te alabo, que me diste sabiduría y fortaleza Dan. 2:23
  • de Babilonia: llévame delante del rey, que yo mostraré al rey la Dan. 2:24
  • Podrás tú hacerme entender el sueño que vi, y su declaración? Dan. 2:26
  • delante del rey, y dijo: El misterio que el rey demanda, ni sabios, ni Dan. 2:27
  • ha hecho saber al rey Nabucodonosor lo que ha de acontecer á cabo de días Dan. 2:28
  • subieron tus pensamientos por saber lo que había de ser en lo por venir; y Dan. 2:29
  • este misterio, no por sabiduría que en mí haya, más que en todos los Dan. 2:30
  • y he aquí una grande imagen. Esta imagen, que era muy grande, y cuya gloria Dan. 2:31
  • Estabas mirando, hasta que una piedra fué cortada, no con Dan. 2:34
  • y nunca más se les halló lugar. Mas la piedra que hirió á la imagen, fué hecha Dan. 2:35
  • Y todo lo que habitan hijos de hombres, bestias Dan. 2:38
  • de ti se levantará otro reino menor que tú; y otro tercer reino de metal Dan. 2:39
  • y doma todas las cosas, y como el hierro que quebranta todas estas cosas Dan. 2:40
  • Y lo que viste de los pies y los dedos, en Dan. 2:41
  • Cuanto á aquello que viste, el hierro mezclado con Dan. 2:43
  • levantará el Dios del cielo un reino que nunca jamás se corromperá: y no Dan. 2:44
  • De la manera que viste que del monte fué cortada una Dan. 2:45
  • su rostro, y humillóse á Daniel, y mandó que le sacrificasen presentes y Dan. 2:46
  • rey habló á Daniel, y dijo: Ciertamente que el Dios vuestro es Dios de dioses Dan. 2:47
  • los gobernadores de las provincias, para que viniesen á la dedicación de Dan. 3:2
  • las provincias, á la dedicación de la estatua que el rey Nabucodonosor había Dan. 3:3
  • os postraréis y adoraréis la estatua de oro que el rey Nabucodonosor ha Dan. 3:5
  • Y cualquiera que no se postrare y adorare, en la Dan. 3:6
  • se postraron, y adoraron la estatua de oro que el rey Nabucodonosor Dan. 3:7
  • Tú, oh rey, pusiste ley que todo hombre en oyendo el son de Dan. 3:10
  • Y el que no se postrase y adorase, fuese Dan. 3:11
  • adoran tus dioses, no adoran la estatua de oro que tú levantaste. Dan. 3:12
  • Nabucodonosor dijo con ira y con enojo que trajesen á Sadrach, Mesach, y Abed Dan. 3:13
  • Es verdad Sadrach, Mesach, y Abed-nego, que vosotros no honráis á mi dios Dan. 3:14
  • Ahora pues, ¿estáis prestos para que en oyendo el son de la bocina Dan. 3:15
  • Y si no, sepas, oh rey, que tu dios no adoraremos, ni Dan. 3:18
  • Mesach, y Abed-nego: así habló, y ordenó que el horno se encendiese siete Dan. 3:19
  • Y mandó á hombres muy vigorosos que tenía en su ejército, que atasen á Dan. 3:20
  • del rey daba priesa, y había procurado que se encendiese mucho, la llama del Dan. 3:22
  • Respondió él y dijo: He aquí que yo veo cuatro varones sueltos, que Dan. 3:25
  • de ellos, de Sadrach, Mesach, y Abed-nego, que envió su ángel, y libró sus Dan. 3:28
  • Por mí pues se pone decreto, que todo pueblo, nación, ó lengua, que Dan. 3:29
  • á todos los pueblos, naciones, y lenguas, que moran en toda la tierra: Paz os Dan. 4:1
  • Las señales y milagros que el alto Dios ha hecho conmigo Dan. 4:2
  • Vi un sueño que me espantó, y las imaginaciones y Dan. 4:5
  • de mí todos los sabios de Babilonia, que me mostrasen la declaración del Dan. 4:6
  • Hasta tanto que entró delante de mí Daniel, cuyo Dan. 4:8
  • Beltsasar, príncipe de los magos, ya que he entendido que hay en ti Dan. 4:9
  • de mi cabeza en mi cama: Parecíame que veía un árbol en medio de la Dan. 4:10
  • de mi cabeza en mi cama, y he aquí que un vigilante y santo descendía del Dan. 4:13
  • y derramad su fruto: váyanse las bestias que están debajo de él, y las aves Dan. 4:14
  • por dicho de los santos la demanda: para que conozcan los vivientes que el Dan. 4:17
  • sea para tus enemigos, y su declaración para los que mal te quieren. Dan. 4:19
  • El árbol que viste, que crecía y se hacía fuerte Dan. 4:20
  • era hermosa, y su fruto en abundancia, y que para todos había mantenimiento en Dan. 4:21
  • Tú mismo eres, oh rey, que creciste, y te hiciste fuerte Dan. 4:22
  • Y cuanto á lo que vió el rey, un vigilante y santo Dan. 4:23
  • oh rey, y la sentencia del Altísimo, que ha venido sobre el rey mi señor: Dan. 4:24
  • Que te echarán de entre los hombres, y Dan. 4:25
  • Y lo que dijeron, que dejasen en la tierra Dan. 4:26
  • con misericordias para con los pobres; que tal vez será eso una Dan. 4:27
  • y dijo: ¿No es ésta la gran Babilonia, que yo edifiqué para casa del reino Dan. 4:30
  • y siete tiempos pasarán sobre ti, hasta que conozcas que el Altísimo se Dan. 4:32
  • se bañaba con el rocío del cielo, hasta que su pelo creció como de águila Dan. 4:33
  • al Altísimo, y alabé y glorifiqué al que vive para siempre; porque su Dan. 4:34
  • sus caminos juicio; y humillar puede á los que andan con soberbia. Dan. 4:37
  • Belsasar, con el gusto del vino, mandó que trajesen los vasos de oro y de Dan. 5:2
  • fueron traídos los vasos de oro que habían traído del templo de la casa Dan. 5:3
  • real, y el rey veía la palma de la mano que escribía. Dan. 5:5
  • El rey clamó en alta voz que hiciesen venir magos, Caldeos, y Dan. 5:7
  • de los hijos de la cautividad de Judá, que mi padre trajo de Judea? Dan. 5:13
  • Yo he oído de ti que el espíritu de los dioses santos Dan. 5:14
  • delante de mí, sabios, astrólogos, que leyesen esta escritura, y me Dan. 5:15
  • Yo pues he oído de ti que puedes declarar las dudas, y Dan. 5:16
  • Y por la grandeza que le dió, todos los pueblos, naciones Dan. 5:19
  • fué bañado con el rocío del cielo, hasta que conoció que el altísimo Dios Dan. 5:21
  • oro, de metal, de hierro, de madera, y de piedra, que ni ven, ni oyen, ni Dan. 5:23
  • fué enviada la palma de la mano que esculpió esta escritura. Dan. 5:24
  • Y la escritura que esculpió es: MENE, MENE, TEKEL Dan. 5:25
  • un collar de oro, y pregonaron de él que fuese el tercer señor en el Dan. 5:29
  • el reino ciento veinte gobernadores, que estuviesen en todo el reino. Dan. 6:1
  • promulgar un real edicto, y confirmarlo, que cualquiera que demandare Dan. 6:7
  • el edicto, y firma la escritura, para que no se pueda mudar, conforme á Dan. 6:8
  • Y Daniel, cuando supo que la escritura estaba firmada Dan. 6:10
  • edicto real: ¿No has confirmado edicto que cualquiera que pidiere á Dan. 6:12
  • y dijeron delante del rey: Daniel que es de los hijos de la cautividad Dan. 6:13
  • del rey, y dijeron al rey: Sepas, oh rey, que es ley de Media y de Persia Dan. 6:15
  • cual cerró la boca de los leones, para que no me hiciesen mal: porque Dan. 6:22
  • el rey fueron traídos aquellos hombres que habían acusado á Daniel, y fueron Dan. 6:24
  • á todos los pueblos, naciones, y lenguas, que habitan en toda la tierra: Paz Dan. 6:25
  • De parte mía es puesta ordenanza, que en todo el señorío de mi reino Dan. 6:26
  • Que salva y libra, y hace señales y Dan. 6:27
  • Veía yo en mi visión de noche, y he aquí que los cuatro vientos del cielo Dan. 7:2
  • de águila. Yo estaba mirando hasta tanto que sus alas fueron arrancadas, y fué Dan. 7:4
  • y era muy diferente de todas las bestias que habían sido antes de ella, y Dan. 7:7
  • yo contemplando los cuernos, he aquí que otro cuerno pequeño subía entre Dan. 7:8
  • Estuve mirando hasta que fueron puestas sillas: y un Anciano Dan. 7:9
  • de la voz de las grandes palabras que hablaba el cuerno; miraba hasta Dan. 7:11
  • nubes del cielo como un hijo de hombre que venía, y llegó hasta el Anciano de Dan. 7:13
  • le sirvieron; su señorío, señorío eterno, que no será transitorio, y su Dan. 7:14
  • Lleguéme á uno de los que asistían, y preguntéle la verdad Dan. 7:16
  • las cuales son cuatro, cuatro reyes son, que se levantarán en la tierra. Dan. 7:17
  • la verdad acerca de la cuarta bestia, que tan diferente era de todas las Dan. 7:19
  • Asimismo acerca de los diez cuernos que tenía en su cabeza, y del otro que Dan. 7:20
  • Y veía yo que este cuerno hacía guerra contra los Dan. 7:21
  • Hasta tanto que vino el Anciano de grande edad, y Dan. 7:22
  • en la tierra, el cual será más grande que todos los otros reinos, y á toda Dan. 7:23
  • Y los diez cuernos significan que de aquel reino se levantarán diez Dan. 7:24
  • el juez, y quitaránle su señorío, para que sea destruído y arruinado hasta Dan. 7:26
  • Y que el reino, y el señorío, y la Dan. 7:27
  • visión á mí, Daniel, después de aquella que me había aparecido antes. Dan. 8:1
  • Vi en visión, (y aconteció cuando vi, que yo estaba en Susán, que es Dan. 8:2
  • mis ojos, y miré, y he aquí un carnero que estaba delante del río, el cual Dan. 8:3
  • Vi que el carnero hería con los cuernos al Dan. 8:4
  • Y vino hasta el carnero que tenía los dos cuernos, al cual Dan. 8:6
  • Y vilo que llegó junto al carnero, y levantóse Dan. 8:7
  • Y oí un santo que hablaba; y otro de los santos dijo Dan. 8:13
  • Y acaeció que estando yo Daniel considerando la Dan. 8:15
  • de hombre entre las riberas de Ulai, que gritó y dijo: Gabriel, enseña la Dan. 8:16
  • Aquel carnero que viste, que tenía cuernos, son los Dan. 8:20
  • es el rey de Javán: y el cuerno grande que tenía entre sus ojos es el rey Dan. 8:21
  • Y que fué quebrado y sucedieron cuatro en Dan. 8:22
  • Y la visión de la tarde y la mañana que está dicha, es verdadera: y tú Dan. 8:26
  • cual habló Jehová al profeta Jeremías, que había de concluir la asolación Dan. 9:2
  • Señor, Dios grande, digno de ser temido, que guardas el pacto y la Dan. 9:4
  • obedecido á tus siervos los profetas, que en tu nombre hablaron á nuestros Dan. 9:6
  • los has echado á causa de su rebelión con que contra ti se rebelaron. Dan. 9:7
  • nosotros la maldición, y el juramento que está escrito en la ley de Moisés Dan. 9:11
  • Y él ha verificado su palabra que habló sobre nosotros, y sobre Dan. 9:12
  • Jehová nuestro Dios en todas sus obras que hizo, porque no obedecimos á su Dan. 9:14
  • Ahora pues, Señor Dios nuestro, que sacaste tu pueblo de la tierra de Dan. 9:15
  • oración de tu siervo, y sus ruegos, y haz que tu rostro resplandezca sobre tu Dan. 9:17
  • Sepas pues y entiendas, que desde la salida de la palabra para Dan. 9:25
  • y no por sí: y el pueblo de un príncipe que ha de venir, destruirá á la Dan. 9:26
  • mi boca, ni me unté con ungüento, hasta que se cumplieron tres semanas de Dan. 10:3
  • visión, y no la vieron los hombres que estaban conmigo; sino que cayó Dan. 10:7
  • Y, he aquí, una mano me tocó, é hizo que me moviese sobre mis rodillas, y Dan. 10:10
  • de deseos, está atento á las palabras que te hablaré, y levántate sobre Dan. 10:11
  • no temas: porque desde el primer día que diste tu corazón á entender, y á Dan. 10:12
  • Soy pues venido para hacerte saber lo que ha de venir á tu pueblo en los Dan. 10:14
  • abrí mi boca, y hablé, y dije á aquel que estaba delante de mí: Señor mío Dan. 10:16
  • Empero yo te declararé lo que está escrito en la escritura de Dan. 10:21
  • ahora yo te mostraré la verdad. He aquí que aun habrá tres reyes en Persia, y Dan. 11:2
  • sus descendientes, ni según el señorío con que él se enseñoreó: porque su Dan. 11:4
  • su brazo; porque será entregada ella, y los que la habían traído, asimismo su Dan. 11:6
  • á poner en campo mayor multitud que primero, y á cabo del tiempo de Dan. 11:13
  • ni su pueblo escogido, ni habrá fortaleza que pueda resistir. Dan. 11:15
  • Y el que vendrá contra él, hará á su Dan. 11:16
  • Entonces sucederá en su silla uno que hará pasar exactor por la gloria Dan. 11:20
  • paz y en abundancia, entrará y hará lo que no hicieron sus padres, ni los Dan. 11:24
  • Aun los que comerán su pan, le quebrantarán; y Dan. 11:26
  • y hará: volveráse pues, y pensará en los que habrán desamparado el santo Dan. 11:30
  • los violadores del pacto: mas el pueblo que conoce á su Dios, se esforzará, y Dan. 11:32
  • maravillas, y será prosperado, hasta que sea consumada la ira: porque Dan. 11:36
  • en su lugar al dios Mauzim, dios que sus padres no conocieron Dan. 11:38
  • Y con el dios ajeno que conocerá, hará á los baluartes de Dan. 11:39
  • se levantará Miguel, el gran príncipe que está por los hijos de tu pueblo; y Dan. 12:1
  • Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra Dan. 12:2
  • el resplandor del firmamento; y los que enseñan á justicia la multitud Dan. 12:3
  • Y yo, Daniel, miré, y he aquí otros dos que estaban, el uno de esta parte á Dan. 12:5
  • Y dijo uno al varón vestido de lienzos, que estaba sobre las aguas del río Dan. 12:6
  • Y oía al varón vestido de lienzos, que estaba sobre las aguas del río, el Dan. 12:7
  • Y dijo: Anda, Daniel, que estas palabras están cerradas y Dan. 12:9
  • Y desde el tiempo que fuere quitado el continuo Dan. 12:11
  • Bienaventurado el que esperare, y llegare hasta mil Dan. 12:12
  • PALABRA de Jehová que fué á Oseas hijo de Beeri, en días Os. 1:1
  • Y acaecerá que en aquel día quebraré yo el arco de Os. 1:5
  • misericordia de la casa de Israel, sino que los quitaré del todo. Os. 1:6
  • de Israel como la arena de la mar, que ni se puede medir ni contar. Y Os. 1:10
  • No sea que yo la despoje desnuda, y la haga Os. 2:3
  • Porque su madre fornicó; la que los engendró fué avergonzada Os. 2:5
  • primer marido; porque mejor me iba entonces que ahora. Os. 2:7
  • Y ella no reconoció que yo le daba el trigo, y el vino, y Os. 2:8
  • á su sazón, y quitaré mi lana y mi lino que había dado para cubrir su Os. 2:9
  • haré talar sus vides y sus higueras, de que ha dicho: Mi salario me son, que Os. 2:12
  • Y será que en aquel tiempo, dice Jehová, me Os. 2:16
  • Y será que en aquel tiempo responderé, dice Os. 2:21
  • á hombre, porque tu pueblo es como los que resisten al sacerdote. Os. 4:4
  • yo te echaré del sacerdocio: y pues que olvidaste la ley de tu Dios Os. 4:6
  • debajo de encinas, y álamos, y olmos que tuviesen buena sombra: por Os. 4:13
  • Los príncipes de Judá fueron como los que traspasan mojones: derramaré sobre Os. 5:10
  • Andaré, y tornaré á mi lugar hasta que conozcan su pecado, y busquen mi Os. 5:15
  • VENID y volvámonos á Jehová: que él arrebató, y nos curará; hirió Os. 6:1
  • es como la nube de la mañana, y como el rocío que de madrugada viene. Os. 6:4
  • los maté; y tus juicios serán como luz que sale. Os. 6:5
  • sacrificio; y conocimiento de Dios más que holocaustos. Os. 6:6
  • Y como ladrones que esperan á algún hombre, así junta Os. 6:9
  • Y no dicen en su corazón que tengo en la memoria toda su maldad Os. 7:2
  • el cual cesará de avivar después que esté hecha la masa, hasta que Os. 7:4
  • del cielo; castigarélos conforme á lo que se ha oído en sus congregaciones. Os. 7:12
  • encendióse mi enojo contra ellos, hasta que no pudieron alcanzar inocencia. Os. 8:5
  • Porque de Israel es, y artífice lo hizo; que no es Dios: por lo que en pedazos Os. 8:6
  • serán entre las gentes como vaso en que no hay contentamiento. Os. 8:8
  • No quedarán en la tierra de Jehová, sino que volverá Ephraim á Egipto, y á Os. 9:3
  • de enlutados le serán á ellos: todos los que comieren de él, serán inmundos Os. 9:4
  • é hiciéronse abominables como aquello que amaron. Os. 9:10
  • Dales, oh Jehová, lo que les has de dar: dales matriz Os. 9:14
  • á causa del becerro, y sus sacerdotes que en él se regocijaban por su Os. 10:5
  • es el tiempo de buscar á Jehová, hasta que venga y os enseñe justicia. Os. 10:12
  • de sus brazos; y no conocieron que yo los cuidaba. Os. 11:3
  • de amor: y fuí para ellos como los que alzan el yugo de sobre sus Os. 11:4
  • Es mercader que tiene en su mano peso falso, amador Os. 12:7
  • acerca de los cuales dicen á los hombres que sacrifican, que besen los Os. 13:2
  • mañana, y como el rocío de la madrugada que se pasa; como el tamo que la Os. 13:3
  • Como oso que ha perdido los hijos los encontraré Os. 13:8
  • Dónde está tu rey, para que te guarde con todas tus ciudades Os. 13:10
  • parto le vendrán: es un hijo ignorante, que de otra manera no estuviera tanto Os. 13:13
  • Quién es sabio para que entienda esto, y prudente para que Os. 14:9
  • PALABRA de Jehová que fué á Joel hijo de Pethuel. Jl. 1:1
  • Lo que quedó de la oruga comió la langosta Jl. 1:4
  • borrachos, y llorad; aullad todos los que bebéis vino, á causa del mosto Jl. 1:5
  • y de oscuridad, día de nube y de sombra, que sobre los montes se derrama como Jl. 2:2
  • montes; como sonido de llama de fuego que consume hojarascas, como fuerte Jl. 2:5
  • porque muchos son sus reales y fuertes, que ponen en efecto su palabra Jl. 2:11
  • para la ira, y grande en misericordia, y que se arrepiente del castigo. Jl. 2:13
  • los viejos, congregad los niños y los que maman: salga de su cámara el Jl. 2:16
  • y no pongas en oprobio tu heredad, para que las gentes se enseñoreen de Jl. 2:17
  • Y os restituiré los años que comió la oruga, la langosta, el Jl. 2:25
  • Y conoceréis que en medio de Israel estoy yo, y que Jl. 2:27
  • Y será que después de esto, derramaré mi Jl. 2:28
  • en tinieblas, y la luna en sangre, antes que venga el día grande y espantoso Jl. 2:31
  • Y será que cualquiera que invocare el nombre Jl. 2:32
  • PORQUE he aquí que en aquellos días, y en aquel tiempo Jl. 3:1
  • Y conoceréis que yo soy Jehová vuestro Dios, que Jl. 3:17
  • Y será en aquel tiempo, que los montes destilarán mosto, y los Jl. 3:18
  • Y limpiaré la sangre de los que no limpié; y Jehová morará en Sión. Jl. 3:21
  • LAS palabras de Amós, que fué entre los pastores de Tecoa Am. 1:1
  • Que anhelan porque haya polvo de tierra Am. 2:7
  • por el desierto cuarenta años, para que poseyeseis la tierra del Amorrheo. Am. 2:10
  • profetas, y de vuestros mancebos para que fuesen Nazareos. ¿No es esto así Am. 2:11
  • Y el que toma el arco no resistirá, ni Am. 2:15
  • OID esta palabra que ha hablado Jehová contra vosotros Am. 3:1
  • Porque no hará nada el Señor Jehová, sin que revele su secreto á sus siervos Am. 3:7
  • Así ha dicho Jehová: De la manera que el pastor libra de la boca del Am. 3:12
  • Que el día que visitaré las rebeliones Am. 3:14
  • OID esta palabra, vacas de Basán, que estáis en el monte de Samaria Am. 4:1
  • He aquí, vienen días sobre vosotros en que os llevará en anzuelos, y á Am. 4:2
  • publicad voluntarias ofrendas; pues que así lo queréis, hijos de Israel Am. 4:5
  • Envié entre vosotros mortandad al modo que en Egipto: maté á cuchillo vuestros Am. 4:10
  • Porque he aquí, el que forma los montes, y cría el viento Am. 4:13
  • así ha dicho el Señor Jehová: La ciudad que sacaba mil, quedará con ciento; y Am. 5:3
  • Buscad á Jehová, y vivid; no sea que hienda, como fuego, á la casa de Am. 5:6
  • Los que convierten en ajenjo el juicio, y Am. 5:7
  • Miren al que hace el Arcturo y el Orión, y las Am. 5:8
  • Que da esfuerzo al despojador sobre el Am. 5:9
  • en la puerta al reprensor, y al que hablaba lo recto abominaron. Am. 5:10
  • Por tanto, pues que vejáis al pobre y recibís de él Am. 5:11
  • rebeliones, y vuestros grandes pecados: que afligen al justo, y reciben Am. 5:12
  • Buscad lo bueno, y no lo malo, para que viváis; porque así Jehová Dios de Am. 5:14
  • al labrador llamarán á lloro, y á endecha á los que endechar supieren. Am. 5:16
  • Ay de los que desean el día de Jehová! ¿para qué Am. 5:18
  • Como el que huye de delante del león, y se topa Am. 5:19
  • de Jehová tinieblas, y no luz; oscuridad, que no tiene resplandor? Am. 5:20
  • Quita de mí la multitud de tus cantares, que no escucharé las salmodias de tus Am. 5:23
  • vuestros, la estrella de vuestros dioses que os hicisteis. Am. 5:26
  • ved si son aquellos reinos mejores que estos reinos, si su término es Am. 6:2
  • Vosotros que dilatáis el día malo, y acercáis la Am. 6:3
  • ahora pasarán en el principio de los que á cautividad pasaren, y se Am. 6:7
  • Y acontecerá que si diez hombres quedaren en una Am. 6:9
  • para sacar los huesos de casa; y dirá al que estará en los rincones de la casa Am. 6:10
  • Vosotros que os alegráis en nada, que decís: ¿No Am. 6:13
  • dice Jehová Dios de los ejércitos, gente que os oprimirá desde la entrada de Am. 6:14
  • aquí, él criaba langostas al principio que comenzaba á crecer el heno tardío Am. 7:1
  • Y acaeció que como acabó de comer la hierba de la Am. 7:2
  • soy profeta, ni soy hijo de profeta, sino que soy boyero, y cogedor de Am. 7:14
  • Oid esto, los que tragáis á los menesterosos, y Am. 8:4
  • en aquel día, dice el Señor Jehová, que haré se ponga el sol al mediodía Am. 8:9
  • Los que juran por el pecado de Samaria, y Am. 8:14
  • VI al Señor que estaba sobre el altar, y dijo Am. 9:1
  • El Señor Jehová de los ejércitos es el que toca la tierra, y se derretirá, y Am. 9:5
  • Porque he aquí yo mandaré, y haré que la casa de Israel sea zarandeada Am. 9:9
  • todos los pecadores de mi pueblo, que dicen: No se acercará, ni nos Am. 9:10
  • Para que aquellos sobre los cuales es Am. 9:12
  • He aquí vienen días, dice Jehová en que el que ara alcanzará al segador, y Am. 9:13
  • nunca más serán arrancados de su tierra que yo les dí, ha dicho Jehová Dios Am. 9:15
  • de tu corazón te ha engañado, tú que moras en las hendiduras de las Abd. 1:3
  • cómo has sido destruído!) ¿no hurtaran lo que les bastase? Pues si entraran Abd. 1:5
  • pacíficos, prevalecieron contra ti; los que comían tu pan, pusieron el lazo Abd. 1:7
  • No haré que perezcan en aquel día, dice Jehová Abd. 1:8
  • El día que estando tú delante, llevaban Abd. 1:11
  • en el día de tu hermano, el día en que fué extrañado: no te habías de Abd. 1:12
  • en las encrucijadas, para matar los que de ellos escapasen; ni habías tú Abd. 1:14
  • De la manera que vosotros bebisteis en mi santo Abd. 1:16
  • Sarepta; y los cautivos de Jerusalem, que están en Sepharad, poseerán las Abd. 1:20
  • y descendió á Joppe; y halló un navío que partía para Tarsis; y pagando su Jon. 1:3
  • hízose una tan gran tempestad en la mar, que pensóse se rompería la nave. Jon. 1:4
  • su dios: y echaron á la mar los enseres que había en la nave, para Jon. 1:5
  • soy, y temo á Jehová, Dios de los cielos, que hizo la mar y la tierra. Jon. 1:9
  • has hecho esto? Porque ellos entendieron que huía de delante de Jehová Jon. 1:10
  • Y dijéronle: ¿Qué te haremos, para que la mar se nos quiete? porque la Jon. 1:11
  • mar, y la mar se os quietará: porque yo sé que por mí ha venido esta grande Jon. 1:12
  • y dijeron: Rogámoste ahora, Jehová, que no perezcamos nosotros por la Jon. 1:14
  • MAS Jehová había prevenido un gran pez que tragase á Jonás: y estuvo Jonás en Jon. 1:17
  • Los que guardan las vanidades ilusorias, Su Jon. 2:8
  • de alabanza te sacrificaré; Pagaré lo que prometí. La salvación pertenece á Jon. 2:9
  • gran ciudad, y publica en ella el pregón que yo te diré. Jon. 3:2
  • Y que se cubran de saco los hombres y los Jon. 3:8
  • Y vió Dios lo que hicieron, que se convirtieron de su Jon. 3:10
  • y dijo: Ahora, oh Jehová, ¿no es esto lo que yo decía estando aún en mi Jon. 4:2
  • Ahora pues, oh Jehová, ruégote que me mates; porque mejor me es la Jon. 4:3
  • la cual creció sobre Jonás para que hiciese sombra sobre su cabeza, y Jon. 4:6
  • Y acaeció que al salir el sol, preparó Dios un Jon. 4:8
  • no trabajaste, ni tú la hiciste crecer; que en espacio de una noche nació Jon. 4:10
  • hay más de ciento y veinte mil personas que no conocen su mano derecha ni su Jon. 4:11
  • PALABRA de Jehová que fué á Miqueas de Morasti en días de Miq. 1:1
  • todos: está atenta, tierra, y todo lo que en ella hay: y el Señor Jehová Miq. 1:2
  • cera delante del fuego, como las aguas que corren por un precipicio. Miq. 1:4
  • Porque su llaga es dolorosa, que llegó hasta Judá; llegó hasta la Miq. 1:9
  • dromedarios, oh moradora de Lachîs, que fuiste principio de pecado á la Miq. 1:13
  • AY de los que piensan iniquidad, y de los que Miq. 2:1
  • No profeticéis, dicen á los que profetizan; no les profeticen que Miq. 2:6
  • La que te dices casa de Jacob, ¿hase Miq. 2:7
  • El que ayer era mi pueblo, se ha levantado Miq. 2:8
  • Levantaos, y andad, que no es ésta la holganza; porque Miq. 2:10
  • Si hubiere alguno que ande con el viento, y finja Miq. 2:11
  • Que aborrecen lo bueno y aman lo malo Miq. 3:2
  • Que comen asimismo la carne de mi Miq. 3:3
  • ha dicho Jehová acerca de los profetas que hacen errar á mi pueblo, que Miq. 3:5
  • Jacob, y capitanes de la casa de Israel, que abomináis el juicio, y pervertís Miq. 3:9
  • Que edificáis á Sión con sangre, y á Miq. 3:10
  • Y ACONTECERÁ en los postreros tiempos, que el monte de la casa de Jehová será Miq. 4:1
  • Bien que todos los pueblos anduvieren cada Miq. 4:5
  • la coja, y recogeré la amontada, y á la que afligí: Miq. 4:6
  • No hay rey en ti? ¿Pereció tu consejero, que te ha tomado dolor como de Miq. 4:9
  • los millares de Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel; y sus Miq. 5:2
  • Empero los dejará hasta el tiempo que para la que ha de parir; y el resto Miq. 5:3
  • Y acontecerá en aquel día, dice Jehová, que haré matar tus caballos de en Miq. 5:10
  • con furor haré venganza en las gentes que no escucharon. Miq. 5:15
  • OID ahora lo que dice Jehová: Levántate, pleitea con Miq. 6:1
  • de Beor, desde Sittim hasta Gilgal, para que conozcas las justicias de Miq. 6:5
  • tesoros de impiedad, y medida escasa que es detestable? Miq. 6:10
  • de ti: tú cogerás, mas no salvarás; y lo que salvares, lo entregaré yo á la Miq. 6:14
  • los consejos de ellos anduvisteis, para que yo te diese en asolamiento, y Miq. 6:16
  • AY de mí! que he venido á ser como cuando han Miq. 7:1
  • en amigo, ni confiéis en príncipe: de la que duerme á tu lado, guarda, no Miq. 7:5
  • soportaré, porque pequé contra él, hasta que juzgue mi causa y haga mi juicio Miq. 7:9
  • enemiga verá, y la cubrirá vergüenza: la que me decía: ¿Dónde está Jehová tu Miq. 7:10
  • El día en que se edificarán tus muros, aquel día Miq. 7:11
  • con tu cayado, el rebaño de tu heredad, que mora solo en la montaña, en medio Miq. 7:14
  • Yo les mostraré maravillas como el día que saliste de Egipto. Miq. 7:15
  • Qué Dios como tú, que perdonas la maldad, y olvidas el Miq. 7:18
  • la verdad, y á Abraham la misericordia, que tú juraste á nuestros padres Miq. 7:20
  • es Jehová, y Señor de ira; Jehová, que se venga de sus adversarios, y Nah. 1:2
  • á su presencia, y el mundo, y todos los que en él habitan. Nah. 1:5
  • el día de la angustia; y conoce á los que en él confían. Nah. 1:7
  • De ti salió el que pensó mal contra Jehová, un Nah. 1:11
  • así serán talados, y él pasará. Bien que te he afligido, no más te Nah. 1:12
  • Mas acerca de ti mandará Jehová, que nunca más sea sembrado alguno de Nah. 1:14
  • He aquí sobre los montes los pies del que trae buenas nuevas, del que pregona Nah. 1:15
  • el carro como fuego de hachas; el día que se aparejará, temblarán las Nah. 2:3
  • Y la reina fué cautiva; mandarle han que suba, y sus criadas la llevarán Nah. 2:7
  • de hermosa gala, maestra de brujerías, que vende las gentes con sus Nah. 3:4
  • Y será que todos los que te vieren, se Nah. 3:7
  • Eres tú mejor que No-amón, que estaba asentada entre Nah. 3:8
  • fortalezas cual higueras con brevas; que si las sacuden, caen en la boca Nah. 3:12
  • Multiplicaste tus mercaderes más que las estrellas del cielo: el pulgón Nah. 3:16
  • tus grandes como langostas de langostas que se sientan en vallados en día de Nah. 3:17
  • tu herida se encrudeció: todos los que oyeron tu fama, batirán las manos Nah. 3:19
  • LA carga que vió Habacuc profeta. Hab. 1:1
  • Por qué me haces ver iniquidad, y haces que mire molestia, y saco y violencia Hab. 1:3
  • porque obra será hecha en vuestros días, que aun cuando se os contare, no la Hab. 1:5
  • los Caldeos, gente amarga y presurosa, que camina por la anchura de la Hab. 1:6
  • Y serán sus caballos más ligeros que tigres, y más agudos que lobos de Hab. 1:8
  • cuando destruye el impío al más justo que él. Hab. 1:13
  • Y haces que sean los hombres como los peces de Hab. 1:14
  • la visión, y declárala en tablas, para que corra el que leyere en ella. Hab. 2:2
  • y no mentirá: aunque se tardare, espéralo, que sin duda vendrá; no tardará. Hab. 2:3
  • es un hombre soberbio, y no permanecerá: que ensanchó como el infierno su Hab. 2:5
  • y sarcasmos contra él? Y dirán: ¡Ay del que multiplicó lo que no era suyo Hab. 2:6
  • No se levantarán de repente los que te han de morder, y se despertarán Hab. 2:7
  • la tierra, de las ciudades y de todos los que moraban en ellas. Hab. 2:8
  • Ay del que codicia maligna codicia para su Hab. 2:9
  • Ay del que edifica la ciudad con sangres, y Hab. 2:12
  • Ay del que da de beber á sus compañeros, que Hab. 2:15
  • Haste llenado de deshonra más que de honra: bebe tú también, y serás Hab. 2:16
  • la tierra, de las ciudades, y de todos los que en ellas moraban. Hab. 2:17
  • De qué sirve la escultura que esculpió el que la hizo? ¿la Hab. 2:18
  • Ay del que dice al palo; Despiértate; y á la Hab. 2:19
  • sus báculos las cabezas de sus villas, Que como tempestad acometieron para Hab. 3:14
  • día de la angustia, Cuando suba al pueblo el que lo invadirá con sus tropas. Hab. 3:16
  • PALABRA de Jehová que fué á Sofonías hijo de Cushi, hijo Sof. 1:1
  • Y á los que se inclinan sobre los terrados al Sof. 1:5
  • Y á los que tornan atrás de en pos de Jehová; y Sof. 1:6
  • Y será que en el día del sacrificio de Jehová Sof. 1:8
  • en aquel día sobre todos los que saltan la puerta, los que hinchen Sof. 1:9
  • es destruido; talado son todos los que traían dinero. Sof. 1:11
  • Y será en aquel tiempo, que yo escudriñaré á Jerusalem con Sof. 1:12
  • Antes que pára el decreto, y el día se pase Sof. 2:2
  • Jehová todos los humildes de la tierra, que pusisteis en obra su juicio Sof. 2:3
  • Ay de los que moran á la parte de la mar, de la Sof. 2:5
  • los denuestos de los hijos de Ammón con que deshonraron á mi pueblo, y se Sof. 2:8
  • Jehová de los ejércitos, Dios de Israel, que Moab será como Sodoma, y los Sof. 2:9
  • Esta es la ciudad alegre que estaba confiada, la que decía en su Sof. 2:15
  • bramadores: sus jueces, lobos de tarde que no dejan hueso para la mañana: Sof. 3:3
  • derruída por todo aquello sobre que los visité. Mas ellos se Sof. 3:7
  • Por tanto, esperadme, dice Jehová, al día que me levantaré al despojo: porque Sof. 3:8
  • yo á los pueblos el labio limpio, para que todos invoquen el nombre de Jehová Sof. 3:9
  • por ninguna de tus obras con que te rebelaste contra mí; porque Sof. 3:11
  • No es aún venido el tiempo, el tiempo de que la casa de Jehová sea Ag. 1:2
  • os saciáis; os vestís, y no os calentáis; y el que anda á jornal recibe su Ag. 1:6
  • el vino, y sobre el aceite, y sobre todo lo que la tierra produce, y sobre los Ag. 1:11
  • Quién ha quedado entre vosotros que haya visto esta casa en su primera Ag. 2:3
  • Según el pacto que concerté con vosotros a vuestra Ag. 2:5
  • de aquesta casa postrera será mayor que la de la primera, ha dicho Jehová Ag. 2:9
  • y asimismo toda obra de sus manos; y todo lo que aquí ofrecen es inmundo. Ag. 2:14
  • desde este día en adelante, antes que pusiesen piedra sobre piedra en Ag. 2:15
  • Antes que fuesen estas cosas, venían al Ag. 2:16
  • del noveno mes, desde el día que se echó el cimiento al templo de Ag. 2:18
  • las gentes; y trastornaré el carro, y los que en él suben; y vendrán abajo los Ag. 2:22
  • Empero mis palabras y mis ordenanzas que mandé á mis siervos los profetas Zac. 1:6
  • A los veinticuatro del mes undécimo, que es el mes de Sebath, en el año Zac. 1:7
  • Vi de noche, y he aquí un varón que cabalgaba sobre un caballo bermejo Zac. 1:8
  • son éstos, señor mío? Y díjome el ángel que hablaba conmigo: Yo te enseñaré Zac. 1:9
  • Y aquel varón que estaba entre los mirtos respondió Zac. 1:10
  • ellos hablaron á aquel ángel de Jehová que estaba entre los mirtos, y dijeron Zac. 1:11
  • palabras consolatorias á aquel ángel que hablaba conmigo. Zac. 1:13
  • Y díjome el ángel que hablaba conmigo: Clama diciendo Zac. 1:14
  • enojo estoy airado contra las gentes que están reposadas; porque yo estaba Zac. 1:15
  • Y dije al ángel que hablaba conmigo: ¿Qué son éstos? Y Zac. 1:19
  • diciendo: Estos son los cuernos que aventaron á Judá, tanto que Zac. 1:21
  • mis ojos, y miré y he aquí un varón que tenía en su mano un cordel de Zac. 2:1
  • Y he aquí, salía aquel ángel que hablaba conmigo, y otro ángel le Zac. 2:3
  • Oh Sión, la que moras con la hija de Babilonia Zac. 2:7
  • de la gloria me enviará él á las gentes que os despojaron: porque el que os Zac. 2:8
  • y serán despojo á sus siervos, y sabréis que Jehová de los ejércitos me envió. Zac. 2:9
  • en medio de ti; y entonces conocerás que Jehová de los ejércitos me ha Zac. 2:11
  • Jehová te reprenda, oh Satán; Jehová, que ha escogido á Jerusalem, te Zac. 3:2
  • Y habló el ángel, é intimó á los que estaban delante de sí, diciendo Zac. 3:4
  • tú guardarás mis atrios, y entre estos que aquí están te daré plaza. Zac. 3:7
  • Josué gran sacerdote, tú, y tus amigos que se sientan delante de ti; porque Zac. 3:8
  • Porque he aquí aquella piedra que puse delante de Josué; sobre esta Zac. 3:9
  • Y VOLVIÓ el ángel que hablaba conmigo, y despertóme como Zac. 4:1
  • candelero; y siete canales para las lámparas que están encima de él; Zac. 4:2
  • Proseguí, y hablé á aquel ángel que hablaba conmigo, diciendo: ¿Qué es Zac. 4:4
  • Y el ángel que hablaba conmigo respondió, y díjome Zac. 4:5
  • Esta es palabra de Jehová á Zorobabel, en que se dice: No con ejército, ni con Zac. 4:6
  • y sus manos la acabarán; y conocerás que Jehová de los ejércitos me envió Zac. 4:9
  • Porque los que menospreciaron el día de las Zac. 4:10
  • Qué significan las dos ramas de olivas que por medio de dos tubos de oro Zac. 4:12
  • dijo: Estos dos hijos de aceite son los que están delante del Señor de toda la Zac. 4:14
  • alcé mis ojos, y miré, y he aquí un rollo que volaba. Zac. 5:1
  • díjome: ¿Qué ves? Y respondí: Veo un rollo que vuela, de veinte codos de largo Zac. 5:2
  • Díjome entonces: Esta es la maldición que sale sobre la haz de toda la Zac. 5:3
  • á la casa del ladrón, y á la casa del que jura falsamente en mi nombre; y Zac. 5:4
  • Y salió aquel ángel que hablaba conmigo, y díjome: Alza Zac. 5:5
  • Y dije: ¿Qué es? Y él dijo: Este es un epha que sale. Además dijo: Este es el Zac. 5:6
  • mis ojos, y miré, y he aquí dos mujeres que salían, y traían viento en sus Zac. 5:9
  • Y dije al ángel que hablaba conmigo: ¿A dónde llevan el Zac. 5:10
  • Y él me respondió: Para que le sea edificada casa en tierra de Zac. 5:11
  • mis ojos y miré, y he aquí cuatro carros que salían de entre dos montes; y Zac. 6:1
  • Respondí entonces, y dije al ángel que conmigo hablaba: Señor mío, ¿qué Zac. 6:4
  • son los cuatro vientos de los cielos, que salen de donde están delante del Zac. 6:5
  • En el que estaban los caballos negros Zac. 6:6
  • me llamó, y hablóme diciendo: Mira, los que salieron hacia la tierra del Zac. 6:8
  • Y los que están lejos vendrán y edificarán en Zac. 6:15
  • en el año cuarto del rey Darío, que fué palabra de Jehová á Zacarías á Zac. 7:1
  • Y á hablar á los sacerdotes que estaban en la casa de Jehová de los Zac. 7:3
  • No son estas las palabras que publicó Jehová por mano de los Zac. 7:7
  • para no oir la ley ni las palabras que Jehová de los ejércitos enviaba Zac. 7:12
  • Y aconteció que como él clamó, y no escucharon, así Zac. 7:13
  • con torbellino por todas las gentes que ellos no conocían, y la tierra fué Zac. 7:14
  • serán llenas de muchachos y muchachas, que jugarán en las calles. Zac. 8:5
  • vuestras manos, de vosotros los que oís en estos días estas palabras Zac. 8:9
  • y los cielos darán su rocío; y haré que el resto de este pueblo posea Zac. 8:12
  • Y será que como fuisteis maldición entre las Zac. 8:13
  • Estas son las cosas que habéis de hacer: Hablad verdad cada Zac. 8:16
  • falso: porque todas estas son cosas que aborrezco, dice Jehová Zac. 8:17
  • ejércitos: En aquellos días acontecerá que diez hombres de todas las lenguas Zac. 8:23
  • Bien que Tiro se edificó fortaleza, y Zac. 9:3
  • real de ejército á mi casa, á causa del que va y del que viene: y no pasará Zac. 9:8
  • yo he sacado tus presos del aljibe en que no hay agua. Zac. 9:11
  • de esperanza: hoy también os anuncio que os daré doblado. Zac. 9:12
  • Y serán como valientes, que en la batalla pisan al enemigo en Zac. 10:5
  • desechado; porque yo soy Jehová su Dios, que los oiré. Zac. 10:6
  • Bien que los sembraré entre los pueblos, aun Zac. 10:9
  • y no se tenían por culpables; y el que las vendía, decía: Bendito sea Zac. 11:5
  • Y dije: No os apacentaré; la que muriere, muera; y la que se Zac. 11:9
  • y quebrélo, para deshacer mi pacto que concerté con todos los pueblos. Zac. 11:10
  • y así conocieron los pobres del rebaño que miran á mí, que era palabra de Zac. 11:11
  • Echalo al tesorero, hermoso precio con que me han apreciado. Y tomé las Zac. 11:13
  • he aquí, yo levanto pastor en la tierra, que no visitará las perdidas, no Zac. 11:16
  • Mal haya el pastor de nada, que deja el ganado. Espada sobre su Zac. 11:17
  • de Jehová acerca de Israel. Jehová, que extiende los cielos, y funda la Zac. 12:1
  • Y será en aquel día, que yo pondré á Jerusalem por piedra Zac. 12:3
  • á todo caballo, y con locura al que en él sube; mas sobre la casa de Zac. 12:4
  • defenderá al morador de Jerusalem: y el que entre ellos fuere flaco, en aquel Zac. 12:8
  • Y será que en aquel día yo procuraré Zac. 12:9
  • aquel día, dice Jehová de los ejércitos, que talaré de la tierra los nombres Zac. 13:2
  • Y será que cuando alguno más profetizare Zac. 13:3
  • Y será en aquel tiempo, que todos los profetas se avergonzarán Zac. 13:4
  • en toda la tierra, dice Jehová, que las dos partes serán taladas en Zac. 13:8
  • aquel día sobre el monte de las Olivas, que está en frente de Jerusalem á la Zac. 14:4
  • hasta Hasal; y huiréis de la manera que huisteis por causa del terremoto Zac. 14:5
  • Y acontecerá que en ese día no habrá luz clara, ni Zac. 14:6
  • un día, el cual es conocido de Jehová, que ni será día ni noche; mas Zac. 14:7
  • Acontecerá también en aquel día, que saldrán de Jerusalem aguas vivas Zac. 14:8
  • en ella, y nunca más será anatema: sino que será Jerusalem habitada Zac. 14:11
  • Y esta será la plaga con que herirá Jehová á todos los pueblos Zac. 14:12
  • Y acontecerá en aquel día que habrá en ellos gran quebrantamiento Zac. 14:13
  • de los asnos, y de todas las bestias que estuvieren en aquellos Zac. 14:15
  • Y todos los que quedaren de las gentes que vinieron Zac. 14:16
  • Y acontecerá, que los de las familias de la tierra Zac. 14:17
  • no habrá lluvia; vendrá la plaga con que Jehová herirá las gentes que no Zac. 14:18
  • y del pecado de todas las gentes que no subieran á celebrar la fiesta Zac. 14:19
  • á Jehová de los ejércitos: y todos los que sacrificaren, vendrán y tomarán de Zac. 14:21
  • de los ejércitos á vosotros, oh sacerdotes, que menospreciáis mi nombre Mal. 1:6
  • Que ofrecéis sobre mi altar pan inmundo Mal. 1:7
  • Ahora pues, orad á la faz de Dios que tenga piedad de nosotros: esto de Mal. 1:9
  • Quién también hay de vosotros que cierre las puertas ó alumbre mi Mal. 1:10
  • es la mesa de Jehová; y cuando hablan que su alimento es despreciable. Mal. 1:12
  • Maldito el engañoso, que tiene macho en su rebaño, y Mal. 1:14
  • Y sabréis que yo os envié este mandamiento, para Mal. 2:4
  • viles y bajos á todo el pueblo, según que vosotros no habéis guardado mis Mal. 2:9
  • Judá ha profanado la santidad de Jehová que amó, y casádose con hija de dios Mal. 2:11
  • de las tiendas de Jacob al hombre que hiciere esto, al que vela, y al que Mal. 2:12
  • de lágrimas, de llanto, y de clamor; así que no miraré más á presente, para Mal. 2:13
  • del espíritu? ¿Y por qué uno? Para que procurara una simiente de Dios Mal. 2:15
  • Porque Jehová Dios de Israel ha dicho que él aborrece que sea repudiada; y Mal. 2:16
  • le hemos cansado? Cuando decís: Cualquiera que mal hace agrada á Jehová, y en Mal. 2:17
  • los hechiceros y adúlteros; y contra los que juran mentira, y los que detienen Mal. 3:5
  • y vaciaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde. Mal. 3:10
  • demás es servir á Dios; ¿y qué aprovecha que guardemos su ley, y que andemos Mal. 3:14
  • Decimos pues ahora, que bienaventurados los soberbios, y Mal. 3:15
  • Entonces los que temen á Jehová hablaron cada uno á Mal. 3:16
  • dicho Jehová de los ejércitos, en el día que yo tengo de hacer: y perdonarélos Mal. 3:17
  • entre el justo y el malo, entre el que sirve á Dios y el que no le sirve. Mal. 3:18
  • horno; y todos los soberbios, y todos los que hacen maldad, serán estopa; y Mal. 4:1
  • Mas á vosotros los que teméis mi nombre, nacerá el Sol de Mal. 4:2
  • las plantas de vuestros pies, en el día que yo hago, ha dicho Jehová de los Mal. 4:3
  • yo os envío á Elías el profeta, antes que venga el día de Jehová grande y Mal. 4:5
  • de los hijos á los padres: no sea que yo venga, y con destrucción hiera Mal. 4:6
  • y el rey David engendró á Salomón de la que fué mujer de Urías: Mt. 1:6
  • De manera que todas las generaciones desde Mt. 1:17
  • Y el nacimiento de Jesucristo fué así: Que siendo María su madre desposada Mt. 1:18
  • temas de recibir á María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Mt. 1:20
  • Todo esto aconteció para que se cumpliese lo que fué dicho por Mt. 1:22
  • un hijo, Y llamarás su nombre Emmanuel, que declarado, es: Con nosotros Dios. Mt. 1:23
  • Y no la conoció hasta que parió á su hijo primogénito: y Mt. 1:25
  • Dónde está el Rey de los Judíos, que ha nacido? porque su estrella Mt. 2:2
  • de Judá; Porque de ti saldrá un guiador, Que apacentará á mi pueblo Israel. Mt. 2:6
  • con diligencia por el niño; y después que le hallareis, hacédmelo saber Mt. 2:8
  • al rey, se fueron: y he aquí la estrella que habían visto en el oriente, iba Mt. 2:9
  • avisados por revelación en sueños que no volviesen á Herodes, se Mt. 2:12
  • madre, y huye á Egipto, y estáte allá hasta que yo te lo diga; porque ha de Mt. 2:13
  • allá hasta la muerte de Herodes: para que se cumpliese lo que fué dicho por Mt. 2:15
  • mucho, y envió, y mató á todos los niños que había en Bethlehem y en todos Mt. 2:16
  • Entonces fué cumplido lo que se había dicho por el profeta Mt. 2:17
  • lamentación, lloro y gemido: Rachêl que llora sus hijos, Y no quiso ser Mt. 2:18
  • y á su madre, y vete á tierra de Israel; que muertos son los que procuraban Mt. 2:20
  • Y oyendo que Archelao reinaba en Judea en lugar Mt. 2:22
  • Y vino, y habitó en la ciudad que se llama Nazaret: para que se Mt. 2:23
  • Y diciendo: Arrepentíos, que el reino de los cielos se ha Mt. 3:2
  • cual fué dicho por el profeta Isaías, que dijo: Voz de uno que clama en el Mt. 3:3
  • de los Fariseos y de los Saduceos, que venían á su bautismo, decíales Mt. 3:7
  • tenemos por padre: porque yo os digo, que puede Dios despertar hijos á Mt. 3:9
  • á la raíz de los árboles; y todo árbol que no hace buen fruto, es cortado y Mt. 3:10
  • en agua para arrepentimiento; mas el que viene tras mí, más poderoso es que Mt. 3:11
  • en el alfolí, y quemará la paja en fuego que nunca se apagará. Mt. 3:12
  • Y Jesús, después que fué bautizado, subió luego del Mt. 3:16
  • Y he aquí una voz de los cielos que decía: Este es mi Hijo amado, en el Mt. 3:17
  • tentador, dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se hagan pan. Mt. 4:3
  • pan vivirá el hombre, mas con toda palabra que sale de la boca de Dios. Mt. 4:4
  • dice: Si eres Hijo de Dios, échate abajo; que escrito está: A sus ángeles Mt. 4:6
  • Entonces Jesús le dice: Vete, Satanás, que escrito está: Al Señor tu Dios Mt. 4:10
  • Mas oyendo Jesús que Juan era preso, se volvió á Galilea; Mt. 4:12
  • Para que se cumpliese lo que fué dicho por Mt. 4:14
  • Jesús á predicar, y á decir: Arrepentíos, que el reino de los cielos se ha Mt. 4:17
  • de Galilea, vió á dos hermanos, Simón, que es llamado Pedro, y Andrés su Mt. 4:18
  • hermano, en el barco con Zebedeo, su padre, que remendaban sus redes; y los Mt. 4:21
  • toda la Siria; y le trajeron todos los que tenían mal: los tomados de Mt. 4:24
  • Bienaventurados los que lloran: porque ellos recibirán Mt. 5:4
  • Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia Mt. 5:6
  • Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la Mt. 5:10
  • vuestra merced es grande en los cielos: que así persiguieron á los profetas Mt. 5:12
  • el candelero, y alumbra á todos los que están en casa. Mt. 5:15
  • luz delante de los hombres, para que vean vuestras obras buenas, y Mt. 5:16
  • No penséis que he venido para abrogar la ley ó los Mt. 5:17
  • Porque de cierto os digo, que hasta que perezca el cielo y la Mt. 5:18
  • De manera que cualquiera que infringiere uno de Mt. 5:19
  • Porque os digo, que si vuestra justicia no fuere mayor Mt. 5:20
  • Oísteis que fué dicho á los antiguos: No Mt. 5:21
  • Mas yo os digo, que cualquiera que se enojare Mt. 5:22
  • al altar, y allí te acordares de que tu hermano tiene algo contra ti, Mt. 5:23
  • con tu adversario presto, entre tanto que estás con Él en el camino; porque Mt. 5:25
  • De cierto te digo, que no saldrás de allí, hasta que Mt. 5:26
  • Oísteis que fué dicho: No adulterarás: Mt. 5:27
  • Mas yo os digo, que cualquiera que mira á una mujer Mt. 5:28
  • ocasión de caer, sácalo, y échalo de ti: que mejor te es que se pierda uno Mt. 5:29
  • ocasión de caer, córtala, y échala de ti: que mejor te es que se pierda uno de Mt. 5:30
  • También fué dicho: Cualquiera que repudiare á su mujer, déle carta Mt. 5:31
  • Mas yo os digo, que el que repudiare á su mujer, fuera Mt. 5:32
  • Además habéis oído que fué dicho á los antiguos: No te Mt. 5:33
  • vuestro hablar: Sí, sí; No, no; porque lo que es más de esto, de mal procede. Mt. 5:37
  • Oísteis que fué dicho á los antiguos: Ojo por Mt. 5:38
  • No resistáis al mal; antes á cualquiera que te hiriere en tu mejilla diestra Mt. 5:39
  • Y al que quisiere ponerte á pleito y tomarte Mt. 5:40
  • Y á cualquiera que te cargare por una milla, ve con Él Mt. 5:41
  • Al que te pidiere, dale; y al que quisiere Mt. 5:42
