querubines, y una espada encendida que se
revolvía
á todos lados, para
Gén. 3:24
Afligí con ayuno mi alma, Y mi oración se
revolvía
en mi seno.
Sal. 35:13
á cierto tiempo al estanque, y
revolvía
el agua; y el que primero
Jn. 5:4