- se turbó de sus palabras, y pensaba qué salutación fuese ésta. Lc. 1:29
- Y aconteció, que como oyó Elisabet la salutación de María, la criatura saltó Lc. 1:41
- Porque he aquí, como llegó la voz de tu salutación á mis oídos, la criatura Lc. 1:44
- La salutación de mí, Pablo, de mi mano. 1 Cor. 16:21
- La salutación de mi mano, de Pablo Col. 4:18