  • Oísteis que fué dicho: Amarás á tu prójimo, y Mt. 5:43
  • Amad á vuestros enemigos, bendecid á los que os maldicen, haced bien á los que Mt. 5:44
  • Para que seáis hijos de vuestro Padre que Mt. 5:45
  • Porque si amareis á los que os aman, ¿qué recompensa tendréis Mt. 5:46
  • vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto. Mt. 5:48
  • MIRAD que no hagáis vuestra justicia delante Mt. 6:1
  • de los hombres: de cierto os digo, que ya tienen su recompensa. Mt. 6:2
  • haces limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha; Mt. 6:3
  • Para que sea tu limosna en secreto: y tu Mt. 6:4
  • vistos de los hombres: de cierto os digo, que ya tienen su pago. Mt. 6:5
  • y cerrada tu puerta, ora á tu Padre que está en secreto; y tu Padre que Mt. 6:6
  • no seáis prolijos, como los Gentiles; que piensan que por su parlería Mt. 6:7
  • sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis. Mt. 6:8
  • Vosotros pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado Mt. 6:9
  • sus rostros para parecer á los hombres que ayunan: de cierto os digo, que Mt. 6:16
  • Para no parecer á los hombres que ayunas, sino á tu Padre que está en Mt. 6:18
  • La lámpara del cuerpo es el ojo: así que, si tu ojo fuere sincero, todo tu Mt. 6:22
  • malo, todo tu cuerpo será tenebroso. Así que, si la lumbre que en ti hay son Mt. 6:23
  • por vuestra vida, qué habéis de comer, ó que habéis de beber; ni por vuestro Mt. 6:25
  • Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni allegan Mt. 6:26
  • Mas os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria Mt. 6:29
  • Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana es echada en el Mt. 6:30
  • los Gentiles buscan todas estas cosas: que vuestro Padre celestial sabe que Mt. 6:32
  • Así que, no os congojéis por el día de Mt. 6:34
  • NO juzguéis, para que no seáis juzgados. Mt. 7:1
  • Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados; y con la Mt. 7:2
  • Y ¿por qué miras la mota que está en el ojo de tu hermano, y no Mt. 7:3
  • Porque cualquiera que pide, recibe; y el que busca, halla Mt. 7:8
  • vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos, dará buenas Mt. 7:11
  • Así que, todas las cosas que quisierais que Mt. 7:12
  • es la puerta, y espacioso el camino que lleva á perdición, y muchos son Mt. 7:13
  • es la puerta, y angosto el camino que lleva á la vida, y pocos son los Mt. 7:14
  • Y guardaos de los falsos profetas, que vienen á vosotros con vestidos de Mt. 7:15
  • Todo árbol que no lleva buen fruto, córtase y Mt. 7:19
  • Así que, por sus frutos los conoceréis. Mt. 7:20
  • No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en Mt. 7:21
  • Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace Mt. 7:24
  • Y cualquiera que me oye estas palabras, y no las Mt. 7:26
  • Y fué que, como Jesús acabó estas palabras Mt. 7:28
  • al sacerdote, y ofrece el presente que mandó Moisés, para testimonio Mt. 8:4
  • centurión, y dijo: Señor, no soy digno de que entres debajo de mi techado; mas Mt. 8:8
  • oyendo Jesús, se maravilló, y dijo á los que le seguían: De cierto os digo Mt. 8:10
  • Y os digo que vendrán muchos del oriente y del Mt. 8:11
  • Para que se cumpliese lo que fué dicho por Mt. 8:17
  • dijo: Maestro, te seguiré á donde quiera que fueres. Mt. 8:19
  • le dijo: Señor, dame licencia para que vaya primero, y entierre á mi Mt. 8:21
  • Y Jesús le dijo: Sígueme; deja que los muertos entierren á sus Mt. 8:22
  • fué hecho en la mar un gran movimiento, que el barco se cubría de las ondas Mt. 8:24
  • le despertaron, diciendo: Señor, sálvanos, que perecemos. Mt. 8:25
  • diciendo: ¿Qué hombre es éste, que aun los vientos y la mar le Mt. 8:27
  • vinieron al encuentro dos endemoniados que salían de los sepulcros, fieros en Mt. 8:28
  • la ciudad, contaron todas las cosas, y lo que había pasado con los Mt. 8:33
  • á Jesús: Y cuando le vieron, le rogaban que saliese de sus términos. Mt. 8:34
  • Pues para que sepáis que el Hijo del hombre tiene Mt. 9:6
  • se maravillaron, y glorificaron á Dios, que había dado tal potestad á los Mt. 9:8
  • Y pasando Jesús de allí, vió á un hombre que estaba sentado al banco de los Mt. 9:9
  • Y aconteció que estando Él sentado á la mesa en Mt. 9:10
  • Y oyéndolo Jesús, le dijo: Los que están sanos no tienen necesidad Mt. 9:12
  • Y Jesús les dijo: ¿Pueden los que son de bodas tener luto entre Mt. 9:15
  • los tañedores de flautas, y la gente que hacía bullicio, Mt. 9:23
  • Díceles: Apartaos, que la muchacha no es muerta, mas Mt. 9:24
  • á Él los ciegos; y Jesús les dice: ¿Creéis que puedo hacer esto? Ellos dicen Mt. 9:28
  • encargó rigurosamente, diciendo: Mirad que nadie lo sepa. Mt. 9:30
  • derramadas y esparcidas como ovejas que no tienen pastor. Mt. 9:36
  • Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros á su mies. Mt. 9:38
  • contra los espíritus inmundos, para que los echasen fuera, y sanasen toda Mt. 10:1
  • apóstoles son estos: el primero, Simón, que es dicho Pedro, y Andrés su Mt. 10:2
  • Simón el Cananita y Judas Iscariote, que también le entregó. Mt. 10:4
  • sea en ella digno, y reposad allí hasta que salgáis. Mt. 10:11
  • Y cualquiera que no os recibiere, ni oyere vuestras Mt. 10:14
  • De cierto os digo, que el castigo será más tolerable á la Mt. 10:15
  • Porque no sois vosotros los que habláis, sino el Espíritu de Mt. 10:20
  • de todos por mi nombre; mas el que soportare hasta el fin, éste será Mt. 10:22
  • huid á la otra: porque de cierto os digo, que no acabaréis de andar todas las Mt. 10:23
  • El discípulo no es más que su maestro, ni el siervo más que su Mt. 10:24
  • Así que, no los temáis; porque nada hay Mt. 10:26
  • Lo que os digo en tinieblas, decidlo en la Mt. 10:27
  • Y no temáis á los que matan el cuerpo, mas al alma no Mt. 10:28
  • Así que, no temáis: más valéis vosotros que Mt. 10:31
  • Cualquiera pues que me confesare delante de los hombres Mt. 10:32
  • Y cualquiera que me negare delante de los hombres Mt. 10:33
  • No penséis que he venido para meter paz en la Mt. 10:34
  • El que ama padre ó madre más que á mí, no Mt. 10:37
  • Y el que no toma su cruz, y sigue en pos de Mt. 10:38
  • El que hallare su vida, la perderá; y el Mt. 10:39
  • El que os recibe á vosotros, á mí recibe Mt. 10:40
  • El que recibe profeta en nombre de profeta Mt. 10:41
  • Y cualquiera que diere á uno de estos pequeñitos un Mt. 10:42
  • Y FUE, que acabando Jesús de dar mandamientos Mt. 11:1
  • Diciendo: ¿Eres tú aquél que había de venir, ó esperaremos á Mt. 11:3
  • dijo: Id, y haced saber á Juan las cosas que oís y veis: Mt. 11:4
  • Y bienaventurado es el que no fuere escandalizado en mí. Mt. 11:6
  • Qué salisteis á ver al desierto? ¿una caña que es meneada del viento? Mt. 11:7
  • de delicados vestidos? He aquí, los que traen vestidos delicados, en Mt. 11:8
  • á ver? ¿un profeta? También os digo, y más que profeta. Mt. 11:9
  • yo envío mi mensajero delante de tu faz, Que aparejará tu camino delante de Mt. 11:10
  • De cierto os digo, que no se levantó entre los que nacen Mt. 11:11
  • Y si queréis recibir, Él es aquel Elías que había de venir. Mt. 11:14
  • El que tiene oídos para oir, oiga. Mt. 11:15
  • generación? Es semejante á los muchachos que se sientan en las plazas, y dan Mt. 11:16
  • Porque vino Juan, que ni comía ni bebía, y dicen Mt. 11:18
  • Vino el Hijo del hombre, que come y bebe, y dicen: He aquí un Mt. 11:19
  • Tiro y en Sidón fueran hechas las maravillas que han sido hechas en vosotras Mt. 11:21
  • Por tanto os digo, que á Tiro y á Sidón será más Mt. 11:22
  • Y tú, Capernaum, que eres levantada hasta el cielo Mt. 11:23
  • Por tanto os digo, que á la tierra de los de Sodoma será Mt. 11:24
  • Padre, Señor del cielo y de la tierra, que hayas escondido estas cosas Mt. 11:25
  • Así, Padre, pues que así agradó en tus ojos. Mt. 11:26
  • Venid á mí todos los que estáis trabajados y cargados, que Mt. 11:28
  • yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y Mt. 11:29
  • dijeron: He aquí tus discípulos hacen lo que no es lícito hacer es sábado. Mt. 12:2
  • qué hizo David, teniendo Él hambre y los que con Él estaban: Mt. 12:3
  • y comió los panes de la proposición, que no le era lícito comer, ni á los Mt. 12:4
  • O ¿no habéis leído en la ley, que los sábados en el templo los Mt. 12:5
  • Pues os digo que uno mayor que el templo está aquí. Mt. 12:6
  • Y he aquí había allí uno que tenía una mano seca: y le Mt. 12:10
  • les dijo: ¿Qué hombre habrá de vosotros, que tenga una oveja, y si cayere Mt. 12:11
  • Pues ¿cuánto más vale un hombre que una oveja? Así que, lícito es en Mt. 12:12
  • Y Él les encargaba eficazmente que no le descubriesen: Mt. 12:16
  • Para que se cumpliese lo que estaba dicho Mt. 12:17
  • La caña cascada no quebrará, Y el pábilo que humea no apagará, Hasta que saque Mt. 12:20
  • ciego y mudo, y le sanó; de tal manera, que el ciego y mudo hablaba y veía. Mt. 12:22
  • El que no es conmigo, contra mí es; y el Mt. 12:30
  • Y cualquiera que hablare contra el Hijo del hombre Mt. 12:32
  • Mas yo os digo, que toda palabra ociosa que hablaren Mt. 12:36
  • á la predicación de Jonás; y he aquí más que Jonás en este lugar. Mt. 12:41
  • la sabiduría de Salomón: y he aquí más que Salomón en este lugar. Mt. 12:42
  • consigo otros siete espíritus peores que Él, y entrados, moran allí; y son Mt. 12:45
  • su madre y sus hermanos estaban fuera, que le querían hablar. Mt. 12:46
  • tu madre y tus hermanos están fuera, que te quieren hablar. Mt. 12:47
  • Y respondiendo Él al que le decía esto, dijo: ¿Quién es mi Mt. 12:48
  • Porque todo aquel que hiciere la voluntad de mi Padre que Mt. 12:50
  • por parábolas, diciendo: He aquí el que sembraba salió á sembrar. Mt. 13:3
  • Y Él respondiendo, les dijo: Por que á vosotros es concedido saber los Mt. 13:11
  • Porque á cualquiera que tiene, se le dará, y tendrá más Mt. 13:12
  • De manera que se cumple en ellos la profecía de Mt. 13:14
  • pesadamente, Y de sus ojos guiñan: Para que no vean de los ojos, Y oigan de Mt. 13:15
  • Porque de cierto os digo, que muchos profetas y justos desearon Mt. 13:17
  • Oid, pues, vosotros la parábola del que siembra: Mt. 13:18
  • viene el malo, y arrebata lo que fué sembrado en su corazón: éste Mt. 13:19
  • Y el que fué sembrado en pedregales, éste es Mt. 13:20
  • no tiene raíz en sí, antes es temporal que venida la aflicción ó la Mt. 13:21
  • Y el que fué sembrado en espinas, éste es el Mt. 13:22
  • Mas el que fué sembrado en buena tierra, éste Mt. 13:23
  • de los cielos es semejante al hombre que siembra buena simiente en su Mt. 13:24
  • Y los siervos le dijeron: ¿Quieres, pues, que vayamos y la cojamos? Mt. 13:28
  • cielos es semejante al grano de mostaza, que tomándolo alguno lo sembró en su Mt. 13:31
  • mayor de las hortalizas, y se hace árbol, que vienen las aves del cielo y Mt. 13:32
  • los cielos es semejante á la levadura que tomó una mujer, y escondió en tres Mt. 13:33
  • Para que se cumpliese lo que fué dicho por Mt. 13:35
  • Y respondiendo Él, les dijo: El que siembra la buena simiente es el Mt. 13:37
  • Y el enemigo que la sembró, es el diablo; y la siega Mt. 13:39
  • De manera que como es cogida la cizaña, y quemada Mt. 13:40
  • de su reino todos los escándalos, y los que hacen iniquidad, Mt. 13:41
  • como el sol en el reino de su Padre: el que tiene oídos para oir, oiga. Mt. 13:43
  • y de gozo de ello va, y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo. Mt. 13:44
  • cielos es semejante al hombre tratante, que busca buenas perlas; Mt. 13:45
  • Que hallando una preciosa perla, fué y Mt. 13:46
  • de los cielos es semejante á la red, que echada en la mar, coge de todas Mt. 13:47
  • es semejante á un padre de familia, que saca de su tesoro cosas nuevas y Mt. 13:52
  • Y aconteció que acabando Jesús estas parábolas Mt. 13:53
  • en la sinagoga de ellos, de tal manera que ellos estaban atónitos, y decían Mt. 13:54
  • Él con juramento de darle todo lo que pidiese. Mt. 14:7
  • mas por el juramento, y por los que estaban juntamente á la mesa Mt. 14:9
  • y tuvo compasión de ellos, y sanó á los que de ellos había enfermos. Mt. 14:14
  • es ya pasado: despide las gentes, para que se vayan por las aldeas, y Mt. 14:15
  • todos, y se hartaron; y alzaron lo que sobró de los pedazos, doce cestas Mt. 14:20
  • Y los que comieron fueron como cinco mil Mt. 14:21
  • Él á la otra parte del lago, entre tanto que Él despedía á las gentes. Mt. 14:22
  • Pedro, y dijo: Señor, si tú eres, manda que yo vaya á ti sobre las aguas. Mt. 14:28
  • Entonces los que estaban en el barco, vinieron y le Mt. 14:33
  • Y le rogaban que solamente tocasen el borde de su Mt. 14:36
  • Honra al padre y á la madre, y, El que maldijere al padre ó á la madre Mt. 15:4
  • Mas vosotros decís: Cualquiera que dijere al padre ó á la madre: Es Mt. 15:5
  • No lo que entra en la boca contamina al Mt. 15:11
  • sus discípulos, le dijeron: ¿Sabes que los Fariseos oyendo esta palabra Mt. 15:12
  • Mas respondiendo Él, dijo: Toda planta que no plantó mi Padre celestial Mt. 15:13
  • No entendéis aún, que todo lo que entra en la boca, va Mt. 15:17
  • Mas lo que sale de la boca, del corazón sale Mt. 15:18
  • Estas cosas son las que contaminan al hombre: que comer con Mt. 15:20
  • Y he aquí una mujer Cananea, que había salido de aquellos términos Mt. 15:22
  • mas los perrillos comen de las migajas que caen de la mesa de sus señores. Mt. 15:27
  • Y llegaron á Él muchas gentes, que tenían consigo cojos, ciegos Mt. 15:30
  • De manera que se maravillaban las gentes, viendo Mt. 15:31
  • dijo: Tengo lástima de la gente, que ya hace tres días que perseveran Mt. 15:32
  • nosotros tantos panes en el desierto, que hartemos á tan gran compañía? Mt. 15:33
  • Y mandó á las gentes que se recostasen sobre la tierra. Mt. 15:35
  • todos, y se hartaron: y alzaron lo que sobró de los pedazos, siete Mt. 15:37
  • Y eran los que habían comido, cuatro mil hombres Mt. 15:38
  • y los Saduceos para tentarle, le pedían que les mostrase señal del cielo. Mt. 16:1
  • arreboles el cielo triste. Hipócritas, que sabéis hacer diferencia en la Mt. 16:3
  • dentro de vosotros, hombres de poca fe, que no tomasteis pan? Mt. 16:8
  • Cómo es que no entendéis que no por el pan os Mt. 16:11
  • Entonces entendieron que no les había dicho que se guardasen Mt. 16:12
  • diciendo: ¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del hombre? Mt. 16:13
  • El les dice: Y vosotros, ¿quién decís que soy? Mt. 16:15
  • no te lo reveló carne ni sangre, mas mi Padre que está en los cielos. Mt. 16:17
  • Mas yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta piedra Mt. 16:18
  • del reino de los cielos; y todo lo que ligares en la tierra será ligado Mt. 16:19
  • Entonces mandó á sus discípulos que á nadie dijesen que Él era Jesús el Mt. 16:20
  • Jesús á declarar á sus discípulos que le convenía ir á Jerusalem, y Mt. 16:21
  • me eres escándalo; porque no entiendes lo que es de Dios sino lo que es de Mt. 16:23
  • Porque cualquiera que quisiere salvar su vida, la perderá Mt. 16:25
  • De cierto os digo: hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la Mt. 16:28
  • Pedro, dijo á Jesús: Señor, bien es que nos quedemos aquí: si quieres Mt. 17:4
  • Él hablando, he aquí una nube de luz que los cubrió; y he aquí una voz de Mt. 17:5
  • No digáis á nadie la visión, hasta que el Hijo del hombre resucite de Mt. 17:9
  • Por qué dicen pues los escribas que es menester que Elías venga Mt. 17:10
  • Mas os digo, que ya vino Elías, y no le conocieron Mt. 17:12
  • Los discípulos entonces entendieron, que les habló de Juan el Bautista. Mt. 17:13
  • Señor, ten misericordia de mi hijo, que es lunático, y padece malamente Mt. 17:15
  • incredulidad; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de Mt. 17:20
  • á Capernaum, vinieron á Pedro los que cobraban las dos dracmas, y Mt. 17:24
  • mar, y echa el anzuelo, y el primer pez que viniere, tómalo, y abierta su Mt. 17:27
  • Y dijo: De cierto os digo, que si no os volviereis, y fuereis Mt. 18:3
  • Así que, cualquiera que se humillare como Mt. 18:4
  • Y cualquiera que recibiere á un tal niño en mi Mt. 18:5
  • Y cualquiera que escandalizare á alguno de estos Mt. 18:6
  • por los escándalos! porque necesario es que vengan escándalos; mas ¡ay de Mt. 18:7
  • te es entrar cojo ó manco en la vida, que teniendo dos manos ó dos pies Mt. 18:8
  • te es entrar con un solo ojo en la vida, que teniendo dos ojos ser echado en Mt. 18:9
  • de estos pequeños; porque os digo que sus ángeles en los cielos ven Mt. 18:10
  • del hombre ha venido para salvar lo que se había perdido. Mt. 18:11
  • dejadas las noventa y nueve, á buscar la que se había descarriado? Mt. 18:12
  • aconteciese hallarla, de cierto os digo, que más se goza de aquélla, que de Mt. 18:13
  • Así, no es la voluntad de vuestro Padre que está en los cielos, que se pierda Mt. 18:14
  • oyere, toma aún contigo uno ó dos, para que en boca de dos ó de tres testigos Mt. 18:16
  • De cierto os digo que todo lo que ligareis en la tierra Mt. 18:18
  • Otra vez os digo, que si dos de vosotros se convinieren Mt. 18:19
  • cuántas veces perdonaré á mi hermano que pecare contra mí? ¿hasta siete? Mt. 18:21
  • los cielos es semejante á un hombre rey, que quiso hacer cuentas con sus Mt. 18:23
  • á hacer cuentas, le fué presentado uno que le debía diez mil talentos. Mt. 18:24
  • y á su mujer é hijos, con todo lo que tenía, y que se le pagase. Mt. 18:25
  • siervo, halló á uno de sus consiervos, que le debía cien denarios; y Mt. 18:28
  • sino fué, y le echó en la cárcel hasta que pagase la deuda. Mt. 18:30
  • Y viendo sus consiervos lo que pasaba, se entristecieron mucho, y Mt. 18:31
  • enojado, le entregó á los verdugos, hasta que pagase todo lo que le debía. Mt. 18:34
  • Y ACONTECIÓ que acabando Jesús estas palabras, se Mt. 19:1
  • respondiendo, les dijo: ¿No habéis leído que el que los hizo al principio Mt. 19:4
  • Así que, no son ya más dos, sino una carne Mt. 19:6
  • Y yo os digo que cualquiera que repudiare á su mujer Mt. 19:9
  • Porque hay eunucos que nacieron así del vientre de su Mt. 19:12
  • le fueron presentados unos niños, para que pusiese las manos sobre ellos, y Mt. 19:13
  • Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes, y da lo á los pobres, y Mt. 19:21
  • á sus discípulos: De cierto os digo, que un rico difícilmente entrará en Mt. 19:23
  • Mas os digo, que más liviano trabajo es pasar un Mt. 19:24
  • Y Jesús les dijo: De cierto os digo, que vosotros que me habéis seguido Mt. 19:28
  • Y cualquiera que dejare casas, ó hermanos, ó Mt. 19:29
  • semejante á un hombre, padre de familia, que salió por la mañana á ajustar Mt. 20:1
  • cerca de la hora de las tres, vió otros que estaban en la plaza ociosos; Mt. 20:3
  • también vosotros á mi viña, y os daré lo que fuere justo. Y ellos fueron. Mt. 20:4
  • cerca de la hora undécima, halló otros que estaban ociosos; y díceles: ¿Por Mt. 20:6
  • vosotros á la viña, y recibiréis lo que fuere justo. Mt. 20:7
  • Y viniendo los que habían ido cerca de la hora Mt. 20:9
  • viniendo también los primeros, pensaron que habían de recibir más; pero Mt. 20:10
  • hora, y los has hecho iguales á nosotros, que hemos llevado la carga y el Mt. 20:12
  • Toma lo que es tuyo, y vete; mas quiero dar á Mt. 20:14
  • No me es lícito á mi hacer lo que quiero con lo mío? ó ¿es malo tu Mt. 20:15
  • Y le entregarán á los Gentiles para que le escarnezcan, y azoten, y Mt. 20:19
  • Él le dijo: ¿Qué quieres? Ella le dijo: Di que se sienten estos dos hijos míos Mt. 20:21
  • Jesús respondiendo, dijo: No sabéis lo que pedís: ¿podéis beber el vaso que Mt. 20:22
  • mi vaso beberéis, y del bautismo de que yo soy bautizado, seréis Mt. 20:23
  • Entonces Jesús llamándolos, dijo: Sabéis que los príncipes de los Gentiles se Mt. 20:25
  • Mas entre vosotros no será así; sino el que quisiere entre vosotros hacerse Mt. 20:26
  • Y el que quisiere entre vosotros ser el Mt. 20:27
  • sentados junto al camino, como oyeron que Jesús pasaba, clamaron, diciendo Mt. 20:30
  • Y la gente les reñía para que callasen; mas ellos clamaban más Mt. 20:31
  • Jesús, los llamó, y dijo: ¿Qué queréis que haga por vosotros? Mt. 20:32
  • Ellos le dicen: Señor, que sean abiertos nuestros ojos. Mt. 20:33
  • Diciéndoles: Id á la aldea que está delante de vosotros, y luego Mt. 21:2
  • Y todo esto fué hecho, para que se cumpliese lo que fué dicho por Mt. 21:4
  • Y la compañía, que era muy numerosa, tendía sus Mt. 21:8
  • Y las gentes que iban delante, y las que iban detrás Mt. 21:9
  • templo de Dios, y echó fuera todos los que vendían y compraban en el templo Mt. 21:12
  • y los escribas, viendo las maravillas que hacía, y á los muchachos aclamando Mt. 21:15
  • Y le dijeron: ¿Oyes lo que éstos dicen? Y Jesús les dice: Sí Mt. 21:16
  • Jesús les dijo: De cierto os digo, que si tuviereis fe, y no dudareis Mt. 21:21
  • Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo Mt. 21:22
  • primero. Díceles Jesús: De cierto os digo, que los publicanos y las rameras Mt. 21:31
  • envió sus siervos á los labradores, para que recibiesen sus frutos. Mt. 21:34
  • Envió de nuevo otros siervos, más que los primeros; é hicieron con ellos Mt. 21:36
  • su viña dará á renta á otros labradores, que le paguen el fruto á sus tiempos. Mt. 21:41
  • leísteis en las Escrituras: La piedra que desecharon los que edificaban Mt. 21:42
  • Por tanto os digo, que el reino de Dios será quitado de Mt. 21:43
  • Y el que cayere sobre esta piedra, será Mt. 21:44
  • los Fariseos sus parábolas, entendieron que hablaba de ellos. Mt. 21:45
  • cielos es semejante á un hombre rey, que hizo bodas á su hijo; Mt. 22:2
  • Y envió sus siervos para que llamasen los llamados á las bodas Mt. 22:3
  • á la verdad están aparejadas; mas los que eran llamados no eran dignos. Mt. 22:8
  • por los caminos, juntaron á todos los que hallaron, juntamente malos y Mt. 22:10
  • Entonces el rey dijo á los que servían: Atado de pies y de manos Mt. 22:13
  • los Herodianos, diciendo: Maestro, sabemos que eres amador de la verdad, y que Mt. 22:16
  • les dice: ¿Cúya es esta figura, y lo que está encima escrito? Mt. 22:20
  • César. Y díceles: Pagad pues á César lo que es de César, y á Dios lo que es Mt. 22:21
  • Aquel día llegaron á Él los Saduceos, que dicen no haber resurrección, y le Mt. 22:23
  • de los muertos, ¿no habéis leído lo que os es dicho por Dios, que dice: Mt. 22:31
  • Entonces los Fariseos, oyendo que había cerrado la boca á los Mt. 22:34
  • Siéntate á mi diestra, Entre tanto que pongo tus enemigos por estrado de Mt. 22:44
  • Así que, todo lo que os dijeren que Mt. 23:3
  • El que es el mayor de vosotros, sea Mt. 23:11
  • Porque el que se ensalzare, será humillado; y el Mt. 23:12
  • reino de los cielos delante de los hombres; que ni vosotros entráis, ni á los Mt. 23:13
  • hecho, le hacéis hijo del infierno doble más que vosotros. Mt. 23:15
  • Ay de vosotros, guías ciegos! que decís: Cualquiera que jurare por Mt. 23:16
  • porque ¿cuál es mayor, el oro, ó el templo que santifica al oro? Mt. 23:17
  • Y: Cualquiera que jurare por el altar, es nada; mas Mt. 23:18
  • cuál es mayor, el presente, ó el altar que santifica al presente? Mt. 23:19
  • Pues el que jurare por el altar, jura por Él, y Mt. 23:20
  • Y el que jurare por el templo, jura por Él Mt. 23:21
  • Y el que jura por el cielo, jura por el Mt. 23:22
  • y el eneldo y el comino, y dejasteis lo que es lo más grave de la ley, es Mt. 23:23
  • Guías ciegos, que coláis el mosquito, mas tragáis Mt. 23:24
  • y Fariseos, hipócritas! porque limpiáis lo que está de fuera del vaso y del Mt. 23:25
  • lo de dentro del vaso y del plato, para que también lo de fuera se haga Mt. 23:26
  • sois semejantes á sepulcros blanqueados, que de fuera, á la verdad, se Mt. 23:27
  • Así que, testimonio dais á vosotros mismos Mt. 23:31
  • Para que venga sobre vosotros toda la sangre Mt. 23:35
  • De cierto os digo que todo esto vendrá sobre esta Mt. 23:36
  • Jerusalem, Jerusalem, que matas á los profetas, y apedreas Mt. 23:37
  • Porque os digo que desde ahora no me veréis, hasta que Mt. 23:39
  • dijo: ¿Veis todo esto? de cierto os digo, que no será dejada aquí piedra Mt. 24:2
  • Y respondiendo Jesús, les dijo: Mirad que nadie os engañe. Mt. 24:4
  • guerras, y rumores de guerras: mirad que no os turbéis; porque es menester Mt. 24:6
  • Mas el que perseverare hasta el fin, éste será Mt. 24:13
  • viereis la abominación del asolamiento, que fué dicha por Daniel profeta, que Mt. 24:15
  • Entonces los que están en Judea, huyan á los montes; Mt. 24:16
  • Y el que sobre el terrado, no descienda á Mt. 24:17
  • Y el que en el campo, no vuelva atrás á Mt. 24:18
  • Mas ¡ay de las preñadas, y de las que crían en aquellos días! Mt. 24:19
  • Orad, pues, que vuestra huída no sea en invierno Mt. 24:20
  • grandes y prodigios; de tal manera que engañarán, si es posible, aun á Mt. 24:24
  • Así que, si os dijeren: He aquí en el Mt. 24:26
  • Porque como el relámpago que sale del oriente y se muestra hasta Mt. 24:27
  • Porque donde quiera que estuviere el cuerpo muerto, allí se Mt. 24:28
  • de la tierra, y verán al Hijo del hombre que vendrá sobre las nubes del cielo Mt. 24:30
  • se enternece, y las hojas brotan, sabéis que el verano está cerca. Mt. 24:32
  • cuando viereis todas estas cosas, sabed que está cercano, á las puertas. Mt. 24:33
  • De cierto os digo, que no pasará esta generación, que Mt. 24:34
  • y dando en casamiento, hasta el día que Noé entró en el arca, Mt. 24:38
  • Y no conocieron hasta que vino el diluvio y llevó á todos Mt. 24:39
  • Esto empero sabed, que si el padre de la familia supiese Mt. 24:43
  • el Hijo del hombre ha de venir á la hora que no pensáis. Mt. 24:44
  • cual puso su señor sobre su familia para que les dé alimento á tiempo? Mt. 24:45
  • De cierto os digo, que sobre todos sus bienes le pondrá. Mt. 24:47
  • el señor de aquel siervo en el día que no espera, y á la hora que no sabe, Mt. 24:50
  • cielos será semejante á diez vírgenes, que tomando sus lámparas, salieron á Mt. 25:1
  • Las que eran fatuas, tomando sus lámparas Mt. 25:3
  • á nosotras y á vosotras, id antes á los que venden, y comprad para vosotras. Mt. 25:9
  • Y mientras que ellas iban á comprar, vino el Mt. 25:10
  • respondiendo Él, dijo: De cierto os digo, que no os conozco. Mt. 25:12
  • porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del hombre ha de venir. Mt. 25:13
  • reino de los cielos es como un hombre que partiéndose lejos llamó á sus Mt. 25:14
  • Y el que había recibido cinco talentos se Mt. 25:16
  • Asimismo el que había recibido dos, ganó también Él Mt. 25:17
  • Mas el que había recibido uno, fué y cavó en Mt. 25:18
  • Y llegando el que había recibido cinco talentos Mt. 25:20
  • Y llegando también el que había recibido dos talentos, dijo Mt. 25:22
  • Y llegando también el que había recibido un talento, dijo Mt. 25:24
  • talento en la tierra: he aquí tienes lo que es tuyo. Mt. 25:25
  • le dijo: Malo y negligente siervo, sabías que siego donde no sembré y que Mt. 25:26
  • y viniendo yo, hubiera recibido lo que es mío con usura. Mt. 25:27
  • Quitadle pues el talento, y dadlo al que tiene diez talentos. Mt. 25:28
  • Porque á cualquiera que tuviere, le será dado, y tendrá más Mt. 25:29
  • Entonces el Rey dirá á los que estarán á su derecha: Venid Mt. 25:34
  • el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis á uno de Mt. 25:40
  • Entonces dirá también á los que estarán á la izquierda: Apartaos de Mt. 25:41
  • responderá, diciendo: De cierto os digo que en cuanto no lo hicisteis á uno Mt. 25:45
  • Y ACONTECIÓ que, como hubo acabado Jesús todas Mt. 26:1
  • Sabéis que dentro de dos días se hace la Mt. 26:2
  • De cierto os digo, que donde quiera que este evangelio Mt. 26:13
  • Entonces uno de los doce, que se llamaba Judas Iscariote, fué á Mt. 26:14
  • á Jesús, diciéndole: ¿Dónde quieres que aderecemos para ti para comer Mt. 26:17
  • Y comiendo ellos, dijo: De cierto os digo, que uno de vosotros me ha de Mt. 26:21
  • Entonces Él respondiendo, dijo: El que mete la mano conmigo en el plato Mt. 26:23
  • Entonces respondiendo Judas, que le entregaba, dijo. ¿Soy yo Mt. 26:25
  • Y os digo, que desde ahora no beberé más de este Mt. 26:29
  • Mas después que haya resucitado, iré delante de Mt. 26:32
  • Jesús le dice: De cierto te digo que esta noche, antes que el gallo Mt. 26:34
  • llegó Jesús con ellos á la aldea que se llama Gethsemaní, y dice á sus Mt. 26:36
  • Velad y orad, para que no entréis en tentación: el Mt. 26:41
  • mío, si no puede este vaso pasar de mí sin que yo lo beba, hágase tu voluntad. Mt. 26:42
  • Levantaos, vamos: he aquí ha llegado el que me ha entregado. Mt. 26:46
  • Y el que le entregaba les había dado señal Mt. 26:48
  • Y luego que llegó á Jesús, dijo: Salve, Maestro Mt. 26:49
  • Y he aquí, uno de los que estaban con Jesús, extendiendo la Mt. 26:51
  • tu espada á su lugar; porque todos los que tomaren espada, á espada Mt. 26:52
  • Acaso piensas que no puedo ahora orar á mi Padre, y Mt. 26:53
  • Cómo, pues, se cumplirían las Escrituras, que así conviene que sea hecho? Mt. 26:54
  • Mas todo esto se hace, para que se cumplan las Escrituras de los Mt. 26:56
  • Que dijeron: Este dijo: Puedo derribar Mt. 26:61
  • le dijo: Te conjuro por el Dios viviente, que nos digas si eres tú el Cristo Mt. 26:63
  • le dijo: Tú lo has dicho: y aun os digo, que desde ahora habéis de ver al Mt. 26:64
  • Profetízanos tú, Cristo, quién es el que te ha herido. Mt. 26:68
  • delante de todos, diciendo: No sé lo que dices. Mt. 26:70
  • á la puerta, le vió otra, y dijo á los que estaban allí: También éste estaba Mt. 26:71
  • Y un poco después llegaron los que estaban por allí, y dijeron á Pedro Mt. 26:73
  • acordó Pedro de las palabras de Jesús, que le dijo: Antes que cante el gallo Mt. 26:75
  • Entonces Judas, el que le había entregado, viendo que era Mt. 27:3
  • Entonces se cumplió lo que fué dicho por el profeta Jeremías Mt. 27:9
  • respondió ni una palabra; de tal manera que el presidente se maravillaba mucho, Mt. 27:14
  • Y tenían entonces un preso famoso que se llamaba Barrabás. Mt. 27:16
  • ellos, les dijo Pilato; ¿Cuál queréis que os suelte? ¿á Barrabás ó á Jesús Mt. 27:17
  • Porque sabía que por envidia le habían entregado. Mt. 27:18
  • su mujer envió á Él, diciendo: No tengas que ver con aquel justo; porque hoy Mt. 27:19
  • y los ancianos, persuadieron al pueblo que pidiese á Barrabás, y á Jesús Mt. 27:20
  • les dijo: ¿Cuál de los dos queréis que os suelte? Y ellos dijeron: á Mt. 27:21
  • Pilato les dijo: ¿Qué pues haré de Jesús que se dice el Cristo? Dícenle todos Mt. 27:22
  • Y viendo Pilato que nada adelantaba, antes se hacía más Mt. 27:24
  • Y después que le hubieron escarnecido, le Mt. 27:31
  • Y saliendo, hallaron á un Cireneo, que se llamaba Simón: á éste cargaron Mt. 27:32
  • Y como llegaron al lugar que se llamaba Gólgotha, que es dicho Mt. 27:33
  • Y después que le hubieron crucificado Mt. 27:35
  • Y los que pasaban, le decían injurias Mt. 27:39
  • Y diciendo: Tú, el que derribas el templo, y en tres Mt. 27:40
  • mismo también le zaherían los ladrones que estaban crucificados con Él. Mt. 27:44
  • Y algunos de los que estaban allí, oyéndolo, decían: A Mt. 27:47
  • sepulcros, y muchos cuerpos de santos que habían dormido, se levantaron; Mt. 27:52
  • Y el centurión, y los que estaban con Él guardando á Jesús Mt. 27:54
  • cuerpo de Jesús: entonces Pilato mandó que se le diese el cuerpo. Mt. 27:58
  • Y lo puso en su sepulcro nuevo, que había labrado en la peña: y Mt. 27:60
  • Y el siguiente día, que es después de la preparación, se Mt. 27:62
  • Diciendo: Señor, nos acordamos que aquel engañador dijo, viviendo Mt. 27:63
  • Manda, pues, que se asegure el sepulcro hasta el Mt. 27:64
  • Y LA víspera de sábado, que amanece para el primer día de la Mt. 28:1
  • mujeres: No temáis vosotras; porque yo sé que buscáis á Jesús, que fué Mt. 28:5
  • E id presto, decid á sus discípulos que ha resucitado de los muertos: y he Mt. 28:7
  • id, dad las nuevas á mis hermanos, para que vayan á Galilea, y allí me Mt. 28:10
  • de los sacerdotes de todas las cosas que habían acontecido. Mt. 28:11
  • Enseñándoles que guarden todas las cosas que os he Mt. 28:20
  • envío á mi mensajero delante de tu faz, Que apareje tu camino delante de ti. Mc. 1:2
  • Voz del que clama en el desierto: Aparejad el Mc. 1:3
  • Y predicaba, diciendo: Viene tras mí el que es más poderoso que yo, al cual Mc. 1:7
  • Y aconteció en aquellos días, que Jesús vino de Nazaret de Galilea Mc. 1:9
  • los cielos, y al Espíritu como paloma, que descendía sobre Él. Mc. 1:10
  • Y hubo una voz de los cielos que decía: Tú eres mi Hijo amado; en ti Mc. 1:11
  • Mas después que Juan fué encarcelado, Jesús vino á Mc. 1:14
  • vió á Simón, y á Andrés su hermano, que echaban la red en la mar; porque Mc. 1:16
  • dijo Jesús: Venid en pos de mí, y haré que seáis pescadores de hombres. Mc. 1:17
  • Juan su hermano, también ellos en el navío, que aderezaban las redes. Mc. 1:19
  • Y todos se maravillaron, de tal manera que inquirían entre sí, diciendo: ¿Qué Mc. 1:27
  • Y cuando fué la tarde, luego que el sol se puso, traían á Él todos Mc. 1:32
  • Y sanó á muchos que estaban enfermos de diversas Mc. 1:34
  • Y le siguió Simón, y los que estaban con Él; Mc. 1:36
  • dice: Vamos á los lugares vecinos, para que predique también allí; porque Mc. 1:38
  • Y así que hubo Él hablado, la lepra se fué Mc. 1:42
  • al sacerdote, y ofrece por tu limpieza lo que Moisés mandó, para testimonio Mc. 1:44
  • mucho, y á divulgar el hecho, de manera que ya Jesús no podía entrar Mc. 1:45
  • después de algunos días, y se oyó que estaba en casa. Mc. 2:1
  • Y luego se juntaron á Él muchos, que ya no cabían ni aun á la puerta; y Mc. 2:2
  • á Él unos trayendo un paralítico, que era traído por cuatro. Mc. 2:3
  • y haciendo abertura, bajaron el lecho en que yacía el paralítico. Mc. 2:4
  • Y conociendo luego Jesús en su espíritu que pensaban así dentro de sí mismos Mc. 2:8
  • Pues para que sepáis que el Hijo del hombre tiene Mc. 2:10
  • se salió delante de todos, de manera que todos se asombraron, y Mc. 2:12
  • Y aconteció que estando Jesús á la mesa en casa de Mc. 2:15
  • dijeron á sus discípulos: ¿Qué es esto, que Él come y bebe con los Mc. 2:16
  • no tienen necesidad de médico, mas los que tienen mal. No he venido á Mc. 2:17
  • Y Jesús les dice: ¿Pueden ayunar los que están de bodas, cuando el esposo Mc. 2:19
  • Y aconteció que pasando Él por los sembrados en Mc. 2:23
  • He aquí, ¿por qué hacen en sábado lo que no es lícito? Mc. 2:24
  • tuvo necesidad, y tuvo hambre, Él y los que con Él estaban: Mc. 2:25
  • sino á los sacerdotes, y aun dió á los que con Él estaban? Mc. 2:26
  • Así que el Hijo del hombre es Señor aun del Mc. 2:28
  • en la sinagoga; y había allí un hombre que tenía una mano seca. Mc. 3:1
  • Entonces dijo al hombre que tenía la mano seca: Levántate en Mc. 3:3
  • Y dijo á sus discípulos que le estuviese siempre apercibida la Mc. 3:9
  • Porque había sanado á muchos; de manera que caían sobre Él cuantos tenían Mc. 3:10
  • Mas Él les reñía mucho que no le manifestasen. Mc. 3:12
  • Y subió al monte, y llamó á sí á los que Él quiso; y vinieron á Él. Mc. 3:13
  • Y estableció doce, para que estuviesen con Él, y para Mc. 3:14
  • Y que tuviesen potestad de sanar Mc. 3:15
  • de Jacobo; y les apellidó Boanerges, que es, Hijos del trueno; Mc. 3:17
  • Y á Judas Iscariote, el que le entregó. Y vinieron á casa. Mc. 3:19
  • Y agolpóse de nuevo la gente, de modo que ellos ni aun podían comer pan. Mc. 3:20
  • Y los escribas que habían venido de Jerusalem, decían Mc. 3:22
  • De cierto os digo que todos los pecados serán perdonados Mc. 3:28
  • Mas cualquiera que blasfemare contra el Espíritu Santo Mc. 3:29
  • Y mirando á los que estaban sentados alrededor de Él Mc. 3:34
  • Porque cualquiera que hiciere la voluntad de Dios, éste Mc. 3:35
  • mar, y se juntó á Él mucha gente; tanto, que entrándose Él en un barco, se Mc. 4:1
  • Y aconteció sembrando, que una parte cayó junto al camino; y Mc. 4:4
  • parte cayó en buena tierra, y dió fruto, que subió y creció: y llevó uno á Mc. 4:8
  • Entonces les dijo: El que tiene oídos para oir, oiga. Mc. 4:9
  • Y cuando estuvo solo, le preguntaron los que estaban cerca de Él con los doce Mc. 4:10
  • el misterio del reino de Dios; mas á los que están fuera, por parábolas todas Mc. 4:11
  • Para que viendo, vean y no echen de ver; y Mc. 4:12
  • El que siembra es el que siembra la Mc. 4:14
  • son los de junto al camino: en los que la palabra es sembrada: mas Mc. 4:15
  • Y asimismo éstos son los que son sembrados en pedregales: los Mc. 4:16
  • tienen raíz en sí, antes son temporales, que en levantándose la tribulación ó Mc. 4:17
  • Y éstos son los que son sembrados entre espinas: los Mc. 4:18
  • engaño de las riquezas, y las codicias que hay en las otras cosas, entrando Mc. 4:19
  • Y éstos son los que fueron sembrados en buena tierra Mc. 4:20
  • Porque no hay nada oculto que no haya de ser manifestado, ni Mc. 4:22
  • Les dijo también: Mirad lo que oís: con la medida que medís, os Mc. 4:24
  • Porque al que tiene, le será dado; y al que no Mc. 4:25
  • Es como el grano de mostaza, que, cuando se siembra en tierra, es Mc. 4:31
  • y echa grandes ramas, de tal manera que las aves del cielo puedan morar Mc. 4:32
  • les hablaba la palabra, conforme á lo que podían oir. Mc. 4:33
  • las olas en el barco, de tal manera que ya se henchía. Mc. 4:37
  • y le dicen: ¿Maestro, no tienes cuidado que perecemos? Mc. 4:38
  • y decían el uno al otro. ¿Quién es éste, que aun el viento y la mar le Mc. 4:41
  • Que tenía domicilio en los sepulcros, y Mc. 5:3
  • Hijo del Dios Altísimo? Te conjuro por Dios que no me atormentes. Mc. 5:7
  • Y le rogaba mucho que no le enviase fuera de aquella Mc. 5:10
  • diciendo: Envíanos á los puercos para que entremos en ellos. Mc. 5:12
  • Y los que apacentaban los puercos huyeron, y Mc. 5:14
  • Y vienen á Jesús, y ven al que había sido atormentado del demonio Mc. 5:15
  • Y les contaron los que lo habían visto, cómo había Mc. 5:16
  • Y comenzaron á rogarle que se fuese de los términos de ellos. Mc. 5:17
  • Y entrando Él en el barco, le rogaba el que había sido fatigado del demonio Mc. 5:18
  • de la sinagoga, llamado Jairo; y luego que le vió, se postró á sus pies, Mc. 5:22
  • ven y pondrás las manos sobre ella para que sea salva, y vivirá. Mc. 5:23
  • Y una mujer que estaba con flujo de sangre doce Mc. 5:25
  • muchos médicos, y había gastado todo lo que tenía, y nada había aprovechado Mc. 5:26
  • sangre se secó; y sintió en el cuerpo que estaba sana de aquel azote. Mc. 5:29
  • Jesús, conociendo en sí mismo la virtud que había salido de Él, volviéndose á Mc. 5:30
  • Y le dijeron sus discípulos: Ves que la multitud te aprieta, y dices Mc. 5:31
  • Y Él miraba alrededor para ver á la que había hecho esto. Mc. 5:32
  • mujer, temiendo y temblando, sabiendo lo que en sí había sido hecho, vino y se Mc. 5:33
  • Mas luego Jesús, oyendo esta razón que se decía, dijo al príncipe de la Mc. 5:36
  • Y no permitió que alguno viniese tras Él sino Pedro Mc. 5:37
  • de la sinagoga, y vió el alboroto, los que lloraban y gemían mucho. Mc. 5:38
  • padre y á la madre de la muchacha, y á los que estaban con Él, y entra donde Mc. 5:40
  • de la muchacha, le dice: Talitha cumi; que es, si lo interpretares Mc. 5:41
  • Mas Él les mandó mucho que nadie lo supiese, y dijo que le Mc. 5:43
  • éste estas cosas? ¿Y qué sabiduría es ésta que le es dada, y tales Mc. 6:2
  • Y les mandó que no llevasen nada para el camino Mc. 6:8
  • Mas que calzasen sandalias, y no vistiesen Mc. 6:9
  • Y les decía: Donde quiera que entréis en una casa, posad en ella Mc. 6:10
  • Y todos aquellos que no os recibieren ni os oyeren Mc. 6:11
  • Y saliendo, predicaban que los hombres se arrepintiesen. Mc. 6:12
  • se había hecho notorio; y dijo: Juan el que bautizaba, ha resucitado de los Mc. 6:14
  • Y oyéndolo Herodes, dijo: Este es Juan el que yo degollé: Él ha resucitado de Mc. 6:16
  • Porque Herodes temía á Juan, sabiendo que era varón justo y santo, y le Mc. 6:20
  • Y venido un día oportuno, en que Herodes, en la fiesta de su Mc. 6:21
  • danzando, y agradando á Herodes y á los que estaban con Él á la mesa, el rey Mc. 6:22
  • Y le juró: Todo lo que me pidieres te daré, hasta la Mc. 6:23
  • al rey, y pidió, diciendo: Quiero que ahora mismo me des en un plato Mc. 6:25
  • mas á causa del juramento, y de los que estaban con Él á la mesa, no Mc. 6:26
  • rey, enviando uno de la guardia, mandó que fuese traída su cabeza; Mc. 6:27
  • con Jesús, y le contaron todo lo que habían hecho, y lo que habían Mc. 6:30
  • y reposad un poco. Porque eran muchos los que iban y venían, que ni aun tenían Mc. 6:31
  • á pie de las ciudades, y llegaron antes que ellos, y se juntaron á Él. Mc. 6:33
  • de ellos, porque eran como ovejas que no tenían pastor; y les comenzó á Mc. 6:34
  • Envíalos para que vayan á los cortijos y aldeas de Mc. 6:36
  • Dadles de comer vosotros. Y le dijeron: ¿Que vayamos y compremos pan por Mc. 6:37
  • Y les mandó que hiciesen recostar á todos por Mc. 6:39
  • los panes, y dió á sus discípulos para que los pusiesen delante: y Mc. 6:41
  • Y los que comieron eran cinco mil hombres. Mc. 6:44
  • Bethsaida de la otra parte, entre tanto que Él despedía la multitud. Mc. 6:45
  • Y después que los hubo despedido, se fué al monte Mc. 6:46
  • Y viéndole ellos, que andaba sobre la mar, pensaron que Mc. 6:49
  • partes enfermos en lechos, á donde oían que estaba. Mc. 6:55
  • Y donde quiera que entraba, en aldeas, ó ciudades, ó Mc. 6:56
  • los Fariseos, y algunos de los escribas, que habían venido de Jerusalem; Mc. 7:1
  • no comen. Y otras muchas cosas hay, que tomaron para guardar, como las Mc. 7:4
  • á la tradición de los ancianos, sino que comen pan con manos comunes? Mc. 7:5
  • Honra á tu padre y á tu madre, y: El que maldijera al padre ó á la madre Mc. 7:10
  • decir, don mío á Dios) todo aquello con que pudiera valerte; Mc. 7:11
  • palabra de Dios con vuestra tradición que disteis: y muchas cosas hacéis Mc. 7:13
  • Nada hay fuera del hombre que entre en Él, que le pueda Mc. 7:15
  • así sin entendimiento? ¿No entendéis que todo lo de fuera que entra en Mc. 7:18
  • Mas decía, que lo que del hombre sale, aquello Mc. 7:20
  • y de Sidón; y entrando en casa, quiso que nadie lo supiese; mas no pudo Mc. 7:24
  • hija tenía un espíritu inmundo, luego que oyó de Él, vino y se echó á sus Mc. 7:25
  • Sirofenisa de nación; y le rogaba que echase fuera de su hija al Mc. 7:26
  • Y como fué á su casa, halló que el demonio había salido, y á la Mc. 7:30
  • traen un sordo y tartamudo, y le ruegan que le ponga la mano encima. Mc. 7:32
  • al cielo, gimió, y le dijo: Ephphatha: que es decir: Sé abierto. Mc. 7:34
  • Y les mandó que no lo dijesen á nadie; pero cuanto Mc. 7:36
  • la multitud, porque ya hace tres días que están conmigo, y no tienen qué Mc. 8:2
  • Entonces mandó á la multitud que se recostase en tierra; y tomando Mc. 8:6
  • pocos pececillos: y los bendijo, y mandó que también los pusiesen delante. Mc. 8:7
  • se hartaron: y levantaron de los pedazos que habían sobrado, siete espuertas. Mc. 8:8
  • Y eran los que comieron, como cuatro mil: y los Mc. 8:9
  • señal esta generación? De cierto os digo que no se dará señal á esta Mc. 8:12
  • y le traen un ciego, y le ruegan que le tocase. Mc. 8:22
  • mirando, dijo: Veo los hombres, pues veo que andan como árboles. Mc. 8:24
  • vez las manos sobre sus ojos, y le hizo que mirase; y fué restablecido, y vió Mc. 8:25
  • diciéndoles: ¿Quién dicen los hombres que soy yo? Mc. 8:27
  • Él les dice: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? Y respondiendo Pedro, le Mc. 8:29
  • Y les apercibió que no hablasen de Él á ninguno. Mc. 8:30
  • Y comenzó á enseñarles, que convenía que el Hijo del hombre Mc. 8:31
  • de mí, Satanás; porque no sabes las cosas que son de Dios, sino las que son Mc. 8:33
  • con sus discípulos, les dijo: Cualquiera que quisiere venir en pos de mí Mc. 8:34
  • Porque el que quisiere salvar su vida, la perderá Mc. 8:35
  • Porque el que se avergonzare de mí y de mis Mc. 8:38
  • TAMBIÉN les dijo: De cierto os digo que hay algunos de los que están aquí Mc. 9:1
  • muy blancos, como la nieve; tanto que ningún lavador en la tierra los Mc. 9:3
  • Y les apareció Elías con Moisés, que hablaban con Jesús. Mc. 9:4
  • Pedro, dice á Jesús: Maestro, bien será que nos quedemos aquí, y hagamos Mc. 9:5
  • Porque no sabía lo que hablaba; que estaban espantados. Mc. 9:6
  • Y vino una nube que les hizo sombra, y una voz de la Mc. 9:7
  • descendiendo ellos del monte, les mandó que á nadie dijesen lo que habían Mc. 9:9
  • Y le preguntaron, diciendo: ¿Qué es lo que los escribas dicen, que es Mc. 9:11
  • y como está escrito del Hijo del hombre, que padezca mucho y sea tenido en Mc. 9:12
  • Empero os digo que Elías ya vino, y le hicieron todo Mc. 9:13
  • compañía alrededor de ellos, y escribas que disputaban con ellos. Mc. 9:14
  • dijo: Maestro, traje á ti mi hijo, que tiene un espíritu mudo, Mc. 9:17
  • El cual, donde quiera que le toma, le despedaza; y echa Mc. 9:18
  • preguntó á su padre: ¿Cuánto tiempo há que le aconteció esto? Y Él dijo Mc. 9:21
  • Y Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo es posible. Mc. 9:23
  • Y como Jesús vió que la multitud se agolpaba, reprendió Mc. 9:25
  • salió; y Él quedó como muerto, de modo que muchos decían: Está muerto. Mc. 9:26
  • allí, caminaron por Galilea; y no quería que nadie lo supiese. Mc. 9:30
  • Y llegó á Capernaum; y así que estuvo en casa, les preguntó: ¿Qué Mc. 9:33
  • El que recibiere en mi nombre uno de los Mc. 9:37
  • diciendo: Maestro, hemos visto á uno que en tu nombre echaba fuera los Mc. 9:38
  • No se lo prohibáis; porque ninguno hay que haga milagro en mi nombre que Mc. 9:39
  • Porque el que no es contra nosotros, por nosotros Mc. 9:40
  • Y cualquiera que os diere un vaso de agua en mi Mc. 9:41
  • Y cualquiera que escandalizare á uno de estos Mc. 9:42
  • mejor te es entrar á la vida manco, que teniendo dos manos ir á la Mc. 9:43
  • mejor te es entrar á la vida cojo, que teniendo dos pies ser echado en Mc. 9:45
  • te es entrar al reino de Dios con un ojo, que teniendo dos ojos ser echado á Mc. 9:47
  • Y los que eran dos, serán hechos una carne Mc. 10:8
  • Pues lo que Dios juntó, no lo aparte el hombre. Mc. 10:9
  • Y les dice: Cualquiera que repudiare á su mujer, y se casare Mc. 10:11
  • Y le presentaban niños para que los tocase; y los discípulos reñían Mc. 10:13
  • De cierto os digo, que el que no recibiere el reino de Mc. 10:15
  • Una cosa te falta: ve, vende todo lo que tienes, y da á los pobres, y Mc. 10:21
  • entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas! Mc. 10:23
  • difícil es entrar en el reino de Dios, los que confían en las riquezas! Mc. 10:24
  • un camello por el ojo de una aguja, que el rico entrar en el reino de Dios. Mc. 10:25
  • Jesús, dijo: De cierto os digo, que no hay ninguno que haya dejado Mc. 10:29
  • Que no reciba cien tantos ahora en este Mc. 10:30
  • doce aparte, les comenzó á decir las cosas que le habían de acontecer: Mc. 10:32
  • á Él, diciendo: Maestro, querríamos que nos hagas lo que pidiéremos. Mc. 10:35
  • Y Él les dijo: ¿Qué queréis que os haga? Mc. 10:36
  • Y ellos le dijeron: Danos que en tu gloria nos sentemos el uno á Mc. 10:37
  • Entonces Jesús les dijo: No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber del vaso que Mc. 10:38
  • Y Jesús les dijo: A la verdad, del vaso que yo bebo, beberéis; y del Mc. 10:39
  • Mas que os sentéis á mi diestra y á mi Mc. 10:40
  • Mas Jesús, llamándolos, les dice: Sabéis que los que se ven ser príncipes Mc. 10:42
  • así entre vosotros: antes cualquiera que quisiere hacerse grande entre Mc. 10:43
  • Y cualquiera de vosotros que quisiere hacerse el primero, será Mc. 10:44
  • Y oyendo que era Jesús el Nazareno, comenzó á Mc. 10:47
  • Y muchos le reñían, que callase: mas Él daba mayores voces Mc. 10:48
  • respondiendo Jesús, le dice: ¿Qué quieres que te haga? Y el ciego le dice Mc. 10:51
  • Y les dice: Id al lugar que está delante de vosotros, y luego Mc. 11:2
  • os dijere: ¿Por qué hacéis eso? decid que el Señor lo ha menester: y luego Mc. 11:3
  • Y unos de los que estaban allí, les dijeron: ¿Qué Mc. 11:5
  • Y los que iban delante, y los que iban detrás Mc. 11:9
  • Bendito el reino de nuestro padre David que viene: ¡Hosanna en las alturas! Mc. 11:10
  • Y viendo de lejos una higuera que tenía hojas, se acercó, si quizá Mc. 11:13
  • en el templo, comenzó á echar fuera á los que vendían y compraban en el Mc. 11:15
  • Y no consentía que alguien llevase vaso por el templo. Mc. 11:16
  • Y les enseñaba diciendo: ¿No está escrito que mi casa, casa de oración será Mc. 11:17
  • Y pasando por la mañana, vieron que la higuera se había secado desde Mc. 11:20
  • le dice: Maestro, he aquí la higuera que maldijiste, se ha secado. Mc. 11:21
  • Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere á este monte Mc. 11:23
  • Por tanto, os digo que todo lo que orando pidiereis Mc. 11:24
  • si tenéis algo contra alguno, para que vuestro Padre que está en los Mc. 11:25
  • no perdonareis, tampoco vuestro Padre que está en los cielos os perdonará Mc. 11:26
  • al pueblo: porque todos juzgaban de Juan, que verdaderamente era profeta. Mc. 11:32
  • siervo á los labradores, al tiempo, para que tomase de los labradores del Mc. 12:2
  • esta Escritura habéis leído: La piedra que desecharon los que edificaban Mc. 12:10
  • Y procuraban prenderle, porque entendían que decía á ellos aquella parábola Mc. 12:12
  • los Fariseos y de los Herodianos, para que le sorprendiesen en alguna palabra. Mc. 12:13
  • ellos, le dicen: Maestro, sabemos que eres hombre de verdad, y que no Mc. 12:14
  • Por qué me tentáis? Traedme la moneda para que la vea. Mc. 12:15
  • Y respondiendo Jesús, les dijo: Dad lo que es de César á César; y lo que es Mc. 12:17
  • Entonces vienen á el los Saduceos, que dicen que no hay resurrección, y Mc. 12:18
  • Maestro, Moisés nos escribió, que si el hermano de alguno muriese Mc. 12:19
  • en casamiento, mas son como los ángeles que están en los cielos. Mc. 12:25
  • Y de que los muertos hayan de resucitar, ¿no Mc. 12:26
  • Dios de muertos, mas Dios de vivos; así que vosotros mucho erráis. Mc. 12:27
  • Y llegándose uno de los escribas, que los había oído disputar, y sabía Mc. 12:28
  • ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que éstos. Mc. 12:31
  • le dijo: Bien, Maestro, verdad has dicho, que uno es Dios, y no hay otro Mc. 12:32
  • Y que amarle de todo corazón, y de todo Mc. 12:33
  • Jesús entonces, viendo que había respondido sabiamente, le Mc. 12:34
  • en el templo: ¿Cómo dicen los escribas que el Cristo es hijo de David? Mc. 12:35
  • á mi Señor: Siéntate á mi diestra, Hasta que ponga tus enemigos por estrado Mc. 12:36
  • Señor, ¿de dónde, pues, es su hijo? Y los que eran del común del pueblo le Mc. 12:37
  • su doctrina: Guardaos de los escribas, que quieren andar con ropas largas, y Mc. 12:38
  • Que devoran las casas de las viudas, y Mc. 12:40
  • vino una viuda pobre, echó dos blancas, que son un maravedí. Mc. 12:42
  • discípulos, les dice: De cierto os digo que esta viuda pobre echó más que Mc. 12:43
  • Porque todos han echado de lo que les sobra; mas ésta, de su pobreza Mc. 12:44
  • edificios? no quedará piedra sobre piedra que no sea derribada. Mc. 13:2
  • respondiéndoles, comenzó á decir: Mirad, que nadie os engañe; Mc. 13:5
  • Y á todas las gentes conviene que el evangelio sea predicado antes. Mc. 13:10
  • habéis de decir, ni lo penséis: mas lo que os fuere dado en aquella hora Mc. 13:11
  • de todos por mi nombre: mas el que perseverare hasta el fin, éste Mc. 13:13
  • viereis la abominación de asolamiento, que fué dicha por el profeta Daniel Mc. 13:14
  • Y el que esté sobre el terrado, no descienda Mc. 13:15
  • Y el que estuviere en el campo, no vuelva Mc. 13:16
  • Mas ¡ay de las preñadas, y de las que criaren en aquellos días! Mc. 13:17
  • Orad pues, que no acontezca vuestra huída en Mc. 13:18
  • fué desde el principio de la creación que crió Dios, hasta este tiempo, ni Mc. 13:19
  • salvaría; mas por causa de los escogidos que Él escogió, abrevió aquellos días. Mc. 13:20
  • caerán del cielo, y las virtudes que están en los cielos serán Mc. 13:25
  • Y entonces verán al Hijo del hombre, que vendrá en las nubes con mucha Mc. 13:26
  • ya se enternece, y brota hojas, conocéis que el verano está cerca: Mc. 13:28
  • viereis hacerse estas cosas, conoced que está cerca, á las puertas. Mc. 13:29
  • De cierto os digo que no pasará esta generación, que Mc. 13:30
  • la hora, nadie sabe; ni aun los ángeles que están en el cielo, ni el Hijo Mc. 13:32
  • Como el hombre que partiéndose lejos, dejó su casa, y Mc. 13:34
  • Y las cosas que á vosotros digo, á todos las dijo Mc. 13:37
  • Y hubo algunos que se enojaron dentro de sí, y dijeron Mc. 14:4
  • Que siempre tendréis los pobres con Mc. 14:7
  • Esta ha hecho lo que podía; porque se ha anticipado á Mc. 14:8
  • De cierto os digo que donde quiera que fuere predicado Mc. 14:9
  • oyéndolo se holgaron, y prometieron que le darían dineros. Y buscaba Mc. 14:11
  • sus discípulos le dicen: ¿Dónde quieres que vayamos á disponer para que Mc. 14:12
  • Id á la ciudad, y os encontrará un hombre que lleva un cántaro de agua Mc. 14:13
  • comiesen, dice Jesús: De cierto os digo que uno de vosotros, que come conmigo Mc. 14:18
  • les dijo: Es uno de los doce que moja conmigo en el plato. Mc. 14:20
  • dice: Esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada. Mc. 14:24
  • De cierto os digo que no beberé más del fruto de la vid Mc. 14:25
  • Mas después que haya resucitado, iré delante de Mc. 14:28
  • Y le dice Jesús: De cierto te digo que tú, hoy, en esta noche, antes que Mc. 14:30
  • Y vienen al lugar que se llama Gethsemaní, y dice á sus Mc. 14:32
  • adelante, se postró en tierra, y oro que si fuese posible, pasase de Él Mc. 14:35
  • traspasa de mí este vaso; empero no lo que yo quiero, sino lo que tú. Mc. 14:36
  • Velad y orad, para que no entréis en tentación: el Mc. 14:38
  • Levantaos, vamos: he aquí, el que me entrega está cerca. Mc. 14:42
  • Y luego, aun hablando Él, vino Judas, que era uno de los doce, y con Él Mc. 14:43
  • Y el que le entregaba les había dado señal Mc. 14:44
  • Y uno de los que estaban allí, sacando la espada Mc. 14:47
  • y no me tomasteis; pero es así, para que se cumplan las Escrituras. Mc. 14:49
  • oído decir: Yo derribaré este templo que es hecho de mano, y en tres días Mc. 14:58
  • Y como vió á Pedro que se calentaba, mirándole, dice: Y tú Mc. 14:67
  • Él negó, diciendo: No conozco, ni sé lo que dices. Y se salió fuera á la Mc. 14:68
  • otra vez, comenzó á decir á los que estaban allí: Este es de ellos. Mc. 14:69
  • Mas Él negó otra vez. Y poco después, los que estaban allí dijeron otra vez á Mc. 14:70
  • vez: y Pedro se acordó de las palabras que Jesús le había dicho: Antes que el Mc. 14:72
  • Jesús ni aun con eso respondió; de modo que Pilato se maravillaba. Mc. 15:5
  • fiesta les soltaba un preso, cualquiera que pidiesen. Mc. 15:6
  • Y había uno, que se llamaba Barrabás, preso con sus Mc. 15:7
  • Y Pilato les respondió, diciendo: ¿Queréis que os suelte al Rey de los Judíos? Mc. 15:9
  • Porque conocía que por envidia le habían entregado los Mc. 15:10
  • los sacerdotes incitaron á la multitud, que les soltase antes á Barrabás. Mc. 15:11
  • les dice otra vez: ¿Qué pues queréis que haga del que llamáis Rey de los Mc. 15:12
  • entregó á Jesús, después de azotarle, para que fuese crucificado. Mc. 15:15
  • Y cargaron á uno que pasaba, Simón Cireneo, padre de Mc. 15:21
  • Y le llevan al lugar de Gólgotha, que declarado quiere decir: Lugar de Mc. 15:22
  • Y se cumplió la Escritura, que dice: Y con los inicuos fué Mc. 15:28
  • Y los que pasaban le denostaban, meneando sus Mc. 15:29
  • Israel, descienda ahora de la cruz, para que veamos y creamos. También los Mc. 15:32
  • voz, diciendo: Eloi, Eloi, ¿lama sabachthani? que declarado, quiere decir Mc. 15:34
  • Y oyéndole unos de los que estaban allí, decían: He aquí Mc. 15:35
  • Y el centurión que estaba delante de Él, viendo que Mc. 15:39
  • seguido, y le servían; y otras muchas que juntamente con Él habían subido Mc. 15:41
  • José de Arimatea, senador noble, que también esperaba el reino de Dios Mc. 15:43
  • Y Pilato se maravilló que ya fuese muerto; y haciendo venir Mc. 15:44
  • en la sábana, y le puso en un sepulcro que estaba cavado en una peña, y Mc. 15:46
  • Y como miraron, ven la piedra revuelta; que era muy grande. Mc. 16:4
  • os asustéis: buscáis á Jesús Nazareno, el que fué crucificado; resucitado há Mc. 16:6
  • Mas id, decid á sus discípulos y á Pedro, que Él va antes que vosotros á Mc. 16:7
  • Yendo ella, lo hizo saber á los que habían estado con Él, que estaban Mc. 16:10
  • Y ellos como oyeron que vivía, y que había sido visto de Mc. 16:11
  • apareció en otra forma á dos de ellos que iban caminando, yendo al campo. Mc. 16:12
  • su incredulidad y dureza de corazón, que no hubiesen creído á los que le Mc. 16:14
  • El que creyere y fuere bautizado, será Mc. 16:16
  • Y estas señales seguirán á los que creyeren: En mi nombre echarán Mc. 16:17
  • Y el Señor, después que les habló, fué recibido arriba en Mc. 16:19
  • y confirmando la palabra con las señales que se seguían. Amen. Mc. 16:20
  • en orden la historia de las cosas que entre nosotros han sido ciertísimas, Lc. 1:1
  • Como nos lo enseñaron los que desde el principio lo vieron por Lc. 1:2
  • Para que conozcas la verdad de las cosas en Lc. 1:4
  • Y aconteció que ejerciendo Zacarías el sacerdocio Lc. 1:8
  • el ángel le dijo: Yo soy Gabriel, que estoy delante de Dios; y soy Lc. 1:19
  • mudo y no podrás hablar, hasta el día que esto sea hecho, por cuanto no Lc. 1:20
  • á Zacarías, y se maravillaban de que Él se detuviese en el templo. Lc. 1:21
  • no les podía hablar: y entendieron que había visto visión en el templo Lc. 1:22
  • Y fué, que cumplidos los días de su oficio Lc. 1:23
  • Señor me ha hecho así en los días en que miró para quitar mi afrenta entre Lc. 1:25
  • A una virgen desposada con un varón que se llamaba José, de la casa de Lc. 1:27
  • hará sombra; por lo cual también lo Santo que nacerá, será llamado Hijo de Lc. 1:35
  • su vejez; y este es el sexto mes á ella que es llamada la estéril: Lc. 1:36
  • Y aconteció, que como oyó Elisabet la salutación de Lc. 1:41
  • Y de dónde esto á mí, que la madre de mi Señor venga á mí? Lc. 1:43
  • Y bienaventurada la que creyó, porque se cumplirán las Lc. 1:45
  • de generación á generación A los que le temen. Lc. 1:50
  • Y oyeron los vecinos y los parientes que Dios había hecho con ella grande Lc. 1:58
  • Y aconteció, que al octavo día vinieron para Lc. 1:59
  • Por qué? nadie hay en tu parentela que se llame de este nombre. Lc. 1:61
  • Y todos los que las oían, las conservaban en su Lc. 1:66
  • Bendito el Señor Dios de Israel, Que ha visitado y hecho redención á su Lc. 1:68
  • habló por boca de sus santos profetas que fueron desde el principio: Lc. 1:70
  • enemigos, y de mano de todos los que nos aborrecieron; Lc. 1:71
  • Del juramento que juró á Abraham nuestro padre, Lc. 1:73
  • Que nos había de dar, Que sin temor Lc. 1:74
  • de misericordia de nuestro Dios, Con que nos visitó de lo alto el Oriente, Lc. 1:78
  • Para dar luz á los que habitan en tinieblas y en sombra de Lc. 1:79
  • y estuvo en los desiertos hasta el día que se mostró á Israel. Lc. 1:80
  • Y ACONTECIÓ en aquellos días que salió edicto de parte de Augusto Lc. 2:1
  • de Nazaret, á Judea, á la ciudad de David, que se llama Bethlehem, por cuanto Lc. 2:4
  • Y aconteció que estando ellos allí, se cumplieron Lc. 2:6
  • Y había pastores en la misma tierra, que velaban y guardaban las vigilias Lc. 2:8
  • he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo: Lc. 2:10
  • Que os ha nacido hoy, en la ciudad de Lc. 2:11
  • multitud de los ejércitos celestiales, que alababan á Dios, y decían: Lc. 2:13
  • Y aconteció que como los ángeles se fueron de ellos Lc. 2:15
  • Y viéndolo, hicieron notorio lo que les había sido dicho del niño. Lc. 2:17
  • Y todos los que oyeron, se maravillaron de lo que Lc. 2:18
  • y alabando á Dios de todas las cosas que habían oído y visto, como les había Lc. 2:20
  • el cual le fué puesto por el ángel antes que Él fuese concebido en el vientre. Lc. 2:21
  • escrito en la ley del Señor: Todo varón que abriere la matriz, será llamado Lc. 2:23
  • Y para dar la ofrenda, conforme á lo que está dicho en la ley del Señor: un Lc. 2:24
  • recibido respuesta del Espíritu Santo, que no vería la muerte antes que viese Lc. 2:26
  • estaban maravillados de las cosas que se decían de Él. Lc. 2:33
  • de muchos en Israel; y para señal á la que será contradicho; Lc. 2:34
  • traspasará tu alma de ti misma, para que sean manifestados los pensamientos Lc. 2:35
  • viuda de hasta ochenta y cuatro años, que no se apartaba del templo Lc. 2:37
  • al Señor, y hablaba de Él á todos los que esperaban la redención en Lc. 2:38
  • Y pensando que estaba en la compañía, anduvieron Lc. 2:44
  • Y aconteció, que tres días después le hallaron en Lc. 2:46
  • Y todos los que le oían, se pasmaban de su Lc. 2:47
  • Qué hay? ¿por qué me buscabais? ¿No sabíais que en los negocios de mi Padre Lc. 2:49
  • Mas ellos no entendieron las palabras que les habló. Lc. 2:50
  • de las palabras del profeta Isaías que dice: Voz del que clama en el Lc. 3:4
  • Y decía á las gentes que salían para ser bautizadas de Él Lc. 3:7
  • Tenemos á Abraham por padre: porque os digo que puede Dios, aun de estas Lc. 3:8
  • la raíz de los árboles: todo árbol pues que no hace buen fruto, es cortado, y Lc. 3:9
  • Y respondiendo, les dijo: El que tiene dos túnicas, dé al que no Lc. 3:11
  • Y Él les dijo: No exijáis más de lo que os está ordenado. Lc. 3:13
  • en agua; mas viene quien es más poderoso que yo, de quien no soy digno de Lc. 3:16
  • en su alfolí, y la paja quemará en fuego que nunca se apagará. Lc. 3:17
  • su hermano, y de todas las maldades que había hecho Herodes, Lc. 3:19
  • Añadió también esto sobre todo, que encerró á Juan en la cárcel. Lc. 3:20
  • Y aconteció que, como todo el pueblo se bautizaba Lc. 3:21
  • paloma, y fué hecha una voz del cielo que decía: Tú eres mi Hijo amado, en Lc. 3:22
  • años, hijo de José, como se creía; que fué hijo de Elí, Lc. 3:23
  • Que fué de Mathat, que fué de Leví, que Lc. 3:24
  • Que fué de Mattathías, que fué de Amós Lc. 3:25
  • Que fué de Maat, que fué de Matthathías Lc. 3:26
  • Que fué de Joanna, que fué de Rhesa Lc. 3:27
  • Que fué de Melchî, que fué de Abdi, que Lc. 3:28
  • Que fué de Josué, que fué de Eliezer Lc. 3:29
  • Que fué de Simeón, que fué de Judá, que Lc. 3:30
  • Que fué de Melea, que fué de Mainán Lc. 3:31
  • Que fué de Jessé, que fué de Obed, que Lc. 3:32
  • Que fué de Aminadab, que fué de Aram Lc. 3:33
  • Que fué de Jacob, que fué de Isaac, que Lc. 3:34
  • Que fué de Saruch, que fué de Ragau Lc. 3:35
  • Que fué de Cainán, Arphaxad, que fué de Lc. 3:36
  • Que fué de Mathusala, que fué de Enoch Lc. 3:37
  • Que fué de Enós, que fué de Seth, que Lc. 3:38
  • Si eres Hijo de Dios, di á esta piedra que se haga pan. Lc. 4:3
  • Jesús respondiéndole, dijo: Escrito está: Que no con pan solo vivirá el hombre Lc. 4:4
  • Porque escrito está: Que á sus ángeles mandará de ti, que Lc. 4:10
  • maravillados de las palabras de gracia que salían de su boca, y decían: ¿No Lc. 4:22
  • Médico, cúrate á ti mismo: de tantas cosas que hemos oído haber sido hechas en Lc. 4:23
  • Y dijo: De cierto os digo, que ningún profeta es acepto en su Lc. 4:24
  • Mas en verdad os digo, que muchas viudas había en Israel en Lc. 4:25
  • Y estaba en la sinagoga un hombre que tenía un espíritu de un demonio Lc. 4:33
  • á otros, diciendo: ¿Qué palabra es ésta, que con autoridad y potencia manda Lc. 4:36
  • Y poniéndose el sol, todos los que tenían enfermos de diversas Lc. 4:40
  • no les dejaba hablar; porque sabían que Él era el Cristo. Lc. 4:41
  • y vinieron hasta Él; y le detenían para que no se apartase de ellos. Lc. 4:42
  • Mas Él les dijo: Que también á otras ciudades es Lc. 4:43
  • Y ACONTECIÓ, que estando Él junto al lago de Lc. 5:1
  • Y vió dos barcos que estaban cerca de la orilla del lago Lc. 5:2
  • barcos, el cual era de Simón, le rogó que lo desviase de tierra un poco; y Lc. 5:3
  • encerraron gran multitud de pescado, que su red se rompía. Lc. 5:6
  • E hicieron señas á los compañeros que estaban en el otro barco, que Lc. 5:7
  • temor le había rodeado, y á todos los que estaban con Él, de la presa de los Lc. 5:9
  • á Jacobo y á Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón. Y Jesús Lc. 5:10
  • Y aconteció que estando en una ciudad, he aquí un Lc. 5:12
  • Y Él le mandó que no lo dijese á nadie: Mas ve Lc. 5:14
  • Y aconteció un día, que Él estaba enseñando, y los Lc. 5:17
  • Y he aquí unos hombres, que traían sobre un lecho un hombre Lc. 5:18
  • á pensar, diciendo: ¿Quién es éste que habla blasfemias? ¿Quién puede Lc. 5:21
  • Pues para que sepáis que el Hijo del hombre tiene Lc. 5:24
  • presencia de ellos, y tomando aquel en que estaba echado, se fué á su casa Lc. 5:25
  • Y respondiendo Jesús, les dijo: Los que están sanos no necesitan médico Lc. 5:31
  • Y Él les dijo: ¿Podéis hacer que los que están de bodas ayunen Lc. 5:34
  • Y ninguno que bebiere del añejo, quiere luego el Lc. 5:39
  • Y ACONTECIÓ que pasando Él por los sembrados en un Lc. 6:1
  • Fariseos les dijeron: ¿Por qué hacéis lo que no es lícito hacer en los sábados? Lc. 6:2
  • hizo David cuando tuvo hambre, Él, y los que con Él estaban; Lc. 6:3
  • proposición, y comió, y dió también á los que estaban con Él, los cuales no Lc. 6:4
  • Y aconteció también en otro sábado, que Él entró en la sinagoga y enseñaba Lc. 6:6
  • pensamientos de ellos; y dijo al hombre que tenía la mano seca: Levántate, y Lc. 6:8
  • Y aconteció en aquellos días, que fué al monte á orar, y pasó la Lc. 6:12
  • Tomás, Jacobo hijo de Alfeo, y Simón el que se llama Celador, Lc. 6:15
  • hermano de Jacobo, y Judas Iscariote, que también fué el traidor. Lc. 6:16
  • y de la costa de Tiro y de Sidón, que habían venido á oirle, y para Lc. 6:17
  • Y los que habían sido atormentados de Lc. 6:18
  • Bienaventurados los que ahora tenéis hambre; porque seréis Lc. 6:21
  • Ay de vosotros, los que estáis hartos! porque tendréis Lc. 6:25
  • Mas á vosotros los que oís, digo: Amad á vuestros enemigos Lc. 6:27
  • Bendecid á los que os maldicen, y orad por los que os Lc. 6:28
  • Y al que te hiriere en la mejilla, dale Lc. 6:29
  • Y á cualquiera que te pidiere, da; y al que tomare lo Lc. 6:30
  • Y como queréis que os hagan los hombres, así hacedles Lc. 6:31
  • Porque si amáis á los que os aman, ¿qué gracias tendréis Lc. 6:32
  • Y si hiciereis bien á los que os hacen bien, ¿qué gracias Lc. 6:33
  • en vuestro seno: porque con la misma medida que midiereis, os será vuelto á Lc. 6:38
  • no es sobre su maestro; mas cualquiera que fuere como el maestro, será Lc. 6:40
  • Por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y la Lc. 6:41
  • Hermano, deja, echaré fuera la paja que está en tu ojo, no mirando tú Lc. 6:42
  • Porque no es buen árbol el que da malos frutos; ni árbol malo el Lc. 6:43
  • cada árbol por su fruto es conocido: que no cogen higos de los espinos, ni Lc. 6:44
  • me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que digo? Lc. 6:46
  • Todo aquel que viene á mí, y oye mis palabras, y Lc. 6:47
  • Semejante es al hombre que edifica una casa, el cual cavó y Lc. 6:48
  • Mas el que oyó y no hizo, semejante es al Lc. 6:49
  • Él los ancianos de los Judíos, rogándole que viniese y librase á su siervo. Lc. 7:3
  • Que ama nuestra nación, y Él nos Lc. 7:5
  • á Él, diciéndole: Señor, no te incomodes, que no soy digno que entres Lc. 7:6
  • yo soy hombre puesto en potestad, que tengo debajo de mí soldados; y Lc. 7:8
  • de Él, y vuelto, dijo á las gentes que le seguían: Os digo que ni aun Lc. 7:9
  • Y vueltos á casa los que habían sido enviados, hallaron sano Lc. 7:10
  • Y aconteció después, que Él iba á la ciudad que se llama Lc. 7:11
  • de la puerta de la ciudad, he aquí que sacaban fuera á un difunto Lc. 7:12
  • Y acercándose, tocó el féretro: y los que lo llevaban, pararon. Y dice Lc. 7:14
  • Entonces se incorporó el que había muerto, y comenzó á hablar. Y Lc. 7:15
  • miedo, y glorificaban á Dios, diciendo: Que un gran profeta se ha levantado Lc. 7:16
  • Y envió á Jesús, diciendo: ¿Eres tú aquél que había de venir, ó esperaremos á Lc. 7:19
  • ha enviado á ti, diciendo: ¿Eres tú aquél que había de venir, ó esperaremos Lc. 7:20
  • les dijo: Id, dad las nuevas á Juan de lo que habéis visto y oído: que los Lc. 7:22
  • Y bienaventurado es el que no fuere escandalizado en mí. Lc. 7:23
  • Qué salisteis á ver al desierto? ¿una caña que es agitada por el viento? Lc. 7:24
  • de vestidos delicados? He aquí, los que están en vestido precioso, y Lc. 7:25
  • un profeta? También os digo, y aun más que profeta. Lc. 7:26
  • Porque os digo que entre los nacidos de mujeres, no Lc. 7:28
  • á los muchachos sentados en la plaza, y que dan voces los unos á los otros, y Lc. 7:32
  • Porque vino Juan el Bautista, que ni comía pan, ni bebía vino, y Lc. 7:33
  • Vino el Hijo del hombre, que come y bebe, y decís: He aquí un Lc. 7:34
  • Y le rogó uno de los Fariseos, que comiese con Él. Y entrado en casa Lc. 7:36
  • Y he aquí una mujer que había sido pecadora en la ciudad Lc. 7:37
  • Y como vió esto el Fariseo que le había convidado, habló entre sí Lc. 7:39
  • Jesús, le dijo: Simón, una cosa tengo que decirte. Y Él dice: Di, Maestro. Lc. 7:40
  • Y respondiendo Simón, dijo: Pienso que aquél al cual perdonó más. Y Él Lc. 7:43
  • No me diste beso, mas ésta, desde que entré, no ha cesado de besar mis Lc. 7:45
  • Por lo cual te digo que sus muchos pecados son perdonados Lc. 7:47
  • Y los que estaban juntamente sentados á la Lc. 7:49
  • Y ACONTECIÓ después, que Él caminaba por todas las ciudades Lc. 8:1
  • Y algunas mujeres que habían sido curadas de malos Lc. 8:2
  • de Herodes, y Susana, y otras muchas que le servían de sus haciendas. Lc. 8:3
  • se juntó una grande compañía, y los que estaban en cada ciudad vinieron á Lc. 8:4
  • Uno que sembraba, salió á sembrar su Lc. 8:5
  • por uno. Diciendo estas cosas clamaba: El que tiene oídos para oir, oiga. Lc. 8:8
  • Dios; mas á los otros por parábolas, para que viendo no vean, y oyendo no Lc. 8:10
  • Y los de junto al camino, éstos son los que oyen; y luego viene el diablo, y Lc. 8:12
  • Y los de sobre la piedra, son los que habiendo oído, reciben la palabra Lc. 8:13
  • Y la que cayó entre las espinas, éstos son Lc. 8:14
  • Mas la que en buena tierra, éstos son los que Lc. 8:15
  • Ninguno que enciende la antorcha la cubre con Lc. 8:16
  • Porque no hay cosa oculta, que no haya de ser manifestada; ni Lc. 8:17
  • Mirad pues cómo oís; porque á cualquiera que tuviere, le será dado; y á Lc. 8:18
  • Tu madre y tus hermanos están fuera, que quieren verte. Lc. 8:20
  • dijo: Mi madre y mis hermanos son los que oyen la palabra de Dios, y la Lc. 8:21
  • Y aconteció un día que Él entró en un barco con sus Lc. 8:22
  • le despertaron, diciendo: ¡Maestro, Maestro, que perecemos! Y despertado Él Lc. 8:24
  • diciendo los unos á los otros: ¿Quién es éste, que aun á los vientos y al agua Lc. 8:25
  • navegaron á la tierra de los Gadarenos, que está delante de Galilea. Lc. 8:26
  • al encuentro de la ciudad un hombre que tenía demonios ya de mucho tiempo Lc. 8:27
  • Jesús, Hijo del Dios Altísimo? Ruégote que no me atormentes. Lc. 8:28
  • Porque mandaba al espíritu inmundo que saliese del hombre: porque ya de Lc. 8:29
  • Y le rogaban que no les mandase ir al abismo. Lc. 8:31
  • Y había allí un hato de muchos puercos que pacían en el monte; y le rogaron Lc. 8:32
  • Y los pastores, como vieron lo que había acontecido, huyeron, y yendo Lc. 8:34
  • Y salieron á ver lo que había acontecido; y vinieron á Lc. 8:35
  • Y les contaron los que lo habían visto, cómo había sido Lc. 8:36
  • de los Gadarenos alrededor, le rogaron que se fuese de ellos; porque tenían Lc. 8:37
  • Y aconteció que volviendo Jesús, recibióle la gente Lc. 8:40
  • Y he aquí un varón, llamado Jairo, y que era príncipe de la sinagoga, vino Lc. 8:41
  • Y una mujer, que tenía flujo de sangre hacía ya Lc. 8:43
  • Entonces Jesús dijo: ¿Quién es el que me ha tocado? Y negando todos Lc. 8:45
  • ha tocado alguien; porque yo he conocido que ha salido virtud de mí. Lc. 8:46
  • Entonces, como la mujer vió que no se había ocultado, vino Lc. 8:47
  • Y Él dijo: No lloréis; no es muerta, sino que duerme. Lc. 8:52
  • Y hacían burla de Él, sabiendo que estaba muerta. Lc. 8:53
  • volvió, y se levantó luego: y Él mando que le diesen de comer. Lc. 8:55
  • estaban atónitos; á los cuales Él mandó, que á nadie dijesen lo que había sido Lc. 8:56
  • y potestad sobre todos los demonios, y que sanasen enfermedades. Lc. 9:1
  • Y los envió á que predicasen el reino de Dios, y que Lc. 9:2
  • Y en cualquiera casa en que entrareis, quedad allí, y de allí Lc. 9:4
  • Y todos los que no os recibieren, saliéndoos de Lc. 9:5
  • Herodes el tetrarca todas las cosas que hacía; y estaba en duda, porque Lc. 9:7
  • apóstoles, le contaron todas las cosas que habían hecho. Y tomándolos, se Lc. 9:10
  • hablaba del reino de Dios, y sanaba á los que tenían necesidad de cura. Lc. 9:11
  • le dijeron: Despide á las gentes, para que yendo á las aldeas y heredades Lc. 9:12
  • de comer. Y dijeron ellos: No tenemos más que cinco panes y dos pescados, si Lc. 9:13
  • y partió, y dió á sus discípulos para que pusiesen delante de las gentes. Lc. 9:16
  • todos, y se hartaron; y alzaron lo que les sobró, doce cestos de pedazos. Lc. 9:17
  • Y aconteció que estando Él solo orando, estaban con Lc. 9:18
  • Juan el Bautista; y otros, Elías; y otros, que algún profeta de los antiguos Lc. 9:19
  • Y les dijo: ¿Y vosotros, quién decís que soy? Entonces respondiendo Simón Lc. 9:20
  • Mas Él, conminándolos, mandó que á nadie dijesen esto; Lc. 9:21
  • Diciendo: Es necesario que el Hijo del hombre padezca muchas Lc. 9:22
  • Porque cualquiera que quisiere salvar su vida, la perderá Lc. 9:24
  • Porque el que se avergonzare de mí y de mis Lc. 9:26
  • Y os digo en verdad, que hay algunos de los que están aquí Lc. 9:27
  • ocho días después de estas palabras, que tomó á Pedro y á Juan y á Jacobo Lc. 9:28
  • Y entre tanto que oraba, la apariencia de su rostro Lc. 9:29
  • Y he aquí dos varones que hablaban con Él, los cuales eran Lc. 9:30
  • Que aparecieron en majestad, y hablaban Lc. 9:31
  • Y Pedro y los que estaban con Él, estaban cargados de Lc. 9:32
  • Y aconteció, que apartándose ellos de Él, Pedro Lc. 9:33
  • estando Él hablando esto, vino una nube que los cubrió; y tuvieron temor Lc. 9:34
  • Y vino una voz de la nube, que decía: Este es mi Hijo amado; á Él Lc. 9:35
  • días no dijeron nada á nadie de lo que habían visto. Lc. 9:36
  • Y aconteció al día siguiente, que apartándose ellos del monte, gran Lc. 9:37
  • compañía clamó, diciendo: Maestro, ruégote que veas á mi hijo; que es el único Lc. 9:38
  • Y rogué á tus discípulos que le echasen fuera, y no pudieron. Lc. 9:40
  • maravillándose todos de todas las cosas que hacía, dijo á sus discípulos: Lc. 9:43
  • estas palabras; porque ha de acontecer que el Hijo del hombre será entregado Lc. 9:44
  • esta palabra, y les era encubierta para que no la entendiesen; y temían Lc. 9:45
  • Y les dice: Cualquiera que recibiere este niño en mí nombre Lc. 9:48
  • Juan, dijo: Maestro, hemos visto á uno que echaba fuera demonios en tu Lc. 9:49
  • le dijo: No se lo prohibáis; porque el que no es contra nosotros, por Lc. 9:50
  • Y aconteció que, como se cumplió el tiempo en que Lc. 9:51
  • Jacobo y Juan, dijeron: Señor, ¿quieres que mandemos que descienda fuego Lc. 9:54
  • Y aconteció que yendo ellos, uno le dijo en el Lc. 9:57
  • á otro: Sígueme. Y Él dijo: Señor, déjame que primero vaya y entierre á mi Lc. 9:59
  • Y Jesús le dijo: Deja los muertos que entierren á sus muertos; y tú, ve Lc. 9:60
  • dijo otro: Te seguiré, Señor; mas déjame que me despida primero de los que Lc. 9:61
  • Y Jesús le dijo: Ninguno que poniendo su mano al arado mira Lc. 9:62
  • por tanto, rogad al Señor de la mies que envíe obreros á su mies. Lc. 10:2
  • misma casa, comiendo y bebiendo lo que os dieren; porque el obrero digno Lc. 10:7
  • entrareis, y os recibieren, comed lo que os pusieren delante; Lc. 10:8
  • Y sanad los enfermos que en ella hubiere, y decidles: Se ha Lc. 10:9
  • Aun el polvo que se nos ha pegado de vuestra ciudad Lc. 10:11
  • Y os digo que los de Sodoma tendrán más remisión Lc. 10:12
  • Ay de ti, Corazín! ¡Ay de ti, Bethsaida! que si en Tiro y en Sidón Lc. 10:13
  • Tiro y Sidón tendrán más remisión que vosotras en el juicio. Lc. 10:14
  • Y tú, Capernaum, que hasta los cielos estás levantada Lc. 10:15
  • El que á vosotros oye, á mí oye; y el que Lc. 10:16
  • dijo: Yo veía á Satanás, como un rayo, que caía del cielo. Lc. 10:18
  • Mas no os gocéis de esto, que los espíritus se os sujetan; antes Lc. 10:20
  • oh Padre, Señor del cielo y de la tierra, que escondiste estas cosas á los Lc. 10:21
  • dijo: Bienaventurados los ojos que ven lo que vosotros veis: Lc. 10:23
  • Porque os digo que muchos profetas y reyes desearon Lc. 10:24
  • Y aconteció, que descendió un sacerdote por aquel Lc. 10:31
  • Mas un Samaritano que transitaba, viniendo cerca de Él, y Lc. 10:33
  • al huésped, y le dijo: Cuídamele; y todo lo que de más gastares, yo cuando Lc. 10:35
  • Quién, pues, de estos tres te parece que fué el prójimo de aquél que cayó Lc. 10:36
  • Y Él dijo: El que usó con Él de misericordia Lc. 10:37
  • Y aconteció que yendo, entró Él en una aldea: y una Lc. 10:38
  • Y ésta tenía una hermana que se llamaba María, la cual Lc. 10:39
  • dice: Señor, ¿no tienes cuidado que mi hermana me deja servir sola Lc. 10:40
  • Y ACONTECIÓ que estando Él orando en un lugar, como Lc. 11:1
  • Cuando orareis, decid: Padre nuestro que estás en los cielos; sea tu Lc. 11:2
  • también nosotros perdonamos á todos los que nos deben. Y no nos metas en Lc. 11:4
  • ha venido á mí de camino, y no tengo que ponerle delante; Lc. 11:6
  • Os digo, que aunque no se levante á darle por Lc. 11:8
  • Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla Lc. 11:10
  • celestial dará el Espíritu Santo á los que lo pidieren de Él? Lc. 11:13
  • demonio, el cual era mudo: y aconteció que salido fuera el demonio, el mudo Lc. 11:14
  • cómo estará en pie su reino? porque decís que en Beelzebub echo yo fuera los Lc. 11:18
  • armado guarda su atrio, en paz está lo que posee. Lc. 11:21
  • Mas si sobreviniendo otro más fuerte que Él, le venciere, le toma todas sus Lc. 11:22
  • El que no es conmigo, contra mí es; y el Lc. 11:23
  • va, y toma otros siete espíritus peores que Él; y entrados, habitan allí: y lo Lc. 11:26
  • Y aconteció que diciendo estas cosas, una mujer de Lc. 11:27
  • Y Él dijo: Antes bienaventurados los que oyen la palabra de Dios, y la Lc. 11:28
  • la sabiduría de Salomón; y he aquí más que Salomón en este lugar. Lc. 11:31
  • de Jonás se arrepintieron; y he aquí más que Jonás en este lugar. Lc. 11:32
  • del almud, sino en el candelero, para que los que entran vean la luz. Lc. 11:33
  • Mira pues, si la lumbre que en ti hay, es tinieblas. Lc. 11:35
  • Así que, siendo todo tu cuerpo Lc. 11:36
  • Y luego que hubo hablado, rogóle un Fariseo que Lc. 11:37
  • Y el Fariseo, como lo vió, maravillóse de que no se lavó antes de comer. Lc. 11:38
  • Necios, ¿el que hizo lo de fuera, no hizo también Lc. 11:40
  • Empero de lo que os resta, dad limosna; y he aquí Lc. 11:41
  • Mas ¡ay de vosotros, Fariseos! que diezmáis la menta, y la ruda, y Lc. 11:42
  • Ay de vosotros, Fariseos! que amáis las primeras sillas en las Lc. 11:43
  • vosotros, escribas y Fariseos, hipócritas! que sois como sepulcros que no se Lc. 11:44
  • de vosotros también, doctores de la ley! que cargáis á los hombres con Lc. 11:46
  • Ay de vosotros! que edificáis los sepulcros de los Lc. 11:47
  • De cierto dais testimonio que consentís en los hechos de vuestros Lc. 11:48
  • Para que de esta generación sea demandada la Lc. 11:50
  • de Abel, hasta la sangre de Zacarías, que murió entre el altar y el templo Lc. 11:51
  • Ay de vosotros, doctores de la ley! que habéis quitado la llave de la Lc. 11:52
  • le en gran manera, y á provocarle á que hablase de muchas cosas; Lc. 11:53
  • EN esto, juntándose muchas gentes, tanto que unos á otros se hollaban, comenzó Lc. 12:1
  • Porque nada hay encubierto, que no haya de ser descubierto; ni Lc. 12:2
  • Por tanto, las cosas que dijisteis en tinieblas, á la luz Lc. 12:3
  • os digo, amigos míos: No temáis de los que matan el cuerpo, y después no Lc. 12:4
  • enseñaré á quién temáis: temed á aquel que después de haber quitado la vida Lc. 12:5
  • No temáis pues: de más estima sois que muchos pajarillos. Lc. 12:7
  • Y os digo que todo aquel que me confesare delante Lc. 12:8
  • Mas el que me negare delante de los hombres Lc. 12:9
  • Y todo aquel que dice palabra contra el Hijo del Lc. 12:10
  • Santo os enseñará en la misma hora lo que será necesario decir. Lc. 12:12
  • de la compañía: Maestro, di á mi hermano que parta conmigo la herencia. Lc. 12:13
  • consiste en la abundancia de los bienes que posee. Lc. 12:15
  • esta noche vuelven á pedir tu alma; y lo que has prevenido, ¿de quién será? Lc. 12:20
  • Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico Lc. 12:21
  • La vida más es que la comida, y el cuerpo que el Lc. 12:23
  • Considerad los cuervos, que ni siembran, ni siegan; que ni Lc. 12:24
  • Pues si no podéis aun lo que es menos, ¿para qué estaréis Lc. 12:26
  • crecen: no labran, ni hilan; y os digo, que ni Salomón con toda su gloria Lc. 12:27
  • Y si así viste Dios á la hierba, que hoy está en el campo, y mañana es Lc. 12:28
  • cosas buscan las gentes del mundo; que vuestro Padre sabe que necesitáis Lc. 12:30
  • Vended lo que poseéis, y dad limosna; haceos Lc. 12:33
  • Y vosotros semejantes á hombres que esperan cuando su señor ha de Lc. 12:36
  • hallare velando: de cierto os digo, que se ceñirá, y hará que se Lc. 12:37
  • Esto empero sabed, que si supiese el padre de familia á Lc. 12:39
  • estad apercibidos; porque á la hora que no pensáis, el Hijo del hombre Lc. 12:40
  • el señor pondrá sobre su familia, para que á tiempo les dé su ración? Lc. 12:42
  • En verdad os digo, que Él le pondrá sobre todos sus Lc. 12:44
  • Vendrá el señor de aquel siervo el día que no espera, y á la hora que no sabe Lc. 12:46
  • Porque el siervo que entendió la voluntad de su señor, y Lc. 12:47
  • Mas el que no entendió, é hizo cosas dignas de Lc. 12:48
  • ser bautizado: y ¡cómo me angustio hasta que sea cumplido! Lc. 12:50
  • Pensáis que he venido á la tierra á dar paz Lc. 12:51
  • á las gentes: Cuando veis la nube que sale del poniente, luego decís Lc. 12:54
  • aun de vosotros mismos no juzgáis lo que es justo? Lc. 12:57
  • Te digo que no saldrás de allá, hasta que hayas Lc. 12:59
  • EN este mismo tiempo estaban allí unos que le contaban acerca de los Galileos Lc. 13:1
  • Y respondiendo Jesús, les dijo: ¿Pensáis que estos Galileos, porque han Lc. 13:2
  • la torre en Siloé, y los mató, ¿pensáis que ellos fueron más deudores que Lc. 13:4
  • Y dijo al viñero: He aquí tres años ha que vengo á buscar fruto en esta Lc. 13:7
  • le dijo: Señor, déjala aún este año, hasta que la excave, y estercole. Lc. 13:8
  • Y he aquí una mujer que tenía espíritu de enfermedad Lc. 13:11
  • el príncipe de la sinagoga, enojado de que Jesús hubiese curado en sábado Lc. 13:14
  • Y á esta hija de Abraham, que he aquí Satanás la había ligado Lc. 13:16
  • se gozaba de todas las cosas gloriosas que eran por Él hechas. Lc. 13:17
  • Semejante es al grano de la mostaza, que tomándolo un hombre lo metió en su Lc. 13:19
  • Semejante es á la levadura, que tomó una mujer, y la escondió en Lc. 13:21
  • Y díjole uno: Señor, ¿son pocos los que se salvan? Y Él les dijo: Lc. 13:23
  • por la puerta angosta; porque os digo que muchos procurarán entrar, y no Lc. 13:24
  • Después que el padre de familia se levantare, y Lc. 13:25
  • Y os dirá: Dígoos que no os conozco de dónde seáis Lc. 13:27
  • Y he aquí, son postreros los que eran los primeros; y son primeros Lc. 13:30
  • Empero es menester que hoy, y mañana, y pasado mañana Lc. 13:33
  • Jerusalem, Jerusalem! que matas á los profetas, y apedreas Lc. 13:34
  • dejada vuestra casa desierta: y os digo que no me veréis hasta que venga Lc. 13:35
  • Y ACONTECIÓ que entrando en casa de un príncipe de Lc. 14:1
  • no te sientes en el primer lugar, no sea que otro más honrado que tú esté por Lc. 14:8
  • Y viniendo el que te llamó á ti y á Él, te diga: Da Lc. 14:9
  • postrer lugar; porque cuando viniere el que te llamó, te diga: Amigo, sube Lc. 14:10
  • Porque cualquiera que se ensalza, será humillado; y el Lc. 14:11
  • Y dijo también al que le había convidado: Cuando haces Lc. 14:12
  • Y oyendo esto uno de los que juntamente estaban sentados á la Lc. 14:15
  • siervo á decir á los convidados: Venid, que ya está todo aparejado. Lc. 14:17
  • y necesito salir y verla; te ruego que me des por excusado. Lc. 14:18
  • de bueyes, y voy á probarlos; ruégote que me des por excusado. Lc. 14:19
  • los vallados, y fuérzalos á entrar, para que se llene mi casa. Lc. 14:23
  • Porque os digo que ninguno de aquellos hombres que Lc. 14:24
  • Y cualquiera que no trae su cruz, y viene en pos de Lc. 14:27
  • primero sentado los gastos, si tiene lo que necesita para acabarla? Lc. 14:28
  • Porque después que haya puesto el fundamento, y no Lc. 14:29
  • puede salir al encuentro con diez mil al que viene contra Él con veinte mil? Lc. 14:31
  • Así pues, cualquiera de vosotros que no renuncia á todas las cosas que Lc. 14:33
  • noventa y nueve en el desierto, y va á la que se perdió, hasta que la halle? Lc. 15:4
  • el parabién, porque he hallado mi oveja que se había perdido. Lc. 15:6
  • Os digo, que así habrá más gozo en el cielo de Lc. 15:7
  • O qué mujer que tiene diez dracmas, si perdiere Lc. 15:8
  • el parabién, porque he hallado la dracma que había perdido. Lc. 15:9
  • Así os digo que hay gozo delante de los ángeles de Lc. 15:10
  • Padre, dame la parte de la hacienda que me pertenece: y les repartió la Lc. 15:12
  • el cual le envió á su hacienda para que apacentase los puercos. Lc. 15:15
  • henchir su vientre de las algarrobas que comían los puercos; mas nadie se Lc. 15:16
  • Salió por tanto su padre, y le rogaba que entrase. Lc. 15:28
  • Mas cuando vino éste tu hijo, que ha consumido tu hacienda con Lc. 15:30
  • Y le llamó, y le dijo: ¿Qué es esto que oigo de ti? Da cuenta de tu Lc. 16:2
  • mayordomo dijo dentro de sí: ¿Qué haré? que mi señor me quita la mayordomía Lc. 16:3
  • Yo sé lo que haré para que cuando fuere quitado Lc. 16:4
  • siglo son en su generación más sagaces que los hijos de luz. Lc. 16:8
  • amigos de las riquezas de maldad, para que cuando faltareis, os reciban en Lc. 16:9
  • El que es fiel en lo muy poco, también en Lc. 16:10
  • no fuisteis fieles, ¿quién os dará lo que es vuestro? Lc. 16:12
  • Y díjoles: Vosotros sois los que os justificáis á vosotros mismos Lc. 16:15
  • cosa es pasar el cielo y la tierra, que frustrarse un tilde de la ley. Lc. 16:17
  • Cualquiera que repudia á su mujer, y se casa con Lc. 16:18
  • Había un hombre rico, que se vestía de púrpura y de lino Lc. 16:19
  • Y deseando hartarse de las migajas que caían de la mesa del rico; y aun Lc. 16:21
  • Y aconteció que murió el mendigo, y fué llevado por Lc. 16:22
  • ten misericordia de mí, y envía á Lázaro que moje la punta de su dedo en Lc. 16:24
  • Y díjole Abraham: Hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida Lc. 16:25
  • constituída entre nosotros y vosotros, que los que quisieren pasar de aquí á Lc. 16:26
  • Y dijo: Ruégote pues, padre, que le envíes á la casa de mi padre; Lc. 16:27
  • Porque tengo cinco hermanos; para que les testifique, porque no vengan Lc. 16:28
  • Y Á SUS discípulos dice: Imposible es que no vengan escándalos; mas ¡ay de Lc. 17:1
  • de molino, y le lanzasen en el mar, que escandalizar á uno de estos Lc. 17:2
  • Y quién de vosotros tiene un siervo que ara ó apacienta, que vuelto del Lc. 17:7
  • qué cene, y arremángate, y sírveme hasta que haya comido y bebido; y después Lc. 17:8
  • Da gracias al siervo porque hizo lo que le había sido mandado? Pienso que Lc. 17:9
  • cuando hubiereis hecho todo lo que os es mandado, decid: Siervos Lc. 17:10
  • Y aconteció que yendo Él á Jerusalem, pasaba por Lc. 17:11
  • Id, mostraos á los sacerdotes. Y aconteció, que yendo ellos, fueron limpios. Lc. 17:14
  • Entonces uno de ellos, como se vió que estaba limpio, volvió Lc. 17:15
  • Jesús, dijo: ¿No son diez los que fueron limpios? ¿Y los nueve Lc. 17:17
  • Mas primero es necesario que padezca mucho, y sea reprobado de Lc. 17:25
  • y las mujeres maridos, hasta el día que entró Noé en el arca; y vino el Lc. 17:27
  • Mas el día que Lot salió de Sodoma, llovió del Lc. 17:29
  • Como esto será el día en que el Hijo del hombre se manifestará. Lc. 17:30
  • En aquel día, el que estuviere en el terrado, y sus Lc. 17:31
  • Cualquiera que procurare salvar su vida, la Lc. 17:33
  • Os digo que en aquella noche estarán dos en una Lc. 17:34
  • Y PROPÚSOLES también una parábola sobre que es necesario orar siempre, y no Lc. 18:1
  • Y dijo el Señor: Oid lo que dice el juez injusto. Lc. 18:6
  • Y Dios no hará justicia á sus escogidos, que claman á Él día y noche, aunque Lc. 18:7
  • Os digo que los defenderá presto. Empero cuando Lc. 18:8
  • Y dijo también á unos que confiaban de sí como justos, y Lc. 18:9
  • de esta manera: Dios, te doy gracias, que no soy como los otros hombres Lc. 18:11
  • á la semana, doy diezmos de todo lo que poseo. Lc. 18:12
  • ni aun alzar los ojos al cielo, sino que hería su pecho, diciendo: Dios, sé Lc. 18:13
  • Os digo que éste descendió á su casa Lc. 18:14
  • Y traían á Él los niños para que los tocase; lo cual viendo los Lc. 18:15
  • De cierto os digo, que cualquiera que no recibiere el Lc. 18:17
  • dijo: Aun te falta una cosa: vende todo lo que tienes, y da á los pobres, y Lc. 18:22
  • Y viendo Jesús que se había entristecido mucho, dijo Lc. 18:24
  • un camello por el ojo de una aguja, que un rico entrar en el reino de Dios. Lc. 18:25
  • Y los que lo oían, dijeron: ¿Y quién podrá Lc. 18:26
  • Y Él les dijo: Lo que es imposible para con los hombres Lc. 18:27
  • Y Él les dijo: De cierto os digo, que nadie hay que haya dejado casa Lc. 18:29
  • Que no haya de recibir mucho más en Lc. 18:30
  • y serán cumplidas todas las cosas que fueron escritas por los Lc. 18:31
  • Y después que le hubieren azotado, le matarán Lc. 18:33
  • les era encubierta, y no entendían lo que se decía. Lc. 18:34
  • Y aconteció que acercándose Él á Jericó, un ciego Lc. 18:35
  • El cual como oyó la gente que pasaba, preguntó qué era aquello. Lc. 18:36
  • Y dijéronle que pasaba Jesús Nazareno. Lc. 18:37
  • Y los que iban delante, le reñían que callase Lc. 18:39
  • Diciendo: ¿Qué quieres que te haga? Y Él dijo: Señor, que Lc. 18:41
  • priesa, desciende, porque hoy es necesario que pose en tu casa. Lc. 19:5
  • Y viendo esto, todos murmuraban, diciendo que había entrado á posar con un Lc. 19:7
  • del hombre vino á buscar y á salvar lo que se había perdido. Lc. 19:10
  • cerca de Jerusalem, y porque pensaban que luego había de ser manifestado Lc. 19:11
  • minas, y díjoles: Negociad entre tanto que vengo. Lc. 19:13
  • de Él una embajada, diciendo: No queremos que éste reine sobre nosotros. Lc. 19:14
  • Y aconteció, que vuelto Él, habiendo tomado el Lc. 19:15
  • Y Él le dice: Está bien, buen siervo; pues que en lo poco has sido fiel Lc. 19:17
  • Porque tuve miedo de ti, que eres hombre recio; tomas lo que no Lc. 19:21
  • Mal siervo, de tu boca te juzgo. Sabías que yo era hombre recio, que tomo lo Lc. 19:22
  • Y dijo á los que estaban presentes: Quitadle la mina Lc. 19:24
  • Pues yo os digo que á cualquiera que tuviere, le será Lc. 19:26
  • Y también á aquellos mis enemigos que no querían que yo reinase sobre Lc. 19:27
  • Y aconteció, que llegando cerca de Bethfagé, y de Lc. 19:29
  • hallaréis un pollino atado, en el que ningún hombre se ha sentado Lc. 19:30
  • Y fueron los que habían sido enviados, y hallaron Lc. 19:32
  • Dios á gran voz por todas las maravillas que habían visto, Lc. 19:37
  • Diciendo: ¡Bendito el rey que viene en el nombre del Señor: paz Lc. 19:38
  • Y Él respondiendo, les dijo: Os digo que si éstos callaren, las piedras Lc. 19:40
  • conocieses, á lo menos en este tu día, lo que toca á tu paz! mas ahora está Lc. 19:42
  • Porque vendrán días sobre ti, que tus enemigos te cercarán con Lc. 19:43
  • comenzó á echar fuera á todos los que vendían y compraban en Él. Lc. 19:45
  • Y ACONTECIÓ un día, que enseñando Él al pueblo en el Lc. 20:1
  • potestad haces estas cosas? ¿ó quién es el que te ha dado esta potestad? Lc. 20:2
  • nos apedreará: porque están ciertos que Juan era profeta. Lc. 20:6
  • Y respondieron que no sabían de dónde. Lc. 20:7
  • envió un siervo á los labradores, para que le diesen del fruto de la viña Lc. 20:10
  • Este es el heredero; venid, matémosle para que la heredad sea nuestra. Lc. 20:14
  • Mas Él mirándolos, dice: ¿Qué pues es lo que está escrito: La piedra que Lc. 20:17
  • Cualquiera que cayere sobre aquella piedra, será Lc. 20:18
  • en aquella hora, porque entendieron que contra ellos había dicho esta Lc. 20:19
  • Y acechándole enviaron espías que se simulasen justos, para Lc. 20:20
  • preguntaron, diciendo: Maestro, sabemos que dices y enseñas bien, y que no Lc. 20:21
  • Entonces les dijo: Pues dad á César lo que es de César; y lo que es de Dios Lc. 20:25
  • teniendo mujer, y muriere sin hijos, que su hermano tome la mujer, y Lc. 20:28
  • Mas los que fueren tenidos por dignos de aquel Lc. 20:35
  • Y que los muertos hayan de resucitar, aun Lc. 20:37
  • Y Él les dijo: ¿Cómo dicen que el Cristo es hijo de David? Lc. 20:41
  • Entre tanto que pongo tus enemigos por estrado de Lc. 20:43
  • Así que David le llama Señor: ¿cómo pues es Lc. 20:44
  • Guardaos de los escribas, que quieren andar con ropas largas, y Lc. 20:46
  • Que devoran las casas de las viudas Lc. 20:47
  • Y MIRANDO, vió á los ricos que echaban sus ofrendas en el Lc. 21:1
  • Y vió también una viuda pobrecilla, que echaba allí dos blancas. Lc. 21:2
  • Y dijo: De verdad os digo, que esta pobre viuda echó más que Lc. 21:3
  • Porque todos estos, de lo que les sobra echaron para las Lc. 21:4
  • Y á unos que decían del templo, que estaba Lc. 21:5
  • Estas cosas que veis, días vendrán que no quedará Lc. 21:6
  • no os espantéis; porque es necesario que estas cosas acontezcan primero Lc. 21:9
  • resistir ni contradecir todos los que se os opondrán. Lc. 21:15
  • cercada de ejércitos, sabed entonces que su destrucción ha llegado. Lc. 21:20
  • Entonces los que estuvieren en Judea, huyan á los Lc. 21:21
  • Porque estos son días de venganza: para que se cumplan todas las cosas que Lc. 21:22
  • Mas ¡ay de las preñadas, y de las que crían en aquellos días! porque Lc. 21:23
  • será hollada de las gentes, hasta que los tiempos de las gentes sean Lc. 21:24
  • del temor y expectación de las cosas que sobrevendrán á la redondez de la Lc. 21:26
  • Y entonces verán al Hijo del hombre, que vendrá en una nube con potestad y Lc. 21:27
  • viéndolo, de vosotros mismos entendéis que el verano está ya cerca. Lc. 21:30
  • viereis hacerse estas cosas, entended que está cerca el reino de Dios. Lc. 21:31
  • De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta Lc. 21:32
  • Y mirad por vosotros, que vuestros corazones no sean Lc. 21:34
  • como un lazo vendrá sobre todos los que habitan sobre la faz de toda la Lc. 21:35
  • Velad pues, orando en todo tiempo, que seáis tenidos por dignos de Lc. 21:36
  • de noche saliendo, estábase en el monte que se llama de las Olivas. Lc. 21:37
  • el día de la fiesta de los ázimos, que se llama la Pascua. Lc. 22:1
  • diciendo: Id, aparejadnos la pascua para que comamos. Lc. 22:8
  • Y ellos le dijeron: ¿Dónde quieres que aparejemos? Lc. 22:9
  • en la ciudad, os encontrará un hombre que lleva un cántaro de agua Lc. 22:10
  • comer con vosotros esta pascua antes que padezca; Lc. 22:15
  • Porque os digo que no comeré más de ella, hasta que se Lc. 22:16
  • Porque os digo, que no beberé más del fruto de la vid Lc. 22:18
  • y les dió, diciendo: Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado: haced Lc. 22:19
  • Asimismo también el vaso, después que hubo cenado, diciendo: Este vaso Lc. 22:20
  • Con todo eso, he aquí la mano del que me entrega, conmigo en la mesa. Lc. 22:21
  • verdad el Hijo del hombre va, según lo que está determinado; empero ¡ay de Lc. 22:22
  • entre sí, cuál de ellos sería el que había de hacer esto. Lc. 22:23
  • las gentes se enseñorean de ellas; y los que sobre ellas tienen potestad, son Lc. 22:25
  • Mas vosotros, no así: antes el que es mayor entre vosotros, sea como Lc. 22:26
  • Porque, ¿cuál es mayor, el que se sienta á la mesa, ó el que Lc. 22:27
  • Empero vosotros sois los que habéis permanecido conmigo en mis Lc. 22:28
  • Para que comáis y bebáis en mi mesa en mi Lc. 22:30
  • Mas yo he rogado por ti que tu fe no falte: y tú, una vez Lc. 22:32
  • Y Él dijo: Pedro, te digo que el gallo no cantará hoy antes que Lc. 22:34
  • Y les dijo: Pues ahora, el que tiene bolsa, tómela, y también la Lc. 22:36
  • Porque os digo, que es necesario que se cumpla todavía Lc. 22:37
  • como llegó á aquel lugar, les dijo: Orad que no entréis en tentación. Lc. 22:40
  • su sudor como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra. Lc. 22:44
  • dijo: ¿Por qué dormís? Levantaos, y orad que no entréis en tentación. Lc. 22:46
  • Él aún hablando, he aquí una turba; y el que se llamaba Judas, uno de los doce Lc. 22:47
  • Y viendo los que estaban con Él lo que había de ser Lc. 22:49
  • Y Jesús dijo á los que habían venido á Él, los príncipes Lc. 22:52
  • Y como una criada le vió que estaba sentado al fuego, fijóse en Lc. 22:56
  • del Señor como le había dicho: Antes que el gallo cante, me negarás tres Lc. 22:61
  • Y los hombres que tenían á Jesús, se burlaban de Él Lc. 22:63
  • diciendo: Profetiza quién es el que te hirió. Lc. 22:64
  • de Dios? Y Él les dijo: Vosotros decís que yo soy. Lc. 22:70
  • acusarle, diciendo: A éste hemos hallado que pervierte la nación, y que veda Lc. 23:2
  • Y como entendió que era de la jurisdicción de Herodes Lc. 23:7
  • Jesús, holgóse mucho, porque hacía mucho que deseaba verle; porque había oído Lc. 23:8
  • Me habéis presentado á éste por hombre que desvía al pueblo: y he aquí Lc. 23:14
  • instaban á grandes voces, pidiendo que fuese crucificado. Y las voces de Lc. 23:23
  • Entonces Pilato juzgó que se hiciese lo que ellos pedían; Lc. 23:24
  • Y les soltó á aquél que había sido echado en la cárcel por Lc. 23:25
  • Y llevándole, tomaron á un Simón Cireneo, que venía del campo, y le pusieron Lc. 23:26
  • Porque he aquí vendrán días en que dirán: Bienaventuradas las Lc. 23:29
  • Y como vinieron al lugar que se llama de la Calavera, le Lc. 23:33
  • Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen. Y partiendo sus vestidos Lc. 23:34
  • Y uno de los malhechores que estaban colgados, le injuriaba Lc. 23:39
  • justamente padecemos; porque recibimos lo que merecieron nuestros hechos: mas Lc. 23:41
  • Jesús le dijo: De cierto te digo, que hoy estarás conmigo en el paraíso. Lc. 23:43
  • Y como el centurión vió lo que había acontecido, dió gloria á Dios Lc. 23:47
  • Y toda la multitud de los que estaban presentes á este Lc. 23:48
  • Mas todos sus conocidos, y las mujeres que le habían seguido desde Galilea Lc. 23:49
  • Y las mujeres que con Él habían venido de Galilea Lc. 23:55
  • sepulcro, trayendo las drogas aromáticas que habían aparejado, y algunas Lc. 24:1
  • Y aconteció, que estando ellas espantadas de esto Lc. 24:4
  • Por qué buscáis entre los muertos al que vive? Lc. 24:5
  • aquí, mas ha resucitado: acordaos de lo que os habló, cuando aun estaba en Lc. 24:6
  • Diciendo: Es menester que el Hijo del hombre sea entregado Lc. 24:7
  • de Jacobo, y las demás con ellas, las que dijeron estas cosas á los Lc. 24:10
  • echados; y se fué maravillándose de lo que había sucedido. Lc. 24:12
  • de ellos iban el mismo día á una aldea que estaba de Jerusalem sesenta Lc. 24:13
  • entre sí de todas aquellas cosas que habían acaecido. Lc. 24:14
  • Y aconteció que yendo hablando entre sí, y Lc. 24:15
  • ojos de ellos estaban embargados, para que no le conociesen. Lc. 24:16
  • Y díjoles: ¿Qué pláticas son estas que tratáis entre vosotros andando, y Lc. 24:17
  • Y respondiendo el uno, que se llamaba Cleofas, le dijo: ¿Tú Lc. 24:18
  • Mas nosotros esperábamos que Él era el que había de redimir á Lc. 24:21
  • hallando su cuerpo, vinieron diciendo que también habían visto visión de Lc. 24:23
  • y tardos de corazón para creer todo lo que los profetas han dicho! Lc. 24:25
  • No era necesario que el Cristo padeciera estas cosas, y Lc. 24:26
  • declarábales en todas las Escrituras lo que de Él decían. Lc. 24:27
  • á la aldea á donde iban: y Él hizo como que iba más lejos. Lc. 24:28
  • Y aconteció, que estando sentado con ellos á la Lc. 24:30
  • y hallaron á los once reunidos, y á los que estaban con ellos. Lc. 24:33
  • Que decían: Ha resucitado el Señor Lc. 24:34
  • Entonces ellos contaban las cosas que les habían acontecido en el camino Lc. 24:35
  • Y entre tanto que ellos hablaban estas cosas, Él se Lc. 24:36
  • ellos espantados y asombrados, pensaban que veían espíritu. Lc. 24:37
  • Mirad mis manos y mis pies, que yo mismo soy: palpad, y ved; que Lc. 24:39
  • Y Él les dijo: Estas son las palabras que os hablé, estando aún con vosotros Lc. 24:44
  • Entonces les abrió el sentido, para que entendiesen las Escrituras; Lc. 24:45
  • Así está escrito, y así fué necesario que el Cristo padeciese, y resucitase Lc. 24:46
  • Y que se predicase en su nombre el Lc. 24:47
  • asentad en la ciudad de Jerusalem, hasta que seáis investidos de potencia de Lc. 24:49
  • Y aconteció que bendiciéndolos, se fué de ellos; y Lc. 24:51
  • Él fueron hechas; y sin Él nada de lo que es hecho, fué hecho. Jn. 1:3
  • Este vino por testimonio, para que diese testimonio de la luz, para Jn. 1:7
  • No era Él la luz, sino para que diese testimonio de la luz. Jn. 1:8
  • Aquel era la luz verdadera, que alumbra á todo hombre que viene á Jn. 1:9
  • Mas á todos los que le recibieron, dióles potestad de Jn. 1:12
  • de Él, y clamó diciendo: Este es del que yo decía: El que viene tras mí Jn. 1:15
  • nadie le vió jamás: el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, Él le Jn. 1:18
  • de Jerusalem sacerdotes y Levitas, que le preguntasen: ¿Tú, quién eres? Jn. 1:19
  • Dijéronle: ¿Pues quién eres? para que demos respuesta á los que nos Jn. 1:22
  • Dijo: Yo soy la voz del que clama en el desierto: Enderezad el Jn. 1:23
  • Y los que habían sido enviados eran de los Jn. 1:24
  • Este es el que ha de venir tras mí, el cual es Jn. 1:27
  • El siguiente día ve Juan á Jesús que venía á Él, y dice: He aquí el Jn. 1:29
  • Este es del que dije: Tras mí viene un varón, el Jn. 1:30
  • Y yo no le conocía; más para que fuese manifestado á Israel, por Jn. 1:31
  • dió testimonio, diciendo: Vi al Espíritu que descendía del cielo como paloma Jn. 1:32
  • Y yo no le conocía; mas el que me envió á bautizar con agua Jn. 1:33
  • Y yo le vi, y he dado testimonio que éste es el Hijo de Dios. Jn. 1:34
  • Y mirando á Jesús que andaba por allí, dijo: He aquí el Jn. 1:36
  • Qué buscáis? Y ellos le dijeron: Rabbí (que declarado quiere decir Jn. 1:38
  • hermano de Simón Pedro, uno de los dos que habían oído de Juan, y le habían Jn. 1:40
  • Simón, y díjole: Hemos hallado al Mesías (que declarado es, el Cristo). Jn. 1:41
  • hijo de Jonás: tú serás llamado Cephas (que quiere decir, Piedra). Jn. 1:42
  • conoces? Respondió Jesús, y díjole: Antes que Felipe te llamara, cuando Jn. 1:48
  • debajo de la higuera, crees? cosas mayores que éstas verás. Jn. 1:50
  • el cielo abierto, y los ángeles de Dios que suben y descienden sobre el Jn. 1:51
  • Su madre dice á los que servían: Haced todo lo que os Jn. 2:5
  • á la purificación de los Judíos, que cabían en cada una dos ó tres Jn. 2:6
  • maestresala gustó el agua hecha vino, que no sabía de dónde era (mas lo Jn. 2:9
  • y cuando están satisfechos, entonces lo que es peor; mas tú has guardado el Jn. 2:10
  • Y halló en el templo á los que vendían bueyes, y ovejas, y palomas Jn. 2:14
  • Y á los que vendían las palomas, dijo: Quitad Jn. 2:16
  • Entonces se acordaron sus discípulos que está escrito: El celo de tu casa me Jn. 2:17
  • y dijéronle: ¿Qué señal nos muestras de que haces esto? Jn. 2:18
  • los muertos, sus discípulos se acordaron que había dicho esto; y creyeron á la Jn. 2:22
  • creyeron en su nombre, viendo las señales que hacía. Jn. 2:23
  • Y no tenía necesidad que alguien le diese testimonio del Jn. 2:25
  • Y HABÍA un hombre de los Fariseos que se llamaba Nicodemo, príncipe de Jn. 3:1
  • Jesús de noche, y díjole: Rabbí, sabemos que has venido de Dios por maestro Jn. 3:2
  • y díjole: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere otra vez, no Jn. 3:3
  • Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Jn. 3:5
  • Lo que es nacido de la carne, carne es; y Jn. 3:6
  • No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer otra Jn. 3:7
  • viene, ni á dónde vaya: así es todo aquel que es nacido del Espíritu. Jn. 3:8
  • De cierto, de cierto te digo, que lo que sabemos hablamos, y lo que Jn. 3:11
  • Y nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo, el Hijo del Jn. 3:13
  • en el desierto, así es necesario que el Hijo del hombre sea levantado; Jn. 3:14
  • Para que todo aquel que en Él creyere, no se Jn. 3:15
  • Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado á su Hijo unigénito, para Jn. 3:16
  • no envió Dios á su Hijo al mundo, para que condene al mundo, mas para que el Jn. 3:17
  • El que en Él cree, no es condenado; mas el Jn. 3:18
  • y los hombres amaron más las tinieblas que la luz; porque sus obras eran Jn. 3:19
  • Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no Jn. 3:20
  • Mas el que obra verdad, viene á la luz, para Jn. 3:21
  • Y vinieron á Juan, y dijéronle: Rabbí, el que estaba contigo de la otra parte Jn. 3:26
  • Vosotros mismos me sois testigos que dije: Yo no soy el Cristo, sino que Jn. 3:28
  • El que tiene la esposa, es el esposo; mas Jn. 3:29
  • El que de arriba viene, sobre todos es: el Jn. 3:31
  • Y lo que vió y oyó, esto testifica: y nadie Jn. 3:32
  • El que recibe su testimonio, éste signó Jn. 3:33
  • Porque el que Dios envió, las palabras de Dios Jn. 3:34
  • El que cree en el Hijo, tiene vida eterna Jn. 3:36
  • DE manera que como Jesús entendió que los Jn. 4:1
  • Y era menester que pasase por Samaria. Jn. 4:4
  • Vino, pues, á una ciudad de Samaria que se llamaba Sichâr, junto á la Jn. 4:5
  • tú, siendo Judío, me pides á mí de beber, que soy mujer Samaritana? porque Jn. 4:9
  • conocieses el don de Dios, y quién es el que te dice: Dame de beber: tú Jn. 4:10
  • Eres tú mayor que nuestro padre Jacob, que nos dió Jn. 4:12
  • Respondió Jesús y díjole: Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá á Jn. 4:13
  • Mas el que bebiere del agua que yo le daré Jn. 4:14
  • le dice: Señor, dame esta agua, para que no tenga sed, ni venga acá á Jn. 4:15
  • Porque cinco maridos has tenido: y el que ahora tienes no es tu marido; esto Jn. 4:18
  • Dícele la mujer: Señor, paréceme que tú eres profeta. Jn. 4:19
  • en este monte, y vosotros decís que en Jerusalem es el lugar donde es Jn. 4:20
  • Dícele Jesús: Mujer, créeme, que la hora viene, cuando ni en este Jn. 4:21
  • Vosotros adoráis lo que no sabéis; nosotros adoramos lo que Jn. 4:22
  • también el Padre tales adoradores busca que adoren. Jn. 4:23
  • Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad Jn. 4:24
  • Dícele la mujer: Sé que el Mesías ha de venir, el cual se Jn. 4:25
  • Dícele Jesús: Yo soy, que hablo contigo. Jn. 4:26
  • sus discípulos, y maravilláronse de que hablaba con mujer; mas ninguno Jn. 4:27
  • Venid, ved un hombre que me ha dicho todo lo que he hecho Jn. 4:29
  • Y Él les dijo: Yo tengo una comida que comer, que vosotros no sabéis. Jn. 4:32
  • Díceles Jesús: Mi comida es que haga la voluntad del que me envió Jn. 4:34
  • vosotros: Aun hay cuatro meses hasta que llegue la siega? He aquí os digo Jn. 4:35
  • Y el que siega, recibe salario, y allega Jn. 4:36
  • Porque en esto es el dicho verdadero: Que uno es el que siembra, y otro es Jn. 4:37
  • Yo os he enviado á segar lo que vosotros no labrasteis: otros Jn. 4:38
  • en Él por la palabra de la mujer, que daba testimonio, diciendo: Que me Jn. 4:39
  • pues los Samaritanos á Él, rogáronle que se quedase allí: y se quedó allí Jn. 4:40
  • nosotros mismos hemos oído, y sabemos que verdaderamente éste es el Jn. 4:42
  • Porque el mismo Jesús dió testimonio de que el profeta en su tierra no tiene Jn. 4:44
  • le recibieron, vistas todas las cosas que había hecho en Jerusalem en el Jn. 4:45
  • Este, como oyó que Jesús venía de Judea á Galilea Jn. 4:47
  • del rey le dijo: Señor, desciende antes que mi hijo muera. Jn. 4:49
  • hijo vive. Y el hombre creyó á la palabra que Jesús le dijo, y se fué. Jn. 4:50
  • El padre entonces entendió, que aquella hora era cuando Jesús le Jn. 4:53
  • á la puerta del ganado un estanque, que en hebraico es llamado Bethesda Jn. 5:2
  • de enfermos, ciegos, cojos, secos, que estaban esperando el movimiento Jn. 5:3
  • al estanque, y revolvía el agua; y el que primero descendía en el estanque Jn. 5:4
  • Y estaba allí un hombre que había treinta y ocho años que Jn. 5:5
  • Como Jesús vió á éste echado, y entendió que ya había mucho tiempo, dícele Jn. 5:6
  • le respondió el enfermo, no tengo hombre que me meta en el estanque cuando el Jn. 5:7
  • Entonces los Judíos decían á aquel que había sido sanado: Sábado es: no te Jn. 5:10
  • Respondióles: El que me sanó, Él mismo me dijo: Toma tu Jn. 5:11
  • Preguntáronle entonces: ¿Quién es el que te dijo: Toma tu lecho y anda? Jn. 5:12
  • Y el que había sido sanado, no sabía quién Jn. 5:13
  • El se fué, y dió aviso á los Judíos, que Jesús era el que le había sanado. Jn. 5:15
  • porque no sólo quebrantaba el sábado, sino que también á su Padre llamaba Dios Jn. 5:18
  • el Hijo hacer nada de sí mismo, sino lo que viere hacer al Padre: porque Jn. 5:19
  • al Hijo, y le muestra todas las cosas que Él hace; y mayores obras que éstas Jn. 5:20
  • y les da vida, así también el Hijo á los que quiere da vida. Jn. 5:21
  • Para que todos honren al Hijo como honran al Jn. 5:23
  • De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me Jn. 5:24
  • oirán la voz del Hijo de Dios: y los que oyeren vivirán. Jn. 5:25
  • en sí mismo, así dió también al Hijo que tuviese vida en sí mismo: Jn. 5:26
  • porque vendrá hora, cuando todos los que están en los sepulcros oirán su Jn. 5:28
  • Y los que hicieron bien, saldrán á Jn. 5:29
  • no busco mi voluntad, mas la voluntad del que me envió, del Padre. Jn. 5:30
  • Otro es el que da testimonio de mí; y sé que el Jn. 5:32
  • de hombre; mas digo esto, para que vosotros seáis salvos. Jn. 5:34
  • El era antorcha que ardía y alumbraba: y vosotros Jn. 5:35
  • Mas yo tengo mayor testimonio que el de Juan: porque las obras que el Jn. 5:36
  • Y el que me envió, el Padre, Él ha dado Jn. 5:37
  • permanente en vosotros; porque al que Él envió, á éste vosotros no Jn. 5:38
  • Escrituras, porque á vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y Jn. 5:39
  • Y no queréis venir á mí, para que tengáis vida. Jn. 5:40
  • Mas yo os conozco, que no tenéis amor de Dios en vosotros. Jn. 5:42
  • unos de los otros, y no buscáis la gloria que de sólo Dios viene? Jn. 5:44
  • No penséis que yo os tengo de acusar delante del Jn. 5:45
  • de la otra parte de la mar de Galilea, que es de Tiberias. Jn. 6:1
  • multitud, porque veían sus señales que hacía en los enfermos. Jn. 6:2
  • Y como alzó Jesús los ojos, y vió que había venido á Él grande multitud Jn. 6:5
  • decía para probarle; porque Él sabía lo que había de hacer. Jn. 6:6
  • denarios de pan no les bastarán, para que cada uno de ellos tome un poco. Jn. 6:7
  • Un muchacho está aquí que tiene cinco panes de cebada y dos Jn. 6:9
  • á los discípulos, y los discípulos á los que estaban recostados: asimismo de Jn. 6:11
  • á sus discípulos: Recoged los pedazos que han quedado, porque no se pierda Jn. 6:12
  • de pedazos de los cinco panes de cebada, que sobraron á los que habían comido. Jn. 6:13
  • hombres entonces, como vieron la señal que Jesús había hecho, decían: Este Jn. 6:14
  • Y entendiendo Jesús que habían de venir para arrebatarle, y Jn. 6:15
  • Y levantábase la mar con un gran viento que soplaba. Jn. 6:18
  • ó treinta estadios, ven á Jesús que andaba sobre la mar, y se acercaba Jn. 6:19
  • El día siguiente, la gente que estaba de la otra parte de la mar Jn. 6:22
  • Y que otras navecillas habían arribado de Jn. 6:23
  • Como vió pues la gente que Jesús no estaba allí, ni sus Jn. 6:24
  • y dijo; De cierto, de cierto os digo, que me buscáis, no porque habéis Jn. 6:26
  • Trabajad no por la comida que perece, mas por la comida que á Jn. 6:27
  • Y dijéronle: ¿Qué haremos para que obremos las obras de Dios? Jn. 6:28
  • y díjoles: Esta es la obra de Dios, que creáis en el que Él ha enviado. Jn. 6:29
  • entonces: ¿Qué señal pues haces tú, para que veamos, y te creamos? ¿Qué obras? Jn. 6:30
  • Porque el pan de Dios es aquel que descendió del cielo y da vida al Jn. 6:33
  • les dijo: Yo soy el pan de vida: el que á mí viene, nunca tendrá hambre Jn. 6:35
  • Mas os he dicho, que aunque me habéis visto, no creéis. Jn. 6:36
  • Todo lo que el Padre me da, vendrá á mí; y al Jn. 6:37
  • hacer mi voluntad, mas la voluntad del que me envió. Jn. 6:38
  • Y esta es la voluntad del que me envió, del Padre: Que todo lo Jn. 6:39
  • Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquel que Jn. 6:40
  • porque había dicho: Yo soy el pan que descendí del cielo. Jn. 6:41
  • Ninguno puede venir á mí, si el Padre que me envió no le trajere; y yo le Jn. 6:44
  • Y serán todos enseñados de Dios. Así que, todo aquel que oyó del Padre, y Jn. 6:45
  • No que alguno haya visto al Padre, sino Jn. 6:46
  • De cierto, de cierto os digo: El que cree en mí, tiene vida eterna. Jn. 6:47
  • Este es el pan que desciende del cielo, para que el Jn. 6:50
  • Yo soy el pan vivo que he descendido del cielo: si alguno Jn. 6:51
  • El que come mi carne y bebe mi sangre Jn. 6:54
  • El que come mi carne y bebe mi sangre, en Jn. 6:56
  • y yo vivo por el Padre, asimismo el que me come, Él también vivirá por mí. Jn. 6:57
  • Este es el pan que descendió del cielo: no como Jn. 6:58
  • Y sabiendo Jesús en sí mismo que sus discípulos murmuraban de esto Jn. 6:61
  • Pues qué, si viereis al Hijo del hombre que sube donde estaba primero? Jn. 6:62
  • El espíritu es el que da vida; la carne nada aprovecha Jn. 6:63
  • Mas hay algunos de vosotros que no creen. Porque Jesús desde el Jn. 6:64
  • Y dijo: Por eso os he dicho que ninguno puede venir á mí, si no le Jn. 6:65
  • Y nosotros creemos y conocemos que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios Jn. 6:69
  • hijo de Simón, porque éste era el que le había de entregar, el cual era Jn. 6:71
  • estas cosas andaba Jesús en Galilea: que no quería andar en Judea, porque Jn. 7:1
  • Pásate de aquí, y vete á Judea, para que también tus discípulos vean las Jn. 7:3
  • Que ninguno que procura ser claro, hace Jn. 7:4
  • aborrece, porque yo doy testimonio de Él, que sus obras son malas. Jn. 7:7
  • Mi doctrina no es mía, sino de aquél que me envió. Jn. 7:16
  • El que quisiere hacer su voluntad Jn. 7:17
  • El que habla de sí mismo, su propia gloria Jn. 7:18
  • hombre la circuncisión en sábado, para que la ley de Moisés no sea Jn. 7:23
  • No juzguéis según lo que parece, mas juzgad justo juicio. Jn. 7:24
  • unos de los de Jerusalem: ¿No es éste al que buscan para matarlo? Jn. 7:25
  • entendido verdaderamente los príncipes, que éste es el Cristo? Jn. 7:26
  • soy: y no he venido de mí mismo; mas el que me envió es verdadero, al cual Jn. 7:28
  • Cristo, cuando viniere, ¿hará más señales que las que éste hace? Jn. 7:31
  • Los Fariseos oyeron á la gente que murmuraba de Él estas cosas; y los Jn. 7:32
  • de tiempo estaré con vosotros, é iré al que me envió. Jn. 7:33
  • entre sí: ¿A dónde se ha de ir éste que no le hallemos? ¿Se ha de ir á Jn. 7:35
  • Qué dicho es éste que dijo: Me buscaréis, y no me Jn. 7:36
  • El que cree en mí, como dice la Escritura Jn. 7:38
  • Y esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen Jn. 7:39
  • No dice la Escritura, que de la simiente de David, y de la Jn. 7:42
  • Así que había disensión entre la gente Jn. 7:43
  • Mas estos comunales que no saben la ley, malditos son. Jn. 7:49
  • Díceles Nicodemo (el que vino á Él de noche, el cual era Jn. 7:50
  • primero no oyere de Él, y entendiere lo que ha hecho? Jn. 7:51
  • Eres tú también Galileo? Escudriña y ve que de Galilea nunca se levantó Jn. 7:52
  • preguntándole, enderezóse, y díjoles: El que de vosotros esté sin pecado Jn. 8:7
  • los postreros: y quedó solo Jesús, y la mujer que estaba en medio. Jn. 8:9
  • Jesús, y no viendo á nadie más que á la mujer, díjole: ¿Mujer, dónde Jn. 8:10
  • diciendo: Yo soy la luz del mundo: el que me sigue, no andará en tinieblas Jn. 8:12
  • porque no soy solo, sino yo y el que me envió, el Padre. Jn. 8:16
  • Y en vuestra ley está escrito que el testimonio de dos hombres es Jn. 8:17
  • Yo soy el que doy testimonio de mí mismo: y da Jn. 8:18
  • los Judíos: ¿Hase de matar á sí mismo, que dice: A donde yo voy, vosotros Jn. 8:22
  • Por eso os dije que moriréis en vuestros pecados Jn. 8:24
  • Tú quién eres? Entonces Jesús les dijo: El que al principio también os he Jn. 8:25
  • Muchas cosas tengo que decir y juzgar de vosotros: mas el Jn. 8:26
  • Mas no entendieron que Él les hablaba del Padre. Jn. 8:27
  • al Hijo del hombre, entonces entenderéis que yo soy, y que nada hago de mí Jn. 8:28
  • Porque el que me envió, conmigo está; no me ha Jn. 8:29
  • Y decía Jesús á los Judíos que le habían creído: Si vosotros Jn. 8:31
  • respondió: De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, es Jn. 8:34
  • Así que, si el Hijo os libertare, seréis Jn. 8:36
  • Sé que sois simiente de Abraham, mas Jn. 8:37
  • Yo hablo lo que he visto cerca del Padre; y Jn. 8:38
  • Empero ahora procuráis matarme, hombre que os he hablado la verdad, la cual Jn. 8:40
  • nacidos de fornicación; un padre tenemos, que es Dios. Jn. 8:41
  • porque yo de Dios he salido, y he venido; que no he venido de mí mismo, mas Jn. 8:42
  • El que es de Dios, las palabras de Dios Jn. 8:47
  • y dijéronle: ¿No decimos bien nosotros, que tú eres Samaritano, y tienes Jn. 8:48
  • De cierto, de cierto os digo, que el que guardare mi palabra, no Jn. 8:51
  • los Judíos le dijeron: Ahora conocemos que tienes demonio. Abraham murió, y Jn. 8:52
  • Eres tú mayor que nuestro padre Abraham, el cual Jn. 8:53
  • mismo, mi gloria es nada: mi Padre es el que me glorifica; el que vosotros Jn. 8:54
  • conocéis: mas yo le conozco; y si dijere que no le conozco, seré como vosotros Jn. 8:55
  • De cierto, de cierto os digo: Antes que Abraham fuese, yo soy. Jn. 8:58
  • Rabbí, ¿quién pecó, éste ó sus padres, para que naciese ciego? Jn. 9:2
  • Ni éste pecó, ni sus padres: mas para que las obras de Dios se manifiesten Jn. 9:3
  • Conviéneme obrar las obrar del que me envió, entre tanto que el día Jn. 9:4
  • Entre tanto que estuviere en el mundo, luz soy del Jn. 9:5
  • Ve, lávate en el estanque de Siloé (que significa, si lo interpretares Jn. 9:7
  • Entonces los vecinos, y los que antes le habían visto que era Jn. 9:8
  • Respondió Él y dijo: El hombre que se llama Jesús, hizo lodo, y me Jn. 9:11
  • Llevaron á los Fariseos al que antes había sido ciego. Jn. 9:13
  • decían: Este hombre no es de Dios, que no guarda el sábado. Otros decían Jn. 9:16
  • á decir al ciego: ¿Tú, qué dices del que te abrió los ojos? Y Él dijo Jn. 9:17
  • Mas los Judíos no creían de Él, que había sido ciego, y hubiese Jn. 9:18
  • diciendo: ¿Es éste vuestro hijo, el que vosotros decís que nació ciego Jn. 9:19
  • sus padres y dijeron: Sabemos que éste es nuestro hijo, y que nació Jn. 9:20
  • porque ya los Judíos habían resuelto que si alguno confesase ser Él el Jn. 9:22
  • Así que, volvieron á llamar al hombre que Jn. 9:24
  • dijo: Si es pecador, no lo sé: una cosa sé, que habiendo yo sido ciego, ahora Jn. 9:25
  • Nosotros sabemos que á Moisés habló Dios: mas éste no Jn. 9:29
  • Por cierto, maravillosa cosa es ésta, que vosotros no sabéis de dónde sea Jn. 9:30
  • Y sabemos que Dios no oye á los pecadores: mas si Jn. 9:31
  • Desde el siglo no fué oído, que abriese alguno los ojos de uno que Jn. 9:32
  • Oyó Jesús que le habían echado fuera; y Jn. 9:35
  • Respondió Él, y dijo: ¿Quién es, Señor, para que crea en Él? Jn. 9:36
  • Y díjole Jesús: Y le has visto, y el que habla contigo, Él es. Jn. 9:37
  • para juicio he venido á este mundo: para que los que no ven, vean; y los que Jn. 9:39
  • Y ciertos de los Fariseos que estaban con Él oyeron esto, y Jn. 9:40
  • DE cierto, de cierto os digo: El que no entra por la puerta en el Jn. 10:1
  • Mas el que entra por la puerta, el pastor de Jn. 10:2
  • mas ellos no entendieron qué era lo que les decía. Jn. 10:6
  • Todos los que antes de mí vinieron, ladrones son Jn. 10:8
  • Yo soy la puerta: el que por mí entrare, será salvo; y Jn. 10:9
  • y matar, y destruir: yo he venido para que tengan vida, y para que la Jn. 10:10
  • Mas el asalariado, y que no es el pastor, de quien no son Jn. 10:12
  • Así que, el asalariado, huye, porque es Jn. 10:13
  • También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquéllas Jn. 10:16
  • Os lo he dicho, y no creéis: las obras que yo hago en nombre de mi Padre Jn. 10:25
  • Mi Padre que me las dió, mayor que todos es y Jn. 10:29
  • á mí no creáis, creed á las obras; para que conozcáis y creáis que el Padre Jn. 10:38
  • la verdad, ninguna señal hizo; mas todo lo que Juan dijo de éste, era verdad. Jn. 10:41
  • hermano Lázaro estaba enfermo, era la que ungió al Señor con ungüento, y Jn. 11:2
  • hermanas á Él, diciendo: Señor, he aquí, el que amas está enfermo. Jn. 11:3
  • para muerte, mas por gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado Jn. 11:4
  • Como oyó pues que estaba enfermo, quedóse aún dos Jn. 11:6
  • Jesús: ¿No tiene el día doce horas? El que anduviere de día, no tropieza Jn. 11:9
  • Mas el que anduviere de noche, tropieza Jn. 11:10
  • de la muerte de Él: y ellos pensaron que hablaba del reposar del sueño. Jn. 11:13
  • Y huélgome por vosotros, que yo no haya estado allí, para que Jn. 11:15
  • Dijo entonces Tomás, el que se dice el Dídimo, á sus Jn. 11:16
  • Vino pues Jesús, y halló que había ya cuatro días que estaba en Jn. 11:17
  • Entonces Marta, como oyó que Jesús venía, salió á encontrarle Jn. 11:20
  • Mas también sé ahora, que todo lo que pidieres de Dios, te Jn. 11:22
  • Marta le dice: Yo sé que resucitará en la resurrección en Jn. 11:24
  • Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque esté muerto Jn. 11:25
  • Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá Jn. 11:26
  • Dícele: Sí Señor; yo he creído que tú eres el Cristo, el Hijo de Jn. 11:27
  • Que aun no había llegado Jesús á la Jn. 11:30
  • Entonces los Judíos que estaban en casa con ella, y la Jn. 11:31
  • como la vió llorando, y á los Judíos que habían venido juntamente con ella Jn. 11:33
  • algunos de ellos dijeron: ¿No podía éste que abrió los ojos al ciego, hacer Jn. 11:37
  • Quitad la piedra. Marta, la hermana del que se había muerto, le dice: Señor Jn. 11:39
  • Jesús le dice: ¿No te he dicho que, si creyeres, verás la gloria de Jn. 11:40
  • ojos arriba, dijo: Padre, gracias te doy que me has oído. Jn. 11:41
  • Que yo sabía que siempre me oyes; mas Jn. 11:42
  • Y el que había estado muerto, salió, atadas Jn. 11:44
  • Entonces muchos de los Judíos que habían venido á María, y habían Jn. 11:45
  • fueron á los Fariseos, y dijéronles lo que Jesús había hecho. Jn. 11:46
  • Ni pensáis que nos conviene que un hombre muera Jn. 11:50
  • Mas esto no lo dijo de sí mismo; sino que, como era el sumo pontífice de Jn. 11:51
  • por aquella nación, mas también para que juntase en uno los hijos de Dios Jn. 11:52
  • Así que, desde aquel día consultaban juntos Jn. 11:53
  • Judíos; mas fuése de allí á la tierra que está junto al desierto, á una Jn. 11:54
  • estando en el templo. ¿Qué os parece, que no vendrá á la fiesta? Jn. 11:56
  • y los Fariseos habían dado mandamiento, que si alguno supiese dónde estuviera Jn. 11:57
  • vino á Bethania, donde estaba Lázaro, que había sido muerto, al cual Jn. 12:1
  • y Marta servía, y Lázaro era uno de los que estaban sentados á la mesa Jn. 12:2
  • Judas Iscariote, hijo de Simón, el que le había de entregar: Jn. 12:4
  • Mas dijo esto, no por el cuidado que Él tenía de los pobres: sino Jn. 12:6
  • mucha gente de los Judíos entendió que Él estaba allí; y vinieron no Jn. 12:9
  • El siguiente día, mucha gente que había venido á la fiesta, como Jn. 12:12
  • recibirle, y clamaban: ¡Hosanna, Bendito el que viene en el nombre del Señor Jn. 12:13
  • glorificado, entonces se acordaron de que estas cosas estaban escritas de Jn. 12:16
  • Y la gente que estaba con Él, daba testimonio de Jn. 12:17
  • la gente á recibirle, porque había oído que Él había hecho esta señal; Jn. 12:18
  • Mas los Fariseos dijeron entre sí: ¿Veis que nada aprovecháis? he aquí, el Jn. 12:19
  • Y había ciertos Griegos de los que habían subido á adorar en la fiesta: Jn. 12:20
  • Estos pues, se llegaron á Felipe, que era de Bethsaida de Galilea, y Jn. 12:21
  • respondió, diciendo: La hora viene en que el Hijo del hombre ha de ser Jn. 12:23
  • De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo no cae en la Jn. 12:24
  • El que ama su vida, la perderá; y el que Jn. 12:25
  • Y la gente que estaba presente, y había oído Jn. 12:29
  • la gente: Nosotros hemos oído de la ley, que el Cristo permanece para siempre Jn. 12:34
  • la luz entre vosotros: andad entre tanto que tenéis luz, porque no os Jn. 12:35
  • Entre tanto que tenéis la luz, creed en la luz Jn. 12:36
  • Para que se cumpliese el dicho que dijo el Jn. 12:38
  • amaban más la gloria de los hombres que la gloria de Dios. Jn. 12:43
  • Mas Jesús clamó y dijo: El que cree en mí, no cree en mí, sino en Jn. 12:44
  • Y el que me ve, ve al que me envió. Jn. 12:45
  • Yo la luz he venido al mundo, para que todo aquel que cree en mí no Jn. 12:46
  • Y el que oyere mis palabras, y no las Jn. 12:47
  • El que me desecha, y no recibe mis Jn. 12:48
  • no he hablado de mí mismo; mas el Padre que me envió, Él me dió mandamiento de Jn. 12:49
  • Y sé que su mandamiento es vida eterna: así Jn. 12:50
  • la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que su hora había venido para que Jn. 13:1
  • de Judas, hijo de Simón Iscariote, que le entregase, Jn. 13:2
  • Sabiendo Jesús que el Padre le había dado todas las Jn. 13:3
  • y á limpiarlos con la toalla con que estaba ceñido. Jn. 13:5
  • Respondió Jesús, y díjole: Lo que yo hago, tú no entiendes ahora Jn. 13:7
  • Dícele Jesús: El que está lavado, no necesita sino que Jn. 13:10
  • Así que, después que les hubo lavado los Jn. 13:12
  • Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros Jn. 13:15
  • de cierto os digo: El siervo no es mayor que su señor, ni el apóstol es mayor Jn. 13:16
  • No hablo de todos vosotros: yo sé los que he elegido: mas para que se cumpla Jn. 13:18
  • Desde ahora os lo digo antes que se haga, para que cuando se hiciere Jn. 13:19
  • De cierto, de cierto os digo: El que recibe al que yo enviare, á mí Jn. 13:20
  • y dijo: De cierto, de cierto os digo, que uno de vosotros me ha de Jn. 13:21
  • A éste, pues, hizo señas Simón Pedro, para que preguntase quién era aquél de Jn. 13:24
  • entró en Él. Entonces Jesús le dice: Lo que haces, haz lo más presto. Jn. 13:27
  • Mas ninguno de los que estaban á la mesa entendió á qué Jn. 13:28
  • Porque los unos pensaban, por que Judas tenía la bolsa, que Jesús le Jn. 13:29
  • Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos á otros: como os he Jn. 13:34
  • En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis Jn. 13:35
  • de cierto te digo: No cantará el gallo, sin que me hayas negado tres veces. Jn. 13:38
  • otra vez, y os tomaré á mí mismo: para que donde yo estoy, vosotros Jn. 14:3
  • Jesús le dice: ¿Tanto tiempo ha que estoy con vosotros, y no me has Jn. 14:9
  • No crees que yo soy en el Padre, y el Padre en Jn. 14:10
  • Creedme que yo soy en el Padre, y el Padre en Jn. 14:11
  • De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago Jn. 14:12
  • Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre Jn. 14:13
  • Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: Jn. 14:16
  • En aquel día vosotros conoceréis que yo estoy en mi Padre, y vosotros en Jn. 14:20
  • El que tiene mis mandamientos, y los Jn. 14:21
  • Respondió Jesús, y díjole: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Jn. 14:23
  • El que no me ama, no guarda mis palabras Jn. 14:24
  • las cosas, y os recordará todas las cosas que os he dicho. Jn. 14:26
  • ciertamente os gozaríais, porque he dicho que voy al Padre: porque el Padre Jn. 14:28
  • Y ahora os lo he dicho antes que se haga; para que cuando se hiciere Jn. 14:29
  • Empero para que conozca el mundo que amo al Padre Jn. 14:31
  • Todo pámpano que en mí no lleva fruto, le quitará: y Jn. 15:2
  • Ya vosotros sois limpios por la palabra que os he hablado. Jn. 15:3
  • Yo soy la vid, vosotros los pámpanos: el que está en mí, y yo en Él, éste Jn. 15:5
  • El que en mí no estuviere, será echado Jn. 15:6
  • estuvieren en vosotros, pedid todo lo que quisiereis, y os será hecho. Jn. 15:7
  • En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así Jn. 15:8
  • Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y Jn. 15:11
  • Este es mi mandamiento: Que os améis los unos á los otros Jn. 15:12
  • Nadie tiene mayor amor que este, que ponga alguno su vida por Jn. 15:13
  • sois mis amigos, si hiciereis las cosas que yo os mando. Jn. 15:14
  • siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor: mas os he llamado Jn. 15:15
  • os elegí á vosotros; y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro Jn. 15:16
  • Esto os mando: Que os améis los unos á los otros. Jn. 15:17
  • Si el mundo os aborrece, sabed que á mí me aborreció antes que á Jn. 15:18
  • Acordaos de la palabra que yo os he dicho: No es el siervo Jn. 15:20
  • de mi nombre, porque no conocen al que me ha enviado. Jn. 15:21
  • El que me aborrece, también á mi Padre Jn. 15:23
  • Mas para que se cumpla la palabra que está Jn. 15:25
  • ESTAS cosas os he hablado, para que no os escandalicéis. Jn. 16:1
  • y aun viene la hora, cuando cualquiera que os matare, pensará que hace Jn. 16:2
  • Mas os he dicho esto, para que cuando aquella hora viniere, os Jn. 16:4
  • Mas ahora voy al que me envió; y ninguno de vosotros me Jn. 16:5
  • yo os digo la verdad: Os es necesario que yo vaya: porque si yo no fuese, el Jn. 16:7
  • Aun tengo muchas cosas que deciros, mas ahora no las podéis Jn. 16:12
  • porque no hablará de sí mismo, sino que hablará todo lo que oyere, y os Jn. 16:13
  • Todo lo que tiene el Padre, mío es: por eso Jn. 16:15
  • discípulos unos á otros: ¿Qué es esto que nos dice: Un poquito, y no me Jn. 16:17
  • Decían pues: ¿Qué es esto que dice: Un poquito? No entendemos Jn. 16:18
  • Y conoció Jesús que le querían preguntar, y díjoles Jn. 16:19
  • De cierto, de cierto os digo, que vosotros lloraréis y lamentaréis Jn. 16:20
  • porque es venida su hora; mas después que ha parido un niño, ya no se Jn. 16:21
  • nada. De cierto, de cierto os digo, que todo cuanto pidiereis al Padre Jn. 16:23
  • en mi nombre: pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido. Jn. 16:24
  • día pediréis en mi nombre: y no os digo, que yo rogaré al Padre por vosotros; Jn. 16:26
  • vosotros me amasteis, y habéis creído que yo salí de Dios. Jn. 16:27
  • Ahora entendemos que sabes todas las cosas, y no Jn. 16:30
  • He aquí, la hora viene, y ha venido, que seréis esparcidos cada uno por Jn. 16:32
  • Estas cosas os he hablado, para que en mí tengáis paz. En el mundo Jn. 16:33
  • hora es llegada; glorifica á tu Hijo, para que también tu Hijo te glorifique Jn. 17:1
  • dado la potestad de toda carne, para que dé vida eterna á todos los que le Jn. 17:2
  • Esta empero es la vida eterna: que te conozcan el solo Dios verdadero Jn. 17:3
  • en la tierra: he acabado la obra que me diste que hiciese. Jn. 17:4
  • tú cerca de ti mismo con aquella gloria que tuve cerca de ti antes que el Jn. 17:5
  • He manifestado tu nombre á los hombres que del mundo me diste: tuyos eran, y Jn. 17:6
  • Ahora han conocido que todas las cosas que me diste, son Jn. 17:7
  • Porque las palabras que me diste, les he dado; y ellos las Jn. 17:8
  • no ruego por el mundo, sino por los que me diste; porque tuyos son: Jn. 17:9
  • mundo, y yo á ti vengo. Padre santo, á los que me has dado, guárdalos por tu Jn. 17:11
  • yo los guardaba en tu nombre; á los que me diste, yo los guardé, y Jn. 17:12
  • á ti; y hablo esto en el mundo, para que tengan mi gozo cumplido en sí Jn. 17:13
  • No ruego que los quites del mundo, sino que los Jn. 17:15
  • ellos yo me santifico á mí mismo, para que también ellos sean santificados en Jn. 17:19
  • por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra Jn. 17:20
  • Para que todos sean una cosa; como tú, oh Jn. 17:21
  • Y yo, la gloria que me diste les he dado; para que Jn. 17:22
  • Yo en ellos, y tú en mí, para que sean consumadamente una cosa; que Jn. 17:23
  • Padre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo Jn. 17:24
  • yo te he conocido; y éstos han conocido que tú me enviaste; Jn. 17:25
  • tu nombre, y manifestaré lo aún; para que el amor con que me has amado Jn. 17:26
  • Y también Judas, el que le entregaba, sabía aquel lugar Jn. 18:2
  • Empero Jesús, sabiendo todas las cosas que habían de venir sobre Él, salió Jn. 18:4
  • soy (Y estaba también con ellos Judas, el que le entregaba.) Jn. 18:5
  • Respondió Jesús: Os he dicho que yo soy: pues si á mi buscáis Jn. 18:8
  • Para que se cumpliese la palabra que había Jn. 18:9
  • Entonces Simón Pedro, que tenía espada, sacóla, é hirió al Jn. 18:10
  • Mete tu espada en la vaina: el vaso que el Padre me ha dado, ¿no lo tengo Jn. 18:11
  • Y era Caifás el que había dado el consejo á los Judíos Jn. 18:14
  • á la puerta. Y salió aquel discípulo que era conocido del pontífice, y Jn. 18:16
  • en pie los siervos y los ministros que habían allegado las ascuas; porque Jn. 18:18
  • Qué me preguntas á mí? Pregunta á los que han oído, qué les haya yo hablado Jn. 18:21
  • Él hubo dicho esto, uno de los criados que estaba allí, dió una bofetada á Jn. 18:22
  • el pretorio por no ser contaminados, sino que comiesen la pascua. Jn. 18:28
  • Para que se cumpliese el dicho de Jesús, que Jn. 18:32
  • Así que, Pilato volvió á entrar en el Jn. 18:33
  • mi reino, mis servidores pelearían para que yo no fuera entregado á los Jn. 18:36
  • rey eres tu? Respondió Jesús: Tu dices que yo soy rey. Yo para esto he Jn. 18:37
  • Empero vosotros tenéis costumbre, que os suelte uno en la Pascua Jn. 18:39
  • ASÍ que, entonces tomó Pilato á Jesús, y le Jn. 19:1
  • díjoles: He aquí, os le traigo fuera, para que entendáis que ningún crimen Jn. 19:4
  • Pilato: ¿A mí no me hablas? ¿no sabes que tengo potestad para Jn. 19:10
  • no te fuese dado de arriba: por tanto, el que á ti me ha entregado, mayor Jn. 19:11
  • sueltas, no eres amigo de César: cualquiera que se hace rey, á César Jn. 19:12
  • y se sentó en el tribunal en el lugar que se dice Lithóstrotos, y en Jn. 19:13
  • Así que entonces lo entregó á ellos para Jn. 19:16
  • Y llevando su cruz, salió al lugar que se dice de la Calavera, y en Jn. 19:17
  • Y escribió también Pilato un título, que puso encima de la cruz. Y el Jn. 19:19
  • No escribas, Rey de los Judíos: sino, que Él dijo: Rey soy de los Judíos. Jn. 19:21
  • Respondió Pilato: Lo que he escrito, he escrito. Jn. 19:22
  • suertes sobre ella, de quién será; para que se cumpliese la Escritura, que Jn. 19:24
  • vió Jesús á la madre, y al discípulo que Él amaba, que estaba presente Jn. 19:26
  • Después de esto, sabiendo Jesús que todas las cosas eran ya cumplidas Jn. 19:28
  • cuanto era la víspera de la Pascua, para que los cuerpos no quedasen en la Jn. 19:31
  • piernas al primero, y asimismo al otro que había sido crucificado con Él. Jn. 19:32
  • Y el que lo vió, da testimonio, y su Jn. 19:35
  • Porque estas cosas fueron hechas para que se cumpliese la Escritura: Hueso no Jn. 19:36
  • también otra Escritura dice: Mirarán al que traspasaron. Jn. 19:37
  • por miedo de los Judíos, rogó á Pilato que pudiera quitar el cuerpo de Jn. 19:38
  • Y vino también Nicodemo, el que antes había venido á Jesús de Jn. 19:39
  • mas el otro discípulo corrió más presto que Pedro, y llegó primero al sepulcro. Jn. 20:4
  • Y el sudario, que había estado sobre su cabeza, no Jn. 20:7
  • entró también el otro discípulo, que había venido primero al sepulcro Jn. 20:8
  • Porque aun no sabían la Escritura, que era necesario que Él resucitase de Jn. 20:9
  • Y vió dos ángeles en ropas blancas que estaban sentados, el uno á la Jn. 20:12
  • esto, volvióse atrás, y vió á Jesús que estaba allí; mas no sabía que era Jn. 20:14
  • qué lloras? ¿á quién buscas? Ella, pensando que era el hortelano, dícele Jn. 20:15
  • María! Volviéndose ella, dícele: ¡Rabboni! que quiere decir, Maestro. Jn. 20:16
  • dando las nuevas á los discípulos de que había visto al Señor, y que Él le Jn. 20:18
  • A los que remitiereis los pecados, les son Jn. 20:23
  • Empero Tomás, uno de los doce, que se dice el Dídimo, no estaba con Jn. 20:24
  • visto, Tomás, creiste: bienaventurados los que no vieron y creyeron. Jn. 20:29
  • señales en presencia de sus discípulos, que no están escritas en este libro. Jn. 20:30
  • Estas empero son escritas, para que creáis que Jesús es el Cristo, el Jn. 20:31
  • y Tomás, llamado al Dídimo, y Natanael, el que era de Caná de Galilea, y los Jn. 21:2
  • mas los discípulos no entendieron que era Jesús. Jn. 21:4
  • Pedro: El Señor es. Y Simón Pedro, como oyó que era el Señor, ciñóse la ropa Jn. 21:7
  • Díceles Jesús; Traed de los peces que cogisteis ahora. Jn. 21:10
  • osaba preguntarle: ¿Tú, quién eres? sabiendo que era el Señor. Jn. 21:12
  • Esta era ya la tercera vez que Jesús se manifestó á sus discípulos Jn. 21:14
  • Pedro: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas más que estos? Dícele; Sí Señor: tú Jn. 21:15
  • me amas? Respóndele: Sí, Señor: tú sabes que te amo. Dícele: Apacienta Jn. 21:16
  • de Jonás, ¿me amas? Entristecióse Pedro de que le dijese la tercera vez: ¿Me Jn. 21:17
  • á aquel discípulo al cual amaba Jesús, que seguía, el que también se había Jn. 21:20
  • Así que Pedro vió á éste, dice á Jesús Jn. 21:21
  • Dícele Jesús: Si quiero que Él quede hasta que yo venga, ¿qué Jn. 21:22
  • entonces este dicho entre los hermanos, que aquel discípulo no había de morir Jn. 21:23
  • Este es aquel discípulo que da testimonio de estas cosas, y Jn. 21:24
  • Y hay también otras muchas cosas que hizo Jesús, que si se escribiesen Jn. 21:25
  • Teófilo, he hablado de todas las cosas que Jesús comenzó á hacer y á enseñar, Hech. 1:1
  • Hasta el día en que, habiendo dado mandamientos por el Hech. 1:2
  • Y estando juntos, les mandó que no se fuesen de Jerusalem, sino Hech. 1:4
  • Entonces los que se habían juntado le preguntaron Hech. 1:6
  • saber los tiempos ó las sazones que el Padre puso en su sola potestad; Hech. 1:7
  • la virtud del Espíritu Santo que vendrá sobre vosotros; y me seréis Hech. 1:8
  • ojos puestos en el cielo, entre tanto que Él iba, he aquí dos varones se Hech. 1:10
  • estáis mirando al cielo? este mismo Jesús que ha sido tomado desde vosotros Hech. 1:11
  • se volvieron á Jerusalem del monte que se llama del Olivar, el cual está Hech. 1:12
  • Varones hermanos, convino que se cumpliese la Escritura, la cual Hech. 1:16
  • moradores de Jerusalem; de tal manera que aquel campo es llamado en su Hech. 1:19
  • Conviene, pues, que de estos hombres que han estado Hech. 1:21
  • desde el bautismo de Juan, hasta el día que fué recibido arriba de entre Hech. 1:22
  • á dos: á José, llamado Barsabas, que tenía por sobrenombre Justo, y á Hech. 1:23
  • Y orando, dijeron: Tú, Señor, que conoces los corazones de todos Hech. 1:24
  • Para que tome el oficio de este ministerio y Hech. 1:25
  • del cielo como de un viento recio que corría, el cual hinchió toda la Hech. 2:2
  • lenguas repartidas, como de fuego, que se asentó sobre cada uno de ellos. Hech. 2:3
  • otras lenguas, como el Espíritu les daba que hablasen. Hech. 2:4
  • He aquí ¿no son "Galileos todos estos que hablan? Hech. 2:7
  • hablar cada uno en nuestra lengua en que somos nacidos? Hech. 2:8
  • Partos y Medos, y Elamitas, y los que habitamos en Mesopotamia, en Hech. 2:9
  • en Egipto y en las partes de Africa que está de la otra parte de Cirene, y Hech. 2:10
  • Mas otros burlándose, decían: Que están llenos de mosto. Hech. 2:13
  • diciendo: Varones Judíos, y todos los que habitáis en Jerusalem, esto os Hech. 2:14
  • Mas esto es lo que fué dicho por el profeta Joel: Hech. 2:16
  • en tinieblas, Y la luna en sangre, Antes que venga el día del Señor, Grande y Hech. 2:20
  • Y será que todo aquel que invocare el nombre Hech. 2:21
  • en maravillas y prodigios y señales, que Dios hizo por Él en medio de Hech. 2:22
  • Que no dejarás mi alma en el infierno Hech. 2:27
  • libremente decir del patriarca David, que murió, y fué sepultado, y su Hech. 2:29
  • Empero siendo profeta, y sabiendo que con juramento le había Dios jurado Hech. 2:30
  • habló de la resurrección de Cristo, que su alma no fué dejada en el Hech. 2:31
  • Así que, levantado por la diestra de Dios Hech. 2:33
  • Hasta que ponga á tus enemigos por estrado de Hech. 2:35
  • ciertísimamente toda la casa de Israel, que á éste Jesús que vosotros Hech. 2:36
  • y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Hech. 2:39
  • Así que, los que recibieron su palabra Hech. 2:41
  • Y todos los que creían estaban juntos; y tenían Hech. 2:44
  • Señor añadía cada día á la iglesia los que habían de ser salvos. Hech. 2:47
  • Y un hombre que era cojo desde el vientre de su Hech. 3:2
  • Este, como vió á Pedro y á Juan que iban á entrar en el templo, rogaba Hech. 3:3
  • dijo: Ni tengo plata ni oro; mas lo que tengo te doy: en el nombre de Hech. 3:6
  • Y conocían que Él era el que se sentaba á la Hech. 3:10
  • Y teniendo á Pedro y á Juan el cojo que había sido sanado, todo el pueblo Hech. 3:11
  • y negasteis delante de Pilato, juzgando Él que había de ser suelto. Hech. 3:13
  • Santo y al Justo negasteis, y pedisteis que se os diese un homicida; Hech. 3:14
  • Dios ha resucitado de los muertos; de lo que nosotros somos testigos. Hech. 3:15
  • Y en la fe de su nombre, á éste que vosotros veis y conocéis, ha Hech. 3:16
  • Mas ahora, hermanos, sé que por ignorancia lo habéis hecho Hech. 3:17
  • Empero, Dios ha cumplido así lo que había antes anunciado por boca de Hech. 3:18
  • Así que, arrepentíos y convertíos, para que Hech. 3:19
  • Y enviará á Jesucristo, que os fué antes anunciado: Hech. 3:20
  • Al cual de cierto es menester que el cielo tenga hasta los tiempos de Hech. 3:21
  • como yo; á Él oiréis en todas las cosas que os hablare. Hech. 3:22
  • Y será, que cualquiera alma que no oyere á Hech. 3:23
  • desde Samuel y en adelante, todos los que han hablado, han anunciado estos Hech. 3:24
  • los hijos de los profetas, y del pacto que Dios concertó con nuestros padres Hech. 3:25
  • levantado á su Hijo, le envió para que os bendijese, á fin de que cada Hech. 3:26
  • Resentidos de que enseñasen al pueblo, y anunciasen Hech. 4:2
  • Mas muchos de los que habían oído la palabra, creyeron; y Hech. 4:4
  • Y aconteció al día siguiente, que se juntaron en Jerusalem los Hech. 4:5
  • y Caifás, y Juan y Alejandro, y todos los que eran del linaje sacerdotal; Hech. 4:6
  • Pues que somos hoy demandados acerca del Hech. 4:9
  • vosotros, y á todo el pueblo de Israel, que en el nombre de Jesucristo de Hech. 4:10
  • debajo del cielo, dado á los hombres, en que podamos ser salvos. Hech. 4:12
  • constancia de Pedro y de Juan, sabido que eran hombres sin letras é Hech. 4:13
  • Y viendo al hombre que había sido sanado, que estaba con Hech. 4:14
  • Mas les mandaron que se saliesen fuera del concilio; y Hech. 4:15
  • sido hecha por ellos, notoria á todos los que moran en Jerusalem, y no lo Hech. 4:16
  • más por el pueblo, amenacémoslos, que no hablen de aquí adelante á Hech. 4:17
  • Y llamándolos, les intimaron que en ninguna manera hablasen ni Hech. 4:18
  • delante de Dios obedecer antes á vosotros que á Dios: Hech. 4:19
  • Porque no podemos dejar de decir lo que hemos visto y oído. Hech. 4:20
  • porque todos glorificaban á Dios de lo que había sido hecho. Hech. 4:21
  • vinieron á los suyos, y contaron todo lo que los príncipes de los sacerdotes y Hech. 4:23
  • á Dios, y dijeron: Señor, tú eres el Dios que hiciste el cielo y la tierra Hech. 4:24
  • Que por boca de David, tu siervo Hech. 4:25
  • Para hacer lo que tu mano y tu consejo habían antes Hech. 4:28
  • mira sus amenazas, y da á tus siervos que con toda confianza hablen tu Hech. 4:29
  • Que extiendas tu mano á que sanidades Hech. 4:30
  • Y como hubieron orado, el lugar en que estaban congregados tembló; y Hech. 4:31
  • Y la multitud de los que habían creído era de un corazón y Hech. 4:32
  • Que ningún necesitado había entre ellos Hech. 4:34
  • y era repartido á cada uno según que había menester. Hech. 4:35
  • Entonces José, que fué llamado de los apóstoles por Hech. 4:36
  • por qué ha llenado Satanás tu corazón á que mintieses al Espíritu Santo, y Hech. 5:3
  • Y vino un gran temor sobre todos los que lo oyeron. Hech. 5:5
  • espacio como de tres horas, sucedió que entró su mujer, no sabiendo lo que Hech. 5:7
  • He aquí á la puerta los pies de los que han sepultado á tu marido, y te Hech. 5:9
  • en toda la iglesia, y en todos los que oyeron estas cosas. Hech. 5:11
  • Y los que creían en el Señor se aumentaban Hech. 5:14
  • Tanto que echaban los enfermos por las calles Hech. 5:15
  • príncipe de los sacerdotes, y todos los que estaban con Él, que es la secta de Hech. 5:17
  • Y oído que hubieron esto, entraron de mañana Hech. 5:21
  • cerrada con toda seguridad, y los guardas que estaban delante de las puertas Hech. 5:23
  • dióles esta noticia: He aquí, los varones que echasteis en la cárcel, están en Hech. 5:25
  • No os denunciamos estrechamente, que no enseñaseis en este nombre? y Hech. 5:28
  • Es menester obedecer á Dios antes que á los hombres. Hech. 5:29
  • Santo, el cual ha dado Dios á los que le obedecen. Hech. 5:32
  • la ley, venerable á todo el pueblo, mandó que sacasen fuera un poco á los Hech. 5:34
  • vosotros acerca de estos hombres en lo que habéis de hacer. Hech. 5:35
  • estos días se levantó Teudas, diciendo que era alguien; al que se agregó un Hech. 5:36
  • sí. Pereció también aquél; y todos los que consintieron con Él, fueron Hech. 5:37
  • después de azotados, les intimaron que no hablasen en el nombre de Hech. 5:40
  • de delante del concilio, gozosos de que fuesen tenidos por dignos de Hech. 5:41
  • de los Griegos contra los Hebreos, de que sus viudas eran menospreciadas Hech. 6:1
  • Así que, los doce convocaron la multitud de Hech. 6:2
  • entonces unos de la sinagoga que se llama de los Libertinos, y Hech. 6:9
  • á la sabiduría y al Espíritu con que hablaba. Hech. 6:10
  • Entonces sobornaron á unos que dijesen que le habían oído hablar Hech. 6:11
  • Y pusieron testigos falsos, que dijesen: Este hombre no cesa de Hech. 6:13
  • Porque le hemos oído decir, que Jesús de Nazaret destruirá este Hech. 6:14
  • Entonces todos los que estaban sentados en el concilio Hech. 6:15
  • Abraham, estando en Mesopotamia, antes que morase en Chârán, Hech. 7:2
  • y de tu parentela, y ven á la tierra que te mostraré. Hech. 7:3
  • aun para asentar un pie: mas le prometió que se la daría en posesión, y á su Hech. 7:5
  • Y hablóle Dios así: Que su simiente sería extranjera en Hech. 7:6
  • Y como oyese Jacob que había trigo en Egipto, envió á Hech. 7:12
  • á Sichêm, y puestos en el sepulcro que compró Abraham á precio de dinero Hech. 7:16
  • Hasta que se levantó otro rey en Egipto que Hech. 7:18
  • maltrató á nuestros padres, á fin de que pusiesen á peligro de muerte sus Hech. 7:19
  • Y como vió á uno que era injuriado, defendióle, é Hech. 7:24
  • Pero Él pensaba que sus hermanos entendían que Dios les Hech. 7:25
  • en paz, diciendo: Varones, hermanos sois, ¿por que os injuriáis los unos á los Hech. 7:26
  • Entonces el que injuriaba á su prójimo, le rempujó Hech. 7:27
  • zapatos de tus pies, porque el lugar en que estás es tierra santa. Hech. 7:33
  • he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he oído el Hech. 7:34
  • príncipe y redentor con la mano del ángel que le apareció en la zarza. Hech. 7:35
  • Este es aquél que estuvo en la congregación en el Hech. 7:38
  • Diciendo á Aarón: Haznos dioses que vayan delante de nosotros; porque Hech. 7:40
  • Y Dios se apartó, y los entregó que sirviesen al ejército del cielo Hech. 7:42
  • estrella de vuestro dios Remphan: Figuras que os hicisteis para adorarlas: Os Hech. 7:43
  • había ordenado Dios, hablando á Moisés que lo hiciese según la forma que Hech. 7:44
  • Josué en la posesión de los Gentiles, que Dios echó de la presencia de Hech. 7:45
  • vuestros padres? y mataron á los que antes anunciaron la venida del Hech. 7:52
  • Que recibisteis la ley por disposición Hech. 7:53
  • el cielo, vió la gloria de Dios, y á Jesús que estaba á la diestra de Dios, Hech. 7:55
  • los cielos abiertos, y al Hijo del hombre que está á la diestra de Dios. Hech. 7:56
  • sus vestidos á los pies de un mancebo que se llamaba Saulo. Hech. 7:58
  • una grande persecución en la iglesia que estaba en Jerusalem; y todos Hech. 8:1
  • Mas los que fueron esparcidos, iban por todas Hech. 8:4
  • atentamente unánimes las cosas que decía Felipe, oyendo y viendo las Hech. 8:6
  • Porque de muchos que tenían espíritus inmundos, salían Hech. 8:7
  • Así que había gran gozo en aquella ciudad. Hech. 8:8
  • Mas cuando creyeron á Felipe, que anunciaba el evangelio del reino Hech. 8:12
  • viendo los milagros y grandes maravillas que se hacían, estaba atónito. Hech. 8:13
  • Y los apóstoles que estaban en Jerusalem, habiendo oído Hech. 8:14
  • cuales venidos, oraron por ellos, para que recibiesen el Espíritu Santo; Hech. 8:15
  • Y como vió Simón que por la imposición de las manos de Hech. 8:18
  • Dadme también á mí esta potestad, que á cualquiera que pusiere las Hech. 8:19
  • le dijo: Tu dinero perezca contigo, que piensas que el don de Dios se Hech. 8:20
  • de amargura y en prisión de maldad veo que estás. Hech. 8:23
  • dijo: Rogad vosotros por mí al Señor, que ninguna cosa de estas que habéis Hech. 8:24
  • y ve hacia el mediodía, al camino que desciende de Jerusalem á Gaza Hech. 8:26
  • Y acudiendo Felipe, le oyó que leía el profeta Isaías, y dijo Hech. 8:30
  • si alguno no me enseñare? Y rogó á Felipe que subiese, y se sentase con Él. Hech. 8:31
  • Y el lugar de la Escritura que leía, era éste: Como oveja á la Hech. 8:32
  • y dijo el eunuco: He aquí agua; ¿qué impide que yo sea bautizado? Hech. 8:36
  • bien puedes. Y respondiendo, dijo: Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios. Hech. 8:37
  • el evangelio en todas las ciudades, hasta que llegó á Cesarea. Hech. 8:40
  • para Damasco á las sinagogas, para que si hallase algunos hombres ó Hech. 9:2
  • Y yendo por el camino, aconteció que llegando cerca de Damasco Hech. 9:3
  • Y cayendo en tierra, oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿por qué Hech. 9:4
  • y temeroso, dijo: ¿Señor, qué quieres que haga? Y el Señor le dice Hech. 9:6
  • Y los hombres que iban con Saulo, se pararon atónitos Hech. 9:7
  • y abriendo los ojos, no veía á nadie: así que, llevándole por la mano Hech. 9:8
  • le dijo: Levántate, y ve á la calle que se llama la Derecha, y busca en Hech. 9:11
  • en visión un varón llamado Ananías, que entra y le pone la mano encima Hech. 9:12
  • los sacerdotes de prender á todos los que invocan tu nombre. Hech. 9:14
  • instrumento escogido me es éste, para que lleve mi nombre en presencia de Hech. 9:15
  • yo le mostraré cuánto le sea menester que padezca por mi nombre. Hech. 9:16
  • encima, dijo: Saulo hermano, el Señor Jesús, que te apareció en el camino por Hech. 9:17
  • por algunos días con los discípulos que estaban en Damasco. Hech. 9:19
  • sinagogas predicaba á Cristo, diciendo que éste era el Hijo de Dios. Hech. 9:20
  • Y todos los que le oían estaban atónitos, y decían Hech. 9:21
  • se esforzaba, y confundía á los Judíos que moraban en Damasco, afirmando que Hech. 9:22
  • mas todos tenían miedo de Él, no creyendo que era discípulo. Hech. 9:26
  • cómo había visto al Señor en el camino, y que le había hablado, y cómo en Hech. 9:27
  • Y aconteció que Pedro, andándolos á todos, vino Hech. 9:32
  • Y halló allí á uno que se llamaba Eneas, que hacía ocho Hech. 9:33
  • Y viéronle todos los que habitaban en Lydda y en Sarona, los Hech. 9:35
  • había una discípula llamada Tabita, que si lo declaras, quiere decir Hech. 9:36
  • Y aconteció en aquellos días que enfermando, murió; á la cual Hech. 9:37
  • cerca de Joppe, los discípulos, oyendo que Pedro estaba allí, le enviaron Hech. 9:38
  • levantándose, fué con ellos: y llegado que hubo, le llevaron á la sala Hech. 9:39
  • Y aconteció que se quedó muchos días en Joppe en Hech. 9:43
  • Cornelio, centurión de la compañía que se llamaba la Italiana, Hech. 10:1
  • y temeroso de Dios con toda su casa, y que hacía muchas limosnas al pueblo, y Hech. 10:2
  • como á la hora nona del día, que un ángel de Dios entraba á Él, y Hech. 10:3
  • hombres á Joppe, y haz venir á un Simón, que tiene por sobrenombre Pedro. Hech. 10:5
  • Este posa en casa de un Simón, curtidor, que tiene su casa junto á la mar: Él Hech. 10:6
  • E ido el ángel que hablaba con Cornelio, llamó dos de Hech. 10:7
  • Y aconteció que le vino una grande hambre, y quiso Hech. 10:10
  • Y vió el cielo abierto, y que descendía un vaso, como un gran Hech. 10:11
  • la voz hacia Él la segunda vez: Lo que Dios limpió, no lo llames tú común. Hech. 10:15
  • dentro de sí qué sería la visión que había visto, he aquí, los hombres Hech. 10:17
  • Y llamando, preguntaron si un Simón que tenía por sobrenombre Pedro Hech. 10:18
  • Pedro, descendiendo á los hombres que eran enviados por Cornelio, dijo Hech. 10:21
  • varón justo y temeroso de Dios, y que tiene testimonio de toda la Hech. 10:22
  • hablando con Él, entró, y halló á muchos que se habían juntado. Hech. 10:27
  • Y les dijo: Vosotros sabéis que es abominable á un varón Judío Hech. 10:28
  • cual, llamado, he venido sin dudar. Así que pregunto: ¿por qué causa me Hech. 10:29
  • Entonces Cornelio dijo: Cuatro días ha que á esta hora yo estaba ayuno; y á Hech. 10:30
  • pues á Joppe, y haz venir á un Simón, que tiene por sobrenombre Pedro; éste Hech. 10:32
  • Así que, luego envié á ti; y tú has hecho Hech. 10:33
  • abriendo su boca, dijo: Por verdad hallo que Dios no hace acepción de Hech. 10:34
  • Sino que de cualquiera nación que le teme y Hech. 10:35
  • Vosotros sabéis lo que fué divulgado por toda Judea Hech. 10:37
  • somos testigos de todas las cosas que hizo en la tierra de Judea, y en Hech. 10:39
  • éste levantó Dios al tercer día, é hizo que apareciese manifiesto, Hech. 10:40
  • No á todo el pueblo, sino á los testigos que Dios antes había ordenado, es á Hech. 10:41
  • Y nos mandó que predicásemos al pueblo, y Hech. 10:42
  • dan testimonio todos los profetas, de que todos los que en Él creyeren Hech. 10:43
  • el Espíritu Santo cayó sobre todos los que oían el sermón. Hech. 10:44
  • Y se espantaron los fieles que eran de la circuncisión, que habían Hech. 10:45
  • Porque los oían que hablaban en lenguas, y que Hech. 10:46
  • Puede alguno impedir el agua, para que no sean bautizados éstos que han Hech. 10:47
  • del Señor Jesús. Entonces le rogaron que se quedase por algunos días. Hech. 10:48
  • Y OYERON los apóstoles y los hermanos que estaban en Judea, que también los Hech. 11:1
  • á Jerusalem, contendían contra Él los que eran de la circuncisión, Hech. 11:2
  • una visión: un vaso, como un gran lienzo, que descendía, que por los cuatro Hech. 11:5
  • Y oí una voz que me decía: Levántate, Pedro, mata y Hech. 11:7
  • me respondió del cielo segunda vez: Lo que Dios limpió, no lo llames tú común. Hech. 11:9
  • Y el Espíritu me dijo que fuese con ellos sin dudar. Y Hech. 11:12
  • cómo había visto un ángel en su casa, que se paró, y le dijo: Envía á Joppe Hech. 11:13
  • Así que, si Dios les dió el mismo don Hech. 11:17
  • y glorificaron á Dios, diciendo: De manera que también á los Gentiles ha dado Hech. 11:18
  • Y los que habían sido esparcidos por causa de Hech. 11:19
  • de estas cosas á oídos de la iglesia que estaba en Jerusalem: y enviaron á Hech. 11:22
  • de Dios, regocijóse; y exhortó á todos á que permaneciesen en el propósito Hech. 11:23
  • Agabo, daba á entender por Espíritu, que había de haber una grande hambre Hech. 11:28
  • los discípulos, cada uno conforme á lo que tenía, determinaron enviar Hech. 11:29
  • Y viendo que había agradado á los Judíos, pasó Hech. 12:3
  • á cuatro cuaterniones de soldados que le guardasen; queriendo sacarle Hech. 12:4
  • Así que, Pedro era guardado en la cárcel; y Hech. 12:5
  • y los guardas delante de la puerta, que guardaban la cárcel. Hech. 12:6
  • Y saliendo, le seguía; y no sabía que era verdad lo que hacía el ángel Hech. 12:9
  • guardia, vinieron á la puerta de hierro que va á la ciudad, la cual se les Hech. 12:10
  • sí, dijo: Ahora entiendo verdaderamente que el Señor ha enviado su ángel, y Hech. 12:11
  • á casa de María la madre de Juan, el que tenía por sobrenombre Marcos Hech. 12:12
  • sino corriendo adentro, dió nueva de que Pedro estaba al postigo. Hech. 12:14
  • dijeron: Estás loca. Mas ella afirmaba que así era. Entonces ellos decían Hech. 12:15
  • Mas Él haciéndoles con la mano señal de que callasen, les contó cómo el Señor Hech. 12:17
  • Luego que fué de día, hubo no poco alboroto Hech. 12:18
  • concordes á Él, y sobornado Blasto, que era el camarero del rey, pedían Hech. 12:20
  • tomando también consigo á Juan, el que tenía por sobrenombre Marcos. Hech. 12:25
  • HABÍA entonces en la iglesia que estaba en Antioquía, profetas y Hech. 13:1
  • Mas les resistía Elimas el encantador (que así se interpreta su nombre Hech. 13:8
  • Entonces Saulo, que también es Pablo, lleno del Hech. 13:9
  • del Señor es contra ti, y serás ciego, que no veas el sol por tiempo. Y Hech. 13:11
  • Entonces el procónsul, viendo lo que había sido hecho, creyó Hech. 13:12
  • la mano, dice: Varones Israelitas, y los que teméis á Dios, oid: Hech. 13:16
  • aquél, levantóles por rey á David, el que dió también testimonio, diciendo Hech. 13:22
  • su carrera, dijo: ¿Quién pensáis que soy? No soy yo Él; mas he aquí Hech. 13:25
  • hijos del linaje de Abraham, y los que entre vosotros temen á Dios, á Hech. 13:26
  • Porque los que habitaban en Jerusalem, y sus Hech. 13:27
  • Él causa de muerte, pidieron á Pilato que le matasen. Hech. 13:28
  • Y habiendo cumplido todas las cosas que de Él estaban escritas, quitándolo Hech. 13:29
  • Y Él fué visto por muchos días de los que habían subido juntamente con Él de Hech. 13:31
  • el evangelio de aquella promesa que fué hecha á los padres, Hech. 13:32
  • Y que le levantó de los muertos para Hech. 13:34
  • también en otro lugar: No permitirás que tu Santo vea corrupción. Hech. 13:35
  • Mas aquel que Dios levantó, no vió corrupción. Hech. 13:37
  • Séaos pues notorio, varones hermanos, que por éste os es anunciada remisión Hech. 13:38
  • Y de todo lo que por la ley de Moisés no pudisteis Hech. 13:39
  • Mirad, pues, que no venga sobre vosotros lo que Hech. 13:40
  • yo obro una obra en vuestros días, Obra que no creeréis, si alguien os la Hech. 13:41
  • de los Judíos, los Gentiles les rogaron que el sábado siguiente les hablasen Hech. 13:42
  • los cuales hablándoles, les persuadían que permaneciesen en la gracia de Hech. 13:43
  • llenáronse de celo, y se oponían á lo que Pablo decía, contradiciendo y Hech. 13:45
  • A vosotros á la verdad era menester que se os hablase la palabra de Dios Hech. 13:46
  • he puesto para luz de los Gentiles, Para que seas salud hasta lo postrero de Hech. 13:47
  • palabra del Señor: y creyeron todos los que estaban ordenados para vida Hech. 13:48
  • Y ACONTECIÓ en Iconio, que entrados juntamente en la sinagoga Hech. 14:1
  • Mas los Judíos que fueron incrédulos, incitaron y Hech. 14:2
  • á la palabra de su gracia, dando que señales y milagros fuesen hechos Hech. 14:3
  • cojo desde el vientre de su madre, que jamás había andado. Hech. 14:8
  • el cual, como puso los ojos en Él, y vió que tenía fe para ser sano, Hech. 14:9
  • Entonces las gentes, visto lo que Pablo había hecho, alzaron la voz Hech. 14:11
  • y á Pablo, Mercurio, porque era el que llevaba la palabra. Hech. 14:12
  • Y el sacerdote de Júpiter, que estaba delante de la ciudad de Hech. 14:13
  • somos hombres semejantes á vosotros, que os anunciamos que de estas Hech. 14:15
  • apenas apaciguaron el pueblo, para que no les ofreciesen sacrificio. Hech. 14:18
  • unos Judíos de Antioquía y de Iconio, que persuadieron á la multitud, y Hech. 14:19
  • de los discípulos, exhortándoles á que permaneciesen en la fe, y que es Hech. 14:22
  • á la gracia de Dios para la obra que habían acabado. Hech. 14:26
  • ENTONCES algunos que venían de Judea enseñaban á los Hech. 15:1
  • Así que, suscitada una disensión y Hech. 15:2
  • ancianos: y refirieron todas las cosas que Dios había hecho con ellos. Hech. 15:4
  • Mas algunos de la secta de los Fariseos, que habían creído, se levantaron Hech. 15:5
  • vosotros sabéis cómo ya hace algún tiempo que Dios escogió que los Gentiles Hech. 15:7
  • Y Dios, que conoce los corazones, les dió Hech. 15:8
  • sobre la cerviz de los discípulos yugo, que ni nuestros padres ni nosotros Hech. 15:10
  • por la gracia del Señor Jesús creemos que seremos salvos, como también ellos. Hech. 15:11
  • calló, y oyeron á Bernabé y á Pablo, que contaban cuán grandes maravillas Hech. 15:12
  • Y después que hubieron callado, Jacobo respondió Hech. 15:13
  • Y restauraré la habitación de David, que estaba caída; Y repararé sus Hech. 15:16
  • Para que el resto de los hombres busque al Hech. 15:17
  • Por lo cual yo juzgo, que los que de los Gentiles se Hech. 15:19
  • Sino escribirles que se aparten de las contaminaciones Hech. 15:20
  • á Antioquía con Pablo y Bernabé: á Judas que tenía por sobrenombre Barsabas Hech. 15:22
  • hermanos, á los hermanos de los Gentiles que están en Antioquía, y en Siria, y Hech. 15:23
  • Por cuanto hemos oído que algunos que han salido de nosotros Hech. 15:24
  • Hombres que han expuesto sus vidas por el Hech. 15:26
  • Así que, enviamos á Judas y á Silas, los Hech. 15:27
  • Que ha parecido bien al Espíritu Santo Hech. 15:28
  • Que os abstengáis de cosas sacrificadas Hech. 15:29
  • Y Bernabé quería que tomasen consigo á Juan, el que Hech. 15:37
  • no le parecía bien llevar consigo al que se había apartado de ellos desde Hech. 15:38
  • Y hubo tal contención entre ellos, que se apartaron el uno del otro; y Hech. 15:39
  • daban buen testimonio los hermanos que estaban en Listra y en Iconio. Hech. 16:2
  • Este quiso Pablo que fuese con Él; y tomándole, le Hech. 16:3
  • pasaban por las ciudades, les daban que guardasen los decretos que habían Hech. 16:4
  • Así que, las iglesias eran confirmadas en Hech. 16:5
  • partir á Macedonia, dando por cierto que Dios nos llamaba para que les Hech. 16:10
  • Y de allí á Filipos, que es la primera ciudad de la parte Hech. 16:12
  • y sentándonos, hablamos á las mujeres que se habían juntado. Hech. 16:13
  • Entonces una mujer llamada Lidia, que vendía púrpura en la ciudad de Hech. 16:14
  • nos rogó, diciendo: Si habéis juzgado que yo sea fiel al Señor, entrad en Hech. 16:15
  • Y aconteció, que yendo nosotros á la oración, una Hech. 16:16
  • Te mando en el nombre de Jesucristo, que salgas de ella. Y salió en la Hech. 16:18
  • Y viendo sus amos que había salido la esperanza de su Hech. 16:19
  • Y después que los hubieron herido de muchos Hech. 16:23
  • y Silas, cantaban himnos á Dios: y los que estaban presos los oían. Hech. 16:25
  • un gran terremoto, de tal manera que los cimientos de la cárcel se Hech. 16:26
  • la espada se quería matar, pensando que los presos se habían huído. Hech. 16:27
  • voz, diciendo: No te hagas ningún mal; que todos estamos aquí. Hech. 16:28
  • fuera, le dice: Señores, ¿qué es menester que yo haga para ser salvo? Hech. 16:30
  • la palabra del Señor, y á todos los que estaban en su casa. Hech. 16:32
  • su casa, les puso la mesa: y se gozó de que con toda su casa había creído á Hech. 16:34
  • Los magistrados han enviado á decir que seáis sueltos: así que ahora salid Hech. 16:36
  • estas palabras: y tuvieron miedo, oído que eran Romanos. Hech. 16:38
  • les rogaron; y sacándolos, les pidieron que se saliesen de la ciudad. Hech. 16:39
  • Declarando y proponiendo, que convenía que el Cristo padeciese Hech. 17:3
  • Entonces los Judíos que eran incrédulos, teniendo celos Hech. 17:5
  • de la ciudad, dando voces: Estos que alborotan el mundo, también han Hech. 17:6
  • contra los decretos de César, diciendo que hay otro rey, Jesús. Hech. 17:7
  • Y fueron éstos más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues Hech. 17:11
  • Así que creyeron muchos de ellos; y mujeres Hech. 17:12
  • entendieron los Judíos de Tesalónica que también en Berea era anunciada la Hech. 17:13
  • luego los hermanos enviaron á Pablo que fuese como á la mar; y Silas y Hech. 17:14
  • Y los que habían tomado á cargo á Pablo, le Hech. 17:15
  • Así que, disputaba en la sinagoga con los Hech. 17:17
  • quiere decir este palabrero? Y otros: Parece que es predicador de nuevos Hech. 17:18
  • Podremos saber qué sea esta nueva doctrina que dices? Hech. 17:19
  • AL DIOS NO CONOCIDO. Aquél pues, que vosotros honráis sin conocerle Hech. 17:23
  • El Dios que hizo el mundo y todas las cosas que Hech. 17:24
  • todo el linaje de los hombres, para que habitasen sobre toda la faz de la Hech. 17:26
  • Para que buscasen á Dios, si en alguna Hech. 17:27
  • á todos los hombres en todos los lugares que se arrepientan: Hech. 17:30
  • Judío llamado Aquila, natural del Ponto, que hacía poco que había venido de Hech. 18:2
  • la palabra, testificando á los Judíos que Jesús era el Cristo. Hech. 18:5
  • Diciendo: Que éste persuade á los hombres á Hech. 18:13
  • Los cuales le rogaban que se quedase con ellos por más tiempo Hech. 18:20
  • Sino que se despidió de ellos, diciendo: Es Hech. 18:21
  • y enseñaba diligentemente las cosas que son del Señor, enseñando Hech. 18:25
  • exhortados, escribieron á los discípulos que le recibiesen; y venido Él Hech. 18:27
  • Judíos, mostrando por las Escrituras que Jesús era el Cristo. Hech. 18:28
  • Y ACONTECIÓ que entre tanto que Apolos estaba en Hech. 19:1
  • recibido el Espíritu Santo después que creísteis? Y ellos le dijeron Hech. 19:2
  • de arrepentimiento, diciendo al pueblo que creyesen en el que había de venir Hech. 19:4
  • Oído que hubieron esto, fueron bautizados en Hech. 19:5
  • fué por espacio de dos años; de manera que todos los que habitaban en Asia Hech. 19:10
  • De tal manera que aun se llevaban sobre los enfermos Hech. 19:12
  • el nombre del Señor Jesús sobre los que tenían espíritus malos, diciendo Hech. 19:13
  • Sceva, Judío, príncipe de los sacerdotes, que hacían esto. Hech. 19:14
  • y enseñoreándose de ellos, pudo más que ellos, de tal manera que huyeron Hech. 19:16
  • á todos, así Judíos como Griegos, los que habitaban en Efeso: y cayó temor Hech. 19:17
  • Y muchos de los que habían creído, venían, confesando y Hech. 19:18
  • Asimismo muchos de los que habían practicado vanas artes Hech. 19:19
  • Macedonia y Acaya, diciendo: Después que hubiere estado allá me será Hech. 19:21
  • Y enviando á Macedonia á dos de los que le ayudaban, Timoteo y Erasto, Él Hech. 19:22
  • de semejante oficio, dijo: Varones, sabéis que de este oficio tenemos ganancia; Hech. 19:25
  • Y veis y oís que este Pablo, no solamente en Efeso Hech. 19:26
  • Y no solamente hay peligro de que este negocio se nos vuelva en Hech. 19:27
  • algunos de los principales de Asia, que eran sus amigos, enviaron á Él Hech. 19:31
  • Mas como conocieron que era Judío, fué hecha un voz de Hech. 19:34
  • Entonces el escribano, apaciguado que hubo la gente, dijo: Varones Hech. 19:35
  • Así que, pues esto no puede ser contradicho Hech. 19:36
  • Que si Demetrio y los oficiales que Hech. 19:38
  • Porque peligro hay de que seamos argüidos de sedición por hoy Hech. 19:40
  • Y DESPUÉS que cesó el alboroto, llamando Pablo á Hech. 20:1
  • Y andado que hubo aquellas partes, y Hech. 20:2
  • Y un mancebo llamado Eutichô que estaba sentado en la ventana Hech. 20:9
  • Él, y abrazándole, dijo: No os alborotéis, que su alma está en Él. Hech. 20:10
  • allí á Pablo; pues así había determinado que debía Él ir por tierra. Hech. 20:13
  • Vosotros sabéis cómo, desde el primer día que entré en Asia, he estado con Hech. 20:18
  • y con muchas lágrimas, y tentaciones que me han venido por las asechanzas Hech. 20:19
  • Cómo nada que fuese útil he rehuído de anunciaros Hech. 20:20
  • en espíritu, voy á Jerusalem, sin saber lo que allá me ha de acontecer: Hech. 20:22
  • Mas que el Espíritu Santo por todas las Hech. 20:23
  • vida preciosa para mí mismo; solamente que acabe mi carrera con gozo, y el Hech. 20:24
  • Y ahora, he aquí, yo sé que ninguno de todos vosotros, por Hech. 20:25
  • Por tanto, yo os protesto el día de hoy, que yo soy limpio de la sangre de Hech. 20:26
  • por vosotros y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por Hech. 20:28
  • Porque yo sé que después de mi partida entrarán en Hech. 20:29
  • vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas, para llevar Hech. 20:30
  • Por tanto, velad, acordándoos que por tres años de noche y de día Hech. 20:31
  • Antes vosotros sabéis que para lo que me ha sido necesario, y Hech. 20:34
  • En todo os he enseñado que, trabajando así, es necesario Hech. 20:35
  • en gran manera por la palabra que dijo, que no habían de ver más su Hech. 20:38
  • Y hallando un barco que pasaba á Fenicia, nos embarcamos, y Hech. 21:2
  • los cuales decían á Pablo por Espíritu, que no subiese á Jerusalem. Hech. 21:4
  • Y otro día, partidos Pablo y los que con Él estábamos, vinimos á Hech. 21:8
  • Y éste tenía cuatro hijas, doncellas, que profetizaban. Hech. 21:9
  • rogamos nosotros y los de aquel lugar, que no subiese á Jerusalem. Hech. 21:12
  • los hubo saludado, contó por menudo lo que Dios había hecho entre los Hech. 21:19
  • hermano, cuántos millares de Judíos hay que han creído; y todos son Hech. 21:20
  • Mas fueron informados acerca de ti, que enseñas á apartarse de Moisés á Hech. 21:21
  • se reunirá de cierto: porque oirán que has venido. Hech. 21:22
  • Haz pues esto que te decimos: Hay entre nosotros Hech. 21:23
  • con ellos, y gasta con ellos, para que rasuren sus cabezas, y todos Hech. 21:24
  • Empero cuanto á los que de los Gentiles han creído Hech. 21:25
  • Israelitas, ayudad: Este es el hombre que por todas partes enseña á todos Hech. 21:28
  • á Trófimo, Efesio, al cual pensaban que Pablo había metido en el templo. Hech. 21:29
  • Así que, toda la ciudad se alborotó, y Hech. 21:30
  • dado aviso al tribuno de la compañía, que toda la ciudad de Jerusalem Hech. 21:31
  • Y como llegó á las gradas, aconteció que fué llevado de los soldados á Hech. 21:35
  • No eres tú aquel Egipcio que levantaste una sedición antes de Hech. 21:38
  • no obscura de Cilicia: empero ruégote que me permitas que hable al pueblo. Hech. 21:39
  • VARONES hermanos y padres, oid la razón que ahora os doy. Hech. 22:1
  • Y como oyeron que les hablaba en lengua hebrea Hech. 22:2
  • Que he perseguido este camino hasta la Hech. 22:4
  • para traer presos á Jerusalem aun á los que estuviesen allí, para que fuesen Hech. 22:5
  • Mas aconteció que yendo yo, y llegando cerca de Hech. 22:6
  • Y caí en el suelo, y oí una voz que me decía: Saulo, Saulo, ¿por qué Hech. 22:7
  • Y los que estaban conmigo vieron á la verdad Hech. 22:9
  • y ve á Damasco, y allí te será dicho todo lo que te está señalado hacer. Hech. 22:10
  • de la luz, llevado de la mano por los que estaban conmigo, vine á Damasco. Hech. 22:11
  • un Ananías, varón pío conforme á la ley, que tenía buen testimonio de todos Hech. 22:12
  • nuestros padres te ha predestinado para que conocieses su voluntad, y vieses á Hech. 22:14
  • testigo suyo á todos los hombres, de lo que has visto y oído. Hech. 22:15
  • Y me aconteció, vuelto á Jerusalem, que orando en el templo, fuí Hech. 22:17
  • Y le vi que me decía: Date prisa, y sal Hech. 22:18
  • Y yo dije: Señor, ellos saben que yo encerraba en cárcel, y hería Hech. 22:19
  • á su muerte, y guardaba las ropas de los que le mataban. Hech. 22:20
  • Y me dijo: Ve, porque yo te tengo que enviar lejos á los Gentiles. Hech. 22:21
  • tierra á un tal hombre, porque no conviene que viva. Hech. 22:22
  • Mandó el tribuno que le llevasen á la fortaleza, y Hech. 22:24
  • con correas, Pablo dijo al centurión que estaba presente: ¿Os es lícito Hech. 22:25
  • Así que, luego se apartaron de Él los que Hech. 22:29
  • Ananías, mandó entonces á los que estaban delante de Él, que le Hech. 23:2
  • Y los que estaban presentes dijeron: ¿Al sumo Hech. 23:4
  • Y Pablo dijo: No sabía, hermanos, que era el sumo sacerdote; pues Hech. 23:5
  • Entonces Pablo, sabiendo que la una parte era de Saduceos, y la Hech. 23:6
  • Porque los Saduceos dicen que no hay resurrección, ni ángel, ni Hech. 23:8
  • Ningún mal hallamos en este hombre; que si espíritu le ha hablado, ó Hech. 23:9
  • disensión, el tribuno, teniendo temor de que Pablo fuese despedazado de ellos Hech. 23:10
  • el Señor, le dijo: Confía, Pablo; que como has testificado de mí en Hech. 23:11
  • hicieron voto bajo de maldición, diciendo que ni comerían ni beberían hasta Hech. 23:12
  • Y eran más de cuarenta los que habían hecho esta conjuración; Hech. 23:13
  • hemos hecho voto debajo de maldición, que no hemos de gustar nada hasta Hech. 23:14
  • con el concilio, requerid al tribuno que le saque mañana á vosotros como Hech. 23:15
  • al tribuno, porque tiene cierto aviso que darle. Hech. 23:17
  • y dijo: El preso Pablo, llamándome, me rogó que trajese á ti este mancebo, que Hech. 23:18
  • aparte, le preguntó: ¿Qué es lo que tienes que decirme? Hech. 23:19
  • dijo: Los Judíos han concertado rogarte que mañana saques á Pablo al concilio Hech. 23:20
  • de maldición, de no comer ni beber hasta que le hayan muerto; y ahora están Hech. 23:21
  • tribuno despidió al mancebo, mandándole que á nadie dijese que le había dado Hech. 23:22
  • Y llamados dos centuriones, mandó que apercibiesen para la hora tercia Hech. 23:23
  • Y que aparejasen cabalgaduras en que Hech. 23:24
  • hombre, aprehendido de los Judíos, y que iban ellos á matar, libré yo Hech. 23:27
  • Y hallé que le acusaban de cuestiones de la ley Hech. 23:29
  • Mas siéndome dado aviso de asechanzas que le habían aparejado los Judíos Hech. 23:30
  • siguiente, dejando á los de á caballo que fuesen con Él, se volvieron á la Hech. 23:32
  • de qué provincia era; y entendiendo que de Cilicia, Hech. 23:34
  • cuando vinieren tus acusadores. Y mandó que le guardasen en el pretorio de Hech. 23:35
  • Y citado que fué, Tértulo comenzó á acusar Hech. 24:2
  • no molestarte más largamente, ruégote que nos oigas brevemente conforme á tu Hech. 24:4
  • Porque hemos hallado que este hombre es pestilencial, y Hech. 24:5
  • Mandando á sus acusadores que viniesen á ti; del cual tú mismo Hech. 24:8
  • Pablo, haciéndole el gobernador señal que hablase, respondió: Porque sé que Hech. 24:10
  • Porque tú puedes entender que no hace más de doce días que subí á Hech. 24:11
  • Ni te pueden probar las cosas de que ahora me acusan. Hech. 24:13
  • Esto empero te confieso, que conforme á aquel Camino que llaman Hech. 24:14
  • Teniendo esperanza en Dios que ha de haber resurrección de los Hech. 24:15
  • Si no sea que, estando entre ellos prorrumpí en Hech. 24:21
  • Y mandó al centurión que Pablo fuese guardado, y aliviado de Hech. 24:23
  • era Judía, llamó á Pablo, y oyó de Él la fe que es en Jesucristo. Hech. 24:24
  • Esperando también con esto, que de parte de Pablo le serían dados Hech. 24:26
  • Pidiendo gracia contra Él, que le hiciese traer á Jerusalem Hech. 25:3
  • Mas Festo respondió, que Pablo estaba guardado en Cesarea Hech. 25:4
  • Los que de vosotros pueden, dijo desciendan Hech. 25:5
  • día se sentó en el tribunal, y mandó que Pablo fuese traído. Hech. 25:6
  • El cual venido, le rodearon los Judíos que habían venido de Jerusalem Hech. 25:7
  • tribunal de César estoy, donde conviene que sea juzgado. A los Judíos no he Hech. 25:10
  • morir; mas si nada hay de las cosas de que éstos me acusan, nadie puede Hech. 25:11
  • Romanos dar alguno á la muerte antes que el que es acusado tenga presentes Hech. 25:16
  • Así que, habiendo venido ellos juntos acá Hech. 25:17
  • ningún cargo produjeron de los que yo sospechaba: Hech. 25:18
  • Jesús, difunto, el cual Pablo afirmaba que estaba vivo. Hech. 25:19
  • al conocimiento de Augusto, mandé que le guardasen hasta que le enviara Hech. 25:21
  • dijo: Rey Agripa, y todos los varones que estáis aquí juntos con nosotros Hech. 25:24
  • Mas yo, hallando que ninguna cosa digna de muerte ha Hech. 25:25
  • Del cual no tengo cosa cierta que escriba al señor; por lo que le he Hech. 25:26
  • Acerca de todas las cosas de que soy acusado por los Judíos, oh rey Hech. 26:2
  • tú todas las costumbres y cuestiones que hay entre los Judíos: por lo cual Hech. 26:3
  • Los cuales tienen ya conocido que yo desde el principio, si quieren Hech. 26:5
  • Y ahora, por la esperanza de la promesa que hizo Dios á nuestros padres, soy Hech. 26:6
  • de día y de noche, esperan que han de llegar. Por la cual Hech. 26:7
  • Júzgase cosa increíble entre vosotros que Dios resucite los muertos? Hech. 26:8
  • rey, vi en el camino una luz del cielo, que sobrepujaba el resplandor del Hech. 26:13
  • todos nosotros en tierra, oí una voz que me hablaba, y decía en lengua Hech. 26:14
  • por ministro y testigo de las cosas que has visto, y de aquellas en que Hech. 26:16
  • Para que abras sus ojos, para que se Hech. 26:18
  • Antes anuncié primeramente á los que están en Damasco, y Jerusalem, y Hech. 26:20
  • no diciendo nada fuera de las cosas que los profetas y Moisés dijeron Hech. 26:22
  • Que Cristo había de padecer, y ser el Hech. 26:23
  • No estoy loco, excelentísimo Festo, sino que hablo palabras de verdad y de Hech. 26:25
  • hablo confiadamente. Pues no pienso que ignora nada de esto; pues no ha Hech. 26:26
  • Crees, rey Agripa, á los profetas? Yo sé que crees. Hech. 26:27
  • Y Pablo dijo: ¡Pluguiese á Dios que por poco ó por mucho, no Hech. 26:29
  • el rey, y el presidente, y Bernice, y los que se habían sentado con ellos; Hech. 26:30
  • MAS como fué determinado que habíamos de navegar para Italia Hech. 27:1
  • Así que, embarcándonos en una nave Hech. 27:2
  • á Pablo con humanidad, permitióle que fuese á los amigos, para ser de Hech. 27:3
  • allí el centurión una nave Alejandrina que navegaba á Italia, nos puso en ella. Hech. 27:6
  • difícilmente, llegamos á un lugar que llaman Buenos Puertos, cerca del Hech. 27:8
  • Diciéndoles: Varones, veo que con trabajo y mucho daño, no sólo Hech. 27:10
  • más al piloto y al patrón de la nave, que á lo que Pablo decía. Hech. 27:11
  • arribar á Fenice é invernar allí, que es un puerto de Creta que mira Hech. 27:12
  • Y soplando el austro, pareciéndoles que ya tenían lo que deseaban, alzando Hech. 27:13
  • dió en ella un viento repentino, que se llama Euroclidón. Hech. 27:14
  • á sotavento de una pequeña isla que se llama Clauda, apenas pudimos Hech. 27:16
  • ciñendo la nave; y teniendo temor de que diesen en la Sirte, abajadas las Hech. 27:17
  • Entonces Pablo, habiendo ya mucho que no comíamos, puesto en pie en Hech. 27:21
  • Mas ahora os amonesto que tengáis buen ánimo; porque ninguna Hech. 27:22
  • Diciendo: Pablo, no temas; es menester que seas presentado delante de César Hech. 27:24
  • buen ánimo; porque yo confío en Dios que será así como me ha dicho; Hech. 27:25
  • Si bien es menester que demos en una isla. Hech. 27:26
  • marineros á la media noche sospecharon que estaban cerca de alguna tierra; Hech. 27:27
  • cuatro anclas de la popa, deseaban que se hiciese de día. Hech. 27:29
  • los marineros huir de la nave, echado que hubieron el esquife á la mar Hech. 27:30
  • á ser de día, Pablo exhortaba á todos que comiesen, diciendo: Este es el Hech. 27:33
  • Por tanto, os ruego que comáis por vuestra salud: que ni Hech. 27:34
  • conocían la tierra; mas veían un golfo que tenía orilla, al cual acordaron Hech. 27:39
  • Entonces el acuerdo de los soldados era que matasen los presos, porque ninguno Hech. 27:42
  • á Pablo, estorbó este acuerdo, y mandó que los que pudiesen nadar, se Hech. 27:43
  • en cosas de la nave. Y así aconteció que todos se salvaron saliendo á Hech. 27:44
  • Y CUANDO escapamos, entonces supimos que la isla se llamaba Melita. Hech. 28:1
  • recibieron á todos, á causa de la lluvia que venía, y del frío. Hech. 28:2
  • mas habiendo esperado mucho, y viendo que ningún mal le venía, mudados Hech. 28:6
  • Y aconteció que el padre de Publio estaba en cama Hech. 28:8
  • Y esto hecho, también otros que en la isla tenían enfermedades Hech. 28:9
  • Así que, pasados tres meses, navegamos en Hech. 28:11
  • habiendo hallado hermanos, nos rogaron que quedásemos con ellos siete días; y Hech. 28:14
  • permitido estar por sí, con un soldado que le guardase. Hech. 28:16
  • Y aconteció que tres días después, Pablo convocó á Hech. 28:17
  • Judíos, fuí forzado á apelar á César; no que tenga de qué acusar á mi nación. Hech. 28:19
  • Así que, por esta causa, os he llamado para Hech. 28:20
  • ni ha venido alguno de los hermanos que haya denunciado ó hablado algún Hech. 28:21
  • Mas querríamos oir de ti lo que sientes; porque de esta secta Hech. 28:22
  • Y algunos asentían á lo que se decía, mas algunos no creían. Hech. 28:24
  • Séaos pues notorio que á los Gentiles es enviada esta Hech. 28:28
  • casa de alquiler, y recibía á todos los que á Él venían, Hech. 28:30
  • el reino de Dios y enseñando lo que es del Señor Jesucristo con toda Hech. 28:31
  • Que Él había antes prometido por sus Rom. 1:2
  • Acerca de su Hijo, (que fué hecho de la simiente de David Rom. 1:3
  • A todos los que estáis en Roma, amados de Dios Rom. 1:7
  • Jesucristo acerca de todos vosotros, de que vuestra fe es predicada en todo Rom. 1:8
  • mi espíritu en el evangelio de su Hijo, que sin cesar me acuerdo de vosotros Rom. 1:9
  • Mas no quiero, hermanos, que ingnoréis que muchas veces me he Rom. 1:13
  • Así que, cuanto á mí, presto estoy á Rom. 1:15
  • de Dios para salud á todo aquel que cree; al Judío primeramente y Rom. 1:16
  • impiedad é injusticia de los hombres, que detienen la verdad con injusticia: Rom. 1:18
  • Porque lo que de Dios se conoce, á ellos es Rom. 1:19
  • mundo, siendo entendidas por las cosas que son hechas; de modo que son Rom. 1:20
  • de sus corazones, de suerte que contaminaron sus cuerpos entre sí Rom. 1:24
  • y sirviendo á las criaturas antes que al Criador, el cual es bendito por Rom. 1:25
  • mudaron el natural uso en el uso que es contra naturaleza: Rom. 1:26
  • y recibiendo en sí mismos la recompensa que convino á su extravío. Rom. 1:27
  • á una mente depravada, para hacer lo que no conviene, Rom. 1:28
  • Que habiendo entendido el juicio de Rom. 1:32
  • eres inexcusable, oh hombre, cualquiera que juzgas: porque en lo que juzgas á Rom. 2:1
  • Mas sabemos que el juicio de Dios es según verdad Rom. 2:2
  • Y piensas esto, oh hombre, que juzgas á los que hacen tales Rom. 2:3
  • y paciencia, y longanimidad, ignorando que su benignidad te guía á Rom. 2:4
  • A los que perseverando en bien hacer, buscan Rom. 2:7
  • Mas á los que son contenciosos, y no obedecen á Rom. 2:8
  • y angustia sobre toda persona humana que obra lo malo, el Judío primeramente Rom. 2:9
  • Mas gloria y honra y paz á cualquiera que obra el bien, al Judío primeramente Rom. 2:10
  • Porque todos lo que sin ley pecaron, sin ley también Rom. 2:12
  • Porque los Gentiles que no tienen ley, naturalmente Rom. 2:14
  • En el día que juzgará el Señor lo encubierto de Rom. 2:16
  • Y confías que eres guía de los ciegos, luz de los Rom. 2:19
  • Enseñador de los que no saben, maestro de niños, que Rom. 2:20
  • Tú pues, que enseñas á otro, ¿no te enseñas á Rom. 2:21
  • Tú, que dices que no se ha de adulterar Rom. 2:22
  • Tú, que te jactas de la ley, con Rom. 2:23
  • De manera que, si el incircunciso guardare las Rom. 2:26
  • Y lo que de su natural es incircunciso Rom. 2:27
  • Porque no es Judío el que lo es en manifiesto; ni la Rom. 2:28
  • Mas es Judío el que lo es en lo interior; y la Rom. 2:29
  • todas maneras. Lo primero ciertamente, que la palabra de Dios les ha sido Rom. 3:2
  • hombre mentiroso; como está escrito: Para que seas justificado en tus dichos Rom. 3:4
  • de Dios, ¿qué diremos? ¿Será injusto Dios que da castigo? (hablo como hombre.) Rom. 3:5
  • somos blasfemados, y como algunos dicen que nosotros decimos): Hagamos males Rom. 3:8
  • Qué pues? ¿Somos mejores que ellos? En ninguna manera: porque Rom. 3:9
  • Empero sabemos que todo lo que la ley dice, á los que Rom. 3:19
  • por la fe de Jesucristo, para todos los que creen en Él: porque no hay Rom. 3:22
  • por su gracia por la redención que es en Cristo Jesús; Rom. 3:24
  • su justicia en este tiempo: para que Él sea el justo, y el que Rom. 3:26
  • Así que, concluímos ser el hombre Rom. 3:28
  • QUÉ, pues, diremos que halló Abraham nuestro padre Rom. 4:1
  • Que si Abraham fué justificado por la Rom. 4:2
  • Empero al que obra, no se le cuenta el salario Rom. 4:4
  • Mas al que no obra, pero cree en aquél que Rom. 4:5
  • en la incircuncisión? porque decimos que á Abraham fué contada la fe por Rom. 4:9
  • por sello de la justicia de la fe que tuvo en la incircuncisión: para Rom. 4:11
  • de la circuncisión, no solamente á los que son de la circuncisión, más Rom. 4:12
  • la promesa á Abraham ó á su simiente, que sería heredero del mundo, sino por Rom. 4:13
  • Porque si los que son de la ley son los herederos Rom. 4:14
  • Por tanto es por la fe, para que sea por gracia; para que la Rom. 4:16
  • Como está escrito: Que por padre de muchas gentes te he Rom. 4:17
  • padre de muchas gentes, conforme á lo que le había sido dicho: Así será tu Rom. 4:18
  • Plenamente convencido de que todo lo que había prometido, era Rom. 4:21
  • Y no solamente por Él fué escrito que le haya sido imputado; Rom. 4:23
  • á quienes será imputado, esto es, á los que creemos en el que levantó de los Rom. 4:24
  • gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; Rom. 5:3
  • corazones por el Espíritu Santo que nos es dado. Rom. 5:5
  • alguno por un justo: con todo podrá ser que alguno osara morir por el bueno. Rom. 5:7
  • muerte así pasó á todos los hombres, pues que todos pecaron. Rom. 5:12
  • desde Adam hasta Moisés, aun en los que no pecaron á la manera de la Rom. 5:14
  • Ni tampoco de la manera que por un pecado, así también el don Rom. 5:16
  • reinarán en vida por un Jesucristo los que reciben la abundancia de gracia Rom. 5:17
  • Así que, de la manera que por un delito Rom. 5:18
  • La ley empero entró para que el pecado creciese; mas cuando el Rom. 5:20
  • Para que, de la manera que el pecado reinó Rom. 5:21
  • diremos? Perseveraremos en pecado para que la gracia crezca? Rom. 6:1
  • En ninguna manera. Porque los que somos muertos al pecado, ¿cómo Rom. 6:2
  • O no sabéis que todos los que somos bautizados en Rom. 6:3
  • con Él á muerte por el bautismo; para que como Cristo resucitó de los Rom. 6:4
  • Sabiendo esto, que nuestro viejo hombre juntamente Rom. 6:6
  • Porque el que es muerto, justificado es del Rom. 6:7
  • Y si morimos con Cristo, creemos que también viviremos con Él; Rom. 6:8
  • Sabiendo que Cristo, habiendo resucitado de Rom. 6:9
  • Así también vosotros, pensad que de cierto estáis muertos al pecado Rom. 6:11
  • el pecado en vuestro cuerpo mortal, para que le obedezcáis en sus Rom. 6:12
  • No sabéis que á quien os prestáis vosotros Rom. 6:16
  • Empero gracias á Dios, que aunque fuisteis siervos del pecado Rom. 6:17
  • digo, por la flaqueza de vuestra carne: que como para iniquidad presentasteis Rom. 6:19
  • IGNORÁIS, hermanos, (porque hablo con los que saben la ley) que la ley se Rom. 7:1
  • Porque la mujer que está sujeta á marido, mientras el Rom. 7:2
  • Así que, viviendo el marido, se llamará Rom. 7:3
  • á la ley por el cuerpo de Cristo, para que seáis de otro, á saber, del que Rom. 7:4
  • en la carne, los afectos de los pecados que eran por la ley, obraban en Rom. 7:5
  • en la cual estábamos detenidos, para que sirvamos en novedad de espíritu Rom. 7:6
  • Así que, yo sin la ley vivía por algún Rom. 7:9
  • Y hallé que el mandamiento, á intimado para Rom. 7:10
  • De manera que la ley á la verdad es santa, y el Rom. 7:12
  • Luego lo que es bueno, á mí me es hecho muerte Rom. 7:13
  • Porque sabemos que la ley es espiritual; mas yo soy Rom. 7:14
  • Porque lo que hago, no lo entiendo; ni lo que Rom. 7:15
  • Y si lo que no quiero, esto hago, apruebo que Rom. 7:16
  • De manera que ya no obro aquello, sino el pecado Rom. 7:17
  • Y yo sé que en mí (es á saber, en mi carne) no Rom. 7:18
  • Porque no hago el bien que quiero; mas el mal que no quiero Rom. 7:19
  • Y si hago lo que no quiero, ya no obro yo, sino el Rom. 7:20
  • Así que, queriendo yo hacer el bien, hallo Rom. 7:21
  • Mas veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi Rom. 7:23
  • Dios, por Jesucristo Señor nuestro. Así que, yo mismo con la mente sirvo á la Rom. 7:25
  • pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no Rom. 8:1
  • Porque lo que era imposible á la ley, por cuanto Rom. 8:3
  • Para que la justicia de la ley fuese Rom. 8:4
  • Porque los que viven conforme á la carne, de las Rom. 8:5
  • Así que, los que están en la carne no Rom. 8:8
  • en la carne, sino en el espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en Rom. 8:9
  • Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos á Jesús mora Rom. 8:11
  • Así que, hermanos, deudores somos, no á la Rom. 8:12
  • Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios Rom. 8:14
  • da testimonio á nuestro espíritu que somos hijos de Dios. Rom. 8:16
  • si empero padecemos juntamente con Él, para que juntamente con Él seamos Rom. 8:17
  • Porque tengo por cierto que lo que en este tiempo se padece, no Rom. 8:18
  • vanidad, no de grado, mas por causa del que las sujetó con esperanza, Rom. 8:20
  • Que también las mismas criaturas serán Rom. 8:21
  • Porque sabemos que todas las criaturas gimen á una, y Rom. 8:22
  • sólo ellas, mas también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Rom. 8:23
  • somos salvos; mas la esperanza que se ve, no es esperanza; porque lo Rom. 8:24
  • Empero si lo que no vemos esperamos, por paciencia Rom. 8:25
  • pedir como conviene, no lo sabemos; sino que el mismo Espíritu pide por Rom. 8:26
  • Mas el que escudriña los corazones, sabe cuál Rom. 8:27
  • Y sabemos que á los que á Dios aman, todas las Rom. 8:28
  • Porque á los que antes conoció, también predestinó Rom. 8:29
  • Y á los que predestinó, á éstos también llamó Rom. 8:30
  • El que aun á su propio Hijo no perdonó Rom. 8:32
  • á los escogidos de Dios? Dios es el que justifica. Rom. 8:33
  • Quién es el que condenará? Cristo es el que murió Rom. 8:34
  • Antes, en todas estas cosas hacemos más que vencer por medio de aquel que nos Rom. 8:37
  • Por lo cual estoy cierto que ni la muerte, ni la vida, ni Rom. 8:38
  • nos podrá apartar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro. Rom. 8:39
  • Que tengo gran tristeza y continuo Rom. 9:2
  • de Cristo por mis hermanos, los que son mis parientes según la carne; Rom. 9:3
  • Que son israelitas, de los cuales es la Rom. 9:4
  • No empero que la palabra de Dios haya faltado Rom. 9:6
  • Quiere decir: No los que son hijos de la carne, éstos son Rom. 9:8
  • habiendo hecho aún ni bien ni mal, para que el propósito de Dios conforme á Rom. 9:11
  • Le fué dicho que el mayor serviría al menor. Rom. 9:12
  • Pues qué diremos? ¿Que hay injusticia en Dios? En Rom. 9:14
  • á Moisés dice: Tendré misericordia del que tendré misericordia, y me Rom. 9:15
  • Así que no es del que quiere, ni del que Rom. 9:16
  • Porque la Escritura dice de Faraón: Que para esto mismo te he levantado Rom. 9:17
  • De manera que del que quiere tiene misericordia Rom. 9:18
  • Mas antes, oh hombre, ¿quién eres tú, para que alterques con Dios? Dirá el Rom. 9:20
  • para con los vasos de misericordia que Él ha preparado para gloria; Rom. 9:23
  • Como también en Oseas dice: Llamaré al que no era mi pueblo, pueblo mío; Y á Rom. 9:25
  • Y será, que en el lugar donde les fué dicho Rom. 9:26
  • Pues qué diremos? Que los Gentiles que no seguían Rom. 9:30
  • Mas Israel que seguía la ley de justicia, no ha Rom. 9:31
  • de tropiezo, y piedra de caída; Y aquel que creyere en ella, no será Rom. 9:33
  • Porque yo les doy testimonio que tienen celo de Dios, mas no Rom. 10:2
  • es Cristo, para justicia á todo aquel que cree. Rom. 10:4
  • Porque Moisés describe la justicia que es por la ley: Que el hombre que Rom. 10:5
  • Mas la justicia que es por la fe dice así: No digas en Rom. 10:6
  • Que si confesares con tu boca al Señor Rom. 10:9
  • Porque la Escritura dice: Todo aquel que en Él creyere, no será avergonzado. Rom. 10:11
  • de Judío y de Griego: porque el mismo que es Señor de todos, rico es para Rom. 10:12
  • Porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será Rom. 10:13
  • Cuán hermosos son los pies de los que anuncian el evangelio de la paz Rom. 10:15
  • dice: Yo os provocaré á celos con gente que no es mía; Con gente insensata Rom. 10:19
  • dice: Fuí hallado de los que no me buscaban; Manifestéme á los Rom. 10:20
  • He dejado para mí siete mil hombres, que no han doblado la rodilla Rom. 11:4
  • Qué pues? Lo que buscaba Israel aquello no ha Rom. 11:7
  • Dios espíritu de remordimiento, ojos con que no vean, y oídos con que no oigan Rom. 11:8
  • Sus ojos sean obscurecidos para que no vean, Y agóbiales siempre el Rom. 11:10
  • Digo pues: ¿Han tropezado para que cayesen? En ninguna manera; mas Rom. 11:11
  • Que si algunas de las ramas fueron Rom. 11:17
  • contra las ramas; y si te jactas, sabe que no sustentas tú á la raíz, sino Rom. 11:18
  • las ramas, dirás, fueron quebradas para que yo fuese ingerido. Rom. 11:19
  • Que si Dios no perdonó á las ramas Rom. 11:21
  • de Dios: la severidad ciertamente en los que cayeron; mas la bondad para Rom. 11:22
  • en incredulidad, serán ingeridos; que poderoso es Dios para volverlos Rom. 11:23
  • en la buena oliva, ¿cuánto más éstos, que son las ramas naturales, serán Rom. 11:24
  • Porque no quiero, hermanos, que ignoréis este misterio, para que Rom. 11:25
  • escrito: Vendrá de Sión el Libertador, Que quitará de Jacob la impiedad; Rom. 11:26
  • Así que, cuanto al evangelio, son enemigos Rom. 11:28
  • también éstos ahora no ha creído, para que, por la misericordia para con Rom. 11:31
  • O quién le dió á Él primero, para que le sea pagado? Rom. 11:35
  • ASÍ que, hermanos, os ruego por las Rom. 12:1
  • de vuestro entendimiento, para que experimentéis cuál sea la buena Rom. 12:2
  • Digo pues por la gracia que me es dada, á cada cual que está Rom. 12:3
  • Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos Rom. 12:4
  • De manera que, teniendo diferentes dones según la Rom. 12:6
  • ó si ministerio, en servir; ó el que enseña, en doctrina; Rom. 12:7
  • El que exhorta, en exhortar; el que Rom. 12:8
  • Bendecid á los que os persiguen: bendecid y no Rom. 12:14
  • Gozaos con los que se gozan: llorad con los que lloran. Rom. 12:15
  • Así que, si tu enemigo tuviere hambre, dale Rom. 12:20
  • no hay potestad sino de Dios; y las que son, de Dios son ordenadas. Rom. 13:1
  • Así que, el que se opone á la potestad, á Rom. 13:2
  • los magistrados no son para temor al que bien hace, sino al malo. ¿Quieres Rom. 13:3
  • ministro de Dios, vengador para castigo al que hace lo malo. Rom. 13:4
  • Por lo cual es necesario que le estéis sujetos, no solamente por Rom. 13:5
  • tributos; porque son ministros de Dios que sirven á esto mismo. Rom. 13:6
  • Pagad á todos lo que debéis: al que tributo, tributo; al Rom. 13:7
  • sino amaros unos á otros; porque el que ama al prójimo, cumplió la ley. Rom. 13:8
  • La caridad no hace mal al prójimo: así que, el cumplimento de la ley es la Rom. 13:10
  • Y esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del Rom. 13:11
  • Porque uno cree que se ha de comer de todas cosas: otro Rom. 14:2
  • El que come, no menosprecie al que no come Rom. 14:3
  • Tú quién eres que juzgas al siervo ajeno? para su Rom. 14:4
  • El que hace caso del día, hácelo para el Rom. 14:6
  • Que si vivimos, para el Señor vivimos Rom. 14:8
  • ser Señor así de los muertos como de los que viven. Rom. 14:9
  • escrito está: Vivo yo, dice el Señor, que á mí se doblará toda rodilla, Y Rom. 14:11
  • De manera que, cada uno de nosotros dará á Dios Rom. 14:12
  • Así que, no juzguemos más los unos de los Rom. 14:13
  • Yo sé, y confío en el Señor Jesús, que de suyo nada hay inmundo: mas á Rom. 14:14
  • Que el reino de Dios no es comida ni Rom. 14:17
  • Porque el que en esto sirve á Cristo, agrada á Rom. 14:18
  • Así que, sigamos lo que hace á la paz, y á Rom. 14:19
  • son limpias: mas malo es al hombre que come con escándalo. Rom. 14:20
  • comer carne, ni beber vino, ni nada en que tu hermano tropiece, ó se ofenda Rom. 14:21
  • delante de Dios. Bienaventurado el que no se condena á sí mismo con lo Rom. 14:22
  • Mas el que hace diferencia, si comiere, es Rom. 14:23
  • ASÍ que, los que somos más firmes debemos Rom. 15:1
  • como está escrito: Los vituperios de los que te vituperan, cayeron sobre mí. Rom. 15:3
  • Porque las cosas que antes fueron escritas, para nuestra Rom. 15:4
  • la paciencia y de la consolación os dé que entre vosotros seáis unánimes según Rom. 15:5
  • Para que concordes, á una boca glorifiquéis Rom. 15:6
  • Digo, pues, que Cristo Jesús fué hecho ministro Rom. 15:8
  • Y para que los Gentiles glorifiquen á Dios por Rom. 15:9
  • Isaías: Estará la raíz de Jessé, Y el que se levantará á regir los Rom. 15:12
  • llene de todo gozo y paz creyendo, para que abundéis en esperanza por la Rom. 15:13
  • estoy yo de vosotros, hermanos míos, que aun vosotros mismos estáis llenos Rom. 15:14
  • como amonestándoos por la gracia que de Dios me es dada, Rom. 15:15
  • ministrando el evangelio de Dios, para que la ofrenda de los Gentiles sea Rom. 15:16
  • de qué gloriarme en Cristo Jesús en lo que mira á Dios. Rom. 15:17
  • Porque no osaría hablar alguna cosa que Cristo no haya hecho por mí para la Rom. 15:18
  • virtud del Espíritu de Dios: de manera que desde Jerusalem, y por los Rom. 15:19
  • Sino, como esta escrito: A los que no fué anunciado de Él, verán: Y Rom. 15:21
  • España, iré á vosotros; porque espero que pasando os veré, y que seré Rom. 15:24
  • colecta para los pobres de los santos que están en Jerusalem. Rom. 15:26
  • Así que, cuando hubiere concluído esto, y Rom. 15:28
  • Y sé que cuando llegue á vosotros, llegaré Rom. 15:29
  • Jesucristo, y por la caridad del Espíritu, que me ayudéis con oraciones por mí Rom. 15:30
  • Que sea librado de los rebeldes que Rom. 15:31
  • Para que con gozo llegue á vosotros por la Rom. 15:32
  • la cual es diaconisa de la iglesia que está en Cencreas: Rom. 16:1
  • Que la recibáis en el Señor, como es Rom. 16:2
  • Que pusieron sus cuellos por mi vida Rom. 16:4
  • de su casa. Saludad á Epeneto, amado mío, que es las primicias de Acaya en Rom. 16:5
  • y mis compañeros en la cautividad, los que son insignes entre los apóstoles Rom. 16:7
  • Apeles, probado en Cristo. Saludad á los que son de Aristóbulo. Rom. 16:10
  • á Herodión, mi pariente. Saludad á los que son de la casa de Narciso, los Rom. 16:11
  • á Patrobas, á Hermes, y á los hermanos que están con ellos. Rom. 16:14
  • y á Olimpas, y á todos los santos que están con ellos. Rom. 16:15
  • Y os ruego hermanos, que miréis los que causan disensiones Rom. 16:17
  • ha venido á ser notoria á todos; así que me gozo de vosotros; mas quiero Rom. 16:19
  • Yo Tercio, que escribí la epístola, os saludo en Rom. 16:22
  • Y al que puede confirmaros según mi Rom. 16:25
  • eterno, declarado á todas las gentes para que obedezcan á la fe; Rom. 16:26
  • A la iglesia de Dios que está en Corinto, santificados en 1 Cor. 1:2
  • por vosotros, por la gracia de Dios que os es dada en Cristo Jesús; 1 Cor. 1:4
  • Que en todas las cosas sois 1 Cor. 1:5
  • De tal manera que nada os falte en ningún don 1 Cor. 1:7
  • os confirmará hasta el fin, para que seáis sin falta en el día de 1 Cor. 1:8
  • el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, y 1 Cor. 1:10
  • de vosotros, hermanos míos, por los que son de Cloé, que hay entre 1 Cor. 1:11
  • Quiero decir, que cada uno de vosotros dice: Yo 1 Cor. 1:12
  • Doy gracias á Dios, que á ninguno de vosotros he bautizado 1 Cor. 1:14
  • Para que ninguno diga que habéis sido 1 Cor. 1:15
  • la palabra de la cruz es locura á los que se pierden; mas á los que se salvan 1 Cor. 1:18
  • Porque lo loco de Dios es más sabio que los hombres; y lo flaco de Dios es 1 Cor. 1:25
  • Porque mirad, hermanos, vuestra vocación, que no sois muchos sabios según la 1 Cor. 1:26
  • y lo menos preciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es: 1 Cor. 1:28
  • Para que ninguna carne se jacte en su 1 Cor. 1:29
  • Para que, como está escrito: El que se 1 Cor. 1:31
  • ASÍ que, hermanos, cuando fuí á vosotros 1 Cor. 2:1
  • Para que vuestra fe no esté fundada en 1 Cor. 2:5
  • siglo, ni de los príncipes de este siglo, que se deshacen: 1 Cor. 2:6
  • La que ninguno de los príncipes de este 1 Cor. 2:8
  • Antes, como está escrito: Cosas que ojo no vió, ni oreja oyó, Ni han 1 Cor. 2:9
  • del hombre, sino el espíritu del hombre que está en Él? Así tampoco nadie 1 Cor. 2:11
  • el espíritu del mundo, sino el Espíritu que es de Dios, para que conozcamos 1 Cor. 2:12
  • el hombre animal no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque le 1 Cor. 2:14
  • DE manera que yo, hermanos, no pude hablaros como 1 Cor. 3:1
  • por los cuales habéis creído; y eso según que á cada uno ha concedido el 1 Cor. 3:5
  • Así que, ni el que planta es algo, ni el 1 Cor. 3:7
  • Y el que planta y el que riega son una misma 1 Cor. 3:8
  • Conforme á la gracia de Dios que me ha sido dada, yo como perito 1 Cor. 3:10
  • nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es 1 Cor. 3:11
  • Si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó, recibirá recompensa. 1 Cor. 3:14
  • No sabéis que sois templo de Dios, y que el 1 Cor. 3:16
  • para con Dios; pues escrito está: El que prende á los sabios en la astucia 1 Cor. 3:19
  • conoce los pensamientos de los sabios, que son vanos. 1 Cor. 3:20
  • Así que, ninguno se gloríe en los hombres 1 Cor. 3:21
  • ahora se requiere en los dispensadores, que cada uno sea hallado fiel. 1 Cor. 4:2
  • no por eso soy justificado; mas el que me juzga, el Señor es. 1 Cor. 4:4
  • Así que, no juzguéis nada antes de tiempo 1 Cor. 4:5
  • mí y en Apolos por amor de vosotros; para que en nosotros aprendáis á no saber 1 Cor. 4:6
  • Porque ¿quién te distingue? ¿ó qué tienes que no hayas recibido? Y si lo 1 Cor. 4:7
  • nosotros reináis; y ojalá reinéis, para que nosotros reinemos también 1 Cor. 4:8
  • Porque á lo que pienso, Dios nos ha mostrado á 1 Cor. 4:9
  • en Cristo, no tendréis muchos padres; que en Cristo Jesús yo os engendré 1 Cor. 4:15
  • Por tanto, os ruego que me imitéis. 1 Cor. 4:16
  • Por lo cual os he enviado á Timoteo, que es mi hijo amado y fiel en el 1 Cor. 4:17
  • y entenderé, no las palabras de los que andan hinchados, sino la virtud. 1 Cor. 4:19
  • DE cierto se oye que hay entre vosotros fornicación, y 1 Cor. 5:1
  • y no más bien tuvisteis duelo, para que fuese quitado de en medio de 1 Cor. 5:2
  • espíritu, ya como presente he juzgado al que esto así ha cometido: 1 Cor. 5:3
  • No es buena vuestra jactancia. ¿No sabéis que un poco de levadura leuda toda la 1 Cor. 5:6
  • Limpiad pues la vieja levadura, para que seáis nueva masa, como sois sin 1 Cor. 5:7
  • Así que hagamos fiesta, no en la vieja 1 Cor. 5:8
  • Os he escrito por carta, que no os envolváis con los 1 Cor. 5:9
  • Mas ahora os he escrito, que no os envolváis, es á saber, que 1 Cor. 5:11
  • Porque ¿qué me va á mí en juzgar á los que están fuera? ¿No juzgáis vosotros 1 Cor. 5:12
  • Porque á los que están fuera, Dios juzgará: quitad 1 Cor. 5:13
  • O no sabéis que los santos han de juzgar al mundo 1 Cor. 6:2
  • O no sabéis que hemos de juzgar á los ángeles 1 Cor. 6:3
  • de este siglo, poned para juzgar á los que son de menor estima en la iglesia. 1 Cor. 6:4
  • no hay entre vosotros sabio, ni aun uno que pueda juzgar entre sus hermanos; 1 Cor. 6:5
  • Sino que el hermano con el hermano pleitea 1 Cor. 6:6
  • Así que, por cierto es ya una falta en 1 Cor. 6:7
  • No sabéis que los injustos no poseerán el reino 1 Cor. 6:9
  • Y Dios que levantó al Señor, también á 1 Cor. 6:14
  • No sabéis que vuestros cuerpos son miembros de 1 Cor. 6:15
  • O no sabéis que el que se junta con una ramera, es 1 Cor. 6:16
  • Empero el que se junta con el Señor, un espíritu 1 Cor. 6:17
  • la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre hiciere, fuera del 1 Cor. 6:18
  • O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del 1 Cor. 6:19
  • CUANTO á las cosas de que me escribisteis, bien es al hombre 1 Cor. 7:1
  • Quisiera más bien que todos los hombres fuesen como yo 1 Cor. 7:7
  • Digo pues á los solteros y á las viudas, que bueno les es si se quedaren como 1 Cor. 7:8
  • no tienen don de continencia, cásense; que mejor es casarse que quemarse. 1 Cor. 7:9
  • Mas á los que están juntos en matrimonio 1 Cor. 7:10
  • Y si se apartare, que se quede sin casar, ó reconcíliese 1 Cor. 7:11
  • Y la mujer que tiene marido infiel, y Él consiente 1 Cor. 7:13
  • Pero si el infiel se aparta, apártese: que no es el hermano ó la hermana 1 Cor. 7:15
  • Es llamado alguno incircuncidado? que no se circuncide. 1 Cor. 7:18
  • Cada uno en la vocación en que fué llamado, en ella se quede. 1 Cor. 7:20
  • Porque el que en el Señor es llamado siendo 1 Cor. 7:22
  • Cada uno, hermanos, en lo que es llamado, en esto se quede para 1 Cor. 7:24
  • esto por bueno á causa de la necesidad que apremia, que bueno es al hombre 1 Cor. 7:26
  • Esto empero digo, hermanos, que el tiempo es corto: lo que resta 1 Cor. 7:29
  • Y los que lloran, como los que no lloran; y 1 Cor. 7:30
  • Y los que usan de este mundo, como los que no 1 Cor. 7:31
  • Quisiera, pues, que estuvieseis sin congoja. El 1 Cor. 7:32
  • Empero el que se casó tiene cuidado de las cosas 1 Cor. 7:33
  • sino para lo honesto y decente, y para que sin impedimento os lleguéis al 1 Cor. 7:35
  • parece cosa fea en su hija virgen, que pase ya de edad, y que así 1 Cor. 7:36
  • Pero el que está firme en su corazón, y no 1 Cor. 7:37
  • Así que, el que la da en casamiento, bien 1 Cor. 7:38
  • es: cásese con quien quisiere, con tal que sea en el Señor. 1 Cor. 7:39
  • quedare así, según mi consejo; y pienso que también yo tengo Espíritu de Dios. 1 Cor. 7:40
  • Y POR lo que hace á lo sacrificado á los ídolos 1 Cor. 8:1
  • Y si alguno se imagina que sabe algo, aun no sabe nada como 1 Cor. 8:2
  • Acerca, pues, de las viandas que son sacrificadas á los ídolos 1 Cor. 8:4
  • Porque aunque haya algunos que se llamen dioses, ó en el cielo, ó 1 Cor. 8:5
  • nos hace más aceptos á Dios: porque ni que comamos, seremos más ricos; ni que 1 Cor. 8:8
  • Mas mirad que esta vuestra libertad no sea 1 Cor. 8:9
  • Porque si te ve alguno, á ti que tienes ciencia, que estás sentado 1 Cor. 8:10
  • Esta es mi respuesta á los que me preguntan. 1 Cor. 9:3
  • está escrito: No pondrás bozal al buey que trilla. ¿Tiene Dios cuidado de los 1 Cor. 9:9
  • porque con esperanza ha de arar el que ara; y el que trilla, con 1 Cor. 9:10
  • No sabéis que los que trabajan en el santuario 1 Cor. 9:13
  • Así también ordenó el Señor á los que anuncian el evangelio, que vivan 1 Cor. 9:14
  • ni tampoco he escrito esto para que se haga así conmigo; porque tengo 1 Cor. 9:15
  • Pues bien que anuncio el evangelio, no tengo por 1 Cor. 9:16
  • Cuál, pues, es mi merced? Que predicando el evangelio, ponga 1 Cor. 9:18
  • Judío, por ganar á los Judíos; á los que están sujetos á la ley (aunque yo 1 Cor. 9:20
  • A los que son sin ley, como si yo fuera sin 1 Cor. 9:21
  • flacos: á todos me he hecho todo, para que de todo punto salve á algunos. 1 Cor. 9:22
  • No sabéis que los que corren en el estadio 1 Cor. 9:24
  • Y todo aquel que lucha, de todo se abstiene: y ellos 1 Cor. 9:25
  • Así que, yo de esta manera corro, no como á 1 Cor. 9:26
  • y lo pongo en servidumbre; no sea que, habiendo predicado á otros, yo 1 Cor. 9:27
  • PORQUE no quiero, hermanos, que ignoréis que nuestros padres 1 Cor. 10:1
  • porque bebían de la piedra espiritual que los seguía, y la piedra era Cristo. 1 Cor. 10:4
  • fueron en figura de nosotros, para que no codiciemos cosas malas, como 1 Cor. 10:6
  • Así que, el que piensa estar firme, mire no 1 Cor. 10:12
  • tentación, sino humana: mas fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de 1 Cor. 10:13
  • Como á sabios hablo; juzgad vosotros lo que digo. 1 Cor. 10:15
  • La copa de bendición que bendecimos, ¿no es la comunión de 1 Cor. 10:16
  • Porque un pan, es que muchos somos un cuerpo; pues todos 1 Cor. 10:17
  • Mirad á Israel según la carne: los que comen de los sacrificios ¿no son 1 Cor. 10:18
  • Qué pues digo? ¿Que el ídolo es algo? ¿ó que sea 1 Cor. 10:19
  • Antes digo que lo que los Gentiles sacrifican, á 1 Cor. 10:20
  • á celo al Señor? ¿Somos más fuertes que Él? 1 Cor. 10:22
  • De todo lo que se vende en la carnicería, comed 1 Cor. 10:25
  • Porque del Señor es la tierra y lo que la hinche. 1 Cor. 10:26
  • os llama, y queréis ir, de todo lo que se os pone delante comed, sin 1 Cor. 10:27
  • ídolos: no lo comáis, por causa de aquel que lo declaró, y por causa de la 1 Cor. 10:28
  • por qué he de ser blasfemado por lo que doy gracias? 1 Cor. 10:30
  • propio beneficio, sino el de muchos, para que sean salvos. 1 Cor. 10:33
  • Y os alabo, hermanos, que en todo os acordáis de mi, y 1 Cor. 11:2
  • Mas quiero que sepáis, que Cristo es la cabeza de 1 Cor. 11:3
  • Todo varón que ora ó profetiza cubierta la cabeza 1 Cor. 11:4
  • Mas toda mujer que ora ó profetiza no cubierta su 1 Cor. 11:5
  • La misma naturaleza ¿no os enseña que al hombre sea deshonesto criar 1 Cor. 11:14
  • Esto empero os denuncio, que no alabo, que no por mejor sino 1 Cor. 11:17
  • cuando os juntáis en la iglesia, oigo que hay entre vosotros disensiones; y 1 Cor. 11:18
  • Porque preciso es que haya entre vosotros aun herejías 1 Cor. 11:19
  • Pues qué, ¿no tenéis casas en que comáis y bebáis? ¿ó menospreciáis 1 Cor. 11:22
  • Porque yo recibí del Señor lo que también os he enseñado: Que el 1 Cor. 11:23
  • y dijo: Tomad, comed: esto es mi cuerpo que por vosotros es partido: haced 1 Cor. 11:24
  • en mi sangre: haced esto todas las veces que bebiereis, en memoria de mí. 1 Cor. 11:25
  • Porque todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis 1 Cor. 11:26
  • De manera que, cualquiera que comiere este pan ó 1 Cor. 11:27
  • Porque el que come y bebe indignamente, juicio 1 Cor. 11:29
  • Que si nos examinásemos á nosotros 1 Cor. 11:31
  • somos castigados del Señor, para que no seamos condenados con el mundo. 1 Cor. 11:32
  • Así, que, hermanos míos, cuando os juntáis 1 Cor. 11:33
  • dones espirituales, no quiero, hermanos, que ignoréis. 1 Cor. 12:1
  • Sabéis que cuando erais Gentiles, ibais, como 1 Cor. 12:2
  • Por tanto os hago saber, que nadie que hable por Espíritu de 1 Cor. 12:3
  • de operaciones; mas el mismo Dios es el que obra todas las cosas en todos. 1 Cor. 12:6
  • Porque de la manera que el cuerpo es uno, y tiene muchos 1 Cor. 12:12
  • Que si todos fueran un miembro, ¿dónde 1 Cor. 12:19
  • Antes, mucho más los miembros del cuerpo que parecen más flacos, son necesarios; 1 Cor. 12:22
  • Y á aquellos del cuerpo que estimamos ser más viles, á éstos 1 Cor. 12:23
  • Porque los que en nosotros son más honestos, no 1 Cor. 12:24
  • Para que no haya desavenencia en el cuerpo 1 Cor. 12:25
  • Por manera que si un miembro padece, todos los 1 Cor. 12:26
  • no tengo caridad, vengo á ser como metal que resuena, ó címbalo que retiñe. 1 Cor. 13:1
  • y si tuviese toda la fe, de tal manera que traspasase los montes, y no 1 Cor. 13:2
  • Mas cuando venga lo que es perfecto, entonces lo que es en 1 Cor. 13:10
  • mas cuando ya fuí hombre hecho, dejé lo que era de niño. 1 Cor. 13:11
  • los dones espirituales, mas sobre todo que profeticéis. 1 Cor. 14:1
  • Porque el que habla en lenguas, no habla á los 1 Cor. 14:2
  • Mas el que profetiza, habla á los hombres para 1 Cor. 14:3
  • El que habla lengua extraña, á sí mismo se 1 Cor. 14:4
  • Así que, quisiera que todos vosotros 1 Cor. 14:5
  • Ciertamente las cosas inanimadas que hacen sonidos, como la flauta ó la 1 Cor. 14:7
  • bien significante, ¿cómo se entenderá lo que se dice? porque hablaréis al 1 Cor. 14:9
  • el valor de la voz, seré bárbaro al que habla, y el que habla será bárbaro 1 Cor. 14:11
  • Así también vosotros; pues que anheláis espirituales dones 1 Cor. 14:12
  • Por lo cual, el que habla lengua extraña, pida que la 1 Cor. 14:13
  • Porque si bendijeres con el espíritu, el que ocupa lugar de un mero particular 1 Cor. 14:16
  • Doy gracias á Dios que hablo lenguas más que todos 1 Cor. 14:18
  • cinco palabras con mi sentido, para que enseñe también á los otros, que 1 Cor. 14:19
  • Así que, las lenguas por señal son, no á 1 Cor. 14:22
  • De manera que, si toda la iglesia se juntare en 1 Cor. 14:23
  • el rostro, adorará á Dios, declarando que verdaderamente Dios está en 1 Cor. 14:25
  • Y si á otro que estuviere sentado, fuere revelado 1 Cor. 14:30
  • todos profetizar uno por uno, para que todos aprendan, y todos sean 1 Cor. 14:31
  • Y los espíritus de los que profetizaren, sujétense á los 1 Cor. 14:32
  • porque no les es permitido hablar, sino que estén sujetas, como también la 1 Cor. 14:34
  • es profeta, ó espiritual, reconozca lo que os escribo, porque son 1 Cor. 14:37
  • Mas el que ignora, ignore. 1 Cor. 14:38
  • Así que, hermanos, procurad profetizar; y 1 Cor. 14:39
  • ADEMÁS os declaro, hermanos, el evangelio que os he predicado, el cual también 1 Cor. 15:1
  • cual asimismo, si retenéis la palabra que os he predicado, sois salvos, si 1 Cor. 15:2
  • Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo fué 1 Cor. 15:3
  • Y que fué sepultado, y que resucitó al 1 Cor. 15:4
  • Y que apareció á Cefas, y después á los 1 Cor. 15:5
  • yo soy el más pequeño de los apóstoles, que no soy digno de ser llamado 1 Cor. 15:9
  • Empero por la gracia de Dios soy lo que soy: y su gracia no ha sido en vano 1 Cor. 15:10
  • Y si Cristo es predicado que resucitó de los muertos ¿cómo dicen 1 Cor. 15:12
  • Dios; porque hemos testificado de Dios que Él haya levantado á Cristo; al 1 Cor. 15:15
  • Entonces también los que durmieron en Cristo son perdidos. 1 Cor. 15:18
  • de los muertos; primicias de los que durmieron es hecho. 1 Cor. 15:20
  • orden: Cristo las primicias; luego los que son de Cristo, en su venida. 1 Cor. 15:23
  • Porque es menester que Él reine, hasta poner á todos sus 1 Cor. 15:25
  • Y el postrer enemigo que será deshecho, será la muerte. 1 Cor. 15:26
  • á Él, claro está exceptuado aquel que sujetó á Él todas las cosas. 1 Cor. 15:27
  • Mas luego que todas las cosas le fueren sujetas 1 Cor. 15:28
  • De otro modo, ¿qué harán los que se bautizan por los muertos, si 1 Cor. 15:29
  • Sí, por la gloria que en orden á vosotros tengo en 1 Cor. 15:31
  • muertos no resucitan, comamos y bebamos, que mañana moriremos. 1 Cor. 15:32
  • Necio, lo que tú siembras no se vivifica, si no 1 Cor. 15:36
  • Y lo que siembras, no siembras el cuerpo que 1 Cor. 15:37
  • de la tierra, terreno: el segundo hombre que es el Señor, es del cielo. 1 Cor. 15:47
  • Esto empero digo, hermanos: que la carne y la sangre no pueden 1 Cor. 15:50
  • Porque es menester que esto corruptible sea vestido de 1 Cor. 15:53
  • entonces se efectuará la palabra que está escrita: Sorbida es la 1 Cor. 15:54
  • Ya que el aguijón de la muerte es el 1 Cor. 15:56
  • Mas á Dios gracias, que nos da la victoria por el Señor 1 Cor. 15:57
  • Así que, hermanos míos amados, estad firmes 1 Cor. 15:58
  • haced vosotros también de la manera que ordené en las iglesias de Galacia. 1 Cor. 16:1
  • aparte en su casa, guardando lo que por la bondad de Dios pudiere 1 Cor. 16:2
  • Y cuando habré llegado, los que aprobareis por cartas, á éstos 1 Cor. 16:3
  • Y si fuere digno el negocio de que yo también vaya, irán conmigo. 1 Cor. 16:4
  • Y podrá ser que me quede con vosotros, ó invernaré 1 Cor. 16:6
  • Y si llegare Timoteo, mirad que esté con vosotros seguramente 1 Cor. 16:10
  • en poco; antes, llevadlo en paz, para que venga á mí: porque lo espero 1 Cor. 16:11
  • del hermano Apolos, mucho le he rogado que fuese á vosotros con los hermanos 1 Cor. 16:12
  • Y os ruego, hermanos, (ya sabéis que la casa de Estéfanas es las 1 Cor. 16:15
  • Que vosotros os sujetéis á los tales, y 1 Cor. 16:16
  • y de Achâico: porque éstos suplieron lo que á vosotros faltaba. 1 Cor. 16:17
  • Señor Aquila y Priscila, con la iglesia que está en su casa. 1 Cor. 16:19
  • El que no amare al Señor Jesucristo, sea 1 Cor. 16:22
  • Timoteo el hermano, á la iglesia de Dios que está en Corinto, juntamente con 2 Cor. 1:1
  • en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar 2 Cor. 1:4
  • Porque de la manera que abundan en nosotros las aflicciones 2 Cor. 1:5
  • en el sufrir las mismas aflicciones que nosotros también padecemos: ó si 2 Cor. 1:6
  • de vosotros es firme; estando ciertos que como sois compañeros de las 2 Cor. 1:7
  • Porque hermanos, no queremos que ignoréis de nuestra tribulación 2 Cor. 1:8
  • mismos respuesta de muerte, para que no confiemos en nosotros mismos 2 Cor. 1:9
  • de tanta muerte; en el cual esperamos que aun nos librará; 2 Cor. 1:10
  • vosotros con oración por nosotros, para que por la merced hecha á nos por 2 Cor. 1:11
  • el testimonio de nuestra conciencia, que con simplicidad y sinceridad de 2 Cor. 1:12
  • no os escribimos otras cosas de las que leéis, ó también conocéis: y espero 2 Cor. 1:13
  • Como también en parte habéis conocido que somos vuestra gloria, así como 2 Cor. 1:14
  • quise primero ir á vosotros, para que tuvieseis una segunda gracia; 2 Cor. 1:15
  • Así que, pretendiendo esto, ¿usé quizá de 2 Cor. 1:17
  • Antes, Dios fiel sabe que nuestra palabra para con vosotros 2 Cor. 1:18
  • Porque el Hijo de Dios, Jesucristo, que por nosotros ha sido entre 2 Cor. 1:19
  • Y el que nos confirma con vosotros en Cristo 2 Cor. 1:21
  • llamo á Dios por testigo sobre mi alma, que por ser indulgente con vosotros no 2 Cor. 1:23
  • No que nos enseñoreemos de vuestra fe, mas 2 Cor. 1:24
  • si yo os contristo, ¿quién será luego el que me alegrará, sino aquel á quien 2 Cor. 2:2
  • no tenga tristeza sobre tristeza de los que me debiera gozar; confiando en 2 Cor. 2:3
  • os escribí con muchas lágrimas; no para que fueseis contristados, mas para que 2 Cor. 2:4
  • Que si alguno me contristó, no me 2 Cor. 2:5
  • Así que, al contrario, vosotros más bien lo 2 Cor. 2:7
  • Por lo cual os ruego que confirméis el amor para con Él. 2 Cor. 2:8
  • Y al que vosotros perdonareis, yo también 2 Cor. 2:10
  • Mas á Dios gracias, el cual hace que siempre triunfemos en Cristo Jesús 2 Cor. 2:14
  • Dios somos buen olor de Cristo en los que se salvan, y en los que se pierden: 2 Cor. 2:15
  • Siendo manifiesto que sois letra de Cristo administrada 2 Cor. 3:3
  • No que seamos suficientes de nosotros 2 Cor. 3:5
  • en piedras, fué con gloria, tanto que los hijos de Israel no pudiesen 2 Cor. 3:7
  • Porque aun lo que fué glorioso, no es glorioso en 2 Cor. 3:10
  • Porque si lo que perece tuvo gloria, mucho más será 2 Cor. 3:11
  • Así que, teniendo tal esperanza, hablamos 2 Cor. 3:12
  • Y no como Moisés, que ponía un velo sobre su faz, para 2 Cor. 3:13
  • administración según la misericordia que hemos alcanzado, no desmayamos; 2 Cor. 4:1
  • Que si nuestro evangelio está aún 2 Cor. 4:3
  • entendimientos de los incrédulos, para que no les resplandezca la lumbre del 2 Cor. 4:4
  • Porque Dios, que mandó que de las tinieblas 2 Cor. 4:6
  • este tesoro en vasos de barro, para que la alteza del poder sea de Dios, y 2 Cor. 4:7
  • la muerte de Jesús en el cuerpo, para que también la vida de Jesús sea 2 Cor. 4:10
  • Porque nosotros que vivimos, siempre estamos entregados 2 Cor. 4:11
  • De manera que la muerte obra en nosotros, y en 2 Cor. 4:12
  • el mismo espíritu de fe, conforme á lo que está escrito: Creí, por lo cual 2 Cor. 4:13
  • Estando ciertos que el que levantó al Señor Jesús, á 2 Cor. 4:14
  • cosas padecemos por vosotros, para que abundando la gracia por muchos, en 2 Cor. 4:15
  • Porque lo que al presente es momentáneo y leve de 2 Cor. 4:17
  • No mirando nosotros á las cosas que se ven, sino á las que no se ven 2 Cor. 4:18
  • PORQUE sabemos, que si la casa terrestre de nuestra 2 Cor. 5:1
  • Puesto que en verdad habremos sido hallados 2 Cor. 5:3
  • Porque asimismo los que estamos en este tabernáculo 2 Cor. 5:4
  • Mas el que nos hizo para esto mismo, es Dios 2 Cor. 5:5
  • Así que vivimos confiados siempre, y 2 Cor. 5:6
  • Porque es menester que todos nosotros parezcamos ante el 2 Cor. 5:10
  • mas á Dios somos manifiestos; y espero que también en vuestras conciencias 2 Cor. 5:11
  • ocasión de gloriaros por nosotros, para que tengáis qué responder contra los 2 Cor. 5:12
  • de Cristo nos constriñe, pensando esto: Que si uno murió por todos, luego 2 Cor. 5:14
  • Y por todos murió, para que los que viven, ya no vivan para sí 2 Cor. 5:15
  • De manera que nosotros de aquí adelante á nadie 2 Cor. 5:16
  • De modo que si alguno está en Cristo, nueva 2 Cor. 5:17
  • Así que, somos embajadores en nombre de 2 Cor. 5:20
  • Al que no conoció pecado, hizo pecado por 2 Cor. 5:21
  • con Él, os exhortamos también á que no recibáis en vano la gracia de 2 Cor. 6:1
  • ASÍ que, amados, pues tenemos tales 2 Cor. 7:1
  • No para condenar os lo digo; que ya he dicho antes que estáis en 2 Cor. 7:3
  • Mas Dios, que consuela á los humildes, nos 2 Cor. 7:6
  • sino también con la consolación con que Él fué consolado acerca de 2 Cor. 7:7
  • por la carta, no me arrepiento, bien que me arrepentí; porque veo que 2 Cor. 7:8
  • habéis sido contristados según Dios, para que ninguna pérdida padecieseis por 2 Cor. 7:9
  • Porque el dolor que es según Dios, obra arrepentimiento 2 Cor. 7:10
  • Porque he aquí, esto mismo que según Dios fuisteis contristados 2 Cor. 7:11
  • Así que, aunque os escribí, no fué por 2 Cor. 7:12
  • más nos gozamos por el gozo de Tito, que haya sido recreado su espíritu 2 Cor. 7:13
  • he sido avergonzado; antes, como todo lo que habíamos dicho de vosotros era 2 Cor. 7:14
  • Me gozo de que en todo estoy confiado de vosotros. 2 Cor. 7:16
  • os hacemos saber la gracia de Dios que ha sido dada á las iglesias de 2 Cor. 8:1
  • Que en grande prueba de tribulación, la 2 Cor. 8:2
  • Pidiéndonos con muchos ruegos, que aceptásemos la gracia y la 2 Cor. 8:4
  • De manera que exhortamos á Tito, que como comenzó 2 Cor. 8:6
  • y en vuestro amor para con nosotros, que también abundéis en esta 2 Cor. 8:7
  • la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor de vosotros se hizo pobre 2 Cor. 8:9
  • porque esto os conviene á vosotros, que comenzasteis antes, no sólo á 2 Cor. 8:10
  • llevad también á cabo el hecho, para que como estuvisteis prontos á querer 2 Cor. 8:11
  • la voluntad pronta, será acepta por lo que tiene, no por lo que no tiene. 2 Cor. 8:12
  • Porque no digo esto para que haya para otros desahogo, y para 2 Cor. 8:13
  • Sino para que en este tiempo, con igualdad 2 Cor. 8:14
  • Como está escrito: El que recogió mucho, no tuvo más; y el 2 Cor. 8:15
  • Empero gracias á Dios que dió la misma solicitud por vosotros 2 Cor. 8:16
  • peregrinación para llevar esta gracia, que es administrada de nosotros para 2 Cor. 8:19
  • Evitando que nadie nos vitupere en esta 2 Cor. 8:20
  • ahora mucho más con la mucha confianza que tiene en vosotros. 2 Cor. 8:22
  • me glorío yo entre los de Macedonia, que Acaya está apercibida desde el 2 Cor. 9:2
  • vosotros no sea vana en esta parte; para que, como lo he dicho, estéis 2 Cor. 9:3
  • No sea que, si vinieren conmigo Macedonios, y 2 Cor. 9:4
  • cosa necesaria exhortar á los hermanos que fuesen primero á vosotros, y 2 Cor. 9:5
  • Esto empero digo: El que siembra escasamente, también 2 Cor. 9:6
  • Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia; á 2 Cor. 9:8
  • Y el que da simiente al que siembra, también 2 Cor. 9:10
  • Para que estéis enriquecidos en todo para 2 Cor. 9:11
  • de este servicio, no solamente suple lo que á los santos falta, sino también 2 Cor. 9:12
  • Que por la experiencia de esta 2 Cor. 9:13
  • la mansedumbre y modestia de Cristo, yo que presente ciertamente soy bajo 2 Cor. 10:1
  • Ruego pues, que cuando estuviere presente, no 2 Cor. 10:2
  • Destruyendo consejos, y toda altura que se levanta contra la ciencia de 2 Cor. 10:5
  • Si alguno está confiado en sí mismo que es de Cristo, esto también piense 2 Cor. 10:7
  • Porque no parezca como que os quiero espantar por cartas. 2 Cor. 10:9
  • Esto piense el tal, que cuales somos en la palabra por 2 Cor. 10:11
  • ó compararnos con algunos que se alaban á sí mismos: mas ellos 2 Cor. 10:12
  • á la medida de la regla, de la medida que Dios nos repartió, para llegar 2 Cor. 10:13
  • esperanza del crecimiento de vuestra fe, que seremos muy engrandecidos entre 2 Cor. 10:15
  • Y que anunciaremos el evangelio en los 2 Cor. 10:16
  • Mas el que se gloría, gloríese en el Señor. 2 Cor. 10:17
  • Porque no el que se alaba á sí mismo, el tal es 2 Cor. 10:18
  • Pues que os celo con celo de Dios; porque os 2 Cor. 11:2
  • Mas temo que como la serpiente engaño á Eva con 2 Cor. 11:3
  • Porque si el que viene, predicare otro Jesús que el 2 Cor. 11:4
  • Cierto pienso que en nada he sido inferior á aquellos 2 Cor. 11:5
  • Pequé yo humillándome á mí mismo, para que vosotros fueseis ensalzados 2 Cor. 11:7
  • á ninguno fuí carga; porque lo que me faltaba, suplieron los 2 Cor. 11:9
  • Es la verdad de Cristo en mí, que esta gloria no me será cerrada en 2 Cor. 11:10
  • Mas lo que hago, haré aún, para cortar la 2 Cor. 11:12
  • Así que, no es mucho si también sus 2 Cor. 11:15
  • Otra vez digo: Que nadie me estime ser loco; de otra 2 Cor. 11:16
  • Lo que hablo, no lo hablo según el Señor 2 Cor. 11:17
  • Pues que muchos se glorían según la carne 2 Cor. 11:18
  • hubiésemos sido flacos. Empero en lo que otro tuviere osadía (hablo con 2 Cor. 11:21
  • Sin otras cosas además, lo que sobre mí se agolpa cada día, la 2 Cor. 11:28
  • gloriarse, me gloriaré yo de lo que es de mi flaqueza. 2 Cor. 11:30
  • y Padre del Señor nuestro Jesucristo, que es bendito por siglos, sabe que no 2 Cor. 11:31
  • Conozco á un hombre en Cristo, que hace catorce años (si en el cuerpo 2 Cor. 12:2
  • Que fué arrebatado al paraíso, donde 2 Cor. 12:4
  • dejo, porque nadie piense de mí más de lo que en mí ve, ú oye de mí. 2 Cor. 12:6
  • en mi carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me 2 Cor. 12:7
  • lo cual tres veces he rogado al Señor, que se quite de mí. 2 Cor. 12:8
  • de vosotros: porque en nada he sido menos que los sumos apóstoles, aunque soy 2 Cor. 12:11
  • Porque ¿qué hay en que habéis sido menos que las otras 2 Cor. 12:13
  • Mas sea así, yo no os he agravado: sino que, como soy astuto, os he tomado 2 Cor. 12:16
  • Acaso os he engañado por alguno de los que he enviado á vosotros? 2 Cor. 12:17
  • Pensáis aún que nos excusamos con vosotros 2 Cor. 12:19
  • Porque temo que cuando llegare, no os halle tales 2 Cor. 12:20
  • Que cuando volviere, me humille Dios 2 Cor. 12:21
  • y ahora ausente lo escribo á los que antes pecaron, y á todos los 2 Cor. 13:2
  • Pues buscáis una prueba de Cristo que habla en mí, el cual no es flaco 2 Cor. 13:3
  • mismos. ¿No os conocéis á vosotros mismos, que Jesucristo está en vosotros? si 2 Cor. 13:5
  • Mas espero que conoceréis que nosotros no somos 2 Cor. 13:6
  • Y oramos á Dios que ninguna cosa mala hagáis; no para 2 Cor. 13:7
  • Por lo cual nos gozamos que seamos nosotros flacos, y que 2 Cor. 13:9
  • con dureza, conforme á la potestad que el Señor me ha dado para 2 Cor. 13:10
  • Resta, hermanos, que tengáis gozo, seáis perfectos 2 Cor. 13:11
  • mas por Jesucristo y por Dios el Padre, que lo resucitó de los muertos), Gál. 1:1
  • Y todos los hermanos que están conmigo, á las iglesias de Gál. 1:2
  • Estoy maravillado de que tan pronto os hayáis traspasado del Gál. 1:6
  • No que hay otro, sino que hay algunos que Gál. 1:7
  • cielo os anunciare otro evangelio del que os hemos anunciado, sea anatema. Gál. 1:8
  • alguno os anunciare otro evangelio del que habéis recibido, sea anatema. Gál. 1:9
  • Dios? ¿ó busco de agradar á hombres? Cierto, que si todavía agradara á los Gál. 1:10
  • Mas os hago saber, hermanos, que el evangelio que ha sido Gál. 1:11
  • mi conducta otro tiempo en el Judaismo, que perseguía sobremanera la iglesia Gál. 1:13
  • en mi nación, siendo muy más celador que todos de las tradiciones de mis Gál. 1:14
  • Mas cuando plugo á Dios, que me apartó desde el vientre de mi Gál. 1:15
  • Revelar á su Hijo en mí, para que le predicase entre los Gentiles Gál. 1:16
  • Ni fuí á Jerusalem á los que eran apóstoles antes que yo; sino Gál. 1:17
  • Y en esto que os escribo, he aquí delante de Dios Gál. 1:20
  • de vista á las iglesias de Judea, que eran en Cristo; Gál. 1:22
  • Solamente habían oído decir: Aquel que en otro tiempo nos perseguía Gál. 1:23
  • revelación, y comuniquéles el evangelio que predico entre los Gentiles; mas Gál. 2:2
  • Mas ni aun Tito, que estaba conmigo, siendo Griego, fué Gál. 2:3
  • Y eso por causa de los falsos hermanos, que se entraban secretamente para Gál. 2:4
  • por una hora cedimos sujetándonos, para que la verdad del evangelio Gál. 2:5
  • Empero de aquellos que parecían ser algo (cuáles hayan Gál. 2:6
  • Antes por el contrario, como vieron que el evangelio de la incircuncisión Gál. 2:7
  • Porque el que hizo por Pedro para el apostolado Gál. 2:8
  • Y como vieron la gracia que me era dada, Jacobo y Cefas y Juan Gál. 2:9
  • Solamente nos pidieron que nos acordásemos de los pobres; lo Gál. 2:10
  • Porque antes que viniesen unos de parte de Jacobo Gál. 2:12
  • también los otros Judíos; de tal manera que aun Bernabé fué también llevado de Gál. 2:13
  • Mas cuando vi que no andaban derechamente conforme á Gál. 2:14
  • Sabiendo que el hombre no es justificado por las Gál. 2:16
  • Porque si las cosas que destruí, las mismas vuelvo á Gál. 2:18
  • no ya yo, mas vive Cristo en mí: y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo Gál. 2:20
  • Aquel, pues, que os daba el Espíritu, y obraba Gál. 3:5
  • Sabéis por tanto, que los que son de fe, los tales son Gál. 3:7
  • Y viendo antes la Escritura que Dios por la fe había de justificar Gál. 3:8
  • Porque todos los que son de las obras de la ley, están Gál. 3:10
  • para con Dios, queda manifiesto: Que el justo por la fe vivirá. Gál. 3:11
  • también no es de la fe; sino, El hombre que los hiciere, vivirá en ellos. Gál. 3:12
  • porque está escrito: Maldito cualquiera que es colgado en madero:) Gál. 3:13
  • Para que la bendición de Abraham fuese sobre Gál. 3:14
  • Esto pues digo: Que el contrato confirmado de Dios Gál. 3:17
  • puesta por causa de las rebeliones, hasta que viniese la simiente á quien fué Gál. 3:19
  • la Escritura todo bajo pecado, para que la promesa fuese dada á los Gál. 3:22
  • Empero antes que viniese la fe, estábamos guardados Gál. 3:23
  • De manera que la ley nuestro ayo fué para Gál. 3:24
  • Porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo Gál. 3:27
  • TAMBIÉN digo: Entre tanto que el heredero es niño, en nada Gál. 4:1
  • Para que redimiese á los que estaban debajo Gál. 4:5
  • Así que ya no eres más siervo, sino hijo, y Gál. 4:7
  • no conociendo á Dios, servíais á los que por naturaleza no son dioses: Gál. 4:8
  • Temo de vosotros, que no haya trabajado en vano en Gál. 4:11
  • Que vosotros sabéis que por flaqueza de Gál. 4:13
  • ni menospreciasteis mi tentación que estaba en mi carne: antes me Gál. 4:14
  • porque yo os doy testimonio que si se pudiera hacer, os hubierais Gál. 4:15
  • bien: antes os quieren echar fuera para que vosotros los celéis á ellos. Gál. 4:17
  • Hijitos míos, que vuelvo otra vez á estar de parto Gál. 4:19
  • Decidme, los que queréis estar debajo de la ley Gál. 4:21
  • Porque escrito está que Abraham tuvo dos hijos; uno de la Gál. 4:22
  • Sinaí, el cual engendró para servidumbre, que es Agar. Gál. 4:24
  • de Arabia, el cual es conjunto á la que ahora es Jerusalem, la cual sirve Gál. 4:25
  • Porque está escrito: Alégrate, estéril, que no pares: Prorrumpe y clama, la Gál. 4:27
  • Así que, hermanos, nosotros como Isaac Gál. 4:28
  • Empero como entonces el que era engendrado según la carne Gál. 4:29
  • De manera, hermanos, que no somos hijos de la sierva, mas Gál. 4:31
  • ESTAD, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no Gál. 5:1
  • He aquí yo Pablo os digo, que si os circuncidareis, Cristo no os Gál. 5:2
  • vez vuelvo á protestar á todo hombre que se circuncidare, que está obligado Gál. 5:3
  • Vacíos sois de Cristo los que por la ley os justificáis; de la Gál. 5:4
  • algo, ni la incircuncisión; sino la fe que obra por la caridad. Gál. 5:6
  • Esta persuasión no es de aquel que os llama. Gál. 5:8
  • Yo confío de vosotros en el Señor, que ninguna otra cosa sentiréis: mas Gál. 5:10
  • por qué padezco persecución todavía? pues que quitado es el escándalo de la Gál. 5:11
  • Ojalá fuesen también cortados los que os inquietan. Gál. 5:12
  • libertad habéis sido llamados; solamente que no uséis la libertad como Gál. 5:13
  • y os coméis los unos á los otros, mirad que también no os consumáis los unos á Gál. 5:15
  • cosas se oponen la una á la otra, para que no hagáis lo que quisieres. Gál. 5:17
  • Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación Gál. 5:19
  • cuales os denuncio, como ya os he anunciado, que los que hacen tales cosas no Gál. 5:21
  • Porque los que son de Cristo, han crucificado la Gál. 5:24
  • fuere tomado en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restaurad al Gál. 6:1
  • Porque el que estima de sí que es algo, no siendo Gál. 6:3
  • Así que cada uno examine su obra, y Gál. 6:4
  • Y el que es enseñado en la palabra Gál. 6:6
  • os engañéis: Dios no puede ser burlado: que todo lo que el hombre sembrare Gál. 6:7
  • Porque el que siembra para su carne, de la carne Gál. 6:8
  • No nos cansemos, pues, de hacer bien; que á su tiempo segaremos, si no Gál. 6:9
  • Así que, entre tanto que tenemos tiempo Gál. 6:10
  • Todos los que quieren agradar en al carne, éstos Gál. 6:12
  • Porque ni aun los mismos que se circuncidan guardan la ley; sino Gál. 6:13
  • Y todos los que anduvieren conforme á esta regla Gál. 6:16
  • á los santos y fieles en Cristo Jesús que están en Efeso: Ef. 1:1
  • antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha Ef. 1:4
  • Que sobreabundó en nosotros en toda Ef. 1:8
  • de su voluntad, según su beneplácito, que se había propuesto en sí mismo, Ef. 1:9
  • del cumplimiento de los tiempos, así las que están en los cielos, como las que Ef. 1:10
  • predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el Ef. 1:11
  • Para que seamos para alabanza de su gloria Ef. 1:12
  • vuestra salud: en el cual también desde que creísteis, fuisteis sellados con Ef. 1:13
  • Que es las arras de nuestra herencia Ef. 1:14
  • Que el Dios del Señor nuestro Ef. 1:17
  • los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál sea la esperanza de su Ef. 1:18
  • de su poder para con nosotros los que creemos, por la operación de la Ef. 1:19
  • y potencia, y señorío, y todo nombre que se nombra, no sólo en este Ef. 1:21
  • cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que hinche todas las cosas en todos. Ef. 1:23
  • Y DE ella recibisteis vosotros, que estabais muertos en vuestros Ef. 2:1
  • En que en otro tiempo anduvisteis conforme Ef. 2:2
  • Empero Dios, que es rico en misericordia, por su Ef. 2:4
  • No por obras, para que nadie se gloríe. Ef. 2:9
  • obras, las cuales Dios preparó para que anduviésemos en ellas. Ef. 2:10
  • Por tanto, acordaos que en otro tiempo vosotros los Ef. 2:11
  • Que en aquel tiempo estabais sin Cristo Ef. 2:12
  • Mas ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos Ef. 2:13
  • Porque Él es nuestra paz, que de ambos hizo uno, derribando la Ef. 2:14
  • Y vino, y anunció la paz á vosotros que estabais lejos, y á los que Ef. 2:17
  • Que por Él los unos y los otros tenemos Ef. 2:18
  • Así que ya no sois extranjeros ni Ef. 2:19
  • Si es que habéis oído la dispensación de la Ef. 3:2
  • A saber, que por revelación me fué declarado el Ef. 3:3
  • Que los Gentiles sean juntamente Ef. 3:6
  • por el don de la gracia de Dios que me ha sido dado según la operación Ef. 3:7
  • A mí, que soy menos que el más pequeño de Ef. 3:8
  • escondido desde los siglos en Dios, que crió todas las cosas. Ef. 3:9
  • Para que la multiforme sabiduría de Dios sea Ef. 3:10
  • Conforme á la determinación eterna, que hizo en Cristo Jesús nuestro Señor: Ef. 3:11
  • Por tanto, pido que no desmayéis á causa de mis Ef. 3:13
  • Que os dé, conforme á las riquezas de Ef. 3:16
  • Que habite Cristo por la fe en vuestros Ef. 3:17
  • Y conocer el amor de Cristo, que excede á todo conocimiento, para Ef. 3:19
  • Y á Aquel que es poderoso para hacer todas las Ef. 3:20
  • YO pues, preso en el Señor, os ruego que andéis como es digno de la Ef. 4:1
  • Y que subió, ¿qué es, sino que también Ef. 4:9
  • El que descendió, Él mismo es el que Ef. 4:10
  • Hasta que todos lleguemos á la unidad de la Ef. 4:13
  • Que ya no seamos niños fluctuantes, y Ef. 4:14
  • amor, crezcamos en todas cosas en aquel que es la cabeza, a saber, Cristo; Ef. 4:15
  • por todas las junturas de su alimento, que recibe según la operación, cada Ef. 4:16
  • Esto pues digo, y requiero en el Señor, que no andéis más como los otros Ef. 4:17
  • de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su Ef. 4:18
  • Los cuales después que perdieron el sentido de la Ef. 4:19
  • A que dejéis, cuanto á la pasada manera Ef. 4:22
  • Y vestir el nuevo hombre que es criado conforme á Dios en Ef. 4:24
  • El que hurtaba, no hurte más; antes Ef. 4:28
  • torpe salga de vuestra boca, sino la que sea buena para edificación, para Ef. 4:29
  • torpes, ni necedades, ni truhanerías, que no convienen; sino antes bien Ef. 5:4
  • Porque sabéis esto, que ningún fornicario, ó inmundo, ó Ef. 5:5
  • Aprobando lo que es agradable al Señor. Ef. 5:10
  • Porque torpe cosa es aun hablar de lo que ellos hacen en oculto. Ef. 5:12
  • son manifestadas por la luz; porque lo que manifiesta todo, la luz es. Ef. 5:13
  • Por lo cual dice: Despiértate, tú que duermes, y levántate de los Ef. 5:14
  • es cabeza de la iglesia; y Él es el que da la salud al cuerpo. Ef. 5:23
  • Así que, como la iglesia está sujeta á Ef. 5:24
  • gloriosa para sí, una iglesia que no tuviese mancha ni arruga, ni Ef. 5:27
  • mujeres como á sus mismos cuerpos. El que ama á su mujer, á sí mismo se ama. Ef. 5:28
  • Honra á tu padre y á tu madre, que es el primer mandamiento con Ef. 6:2
  • Para que te vaya bien, y seas de larga vida Ef. 6:3
  • No sirviendo al ojo, como los que agradan á los hombres; sino como Ef. 6:6
  • Sabiendo que el bien que cada uno hiciere, esto Ef. 6:8
  • lo mismo, dejando las amenazas: sabiendo que el Señor de ellos y vuestro Ef. 6:9
  • de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las Ef. 6:11
  • tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y Ef. 6:13
  • todo, tomando el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de Ef. 6:16
  • de salud, y la espada del Espíritu; que es la palabra de Dios; Ef. 6:17
  • Y por mí, para que me sea dada palabra en el abrir de Ef. 6:19
  • Por el cual soy embajador en cadenas; que resueltamente hable de Él, como Ef. 6:20
  • Mas para que también vosotros sepáis mis Ef. 6:21
  • os he enviado para esto mismo, para que entendáis lo tocante á nosotros, y Ef. 6:22
  • Gracia sea con todos los que aman á nuestro Señor Jesucristo en Ef. 6:24
  • á todos los santos en Cristo Jesús que están en Filipos, con los obispos Fil. 1:1
  • Estando confiado de esto, que el que comenzó en vosotros la Fil. 1:6
  • Y esto ruego, que vuestro amor abunde aun más y más Fil. 1:9
  • Para que discernáis lo mejor; que seáis Fil. 1:10
  • Llenos de frutos de justicia, que son por Jesucristo, á gloria y Fil. 1:11
  • Y quiero, hermanos, que sepáis que las cosas que me han Fil. 1:12
  • De manera que mis prisiones han sido célebres en Fil. 1:13
  • Pero los otros por amor, sabiendo que soy puesto por la defensa del Fil. 1:17
  • Qué pues? Que no obstante, en todas maneras, ó Fil. 1:18
  • Porque sé que esto se me tornará á salud, por Fil. 1:19
  • Conforme á mi mira y esperanza, que en nada seré confundido; antes Fil. 1:20
  • Y confiado en esto, sé que quedaré, que aun permaneceré con Fil. 1:25
  • Para que crezca vuestra gloria de mí en Fil. 1:26
  • Solamente que converséis como es digno del Fil. 1:27
  • Y en nada intimidados de los que se oponen: que á ellos ciertamente Fil. 1:28
  • es concedido por Cristo, no sólo que creáis en Él, sino también que Fil. 1:29
  • Teniendo el mismo conflicto que habéis visto en mí, y ahora oís Fil. 1:30
  • Cumplid mi gozo; que sintáis lo mismo, teniendo el Fil. 2:2
  • Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús: Fil. 2:5
  • le ensalzó á lo sumo, y dióle un nombre que es sobre todo nombre; Fil. 2:9
  • Para que en el nombre de Jesús se doble toda Fil. 2:10
  • Y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, á la gloria Fil. 2:11
  • Porque Dios es el que en vosotros obra así el querer como Fil. 2:13
  • Para que seáis irreprensibles y sencillos Fil. 2:15
  • Reteniendo la palabra de vida para que yo pueda gloriarme en el día de Fil. 2:16
  • Jesús enviaros presto á Timoteo, para que yo también esté de buen ánimo Fil. 2:19
  • Porque á ninguno tengo tan unánime, y que con sincera afición esté solícito Fil. 2:20
  • todos buscan lo suyo propio, no lo que es de Cristo Jesús. Fil. 2:21
  • la experiencia de Él habéis conocido, que como hijo á padre ha servido Fil. 2:22
  • Así que á éste espero enviaros, luego que Fil. 2:23
  • Y confío en el Señor que yo también iré presto á vosotros. Fil. 2:24
  • se angustió porque habíais oído que había enfermado. Fil. 2:26
  • y no solamente de Él, sino aun de mí, para que yo no tuviese tristeza sobre Fil. 2:27
  • Así que le envío más presto, para que Fil. 2:28
  • RESTA, hermanos, que os gocéis en el Señor. A mí, á la Fil. 3:1
  • nosotros somos la circuncisión, los que servimos en espíritu á Dios, y nos Fil. 3:3
  • confiar en la carne. Si alguno parece que tiene de qué confiar en la carne Fil. 3:4
  • de la iglesia; cuanto á la justicia que es en la ley, irreprensible. Fil. 3:6
  • Pero las cosas que para mí eran ganancias, helas Fil. 3:7
  • hallado en Él, no teniendo mi justicia, que es por la ley, sino la que es por Fil. 3:9
  • No que ya haya alcanzado, ni que ya sea Fil. 3:12
  • una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome á Fil. 3:13
  • Así que, todos los que somos perfectos Fil. 3:15
  • Empero en aquello á que hemos llegado, vamos por la misma Fil. 3:16
  • sed imitadores de mí, y mirad los que así anduvieren como nos tenéis Fil. 3:17
  • veces, y aun ahora lo digo llorando, que son enemigos de la cruz de Fil. 3:18
  • el vientre, y su gloria es en confusión; que sienten lo terreno. Fil. 3:19
  • ASÍ que, hermanos míos amados y deseados Fil. 4:1
  • A Euodias ruego, y á Syntychê exhorto, que sientan lo mismo en el Señor. Fil. 4:2
  • á ti, hermano compañero, ayuda á las que trabajaron juntamente conmigo en Fil. 4:3
  • en el Señor siempre: otra vez digo: Que os gocéis. Fil. 4:4
  • Y la paz de Dios, que sobrepuja todo entendimiento Fil. 4:7
  • Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto Fil. 4:8
  • Lo que aprendisteis y recibisteis y Fil. 4:9
  • en gran manera me gocé en el Señor de que ya al fin ha reflorecido vuestro Fil. 4:10
  • pues he aprendido á contentarme con lo que tengo. Fil. 4:11
  • Todo lo puedo en Cristo que me fortalece. Fil. 4:13
  • Sin embargo, bien hicisteis que comunicasteis juntamente á mi Fil. 4:14
  • Y sabéis también vosotros, oh Filipenses, que al principio del evangelio Fil. 4:15
  • porque busque dádivas; mas busco fruto que abunde en vuestra cuenta. Fil. 4:17
  • lleno, habiendo recibido de Epafrodito lo que enviasteis, olor de suavidad Fil. 4:18
  • Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme á sus riquezas Fil. 4:19
  • santos en Cristo Jesús. Los hermanos que están conmigo os saludan. Fil. 4:21
  • los santos os saludan, y mayormente los que son de casa de César. Fil. 4:22
  • los santos y hermanos fieles en Cristo que están en Colosas: Gracia y paz á Col. 1:2
  • vuestra fe en Cristo Jesús, y el amor que tenéis á todos los santos, Col. 1:4
  • A causa de la esperanza que os está guardada en los cielos, de Col. 1:5
  • como también en vosotros, desde el día que oísteis y conocisteis la gracia Col. 1:6
  • lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por Col. 1:9
  • Para que andéis como es digno del Señor Col. 1:10
  • Dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de Col. 1:12
  • Que nos ha librado de la potestad de Col. 1:13
  • por Él fueron criadas todas las cosas que están en los cielos, y que están en Col. 1:16
  • Y Él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia; Él que es el Col. 1:18
  • Por cuanto agradó al Padre que en Él habitase toda plenitud, Col. 1:19
  • por la sangre de su cruz, así lo que está en la tierra como lo que Col. 1:20
  • A vosotros también, que erais en otro tiempo extraños y Col. 1:21
  • moveros de la esperanza del evangelio que habéis oído; el cual es predicado Col. 1:23
  • Que ahora me gozo en lo que padezco por Col. 1:24
  • ministro, según la dispensación de Dios que me fué dada en orden á vosotros Col. 1:25
  • A saber, el misterio que había estado oculto desde los Col. 1:26
  • de este misterio entre los Gentiles; que es Cristo en vosotros la esperanza Col. 1:27
  • y enseñando en toda sabiduría, para que presentemos á todo hombre Col. 1:28
  • PORQUE quiero que sepáis cuán gran solicitud tengo Col. 2:1
  • Para que sean confortados sus corazones Col. 2:2
  • Y esto digo, para que nadie os engañe con palabras Col. 2:4
  • Por tanto, de la manera que habéis recibido al Señor Col. 2:6
  • Mirad que ninguno os engañe por filosofías y Col. 2:8
  • Él, por la fe de la operación de Dios que le levantó de los muertos. Col. 2:12
  • Rayendo la cédula de los ritos que nos era contraria, que era contra Col. 2:14
  • y culto á los ángeles, metiéndose en lo que no ha visto, vanamente hinchado Col. 2:18
  • Amortiguad, pues, vuestros miembros que están sobre la tierra Col. 3:5
  • es renovado conforme á la imagen del que lo crió; Col. 3:10
  • tuviere queja del otro: de la manera que Cristo os perdonó, así también Col. 3:13
  • Y todo lo que hacéis, sea de palabra, ó de hecho Col. 3:17
  • carnales, no sirviendo al ojo, como los que agradan á los hombres, sino con Col. 3:22
  • Y todo lo que hagáis, hacedlo de ánimo, como al Col. 3:23
  • Sabiendo que del Señor recibiréis la Col. 3:24
  • Mas el que hace injuria, recibirá la injuria Col. 3:25
  • AMOS, haced lo que es justo y derecho con vuestros Col. 4:1
  • Orando también juntamente por nosotros, que el Señor nos abra la puerta de la Col. 4:3
  • Para que lo manifieste como me conviene Col. 4:4
  • con gracia, sazonada con sal; para que sepáis cómo os conviene responder Col. 4:6
  • El cual os he enviado á esto mismo, para que entienda vuestros negocios, y Col. 4:8
  • hermano, el cual es de vosotros. Todo lo que acá pasa, os harán saber. Col. 4:9
  • Y Jesús, el que se llama Justo; los cuales son de Col. 4:11
  • solícito por vosotros en oraciones, para que estéis firmes, perfectos y Col. 4:12
  • Porque le doy testimonio, que tiene gran celo por vosotros, y Col. 4:13
  • Saludad á los hermanos que están en Laodicea, y á Nimfas, y á Col. 4:15
  • carta fuere leída entre vosotros, haced que también sea leída en la iglesia de Col. 4:16
  • Y decid á Archîpo: Mira que cumplas el ministerio que has Col. 4:17
  • á la iglesia de los Tesalonicenses que es en Dios Padre y en el Señor 1 Tes. 1:1
  • En tal manera que habéis sido ejemplo á todos los que 1 Tes. 1:7
  • fe en Dios se ha extendido; de modo que no tenemos necesidad de hablar 1 Tes. 1:8
  • á Jesús, el cual nos libró de la ira que ha de venir. 1 Tes. 1:10
  • PORQUE, hermanos, vosotros mismos sabéis que nuestra entrada á vosotros no fué 1 Tes. 2:1
  • según fuimos aprobados de Dios para que se nos encargase el evangelio, así 1 Tes. 2:4
  • fuimos blandos entre vosotros como la que cría, que regala á sus hijos: 1 Tes. 2:7
  • Tan amadores de vosotros, que quisiéramos entregaros no sólo el 1 Tes. 2:8
  • os acordáis de nuestro trabajo y fatiga: que trabajando de noche y de día por 1 Tes. 2:9
  • nos condujimos con vosotros que creísteis: 1 Tes. 2:10
  • Y os protestábamos que anduvieseis como es digno de Dios 1 Tes. 2:12
  • damos gracias á Dios sin cesar, de que habiendo recibido la palabra de 1 Tes. 2:13
  • de las iglesias de Dios en Cristo Jesús que están en Judea; pues habéis 1 Tes. 2:14
  • hablar á los Gentiles, á fin de que se salven, para henchir la medida 1 Tes. 2:16
  • es nuestra esperanza, ó gozo, ó corona de que me gloríe? ¿No sois vosotros 1 Tes. 2:19
  • Que vosotros sois nuestra gloria y gozo. 1 Tes. 2:20
  • Para que nadie se conmueva por estas 1 Tes. 3:3
  • Que aun estando con vosotros, os 1 Tes. 3:4
  • he enviado á reconocer vuestra fe, no sea que os haya tentado el tentador, y 1 Tes. 3:5
  • saber vuestra fe y caridad, y que siempre tenéis buena memoria de 1 Tes. 3:6
  • á Dios por vosotros, por todo el gozo con que nos gozamos á causa de vosotros 1 Tes. 3:9
  • de noche y de día con grande instancia, que veamos vuestro rostro, y que 1 Tes. 3:10
  • Para que sean confirmados vuestros corazones 1 Tes. 3:13
  • RESTA pues, hermanos, que os roguemos y exhortemos en el 1 Tes. 4:1
  • de Dios es vuestra santificación: que os apartéis de fornicación; 1 Tes. 4:3
  • Que cada uno de vosotros sepa tener su 1 Tes. 4:4
  • de concupiscencia, como los Gentiles que no conocen á Dios: 1 Tes. 4:5
  • Que ninguno oprima, ni engañe en nada á 1 Tes. 4:6
  • Así que, el que menosprecia, no menosprecia 1 Tes. 4:8
  • la caridad fraterna no habéis menester que os escriba: porque vosotros mismos 1 Tes. 4:9
  • lo hacéis así con todos los hermanos que están por toda Macedonia. Empero os 1 Tes. 4:10
  • Y que procuréis tener quietud, y hacer 1 Tes. 4:11
  • A fin de que andéis honestamente para con los 1 Tes. 4:12
  • Tampoco, hermanos, queremos que ignoréis acerca de los que 1 Tes. 4:13
  • Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también 1 Tes. 4:14
  • os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que 1 Tes. 4:15
  • Luego nosotros, los que vivimos, los que quedamos 1 Tes. 4:17
  • no tenéis, hermanos, necesidad de que yo os escriba: 1 Tes. 5:1
  • Porque vosotros sabéis bien, que el día del Señor vendrá así como 1 Tes. 5:2
  • Que cuando dirán, Paz y seguridad 1 Tes. 5:3
  • hermanos, no estáis en tinieblas, para que aquel día os sobrecoja como 1 Tes. 5:4
  • Porque los que duermen, de noche duermen; y los 1 Tes. 5:7
  • Mas nosotros, que somos del día, estemos sobrios 1 Tes. 5:8
  • El cual murió por nosotros, para que ó que velemos, ó que durmamos 1 Tes. 5:10
  • Y os rogamos, hermanos, que reconozcáis á los que trabajan 1 Tes. 5:12
  • Y que los tengáis en mucha estima por 1 Tes. 5:13
  • También os rogamos, hermanos, que amonestéis á los que andan 1 Tes. 5:14
  • Mirad que ninguno dé á otro mal por mal 1 Tes. 5:15
  • Dios de paz os santifique en todo; para que vuestro espíritu y alma y cuerpo 1 Tes. 5:23
  • Fiel es el que os ha llamado; el cual también lo 1 Tes. 5:24
  • Conjúroos por el Señor, que esta carta sea leída á todos los 1 Tes. 5:27
  • á la iglesia de los Tesalonicenses que es en Dios nuestro Padre y en el 2 Tes. 1:1
  • Tanto, que nosotros mismos nos gloriamos de 2 Tes. 1:4
  • del justo juicio de Dios, para que seáis tenidos por dignos del reino 2 Tes. 1:5
  • con Dios pagar con tribulación á los que os atribulan; 2 Tes. 1:6
  • Y á vosotros, que sois atribulados, dar reposo con 2 Tes. 1:7
  • llama de fuego, para dar el pago á los que no conocieron á Dios, ni obedecen 2 Tes. 1:8
  • admirable en aquel día en todos los que creyeron: (por cuanto nuestro 2 Tes. 1:10
  • asimismo oramos siempre por vosotros, que nuestro Dios os tenga por dignos 2 Tes. 1:11
  • Para que el nombre, de nuestro Señor 2 Tes. 1:12
  • Que no os mováis fácilmente de vuestro 2 Tes. 2:2
  • en ninguna manera; porque no vendrá sin que venga antes la apostasía, y se 2 Tes. 2:3
  • y levantándose contra todo lo que se llama Dios, ó que se adora 2 Tes. 2:4
  • No os acordáis que cuando estaba todavía con vosotros 2 Tes. 2:5
  • Y ahora vosotros sabéis lo que impide, para que á su tiempo se 2 Tes. 2:6
  • de iniquidad: solamente espera hasta que sea quitado de en medio el que 2 Tes. 2:7
  • Y con todo engaño de iniquidad en los que perecen; por cuanto no recibieron 2 Tes. 2:10
  • les envía Dios operación de error, para que crean á la mentira; 2 Tes. 2:11
  • Para que sean condenados todos los que no 2 Tes. 2:12
  • vosotros, hermanos amados del Señor, de que Dios os haya escogido desde el 2 Tes. 2:13
  • Así que, hermanos, estad firmes, y retened 2 Tes. 2:15
  • RESTA, hermanos, que oréis por nosotros, que la 2 Tes. 3:1
  • Y que seamos librados de hombres 2 Tes. 3:2
  • Mas fiel es el Señor, que os confirmará y guardará del mal. 2 Tes. 3:3
  • confianza de vosotros en el Señor, que hacéis y haréis lo que os hemos 2 Tes. 3:4
  • en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que os apartéis de todo hermano que 2 Tes. 3:6
  • por daros en nosotros un dechado, para que nos imitaseis. 2 Tes. 3:9
  • con vosotros, os denunciábamos esto: Que si alguno no quisiere trabajar 2 Tes. 3:10
  • Porque oímos que andan algunos entre vosotros fuera 2 Tes. 3:11
  • y rogamos por nuestro Señor Jesucristo, que, trabajando con reposo, coman su 2 Tes. 3:12
  • al tal, y no os juntéis con Él, para que se avergüence. 2 Tes. 3:14
  • Salud de mi mano, Pablo, que es mi signo en toda carta mía 2 Tes. 3:17
  • Como te rogué que te quedases en Efeso, cuando partí 1 Tim. 1:3
  • á fábulas y genealogías sin término, que antes engendran cuestiones que la 1 Tim. 1:4
  • doctores de la ley, sin entender ni lo que hablan, ni lo que afirman. 1 Tim. 1:7
  • Sabemos empero que la ley es buena, si alguno usa de 1 Tim. 1:8
  • Conociendo esto, que la ley no es puesta para el justo 1 Tim. 1:9
  • Y doy gracias al que me fortificó, á Cristo Jesús 1 Tim. 1:12
  • fué más abundante con la fe y amor que es en Cristo Jesús. 1 Tim. 1:14
  • fiel y digna de ser recibida de todos: que Cristo Jesús vino al mundo para 1 Tim. 1:15
  • esto fuí recibido á misericordia, para que Jesucristo mostrase en mí el 1 Tim. 1:16
  • hijo Timoteo, te encargo, para que, conforme á las profecías 1 Tim. 1:18
  • los cuales entregué á Satanás, para que aprendan á no blasfemar. 1 Tim. 1:20
  • AMONESTO pues, ante todas cosas, que se hagan rogativas, oraciones 1 Tim. 2:1
  • Por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que 1 Tim. 2:2
  • El cual quiere que todos los hombres sean salvos, y 1 Tim. 2:4
  • De lo que yo soy puesto por predicador y 1 Tim. 2:7
  • Quiero, pues, que los hombres oren en todo lugar 1 Tim. 2:8
  • buenas obras, como conviene á mujeres que profesan piedad. 1 Tim. 2:10
  • Conviene, pues, que el obispo sea irreprensible 1 Tim. 3:2
  • Que gobierne bien su casa, que tenga 1 Tim. 3:4
  • Porque el que no sabe gobernar su casa, ¿cómo 1 Tim. 3:5
  • También conviene que tenga buen testimonio de los 1 Tim. 3:7
  • Que tengan el misterio de la fe con 1 Tim. 3:9
  • Los diáconos sean maridos de una mujer, que gobiernen bien sus hijos y sus 1 Tim. 3:12
  • Porque los que bien ministraren, ganan para sí 1 Tim. 3:13
  • Esto te escribo con esperanza que iré presto á ti: 1 Tim. 3:14
  • Y si no fuere tan presto, para que sepas cómo te conviene conversar 1 Tim. 3:15
  • EMPERO el Espíritu dice manifiestamente, que en los venideros tiempos alguno 1 Tim. 4:1
  • Que con hipocresía hablarán mentira 1 Tim. 4:2
  • Que prohibirán casarse, y mandarán 1 Tim. 4:3
  • Porque todo lo que Dios crió es bueno, y nada hay que 1 Tim. 4:4
  • Que por esto aun trabajamos y sufrimos 1 Tim. 4:10
  • Entre tanto que voy, ocúpate en leer, en exhortar 1 Tim. 4:13
  • No descuides el don que está en ti, que te es dado por 1 Tim. 4:14
  • estas cosas; ocúpate en ellas; para que tu aprovechamiento sea manifiesto 1 Tim. 4:15
  • esto, á ti mismo salvarás y á los que te oyeren. 1 Tim. 4:16
  • Honra á las viudas que en verdad son viudas. 1 Tim. 5:3
  • Ahora, la que en verdad es viuda y solitaria 1 Tim. 5:5
  • Pero la que vive en delicias, viviendo está 1 Tim. 5:6
  • Denuncia pues estas cosas, para que sean sin reprensión. 1 Tim. 5:7
  • de los de su casa, la fe negó, y es peor que un infiel. 1 Tim. 5:8
  • sea puesta en clase especial, no menos que de sesenta años, que haya sido 1 Tim. 5:9
  • Que tenga testimonio en buenas obras 1 Tim. 5:10
  • también parleras y curiosas, hablando lo que no conviene. 1 Tim. 5:13
  • Quiero pues, que las que son jóvenes se casen 1 Tim. 5:14
  • y no sea gravada la iglesia; á fin de que haya lo suficiente para las que 1 Tim. 5:16
  • Los ancianos que gobiernan bien, sean tenidos por 1 Tim. 5:17
  • la Escritura dice: No embozarás al buey que trilla; y: Digno es el obrero de 1 Tim. 5:18
  • A los que pecaren, repréndelos delante de 1 Tim. 5:20
  • Jesucristo, y de sus ángeles escogidos, que guardes estas cosas sin perjuicio 1 Tim. 5:21
  • Los pecados de algunos hombres, antes que vengan ellos á juicio, son 1 Tim. 5:24
  • obras antes son manifiestas; y las que son de otra manera, no pueden 1 Tim. 5:25
  • TODOS los que están debajo del yugo de 1 Tim. 6:1
  • Y los que tienen amos fieles, no los tengan 1 Tim. 6:2
  • Señor Jesucristo, y á la doctrina que es conforme á la piedad; 1 Tim. 6:3
  • entendimiento y privados de la verdad, que tienen la piedad por granjería 1 Tim. 6:5
  • Así que, teniendo sustento y con qué 1 Tim. 6:8
  • Porque los que quieren enriquecerse, caen en 1 Tim. 6:9
  • Te mando delante de Dios, que da vida á todas las cosas, y de 1 Tim. 6:13
  • Que guardes el mandamiento sin mácula 1 Tim. 6:14
  • Quien sólo tiene inmortalidad, que habita en luz inaccesible; á quien 1 Tim. 6:16
  • A los ricos de este siglo manda que no sean altivos, ni pongan la 1 Tim. 6:17
  • Que hagan bien, que sean ricos en 1 Tim. 6:18
  • sí buen fundamento para lo por venir, que echen mano á la vida eterna. 1 Tim. 6:19
  • Oh Timoteo, guarda lo que se te ha encomendado, evitando las 1 Tim. 6:20
  • epístola á Timoteo fué escrita de Laodicea, que es metrópoli de la Frigia 1 Tim. 6:21
  • de Dios, según la promesa de la vida que es en Cristo Jesús, 2 Tim. 1:1
  • mis mayores con limpia conciencia, de que sin cesar tengo memoria de ti en 2 Tim. 1:3
  • Trayendo á la memoria la fe no fingida que hay en ti, la cual residió primero 2 Tim. 1:5
  • Por lo cual te aconsejo que despiertes el don de Dios, que está 2 Tim. 1:6
  • Que nos salvó y llamó con vocación 2 Tim. 1:9
  • yo sé á quien he creído, y estoy cierto que es poderoso para guardar mi 2 Tim. 1:12
  • Retén la forma de las sanas palabras que de mi oíste, en la fe y amor que es 2 Tim. 1:13
  • el buen depósito por el Espíritu Santo que habita en nosotros. 2 Tim. 1:14
  • Ya sabes esto, que me han sido contrarios todos los 2 Tim. 1:15
  • misericordia á la casa de Onesíforo; que muchas veces me refrigeró, y no se 2 Tim. 1:16
  • Déle el Señor que halle misericordia cerca del Señor 2 Tim. 1:18
  • tú, hijo mío, esfuérzate en la gracia que es en Cristo Jesús. 2 Tim. 2:1
  • Y lo que has oído de mí entre muchos 2 Tim. 2:2
  • Ninguno que milita se embaraza en los negocios 2 Tim. 2:4
  • Y aun también el que lidia, no es coronado si no lidiare 2 Tim. 2:5
  • para recibir los frutos, es menester que trabaje primero. 2 Tim. 2:6
  • Considera lo que digo; y el Señor te dé 2 Tim. 2:7
  • Acuérdate que Jesucristo, el cual fué de la 2 Tim. 2:8
  • En el que sufro trabajo, hasta las prisiones 2 Tim. 2:9
  • lo sufro por amor de los escogidos, para que ellos también consigan la salud 2 Tim. 2:10
  • Es palabra fiel: Que si somos muertos con Él, también 2 Tim. 2:11
  • esto, protestando delante del Señor que no contiendan en palabras, lo cual 2 Tim. 2:14
  • á Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que 2 Tim. 2:15
  • Que se han descaminado de la verdad 2 Tim. 2:18
  • este sello: Conoce el Señor á los que son suyos; y: Apártese de 2 Tim. 2:19
  • Así que, si alguno se limpiare de estas 2 Tim. 2:21
  • la fe, la caridad, la paz, con los que invocan al Señor de puro 2 Tim. 2:22
  • y sin sabiduría desecha, sabiendo que engendran contiendas. 2 Tim. 2:23
  • Que el siervo del Señor no debe ser 2 Tim. 2:24
  • Que con mansedumbre corrija á los que 2 Tim. 2:25
  • Y se zafen del lazo del diablo, en que están cautivos á voluntad de Él. 2 Tim. 2:26
  • ESTO también sepas, que en los postreros días vendrán 2 Tim. 3:1
  • Que habrá hombres amadores de sí mismos 2 Tim. 3:2
  • hinchados, amadores de los deleites más que de Dios; 2 Tim. 3:4
  • Porque de éstos son los que se entran por las casas, y llevan 2 Tim. 3:6
  • Que siempre aprenden, y nunca pueden 2 Tim. 3:7
  • Y de la manera que Jannes y Jambres resistieron á 2 Tim. 3:8
  • Y también todos los que quieren vivir píamente en Cristo 2 Tim. 3:12
  • Empero persiste tú en lo que has aprendido y te persuadiste 2 Tim. 3:14
  • Y que desde la niñez has sabido las 2 Tim. 3:15
  • Para que el hombre de Dios sea perfecto 2 Tim. 3:17
  • delante de Dios, y del Señor Jesucristo, que ha de juzgar á los vivos y los 2 Tim. 4:1
  • Que prediques la palabra; que instes á 2 Tim. 4:2
  • y no sólo á mí, sino también á todos los que aman su venida. 2 Tim. 4:8
  • Trae, cuando vinieres, el capote que dejé en Troas en casa de Carpo: y 2 Tim. 4:13
  • Guárdate tú también de Él; que en grande manera ha resistido á 2 Tim. 4:15
  • Mas el Señor me ayudó, y me esforzó para que por mí fuese cumplida la 2 Tim. 4:17
  • de Dios, y el conocimiento de la verdad que es según la piedad, Tit. 1:1
  • de la vida eterna, la cual Dios, que no puede mentir, prometió antes Tit. 1:2
  • tiempos su palabra por la predicación, que me es á mí encomendada por Tit. 1:3
  • Por esta causa te dejé en Creta, para que corrigieses lo que falta, y Tit. 1:5
  • El que fuere sin crimen, marido de una Tit. 1:6
  • Porque es menester que el obispo sea sin crimen, como Tit. 1:7
  • Retenedor de la fiel palabra que es conforme á la doctrina: para que Tit. 1:9
  • engañadores de las almas, mayormente los que son de la circuncisión, Tit. 1:10
  • A los cuales es preciso tapar la boca; que trastornan casas enteras Tit. 1:11
  • por tanto, repréndelos duramente, para que sean sanos en la fe, Tit. 1:13
  • judaicas, y á mandamientos de hombres que se apartan de la verdad. Tit. 1:14
  • EMPERO tú, habla lo que conviene á la sana doctrina: Tit. 2:1
  • Que los viejos sean templados, graves Tit. 2:2
  • Que enseñen á las mujeres jóvenes á ser Tit. 2:4
  • A ser templadas, castas, que tengan cuidado de la casa, buenas Tit. 2:5
  • Exhorta asimismo á los mancebos á que sean comedidos; Tit. 2:6
  • Palabra sana, é irreprensible; que el adversario se avergüence, no Tit. 2:8
  • Exhorta á los siervos á que sean sujetos á sus señores, que Tit. 2:9
  • antes mostrando toda buena lealtad, para que adornen en todo la doctrina de Tit. 2:10
  • Porque la gracia de Dios que trae salvación á todos los hombres Tit. 2:11
  • Enseñándonos que, renunciando á la impiedad y á los Tit. 2:12
  • Que se dió á sí mismo por nosotros para Tit. 2:14
  • AMONÉSTALES que se sujeten á los príncipes y Tit. 3:1
  • Que á nadie infamen, que no sean Tit. 3:2
  • No por obras de justicia que nosotros habíamos hecho, mas por su Tit. 3:5
  • Para que, justificados por su gracia, seamos Tit. 3:7
  • Palabra fiel, y estas cosas quiero que afirmes, para que los que creen á Tit. 3:8
  • Estando cierto que el tal es trastornado, y peca Tit. 3:11
  • y á Apolos, envía delante, procurando que nada les falte. Tit. 3:13
  • obras para los usos necesarios, para que no sean sin fruto. Tit. 3:14
  • Todos los que están conmigo te saludan. Saluda á Tit. 3:15
  • de nuestra milicia, y á la iglesia que está en tu casa: Filem. 1:2
  • Oyendo tu caridad, y la fe que tienes en el Señor Jesús, y para Filem. 1:5
  • Para que la comunicación de tu fe sea eficaz Filem. 1:6
  • gozo y consolación de tu caridad, de que por ti, oh hermano, han sido Filem. 1:7
  • resolución en Cristo para mandarte lo que conviene, Filem. 1:8
  • Ruégote por mi hijo Onésimo, que he engendrado en mis prisiones, Filem. 1:10
  • Yo quisiera detenerle conmigo, para que en lugar de ti me sirviese en las Filem. 1:13
  • apartado de ti por algún tiempo, para que le recibieses para siempre; Filem. 1:15
  • No ya como siervo, antes más que siervo, como hermano amado Filem. 1:16
  • Así que, si me tienes por compañero Filem. 1:17
  • de mi mano, yo lo pagaré: por no decirte que aun á ti mismo te me debes demás. Filem. 1:19
  • confiando en tu obediencia, sabiendo que aun harás más de lo que digo. Filem. 1:21
  • también alojamiento; porque espero que por vuestras oraciones os tengo de Filem. 1:22
  • Hecho tanto más excelente que los ángeles, cuanto alcanzó por Heb. 1:4
  • Y ciertamente de los ángeles dice: El que hace á sus ángeles espíritus, Y á Heb. 1:7
  • el Dios tuyo, Con óleo de alegría más que á tus compañeros. Heb. 1:9
  • dijo jamás: Siéntate á mi diestra, Hasta que ponga á tus enemigos por Heb. 1:13
  • enviados para servicio á favor de los que serán herederos de salud? Heb. 1:14
  • POR tanto, es menester que con más diligencia atendamos á las Heb. 2:1
  • ha sido confirmada hasta nosotros por los que oyeron; Heb. 2:3
  • cierto lugar, diciendo: ¿Qué es el hombre, que te acuerdas de Él? ¿O el hijo Heb. 2:6
  • Tú le hiciste un poco menor que los ángeles, Coronástele de gloria Heb. 2:7
  • le sujetó todas las cosas, nada dejó que no sea sujeto á Él; mas aun no Heb. 2:8
  • el padecimiento de muerte, á aquel Jesús que es hecho un poco menor que los Heb. 2:9
  • Porque convenía que aquel por cuya causa son todas las Heb. 2:10
  • Porque el que santifica y los que son Heb. 2:11
  • en Él. Y otra vez: He aquí, yo y los hijos que me dió Dios. Heb. 2:13
  • Así que, por cuanto los hijos participaron Heb. 2:14
  • Y librar á los que por el temor de la muerte estaban Heb. 2:15
  • misericordioso y fiel Pontífice en lo que es para con Dios, para expiar los Heb. 2:17
  • es poderoso para socorrer á los que son tentados. Heb. 2:18
  • El cual es fiel al que le constituyó, como también lo fué Heb. 3:2
  • Porque de tanto mayor gloria que Moisés éste es estimado digno Heb. 3:3
  • casa es edificada de alguno: mas el que crió todas las cosas es Dios. Heb. 3:4
  • su casa, como siervo, para testificar lo que se había de decir; Heb. 3:5
  • Mirad, hermanos, que en ninguno de vosotros haya Heb. 3:12
  • unos á los otros cada día, entre tanto que se dice Hoy; porque ninguno de Heb. 3:13
  • de Cristo somos hechos, con tal que conservemos firme hasta el fin el Heb. 3:14
  • Entre tanto que se dice: Si oyereis hoy su voz, No Heb. 3:15
  • Porque algunos de los que habían salido de Egipto con Moisés Heb. 3:16
  • enojado cuarenta años? ¿No fué con los que pecaron, cuyos cuerpos cayeron Heb. 3:17
  • Y á quiénes juró que no entrarían en su reposo, sino á Heb. 3:18
  • Y vemos que no pudieron entrar á causa de Heb. 3:19
  • TEMAMOS, pues, que quedando aún la promesa de entrar Heb. 4:1
  • les aprovechó el oir la palabra á los que la oyeron sin mezclar fe. Heb. 4:2
  • Empero entramos en el reposo los que hemos creído, de la manera que dijo Heb. 4:3
  • Así que, pues que resta que algunos han de Heb. 4:6
  • Porque el que ha entrado en su reposo, también Él Heb. 4:10
  • pues de entrar en aquel reposo; que ninguno caiga en semejante ejemplo Heb. 4:11
  • Dios es viva y eficaz, y más penetrante que toda espada de dos filos: y que Heb. 4:12
  • Y no hay cosa criada que no sea manifiesta en su presencia Heb. 4:13
  • Por tanto, teniendo un gran Pontífice, que penetró los cielos, Jesús el Hijo Heb. 4:14
  • Porque no tenemos un Pontífice que no se pueda compadecer de nuestras Heb. 4:15
  • constituído á favor de los hombres en lo que á Dios toca, para que ofrezca Heb. 5:1
  • Que se pueda compadecer de los Heb. 5:2
  • Ni nadie toma para sí la honra, sino el que es llamado de Dios, como Aarón. Heb. 5:4
  • á sí mismo haciéndose Pontífice, mas el que le dijo: Tú eres mi Hijo, Yo te he Heb. 5:5
  • súplicas con gran clamor y lágrimas al que le podía librar de la muerte, fué Heb. 5:7
  • Y aunque era Hijo, por lo que padeció aprendió la obediencia; Heb. 5:8
  • á ser causa de eterna salud á todos los que le obedecen; Heb. 5:9
  • Del cual tenemos mucho que decir, y dificultoso de declarar Heb. 5:11
  • de Dios; y habéis llegado á ser tales que tengáis necesidad de leche, y no Heb. 5:12
  • Que cualquiera que participa de la Heb. 5:13
  • firme es para los perfectos, para los que por la costumbre tienen los Heb. 5:14
  • Porque es imposible que los que una vez fueron iluminados y Heb. 6:4
  • Porque la tierra que embebe el agua que muchas veces Heb. 6:7
  • Mas la que produce espinas y abrojos, es Heb. 6:8
  • vuestra obra y el trabajo de amor que habéis mostrado á su nombre Heb. 6:10
  • Mas deseamos que cada uno de vosotros muestre la Heb. 6:11
  • Que no os hagáis perezosos, mas Heb. 6:12
  • los hombres ciertamente por el mayor que ellos juran: y el fin de todas sus Heb. 6:16
  • Para que por dos cosas inmutables, en las Heb. 6:18
  • como segura y firme ancla del alma, y que entra hasta dentro del velo; Heb. 6:19
  • el cual salió á recibir á Abraham que volvía de la derrota de los Heb. 7:1
  • justicia; y luego también Rey de Salem, que es, Rey de paz; Heb. 7:2
  • Sin padre, sin madre, sin linaje; que ni tiene principio de días, ni Heb. 7:3
  • Y ciertamente los que de los hijos de Leví toman el Heb. 7:5
  • de Abraham los diezmos, y bendijo al que tenía las promesas. Heb. 7:6
  • Y sin contradicción alguna, lo que es menos es bendecido de lo que es Heb. 7:7
  • aquel del cual está dado testimonio que vive. Heb. 7:8
  • en Abraham fué diezmado también Leví, que recibe los diezmos; Heb. 7:9
  • la ley) ¿qué necesidad había aún de que se levantase otro sacerdote Heb. 7:11
  • Pues mudado el sacerdocio, necesario es que se haga también mudanza de la ley. Heb. 7:12
  • Porque notorio es que el Señor nuestro nació de la tribu Heb. 7:14
  • mas éste, con juramento por el que le dijo: Juró el Señor, y no se Heb. 7:21
  • puede también salvar eternamente á los que por Él se allegan á Dios, viviendo Heb. 7:25
  • de los pecadores, y hecho más sublime que los cielos; Heb. 7:26
  • Que no tiene necesidad cada día, como Heb. 7:27
  • ASÍ que, la suma acerca de lo dicho es Heb. 8:1
  • y de aquel verdadero tabernáculo que el Señor asentó, y no hombre. Heb. 8:2
  • y sacrificios; por lo cual es necesario que también éste tuviese algo que Heb. 8:3
  • Así que, si estuviese sobre la tierra, ni Heb. 8:4
  • haz todas las cosas conforme al dechado que te ha sido mostrado en el monte. Heb. 8:5
  • No como el pacto que hice con sus padres El día que los Heb. 8:9
  • Por lo cual, este es el pacto que ordenaré á la casa de Israel Heb. 8:10
  • pacto, dió por viejo al primero; y lo que es dado por viejo y se envejece Heb. 8:13
  • el tabernáculo fué hecho: el primero, en que estaban las lámparas, y la mesa Heb. 9:2
  • el segundo velo estaba el tabernáculo, que llaman el Lugar Santísimo; Heb. 9:3
  • de todas partes alrededor de oro; en la que estaba una urna de oro que Heb. 9:4
  • Y sobre ella los querubines de gloria que cubrían el propiciatorio; de las Heb. 9:5
  • en esto á entender el Espíritu Santo, que aun no estaba descubierto el Heb. 9:8
  • se ofrecían presentes y sacrificios que no podían hacer perfecto, cuanto á Heb. 9:9
  • Cristo, pontífice de los bienes que habían de venir, por el más amplio Heb. 9:11
  • conciencias de las obras de muerte para que sirváis al Dios vivo? Heb. 9:14
  • Así que, por eso es mediador del nuevo Heb. 9:15
  • donde hay testamento, necesario es que intervenga muerte del testador. Heb. 9:16
  • de otra manera no es válido entre tanto que el testador vive. Heb. 9:17
  • De donde vino que ni aun el primero fué consagrado Heb. 9:18
  • Esta es la sangre del testamento que Dios os ha mandado. Heb. 9:20
  • Fué, pues, necesario que las figuras de las cosas Heb. 9:23
  • De otra manera fuera necesario que hubiera padecido muchas veces desde Heb. 9:26
  • Y de la manera que está establecido á los hombres que Heb. 9:27
  • vez, sin pecado, será visto de los que le esperan para salud. Heb. 9:28
  • nunca puede, por los mismos sacrificios que ofrecen continuamente cada año Heb. 10:1
  • cesarían de ofrecerse; porque los que tributan este culto, limpios de Heb. 10:2
  • del libro está escrito de mí) Para que haga, oh Dios, tu voluntad. Heb. 10:7
  • Entonces dijo: Heme aquí para que haga, oh Dios, tu voluntad. Quita Heb. 10:9
  • Así que, todo sacerdote se presenta cada Heb. 10:11
  • Esperando lo que resta, hasta que sus enemigos sean Heb. 10:13
  • lo mismo el Espíritu Santo; que después que dijo: Heb. 10:15
  • Y este es el pacto que haré con ellos Después de aquellos Heb. 10:16
  • Así que, hermanos, teniendo libertad para Heb. 10:19
  • Por el camino que Él nos consagró nuevo y vivo, por Heb. 10:20
  • profesión de nuestra fe sin fluctuar; que fiel es el que prometió: Heb. 10:23
  • exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca. Heb. 10:25
  • esperanza de juicio, y hervor de fuego que ha de devorar á los adversarios. Heb. 10:27
  • El que menospreciare la ley de Moisés, por Heb. 10:28
  • Cuánto pensáis que será más digno de mayor castigo Heb. 10:29
  • Sabemos quién es el que dijo: Mía es la venganza, yo daré Heb. 10:30
  • y por otra parte hechos compañeros de los que estaban en tal estado. Heb. 10:33
  • bienes padecisteis con gozo, conociendo que tenéis en vosotros una mejor Heb. 10:34
  • No perdáis pues vuestra confianza, que tiene grande remuneración de Heb. 10:35
  • la paciencia os es necesaria; para que, habiendo hecho la voluntad de Heb. 10:36
  • Porque aun un poquito, Y el que ha de venir vendrá, y no tardará. Heb. 10:37
  • Pero nosotros no somos tales que nos retiremos para perdición, sino Heb. 10:39
  • ES pues la fe la sustancia de las cosas que se esperan, la demostración de las Heb. 11:1
  • por la palabra de Dios, siendo hecho lo que se ve, de lo que no se veía. Heb. 11:3
  • Abel ofreció á Dios mayor sacrificio que Caín, por la cual alcanzó Heb. 11:4
  • hallado, porque lo traspuso Dios. Y antes que fuese traspuesto, tuvo Heb. 11:5
  • agradar á Dios; porque es menester que el que á Dios se allega, crea que Heb. 11:6
  • habiendo recibido respuesta de cosas que aun no se veían, con temor aparejó Heb. 11:7
  • llamado, obedeció para salir al lugar que había de recibir por heredad; y Heb. 11:8
  • de la edad, porque creyó ser fiel el que lo había prometido. Heb. 11:11
  • en multitud, y como la arena innumerable que está á la orilla de la mar. Heb. 11:12
  • creyéndolas, y saludándolas, y confesando que eran peregrinos y advenedizos Heb. 11:13
  • Porque los que esto dicen, claramente dan á Heb. 11:14
  • Que si se acordaran de aquella de donde Heb. 11:15
  • fué probado, y ofrecía al unigénito el que había recibido las promesas, Heb. 11:17
  • Pensando que aun de los muertos es Dios poderoso Heb. 11:19
  • á Jacob y á Esaú respecto á cosas que habían de ser. Heb. 11:20
  • ser afligido con el pueblo de Dios, que gozar de comodidades temporales de Heb. 11:25
  • riquezas el vituperio de Cristo que los tesoros de los Egipcios; porque Heb. 11:26
  • y el derramamiento de la sangre, para que el que mataba los primogénitos no Heb. 11:28
  • Que por fe ganaron reinos, obraron Heb. 11:33
  • alguna cosa mejor para nosotros, para que no fuesen perfeccionados sin Heb. 11:40
  • dejando todo el peso del pecado que nos rodea, corramos con paciencia Heb. 12:1
  • pues á vuestro pensamiento á aquel que sufrió tal contradicción de Heb. 12:3
  • Que aun no habéis resistido hasta la Heb. 12:4
  • Y estáis ya olvidados de la exhortación que como con hijos habla con vosotros Heb. 12:5
  • Porque el Señor al que ama castiga, Y azota á cualquiera Heb. 12:6
  • á ellos les parecía, mas éste para lo que nos es provechoso, para que Heb. 12:10
  • Es verdad que ningún castigo al presente parece Heb. 12:11
  • pasos á vuestros pies, porque lo que es cojo no salga fuera de camino Heb. 12:13
  • Mirando bien que ninguno se aparte de la gracia de Heb. 12:15
  • Que ninguno sea fornicario, ó profano Heb. 12:16
  • Porque ya sabéis que aun después, deseando heredar la Heb. 12:17
  • Porque no os habéis llegado al monte que se podía tocar, y al fuego Heb. 12:18
  • y á la voz de las palabras, la cual los que la oyeron rogaron que no se les Heb. 12:19
  • Porque no podían tolerar lo que se mandaba: Si bestia tocare al Heb. 12:20
  • Y tan terrible cosa era lo que se veía, que Moisés dijo: Estoy Heb. 12:21
  • Y á la congregación de los primogénitos que están alistados en los cielos, y á Heb. 12:23
  • y á la sangre del esparcimiento que habla mejor que la de Abel. Heb. 12:24
  • Mirad que no desechéis al que habla. Porque Heb. 12:25
  • de las cosas movibles, como de cosas que son firmes. Heb. 12:27
  • Así que, tomando el reino inmóvil, vamos á Heb. 12:28
  • con ellos; y de los afligidos, como que también vosotros mismos sois del Heb. 13:3
  • De tal manera que digamos confiadamente: El Señor es Heb. 13:6
  • Acordaos de vuestros pastores, que os hablaron la palabra de Dios; la Heb. 13:7
  • el corazón en la gracia, no en viandas, que nunca aprovecharon á los que Heb. 13:9
  • cual no tienen facultad de comer los que sirven al tabernáculo. Heb. 13:10
  • Así que, ofrezcamos por medio de Él á Dios Heb. 13:15
  • velan por vuestras almas, como aquellos que han de dar cuenta; para que lo Heb. 13:17
  • Orad por nosotros: porque confiamos que tenemos buena conciencia, deseando Heb. 13:18
  • Y más os ruego que lo hagáis así, para que yo os sea Heb. 13:19
  • Y el Dios de paz que sacó de los muertos á nuestro Señor Heb. 13:20
  • Os haga aptos en toda obra buena para que hagáis su voluntad, haciendo Él en Heb. 13:21
  • Empero os ruego, hermanos, que soportéis la palabra de Heb. 13:22
  • Sabed que nuestro hermano Timoteo está suelto Heb. 13:23
  • del Señor Jesucristo, á las doce tribus que están esparcidas, salud. Sant. 1:1
  • Sabiendo que la prueba de vuestra fe obra Sant. 1:3
  • la paciencia perfecta su obra, para que seáis perfectos y cabales, sin Sant. 1:4
  • pida en fe, no dudando nada: porque el que duda es semejante á la onda de la Sant. 1:6
  • No piense pues el tal hombre que recibirá ninguna cosa del Señor. Sant. 1:7
  • El hermano que es de baja suerte, gloríese en su Sant. 1:9
  • Mas el que es rico, en su bajeza; porque Él se Sant. 1:10
  • Bienaventurado el varón que sufre la tentación; porque cuando Sant. 1:12
  • Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de Dios: porque Dios no Sant. 1:13
  • Sino que cada uno es tentado, cuando de su Sant. 1:14
  • Y la concupiscencia, después que ha concebido, pare el pecado: y el Sant. 1:15
  • y todo don perfecto es de lo alto, que desciende del Padre de las luces Sant. 1:17
  • por la palabra de verdad, para que seamos primicias de sus criaturas. Sant. 1:18
  • obra, este tal es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro Sant. 1:23
  • Mas el que hubiere mirado atentamente en la Sant. 1:25
  • Y tuviereis respeto al que trae la vestidura preciosa, y le Sant. 2:3
  • mundo, ricos en fe, y herederos del reino que ha prometido á los que le aman? Sant. 2:5
  • los ricos, y no son ellos los mismos que os arrastran á los juzgados? Sant. 2:6
  • No blasfeman ellos el buen nombre que fué invocado sobre vosotros? Sant. 2:7
  • Porque cualquiera que hubiere guardado toda la ley, y Sant. 2:10
  • Porque el que dijo: No cometerás adulterio Sant. 2:11
  • Así hablad, y así obrad, como los que habéis de ser juzgados por la ley Sant. 2:12
  • sin misericordia será hecho con aquel que no hiciere misericordia: y la Sant. 2:13
  • míos, ¿qué aprovechará si alguno dice que tiene fe, y no tiene obras Sant. 2:14
  • y hartaos; pero no les diereis las cosas que son necesarias para el cuerpo Sant. 2:16
  • Tú crees que Dios es uno; bien haces: también Sant. 2:19
  • Mas quieres saber, hombre vano, que la fe sin obras es muerta? Sant. 2:20
  • No ves que la fe obró con sus obras, y que la Sant. 2:22
  • Y fué cumplida la Escritura que dice: Abraham creyó á Dios, y le Sant. 2:23
  • Vosotros veis, pues, que el hombre es justificado por las Sant. 2:24
  • no os hagáis muchos maestros, sabiendo que recibiremos mayor condenación. Sant. 3:1
  • en palabra, éste es varón perfecto, que también puede con freno gobernar Sant. 3:2
  • en las bocas de los caballos para que nos obedezcan, y gobernamos todo su Sant. 3:3
  • muy pequeño timón por donde quisiere el que las gobierna. Sant. 3:4
  • ningún hombre puede domar la lengua, que es un mal que no puede ser Sant. 3:8
  • y maldición. Hermanos míos, no conviene que estas cosas sean así hechas. Sant. 3:10
  • Que esta sabiduría no es la que Sant. 3:15
  • Mas la sabiduría que es de lo alto, primeramente es pura Sant. 3:17
  • se siembra en paz para aquellos que hacen paz. Sant. 3:18
  • combatís y guerreáis, y no tenéis lo que deseáis, porque no pedís. Sant. 4:2
  • Adúlteros y adúlteras, ¿no sabéis que la amistad del mundo es enemistad Sant. 4:4
  • Pensáis que la Escritura dice sin causa: Es Sant. 4:5
  • no murmuréis los unos de los otros. El que murmura del hermano, y juzga á su Sant. 4:11
  • Uno es el dador de la ley, que puede salvar y perder: ¿quién eres Sant. 4:12
  • Ea ahora, los que decís: Hoy y mañana iremos á tal Sant. 4:13
  • Y no sabéis lo que será mañana. Porque ¿qué es vuestra Sant. 4:14
  • El pecado, pues, está en aquel que sabe hacer lo bueno, y no lo hace. Sant. 4:17
  • llorad aullando por vuestras miserias que os vendrán. Sant. 5:1
  • He aquí, el jornal de los obreros que han segado vuestras tierras, el Sant. 5:4
  • la tierra, aguardando con paciencia, hasta que reciba la lluvia temprana y Sant. 5:7
  • aflicción y de paciencia, á los profetas que hablaron en nombre del Señor. Sant. 5:10
  • aquí, tenemos por bienaventurados á los que sufren. Habéis oído la paciencia Sant. 5:11
  • y rogad los unos por los otros, para que seáis sanos; la oración del justo Sant. 5:16
  • hombre sujeto á semejantes pasiones que nosotros, y rogó con oración que no Sant. 5:17
  • Sepa que el que hubiere hecho convertir al Sant. 5:20
  • y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos 1 Pe. 1:3
  • Para una herencia incorruptible, y que no puede contaminarse, ni 1 Pe. 1:4
  • Para nosotros que somos guardados en la virtud de 1 Pe. 1:5
  • Para que la prueba de vuestra fe, mucho más 1 Pe. 1:7
  • Obteniendo el fin de vuestra fe, que es la salud de vuestras almas. 1 Pe. 1:9
  • De la cual salud los profetas que profetizaron de la gracia que había 1 Pe. 1:10
  • significaba el Espíritu de Cristo que estaba en ellos, el cual 1 Pe. 1:11
  • A los cuales fué revelado, que no para sí mismos, sino para 1 Pe. 1:12
  • esperad perfectamente en la gracia que os es presentada cuando 1 Pe. 1:13
  • no conformándoos con los deseos que antes teníais estando en vuestra 1 Pe. 1:14
  • Sino como aquel que os ha llamado es santo, sed también 1 Pe. 1:15
  • Y si invocáis por Padre á aquel que sin acepción de personas juzga 1 Pe. 1:17
  • Sabiendo que habéis sido rescatados de vuestra 1 Pe. 1:18
  • Que por Él creéis á Dios, el cual le 1 Pe. 1:21
  • de incorruptible, por la palabra de Dios, que vive y permanece para siempre. 1 Pe. 1:23
  • perpetuamente. Y esta es la palabra que por el evangelio os ha sido 1 Pe. 1:25
  • la leche espiritual, sin engaño, para que por ella crezcáis en salud: 1 Pe. 2:2
  • Si empero habéis gustado que el Señor es benigno; 1 Pe. 2:3
  • piedra del ángulo, escogida, preciosa; Y el que creyere en ella, no será 1 Pe. 2:6
  • Ella es pues honor á vosotros que creéis: mas para los desobedientes 1 Pe. 2:7
  • y roca de escándalo á aquellos que tropiezan en la palabra, siendo 1 Pe. 2:8
  • gente santa, pueblo adquirido, para que anunciéis las virtudes de aquel 1 Pe. 2:9
  • Vosotros, que en el tiempo pasado no erais 1 Pe. 2:10
  • os abstengáis de los deseos carnales que batallan contra el alma, 1 Pe. 2:11
  • honesta entre los Gentiles; para que, en lo que ellos murmuran de 1 Pe. 2:12
  • de los malhechores, y para loor de los que hacen bien. 1 Pe. 2:14
  • Porque esta es la voluntad de Dios; que haciendo bien, hagáis callara la 1 Pe. 2:15
  • Porque para esto sois llamados; pues que también Cristo padeció por 1 Pe. 2:21
  • no amenazaba, sino remitía la causa al que juzga justamente: 1 Pe. 2:23
  • en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros siendo muertos á los 1 Pe. 2:24
  • sed sujetas á vuestros maridos; para que también los que no creen á la 1 Pe. 3:1
  • Considerando vuestra casta conversación, que es en temor. 1 Pe. 3:2
  • Sino el hombre del corazón que está encubierto, en incorruptible 1 Pe. 3:4
  • tiempo antiguo aquellas santas mujeres que esperaban en Dios, siendo sujetas á 1 Pe. 3:5
  • juntamente de la gracia de la vida; para que vuestras oraciones no sean 1 Pe. 3:7
  • por el contrario, bendiciendo; sabiendo que vosotros sois llamados para que 1 Pe. 3:9
  • Porque El que quiere amar la vida, Y ver días 1 Pe. 3:10
  • el rostro del Señor está sobre aquellos que hacen mal. 1 Pe. 3:12
  • Y quién es aquel que os podrá dañar, si vosotros seguís 1 Pe. 3:13
  • con mansedumbre y reverencia á cada uno que os demande razón de la esperanza 1 Pe. 3:15
  • Teniendo buena conciencia, para que en lo que murmuran de vosotros 1 Pe. 3:16
  • Porque mejor es que padezcáis haciendo bien, si la 1 Pe. 3:17
  • A la figura de la cual el bautismo que ahora corresponde nos salva (no 1 Pe. 3:21
  • PUES que Cristo ha padecido por nosotros en 1 Pe. 4:1
  • Para que ya el tiempo que queda en carne 1 Pe. 4:2
  • Porque nos debe bastar que el tiempo pasado de nuestra vida 1 Pe. 4:3
  • En lo cual les parece cosa extraña que vosotros no corráis con ellos en el 1 Pe. 4:4
  • Los cuales darán cuenta al que está aparejado para juzgar los 1 Pe. 4:5
  • el evangelio á los muertos; para que sean juzgados en carne según los 1 Pe. 4:6
  • Cada uno según el don que ha recibido, adminístrelo á los 1 Pe. 4:10
  • ministra, ministre conforme á la virtud que Dios suministra: para que en 1 Pe. 4:11
  • Antes bien gozaos en que sois participantes de las 1 Pe. 4:13
  • Así que, ninguno de vosotros padezca como 1 Pe. 4:15
  • Porque es tiempo de que el juicio comience de la casa de 1 Pe. 4:17
  • Y por eso los que son afligidos según la voluntad de 1 Pe. 4:19
  • RUEGO á los ancianos que están entre vosotros, yo anciano 1 Pe. 5:1
  • Apacentad la grey de Dios que está entre vosotros, teniendo 1 Pe. 5:2
  • bajo la poderosa mano de Dios, para que Él os ensalce cuando fuere tiempo; 1 Pe. 5:6
  • cual resistid firmes en la fe, sabiendo que las mismas aflicciones han de ser 1 Pe. 5:9
  • Mas el Dios de toda gracia, que nos ha llamado á su gloria eterna 1 Pe. 5:10
  • brevemente, amonestándoos, y testificando que ésta es la verdadera gracia de 1 Pe. 5:12
  • La iglesia que está en Babilonia, juntamente 1 Pe. 5:13
  • caridad. Paz sea con todos vosotros los que estáis en Jesucristo. Amén. 1 Pe. 5:14
  • siervo y apóstol de Jesucristo, á los que habéis alcanzado fe igualmente 2 Pe. 1:1
  • Como todas las cosas que pertenecen á la vida y á la piedad 2 Pe. 1:3
  • preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas fueseis hechos 2 Pe. 1:4
  • Mas el que no tiene estas cosas, es ciego, y 2 Pe. 1:9
  • Porque tengo por justo, en tanto que estoy en este tabernáculo, de 2 Pe. 1:13
  • Sabiendo que brevemente tengo de dejar mi 2 Pe. 1:14
  • También yo procuraré con diligencia, que después de mi fallecimiento 2 Pe. 1:15
  • de estar atentos como á una antorcha que alumbra en lugar oscuro hasta que 2 Pe. 1:19
  • Entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura 2 Pe. 1:20
  • habrá entre vosotros falsos doctores, que introducirán encubiertamente 2 Pe. 2:1
  • Porque si Dios no perdonó á los ángeles que habían pecado, sino que habiéndolos 2 Pe. 2:4
  • ceniza, y poniéndolas por ejemplo á los que habían de vivir sin temor y 2 Pe. 2:6
  • Y principalmente á aquellos que, siguiendo la carne, andan en 2 Pe. 2:10
  • Como quiera que los mismos ángeles, que son mayores 2 Pe. 2:11
  • Mas éstos, diciendo mal de las cosas que no entienden, como bestias brutas 2 Pe. 2:12
  • el galardón de su injusticia, ya que reputan por delicia poder gozar de 2 Pe. 2:13
  • Que han dejado el camino derecho, y se 2 Pe. 2:15
  • de la carne en disoluciones á los que verdaderamente habían huído de los 2 Pe. 2:18
  • mismos siervos de corrupción. Porque el que es de alguno vencido, es sujeto á 2 Pe. 2:19
  • sus postrimerías les son hechas peores que los principios. 2 Pe. 2:20
  • conocido el camino de la justicia, que después de haberlo conocido 2 Pe. 2:21
  • Para que tengáis memoria de las palabras que 2 Pe. 3:2
  • Sabiendo primero esto, que en los postrimeros días vendrán 2 Pe. 3:3
  • su advenimiento? porque desde el día en que los padres durmieron, todas las 2 Pe. 3:4
  • Cierto ellos ignoran voluntariamente, que los cielos fueron en el tiempo 2 Pe. 3:5
  • Mas los cielos que son ahora, y la tierra, son 2 Pe. 3:7
  • Mas, oh amados, no ignoréis esta una cosa: que un día delante del Señor es como 2 Pe. 3:8
  • algunos la tienen por tardanza; sino que es paciente para con nosotros, no 2 Pe. 3:9
  • serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella están serán quemadas. 2 Pe. 3:10
  • de ser deshechas, ¿qué tales conviene que vosotros seáis en santas y pías 2 Pe. 3:11
  • Bien que esperamos cielos nuevos y tierra 2 Pe. 3:13
  • de estas cosas, procurad con diligencia que seáis hallados de Él sin mácula 2 Pe. 3:14
  • amado hermano Pablo, según la sabiduría que le ha sido dada, os ha escrito 2 Pe. 3:15
  • Así que vosotros, oh amados, pues estáis 2 Pe. 3:17
  • LO que era desde el principio, lo que 1 Jn. 1:1
  • Lo que hemos visto y oído, eso os 1 Jn. 1:3
  • Y estas cosas os escribimos, para que vuestro gozo sea cumplido. 1 Jn. 1:4
  • Y este es el mensaje que oímos de Él, y os anunciamos: Que 1 Jn. 1:5
  • Si nosotros dijéremos que tenemos comunión con Él, y andamos 1 Jn. 1:6
  • Si dijéremos que no tenemos pecado, nos engañamos á 1 Jn. 1:8
  • pecados, Él es fiel y justo para que nos perdone nuestros pecados, y 1 Jn. 1:9
  • Si dijéremos que no hemos pecado, lo hacemos á Él 1 Jn. 1:10
  • míos, estas cosas os escribo, para que no pequéis; y si alguno hubiere 1 Jn. 2:1
  • Y en esto sabemos que nosotros le hemos conocido, si 1 Jn. 2:3
  • El que dice, Yo le he conocido, y no 1 Jn. 2:4
  • Mas el que guarda su palabra, la caridad de 1 Jn. 2:5
  • El que dice que está en Él, debe andar 1 Jn. 2:6
  • nuevo, sino el mandamiento antiguo que habéis tenido desde el principio 1 Jn. 2:7
  • vez os escribo un mandamiento nuevo, que es verdadero en Él y en vosotros 1 Jn. 2:8
  • El que dice que está en luz, y aborrece á 1 Jn. 2:9
  • El que ama á su hermano, está en luz, y no 1 Jn. 2:10
  • Mas el que aborrece á su hermano, está en 1 Jn. 2:11
  • padres, porque habéis conocido á aquel que es desde el principio. Os escribo 1 Jn. 2:13
  • padres, porque habéis conocido al que es desde el principio. Os he 1 Jn. 2:14
  • No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama 1 Jn. 2:15
  • Porque todo lo que hay en el mundo, la concupiscencia 1 Jn. 2:16
  • se pasa, y su concupiscencia; mas el que hace la voluntad de Dios 1 Jn. 2:17
  • tiempo: y como vosotros habéis oído que el anticristo ha de venir, así 1 Jn. 2:18
  • con nosotros; pero salieron para que se manifestase que todos no son 1 Jn. 2:19
  • ignoraseis la verdad, sino como á los que la conocéis, y que ninguna mentira 1 Jn. 2:21
  • Quién es mentiroso, sino el que niega que Jesús es el Cristo 1 Jn. 2:22
  • Cualquiera que niega al Hijo, este tal tampoco 1 Jn. 2:23
  • Pues lo que habéis oído desde el principio, sea 1 Jn. 2:24
  • Os he escrito esto sobre los que os engañan. 1 Jn. 2:26
  • Pero la unción que vosotros habéis recibido de Él 1 Jn. 2:27
  • Y ahora, hijitos, perseverad en Él; para que cuando apareciere, tengamos 1 Jn. 2:28
  • Si sabéis que Él es justo, sabed también que 1 Jn. 2:29
  • MIRAD cuál amor nos ha dado el Padre, que seamos llamados hijos de Dios: por 1 Jn. 3:1
  • de Dios, y aun no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que 1 Jn. 3:2
  • Y cualquiera que tiene esta esperanza en Él, se 1 Jn. 3:3
  • Cualquiera que hace pecado, traspasa también la 1 Jn. 3:4
  • Y sabéis que Él apareció para quitar nuestros 1 Jn. 3:5
  • Cualquiera que permanece en Él, no peca 1 Jn. 3:6
  • Hijitos, no os engañe ninguno: el que hace justicia, es justo, como Él 1 Jn. 3:7
  • El que hace pecado, es del diablo; porque 1 Jn. 3:8
  • Cualquiera que es nacido de Dios, no hace pecado 1 Jn. 3:9
  • Dios, y los hijos del diablo: cualquiera que no hace justicia, y que no ama á 1 Jn. 3:10
  • Porque, este es el mensaje que habéis oído desde el principio 1 Jn. 3:11
  • No como Caín, que era del maligno, y mató á su 1 Jn. 3:12
  • Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte á vida, en 1 Jn. 3:14
  • Cualquiera que aborrece á su hermano, es homicida 1 Jn. 3:15
  • Mas el que tuviere bienes de este mundo, y 1 Jn. 3:17
  • Y en esto conocemos que somos de la verdad, y tenemos 1 Jn. 3:19
  • corazón nos reprendiere, mayor es Dios que nuestro corazón, y conoce todas 1 Jn. 3:20
  • Y cualquier cosa que pidiéremos, la recibiremos de Él 1 Jn. 3:22
  • Y éste es su mandamiento: Que creamos en el nombre de su Hijo 1 Jn. 3:23
  • Y el que guarda sus mandamientos, está en Él 1 Jn. 3:24
  • el Espíritu de Dios: todo espíritu que confiesa que Jesucristo es venido 1 Jn. 4:2
  • Y todo espíritu que no confiesa que Jesucristo es 1 Jn. 4:3
  • de Dios, y los habéis vencido; porque el que en vosotros está, es mayor que 1 Jn. 4:4
  • Nosotros somos de Dios: el que conoce á Dios, nos oye: el que no 1 Jn. 4:6
  • porque el amor es de Dios. Cualquiera que ama, es nacido de Dios, y conoce 1 Jn. 4:7
  • El que no ama, no conoce á Dios; porque 1 Jn. 4:8
  • el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió á su Hijo unigénito al 1 Jn. 4:9
  • En esto consiste el amor: no que nosotros hayamos amado á Dios 1 Jn. 4:10
  • En esto conocemos que estamos en Él, y Él en nosotros, en 1 Jn. 4:13
  • Y nosotros hemos visto y testificamos que el Padre ha enviado al Hijo para 1 Jn. 4:14
  • Cualquiera que confesare que Jesús es el Hijo de 1 Jn. 4:15
  • hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios 1 Jn. 4:16
  • es perfecto el amor con nosotros, para que tengamos confianza en el día del 1 Jn. 4:17
  • porque el temor tiene pena. De donde el que teme, no está perfecto en el 1 Jn. 4:18
  • á su hermano, es mentiroso. Porque el que no ama á su hermano al cual ha 1 Jn. 4:20
  • tenemos este mandamiento de Él: Que el que ama á Dios, ame también á 1 Jn. 4:21
  • TODO aquel que cree que Jesús es el Cristo, es 1 Jn. 5:1
  • En esto conocemos que amamos á los hijos de Dios, cuando 1 Jn. 5:2
  • Porque este es el amor de Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus 1 Jn. 5:3
  • Porque todo aquello que es nacido de Dios vence al mundo: y 1 Jn. 5:4
  • Quién es el que vence al mundo, sino el que cree 1 Jn. 5:5
  • Este es Jesucristo, que vino por agua y sangre: no por 1 Jn. 5:6
  • Porque tres son los que dan testimonio en el cielo, el 1 Jn. 5:7
  • Y tres son los que dan testimonio en la tierra, el 1 Jn. 5:8
  • porque éste es el testimonio de Dios, que ha testificado de su Hijo. 1 Jn. 5:9
  • El que cree en el Hijo de Dios, tiene el 1 Jn. 5:10
  • Y este es el testimonio: Que Dios nos ha dado vida eterna; y 1 Jn. 5:11
  • El que tiene al Hijo, tiene al vida: el 1 Jn. 5:12
  • Estas cosas he escrito á vosotros que creéis en el nombre del Hijo de 1 Jn. 5:13
  • Y esta es la confianza que tenemos en Él, que si demandáremos 1 Jn. 5:14
  • Y si sabemos que Él nos oye en cualquiera cosa que 1 Jn. 5:15
  • demandará y se le dará vida; digo á los que pecan no de muerte. Hay pecado de 1 Jn. 5:16
  • Sabemos que cualquiera que es nacido de Dios 1 Jn. 5:18
  • Sabemos que somos de Dios, y todo el mundo está 1 Jn. 5:19
  • Empero sabemos que el Hijo de Dios es venido, y nos ha 1 Jn. 5:20
  • y no yo solo, sino también todos los que han conocido la verdad, 2 Jn. 1:1
  • Por la verdad que está en nosotros, y será 2 Jn. 1:2
  • gozado, porque he hallado de tus hijos, que andan en verdad, como nosotros 2 Jn. 1:4
  • un nuevo mandamiento, sino aquel que nosotros hemos tenido desde el 2 Jn. 1:5
  • Y este es amor, que andemos según sus mandamientos 2 Jn. 1:6
  • en el mundo, los cuales no confiesan que Jesucristo ha venido en carne 2 Jn. 1:7
  • mismos, porque no perdamos las cosas que hemos obrado, sino que recibamos 2 Jn. 1:8
  • Cualquiera que se rebela, y no persevera en la 2 Jn. 1:9
  • Porque el que le dice bienvenido, comunica con 2 Jn. 1:11
  • Aunque tengo muchas cosas que escribiros, no he querido 2 Jn. 1:12
  • Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas cosas 3 Jn. 1:2
  • No tengo yo mayor gozo que éste, el oir que mis hijos andan en 3 Jn. 1:4
  • Amado, fielmente haces todo lo que haces para con los hermanos, y con 3 Jn. 1:5
  • pues, debemos recibir á los tales, para que seamos cooperadores á la verdad. 3 Jn. 1:8
  • he escrito á la iglesia: mas Diótrefes, que ama tener el primado entre ellos 3 Jn. 1:9
  • si yo viniere, recordaré las obras que hace parlando con palabras 3 Jn. 1:10
  • Amado, no sigas lo que es malo, sino lo que es bueno. El 3 Jn. 1:11
  • testimonio; y vosotros habéis conocido que nuestro testimonio es verdadero. 3 Jn. 1:12
  • Yo tenía muchas cosas que escribirte; empero no quiero 3 Jn. 1:13
  • Amados, por la gran solicitud que tenía de escribiros de la común Jds. 1:3
  • Dios en disolución, y negando á Dios que solo es el que tiene dominio, y Jds. 1:4
  • Os quiero pues amonestar, ya que alguna vez habéis sabido esto, que Jds. 1:5
  • Y á los ángeles que no guardaron su dignidad, mas Jds. 1:6
  • las cuales de la misma manera que ellos habían fornicado, y habían Jds. 1:7
  • de juicio de maldición contra Él, sino que dijo: El Señor te reprenda. Jds. 1:9
  • Pero éstos maldicen las cosas que no conocen; y las cosas que Jds. 1:10
  • Estos son manchas en vuestros convites, que banquetean juntamente Jds. 1:12
  • Fieras ondas de la mar, que espuman sus mismas abominaciones Jds. 1:13
  • tocante á todas sus obras de impiedad que han hecho impíamente, y á todas Jds. 1:15
  • amados, tened memoria de las palabras que antes han sido dichas por los Jds. 1:17
  • Como os decían: Que en el postrer tiempo habría Jds. 1:18
  • Estos son los que hacen divisiones, sensuales, no Jds. 1:19
  • del fuego; aborreciendo aun la ropa que es contaminada de la carne. Jds. 1:23
  • A aquel, pues, que es poderoso para guardaros sin Jds. 1:24
  • LA revelación de Jesucristo, que Dios le dió, para manifestar á sus Apoc. 1:1
  • de Jesucristo, y de todas las cosas que ha visto. Apoc. 1:2
  • Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de Apoc. 1:3
  • Juan á las siete iglesias que están en Asia: Gracia sea con Apoc. 1:4
  • y príncipe de los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos ha lavado de Apoc. 1:5
  • He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le Apoc. 1:7
  • la Omega, principio y fin, dice el Señor, que es y que era y que ha de venir Apoc. 1:8
  • paciencia de Jesucristo, estaba en la isla que es llamada Patmos, por la Apoc. 1:9
  • Que decía: Yo soy el Alpha y Omega, el Apoc. 1:11
  • Y me volví á ver la voz que hablaba conmigo: y vuelto, vi siete Apoc. 1:12
  • al Hijo del hombre, vestido de una ropa que llegaba hasta los pies, y ceñido Apoc. 1:13
  • Y el que vivo, y he sido muerto; y he aquí Apoc. 1:18
  • Escribe las cosas que has visto, y las que son, y las que Apoc. 1:19
  • El misterio de las siete estrellas que has visto en mi diestra, y los Apoc. 1:20
  • al ángel de la iglesia en EFESO: El que tiene las siete estrellas en su Apoc. 2:1
  • tus obras, y tu trabajo y paciencia; y que tú no puedes sufrir los malos, y Apoc. 2:2
  • Pero tengo contra ti que has dejado tu primer amor. Apoc. 2:4
  • Mas tienes esto, que aborreces los hechos de los Apoc. 2:6
  • El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu Apoc. 2:7
  • en SMIRNA: El primero y postrero, que fué muerto, y vivió, dice estas Apoc. 2:8
  • pero tú eres rico), y la blasfemia de los que se dicen ser Judíos, y no lo Apoc. 2:9
  • No tengas ningún temor de las cosas que has de padecer. He aquí, el diablo Apoc. 2:10
  • El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu Apoc. 2:11
  • al ángel de la iglesia en PÉRGAMO: El que tiene la espada aguda de dos filos Apoc. 2:12
  • y no has negado mi fe, aun en los días en que fué Antipas mi testigo fiel Apoc. 2:13
  • contra ti: porque tú tienes ahí los que tienen la doctrina de ahí los que Apoc. 2:14
  • Así también tú tienes á los que tienen la doctrina de los Apoc. 2:15
  • El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu Apoc. 2:17
  • la iglesia en TIATIRA: El Hijo de Dios, que tiene sus ojos como llama de Apoc. 2:18
  • y servicio, y fe, y tu paciencia, y que tus obras postreras son más Apoc. 2:19
  • porque permites aquella mujer Jezabel (que se dice profetisa) enseñar, y Apoc. 2:20
  • Y le he dado tiempo para que se arrepienta de la fornicación; y Apoc. 2:21
  • He aquí, yo la echo en cama, y á los que adulteran con ella, en muy grande Apoc. 2:22
  • con muerte; y todas las iglesias sabrán que yo soy el que escudriño los Apoc. 2:23
  • Pero yo digo á vosotros, y á los demás que estáis en Tiatira, cualesquiera Apoc. 2:24
  • Empero la que tenéis, tenedla hasta que yo venga. Apoc. 2:25
  • Y al que hubiere vencido, y hubiere guardado Apoc. 2:26
  • El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu Apoc. 2:29
  • al ángel de la iglesia en SARDIS: El que tiene los siete Espíritus de Dios Apoc. 3:1
  • Sé vigilante y confirma las otras cosas que están para morir; porque no he Apoc. 3:2
  • Acuérdate pues de lo que has recibido y has oído, y guárdalo Apoc. 3:3
  • tienes unas pocas personas en Sardis que no han ensuciado sus vestiduras: y Apoc. 3:4
  • El que venciere, será vestido de Apoc. 3:5
  • El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu Apoc. 3:6
  • cosas dice el Santo, el Verdadero, el que tiene la llave de David, el que Apoc. 3:7
  • yo doy de la sinagoga de Satanás, los que se dicen ser Judíos, y no lo son Apoc. 3:9
  • te guardaré de la hora de la tentación que ha de venir en todo el mundo, para Apoc. 3:10
  • He aquí, yo vengo presto; retén lo que tienes, para que ninguno tome tu Apoc. 3:11
  • Al que venciere, yo lo haré columna en el Apoc. 3:12
  • El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu Apoc. 3:13
  • Yo conozco tus obras, que ni eres frío, ni caliente. ¡Ojalá Apoc. 3:15
  • necesidad de ninguna cosa; y no conoces que tú eres un cuitado y miserable Apoc. 3:17
  • Yo te amonesto que de mí compres oro afinado en fuego Apoc. 3:18
  • Yo reprendo y castigo á todos los que amo: sé pues celoso, y arrepiéntete. Apoc. 3:19
  • Al que venciere, yo le daré que se siente Apoc. 3:21
  • El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu Apoc. 3:22
  • abierta en el cielo: y la primera voz que oí, era como de trompeta que Apoc. 4:1
  • yo fuí en Espíritu: y he aquí, un trono que estaba puesto en el cielo, y Apoc. 4:2
  • Y el que estaba sentado, era al parecer Apoc. 4:3
  • santo, santo el Señor Dios Todopoderoso, que era, y que es, y que ha de Apoc. 4:8
  • daban gloria y honra y alabanza al que estaba sentado en el trono, al que Apoc. 4:9
  • ancianos se postraban delante del que estaba sentado en el trono, y Apoc. 4:10
  • Y VI en la mano derecha del que estaba sentado sobre el trono un Apoc. 5:1
  • de la tribu de Judá, la raíz de David, que ha vencido para abrir el libro Apoc. 5:5
  • ancianos, estaba un Cordero como inmolado, que tenía siete cuernos, y siete Apoc. 5:6
  • el libro de la mano derecha de aquel que estaba sentado en el trono. Apoc. 5:7
  • arpas, y copas de oro llenas de perfumes, que son las oraciones de los santos: Apoc. 5:8
  • Que decían en alta voz: El Cordero que Apoc. 5:12
  • Y oí á toda criatura que está en el cielo, y sobre la tierra Apoc. 5:13
  • cayeron sobre sus rostros, y adoraron al que vive para siempre jamás. Apoc. 5:14
  • Y miré, y he aquí un caballo blanco: y el que estaba sentado encima de Él Apoc. 6:2
  • el segundo sello, oí al segundo animal, que decía: Ven y ve. Apoc. 6:3
  • Y salió otro caballo bermejo: y al que estaba sentado sobre Él, fué dado Apoc. 6:4
  • el tercer sello, oí al tercer animal, que decía: Ven y ve. Y miré, y he Apoc. 6:5
  • voz en medio de los cuatro animales, que decía: Dos libras de trigo por un Apoc. 6:6
  • sello, oí la voz del cuarto animal, que decía: Ven y ve. Apoc. 6:7
  • y he aquí un caballo amarillo: y el que estaba sentado sobre Él tenía por Apoc. 6:8
  • vi debajo del altar las almas de los que habían sido muertos por la palabra Apoc. 6:9
  • no juzgas y vengas nuestra sangre de los que moran en la tierra? Apoc. 6:10
  • sendas ropas blancas, y fuéles dicho que reposasen todavía un poco de Apoc. 6:11
  • Y el cielo se apartó como un libro que es envuelto; y todo monte y las Apoc. 6:14
  • y escondednos de la cara de aquél que está sentado sobre el trono, y de Apoc. 6:16
  • de estas cosas vi cuatro ángeles que estaban sobre los cuatro ángulos de Apoc. 7:1
  • Y vi otro ángel que subía del nacimiento del sol Apoc. 7:2
  • tierra, ni al mar, ni á los árboles, hasta que señalemos á los siervos de Apoc. 7:3
  • gentes y linajes y pueblos y lenguas, que estaban delante del trono y en Apoc. 7:9
  • voz, diciendo: Salvación á nuestro Dios que está sentado sobre el trono, y al Apoc. 7:10
  • uno de los ancianos, diciéndome: Estos que están vestidos de ropas blancas Apoc. 7:13
  • tú lo sabes. Y Él me dijo: Estos son los que han venido de grande Apoc. 7:14
  • le sirven día y noche en su templo: y el que está sentado en el trono tenderá Apoc. 7:15
  • Porque el Cordero que está en medio del trono los Apoc. 7:17
  • Y vi los siete ángeles que estaban delante de Dios; y les Apoc. 8:2
  • de oro; y le fué dado mucho incienso para que lo añadiese á las oraciones de Apoc. 8:3
  • Y los siete ángeles que tenían las siete trompetas, se Apoc. 8:6
  • la tercera parte de las criaturas que estaban en la mar, las cuales Apoc. 8:9
  • parte de las estrellas; de tal manera que se oscureció la tercera parte Apoc. 8:12
  • diciendo en alta voz: ¡Ay! ¡ay! ¡ay! de los que moran en la tierra, por Apoc. 8:13
  • tocó la trompeta, y vi una estrella que cayó del cielo en la tierra; y le Apoc. 9:1
  • Y les fué mandado que no hiciesen daño á la hierba de la Apoc. 9:4
  • Y le fué dado que no los matasen, sino que los Apoc. 9:5
  • de sus alas, como el ruido de carros que con muchos caballos corren á la Apoc. 9:9
  • de los cuatro cuernos del altar de oro que estaba delante de Dios, Apoc. 9:13
  • Diciendo al sexto ángel que tenía la trompeta: Desata los Apoc. 9:14
  • Y fueron desatados los cuatro ángeles que estaban aparejados para la hora y Apoc. 9:15
  • Y así vi los caballos en visión, y los que sobre ellos estaban sentados, los Apoc. 9:17
  • del fuego, y del humo, y del azufre, que salían de la boca de ellos. Apoc. 9:18
  • Y los otros hombres que no fueron muertos con estas plagas Apoc. 9:20
  • iba á escribir, y oí una voz del cielo que me decía: Sella las cosas que los Apoc. 10:4
  • Y el ángel que vi estar sobre el mar y sobre la Apoc. 10:5
  • Y juró por el que vive para siempre jamás, que ha Apoc. 10:6
  • Y la voz que oí del cielo hablaba otra vez Apoc. 10:8
  • Y fuí al ángel, diciéndole que me diese el librito, y Él me dijo Apoc. 10:9
  • Y Él me dice: Necesario es que otra vez profetices á muchos Apoc. 10:11
  • mide el templo de Dios, y el altar, y á los que adoran en Él. Apoc. 11:1
  • Y echa fuera el patio que está fuera del templo, y no lo Apoc. 11:2
  • las dos olivas, y los dos candeleros que están delante del Dios de la Apoc. 11:4
  • les quisiere hacer daño, es necesario que Él sea así muerto. Apoc. 11:5
  • tienen potestad de cerrar el cielo, que no llueva en los días de su Apoc. 11:6
  • acabado su testimonio, la bestia que sube del abismo hará guerra contra Apoc. 11:7
  • en las plazas de la grande ciudad, que espiritualmente es llamada Sodoma Apoc. 11:8
  • por tres días y medio, y no permitirán que sus cuerpos sean puestos en Apoc. 11:9
  • estos dos profetas han atormentado á los que moran sobre la tierra. Apoc. 11:10
  • sus pies, y vino gran temor sobre los que los vieron. Apoc. 11:11
  • Y oyeron una grande voz del cielo, que les decía: Subid acá. Y subieron Apoc. 11:12
  • fueron hechas grandes voces en el cielo, que decían: Los reinos del mundo han Apoc. 11:15
  • Y los veinticuatro ancianos que estaban sentados delante de Dios en Apoc. 11:16
  • damos gracias, Señor Dios Todopoderoso, que eres y que eras y que has de Apoc. 11:17
  • venida, y el tiempo de los muertos, para que sean juzgados, y para que des el Apoc. 11:18
  • y he aquí un grande dragón bermejo, que tenía siete cabezas y diez Apoc. 12:3
  • Y el dragón se paró delante de la mujer que estaba para parir, á fin de Apoc. 12:4
  • tiene lugar aparejado de Dios, para que allí la mantengan mil doscientos Apoc. 12:6
  • aquel gran dragón, la serpiente antigua, que se llama Diablo y Satanás, el Apoc. 12:9
  • Y oí una grande voz en el cielo que decía: Ahora ha venido la salvación Apoc. 12:10
  • Por lo cual alegraos, cielos, y los que moráis en ellos. ¡Ay de los Apoc. 12:12
  • Y cuando vió el dragón que Él había sido arrojado á la tierra Apoc. 12:13
  • mujer dos alas de grande águila, para que de la presencia de la serpiente Apoc. 12:14
  • mujer agua como un río, á fin de hacer que fuese arrebatada del río. Apoc. 12:15
  • la tierra abrió su boca, y sorbió el río que había echado el dragón de su boca. Apoc. 12:16
  • del mar, y vi una bestia subir del mar, que tenía siete cabezas y diez Apoc. 13:1
  • Y la bestia que vi, era semejante á un leopardo, y Apoc. 13:2
  • Y adoraron al dragón que había dado la potestad á la bestia Apoc. 13:4
  • Y le fué dada boca que hablaba grandes cosas y blasfemias Apoc. 13:5
  • su nombre, y su tabernáculo, y á los que moran en el cielo. Apoc. 13:6
  • Y todos los que moran en la tierra le adoraron Apoc. 13:8
  • El que lleva en cautividad, va en Apoc. 13:10
  • Después vi otra bestia que subía de la tierra; y tenía dos Apoc. 13:11
  • Y hace grandes señales, de tal manera que aun hace descender fuego del cielo Apoc. 13:13
  • moradores de la tierra por las señales que le ha sido dado hacer en presencia Apoc. 13:14
  • Y le fué dado que diese espíritu á la imagen de la Apoc. 13:15
  • Y hacía que á todos, á los pequeños y grandes Apoc. 13:16
  • Y que ninguno pudiese comprar ó vender Apoc. 13:17
  • Aquí hay sabiduría. El que tiene entendimiento, cuente el Apoc. 13:18
  • y con Él ciento cuarenta y cuatro mil, que tenían el nombre de su Padre Apoc. 14:1
  • y oí una voz de tañedores de arpas que tañían con sus arpas: Apoc. 14:2
  • Estos son los que con mujeres no fueron contaminados Apoc. 14:4
  • ángel volar por en medio del cielo, que tenía el evangelio eterno para Apoc. 14:6
  • de su juicio es venida; y adorad á aquel que ha hecho el cielo y la tierra y Apoc. 14:7
  • de ellos sube para siempre jamás. Y los que adoran á la bestia y á su imagen Apoc. 14:11
  • paciencia de los santos; aquí están los que guardan los mandamientos de Dios Apoc. 14:12
  • Y oí una voz del cielo que me decía: Escribe: Bienaventurados Apoc. 14:13
  • uno sentado semejante al Hijo del hombre, que tenía en su cabeza una corona de Apoc. 14:14
  • del templo, clamando en alta voz al que estaba sentado sobre la nube: Mete Apoc. 14:15
  • Y el que estaba sentado sobre la nube echó Apoc. 14:16
  • Y salió otro ángel del templo que está en el cielo, teniendo también Apoc. 14:17
  • sobre el fuego, y clamó con gran voz al que tenía la hoz aguda, diciendo Apoc. 14:18
  • señal en el cielo, grande y admirable, que era siete ángeles que tenían las Apoc. 15:1
  • mar de vidrio mezclado con fuego; y los que habían alcanzado la victoria de la Apoc. 15:2
  • Y salieron del templo siete ángeles, que tenían siete plagas, vestidos de Apoc. 15:6
  • copas de oro, llenas de la ira de Dios, que vive para siempre jamás. Apoc. 15:7
  • ninguno podía entrar en el templo, hasta que fuesen consumadas las siete Apoc. 15:8
  • Y OÍ una gran voz del templo, que decía á los siete ángeles: Id, y Apoc. 16:1
  • plaga mala y dañosa sobre los hombres que tenían la señal de la bestia, y Apoc. 16:2
  • Y oí al ángel de las aguas, que decía: Justo eres tú, oh Señor Apoc. 16:5
  • Y oí á otro del altar, que decía: Ciertamente, Señor Dios Apoc. 16:7
  • calor, y blasfemaron el nombre de Dios, que tiene potestad sobre estas plagas Apoc. 16:9
  • Eufrates; y el agua de Él se secó, para que fuese preparado el camino de los Apoc. 16:12
  • Porque son espíritus de demonios, que hacen señales, para ir á los reyes Apoc. 16:14
  • yo vengo como ladrón. Bienaventurado el que vela, y guarda sus vestiduras Apoc. 16:15
  • Y los congregó en el lugar que en hebreo se llama Armagedón. Apoc. 16:16
  • tan grande, cual no fué jamás desde que los hombres han estado sobre la Apoc. 16:18
  • Y VINO uno de los siete ángeles que tenían las siete copas, y habló Apoc. 17:1
  • fornicado los reyes de la tierra, y los que moran en la tierra se han Apoc. 17:2
  • bermeja llena de nombres de blasfemia y que tenía siete cabezas y diez cuernos. Apoc. 17:3
  • el misterio de la mujer, y de la bestia que la trae, la cual tiene siete Apoc. 17:7
  • La bestia que has visto, fué, y no es; y ha de Apoc. 17:8
  • Y aquí hay mente que tiene sabiduría. Las siete cabezas Apoc. 17:9
  • es venido; y cuando viniere, es necesario que dure breve tiempo. Apoc. 17:10
  • Y la bestia que era, y no es, es también el octavo Apoc. 17:11
  • Y los diez cuernos que has visto, son diez reyes, que aun Apoc. 17:12
  • los señores, y el Rey de los reyes: y los que están con Él son llamados, y Apoc. 17:14
  • Y Él me dice: Las aguas que has visto donde la ramera se Apoc. 17:15
  • Y los diez cuernos que viste en la bestia, éstos Apoc. 17:16
  • ha puesto en sus corazones ejecutar lo que le plugo, y el ponerse de acuerdo Apoc. 17:17
  • Y la mujer que has visto, es la grande ciudad que Apoc. 17:18
  • Y oí otra voz del cielo, que decía: Salid de ella, pueblo mío Apoc. 18:4
  • al doble según sus obras; en el cáliz que ella os dió á beber, dadle á Apoc. 18:6
  • con fuego; porque el Señor Dios es fuerte, que la juzgará. Apoc. 18:8
  • Los mercaderes de estas cosas, que se han enriquecido, se pondrán Apoc. 18:15
  • Y diciendo: ¡Ay, ay, aquella gran ciudad, que estaba vestida de lino fino, y Apoc. 18:16
  • riquezas. Y todo patrón, y todos los que viajan en naves, y marineros, y Apoc. 18:17
  • de aquella gran ciudad, en la cual todos los que tenían navíos en la mar se Apoc. 18:19
  • y de los santos, y de todos los que han sido muertos en la tierra. Apoc. 18:24
  • gran voz de gran compañía en el cielo, que decía: Aleluya: Salvación y honra Apoc. 19:1
  • porque Él ha juzgado á la grande ramera, que ha corrompido la tierra con su Apoc. 19:2
  • postraron en tierra, y adoraron á Dios que estaba sentado sobre el trono Apoc. 19:4
  • Y salió una voz del trono, que decía: Load á nuestro Dios todos Apoc. 19:5
  • aguas, y como la voz de grandes truenos, que decía: Aleluya: porque reinó el Apoc. 19:6
  • Y le fué dado que se vista de lino fino, limpio y Apoc. 19:8
  • Él me dice: Escribe: Bienaventurados los que son llamados á la cena del Apoc. 19:9
  • pies para adorarle. Y Él me dijo: Mira que no lo hagas: yo soy siervo Apoc. 19:10
  • y he aquí un caballo blanco, y el que estaba sentado sobre Él, era Apoc. 19:11
  • diademas; y tenía un nombre escrito que ninguno entendía sino Él mismo. Apoc. 19:12
  • Y los ejércitos que están en el cielo le seguían en Apoc. 19:14
  • Y vi un ángel que estaba en el sol, y clamó con gran Apoc. 19:17
  • Para que comáis carnes de reyes, y de Apoc. 19:18
  • congregados para hacer guerra contra el que estaba sentado sobre el caballo Apoc. 19:19
  • fué presa, y con ella el falso profeta que había hecho las señales delante de Apoc. 19:20
  • los otros fueron muertos con la espada que salía de la boca del que estaba Apoc. 19:21
  • Y VI un ángel descender del cielo, que tenía la llave del abismo, y una Apoc. 20:1
  • al dragón, aquella serpiente antigua, que es el Diablo y Satanás, y le ató Apoc. 20:2
  • porque no engañe más á las naciones, hasta que mil años sean cumplidos: y Apoc. 20:3
  • de Jesús, y por la palabra de Dios, y que no habían adorado la bestia Apoc. 20:4
  • muertos no tornaron á vivir hasta que sean cumplidos mil años. Esta es la Apoc. 20:5
  • Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera Apoc. 20:6
  • Y saldrá para engañar las naciones que están sobre los cuatro ángulos de Apoc. 20:8
  • Y el diablo que los engañaba, fué lanzado en el Apoc. 20:10
  • Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado sobre Él, de delante Apoc. 20:11
  • Y vi los muertos, grandes y pequeños, que estaban delante de Dios; y los Apoc. 20:12
  • Y el mar dió los muertos que estaban en Él; y la muerte y el Apoc. 20:13
  • Y el que no fué hallado escrito en el libro Apoc. 20:15
  • vi la santa ciudad, Jerusalem nueva, que descendía del cielo, de Dios Apoc. 21:2
  • Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Apoc. 21:3
  • Y el que estaba sentado en el trono dijo: He Apoc. 21:5
  • Alpha y Omega, el principio y el fin. Al que tuviere sed, yo le daré de la Apoc. 21:6
  • El que venciere, poseerá todas las cosas Apoc. 21:7
  • será en el lago ardiendo con fuego y azufre, que es la muerte segunda. Apoc. 21:8
  • Y vino á mí uno de los siete ángeles que tenían las siete copas llenas de Apoc. 21:9
  • la grande ciudad santa de Jerusalem, que descendía del cielo de Dios, Apoc. 21:10
  • puertas, doce ángeles, y nombres escritos, que son los de las doce tribus de Apoc. 21:12
  • Y el que hablaba conmigo, tenía una medida Apoc. 21:15
  • tenía necesidad de sol, ni de luna, para que resplandezcan en ella: porque la Apoc. 21:23
  • Y las naciones que hubieren sido salvas andarán en la Apoc. 21:24
  • No entrará en ella ninguna cosa sucia, ó que hace abominación y mentira; sino Apoc. 21:27
  • de vida, resplandeciente como cristal, que salía del trono de Dios y del Apoc. 22:1
  • del río, estaba el árbol de la vida, que lleva doce frutos, dando cada Apoc. 22:2
  • Y no habrá más maldición; sino que el trono de Dios y del Cordero Apoc. 22:3
  • para mostrar á sus siervos las cosas que es necesario que sean hechas Apoc. 22:6
  • he aquí, vengo presto. Bienaventurado el que guarda las palabras de la Apoc. 22:7
  • Yo Juan soy el que ha oído y visto estas cosas. Y Apoc. 22:8
  • Y Él me dijo: Mira que no lo hagas: porque yo soy siervo Apoc. 22:9
  • El que es injusto, sea injusto todavía: y Apoc. 22:11
  • Bienaventurados los que guardan sus mandamientos, para que Apoc. 22:14
  • homicidas, y los idólatras, y cualquiera que ama y hace mentira. Apoc. 22:15
  • el Espíritu y la Esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene Apoc. 22:17
  • Porque yo protesto á cualquiera que oye las palabras de la profecía de Apoc. 22:18
  • y de la santa ciudad, y de las cosas que están escritas en este libro. Apoc. 22:19
  • El que da testimonio de estas cosas, dice Apoc. 22:20